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miércoles, 19 de mayo de 2010

El valor de las súplicas



El valor del Du´a en Congregación.

Cuando los creyentes le suplican a Dios en congregación y hacen sus peticiones en grupo, existe mas probabilidad que esta suplica sea escuchada y respondida porque es casi seguro que en un grupo de personas hay un pobre, un afligido o un piadoso cuya oración puede atraer la Misericordia y el Perdón de Dios.

Basado en las tradiciones Islámicas, Dios puede aceptar la oración de otros solo porque se encuentra presente en la congregación alguien a quien si amerita que su oración y suplica sean aceptadas.

Ha dicho el Imam Sadeq (a.s.):

No se han congregado cuatro personas para orar y pedir por un mismo motivo, sin que su exigencia sea respondida cuando se despiden de dicha reunión.

El Santo Profeta ha dicho:

No se han congregado cuarenta personas para pedirle a Dios por un mismo motivo sin que dicha suplica sea respondida, hasta si pidieran la destrucción de una montaña esta colapsaría.

El gran Erudito Islámico, Ibn Fahd Al Hill, narra en su Wasa´il al-Shi`a en su libro `Uddat al-Da`i:

Dios le dijo a Jesús en una revelación:

"O Jesús, únete a los creyentes y ordénales que me supliquen junto a ti."


Dijo el Imam Sadeq(a.s):

Mi padre (la paz sea con él) solía reunir a las mujeres y niños de su familia cuando le afligía algo y suplicaba en tanto que estos respondían Amin.


La Desesperanza; Condición de un Incrédulo.

Quien suplica debe saber que Dios Todopoderoso lo ha invitado a orar y le ha asegurado la aceptación de su suplica. Para Dios es fácil aceptar y responder positivamente la suplica del creyente puesto que todas las criaturas del universo se encuentran bajo Su absoluto Poder y Él da los medios para el cumplimiento del perdón de Su siervo solo con una orden. Por lo tanto no es correcto desesperanzarse de Dios Cuya Misericordia y Perdón son infinitos, especialmente cuando alguien le suplica. La desesperanza, como se ha dicho en el Corán, es un estado de los incrédulos:


يَا بَنِيَّ اذْهَبُوا فَتَحَسَّسُوا مِن يُوسُفَ وَأَخِيهِ وَلا تَيْأَسُوا مِن رَّوْحِ اللَّهِ إِنَّهُ لا يَيْأَسُ مِن رَوْحِ اللَّهِ إِلاَّ الْقَوْمُ الْكَافِرُونَ


¡Hijos míos!, ¡Id e indagad acerca de José y de su hermano y no desesperéis de la misericordia de Dios, porque sólo el pueblo infiel desespera de la misericordia de Dios! (12:87)

El Sagrado Corán ha recomendado enfáticamente no desesperanzarse de la Misericordia de Dios:

قُلْ يَا عِبَادِيَ الَّذِينَ أَسْرَفُوا عَلَى أَنفُسِهِمْ لاَ تَقْنَطُوا مِن رَحْمَةِ اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يَغْفِرُ الذُّنُوبَ جَمِيعاً إِنَّهُ هُوَ الْغَفُورُالرَّحِيمُ .


Di: “Siervos que habéis prevaricado en detrimento propio. No desesperéis de la misericordia de Dios. Dios perdona todos los pecados. Él es el Indulgente, el Misericordioso”. (39:54)

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

No existe frío más intenso que el frío que ocasiona desesperanzarse de la misericordia de Dios.

Perder la esperanza en la Misericordia de Dios es un pecado capital según las enseñanzas y narraciones Islámicas y a estos se les ha prometido el castigo. El suplicante no debe desesperanzarse en caso de que su suplica no sea respondida. Quizás la aceptación de la suplica no está en armonía con lo que Dios quiere para el siervo, o no es el momento de ser respondida la suplica, o Dios quiere que el suplicante continúe e insista en su pedido. Aún más, es posible que Dios quiera posponer la respuesta de la suplica hasta el Día de Juicio para que el beneficio de esta respuesta sea eterno. Por lo tanto, perder la esperanza en la Compasión de Dios no es algo que se acepte en un creyente. Según las tradiciones Islámicas:

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

Ciertamente que cuando un siervo suplica, Dios (Exaltado Sea) le dice a dos ángeles: "He aceptado su suplica, pero no le he respondido para que continúe pidiendo porque amo su voz". Y otro siervo suplica, y Dios dice: "Entréguenle lo que pida rápidamente; detesto su voz".

