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jueves, 28 de mayo de 2009

Barak Amenaza a los Libaneses: No Votéis por Hezbollah


27/05/2009
http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=87270&language=es

La preocupación de Israel por la posible victoria de Hezbollah en las próximas elecciones libaneses se está incrementando. El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha advertido a los libaneses de las consecuencias de votar en favor de la resistencia islámica y el jefe del Ejército israelí, Gabi Ashkenazi, dijo que existe la posibilidad de que Líbano “caiga en manos de los radicales.”

Barak dijo a los reporteros en Tel Aviv el martes que los servicios de inteligencia israelíes esperan un fortalecimiento del poder de Hezbollah tras los comicios del 7 de junio. “Hoy Hezbollah posee un tercio de los ministros del gabinete. Si Hezbollah gana las elecciones por un amplio margen, Líbano quedaría expuesto al poder del Ejército israelí más que cualquier momento del pasado,” advirtió Barak poco antes de su visita a Washington.

“Una posible victoria de Hezbollah nos dará la libertad de movimiento que no tuvimos en Julio de 2006,” dijo Barak.
Barak comentó el artículo de Der Spiegel que afirma que Hezbollah era responsable del asesinato del ex primer ministro Rafiq Hariri y dijo, citando algunas voces en Líbano, que el “papel de Hezbollah” en la muerte de Hariri “realza sus conexiones con Irán.”

HEZBOLLA TIENE MAS COHETES QUE ANTES DE LA GUERRA DE JULIO DE 2006

El jefe de Estado Mayor del Ejército israelí, Gabi Ashkenazi, dijo a un comité del Knesset el martes que Hezbollah tiene más cohetes que antes de la guerra de Julio de 2006 contra Líbano.

“Hezbollah está incrementando de forma secreta su poder al sur del río Litani, pero la presencia de la UNIFIL está dificultando esta tarea. Hoy Hezbollah tiene más cohetes y munición de largo alcance que antes de la Segunda Guerra de Líbano.”

Ashkenazi advirtió que Hezbollah está todavía tratando de vengar el martirio de su jefe militar, Hayy Imad Mugniyeh, diciendo: “Hezbollah ha sido intimidado y frenado, pero todavía está planeando una respuesta a la muerte de Imad Mugniyeh.”

El jefe del Ejército israelí llamó a las próximas elecciones en Líbano “una fascinante campaña electoral entre un eje radical y los moderados. Esta confrontación determinará en qué dirección se encaminará Líbano y es posible que este país caiga en manos de los radicales.” Sus declaraciones se producen dos semanas antes de las elecciones en Líbano en las cuales, según Israel, “se espera que Hezbollah consiga más puestos en el gobierno.”

En referencia a Irán y lo que Israel califica de “amenaza nuclear iraní,” Ashkenazi dijo que existe un tipo de diálogo entre Irán y EEUU, pero añadió que la imposición de sanciones contra la República Islámica era esencial.

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sábado, 28 de marzo de 2009

Ehud Barak entra «en el basurero de la historia»




Pierre Barbancey
L’Humanité
28-03-2009
Traducido para Rebelión por Caty R.


