31-01-2010
Robert Fisk
The Independent
Para retomar una de las más viles expresiones de lord Blair de Kut al Amara, hay una "distinción binaria". Sangre que me empapó los zapatos en la sala de urgencias de un hospital de Bagdad en marzo de 2003, seres humanos que aullaban por sus quemaduras de fósforo, el anciano que con un pañuelo intentaba secar la sangre que brotaba de la órbita hueca de su ojo, las pilas de cadáveres en descomposición que había en la morgue de la capital iraquí. Y los gritos, sí los gritos, y los ruegos y los quejidos de animal moribundo de los heridos y agonizantes.
Este viernes, lord Blair se sentó en el Centro de Convenciones Reina Isabel II con su inmaculado traje, con su inmaculada corbata roja, su inmaculada camisa blanca y su inmaculada conciencia. Por Dios, eso sí que era una "distinción binaria". La diferencia que existe entre el infierno del dolor y el infierno de la mendacidad dichosa.
Tendrían que haber estado en Medio Oriente para sentirlo con la debida intensidad. Lord Blair estaba físicamente a solamente 3 mil 200 kilómetros de distancia de mí. Sicológicamente, sin embargo, se encontraba en otra galaxia, mientras componía y recomponía la historia.
Está el papel de Al Qaeda. Todos sabíamos de esta institución particular. "Lo cambió todo", como nos recordó una y otra vez lord Blair. Fue una de las razones por las que británicos y estadunidenses invadieron Irak. Supuestamente Saddam tenía nexos con Al Qaeda, o al menos eso dijo Washington, y podía darle a la organización armas de destrucción masiva, según lord Blair.
Pero cuando resultó que los nexos eran tan inexistentes como las armas, lord Blair se sorprendió mucho al ver a la red Al Qaeda reaparecer después de la invasión a Irak. "La gente no pensó que Al Qaeda e Irán jugarían el papel que tienen".
Lord Blair fue a la guerra porque pensó que Al Qaeda lo dejaría ganar en Irak. Por lo tanto, todo es culpa de Al Qaeda. NOSOTROS no matamos a 100 mil iraquíes (nótese que utilicé el saldo mortal más benévolo registrado). Fueron ELLOS, los terroristas, los insurgentes de Al Qaeda, los "sectarios", los malos.
Blair hizo uso del mismo truquito deshonesto al hablar de la guerra Israelí-palestina. "Es un problema constante para Israel", nos informó. "Ellos usan enormes fuerzas en sus réplicas y se prolongan fácilmente dos semanas, pero fueron los otros quienes lo comenzaron todo".
Pero no. No es así, lord Blair. Nadie pone en duda que los cohetes de Hamas precedieron la agresión israelí contra Gaza hace un año. De lo que se acusó a Israel fue de causar un número grotescamente desproporcionado de víctimas. Pero desde luego, eso no fue lo que Blair dijo, porque trabaja en Jerusalén, donde no puede ofender a ninguna de las partes. En su calidad de enviado para Medio Oriente, su trabajo consiste en impedir una carnicería masiva, cosa en la que fracasó abiertamente, como fracasó no poniendo fin a la carnicería en Irak.
Pasamos por un invierno frío en Medio Oriente, pero el miércoles me tuve que alojar de vez en cuando el cuello de la camisa. Pareciera que Blair fue tan exitoso en Irak como lo fue en Gaza hace un año. Todo está mejorando. La vida en Irak es mejor a lo que era en 2007, 2003, 2002, y para el caso, 2001. Si, ya entendí. Antes de la invasión, todo era culpa de Saddam. Después de la invasión todo es culpa de Al Qaeda e Irán. ¿Hay suponer que ahora vamos a invadir Irán?
En un momento dado, este hombre miserable alardeó del legado histórico británico al implantar un gobierno iraquí en alrededor de los año 20, y omitió toda mención de una insurgencia masiva contra los británicos en Bagdad, Fallujah y Najaf, en 1922, que bien pudo haber sido una advertencia para él de la anarquía que surgiría después de 2003.