Mansur Sayqal dijo: Le pregunté al Imam Sadeq (a.s): ¿Es posible que alguien suplique y su suplica sea aceptada pero no respondida de inmediato?: El Imam me dijo que era cierto. Le pregunté: ¿Cuál es la razón? ¿Acaso debe suplicar más? El Imam me respondió afirmativamente de nuevo.

La Noche del Jueves.

Se cree que la noche del jueves es una de las mejores ocasiones para suplicar según las narraciones de Ahlulbayt (a.s.), hasta tal punto en el que casi se iguala a la Noche del Qadr en su valor. Los Sabios de gran piedad dicen: Pasen la noche del jueves en adoración, suplica e invocación a Dios hasta el amanecer si es posible, porque el Misericordioso envía a sus ángeles hasta el primer cielo para aumentar las virtudes de los creyentes y eliminar sus pecados.

Se narra del Imam Sadeq (a.s.), según un hadiz veraz:

Ciertamente que el viernes tiene un derecho sobre los creyentes. Por lo tanto tengan cuidado en no violar la santidad del viernes dejando de hacer algo de la adoración a Dios y busquen el acercamiento a Él con la buena acción y abandonen lo pecaminoso totalmente. Ciertamente que Dios Todopoderoso duplica en ese día la recompensa y borra las cosas malas y eleva de posición, su día es igual a su noche y si puedes permanecer en oración y suplica, ¡hazlo!, ciertamente que Dios Todopoderoso ha enviado en esa noche los ángeles al cielo del mundo para que dupliquen en ella la recompensa y borren en esa noche todo lo malo. Ciertamente que Dios es Amplio y Generoso. (Mafatih al Yinan, pp. 13)

Es posible que el creyente le suplique a Dios por sus necesidades y Dios posponga responderle lo que pide hasta que llegue el viernes (noche del viernes). (Dawat Rawandi: narración 35)

Cuando los hermanos del Profeta José le pidieron a su padre Jacob que pidiera perdón por ellos, Jacob (a.s.) dijo: “Pediré perdón por ustedes pronto y fue así como retrasó la búsqueda de perdón para ellos hasta que llegó la madrugada del viernes, para que su petición fuera respondida. (Al-Muqna: 155)

A lo largo de toda la noche del jueves (día viernes) Dios le ordena a un ángel que proclame en Su nombre: ¿Acaso hay algún creyente que Me pida por este Mundo y la Otra Vida para que yo le responda su pedido? ¿Acaso hay algún creyente que se arrepienta de sus pecados antes del amanecer para que yo le perdone? ¿Hay algún creyente a quien le he acortado el sustento y pida que se le amplíe antes del amanecer? ¿Hay algún creyente enfermo que Me pida lo cure? ¿Hay algún creyente prisionero que me pida la venganza de su opresor, para que Yo restaure sus derechos? El ángel no dejará de invocar esto hasta la salida del sol. (Bihar al-Anwar: 86-282, capítulo 2, narración 27)

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

Evita cometer pecados el jueves en la noche, puesto que el castigo por ellos es doble, así como se multiplica la recompensa por las buenas acciones. Todo aquel que evite pecar el jueves en la noche Dios perdonará sus pecados anteriores. Y todo aquel que peque públicamente en la noche del viernes, Dios lo castigará por todo lo que ha cometido a lo largo de su vida y multiplicará su castigo debido a que pecó esa noche. (Bihar al-Anwar: 86-283, capítulo 2, narración 28).

Kumayl Ibn Zyad Nakha`i

Los eruditos tanto Shia`s como Sunnitas admiran a Kumayl por su firmeza en la creencia, por su alma purificada y una conducta excelente, así como por su intención sincera. Todos coinciden en la grandeza y justicia de Kumayl. Kumayl es uno de los nobles compañeros del Comandante de los Creyentes (a.s.) y el Imam Hasan (a.s.). El Imam Ali (a.s.) también consideró a Kumayl como el décimo discípulo de entre los de mayor fidelidad.

