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viernes, 14 de mayo de 2010

La OTAN admite que mató a un 76% más de civiles en Afganistán


El Pentágono afirma que entre enero y abril de este año un total de 90 personas murieron como consecuencia de ataques norteamericanos y aliados.
14 de mayo de 2010
Reuters / EP, Washington

El número de civiles que han muerto a consecuencia de ataques del Ejército estadounidense y de fuerzas de la OTAN en Afganistán ha crecido en el primer tercio de 2010 un 76 por ciento respecto al mismo perido de 2009, informó este jueves el Pentágono.

Citando estadísticas de la OTAN, el Pentágono afirmó que entre enero y abril de este año un total de 90 civiles murieron como consecuencia de ataques estadounidenses y aliados, lo que supone un incremento del 76 por ciento respecto a la cifra de este mismo periodo en 2009, cuando el número de bajas civiles fue de 51 personas.

El Ejército de Estados Unidos se ha planteado como uno de sus objetivos prioritarios el reducir las bajas civiles en la ofensiva contra las milicias talibán afganas, debido a que cree que ganarse el apoyo de la población es crucial para aislar a los insurgentes y ganar la guerra en el país centroasiático.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reafirmó en este compromiso este miércoles, cuando afirmó que los militares estaban haciendo todo lo posible, incluso arriesgar su propia seguridad, para evitar que se produjeran bajas «entre personas que no están en el campo de batalla».

El oficial de la OTAN que presentó los datos ante los medios hizo incapié en que este incremento de las muertes de civiles se enmarca dentro de la ofensiva emprendida por fuerzas estadounidenses y de la Alianza contra los bastiones talibán en el sur del país.

Por otro lado, según datos de la ONU, las tropas afganas y extranjeras mataron en 2009 a un 25 por ciento menos de civiles que en 2008, mientras que el número de insurgentes muertos se incrementó un 40 por ciento.

http://www.diariodesevilla.es/artic...

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jueves, 29 de abril de 2010

Prisioneros afganos padecen abusos en cárcel secreta en una base EE.UU.


(Foto: Prisioneros afganos padecen abusos en cárcel secreta en una base EE.UU.).

Prisioneros afganos recluidos en una cárcel secreta en la base militar estadounidense de Bagram, están siendo objeto de abusos constantes, según han denunciado nueve testigos. El Ejército norteamericano, que ha negado la existencia de un centro secreto, ha prometido investigar estas denuncias.

La base de Bagram, que se remonta a la época soviética, albergó durante un tiempo una controvertida prisión en la que hubo cientos de reclusos. Dicho centro fue trasladado a otro complejo, pero, según fuente, se seguirían cometiendo abusos, incluso después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, prometiera acabar con la tortura.

"Lo llaman el Agujero negro", explicó Sher Agha, que pasó seis días en dicha instalación el pasado otoño. "Cuando nos ponen en libertad, nos dicen que no contemos historias a los de fuera porque nos perjudicará", precisó.

Según los testigos, las celdas son frías y no se puede dormir. Además, en las celdas había todo el tiempo una luz que les impedía saber si era de día o de noche. "No podía dormir, nadie podía dormir porque había una máquina que hacía ruido", relata Mirwais, que asegura haber estado en esta cárcel secreta 24 días. "Había una pequeña cámara en mi celda y si estabas durmiendo venían y te molestaban", añadió.

Los prisioneros, que fueron entrevistados por separado, relataron todos historias similares. Muchos de ellos aseguran que fueron golpeados por soldados estadounidenses en el momento de su arresto antes de ser llevados a prisión. Mirwais dijo que había perdido varios dientes por el golpe de la culata de un arma. Todos ellos aseguran que no fueron visitados por el Comité Internacional de la Cruz Roja y que sus familias no sabían dónde estaban.

Los ex prisioneros explicaron que fueron encarcelados en la prisión secreta antes de ser trasladados al centro principal de detención en Bagram, un nuevo complejo llamado Instalación de Detención, en Parwan. El traslado de los presos de Bagram a este nuevo centro se produjo a principios de este año.

La cadena británica trasladó las alegaciones de abusos en el centro secreto al Ejército estadounidense en Bagram, que negó categóricamente su existencia. "Nunca he oído de ello. Esta es la única instalación de detención en Afganistán", afirmó el vicealmirante Robert Harward, quien está a cargo del centro de Parwan. No obstante, el Ejército norteamericano prometió investigar los supuestos abusos.

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Insurgentes afganos atacan cuartel de seguridad de la OTAN


Cuatro muertos y 30 heridos causó un grupo insurgente al atacar la base de una importante empresa privada de seguridad colaboradora de la OTAN en la conflictiva ciudad sureña de Kandahar, según comunicaron hoy fuentes oficiales. Esa compañía brinda servicios de escolta a las caravanas logísticas de las tropas de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), que ocupan el sur de Afganistán.

El portavoz del gobernador de la provincia, Salmai Ayubi, explicó a medios informativos que esa acción se registró anoche en las instalaciones de esa compañía a unos dos kilómetros del aeropuerto de Kandahar, donde se ubica la base principal de la ISAF.

Ayubi precisó que al menos cuatro agentes de seguridad murieron junto con dos de los atacantes y otros 30 guardias que trabajan en las instalaciones resultaron lesionados en el ataque, que duraron más de dos horas.

Un comunicado de los insurgentes insertado en Internet asegura que mataron al menos a 15 miembros del personal de seguridad, hirieron a unas 60 personas y destruyeron alrededor de 60 vehículos.

Mientras, un ómnibus de pasajeros explotó al detonar una bomba colocada en una carretera y ocasionó 12 muertos y cuatro heridos en la provincia oriental afgana de Khost.

