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sábado, 13 de marzo de 2010

Berlusconi ordenó: Cierren el programa 'Annozero'


Berlusconi presionó a un miembro del AGCom, organismo que controla la pluralismo y la imparcialidad informativa, y al director del telediario de la RAI1

Antonio Massari
Il Fatto
Traducido para Rebelión por Susana Merino


Silvio Berlusconi quería “cerrar” Annozero. Un miembro de la Agcom [Agencia para las comunicaciones] después de haber hablado con el premier – solicitaba denuncias contra Michele Santoro, presentador del programa Annozero. El director del telediario de RAI1, Augusto Minzolini – hablando telefónicamente con el jefe de gobierno - le anunciaba haber preparado programas especiales sobre los jueces politicizados listos para emitir. Sus conversaciones telefónicas terminaron formando un archivo explosivo. Berlusconi. Minzolini y el comisario de la Agcom, Giancarlo Innocenzi fueron interceptados durante varias semanas por la Guardia de Finanzas de Bari, mientras discutían sobre las transmisiones de la TV pública.

Según Il Fatto Quotidiano serán indagados en la causa abierta en la fiscalía de Trani. El tema de las “manos en la Rai” surgió de una investigación iniciada hace mucho. La investigación – realizada por el fiscal Michele Ruggiero – se vinculaba en sus orígenes con algunas tarjetas de crédito de American Express. Fue una intrascendente investigación sobre intereses usurarios, iniciada hace más de un año, la que desveló los verdaderos vínculos entre Berlusconi, el director general de la Rai Mauro Masi (que no está entre los investigados), el director de TG1 y la Agcom. A esas tarjetas de crédito las llamaban en jerga, “revolving card”. Están comercializadas por American Express y según las hipótesis de la acusación, aplican intereses usurarios a las deudas morosas. En otras palabras: el cliente que no paga su deuda en los tiempos previstos, corre el riesgo de pagar altísimas tasas de interés. De ahí que [el fiscal] Ruggiero empezara a investigar. Durante meses y meses. Desde comienzos del 2009.

Hasta que un rastro lo deriva a otra pista. El fiscal y la policía judicial descubren que alguien – probablemente jactándose – está seguro de poder circunscribir el alcance del escándalo: hay alguien que tiene los contactos debidos dentro de la Agcom, que es también Garante de los consumidores. Alguno presume – siempre jactándose – de tener buenos contactos incluso en el TG1 [telediario más importante de la RAI1]: y está convencido de poder bloquear los servicios periodísticos sobre ese tema, interviniendo ante su director, Augusto Minzzolini. Los llamados telefónicos se entrelazan. Crecen las sospechas La investigación pega un salto. Y la suerte es extraña: Minzzolini difundirá la información sobre las tarjetas de crédito “revolving”. Pero entre tanto la Guardia de Finanzas descubre la red de relaciones que pesan sobre la Agcom y la Rai. Llamada telefónica sobre llamada telefónica se percibe el peso de Berlusconi en dichas conductas. Los investigadores descubren que el Presidente del Consejo se halla periódicamente en contacto con el director de la TG1, La fiscalía escucha directamente las presiones del premier sobre Agcom. Registra la fibrilación en cada emisión de Annozero. Escucha en directo las lamentaciones del premier: “Il cavaliere” no puede más. Quiere que Annocero y otros “gallineros” – como los llama públicamente - sean cerrados. Y Agcom debe hacer algo. Berlusconi es telefónicamente explícito: cuando confronta con Innocenzi – que debería ser la garantía del estado, habla de clausura. E Innocenzi no solamente lo favorece sino que trata de buscar la manera de sancionar a Santoro y para eso sirven las denuncias. Y por lo tanto busca alguien que las firme.

Los papeles se trastocan: y Agcom busca a alguien dispuesto a firmar las denuncias contra Santoro. Innocenzi, está dispuesto llegado el caso a proporcionarle al abogado un político, el asesoramiento de los mismos funcionarios. La cadena se arruina, un miembro del Agcom (que desempeña un papel público) trata de ofrecer la colaboración competente de los mismos funcionarios (pagados con dinero público), con la ventaja de un político para poder sancionar a Santoro (periodista del servicio público) En todo caso se busca tantear la presentación de una denuncia por un general de los Carabineros. La imagen de Berlusconi que surge de la investigación es la de un Jefe de gobierno alérgico a cualquier crítica y a la libertad de opinión. Se lamenta por la presencia del director del diario La Repubblica, Ezio Mauro y de “Parla con me”, Serena Dandini, por otra parte es reincidente. Hace muy poco invitó, como subraya el premier, también al fundador de Repúbblica, Eugenio Scalfari. El premier se descompone en el estudio de la Dandini, dos periodistas (del calibre de Mauro y de Scalfari) lo han atacado. Se pregunta – y cómo – puede intervenir la Agcom. Inocenzi razona. Soporta cotidianos llamados telefónicos. Berlusconi acosa a Innocenzi, insistentemente al punto de decirle que dado que toda la Agcom no puede frenar a Santoro debería renunciar.

El premier demuestra que no distingue entre el papel de la Agcom y su papel de Jefe de Gobierno. Parece que la autoridad de garantía debe actuar como su garantía personal. Se le escapa que también la Agcom puede intervenir solo después de la transmisión de Annozero. No antes. Y en efecto – luego de haber escuchado el desahogo telefónico de Innocenzi sobre las quejas de Berlusconi – un día el director de la Rai, Mauro Masi, se ve obligado a admitir que ciertas presiones no se escuchan ni siquiera en Zimbabwe.

El paroxismo llega a fin de año. Cuando Santoro hace dos programas que tienen récord de audiencia y tocan de cerca al premier. La primera acerca del proceso al abogado inglés Mills, investigado en cierto momento por corrupción, delito actualmente prescrito. La segunda sobre latratativa entre el Estado y la Cosa Nostra, en las que Santoro se apoya en las declaraciones del capo mafioso Spatuzza a propósito de las relaciones entre la mafia y la creación de Forza Italia. No se deben mostrar en la TV procesos judiciales que se deben desarrollar en los tribunales: eso brama Berlusconi con Innocenzi. Según el premier – Innocenzi se desahoga con Masi – se le podría decir a Santoro que no puede hablar del proceso a Mills en TV. No es así como funcionan las cosas, replica Masi. No funcionan así ni en Zimbabwe. Sin embargo, Masi no se ahorra las intimaciones.

Para el presidente a la Rai no le faltan ocasiones para amenazar con la suspensión de Santoro y sus transmisiones. Al amparo de las transmisiones sobre Spatuzza, también Marcello Dell’Utri lo llama a Innocenzi. Es toda otra música la que se escucha cuando el premier habla con Mizzolini a quien Berlusconi llama Directorísimo. Sobre los problemas palermitanos, Minzolini le comunica que está dispuesto a intervenir si otros quieren juego sucios. Al día siguiente aparece puntualmente en el editorial de la TG1 : Spatuzza dice “balas”. Todos esos llamados telefónicos. Reunidos ahora en un solo fascículo, con relación al inicial deberán ser evaluados desde el punto de vista judicial. Si existen delitos, deberán se evaluados y si constituyen pruebas tendrán peso en el juici. Todo está por verse y por verificarse obviamente, pero es un hecho cierto que todas esas llamadas telefónicas son “pruebas” del régimen. Están demostrando la imperceptible diferencia entre los papeles del controlado y del controlador, de lo público y de lo privado.

Berlusconi, que siendo jefe de gobierno lo es también de Mediaset, habla como jefe a quién no debería, a Giancarlo Innocenzi, demostrando que no existe la separación entre los dos poderes. Otro tanto se puede decir de las palabras deferentes de Innocenzi que al contrario de declinar las invitaciones exhibe telefónicamente su propia obediencia y complace a Berlusconi: muy pronto se producirá el encuentro con Santoro. Detrás de las afirmaciones parece delinearse un plan. Es solo una impresión. Pero el premier sostiene que esas transmisiones deben ser suspendidas, bajo el estímulo de la Agcom, pero por acción de la Rai. Tres meses después de este diálogo, asistimos a la suspensión de Annozero, Bailaré, Puerta a puerta y Ultima Palabra por la propia mano de la Rai, en todo el último mes de la campaña electoral. Luego : la noticia de la crónica judicial dice que Berlusconi, Innocenzi y Minzolini están implicados en la investigación.

