Miles de personas se manifiestan en Donostia contra la "guerra sucia"
Imagen de la cabeza de la manifestación. (Jagoba MANTEROLA|ARGAZKI PRESS)
Ikurriñas con crespón negro y fotografías de Jon Anza, cuyo cadáver ha "aparecido" once meses después de su muerte en una morgue de Toulouse, han abierto la marcha.
* Allegados de Anza denuncian la "guerra sucia" y exigen respuestas
* Editorial: Los franceses no merecen un Gobierno que les mienta y los vascos quieren saber qué pasó
14/03/2010
DONOSTIA-. La manifestación se ha iniciado pasadas las 17.30 horas en el Boulevard donostiarra bajo el lema "Errepresioa eta gerra zikina amaitu!".
Entre los manifestantes se encontraban familiares de Jon Anza e independentistas como Tasio Erkizia, Rufi Etxeberria, la abogada Jone Goirizelaia, el alcalde de Usurbil, Xabier Errekondo, y la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxeaide.
Ya en el Boulevard y después de transmitir "un abrazo sentido" a la familia, se ha dado lectura a un comunicado en el que se rechaza "la versión oficial de la Policía y el Estado francés" y se manifiesta que "los policías españoles han secuestrado y asesinado a Jon", mientras que "los aparatos represivos franceses han decidido mantener el cuerpo secuestrado durante casi un año".
Se han denunciado "las torturas, las ilegalizaciones, las cárceles de exterminio, la brutalidad policial, los secuestros, asesinatos y la represión contra el movimiento independentista que trabaja por la restauración de la democracia en Euskal Herria".
Se ha emplazado a sumarse a las movilizaciones que se celebren en los próximos días y se ha llamado a acudir mañana a Toulouse para impedir que se realice la autopsia al cuerpo de Anza sin la presencia de un médico de confianza de la familia.
domingo, 14 de marzo de 2010
JON ANZA APARECE MUERTO EN TOULOUSE
JON ANZA APARECE MUERTO EN TOULOUSE
Un momento de la comparecencia realizada en Baiona. (Gaizka IROZ)
JON ANZA APARECE MUERTO EN TOULOUSE
Afirman que las Fuerzas de Seguridad del Estado "secuestraron, torturaron y mataron" a Anza
Las FSE "secuestraron, torturaron y mataron" a Jon Anza, es la única versión en la que insisten de forma tajante familiares, amigos y abogados del militante independentista, así como la izquierda abertzale, después de que su cuerpo sin vida haya "aparecido" en la morgue de un hospital de Toulouse once meses después de su fallecimiento. Han realizado un llamamiento a la ciudadanía de Euskal Herria a que acuda el lunes a las 8.30 a la morgue de Toulouse ante la negativa de las autoridades francesas a que un médico de confianza participe en la autopsia.
* PP y PSE rechazan las "teorías de las conspiraciones o guerra sucia"
* ELA califica de inverosímil la versión oficial
* Editorial: El caso de Jon Anza es un escándalo que puede afectar seriamente al Gobierno francés
* Comentario: La patria de los incompetentes
* Reportaje: Ocurrió en Toulouse, pera nada fue igual
* Análisis: Sobredosis de incógnitas
GARA
13/03/2010
BAIONA-. Familiares de Jon Anza, abogados, amigos y agentes sociales y sindicales han comparecido en una rueda de prensa en Baiona en la que han enmarcado la muerte del militante independentista en la "guerra sucia" y han realizado un llamamiento a movilizarse para impedir que, el lunes por la mañana en Toulouse, se realice la autopsia si no está presente un médico designado por la familia.
Algo, que sumado al trato «humillante, cruel y miserable» ofrecido ayer a los familiares de Anza agrava la situación y hace preguntarse a «qué tienen miedo». Han denunciado de forma tajante que en caso de que un médico de confianza no sea autorizado a participar en la autopsia, al igual que la versión oficial, «insostenible», no aceptarán ningún resultado.
En nombre de todos ellos, el abogado Jon Enparantza ha rechazado la inverosimil versión oficial y ha subrayado que a Anza "le secuestraron, torturaron y mataron" en un nuevo capítulo de la "guerra sucia".
Ha señalado que están convencidos de que el militante independentista "estuvo en manos" de las FSE en los días previos a su fallecimiento y ha situado la responsabilidad política de su muerte en el presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy. Sin olvidar ni a Rubalcaba ni a Michelle Alliot Marie, sobre la que recordaron que en el momento de la desaparición de Anza era ministra de Interior y ahora de Justicia.