El jefe gubernamental del distrito de Tanai, Daulat Khan Qayum, reportó que el vehículo se incendió y los cuerpos de los pasajeros resultaron quemados.

Qayum no responsabilizó a ninguno de los contendientes al aclarar que las minas y explosivos son adosados en los caminos tanto por los ocupantes de Estados Unidos y la OTAN como por los insurgentes afganos.

Estadísticas de la ONU muestran que más de dos mil 400 civiles perdieron la vida en el 2009 la mayoría por ataques aéreos y terrestres de las tropas internacionales.

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martes, 2 de marzo de 2010

Vivir en Kabul


“No habrá estabilidad hasta que se acabe con la impunidad”

Colaboradora de Radio Nacional de España y ‘El Mundo’, Mónica Bernabé es la única periodista española residente en Kabul. A través de su experiencia en el país crítica la gestión de Karzai y las tropas ocupantes.

Roberto Montoya, Madrid
Miércoles 24 de febrero de 2010.

Por inquietud social y periodística viajó por primera vez tres semanas a Afganistán en el año 2000 y no dudó en esconderse bajo un burka para poder moverse por el país y escudriñarlo todo. Mónica Bernabé quedó impactada con la situación que vivían especialmente las mujeres bajo el Gobierno talibán. A su vuelta a Catalunya consiguió apoyos para fundar la Asociación por los Derechos Humanos en Afganistán (ASHDA, www.afgancat.org), de ayuda a las mujeres afganas, y volvió a ese país una y otra vez cada año, hasta que en 2007 decidió radicarse en Kabul.

Es colaboradora de RNE, de El Mundo y otros medios. Es la única periodista española que vive permanentemente en Afganistán, y no duda en visitar a mujeres presas, o meterse en un feudo talibán, o en empotrarse con las tropas occidentales durante sus ofensivas militares.

DIAGONAL: ¿Cómo analizas la Conferencia de Londres de enero? Ahora EE UU quiere dialogar con los talibán y “ofrecerles trabajo”. ¿Es soborno a cambio de paz?

MÓNICA BERNABÉ: Ha sido una puesta en escena que no servirá para nada. El hecho de que el responsable de las tropas internacionales en Afganistán, el general Stanley Mc- Chrystal, defienda la negociación con los talibán pone en evidencia la fuerza de éstos. Algunos consideran que las tropas internacionales quieren estabilizar el país como sea para poder salir de allí cuanto antes, sin importarles el legado que puedan dejar. Creo que hay que trabajar para depurar el Gobierno y el Parlamento de señores de la guerra, y no para incluir más personajes de esa calaña.

D.: Los talibán han rechazado la oferta. ¿Esto supone que ha fracasado?

M.B.: Muchos de los combatientes que engordan las filas talibán son hombres que lo hacen forzados o por razones económicas. Se dice que los combatientes de los talibán cobran mucho más que los soldados del ejército afgano. Cuando EE UU inició la guerra en Afganistán en 2001 optó también por pagar y facilitar armas a los señores de la guerra de la Alianza del Norte –muchos de ellos criminales de guerra que destruyeron buena parte de Afganistán a principio de los ‘90–, en vez de desplegar sus propios efectivos sobre el terreno, para ahorrarse vidas propias y dinero. Esos señores de la guerra pidieron luego ser recompensados por la ayuda prestada en hacer caer el régimen talibán, y la comunidad internacional aceptó que entraran a formar parte del Gobierno y Parlamento afganos. Está claro que intentar ganar una guerra a golpes de talonario no lleva a ninguna parte.

D.: ¿Quiénes son los que están ahora en el Gobierno de Karzai?

M.B.: Karzai pactó con los principales señores de la guerra para ganarse los votos en sus zonas de influencia, ofreciéndoles cargos en el nuevo Gobierno. Y así ha sido: los dos nuevos vicepresidentes de Karzai están entre los principales señores de la guerra del país, Mohammad Qasim Fahim y Karim Khalili, cuyos crímenes han sido denunciados en repetidas ocasiones por asociaciones de derechos humanos. El único candidato que se oponía a Karzai en las elecciones y que finalmente se retiró, Abullah Abdullah también es un señor de la guerra, aunque durante la campaña electoral se presentaba falsamente como una alternativa democrática a Karzai. Abdullah representa a la población de etnia tayika, como Mohammad Qasim Fahim, el señor de la guerra que pactó con Karzai y que ahora es vicepresidente. De hecho, Karzai pactó con Fahim para eso, para debilitar a su rival.

D.: ¿Hay una presión real de EE UU, la OTAN, la UE contra la corrupción y las violaciones de DD HH?

M.B.: Rotundamente, no. Ni EE UU, ni la OTAN, ni la UE condicionan su apoyo financiero a que se respeten los derechos humanos. El día después de ser proclamado presidente el pasado noviembre, Karzai compareció ante los medios para asegurar que su nuevo Ejecutivo sería un Gobierno limpio, pero estaba acompañado de sus dos nuevos vicepresidentes, los señores de la guerra Fahim y Khalili. Para la población afgana, aquello supuso un insulto, mientras la comunidad internacional miraba hacia otro lado.

D.: ¿Qué características tiene el ejército afgano al que se pretende delegar la seguridad?

