Hanan Awarekeh
Al-Manar
08/03/2010
A pesar de haber “saludado” la decisión de la Liga Árabe de dar a las conversaciones indirectas israelo-palestinas una “última oportunidad”, los líderes israelíes dicen algo y hacen lo contrario.
Israel ha dado luz verde a la construcción de 112 nuevas viviendas en un asentamiento israelí en la Cisjordania ocupada, a pesar de la supuesta existencia de una “moratoria parcial” en tal construcción, anunció el ministro de Medio Ambiente, Gilad Erdan, el lunes.
La expansión fue revelada horas antes de la llegada del vicepresidente norteamericano Joe Biden y un día después de que los palestinos accedieran a llevar a cabo conversaciones indirectas con Israel, aunque advirtieron que un mayor crecimiento en los asentamientos amenazaría el proceso de paz.
Erdan dijo que el proyecto en el asentamiento de Beitar Illit, cerca de Belén, era una “excepción” a una moratoria parcial sobre la expansión de los asentamientos anunciada en noviembre. “Al final del pasado año, el gobierno decidió congelar la construcción, pero esta decisión tiene excepciones, como es la de garantizar la seguridad de los proyectos de infraestructuras empezados antes de la congelación,” dijo.
La decisión de los ministros de Exteriores árabes de la pasada semana, señalan los analistas, fue sólo un intento de encubrir el fracaso del trabajo del enviado norteamericano, George Mitchell, en la región y dar legitimidad al presidente palestino, Mahmud Abbas, cuyo mandato oficial terminó en enero, de modo que él carece de legitimidad para reanudar ningún tipo de negociaciones con Israel, ya sean directas o indirectas.
El ministro de Exteriores sirio, Walid Muallim, confirmó las reservas de su país con respecto a la decisión árabe diciendo que el respaldar unas conversaciones indirectas era algo que estaba fuera del mandato del comité. “La decisión de entrar en conversaciones indirectas o directas es una decisión palestina,” dijo a la Liga Árabe.
Muallim añadió: “La delegación de mi país desea subrayar que tal autorización de la Autoridad Palestina no es competencia del Comité de la Iniciativa de Paz Árabe, que existe para promover la iniciativa árabe y para no suministrar una cobertura a cualquier decisión palestina. La decisión de ir a unas negociaciones directa o indirectamente es una decisión palestina.”
La continua expansión de los asentamientos israelíes es uno de los mayores obstáculos para la reanudación de las conversaciones de paz, que estuvieron suspendidas durante más de un año, a pesar de meses de mediación estadounidense.
El grupo israelí Paz Ahora, contrario a los asentamientos, criticó el nuevo proyecto israelí diciendo que “amplía el foso con los palestinos y obstaculiza la solución de los dos estados, que corre el riesgo de convertirse en obsoleta.”
El nuevo proyecto salió a la luz un día después de que los palestinos accedieran a regañadientes a llevar a cabo una ronda de negociaciones indirectas de cuatro meses con Israel, pero advirtiendo que el proceso, patrocinado por EEUU, se colapsaría si los asentamientos continuaban siendo expandidos.
El anuncio se produjo también en un momento en el que Biden está realizando su primer viaje a la región desde que asumió el cargo. Mitchell se encuentra asimismo en la zona en la última de sus visitas para entrevistarse con líderes israelíes y palestinos.
Los palestinos insisten en que sólo retornarán a las negociaciones directas si Israel accede a una completa congelación de la construcción en los asentamientos de la Cisjordania y en el Jerusalén Este ocupados.
EEUU respaldó inicialmente esa demanda. Más tarde, cambió su política y comenzó a pedir a ambos lados que volvieran inmediatamente a la mesa de negociaciones, aunque ha seguido criticando de forma rutinaria y sólo de boca cualquier ampliación de los asentamientos.
