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jueves, 17 de junio de 2010

Del bloque socialista y los No Alineados a las colonias militares estadounidenses


Vaziani Training Area, Georgia: Tropas de Georgia, Estados Unidos, Armenia, Azerbaiyán y de Ucrania participando en ejercicios militares conducidos por la OTAN bajo dirección del Comando USA. Las tropas de Georgia serán enviadas posteriormente para que cumplan operaciones en Irak.
(Foto : Department of Defense photo by Army Capt. Bryan Woods)
__________________________________________________
por Rick Rozoff*

Estados Unidos que domina y dirige la OTAN está logrando colonizar militarmente los países de Europa del Este, los cuales se han sometido sin mayor resistencia, en gran parte por la falta de ideal de soberanía de sus élites políticas corruptas, capaces de vender el país por cualquier ayuda económica, por otro lado, las poblaciones chantajeadas ante la promesa que adhiriendo primero a esta Alianza Militar Atlántica, podrían posteriormente acceder como miembros de la Unión Europea y el mercado común. El expansionismo bélico estadounidense continúa en los cinco continentes.

Hace hoy once años [1], la Organización del Tratado del Atlántico Norte se hallaba inmersa en su séptima semana de bombardeos contra la República Federal de Yugoslavia, la república que vio cómo mil aviones de los ejércitos de Occidente volaban sobre ella en 38.000 misiones de combate, arrojando bombas desde el cielo y lanzando misiles de crucero Tomahawk desde el Mar Mediterráneo.

Como agotaron velozmente los objetivos militares, los aviones de combate de la OTAN decidieron bombardear los denominados blancos de oportunidad, incluidos puentes sobre el río Danubio, fábricas, la sede en la capital de la radiotelevisión de Serbia (donde murieron dieciséis de sus trabajadores), una columna de refugiados en Kosovo, las oficinas de los partidos políticos y las residencias de los dirigentes del gobierno y de los embajadores extranjeros, un tren de pasajeros, una procesión religiosa, hospitales, patios de apartamentos, hoteles, las embajadas suiza y sueca y la red de transporte de la energía eléctrica del país.

Se desplegaron los aviones Apache estadounidenses y los Harrier británicos en los ataques sobre el terreno y se inundó Yugoslavia de fragmentos de bombas de racimo sin detonar y de contaminación de uranio empobrecido.

Washington y otras capitales occidentales promovieron la campaña de bombardeos de setenta y ocho días de duración, que la OTAN denominó «Operación Fuerza Aliada» y EEUU «Operación Yunque Noble», como la primera «guerra humanitaria» de la historia.

EEUU y la OTAN incrementaron de forma espectacular el temerario ataque con una incursión nocturna el 7 de mayo contra la Embajada de China en Belgrado, en la que cinco bombas estadounidenses impactaron a la vez contra el edificio de la misma, matando a tres ciudadanos chinos e hiriendo a veinte más.
El gobierno de China denunció la acción como lo que era: un «crimen de guerra», un «ataque brutal y una grave violación de la soberanía china» y un «acto de barbarie de la OTAN».

Durante la larga Guerra Fría, se había asumido que las acciones militares del bloque de la OTAN causarían muertos y heridos entre los soldados y civiles de los estados miembros del Pacto de Varsovia. Pero las primeras víctimas de la OTAN fueron las serbias y las chinas.

Cuando la guerra terminó el 11 de junio, Occidente había conseguido todo lo que se había propuesto:

50.000 soldados, bajo mando de la OTAN, entraron en la provincia de Kosovo de Serbia, donde 12.000 permanecen aún después de once años.

El Pentágono encargó a Kellogg, Brown & Root que construyera en Kosovo el Campo Bondsteel, de casi 400 hectáreas de extensión, y su base hermana, el Campo Monteith, donde continúan operando hasta este mismo momento.

Se desgajó Kosovo de Serbia y, el 17 de febrero de 2008, Kosovo se declaró nación independiente, reconocida por EEUU y por la mayoría de sus aliados de la OTAN, aunque no así por las dos terceras partes de las naciones del mundo.

En 1999, el Secretario General de la OTAN, Javier Solana, se mudó de sede al otro lado de la calle en Bruselas, convirtiéndose en el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en cuyo puesto supervisó un «procedimiento de separación» de lo que quedaba de Yugoslavia, borrando del mapa hasta el mismo nombre, mientras aparecía en 2003 la Unión de Estados de Serbia y Montenegro, patrocinada por Occidente.

Tres años después, Montenegro, con una población menor que la de la ciudad estadounidense de Menfis, se convirtió en la nación más reciente del mundo.
Para demostrar después que ese hecho estuvo planificado con anterioridad, un crucero de misiles guiados visitó la ciudad costera de Tivat en pocos meses y un submarino estadounidense, el USS Emory Land, llegó allí en 2007 para celebrar el primer aniversario de independencia nominal de Montenegro.

Al año siguiente, tras la aparición de la Unión de Estados de Serbia y Montenegro, este último se incorporó al programa de aprendizaje de los «Socios para la Paz» de la OTAN y al año siguiente se le concedió un Plan de Acción como Socio Individual, firmando un Estatuto de Acuerdos de Fuerzas con la OTAN, del que EEUU es el gobierno depositario.
A finales de 2009, recibió un Plan de Acción para Socios, el paso final antes de ser socio de pleno derecho de la OTAN. El pasado mes de marzo, Montenegro se convirtió en la 44ª nación en contribuir con tropas a la guerra de la OTAN en Afganistán. Todos estos acontecimientos se han producido en un plazo de cuatro años.

Desde que en 1999 comenzó la expansión de la OTAN tras el fin de la Guerra Fría, las naciones del extinto Pacto de Varsovia y de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia se han convertido en colonias militares occidentales, recibiendo visitas y abriendo bases para las tropas y para el equipamiento militar de la OTAN y sus miembros individuales, especialmente EEUU. Hasta este año, países del anterior Pacto de Varsovia como Polonia, Rumania, Bulgaria, y más recientemente Albania, han anunciado su disposición a acceder a las peticiones de EEUU y la OTAN para albergar en sus territorios instalaciones de interceptores de misiles.

EEUU ha adquirido cuatro bases militares en Rumania y tres en Bulgaria en los últimos cuatro años, y pronto pondrá en activo una instalación de interceptores de misiles Patriot Advanced Capability-3 en el este de Polonia, a 35 millas de la frontera rusa. Según las autoridades polacas, les seguirán interceptores de misiles antibalísticos de largo alcance.

La OTAN tiene un importante centro de entrenamiento en Polonia, la primera operación de puente aéreo estratégico multinacional del mundo en la Base Aérea Papa, en Hungría, y la posesión de facto de una antigua base aérea soviética en Lituania. Después de reunirse con el Secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, a primeros de mes, la Ministra de Defensa lituana Rasa Jukneviciene anunció que el jefe del Pentágono había confirmado el apoyo estadounidense a una base militar permanente en la región del Mar Báltico, donde los aviones de combate de la OTAN han estado llevando a cabo patrullas aéreas desde que empezó el período de iniciación en el bloque de Estonia, Letonia y Lituania en 2004.

La jefa de defensa lituana dijo también que el Pentágono quiere ampliar las patrullas aéreas de la OTAN en la zona «hasta 2018 y más allá».

Washington planea establecer un centro de comunicaciones y escudo contra misiles en la República Checa, donde Gran Bretaña dirige actualmente ejercicios de combate aéreos multinacionales, la «Operación Rinoceronte Volador 2010», con 2.000 soldados extranjeros y 1.000 checos.

Se utilizaron las bases aéreas en Bulgaria y Rumania para el ataque e invasión de Iraq en 2003, y se han estado usando de forma regular durante los casi nueve años de guerra de EEUU y la OTAN contra Afganistán.

Tras la invasión de Iraq, los nuevos miembros de la OTAN, la República Checa, Hungría y Polonia enviaron tropas a ese país, y después lo hicieron los candidatos y socios de la OTAN Albania, Armenia, Azerbaiyán, Bosnia, Bulgaria, Croacia, Estonia, Georgia, Kazajistán, Letonia, Lituania, Macedonia, Moldavia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y Ucrania.

Ofrecerle a Washington tropas para la guerra en Iraq era el requisito previo para convertirse en socios avanzados de la OTAN y, finalmente, en miembros de pleno derecho. A nueve de las naciones mencionadas con anterioridad se las premió con la segunda condición a cambio de sus servicios. A Bosnia, Macedonia, y el pasado año a Montenegro, se les concedieron Planes de Acción para Socios, se les presentó en la cumbre del cincuenta aniversario de la OTAN en 1999, celebrado en Washington D.C,, en la penúltima etapa para la integración total. La OTAN presentó para Georgia y Ucrania Programas Nacionales Anuales especiales poco después de la guerra de Georgia con Rusia de agosto de 2008.

Todos esos doce nuevos miembros de la OTAN procedentes de la Europa del Este tienen tropas en Afganistán, como también los miembros que hay en perspectiva: Armenia, Azerbaiyán, Bosnia, Georgia, Macedonia y Montenegro.