Israel. Los laboristas formarán parte del gobierno de Netanyahu con la extrema derecha. Un partido de colonos podría unirse a ellos.
Ehud Barak ha ganado su apuesta y a va conseguir su ministerio de Defensa. Los laboristas israelíes aprobaron el martes su propuesta de que el partido forme parte de una colación gubernamental profundamente anclada en la derecha. La moción que defendía Barak se aprobó por una clara mayoría del 59% de los votantes del congreso laborista tras una reunión extraordinaria en Tel Aviv.
Una pátina más aceptable
Un resultado que ha colmado de alegría a Bejamin Netanyahu, el jefe del Likud que dirigirá el próximo gobierno y obtiene de esta forma, gracias a Barak, una pátina más aceptable en el escenario internacional. Netanyahu ya obtuvo el apoyo de la extrema derecha laica de Avigdor Lieberman, Israel Beiteinou y el partido ultraortodoxo Shass. Con la adhesión de los laboristas, ahora dispone de una mayoría estable, con 66 diputados sobre 120, a pesar de que un diputado opuesto a la moción de Barak, Ofir Pinès, ha amenazado con no participar en la coalición recriminando al líder laborista: «Usted obtuvo un mandato para dirigirnos, no para arrojar el partido al basurero de la historia».
Sin embargo, después de la votación, algunos de los cargos electos opuestos al acuerdo de coalición, entre ellos el ex ministro de Defensa Amir Peretz (que puso en marcha la guerra contra Líbano en 2006), han declarado que respetarán la decisión de la mayoría. Por su parte, el jefe de la central sindical Histadrout, Ofer Eini, que había defendido la entrada en el gobierno, considera que el voto «permitirá llevar a cabo un programa gubernamental contra el desempleo», con lo que parece que ignora que cuando Netanyahu fue ministro de Economía, su política ultraliberal de privatización surtió el efecto contrario.
Ehud Barak realmente podría decir: «No tengo miedo de Benjamin Netanyahu, nosotros no seremos su taparrabos, sino un contrapeso que actuará de tal manera que hará que el gabinete no sea (exclusivamente) de derecha». Lo que se vislumbra es muy inquietante. En primer lugar, el acuerdo es muy vago en lo que se refiere al relanzamiento del proceso de paz entre Israel y Palestina deseado, en principio, por los laboristas. Barak tampoco hace ninguna mención de un reglamento base para la creación de un Estado palestino junto a Israel, y se limita a declarar que el futuro gobierno «respetará los acuerdos firmados» por sus predecesores.
Barack Obama no tranquiliza
Sin ninguna duda, no es por casualidad que Netanyahu comenzase ayer las negociaciones con «El Hogar Judío», un partido de extrema derecha próximo a los colonos, con el fin de alinearlo con el gobierno. Lo cual no debería molestar a Ehud Barak quien, mientras fue Primer Ministro, batió todas las marcas de construcciones de colonias en los territorios ocupados.
También son inquietantes las declaraciones de Barack Obama, quien se limita a decir que: «Es crucial que progresemos hacia una solución de dos Estados donde israelíes y palestinos puedan convivir pacíficamente, en su Estados, en paz y seguridad», sin referirse a las fronteras de 1967, a Jerusalén Este como capital palestina, a la suspensión de la colonización o al derecho de retorno de los refugiados.
Si para el futuro de la política israelí, las únicas garantías son ahora Ehud Olmert, Primer Ministro saliente, y Tzipi Livni, todavía ministra de Asuntos Exteriores, ambos responsables de la guerra desatada este invierno en Gaza e incapaces de la menor iniciativa política valiente, efectivamente, hay motivos para preocuparse.
Texto original en francés:
http://www.humanite.fr/2009-03-26_International_Ehoud-Barak-entre-dans-la-poubelle-de-l-histoire

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Barak, la hoja de parra de Netanyahu




Khalid Amayreh
al-Ahram Weekly
28-03-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