Las recomendaciones del Imam Ali hechas a Kumayl muestran su sólida creencia y gran perspicacia. Algunos hermanos Sunnitas a pesar de que nunca emiten una opinión favorable sobre los discípulos de Ahlulbayt (a.s.) creen que Kumayl fue un hombre de gran confiabilidad en todos los aspectos. Los místicos se refieren a Kumayl como alguien que conoció los secretos y las luces espirituales del Imam Ali (a.s.). Kumayl acompañó al Gran Profeta del Islam(S) durante 18 años y se benefició de las bendiciones de su Profecía. Fue martirizado a manos de Hayyay ibn Yusuf Zaqafi, y su delito fue tener dignidad, habiendo sido predicho este suceso por el Imam Ali (a.s.).


Cuando Hayyay Ibn Yusuf fue nombrado gobernador de Irak por el Gobernante Omeya, este buscó a Kumayl para asesinarlo debido al afecto que este manifestaba por Ahlulbayt (a.s.) ya que ser Shi’a era el pecado más grande ante los ojos de los Omeyas.
Kumayl se escondió y Hayyay retuvo el pago de baytul mal (apoyo financiero por parte del estado Islámico) a sus familiares. Cuando Kumayl se entero de esto dijo: "Hagan lo que mejor les parezca puesto que no viviré mucho tiempo. Ustedes y yo retornaremos a Dios. Mi amo, Ali me ha dicho que ustedes serán mis asesinos". Hayyay ordenó que Kumayl fuera decapitado. Contaba con 90 años de edad. Su sagrada tumba se encuentra ubicada en Zuwiah, un lugar entre Nayaf y Kufa, a donde se dirigen los creyentes en peregrinación.

Du`a Kumayl (Suplica de Kumayl)

Los creyentes piadosos consideran al Du`a Kumayl comparada con el resto de suplicas como la posición que ocupa el ser humano entre el resto de las criaturas. En otra palabras, para ellos el du`a Kumayl es "Insan al-Ad`iyah". El gran erudito, investigador y narrador de hadices, Al-lamah Maylisi narra de "Iqbal" quien a su vez narra de Sayyid Ibn Tawwus en su libro "Zad al-Ma`ad":

Dijo Kumayl: "Cierto día me encontraba con mi señor Ali(as) en Kufah. Hablábamos acerca del 15 de Sha`ban.

Dijo el Imam: "Aquel que pasa la noche en adoración y recita la suplica del Profeta Jidr, su oración será aceptada y respondida con seguridad". Cuando el Imam (a.s.) regresó a casa, me dirigí a él. Me dijo: ¿Qué quieres?, le respondí: "He venido a ti para que me enseñes la suplica del Jidr". Me dijo: "Siéntate, O Kumayl, cuando memorices esta suplica recítala todos las noches del jueves o una vez al mes, o una vez al año, o una vez durante toda tu vida y Dios te protegerá de tus enemigos, te incrementará el sustento, perdonará tus pecados. ¡O Kumayl!, tu infinito servicio ha hecho que te enseñe tan bendito du`a". Luego dijo: "Escríbelo y recítamelo".

El teólogo Kaf´ami dice en su libro Misbah: "Amir al Mu`minin (a.s.) solía recitar este Du`a en prosternación".

El suplicante debe recitar este Du`a todos los jueves en la noche de frente a la qiblah, con sinceridad y humildad. De esta forma es más probable que la suplica sea respondida. Es de gran valor llorar ante la presencia de Dios, esto atrae el perdón de los pecados y la bendición de Dios.

Se narra del Imam Sadeq (a.s.):

Todo tiene un peso específico excepto las lágrimas; una gota de lágrima apaga océanos de fuego. Dios le ha prohibido al Infierno lastimar a quien derrama lagrimas por temor a Dios. Ciertamente que si hay una sola persona en cualquier pueblo que llore por temor a Dios, todo su pueblo será perdonado. (Al-Kafi: 2-481, Capítulo del Buka´, narración 1)

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jueves, 23 de julio de 2009

El mes de Shaabán

Has de saber que es un mes muy noble y que está vinculado con el Mensajero de Dios (s.) el cual ayunaba durante este mes y lo unía con el mes bendito de Ramadán y que dijo: “Sha’abán es mi mes. Para quien ayune un día de este mes el Paraíso será obligatorio.”
Y se ha transmitido que dijo Imam Ya’far as-Sadiq (a.s.):
Cuando llegaba el mes de Sha’abán, el Imam ‘Ali Zain ul-‘Abidin reunía a sus compañeros y les decía: “¡Oh compañeros míos! ¿Sabéis qué mes es este? Este es el mes de Sha’abán, del que el Mensajero de Dios (s.) ha dicho: “Shaabán es mi mes”, por tanto, ayunad en él por amor a vuestro profeta y para obtener cercanía de vuestro Creador.