M.B.: El primer ministro de Defensa tras la caída del régimen talibán en 2001 fue Mohammad Qasim Fahim, el mismo criminal de guerra que ahora se ha convertido en vicepresidente de Karzai. Fahim fue uno de los señores de la guerra que contribuyó a la caída del régimen talibán en 2001 y al que después se le recompensó con ese cargo. Fahim, de etnia tayika, promovió el alistamiento de hombres de su etnia y colocó a sus correligionarios en los rangos más elevados del ejército. Los militares tayikos predominan en el ejército, lo que dificulta la lucha contra la insurgencia, dado que en el sur, donde los talibán son más fuertes, la mayoría de población es de etnia pastún y ven con recelo a los tayikos. Muchos de esos soldados ni saben hablar pastún, lengua mayoritaria en esa zona. Hablan dari, la otra lengua oficial.

D.: ¿Con Karzai se ha avanzado en los derechos civiles?

M.B.: Decir que no ha mejorado nada sería faltar a la verdad. Por muy desastrosa que sea la situación ahora a nivel social, aún lo era peor durante la época de los talibán. Los avances sociales, no obstante, los atribuiría más al trabajo realizado por la sociedad civil y la presión internacional que a méritos de Karzai. El que la nueva Constitución afgana reconozca la igualdad de derechos de hombres y mujeres –al menos sobre el papel– fue gracias a la presión de las asociaciones de mujeres afganas, que presentaron toda una serie de enmiendas al proyecto original.

D.: ¿Como ven los afganos a las tropas extranjeras?

M.B.: Si se pregunta a un afgano si quieren que las tropas continúen en Afganistán, todos contestan que no. Quieren que se vayan. Pero cuando les dices si quieren que se vayan mañana mismo, contestan que no, que antes deben estabilizar la situación. La población sabe que si se retiran, Afganistán se hundirá y revivirá lo vivido en los ‘90, cuando los diferentes señores de la guerra luchaban por el poder. Esos mismos son los que ahora mantienen una paz “táctica” a cambio de repartirse el poder.

D.: ¿Y la gente cómo ve a esos señores de la guerra?

M.B.: Una encuesta de 2004 de la Comisión Independiente de DD HH de Afganistán reveló que el 76% consideraba que para conseguir la paz y estabilidad era indispensable apartar a esos criminales de guerra del poder y hacer justicia con las víctimas. Sin embargo, la población ve que la comunidad internacional tiene a esos señores de la guerra como interlocutores. Y ellos eran los que cortaban los pechos a las mujeres, clavaban clavos en la cabeza de los prisioneros, o los quemaban con aceite hirviendo. ¿Cómo va a confiar la población en un Gobierno en los que hay personajes como esos? La gente quiere paz, pero una paz con justicia. Hasta que eso no esté en la agenda internacional, hasta que no se acabe la impunidad será imposible estabilizar Afganistán por muchas tropas que se envíen.

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sábado, 27 de febrero de 2010

Afganistán es sólo el primer paso en la partida de ajedrez por el control de los recursos de Asia Central


Michael Payne
Uruknet

Aunque no se informó en la prensa usamericana dominante, hay una lucha muy intensa en marcha entre los EE.UU. y China para determinar qué país va a surgir como la presencia dominante en Asia Central. Estos dos gigantes económicos, EE.UU. en rápido decrecimiento y China en rápido crecimiento, saben muy bien que su futuro económico depende de su capacidad para adquirir los recursos indispensables, en el caso de los EE.UU. principalmente el petróleo mientras que para China son petróleo y gas natural.