La noticia más interesante es sin embargo otra: el régimen ha sido transcripto. En miles de páginas. Es lo que se desprende de los chanchullos de las escuchas telefónicas. Habla con las palabras del “presidente” El territorio de conquista es la RAI. El conflicto de intereses del premier Silvio Berlusconi – gracias a estas investigaciones – es hoy un hecho “probado”. No más discutible.

http://antefatto.ilcannocchiale.it/glamware/blogs/blog.aspx?id_blog=96578&id_blogdoc=2454542&yy=2010&mm=03&dd=12&title=cos

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jueves, 4 de febrero de 2010

El dilema de Berlusconi: ¿Israel o Irán?


El presidente del Consejo de Ministros italiano visita Israel

04-02-2010
Gorka Larrabeiti
Rebelión

Acompañado de 7 ministros y un séquito de 100 personas, llegó Berlusconi a Israel en visita oficial de tres días y comenzó a sembrar titulares. La silviada esta vez ha hurgado en una de las heridas más antiguas y dolorosas de este mundo: el ataque israelí a Gaza fue “una reacción justa”, según Silvio Berlusconi. Esto es lo que se oyó ayer en el Parlamento israelí, donde lo interrumpieron con aplausos varias veces. Según Mario Tedeschini de Repubblica, el adjetivo "justa" no estaba escrito en el texto original de la Presidencia del Consejo de Ministros italiano. Berlusconi, al parecer, cargó las tintas a posta.

Ese colmo de declaración fue precedido de varias perlas dignas del mejor Silvio. Berlusconi, en efecto, ha sacado a relucir lo mejor de su muestrario de viajante vendedor con motivo de su "histórica" visita a Israel. Ahí estaba la llamada al imaginario pacifista de Luther King nada más poner los pies en suelo israelí: “Tengo un sueño: Israel en la UE”. Le siguió un guiño cómplice al “amigo Benjamin”. No podía faltar el chiste bíblico-blasfemo, siempre simpático, ligero y cascabelero: “Soy el único italiano que hace colección de olivos antiguos. En Cerdeña tengo al menos 20 olivos que tienen más de mil años, con el certificado de la universidad de Jerusalén, que cuenta con 2000. Yo, en bromas, a veces les digo a mis huéspedes que se vengan derechos al huerto de Getsemaní, y que una marca que se ve en un tronco es una señal que dejó la rodilla de Jesús”. Qué decir del momento de recogimiento trágico de ese acto de contrición en el Libro de visitas del Museo del Holocausto: “1 de febrero. Nuestra alma exclama: 'No es verdad, no puede ser verdad'. Y luego, derrotada, grita: 'Nunca, nunca más'." Y esa franqueza de buen amigo: “Como amigo y con la mano en el corazón, debo decir que la política sobre las colonias podría ser un obstáculo para la paz. Esta persistencia es un error. Felicité la valentía de Netanyahu de congelar la construcción en las colonias durante diez meses pero nunca convenceremos a los palestinos de las buenas intenciones de Israel mientras se siga construyendo en los territorios que deberían ser devueltos en un acuerdo de paz". O esa veteranía de quien sabe hacer la vista gorda: "¿El muro? No lo he visto. ¿El muro que rodea Belén? No me he dado cuenta". Para terminar con la habilidad ante Abu Mazen para nadar y guardar la ropa: "Ha sido justo llorar por las víctimas de la Shoah, igualmente justo ha sido llorar por lo ocurrido en Gaza".

Podríamos seguir así, como siempre, como desde hace 15 largos años, engañados por la labia del charlatán, sin ver el fondo de la cuestión, que no es otro en este caso, según dicen, que Irán.

Zvi Schuldiner en Il Manifesto nos recuerda que el comercio italiano con Irán ha superado en los últimos años los 8.000 millones de euros. Más del triple respecto al comercio con Israel que sólo llega a 2.000 millones. Más de 1000 compañías mantienen negocios con la República Islámica de Irán, lo que convierte a Italia en el primer socio comercial europeo de Irán.

Antonio Marafioti en Peacereporter informa de la publicación el 31 de enero de un reportaje exclusivo en el periódico Debka File (cercano a ambientes del Mossad), antes de la llegada de Berlusconi a Tierra Santa. Se titula “El comercio entre Italia e Irán prospera y respalda el programa nuclear de Teherán”. En el artículo Debka denuncia el “lado oscuro de la política exterior de Berlusconi”, el cual aconseja a Bruselas “no quemar todos los puentes porque Irán es una figura clave y debemos evitar estas [sanciones] ligadas al orgullo nacional iraní” y "anima" a esas más de 1000 empresas a seguir invirtiendo en Irán. Entre estas figurarían Fiat Ansaldo, Danieli-Dufuerco, Maire Technimont, la constructora Seli...

Dos preguntas surgen inmediatas: ¿Será capaz Berlusconi de convencer a los israelíes de que ese contrato de gas iraní por valor de 220 millones de euros firmado el mes pasado, que esos camiones IVECO para el ejército y la guardia revolucionaria iraní, o que ese satélite Mesbah de la Carlo Gavazzi Space -que serviría según el artículo de Debka para espiar a Israel- son “cosas del mercado” y que los negocios son negocios aunque sean con Irán? Gianfranco Fini, presidente del Parlamento, se apresura desde Washington tras una entrevista con Joe Biden, vicepresidente de EEUU, a garantizar el cambio de rumbo filoisraelí de la política exterior italiana afirmando que las relaciones comerciales de ENI con Irán son agua pasada. Desde Irán, sin embargo, Seifollah Jashnaz, niega que ENI haya rechazado la participación en la tercera fase del importante yacimiento de Darjovin, como había afirmado Berlusconi en Jerusalén. En declaraciones a la agencia Irna, Jashnaz dijo que el grupo italiano está trabajando actualmente en la segunda fase cuyo "valor es de 1.000 millones de dólares, lo que permitirá aumentar la producción de 50.000 a 160.000 barriles al día". En suma: está por ver si ENI se queda o no en Irán.

La segunda cuestión es mucho más grave: ¿es consciente de que nada habrá en su muestrario de viajante que justifique esas declaraciones sobre la matanza de Gaza, denunciada por las Naciones Unidas y que empieza a reconocer hasta el propio Israel? Si los bombardeos sobre Gaza fueron "justos" y sus víctimas son al mismo tiempo "como las de la Shoa", ¿entonces el Holocausto fue simultáneamente un horror intolerable y una reacción justa de los nazis?

Ya se sabe: el buen viajante vendedor ha de ser capaz de colocar el veneno y el antídoto al mismo tiempo.

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jueves, 17 de diciembre de 2009

“Gilipollas y mentecatos”, el amor según Berlusconi


17-12-2009
De 1994 a hoy, la serie infinita de insultos del Presidente del Gobierno y los suyos

Peter Gomez y Marco Travaglio
Il Fatto
Traducido para Rebelión por Gorka Larrabeiti y Juan Vivanco

El jefe del grupo parlamentario del Pdl [el partido de Berlusconi], Fabrizio Cicchitto, explicó en la Cámara que desde 1994 se había desatado «una campaña de odio» contra Silvio Berlusconi. Por suerte el Presidente del Gobierno [Berlusconi] intervino enseguida desde el hospital San Raffaele, donde está ingresado tras la vergonzosa e injustificable agresión que sufrió el domingo por la noche, recordando que «el amor vence al odio». Lo demuestran, entre otras cosas, los cientos de intervenciones suyas y de representantes del centroderecha que en los últimos 15 años se han distinguido por el buen gusto y la ponderación. He aquí una antología, necesariamente breve, de las mejores frases pronunciadas por el que podría llamarse Partido del Amor.