Por el derecho de ese Dios en cuyas manos está el alma de ‘Ali ibn Husein, juro que escuché decir a mi padre, Husein ubn ‘Ali (a.s.): “Escuché decir a Emir al-Mu’minín ‘Ali que quien ayune durante el mes de Sha’abán por amor al Profeta y buscando la cercanía de Dios, Dios le amará y le acercará a Su misericordia el Día del Levantamiento y hará que el Paraíso sea obligatorio para él.”
Y el Sheij ha transmitido que Safuán Yamal dijo que Imam As-Sadiq(a.s.) le dijo: “Obliga a las gentes que están bajo tu responsabilidad a que ayunen durante el mes de Sha’abán. Yo le respondí: “Qué mi alma sea el pago por tu salvación. Hazme ver cuáles son las bendiciones de ello.”
Él (a.s.) dijo: “Cuándo el Mensajero de Dios (a.s.) veía la primera luna del mes de Sha’abán ordenaba a un pregonero que anunciase:
“¡Oh gentes de la ciudad del Mensajero de Dios! El Mensajero os hace saber: “El mes de Sha’abán es mi mes, por tanto, Dios Altísimo bendice a quien me recuerda en este mes, es decir a quien ayuna en él.”
Y dijo Emir al Mu’minín ‘Ali: “Desde el día en que escuché al pregonero del Mensajero de Dios (s.) anunciar la llegada del mes de Sha’abán nunca he dejado de ayunar un solo día de ese mes y no dejaré de hacerlo mientras esté con vida, si Dios quiere.” Y luego añadió que el ayuno de estos dos meses de Sha’abán y Ramadán son causa de que Dios se vuelva a uno y de que le perdone sus pecados.
Y fue transmitido por Ismael ‘abdel Jáliq:
“Estaba junto al Imam Ya’far As-Sadiq (a.s.) cuando recordó las bendiciones del ayuno del mes de Sha’ban y dijo esto y lo otros hasta llegar a una parte en que dijo: “Si un hombre fuese culpable de haber derramado sangre ilícitamente y ayunase durante el mes de Sha’abán, sería perdonado.”

Has de saber que los actos de este noble mes son de dos tipos:
Actos comunes
Actos específicos

Los actos comunes del mes de Sha’aban

1.- Decir cada día 70 veces: ASTAG FIRUL LAH WA AS ALUHUT TAUBAH
(Pido el perdón de Dios y que acepte mi arrepentimiento)

2.- Decir cada día 70 veces: ASTAG FIRUL LAHIL LADÍ LA ILAHA IL LA HUAR RAHMANUR RAHIMUL HAIL QAIUM, WA ATUBU ILAIH
(Pido el perdón de Dios, No hay otro Dios más que Él, el Clementísimo, el Misericordiosísimo, el Vivo, el Eterno, y me vuelve arrepentido a Él.)

Y en muchos hadices se ha transmitido que la mejor recitación (dikr) en este mes es pedir el perdón de Dios y que, quien es este mes pida perdón a Dios 70 veces obtendrá la misma recompensa que si en otro mes lo hiciera setenta mil veces.

3.- Dar limosna (sadaqa), aunque sea medio dátil, para que la Verdad Altísima prohíba para ti el Fuego del Infierno.

Fue preguntado el Imam Ya’far as-Sadiq (a.s.) sobre la recompensa de ayunar en este mes sagrado y respondió:
“Juro por Dios que la recompensa es el Paraíso.”
Y cuando le preguntaron: “¡Oh, hijo del Mensajero de Dios ¿Cuál es el mejor acto de este mes?, respondió: “Dar limosna y pedir perdón. Y a quien de limosna este mes de Sha’abán, Dios Altísimo le educará como vosotros educáis a vuestros jóvenes camellos, hasta que, el Día del Juicio Final llegue a su Señor con la altura de la montaña de Uhud.

4.- Decir cada día: LA ILAHA IL LAL LAH
WA LA NA’ABUDU IL LA IIAHU MUHLISÍN
LAHUD DIN
WA LAU KARIHAL MUSHRIKÚN
(Hay un solo Dios
y sólo a Él adoramos con sinceridad,
a Él pertenece la recompensa
por mucho que moleste a los idólatras.)