La región específica de Asia Central de la que hablo, rica en gas natural y petróleo, incluye la India, Pakistán, Afganistán, China, Uzbekistán, Tayikistán y Turkmenistán. Rusia, que limita con la región, e Irán, también son actores claves. Los oleoductos previstos para el transporte de estas riquezas están en el centro de la lucha que determinará quién las controlará en el futuro. Para comprender la magnitud de esta lucha tenemos que comenzar por el examen de la estrategia que EE.UU. está llevando a cabo en Afganistán y Pakistán en relación con sus mayores objetivos en Asia Central.
Obama habla de un aumento de tropas en Afganistán, pero que sólo representa la fase inicial en la estrategia global que Estados Unidos está llevando a cabo en Asia Central. El objetivo es establecer una presencia militar en Pakistán. Ha habido una presión constante de EE.UU. sobre el gobierno de Pakistán para que sus tropas incrementen las acciones contra los insurgentes en Waziristán del Sur, cerca de la frontera con Afganistán, así como contra los talibanes en otras zonas.
EE.UU. también está aumentando el uso de aviones no tripulados en Pakistán en las zonas remotas con el permiso, a priori reacio, del ejército pakistaní. Pero, al parecer, esto no es suficiente y ahora los operadores del programa de vuelos teledirigidos desean ampliarlo a Baluchistán, la provincia más grande de Pakistán, y a su ciudad más grande, Quetta. Si los líderes de Pakistán permiten esto, el uso erróneo de estos aparatos en las ciudades estaría abriendo la puerta a la violencia civil masiva que podría conducir a un desastre nacional.
Sin duda, todas estas medidas en Afganistán y la creciente presión sobre el gobierno de Pakistán hacen presagiar que Estados Unidos se involucrará aún más en la guerra en otra nación soberana. También es evidente que Obama ha adoptado plenamente la doctrina Bush de guerra preventiva, es decir el ataque dentro de las fronteras de cualquier nación que sea considerada por EE.UU. como un lugar donde exista el "enemigo".
Los gasoductos existentes en Asia Central actualmente sólo pueden aportar una fracción pequeña del total de petróleo y gas que llega al mercado. Las naciones de Asia Central e Irán están muy ansiosas por vender más gas y petróleo. Los EE.UU., Europa, Rusia, India, Pakistán y China están ansiosos por comprar más. Lo único que frena el transporte deseado de gas y petróleo es la construcción de nuevos gasoductos. Eso es lo que este juego de ajedrez está poniendo de manifiesto y por qué los EE.UU. y la OTAN están en el centro de toda la acción y actividad.
La razón por la que EE.UU. está poniendo su mirada en Baluchistán y en la ciudad de Quetta es que esta zona ha sido identificada como un corredor clave para el tránsito del gas natural y el petróleo. Hay planes para dos oleoductos a través de Baluchistán: el IPI, del que forman parte Irán-Pakistán-India y EEUU es totalmente contrario a la participación de Irán; y TAPI, del que forman parte Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India.
Desafortunadamente, las tribus de los talibanes en Afganistán no están por la cooperación y por eso deben ser pacificados. Esto es más fácil decirlo que hacerlo.
En Baluchistán, China ha proporcionado fondos y conocimientos técnicos para construir un puerto de aguas profundas en Gwadar y así contar con con una terminal de tránsito para las importaciones de crudo procedentes de Irán y África a la región china de Xinjiang. Este puerto estratégico, junto con enlaces por ferrocarril y carretera que unen Pakistán con Afganistán y las naciones de Asia Central dará a China una apertura importante hacia los mercados de Asia Central las fuentes de energía. EE.UU. está tratando de contrarrestar estos movimientos de China por todos los medios posibles, dado que ve una competencia directa a sus intereses.
China también ha sido muy agresiva al negociar la compra de gas natural en Asia Central, lo que ha dado como resultado la puesta en marcha de un gasoducto de 1.833 kilometros que conecta los yacimientos de gas en Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajstán. En 2013, las ciudades chinas de Shanghai, Guangzhou y Hong Kong van a recibir grandes cantidades de gas. Esto equivale a una derrota contundente de las propuestas de EE.UU., que fueron rechazadas.
Así que si alguien todavía piensa que el aumento de tropas en Afganistán está estrictamente destinado a derrotar a los talibanes y los restos de al-Qaida, es hora de volver a pensar. Éste es el punto de lanzamiento de nuevas metas para el control final de la región de Baluchistán. La amenaza de Irán de convertirse en un jugador importante por sus recursos de gas y petróleo y el deseo de China de participar también en esa zona deben ser neutralizados a toda costa.
Sólo estamos en la etapa inicial de un nuevo capítulo en este juego de ajedrez que enfrenta a EE.UU. con China en el logro de una posición dominante en los recursos naturales del mundo, principalmente petróleo y gas, en los próximos años. Hasta la fecha, China ha utilizado la diplomacia y las negociaciones en todo el mundo y se ha mantenido completamente al margen de la participación en las guerras. Por el contrario, EE.UU. han iniciado las guerras y las ocupaciones de Iraq y Afganistán con enormes costos para alcanzar sus objetivos.
Vamos a escuchar más y más informes de diversos tipos de incursiones [de EE.UU.] en Pakistán por diversos medios, el uso de aviones no tripulados en gran medida se intensificará y Blackwater (ahora se llama XE) está operando clandestinamente en Islamabad, la capital paquistaní. Habrá que adivinar si EE.UU. y/o tropas de la OTAN hacen incursiones en Pakistán pero, si eso sucede, entonces la situación podría llegar a ser muy grave.
Lo que estoy describiendo no es una teoría sin fundamento. Ha sido bien documentado, no en la prensa occidental sino por los principales medios de noticias de Asia; el Asia Times, con sede en Hong Kong, sigue de cerca esta partida de ajedrez que se está jugando. No hay ningún gran secreto en esa zona del mundo en cuanto a lo que realmente está sucediendo y por qué.
En este punto, China está ganando la partida de ajedrez debido a su capacidad para utilizar la diplomacia en la obtención de recursos. El peligro es que EE.UU., en lugar de utilizar la diplomacia, se compromete a utilizar la “persuasión” militar para lograr sus objetivos. Llevar a cabo tales políticas agresivas militares en una región donde cuatro naciones cuentan con capacidad nuclear -Rusia, China, India y Pakistán– hace que el juego se mueva en una fase muy peligrosa.
Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por María Valdés
Fuente: http://www.uruknet.info/index.php?p=62015

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miércoles, 17 de febrero de 2010

Líderes afganos califican la ofensiva de EE.UU. de “imbécil y trágica”


18-02-2010
Gordon Duff
Veterans Today/ICH
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El año pasado una serie de contratistas fueron expulsados de Afganistán por el infame vídeo que muestra a imbéciles desnudos involucrados en una ceremonia malsana. Lo que no sabíamos es que debe de haber sido la gente que planificó la ‘oleada’ estadounidense con el fin de estabilizar Afganistán, que suministró la inteligencia para el general McChrystal, que en realidad podrían haber escrito su informe. Altos dirigentes del pueblo afgano se refirieron a nuestra operación en la provincia Helmand con marines estadounidenses y tropas británicas. La llamaron “imbécil” y "trágica,” criticando casi cada aspecto como mal informado, desorientado o simplemente erróneo.

Los “Jirgas” (consejos) tribales, el verdadero gobierno de Afganistán, los verdaderos gobernantes de ese Estado fraccionado, apoyan una cosa ahora: que EE.UU. se vaya de Afganistán y librarse de Karzai, a quien ven no sólo como títere estadounidense sino como uno de los seres humanos más inútiles. No hay necesidad de escatimar las palabras. En realidad lo estoy haciendo. Sus verdaderas expresiones son mucho peores que cualquier cosa que se pueda imprimir, su furia, sus palabras y sus lágrimas.

