Cambia la situación en el Medio Oriente con el surgimiento del triángulo Turquía-Irán-Siria (de izquierda a derecha, los presidentes Gul, Ahmadinejad y Assad).
por Thierry Meyssan*
El rediseño geopolítico del «Gran Medio Oriente» orquestado por los EEUU en esa región ha fracasado, dejando el campo libre a una nueva alianza, conformada por el triángulo Teherán-Damasco-Ankara. Y Moscú viene a llenar naturalmente la vacante que Washington había dejado. El viento ha cambiado de dirección y está soplando fuerte. Todo el equilibrio regional ha cambiado en unos pocos meses.
El equilibrio del Medio Oriente se ha visto enteramente modificado en el transcurso de los últimos meses. En primer lugar, han cambiado las posibilidades y las posiciones de varios actores.
- Las fuerzas armadas israelíes, que durante decenios habían forjado una cadena de victorias, ya no logran controlar el teatro de operaciones. Sus ofensivas contra el Líbano (en 2006) y posteriormente contra Gaza (en 2008) demostraron el fortalecimiento de su poder destructivo, pero dejaron también constancia de que ya no pueden alcanzar los objetivos que se trazan, en los casos señalados la destrucción del Hezbollah y del Hamas.
Además, el arsenal de las fuerzas armadas israelíes, a las que Estados Unidos provee todo lo que puedan necesitar, ya no les garantiza el predominio. Sus tanques, que fueron en el pasado la principal herramienta de la blitzkrieg israelí, son ahora vulnerables a los RPG rusos. La marina de guerra israelí se encuentra ante la amenaza de los misiles tierra-mar que China proporciona al Hezbollah y que ahora cuentan con sistemas que les permiten burlar las contramedidas–sistemas de los que no disponían en 2006. Y para terminar, el predominio de la aviación israelí no resistirá por mucho tiempo ante la proliferación de los S-300 rusos que están llegando a la región.
- La cuasi independencia del Kurdistán iraquí orquestada por Estados Unidos, el desarrollo económico de ese cuasi Estado bajo tutela israelí y el apoyo –demasiado visible– que Estados Unidos aporta a los separatistas kurdos del PKK han obligado a los militares turcos a un completo cambio de posición. La alianza atlántica ya no parece garantizar la integridad territorial turca e Israel se convierte en un enemigo.
Si bien Ankara trata de no incomodar a Washington, lo cierto es que el tono ha seguido subiendo en las relaciones con Tel Aviv, desde la confrontación entre Recip Erdogan y Shimon Peres en el Foro de Davos hasta el incidente diplomático relativo a la serie de televisión El Valle de los lobos.
- El caos iraquí y la creación del cuasi Estado de Kurdistán han obligado a los países vecinos a ponerse de acuerdo entre sí para protegerse de la contaminación. Sobre todo porque Washington ha tratado de desestabilizarlos para mantenerlos al margen del juego en Irak. Estados Unidos e Israel han apoyado en secreto a los separatistas kurdos de Turquía (PKK), a los de Irán (Pejak) y a los de Siria.
Por consiguiente, el eje Irán-Siria se ha convertido en un triángulo Irán-Siria-Turquía cuya legitimidad histórica no tiene parangón.
Desde la época de la Revolución Islámica, Irán se encuentra a la cabeza de los chiítas. Luego de la destrucción del Baas iraquí por parte de Paul Bremmer, Siria se ha convertido en líder indiscutible del sector laico. Y finalmente, Turquía, heredera del califato, es la cuna del sunnismo. En su conjunto, estos tres Estados cubren casi todo el espectro político del Medio Oriente.
Esta alianza cierra el capítulo de la política de Divide et Impera (Divide y vencerás) que las potencias coloniales habían venido aplicando para dominar esa vasta región. También pone fin, en particular, a la Fitna, o sea a la guerra civil musulmana entre sunnitas y chiítas. Ya anteriormente el rey Abdala de Arabia Saudita había invitado al presidente iraní Ahmadinejad a hacer juntos el peregrinaje a la Meca, cuyo guardián es el propio rey Abdala, Pero Turquía es la heredera de los otomanos, y encarna por ello el sunnismo histórico.
Además, para Ankara este nuevo triángulo ensancha por fin un horizonte hasta ahora estancado por los interminables aplazamientos de su entrada a la Unión Europea.
- La desbaasización de Irak, o sea la abierta cacería desatada contra los antiguos cuadros administrativos del país, provocó un éxodo masivo. En 6 años más de un millón de iraquíes han sido acogidos en Siria. Esta hospitalidad árabe incluye el acceso gratuito y sin contrapartida a los establecimientos escolares e universitarios así como al sistema de salud en su conjunto. En un primer momento esta amplia oleada migratoria provocó en el país una grave crisis económica. Pero, ya digerida, le está aportando cuadros muy calificados y un nuevo dinamismo.
- Los desórdenes orquestados por Estados Unidos en Yemen han obligado a la familia real saudita a apoyar la política del rey Abdala a favor de la eliminación de las tensiones con Siria e Irán. Se ha invitado por lo tanto al clan líbano-saudita Hariri a que se reconcilie con el presidente Bachar el-Assad y a que reconozca el armamento de la Resistencia libanesa como legítimo.
Como consecuencia, el ambiguo resultado de las elecciones legislativas arregladas –en las que la coalición proestadounidense conformada alrededor del clan Hariri y de la extrema derecha cristiana resultó victoriosa en cuanto a la cantidad de escaños a pesar de que la coalición encabezada por el Aoun obtuvo la mayor cantidad de votos– cambió de significado y abrió la vía a un gobierno de unión nacional, mientras que señores de la guerra como el socialista Walid Jumblatt daban un viraje de 180 grados para ponerse a favor del viento.
Pero esa evolución es frágil, ya que Washington puede tener posibilidades de desestabilizar la nueva troika.
Por lo pronto, varios intentos de derrocamiento contra Bachar el-Assad por parte de generales corruptos se han visto frustrados antes de lograr tan siquiera ponerse en marcha.
Los múltiples atentados orquestados por la CIA en las provincias no persas del territorio iraní no han desembocado en revueltas separatistas, mientras que la revolución de color orquestada en Irán por la CIA y el MI6 en ocasión de la elección presidencial se vio arrollada por una marea humana. La respuesta a las protestas de varias decenas de miles de opositores que se circunscribieron a los barrios del norte de Teherán fue una gigantesca manifestación en la que se congregaron 5 millones de personas.
Finalmente, Washington parece no contar ya con la posibilidad de utilizar nuevamente al Gladio para instaurar una dictadura militar en Turquía. Por un lado, porque la nueva generación de generales turcos ya no tiene la obsesión del kemalismo y, por otra parte, porque el gobierno demócrata-musulmán del AKP se ha dedicado a desmantelar el Ergenekon (la actual versión del Gladio turco).
También es posible que Washington y Tel Aviv inventen nuevos pretextos para justificar acciones militares.
Por ejemplo, ya han venido sugiriendo desde el año 2007 que Israel descubrió y bombardeó un centro de investigación militar nuclear en Siria y que Irán está llevando a cabo un amplio programa de la misma naturaleza. Más recientemente, esas mismas potencias acusaron a Siria de haber introducido cohetes Scud en el Líbano.
Esas acusaciones no resisten sin embargo el más somero análisis, al igual que las que el secretario de Estado Colin Powell entregara en el pasado al Consejo de Seguridad de la ONU sobre las supuestas armas iraquíes de destrucción masiva. Las diferentes inspecciones de la AIEA no han encontrado otra cosa que evidencias de actividades civiles y la fuerza de paz de la ONU en el Líbano desmintió la presencia de cohetes Scud en ese país.
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El 23 de febrero de 2010, Bachar el-Assad responde a los reclamos de Hillary Clinton y desafía a Barack Obama recibiendo a Hasan Nasrallah y Mahmud Ahmadinejad.
© Tehran Times
Rusia entra en escena
La pérdida de influencia de Estados Unidos es tan palpable que el general David Petraeus, comandante en jefe del Central Command, ha dado la señal de alarma en Washington. A su entender, el juego que están jugando los israelíes, no sólo en Palestina sino sobre todo en Irak, ha entorpecido los planes estadounidenses en la región.
Más aun, el empantanamiento de las tropas estadounidenses en Irak y en Afganistán las ha transformado en rehenes de Turquía, de Siria y de Irán, únicos países que cuentan con la capacidad necesaria para apaciguar a los pueblos en rebelión.
En una total inversión de los papeles, el aliado estratégico del Pentágono se ha convertido en un lastre mientras que sus enemigos regionales le sirven de escudo.
Tomando nota del fracaso del rediseño estadounidense del Gran Medio Oriente, Moscú se ha reposicionado en la escena regional durante el viaje del presidente Dimitri Medvedev a Damasco y Ankara.
