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miércoles, 16 de diciembre de 2009

Estados Unidos e Israel: ¿El perro mueve la cola o la cola al perro?


16-12-2009
Kathleen Christison y Bill Christison
Adbusters
Un cuarto de siglo atrás, el director ejecutivo del AIPAC (Comité de Relaciones Públicas Estadounidense-Israelí, por su sigla en inglés) estableció una comisión que se encargó de escribir las directivas para la clase política. Corría el año 1981, Ronald Reagan era presidente y el AIPAC acababa de perder una batalla dura en el Congreso de EE.UU. por la venta de aviones de vigilancia a Arabia Saudita. El parlamentario Thomas Dine se puso al frente, a partir de ese momento, y convirtió al comité en una fuerza política temible.

En los años que siguieron, Dine cuadriplicó el personal estable del AIPAC, también su presupuesto, y estrechó vínculos con el Congreso y personas influyentes. Se dedicó a proveer a los políticos de evaluaciones que indicaban cómo avanzar en las posiciones proisraelíes, a sabiendas de que quien escribe los documentos que los políticos leen hace el equivalente de darles de comer en la boca.

Las décadas que siguieron fueron de un predominio total del lobby israelí en la política del Cercano Oriente de EE.UU., incluso por encima de sus propios intereses en la región. Muchos caracterizan esta relación entre la influencia del lobby y lo que Estados Unidos hace en Cercano Oriente, como la cola (israelí) que sacude al perro (estadounidense). Hay un sinnúmero de ejemplos de esta dinámica, como la invasión israelí del Líbano en 1982, que arrastró a EE.UU. a una penosa intervención, o la invasión israelí de la Franja de Gaza en 2002, durante la cual el gobierno de Ariel Sharon desoyó reiteradamente la petición de George W. Bush para firmar un acuerdo.

Otros sostienen que la metáfora de la colita y el perro funciona “como debe”: es EE.UU. en su calidad de superpotencia, dueño de Israel (y su mayor donante), el que tiene el poder; es el perro que mueve la cola. La cuestión, entonces, es ver cuál es la verdadera relación o ¿acaso el análisis cínico del comentarista israelí Michel Warschawski es el correcto?: “No se trata del perro ni de la cola, sino de una única guerra de recolonización y un único monstruo horrible de dos cabezas”.

Silencio roto
Aunque el lobby israelí haya crecido enormemente y la alianza de intereses entre EE.UU. e Israel para controlar el Cercano Oriente sea cada vez más evidente, ninguna voz se atrevió a pronunciarse sobre el alcance y la magnitud que adquiere el poder del lobby sobre los políticos estadounidenses, hasta que lo hicieron dos politólogos, John Mearsheimer y Stephan Walt, que editaron un folleto de ochenta páginas analizando el poderío del lobby en marzo de 2006.

Mearsheimer, profesor de servicio distinguido de Ciencia Política en la Universidad de Chicago, y Walt, profesor de Política Internacional en el Centro Belfer de la Universidad de Harvard, ambos promotores de la escuela realista en política exterior que pone el énfasis en los actos estatales, tanto militares como económicos, por sobre el ideal que persigan y su ética.

Su informe despertó mucho interés cuando se publicó el resumen en el London Review of Books. En el mismo definen que el lobby es, en términos generales, “una coalición elástica de individuos y organizaciones que trabajan activamente para moldear la política exterior de EE.UU. en la dirección de los intereses israelíes”.

Mearsheimer y Walt concluyen que la fuerza que anima las políticas estadounidenses en el Cercano Oriente proviene decididamente del lobby. Ellos sostienen que aunque otros lobbies o grupos de intereses han demostrado ser bastante efectivos para torcer políticas “ningún lobby ha conseguido comandar la política exterior estadounidense de forma tal que vaya contra su propia seguridad nacional y sea a la vez capaz de convencer a los ciudadanos estadounidenses que los intereses de su país e Israel son esencialmente los mismos.”

Dicho informe suscitó el rechazo inmediato de los propios individuos que los autores identifican como miembros del lobby. Alan Dershowitz, profesor de Derecho en Harvard y defensor a ultranza de Israel, acusó a los autores de “fanáticos mentirosos” y comparó sus argumentos con la propaganda neonazi, que constituían “acusaciones apenas veladas de control judío del pensamiento estadounidense” tal como se leía en Los protocolos de los sabios de Sión. Abraham Forman y su equipo de la Liga Antidifamación (ADL), acusan que el informe “encarna la clásica teoría antijudía de la conspiración.”

Sin embargo, los argumentos de los defensores de Israel nada dicen sobre lo principal del trabajo de Mearsheimer y Walt: que los miembros influyentes –tanto judíos como no judíos– dentro del aparato de estado estadounidense han conseguido que se impongan sus objetivos a favor de Israel en la política sobre Cercano Oriente y que Israel obtiene un apoyo incondicional que muchas veces resulta contrario a los intereses de la seguridad nacional. En lugar de discutir este punto, los críticos se dedican a resucitar fantasmas.

La acusación de “antisemitas” hacia Mearsheimer y Walt es de lo más común entre los defensores de Israel, en todo el espectro político. No casualmente, pues es la estrategia que viene utilizando el lobby israelí para silenciar y atacar a quien se atreva a cuestionar la política israelí y las políticas pro-israelíes de Estados Unidos.

Esta cuestión del antisemitismo surgió en septiembre [2006] durante un debate importante en Nueva York en el cual se enfrentaron Mearsheimer y otras dos personas contra un ex oficial israelí y los asesores de la administración Clinton, Dennis Ross y Martin Indyk. Estos tres contrincantes de Mearsheimer, aunque son claramente pro-israelíes, se los ve como neutrales –ni fanáticos como Dershowitz ni derechosos– pero coinciden con Dershowitz en descalificar al documento como que desciende “al nivel de antisemita” o “con connotaciones antisemitas” sólo porque a quienes se critica son judíos en posiciones de poder.

Este debate acerca del antisemitismo es una clara distracción del tema central y es utilizado deliberadamente en ese sentido. En aquel panel en Nueva York se empleó un tercio del tiempo hablando sobre el carácter antisemita de Wearsheimer y Walt antes de abordar aspectos importantes de las conclusiones de su trabajo o las pruebas que ofrecía.

El ex-presidente Carter publicó su libro Palestina: Paz no Apartheid y se le acalló de la misma manera. Sus críticos apuntaron a la escasa formación académica del autor o insinuaron que poseía un tinte antisemita porque Carter usaba el término “apartheid” para describir la política israelí en los territorios palestinos ocupados. Muchos han criticado al libro, incluyendo las autoridades del Partido Demócrata, pero muy pocos han fundamentado sus acusaciones examinando seriamente las pruebas que aporta Carter.

Tom Judt, profesor universitario, que participó del panel en Nueva York y defendió el trabajo de Mearsheimer y Walt, ha escrito sobre el efecto devastador que produce entre los estadounidenses el temor a ser llamados antisemitas, lo cual ha acallado cualquier opinión pública sobre Israel e incluso sobre la política en general.

Durante su participación, observó que pese a existir “cientos de lobbys influyentes” en EE.UU., el israelí es el único que no sólo es eficaz en los objetivos que persigue sino que también actúa de la misma forma para apagar cualquier crítica en su contra.

En el mismo sentido, Mearsheimer afirmó, en un reportaje en Mother Jones, que el fuerte vínculo entre EE.UU. e Israel se mantiene principalmente a partir de que no se habla realmente acerca de esa relación. Si los estadounidenses se enteraran acerca de lo que los israelíes hacen en los territorios ocupados, sostiene, habría mucho menos apoyo a Israel. “En concreto, la buena relación de EE.UU. con Israel no se sostendría ante la exposición pública de lo que realmente sucede en Israel”.
El libro de Jimmy Carter hace un esfuerzo importante para esa exposición, pero su éxito hasta ahora es relativo.

Scott Ritter, quien trabajó cerca de Israel como asesor en inteligencia militar y se desempeñó como inspector de armas en Iraq, arriba a las mismas conclusiones en su nuevo libro Target Iran (Objetivo Irán) que Judt y Mearsheimer. Muchos países tienen lobbys que actúan en EE.UU., pero ninguno comparte ni remotamente su alcance ni las formas descaradas que asume el lobby israelí.

Ritter considera que se va hacia un choque catastrófico entre el eje Estados Unidos-Israel y la república de Irán y que la forma para evitarlo sería hacer pública la naturaleza de la relación Estados Unidos-Israel. Habría que replantearse, sostiene, porqué EE.UU. opera bajo continua impotencia nacional mientras Israel dicta la política de seguridad de EE.UU.

En 2003 salió en el New York Review of Books un artículo crítico de Israel y sus conexiones estadounidenses donde Judt señala lo que luego sería la tesis principal de la nota de Mearsheimer y Walt.
Judt describió cómo Israel sistemáticamente “se burla de su jefe norteamericano” cuando sigue construyendo colonias ilegales aun cuando Estados Unidos impulsa “la hoja de ruta” como plan para la paz, que convoca a congelar los asentamientos.

El autor sostiene que Israel hizo quedar al poderoso presidente de Estados Unidos [G. Bush Jr.] como un “tonto ventrílocuo, alguien que lastimosamente repite la línea del gabinete israelí”. Su comportamiento “ha sido una desgracia para la política exterior norteamericana”. El apoyo incondicional a Israel “es la causa principal del descrédito de Estados Unidos en el resto del mundo”.

Alguien que conoce bien el lobby israelí es James Abourezk, senador por el estado de Dakota del Sur entre 1972 y 1978. De su paso por el Congreso, afirma “que el apoyo político de que goza Israel está basado en el miedo” porque “aquel que se enfrente a los intereses de Israel es derrotado por el lobby”.
Abourezk destaca también el esfuerzo del lobby por silenciar. “Si alguien habla es atacado”, dice, “porque si nadie dice nada en el Congreso, la prensa no tiene a quién citar y con ello también queda callada. Si algún periodista o medio se sale de esta línea, quedan totalmente censurados a través de un mecanismo aceitado de presión económica sobre las finanzas del medio que ha sido atrapado ‘en falta’.”

Jimmy Carter advirtió lo mismo en comentarios recientes en referencia a “los esfuerzos extraordinarios de lobby” del AIPAC para censurar cualquier discusión en las comisiones del Congreso y en la prensa sobre las políticas israelíes.
Según Abourezk los mecanismos de presión ya funcionaban a la perfección aun antes de que el AIPAC se constituyera, y Carter agrega que la capacidad de control del lobby sobre el discurso y las decisiones se han incrementado. La tendencia pro-israelí ha sido un fenómeno, con diferentes matices, propio de cada administración y de cada congreso estadounidense desde que se creó Israel y no un invento de Dine ni tampoco comenzó en los ‘80 pero fue éste quien logró institucionalizar esta política, asignándole un rol más influyente.

En 1984 aparece un nuevo organismo que deriva del AIPAC, el Washington Institute for Near East Policy (Instituto Washington sobre política en el Cercano Oriente, WINEP por su sigla en inglés) y se constituye en un eminente think tank, cuyos cuadros vienen trabajando en las sucesivas administraciones.

Dennis Ross, quien fue el principal asesor en política de Cercano Oriente en los gobiernos de George H.W. Bush y Bill Clinton, se formó en el WINEP y retornó al mismo luego de dejar sus funciones en el gobierno.
A partir de allí, ese cargo en la administración Clinton fue para Martin Indyk, miembro fundador de AIPAC y primer director de WINEP. Mearsheimer y Walt consideran acertadamente que ambos hombres son del “riñón del lobby”.

Esto demuestra un aspecto vital en la cuestión del lobby; que el mismo forma parte de las diferentes administraciones desde las últimas décadas. Ahora bien el lobby no está conformado únicamente por las instituciones judeo-estadounidenses como AIPAC y ADL, además de los think tanks como WINEP y JINSA (Instituto Judío para los Asuntos de Seguridad Nacional, sigla en inglés); existen muchos particulares que trabajan en defensa de los intereses de Israel y hacen coro con los sectores cristianos fundamentalistas de extrema derecha.
Que apoyan incondicionalmente la presencia de Israel en la Franja de Gaza y en todo Jerusalén porque creen que ése es el requisito para la reaparición de Jesucristo en lo que denominan el Milenio.

Particularmente en los últimos años, la derecha cristiana ha utilizado sus influencias para presionar tanto en el Ejecutivo como en el Congreso a favor de las posiciones israelíes y se ha opuesto a todas las iniciativas que requirieran alguna concesión por parte de Israel.

El tipo de presión “en bruto” a los políticos que describe Abourezk es sólo una de las formas en las que opera el lobby proisraelí organizado.
La ligazón entre EE.UU. e Israel siempre tuvo su mínimo de acuerdo tanto para los momentos de calma como en la cruda realidad de la estrategia geopolítica.
Desde la creación del Estado de Israel y a través de los años ha existido un clima siempre en aumento en el que Israel es asumido simplemente como tan cercano a Estados Unidos, sus intereses tan entrelazados con los de Estados Unidos, que por ello Israel es prácticamente aceptado como parte de EE.UU.

El lobby refuerza este sentimiento, lo canaliza en formas institucionales para que ciudadanos comunes apoyen a Israel.
Jeffrey Blankfort, conductor de radio en Carolina del Norte y columnista de larga data sobre el conflicto palestino-israelí y otros en el Cercano Oriente, señala, por ejemplo, que 1700 sindicatos en EE.UU. poseen más de 5 mil millones de dólares en bonos israelíes.