UN ENORME DISPARATE

Las noticias salen de Afganistán. Cada acción que emprende EE.UU. llega a blogs de todo el mundo a través de una red de expatriados afganos que están en continua comunicación. Ya se sabe: Nuestra “invasión,” que combinó fuerzas afganas con estadounidenses y británicas, no se ha orientado en nada contra bastiones talibanes sino que más bien ha atacado áreas controladas por oponentes a Karzai que estaban dispuestos a negociar un gobierno legítimo.

Para el pueblo de Afganistán, el gobierno de Karzai fue establecido por extrema idiotez en primer lugar, por la incapacidad del gobierno de Bush de comprender que Afganistán no iba a ser gobernado por brutales señores de la guerra de la “Alianza del Norte” que son los enemigos étnicos de la mayoría de la población de Afganistán. El que se haya colocado al débil Mohammed Karzai como presidente y que se le haya apoyado mediante una elección fraudulenta sólo ha empeorado las cosas.

UTILIZACIÓN DE LA “CONTRAINSURGENCIA” PARA RECLUTAR TERRORISTAS

Estadounidenses, británicos y el “Ejército Afgano” simplemente no son muy buenos en muchas cosas. Afganistán lo ha demostrado. Parece que no somos capaces de ver la diferencia entre una planta de adormidera y el trigo, no podemos encontrar a Osama bin Laden, muerto o vivo, y no conocemos la diferencia entre un talibán y nuestro propio trasero. Los informes sobre las operaciones son claros. Nos las arreglamos para atemorizar, tratar brutalmente e indignar a cientos de miles de personas que no tienen nada que ver con los talibanes, o por lo menos no tenían nada que ver.

Ahora, “ellos” lo están repensando. Es el mensaje que se está recibiendo en todo el mundo.

Los dirigentes tribales dicen:

Tenemos a millones de jóvenes que llegan a la mayoría de edad. EE.UU. no se da cuenta de ello. Cada uno se convertirá en un combatiente con un propósito en la vida: liberar va su país y expulsar a los invasores extranjeros. Cada niño que ves será un soldado entrenado, con una Kalashnikov. Combatiremos un siglo si es necesario. Preguntad a Gran Bretaña, preguntad a Rusia, ellos lo saben.

¿Por qué tenía que venir EE.UU., unirse a elementos criminales, a señores de la guerra brutales, a asesinos en masa, a gente cuya única historia es brutalidad hacia su propia gente? ¿Por qué fue tan estúpido EE.UU. como para pensar que los respetaríamos cuando ellos y sus secuaces hacen llover las bombas sobre nuestros hijos?

LA ‘OLEADA’ FRACASADA EN IRAQ, LA AUTÉNTICA VERDAD

EE.UU. la llama “la oleada” o “el despertar suní.” De todos modos fue un engaño. El general Petraeus pagó millones en sobornos a señores de la guerra, en su mayoría suníes, y puso a los miembros de las milicias que combatían a EE.UU. en su nómina. Los combates se extinguieron, la mayor parte de las tropas estadounidenses se retiraron a áreas seguras y reivindicamos una victoria. ¿Qué logramos en realidad?

Bueno, años más tarde seguimos allí e Iraq se hace menos estable cada día que pasa. Los “dirigentes” que pagamos reconstruyeron el viejo partido baasista, ahora sin Sadam para dirigirlo; es simplemente una masiva organización criminal involucrada en asesinatos diarios, secuestros y en el crimen organizado. Creamos un país plagado por una mafia que construimos; ahora ya nadie pide que nos vayamos, todos están muertos de miedo.

Gracias, general Petraeus. Como con el general Westmoreland en Vietnam, “dirigimos las noticias” y “nos ajustamos al guión” pero nuestra estrategia fue una ficción, fue simplemente una manera de admitir el fracaso y mentir al respecto. Nos proponemos hacer exactamente lo mismo en Afganistán pero no era simplemente necesario que fuera así.

LO QUE PODRÍA HABER HECHO UN DIRIGENTE MILITAR COMPETENTE Y BIEN INFORMADO

Es difícil obtener buenas informaciones y tomar buenas decisiones si se está sentado en Kabul o Washington, rodeado de narcotraficantes y ladrones, incluso por gente peor en Kabul. Todos los contactos tienen sus propias intenciones, todos mienten. ¿Quiénes son nuestros consejeros? Bueno, en primer lugar, todo el mundo sabe que la familia de Karzai ayuda a dirigir el mayor cártel de droga del mundo. De hecho, el mayor proyecto civil que EE.UU. ha hecho en Afganistán fue la reparación de una represa que produce electricidad para Kandahar, una represa que también suministra irrigación para la mayor parte de los cultivos de opio de Afganistán. Estadounidenses mueren para proteger su seguridad. “No se preocupen, ninguna planta de adormidera será dañada al componer este cuadro.”

EE.UU. tuvo la oportunidad de sentarse con Pakistán y otras potencias regionales, algunas con las que no hablamos, y presentar una solución económica que podría asegurar una estabilidad duradera para las regiones tribales que están primordialmente dentro de Pakistán. No comprendimos que 25 millones de pastunes viven al otro lado de la frontera en Pakistán. Con la ayuda correcta para Pakistán, los programas económicos y el liderazgo adecuado, se podría haber ayudado a ambos países y se podría salvar vidas, tal vez millones de vidas, sin invertir miles de millones de dólares inútiles en los bolsillos de contratistas de la defensa que plagan las salas del Congreso, algunos con la arrogancia y la flagrante insensibilidad de nuestros actuales dirigentes elegidos.