La OTAN se ha apoderado del extinto Pacto de Varsovia y de la antigua Yugoslavia. En el primer caso sin disparar ni un solo tiro. En el segundo, mediante dos campañas de bombardeos (Bosnia en 1995 y Serbia en 1999) y tres despliegues de tropas por tierra (Bosnia en 1995, Kosovo en 1999 y Macedonia en 2001).

Todas las antiguas naciones del Pacto de Varsovia que estaban fuera de la extinta Unión Soviética tienen soldados matando y muriendo bajo mando de la OTAN en Afganistán, y todas, excepto la antigua Alemania del Este, los tuvieron en Iraq, aunque ninguna de ellas los tuvo en función de sus obligaciones hacia el Pacto de Varsovia durante los diez años de implicación soviética en la nación surasiática. Siete de las quince antiguas repúblicas soviéticas tienen también tropas sirviendo bajo la OTAN en la zona bélica afgana.

EEUU y otras potencias importantes de la Alianza dirigen de forma regular maniobras militares multinacionales de los Socios para la Paz en las tres antiguas repúblicas soviéticas del Sur del Cáucaso –Armenia, Azerbaiyán y Georgia- y han llevado a cabo ejercicios similares en Ucrania y Kazajstán.

El principal objetivo de las maniobras de guerra y otros ejercicios es preparar a los ejércitos de las naciones anfitrionas y participantes para la interoperatividad entre los ejércitos, incluyendo combates y misiones en el exterior, en su mayoría en Afganistán, y en Iraq durante los últimos años.

Georgia tuvo 2.000 soldados en Iraq en 2008, en aquel momento el tercer mayor contingente extranjero, aunque su población es sólo ligeramente superior a cuatro millones, una fracción de la de EEUU, Gran Bretaña y otros importantes proveedores de tropas.

La mayoría de esas tropas volaron de regreso a Georgia en aviones de transporte militar estadounidenses durante la guerra de cinco días con Osetia del Sur y Rusia en agosto de 2008. Georgia tendrá pronto casi 900 soldados en Afganistán, la mayor contribución per capita de cualquiera de las cincuenta naciones que está aportando soldados a la OTAN para que combatan en aquel país.

Durante los 36 años del Pacto de Varsovia, los estados miembros, aparte de la Unión Soviética, raramente desplegaron unidades militares fuera de sus fronteras y nunca allende los mares.

En la pasada década, todos los miembros no soviéticos y las ex repúblicas yugoslavas, excepto Serbia, han tenido a sus hijos e hijas desplegados con la OTAN frecuentemente en guerras y zonas de conflicto lejanas como los Balcanes, Afganistán e Iraq, y en países colindantes, como Kirguizistán, Uzbekistán (Alemania) y Kuwait. Alrededor de cien soldados polacos, rumanos, búlgaros, checos, estonios, letones, húngaros, lituanos y eslovacos han vuelto en ataúd a sus países desde Afganistán e Iraq.

Cuando el Ejército Rojo soviético salió de Bulgaria en 1947, en esa nación no se estacionó ningún soldado extranjero hasta que la Secretaria de Estado de EEUU, Condoleeza Rice, fue allí de visita dos años después de que entrara en la OTAN para firmar un acuerdo sobre tres bases militares allí: la Base Aérea de Bezmer, la Base Aérea de Graf Ignatievo (a la que recientemente se le ha dado el certificado de cumplir en un cien por cien con los requerimientos de la OTAN) y el Campo de Entrenamiento de Novo Selo.

Las últimas tropas soviéticas salieron de Rumania en 1958. Cuando Nicolae Ceausescu se convirtió en el líder de la nación en 1965, distanció su país de la Unión Soviética y del Pacto de Varsovia, prohibiendo que se efectuaran ejercicios y despliegues que implicaran a otros estados.

En 2005, el año después de que Rumania obtuviera el título de miembro de pleno derecho de la OTAN, Condoleeza Rice visitó Bucarest y se aseguró cuatro bases para el Pentágono y la OTAN: la Base Aérea de Mijail Kogalniceanu (ya utilizada para la guerra contra Iraq), las bases de entrenamiento de Cincu y Smardan y el campo de Tiro de Babadag.

EEUU concluyó recientemente maniobras militares con Bulgaria –la Operación Primavera Tracia- del 22 al 28 de abril y dirigió ejercicios conjuntos de las fuerzas aéreas con Bulgaria y Rumania del 12 al 16 de abril en la Base Aérea de Aviano en Italia.

El pasado febrero, autoridades del gobierno rumano y búlgaro anunciaron que aceptarían instalaciones de interceptores de Misiles-3 Estandar de la OTAN y las tropas necesarias para operar en ellas.

En 1960, el dirigente albanés Enver Hoxha se volvió contra la Unión Soviética y otros aliados del Pacto de Varsovia, alineándose con la República Popular de China. Pero no permitió que en su país se establecieran bases ni presencia de tropas extranjeras.

Al comenzar 1993, la Sexta Flota de EEUU empezó a dirigir ejercicios navales con Albania, adquiriendo el uso de las bases militares allí y desplegando tropas en una base de avanzada que estableció en 1999 para la guerra contra Yugoslavia cerca de la ciudad portuaria de Durres.

La pasada semana, el primer ministro y el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de la nación -después de reunirse con el Secretario General de la OTAN Anders Fogh Rasmussen-, anunció su voluntad de albergar instalaciones de la OTAN de interceptores de misiles, así como a los soldados que tuvieran que ocuparse de ellas.

Albania, junto con Croacia, con la que el Mando para Europa de Operaciones Especiales de EEUU acaba de concluir dos meses de ejercicios aéreos en lo que se ha descrito como «operaciones contrainsurgencia a gran escala, estabilidad y contraterrorismo» en el exterior, son los miembros más recientes de la OTAN, a la que se adhirieron en 2009.

El Comandante Supremo Aliado de la OTAN para Europa, el Almirante estadounidense James Stavridis, estuvo en Bulgaria los días 26 y 27 de abril y al Secretario General Rasmusen se le esperaba allí el 20 de mayo.

Incluso estando afiliados al bloque con sede en Bruselas, se exigen condiciones que son onerosas e inflexibles. A los socios de la OTAN se les dice a qué fabricantes de armas occidentales tienen que comprar el armamento, dónde tienen que desplegar sus tropas, quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos por todo el mundo. Toda la orientación de la política exterior hacia los candidatos y miembros se dicta desde Bruselas y Washington.

La OTAN es un bloque del que ninguna nación se ha retirado nunca ni se permitirá que lo haga.

Antes de sus visitas a Albania y Croacia a finales del pasado mes, Rasmussen dijo en la sede de la OTAN en Bruselas: «Mi sueño se hará realidad si –un día- podemos ver a todos los países de los Balcanes como miembros de la OTAN: Pertenecen a la Comunidad Euroatlántica. Confío en ver sus banderas representadas aquí, entre el resto de naciones de la OTAN».

El Ministro búlgaro de Asuntos Exteriores, Nicolai Mladenov, visitó Washington D.C. a finales de abril para reunirse, entre otros, con el Asesor de Seguridad Nacional de EEUU James Jones, y pidió el apoyo de la OTAN y de los miembros de la Unión Europea para Serbia y Kosovo.

El pasado mes, en una reunión de ministros de asuntos exteriores de la OTAN que se celebró en Estonia, se aprobó el Plan de Acción como Miembro de Bosnia.

La Fuerza en Kosovo de la OTAN está entrenando y armando a la Fuerza de Seguridad de Kosovo, un ejército en proceso de formación bajo el control de la OTAN.

Con la desaparición de la Guerra Fría y de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, podría haberse esperado una Europa desmilitarizada, libre de bloques armados. Pero en vez de suceder algo así, la primera y preeminente alianza militar de la Guerra Fría, la OTAN, habrá pronto engullido a casi todas las naciones del continente.

Las nuevas naciones de la antigua Yugoslavia, miembro fundador del Movimiento de los No Alineados, que nunca perteneció a bloque militar alguno, no van a evitar ese destino.

Rasmussen no quiere esperar más para que su sueño se realice y para que las banderas de todas las naciones y pseudonaciones del Este de Europa ondeen en la sede de la OTAN. Y también en las bases en Afganistán y en otras zonas de combate.

Las tropas extranjeras tendrán bases permanentemente en los suelos de todas esas naciones, a la vez que tendrán que desplegar sus tropas en lugares lejanos.
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Rick Rozoff

Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international.

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Fuente: http://rickrozoff.wordpress.com/201...

Traducido del inglés por Sinfo Fernández.

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miércoles, 19 de mayo de 2010

La Europa del Este y los Balcanes


Del bloque socialista y los No Alineados a las colonias militares estadounidenses

Rick Rozoff
Stop NATO
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
20-05-2010

Hace hoy once años [*], la Organización del Tratado del Atlántico Norte se hallaba inmersa en su séptima semana de bombardeos contra la República Federal de Yugoslavia, la república que vio cómo mil aviones de los ejércitos de Occidente volaban sobre ella en 38.000 misiones de combate, arrojando bombas desde el cielo y lanzando misiles de crucero Tomahawk desde el Mar Mediterráneo.