Según Blankfort, esto empuja a los sindicatos a apoyar a Israel y convierte al movimiento sindical de EE.UU. en parte del lobby. Eso explica porqué las organizaciones de izquierda en Estados Unidos se oponen a que la cuestión palestina forme parte del movimiento anti-guerra.

Muchos estados y universidades también han invertido en bonos israelíes así como en empresas israelíes, con lo cual tienen interés en apoyar a Israel para que su economía mantenga el rumbo.

La penetración del lobby es tan absoluta que cuando Tony Judt llama al presidente “un tonto ventrílocuo” se entiende perfectamente.
Como afirma Walt en un reportaje de Mother Jones, no importa lo que haga Israel, Estados Unidos siempre lo apoyará.
“Ellos continúan construyendo asentamientos por más que todos los presidentes desde Lyndon Johnson en adelante hayan rechazado la idea.
Nos espían regularmente.
Han entregado o vendido tecnología militar estadounidense a otros países. E incluso…han cometido una gran cantidad de violaciones a los derechos humanos, y pese a todas estas actividades jamás ha disminuido el apoyo de EE.UU.”

Hace ya varias décadas que el AIPAC viene participando directamente en el proceso legislativo, redactando leyes en torno a Cercano Oriente y presionando para que sean aprobadas las resoluciones anti-árabes y pro-israelíes que comprometen al Senado y a la Casa Blanca en cuestiones como la construcción del muro de segregación y la invasión de Israel a El Líbano en el verano de 2006.

AIPAC se ufana a menudo de vetar y ejercer influencia sobre los candidatos presidenciables.
En la campaña política de 2004, Howard Dean insinuó una tibia y para nada controversial propuesta de “trato igualitario” de la política estadounidense en el conflicto árabe-israelí. Fue condenado rotundamente por el lobby y por sus compañeros demócratas, y debió abandonar la propuesta. Los políticos de renombre que toman otras posturas son inmediatamente condenados a la derrota electoral.

En la década de los ‘80, el representante Paul Findley y el senador Charles Percy, quienes habían ocupado sucesivos mandatos en Illinois, fueron derrotados gracias a los esfuerzos de AIPAC porque ambos se habían manifestado a favor de negociar con miembros de la OLP.
Bastante más recientemente, Cynthia McKinney, de Georgia, fue dos veces víctima de la interferencia del AIPAC en la campaña electoral.

La lista continúa. Israel y su lobby toman la iniciativa, EE.UU. acompaña: la guerra que Israel lanzó en 1967, su invasión a El Líbano en 1982, su invasión a la Franja de Gaza en 2002, sus cuarenta años de construcción de asentamientos en los territorios palestinos ocupados, sus ataques desproporcionados a los palestinos, su asalto al Líbano.
El grado de penetración en las decisiones políticas que el lobby consiguió durante la administración Bush actual no tiene precedentes.

1 Hay pruebas categóricas de que fueron los neoconservadores dentro del gobierno de Bush, cuyos vínculos con la derecha israelí son innegables, los artífices de la invasión a Iraq y quienes impulsaron “la transformación” del Cercano Oriente difundiendo la “democracia” en la región.

Mearsheimer y Walt afirman que “la guerra de Iraq, al menos en parte, fue promovida para mejorar las posiciones estratégicas de Israel”, algo que se confirma con el hecho de que algunos de estos mismos neocons escribieron en los ‘90 un documento de estrategia titulado “A Clean Break” (Una ruptura limpia) para el entonces primer ministro israelí Benyamin Netanyahu.
En él, se diseñaba un plan de ataque a Iraq, algo que posteriormente impulsaron cuando los neocons entraron a la administración Bush.
El plan estratégico se pensó explícitamente para asegurar el dominio de Israel en la región, para minar el proceso de paz de Oslo y para aliviar a Israel de la presión de tener que hacer alguna concesión a los palestinos.
Uno de sus autores es David Wurmser, que continúa en el gobierno como consejero del vicepresidente Richard Cheney en cuestiones del Cercano Oriente. Los otros, Richard Perle y Douglas Feith, trabajaron activamente durante la planificación de la guerra de Iraq en los cargos de consejero del Pentágono y subsecretario de Defensa, respectivamente.

Casi todos los demás neocons, tanto judíos como no judíos, tienen un historial importante de acciones en defensa de los intereses israelíes. Entre ellos, Paul Wolfowitz, Elliott Abrams y John Bolton, y quienes se manejan desde las sombras como William Kristol, Robert Kagan, Norman Podhoretz, Jeane Kirkpatrick y muchos derechistas pro-israelíes de los think tank en Washington.

La enorme cantidad de dinero en asistencia militar y económica que EE.UU. le dio a Israel a través de los años es producto de la presión del lobby sobre los políticos. Mearsheimer y Walt, utilizando los datos de la USAID (Agencia de EE.UU. para la Asistencia Internacional al Desarrollo, por su sigla en inglés) 2 confirman que entre 1976 y 2003 EE.UU. le dio a Israel 140 mil millones de dólares en ayuda (de acuerdo con los valores de 2003).

El economista Thomas Stauffer, quien ha investigado durante mucho tiempo la ayuda económica a Israel, presentó en 2002 valores mucho más altos: para el período 1972-2002, calculó un total de 240 mil millones de dólares (a valores actuales). Ahora mismo, Israel tiene garantizada una ayuda de 2 mil a 3 mil millones por año, principalmente para el sector militar, y a esto hay que sumarle los adicionales para compensar los gastos israelíes en la guerra en El Líbano y el retiro de Gaza.

Definiendo el concepto de interés nacional

El aspecto más importante en el debate sobre el poder del lobby gira en torno a la cuestión de los intereses nacionales; qué forma parte de los intereses nacionales, quiénes lo definen y hasta qué punto el lobby no perjudica los verdaderos intereses nacionales.

Muchos discursos en la izquierda que son muy críticos de las políticas de Israel no han prestado la debida atención, sin embargo, a la influencia del lobby en la política. Se centran en lo que definen como los intereses nacionales de Estados Unidos.

Noam Chomsky ha sostenido frecuentemente que la política sobre Cercano Oriente está determinada en gran parte por lo que él llama “el vínculo ceñido entre el estado y las corpo-raciones” donde se concentra el poder en la órbita nacional.
Dicho de otro modo, los intereses particulares del complejo militar industrial asociado al gobierno son los que en última instancia definen los intereses nacionales de Estados Unidos, según Chomsky.
El lobby israelí ejerce cierta influencia en la determinación de las políticas, de acuerdo con los análisis de Chomsky, pero ocupa una porción mucho menor y generalmente sólo en la medida en que el lobby acompañe los interés corporativo-gubernamentales.

Chomsky y otros críticos de izquierda que estudian el tema del lobby consideran que la política de Estados Unidos está definida desde su avanzada imperialista y los intereses de sus corporaciones y que Israel, lejos de conducir a EE.UU. en políticas que lo perjudican y hacia peligrosas aventuras en el extranjero, siempre ha hecho lo que EE.UU. le dictaba.
EE.UU. continuaría con su empresa imperialista aunque Israel no acompañara, y esto es lo que ha hecho en regiones fuera del Cercano Oriente, como Chile, Indonesia, América Central y donde sea, sin que ello beneficie a ningún lobby en particular.

De acuerdo con esta visión, el lobby israelí funciona solamente como un acompañamiento a la política de EE.UU., y no como un agente con algún control y poder propio.

Sin embargo, esta postura pasa por alto que los lazos estrechos entre el lobby y los fabricantes de armas en Estados Unidos refuerzan la capacidad del complejo mílito- industrial para definir los intereses nacionales de EE.UU.
El lobby israelí tiene, sin duda, poder de veto por encima de cualquier parlamentario o dependencia del Ejecutivo, incluyendo los de la Casa Blanca, lo cual hace muy difícil que alguien pueda definir el tan mentado interés nacional de EE.UU. en algún sentido que el lobby considere perjudicial para la relación especial que tiene Israel con EE.UU.

Cualquier debate que toque este asunto tabú, aunque sea en forma indirecta, será anulado antes de que empiece, enterrado por las alabanzas hacia Israel tanto de republicanos como de demócratas.

Afif Safieh, el principal referente de la comitiva de la Organización para la Liberación Palestina en Washington, señala otro punto de crítica.
Según él, la visión de Chomsky y otros izquierdistas es “mecanicista” y dificulta, dado que cada situación es específica, captar su singularidad; en este caso, percibir que el socio menor puede a menudo “secuestrar” y “monopolizar” la decisión sobre la política en Cercano Oriente.
La interpretación que hace la izquierda es de tipo determinista y por ello asume que EE.UU. se rige únicamente por su afán imperialista y por los objetivos de sus intereses corporativos.

El hecho de que Estados Unidos haya conspirado contra un gobierno enemigo de sus negocios en Chile o que haya apoyado a un dictador en Indonesia para preservar los intereses de la industria petrolera no prueba que cada vez que Israel ataca países árabes, como a Egipto en 1967 y a El Líbano en 1982, lo haga para servir a Estados Unidos ni, como dice Chomsky, haga un “enorme servicio a las corporaciones energéticas estadounidenses y saudíes porque aplasta los nacionalismos árabes seculares”.

Israel de ninguna manera actúa para garantizar el acceso o el control de EE.UU. sobre las reservas de petróleo en el Cercano Oriente, ni trabaja en coordinación con la industria del petróleo.
Es indudable que existe una intrincada relación entre el complejo mílito-financiero-industrial estadounidense y los intereses militares, industriales y financieros de Israel, tal como lo sugieren Chomsky y otros referentes de la izquierda.
Pero la naturaleza de esta relación no pasa por una subordinación de Israel a las directivas del conglomerado corporativo-gubernamental de EE.UU.; este arreglo, más bien, parece darse entre dos actores independientes.

Y la actividad del lobby se dirige a sostener y manipular este entramado. Según Blankfort, “se subestima la influencia del lobby. No sólo se asegura de que el Congreso actúe como vasallo en los asuntos pertinentes a Israel y el Cercano Oriente en general, sino que, en forma disimulada, actúa como una poderosa influencia para sostener el gasto militar elevado del país y la integración entre las industrias armamentistas israelí y estadounidense.”

Esta integración, sostiene Blankfort, “es la razón fundamental que explica porqué no hubo prácticamente ninguna oposición al presupuesto militar anual por parte de ningún sector en el Congreso.”

Israel y su lobby trabajan con mano de seda en el tema de la industria de armamentos estadounidense para avanzar, juntos, en sus objetivos que suelen ser compatibles. Las pocas, poderosas familias que dominan la industria militar en Israel, están tan interesadas en presionar a favor de la política exterior militarista de los dos países como lo están los CEO de las corporaciones militares de EE.UU.

A medida que la globalización avanza también se estrechan los lazos de compañerismo, y los acuerdos tecnológicos y financieros, entre las corporaciones militares de ambos países, que crecen cada vez más juntas. Es una relación simbiótica, y el lobby trabaja para que siga así; los lobbystas se acercan a muchos parlamentarios y les dicen muy creíblemente que si se corta la ayuda a Israel, se van a perder miles de puestos de trabajo en la industria militar en sus distritos.

El lobby no es un reflejo pasivo de los deseos del complejo mílito-industrial. Día a día presionan en el Congreso y en el gobierno para perpetuar la aceptación de ciertos “intereses nacionales” que muchos estadounidenses consideran equivocados.

Un monstruo de dos cabezas

Como Tony Judt lo percibió, gran parte del resto del mundo “ya no cree en nuestra buena fe”. Hace mucho que el fuerte apoyo de Estados Unidos a Israel molesta a la opinión pública árabe, pero desde el fracaso del proceso de paz y la nueva intifada palestina y el endurecimiento cruel de Israel desde septiembre de 2000, los resultados de las encuestas de opinión en los países árabes y musulmanes han mostrado un malestar creciente y muy extendido hacia EE.UU., particularmente por el apoyo a Israel en la opresión sobre el pueblo palestino y la guerra de Iraq.

Entre un 70% y un 80% de la población en varios países árabes manifiestan actitudes hostiles. Algo similar, aunque con valores más discretos, ocurre con las encuestas de opinión en Europa. Este sentimiento creciente de rechazo a EE.UU., producto de su estrecha amistad con Israel, es uno de los puntos salientes del informe de Mearsheimer y Walt.

Los autores señalan al comienzo de su trabajo que las políticas del gobierno de Bush, influenciadas fuertemente por el lobby, contribuyeron a producir una insurgencia que resiste en Iraq, una subida muy pronunciada de los precios del petróleo y los atentados terroristas en Madrid, Londres y Amman.

El indeclinable apoyo de EE.UU. a Israel, escriben, ha “irritado a la opinión pública árabe e islámica y puesto en peligro la seguridad de Estados Unidos”. Creen que EE.UU. deja de lado su propia seguridad para cumplir los objetivos de otro estado.
El resultado fue obvio: más ataques terroristas a EE.UU. y sus aliados.

Las grabaciones y mensajes de Osama Bin Laden hablan de los palestinos y de su cólera ante Estados Unidos por su alianza con Israel. Su rabia, y los de otros islamistas radicalizados, se basa en los musulmanes que fueron asesinados y explotados por EE.UU., Israel y Occidente durante décadas, y el caso de los palestinos es probablemente el más claro.