IMRAN KHAN DE PAKISTÁN, EL ÚNICO DIRIGENTE RESPETADO DE LA REGIÓN

Si se combinan a Michael Jordan, Antonio Banderas y a John F. Kennedy se obtiene a Imran Khan, o por lo menos es cómo muchos en Afganistán y Pakistán lo ven. Cricket es “el” deporte en Pakistán y él es el jugador más famoso en la historia de ese juego. También es un dirigente político, sincero, carismático y en un país donde la mayor parte de los demás dirigentes son punjabíes o sindhis, Khan es pastún.

Khan es conocido por sus francos comentarios en los que advierte a Occidente contra el extremismo islámico y propugna el desarrollo económico en lugar de soluciones militares que según Khan sólo alimentan el terrorismo. Khan dice:

Mi generación creció en tiempos en los que el trauma colonial estaba en su apogeo. Los de nuestra generación mayor habían sido esclavos y tenían un inmenso complejo de inferioridad ante los británicos. La escuela a la que fui era similar a todas las escuelas de elite en Pakistán, que a pesar de la independencia producían, y siguen produciendo, réplicas de muchachos de las escuelas privadas inglesas en lugar de paquistaníes. Leí a Shakespeare, lo que estaba bien, pero no a Alama Iqbal.

La clase islámica no se consideraba seria, y cuando abandoné la escuela me consideraban parte de la elite del país porque podía hablar inglés y usaba ropa occidental. A pesar de gritar periódicamente Pakistan Zindabad en funciones en la escuela, consideraba atrasada mi propia cultura y al Islam una religión obsoleta.

En nuestro grupo, si alguien hablaba de religión, oraba o portaba barba, era inmediatamente calificado de mullah. Debido al poder de los medios occidentales, todos nuestros héroes eran estrellas de películas de vaqueros o de la música pop.

En la Universidad no sólo el Islam, sino todas las religiones, se consideraban un anacronismo. La ciencia había reemplazado a la religión y si algo no se podía probar mediante la lógica, era la demostración de que no existía. Todo lo sobrenatural se limitaba a las películas… Además, la historia europea había tenido una terrible experiencia con la religión. Los horrores cometidos por el clero cristiano en nombre de Dios durante la Inquisición habían dejado un poderoso impacto en la mente occidental.

Para comprender por qué Occidente insiste tanto en el secularismo, hay que ir a sitios como Córdoba en España y ver los aparatos de tortura utilizados por la Inquisición española. También la persecución de científicos como heréticos por el clero convenció a los europeos de que todas las religiones son regresivas.

Sin embargo, el mayor factor que alejó a gente como yo de la religión fue el Islam selectivo practicado por la mayoría de sus predicadores. En otras palabras, había una inmensa diferencia entre lo que practicaban y lo que predicaban. También, en lugar de explicar la filosofía tras la religión, se ponía un énfasis exagerado en los rituales.

Pienso que los seres humanos son diferentes de los animales. Mientras que a éstos se les puede adiestrar, a los seres humanos hay que convencerlos intelectualmente. Por eso el Quran constantemente apela a la razón. Lo peor, por cierto, era la explotación del Islam para obtener ventajas políticas por parte de diversos individuos o grupos.

De ahí, fue un milagro que no me haya convertido en ateo. El único motivo por el que no lo hice fue la poderosa influencia religiosa ejercida por mi madre desde mi infancia. Seguía siendo musulmán no tanto por convicción como por amor a ella.

En primer lugar, el complejo de inferioridad heredado por mi generación desapareció gradualmente mientras me desarrollaba como atleta de clase mundial. Segundo, tenía una singular posición de vivir entre dos culturas. Comencé a ver las ventajas y desventajas de ambas sociedades.

En las sociedades occidentales las instituciones eran fuertes mientras se derrumbaban en nuestro país. Sin embargo, existía un área en la cual éramos y seguimos siendo superiores, y es nuestra vida de familia. Solía observar la soledad de los pensionados mayores en el campo de Hove Cricket (durante mis años en Sussex). ¡Imagínense! ¡Enviar a sus padres a residencias de ancianos!

Incluso los niños no tenían allí el tipo de amor y calor con los que crecimos aquí. Se pierde por completo la manta de seguridad que provee un sistema de familia conjunta. Sin embargo, comencé a comprender que la mayor pérdida en la sociedad occidental es que al tratar de liberarse de la opresión del clero sacaron de sus vidas a Dios y a la religión.

EL PAPEL DE KHAN

Con el derrumbe del gobierno civil en Pakistán en medio del escándalo y con un gobierno en Kabul que controla una pequeña parte del país y del que desconfía la vasta mayoría de sus ciudadanos, y con la OTAN, dirigida por EE.UU., temerosa ante el terrorismo y el extremismo islámico, Khan es el único individuo bien conocido que cuenta con la confianza y el respeto del Islam y de EE.UU., y sin embargo es conocido por su franca independencia. Khan no ha sido un amigo de EE.UU., todo lo contrario. Ha sido uno de los mayores críticos de EE.UU. en una época conocida por los mayores fracasos de ese país.

Su papel duro de resistencia a Occidente y a fuerzas corruptas en su propio país, y sus fuertes vínculos con Afganistán lo convierten en la clave vital para terminar el ciclo de terrorismo y extremismo en la región, una región cuyo potencial para conflicto puede ser mucho más amenazante que la actual guerra en Afganistán.

Las tensiones entre India y Pakistán han aumentado a diario, mientras se acusan mutuamente de patrocinar a grupos terroristas. Ataques terroristas, tiroteos, atentados con bombas, ocurren a diario en Pakistán e India y siguen aumentando. Las dos potencias nucleares regionales, ambas aliadas de EE.UU., están en una situación de continua “preparación para la guerra.”

