24 de noviembre de 2009
Olmedo Beluche
(especial para ARGENPRESS.info)
El 19 y 20 de noviembre de 2009 se realizó en Caracas, Venezuela, el Encuentro Internacional de Partidos de Izquierda, convocado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Este encuentro reunió 52 organizaciones políticas de los cinco continentes del más variado espectro, desde socialdemócratas moderados hasta la izquierda radical, pasando por algunos partidos comunistas.
La preocupación central en torno a la cual fue convocado el evento y que fue centro de los debates, es la contraofensiva reaccionaria lanzada en todo el mundo, pero de manera particular en Latinoamérica, por el imperialismo norteamericano, apoyada por las oligarquías nacionales y la extrema derecha, junto a los medios de comunicación a su servicio.
Contraofensiva reaccionaria que tiene en nuestro continente dos componentes esenciales: uno militar, con la instalación de bases militares, en especial en Colombia y Panamá, y otro político, cuya cabeza de playa ha sido el golpe de estado hondureño contra el presidente legítimo, Manuel Zelaya, y que también amenaza a la democracia y al presidente legítimo de Paraguay, Fernando Lugo.
En el marco de la crisis capitalista mundial, el gobierno de Barack Obama, apoyándose en sectores militares y retardatarios, intenta revertir los avances políticos y sociales de la región producidos por la movilización popular a principios de esta década, como respuesta a las consecuencias sociales de la fase neoliberal.
Utilizando lo que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha denominado "estrategia inteligente", es decir, usar la fuerza militar donde las condiciones se lo permiten (como Irak y Afganistán) y las maniobras políticas donde no, Estados Unidos pretende recuperar el terreno perdido de su influencia en el mundo, combinando todas las tácticas a la vez.
En América Latina, la escalada peligrosa no sólo se dirige a cancelar por cualquier vía a los gobiernos que cuestionan el modelo neoliberal y las imposiciones de Washington, sino que ahora preparan una estrategia de agresión militar contra la vanguardia de los procesos de cambio en el continente: el gobierno bolivariano de Venezuela, encabezado por el presidente Hugo Chávez.
Para ello han reactivado la IV Flota y el Comando Sur, y han procedido a firmar acuerdos para la instalación de bases militares conjuntas que se convertirán en la plataforma de agresión contra Venezuela y otros países. De allí que el centro de las denuncias adoptadas por el Encuentro son las bases militares, principalmente las de Colombia (y Panamá, agregamos nosotros) que han convertido a ese país, a decir del ex presidente Ernesto Samper, en un "portaaviones" militar que amenaza seriamente a Venezuela.
Hablando ante el Encuentro Internacional, el presidente Hugo Chávez, señaló con claridad que estas amenazas militares, y las provocaciones que ya ha iniciado el gobierno colombiano de Álvaro Uribe, deben tomarse en serio ya que parecen indicio certero de un inevitable de un conflicto armado, el cual habría que evitar para bien de nuestros pueblos. De allí la urgencia de exigir la anulación del acuerdo de bases militares.
En este sentido, el Encuentro acordó una Jornada Internacional de lucha contra las bases militares la semana del 12 al 17 de diciembre próximos. Campaña que debe incluir desde movilizaciones hasta foros y conferencias que obliguen a reflexionar sobre la peligrosidad de la situación creada por estas bases militares.
Otro eje de trabajo urgente adoptado por el Encuentro es la denuncia del golpe de Estado en Honduras y su intento de legitimarlo por la vía de elecciones espurias este 29 de noviembre próximo. Hay que sostener la exigencia del retorno a la legitimidad política en Honduras, mediante el retorno del presidente legítimo Manuel Zelaya, única garantía para la realización de elecciones libres y democráticas en aquel país.
Para coordinar el conjunto de la campaña mundial contra las bases militares y los intentos reaccionarios de socavar las reformas democráticas, el Encuentro acordó la constitución de una plataforma permanente que articule las campañas y actividades.
Reflexionando sobre la situación internacional, el presidente Hugo Chávez, sorprendiendo a los presentes lanzó la idea de constituir una V Internacional socialista, en la línea de recuperar las tradiciones de internacionalismo y solidaridad de organizaciones de este tipo desde Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin y León Trotsky.
En este sentido, el Encuentro Internacional acordó que los delegados y delegadas informaran a sus respectivas organizaciones y que, quienes estuvieran de acuerdo, volverían a reunirse en el mes de abril de 2010, en Caracas, para decidir la forma y el programa que adoptaría esta V Internacional.
Interviniendo a nombre del Partido Alternativa Popular de Panamá, señalamos nuestro compromiso de estar a la vanguardia de la lucha contra las bases militares y la política exterior del gobierno empresarial y derechista de Ricardo Martinelli, es particular su reconocimiento a los golpistas hondureños.
El pueblo panameño cuenta con ciento cincuenta años de experiencia en la lucha contra las bases militares norteamericanas, y ha sido víctima reiterada de ellas, con decenas de invasiones e intervenciones militares yanquis, la última de ellas el 20 de diciembre de 1989, que produjo centeneras de muertos, miles de heridos y decenas de miles sin hogar.