De vez en cuando, tuvo un resbalón, o al menos, el interrogatorio tocaba algún punto antes obviado. Cuando trató de decirnos que no se tomaron decisiones en su tristemente célebre reunión con George W. Bush en Crawford, lord Blair de pronto expresó (de hecho parece que se le escapó) que él creía que en esa ocasión hubo "conversaciones con los israelíes". ¿Qué? ¿Israelíes? ¿En la crítica reunión en Crawford? Israel fue la única nación, además de Estados Unidos y Gran Bretaña, que apoyó la guerra y, de hecho, la alentó.
Un amigo mío en Jerusalén me hizo el favor de revisar sus archivos y ahí encontró que una "fuente" de la cancillería israelí declaró que una invasión a Irak "definitivamente distraería la atención de la gente sobre el asunto israelí-palestino". La investigación jamás se topó con esta interesante pista.
Al final de la comparecencia, al tiempo que Lawrence Freedman leía la lista de muertos cada año y yo recordaba haber visto algunas de esas tragedias con mis propios ojos, Irak se coló al recinto.
El ministro Adam Price tiene razón: "nunca escucharemos una disculpa de este hombre", dijo. No podemos, claro, porque lord Blair hablaba de su propio juicio, de ser "franco", "absoluta y completamente" honesto y "absolutamente claro". Debíamos "quedarnos ahí y solucionarlo". Así que de eso se trataron todos los muertos, heridos, bombardeos, cuerpos despedazados, las violaciones y las torturas en Abu Ghraib.
Era un recinto demasiado pequeño para escuchar todo esto. No sorprende que no pudieron retacar ahí dentro a todos los deudos británicos. Casi 200 soldados ingleses no tuvieron representación en el acto. Esto llevó a que me preguntara cómo retacar las almas en el Centro de Convenciones Reina Isabel II de 100 mil iraquíes muertos.
© The Independent
Traducción para La Jornada: Gabriela Fonseca
http://www.jornada.unam.mx/2010/01/30/index.php?section=opinion&article=019a1mun
domingo, 31 de enero de 2010
Tony Blair y su inmaculada conciencia
lunes, 7 de diciembre de 2009
Encuesta Reino Unido en Irak
La investigación Chilcot en la guerra interrogará al ex Primer Ministro sobre la “pistola humeante” devastadora del memorando, que le advirtió en términos muy duros de que la guerra era ilegal.
The Mail on Sunday puede revelar que el Fiscal General, Lord Goldsmith escribió la carta a Blair en julio de 2002 – unos ocho meses antes de la guerra – en la que le dijo que derrocar a Saddam Hussein era una violación flagrante del derecho internacional.
La intención era hacer que el señor Blair cancelara la invasión, pero no le hizo caso. En cambio, el señor Blair dio instrucciones de hacer callar a Lord Goldsmith, le prohibió asistir a las reuniones del gabinete y ordenó una operación de encubrimiento para impedir que el público se enterase.
Incluso oculta la bomba informativa a su propio gabinete, temiendo que pudiera desencadenar una revuelta contra la guerra.
Sólo se le dijo a un puñado de compinches que fueron obligados a guardar el secreto.
Lord Goldsmith estaba tan furioso con el tratamiento recibido que amenazó con renunciar
Fuentes cercanas a los compañeros dicen que fue «más o menos clavado en la pared" en un enfrentamiento de Downing Street, con dos de los colaboradores más fieles de Blair, Lord Falconer y Baroness Morgan.
Las revelaciones va seguida de una serie de testimonios de figuras clave en la investigación Chilcot que han cuestionado la decisión del señor Blair y la honestidad y la legalidad de la guerra.