ENCONTRAR AL ENEMIGO CORRECTO

Actualmente, ningún dirigente respetado en Afganistán hablará bajo ninguna circunstancia a un dirigente militar o diplomático estadounidense. EE.UU. cree que está negociando con los talibanes y que avanza siguiendo un “plan”, pero opera según una serie de conceptos erróneos. Nunca se permitirá que fuerzas no islámicas operen en Afganistán. Sólo causarán levantamientos tribales, crearán terrorismo, no lo eliminarán. Es extraño que dirigentes como el general McChrystal, quien lo sabe perfectamente, siga ignorando intencionalmente ese hecho.

Las regiones fronterizas entre Afganistán y Pakistán son áreas sin ley que pueden servir de refugio a terroristas extranjeros y que lo han hecho. Nunca sabremos cuán limitada es la cantidad. En la misma región también viven millones de personas que pueden ser insurgentes armados y “yihadistas” radicalizados o vivir en una paz relativa, en gran parte dependiendo de factores que ahora están controlados por EE.UU.

VIVIENDO CON LOS ERRORES DEL PASADO

En los años ochenta, cuando el gobierno pro soviético de Kabul pidió ayuda rusa contra la oposición tribal, EE.UU. intervino, armando a insurgentes muyahidín, exactamente la misma gente a la que combatimos ahora, la misma gente, los mismos dirigentes, las mismas creencias, sólo una generación más adelante. Cuando tuvimos una oportunidad de ir a Afganistán como amigos después de la retirada de las fuerzas rusas y construir una nueva economía por unos centavos, no nos interesó. La Unión Soviética se había derrumbado y perdimos interés. Ahora estamos pagando esos errores.

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Gordon Duff es marine veterano de Vietnam, 100% discapacitado. Ha sido diplomático de la ONU, contratista de la defensa y un experto ampliamente publicado sobre temas militares y de defensa. Es activo en la industria financiera y especialista en comercio global. Gordon Duff actúa como asesor político y económico para varios gobiernos en África y Oriente Próximo.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article24677.htm

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miércoles, 10 de febrero de 2010

Estados Unidos se prepara para lanzar un ataque al estilo del de Faluya en Afganistán


10-02-2010
Bill Van Auken
Word Socialist Web Site
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Mientras los soldados estadounidenses y británicos se preparan para atacar la ciudad de Marjah en la provincia Helmand de Afganistán, los comandantes militares y los medios de comunicación comparan abiertamente la operación con el asedio a Faluya en noviembre de 2004, uno de los crímenes de guerra más sangrientos de la guerra de Iraq.

La operación en el centro de la provincia de Helmand, a lo largo de una zona donde hay una intensa resistencia a la ocupación dirigida por Estados Unidos, constituirá la mayor ofensiva militar desde que Washington invadió el país en octubre de 2001. Se espera que al menos 15.000 soldados sitien la ciudad a orillas del río Helmand que tiene 80.000 habitantes y que, según el ejército estadounidense, es un bastión de los talibán.

Un total de 125.000 personas viven en el distrito en torno a Marjah, que es un centro agrícola a 350 millas al oeste de Kabul. Su población ha aumentado con afganos que huían de los pueblos ocupados el verano pasado por los marines estadounidenses tras la orden dada por el presidente Barack Obama poco después de asumir la presidencia de enviar a 21.000 soldados más a Afganistán.

Los marines estadounidenses, frustrados y enfurecidos por las bajas sufridas a manos de un enemigo invisible que es capaz de atacar y luego mezclarse con la población local, se desatarán contra la ciudad en un violento ataque militar con unos resultados predecibles.

El general de brigada Larry Nicholson, comandante de los marines estadounidenses en el sur de Afganistán, explicó detalladamente el carácter de la próxima ofensiva. Las personas a las que encuentren en Marjah tendrán tres opciones. “Una es quedarse, combatir y probablemente morir”, afirmó. “La segunda es hacer la paz con su gobierno y reintegrarse”. La tercera sería tratar de escapar. “En ese caso, probablemente también tengamos a algunas personas fuera esperándolos”.

“Vamos a ir a lo grande”, afirmó Nicholson, comandante de la segunda brigada expedicionaria de marines. “No busco una lucha justa”, añadió.

En una medida extremadamente inusual, el mano estadounidense ha anunciado públicamente sus planes para la ofensiva. “Es bastante poco convencional hacerlo así, pero da a todo el mundo la oportunidad de pensar qué va a hacer antes de que de pronto en medio de la oscuridad de la noche se vean atacados por una ofensiva”, afirmó el general Stanley McChrystal, el mando estadounidense de mayor graduación en Afganistán.

El propósito declarado de revelar el objetivo de la futura ofensiva es permitir a los civiles huir antes de que entren los marines. También proporciona una coartada preventiva a la ofensiva estadounidense de describir a quienes no hacen caso del aviso como talibán acérrimos que merecen ser asesinados.

Stratfor, una página web de la inteligencia militar fuertemente vinculada al aparato de Estado estadounidense, informó el jueves [4 de febrero] que “el ataque probablemente incluirá acordonar la zona de manera que probablemente se obligará a muchos combatientes que la defiende a luchar hasta la muerte o a rendirse”.

El artículo continuaba: “Con los ataques a Faluya y Ramadi a sus espaldas, los marines tienen experiencia en este tipo de ataque urbano”.

¿Cuáles son los antecedentes de ataques urbanos “ de este tipo”?

El ataque de los marines a Faluya en noviembre de 2004 redujo a escombros la mayor parte de la ciudad de 300.000 habitantes cuando los aviones de guerra arrojaron miles de toneladas de explosivos, y los helicópteros y tanques de combate dispararon misiles contra los edificios y destrozaron la zona a cañonazos.