Los buenos modales con los adversarios. «Veltroni es un gilipollas (stronzo)» (Berlusconi, 3/9/95). «Veltroni es un miserable» (Berlusconi, 4/4/2000). «Giuliano Amato, el tonto útil que ocupa la Presidencia del Gobierno» (Berlusconi, 21/4/2000). «¿Prodi? Un líder de segunda mano» (Berlusconi, 22/2/95). «Bindi y Prodi son como los ladrones de Pisa: se pelean de día para robar de noche» (Berlusconi, 29/9/96). «Prodi es la máscara de los comunistas» (Berlusconi, 22/5/2003). «Prodi es un gran mentiroso, un peligro para todos» (Berlusconi, 21/10/2006). «Antes de las elecciones sólo pude enfrentarme dos veces en televisión con mi adversario, y con sólo dos minutos y medio para contestar a las preguntas del periodista y a las gilipolleces que decía Prodi». (Berlusconi en la Escuela de Formación Política de Forza Italia, 2 de julio de 2007).«Con Prodi en la Presidencia del Gobierno hay que decir: llueve un gobierno ladrón » (Berlusconi, 10/4/2008). «¿El centroizquierda? Mentecatos, miserables que están para el arrastre» (Berlusconi, 4/4/2000). «Señor Schulz, sé que en Italia hay un productor que está montando una película sobre los campos de concentración nazis. Le recomendaré para el papel de carcelero nazi (kapo)» (al inaugurar la presidencia italiana de la Unión Europea, en respuesta a una pregunta del jefe del grupo socialdemócrata, el alemán Martin Schulz, sobre el conflicto de intereses, 2 de julio de 2003). «Estoy en política para que el Bien prevalezca sobre el Mal. Si la izquierda llega al gobierno el resultado será este: miseria, terror, muerte. Como sucede allí donde gobierna el comunismo» (Berlusconi, 17/1/2005).
El respeto a los electores. «¡Menuda cara de mema tiene usted!» (a la señora Anna Galli, de Rímini, que le interpelaba, 24/7/ 2003).«No creo que los electores sean tan estúpidos como para confiar en gente como D’Alema y Frassino, que tienen una complicidad moral con quienes han cometido los peores crímenes, como el camarada Pol Pot» (Berlusconi, 14 dicembre 2005). «Tengo demasiada estima en la inteligencia de los italianos para pensar que hay por ahí una panda de gilipollas dispuestos a votar contra sus propios intereses» (discurso de Berlusconi ante la patronal del comercio el 4/4/2006). «Nuestras tres I: inglés, internet, empresas (imprese) . Las del Ulivo [izquierda]: insulto, insulto e insulto» (27/5/2004). La armonía con los aliados. «Hablemos de la par condicio: si no hemos ganado las elecciones, querido Follini, es por culpa tuya que no la quisiste abolir». Follini: «No doy crédito. Creía que teníamos que hablar de los problemas de la mayoría y del gobierno». Berlusconi: «No hagas como que no entiendes. La par condicio es fundamental. Entiendo que tú no te des cuenta, visto lo mucho que sales en las cadenas RAI y Mediaset». Follini: «En las cadenas de Mediaset he tenido 42 segundos en un mes». Berlusconi: «No digas tonterías: la verdad es que en Mediaset nadie te ataca jamás». Follini: «Sólo faltaba que me atacaran». Berlusconi: «Como sigas así, te vas a enterar. Vas a ver cómo te tratan mis televisiones». Follini: «Quiero que quede claro a todo el mundo que he sido amenazado». (Discusión con el miembro del UDC y Vicepresidente del gobierno, Marco Follini, según los diarios del 11 de julio de 2004).
La sacralidad de los jueces. «Los jueces están locos, son antropológicamente distintos del resto de la raza humana... Si haces ese trabajo, debes padecer algún tipo de perturbación psíquica» (Berlusconi, The Spectator, 10/9 2003). «En todos los sectores puede haber cuerpos desviados. Yo guardo gran estima por la magistratura, pero hay togas que operan con fines políticos. Son como [los terroristas] de la banda del Fiat Uno blanco» (Berlusconi, después de la detención del juez Renato Squillante, acusado de corrupción 14/5/96. Se refiere a los que lo arrestaron). «Los DS [Democratici di Sinistra] son los inductores de las togas rojas. Nosotros no atacamos a la magistratura sino a unos pocos jueces que se han vuelto el brazo armado de la izquierda y que pretenden allanar a ésta la conquista del poder» (Berlusconi, 1/12/99). «Hay que detener a los jueces de Manos Limpias: son una asociación de delincuentes con licencia para matar que apunta a la subversión del orden democrático» (Vittorio Sgarbi, «Sgarbi quotidiani», Canale5, 16/9/94). «[El juez] Gian Carlo Caselli es la vergüenza de la magistratura italiana. Estamos en pleno fascismo: se comporta como un coronel griego, de modo dictatorial, arbitrario, intolerante. Sus documentos judiciales han conducido a la muerte» (Vittorio Sgarbi, 8/12/94). «En mis televisiones privadas no ha habido jamás programas con ataques porque somos liberales» (Berlusconi, 21/ 5/2006). «Silvio Berlusconi, durante la Mesa del Pueblo de la Libertad, todavía vigente, según testimonios de algunos participantes, ha hablado de una auténtica persecución judicial contra él, que lleva al país al borde de la guerra civil»(Ansa, 29/11/09).
La fe en la democracia. «Se ha recurrido al arma de los procesos políticos para eliminar la oposición democrática. Ya no somos una democracia, sino un régimen. Desde hoy nuestra oposición ha dejado de ser una oposición contra un gobierno para pasar a ser una oposición contra un régimen» (Berlusconi, tras una condena en primera instancia por corrupción, 8/8/98). «La libertad no se puede conquistar en el Parlamento, sino mediante hombres lanzados a una lucha de liberación. Sin la devolución, desde aquí pueden salir órdenes de ataque desde el Norte. Yo estoy seguro de que cuento con diez millones de lombardos y vénetos listos para luchar por la libertad» (Umberto Bossi al «parlamento padano», presente Berlusconi, Ansa, 29/9/2007). «Boicotearemos el Parlamento, abandonaremos el hemiciclo, si es necesario daremos vida a una resistencia para reconquistar la libertad y la democracia» (Berlusconi, 3/3/95). «En Italia hay un Estado manifiesto, constituido por el gobierno y su mayoría en el Parlamento. Luego hay un Estado paralelo: el organizado por la izquierda como forma de poder en las escuelas y las universidades el periodismo y las televisiones, los sindicatos y la magistratura, en Consejo Superior de la Magistratura y en los Tribunales de Apelación Regionales, hasta la Corte Constitucional. Si se consiente a este Estado oculto unirse al Estado patente, tendremos en Italia un régimen vengativo y justicialista, disfrazado de legalidad, hostil a todo aquello que es privado» (Berlusconi, 5/4/2005). «Ahora dirán que ofendo al Parlamento, pero esta es la pura realidad: las asambleas multitudinarias son absolutamente inútiles, por no decir contraproducentes» (Berlusconi, 21/5/2009).
Las buenas maneras institucionales. «El presidente [de la República] Scalfaro es una serpiente, un traidor, un golpista» (Berlusconi, La Stampa, 16/1/95). «¡Cómo que impeachment! A Scalfaro habría que procesarlo ante el Tribunal Supremo por atentado contra la Constitución. De nosotros dos el que ha manejado fondos negros no soy yo, desde luego. Por otro lado, Scalfaro, como juez, hizo que fusilaran a una persona invocando al mismo tiempo el perdón cristiano. En fin: ¡así es este hombre! Ha instaurado un régimen mixto de monarquía y aristocracia» (Berlusconi 18/1/95). «Yo no tengo ningún enfrentamiento con el Jefe de Estado, no tengo motivos; es más: soy un convencido seguidor suyo. Con él tengo una relación muy cordial» (Berlusconi, 28/2/95). «¡A tomar por culo!» (Berlusconi, acompañando el insulto con un gesto de la mano, mientras el presidente emérito Scalfaro denuncia en el Senado el «servilismo» de la política exterior de su gobierno para con los Estados Unidos a propósito de Irak, 27/9/2002). «Que le den por culo a Italia» (tres eurodiputados de la Liga Norte, comentando en el Parlamento Europeo de Estrasburgo la intervención del Presidente de la República Carlo Azeglio Ciampi, 5/7/05). «Estos señores, que han ganado unas elecciones amañadas, han echado mano arrogantemente a las instituciones: el Presidente de la República es uno de ellos» (Berlusconi, refiriéndose al presidente, Giorgio Napolitano, 21/10/06).
Fuente: http://antefatto.ilcannocchiale.it/glamware/blogs/blog.aspx?id_blog=96578

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lunes, 14 de diciembre de 2009

Agresión a Berlusconi: si la política no deja otra alternativa que la violencia


14-12-2009
Gennaro Carotenuto
Giornalismo Partecipativo
Introducción y traducción para Rebelión por Gorka Larrabeiti

El 31 de octubre de 1926 Benito Mussolini acudió a Bolonia para inaugurar el estadio. Anteo Zamboni, un joven de quince años, disparó contra Mussolini, pero no dio en el blanco. Los escuadristas del jerarca Leandro Arpinati lo lincharon en el acto.