Refiriéndose a los conflictos con Israel, Rusia ha reafirmado que todo arreglo político debe basarse en las resoluciones pertinentes de la ONU (incluyendo el derecho inalienable de los palestinos al regreso) y en los principios de la conferencia de Madrid (restitución de los territorios ocupados, como el este de Jerusalén y el Golán sirio, a cambio de un tratado de paz).
Dimitri Medvedev confirmó además la preferencia rusa por una solución que implique la existencia de dos Estados. Teniendo en cuenta la presencia de un millón de ex soviéticos en Israel, Moscú tiene que prevenir la posibilidad de un éxodo masivo en caso de una caída del régimen sionista. Ante esa posibilidad, Medvedev se pronunció por una reconciliación entre Al Fatah y el movimiento Hamas, y se reunió con Khaled Mechaal, el líder político de la Resistencia palestina, a pesar de que Estados Unidos lo cataloga como «terrorista».
Se trata, en efecto, de un paso decisivo por parte de Rusia ya que, después de haberse negado anteriormente por 3 veces a recibir a Mechaal encontrándose este último de paso en Moscú, el propio presidente Medvedev finalmente se reúne con él, y lo hace además en Damasco. En esa ocasión, el presidente ruso subrayó la creciente urgencia de la situación humanitaria existente en Gaza y deploró el poco interés de Washington por la solución de ese drama.
Finalmente, en alusión a las amenazas israelíes de bombardear los convoyes de armas de Siria hacia el Líbano, Dimitri Medvedev advirtió a Tel Aviv contra una escalada de la tensión.
Rusia apoya el acercamiento político y económico en marcha entre Irán, Siria y Turquía. Los tres Estados líderes del Medio Oriente han iniciado una intensa fase de cooperación. En varios meses han abierto sus fronteras y han liberalizado rápidamente sus intercambios. Sus economías, estancadas por los años de guerra, han recibido una bocanada de oxigeno.
Rusia no tiene intenciones de mantenerse al margen de esta nueva zona de prosperidad. Ankara y Moscú han eliminado la necesidad de visas para sus residentes. Gracias a esa medida un turco puede entrar en Rusia sin necesidad de ese tipo de formalidad, pero no puede hacer lo mismo ni en Estados Unidos ni en los países de la Unión Europea, a pesar de que Turquía es miembro de la OTAN y candidata a entrar a la UE (Unión Europea).
Moscú ha creado instancias permanentes de consulta de alto nivel, en los sectores diplomático y económico, con Damasco y Ankara, actitud que contrasta con la política de Estados Unidos.
A principios de año, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, conminó a Siria a distanciarse de la Resistencia. En respuesta, el presidente sirio Bachar el-Assad se mostró inmediatamente junto a su homólogo iraní Mahmud Ahmadinejad y con el secretario general del Hezbollah Hasan Nasrallah, e incluso firmó un documento que lleva el irónico título de «Tratado de Distancia Reducida». Aunque la improvisación del encuentro entre los tres dirigentes no dio tiempo a que Khaleed Mechaal estuviera presente, el movimiento Hamas estuvo asociado a él.
En aplicación de sus amenazas, el presidente estadounidense Barack Obama replicó prolongando por 2 años las sanciones económicas contra Siria.
Las empresas rusas Rosatom y Atomstroyexport, que están terminando la construcción de una central nuclear civil en Irán (en Bushehr) y se encuentran enfrascadas en las discusiones preparatorias de otras más, y tienen prevista la construcción de otra central de ese tipo en Turquía, a un costo de 20 000 millones de dólares. La inauguración de esa instalación debe tener lugar dentro de 7 años. Un proyecto similar está en marcha con Siria.
La falta de electricidad, en una región que ha sufrido los bombardeos israelíes, constituye el principal obstáculo al desarrollo económico. Desde la perspectiva del Medio Oriente, la premura rusa por construir dichas centrales no está tan vinculada a una ambición comercial como a la voluntad de poner en manos de los pueblos interesados los medios necesarios para acelerar el desarrollo económico que los occidentales desde hace tanto tiempo les han venido negando.
Además, las firmas rusas Stroitransgaz y Gazprom van a garantizar el tránsito del gas sirio hacia el Líbano, ya que el vecino Israel impide a Beirut la explotación de sus importantes reservas marítimas.
En el plano militar, Rusia tomó posesión de su nueva base naval en Siria.
Esta instalación le permitirá restablecer el equilibrio en el Mediterráneo, región en la Rusia ha estado más o menos ausente desde la disolución de la URSS. Moscú confirmó también la próxima entrega a Teherán de misiles S-300, que deben proteger a Irán de las amenazas de bombardeo provenientes de Estados Unidos e Israel.
Los diplomáticos rusos se pronuncian fuertemente contra las provocaciones iraníes, pero también han repetido que no creen en las acusaciones occidentales sobre los supuestos programas nucleares militares de Irán o Siria. Aunque el protocolo de los Estados ribereños del mar Caspio no estipula otra cosa que la entrega de armas a Irán en caso de ataque, el presidente Medvedev ha mencionado una posible intervención directa de Rusia y ha advertido a Estados Unidos que una guerra en Irán podría convertirse en una Tercera Guerra Mundial. Sobre esa base, Mevdeved ha expresado su apoyo al proyecto de desnuclearización de la región, o sea al desmantelamiento del arsenal nuclear de Israel. La cuestión acaba de ser presentada a la AIEA.
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En octubre de 2009, Turquía y Armenia finalmente establecen relaciones diplomáticas. El espacio caucásico se abre a Ankara (De izquierda a derecha, los presidentes de Turquía y de Armenia, Gul y Sargsyan).
Para Moscú tiene particular importancia el ayudar a Turquía a resolver sus tensiones seculares con Grecia y Armenia, incluyendo los conflictos de Chipre y del Alto Karabaj. De esa manera, puede ser que Ankara se aleje definitivamente de Tel Aviv y Washington, recuperando así su total independencia. El presidente turco Abdula Gull dado pasos importantes, aunque insuficientes, en dirección de Ereván. Renunciando a 95 años de odio, Turquía y Armenia han establecido relaciones diplomáticas. Otros progresos deben producirse próximamente en cuanto a un acercamiento de Ankara con Atenas con la bendición del patriarca ortodoxo Ciril I de Moscú. Desde ese punto de vista, la visita de Recip Erdogan a Grecia constituye un acontecimiento histórico que reactiva el proceso de reconciliación en el mar Egeo, que si inició en los años 1930 y fue interrumpido por la Segunda Guerra Mundial.
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Los presidentes de Rusia y Turquía, Dimitri Medvedev y Abdula Gul. Los enemigos de la guerra fría se convierten en socios en aras de estabilizar el «Medio Oriente y el Cáucaso».
© Servicio de prensa del Kremlin.
Rompiendo con la estrategia de Estados Unidos en el Mar Negro y el Caspio, Ankara ha aceptado una gigantesca inversión rusa para la construcción de un oleoducto entre Samsun y Ceyhan. Este oleoducto debe llevar al Mediterráneo el petróleo ruso del Mar Negro, eliminando así la necesidad de trasladarlo a través de los estrechos, poco convenientes para el tránsito de materias contaminantes. De la misma manera, Ankara estudia actualmente su posible participación en el proyecto de gasoducto ruso conocido como South Stream. Una confirmación de la participación turca haría inútil el proyecto rival que proponen Estados Unidos y la Unión Europea bajo la denominación de Nabucco.
En suma, el apoyo ruso garantiza la continuidad del triángulo Teherán-Damasco-Ankara ante la hostilidad de Estados Unidos y de la Unión Europea. El equilibrio estratégico del Medio Oriente acaba de registrar una transformación. La onda expansiva puede extenderse al Cáucaso.
Thierry Meyssan
Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).
miércoles, 19 de mayo de 2010
Brusco cambio de la situación estratégica en el Medio Oriente
martes, 27 de abril de 2010
Shaaban: los Líderes de EEUU Repiten como Loros las Mentiras Israelíes
Al-Manar
26/04/2010
La asesora del presidente sirio Bashar al Assad, Buthaina Shaaban, dijo que “los rumores que circularon debido a los comentarios del presidente israelí, Shimon Peres, en los que él, citando a algunos medios de prensa con vínculos con el Mossad, habló sobre la transferencia de misiles Scud por parte de Siria a Hezbollah y la reacción oficial norteamericana a este respecto nos hacen recordar la imagen del antiguo secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, en el Consejo de Seguridad de la ONU cuando él tenía en su mano una pequeña botella y afirmó que armas bacteriológicas en una cantidad tal como la sustancia de la botella podían poner en peligro a millones de personas y que Iraq poseía indudablemente armas químicas y bacteriológicas.”Escribe tu resumen aquí.
En un artículo publicado en el periódico sirio Tishrin, Shaaban dijo que “días después de que Peres anunciara su mentira, uno de sus ministros se apresuró a amenazar a Siria utilizando las mismas palabras de James Baker sobre la posibilidad de atacar el país y destruir sus puentes, carreteras y centrales de energía eléctrica para devolver a Siria a la Edad de Piedra.”