La lucha contra las actuales cuatro bases militares que ejecuta el ministro de gobierno, Raúl Mulino, no será la excepción, como ya lo demostró la movilización estudiantil del pasado 18 de noviembre, en que la juventud panameña actual demostró ser digna heredera del antiimperialismo que ha caracterizado a nuestro pueblo.
El Partido Alternativa Popular (PAP) hace parte desde ahora de la plataforma común adoptada en el Compromiso de Caracas, y se compromete a debatir democráticamente la posibilidad de integrar la V Internacional propuesta por el presidente Chávez.
martes, 24 de noviembre de 2009
El compromiso de Caracas
lunes, 23 de noviembre de 2009
Compromiso de Caracas
Urgen transformaciones en la ONU para garantizar la paz
Caracas.
Agencia PL.
22 noviembre del 2009
Partidos de izquierda de más de 50 países de los cinco continentes establecieron esta semana en Venezuela su plataforma de lucha contra el militarismo y la subversión de Estados Unidos y las oligarquías regionales.
Así lo expresa el Compromiso de Caracas, texto acordado por un centenar de delegados reunidos durante jueves, viernes y sábado en esta capital para debatir las amenazas, retos y desafíos de las fuerzas progresistas del planeta de cara a la construcción de un nuevo orden mundial.
En ese sentido, el documento fija la meta de avanzar por la senda del Socialismo del Siglo XXI como única alternativa a las crisis económica, energética, ambiental y de valores propias del sistema capitalista, las cuales ponen en riesgo la propia supervivencia de la especia humana.
También para hacer frente a lo que calificaron de contraofensiva de la derecha y las potencias imperiales contra los procesos de cambio empeñados en defender la soberanía, las conquistas sociales y la libertad de los pueblos.
Particular énfasis hace el Compromiso en la necesidad de articular acciones de rechazo a la punta de lanza representada por las bases militares norteamericanas en países latinoamericanos y caribeños como Colombia, Panamá, Aruba, Curazao y las Antillas Holandesas.
Los representantes de la izquierda internacional convinieron además estar alertas ante la agresividad mediática empleada con fines desestabilizadores y el intento de regresar a los golpes de estado para derrocar gobiernos con programas alejados de los intereses de Washington y las oligarquías locales.
Al respecto, condenaron la asonada del 28 de junio último en Honduras y el desarrollo de iniciativas subversivas en Centro y Suramérica (Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela).
El Compromiso de Caracas determinó respuestas específicas en aras de contrarrestar los ataques, sobresaliendo el llamado a movilizaciones populares a partir del próximo mes.
Convocamos del 12 al 17 de diciembre a una jornada mundial caracterizada por conciertos, foros, ruedas de prensa, creación de frentes de lucha y otras actividades en rechazo a las bases militares estadounidenses, señala el texto.
Los delegados de unos 60 partidos de izquierda también acordaron establecer una plataforma de acción conjunta mediante una Secretaria Ejecutiva Temporal que coordine permanentemente la agenda ideológica.
Fijaron además la organización de un movimiento universal por la paz y una cruzada comunicativa capaz de lidiar con la agresividad mediática de la derecha.
Según el anfitrión del encuentro celebrado en el hotel ALBA Caracas, el presidente venezolano, Hugo Chávez, los instrumentos de combate deben fundirse en una entidad de alcance planetario.
En esa dirección propuso la creación de la V Internacional destinada a articular las fuerzas progresistas de los cinco continentes.
Llegó la hora de la V Internacional, porque los pueblos la reclaman, advirtió.
Gran aceptación recibió la propuesta de Chávez entre los delegados, quienes durante el encuentro caraqueño llamaron la atención sobre otros puntos indispensables para avanzar en la construcción de un nuevo orden mundial.
Para el ex presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas Miguel D Escoto, urgen transformaciones en esa organización nacida para garantizar la paz y la estabilidad.
La ONU no necesita reformas, debe reinventarse para estar a la altura de las exigencias del Siglo XXI, afirmó en declaraciones exclusivas a Prensa Latina.
D Escoto descartó la efectividad del actual instrumento creado en 1945, luego de la Primera Guerra Mundial.
Naciones Unidas surgió para desterrar conflictos bélicos y sembrar paz, algo impensable porque quedó a merced de un país guerrerista como Estados Unidos, apuntó.
Por su parte, el representante del Partido de los Trabajadores de Brasil Valter Pomar convocó a la integración de la izquierda para rechazar estrategias de la derecha respaldadas por intereses norteamericanos.
Nosotros somos más fuertes en el terreno de la política y hacia allí debemos llevar la batalla, aseveró el también dirigente del Foro de Sao Paulo, quien identifico cinco cruzadas contra los procesos de cambio.
El establecimiento de cabezas de puente en Colombia, México y Perú; el ataque a eslabones débiles de los gobiernos progresistas, la instalación de bases militares, el aislamiento de las fuerzas de izquierda y la búsqueda de candidatos electores con imágenes atractivas, conforman a su juicio el proyecto derechista.
En declaraciones a Prensa Latina, el ministro boliviano de Obras Públicas, Walter Delgadillo, agregó como frentes de lucha la inclusión indígena en los procesos de cambio, la solidaridad y la convivencia armónica con la naturaleza.