Como consecuencia del atentado fallido, apenas un mes después, se aprobaron las "Leyes para la defensa del Estado": anulación de pasaportes, supresión de periódicos antifascistas, disolución de partidos, institución de una policía secreta. El 9 de noviembre se declaró la decadencia del mandato parlamentario de 120 diputados. En este texto, Gennaro Carotenuto sustituye los nombres de la crónica de la agresión de ayer por los del atentado de Zamboni a Mussolini.Silvio Berlusconi acababa de hacer gala de una de sus clásicas secuencias de mentiras y chistes vulgares hablando de un país irreal y diciendo cosas indignas para un dirigente político de un país democrático cuando Anteo Zamboni lo golpeó en la Piazza Duomo de Milán.El malvado Zamboni, siguiéndole el juego al jefe del gobierno al procurarle una herida ligera por suerte, ha dejado al descubierto dos pasajes fundamentales de la crisis italiana.En primer lugar, en un país cuya convivencia civil se desmantela día tras día por culpa del régimen racista y anti-sindical del Pueblo de la Libertad y la Liga Norte, la desesperación de la mayoría puede desembocar en una violencia de la que nada bueno puede nacer, salvo que se trate de una vuelta de tuerca autoritaria que ya forman parte de la idiosincrasia del personaje así como de la coalición que dirige.En menos de una hora del gesto de Zamboni, el ministro de Instrucción, Universidad e Investigación, Margherita Sarfatti (1) pidió leyes especiales. Es posible que este sea el punto de inflexión de un aceleración que hasta ahora se había limitado a ataques escuadristas contra inmigrantes, homosexuales y toxicómanos, pero que ya pretende elevar el punto de mira.En segundo lugar, el gesto execrable del joven Anteo, salvado del linchamiento sólo gracias a las agallas del Ministro de Defensa Leandro Arpinati (Ignacio La Russa, ndt), que justamente ha contado su gesto heroico al telediario del primer canal público, hace evidente cómo sólo una oposición política decidida, firme, consciente y no aventiniana como la actual (encarnada por ese loco [Enrico Letta, del Partido Democrático] que sostuvo que Berlusconi tiene derecho de defenderse no simplemente en los procesos sino también de los procesos) puede salvar la democracia en esta hora grave en la que el jefe del gobierno, con tal de salvar su impunidad, está dispuesto a arrojar al país a un caos que parece estar ya a la vuelta de la esquina.Sólo una defensa decidida de esa división de poderes que está siendo objeto de ataque debido al delirio de impunidad berlusconiano, sólo la defensa decidida de los derechos de los trabajadores, la defensa sin compromisos ni condiciones de los derechos (sobre todo los de los últimos, los migrantes) y del estado social, nuestra escuela y hospitales, la defensa atrincherada de la Constitución republicana puede desarmar a los Zamboni, Zaniboni o Schirru (todos atentaron a la vida de Mussolini) de turno, que ofrecen justo lo que Berlusconi quería: un pretexto.

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martes, 8 de diciembre de 2009

Berlusconi, entre el repudio y la debacle


Editorial de La Jornada
La Jornada
07-12-2009

Las masivas movilizaciones que tuvieron lugar ayer en Roma, en repudio al todavía presidente del Consejo de Ministros de ese país, Silvio Berlusconi, son indicativas de la debacle política que enfrenta quien se ha llamado a sí mismo el mejor primer ministro que podemos encontrar hoy.

La amplia y diversa participación de sectores políticos y sociales en estas protestas –que surgieron a iniciativa de un grupo de jóvenes blogueros y a las que asistieron desde políticos de centro hasta representantes del Partido Comunista– sugiere algo más que una pérdida coyuntural de popularidad de Il Cavaliere, involucrado recientemente en distintos escándalos sexuales: el hartazgo suscitado por un ejercicio del poder desenfrenado, mafioso y corrupto, que ha llevado la institucionalidad italiana a extremos graves de descomposición.

En la vía legal, estas expresiones de repudio son complementadas por el fallo emitido hace casi dos meses por el Tribunal Constitucional italiano que determinó la inconstitucionalidad del llamado laudo Alfano, el cual garantizaba la impunidad a Berlusconi –sobre quien pesan señalamientos por sobornos, fraudes, lavado de dinero, vínculos con la delincuencia organizada y hasta homicidio– y había sido impuesto por la coalición legislativa mayoritaria, sometida al jefe de gobierno.

Dicha resolución judicial ha desbloqueado los procesos emprendidos en contra de este magnate de los medios de comunicación que ostenta el máximo cargo político en Italia, y permite la continuación de juicios pendientes en su contra, entre los que destacan uno por un soborno de 600 mil dólares entregados al abogado inglés David Mills –para que rindiera falso testimonio en favor del mandatario– y otro por presunto fraude fiscal durante la compra de derechos televisivos por Mediaset, el consorcio mediático propiedad de Berlusconi.

A estas acusaciones se suman las realizadas por Gaspare Spatuzza, mafioso arrepentido convertido en informante de las autoridades, durante una pesquisa judicial en contra del empresario siciliano Marcello Dell’Utri, aliado empresarial y político de Berlusconi y cofundador del partido Forza Italia.

El pasado viernes, en una audiencia realizada en Turín, Spatuzza señaló que el hoy primer ministro estuvo vinculado a la organización criminal Cosa Nostra a principios de la década pasada, cuando forjó el emporio mediático-empresarial desde el cual tomó las instituciones italianas y las puso al servicio de sus intereses económicos y de los de sus socios.

En suma, los cuatro periodos de Silvio Berlusconi al frente del gobierno italiano han derivado en un enorme retroceso democrático, institucional y moral en ese país mediterráneo y para la Unión Europea en su conjunto.

Cabe esperar que, en consonancia con las muestras de repudio observadas ayer en la capital de Italia, la sociedad de ese país logre, por los mecanismos institucionales establecidos, sacar del Palacio Chigi a ese empresario metido en la política, llevarlo ante los tribunales correspondientes, para que responda por los delitos que se le atribuyen, y poner fin a una era vergonzosa para Europa y sobre todo para Italia, la cual, por decirlo con palabras del Nobel portugués, José Saramago, no merece el destino que Berlusconi le ha trazado.

http://www.jornada.unam.mx/2009/12/06/index.php?section=opinion&article=002a1edi


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domingo, 6 de diciembre de 2009

Éxito de la manifestación No Berlusconi Day


Un bonito flash contra Berlusconi

06-12-2009
Gorka Larrabeiti
Rebelión

Un millón de manifestantes según los organizadores; 90.000 según el gobierno civil. A ojo el número de manifestantes se acercaba más a la cifra de los organizadores.
"He venido a deciros que, según la Policía, sois 25", bromeó el premio Nobel Dario Fo.
Caras de felicidad, gritos de desahogo. Un éxito.
Roma fue testigo ayer del nacimiento de una nueva forma de hacer política.
Un grupo de blogueros había creado en Facebook la página No Berlusconi Day; en poco tiempo consiguió 300.000 adhesiones. Faltaba ver si el tamtam de Internet tenía reflejo real. Y lo tuvo. Abría la manifestación el eslogan "Berlusconi, dimisión". Se veían muchas banderas rojas. También del partido Italia de los Valores. Pocas del PD. Un estupendo cartel de Berlusconi radiactivo de los Verdes.

Sin embargo, la manifestación de ayer era novedosa en su aspecto y en su organización. Nació a espaldas de los partidos. Predominó el color violeta en la manifestación. Gianfranco Mascia, uno de los organizadores del No B-Day explicaba la novedad del acontecimiento: "Hoy no estamos en una manifestación: este es el día de la 'revolución violeta'", "somos centinelas de la democracia".

Por el palco pasaron intelectuales famosos como Dario Fo y Franca Rame, el director de cine Mario Monicelli o el actor Ascanio Celestini. No hubo políticos. Destacó la intervención de Salvatore Borsellino, hermano del juez Borsellino, víctima de un asesinato ejecutado por la Mafia, y organizado por aparatos del Estado: "El verdadero vilipendio es que gente como Schifani [presidente del Senado y exponente del Pueblo de la Libertad berlusconiano] y Berlusconi ocupen cargos en las instituciones.
Schifani no quiere aclarar las relaciones que mantuvo con la mafia en su bufete. Hoy finalmente algunos colaboradores de la justicia están contando la verdad sobre cómo alcanzó Berlusconi el poder, sobre cómo respaldaron a su partido. Nada me importan las prostitutas y el proceso Mills.
He venido para que la Mafia salga del Estado y de las instituciones, he venido para defender el derecho de Berlusconi a ser juzgado, así podrá disipar las dudas que se abaten sobre él".