Como agotaron velozmente los objetivos militares, los aviones de combate de la OTAN decidieron bombardear los denominados blancos de oportunidad, incluidos puentes sobre el río Danubio, fábricas, la sede en la capital de la radiotelevisión de Serbia (donde murieron dieciséis de sus trabajadores), una columna de refugiados en Kosovo, las oficinas de los partidos políticos y las residencias de los dirigentes del gobierno y de los embajadores extranjeros, un tren de pasajeros, una procesión religiosa, hospitales, patios de apartamentos, hoteles, las embajadas suiza y sueca y la red de transporte de la energía eléctrica del país.

Se desplegaron los aviones Apache estadounidenses y los Harrier británicos en los ataques sobre el terreno y se inundó Yugoslavia de fragmentos de bombas de racimo sin detonar y de contaminación de uranio empobrecido.

Washington y otras capitales occidentales promovieron la campaña de bombardeos de setenta y ocho días de duración, que la OTAN denominó “Operación Fuerza Aliada” y EEUU “Operación Yunque Noble”, como la primera “guerra humanitaria” de la historia.

EEUU y la OTAN incrementaron de forma espectacular el temerario ataque con una incursión nocturna el 7 de mayo contra la Embajada de China en Belgrado, en la que cinco bombas estadounidenses impactaron a la vez contra el edificio de la misma, matando a tres ciudadanos chinos e hiriendo a veinte más. El gobierno de China denunció la acción como lo que era: un “crimen de guerra”, un “ataque brutal y una grave violación de la soberanía china” y un “acto de barbarie de la OTAN”.

Durante la larga Guerra Fría, se había asumido que las acciones militares del bloque de la OTAN causarían muertos y heridos entre los soldados y civiles de los estados miembros del Pacto de Varsovia. Pero las primeras víctimas de la OTAN fueron las serbias y las chinas.

Cuando la guerra terminó el 11 de junio, Occidente había conseguido todo lo que se había propuesto lograr:

50.000 soldados, bajo mando de la OTAN, entraron en la provincia de Kosovo de Servia, donde 12.000 permanecen aún después de once años.

El Pentágono encargó a Kellogg, Brown & Root que construyera en Kosovo el Campo Bondsteel, de casi 1.000 acres de extensión, y su base hermana, el Campo Monteith, donde continúan operando hasta este mismo momento.

Se desgajó Kosovo de Serbia y, el 17 de febrero de 2008, Kosovo se declaró a si mismo nación independiente, reconocida por EEUU y por la mayoría de sus aliados de la OTAN, aunque no así por las dos terceras partes de las naciones del mundo.

En 1999, el Secretario General de la OTAN, Javier Solana, se mudó de sede al otro lado de la calle en Bruselas, convirtiéndose en el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en cuyo puesto supervisó un “procedimiento de separación” de lo que quedaba de Yugoslavia, borrándose del mapa hasta ese mismo nombre, mientras aparecía en 2003 la Unión de Estados de Serbia y Montenegro, patrocinada por Occidente.

Tres años después, Montenegro, con una población menor que la de la ciudad estadounidense de Menfis, se convirtió en la nación más reciente del mundo. Para demostrar después que ese hecho estuvo planificado con anterioridad, un crucero de misiles guiados visitó la ciudad costera de Tivat en pocos meses y un submarino estadounidense, el USS Emory Land, llegó allí en 2007 para celebrar el primer aniversario de independencia nominal de Montenegro.

Al año siguiente, tras la aparición de la Unión de Estados de Serbia y Montenegro, este último se incorporó al programa de aprendizaje de los “Socios para la Paz” de la OTAN y al año siguiente se le concedió un Plan de Acción como Socio Individual, firmando un Estatuto de Acuerdos de Fuerzas con la OTAN, del que EEUU es el gobierno depositario. A finales de 2009, recibió un Plan de Acción para Socios, el paso final antes de ser socio de pleno derecho de la OTAN. El pasado mes de marzo, Montenegro se convirtió en la 44ª nación en contribuir con tropas a la guerra de la OTAN en Afganistán. Todos estos acontecimientos se han producido en un plazo de cuatro años.

Desde que en 1999 comenzó la expansión de la OTAN tras el fin de la Guerra Fría, las naciones del extinto Pacto de Varsovia y de la ex República Federal Socialista de Yugoslavia se han convertido en colonias militares occidentales, recibiendo visitas y abriendo bases para las tropas y para el equipamiento militar de la OTAN y sus miembros individuales, especialmente EEUU. Hasta este año, países del anterior Pacto de Varsovia como Polonia, Rumania, Bulgaria, y más recientemente Albania, han anunciado su disposición a acceder a las peticiones de EEUU y la OTAN para albergar en sus territorios instalaciones de interceptores de misiles.

EEUU ha adquirido cuatro bases militares en Rumania y tres en Bulgaria en los últimos cuatro años y pronto pondrá en activo una instalación de interceptores de misiles Patriot Advanced Capability-3 en el este de Polonia, a 35 millas de la frontera rusa. Según las autoridades polacas, les seguirán interceptores de misiles anti-balísticos de largo alcance.

La OTAN tiene un importante centro de entrenamiento en Polonia, la primera operación de puente aéreo estratégico multinacional del mundo en la Base Aérea Papa, en Hungría, y la posesión de facto de una antigua base aérea soviética en Lituania. Después de reunirse con el Secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, a primeros de mes, la Ministra de Defensa lituana Rasa Jukneviciene anunció que el jefe del Pentágono había confirmado el apoyo estadounidense a una base militar permanente en la región del Mar Báltico, donde los aviones de combate de la OTAN han estado llevando a cabo patrullas aéreas desde que empezó el período de iniciación en el bloque de Estonia, Letonia y Lituania en 2004.

La jefa de defensa lituana dijo también que el Pentágono quiere ampliar las patrullas aéreas de la OTAN en la zona “hasta 2018 y más allá”.

Washington planea establecer un centro de comunicaciones y escudo anti-misiles en la República Checa, donde Gran Bretaña dirige actualmente ejercicios de combate aéreos multinacionales, la “Operación Rinoceronte Volador 2010”, con 2.000 soldados extranjeros y 1.000 checos.

Se utilizaron las bases aéreas en Bulgaria y Rumania para el ataque e invasión de Iraq en 2003, y se han estado usando de forma regular durante los casi nueve años de guerra de EEUU y la OTAN contra Afganistán.

Tras la invasión de Iraq, los nuevos miembros de la OTAN, la República Checa, Hungría y Polonia enviaron tropas a ese país, y después lo hicieron los candidatos y socios de la OTAN Albania, Armenia, Azerbaiyán, Bosnia, Bulgaria, Croacia, Estonia, Georgia, Kazajstán, Letonia, Lituania, Macedonia, Moldavia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y Ucrania.

Ofrecerle a Washington tropas para la guerra en Iraq era el requisito previo para convertirse en socios avanzados de la OTAN y, finalmente, en miembros de pleno derecho. A nueve de las naciones mencionadas con anterioridad se las premió con la segunda condición a cambio de sus servicios. A Bosnia, Macedonia, y el pasado año a Montenegro, se les concedieron Planes de Acción para Socios, se les presentó en la cumbre del cincuenta aniversario de la OTAN en 1999, celebrado en Washington D.C,, en la penúltima etapa para la integración total. La OTAN presentó para Georgia y Ucrania Programas Nacionales Anuales especiales poco después de la guerra de Georgia con Rusia de agosto de 2008.

Todos esos doce nuevos miembros de la OTAN procedentes de la Europa del Este tienen tropas en Afganistán, como también los miembros que hay en perspectiva: Armenia, Azerbaiyán, Bosnia, Georgia, Macedonia y Montenegro.

La OTAN se ha apoderado del extinto Pacto de Varsovia y de la antigua Yugoslavia. En el primero de los casos sin disparar ni un solo tiro. En el segundo, mediante dos campañas de bombardeos (Bosnia en 1995, y Serbia en 1999) y tres despliegues de tropas por tierra (Bosnia en 1995, Kosovo en 1999 y Macedonia en 2001).

Todas las antiguas naciones del Pacto de Varsovia que estaban fuera de la extinta Unión Soviética tienen soldados matando y muriendo bajo mando de la OTAN en Afganistán, y todas, excepto la antigua Alemania del Este, los tuvieron en Iraq, aunque ninguna de ellas los tuvo en función de sus obligaciones hacia el Pacto de Varsovia durante los diez años de implicación soviética en la nación surasiática. Siete de las quince ex repúblicas soviéticas tienen también tropas sirviendo bajo la OTAN en la zona bélica afgana.

EEUU y otras potencias importantes de la Alianza dirigen de forma regular maniobras militares multinacionales de los Socios para la Paz en las tres ex repúblicas soviéticas del Sur del Cáucaso –Armenia, Azerbaiyán y Georgia- y han llevado a cabo ejercicios similares en Ucrania y Kazajstán.

El principal objetivo de las maniobras de guerra y otros ejercicios es preparar a los ejércitos de las naciones anfitrionas y participantes para la interoperatividad entre los ejércitos, incluyendo combates y misiones en el exterior, en su mayoría en Afganistán, y en Iraq durante los últimos años.

Georgia tuvo 2.000 soldados en Iraq en 2008, en aquel momento el tercer mayor contingente extranjero, aunque su población es sólo ligeramente superior a cuatro millones, una fracción de la de EEUU, Gran Bretaña y otros importantes proveedores de tropas.