Su rabia es la misma que sienten millones de oprimidos y él puede reclutar a los extremistas en su lucha bajo la bandera de la defensa de los palestinos y de todos los musulmanes oprimidos. Es una amenaza a Estados Unidos que proviene directamente de su alianza con Israel y el esfuerzo arduo del lobby para sostenerla, no puede ser subestimado.

La tragedia de esta situación es que se ha vuelto imposible separar los intereses israelíes de los proclamados intereses de Estados Unidos –que lejos de ser los reales, son producto de las proclamas egoístas del complejo político-corporativo-militar que los define en su provecho, y que junto con el lobby dominan el gobierno de Bush, el Congreso y los dos partidos políticos mayoritarios.

Actualmente, el poder radica en grupos específicos: los consorcios globalizados de las finanzas, las armas y la energía, y todas las dependencias militares, tanto de EE.UU. como de Israel, que literalmente han secuestrado el gobierno y lo han despojado de cualquier rasgo de democracia. El “monstruo agresivo de dos horribles cabezas” del que nos hablaba Michel Warschawski es real.

La coincidencia de “intereses” manipulados tiene efectos profundos en las decisiones políticas en el Cercano Oriente. Si EE.UU. es incapaz de distinguir lo que el mundo necesita o sus propias necesidades de las de otro estado y su lobby, entonces sencillamente no se puede decir que actúa en su beneficio.
Ante el abuso masivo y reiterado de los derechos humanos de los palestinos y la falta de reconocimiento de este problema, quienes minimicen el poder del lobby y acepten la política de Estados Unidos en Cercano Oriente como parte de una estrategia inmodificable a largo plazo son particularmente peligrosos.

NOTA
1. Entendemos que este trabajo fue escrito en 2007, durante la presidencia de G. W. Bush Jr. Antes de la última matanza masiva en diciembre 2008-enero2009, otra vez en la Franja de Gaza (n. de los ed.)
Traducido y publicado por la revista argentina Futuros, cuyo primer número acaba de salir a la calle.

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domingo, 29 de noviembre de 2009

El Líbano “acepta” las armas de Hizbollah


Las 54 palabras que estremecieron a Washington

29-11-2009

Franklin Lamb
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

“El pueblo libanés, su ejército y la resistencia (dirigida por Hizbollah) tienen derecho a liberar las Granjas de la Shebaa, las Colinas de Kfar Shuba y la zona norte del pueblo de Ghajar, así como a defender el Líbano y sus aguas territoriales de cualquier enemigo por todos los medios legales de que disponga”.

Así reza la Declaración Política del nuevo Gobierno de la República Libanesa emitida el 26 de noviembre de 2009, cuatro días después de la celebración de los 66 años de independencia del Líbano, lograda en 1943, de la potencia colonial francesa.
Legal, constitucional y políticamente, la política del nuevo Gobierno de Unidad Nacional legitima, abraza e incorpora, por referencia, a la Resistencia Nacional Libanesa.

Para el eje EEUU-Israel, esas 54 palabras indican que Hizbollah –que desde 2006 viene disfrutando del apoyo mayoritario de la población- y el Estado del Líbano son inseparables e indivisibles respecto a la defensa de su país frente a la ocupación e injerencia exterior. Y fija el imprimatur del gobierno para liberar las tierras aún ocupadas por las fuerzas israelíes.

Según algunos juristas internacionales, también cumple la Resolución 1559 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el desarme de las milicias porque el Líbano ha declarado, en efecto, que las armas de la Resistencia dirigida por Hizbollah forman parte de la defensa misma del Líbano y no de un movimiento o partido político determinados. Esta declaración política satisface, por la misma razón, la Resolución 1701 del CSNU.

Aparte del Partido de la Falange (Kataeb) y las Fuerzas Libanesas y sus portavoces Samir Geagea y Amin Gemayal, que continuarán condenando la Declaración Política, la cuestión de las armas de Hizbollah ha quedado básicamente resuelta.
El portavoz del Parlamento Nabih Berri subrayó que “las armas de Hizbollah pertenecen a todos los libaneses y su existencia está vinculada con la retirada de Israel de todo el territorio nacional”.

El partido Tawhid (Unidad) y el dirigente druso Wiam Wahhab fueron aún más lejos y, tras la aprobación de la Declaración Política, informaron a los medios que se trataba de los mismos términos a los que se había llegado en la Conferencia de Doha de 2008:
“Las armas de Hizbollah seguirán presentes mientras dure el conflicto entre los árabes e Israel. Cuando el mundo nos diga cómo va a resolverse la cuestión de la naturalización de los palestinos, entonces daremos detalles de cómo abordar la cuestión de las armas de nuestra resistencia nacional. Ahora pertenecen a todo el Líbano.”

El mensaje del nuevo gobierno libanés a la administración estadounidense está claro, según el Embajador libanés para los Derechos Humanos Ali Khalil:
“Puedes tener relaciones muy amistosas con el Líbano, pero eso significa que tienes que tratar con el Líbano y con nuestro nuevo gobierno como un todo, y no ir escogiendo ciertos ministerios o partidos del Parlamento.
La ayuda, las armas y equipamiento defensivo, economía, comercio se negociarán en condiciones de igualdad, y no poniendo una chincheta de color sobre el mapa de afiliación política propio de los usos y costumbres de la Embajada de EEUU. Hizbollah es el Líbano y el Líbano es Hizbollah. Intenten comprenderlo y vayan acostumbrándose a ello. Quizá les complazca que tanto EEUU como el Líbano trabajen por nuestros propios intereses a través de un diálogo basado en el mutuo respeto.”

Gran parte de la gente que apoya a Hizbollah en el Líbano y en toda la región no lo hace porque conozcan todo o les importen mucho los pilares del Islam chií o el papel de Wali ul-Faquíh, sino porque llevan sufriendo seis décadas de agresión israelí y seis guerras financiadas y armadas por un Congreso estadounidense que pone a Israel por delante de su propio país y mucho antes de cualquier país árabe, incluido el Líbano.
Se dan cuenta de que 18 años de falso “proceso de paz” no han traído más que miseria a los palestinos y al Líbano, mientras que los 18 años de Resistencia han servido para liberar la mayor parte del territorio libanés ocupado por Israel.
Y comprenden que aún queda mucho más por hacer.

Fuentes de UNIFIL informaron esta semana que esperaban que Israel se retirara del pueblo libanés de Ghajar antes de que el comité del gabinete ministerial votara la legitimación de las armas de Hizbollah a fin de quitar protagonismo a la decisión del gobierno libanés.

El gobierno israelí, bajo acordadas presiones de EEUU y la UE, ha aceptado la retirada sabiendo que su ejército no podría mantener el pueblo durante un próximo ataque contra el Líbano y comprendiendo que no merecía la pena pagar el precio político y militar de conservar Ghajar.

Se espera que la retirada de tropas israelíes se produzca en cualquier momento, enmarcada en una atmósfera de nuevas amenazas del tipo “que viene el lobo”, como las que ayer lanzó el Ministro israelí de Defensa Ehud Barak diciendo que “todo el Líbano pagará un inmenso precio por haberle dado el gobierno a Hizbollah”. Más que nunca la población del Líbano cree que Israel pagará también un precio inmenso como se le ocurra lanzar una séptima guerra contra el Líbano o atacar a Irán o a Siria.

Multiconferencia
En público, en Washington y en Beirut se trató de rebajar la importancia de la legitimación libanesa de las armas de Hizbollah. La Embajada de EEUU, por segundo año consecutivo envió erróneamente felicitaciones por el Eid al-Fitr al Presidente del Líbano Michel Suleiman, mientras que la fiesta de esta semana, que conmemora el peregrinaje anual del Hajj y los 1.400 años de tradición musulmana de entregar carne a los pobres, se denomina Eid al Adha.

El Eid al Fitr se ajusta actualmente al Ramadán, que terminó este año el 19 de septiembre. De cualquier manera, lo que cuenta es la intención y por eso la Casa Blanca corrigió rápidamente el error de su Embajada en Beirut enviando ayer, a las 14,15 horas hora de Beirut, la felicitación por el Eid al Adha del Presidente Obama y del pueblo estadounidense.

En privado, la reacción ante la legitimación de la disuasión de Hizbollah a las agresiones israelíes está causando fuertes reacciones en el Capitolio. El AIPAC tiene ya preparada para el Congreso otra Resolución en la que se condena al Líbano por capitular ante el “terrorismo”. Aunque parezca difícil de creer, algunos miembros del Congreso están ya hartos de todas las resoluciones del lobby de Israel y de las tácticas de presión que utiliza el AIPAC para conseguir que se aprueben, independientemente de lo que digan o de lo que lean.

Antes del descanso del Día de Acción de Gracias, el AIPAC organizó una urgente multiconferencia entre los once presidentes de los Comités claves del Congreso estadounidense, incluyendo Asuntos Exteriores, Inteligencia, Asignaciones, Banca, Seguridad Interna, Medio Ambiente, Tercera Edad y Normativas.

El grupo conforma lo que el AIPAC denomina el “cortafuegos de Israel” y, junto con la Conferencia de Presidentes de las Organizaciones Judías Estadounidenses Más Importantes, fue concebido y formalizado a finales de septiembre de 2001 “para asegurar las consultas y el diálogo respecto a cómo lanzar mejor las iniciativas del Congreso para que preserven la especial e indestructible relación entre EEUU e Israel”.

Además de los miembros citados, entre los que se han acercado al “cortafuegos” en el 111º Congreso figuran al completo los trece miembros judíos del Senado estadounidense y los veintiocho miembros judíos del Congreso, así como una par de docenas de leales miembros sionistas cristianos evangélicos.

Según una fuente de las Organizaciones Sionistas de América (ZOA, por sus siglas en inglés), el proyecto del “cortafuegos” no se había mostrado muy activo hasta hace poco. No se sabe qué decisiones tomó hasta ahora, si es que el “Sínodo de Israel”, como algunos en el Capitolio lo denominan, llegó a tomar alguna.

La ZOA reveló una de las recientes decisiones adoptadas. El proyecto del “cortafuegos” tiene como objetivo disponer de una “vía rápida” para incrementar de forma espectacular la ayuda militar estadounidense para que Israel haga frente a las supuestas amenazas de Hizbollah, Hamas, Siria e Irán a Israel.
“Esas gentes ven una necesidad urgente de limpiar la casa y restaurar el dominio y credibilidad militar de Israel”, afirmó la fuente de la ZOA.

Según un miembro del Comité de Servicios Armados del Senado de EEUU, el grupo del “cortafuegos” planea acelerar la aprobación en el Congreso estadounidense de nuevas subvenciones para todos o parte de los fondos que Israel necesita para comprar armas estadounidenses. Todo ello sumado a los 2.070 millones de dólares recibidos a tal fin de los contribuyentes estadounidenses en los pasados veinticuatro meses.

El nuevo grupo “cortafuegos” del AIPAC trabajará para el despliegue en 2010 de la denominada “cúpula de hierro”, que puede desplegar una nube metálica que abata los cohetes entrantes procedentes de los cielos de Gaza o el Líbano, así como financiar una nueva generación del sistema defensivo Flecha israelí diseñado para derribar a grandes altitudes los misiles de largo alcance iraníes.
Además, Israel recibirá financiación estadounidense para nuevos submarinos Dolphin fabricados en Alemania, equipados con misiles nucleares que podrían apuntar hacia la costa de Irán.

El problema del AIPAC es conseguir que el Congreso invalide el escepticismo del Pentágono hacia gran parte de los proyectos de “nuevas armas” de Israel, que algunos consideran más propios de una guerra psicológica que fiables o utilizables eficazmente en conflictos futuros. No obstante, el AIPAC parece confiar en los resultados y por buenas razones.

El lobby de Israel en el Congreso ha conseguido ya un compromiso de la administración Obama para incorporar los sistemas y municiones israelíes a un nuevo avión de combate de lucha conjunta construido por EEUU, el F-35, y entregará veinticinco de ellos a Israel en 2015 y veintiocho en 2018. La administración Obama también integrará las bombas que utiliza un equipo de orientación de precisión llamado Spice, además de los misiles aire-aire Python 5 fabricados por Sistemas de Defensa Avanzada Rafael Ltd. de Israel. El grupo del “cortafuegos” tiene que asegurarse de que Israel consiga también una vía barata para actualizar el hardware y el software que se incorpore a las futuras armas.

La “madre de todas las bombas” de la temporada actual
Otro importante proyecto armamentístico del Congreso para Israel es la nueva bomba de 13.600 kilos denominada Massive Ordnance Penetrador (MOP) de Boeing Corporations.
El MOP lleva más de 2.400 kilos de explosivos y libera más de diez veces el potencial explosivo de su predecesora, la BLU-109 de 900 kilos, según la Agencia para la Reducción de Amenazas de la Defensa del Pentágono, que ha financiado y gestionado el programa inicial.
Es también una tercera parte más pesada que la bomba de 950 kilos, la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast –la “madre de todas las bombas” de la temporada pasada”- de la que en 2003 se hicieron dos lanzamientos de prueba en el ámbito de Florida.

El MOP, de 6 metros de largo, se está construyendo de forma que pueda lanzarse desde el B-52 o el bombardero “indetectable por los radares” B-2 y se ha diseñado para que penetre unos 60 metros en la tierra antes de explotar, según la Fuerza Aérea de EEUU. El Mando Central del Pentágono, que se prepara para la guerra con Irán –por si acaso- está apoyando una petición de aceleración, según Kenneth Katzman, experto en Irán del Servicio de Investigación del congreso, el brazo de investigación del Congreso. Israel quiere que esas armas puedan atacar los profundos búnkeres de Hizbollah en el Sur del Líbano y el Valle de la Bekaa.