The Mail on Sunday ha emprendido la investigación sobre la carta explosiva de Lord Goldsmith y es probable que el señor Blair y el par sean interrogados al respecto cuando vuelvan a prestar testimonio en el Año Nuevo.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Un informe oficial revela que Blair mintió para invadir Iraq
23-11-2009
Gara
El ex primer ministro británico Tony Blair comenzó a planear junto a Estados Unidos la invasión a Irak en febrero de 2002, trece meses antes del inicio de la operación militar, que tenía como objetivo principal derrocar a Sadam Hussein. Durante todo 2002, Blair reiteró públicamente que la finalidad de su Gobierno era «desarmar a Irak, no cambiar su régimen» y que no había preparativos en marcha para invadir el país mientras continuaran los esfuerzos diplomáticos para que Hussein renunciara a las supuestas armas de destrucción masiva, que jamás existieron.
La planificación, a nivel de formación, del despliegue británico en Irak comenzó en febrero de 2002. He estado trabajando en la guerra desde principios de ese año», asegura el director de las Fuerzas Especiales, el general Graeme Lamb. En julio de 2002, Blair afirmó ante los diputados británicos, entre ellos miembros del Partido Laborista, que «no hay planes para una operación militar británica en Irak».
La necesidad de ocultar esta operación al Parlamento y a gran parte de los altos cargos del Ejército exceptuando «a muy pocos, que actuaron encorsetados» por el secretismo de los procedimientos, desembocó en una ofensiva «precipitada y falta de recursos y coherencia», que puso a las tropas en una situación de «gran peligro».
Estas conclusiones forman parte de un informe del actual Gobierno filtrado ayer por el diario «The Sunday Times», a dos días del inicio de la llamada Comisión Chilcot, que investigará la participación del país en la guerra y ante la que Blair deberá comparecer en enero. «La comisión no es un tribunal y nadie está imputado. Sin embargo, no renunciará a su derecho a criticar», resaltó Chilcot.
«Queremos establecer lo que pasó durante la participación del Reino Unido en Irak, entre 2001 y la retirada del grueso de las tropas en 2009. La investigación intentará sacar conclusiones para ayudar a los próximos gobiernos a enfrentarse a situaciones similares», añade.
El documento revelado ahora contiene horas de entrevistas y evaluaciones de altos responsables del Ejército y del pequeño círculo de implicados en la planificación de la invasión, que recibió el código de «Telic».
Al menos cuatro comandantes tildan de «detestable» la gestión de los ministerios de Defensa y Exteriores y censuran una operación plagada de «deficiencias que frente a cualquier otro enemigo de nivel, hubieran sido muy castigadas». A modo de ejemplo, citan que hubo soldados a los que se les ordenó combatir con sólo cinco balas en sus rifles y desmayos entre las tropas por carecer de agua.
También critican que, debido a la «desquiciante» falta de coordinación, algunos tuvieron que desplazarse en aviones comerciales, llevando el armamento como equipaje de mano, que en algunos casos les fue confiscado en los aeropuertos.
El sistema de radio durante los combates dejaba de funcionar cada día al mediodía a causa del calor. «Nos llegaron a mandar hasta un contenedor lleno de esquíes», subraya uno de los militares implicados.
Asimismo, el informe condena «la ausencia total de un plan de contingencia» para respetar la Convención de Ginebra, que exhorta a las fuerzas militares a salvaguardar la seguridad de los civiles y a garantizar un trato humano a los detenidos. Califica, además, de «atroz y horrorosa» la falta de apoyo del Gobierno a la reconstrucción del país.
http://www.gara.net/paperezkoa/20091123/168201/es/Un-informe-oficial-revela-que-Blair-mintio-para--invadir-Irak
viernes, 6 de noviembre de 2009
¿Blair presidente de la UE?
Puesto inmerecido para un pilar marrullero
06-11-2009
Mahir Ali
Znet
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Hasta comienzos de la semana pasada, se suponía ampliamente que la Unión Europea (UE) sería suficientemente insensata, al escoger al primer presidente permanente de su consejo, como para ofrecer la tarea a Tony Blair. Luego, el viernes, después de una mini-cumbre en Bruselas, Suddeutsche Zeitung declaró que la probabilidad de que el ex primer ministro británico obtenga el puesto “es casi cero.”