En la caseta de Sinistra Critica, Flavia D'Angeli, portavoz de este partido nacido de una escisión de Refundación Comunista, no estaba tan complacida con la manifestación: "Es cierto que ha sido un éxito. Ha habido una gran participación, sin embargo es una ocasión desaprovechada porque revela una manifestación casi personalista hacia Silvio Berlusconi sin completarla con otros contenidos sociales y políticos. No conecta con la cuestión social de la crisis social y económica. Habla poquísimo a los trabajadores que durante estas semanas están protestando por los despidos y el cierre de empresas. Se corre el peligro de que sea sólo una manifestación de la opinión de un día. Puede que mañana estemos como hoy.

En la caseta de Liberazione, Flavio Nobile, secretario de la sección romana del Partido de los Comunistas Italianos, se alegra por el gran éxito de la manifestación y la ve como punto de partida para formar una nueva oposición en el país. Sin embargo, dice Nobile, la manifestación revela la dificultad de construir esa oposición en las fábricas, en los barrios, en las ciudades.
"La red ha conseguido reflejar de modo espontáneo un malestar muy extendido y fuerte. El problema es que políticamente no se ve la capacidad de encontrar una síntesis que dé salida a ese malestar. Con todo, la red sola difícilmente podrá servir para construir un proyecto político, que es lo que necesita este país".

En la caseta de Falce Martello, Roberto Sarti redunda en la idea anterior: "En los últimos años ha habido manifestaciones enormes que sin embargo no tienen un reflejo en las fuerzas políticas".
Cree que, para vehicular el descontento de la calle, a partir de hoy Refundación Comunista debe estar presente en las fábricas para luchar no sólo contra Berlusconi sino contra la patronal.

¿Basta con decir 'Basta'? Después del borbotón de felicidad, de esa llamarada emocional de compartir la calle pidiendo la dimisión de Silvio Berlusconi, a muchos les queda la duda de qué quedará de esta manifestación. Esperemos que sea algo más que un flash de intenso color violeta.

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lunes, 12 de octubre de 2009

Berlusconi y la sociedad italiana


12-10-2009
Guillermo Almeyra
La Jornada

Silvio Berlusconi, como dicen los italianos, posiblemente è cotto (o sea, está ya cocinado), pero el verdadero problema no es él sino las condiciones sociales y las relaciones de fuerza que lo han hecho posible y le han dado una sólida mayoría que le permitió ser primer ministro en cuatro ocasiones y, por otra parte, la recomposición del bloque político-social del bloque de la derecha que lo está marginando tal como una corriente de agua fuerte margina un desecho flotante.

Porque es cierto que el individuo es un corrupto que hizo su fortuna con la mafia y con el poder, es un pervertido y amoral y, además, un payaso, pero lo era también cuando los poderes fácticos, arrastrando detrás de sí media Italia, votaron por él y en cuatro ocasiones le dieron el cargo máximo del Estado. A Berlusconi no lo están minando tanto sus escándalos financieros (que no son nuevos ni recién conocidos) ni su vida de emperador del Bajo Imperio romano constelada de prostitutas, proxenetas y de amantes menores de edad, ni sus relaciones con la mafia. Esos escándalos no sorprenden a los italianos, que los conocieron ya hace decenios con los democristianos y con el gobierno del socialista Bettino Craxi, con el cual comenzó a hacerse rico el actual candidato a la cárcel; es más, incluso un importante sector popular vota por Berlusconi no a pesar de dichos escándalos sino precisamente por ellos, porque de ellos se beneficia, como se beneficia con la mafia y la camorra, y porque su código moral no los condena. Lo que los franceses elegantemente llaman affaires de cu (es decir, el uso libertino del culo propio y de los ajenos) tampoco escandalizan a millones de machistas y de misóginos, y de machismo y misoginia están llenas la gran prensa popular y las principales revistas ilustradas mientras la pornografía adorna todos los kioscos de periódicos y en los colegios todos los días hay casos de alumnos que filman estupros de sus compañeras o coitos para colgarlos en Internet.

El racismo y la xenofobia han envenenado ya la mente de millones de italianos e incluso de obreros y no faltan cotidianamente los más odiosos crímenes racistas contra inmigrados ni el tratamiento racista de las noticias en los diarios serios. La mafia fue siempre un puntal de un padre de la patria tres veces pimer ministro y 11 veces ministro, el democristiano Giulio Andreotti, a quien también sostuvo en su momento el Partido Comunista italiano.

Por lo tanto, aunque media Italia repudia a Berlusconi, sobre todo por su política racista, antiobrera, favorecedora del gran capital, y encuentra en sus robos y su corrupción motivos para querer sacárselo de encima, no es solamente ese repudio lo que está acabando con la carrera política de Il Cavaliere. Porque 200 mil personas que manifiestan contra él en Roma no ocultan el hecho de que esa misma ciudad tiene un alcalde fascista, culpable de matonismo y terrorismo en el pasado, que fue elegido por mayoría popular en una elección muy reñida y concurrida.

¿Por qué entonces Berlusconi se está esfumando como el gato de Alicia en el país de las maravillas? En primer lugar, porque ya no sirve ni al gran capital, que está ligado al capital financiero internacional, ni al Vaticano. El primero habla violentamente en su contra mediante el Financial Times, The Wall Street Journal, The New York Times, pero también, en Italia, por el grupo empresarial que edita La Repubblica y el segundo le ha retirado el apoyo y le cava la tierra bajo los pies mediante el órgano oficial de la curia, Avvenire. Por su parte la Confindustria (la organización de los grandes empresarios) también lo ha abandonado. El aventurero ha causado demasiados daños a la economía italiana y ha aislado a la Italia del establishment de la Europa capitalista, que es indispensable para sacarla del desastre. También ha espantado a la curia, que está demasiado empantanada en los casos del cura Maciel y de la pederastia en los colegios católicos de todos los países como para permitir que el hijo dilecto de la Iglesia, el que ostenta sus siete tías monjas, aparezca desnudo en las tapas de las revistas rodeado de prostitutas bastante baratas. Por lo tanto, Berlusconi está herido por el fuego amigo, es decir, por una disputa interburguesa y por la lucha sorda que combate contra él, en la mayoría y en el gobierno, el fascista Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados, que aspira a sustituirlo. Fini, con el apoyo de los democristianos de derecha, del Vaticano, de la gran industria y de los financieros, busca crear un gran partido del orden, de tipo democristiano de derecha, que establezca reglas del juego capitalista y una ficción de moralidad y de normalidad indispensable tanto para los negocios como para la dominación.

Ante Berlusconi –si éste se viese obligado a huir al extranjero para no ser encarcelado como le sucedió a su padrino Bettino Craxi, también popular y aparentemente poderoso primer ministro– no aparece la sombra de una opción de izquierda, por moderada que sea, porque tal izquierda no existe: lo más probable es un gobierno de derecha ultraconservadora y clerical que blanquee el prostíbulo actual. Eso, de todos modos, llevaría a nuevas elecciones que podrían reservar sorpresas para los conspiradores, ya que Fini no tiene la popularidad de Berlusconi y el centralismo nacionalista de los fascistas choca con el cuasisecesionismo regionalista y antitaliano de la Liga Norte. Pero a favor de la derecha juega el factor de que Italia, por su papel secundario en Europa, la fragilidad de su economía, por el peso del Vaticano, y por la complicidad de Togliatti y el Partido Comunista italiano con los valores capitalistas, jamás tiró a la basura la putrefacta placenta del fascismo.

http://www.jornada.unam.mx/2009/10/11/index.php?section=opinion&article=030a1pol

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lunes, 31 de agosto de 2009

El enemigo de la prensa


Umberto Eco

EL PRIMER MINISTRO ITALIANO, SILvio Berlusconi, quiere amordazar la información. Y en una sociedad enferma como la italiana, la mayoría de los italianos parece dispuesta a aceptar esta enésima prevaricación. El famoso intelectual dice: “yo no estoy de acuerdo”.