Ella subrayó que las informaciones sobre los misiles Scud eran una “mentira ridícula”. “Los misiles Scud tienen una longitud de varias decenas de metros y necesitan grandes camiones para ser transportados. Ningún país tan pequeño como Líbano puede ocultar tales misiles, especialmente cuando los aparatos de reconocimiento israelíes están de forma constante sobrevolando su espacio aéreo.”
Shaaban se preguntó sobre las intenciones reales que se encuentran detrás de estas mentiras.
La consejera del presidente sirio criticó al secretario de Estado adjunto de EEUU, Jeffery Feltman, diciendo que “pese a carecer de evidencias, Feltman anunció que EEUU consideraría cualquier transferencia de misiles Scud de Siria a Hezbollah como un “hecho peligroso” y añadió que todas las opciones continuarían sobre la mesa para presionar a Damasco para que detuviera estas transferencias.”
“Feltman no dijo si EEUU había verificado la supuesta transferencia o no. Lo único importante para él es repetir la posición israelí,” dijo Shaaban.
Shaaban también se refirió a los comentarios de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que mostró su profunda preocupación por la supuesta transferencia de misiles Scud y luego dijo que el envío de un embajador de EEUU a Siria era una medida que otorgaría a la Administración norteamericana una mayor influencia y capacidad para reunir datos y realizar análisis en profundidad sobre el comportamiento e intenciones de Siria. “Los comentarios de Feltman, Clinton y otros responsables de EEUU se hacen eco de las posturas de Benyamin Netanyahu y otros extremistas israelíes con respecto a Siria. Ellos son como loros, repitiendo siempre las mentiras israelíes con independencia de que ellas queden al descubierto o no,” dijo Shaaban.
Ella añadió que “la mentira de los Scud tuvo como fin el encubrir el fracaso de la Administración Obama en lo que se refiere a vencer la cerrazón del gobierno extremista de Netanyahu, que ha rechazado todos los llamamientos de EEUU para detener la construcción en los asentamientos y busca sabotear los desarrollos positivos ocurridos en el ámbito de las relaciones entre EEUU y Siria durante la Presidencia de Obama.”
Shaaban concluyó diciendo que “el mundo comprende que la entidad sionista es el enemigo de la paz en Oriente Medio, el promotor de bárbaras guerras contra los árabes y el islam.
Turquía y Siria Celebran unas Maniobras Conjuntas en la Frontera
26/04/2010 Soldados turcos y sirios celebrarán maniobras conjuntas esta semana para reforzar la cooperación en el campo de la seguridad interfronteriza, dijo el Estado Mayor de Turquía el lunes.
El anuncio ha sido visto como otra señal de los vínculos florecientes entre los dos vecinos. Turquía ha mejorado significativamente sus vínculos con Siria en los años recientes para irritación de Israel, que fue una vez su estrecho aliado y con el que las relaciones se han deteriorado enormemente en los últimos años.
Los tres días de maniobras, que comienzan el martes en dos puestos fronterizos del lado turco de la frontera, buscan “fortalecer la cooperación y la confianza entre las fuerzas terrestres de los dos países y elevar el nivel de entrenamiento de las unidades fronterizas y su capacidad para trabajar juntas,” dijo la declaración.
Los ejércitos sirio y turco celebraron unas maniobras conjuntas en abril del pasado año, lo que provocó las críticas de la entidad sionista.
General Qahwayi: Líbano y Siria Harán Frente Juntos a una Guerra Israelí
24/04/2010 Líbano y Siria harán frente a cualquier agresión israelí juntos. Aún más, Líbano no será un fácil paso para cualquier agresión israelí contra Siria. Todas las afirmaciones sobre los misiles Scud en Líbano son políticas no militares. Ninguna guerra tendrá lugar en un inmediato futuro y la situación en el Sur es muy tranquila.
Estas declaraciones fueron realizadas por el jefe del Ejército libanés, Jean Qahwayi, en una rara entrevista publicada el sábado por el diario libanés An Nahar.
En la entrevista, Qahwayi se unió al presidente Michel Suleiman, el primer ministro Saad Hariri y el ministro de Defensa Elias Murr al negar las afirmaciones acerca de los misiles Scud que habrían sido entregados por Siria a Hezbollah. “Estoy convencido de que no hay misiles Scud en Líbano,” dijo Qahwayi a Al Manar, añadiendo que todo el asunto era político. “La transferencia de misiles Scud no es un juego. Más bien, sería un proceso complicado,” explicó.
El jefe del Ejército continuó excluyendo que cualquier guerra israelí contra Líbano sea inminente en el inmediato futuro y dijo que esperaba “un verano incluso mejor que el anterior” pidiendo a todos los libaneses que hagan uso de él. “Es cierto que el enemigo israelí podría lanzar una guerra contra Líbano en cualquier momento. Sin embargo, no existen señales en absoluto de una guerra inminente. No hay razones para temer un conflicto. La situación en el Sur es muy tranquila. Nadie está atacando las fronteras.”
Sin embargo, Qahwayi mostró su disposición a hacer frente a cualquier guerra, junto con la Resistencia y el pueblo, y también Siria. “En el caso de que Israel decida lanzar una guerra contra Líbano y Siria, los dos países hermanos lucharían en ella juntos,” señaló. “Líbano no será un camino fácil para cualquier agresión israelí contra Siria.”
Qahwayi dijo, entretanto, que el Ejército libanés guardaba la misma distancia con respecto a todos los partidos políticos libaneses. “Todos los políticos quieren que intervengamos para impedir la violencia. Sin embargo, cuando hacemos esto en sus regiones, nos acusan de tener prejuicios,” señaló. “Quien piense que el Ejército libanés tiene prejuicios o que está a favor de un determinado lado está equivocado,” añadió.
Los Israelíes Asustados por los Nuevos Equilibrios en Oriente Medio
24/04/2010
Día tras día, los “temores” israelíes parecen estar incrementándose.
Los peligros están ahora acechando al estado israelí desde todas direcciones. La existencia de la entidad sionista está en sí misma amenazada por el nuevo equilibrio de terror o poder en la región.
La anterior declaración no fue realizada por un líder de la Resistencia o un activista antiisraelí. En lugar de ello, este “temor” y “obsesión” fueron expresados por el diario israelí Yedihot Ahronot como resultado de un análisis sobre los nuevos equilibrios de disuasión en la región.
“Israel es el lugar más peligroso para el pueblo judío en el mundo,” dijo el diario israelí en uno de sus titulares, enfatizando, en un sentido o en otro, el nivel de peligro sentido por los israelíes en esta última fase.
Yedioth señaló que la entidad sionista estuvo dirigida, cuando se creó, a representar la “costa segura” para el pueblo judío. “Sin embargo, y desde su creación, se convirtió en el único lugar del mundo donde los judíos mueren en sistemáticas confrontaciones militares y ataques terroristas por seguir el plan sionista,” dijo el diario.
El diario israelí continuó su análisis diciendo que después de que Israel pasara a ser una potencia regional y que el Ejército israelí se convirtiera en el más fuerte de Oriente Medio, los temores israelíes no han visto un fin. “Los israelíes se sienten amenazados hoy más que nunca por una posible arma nuclear iraní y por miles de cohetes y misiles lanzados desde el Norte y el Sur.”
No sólo esto, muchos han tenido el valor de cuestionar su compromiso de permanecer dentro de la entidad sionista. “Tenemos que preguntarnos si estamos realmente dispuestos a sacrificar a nuestros hijos por la causa de la soberanía israelí en un momento en que podemos garantizar un futuro de paz y seguridad en otros lugares.”
sábado, 16 de enero de 2010
Sayyed Nasrallah: Derrotaremos al Enemigo; Cambiaremos el Rostro de Oriente Medio
Al-Manar
15/01/2010
El secretario general de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, dijo el viernes que en el caso de cualquier confrontación con Israel, la Resistencia hará fracasar los objetivos del enemigo, le derrotará y cambiará el rostro de la región.
Sayyed Nasrallah pronunció un discurso a través de video conferencia ante el Foro Árabe e Internacional de Apoyo a la Resistencia, que se celebró en el Palacio de la UNESCO en Beirut.
Sayyed Nasrallah comenzó su discurso diciendo que Líbano ha abandonado el mito que dice “La fuerza de Líbano está en su debilidad” para adoptar la verdad de que “La fuerza de Líbano está en la solidaridad de su Ejército, pueblo y Resistencia.”
El líder de la Resistencia dijo que Líbano ha logrado la victoria expulsando al ocupante de su tierra y dando a su nación y pueblo el orgullo de disfrutar de una posición nueva y avanzada en el camino hacia la victoria definitiva.