¿Qué anduvo mal? O, para ser más exacto, ¿qué anduvo bien?
¿Fue la estridente propugnación de Gordon Brown y de su secretario de exteriores lo que cayó mal en el continente? Se informa que en Bruselas, un apopléjico Brown tuvo una discusión con Martin Schulz, el jefe del grupo socialista en el Parlamento Europeo, quien señaló con exactitud que Blair había mantenido a Gran Bretaña fuera de la zona euro y del acuerdo de fronteras abiertas de Schengen, y que se había mostrado divisivo respecto a Iraq.
Brown, cuya relación con Blair fue notoriamente espinosa durante su período como ministro de hacienda, argumentó que la UE arriesgaba una “irrelevancia permanente” si escogía a otro que no fuera Blair. Esto carece de sentido de un modo evidente: no sólo es poco probable que Europa sea ignorada bajo cualquier circunstancia, en realidad es más probable que sea tomada en serio si no es representada al máximo nivel por un personaje que se distingue sobre todo por su predilección por la mendacidad.
David Miliband mantuvo la misma línea cuando declaró un par de semanas antes que a la UE le costaría encontrar a otra persona con la capacidad de detener el tráfico en Washington, Beijing o Moscú. Tampoco fue demasiado convincente. Después de todo, un fugitivo de un manicomio que se desnudara en una calle frente a la Casa Blanca o al Kremlin – o en cualquier otro sitio – seguramente tendría el mismo éxito en la interrupción del tráfico.
Además, provoca inevitablemente la pregunta de si la UE preferiría ser representada por una interrupción del tráfico que por alguien que tenga un poco de credibilidad.
El propio Miliband ha sido mencionado como candidato para un puesto potencialmente más significativo: el de ministro de exteriores de la UE. La propuesta es obviamente incompatible con lo que el título de un periódico describió como el proyecto de discurso de venta de Blair, motivo por el cual probablemente Miliband señaló que no está disponible, pero dejó abierta la posibilidad de cambiar de opinión una vez que su antiguo jefe esté inequívocamente fuera de competencia.
Hace algunos meses, Miliband dejó razonablemente claro que si Brown fuera derribado, él estaría dispuesto a reemplazarlo como líder del Partido Laborista. Tal como están las cosas, es poco probable que haya un cambio de dirigencia antes de las elecciones parlamentarias del próximo año, en las cuales se espera que los laboristas sufran una buena paliza – sobre todo como resultado del legado de Blair.
Es probable que Brown se retire después, incluso aunque el castigo merecido recibido por los laboristas no sea de la misma escala que el fracaso de los conservadores en 1997. Pero la dirigencia será algo como un cáliz envenenado inmediatamente después de un desastre electoral, y Miliband tendría presumiblemente la oportunidad, después de un puesto bastante destacado en la UE, de establecerse a la punta del partido antes de que las perspectivas de un retorno al poder de los laboristas comiencen a mejorar.
A pesar de todos sus defectos – especialmente su disposición a asociarse con el legado de Blair en lugar del de su propio padre (el venerable erudito marxista y sociólogo Ralph Miliband, quien una vez denunció “la inmensa mentira” tras la “matanza generalizada” de EE.UU. en Vietnam y quien describió el apoyo de Harold Wilson a EE.UU. como “el capítulo más vergonzoso en la historia del Partido Laborista,” y quien sin duda se habría sentido más desanimado por los años de Blair) David Miliband sería decididamente una elección menos ofensiva que Blair como destacado británico en Bruselas.
Queda por ver si el próximo gobierno británico lo vería del mismo modo. Aunque Margaret Thatcher designó de modo perfectamente lógico hace mucho tiempo a Blair como su heredero ideológico ideal, el Partido Conservador ha dejado en claro últimamente a los jefes de gobierno europeos que se sentiría profundamente ofendido por su presidencia. Esta posición puede haber ayudado a enterrar las posibilidades de Blair.