Con objeto de exigir responsabilidades políticas a los dos gobiernos,han realizado un especial llamamiento a participar en las próximas movilizaciones. Así, han recordado que mantendrán la manifestación nacional convocada para el 17 de abril en Donibane Lohizune, donde prevén que se llenarán sus calles para emplazar directamente a Michelle Alliot Marie.
viernes, 12 de marzo de 2010
MUERTE DE JON ANZA
Un médico de confianza confirma, tras ver el cuerpo, que se trata de Jon Anza
Después de que la Fiscalía haya impedido a la familia ver el cuerpo de Jon Anza por orden del Ministerio de Justicia, finalmente esta tarde un médico de confianza ha podido ver el cadáver y ha confirmado que es el del militante donostiarra.
* Txelui Moreno: "Hay dudas muy razonables que llevan a pensar que esto ha sido un montaje"
* EA, EB y Aralar reclaman que se investigue lo sucedido
* Etxerat: "La sombra de la guerra sucia planea sobre la muerte de Anza"
* Lokarri pide una comisión de investigación formada por entidades de "reconocido prestigio"
12/03/2010 8:29:00
TOULOUSE. Negativas es lo que ha recibido la familia de Jon Anza en Toulouse. Le han negado la posibilidad de hablar con el médico que le habría atendido en el hospital, no le han dado la ropa del fallecido y, por orden del Ministerio de Justicia, la Fiscalía no le ha permitido ver el cuerpo. Además, no ha consentido que un médico de confianza tome parte en la autopsia, según ha informado el movimiento pro amnistía.
Cuando los familiares del militante independentista han solicitado hablar con el médico que le atendió le han respondido que no les iban a decir nada. Tampoco les han dado la ropa, alegando que se halla en manos de la Policía.
Finalmente, esta tarde, y tras varias horas de impedimentos e insistencia, se ha autorizado a los allegados a ver el cuerpo. Un médico de confianza ha podido identificarlo y ha confirmado que "sin duda", se trata de Jon Anza.
Preguntas sin respuesta
El movimiento pro amnistía, que no duda ligar la muerte de Anza a la "guerra sucia", plantea una larga serie de preguntas ante la versión filtrada por la Policía francesa: "¿Dónde ha estado Jon durante los once días que ha estado desaparecido?, ¿quién ha llamado avisando que han encontrado a Jon en un banco?, ¿quién recogió y trasladó a Jon al hospital?, ¿dónde estaba el dinero que llevaba?, ¿quién era el médico responsable mientras estuvo hospitalizado?, ¿dónde están los partes médicos?, ¿dónde está el certificado de defunción?, ¿dio el hospital aviso de la muerte de Jon a jueces y policías?, ¿investigaron de quién podría ser el cuerpo?, la Policía tenía el ADN de Jon y de sus familiares, ¿le hicieron las pruebas al cadáver? ¿cuáles fueron los resultados?".
Recuerda, además, que la desaparición de Anza fue difundida a los cuatro vientos. Plantea, en este contexto, cómo no se vincula esa desaparición a la aparición en esas fechas de una persona "desconocida", con un billete de tren, en un hospital.
"¿Por qué se filtra a los medios la información antes de informar a la familia?", pregunta el movimiento pro amnistía.
Manifestación el domingo en Donostia
Asegura que en la muerte y "ocultamiento" de Anza han tomado parte las policías francesa y española, así como que mantener "escondido" el cuerpo durante un año es una decisión política.
Llama a denunciar estos hechos en la calle y a participar en las movilizaciones que se convoquen.
Bajo el lema "Errepresioa eta gerra zikina amaitu!" saldrá una manifestación el domingo, a las 17.30 horas, del Boulevar donostiarra.
jueves, 11 de marzo de 2010
La noche en que Francia dejó de pertenecer al «mundo civilizado»
Desaparición de Jon Anza
En Francia, una mujer puede parir y guardar el anonimato. La ley, todavía, lo ampara. Pero la muerte anónima no es habitual. Menos para alguien con ficha médica. No es natural morir sin dejar huella en la Francia que miró horrorizada a los ruandeses que buscaban de morgue en morgue a sus desaparecidos
Maite UBIRIA Periodista
Una llamada de un colega nos previene con apenas unos minutos de antelación. «¿Tenéis la televisión encendida en la redacción? ¡Conectad France 3!». Son las 18.45. La cadena francesa emite su programación para Euskal Herria.