Si el AIPAC consigue que el Congreso apruebe fondos suficientes para el programa el bombardero B-2 indetectable por los radares de la Northrop Grumman Corp (NOC.N) “estaría en condiciones de transportar la bomba en julio de 2010”.
Andy Bourland, un portavoz de la Fuerza Aérea, ha verificado este extremo añadiendo: “Ha habido discusiones en los cuatro comités del Congreso que tienen responsabilidades de supervisión. Oficialmente, no se ha adoptado aún una decisión definitiva”.
Según el AIPAC y determinadas fuentes del Congreso, la decisión, de hecho, se ha adoptado ya. Así pues, ¡todo listo!

Franklin Lamb es Director de la Fundación Sabra y Shatila, con sede en Beirut y en Washington DC, y lleva a cabo investigaciones en el Líbano.
Puede contactarse con él en: fplamb@gmail.com
Fuente: http://www.counterpunch.org/lamb11272009.html

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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Lobby israelí recurre al Congreso de Estados Unidos para detener el juicio Ergenekon en Turquía


24 de noviembre de 2009
Foto: el senador John McCain acompañado de Duygu y de Yurter Ozcan en la cena anual del JINSA.

La investigación sobre la red Ergenekon, que estaba preparando un golpe de Estado para derrocar el gobierno de Erdogan e instaurar en Turquía una dictadura militar proestadounidense, ha demostrado que esa organización terrorista era una nueva manifestación del Gladio turco.
La diferencia reside en que Ergenekon no obedecía solamente a la OTAN sino que al parecer tuvo también estrechos vínculos con el Mossad israelí a través del rabino Tuncay Guney.

Nada de sorprendente hay en la noticia de que el 18 de noviembre de 2009 se realizó en el Congreso de los Estados Unidos un seminario con el fin de negar la existencia de Ergenekon y de garantizar que se trata de un mito creado por el gobierno del primer ministro turco Erdogan con vistas a desacreditar al general Mehmet Yaşar Buyukanıt, jefe del Estado Mayor, y a los oficiales proestadounidenses que lo rodean e instaurar un Estado islámico.

Los participantes afirmaron que Estados Unidos tiene que intervenir con urgencia para poner fin al juicio, pero que esto no debe hacerse abiertamente para evitar alimentar las «teorías conspiracionistas» de que la OTAN creó en Turquía un «Estado profundo» que vendría manipulando o tratando de manipular las instituciones turcas desde hace décadas.

El seminario fue organizado por la ARI Foundation, un discreto think-tank [1] encargado de promover las relaciones Washington y Ankara. En realidad, la ARI Foundation es una máscara del lobby israelí-atlántico. Conforme a la línea del estratega Robert Strausz-Hupé, la ARI Foundation promueve la formación de un eje Tel Aviv-Ankara para poder controlar el Medio Oriente.

La ARI Foundation fue creada en Washington poco después de los atentados del 11 de septiembre. Desde hace 2 años viene publicando una revista de ciencias políticas llamada Turkish Policy Quaterly. Esta fundación mantiene vínculos privilegiados con el AIPAC (American Israel Public Affairs Committee) y con el JINSA (Jewish Institute for National Security Affairs).

El director de la ARI Foundation, Yurter Ozcan, recibe un salario del WINEP (Washington Institute for Near East Policy). Entre los miembros más activos de la ARI Foundation se encuentra Antony Blinken, consejero de seguridad nacional del vicepresidente estadounidense Joe Biden.

Ver igualmente:

«Inculpada la organización Ergenekon por sus relaciones privilegiadas con Hizb ut-Tahrir», por Mutlu Özay y Mustafa Turan, Red Voltaire, 3 de agosto de 2009.

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[1] Lo que son en castellano los institutos o centros de investigación social, financiados generalmente para propaganda política de ciertos poderes.

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domingo, 8 de noviembre de 2009

El imperio del mal: República de idiotas


08-11-2009
Paul Craig Roberts
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El gobierno de EE.UU. está ahora tan absolutamente dominado por grupos de intereses organizados que ya no puede responder a las preocupaciones del pueblo estadounidense que elige al presidente y a los miembros de la Cámara y del Senado. Los votantes descargarán sus frustraciones por su impotencia sobre el presidente, lo que implica un futuro de presidentes de un solo período. Pronto nuestros presidentes serán tan inefectivos como los emperadores romanos en los últimos días de ese imperio.

Obama ya va camino a una presidencia de un solo período. Prometió el cambio, pero no ha hecho ninguno. Su ley de atención sanitaria es rehén de compañías de seguros privadas que buscan más beneficios. El resultado más probable serán recortes en Medicare y Medicaid a fin de ayudar a financiar las guerras que enriquecen al complejo militar y de seguridad y a las numerosas compañías creadas mediante la privatización de servicios que los militares solían proveer por sí mismos a costes mucho más bajos. Sería interesante saber el porcentaje de los más de 700.000 millones de dólares en gastos de “defensa” que va a compañías privadas. En el “capitalismo” estadounidense, una cantidad sorprendente de ingresos de los contribuyentes van a firmas privadas a través del gobierno. Sin embargo, los republicanos chillan sobre la “socialización” de la atención sanitaria.

Republicanos y demócratas vieron oportunidades de crear nuevas fuentes de donaciones electorales privatizando la mayor cantidad posible de funciones militares. Ahora existe una gran cantidad de compañías privadas que nunca ganaron un dólar en el mercado y que sin embargo se alimentan en el abrevadero público que quita dólares a los contribuyentes mientras carga a los estadounidenses con obligaciones de servicio de la deuda.

Obama heredó una excelente oportunidad para devolver a casa a los soldados de EE.UU. de las guerras ilegales de agresión del régimen de Bush. En sus últimos días, el régimen de Bush se dio cuenta de que podía “ganar” en Iraq colocando a los insurgentes suníes en la nómina militar de EE.UU. Una vez que Bush tuvo a 80.000 insurgentes cobrando la paga militar de EE.UU., la violencia, aunque seguía siendo elevada, disminuyó a la mitad. Todo lo que Obama tenía que hacer era cantar victoria y traer a casa a nuestros muchachos, agradeciendo a Bush por ganar la guerra. Habría hecho callar a los republicanos.

Pero ese camino sensato había afectado a los beneficios y a los precios de las acciones de las firmas que componen el complejo militar/seguridad. De modo que en lugar de cumplir lo prometido, para lo que fue elegido por los votantes, Obama reinició la guerra en Afganistán y lanzó una nueva en Pakistán. Pronto Obama se hizo eco de las amenazas de ataque a Irán de Bush y Cheney.

En lugar de atención sanitaria para los estadounidenses, habrá más utilidades de las compañías privadas de seguro.

En lugar de paz habrá más guerra. Los votantes ya empiezan a ver lo que vendrá y se están apartando de Obama y de los demócratas. Los independientes que dieron a Obama su confortable victoria se han vuelto en su contra y acaban de elegir gobernadores republicanos en Nueva Jersey y Virginia para reemplazar a los demócratas. Es un voto de protesta, no un voto de confianza en los republicanos.

La credibilidad de Obama se acabó. Y también la del Congreso, suponiendo que alguna vez la haya tenido. La Cámara de Representantes de EE.UU. acaba de votar para mostrar a todo el mundo que la Cámara de Representantes de EE.UU. no es otra cosa que el títere servil y venal del lobby de Israel. La Cámara de Representantes de la “superpotencia” estadounidense hizo lo que quería su amo, AIPAC, y votó 344 contra 36 para condenar el Informe Goldstone.

Por si no lo sabéis, el Informe Goldstone es el informe de la Misión Investigadora de Naciones Unidas sobre el Conflicto de Gaza. El “Conflicto de Gaza” es el ataque militar israelí contra el gueto de Gaza, donde residen 1,5 millones de palestinos desposeídos, cuyas tierras, aldeas y casas fueron robadas por Israel. El ataque fue contra civiles y contra la infraestructura civil. Fue sin lugar a dudas un crimen de guerra según el estándar de Nuremberg que EE.UU. estableció para ejecutar nazis.

Goldstone no sólo es un jurista judío muy distinguido que ha dedicado su vida a hacer rendir cuentas a gente por sus crímenes contra la humanidad, sino también sionista. Sin embargo, los israelíes lo han satanizado como “judío que se odia a sí mismo” porque escribió la verdad en lugar de propaganda israelí.

El representante estadounidense Dennis Kucinich, quien es ahora sin duda un hombre marcado en la lista de exterminación política de AIPAC, preguntó a la Cámara si sus miembros se daban cuenta de la vergüenza que la votación de condena de Goldstone significaría para la Cámara y el gobierno de EE.UU. El resto del mundo acepta el informe Goldstone.

La Cámara respondió con su desequilibrado voto que el resto del mundo no cuenta ya que no hace donaciones electorales a los miembros del Congreso.

Este vergonzoso acto servil de la “mayor democracia del mundo” ocurrió la misma semana en la que un tribunal en Italia condenó a 23 agentes de la CIA de EE.UU. por secuestrar a una persona en Italia. Los agentes de la CIA son ahora considerados “fugitivos de la justicia” en Italia, y por cierto lo son.

La persona secuestrada fue entregada a Egipto, Estado títere de EE.UU., donde fue retenida durante años y repetidamente torturada. El caso en su contra era tan absurdo que incluso un juez egipcio ordenó su liberación.

Una de las agentes condenadas de la CIA, Sabrina deSousa, una atractiva joven, dice que EE.UU. violó la ley al secuestrar a una persona y enviarla a otro país para ser torturada para fabricar otro “terrorista” a fin de mantener activa la patraña terrorista en casa. Sin ella, las guerras de EE.UU. por motivos de intereses especiales serían transparentes hasta para los fanáticos de Fox “News”.

La señora deSousa dice que “todo lo que hice fue aprobado en Washington,” sin embargo el gobierno, que continuamente nos recrimina para que “apoyemos a los soldados,” no hizo nada para protegerla cuando ejecutó las órdenes ilegales del régimen de Bush.

Evidentemente, esto significa que el crimen ordenado por Bush, Cheney, el Pentágono y la CIA era demasiado monstruoso e inaceptable como para justificarlo, incluso mediante memorandos del despreciable John Hoo y la Sociedad Federalista Republicana.

Es obvio que la señora deSousa está preocupada por su persona. Pero, ¿dónde quedó su preocupación por la persona inocente a la que envió al infierno egipcio para que la torturasen hasta la muerte o admitiera que era terrorista? El remordimiento que expresa deSousa sólo se refiere a su persona. Hizo lo que le pedía su malvado gobierno y ese malvado gobierno, al que sirvió tan fielmente, le dio la espalda. No siente remordimiento por el mal que infligió a una persona inocente.

Tal vez deSousa y sus 22 colegas crecieron con videojuegos. Era tan divertido conspirar para secuestrar a una persona real y llevarla volando en un avión de la CIA a Egipto. ¿Fue como un pescador atrapando un pez o un cazador de venados matando un hermoso ejemplar? Evidentemente, lo pasaron bien a costa de su víctima ‘entregada’.

El dictamen del tribunal italiano, y tened en cuenta que Italia es un Estado títere comprado y pagado por EE.UU., indica que incluso nuestros títeres comprados descubren que EE.UU. va más allá de lo tolerable.

Bajando de la punta del iceberg, tenemos al embajador Craig Murray, rector de la Universidad de Dundee y hasta 2004 embajador del Reino Unido en Uzbekistán, que describe como Estado totalitario estalinista cortejado y apoyado por los estadounidenses.

Como embajador, Murray vio los informes de inteligencia de la CIA del MI5 que describían los más horribles procedimientos de tortura. “La gente era violada con botellas quebradas, torturaban a los niños delante de sus padres hasta que ellos [los padres] firmaban una confesión, hevían a personas vivas”.

La “inteligencia” de esas sesiones de tortura era pasada por la CIA al MI5 y a Washington como prueba de la vasta conspiración de al Qaeda.

El embajador Murray informa de que a los entregados por vuelos de la CIA a las prisiones de tortura de Uzbekistán “les decían que confesaran que eran miembros al Qaeda. Que confesaran que habían estado en campos de entrenamiento en Afganistán. Que confesaran que habían visto a Osama bin Laden en persona. Y la inteligencia de la CIA se hacía constantemente eco de esos temas.”

“Me quedé completamente conmocionado,” dice el embajador británico, que pensaba que servía a un país ético que, junto con su aliado estadounidense, tenía integridad moral. El gran bastión anglo-estadounidense de la democracia y los derechos humanos, las fuentes de la Carta Magna y de la Declaración de Derechos, las grandes democracias morales que derrotaron al nazismo y enfrentaron los gulag de Stalin, estaban dispuestas a cometer cualquier crimen con tal de maximizar los beneficios.

El embajador se enteró de demasiado y fue despedido cuando lo vomitó todo. Vio los documentos que demostraban que la motivación para la agresión militar de EE.UU. y el Reino Unido en Afganistán tenía que ver con los depósitos de gas natural en Uzbekistán y Turkmenistán. Los estadounidenses querían un gasoducto que evitara Rusia e Irán y pasara por Afganistán. Pare conseguirlo se necesitaba una invasión. Al público idiota de EE.UU. se le podía decir que la invasión era necesaria por el 11-S y para salvarlo del “terrorismo” y los tontos redomados se tragarían la mentira.