Erdan dijo que consideraba baja la probabilidad de que se produjera una fuerte reacción norteamericana al anuncio de Israel sobre la construcción de Beitar Illit y “culpó a los palestinos” de haber “bloqueado los esfuerzos de paz”. “La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y el vicepresidente Joe Biden saben que el primer ministro (Benyamin Netanyahu) está dispuesto en todo momento a iniciar negociaciones directas,” señaló.
“Sin embargo, el presidente palestino, Mahmud Abbas, quiere limitar las negociaciones indirectas a cuatro meses... y éste no es la vía para discutir la paz.”
Israel anunció una moratoria de diez meses sobre nuevos permisos de construcción para colonos israelíes en la Cisjordania palestina ocupada en noviembre, pero excluyó a Jerusalén Este, los edificios públicos y las obras ya en marcha. Además, el gobierno israelí ha aprobado desde entonces obras de ampliación en varios asentamientos en varias ocasiones.
El Comité Ejecutivo de la OLP aprobó una propuesta que permite al presidente palestino unas negociaciones indirectas con Israel con la mediación de EEUU, poniendo fin así a una ruptura de las conversaciones entre los dos lados que ha durado 14 meses.
Los responsables palestinos han advertido, sin embargo, que ellos abandonarán las conversaciones si no se logra esbozar un acuerdo fronterizo con Israel después de cuatro meses. Ellos han descartado también conversaciones directas sin un acuerdo para la congelación completa de la construcción en los asentamientos.
Mitchell llevó a cabo gestiones durante el fin de semana con el fin de mantener conversaciones con el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, y con Abbas en un esfuerzo para relanzar las negociaciones.
Mitchell mantuvo un encuentro de cuatro horas en Tel Aviv con Netanyahu el domingo. Los dos se volvieron a reunir de nuevo el lunes después de que Mitchell se encabezara a Ramallah para mantener conversaciones con Abbas. “Si hay un deseo de llegar a conversaciones directas a través de un corredor, cuanto primero mejor,” dijo Netanyahu refiriéndose a las negociaciones con la mediación norteamericana.
Mitchell dijo que esperaba “un proceso creíble, serio y constructivo” que lleve a una paz global en Oriente Medio.
Una breve declaración emitida por el portavoz de Netanyahu después de la reunión dijo que el líder israelí y Mitchell “habían mantenido una nueva conversación... acerca de cómo mover adelante el proceso de paz.”
Se espera que las conversaciones dirijan su atención hacia los temas principales que han dividido a los palestinos e israelíes durante décadas: las fronteras finales, el destino de millones de refugiados palestinos y una solución para la disputa sobre el Jerusalén ocupado.
Entretanto, el movimiento islámico Hamas dijo que la insistencia de la OLP en iniciar negociaciones indirectas con Israel “pondría fin al aislamiento político de Israel tras el Informe Goldstone de la ONU y el asesinato del jefe militar de Hamas en Dubai.”
El portavoz de Hamas en Gaza, Fauzi Barhum, dijo que la OLP había cedido ante las presiones de EEUU e Israel, “lo que representa un gran peligro para los derechos del pueblo palestino y debilita a los palestinos a la hora de proteger sus lugares sagrados que están siendo violados por Israel.”
“Hamas rechaza la reanudación de las conversaciones con Israel, ya sean directas o indirectas,” dijo Barhum. “Las conversaciones de las que ellos hablan no alcanzarán ningún resultado fructífero que sirva a los intereses de los palestinos.”
martes, 9 de marzo de 2010
Israel Habla de Negociar y Da Luz Verde a 112 Viviendas para Colonos
lunes, 1 de marzo de 2010
Asentamientos, armas de colonización
Las colonias ocupan un 10% de cisjordania, pero tienen el control fáctico del 60% del territorio
28-02-2010
Erika Jara
Diagonal
Pese a la decisión del Gobierno de Netanyahu de no aprobar durante diez meses la construcción de nuevos asentamientos, la colonización de los territorios ocupados avanza imparable, convertida en un negocio boyante.