El recién nombrado primer ministro israelí Benyamin Netanyahu y el líder del Partido Laborista Ehud Barak han llegado a un acuerdo que allanará el camino para que el este último se una al gobierno dirigido por el Likud, que se espera que se dé a conocer la semana que viene.
Según este acuerdo, Barak seguirá siendo ministro de Defensa y su partido recibirá varias carteras de menor importancia entre las que se incluyen Agricultura, Infraestructuras, Industria, Comercio y Trabajo, y un ministerio sin cartera.
Políticamente el acuerdo estipula que Israel formulará un plan global para la paz y la cooperación en Oriente Medio, continuar con las conversaciones de paz con los palestinos y comprometerse con los acuerdos de paz ya firmados.
El acuerdo también habla de “actuar en contra de las construcciones ilegales árabes y judías” en Cisjordania, lo que sugiere que el próximo gobierno redoblará la virulenta práctica de demoler las casas palestinas. Desde que ocupó Cisjordania, Jerusalén este y Gaza en 1967 Israel ha demolido al menos 20.000 casas árabes bajo diversos pretextos. El gobierno también está planeando destruir cientos de casas en el ocupado Jerusalén este en lo que un dirigente palestino ha descrito como “decapitar la presencia demográfica árabe” en la ciudad. La Autoridad Palestina sigue esperando hacer de Jerusalén la capital de un futuro Estado palestino.
Los comentaristas israelíes argumentan que el acuerdo entre el Likud y el Partido Laborista es demasiado general para ofrecer una clara imagen de la exacta asociación entre ambos partido. Sin embargo, la “ambigüedad constructiva” podría dar a ambos la sensación de haber conseguido lo que querían.
Barak ha dicho muchas veces que él no se uniría a una coalición de derecha. Sin embargo, en los últimos días parece haber cambiado de opinión a pesar de la fuerte oposición que hay dentro de su partido a unirse a la coalición del Likud, que los observadores ya han calificado como el gobierno más de derecha de la historia de Israel.
El acuerdo entre Barak y Netanyahu no es definitivo ya que tiene que ser aprobado por la asamblea general del Partido Laborista que se reunirá para votar sobre ello.
Una sólida pluralidad, quizá una mayoría, dentro del Partido Laborista se opone firmemente a unirse a un gobierno dirigido por el Likud, por razones ideológicas y también porque muchos laboristas tradicionales consideran que el hecho de que Barak acepte “desempeñar un papel secundario” respecto a Netanyahu es una muestra de oportunismo barato. Esto, según calculan los dirigentes laboristas, perjudicarían gravemente la imagen del Partido Laborista como un partido progresista y futura alternativa a la demagogia de la derecha. El propio Barak solía condenar al Likud por representar al “capitalismo canallesco”.
Ophir Pines-Paz es uno de los más fervientes oponentes de Barak y de cualquier acuerdo con el Likud. Afirma que lo único que hará Netanyahu será usar a Barak y a cualquiera que se una a él desde el Partido Laborista como “una mera hoja de parra” para desdibujar y ocultar la verdadera naturaleza del próximo gobierno.
“Es completamente natural que Barak quiera unirse al gobierno de Bibi-Lieberman”, afirma Pines-Paz, el único ministro que abandonó el gobierno de Olmert cuando el dirigente de Yisrael Beiteinu, Avigdor Lieberman, se unió a él. “Él no tiene problema alguno con la ideología. Quizá puedan ustedes recordarme cuántos puestos de avanzada ha evacuado Barak hasta ahora y exactamente cómo acató el [informe] Talia Sasson sobre la expansión de los asentamientos”, afirmó refiriéndose a un informe oficial del gobierno publicado el 8 de marzo 2005. Este informe, encargado por el ex-primer ministro Ariel Sharon, fue dirigido por el ex-director del Departamento de Acusación Criminal del Estado, Talia Sasson.
El 23 de marzo los oponentes a Barak dentro del Partido Laborista lo acusaron de “ tratar de entregar el Partido Laborista a Yisrael Beiteinu” y de “actuar como si tuviera 50 escaños en el Knesset en vez de haber sufrido una derrota electoral”.
Según el diario Haaretz, siete legisladores laboristas, incluyendo a Pines-Paz, enviaron una carta sin precedentes a Netanyahu y a su ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, en la que declaraban que ellos no estarían vincualdos por el acuerdo alcanzado entre Barak y el dirigente del Likud. “Esta es la primera vez en la historia del Partido Laborista en la que el presidente ha establecido un equipo negociador sin que haya habido una discusión exhaustiva dentro del partido y sin obtener la aprobación de ninguno de sus órganos. Es una grave violación de la constitución del partido”.
Los rebeldes también advirtieron a Netanyahu de las consecuencias de las acciones de Barak: “Debe usted saber que el equipo negociador establecido por la facción de Barak dentro del Partido Laborista no tiene nuestro respaldado ni el de ninguna de las partes oficiales autorizadas. Es muy desafortunado que el presidente del partido decida dirigir cuestiones del partido de esta manera. Dadas las circunstancias, debemos informarle de que no puede contar usted con nuestro apoyo en relación a ningún acuerdo al que pueda usted llegar con Ehud Barak”.
Tratando de justificar su decisión de unirse al partido de Netanyahu, Barak dijo a sus compañeros legisladores del Partido Laborista que su participación en el gobierno garantizaría que éste no se escoraba demasiado hacia la derecha. Sin embargo, este argumento es considerado muy falso y carente de rectitud.
Barak ya ha demostrado que está de acuerdo con el Likud acerca de expandir los asentamientos. Bajo su autoridad como ministro de Defensa en el anterior gobierno, la expansión de los asentamientos en Cisjordania continuó imparable a pesar de los compromisos asumidos con los estadounidenses de congelar su expansión. Según el destacado periodista israelí Akiva Eldar, varios nuevos asentamiento recientemente creados se presentaron como “simplemente nuevos barrios de los asentamiento ya existentes”. En algunos casos, los nuevos barrios está a más de 5 kilómetros del asentamiento del que se supone son barrios. “¿Quién quiere enviar a sus hijos a una guardería al otro lado del muro, por no mencionar los costes en infraestructuras y servicios?”, preguntó Eldar.
Además, existen indicios de que Barak ya está tratando de atraerse el cariño de los partido de extrema derecha, como el partido de los colonos Habayt Hayahudi (Hogar Judío) así como del Shas y Judaísmo de la Torah Unida, antes conocido como Agudat Yisrael.
Su papel es claramente actuar como facilitador de los partidos fascistas y pro-colonos para “blanquear” sus manifiestamente ilegales asentamientos (ilegales incluso para los criterios israelíes) construidos sobre tierra palestina robada.
La semana pasada, Barak, en tanto que ministro de Defensa, decidió legalizar el nuevo asentamiento de Sansana al sur de las colinas de Hebrón que hasta los tribunales israelíes había declarado ilegal. De manera parecida se negó a ratificar una orden de desmantelamiento de casas construidas sobre tierra palestina robada en el asentamiento de Ofra al norte de Cisjordania.
A la luz de todo esto, no es difícil predecir cómo va a funcionar el gobierno Netanyahu-Lieberman-Barak respaldado por paridos de colonos y religiosos extremos.
Usando las palabras de un periodista israelí, el próximo gobierno tendrá un modus operandi basado en el engaño, el subterfugio y la prevaricación. “Será un gobierno que afirmará estar comprometido con la paz mientras que en realidad hace todo lo posible para hacer que la paz sea tan difícil de alcanzar y distante como siempre”.
Enlace con el original: http://weekly.ahram.org.eg/2009/940/re101.htm

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