Será el pesimismo de la edad tardía, será la lucidez que la edad conlleva, la cuestión es que siento cierta perplejidad, mezclada con escepticismo, a la hora de intervenir para defender la libertad de prensa. Lo que quiero decir es que cuando alguien tiene que intervenir para defender la libertad de prensa eso entraña que la sociedad, y con ella gran parte de la prensa, están enfermas. En las democracias que definiríamos “vigorosas” no hay necesidad de defender la libertad de prensa porque a nadie se le ocurre limitarla.

Esta es la primera razón de mi escepticismo, de la que desciende un corolario. El problema italiano no es Silvio Berlusconi. La historia (me gustaría decir desde Catilina) está llena de hombres atrevidos y carismáticos, con escaso sentido del Estado y altísimo sentido de sus propios intereses, que han deseado instaurar un poder personal, desbancando parlamentos, magistraturas y constituciones, distribuyendo favores a los propios cortesanos y (a veces) a las propias cortesanas, identificando el placer personal con el interés de la comunidad. No siempre estos hombres han conquistado el poder al que aspiraban porque la sociedad no se los ha permitido. Cuando la sociedad se los ha permitido, ¿por qué tomársela con estos hombres y no con la sociedad que les ha dado carta blanca?

Recordaré siempre una historia que contaba mi madre: cuando tenía 20 años, encontró un buen empleo como secretaria y dactilógrafa de un diputado liberal, y digo liberal. El día siguiente al ascenso de Mussolini al poder, este hombre dijo: “en el fondo, vista la situación en que se encuentra Italia, quizá este hombre encuentre la manera de poner un poco de orden”.

Así pues, lo que instauró el fascismo no fue la energía de Mussolini (ocasión y pretexto) sino la indulgencia y relajación de este diputado liberal (representante ejemplar de un país en crisis).

Por lo tanto, es inútil tomársela con Berlusconi puesto que hace, por decirlo de alguna manera, su propio trabajo. Es la mayoría de los italianos la que ha aceptado el conflicto de intereses, la que acepta las patrullas ciudadanas, la que acepta la Ley Alfano con su garantía de inmunidad para el Primer Ministro, y la que ahora aceptaría con bastante tranquilidad si el Presidente de la República no hubiera movido una ceja la mordaza colocada (por ahora experimentalmente) a la prensa. La nación misma aceptaría sin dudarlo (y es más, con cierta maliciosa complicidad) que Berlusconi fuera de velinas, si ahora no interviniera para turbar la pública conciencia una cauta censura de la Iglesia (que se superará muy pronto porque desde que el mundo es mundo los italianos, y los cristianos en general, van de putas aunque el párroco diga que no se debería).

Entonces ¿por qué dedicar a estas alarmas una columna, si sabemos que este periódico llegará a quienes ya están convencidos de estos riesgos para la democracia, y no lo leerán los que están dispuestos a aceptarlos con tal de que no les falte su ración de Gran Hermano y que, además, en el fondo saben poquísimo de muchos asuntos político-sexuales porque una información mayoritariamente bajo control ni siquiera los menciona?

Ya, ¿por qué hacerlo? El porqué es muy sencillo. En 1931, el fascismo impuso a los profesores universitarios, que entonces eran 1.200, un juramento de fidelidad al régimen. Sólo 12 (uno por ciento) se negaron y perdieron su plaza. Algunos dicen que fueron 14, pero esto nos confirma hasta qué punto el fenómeno pasó inadvertido en aquel entonces, dejando recuerdos vagos. Muchos, que posteriormente serían personajes eminentes del antifascismo post-bélico, juraron fidelidad para poder seguir difundiendo sus enseñanzas. Quizá los 1.118 que se quedaron tenían razón, por motivos diferentes y todos respetables. Ahora bien, aquellos 12 que dijeron que no salvaron el honor de la Universidad y, en definitiva, el honor del país.

Este es el motivo por el que a veces hay que decir que no aunque, con pesimismo, se sepa que no servirá para nada. Que por lo menos, algún día, se pueda decir que lo hemos dicho.

* Novelista y semiólogo italiano.

Umberto Eco

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domingo, 28 de junio de 2009

¿De qué es síntoma Berlusconi?


SAMI NAÏR
27/06/2009

Italia, democrática y culta, está hoy gobernada por la demagogia. Gracias a su control del poder mediático y su cultivo de las bajas pasiones, Il Cavaliere ha explotado la decadencia de los grandes partidos políticos

Hemos visto cómo funcionan los totalitarismos del siglo XX y sabemos con toda claridad y exactitud a qué atenernos. Si el Mal pudiera tener un único sentido en política tendría probablemente éste. ¿Debemos, sin embargo, cerrar los ojos ante las aberraciones que se producen regularmente en el centro de democracias consensuales?

La desaparición de la Democracia Cristiana y del Partido Comunista dejó el campo libre
Ninguna democracia está exenta del surgimiento de fenómenos parecidos al berlusconismo
De George W. Bush a José María Aznar, pasando por Tony Blair, hemos tenido que soportar recientemente a unos dirigentes que no dudaban a la hora de sortear las reglas más elementales de la moral para justificar la violación del derecho internacional. Es verdad que tanto americanos como españoles y británicos han echado finalmente, y sin contemplaciones, a esos hombres culpables de perjurio. Pero Italia sigue padeciendo las extravagancias de Silvio Berlusconi y los males de su sistema. Ante él, nuestros amigos intelectuales italianos están desmoralizados, aplastados por algo que están viviendo como una auténtica maldición.
Es inútil recordar con detalle los rasgos, hechos y palabras del personaje: megalómano, vulgar, despiadado con sus adversarios, retorcido e hipócrita con sus aliados, manipulador, amoral y, sobre todo, frívolo, de una frivolidad que lo convierte en impermeable a la vergüenza y al ridículo. Pero es un hombre de negocios prudente, un político astuto, que utiliza su imperio mediático básicamente para fomentar los más bajos instintos de los sectores de la población que le brindan su apoyo.
¿Cómo ha podido llegar hasta aquí el país de Dante y Petrarca? El fenómeno Berlusconi tiene lugar en una sociedad que no sólo es democrática y moderna, sino que también está asentada en una larga tradición cultural. Todos los ámbitos de la inteligencia y de las artes han sido fecundados por el genio italiano: la literatura, la creación pictórica, el cine, la ciencia. Ahora bien, Berlusconi parece que representa lo contrario a toda esa tradición. ¿Por qué entonces sigue ganando elecciones?
Hay dos características de la actual situación en Italia que pueden ayudarnos a avanzar hacia una respuesta. La primera está relacionada con el significado ideológico del "berlusconismo". Lo veamos como lo veamos, el discurso berlusconiano se muestra siempre como la expresión de una voluntad de poder irracional, de tipo casi nietzscheano, surgida brutalmente en el corazón mismo del sistema político italiano. Puesta en escena por el comportamiento de Il Cavaliere, dicha voluntad de poder es inyectada diariamente en el imaginario de la sociedad a través de su imperio mediático. Éste, a su vez, se parece de facto a una suerte de poder "totalitario democrático", si semejante fórmula no fuera contradictoria en sí misma. Pero, ¿no es Berlusconi el propietario legal de este inmenso imperio puesto al servicio de sus ambiciones políticas? ¿No es, aquí, el poder del dinero la base democrática de la voluntad de poder?
Esta situación, de la que todo el mundo es consciente en Italia, viene provocada por la destrucción dramática del sistema de partidos que dominó la vida política durante el último medio siglo. Varios son los factores que han conducido al debilitamiento estructural tanto de las instituciones estatales como del poder de las leyes (hechas, deshechas y rehechas según las necesidades de la voluntad de poder berlusconiana): la disgregación de los grandes bloques políticos, la emergencia de fuerzas minoritarias que han formado alianzas coyunturales, la existencia de un sistema electoral fabricado para que sea imposible crear mayorías amplias y portadoras de programas con vocación estructural, la corrupción localizada en el seno de las políticas públicas con el fin de engendrar lealtades paralelas a la legalidad (clientelismo, zonas de sombra para las actividades mafiosas en la economía...).
La maquinaria berlusconiana se ha compuesto así en el espacio que históricamente dejaron libre, por su desaparición, la democracia cristiana y la izquierda reformista de aquel entonces, encarnada por el difunto Partido Comunista. De estas dos grandes formaciones políticas, queda sólo una derecha disgregada, rota, y una izquierda impotente, que ha ido transformándose en centro-izquierda para acabar hoy convertida en un magma sin identidad definida.
Desde hace casi 20 años, el berlusconismo ha desempeñado fundamentalmente el papel de sustituto de la decadencia de los grandes partidos políticos. Ha introducido una forma de hacer política que no tenía precedentes en Italia desde el fin del fascismo, basada íntegramente en un populismo reaccionario y trivial, típico de los partidos de la extrema derecha tradicional. Entre el racismo de la Liga Norte de Umberto Bossi y el neofascismo soft y empalagoso de Gianfranco Fini en el sur, Berlusconi ha añadido una nota propia: ataques constantes al poder judicial, odio visceral hacia el mundo del espíritu, conversión de los inmigrantes en chivos expiatorios... Este conglomerado de partidos, cimentado sólo para la conquista y conservación del poder, se apoya sin embargo en los estratos de la sociedad que tradicionalmente sostienen a los regímenes autoritarios: clases medias comerciantes, alta aristocracia financiera, bajo proletariado, asalariados abandonados por la izquierda.
Ante eso, la sociedad civil italiana reacciona desde luego con algunos grandes nombres y formando partidos políticos que prometen (como Italia dei Valori del ex magistrado Di Pietro), pero, al carecer de fuerza política de futuro, parece que acabe entregada a sí misma y en la impotencia. La Iglesia católica, concretamente en el norte, se inscribe dentro de ese movimiento de resistencia, prestando ayuda a los inmigrantes y extranjeros frente al odio que los rodea.
La segunda característica que también puede explicar la preeminencia política de la voluntad de poder berlusconiana se refiere al debilitamiento de las condiciones de expresión de la voluntad general en Italia. La existencia de un sistema electoral basado en la representación proporcional integral supone la disolución de la voluntad general en una multitud de voluntades que acaban anulándose. Además, todas las reformas del sistema electoral impuestas por Berlusconi buscan el mismo objetivo: reproducir hasta el infinito la fisiparidad del sistema representativo, favorecer el estallido de la expresión de la voluntad general, generar impotencia política en el contexto de la superpotencia de su imperio mediático.
Dicho de otra forma, el sueño berlusconiano consiste en que la voluntad general deje de ser el resultado de la competición deliberativa entre los partidos políticos y pase a ser asunto del poder mediático, que él controla casi por completo.
La incapacidad que demuestra el modelo político italiano para crear una voluntad general coherente no es la única consecuencia de la existencia de un sistema electoral particularmente nefasto. En realidad, la cuestión de fondo estriba en la descomposición prolongada, desde hace casi 20 años, de las élites políticas y culturales italianas de derechas y de izquierdas. El berlusconismo se manifiesta ante todo como el síntoma de tal descomposición, pero como su base social es ampliamente popular, parece evidente que la responsabilidad de la izquierda italiana también es aplastante.
La principal consecuencia de esta situación es más grave de lo que parece. La disgregación de la voluntad general mayoritaria, unida a la emergencia de la voluntad de poder berlusconiana, conduce de pleno a uno de los vicios más letales de la democracia, denunciado en la Antigüedad griega por Aristóteles: la transformación del sistema democrático en un sistema demagógico. Porque la demagogia, además de ser lo contrario a la ley democrática del término medio, es también la forma de expresión privilegiada de todos los populismos.
A buen seguro que el pueblo italiano se librará de la anomalía berlusconiana. Pero esta experiencia también debe hacernos comprender que ninguna democracia queda exenta del surgimiento de fenómenos parecidos al berlusconismo italiano, cuando descuida la lógica profunda de sus instituciones.
Traducción de M. Sampons.
Sami Naïr es profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.