«En la morgue de Toulouse hay un cuerpo que ha sido identificado como perteneciente a Jon Anza», avanza el locutor. El silencio se instala en la redacción y las preguntas se ahogan en la garganta. Descolgamos a toda prisa los teléfonos. Periodistas de la cadena hablan de «fuentes de toda confianza».
Conversaciones posteriores sitúan hipotéticamente la fuente en la Policía Judicial de Baiona. Suena el nombre del responsable del «dossier Anza»: Tellier. En la sede policial no atienden llamadas. No hay forma de comprobar la información. La procuradora Anne Kayannakis responde por fin a la llamada de «Le Journal du Pays Basque».
La noche se anuncia tan larga como oscura para Maixo, la compañera de Jon Anza, y para una familia que busca desde hace ya casi un año a un ser querido. Hay muchas interrogantes y pocas respuestas. La procuradora no habla. ¿Y no es ella la voz autorizada para atajar una filtración sobre este grave suceso?
No, la procuradora que convocó a los medios el mismo día en que este diario publicó que Jon Anza habría sido interceptado por policías españoles y enterrado en suelo francés, no quiso manifestar anoche absolutamente nada sobre la supuesta localización del cuerpo del refugiado.
Ni siquiera para dar cuenta de que la Policía había prevenido a la familia a las 17.30 de que procedían a identificar un cadáver en Toulouse.
Me invade una imagen cruel. Un agente de la PJ descuelga el teléfono para dar ese escueto anuncio a una familia dolorida. Y nada más colgar, o quizás tras tomar un café con los compañeros de brigada, vuelve a descolgar el auricular, esta vez para llamar a un periodista. Puede que la imagen no sea real; el hecho es que no hay datos, porque la Justicia es muda en Francia. Por eso, dibujo sombras. ¿Qué tendrá el «caso Anza» que aparece tan oscuro incluso cuando se nos avanza una noticia que, sólo quizás, puede acercarnos a su esclarecimiento?
¡Que despierte Zola! Sacudan el polvo de los tomos sobre el caso Dreyfus. Pero, sobre todo, que se agite en su tumba René Cassin, porque nadie puede reconocer a la patria de los derechos humanos con el trato indigno, inhumano, otorgado a una familia durante este largo año.
«Me confirman en la PJ que preguntaron en todas las morgues de Francia; primero, claro está, en la de Toulouse». Es la voz autorizada de un periodista al que nadie puede acusar de connivencias con el sector político que ha vivido con un escalofrío en la espalda este año de tormento.
Los periodistas franceses, algunos periodistas, han puesto la lupa sobre un caso que, constatan, está plagado de puntos oscuros. «Le Monde», «Le Journal du Dimanche», y a sólo unos días del «hallazgo» de ayer, «Libération» han remarcado los «puntos oscuros» de la desaparición. El periodista de este último diario se mostraba dubitativo sobre la aparente «falta de diligencia» de la Policía gala. Karl Laske consideraba «improbable» que la Policía científica gala no hubiera comprobado de la mano de sus homólogos españoles que las huellas que halló en el zulo de Senpere, cinco meses antes de su desaparición, fueran las de Anza. Se lo tuvo que decir ETA...
No conozco al colega de «Libé», pero presumo que a él, como a cualquiera que tenga el vicio de pensar, alguna duda debe plantearle que la reputada Policía francesa no pueda encontrar a una persona, de la que tiene todos los datos, y un año después aparezca el cuerpo de ésta en el primer lugar en el que todos la buscaron.
martes, 26 de enero de 2010
Desaparición de Jon Anza: Nuevos datos apuntan a la Policía española como autora del secuestro
Un libro, que estará en el mercado dentro de unas semanas, revela que los autores de la desaparición de Jon Anza serían miembros de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía española, ahondando en las informaciones publicadas por GARA y «Le Monde»
Arantxa MANTEROLA | BAIONA
El trabajo de investigación de Jacques Massey -«ETA, histoire secrète d'une guerre de cent ans»- recoge en su epílogo el caso de la desaparición del militante donostiarra y se inclina claramente por la hipótesis ya adelantada por GARA el 2 de octubre pasado y por «Le Monde» el 4 de diciembre.