“Si se considera el despliegue de las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, en comparación con otras fuerzas de países de la OTAN en ese país, se verá que indudablemente las fuerzas de EE.UU. están posicionadas para proteger la ruta del gasoducto. De eso se trata. Tiene que ver con dinero, tiene que ver con energía, no tiene que ver con democracia.”

Adivinad quién fue el consultor que organizó con el entonces gobernador de Texas George W. Bush los acuerdos que darían a Enron los derechos de los yacimientos de gas natural de Uzbekistán y Turkmenistán y a Unocal, el desarrollo del gasoducto trans-Afganistán. Fue Karzai, el “presidente” impuesto por EE.UU., quien no cuenta con apoyo dentro del país aparte de las bayonetas estadounidenses.

El embajador Murray fue despedido del Foreign Service británico por sus revelaciones. Sin duda por orden de Washington a nuestro títere británico.


Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Reagan. Es coautor de The Tyranny of Good Intentions. Para contactos, escriba a: PaulCraigRoberts@yahoo.com

Fuente: http://www.counterpunch.org/roberts11062009.html


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martes, 21 de julio de 2009

Cómo Israel se apoderó de la política exterior de EE.UU.


AIPAC el agente extranjero que domina la política exterior de EE.UU. y se disfraza de lobby nacional

Jeff Gates
Information Clearing House
21-07-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

A comienzos de los años sesenta, el senador William J. Fulbright luchó por obligar al Consejo Sionista Estadounidense a registrarse como agente de un gobierno extranjero. El Consejo eludió el registro al reorganizarse como Comité de Asuntos Públicos EE.UU.-Israel (AIPAC). Desde entonces AIPAC se ha convertido en lo que más temía Fulbright: un agente extranjero que domina la política exterior de EE.UU. y se disfraza de lobby nacional.

Los israelíes y los pro-israelíes objetan cuando escuchan esa acusación. ¿Cómo, preguntan, podrían tan pocos tener tanta influencia sobre tantos? La respuesta es: es cosa de matemáticas. Y de la concentración en un solo tema en las decisiones políticas de EE.UU. por docenas de organizaciones ‘nacionales’ que ahora componen el lobby de Israel, entre las cuales AIPAC es la fuerza más visible.
Las matemáticas políticas fueron facilitadas por el senador John McCain cuyo apoyo para todo lo israelí le aseguró la candidatura del Partido Republicano para reemplazar al cristiano-sionista G.W.Bush. El estilo de reforma de las finanzas electorales de McCain resultó ser un ajuste perfecto para la recolección de fondos en la Diáspora en la que se basa el lobby. Co-auspiciado por el senador Russ Feingold de Wisconsin, ese cambio en la ley electoral federal tipifica cómo la influencia israelí se hizo sistémica.
‘McCain-Feingold’ aumentó el monto (de 1.000 a 2.300 dólares) que los candidatos pueden recibir de individuos en elecciones primarias y generales. Una pareja puede contribuir ahora 9.200 dólares a candidatos federales: 4.600 en cada una de las elecciones primarias y generales. Es particularmente fácil influenciar las elecciones primarias, usualmente de bajo presupuesto.
De mucha importancia para la Diáspora es también que este cambio duplicó los fondos que los candidatos pueden recibir no importa dónde residan los donantes. Una candidato en Iowa, digamos, puede tener sólo unos pocos electores favorables a Israel. Si el apoyo a la campaña es suministrado por una red nacional de pro-israelíes, ese candidato puede ser más fácilmente persuadido a apoyar políticas requeridas por Tel Aviv.
La recolección de fondos basada en la Diáspora ha sido utilizada desde hace tiempo por el lobby con un éxito que multiplica su fuerza para conformar la política exterior de EE.UU. Bajo la guisa de reforma, John McCain duplicó los recursos financieros que el lobby puede desplegar para elegir y retener a sus partidarios.
Fulbright tenía razón
El proceso de tráfico de influencias funciona como sigue. Los candidatos son convocados a entrevistas exhaustivas con AIPAC. Los que son considerados suficientemente comprometidos con la agenda de Israel reciben una lista de donantes que probablemente “maximizarán” sus contribuciones a la campaña. O el proceso puede ser aún más fácil cuando los candidatos aprobados por AIPAC reciben el nombre de un “combinador.”
Los combinadores reúnen fondos de la Diáspora y combinan esas contribuciones para presentarlas al candidato. No se necesita mencionar un quid pro quo. Después que McCain-Feingold se convirtió en ley en 2003, los combinadores identificados por AIPAC pudieron reunir más de un millón de dólares para candidatos aprobados por AIPAC simplemente mediante el contacto con diez partidarios de la misma opinión. El cálculo es el siguiente:
El combinador y su cónyuge “llegan a un máximo” de 9.200 dólares y llaman a otros diez, digamos en Manhattan, Miami, y Beverly Hills. Cada uno de ellos “llegan a un máximo” (10 por 9.200 dólares) y llaman a otros diez para llegar a un total de 11 [111 x US$9.200 = US$1.021.200.]
Imaginad el incentivo para obtener una buena calificación en una entrevista con AIPAC. Un llamado del lobby y el candidato puede reunir suficiente dinero para montar una campaña verosímil para el Congreso en la mayoría de los distritos. Desde la perspectiva de Tel Aviv, la palanca política es apalancada adicionalmente porque menos de un diez por ciento de las 435 carreras a la Cámara están en competencia en cualquier ciclo electoral (típicamente entre 35 y 50).
Otros factores de multiplicación provienen de: (a) el mantenimiento de ese enfoque financiero durante múltiples ciclos, (b) la utilización de fondos para obtener y mantener la antigüedad de los que sirven en los comités del Congreso que son cruciales para promover los objetivos israelíes, y (c) la oposición a todo candidato que cuestione dichos objetivos.
Jewish Achievement informa que un 42% de los mayores donantes políticos al ciclo electoral del año 2000 fueron judíos, incluidos cuatro de los cinco principales. Eso se compara con que menos de un 2% de los estadounidenses son judíos. De los 400 estadounidenses más ricos de Forbes, un 25% son judíos según
Michael Steinhardt, fundador clave del Democratic Leadership Council. El DLC era dirigido por el senador judío sionista Joe Lieberman cuando renunció en 2000 para presentarse como vicepresidente con el candidato presidencial pro-israelí Al Gore.
El dinero nunca representó una restricción. Los donantes pro-israelíes se veían limitados sólo por la cantidad de dinero que podían contribuir legalmente a los candidatos seleccionados por AIPAC. McCain-Feingold elevó un límite esencial. Todavía hay que evaluar el impacto total de esa influencia extranjera. Lo que se sabe, sin embargo, basta para aplicar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros. De los principales 50 neoconservadores que propugnaron la guerra en Iraq, 26 eran judíos (un 52%).
Harry Truman, sionista cristiano, fue uno de los receptores de fondos más destacados. En 1948, iba bastante atrás en los sondeos y en la recolección de fondos. Sus posibilidades mejoraron dramáticamente en mayo después que reconoció como Estado legítimo a un enclave de extremistas judíos que originalmente habían planeado establecerse en Argentina antes de decidirse por Palestina.
El secretario de Estado George C. Marshall se opuso a ese reconocimiento, así como el Estado Mayor Conjunto, la mayor parte del cuerpo diplomático, la incipiente Agencia Central de Inteligencia, y numerosos distinguidos estadounidenses, incluyendo a judíos moderados y seculares preocupados por los problemas que seguramente sobrevendrían. Recién en 1984 se reveló que una red de judíos sionistas había financiado la campaña de Truman al reabastecer su tren de campaña con 400.000 dólares en efectivo (3 millones en dólares de 2009).
Para comprar tiempo en la radio y la televisión, el dinero reunido por la red del lobby de Israel es pagado a medios que en gran parte son poseídos y administrados por miembros de la misma red. Presidentes, senadores y congresistas van y vienen pero los que reciben los cheques acumulan los favores que representan una influencia política duradera.
Se pretende que el sistema de gobierno de EE.UU. asegure que los miembros de la Cámara de Representantes representen los intereses de los estadounidenses que residen en los distritos respectivos – no a una red dispersa en el país (una Diáspora) comprometida con la promoción de la agenda de una nación extranjera. Se pretende que las elecciones federales hagan que los senadores rindan cuentas a sus electores que residen en los Estados que representan – no ante residentes en el exterior o a un gobierno extranjero.
En sus efectos prácticos, la ley McCain-Feingold aceleró una retirada del gobierno representativo al otorgar a una red nacional de agentes extranjeros una influencia desproporcionada sobre las elecciones en cada Estado y distrito parlamentario. La ‘reforma’ de las finanzas electorales permitió que esa red acumule aún más influencia política – una influencia desproporcionada respecto a su cantidad, indiferente en cuanto a su sitio de residencia y frecuentemente contraria a los intereses de EE.UU.
Este multiplicador de fuerzas es empleado ahora a plena vista, con impunidad y bajo la cobertura de la libertad de expresión, elecciones libres, prensa libre e incluso la libertad de religión. En él residen los peligros de una alianza enmarañada que indujo a EE.UU. a invadir Iraq y que ahora busca la guerra contra Irán. Al permitir que agentes extranjeros operen como un lobby interior, se indujo a EE.UU. a confundir los intereses sionistas con los suyos propios.
http://informationclearinghouse.info/article23098.htm


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jueves, 2 de julio de 2009

El lobby israelí en EE.UU. alarmado por el crecimiento del movimiento por el boicot y la desinversión


02-07-2009
Art Young
Znet
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El movimiento para hacer que Israel rinda cuentas por sus crímenes contra el pueblo palestino está creciendo, está “invadiendo el discurso dominante, convirtiéndose parte del constante e incesante toque de tambor contra Israel.”

Podría llegar a amenazar la existencia del Estado judío al debilitar el apoyo que recibe de su principal patrocinador, el gobierno de EE.UU.
Ese fue el mensaje de alarma lanzado por el Director Ejecutivo del estadounidense Comité Israel-EE.UU. de Asuntos Públicos, Howard Kohr, en la Conferencia Política de AIPAC del 3 de mayo. [1]

AIPAC es una de las principales organizaciones que cabildean públicamente por cuenta de Israel en EE.UU., donde es una importante influencia sobre la política exterior. Entre los 6.000 dignatarios que asistieron a su conferencia política estaba más de la mitad de los miembros del Senado y un tercio de los miembros de la Cámara de Representantes. Los oradores programados incluían al vicepresidente Joe Biden, el senador John Kerry, el ex presidente de la Cámara, Newt Gringrich, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y el presidente israelí Shimon Peres.

A menudo se afirma que AIPAC y sus aliados actúan como un gobierno fantasma en Washington, distorsionando la política en función del interés israelí en lugar del de EE.UU. Es poner la realidad de cabeza. El lobby pro-israelí tiene verdadero peso en los ámbitos del poder, pero sólo porque EE.UU. e Israel comparten los mismos intereses fundamentales. EE.UU. cuenta con Israel para mantener a los Estados árabes de Oriente Próximo divididos, débiles, y bajo la amenaza constante de ataque, asegurando así que se mantengan serviles ante Washington. Por su parte, Israel no podría seguir existiendo en su forma actual sin el fuerte apoyo político y material que recibe de EE.UU. Recibió más de 2.500 millones de dólares en ayuda militar de EE.UU. en 2009. [2] Israel y EE.UU. podrán ser socios con objetivos compartidos, pero la relación es extremadamente desigual.

El discurso de Kohr se concentró en el creciente poder del movimiento internacional contra la conducta criminal de Israel, e identificó el apoyo para el boicot, la desinversión y sanciones como un evento especialmente preocupante.

Kohr destacó una serie de declaraciones y acciones opuestas al ataque israelí contra los palestinos en Gaza, incluidas manifestaciones en España y Alemania. Señaló que 400 académicos británicos han solicitado que el Museo de Ciencia británico anule un evento para destacar el trabajo de científicos israelíes y que un sindicato italiano llama a un boicot de productos israelíes.

“Increíblemente, ahora hay incluso una Semana del Apartheid Israelí realizada en ciudades en todo el globo,” agregó.

Kohr mencionó la fuerza de la oposición a Israel en Oriente Próximo, Europa, y en foros internacionales. Pero expresó una preocupación particular por el progreso del movimiento en EE.UU. “donde se acusa a Israel de apartheid y genocidio, donde sionismo es equiparado con racismo, donde un ex presidente de EE.UU. puede acusar públicamente a Israel de apartheid.”

Significativamente, el dirigente de AIPAC también insistió en la naturaleza profunda de los temas que dividen a partidarios y críticos de la política israelí:

“Lo que estamos presenciando es un intento de deslegitimización de Israel; la siembra sistemática de dudas de que Israel es una nación que ha perdido el derecho a la preocupación del mundo; una nación cuyas acciones son, en el sentido estricto de la palabra, indefendibles. Es más que la simple siembra de odio. Es una campaña consciente por cambiar la política, por transformar la manera cómo Israel es tratado por sus amigos, a un Estado que no merece nuestro apoyo, sino nuestro desprecio; no nuestra protección, sino ser presionado para que cambie su naturaleza esencial…

No digo que esas afirmaciones hayan sido aceptadas. Pero se han hecho aceptables. Invaden más y más el discurso dominante, haciéndose parte del constante e implacable toque de tambor contra Israel. Esas voces están preparando el predicado para un abandono. Están presentando el caso para la falta de mérito de que se permita a Israel lo que es el primero y más fundamental de los derechos: el derecho a la autodefensa… Nos están preparando para un mundo en el cual Israel se queda solo, aislado, y en peligro…

Ahora bien, hay poco que podamos hacer por detener los boicots de bienes israelíes lanzados en Londres o Lisboa o Roma. Hay poco que podamos hacer para impedir la Semana del Apartheid Israelí. Pero hay mucho que podemos hacer por impedir que esa campaña se implante aquí. Es lo que importa más, en Washington, donde se forja la política de EE.UU., debemos detener la deslegitimización de Israel. No debemos permitir que llegue a las salas del Congreso y a los asesores de nuestro presidente.”