La mayoría de esas tropas volaron de regreso a Georgia en aviones de transporte militar estadounidenses durante la guerra de cinco días con Osetia del Sur y Rusia en agosto de 2008. Georgia tendrá pronto casi 900 soldados en Afganistán, la mayor contribución per capita de cualquiera de las cincuenta naciones que está aportando soldados a la OTAN para que combatan en aquel país.

Durante los 36 años del Pacto de Varsovia, los estados miembros, aparte de la Unión Soviética, raramente desplegaron unidades militares fuera de sus fronteras y nunca allende los mares.

En la pasada década, todos los miembros no soviéticos y las ex repúblicas yugoslavas, excepto Serbia, han tenido a sus hijos e hijas desplegados con la OTAN frecuentemente en guerras y zonas de conflicto lejanas como los Balcanes, Afganistán e Iraq, y en países colindantes, como Kirguizistán, Uzbekistán (Alemania) y Kuwait. Alrededor de cien soldados polacos, rumanos, búlgaros, checos, estonia, letones, húngaros, lituanos y eslovacos han vuelto en ataúd a sus países desde Afganistán e Iraq.

Cuando el Ejército Rojo soviético salió de Bulgaria en 1947, en esa nación no se estacionó ningún soldado extranjero hasta que la Secretaria de Estado de EEUU, Condoleeza Rice, fue allí de visita dos años después de que entrara en la OTAN para firmar un acuerdo sobre tres bases militares allí: la Base Aérea de Bezmer, la Base Aérea de Graf Ignatievo (a la que recientemente se le ha dado el certificado de cumplir en un cien por cien con los requerimientos de la OTAN) y el Campo de Entrenamiento de Novo Selo.

Las últimas tropas soviéticas salieron de Rumania en 1958. Cuando Nicolae Ceausescu se convirtió en el líder de la nación en 1965, distanció su país de la Unión Soviética y del Pacto de Varsovia, prohibiendo que se efectuaran ejercicios y despliegues que implicaran a otros estados.

En 2005, el año después de que Rumania obtuvo el título de miembro de pleno derecho de la OTAN, Condoleeza Rice visitó Bucarest y se aseguró cuatro bases para el Pentágono y la OTAN: la Base Aérea de Mijail Kogalniceanu (ya utilizada para la guerra contra Iraq), las bases de entrenamiento de Cincu y Smardan y el campo de Tiro de Babadag.

EEUU concluyó recientemente maniobras militares con Bulgaria –la Operación Primavera Tracia- del 22 al 28 de abril y dirigió ejercicios conjuntos de las fuerzas aéreas con Bulgaria y Rumania del 12 al 16 de abril en la Base Aérea de Aviano en Italia.

El pasado febrero, autoridades del gobierno rumano y búlgaro anunciaron que aceptarían instalaciones de interceptores de Misiles-3 Estandar de la OTAN y las tropas necesarias para operar en ellas.

En 1960, el dirigente albano Enver Hoxha se volvió contra la Unión Soviética y otros aliados del Pacto de Varsovia, alineándose con la República Popular de China. Pero no permitió que en su país se establecieran bases ni presencia de tropas extranjeras.

Al comenzar 1993, la Sexta Flota de EEUU empezó a dirigir ejercicios navales con Albania, adquiriendo el uso de las bases militares allí y desplegando tropas en una base de avanzada que estableció en 1999 para la guerra contra Yugoslavia cerca de la ciudad portuaria de Durres.

La pasada semana, el primer ministro y el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de la nación -después de reunirse con el Secretario General de la OTAN Anders Fogh Rasmussen-, anunció su voluntad de albergar instalaciones de la OTAN de interceptores de misiles, así como a los soldados que tuvieran que ocuparse de ellas.

Albania, junto con Croacia, con quien el Mando para Europa de Operaciones Especiales de EEUU acaba de concluir dos meses de ejercicios aéreos en lo que se ha descrito como “operaciones contrainsurgencia a gran escala, estabilidad y contraterrorismo” en el exterior, son los miembros más recientes de la OTAN, a la que se adhirieron en 2009.

El Comandante Supremo Aliado de la OTAN para Europa, el Almirante estadounidense James Stavridis, estuvo en Bulgaria los días 26 y 27 de abril y al Secretario General Rasmusen se le esperaba allí el 20 de mayo.

Incluso estando afiliados al bloque con sede en Bruselas, se exigen condiciones que son onerosas e inflexibles. A los socios de la OTAN se les dice a qué fabricantes de armas occidentales tienen que comprar el armamento, dónde tienen que desplegar sus tropas, quién son sus amigos y quién sus enemigos por todo el mundo. Toda la orientación de la política exterior hacia los candidatos y miembros se dicta desde Bruselas y Washington.

La OTAN es un bloque del que ninguna nación se ha retirado nunca ni se permitirá que lo haga.

Antes de sus visitas a Albania y Croacia a finales del pasado mes, Rasmussen dijo en la sede de la OTAN en Bruselas: “Mi sueño se hará realidad si –un día- podemos ver a todos los países de los Balcanes como miembros de la OTAN: Pertenecen a la Comunidad Euroatlántica. Confío en ver sus banderas representadas aquí, entre el resto de naciones de la OTAN”.

El Ministro búlgaro de Asuntos Exteriores, Nikolay Mladenov, visitó Washington D.C. a finales de abril para reunirse, entre otros, con el Asesor de Seguridad Nacional de EEUU James Jones, pidiendo el apoyo de la OTAN y de los miembros de la Unión Europea para Serbia y Kosovo.

El pasado mes, en una reunión de ministros de asuntos exteriores de la OTAN que se celebró en Estonia, se aprobó el Plan de Acción como Miembro de Bosnia.

La Fuerza en Kosovo de la OTAN está entrenando y armando a la Fuerza de Seguridad de Kosovo, un ejército en proceso de formación bajo el control de la OTAN.

Con la desaparición de la Guerra Fría y de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, podría haberse esperado una Europa desmilitarizada, libre de bloques armados. Pero en vez de suceder algo así, la primera y preeminente alianza militar de la Guerra Fría, la OTAN, habrá pronto engullido a casi todas las naciones del continente.

Las nuevas naciones de la antigua Yugoslavia, miembro fundador del Movimiento de los No Alineados, que nunca perteneció a bloque militar alguno, no van a evitar ese destino.

Rasmussen no quiere esperar más para que su sueño se realice y para que las banderas de todas las naciones y pseudo-naciones del Este de Europa ondeen en la sede de la OTAN. Y también en las bases en Afganistán y en otras zonas de combate.

Las tropas extranjeras tendrán bases permanentemente en los suelos de todas esas naciones, a la vez que tendrán que desplegar sus tropas en lugares lejanos.

N. de la T.:

[*] Este artículo se publicó el 10 de mayo de 2010.

Fuente:

http://rickrozoff.wordpress.com/2010/05/11/eastern-europe-from-socialist-bloc-and-non-alignment-to-u-s-military-colonies/

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lunes, 10 de mayo de 2010

El Pentágono trocea África en zonas militares


10-05-2010
Rick Rozoff
Global Research/ Stop NATO
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

El año pasado el comandante del Comando África estadounidense (AFRICOM), el general William Ward, afirmó que el Pentágono tenía asociaciones militares con treinta y cinco de las cincuenta y tres naciones de este continente, “que representan las relaciones estadounidenses que abarcan el continente” [1].

Desde entonces el número ha aumentado.

En tanto que primer comando militar regional en el extranjero establecido por Washington en este siglo, el primero desde el final de la Guerra Fría y el primero en 25 años, la activación el 1 de octubre de 2007 del AFRICOM, inicialmente bajo el ala del Comando Europeo estadounidense y un año después como una entidad independiente, pone de relieve la importancia geoestratégica de Africa en los planes militares, políticos y económicos internacionales de Estados Unidos.

La zona de responsabilidad del Comando África incluye más naciones (53, todas ellas Estados africanos excepto Egipto, que continúa en el Comando Central estadounidense, y la República Árabe Saharaui Democrática (Sahara Occidental), que fue conquistada en 1975 y es miembro de la Unión Africana pero que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN reconocen como parte de Marruecos) que cualquier otro de los Comandos Unificados Combatientes del Pentágono: el Comando Europeo, el Comando Central, el Comando del Pacífico, el Comando Sur y el Comando Norte (fundado en 2002).

Estados Unidos es el único país que mantiene comandos militares regionales con servicios múltiples en todas partes del mundo, un proceso que se inició tras la Segunda Guerra Mundial cuando Estados Unidos perseguía su autoproclamado destino manifiesto del siglo XX como la primera superpotencia militar mundial de la historia.

Hasta el 1 de octubre de 2008 la inmensa mayoría de África estaba en la zona de responsabilidad del Comando Europeo, al que estaban asignadas todas las naciones africanas excepto Egipto, las Seychelles y los Estados del Cuerno de África (Yibuti, Eritrea, Etiopía, Kenia, Somalia y Sudán) controlados por el Comando Central, y tres naciones isla y una posesión africana en la costa oriental del continente (Comores, Madagascar, Mauricio y Reunión), situados bajo el Comando del Pacífico.

Un mes antes de que el AFRICOM iniciara su año de incubación bajo el Comando Europeo estadounidense en 2007, el vice-subsecretario principal de Defensa para la Política, Ryan Henry, afirmó: “En vez de tres comandos diferentes que tienen África como tercera o cuarta prioridad, habrá un comando que la tenga como prioridad fundamental” [2].