Citando, sin desvelar su identidad, a un interlocutor «importante y fidedigno», como el propio Massey lo presentó a «Le Journal du Pays Basque», que publicó la noticia en su edición de ayer, el escritor relata que «fuentes bien informadas de la Ertzaintza aseguran que la CGI, cuyo punto de contacto en Francia es la Subdirección Antite-rrorista de la Policía judicial (SDAT)», fue quien llevó a cabo el secuestro de Jon Anza.
Es más, dicho interlocutor sostiene que «existen escuchas telefónicas sobre este incidente». Massey ha interrogado a responsables de la DCRI (Dirección Central de Información Interior) en sus locales centrales de Levallois-Perret «que no desmienten dicha versión». Eso sí, tampoco habría ningún informe oficial sobre este hecho.
Preservar la colaboración
La DCRI, que trabaja exclusivamente con la Guardia Civil en los asuntos relacionados con ETA, no desea, según el autor del libro, más que «mantenerse alejada» de este caso porque «hay que preservar la cooperación operacional con los servicios españoles que actúan en Francia contra ETA».
Y es que el asunto de Jon An-za podría desatar «un escándalo, porque se evidenciaría que los detalles de las intervenciones, cuando menos las de la Policía española, no son siempre conocidos por los franceses», por lo que no podrían «excluirse acciones clandestinas al límite de la legalidad, e incluso, fuera de ella».
Tras estas indagaciones y contactos, Massey se muestra convencido de que la Justicia no podrá llegar al fondo de lo que realmente ocurrió con Anza porque después de su desaparición «parece que han hecho una buena limpieza» para evitar que se conozcan detalles sobre el caso.
La fiscal, cautelosa
Por su parte, la fiscal Anne Kayanakis manifestó ayer a «Le Journal du Pays Basque» que desconocía la existencia del libro y se mostró muy cautelosa con respecto a estas informaciones «porque las fuentes, si pueden llamarse así, son bastante ambiguas y no queda claro quién ha informado de qué al autor. Habría que leer bien todo el libro».
Añadió que lo que sí puede asegurar es que Massey «no se ha acercado a la Policía Judicial ni a la Fiscalía» para recabar datos. No descartó la posibilidad de llamarle a declarar «si es que lo consideramos útil», pero declinó responder si realmente lo hará. La fiscal también mostró su disposición «a escuchar cualquier testimonio útil para la investigación» del caso, incluidos los de las personas mencionadas en el libro que habrían filtrado la información sobre la participación de la Policía española en el secuestro de Anza. Reiteró que la Fiscalía «sigue muy de cerca el caso».
EScuchas
El interlocutor «importante y fidedigno» citado por Massey le aseguró que «existen escuchas telefónicas sobre el incidente», versión que la SDAT no ha desmentido, aunque tampoco habría informe oficial alguno sobre el hecho.
Massey, especialista en temas de seguridad y armamento
Jacques Massey es lingüista de formación y periodista. Especialista en cuestiones de seguridad y armamento, ha publicado varias obras de investigación sobre Palestina, el «bioterrorismo», criminales de guerra y los métodos antiterroristas franceses. Conoce bien Ipar Euskal Herria, donde residió, y ha dedicado dos años de trabajo a la obra «ETA, historia secreta de una guerra de cien años», que se pondrá a la venta hacia el 24 de febrero en la colección Investigación de la conocida editorial Flammarion. A. M.
lunes, 26 de octubre de 2009
¿Vuelve la guerra sucia contra ETA?
Al menos cuatro personas relatan secuestros
26-10-2009
David Fernández
Diagonal
Los recientes casos de amenazas, secuestros y agresiones contra militantes de la izquierda abertzale a manos de supuestos policías y la desaparición en territorio francés del militante de ETA Jon Anza han llevado a que organismos antirrepresivos vascos denuncien la reaparición de dinámicas de guerra sucia y terrorismo de Estado a ambos lados de la frontera.
La denuncia de la desaparición de Jon Anza hace seis meses ha encendido las alarmas. Anza, militante de ETA, se encuentra en paradero desconocido desde que el pasado 18 de abril tomara un tren en Baiona con dirección a Toulouse. Según una información difundida el 2 de octubre por el diario vasco Gara, agentes españoles le habrían interceptado durante ese trayecto, le habrían obligado a descender del tren y, detenido ilegalmente, habría sido sometido a interrogatorio. Aquejado de una enfermedad grave, Anza habría fallecido durante el mismo y su cuerpo habría sido enterrado en algún punto indeterminado del país galo.