Para conseguir apoyo para Israel de la clase gobernante de EE.UU., argumentó Kohr, los amigos de Israel deben encarar “el fundamento absoluto, la base sobre la cual reposa todo lo demás,” es decir el hecho de que Israel es

"un puesto avanzado occidental en Oriente Próximo. A los que hacen esa acusación, les digo que tienen razón. Israel es el único país democrático en la región que mira hacia Occidente, que mira hacia los valores y la visión que compartimos de lo que debiera ser el objetivo y a lo que debiera aspirar nuestra sociedad, nuestro país. Si ese fundamento de valores compartidos es sacudido, se eliminará la justificación para las políticas que mantenemos actualmente. La justificación para que EE.UU. siga invirtiendo casi 3.000 millones de dólares en la seguridad de Israel; la disposición a apoyar a Israel, aunque sea solo; la disposición a defender la existencia misma de Israel, todo será debilitado y deshecho si se considera que Israel es injusto e indigno.”

El argumento de que Israel es un Estado fortificado, “un puesto avanzado occidental en Oriente Próximo,” la línea de frente de la defensa de los intereses imperialistas en la región, no es declarado a menudo en términos tan directos. Pero es bastante exacto, y habla de la fuente del conflicto en la región.

Palestina pide solidaridad

En su discurso, Kohr expresó mucha alarma ante el crecimiento de la solidaridad con el pueblo palestino en los últimos meses. El crecimiento sin precedentes del movimiento internacional de solidaridad es una reacción de la base a los crímenes cometidos por Israel durante su ataque asesino de 22 días de duración contra Gaza, y el estrecho cerco del territorio que mantiene hasta hoy.

La solidaridad con Palestina se expresa de muchas maneras diferentes. Una de ellas es la campaña internacional por el boicot, la desinversión y sanciones (BDS) contra Israel. El apoyo para la BDS ha aumentado considerablemente en los últimos meses, motivo por el cual el dirigente de AIPAC la destacó como causa de particular preocupación.

El movimiento BDS responde a un llamado de solidaridad que fue emitido por la sociedad civil palestina en julio de 2005. Más de 170 organizaciones, incluidos sindicatos, organizaciones políticas y sociales, y grupos femeninos y juveniles, dieron a conocer el llamado. Los firmantes representan los tres componentes de la nación palestina dividida, o sea: refugiados, palestinos que viven bajo la ocupación israelí, y ciudadanos palestinos de Israel.

El llamado de Palestina decía, en parte:

Nosotros y nosotras, representantes de la sociedad civil palestina, llamamos a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas conscientes de todo el mundo a imponer amplios boicots y a implementar desinversiones contra Israel, similares a los aplicados a Sudáfrica en la era del apartheid. Les pedimos que presionen a sus respectivos estados para que impongan embargos y sanciones contra Israel. Invitamos también a los y las israelíes conscientes a apoyar esta demanda, por el bien de la justicia y por una paz verdadera.

Estas medidas punitivas no violentas deberían ser mantenidas hasta que Israel cumpla su obligación de reconocer el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación y acate completamente las disposiciones del derecho internacional:

1. Poniendo fin a la ocupación y colonización de todas las tierras árabes y desmantelando el Muro;

2. Reconociendo los derechos fundamentales a la igualdad plena de los ciudadanos y las ciudadanas árabe-palestinos de Israel; y

3. Respetando, protegiendo y promoviendo los derechos de los palestinos y las palestinas refugiado/as a retornar a sus casas y propiedades, como está estipulado en la Resolución 194. [3]



Estudiantes se movilizan por Palestina

Los estudiantes han estado a la vanguardia del movimiento de solidaridad con Palestina. El ataque contra Gaza llevó a que la solidaridad estudiantil alcanzara nuevas alturas.

En lo que un periódico describió como “la mayor revuelta estudiantil en 20 años” estudiantes en el Reino Unido organizaron ocupaciones en 34 universidades. Utilizaron las instalaciones para realizar reuniones y proyectar películas promoviendo la consciencia de la opresión de los palestinos. Muchas ocupaciones demandaron que sus universidades suministren ayuda práctica a universidades y estudiantes palestinos. Otro tema común del movimiento fue un llamado a terminar con todos los vínculos con fabricantes de armas – la conexión universidad-militar es particularmente fuerte en el Reino Unido. Las universidades promueven la investigación que beneficia a los mercaderes de la muerte; también invierten en esas compañías.

El movimiento estudiantil logró algunas notables victorias. La Universidad Glasgow Strathclyde aceptó terminar sus compras de Eden Springs, una compañía israelí que produce agua embotellada de las Alturas del Golán que Israel se niega a devolver a Siria. Varias universidades aceptaron suministrar becas a estudiantes palestinos. Otras organizaron colectas de fondos para Palestina; muchos de estos esfuerzos continúan. Las universidades de Oxford y Manchester acordaron donar excedentes de libros, revistas y otros materiales a universidades en Palestina.

En la Universidad de Manchester, una reunión de emergencia de la unión de estudiantes, a la que asistieron más de 850 personas, adoptó una moción comprometiendo a la unión a hacer campaña por BDS.

Uno de los resultados más importantes de la ola de ocupaciones fue el aumento de la consciencia del tema palestino por miles de estudiantes y otros. También suministró a los activistas una valiosa experiencia en la organización al respecto y forjó lazos entre ellos. Después de la ocupación, muchos de los comités por Palestina en los campus han aumentado sus actividades en apoyo a BDS. También se realizan esfuerzos por edificar un movimiento de estudiantil de solidaridad con Palestina más estructurado. [4]

A comienzos de febrero, se ganó un nuevo terreno en EE.UU. cuando Hampshire College acordó implementar una política de desinversión, el primer college o universidad del país en hacerlo. Cediendo a una campaña de dos años de Estudiantes por la Justicia en Palestina [SJP], la Junta de Fideicomisarios aceptó retirar sus inversiones de seis compañías denunciadas por SJP porque se benefician con la ocupación israelí de Palestina. SJP señaló que “esta decisión innovadora sigue en la historia de Hampshire como la primera universidad del país que hace 32 años desinvirtió de Sudáfrica del apartheid, una decisión basada en similares preocupaciones por los derechos humanos. [5]

El arzobispo Desmond Tutu saludó la decisión: “Es un paso monumental e histórico en la lucha por la igualdad palestina, la autodeterminación y la paz en Tierra Santa por medios no-violentos. Veo que estos estudiantes han logrado una réplica del apoyo de su universidad a nuestra lucha contra el apartheid en Sudáfrica. La decisión de Hampshire College de desinvertir debiera ser un ejemplo guía para todas las instituciones de educación superior.” [6]

Semana del apartheid israelí

En su discurso ante la conferencia, Hauk, dirigente de AIPAC, se refirió dos veces a la Semana del Apartheid Israelí (IAW), una serie de presentaciones y proyecciones de películas que se concentran en el sistema del apartheid israelí y la necesidad de boicot, desinversión y sanciones contra Israel. Iniciada en la Universidad de Toronto en 2005, los eventos de la IAW tuvieron lugar este año en cinco continentes en más de 40 ciudades y pueblos, 11 de ellos en Palestina ocupada por Israel, durante la primera semana de marzo. [7]

Organizadores de la IAW en Canadá, uno de los centros del movimiento, tuvieron que enfrentar una continua andanada de ataques y amenazas de organizaciones sionistas respaldadas por el gobierno federal. En febrero, Jason Kenney, ministro de ciudadanía, inmigración y multiculturalismo de Canadá, condenó abiertamente la “versión antisionista del antisemitismo” que sostiene que “sólo los judíos no tienen derecho a una patria.” Unas semanas después, Kenney atacó directamente a la IAW. Hablando en la Cámara de los Comunes, proclamó que “la Semana del Apartheid Israelí no tiene que ver con [la libertad de opinión]…

Condenamos esos esfuerzos por escoger y atacar al pueblo judío y su patria.” Por lo tanto sugirió, sin la menor base en los hechos, que los organizadores de la IAW estaban violando el código penal de Canadá, que prohíbe la “propaganda de odio.”

Administradores de universidades en una serie de campus siguieron la orientación del gobierno, y trataron de perturbar la Semana del Apartheid Israelí. Pero los organizadores de la IAW lograron derrotar esos ataques. Los eventos diarios se realizaron tal como habían sido planificados, con públicos de hasta 500 en Toronto y Ottawa y de 400 en Montreal. [8]

Boicot a Motorola, Caterpillar, productos agrícolas israelíes

Las actividades basadas en los campus en solidaridad con Palestina son una faceta de una campaña internacional más amplia, que incluye boicots selectivos de compañías que se benefician de la opresión de los palestinos por Israel.

Motorola es una de esas compañías. La Campaña de EE.UU. por Terminar la Ocupación Israelí insta a los consumidores a “Colgar a Motorola” hasta que deje de vender equipos de comunicaciones y vigilancia a los militares israelíes y a los asentamientos israelíes en tierra palestina ocupada. El grupo organizó una protesta frente a la reunión anual de accionistas de Motorola en Chicago el 4 de mayo. Dentro de la reunión, representantes de los presbiterianos, de los metodistas unidos y de otras iglesias presionaron a los accionistas para que tomaran una resolución que instruyera a Motorola para que mantenga estándares corporativos correspondientes al derecho internacional.

La presión sobre Motorola ya la ha obligado a ceder un cierto terreno. Después que Human Rights Watch anunció que sus equipos habían encontrado metralla con números de serie de Motorola en algunos de los sitios civiles bombardeados por Israel en su reciente ataque contra Gaza, la compañía vendió el departamento que produce las espoletas para las bombas. [9]

Caterpillar es otro objetivo. Israel utiliza extensivamente sus aplanadoras para demoler casas palestinas y construir el muro del apartheid. A principios de febrero la Iglesia de Inglaterra anunció que había retirado inversiones de más de 2,2 millones de libras (3,5 millones de dólares) de Caterpillar, siguiendo una política adoptada en 2005 de no invertir en compañías que apoyan la ocupación. Otras iglesias y organizaciones basadas en la fe se han sumado al movimiento de desinversión contra la compañía. [10]

En Canadá, el Comité contra el Apartheid Israelí y otros activistas de la solidaridad han organizado un boicot de Indigo Books and Music. Exigen que los accionistas mayoritarios de la cadena de librerías, Heather Reisman y Gerry Schwartz, terminen públicamente su apoyo a Heseg, la Fundación para Soldados Solitarios. Reisman y Schwartz crearon la fundación en 2005 para recompensar a “soldados solitarios,” voluntarios que viajan a Israel para servir en el ejército israelí. Cada año, Heseg otorga becas a cien o más de esos fanáticos para ayudarles a permanecer en Israel después que completan su servicio militar. [11]

Durante los últimos dos años, activistas de la solidaridad han manifestado y distribuido periódicamente panfletos frente a las principales librerías de la compañía. También se han pronunciado en algunos de sus importantes eventos promocionales y en sus reuniones anuales de accionistas. La campaña Indigo ha sido un medio útil para ponerse en contacto y educar al público en general sobre Palestina. También ha ayudado a mantener la visibilidad del problema durante períodos en los que los medios dominantes prefieren ignorarlo.

En Europa, ganan impulso los boicots de consumidores de productos israelíes, especialmente productos agrícolas. El diario británico The Guardian informó en su edición del 3 de abril que “compañías israelíes están sintiendo el impacto de acciones de boicot en Europa… en medio de creciente preocupación dentro del sector empresarial israelí por campañas organizadas después del reciente ataque contra Gaza. La semana pasada, la Asociación de Fabricantes de Israel informó que un 21% de los 90 exportadores encuestados habían sentido una baja en la demanda debida a boicots, sobre todo en el Reino Unido y en países escandinavos. El pasado mes, un informe del Instituto de Exportación de Israel informó que un 10% de los 400 exportadores encuestados recibieron informes de cancelación de pedidos durante este año, debido al ataque de Israel contra Gaza.”

El artículo también mencionó al periódico financiero israelí, The Marker, que dijo que “las horribles imágenes en la televisión y las declaraciones de políticos en Europa y Turquía están cambiando la conducta de consumidores, empresarios y potenciales inversionistas. Muchos clientes europeos boicotean en la práctica productos israelíes.” [12]

Veolia: una victoria importante para la campaña de boicot corporativo

Los activistas europeos por la solidaridad han conducido una campaña particularmente efectiva contra las multinacionales francesas Veolia y Alstom. Esas compañías forman parte de un consorcio que está construyendo un ferrocarril que conecta Jerusalén ocupado con asentamientos israelíes en Cisjordania, reforzando el control de Israel de tierra palestina.