El alto cargo del Pentágono también reveló que el Comando África “integraría un pequeño cuartel general más cinco 'equipos de integración' repartidos por todo el continente” y que el “AFRICOM trabajaría estrechamente con la Unión Europea y con la OTAN”, particularmente con Francia, miembro de ambas, que “estaba interesada en desarrollar la fuerza de reserva de África” [3].

El alto cargo del Departamento de Defensa identificó todos los componentes claves del papel del Comando África y esbozó lo que ha ocurrido en los casi tres años de periodo de transición: subsumiendo bajo un comando unificado las naciones que antiguamente estaban en las zonas de responsabilidad de los tres comandos del Pentágono, Estados Unidos dividirá el segundo continente más poblado del mundo en cinco distritos militares, cada uno de ellos con una Fuerza de Reserva Africana multinacional adiestrada por fuerzas militares de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.

A finales de ese mismo mes el Pentágono confirmó su anterior revelación de que el AFRICOM iba a desplegar equipos de integración regional “en las porciones norte, este, sur, central y oeste del continente reflejando las cinco comunidades económicas regionales de la Unión Africana....”.

La página web Defense News detallaba la división geográfica descrita en documentos de instrucciones del Departamento de Defensa publicados ese mes:

“Un equipo tendrá la responsabilidad de una franja norte desde Mauritania a Libia; otro operará en un bloque de naciones africanas orientales (Sudán, Etiopía, Somalia, Uganda, Kenia, Madagascar y Tanzania); y un tercero llevará a cabo actividades en un amplio bloque sur que incluye Sudáfrica, Zimbabwe y Angola....

Un cuarto equipo concentraría a un grupo de países africanos centrales como la República Democrática de Congo, Chad y Congo [Brazzaville]; el quinto equipo regional se centraría en un bloque occidental que abarcaría Nigeria, Liberia, Sierra Leona, Níger y Sahara Occidental, según los documentos de instrucciones” [4].

Las cinco zonas corresponden a las principales Comunidades Regionales Económicas de África, empezando por el norte del continente:

- la Unión Árabe del Magreb: Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez.

- la Comunidad Africana Oriental (EAC, en sus siglas en inglés): Burundi, Kenia, Ruanda, Tanzania y Uganda.

- la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS, en sus siglas en inglés): Benin, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Liberia, Mali, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.

- la Comunidad Económica de Estados de África Central (ECCAS, en sus siglas en inglés): Angola, Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, República de Congo (Brazzaville), República Democrática de Congo (Kinshasa), Guinea Ecuatorial, Ruanda y Sao Tome y Príncipe.

- la Comunidad de Desarrollo de África Austral: Angola, Botswana, República Democrática de Congo, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, Seychelles, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabue.

El noreste de África, en el Cuerno de África y sus alrededores, está en una categoría propia y durante mucho tiempo ha estado subordinada a la Fuerza Conjunta Combinada - Cuerno de África (CJTF-HOA, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos basada en Yibuti donde el Pentágono tiene un personal compuesto aproximadamente de 2.000 personas pertenecientes a las cuatro ramas de las fuerzas armadas. La zona de operaciones de la Fuerza Conjunta Combinada - Cuerno de África abarca las naciones africanas de Yibuti, Etiopía, Eritrea, Kenia, Seychelles, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda, así como Yemen en la península Arábiga. Además de las Seychelles, la CJTF-HOA está expandiendo su ámbito para incluir las Comores, Mauricio y Madagascar en el océano Índico.

Hace tres años se informo de que el Pentágono ya había logrado “acordar el acceso a bases aéreas y puertos en África y a instalaciones 'con los elementos mínimos' mantenidas por las fuerzas de seguridad locales en Gabón, Kenia, Mali, Marruecos, Namibia, Sao Tomé y Príncipe, Senegal, Túnez, Uganda y Zambia” [5], es decir, en el norte, este, oeste, centro y sur de África.

Desde 2003 Estados Unidos mantiene su base militar en Yibuti, Camp Lemonnier, el pasado otoño estableció unas instalaciones de vigilancia naval en las Seychelles y tiene acceso a campos base y emplazamientos de vanguardia en Kenia, Etiopía, Marruecos, Mali, Ruanda y otras naciones por todo el continente.

Como se ha indicado antes, el AFRICOM planea establecer un cuartel general central en el continente (su actual cuartel general está en Stuttgart, Alemania, aunque Camp Lemonnier de Yibuti funciona como uno de facto en África) con cinco puestos de avanzada satélites regionales en el norte, sur, este, oeste y centro de África.

Nominalmente la Fuerza de Reserva Africana (ASF, en sus siglas en inglés) está bajo control de la Unión Africana, pero sus tropas están siendo adiestradas y dirigidas por Estados Unidos, la OTAN y el ala militar de la Unión Europea.

La página web de la Fuerza de Reserva Africana contienen enlaces a las siguientes páginas web:

- Cuartel general de la ASF (Addis Abeba)

- Este

- Oeste

- Sur

- Central

- Norte [6]

El secretariado de la Unión Africana, la Comisión de la Unión Africana, tiene su sede en Addis Abeba, Etiopía.

Etiopía también es una de las naciones (Liberia y Marruecos son las otras) que se ha barajado como posible sede del principal cuartel general del AFRICOM en el continente.

Fuerza de Reserva Africana: adiestrada por las Fuerzas Especiales estadounidenses y según el modelo de la Fuerza de Ataque de la OTAN

Cada una de las cinco unidades geográficas de la lista anterior puede suministrar un contingente de las dimensiones de una brigada (entre 4.000 y 5.000 soldados según los principios de la OTAN) a la Fuerza de Reserva Africana que se proyecta lanzar este año.

Dos días antes de que se estableciera el Comando África estadounidense el 1 de octubre de 2007, el diario de las fuerzas armadas estadounidenses Stars and Stripes informaba de que

“El comando, que según se ha programado será operativo esta semana, centrará la mayor parte de su actividad en ayudar a construir la joven Fuerza de Reserva Africana.

Se espera que la fuerza, que está organizada por la Unión Africana con sede en Etiopía, esté preparada para 2010. Consistiría en cinco brigadas multinacionales basadas en el gigante continente. Cada brigada llevaría a cabo misiones en su región, como el mantenimiento de la paz cuando surja la necesidad.

El general William E. Ward, que ha sido nombrado para convertirse en el primer comandante del AFRICOM, declaró la semana pasada al Senado estadounidense por escrito que las tropas estadounidenses ayudarían a hacer realidad las brigadas”.

Ward, que fue jefe de la Fuerza de Estabilización de la OTAN (SFOR, en sus siglas en inglés) en Bosnia en 1996, afirmó: “el AFRICOM asumirá el patrocinio del actual comando, del desarrollo de la infraestructura de control y del apoyo del oficial de enlace. Seguirá proporcionando mentores militares para adiestrar en el mantenimiento de la paz y desarrollará nuevos enfoques para apoyar a la Unión Africana y a la Fuerza de Reserva Africana” [7].

El pasado mes de febrero una página web de la OTAN detalló el papel del bloque militar del Atlántico norte para complementar los esfuerzos del AFRICOM para construir la Fuerza de Reserva Africana :

“La OTAN empezó proporcionando apoyo a la Misión de la UA en mayo de 2005 con base en las peticiones específicas de la UA. Las naciones de la OTAN apoyaron a la Misión de la UA en Sudán (AMIS, en sus siglas en inglés) transportando por avión a 32.300 miembros del personal.... La OTAN sigue apoyando la Misión de la UA en Somalia (AMISOM, en sus siglas en inglés) proporcionado transporte aéreo y marítimo estratégico a las naciones que contribuyen con tropas a la AMISOM a petición de éstas. El último transporte por aire se produjo en junio de 2008 cuando la OTAN transportó un batallón burundés de mantenimiento de la paz hasta Mogadisco.

El Comando Conjunto de Lisboa es el jefe operacional del compromiso OTAN/UA y tiene un oficial de enlace militar en el cuartel general de la UA en Addis Abeba, Etiopía. La OTAN también apoya la capacitación del personal proporcionando plazas en los cursos de adiestramiento de la OTAN al personal de la UA que mantiene el AMISOM y apoya el hacer operativa a la Fuerza de Reserva Africana, la visión de la UA para un aparato continental de seguridad de guardia similar a la Fuerza de Respuesta de la OTAN” [8].

La Fuerza de Respuesta de la OTAN (NRF, en sus siglas en inglés) completó lo que entonces se describió como su validación final en los ejercicios militares Steadfast Jaguar para 7.000 soldados durante dos semanas en la nación isla africana de Cabo Verde en 2006.

África fue el campo de pruebas para la NRF y la NRF es el modelo de la Fuerza de Reserva Africana:

“Desde junio de 2007 la OTAN ha asistido a la Misión del a UA en Somalia (AMISOM) proporcionándole transporte aéreo para las fuerzas de mantenimiento de paz de la UA. Este apoyo se autorizó hasta febrero de 2009 y la Alianza está dispuesta a considerar nuevas peticiones de la UA. La OTAN también sigue trabajando con la UA en la identificación de otras áreas en las que la OTAN podría apoyar a la Fuerza de Reserva Africana [9].