Su Eminencia eligió poner de manifiesto el lado brillante del actual conflicto en su discurso y recordó que las fuerzas de la hegemonía buscaron crear una entidad que constituyera una eterna garantía para sus intereses en la región. “Los sionistas pensaron que ellos habían logrado sus planes cuando fue lanzada la guerra de Octubre de 1973. Esta guerra supuso un punto de inflexión en el conflicto con Israel durante el cual los ejércitos egipcio y sirio pusieron un límite al sueño israelí de expansión. Sin embargo, unos pocos años más tarde, el régimen egipcio sacó a Egipto del conflicto con Israel, lo cual produjo la mayor transformación en la historia del conflicto junto con la entrada de Irán en él.
En 1982, Israel logró invadir Líbano y sus esperanzas de hacer revivir el proyecto del Gran Israel se incrementaron. Sin embargo, la Resistencia fue capaz de lograr la liberación en 2000, cuando las tropas israelíes se retiraron de los territorios libaneses en un anuncio que supuso el fracaso del proyecto del Gran Israel. Más tarde, llegó la Intifada de Al Aqsa que hizo que Israel se sintiera débil y empezara a hablar de una batalla por su existencia. Sin embargo, la Gaza Resistente consiguió otro logro al expulsar también a los ocupantes. Israel prosiguió luego su guerra agresiva contra Líbano y planeó derrotar a la Resistencia en 2006, pero la Resistencia continuó firme, e incluso se reforzó.”
Sayyed Nasrallah concluyó que Israel está viviendo hoy una crisis real: la crisis de liderazgo y mando, la crisis del ejército invencible que ha sido derrotado a manos de los combatientes de la Resistencia y la crisis de confianza en el futuro. “Israel está tratando de encubrir su crisis mediante amenazas diarias que asustan sólo a los abogados de la derrota y los cobardes,” añadió Su Eminencia. “Sin embargo, aquellos que han experimentado la resistencia, ellos echan de menos las confrontaciones para conseguir una nueva victoria y una nueva gloria para su nación.”
El secretario general de Hezbollah dijo luego que Israel se está inclinando hoy hacia los intentos de intimidación y la construcción de asentamientos con la ayuda de algunos países, incluyendo la comunidad internacional, el Consejo de Seguridad y algunos regímenes árabes. “Sin embargo, hoy por primera vez Israel teme la opción militar y habla de garantías de victoria en cualquier futura guerra.”
Su Eminencia hizo luego notar que la Resistencia había superado los períodos más peligrosos en la región cuando EEUU estaba tratando de transformarla en el así llamado “Nuevo Oriente Medio.”
Tras enfatizar que la Resistencia consiguió sus mejores logros en medio de la peor situación árabe y a pesar de haber sido apuñalada por la espalda por algunas fuerzas, Sayyed Nasrallah señaló que el objetivo de las fuerzas hegemonistas era eliminar a los movimientos de Resistencia en Líbano y Palestina y hacer que estos países se sometan a las condiciones norteamericanas e israelíes.
“El Nuevo Oriente Medio era el título de la batalla, pero la Resistencia y su pueblo fueron capaces de conseguir victorias. Nuestro pueblo se mantuvo adherido a la cultura de la dignidad y el yihad y rechazó la rendición,” dijo Su Eminencia.
El secretario general de Hezbollah dijo que era posible hablar de fracaso e impotencia de EEUU en la región. Su Eminencia se dirigió al pueblo de la nación y dijo: “La opción de la Resistencia es veraz, lógica y victoriosa.”
Su Eminencia añadió que el proyecto de la Resistencia y su pueblo necesita todo el apoyo político, legal, mediático y moral para oponerse a la guerra psicológica que ha sido lanzada contra ella. “La resistencia hace frente todavía a muchas amenazas entre las cuales destacan los intentos difamatorios a través de acusaciones de cometer crímenes, de estar implicada en el tráfico de drogas o de mantener una actitud de ciega sumisión a Irán y Siria,” subrayó Sayyed Nasrallah.
“Las amenazas también incluyen el aislar a la Resistencia y su voz impidiendo que acuda a conferencias y mediante la ley en la que EEUU está trabajando para castigar a las cadenas de televisión árabes por satélite, incluyendo en primer lugar a Al Manar y Al Aqsa.”
“Si yo tuviera que dirigirme a vuestro foro con un llamamiento, os llamaría a apoyar a la Resistencia en contra de esta guerra psicológica, pero os aseguro que esta guerra no nos hará temblar y que haremos frente a ella con paciencia y auto-confianza,” subrayó Sayyed Nasrallah.
El secretario general de Hezbollah concluyó su discurso subrayando que la Resistencia continuará encomendando su alma a Dios y, de este modo, logrará la victoria en cualquier guerra. “Os prometo, como siempre os he prometido, que en cualquier futura confrontación desbarataremos los objetivos de la agresión, derrotaremos al enemigo, lograremos una histórica victoria y cambiaremos el rostro de la región,” dijo Su Eminencia.
sábado, 9 de enero de 2010
La CIA, engañada en Medio Oriente
09-01-2010
Robert Fisk
La Jornada
En la amplia embajada estadunidense, ubicada en las colinas de las afueras de Ammán, la capital jordana, un oficial de fuerzas especiales encabeza una oficina igualmente especial. Compra –con dinero en efectivo, desde luego– información de funcionarios del ejército y la inteligencia jordanos, pero también ayuda a entrenar a policías y soldados afganos e iraquíes.
La información que busca no es sólo sobre Al Qaeda, sino sobre los mismos jordanos, sobre la lealtad del ejército al rey Abdullah II, así como sobre los insurgentes antiestadunidenses que viven en Jordania, primordialmente iraquíes. Pero también se dedica a lo relacionado con los contactos de la rama iraquí de Al Qaeda en Afganistán.
En Medio Oriente es fácil comprar funcionarios militares. Estados Unidos dedicó buena parte de los años 2001 y 2002 a comprar a los señores de la guerra afganos. Pagó a soldados jordanos para que se unieran a su ejército de ocupación en Irak, razón por la cual la embajada jordana en Bagdad fue ferozmente bombardeada por los enemigos de Washington.
Lo que hizo el doble agente de la CIA Humam Jalil Abu Mulal Balawi, que era médico como muchos seguidores de Al Qaeda, era cosa de rutina. Trabajaba para ambos lados porque los enemigos de Estados Unidos hace mucho que infiltraron las fuerzas de inteligencia árabes de los aliados de Washington. Incluso Abu Musab Zarqawi, quien con gran eficacia encabezó la insurgencia de Al Qaeda en Irak, es ciudadano jordano; mantuvo contacto con el Departamento General de Inteligencia de Ammán, cuyo director, Sharif Ali bin Zeid, murió junto con siete estadunidenses esta semana en el peor desastre sufrido por la CIA desde el ataque con bomba a la embajada estadunidense en Beirut, en 1983.
El espionaje en Medio Oriente no tiene nada de romántico. De hecho, varios de los agentes de la CIA que murieron en Afganistán eran mercenarios a sueldo, mientras los matones Mujabarati, que trabajan tanto para Bin Zeid como para Balawsi, se usan de rutina contra los supuestos enemigos de Jordania, de la misma manera en que se torturaba habitualmente a hombres que luego eran entregados por la CIA en rendición a Ammán durante el gobierno de Bush.
El misterio, no obstante, no es tanto la existencia de dobles agentes en el aparato de seguridad estadunidense en Medio Oriente, sino de qué puede servir un infiltrado jordano en Afganistán. Pocos árabes hablan pasthu, dari o urdu; en cambio, son muchos más los afganos que hablan árabe. Esto sugiere que hay vínculos mucho más estrechos de lo que se cree entre la insurgencia antiestadunidense iraquí con base en Ammán y su equivalente en Afganistán.
Hasta ahora se creía que las operaciones de transferencia eran puramente inspiracionales, pero ahora está claro que, pese a que el vasto territorio de Irán separa a los activistas de Al Qaeda en Irak y Afganistán, han colaborado estrechamente.
En otras palabras, de la misma forma en que la CIA, sin mayor preocupación, asumió que podía hacer amistad con los agentes de inteligencia locales del mundo musulmán y confiar en ellos –sin suponer que los grupos rebeldes harían lo mismo–, la presencia de espías antiestadunidenses jordanos en Afganistán, dispuestos a sacrificar su vida lejos de su hogar, prueba que existen nexos entre los enemigos de Estados Unidos en Ammán y en el este de Afganistán. No es demasiado aventurado sugerir que los jordanos antiestadunidenses tienen conexiones que llegan hasta Islamabad.
http://www.jornada.unam.mx/2010/01/08/index.php?section=opinion&article=026a1mun
jueves, 5 de noviembre de 2009
Ahmadineyad: Las Condiciones en OM Cambian a Favor de Irán y Siria
Al-Manar
05/11/2009
“Las condiciones en Oriente Medio están cambiando en favor de Irán y Siria,” dijo el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, en un encuentro con el ministro de Exteriores de Siria, Walid Muallim, en Teherán el miércoles.