El mando militar estadounidense afirmó haber matado a 2.000 “insurgentes”, pero se sigue desconociendo la cantidad real de muertos. Los civiles que habían permanecido en la ciudad fueron sometidos a los mismos bombardeos. Algunos murieron por disparos durante los asaltos puerta a puerta que hubo a continuación y otros fueron asesinados mientras huían. Se ejecutó sumariamente a los combatientes heridos y las instalaciones médicas fueron objeto de ataques militares. Durante más de diez días se negó la comida, el agua y la electricidad a quienes permanecieron en la ciudad.

La operación fue un despiadado ejercicio de castigo colectivo contra la población de Faluya por el asesinato en ella de cuatro mercenarios de Blackwater y por la prolongada resistencia de la ciudad a la ocupación. Personificó la criminalidad de toda la guerra y se caracterizó por múltiples y graves violaciones de las leyes de guerra.

De creer a los comandantes estadounidenses, se está preparando una operación similar en Afganistán y por razones similares. La ciudad de Marjah se va a convertir en un campo de la muerte.

Al igual que en Faluya la venganza desempeña aquí un papel. Las fuerzas militares estadounidenses asistieron a lo largo del año pasado a un constante aumento de sus bajas, mientras que a finales de diciembre la CIA sufría un humillante ataque que acabó con la muerte de siete de sus agentes en la frontera afgana.

En Afganistán, como en Iraq, el mando militar estadounidense considera valioso convertir en un ejemplo a una población conocida por ser un centro de la resistencia a la ocupación, con lo que envía así un mensaje a toda la población de que esta resistencia es inútil y que se encontrarán con una masacre y destrucción.

Esta sangría se justifica oficialmente en nombre de una interminable lucha contra el terrorismo. Detrás de la propaganda, la fuerza motriz de la guerra en Afganistán, como en la guerra en Iraq, es el intento por parte de la clase dirigente estadounidense de contrarrestar la crisis del capitalismo estadounidense por medio del uso de la fuerza y de apoderara de posiciones estratégicas en el golfo Pérsico y Asia central, que son ambos centros de vastas reservas de energía.

Hace un año, cuando Barack Obama entró en la Casa Blanca, entre amplias capas de la población estadounidense existía la esperanza de que esta toma de posesión convertiría a palabras como Faluya, Abu Ghraib, Guantánamo, Blackwater, tortura y detenciones extrajudiciales en un léxico de un capítulo negro e ignominioso, pero cerrado, de la historia de Estados Unidos.

Los preparativos de la ofensiva de Marjah sólo ponen de relieve que lejos de haber terminado, los crímenes de la administración Bush continúan y se disparan bajo el presidente demócrata.

Actualmente hay más soldados estadounidenses desplazados en el extranjero en guerras y ocupaciones coloniales que bajo Bush, y los asesinatos se han extendido desde Iraq y Afganistán a Pakistán y Yemen. La administración Obama trata de conseguir 322.000 millones de dólares para las dos guerras y ocupaciones en curso, una cifra que sin lugar a dudas aumentará con posteriores demandas de fondos “suplementarios”.

El supuesto candidato de la “esperanza” y el “cambio” se ha mostrado cada vez más claramente como un agente cuidadosamente seleccionado de sectores de la clase dirigente política y del complejo militar y de la inteligencia que querían efectuar ciertos cambios tácticos en la política al tiempo que continuaban empleando el militarismo en el extranjero y en casa emprendían implacables ataques contra la clase trabajadora.

La clase trabajadora estadounidense no puede aceptar una nueva ronda de crímenes de guerra llevados a cabo en su nombre. La exigencia de una retirada inmediata e incondicional de todas las tropas estadounidenses y extranjeras de Afganistán debe unirse a una ofensiva política contra la administración Obama y la oligarquía financiera a la que defiende.

Fuente: http://wsws.org/articles/2010/feb2010/pers-f06.shtml


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jueves, 17 de diciembre de 2009

Gran Bretaña: El ejército británico realiza recortes para pagar la guerra afgana


16 de diciembre de 2009

El Ministerio de Defensa del Reino Unido anunció que comprará a Estados Unidos 22 nuevos helicópteros Chinook para cargas pesadas, a la vez que anunció recortes en otras áreas para poder realizar más gastos en la guerra en Afganistán.

El recorte de 1.500 millones de libras esterlinas (2.740 millones de dólares) conducirá al cierre de una base de la Real Fuerza Aérea en Cottesmore en las Midlands inglesas y al recorte de un escuadrón de aviones Harrier.

También se realizarán recortes en el personal civil empleado por el ministerio y el número de soldados se reducirá en 2.500 sobre todo por medio de un reclutamiento más lento, dijo el ministerio.

El ministerio realizará los recortes para tratar de obtener 900 millones de libras esterlinas adicionales (1.460 millones de dólares) para la guerra en Afganistán.


El comandante conjunto del área de helicópteros, el contralamirante Tony Johnstone-Burt, dijo: "La capacidad superior de carga del Chinook ha demostrado ser invaluable en las operaciones. Esta nueva estrategia aumentará en forma drástica nuestra capacidad militar".


La noticia fue dada a conocer después de que el número de muertos en Afganistán superó los 100 y el número de heridos superó los 1.000.

El ministerio ha sido criticado por no suministrar suficientes helicópteros con suficiente capacidad de carga para llevar gran cantidad de soldados a áreas problemáticas.

Decenas de muertes han ocurrido entre soldados obligados a desplazarse por tierra a áreas difíciles, lo que los hace más vulnerables a los ataques del Talibán.

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