Aunque un Nicolas Sarkozy profundamente equivocado fue quien – con gran probabilidad como resultado de intenso cabildeo – presentó a Blair como una excelente alternativa para presidente de la UE, nunca hubo la menor duda de que el voto crucial pertenecía a la canciller alemana. Angela Merkel no lo considera ostensiblemente desagradable, pero es obvio que ha sido persuadida de que no es adecuado para el puesto.
Puede que el exagerado entusiasmo en su apoyo a Blair de Silvio Berlusconi haya ayudado a inclinar la balanza, ya que la aversión de Merkel por el dirigente italiano no es un secreto de Estado. En realidad hay muy pocas razones para que alguien lo vea de otra manera, pero Blair encontró motivos para apasionarse por Berlusconi. Tal vez considere que los magnates mediáticos de extrema derecha son irresistibles: después de todo, siempre se mostró más dispuesto a ser influenciado por Rupert Murdoch que por el electorado británico.
Eso ayuda a explicar por qué, en un servicio conmemorativo del mes pasado para los británicos que perdieron sus vidas en Iraq, el padre de una víctima rechazó la mano extendida por Blair. “No estrecho su mano,” informó al ex primer ministro, “porque está ensangrentada.” Del mismo modo, en una comparecencia posterior ante la investigación Chilquot de la guerra de Iraq, varios otros padres de soldados británicos muertos dejaron en claro dónde reside la culpabilidad.
Tal vez el mejor argumento a favor de la candidatura a la UE de Blair provino de George Monbiot, quien argumentó en su columna en The Guardian de la semana pasada que la inevitable presencia de Blair en Europa continental aumentaría la probabilidad de que se encuentre en una celda junto a la de Radovan Karadzic.
Si fuera algo cercano a una certeza, es indudable que valdría la pena apoyar la posición de Monbiot. Por desgracia, no es así. Aún más desafortunado es que todavía existe una minúscula probabilidad de que Blair pueda llegar a la ansiada posición en Bruselas.
Esa probabilidad desaparecería si la UE se formulara la única pregunta relevante en este contexto: ¿desea estar representada por un codicioso fundamentalista religioso cuya irresponsable fidelidad a los neoconservadores en Washington lo califica como criminal de guerra digno de Nuremberg?
domingo, 1 de noviembre de 2009
Arrestar a Blair
Su ofrecimiento para la presidencia de la UE nos da la mejor oportunidad que hemos tenido nunca
George Monbiot en The Guardian (01/11/09)
El ofrecimiento de Tony Blair para ser presidente de la Unión Europea ha sido como un revulsivo que ha unido a la izquierda. Sus enemigos argumentan que dividió Europa al iniciar una guerra ilegal; que mantuvo al Reino Unido fuera de la eurozona; que es desdeñoso de la democracia (¿seguramente una cualificación?); que se preocupa de los ricos y el poder, y deja que los pobres se vayan al infierno. Es implacable, mentiroso, evasivo y desvergonzado. Pero no importa todo eso: apoyo a Blair.
No es su indudable poder de persuasión lo que me ha hecho cambiar de opinión, tampoco el factor caravanas de vehículos que le unió David Miliband, afirmando que nadie más habría sido capaz de detener el tráfico en Beijing, en Washington o en Moscú(1)). Mi interés es distinto. Podrían afirmar que estoy poniendo otras consideraciones por encima del bien de la UE. Y tendrían razón, pero en esto apenas me distingo del resto de los que apoyan a Blair. Lo que afirmo es que su presidencia podría hacer más por la paz mundial que cualquier otra reunión mantenida desde la Segunda Guerra Mundial.
Blair tiene la distinción, que es origen de orgullo nacional en algunas sedes, de ser uno de los dos mayores asesinos de masas vivos. Que ordenó un delito de agresión (al librar una guerra no provocada, lo que el Tribunal de Nuremberg describió como “El delito internacional supremo”(2)) parece incontestable.
Explicaré el caso en un momento.