Los 200 asentamientos israelíes situados en territorio palestino, incluídos los que se encuentran en Jerusalén Este, son ilegales. Por lo menos así lo determina el artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe a la potencia ocupante transferir su población a la tierra ocupada; y así queda ratificado por la resolución 452 de la ONU (1979), el Informe Mitchell (2001) y la Hoja de Ruta (2003), que instan a Israel a frenar inmediatamente la empresa de las colonias. Pero Israel ha hecho siempre oídos sordos: cinco años después del Tratado de Oslo (1993) el número de colonias se había duplicado. Dieciocho meses después de la Conferencia de Annapolis (2007), los permisos de construcción se triplicaron. El último giro estratégico lo marcó el presidente israelí, Benjamin Netanyahu, en noviembre de 2009, con su decisión de restringir la construcción de asentamientos durante diez meses. Los gobiernos mundiales acogieron la iniciativa como un gesto de buena voluntad, pero la iniciativa excluye los proyectos ya en marcha, la construcción en Jerusalén Este y la construcción de edificios públicos. Así, por ejemplo, el Gobierno de Israel ha convertido uno de los colegios del asentamiento de Ariel en universidad, la primera existente en los territorios ocupados. Esto supone mayor inversión estatal para triplicar el tamaño del campus y construir un nuevo edificio para el personal docente, además del aumento de estudiantes israelíes; en estos momentos el colegio posee 11.000 estudiantes, el 70% de los cuales proceden del área de Tel Aviv. Según Jeff Halper, presidente del Comité Israelí Contra la Demolición de Casas (ICAHD), Israel tiene aprobadas ya más casas de las que es capaz de construir en los próximos cinco años. “3.000 viviendas se están construyendo en este momento”, asegura Meir Margalit, concejal de Jerusalén por el partido Meretz. “Los trámites se están acelerando y las máquinas trabajan más rápido. Netanyahu sabe que más pronto que tarde va a tener que negociar y está dejando el máximo número de hechos consumados posibles sobre el terreno”, sostiene.
Un gran negocio
Los asentamientos son la principal arma de colonización de Israel, más efectiva incluso que el ejército: ocupan el 10% del territorio de Cisjordania y Jerusalén Este, pero sus construcciones complementarias –el muro, las carreteras exclusivas para colonos, las áreas militares cerradas, además de los check points– otorgan a las colonias el control fáctico sobre el 60% de la tierra ocupada. Pero el poder no es el único aliciente para el Gobierno israelí: los asentamientos suponen un gran negocio. La adquisición de tierra le resulta económica al Gobierno israelí porque, “en la mayoría de los casos, la confisca ilegalmente a los palestinos”, señala Suhail Jalilieh, analista político del Applied Research Institute de Jerusalén. Para la construcción se emplea mano de obra muy barata, es decir, palestinos, a los que se les paga una miseria y se les niegan la mayoría de los derechos laborales. De las 200 colonias existentes, 140 son residenciales. El Ministerio de Vivienda –el mismo para Tel Aviv que para Cisjordania–, es el que culmina y aprueba el plan urbanístico, ayudado por el Ministerio de Defensa que, con la Administración Civil desplegada sobre Cisjordania, aporta las ideas. Puesto que las personas no pueden comprar tierra y construir sobre ella, deberán ir a adquirir apartamentos donde el gestor de la tierra israelí haya decidido construirlos, y por supuesto pagarle al Gobierno por ellos. Jeff Halper explica que “el Gobierno utiliza a la población según le conviene para instalarla en una u otra colonia y, al haberle salido tan barata su construcción, tanto económica como legalmente, está en condiciones de ofrecerle al comprador todo tipo de incentivos fiscales (hipotecas ligeras, reducción de impuestos) para atraerle al lugar”. Señala que “el 85% de los colonos son económicos y no entienden nada de ocupación; quizá preferirían vivir en Tel Aviv o Jerusalén, pero acaban trasladándose a pisos más baratos en colonias situadas en la orilla cisjordana de la línea verde, es decir, a aquellas que Israel querrá mantener a toda costa en cualquier negociación”. Halper destaca que “hasta la izquierda israelí, que no apoya la ocupación, desea quedarse con los asentamientos principales, como Maale Adumim. El muro es revelador sobre estas intenciones: las colonias que Israel quiere mantener se quedan fuera de su recorrido.”