5.- Cada Jueves de este mes rezad dos rakat. En cada rakat, tras la Fatiha, recitad 100 veces surat ul-Ijlas (Qul hua Allah…) y tras el Salam final recitad 100 veces Salawat: Allah humma sal li ‘ala Muhammad wa Aali Muhammad
(¡Oh Dios! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad)

para que la Verdad Altísima cubra cada una de tus necesidades en los asuntos del Din y de la dunia y también el ayuno tiene bendiciones.

Y fue transmitido que cada Jueves del mes de Sha’abán se adornan los cielos y los ángeles le piden a Dios: ¡Perdona a los ayunantes de este día!
Y que su súplica es respondida.

Y en un hadiz del Mensajero de Dios (s.) se recoge que a quien ayune un Lunes y un Jueves del mes de Sha’aban, la Verdad Altísima le otorgará 20 necesidades de este mundo y 20 del Otro.

6.- Decir muchas veces: Allah humma sal li ‘ala Muhammad wa Aali Muhammad

7.- Cada día de este mes y al final del mismo y en la noche de mitad del mes, recitar la súplica transmitida por Imam ‘Ali Zain ul-‘Abidin que se encuentra en Mafatih ul-Yinán, p. 282 y 283.

8.- Recitar la súplica trasmitida por Ibn Jalawieh, quien dijo que pertenecía al Emir al-Mu’minín y a sus hijos (a.s.) y que la recitaban en este mes: Fin p. 283 a 288.


Bendiciones de la primera noche y el primer día del mes de Sha’abán

El primer. Día:
Tiene muchas bendiciones ayunar y fue transmitido del Imam Ya’far as-Sadiq (a.s.) que quien ayune este día, tiene como recompensa el Jardín.
Y Seied Ibn Tabús transmitió que dijo el Mensajero de Dios (s.) que quien ayunase los tres primeros días de este mes y en sus noches hiciese dos rakat, recitando en cada rakat, la sura tul-Fátiha una vez y la surat ul-Ijlás once veces, obtendría grandes bendiciones.

El tercer día:
Es un día bendito y el Sheij es su Misbah dijo:
“En este día nació Husein ibn ‘Ali (sobre él la paz) así pues, ayunad ese día y leed esta súplica (Ver: Mafátih ul-Yinán, p. 295 y 296) y tras ello recitad la súplica de Husein del día de Asurá (cf. p.296)

La noche de mitad de Sha’abán

Dijo de ella el Imam Muhammad al-Baqir (a.s.): “La noce de mitad de Sha’aban es la más bendecida del año después de Laila tul Qadr.
De entre las bendiciones de esta noche está el nacimiento del Imam de la Época Su santidad Al-Mahdi (a.s.) quiera Dios acelerar su retorno, el año 255 de la hégira en la ciudad de Samarra (Iraq).

Es recomendable realizar los siguientes actos:
1.- Tomar un baño completo ritual (gusl), pues aligera la carga de los pecados.
2.- Permanecer despierto hasta el amanecer y dedicar la noche a la adoración.
El corazón de quien permanezca en vela esta noche no morirá el día en el que mueran los corazones, el Día del Levantamiento.
3.- Saludar al Imam Husein (a.s.). Este es el más meritorio de los actos de esta noche y en él reside el perdón de los pecados.
Quien desee que las almas de los 124.000 profetas le extiendan su mano, que visite y salude al Imam Husein esta noche.
De entre las formas de saludarle, la más simple es salir a la terraza de la casa, mirar a derecha e izquierda y luego mirar al cielo y decir:
AS SALAMU ALAIKA IA ABA ‘ABDIL LAH
AS SALAMU ALAIKA WA RAHMATUL LAHI WA BARAKATUH
(La paz sea contigo ¡Oh padre de Abdellah!
La paz sea sobre ti y la misericordia de Dios y Su bendición)