Este crimen ha causado la muerte, dependiendo de los cálculos que le sean fiables, de entre 100.000 y 1.000.000 de personas(3,4).
Como no había justificación legal, estas personas fueron asesinadas. Pero nadie ha sido llevado ante la justicia.
En el Reino Unido, no hay medio alguno de interponer una acusación judicial contra Mr. Blair. En 2006, la Cámara de Justicia de los lores decidió que el delito de agresión internacional no se había incorporado a la ley nacional (5). Pero sí se ha hecho en otras partes del mundo. En 2006, el catedrático de jurisprudencia internacional Philippe Sands advirtió que “Margaret Thatcher evita determinados países como consecuencia del hundimiento del Belgrano, y que Blair había sido aconsejado para que hiciera lo mismo”.(6)
No sé si lo ha hecho. El diario de Blair y la mayoría de sus reuniones son privados. No tiene necesidad de viajar a países donde pudiera encontrar la menor dificultad legal. Así que se dedica a sus asuntos sin problemas. Rara vez ha de hacer frente a protestas, mucho menos a magistrados que le investiguen. Hasta ahora, su único castigo por el delito de agresión ha sido el contrato de un libro que ha proporcionado millones de libras, elevados honorarios por dar conferencias, elegantes cargos de director y una designación como enviado de paz en Oriente Medio, que puede entrar, junto con la recepción del Premio Nobel de la Paz por parte de Henry Kissinger, como el delito supremo contra la sátira.
He dedicado los últimos tres días a tratar de descubrir, con expertos en leyes de toda Europa, dónde es perseguible el delito de agresión. La única respuesta cierta es que la situación no está clara. Todos están de acuerdo en que dentro de la UE hay dos Estados, Estonia y Lituania, que han incorporado ese delito a la ley nacional. En la mayoría de los otros, la ley todavía no ha sido puesta a prueba. En 2005, el tribunal administrativo federal alemán falló en favor de un comandante del ejército que se había negado a obedecer una orden en caso de que le implicara en la guerra de Irak. La justificación del tribunal fue que esa guerra era un delito de agresión (7). Un estudio de las constituciones de las naciones europeas occidentales, realizado en 1988, reveló que en caso de conflicto la mayoría pondría la ley internacional por encima de la ley nacional, lo que sugiere que una acusación formal es posible (8). El presidente Blair también se vería obligado a viajar a países fuera de la UE, incluyendo los otros estados de la antigua Unión Soviética, muchos de los cuales han incorporado el delito de agresión. Tendría poco control sobre sus citas y todo el mundo sabría cuándo iba a llegar.
Es posible que un magistrado que investigue, como Baltasar Garzón, el juez español que emitió la orden de arresto del general Pinochet, le enviara la policía. Pero nuestra mejor posibilidad de presionar a las autoridades desganadas está en un arresto de ciudadano. Para estimular este proceso, pondré las primeras 1000 £ de una recompensa (a la que, si realiza el trabajo, pediré a los lectores que se suscriban) a pagar a la primera persona que intente un arresto no violento del presidente Blair. No sería difícil conseguir varios miles de libras. Ayudaré a establecer una red de comités de arrestos nacionales, intercambiando información y preparación de las visitas del gran hombre. El presidente Blair no tendría un lugar donde esconderse: estaremos con él donde quiera que vaya.
Este es el caso contra él. El memorandum de Downing Street contiene un registro de una reunión celebrada en julio de 2002, que revela que Sir Richard Dearlove, director del M16, servicio del servicio de inteligencia exterior del Reino Unido, le dijo a Blair que en Washington “la acción militar se considera ahora inevitable. Bush quiere quitar a Saddam mediante la acción militar, justificada por la conjunción de terrorismo y ADM. Los servicios de inteligencia y los hechos se han arreglado de acuerdo con esa directiva”(9).
El Secretario de asuntos exteriores (Jack Straw) le dijo entonces a Mr. Blair que “el caso era débil. Saddam no estaba amenazando a sus vecinos y su capacidad de ADM era inferior a la de Libia, Corea del Norte o Irán”.