Estas informaciones, "facilitadas por fuentes que han tenido contacto con conocedores directos del caso", además de hablar de un nuevo episodio de guerra sucia, constatarían algo ya sabido: la presencia constante y habitual de policías españoles en territorio francés en tareas directamente vinculadas a la lucha contra ETA. En el caso del secuestro y más que hipotética muerte de Jon Anza, se desconoce todavía el grado de colaboración y conocimiento de las autoridades francesas.
La desaparición de Anza fue denunciada en una rueda de prensa por sus familiares el 15 de mayo. Cuatro días más tarde, en un comunicado, ETA señalaba que Anza se dirigía entonces a un encuentro con miembros de la organización armada y responsabilizaba de su desaparición a los gobiernos español y francés. A pesar de las numerosas movilizaciones a ambos lados de la frontera que exigían el esclarecimiento de los hechos, el mutismo del ejecutivo español ha sido absoluto desde el pasado abril. Sólo el ministro Rubalcaba se ha referido al caso, primero para calificarlo como “patraña” y después para afirmar que la desaparición de Anza no tiene "nada que ver con las Fuerzas de Seguridad del Estado".
La presencia policial española en suelo francés no es ninguna novedad, aunque se mueve entre dos aguas. En diciembre de 2007, ETA mató a dos agentes de la Guardia Civil en la localidad de Capbretton. Ambos agentes realizaban tareas directas de seguimiento de miembros de ETA. Sólo una semana después, Sarkozy y Zapatero pactaron en Lisboa que la policía española actuaría en territorio francés con normalidad. Para ello se redactó un tratado internacional, ya que lo acordado afectaba a la soberanía de ambos estados. Un mes después, el acuerdo hispano-galo fue completado con un protocolo ad hoc suscrito entre Peréz Rubalcaba y su entonces homóloga francesa Michèle Alliot-Marie para crear unidades policiales conjuntas. Pero esta colaboración policial tiene bases contradictorias. La legislación francesa no permite a ningún policía español ir armado salvo si la investigación cuenta con la preceptiva autorización judicial francesa, y en esos términos está redactado el acuerdo. Existen, entonces, los equipos mixtos bajo mandato judicial, pero hay también actuaciones policiales españolas al margen del control judicial.
Cuatro secuestros en 8 meses
El secuestro de Jon Anza contaría con recientes precedentes, al menos en su modus operandi. En los últimos ocho meses se han denunciado al menos cuatro secuestros de militantes de la izquierda abertzale. Dos décadas después de los atentados de los GAL en Iparralde (País Vasco francés), el refugiado político Juan Mari Mujika denunciaba que el pasado 11 de diciembre fue abordado por agentes españoles en Donapaleu, en el departamento francés de Pirineos Atlánticos. Según su relato, lo retuvieron ilegalmente durante dos horas en una chabola, lo interrogaron y lo amenazaron.
En mayo, a este lado de la frontera, el ex preso Lander Fernández fue secuestrado en Bilbao por agentes de paisano que aseguraron ser ertzainas y le exigieron que colaborara con la fuerzas policiales. Fue apaleado tras negarse. El caso se agravó tras denunciar Fernández públicamente los hechos. Fue detenido por orden de la Audiencia Nacional, aunque liberado un mes después. Más recientemente, el pasado julio, el ex preso Julio Alain Berastegi denunció haber sido secuestrado, torturado e interrogado durante siete horas en un bosque de la localidad navarra de Irunberri. Berastegi relata que fue abordado a punta de metralleta por 12 encapuchados tras acudir a una cita concertada telefónicamente por unos supuestos clientes que requerían sus servicios como albañil.
El último caso conocido es el de Daniel Saralegi, portavoz de la plataforma Gora Iruña! Según su relato, fue interceptado en Pamplona, retenido a la fuerza y amenazado durante siete horas por dos personas que adujeron ser policías sin mostrar identificación alguna. Abordado de noche cerca de su casa, fue trasladado en un vehículo sin distintivos hasta un polígono industrial y, después, a un piso de la capital navarra. Aunque los hechos se remontan a marzo, no los denunció pública y judicialmente hasta el pasado septiembre.
Al caso de Saralegi se suma el de Imanol Pancorbo y Saoia Zerain, que también denunciaron el pasado 16 de septiembre haber sido retenidos y amenazados por miembros de las FSE. Pancorbo fue abordado en Alacant (País Valencià) durante sus vacaciones y fue amenazado tras rechazar una oferta de "mucho dinero" para que colaborara. Zerain recibe periódicas llamadas amenazadoras desde el pasado 24 de julio.