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OCUPACIÓN. Asentamiento israelí de Har Homa, cerca de Belen. Erika Jara
60 asentamientos industriales
Existen, asimismo, 60 asentamientos industriales. Según Jalilieh, “Israel traslada al territorio ocupado las fábricas más contaminantes (químicas, fertilizantes, mataderos) porque aquí no pagan casi impuestos y no están obligadas a respetar unas normas de medioambiente ni laborales que sí existen en Israel, lo cual supone enormes beneficios para las empresas y para el Gobierno en el caso de las compañías públicas”. Las normas perentorias del derecho internacional obligan a terceros países a no reconocer una situación política ilegal o realizar actos que puedan implicar su reconocimiento pero, lejos de ello, la OLP ha estimado en 100 millones de euros el valor anual de los productos de los asentamientos importados por la Unión Europea. Además, algunos países, como es el caso de España, han firmado acuerdos comerciales con Israel por los que privilegian sus bienes y servicios con impuestos preferenciales. “Esto significa que los fondos públicos del país firmante benefician a estos productos”, aclara Jalilieh. El problema sobreviene cuando Israel quiere ocupar terrenos más polémicos, como Jerusalén Este o espacios cisjordanos que no están situados junto a la línea verde, sino entre poblaciones árabes, como Hebrón.
Crisis energética en Gaza
Tras fuertes presiones, la Autoridad Palestina ha liberado fondos de emergencia para financiar la entrada a Gaza de varios camiones cisterna con combustible, lo que aliviará, aunque sólo por unos días, la grave crisis energética en que está sumida la franja. En noviembre, la Unión Europea dejó de proporcionar los fondos para la adquisición del combustible necesario para el funcionamiento de la central eléctrica de Gaza. El 23 de enero, una de las dos turbinas de la central fue desconectada por falta de combustible, la planta no puede proporcionar energía a más del 50% de la población y el 95% sufre cortes intermitentes en el servicio. La red eléctrica gazatí fue seriamente dañada por los bombardeos de hace un año, y el embargo impuesto por Israel impide la entrada de electricidad a través de la red eléctrica israelí y la importación de combustible.
Burla al Informe Goldstone
que parece una burla al Informe Goldstone, que acusa a Israel de crímenes de guerra y contra la humanidad durante la Operación Plomo Fundido contra Gaza, Israel ha presentado un informe en el que explica que, tras una investigación sobre los hechos, dos militares israelíes han recibido una amonestación por el uso de artillería a distancias cortas sin haberlo consultado con sus superiores. Hasta ahora, estas dos amonestaciones y la condena de un soldado por haber robado una tarjeta de crédito a un gazatí son el único “castigo” contra responsables de una operación militar que mató a 1.400 palestinos e hirió a más de 5.000. En el mismo informe, Israel admite que utilizó fósforo blanco pero afirma que su uso “se ajustó a la ley internacional”, a pesar de que hay pruebas de que fue utilizado contra civiles, algo prohibido por la ley.
Un robo de 1.600 millones
El Estado de Israel ha robado en las últimas cuatro décadas 1.600 millones de euros a los trabajadores palestinos deduciendo de sus salarios cantidades destinadas a beneficios sociales a los que nunca tuvieron acceso, según un estudio realizado por las organizaciones israelíes Centro de Información Alternativa y Kav La’Oved. Según este informe, State Robbery, que se publicará este mes, el 92,4% de estas deducciones se transfirieron al Ministerio de Finanzas israelí y la mayor parte fueron invertidas en proyectos de infraestructuras en los Territorios Ocupados, en beneficio de las colonias. El sindicato Histadrut habría participado en el robo. Según los autores del informe, la cifra aportada en el estudio es conservadora, pues no se ha podido incluir a los palestinos que trabajan en los asentamientos ni a los que lo hacen en la economía sumergida israelí.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Asentamientos-armas-de.html