“Considerando el hecho de que las condiciones del mundo están cambiando rápidamente y los poderes agresivos están en declive, Irán y Siria deben coordinarse para tomar las grandes decisiones,” señaló.
“Si la coordinación es buena, otros países de la región les seguirán y se creará un enorme poder político, económico y cultural en Oriente Medio,” dijo Ahmadineyad.
Muallim, por su parte, dijo que las relaciones entre Irán y Siria son tan fuertes que ningún país puede dañarlas. El alto diplomático sirio pidió una mayor expansión de los vínculos entre ambas naciones.
miércoles, 29 de julio de 2009
Las fronteras del imperio

Resumen de la ponencia presentada en el Simposio Internacional "Justicia para Palestina", en Las Palmas de Gran Canaria
por Carlo Frabetti*
La batalla contra el imperialismo -es decir, contra el capitalismo- se libra, fundamentalmente, en dos grandes frentes: América Latina y Oriente Medio.
En Latinoamérica, la semilla de la Revolución Cubana ha arraigado con más o menos fuerza en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Brasil, Argentina..., y estamos asistiendo, en los últimos años, a la consolidación de un bloque regional que está poniendo fin a décadas -por no decir siglos- de dominio estadounidense y que ha obligado al Gobierno de Washington a replantearse su estrategia en la zona.
Porque al celebrar, este año, el cincuenta aniversario de la Revolución Cubana estamos celebrando sobre todo su continuidad, el triunfo continuo de una revolución continua, de un proceso imparable. La Revolución Cubana ha obtenido al menos tres grandes victorias. La primer fue, obviamente, la toma del poder en enero de 1959. La segunda, la superación del denominado “período especial” en los años noventa, que supuso, además, la ratificación de la primera victoria, pues solo un pueblo cohesionado por la solidaridad revolucionaria podía sobreponerse, tras el desmembramiento de la Unión Soviética, a las durísimas condiciones impuestas por el bloqueo estadounidense. Y la tercera victoria, a la que estamos asistiendo, es la superación de ese bloqueo, marcada por la emergencia en Latinoamérica de un gran proceso emancipatorio que en buena medida es heredero de la Revolución Cubana.
Quienes durante muchos años hemos luchado en el Estado español por el socialismo, primero contra el fascismo explícito y luego, tras la farsa de la Transición, contra el fascismo solapado de la seudodemocracia borbónica, sabemos por amarga experiencia lo difícil que es mantener la continuidad tanto espacial como temporal, a veces incluso en el seno de una misma organización, y ya no digamos entre organizaciones distintas. Por eso resulta sumamente esperanzador ver que en los últimos años han surgido, sobre todo en Cuba o alrededor de Cuba, una serie de iniciativas vigorosas y eficaces encaminadas a conectar entre sí los distintos frentes de la lucha anticapitalista y a dar continuidad a esas conexiones.
Pero no solo en Cuba y en sus aledaños geográficos y culturales. En Oriente Medio, la heroica resistencia de los pueblos palestino e iraquí, junto con las dificultades de Estados Unidos y sus aliados para controlar Afganistán y amedrentar a Irán, están desbaratando el proyecto neocolonialista en la zona y poniendo en entredicho la hegemonía de Israel, a la vez que han puesto en evidencia la abyecta complicidad de los países ricos (incluido el Estado español) con la barbarie sionista. Solo los muy ingenuos pueden seguir pensando que el fascismo fue derrotado en la II Guerra Mundial; tal vez perdiera la batalla de las armas, pero se impuso en el terreno ideológico. Y el mayor daño que los nazis hicieron a los judíos no fue exterminar a varios millones de ellos, sino crear las condiciones para que otros tantos se transformaran en los más despiadados herederos del nazismo. Paradójicamente, los nazis tomaron del judaísmo el mito del “pueblo elegido”, lo pusieron al servicio de una supuesta “raza aria” y lo utilizaron para exterminar a los propios judíos; y los supervivientes de ese brutal exterminio retomaron la vieja fórmula, corregida y aumentada, de manos de los nazis para dedicarse, con la misma ferocidad que sus verdugos, al exterminio de los palestinos y a la usurpación de sus territorios. Paradójicamente, los judíos son los verdaderos “antisemitas” (puesto que los árabes son tan semitas como los hebreos), del mismo modo que los estadounidenses son los verdaderos “antiamericanos”. Y no es casual que los verdaderos antisemitas y los verdaderos antiamericanos sean aliados incondicionales. El sionismo, al igual que la mafia (y por las mismas razones), encontró en el despiadado capitalismo estadounidense su caldo de cultivo ideal, su perfecto anfitrión simbiótico. Y el Imperio engendró en el corazón de Oriente Próximo su metástasis letal: el espúreo y genocida Estado de Israel.
Nos enfrentamos a la tiranía de un IV Reich que solo se distingue del tercero en la medida en que ha sustituido el cinismo por la hipocresía y la propaganda política directa por la manipulación mediático-cultural. El nuevo Eje tiene sus polos en Washington y Tel-Aviv, y a su alrededor gira la Unión Europea como un manso buey uncido a una noria. Quienes se escandalizan de que algunos todavía nieguen el Holocausto, quienes se asombran de que el pueblo alemán no se sublevara, en pleno siglo XX, contra el horror de los campos de exterminio, ¿qué hacen -qué hacemos- para evitar, en pleno siglo XXI, la barbarie sionista?
No podemos poner condiciones a la lucha del pueblo palestino ni dejar de apoyarla por todos los medios. Todo lo que valió contra el nazismo, vale contra el sionismo y sus cómplices.
Y la mejor forma de apoyar la lucha del pueblo palestino es contribuir a su articulación. No solo a su articulación interna y con los demás núcleos de resistencia antiimperialista de la región, sino también a su coordinación con el frente latinoamericano, tan lejano geográfica y culturalmente, pero tan próximo en cuanto a sus problemas y objetivos. Una coordinación que, por otra parte, ya está en marcha (tanto a nivel institucional como popular) y que desde Europa, y muy especialmente desde el Estado español, debido a nuestros estrechos vínculos tanto con el mundo árabe como con Latinoamérica, podemos propiciar de distintas maneras. Tanto la geografía como la historia nos convierten en el puente natural entre Oriente Medio y América Latina, los dos grandes diques de contención de la expansión imperialista, las fronteras del Imperio.
Puente y a la vez “quinta columna”, pues luchamos contra el capitalismo salvaje desde sus propias entrañas, en el corazón de la bestia, como decía el Che. Y en estos momentos en que la lucha armada no parece tener mucho sentido por estas latitudes, nuestra batalla es, hoy más que nunca, la batalla de las ideas, en la que siempre insistió tanto Fidel.
Una batalla de las ideas, un frente mediático-cultural en el que podemos y debemos participar todas las personas que aspiramos a conseguir un mundo libre, igualitario y fraterno. Porque no somos -no podemos ser- meros receptores pasivos de informaciones, opiniones y productos culturales generados por los grandes medios. Podemos y debemos, en primer lugar, seleccionar nuestras fuentes de información, y convertirnos, además, en elementos activos del proceso de discusión y difusión de ideas. En este sentido, las nuevas tecnologías y los llamados “medios alternativos” ofrecen accesibles y eficaces vías de actuación, y nos invitan a tejer nuevas redes de confianza y credibilidad.
La Revolución Cubana, y ese ha sido su mayor triunfo, ha demostrado que el socialismo es posible incluso en las circunstancias más adversas. Ya no hay excusas para el derrotismo. Ya no hay coartadas para la pasividad. Tenemos el derecho y el deber -el privilegio y la responsabilidad- de dar continuidad y difusión al proceso revolucionario iniciado hace cincuenta años en Cuba y hoy prolongado en Latinoamérica, Oriente Medio y las demás fronteras del Imperio. Hasta la victoria final, es decir, inaugural.
*El escritor Carlo Frabetti es miembro de la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas y colaborador de inSurGente
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miércoles, 22 de abril de 2009
El mundo árabe y el arsenal nuclear de Israel
Khalid Amayreh
www.xpis.ps
20-04-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
La vociferante campaña israelí contra el programa nuclear iraní es, sin lugar a dudas, un ejemplo clásico de la obscena hipocresía de Israel al respecto.
Después de todo, Israel fue quien introdujo las armas nucleares en Oriente Medio hace más de cuatro décadas, con el conocimiento y aquiescencia de las potencias occidentales.
Por primera vez en 1968 la CIA llegó a la conclusion de que Israel había empezado a producir armas nucleares, pero pocos detalles salieron a la luz hasta 1986 cuando Mordechai Vanunu, un ex-técnico de las instalaciones nucleares de Dimona, dio al Sunday Times unas detalladas descripciones que llevaron a analistas de defensa a calificar al Estado judío de sexta potencia nuclear.
Hoy se cree de forma generalizada que Israel posee entre 250 y 300 armas nucleares, junto con sus sistemas de lanzamiento que incluyen los misiles de Yariho (Jericó) y los aviones de guerra de largo alcance F-15 y F-16.