En el Reino Unido, la Campaña de Solidaridad con Palestina realizó una activa campaña de peticiones contra el intento de Veolia de obtener un contrato por 25 años de recolección y reciclaje de desechos por un valor de 1.000 millones de libras (1.600 millones de dólares) con Sandwell Metropolitan Borough Council. El 16 de marzo el concejo municipal anunció que Veolia no se había calificado para la selección de tres compañías que serían invitadas a licitar por el contrato.

También en marzo, el fondo nacional de pensión sueco AP7 anunció que estaba eliminando a Alstom de su cartera de inversiones. Activistas en Suecia habían organizado una campaña de educación pública por la desinversión. El fondo de pensión citó específicamente el proyecto de ferrocarril de Jerusalén como el motivo para colocar a la compañía en su lista negra. [13]

El mes siguiente la Comunidad Urbana de Burdeos canceló su contrato, por un valor de 750 millones de euros (1.000 millones de dólares) con Veolia. Aunque la municipalidad francesa citó factores comerciales, la cancelación tuvo lugar después de una importante controversia respecto a la participación de Veolia en el proyecto en Jerusalén. El Concejo Municipal de Galway en Irlanda y el Concejo de la Comunidad de Estocolmo en Suecia decidieron recientemente no renovar sus contratos con Veolia. [14]

Finalmente, la presión fue demasiado para Veolia. El 9 de junio el periódico israelí Haaretz informó que la compañía abandonaba el proyecto de Jerusalén. El periódico describió la decisión de la compañía como un “golpe al cuerpo” al proyecto, señalando que “la firma francesa había estado perdiendo importantes proyectos en Europa por su participación en la obra en Jerusalén. Observadores afirman que es el verdadero motivo por el cual Veolia decidió no participar.” [15]

Esto marca la primera victoria de importancia para la campaña de boicot corporativo. Veolia se vio obligada a desinvertir del proyecto de Jerusalén como resultado de una campaña selectiva y sostenida en varios países, coordinada internacionalmente con la ayuda del Comité Nacional BDS palestino. La victoria demuestra que semejantes campañas pueden producir triunfos tangibles. Probablemente estimulará a partidarios de Palestina a aumentar sus esfuerzos para obligar a las corporaciones a cortar sus vínculos con Israel.

Solidaridad sindical

El sangriento ataque de Israel contra Gaza a comienzos de este año también llevó a nuevas iniciativas del sindicalismo organizado en solidaridad con Palestina.

No es sorprendente que el apoyo a Palestina y el movimiento de boicot sea particularmente fuerte en Sudáfrica. Muchos sudafricanos ven la opresión de los palestinos por Israel a través del prisma de su propia experiencia bajo el apartheid.

A principios de febrero trabajadores portuarios en Sudáfrica, miembros del Congreso de Sindicatos Sudafricano (COSATU), anunciaron que se negarían a descargar un barco de Israel que debía llegar a Durban el 8 de febrero. COSATU y el Comité de Solidaridad con Palestina de Sudáfrica explicaron la importancia de la acción de los trabajadores portuarios como sigue:

El compromiso de los miembros de la Unión de Trabajadores del Transporte y Aliados Sudafricanos (SATAWU) en Durban refleja el compromiso de los trabajadores sudafricanos de negarse a apoyar la opresión la explotación en todo el globo.

El año pasado, los trabajadores portuarios de Durban se negaron a descargar un cargamento de armas que había llegado de China e iba destinado a Zimbabue para reforzar el régimen de Mugabe e intensificar la represión contra el pueblo de Zimbabue. Ahora, dice el secretario general de SATAWU, Randall Howard, los miembros del sindicato se comprometen a no transportar bienes israelíes.

La acción de SATAWU del domingo formará parte de una altanera historia de resistencia de los trabajadores contra el apartheid. En 1963, sólo cuatro años después de la formación del Movimiento Contra el Apartheid, los trabajadores portuarios daneses se negaron a descargar un barco con bienes sudafricanos. Cuando el barco llegó a Suecia, los trabajadores suecos hicieron lo mismo. Los trabajadores portuarios en Liverpool y después en Bay Area de San Francisco también se negaron a descargar bienes sudafricanos. Los sudafricanos, y en particular la clase trabajadora de Sudáfrica, quedarán eternamente agradecidos a los trabajadores que se opusieron determinadamente al apartheid y decidieron que apoyarán la lucha contra el apartheid con sus acciones.

La semana pasada, miembros de Australia occidental de la Unión Marítima de Australia decidieron apoyar la campaña de boicots, desinversión y sanciones contra Israel, y han llamado al boicot de todos los barcos israelíes y de todos los barcos que lleven o traigan bienes de Israel.

Es el legado y la tradición que han heredado los trabajadores portuarios sudafricanos, y es un legado que están determinados a honorar, asegurando que los puertos de ingreso a Sudáfrica no sean utilizados como puntos de tránsito para bienes que van a, o emanan de, ciertos Estados dictatoriales y opresores, como ser Zimbabue, Suazilandia e Israel.

COSATU y el Comité de Solidaridad con Palestina reafirmaron su compromiso con la campaña por boicots, desinversión y sanciones contra Israel. Apelaron al gobierno sudafricano para que rompa las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel y anunciaron una semana de actividades bajo el tema: “¡Palestina libre! ¡Aislad al Israel del Apartheid!” [16]

COSATU fue la primera federación nacional sindical de importancia que llamó al boicot, desinversión y sanciones contra Israel. Varias otras federaciones sindicales nacionales han hecho lo mismo, incluidas las de Nueva Zelanda e Irlanda. El 24 de abril la convención del Trade Union Congress de Escocia votó abrumadoramente a favor de BDS después de un amplio debate. [17] Unas semanas después la Confederación Noruega de Sindicatos, que representa a más de un tercio de la fuerza laboral del país, instó al gobierno a encabezar un boicot internacional de Israel si sigue violando los derechos de los palestinos. [18]

Sindicatos y organizaciones sindicales individuales en muchos países también han adoptado una posición. [19] En junio de 2007, la conferencia nacional de UNISON, el mayor sindicato de trabajadores públicos en el Reino Unido, con más de 1,3 millones de miembros, llamó a una “presión concertada y sostenida sobre Israel incluyendo un boicot económico, cultural, académico y deportivo.” [20] Más recientemente, después del ataque contra Gaza, la dirección del mayor sindicato de profesores en Francia, la Federación Sindical Unitaria, apoyó la campaña por BDS y llamó a la Unión Europea a imponer sanciones contra Israel. [21]

Al otro lado del Atlántico, en abril de 2008 la Unión Canadiense de Trabajadores Postales (CUPW) se convirtió en el primer sindicato a escala nacional en Norteamérica que adoptó una política de BDS. Denis Lemelin, presidente nacional de la CUPW, ha hablado en una serie de reuniones y manifestaciones en defensa de los derechos palestinos durante el año pasado. El 7 de enero escribió al primer ministro Stephen Harper en nombre del sindicato para solicitar al gobierno canadiense que aplique una política de boicot, desinversión y sanciones contra Israel para forzarlo a cumplir con el derecho internacional, incluyendo el derecho de los refugiados palestinos a retornar a sus casas. [22]

En los últimos años la CUPW ha realizado una serie de batallas contra acciones del gobierno para reducir el tamaño y privatizar los servicios postales. El sindicato también tiene una historia de apoyo a las luchas internacionales por la libertad. Fue el primer sindicato en Canadá que llamó a un boicot contra Sudáfrica del apartheid. En una declaración conjunta, varias organizaciones de solidaridad señalaron que el sindicato “tuvo un papel dirigente en la solidaridad sindical con los trabajadores sudafricanos, iniciando acciones concretas como ser la negativa de manejar correo de Sudáfrica.” [23]

La división de Ontario de la Unión Canadiense de Empleados Públicos, que representa a más de 220.000 trabajadores del sector público, ha jugado un papel esencial en la apertura de un nuevo camino para la solidaridad sindical en Canadá. La decisión de la convención de Ontario en mayo de 2006 de la CUPE de apoyar el boicot, la desinversión y las sanciones provocó una masiva controversia, atrayendo así la atención internacional al llamado palestino por BDS. Partidarios de Israel en diferentes sectores incluyendo a funcionarios del gobierno, editorialistas, e incluso dirigentes de otros sindicatos, dirigieron un torrente de insultos contra el sindicato, afirmando que la decisión era antisemita, antidemocrática, y fuera de la jurisdicción del sindicato. Sid Ryan, presidente de CUPE Ontario, recibió numerosas amenazas de muerte; su familia fue también amenazada. Ryan y el presidente del comité de solidaridad internacional del sindicato fueron inundados con llamados telefónicos y correos electrónicos hostiles.

Ryan y el sindicato se han mantenido firmes ante la presión. Activistas del sindicato organizaron una amplia campaña de educación de la base, utilizando un atractivo panfleto de 16 páginas “Hacia la paz y la justicia en Oriente Próximo” producido por el comité de solidaridad internacional de CUPE Ontario. Ryan siguió pronunciándose por Palestina en toda ocasión. Como resultados, los sionistas no pudieron encontrar una base de apoyo en el sindicato; prefirieron no cuestionar la política de BDS en la convención de 2008. Pero la campaña de vilipendio contra Sid Ryan y CUPE Ontario continúa, estimulada por un ataque personal contra Ryan del gobierno canadiense.

Profesores de Quebec, estudiantes apoyan el boicot

Un año después de la convención de Ontario de CUPE, otro importante sindicato en Quebec se sumó al movimiento por el boicot, la desinversión y las sanciones.

La Federación nacional de enseñantes de Quebec (FNEEQ) es el mayor sindicato de profesores de educación superior en Quebec. Sus 23.500 miembros trabajan en colegios comunitarios, universidades y escuelas privadas. En su reunión del 31 de mayo al 1 de junio de 2007, el consejo federal del sindicato reiteró su antigua solidaridad con el pueblo palestino y su derecho a la autodeterminación. El consejo también apoyó la campaña por BDS. [24]

En noviembre de 2007 la FNEEQ publicó una edición especial de su revista Carnets, con el título: “Haz más por Palestina.” La atractiva revista de 32 páginas contiene artículos que explican cómo es la vida bajo la ocupación israelí, el muro de “separación” de Israel, por qué Canadá no es un amigo de Palestina, y la situación de las mujeres bajo la ocupación. Cinco páginas presentan la necesidad del boicot, de la desinversión de y las sanciones contra Israel; los puntos de vista de dos ciudadanos israelíes que apoyan el BDS: Ilan Pappé y Michel Warschawski. El principal editorial, escrito por el presidente de la FNEEQ, Ronald Cameron, explica que el sindicato está educando a sus miembros para que comprendan por qué tomar una acción concreta para apoyar al pueblo palestino es un aspecto urgente de la solidaridad sindical. [25]

En comparación con los insultos que han llovido sobre CUPE Ontario, la crítica a la decisión de la FNEEQ de unirse al movimiento por el boicot a Israel ha sido relativamente suave. Quebec es el área del país en la cual el sentimiento popular es más favorable a la causa palestina. Varios sindicatos en Quebec han sido activos en este tema durante años, y la dirección sindical en la educación superior apoya la causa palestina. (CUPW), mencionado anteriormente, es uno de la pequeña cantidad de sindicatos en el ámbito nacional de Canadá que cuenta con una participación considerable en Quebec.)

Los antecedentes de apoyo de la FNEEQ para Palestina son particularmente fuertes. En octubre de 2004 auspició una delegación de 20 profesores de Quebec que asistieron a una conferencia internacional sobre Educación, Globalización y Cambio Social en Ramala, Palestina. (Willie Madisha, entonces presidente de COSATU, también participó en la conferencia.) Desde entonces la FNEEQ ha participado en varias otras delegaciones de solidaridad basadas en Quebec a Palestina. A fines de mayo una delegación de 17 personas de Quebec que incluía a miembros de la FNEEQ, CUPE y la CUPW pasó una semana investigando la situación en los territorios palestinos ocupados. Las autoridades israelíes los enviaron de vuelta cuando trataron de entrar en Gaza.

La FNEEQ también ayuda a educar a estudiantes sobre Palestina. Organizó talleres sobre el tema en campus de colegios comunitarios y universitarios en todo Quebec durante el año escolar 2007-2008, en colaboración con el Quebec Public Interest Research Group y Association pour une Solidarité Syndicale Étudiante. La ASSÉ representa a aproximadamente 42.000 estudiantes de Quebec. En mayo de 2008 se convirtió en el primer importante sindicato estudiantil de Canadá que se unió a la campaña internacional del BDS. [26]

La FNEEQ y la ASSÉ unieron sus fuerzas una vez más en mayo de este año cuando publicaron en conjunto

“¡Israel no puede quedar sin castigo!” un prontuario de 14 páginas que explica cómo el régimen militar israelí afecta el derecho a la educación en Palestina. Gran parte del contenido consiste de traducciones de material producido en Palestina, sobre todo por la Campaña por el Derecho a la Educación de la Universidad Birzeit. Los dos sindicatos han puesto copias de su expediente a disposición del público en sus sitios en Internet [27]

En su congreso del 30 al 31 de mayo, la FNEEQ reafirmó unánimemente su apoyo al BDS. También decidió participar en el Foro Mundial de Educación, parte del movimiento del Foro Social Mundial, que será realizado en Palestina en octubre de 2010. [28]

Cuba, Venezuela, Bolivia: sin vínculos con Israel

Uno de los objetivos del movimiento internacional de boicot a Israel es inducir a los gobiernos a romper todas las relaciones económicas y diplomáticas con Israel, tratando al Estado sionista como un paria internacional. Comienza a convertirse en realidad en Latinoamérica.