Sugirió que “deberíamos elaborar un plan” para la “la justificación legal para el uso de la fuerza”. El Fiscal General le dijo al Primer Ministro que solamente había “tres bases legales posibles” para lanzar una guerra: “autodefensa, intervención humanitaria o autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. La primera y la segunda no servirían de base para este caso”. Bush y Blair no obtuvieron la autorización del Consejo de Seguridad.
Este breve memorandum, que debería aprenderse de memoria todo ciudadano del Reino Unido, revela que Blair sabía que la decisión de atacar Irak ya estaba tomada; que la decisión tomada precedía a la justificación, que se había arreglado de antemano un acto de agresión; que las únicas razones legales para un ataque no se aplicaban y que la guerra no se podía lanzar sin la autorización de la ONU.
A Mr. Blair ya le habían explicado la situación legal de la decisión de Bush. En marzo de 2002, como muestra otro memorandum filtrado, Jack Straw le había recordado las condiciones necesarias para lanzar una guerra legal: “i) Debe haberse producido un ataque armado contra un Estado o dicho ataque debe ser inminente; ii) El uso de la fuerza debe ser necesario y no debe existir ningún otro medio de detener o evitar el ataque; iii) Los actos de autodefensa deben ser proporcionados y limitarse estrictamente al objetivo de detener el ataque”(10).
Straw explicó que el desarrollo o posesión de armas de destrucción masiva “no es por sí solo causa de un ataque armado; lo necesario será una evidencia clara de un ataque inminente”. Un tercer memorandum, del Cabinet Office, explicaba que “no hay mayor amenaza ahora que en años recientes de que Saddam usará las ADM … Haría falta una justificación legal para la invasión. De acuerdo con el asesoramiento del Law Officers, no existe ninguna actualmente”(11).
Se trata solo de ponerle frente a un juez. Este loco plan para el presidente asesino de masas podría ser la posibilidad que muchos de nosotros hemos estado aguardando.
Artículo original:
http://www.monbiot.com/archives/2009/10/26/arresting-blair/
Traducido para Globalízate por Víctor García
Referencias:
1. http://www.guardian.co.uk/politics/2009/oct/25/miliband-supports-blair-eu-presidency
2. Marjorie Cohn, professor at Thomas Jefferson School of Law, 9th November 2004. Aggressive War: Supreme International Crime. http://www.truthout.org/article/aggressive-war-supreme-international-crime
3. Iraq Body Count - http://www.iraqbodycount.org - estimates around 100,000.
4. Opinion Research Business estimates around one million. (January 2008. Update on Iraqi Casualty Data). http://www.opinion.co.uk/Newsroom_details.aspx?NewsId=88
5. House of Lords, 29th March 2006. R v. Jones and Milling. [2006] UKHL 16.
http://www.bailii.org/cgi-bin/markup.cgi?doc=/uk/cases/UKHL/2006/16.html&query=Jones+and+et+and+al&method=boolean
6. http://www.guardian.co.uk/education/2006/feb/14/highereducationprofile.highereducation
7. Justus Leicht, 27th September 2005. German court declares Iraq war violated international law.
http://www.wsws.org/articles/2005/sep2005/iraq-s27.shtml
8. Wildhaber and Breitenmoser, 1988. The Relationship Between Customary International Law and Municipal Law in Western European Countries 48 ZaoRV. I have not been able to obtain this study, so this reference is secondhand.
9. Matthew Rycroft, 23rd July 2002. Published in the Sunday Times as: The secret Downing Street memo. 1st May 2005. http://www.timesonline.co.uk/tol/news/uk/article387374.ece
10. Jack Straw’s office, 8th March 2005. Memo to Tony Blair. http://downingstreetmemo.com/iraqlegalbacktext.html
11. Overseas and Defence Secretariat Cabinet Office, 8th March 2002. Iraq: Options Paper. http://downingstreetmemo.com/iraqoptions.html