No hay ni que decirlo, estos misiles nucleares no apuntan a Berlín o Varsovia, sino a capitales árabes como El Cairo, Damasco y Teherán.
Israel ha negado sistemáticamente poseer armas nucleares y durante mucho tiempo ha repetido hasta la náusea el vago abracadabra de que “Israel no será el primer Estado en introducir armas nucleares en la región”.
Sin embargo, en los últimos años altos cargos israelíes han empezado a admitir, aunque sea tácitamente, que Israel es en realidad un sólido Estado nuclear.
El 12 de diciembre de 2006 el primer ministro israelí Ehud Olmert dijo al canal alemán Sat.1 que “Irán amenaza abierta, explícita y públicamente con borrar Israel del mapa. ¿Puede afirmar que cuando aspiran a tener armas nucleares se trata del mismo nivel que Estados Unidos, Francia, Israel y Rusia?”.
Los estrategas israelíes afirman que el Estado judío necesita el elemento disuasorio de las armas nucleares como un “escenario catastrófico” o “un arma de último recurso” para impedir la posible destrucción del “Tercer Templo”.
Sin embargo, esta afirmación parece ser tan mentirosa e hipócrita como la mentira de Estado de que Israel no será el primer Estado en introducir armas nucleares en la región. De ahí se puede argumentar firmemente que el objetivo del arsenal nuclear de Israel no es meramente la “auto-protección” o la “auto-preservación” sino un engrandecimiento estratégico y expandir su supremacía militar por todo Oriente Medio, desde Irán a Marruecos. Cuando esto se traduce a un lenguaje político sencillo se llega a la inevitable conclusión de que el objetivo último de Israel es esclavizar a millones de musulmanes y cristianos, desde Teherán hasta Mauritania y desde Estambul hasta Jartum.
Esto no es una valoración paranoica de la doctrina y las intenciones israelíes, sino que es una lectura correcta y realista del pensamiento colectivo de Israel.
Del Nilo al Éufrates
Según el difunto Yisrael Shahak, autor de Historia judía, religión judía: el peso de tres mil años, algunas autoridades rabínicas ven las fronteras de Israel de la siguiente manera: al sur, todo el Sinaí y partes del norte de Egipto hasta los alrededores de El Cairo; al este, toda Jordania y una gran parte de Arabia Saudí, todo Kuwait y parte de Iraq al sur del Éufrates; en el norte, todo Líbano, toda Siria y ¡¡gran parte de Turquía!! (hasta el lago Van) y al oeste, Chipre.
Según Shahak, este no es, como se podría pensar, un punto de vista anecdótico entre una excéntrica clase rabina, al contrario, en Israel se ha publicado, a menudo con subsidios estatales y otras formas de apoyo, un enorme cuerpo de investigación y discusión erudita basados en estas fronteras, plasmado en atlas, libros, artículos y formas de propaganda más populares. Shahak añade que hay influyentes figuras religiosas en Israel que creen que tarde o temprano Israel tendrá que conquistar estos países basándose en que hacerlo es un acto mandado por la divinidad.
Ésta es la razón por la que los musulmanes deberían estar vigilantes y en constante alerta en relación a las verdaderas intenciones de Israel. Los Estados musulmanes deberían también prestar más atención a lo que hace Israel y menos a lo que dice Israel.
En 1979 Israel atacó y destruyó una planta nuclear iraquí en Bagdad y en 1986 Israel bombardeó el cuartel general de la OLP en Túnez. Una década después agentes del Mossad asesinaron a Khalil al Wazir (Abu Jihad), el número dos de Fatah, en su casa, también en Túnez. También se cree que Israel está llevando a cabo varias operaciones encubiertas en varios países árabes e islámicos, más recientemente en Sudán. Además, se cree que agentes israelíes son responsables de la misteriosa desaparición de muchos científicos árabes y más recientemente iraníes en un denodado esfuerzo por frustrar el desarrollo de cualquier base tecnológica sólida en cualquier país musulmán que pueda plantear una amenaza para la hegemonía y supremacía regional de Israel.
En los últimos años altos cargos israelíes han amenazado con exterminar a todos los países musulmanes y árabes de la región. El actual ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, sugirió que Israel debería arrojar una bomba nuclear sobre Gaza durante el reciente ataque genocida contra el bloqueado territorio costero. Este mismo Lieberman ha declarado que Israel debería bombardear la presa de Asuán egipcia y hacer volver a Teherán a la Edad Media. Matan Vilnaai, otro dirigente militar israelí, amenazó con infligir un holocausto a Gaza, una amenaza parcialmente cumplida cuando Israel arrojó muerte sobre Gaza por tierra, mar y aire, y utilizó armas espantosas como el fósforo blanco que incineró a cientos de niños palestinos.
Estas amenazas nunca se deberían tomar a la ligera, especialmente sus víctimas potenciales, es decir, los árabes, iraníes y turcos, y probablemente también otros pueblos. Éste es un asunto enormemente grave que debe ser tratado con la extrema seriedad que merece. Y, en todo caso, no deberíamos arriesgarnos cuando lo que está en juego es nuestra propia supervivencia, nuestra propia existencia. Eso es lo que hacen todos los países serios, así que, ¿por qué nosotros no?
Reitero que debemos prestar atención a lo que hace Israel, no a lo que dice. Y lo que hace y ha estado haciendo Israel demuestra que este Estado con mentalidad criminal supone un amenaza existencial real para cada país árabe y musulmán en Oriente Medio y más allá.
En 2006 Israel hizo llover muerte sobre Líbano al arrojar de 2 a 3 millones de bombas de racimo que mataron y mutilaron (y seguirán matando y mutilando) a civiles, pastores, agricultores y campesinos libaneses, y a familias que comían al aire libre cerca de sus casas. Y en Gaza recientemente Israel hizo llover muerte sobre una población esencialmente prisionera que, contrariamente a los deseos de Israel, olvidó morirse discretamente y tuvo que ser incinerada y exterminada con fósforo blanco arrojado desde las alturas. Esta obscena carnicería fue observada en todo el mundo, y ningún país árabe o musulmán se movió, o siquiera consideró el moverse, para rescatar a los palestinos indefensos que estaban pagando el precio de la debilidad musulmana.
Esto reclama una última pregunta y es ¿cómo deben relacionarse los musulmanes con esta locura, con esta arrogancia de poder, con esta amenaza existencial por parte de un Estado satánico que cree tener derecho a infligir muerte y destrucción a otros pueblos y a otros países? ¿Vamos a seguir simplemente con la antigua práctica ignominiosa de entregar a nuestros hijos como ofrendas para el sacrificio en el altar judío de insolencia?¿Vamos a seguir colocando a nuestras mujeres y a nuestros niños muertos en filas con la esperanza de ganarnos la simpatía de un mundo que sólo respeta el poder militar?¿Vamos a seguir esperando que haya un cambio en el corazón o en el poder de quien llega a la Casa Blanca?
Con toda rotundidad, el arsenal nuclear de Israel no es una amenaza pasajera. No desaparecerá, no será neutralizado haciendo alarde de “más moderación” por parte de las “capitales de la sabiduría” en el mundo árabe ( capitales de la impotencia sería una descripción más veraz).
Todos sabemos que Israel y los dirigentes sionistas de todo el mundo interpretan la moderación y la mentalidad a favor de la paz por parte de los dirigentes árabes como una expresión de miedo, de cobardía y de debilidad. No hay más que leer la prensa hebrea para ver cómo ve Israel la moderación y buena voluntad árabes .
De hecho, la amenaza nuclear de Israel se va a hacer más real y más tangible en los próximos años cuando fuerzas judías manifiestamente fascistas tomen el control de los arsenales nucleares de Israel. No es cuestión de “si” ocurre, sino de “cuándo” ocurrirá. Imaginen simplemente cómo será Oriente Medio y el resto del mundo cuando personas del estilo de Lieberman o los gurús del Yichud ha’leiumi o ha’Bayt ha’Yehudi obtengan el control de las entre 250 y 300 armas nucleares.
A nosotros, los musulmanes, no nos faltan recursos para ser poderosos y para disuadir a nuestros enemigos. Lo que nos falta es la voluntad de ser libres, de estar unidos, de ser soberanos y verdaderamente independientes. Por consiguiente, ¿a qué esperamos? ¿A que Israel ataque La Meca y Medina, una posibilidad que, dada la nefanda naturaleza de la entidad sionista, nunca se debería descartar?
Es más, ¿quién debería disuadir a Israel para que no se embarque en lo inconcebible, para qué hablar de rechazarlo? ¿Egipto? ¿Arabia Saudí? ¿O quizá los hedonistas, analfabetos e ignorantes jeques, emires y reyes que creen que erigir altos edificios es la última muestra de progreso y de civilización?