A petición de la UA, la OTAN también proporciona adiestramiento y capacitación a las aptitudes a largo plazo de mantenimiento de paz de la UA, en particular la Fuerza de Reserva Africana” [10].

Desde los acuerdos Berlin Plus entre la OTAN y la Unión Europea en 2002, los componentes militares de ambas organizaciones no sólo se solapan y complementan entre sí, sino que se están integrando en un nivel cualitativamente superior para misiones en el extranjero como las misiones en las costas de África y fuera de ellas.

Hace tres años el general francés Henri Bentegeat, entonces presidente del Comité Militar de la Unión Europea, se reunió en Alemania con los ministros de Defensa de la Unión Europea y un informe de sus comentarios incluía lo siguiente: “La campaña de la UE por un papel militar global más fuerte incluye una mejora de las relaciones con las Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Africana... Además de la misión militar en Congo del año pasado y de la ayuda logística a las fuerzas de la UA en Darfur, Bentegeat afirmó que la EU quería ayudar en un ambicioso plan de la UA de crear una fuerza de reserva para misiones de mantenimiento de la paz” [11].

Incluso antes de que en otoño de 2008 se activara el AFRICOM como un comando militar separado, el Comando Europeo estadounidense estaba llevando a cabo maniobras militares multinacionales a gran escala en diferentes regiones de África para adiestrar unidades para las cinco brigadas regionales que formarán una Fuerza de Reserva Africana unificada y continental.

Desde 2006 el Comando Europeo estadounidense (y posteriormente el Comando África) ha llevado a cabo anualmente los ejercicios multinacionales de interoperabilidad de comunicaciones Africa Endeavor (con frecuencia en naciones del estratégico golfo de Guinea) con la participación de las fuerzas armadas de naciones africanas, de la OTAN y europeas. Africa Endeavor 2007 se celebró en Ghana y los países contribuyentes fueron Estados Unidos, Argelia, Angola, Bélgica, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Cabo Verde, Chad, Gambia, Lesotho, Mali, Marruecos, Namibia, Níger, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Suecia, Uganda y Zambia. Estaba dirigido conjuntamente por el Comando Europeo estadounidense, el Comando Central estadounidense y el naciente Comando África estadounidense.

"AE [Africa Endeavor] fomenta una mejor colaboración en la Guerra Global contra el Terrorismo y apoya el despliegue de fuerzas de mantenimiento de la paz en Sudán y Somalia.

Además ayuda en el establecimiento de relaciones de comunicación fundamentales para mejorar los despliegues la Fuerza de Reserva Africana en sistemas de comando, control, comunicaciones e información (C3IS) y fortalece las relaciones nacionales, regionales, continentales y de asociación....” [12].

Africa Endeavor 2008 tuvo lugar en Nigeria e incluyó personal militar tanto de 22 naciones africanas y europeas como estadounidenses.

“En el curso de los ejercicios las naciones y organizaciones participantes también continuaron con sus esfuerzos para desarrollar prácticas y procedimientos estándar para la Unión Africana y su Fuerza de Reserva Africana” [13].

En 2005 Estados Unidos lanzó sus ejercicios militares regulares multinacionales Flintlock para iniciar y expandir la Iniciativa Antiterrorista Trans-Sáhara (TSCTI, en sus siglas en inglés) del Pentágono, formada ese mismo año para adiestrar a fuerzas militares de Argelia, Chad, Mali, Mauritania, Niger, Senegal, Marruecos, Nigeria y Túnez. Los aliados de Washington pertenecientes a la OTAN, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Países Bajos y España también están implicados en la Iniciativa Antiterrorista Trans-Sáhara.

El Comando Europa de Operaciones Especiales estadounidense dirige los ejercicios (en 2007 la OTAN anunció que su Centro de Coordinación de Operaciones Especiales tendría su cuartel general en las mismas barracas Kelley en la base estadounidense de Stuttgart donde está situado el cuartel general del AFRICOM).

Un informe de la operación inicial en 2005 divulgaba que “según se ha informado, el gobierno estadounidense planea gastar 500 millones de dólares en cinco años para convertir el desierto del Sáhara en un vasto nuevo frente de su lucha contra el terrorismo.... Durante la primera fase del programa, llamada Operación Flintlock, [participaron] 700 soldados de las fuerzas especiales estadounidenses y 2.100 soldados de nueve naciones del norte y oeste de África” [14].

La Operación Flintlock 2010 de este año, que empezó el 2 de mayo y se prolongó durante durante 22 días, incluye a 600 soldados de las fuerzas especiales estadounidenses y 150 procedentes de Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Países Bajos y España.

“El objetivo de Flintlock 10 es desarrollar interoperabilidad militar... Centrada en Uagadugu, Burkina Faso, pero con adiestramiento táctico llevado a cabo en Senegal, Mali, Mauritania y Nigeria, Flintlock 10 empezará el 2 de mayo y acabará el 23 de mayo de 2010... Flintlock 10 busca fortalecer los éxitos y lecciones aprendidas durante los anteriores ejercicios Flintlock que se llevaron a cabo para establecer relaciones regionales y sincronizar los esfuerzos entre los militares de la region trans-sahariana.

Estos ejercicios tendrán lugar en el contexto de la Asociación Antiterrorista Trans-Sáhara (TSCTP, en sus siglas en inglés). Apoyado por el Comando África estadounidense (USAFRICOM) y el Comando de Operaciones Especiales (SOCAFRICA, en sus siglas en inglés), los ejercicios proporcionarán oportunidades de adiestramiento militar ...” [15].

El AFRICOM anunció recientemente que el Comando de Operaciones Especiales África “logrará el control sobre la Fuerza Conjunta de Operaciones Especiales Conjuntas Trans-Sahara (JSOTF-TS, en sus siglas en inglés) y el Comando de Operaciones Especiales y Elemento de Control- Cuerno de África (SOCCE-HOA, en sus siglas en inglés)” [16] para centralizar las actividades de las fuerzas especiales en África.

Los esfuerzos para crear la propuesta brigada de la Fuerza de Reserva Africana en el norte de África se han tambaleado por diferentes razones. Egipto no es miembro de la Unión Magreb ni está en la zona de responsabilidad del AFRICOM. Libia es uno de los oponentes al AFRICOM que más se hace oír. Existe una tensión residual entre Argelia y Marruecos sobre Sáhara Occidental, que Argelia reconoce como una nación independiente. Pero Argelia, Egipto, Mauritania, Marruecos y Túnez son todos ellos miembro del programa de asociación Diálogo Mediterráneo.

Los planes del AFRICOM para contingentes de intervención militar regional avanzan más favorablemente en el este, oeste y sur. En junio de 2008 la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS, en sus siglas en inglés) llevó a cabo un ejercicio militar, Jigui 2008, en Mali con sus quince Estados miembro y “por primera vez, el ejercicio de fuerza regional involucró a la Unión Africana, a la Comunidad de Desarrollo del África Austral (SADC, en sus siglas en inglés), a la Brigada de Alta Disponibilidad de las Fuerzas de Reserva con base en Dinamarca (SHIRBRIG, en sus siglas en inglés) y a la Brigada de Reserva de África Oriental (EASTBRIG, en sus siglas en inglés).

“Los gobiernos anfitriones así como Francia, Dinamarca, Canadá, Alemania, Países Bajos, Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea apoyaron todos los ejercicios.

Jigui 2008 es coherente con los anteriores programas de adiestramiento de la ECOWAS y está dentro del marco de la Fuerza de Reserva de la UA, que busca tener dispuesta para 2010 una fuerza por cada Comunidad Económica Regional (REC, en sus siglas en inglés) en África.

El objetivo de la ECOWAS es crear un Equipo Operativo de 2.770 hombres a partir de los 6.500 soldados de la fuerza regional que estará disponible bajo el control de la UA” [17].

Un año después Senegal albergó maniobras militares con otras varias naciones de África Occidental (Burkina Faso, Gambia, Guinea Bissau, República de Guinea (Conakry) y Mali” para “probar la capacidad de despliegue (de las tropas)” con aviones, vehículos y barcos militares suministrados por Francia “por delante de la planeada creación de una fuerza ECOWAS”.

Se adiestró a los Estados participantes para “formar el batallón occidental de la fuerza de intervención de 6.500 hombres que la ECOWAS quiere establecer para 2010.

“Jefes del ejército de países miembro de la ECOWAS acordaron en junio de 2004 crear una fuerza permanente de 6.500 hombres, incluyendo la unidad de reacción rápida de 1.500 hombres para misiones de mediación” [18].

Jigui 2009 se celebró en Burkina Faso con la participación del Ejercito África de Estados Unidos, el componente del AFRICOM con base en Vicenza, Italia.

El mes pasado la ECOWAS realizó un ejercicio de adiestramiento de campo en Benin, Ejercicio de Cohesión Benin 2010, cuyo “objetivo era evaluar la disponibilidad operacional y logística del Batallón Oriental del ESF, que forma parte de la preparación total para hacer operativa la Fuerza de Reserva Africana para diciembre de 2010” [19].