A estos episodios de guerra sucia y estrategias de amedrentamiento cabe añadir la reaparición de grupos fascistas en Euskal Herria. El pasado 22 de septiembre, Falange y Tradición, un hasta ahora desconocido grupo, revindicó 25 ataques y sabotajes. En un comunicado, donde se definen como "movimiento patriota español" anuncian que actuarán "con los medios que considere precisos y lo hará especialmente contra los enemigos jurados de la patria: el separatismo terrorista, el comunismo criminal y el liberalismo anticristiano". Entre sus ataques: la colocación de dos artefactos explosivos.LOS SERVICIOS DE INFORMACIÓN DESESTABILIZAN LA COALICIÓN NABAI
"El Partido Socialista habría utilizado sus contactos en el seno de los servicios de información españoles para infiltrarse en la coalición Nafarroa Bai, que agrupa a cuatro partidos nacionalistas vascos". Con estas palabras el semanario francés La Lettre de l’Expansion describía en su número 1.944 de abril de 2009 un presunto operativo de espionaje de los servicios de información españoles. La revista, perteneciente al mismo grupo que edita el semanario de opinión L’Express, tiene un perfil elitista y está dirigida sobre todo a altos cargos de empresas e instituciones, así como políticos y economistas. El precio de venta, unos 25 euros, es una muestra de lo exclusivo de esta revista, que en más de una ocasión ha publicado informaciones inéditas sobre asuntos relacionados con el Ejército y la Policía francesa. El objetivo de esta infiltración no sería otro que "desestabilizar a su rival, que le arrebató el segundo lugar en las últimas elecciones regionales en Navarra". El PSOE, que negó el intento de desestabilización de su entonces aliado en varios ayuntamientos, exigió en agosto a La Lettre de l’Expansion una "urgente rectificación" bajo amenaza de querella. Hasta ahora no ha habido ni rectificación ni querella. En septiembre, el coordinador de Aralar en Navarra y parlamentario de NaBai, Txentxo Jiménez, volvía a hablar de infiltración al denunciar el cambio de actitud y acercamiento a UPN de Arantza Arenzana, una de sus concejales en el Ayuntamiento de Zizur Mayor. Según Jiménez, Aralar ha contrastado que la ex concejala es una "infiltrada" para la "desestabilización" de Aralar y de NaBai. Tras esta operación, Aralar sitúa a la pareja de la concejala, el argentino Mariano Alejandro Bellefant, un personaje que relacionan con servicios de información y al que acusan de tener un oscuro pasado."ROMPER EL SILENCIO"
El 3 de octubre, familiares y allegados de Jon Anza, en una rueda de prensa junto a familiares de víctimas del GAL, denunciaron que "han comenzado a secuestrar a militantes políticos, con el objetivo de instalar el miedo y conseguir información política". Por ello hicieron un llamamiento a que "mediante la movilización y la presión de los y las ciudadanas, construir un muro ante la represión y la guerra sucia". Asimismo, reclamaron a instituciones y partidos que se posicionen de forma "clara" ante la desaparición de Anza ya que datos difundidos apuntan "claramente en la dirección de la guerra sucia".ANZA: SEIS MESES DESAPARECIDO
15 DE MAYO 2009
La familia de Jon Anza, en rueda de prensa, da a conocer su desaparición y que ya ha presentado una denuncia judicial en Baiona. Cuatro días más tarde ETA responsabiliza de la misma a los gobiernos galo y español.
15 DE JUNIO
En respuesta a un periodista, Rubalcaba afirma que: "es evidente que las FSE no tienen nada que ver con esa desaparición. Más bien entiendo que forma parte de un problema de ETA y así nos lo ha hecho saber ETA".
12 DE SEPTIEMBRE
Kayanakis, la fiscal de Baiona, declara en un diario francés: "Por lo que tengo entendido, no es precisamente habitual que ETA denuncie a sus miembros para que los detenga la policía". ¿Sutil respuesta a Rubalcaba?
2 DE OCTUBRE
El diario vasco Gara publica una breve nota en la que afirma que "un cuerpo policial español habría enterrado a Jon Anza en suelo francés". Nadie lo ha desmentido.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Vuelve-la-guerra-sucia-contra-ETA.html