Cualquier persona que realice este acto desde cualquier lugar en el que se encuentre y salude al Imam Husein de esta manera, recibirá la recompensa del Hayy y de la ‘Umra.
Y es aconsejable recitar la Visita de Ashura (Ziarat ‘Ashura) y se ha dicho que su recompensa equivale a visitar al Imam Al-Mahdi (a.f.)
4. Es recomendable recitar la Súplica de Kumail (Du’a Kumail).
5.- Leer la súplica del Imam As-Sadiq (p. 299-300)
6.- Leer esta súplica que recitaba el Profeta (s.) en esta noche (p. 300):
Allah humma aqsim laná min jashiatika
ma iahulu baina na wa baina ma’siatika
wa min ta’tika ma tubal.liguna bi hi ridwánaka,
wa min al iaqíni ma iahúnu ‘alaini bihi musíbatud dunia.
Allah humma amti’na bi asmainá
wa absoriná wa quwatiná ma ahiataná
wa ya’alhu al wariza min ná
wa ya’a záraná ‘ala man dalamná
Wan surna ‘ala man ‘adáná
Wa la tay’al musibatina fi dini na
Wa la tay’al ‘alad dunia akbara ham.mina
Wa la mablaga ‘ilminá
Wa la ausol.li ‘alaina man la iarhamuná bi rahmatika.
Ia arhamar rahimín.

7.- Recitar 100 veces:
SUBHANAL LAHI
WAL HAMDU LIL LAHI
WA LA ILAHA IL,LAL LAH
WAL LAHU AKBAR
Para que Dios Altísimo perdone los pecados pasados y satisfaga las necesidades de esta vida y de la otra.

8.- Sheij al-Misbah trasnmitió de Abu Yahia que dijo su maestro, Imam Ya’far as-Sadiq (a.s.) que la mejor súplica par la noche de mitad de Sha’abán, era, después de rezar la oración de la noche (‘Ishá) hacer dos rakat y en el primero, tras la fatiha recitar la sura de los kafirun y en el segundo tras la fátiha recitar la sura al-Ijlás y al finalizar los dos rakat recitar 34 veces ALLAHU AKBAR, 33 veces AL HAMDU LIL.LAH y 33 veces SUBHAN ALLAH y después recitar la súplica de p. 301, 302, 303
después ir a suyúd y decir:
IA RAB, 20 veces,
IA ALLAH, 7 veces
LA HAULA WA LA QUWATA IL.LA BIL LAH, 7 veces
MA SHA ALLAH, 10 veces
LA QUWATA IL.LA BIL LAH, 10 veces
Y después decir Salawat (Allah humma sal.li ‘ala Muhammad wa Aali Muhammad) y pedir a Dios tus deseos y necesidades.

9. Sheij At-Tusí dijo que esta noche es recomendable recitar el du’a de la p. 304 y que es el du’a que se recita tras la oración de SHifa’ antes de la comida del amanecer previa al ayuno.
10.- Recitar el du’a de la p. 304 tras cada dos rakat de la oración de la noche y de los dos rakat de shifa y tras los du’as del witr.
11.- Recitar el du’a que el Mensajero de Dios recitaba en posición de suyud (p. 305):
Sayada laka sawádí wa jaiálí
Wa ámana laka fúádí hádihi iadáia
Wa ma yanaitu hu ‘ala nafsi
Ia ‘adimu turyá li kul.li ‘adimin
Igfirlí al-‘adím
Fa inna hu la igfir ad-dunúba al-‘adím il.la ar-rabbul ‘adím.

Después se sienta uno y de nuevo vuelve a suyud y dice: (ver p. 305)
A’udu bi nuri wayhika al.ladí adá’at lahu as samawátu wal ardúna
Wa ankashafat lahu ad-dulumátu
Wa salaha alía amrul awalína wal ajirína min fuyáti naqimatika
Wa min tahwíli ‘áfiatika
Wa min zawáli ni’matika
Allah humma arzuqni qalban taqiian
Wa min ash-shirki barí’an
La káfiran wa la shaqíian

Y después se ponen las sienes de ambos lados sobre la tierra y se dice:
‘affartu wayhi fit turábi
wa huqqa li an asyuda lak.
(Pongo mi rostro sobre el polvo, permite que me prosterne ante Ti.)

12.- Y quien rece en esta noche 100 rakat, en cada uno de los cuales después de la fátiha se recita diez veces la sura Ijlás, obtendrá un gran beneficio

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LA SUPLICA DEL MES DE SHAABAN‏


Mañana, viernes 24 de Julio del 2009 comienza en mes de Shaaban.
El Mensajero de Dios, las bendiciones sean con él y con su familia purificada, ha dicho: El mes de Rayab es el mes de Dios y el mes de Shaabán es mi mes , quien ayune un día de este mes irá obligatoriamente al Paraíso.