En octubre del año pasado la prensa de Kenia informó sobre la implicación occidental en la creación de una brigada de la Fuerza de Reserva Africana en el confín oriental de África:

“Oficiales daneses, suecos, noruegos y finlandeses asistirán a la región en el actual establecimiento de una fuerza militar unificada para hacer frente a conflictos en el continente.

Una vez funcional, en 14 días la Brigada de Reserva de África Oriental (EASBRIG) se desplegará a lugares en conflicto una vez que surja el caos para restaurar el orden... La brigada tendrá tropas de 14 países.

Los expertos de los países europeos ... están basados en los cuarteles generales de la EASBRIG en el College de Personal de Defensa en Karen, Nairobi.

El vicepresidente del Estado Mayor, Julius Karangi, afirmó que los expertos extranjeros ayudarían en el proceso de establecimiento de la brigada de reserva” [20].

La EASBRIG está formada por soldados de Burundi, Comores, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Kenia, Madagascar, Mauricio, Ruanda, Seychelles, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda, y a través del Mecanismo de la Brigada de Reserva de Africa Oriental están avanzando hacia la consolidación del ala oriental de la Brigada de Reserva de Africana.

El cuartel general de la Brigada de Reserva de África Oriental estará en Kenia y el pasado mes de noviembre se llevó a cabo un ejercicio de adiestramiento de campo para ello en Yibuti donde Estados Unidos tiene su principal base militar en África y Francia su mayor base militar en el extranjero. Una fuente de noticias ruandesa escribió sobre ello meses después: “El histórico ejercicio reunió a unos 1.500 soldados, policía y personal civil de diez países que trabajaban juntos por primera vez” [21].

El emplazamiento más inmediato para utilizar la Brigada de Reserva de África Oriental es Somalia, donde ya están implicados los Estados miembro Etiopía, Ruanda, Burundi, Uganda y Kenia. La EASBRIG también estará disponible para operaciones en Sudán, Congo y la República Centroafricana así como contra Eritrea. En marzo del año pasado el jefe de la AFRICOM el general William Ward “citó tres zonas de actual conflicto en el continente, incluyendo las disputas fronterizas entre Eritrea y Yibuti en el Cuerno de África, en el norte de África [con] el Sáhara Occidental y los enfrentamientos en la República Democrática de Congo”.

Hablando del comando que dirige, Ward añadió: “Estados Unidos podía prestar asistencia a Uganda, Ruanda, Congo y en menor grado a... la República Centroafricana” [22].

La Unión Europea, ya implicada en la primera operación naval de su historia en el Cuerno de África, la Fuerza Naval de la UE Somalia – Operación Atalanta, ha desplegado una misión militar a Uganda para adiestrar a 2.000 soldados somalíes para defender al gobierno federal de transición respaldado por occidente de Mogadisco.

La Estación de Asociación con África: barcos de guerra estadounidenses patrullan las costas africanas

En los últimos años las Fuerzas Navales Europa-África estadounidenses han desarrollado la Estación de Asociación con África (APS, en sus siglas en inglés) como un componente naval del AFRICOM. Su primer despliegue llevó al APS a Guinea Ecuatorial, Gabón, Ghana, Senegal, Sao Tomé y Príncipe, y Togo, todos ellos en el Golfo de Guinea excepto Senegal que está al norte de éste.

Ese mismo año 2007 el Grupo Marítimo Permanente 1 de la OTAN, al que aportan cada uno un barco los siguientes países, Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Portugal y Estados Unidos, empezó una circunnavegación de África con paradas en el Golfo de Guinea y acabó con “ejercicios en el océano Índico, en las costas de Somalia....” [23]

En aquel momento el almirante Henry Ulrich, comandante de la Fuerza Naval Europa estadounidense, afirmó: “ el concepto de Estación de Flota Global está 'íntimamente alineado' con la tarea que suministrará el Comando Africano estadounidense aún en desarrollo” [24] y más tarde anunció la partida del barco de guerra estadounidense Fort McHenry y del barco de alta velocidad para un despliegue de seis meses en el golfo de Guinea en noviembre de 2007 como parte del programa Estación de Flota Global. La Estación de Asociación con África es uno de las varias Estaciones de Flota Global que recientemente ha establecido Estados Unidos; otras se han asignado al mar Caribe y a Oceanía. “Como barco de desembarco en el muelle, el Fort McHenry está diseñado para ayudar al personal estadounidense en 'costas hostiles', según la Marina” [25].

Phil Greene, director de Estrategia y Política, Recursos y Transformación paras las Fuerzas Navales Europa estadounidenses, añadió que el barco Fort McHenry tendría un personal multinacional “en asociación con naciones como Francia, Reino Unido, España, Portugal y otras que tienen interés en desarrollar la seguridad marítima en la región” [26].

De hecho, el barco estadounidense Fort McHenry atracó primero en España “para embarcar pasajeros de varios socios europeos (España, Reino Unido, Portugal y Alemania, entre ellos) antes de dirigirse al golfo de Guinea, “donde se le unió el barco de alta velocidad para “transportar estudiantes así como adiestradores durante las visitas a Senegal, Liberia, Ghana, Camerún, Gabón, y Sao Tomé y Príncipe” [27].

En 2007 barcos de guerra estadounidenses visitaron Mozambique por primera vez en 33 años y Tanzania por primera vez en 40 años.

Como parte de las vistas a puertos de la Estación de Asociación con África el año pasado, el destructor Arleigh Burke viajó a Yibuti, Kenia, Mauricio, Tanzania y Sudáfrica; en este último caso celebró operaciones conjuntas de una semana con uno de los barcos de guerra de la nación.

En febrero de 2009 “por primera vez la Marina estadounidense tuvo barcos de guerra a ambos lados del continente africano como parte de la actual misión de adiestramiento de la Estación de Asociación con África con naciones africanas” [28]. A saber, una fragata en Mozambique, Kenia y Tanzania, y un ambicioso muelle de transporte en Senegal.

El mes anterior una fragata estadounidense se convirtió en el primer barco de guerra de la Marina [estadounidense] que ancló en la ciudad guineana de Bata “como parte de la iniciativa de la Estación de Asociación con África de la Marina, tras visitar Cabo Verde, Senegal, Benin y Sierra Leone camino a Tanzania y Kenia. Se citaron las palabras del encargado de negocios en Guinea Ecuatorial dando una razón para la visita: “Guinea es el tercer productor de petróleo y gas en el África subsahariana con una significativa huella de inversión extranjera...” [29].

“El despliegue inicial en octubre de 2007 de la Estación de Asociación con África en el golfo de Guinea y la coincidente exposición de Una Cooperación Estratégica para una Potencia Naval del Siglo XXI señaló el fuerte compromiso de la influencia de la potencia marítima estadounidense... La Estación de Asociación con África es una base marítima GFS diseñada para ayudar a la comunidad marítima del golfo de Guinea a desarrollar una mejor gobernanza marítima ....El GFS, nacido de la necesidad de forma militar y operaciones de estabilidad...es un concepto demostrado para esta misión en zonas como el golfo de Guinea y el mar Caribe” [30].

Actualmente el AFRICOM está dirigiendo el ejercicio de contrainsurgencia marítima Phoenix Express 2010 en el mar Mediterráneo con Marruecos y Senegal entre otras naciones africanas.

Paralelamente la Operación Esfuerzo Activo de la OTAN durante casi nueve años en el Mediterráneo que patrulla la costa norte de África desde el Canal de Suez hasta el estrecho de Gibraltar, la Marina estadounidense recorre ahora regularmente la costa africana desde donde el Mediterráneo se encuentra con el océano Atlántico hasta el estratégico y rico en petróleo golfo de Guinea y Ciudad del Cabo, para volver a remontar hacia el norte a lo largo de todo el océano Índico hasta el mar Rojo. África está rodeada por barcos estadounidenses y de la OTAN.

El Pentágono crea sucedáneos de ejércitos para controlar África región por región

Dentro del continente el Pentágono ha transformado a las fuerzas armadas de Liberia, Ruanda, Uganda y Etiopía en sucedáneos de ejércitos a ambos extremos del continente. Según AFRICOM, desde 2006 “una iniciativa dirigida por el Departamento de Estado estadounidense... ha reestructurado completamente el ejército de Liberia” [31].

El pasado mes de octubre el comandante de la Marina África estadounidense, el general de división William B. Garrett III, visitó Ruanda (cuyo ejército es un representante estadounidense y británico) e “insistió en que el ejército estadounidense está interesado en fortalecer su cooperación con las Fuerzas de Defensa de Ruanda”. Garrett confirmó que Estados Unidos estaba dispuesto a enviar más consejeros y adiestradores al ejercito ruandés y añadió: “Así mismo, esperamos que las Fuerzas de Defensa de Ruanda también puedan participar en nuestros ejercicios. Por lo tanto, esperamos incrementar el nivel de cooperación entre Estados Unidos y las Fuerzas de Defensa de Ruanda” [32].

A principios de año el general Ward del AFRICOM también visitó Ruanda, donde “se reunió con dirigentes de defensa ruandeses y observó muestras de las capacidades de las Fuerzas de Defensa de Ruanda durante una visita de dos días los días 20 y 21 de abril de 2009” [33].

El año pasado Ward visitó Marruecos, que durante decenios ha sido socio militar de Estados Unidos, donde había estado dos veces de visita el año anterior, y “discutió sobre cooperación militar bilateral y sobre oportunidades para fortalecer la asociación entre las Reales Fuerzas Armadas y el ejército estadounidense”.