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martes, 26 de mayo de 2009

¿Seguridad por Berlusconi? ¡Reconducir Italia a la época fascista!


26-05-2009
Ida Garberi
Rebelión

“Cuando vino mi abuela, trajo un poco de tierra española,

cuando se fue mi madre, llevó un poco de tierra cubana.


Yo no guardaré conmigo ningún poco de patria:


la quiero toda sobre mi tumba."

Carilda Oliver Labra, poetisa cubana





La seguridad (del latino “sine cura”: sin preocupación) puede ser definida como “el conocimiento que la evolución de un sistema no producirá estados indeseados”. En términos más simples es: saber que aquéllo que haremos no provocará daños.

En el idioma italiano, como en otras lenguas, el término seguridad no está muy bien diferenciado del término de prevención. Quizás, más que un problema lingüístico, se trata de algo de antiguos conceptos sobre el hado, sobre lo ineluctable y sobre el predominio de la suerte y la fatalidad con respecto a la inteligencia humana.

Y me parece que Berlusconi, con el nuevo decreto ley llamado “ley de seguridad” en cambio no quiere dejar nada al hado, ha creado una norma intolerable e indecente que “legaliza” la xenofobia y representa un desagradable precedente para la democracia italiana, que viene intensamente contaminada por un crimen que castiga por lo que uno es (inmigrante clandestino) y no, por lo que hace, y transforma la condición de pobre en crimen.

¡Y atención a los italianos que quieren tratar de solidarizarse con estas personas indigentes sin ningún derecho, porque por “encubrimiento a la inmigración clandestina” podrían ser condenados a tres años de cárcel!!!

¿Pero entonces dónde está la inteligencia humana? ¿Cómo puede nuestro querido primer ministro pensar que nosotros los italianos no nos damos cuenta de toda esta demagogia electoral, del hecho que no existen fondos del estado para apoyar las nuevas patrullas fascistas, dónde para permitir que ciudadanos privados hagan un trabajo que debería ser hecho por las fuerzas del orden, habrá que cortarle el presupuesto a la policía?

Éste es muy peligroso, me conduce a una época triste de nuestra historia que siempre nuestro querido primer ministro trata de borrar y manipular en los libros de texto, aquella era fascista, un poco molesta porque es demasiado parecida a su gobierno de burla.

Claramente para Berlusconi es correcto privar de los derechos humanos a aquellos pobres clandestinos desesperados, que como bestias de matadero sobre las barcazas en el medio del Mediterráneo, arriesgan su vida en busca del “paraíso”, es decir Italia, porque él sabe con certeza que son “personas alistadas científicamente por las organizaciones criminales.”

Por esta razon también les quitamos el derecho de tener hijos, puesto que si no tienen el permiso de residencia, ya las madres no podrán declarar a los niños ante la Oficina del carnet de identidad, creando así una nueva generación de “no existentes”: pero que me disculpen, ¡no está justificado, con este modo de actuar, que el estado mafioso podrá conseguir una nueva generación de delincuentes ideales, que no resultan tampoco nacidos?

Una vez más mi país es oscuro y tétrico, donde el color negro, no de la piel, pero sí de posibles nuevas “camisas negras”, es lo único que se ve en el horizonte.

Y no soy alamirsta, justo hoy, el 21 de mayo de 2009, Berlusconi hablando en la sede de la Confindustria (Confederación General de la Industria Italiana) ha afirmado que “nuestro parlamento es inepto, inútil y contraproducente, nosotros nececitamos un proyecto de ley popular para solucionar la cuestión” y para completar esta historica frase ha añadido que “también el parlamento europeo es un monstruo que no decide nada.”

Una pregunta a mis compatriotas: ¿qué estamos esperando? ¿Qué por demostración mate a algún parlamentario de la oposición, como ha hecho Mussolini con Matteotti y que luego, como Benito, el 3 de enero de 1925, se declare culpable y cierre el parlamento, a lo mejor amenazando a la burguesía que si no actúa así podríamos ser invadidos por el “morbo comunista” que impera en América Latina?

Atención, compañeros, puedo publicar todavía, por el momento, estas mis palabras, mis artículos sobre mi blog (*), pero si no nos despertamos rápidamente, indudablemente gracias siempre a este “estupendo” decreto sobre la seguridad me oscurecerán, puesto que pudieran acusarme de “actividad de apología o instigación a delinquir desarollada por medio de internet”. El primer ministro está tratando de prepararse el camino como su querido predecesor de Predappio y desgraciadamente me parece que en general la izquierda y la oposición están subvalorándolo, no se dan cuenta de que además de ser dueño de la inmensa mayoría de la información del país, ahora quiere amordazar a aquellos pocos que tratan de gritar la rabia de tiene que asistir de nuevo a un capítulo de nuestra historia tan triste y vergonzosa.