Cuba rompió relaciones con Israel en septiembre de 1973, en la víspera de la guerra de Yom Kippur. [29] En el resto de Latinoamérica y el Caribe, la dominación por Washington era la regla, y con ella, el apoyo para la política exterior de EE.UU. Israel se hizo tristemente célebre por el apoyo que dio – mediante embarques de armas, “asesores” especiales y cosas semejantes – a sangrientas dictaduras de Guatemala a Chile.

Pero ahora se desarrolla un proceso de transformación radical en toda la región. Movimientos populares radicales han emergido en numerosos países mientras grandes cantidades de trabajadores comienzan a actuar para mejor su vida. Esos movimientos dejan su huella en la sociedad y el gobierno. Un resultado importante de este proceso ha sido la creación de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), una alianza de siete países que promueve el comercio justo y la ayuda mutua basada en principios de solidaridad en lugar de beneficios. ALBA también defiende el respeto a la soberanía nacional y la unidad de la región contra la dominación de EE.UU. [30]

La creciente marea de luchas en Latinoamérica ha ido acompañada por un aumento en el apoyo al pueblo palestino, incluso por los gobiernos de la región. El ALBA ha mostrado el camino al respecto.

En septiembre de 2008 los países del ALBA contribuyeron positivamente a asegurar la elección del padre

Miguel d'Escoto Brockmann como presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas. D'Escoto es un partidario bien conocido de Palestina. Como ministro de exteriores del gobierno sandinista de Nicaragua durante los años ochenta, jugó un papel destacado en la denuncia del rol de Israel en la “guerra sucia” que Washington organizó contra su país.

El 24 de noviembre d'Escoto dijo a una reunión en la ONU que 60 años después de la partición, “el que no se haya creado un Estado palestino tal como fue prometido es el mayor fracaso en la historia de Naciones Unidas.” Siguió diciendo que “aunque diferente, lo que se está haciendo contra el pueblo palestino me parece ser una versión de la odiosa política del apartheid.” [31] Dirigiéndose más tarde ese mismo día a la Asamblea General, repitió la caracterización de apartheid, agregando que “creo que es muy importante que nosotros en Naciones Unidas utilicemos ese término. No debemos tener miedo de llamar a las cosas por su nombre.”

D'Escoto también instó a los Estados miembro a considerar la implementación de sanciones contra Israel. “Hace más de veinte años, nosotros en Naciones Unidas tomamos la iniciativa de la sociedad civil cuando acordamos que se necesitaban sanciones para suministrar un medio no-violento a fin de presionar a Sudáfrica para que terminara sus violaciones. Hoy en día, tal vez nosotros en Naciones Unidas deberíamos considerar seguir la iniciativa de una nueva generación de la sociedad civil, que llama a una campaña no-violenta similar de boicot, desinversión y sanciones para presionar a Israel para que termine sus violaciones.” [32]

El ALBA fue fundado por Venezuela y Cuba, y el gobierno venezolano se ha mostrado especialmente rotundo al hablar y actuar por la justicia en Oriente Próximo. Es una expresión del profundo carácter antiimperialista de la lucha que se ha estado desarrollando en Venezuela desde que el presidente Hugo Chávez fue elegido en 1999.

En julio de 2006 Chávez denunció enérgicamente la guerra que Israel había desencadenado en el Líbano, y Venezuela ha respaldado sus palabras con hechos. Retiró su embajador de Israel, envió 20 toneladas de ayuda de emergencia al Líbano, y comenzó una acción a fin de recolectar fondos para la reconstrucción libanesa [33]

Poco después que Israel iniciara su ataque contra Gaza, los venezolanos salieron a las calles en señal de protesta. Hablando ante un mitin en Caracas el 9 de enero de 2009, el ministro de exteriores Nicolás Maduro anunció que su país enviaría 80 toneladas de medicinas, agua y ayuda alimentaria a Gaza, así como 30 doctores y una brigada de trabajo humanitario.

El 14 de enero, Venezuela y Bolivia rompieron relaciones diplomáticas con Israel. Cuando Israel reaccionó expulsando a diplomáticos venezolanos, Chávez respondió que “es un honor para este gobierno socialista y este pueblo revolucionario que sus representantes sean expulsados por un gobierno genocida como el de Israel.” [34] El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció que su país acusaría formalmente a los dirigentes de Israel por crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional. “Han hecho que el mundo retroceda con crímenes contra la humanidad que no han sido vistos desde Ruanda y Yugoslavia,” dijo [35] Bolivia también es miembro del ALBA.

El 27 de abril, Venezuela y la Autoridad Palestina establecieron relaciones diplomáticas formales y abrieron una embajada palestina en Caracas. El ministro de exteriores palestino Riyad al-Maliki dijo que la embajada coordinará la solidaridad con Palestina en toda Latinoamérica. [36] Una embajada palestina ha funcionado en la Habana, Cuba, desde hace décadas.

Un movimiento creciente, mayores luchas futuras

El movimiento por BDS incluye ahora su primera organización nacional judía. En su primera reunión general anual el 14 de junio, Independent Jewish Voices (Canadá) apoyó abrumadoramente el boicot, la desinversión y las sanciones contra Israel. “Independent Jewish Voices ha votado por unirse a la campaña internacional de boicot porque nos solidarizamos con el pueblo palestino y apoyamos su derecho a la autodeterminación,” dijo Diana Ralph, copresidente de la organización. “Llamamos al gobierno canadiense y a todos los miembros del parlamento a que presionen por sanciones inmediatas contra Israel.” IJV tiene filiales en siete ciudades canadienses. [37]

El prestigio y la autoridad moral de Israel en el mundo han sufrido un serio revés como resultado de su bárbaro ataque contra la población cercada de Gaza. Cada vez más gente llega a comprender los crímenes de Israel, la naturaleza de apartheid del Estado israelí, y la necesidad de expresar solidaridad con el pueblo palestino mediante acciones concretas. Las protestas contra las acciones de Israel en muchos países no tuvieron precedentes en su tamaño y duración. Nuevas fuerzas se unen al movimiento internacional en solidaridad con Palestina. Como parte de este proceso, la campaña internacional por el boicot, la desinversión y sanciones contra Israel emerge como uno de los modos más importantes de demostrar esa solidaridad.

Este informe sobre recientes acontecimientos suministra sólo una idea parcial de la escala y la diversidad que el movimiento por el BDS adquiere a medida que crece. (El movimiento promueve activamente, por ejemplo, un boicot académico y cultural de Israel. Para más información sobre este boicot, vea el sitio en Internet de la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural: http://www.pacbi.org/index.php y el artículo "Palestine and the Cultural Boycott" de Rafeef Ziadah, http://www.zcommunications.org/znet/viewArticle/21206.)

Pero incluso este informe parcial basta para demostrar que la campaña internacional por el boicot de Israel avanza en una serie de frentes. Aunque todavía es relativamente nuevo, el movimiento ha logrado algunos éxitos notables. Muestra la promesa de su desarrollo hacia una fuerza internacional poderosa y sostenida que puede ayudar a lograr justicia para el pueblo palestino.

El llamado a las armas de AIPAC es un reconocimiento a regañadientes de esos éxitos iniciales del movimiento y, sobre todo, de su potencial. Es evidente que los partidarios del Estado israelí sólo para judíos – sean lobistas oficiales, poderosas personalidades gubernamentales, u otros – se proponen redoblar sus esfuerzos por calumniar al movimiento por BDS como antisemita y suprimir el debate público sobre los crímenes de Israel. Partidarios de los derechos de los palestinos reaccionan uniéndose con otros para defender el derecho de libre expresión sobre estos temas y al salir a buscar más apoyo para la campaña por el boicot de Israel.

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Art Young es miembro de la Coalición contra el Apartheid Israelí en Toronto.

[1]http://www.aipac.org/Publications/SpeechesByAIPACLeadership/HowardKohr.pdf



[2] Israel recibió 2.550 millones de dólares en ayuda “para la seguridad” de EE.UU. durante el año fiscal 2009, el primer año en un nuevo programa decenal. La ayuda de EE.UU. aumentará cada año, luego se establecerá en 3.100 millones de dólares durante los últimos seis años del programa.



[3] "Palestinian Civil Society Calls for Boycott, Divestment and Sanctions against Israel," http://www.stopthewall.org/downloads/pdf/BDSEnglish.pdf



[4] "Students demand justice for Palestine," http://www.palestinecampaign.org/files/NUS_Conference_PSC_Newsletter.pdf and information from Katan Alder, a participant in the movement.



[5] Bajo considerable fuego de partidarios de Israel, la administración negó subsiguientemente que había actuado por el problema palestino. Pero las actas de la reunión del Consejo de Fideicomisarios en la que se adoptó la decisión reconoce explícitamente “el buen trabajo de SJP que llevó este problema a la atención del comité [de inversión] Además, el colegio no ha revocado su decisión de desinvertir. Vea:

http://www.hsjp.org/archive/2009/02/page/4 y "Divestment: What Really Happened," http://www.hsjp.org/



[6]http://www.hsjp.org/endorsements/



[7] "About Israeli Apartheid Week," http://apartheidweek.org/en/about



[8] "For more information about attempts to repress Israeli Apartheid Week, pro-Palestine advocacy, and free speech more generally, see:

"Israeli Apartheid Week Beats Back Attacks on Free Speech" By John Riddell, http://rabble.ca/news/israeli-apartheid-week-beats-back-attacks-free-speech, "For Free Expression on Palestine" by Justin Podur, http://www.socialistproject.ca/bullet/bullet211.html and "Freedom of Expression and Palestine Advocacy" by Rafeef Ziadah, http://www.socialistproject.ca/bullet/bullet219.html



[9] "The Israel Boycott is Biting" by Nadia Hijab, http://www.agenceglobal.com/Article.asp?Id=1986



[10] "Church of England divests over £2.2 million from Caterpillar," http://stopthewall.org/worldwideactivism/1840.shtml



[11] "HESEG Foundation," http://en.wikipedia.org/wiki/HESEG_Foundation



[12] "Israeli exports hit by European boycotts after attacks on Gaza," http://www.guardian.co.uk/world/2009/apr/03/israel-gaza-attacks-boycotts-food-industry



[13] "Divestment campaign gains momentum in Europe" by Adri Nieuwhof, http://electronicintifada.net/v2/article10418.shtml



[14] "Veolia loses contracts in France and Ireland, faces court proceedings," http://stopthewall.org/worldwideactivism/1941.shtml



[15] Haaretz, June 9, 2009, http://www.haaretz.com/hasen/spages/1091186.html



[16] "FREE PALESTINE! ISOLATE APARTHEID ISRAEL!," http://www.cosatu.org.za/press/2009/feb/press7.htm



[17] "Scottish Trade Union Congress Joins BDS Campaign!!!," http://www.bdsmovement.net/?q=node/376



[18] Haaretz, May 17, 2009, http://www.haaretz.com/hasen/spages/1085865.html



[19] For more information about labour support of the boycott campaign, see http://www.bdsmovement.net/?q=node/124. For a list of unions supporting BDS, current to July 2007, see

http://www.stopthewall.org/downloads/pdf/listBDS.pdf



[20] "UNISON supports boycott of Israel," http://electronicintifada.net/v2/article7058.shtml



[21]http://www.fsu.fr/spip.php?article1426



[22]http://www.caiaweb.org/sites/caiaweb.org/files/jafa2009_2.pdf



[23] "Support the Canadian Union of Postal Workers' campaign against Israeli apartheid," http://www.tadamon.ca/post/1356



[24]http://www.fneeq.qc.ca/fr/comites/action_internationale/palestine/resolutioncf.html



[25] "Faire plus pour la Palestine," http://www.fneeq.qc.ca/fr/accueil/publications/carnets/CARNETS_Palestine-final.pdf



[26] "Étudiants et étudiantes contre l'apartheid israélien," http://www.asse-solidarite.qc.ca/spip.php?article1036〈=fr



[27] "Une publication conjointe de l'ASSÉ et de la FNEEQ sur l'éducation en Palestine," http://www.fneeq.qc.ca/fr/comites/action_internationale/communiques/communiques_2009/comm_0016.html



[28] Información suministrada por Ronald Cameron



[29]http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2001/ing/f060501i.html



[30] Member countries of ALBA are Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, and Venezuela.



[31]http://www.un.org/ga/president/63/statements/ids241108.shtml



[32]http://www.un.org/ga/president/63/statements/agendaitem16241108.shtml



[33] "Support for Palestine Builds in Latin America" by John Riddell, http://www.socialistvoice.ca/?p=415



[34] "Chávez Welcomes Expulsion of Venezuelan Diplomats from Israel," http://www.venezuelanalysis.com/news/4155



[35] "Venezuelans Protest Israel's Attack and Send Aid to Gaza," http://www.venezuelanalysis.com/news/4095 and "Venezuela and Bolivia Cut Diplomatic Ties with Israel, "http://www.venezuelanalysis.com/news/4113



[36] "Venezuela and the Palestinian Authority Establish Diplomatic Relations," http://www.venezuelanalysis.com/news/4407



[37] Independent Jewish Voices (Canada) media release, June 16, 2009


http://www.zmag.org/znet/viewArticle/21807


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