LA SÚPLICA DEL MES DE SHAABÁN

Mi Señor, derrama Tus bendiciones sobre Muhammad y sus descendientes, responde a
mi súplica cuando Te ruego, escúchame cuando Te llamo y vuélvete a mí cuando me someto a Ti confiadamente.
He venido corriendo a Ti y estoy ante Ti y Te imploro humildemente con la esperanza del premio que Tú tienes para mí. Tú sabes lo que hay en mi corazón y Tú eres consciente de lo que yo necesito.
Tú conoces mi pensamiento y no eres ignorante de mi futuro y de mi presente, de lo que quiero comenzar a hablar, de la petición que revelaré y de la esperanza que guardo respecto a mi suerte última.
Mi Señor, cualquier cosa que Tú has destinado para mí hasta el fin de mi vida, ya sea
respecto a algún aspecto manifiesto u oculto de mi vida, está destinada a llegar. Lo que para mí sea ventaja o desventaja, todas mis ganancias o pérdidas, están en Tus manos y no en las manos de ningún otro.
Mi Señor, si Tú me despojas, ¿quién me proveerá? ; y si Tú me dejas caer, ¿quién me
ayudará?.
Mi Señor, busco Tu protección de Tu cólera y de merecerme Tu descontento. Si no soy
apto para ganarme Tu Misericordia ciertamente Tú eres digno de ser generoso conmigo por virtud de Tu Magnanimidad.
Mi Señor, me veo como si estuviese parado frente a Ti protegido por mi confianza en Ti. Tú dijiste lo que es propio de Ti y me cubriste con Tu perdón.
Mi Señor, si Tú me perdonas, ¿quién es más apropiado que Tú para hacer eso?. Si el
momento de mi muerte está cerca y mis acciones aún no me han acercado a Ti, hago de esta confesión mía un medio de aproximación a Ti. He sido injusto con mi alma y no la he cuidado. Ciertamente, será condenada si Tú no le perdonas.
Mi Señor, Tú siempre has sido amable conmigo durante mi vida. Por lo tanto, no
interrumpas Tu favor a mí en el momento de mi muerte.
Mi Señor, ¿cómo puedo perder la esperanza de Tu consideración bondadosa hacia mí
después de mi muerte, cuando siempre has sido bueno conmigo durante mi vida?.
Mi Señor, en mi caso haz lo que es digno de Ti y derrama Tu favor sobre mí, un pecador envuelto en su ignorancia.
Mi Señor, Tú has ocultado muchos de mis pecados en este mundo y necesito más aún de
ello en el próximo. Como Tú no has revelado mis pecados ni siquiera a algunos de Tus
siervos piadosos, no me expongas el Día de la Resurrección ante todos.
Mi Señor, Tu generosidad ha expandido mi anhelo y Tu perdón es superior a mis
acciones. Por lo tanto alegra mi corazón permitiéndome que Te encuentre el día que Tú
administres justicia a Tus siervos.
Mi Señor, mi disculpa ante Ti es la disculpa del que no puede permitirse el lujo que la misma no sea aceptada. Por lo tanto, Tú, el Más Magnánimo de esos a quienes los
malhechores presentan sus disculpas, acéptala.
Mi Señor, no rechaces mi ruego, no frustres mi deseo, no separes mi esperanza y mi
expectativa de Ti.
Mi Señor, si Tú hubieses querido deshonrarme no me habrías guiado; y si Tú hubieses
querido exponer mis errores y vicios no me habrías mantenido salvo y seguro.
Mi Señor, no pienso que Tú vayas a rechazar mi ruego debido a que te pido por eso a lo que no presté atención en toda mi vida.
Mi Señor, toda alabanza es para Ti, siempre y eternamente, creciente y no menguante,
como a Ti te gusta y agrada.
Mi Señor, si Tú me condenas por mis crímenes, me aferraré a Tu perdón, y si Tú me
juzgas por mis pecados, me aferraré a la merced de Tu indulto. Si Tú me arrastras al infierno diré a sus residentes que Te amo.
Mi Señor,si mis acciones son minúsculas en relación a cómo Te debería obedecer,mis
aspiraciones son suficientemente elevadas comparadas con lo que debería esperar de Ti. Mi Señor, ¿cómo puedo apartarme de Ti, fracasado y desengañado, cuando abrigo la
esperanza de que Tú serás suficientemente bueno para darme el disfrute seguro y la
liberación? Mi Señor, he gastado mi vida cometiendo el crimen de olvidarme de Ti, haciendo estragos a mi juventud, intoxicado, manteniéndome apartado de Ti.