La respuesta está clara. Y, por desgracia, sólo un país en la región, aparte del agresor Israel, es serio en relación a proteger a su pueblo de un ataque exterior de proporciones genocidas. Este país debería ser alabado y elogiado por su digna determinación de ser libre y no castigado por impotentes Estados árabes que siguen cediendo su soberanía a Estados Unidos.
Enlace con el original:
http://xpis.ps/xpisps/Uploadarticles/896articles%20The%20Arab%20world%20and%20Israel's%20nuclear%20arsenal.doc
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lunes, 20 de abril de 2009
Evolución de la correlación internacional de fuerzas
Thierry Meyssan: Estoy viviendo en el Líbano. Después de la llegada de Sarkozy al poder, recibí amenazas directas de altos funcionarios franceses. Amigos del ministerio de Defensa me informaron que Estados Unidos me considera un peligro para su seguridad nacional. En el marco de la OTAN, [Estados Unidos] solicitó a los servicios aliados que me neutralizaran y ciertos franceses querían hacer méritos. Así que decidí irme, no sólo de Francia sino de la zona de la OTAN. Después de pasar algún tiempo en Caracas y Damasco, pasando por Moscú, me instalé en Beirut, donde me puse al servicio de la Resistencia.
I&R: ¿En qué está trabajando en este momento?
Thierry Meyssan: Estoy trabajando en un libro de análisis sobre la administración Obama, sus orígenes, su composición, sus proyectos, etc. El mes que viene saldrá una primera edición, limitada a unos pocos ejemplares y dirigida a algunos líderes. Más tarde, durante el otoño, saldrá otra edición en varios idiomas para el público en general. Estoy viviendo exclusivamente de lo que escribo y colaboro con periódicos y revistas en el sector de la política internacional, en el Medio Oriente y en Rusia.
I&R: ¿Cómo analiza usted la evolución de la política estadounidense?
Thierry Meyssan: Actualmente existe un relativo consenso sobre el comprobado fracaso de la política de Bush, el exagerado despliegue militar, las nefastas consecuencias del unilateralismo para las relaciones con los aliados y la pérdida de liderazgo. Desde 2006, James Baker y Lee Hamilton, quienes presidían una comisión creada por el Congreso para evaluar la estrategia en Irak, han venido reclamando un regreso a una posición más inteligente. Aconsejaron una retirada de Irak y un prudente acercamiento a los países vecinos (Siria, Irán), indispensable para evitar que la partida de los soldados estadounidenses se convierta en una debacle, como en Vietnam. Lograron la eliminación de Donald Rumsfeld e impusieron como sucesor de éste último a un miembro de su propia comisión, Robert Gates. Pero congelaron la política de «remodelamiento del Gran Medio Oriente», no lograron que George Bush y Dick Cheney renunciaran a ella. Por eso tuvieron que organizar una ruptura utilizando a Barack Obama.
En realidad, Barack Obama ya había sido lanzado a la carrera por [un puesto en] el Senado federal y por la presidencia desde el aňo 2004. Entró en escena durante la convención demócrata de investidura de John Kerry. En aquel entonces no era más que oscuro parlamentario de la Asamblea de Illinois, pero ya estaba siendo dirigido y entrenado por Abner Mikva y sus hombres (Jews for Obama -judíos por Obama-), y tenía el apoyo de la finanza anglosajona (Goldman Sachs, JP Morgan, Excelon…). Las multinacionales inquietas por la pérdida de mercados por causa del aumento del antiimperalismo (Business for Diplomatic Action), los partidarios de la Comisión Baker-Hamilton, los generales en desacuerdo con las erráticas aventuras de los neoconservadores, y otros sectores fueron uniéndose a él.
Los franceses a menudo creen que el presidente de Estados sale de una elección de segundo grado en la que participan grandes electores. Eso es falso. Lo elige un colegio cuyos miembros son designados por un grupo de notables. En 2002 la Corte Suprema recordó que el voto ciudadano era puramente consultivo y que el gobernador de la Florida podía nombrar a los delegados [representantes] de su Estado al colegio electoral sin siquiera esperar el conteo del escrutinio general.
En ese sistema oligárquico, lo que existe es un partido único con dos corrientes: los republicanos y los demócratas. Jurídicamente no constituyen dos entidades separadas. Son los Estados quienes organizan las elecciones primarias, no los seudopartidos. Así que no es nada sorprendente que Joe Biden y Barack Obama sean ambos viejos amigos de John McCain. John McCain preside el Instituto Republicano Internacional, órgano del Departamento de Estado encargado de corromper a los partidos de derecha a través del mundo; mientras que Obama trabaja en el seno del Instituto Demócrata Nacional, presidido por Madeleine Albright y encargado de corromper a los partidos de izquierda. Obama, McCain y Albright participaron juntos en la desestabilización Kenya, durante una operación de la CIA, para imponer como primer ministro a un primo de Obama.
Digo todo esto para que se entienda que Obama no apareció por arte de magia. Es un especialista de la acción secreta y de la subversión. Ha sido reclutado para hacer una labor muy específica.
Los objetivos de la heteróclita coalición que lo apoya son globalmente los mismos, pero no existe entre sus componentes un consenso en cuanto a los detalles. Ello explica la increíble batalla provocada por las nominaciones y el lado constantemente ambiguo de los discursos de Obama.
Cuatro polos están actualmente en pugna:
El polo Defensa, alrededor de Brent Scowcroft, de los generales contrarios a Rumsfeld y, por supuesto, de Robert Gates, hoy por hoy el verdadero amo de Washington. Aconsejan poner fin a la privatización de los ejércitos, una salida «honorable» de Irak, pero también aconsejan proseguir el esfuerzo estadounidense en Afganistán para no dar la impresión de una desbandada, y, para terminar, un acuerdo con los iraníes y los sirios. Para ellos, Rusia y China siguen siendo rivales a los que hay que aislar y paralizar. Ven la crisis financiera como una guerra que va a costar la pérdida de programas de armamentos y que obligará a reducir el formato de los ejércitos, aunque estos deben mantener una superioridad relativa. No les importa perder algo de poderío, si siguen siendo los más fuertes.
Los departamentos del Tesoro y del Comercio, alrededor de Tim Geithner y Paul Volcker, los dos protegidos de la familia Rockefeller. Ambos provienen de la Pilgrim’s Society y cuentan con el apoyo del Grupo de los Treinta, del Peterson Institute y de la Comisión Trilateral. Los apoyan la reina Isabel II [de Gran Bretaña] y quieren salvar simultáneamente Wall Street y la City. Para ellos la crisis es un duro golpe ya que los ingresos de la oligarquía financiera están en caída libre, pero es sobre todo una oportunidad ideal para concentrar el capital y aplastar toda resistencia contra la globalización. De momento, se verán obligados a reducir su nivel de vida para no dar lugar a revoluciones sociales, pero al mismo tiempo pueden enriquecerse comprando lo mejor de la industria a cambio de algunas migajas. A lo largo plazo, proyectan instaurar no un impuesto mundial por el derecho a respirar –sería demasiado burdo– pero sí un gravamen global sobre el CO2 y una Bolsa de derechos de emisión –que es casi lo mismo, pero con la apariencia de algo ecologista. Contrariamente a lo que piensa el Pentágono, este grupo aconseja una alianza con China, sobre todo teniendo en cuenta que ese país posee el 40% de los bonos del Tesoro estadounidense, pero también como forma de impedir la aparición de un bloque asiático cuyo eje sería China y que absorbería parte de las materias primas africanas.
El polo del Departamento de Estado, alrededor de Hillary Clinton, cristiana fundamentalista, miembro de una secta muy secreta, la Fellowship Foundation (conocida como «La» Familia). Es el refugio de los sionistas, el último espacio protegido de los neoconservadores, hoy en vías de desaparición. Aconsejan un apoyo incondicional a Israel, con una pizca de realismo porque saben que el entorno ha cambiado. Ya no será posible bombardear el Líbano como en 2006, porque el Hezbollah dispone ahora de eficaces armas antiaéreas. Ya no será posible penetrar en Gaza como en 2008 porque el Hamas adquirió cohetes antitanques Kornet. Y si Estados Unidos tiene problemas para pagar las cuentas de Tel Aviv, es poco probable que los sauditas puedan tomar su lugar por mucho tiempo. Así que hay que ganar tiempo, haciendo algunas concesiones de ser necesario, y encontrarle a Israel alguna utilidad estratégica. La principal misión de la señora Clinton consiste en mejorar la imagen de Estados Unidos, no mediante las relaciones públicas (o sea, justificando la política de Washington) sino a través de la publicidad (o sea, vendiendo las cualidades reales o imaginarias del modelo estadounidense). En ese contexto, los sionistas tendrían que respaldar el proyecto Korbel-Albright-Rice de transformación de la ONU en un amplio foro impotente y de creación de una organización que competiría [con las Naciones Unidas], la Comunidad de las Democracias, que se apoyaría en su brazo armado: la OTAN. Por el momento, están ocupados saboteando la conferencia de Durban II que, en lugar de celebrar la «única democracia del Medio Oriente», está denunciando el régimen que ocupa el poder en Tel Aviv. Con el secretario de Estado adjunto, James Steinberg, ellos ven la crisis financiera como una Blitzkrieg. Habrá muchas pérdidas, pero es hora de acabar con los rivales y de tomar el control por sorpresa. Su problema no es acumular riquezas mediante compras y fusiones sino poner a su gente en los ministerios de Finanzas de todo el mundo y a la cabeza de las instituciones bancarias.