Tiene razón Berlusconi al hablar de un “morbo” que viene del sur, que podríamos ser “contagiados” (a lo mejor!!!!) de la América latina de una nueva maravillosa fuerza que pudiera derivar de la Revolución Bolivariana de Chávez o de la Revolución en Democracia Ciudadana de Rafeal Correa: ¡nosotros, los del primer mundo deberíamos aprender mucha ética, mucha solidaridad y muchas reglas del “buen vivir” de estos presidentes!

¿Pero cuándo nosotros los italianos hemos sido defendidos por nuestro gobierno mientras vivimos en el extranjero? Nuestras embajadas italianas siempre se han preocupado solamente de hacer un pasaporte nuevo, más o menos rápido, en caso de robo… ..y el derecho a votar?

Yo, que vivo en Cuba, no puedo votar porque, como siempre, la culpa es del gobierno comunista que no asegura un servicio de correo confiable para enviar las eventuales papeletas de voto hacia Italia.

En cambio Rafael Correa ha creado hasta un ministerio para tutelar los ecuatorianos en el extranjero y justamente ha hecho una declaración dónde rechaza la aprobación de la ley sobre la seguridad del gobierno italiano, y no lo hace sólo para los ecuatorianos, allí nos da una enorme galleta moral cuando afirma: “La decisión, situada en la estela marcada por las últimas legislaciones aprobadas en el seno de la Unión Europea, desconoce el aporte fundamental que ha realizado y realiza la población inmigrante al sostenimiento de la economía y el Estado de bienestar italianos. Por todo ello, el Gobierno ecuatoriano manifiesta su más profundo rechazo y preocupación ante esta Ley que consagra definitivamente la escalada de criminalización política de las personas migrantes en Italia; se solidariza con éstas, independientemente de su origen y situación administrativa”.

¿Rafael Correa nos enseña a tener una dignidad, a rebelarnos alante un hecho que está violando hasta nuestra Constitución…..un presidente ecuatoriano tiene que hacernos reflexionar?

¿ Las cadenas de televisión del primer ministro no nos permiten hacerlo?

Todo me parece una horrible pesadilla, donde, nosotros, los italianos, olvidamos el coraje, como afirma Roberto Saviano(**)… “los pocos italianos indignados y todos confinados en sus respectivos territorios, se sienten cada vez más solos y sin fuerzas.”

En nuestro país los únicos que han tenido el ánimo de decir no a este sistema fueron justamente los emigrantes (será por este hecho que Berlusconi les teme y no los quiere en Italia?) y como Roberto Saviano cita: “Las dos más importantes revueltas espontáneas contra las mafias, en Italia, no fueron hechas por italianos sino por africanos. En diez años sucedió solamente dos veces, sobre la ola del desdén y el fin del aguante, que hubo manifestaciones de plaza no organizadas por asociaciones, sindicados, sin autobús y sin partidos. Manifestaciones espontáneas. Y fueron hecha por africanos. Quien gritó: “Ahora basta ya” a los capataces, a los clanes, a las familias fueron africanos. En Castelvolturno, el 19 de septiembre de 2008, después de la matanza a manos de la camorra, en que fueron asesinados seis inmigrados africanos: Kwame Yulius Francis, Samuel Kwaku y Alaj Ababa, del Togo, Cristopher Adams y Alex Geemes de Liberia y Eric Yeboah de Ghana. Joseph Ayimbora, de Ghana, fué hospitalizado en graves condiciones. Las víctimas eran todos jóvenes, el más anciano de ellos tenía algo más de treinta años: sube la rabia y estalla una revuelta delante del lugar de la matanza. La revuelta hace llegar telecámaras de diferentes partes del mundo y las imágenes que eran transmitidas eran aquellas de un pueblo entero que arriesgaba todo para exigir atención y justicia.”

“Nadie se rebela en Italia. Sólo los africanos lo hacen. Y haciéndolo defienden la ciudadanía por todos los italianos. Defienden el derecho a trabajar y vivir decorosamente y defienden el derecho a la tierra. La agricultura fue un recurso fundamental que los mecanismos mafiosos han disgregado lentamente convirtiéndola en el ámbito de especulaciones criminales. Los africanos que se han rebeladoo fueron todos a Italia en barcazas. Y se han rebelado todos, clandestinos y legales. Porque, a todos, las organizaciones les chupan sus recursos, su sangre y su dinero.”

“La población africana introdujo, en el vivir cotidiano del sur Italia, los anticuerpos fundamentales para enfrentar a la mafia, anticuerpos que a los italianos parecen faltar. Anticuerpos que nacen del elemental deseo de vivir.

A los africanos, el silencio no les pertenece y tampoco la percepción de que todo siempre fue así y siempre lo será. La necesidad de abrirse nuevos espacios de vida los obliga a la supervivencia pero también a la defensa del derecho. Y éste es el principio de toda la verdadera batalla contra las familias mafiosas.”

En su artículo Roberto Saviano acaba recordándonos que “aquella parte de Italia que se comportó en estos años entendiendo y acogiendo a los emigrantes, es aquella parte que ve en los extranjeros nuevas esperanzas y nuevas fuerzas para cambiar en Italia lo que no hemos logrado cambiar.”

Quizás, lo que le falte a Italia sea un hombre valiente y desdeñoso del peligro, que como Rafael Correa pueda tener el ánimo de solicitar y declarar, esta vez hablando de Italia (y de un partido político que hasta ahora no existe) y no del Ecuador: “Tenemos la necesidad de volver a tener una Patria y ésta tiene que ser nuestra inspiración, la de un puñado de ciudadanos que decidimos liberarnos de los grupos que han mantenido secuestrada a la Patria, y así emprender la lucha por una Revolución Ciudadana, consistente en el cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente, sistema perverso que ha destruido nuestra democracia, nuestra economía y nuestra sociedad entera”.

(*) blog.libero.it/idagarberi

(**) autor del libro contra la camorra, la mafia napolitana, del titulo “Gomorra”

*la autora es la responsable de la página en italiano del sitio web de Prensa latina

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viernes, 8 de mayo de 2009

Lieberman a Europa: Dad Tres Meses a Irán


07/05/2009
A pesar de la presión norteamericana a Israel para que respalde una solución de dos estados en la Palestina ocupada y la notificación a través de diferentes canales de que Washington está dispuesto a iniciar un acercamiento a Irán, los líderes israelíes continúan manteniendo posturas encontradas con respecto a la República Islámica.


En Washington, el presidente israelí, Shimon Peres, reafirmó a la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que Israel no se oponía a los intentos de acercamiento de la Administración Obama hacia Irán con respecto a su programa nuclear. “Yo dije que si quieres diplomacia, espero que tengas éxito. Israel no está presentando ultimátums a EEUU.”

Peres dijo a Haaretz que él “no exageraba” si decía que sus conversaciones con Clinton fueron “extraordinarias”, y añadió: “No veo una contradicción entre la postura de la secretaria de Estado y la de Israel.”

A miles de kilómetros de distancia, el ministro de Exteriores israelí y líder del partido extremista Yisrael Beitenu, Avigdor Lieberman se separó de la postura adoptada por Peres y presentó ultimatums a Europa. Él dijo al primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, que el diálogo con Irán debía ser limitado y que “si dentro de tres meses queda claro que los iraníes continúan con su postura y no detienen su programa nuclear, la comunidad international estará obligada a tomar medidas prácticas contra ellos.”

Italia es el principal socio comercial de Irán en Europa.

Durante el encuentro, que se extendió durante más de una hora, Lieberman trató de convencer a Berlusconi para que buscara persuadir a Rusia para que cortara sus vínculos con Hamas y Hezbollah “que son organizaciones terroristas que actúan contra los aliados de Occidente en Oriente Medio, incluyendo el primer ministro libanés, Fuad Saniora, y el presidente egipcio, Hosni Mubarak.”

Lieberman fue más allá y dijo a Berlusconi que el gobierno israelí estaba formulando en la actualidad una nueva política con respecto al proceso de paz y subrayó que cualquier futuro acuerdo debía preservar la seguridad de Israel y “garantizar el crecimiento económico” de los palestinos.

En su encuentro con el ministro de Exteriores de Italia, Franco Frattini, el día anterior, Lieberman dijo que se abstuvo de apoyar la idea de un estado palestino – que es un punto fundamental en los esfuerzos occidentales para resolver la crisis de Oriente Medio.

Lieberman, en su primer viaje al extranjero, llegó a Francia el martes por la tarde. Se espera que responsables gubernamentales de Francia interroguen a Lieberman acerca del “proceso de paz”, Gaza, Líbano, Siria e Irán.





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