Mi Señor, no tomé conciencia cuando estaba engañado acerca de Ti y propenso a ganarme Tu desagrado.
Mi Señor, soy Tu siervo, hijo de Tus siervos. Estoy parado ante Ti intentando valerme de Tu magnanimidad como un medio de aproximarme a Ti.
Mi Señor, soy un siervo Tuyo y quiero desprenderme de los pecados que acostumbraba
a cometer en Tu presencia, sin avergonzarme de que Tú me estuvieses viendo. Te ruego que me perdones porque el perdón es una característica de Tu Benevolencia.
Mi Señor, no era suficientemente fuerte para dejar de desobedecerte, excepto cuando Tú me despertaste a Tu amor. Y como Tú querías que fuese, fui. Te estoy agradecido por haberme introducido en Tu Benevolencia y por purgar mi corazón de las impurezas de su desatención Contigo.
Mi Señor, mírame como la persona a quien Tú llamaste y Te respondió, a quién Tú
empleaste en Tu servicio y Te obedeció. Tú eres el Cercano, Quien está lejos de quien está apartado de Ti. Tú eres el Munífico, Quien no rehusa Su premio a quien tiene esperanza del mismo.
Mi Señor, provéeme con un corazón cuya pasión pueda acercarme a Ti, con una lengua
cuya veracidad se eleve a Ti, con una visión cuya naturaleza pueda aproximarme a Ti.
Mi Señor, quienquiera se familiariza Contigo, no es desconocido; quien se protege en Ti, no es desengañado; a quien Tú te vuelves, no es un esclavo. Quien sigue Tu sendero es iluminado y quien toma su refugio en Ti es salvo.
Mi Señor, yo me he refugiado en Ti. Por lo tanto, no me desengañes de Tu Misericordia
y no me apartes de Tu Bondad.
Mi Señor, colócame entre Tus amigos en la posición del que tiene esperanza de crecer en Tu amor.
Mi Señor, te invoco para que me admitas en el lugar reservado para esos que Te
obedecen y me vincules a la primorosa morada de esos que gozan de Tu alegría... No puedo defenderme por mí mismo ni controlar lo que es provechoso para mí...
Mi Señor, soy Tu esclavo pecador, impotente y Tu siervo arrepentido. Por lo tanto, no
me hagas de quienes apartaste de ellos Tu rostro y de quienes su negligencia les impidió Tu perdón.
Mi Señor, concédeme una completa ruptura de mi relación con cualquier otra cosa
distinta de Ti. Aclara la visión de nuestros corazones con la luz de la contemplación de Ti, de modo que podamos penetrar los velos de la luz y alcanzar la Fuente de la Grandeza, y permite que nuestras almas puedan estar suspendidas de la gloria de Tu santidad.
Mi Señor, hazme uno de esos que Te responden cuando Tú llamas, que resultan absortos
por Tu majestad cuando Les miras y que trabajan por Ti francamente cuando Tú les susurras secretamente.
Mi Señor, no he permitido que mi desesperanza pesimista supere mi buena opinión acerca de Ti, ni jamás perdí la esperanza de Tu benevolencia.
Mi Señor, si mis errores me han degradado frente a Ti, Tú puedes perdonarme en vista
de mi confianza absoluta en Ti.
Mi Señor, si mis pecados me han hecho inepto para recibir Tu tierno cariño, mi firme
creencia me ha hecho presente Tu Compasión.
Mi Señor, si mi descuido para prepararme para el encuentro Contigo me ha hecho
dormir, mi conocimiento de Tus generosidades me ha despertado.
Mi Señor, si Tu severo castigo me llama al Infierno, la abundancia de Tu recompensa me invita al Paraíso.
Mi Señor, Te pido y Te suplico a Ti ardientemente, y deseo y Te ruego que exhibas Tu
favor a Muhammad y su descendientes, que me hagas uno de esos que siempre Te recuerdan y nunca violan la promesa que Te hacen, que no dejan de mostrar a Ti su gratitud y no toman Tus órdenes a la ligera.
Mi Señor, permíteme estar unido a la Luz de Tu Gloria Majestuosa, de modo que pueda
conocerte solamente a Ti, estar apartado de otros, tener un corazón temeroso de Ti y un ojo atento a Ti.
Quiera la bendición y la paz de Dios ser sobre Muhammad y su descendencia
purificada.

Fuente: Luz Interior, tomado de la página web libros.ir


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