Y, finalmente, está el Consejo de Seguridad Nacional, bajo la influencia de Zbignew Brzezinski, quien fue profesor de Obama en Columbia. Este órgano abandonaría su tradicional papel de coordinador para convertirse en un verdadero puesto de mando. Lo dirige el general Jones, quien fue comandante supremo de la OTAN y uno de los fundadores del Africa Command. Para ellos, la crisis financiera es una crisis de la estrategia imperial. Es el enorme endeudamiento, contraído para poder financiar la guerra en Irak, lo que precipitó el derrumbe económico de Estados Unidos. Contrariamente a lo sucedido en 1929, la guerra no será la solución sino el problema. Por consiguiente, hay que trabajar simultáneamente en tres direcciones: forzar el regreso de los capitales a Estados Unidos acabando con los paraísos fiscales competidores y desestabilizando las economías de los países desarrollados (como en la experiencia desarrollada en Grecia); mantener la ilusión del poderío militar estadounidense mediante la continuación de la ocupación en Afganistán; y ahogar la nacientes alianzas Siria-Irán-Rusia, sobre todo entre Rusia y China (la Organización de Cooperación de Shangai). El Consejo va a priorizar todas las formas de acción clandestina para que el Pentágono disponga del tiempo que necesita para reorganizarse.
Obama está tratando de contentar a todo el mundo, lo cual da lugar a la confusión reinante.
Thierry Meyssan: Existe consenso sobre una cuestión: Washington tiene que lograr reducir la tensión en esa región, sin abandonar por ella a Israel. Hay dos opciones sobre el tapete, pero la aplicación de cualquiera de las dos exigirá el apoyo de las corrientes más radicales. Es por eso que Washington promovió un gobierno Netanyahu-Lieberman en Israel y va a permitir que el Hamas y el Hezbollah ganen las próximas elecciones en los territorios palestinos y en Líbano.
El primer escenario, trazado por Zbignew Brzezinski, prevé simultáneamente el reconocimiento de un Estado palestino y la naturalización de los refugiados palestinos en los países en que se encuentren. Todo esto iría acompañado de dinero para indemnizar a los Estados que absorban a los refugiados y para desarrollar Gaza y Cisjordania. Además, una fuerza de interposición de la OTAN garantizaría el mantenimiento de esa paz, por mandato de la ONU. Nicolas Sarkozy apoya ese plan.
El segundo enfoque es más duro para los dos protagonistas. Establece que hay que obligar a los israelíes a abandonar sus exigencias más extravagantes, mientras que obligaría a los palestinos a considerar Jordania como su patria natural. Sería una paz más económica para Washington y realizable a largo plazo, aunque difícil de aceptar para ambas partes, y que implicaría de paso el fin de la monarquía hachemita. Uno de los promotores de esa fórmula es el embajador Charles Freeman, a quien el lobby sionista acaba de obligar a renunciar a la presidencia del Consejo Nacional de Inteligencia, pero que dispone de sólido apoyo en el aparato estatal.
I&R: A su entender, ¿qué formula va a imponerse?
Thierry Meyssan: Ninguna porque la crisis económica es tan grande que desembocará en una dislocación de Estados Unidos y en el fin del Estado de Israel.
Washington tendrá que moderar de nuevo sus ambiciones. Tendrá probablemente que replegarse hacia el mantenimiento del statu quo. Su acción se limitará a impedir que nuevos actores vengan a ocupar su lugar.
I&R: ¿Qué aconseja usted, a título personal?
Thierry Meyssan: Los 5 millones de judíos, los 9 millones de palestinos y el resto de la población de Palestina deben reunirse en el seno de un Estado único basado en el principio de «un hombre, un voto». Esa es por demás, en mi opinión, la única solución que evite a largo plazo la expulsión de los judíos. Hay que recordar el caso del apartheid en Sudáfrica, donde muchos anunciaban que su fin provocaría la expulsión o el exterminio de los blancos. Y ya se sabe lo pasó. La muerte de Arafat no representa un obstáculo porque hay otros Mandela en Palestina. El verdadero problema está en encontrar un De Clerk en el bando israelí. El Hamas apoyaría sin dudas esa solución, ya que tendría la aprobación del pueblo. Mientras más se retrasen los plazos, más difícil será llegar a una solución pacífica. La CIA está estudiando, además, el escenario más catastrófico, con una sublevación sangrienta que expulsaría a 2 millones de judíos hacia Estados Unidos.
I&R: ¿Y qué pasaría, a su entender, con Siria e Irán? ¿Cree usted que sea posible la guerra?
Thierry Meyssan: No creo que se violen los acuerdos secretos entre los militares estadounidenses, Siria a Irán. Estados Unidos no tiene los medios necesarios, ni tampoco el deseo.
En primer lugar, [Estados Unidos] sabe que la amenaza nuclear iraní es una mentira fabricada por ellos mismos, como mismo inventaron las armas iraquies de destrucción masiva. Lo cierto es que el imam Khomeiny había condenado como inmorales la fabricación y el uso de la bomba atómica y no se ven en Irán grupos capaces de ignorar esa premisa. En segundo lugar, la política de George Bush empujó a Teherán y a Damasco hacia los brazos de Moscú, que está preparando además una conferencia internacional de paz para el Medio Oriente. En lo adelante, es para Washington una prioridad el lograr desmantelar esa naciente alianza y tratar de atraer nuevamente a Irán y Siria. Por supuesto, es probable que estos últimos aumenten sus exigencias y que se cuiden de caer en uno de los dos bandos. Finalmente, Estados Unidos siente que está en situación de urgencia. Su economía se está derrumbando y es posible que no tenga ya por mucho tiempo la posibilidad de seguir defendiendo a Israel a tan alto costo. Sobre todo si se tiene en cuenta que Tsahal [el ejército israelí] ya no es el de antes. El ejército israelí ya no es invencible. Ha ido acumulando fracasos en el Líbano, en Gaza y también, no podemos olvidarlo, en Georgia.
I&R: Ya nos dijo usted que está viviendo en el Líbano. ¿Cuál es la situación allá?
Thierry Meyssan: La Alianza Nacional reunida alrededor de la Corriente Patriótica Lire de Michel Aoun y del Hezbollah de Hasan Nasrallah va a ganar las próximas elecciones, sin lugar a dudas, si las elecciones logran desarrollarse libremente. La familia Hariri podrá sobrevivir solamente mientras las grandes potencias cuenten con ella para cobrar impuestos y para obligar al pueblo a pagar la deuda externa del Líbano, sin tener en cuenta que la mitad de esa deuda proviene del enriquecimiento ilícito de la propia familia Hariri. El criminal de guerra Walid Joumblatt –nada más y nada menos que vicepresidente de la Internacional Socialista– e incluso los neofascistas, como el asesino patológico Samir Geagea, se verán abandonados por quienes los financian. Esos sicarios han perdido su eficacia y ya no resultan presentables.
El Tribunal Especial para el Líbano, encargado de instruir el caso Hariri y diferentes asesinatos políticos, se dejará caer en el olvido o dará lugar a una gran sorpresa. Fue concebido como una máquina de guerra para acusar a Siria, poner a ese país al margen de la comunidad internacional y convertirlo en blanco de una agresión militar. Supe que recibió nuevos elementos durante las últimas. Estos refutan la supuesta culpabilidad de Siria y ponen a Arabia Saudita en el banquillo de los acusados. Es sobre esa base que hay que analizar la recuperación del control de Arabia Saudita por parte del rey Abadía y la eliminación de los ministros que financiaron la lucha contra el Hezbollah y el Hamas. Volviendo a las elecciones legislativas libanesas de junio, la cuestión es saber si la victoria de la Resistencia ascenderá a un 55 o a un 70%.
Eso dependerá esencialmente de que surja o no una nueva fuerza cristiana que siembre la división o que organice una acción de diversión alrededor del presidente Sleimane. En definitiva, los colaboradores de Estados Unidos y de Israel negociarán quizás un compromiso, mientras estén en situación de hacerlo. El país estaría abocado entonces a la designación de un millonario como primer ministro (Saad Hariri o algún otro), pero éste se vería a la cabeza de un gobierno enteramente controlado por la Resistencia nacional. Sería una fórmula muy oriental: los honores y el primer plano para los perdedores mientras que el verdadero poder se mantendría en la sombra. La ventaja de esa solución reside en eliminar toda justificación para una intervención militar contra el Líbano.