Recientemente marines estadounidenses adiestraron a soldados marroquíes en España a la cabeza de unas maniobras navales en las que intervinieron doce naciones en el mar Mediterráneo.

El pasado 28 de abril Ward visitó Botswana “donde discutió sobre los actuales esfuerzos regionales y posibles actividades futuras ejército a ejército con las Fuerzas de Defensa de Botswana (BDF, en sus siglas en inglés)... Las BDF y el ejercito estadounidense llevaron a cabo 40 eventos de cooperación en 2010”.

Al día siguiente el jefe del AFRICOM visitó por primera vez Namibia donde “se reunió con oficiales de la Fuerza de Defensa Nacional de Namibia para discutir sobre posibles futuras actividades de cooperación” [34].

El 27 de abril el general de brigada Silver Kayemba, jefe de adiestramiento y operaciones de la Fuerza de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF, en sus siglas en inglés), visitó Washington para reunirse con el general de división William B. Garrett III, comandante del Ejército África estadounidense.

Se citaron las palabras del general ugandés en esa ocasión: “Esta visita fortalece nuestras relaciones con las fuerzas armadas estadounidense, particularmente con el Ejército África estadounidense. Estamos deseando que la cooperación sea mayor en el futuro” [35]

Según un programa de la Estación de Asociación con África, una Fuerza Conjunta Marina Aire Tierra de Cooperación de Seguridad formada por 130 soldados ha estado adiestrando a fuerzas militares en Ghana, Liberia y Senegal. El comandante marine al cargo, el teniente coronel John Golden, afirmó: “Esto es la vanguardia de la fase insurgencia cero”, un aspecto de “adiestramiento ejército a ejército en un entorno muy austero en zonas donde no ha habido mucha presencia militar estadounidense en los últimos 235 años” [36].

Un informe de [la revista] Stars and Stripes del 2 de mayo revela que “en una remota base militar en la ciudad de Kisangani situada en la selva un equipo de elite de soldados estadounidense está tratando de recapacitar a un batallón de soldados de infantería de Congo”.

El artículo pone el énfasis en la faceta humanitaria de la operación como suelen hacer habitualmente las noticias sobre las actividades del AFRICOM, pero también contenía estos extractos:

“Existen incentivos económicos y estratégicos para aportar más seguridad a Congo, que es un país rico en recursos naturales como el cobalto, un componente clave en la fabricación de teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos. El país contiene el 80% de las reservas mundiales de cobalto... Un informe de abril de 2009 elaborado para el Congreso por el Centro de Reservas de Defensa Nacional dejaba claro que asegurar el acceso a los mercados de minerales en todo el mundo es un interés vital para la seguridad nacional” [37].

Estados Unidos no está arrastrando hacia su red militar casi a cada nación de África debido a cuestiones altruistas o por una preocupación por la seguridad de los pueblos del continente. La función del AFRICOM es la de cada uno de las potencias militares predadoras: la amenaza y el uso de la violencia armada para lograr ventajas económicas y geopolíticas.

Notas

(1) U.S. Department of Defense, 18 de marzo de 2009.

(2) Agence France-Presse, 12 de septiembre de 2007.

(3) Ibid.

(4) Defense News, 20 de septiembre de 2007.

(5) Xinhua News Agency, 28 de mayo de 2007.

(6) http://www.africa-union.org/root/au/AUC/Departments/PSC/Asf/asf.htm#]

(7) Stars and Stripes, 30 de septiembre de 2007.

(8) North Atlantic Treaty Organization.

Supreme Headquarters Allied Powers Europe

24 de febrero de 2010.

(9) North Atlantic Treaty Organization, 11 de marzo de 2009.

(10) North Atlantic Treaty Organization, 18 de febrero de 2010.

(11) Deutsche Presse-Agentur, 28 de febrero de 2007.

(12) United States European Command, 18 de abril de 2007.

(13) United States European Command, 29 de julio de 2008.

(14) United Press International, 28 de diciembre de 2005.

(15) U.S. Africa Command, 31 de marzo de 2010.

(16) U.S. Africa Command, 30 de abril de 2010.

(17) Ghana News Agency, 23 de junio de 2008.

(18) Agence France-Presse, 29 noviembre de 2007.

(19) Afrique en ligne, 19 de abril de 2010.

(20) The Nation, 29 de octubre de 2009.

(21) The New Times, 4 de mayo de 2010.

(22) U.S. Department of Defense, 18 de marzo de 2009.

(23) Business Day (Nigeria), 25 de julio de 2007.

(24) Stars and Stripes, 14 de junio de 2007.

(25) Stars and Stripes, 16 de octubre de 2007.

(26) Stars and Stripes, 14 de junio de 2007.

(27) American Forces Press Service, 15 octubre de 2007.

(28) Stars and Stripes, 1 de febrero de 2009.

(29) Stars and Stripes, 20 de enero de 2009.

(30) Afrique en ligne, 13 de abril de 2010.

(31) U.S. Africa Command, 29 de abril de 2010.

(32) The New Times, 20 de octubre de 2009.

(33) U.S. Africa Command, 22 abril de 2009.

(34) U.S. Africa Command, 1 de mayo de 2010.

(35) U.S. Africa Command, 30 de abril de 2010.

(36) Marine Corps Times, 3 de mayo de 2010.

(37) Stars and Stripes, 2 de mayo de 2010.

Para contactar o suscribirse:

rwrozoff@yahoo.com o stopnato-subscribe@yahoogroups.com

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=19007

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miércoles, 14 de abril de 2010

El proyecto imperial de EE.UU.


Ataque Inmediato Global: la superioridad militar mundial sin armas nucleares
El proyecto imperial de EE.UU.

Rick Rozoff
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
14-04-2010

Se puede ganar una guerra sin librarla. Se puede vencer si un adversario sabe que es vulnerable a un ataque instantáneo e indetectable, abrumador y devastador, sin la posibilidad de defenderse o de tomar represalias.

Lo que se aplica a un país en particular también vale para todos los adversarios potenciales y ciertamente para cualquier otra nación del mundo.

Existe sólo un país con la capacidad militar y científica y que ha proclamado abiertamente su intención de lograr esa capacidad. Esa nación es la que su actual jefe de Estado definió en diciembre pasado como la única superpotencia militar del mundo. [1] Un país que aspira a seguir siendo el único Estado en la historia que ejerce la dominación militar de espectro completo en la tierra, en el aire, en los mares y en el espacio.

Que mantiene y extiende bases militares y tropas, grupos de batalla de portaaviones y bombarderos estratégicos sobre y en casi cada latitud y longitud. Que lo hace con un presupuesto de guerra récord posterior a la Segunda Guerra Mundial de 708.000 millones de dólares para el próximo año.

Después de lograr esa situación en gran parte por haber sido el primer país que desarrolló e utilizó armas atómicas, está ahora en condiciones de fortalecer su supremacía global a través del reemplazo de la opción nuclear.

Entre 1999 y 2003 EE.UU. dirigió tres grandes guerras en menos de cuatro años contra Yugoslavia, Afganistán e Iraq y en los tres casos envió entre decenas y cientos de miles de soldados después de ataques aéreos y con misiles. El Pentágono estableció bases militares en las tres zonas de guerra y, aunque la contaminación con uranio empobrecido y bombas de racimo sigue existiendo en los tres países, los soldados estadounidenses no han tenido que enfrentar un terreno irradiado. Sería superfluo y demasiado costoso en muchos sentidos lanzar un ataque nuclear si un ataque convencional sirve para el mismo fin.

El 8 de abril los presidentes de EE.UU. y Rusia, Barack Obama y Dmitri Medvedev, firmaron un nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START por sus siglas en inglés) en la capital checa Praga para reducir sus respectivos arsenales nucleares y sistemas de lanzamiento (sujeto a ratificación por el Senado de EE.UU. y la Duma rusa). Antes, durante la misma semana, publicó su nuevo Estudio de la Postura Nuclear (NPR) que por primera vez pareció abandonar el primer uso de armas nucleares.

Parecería que la sombría nube nuclear que ha colgado sobre la cabeza de la humanidad durante los últimos 65 años se estuviera disipando.

Sin embargo EE.UU. conserva 1.550 ojivas nucleares desplegadas y 2.200 (según algunos cálculos 3.500) más almacenadas y una tríada de vehículos de lanzamiento terrestres, aéreos y submarinos.

Lo que es más alarmante, sin embargo, es que Washington sigue adelante con el proyecto de reemplazar la espada y el escudo nuclear –para chantaje y disuasión– por un modelo no nuclear que podría desestabilizar el anterior “equilibrio del terror” que ha sido una pesadilla criminal durante seis décadas, pero con sesenta años sin una guerra masiva de misiles.

La nueva espada, o lanza, integra planes para sistemas de armas convencionales de primer ataque empleando la misma tríada de componentes de tierra, aire y mar –más el espacio– y el escudo es una red mundial de despliegues de misiles interceptores, también en las cuatro áreas. El Pentágono se propone poder atacar primero e impunemente.

El arsenal no nuclear utilizado para neutralizar y destruir las defensas aéreas y estratégicas, potencialmente todas las fuerzas militares importantes de otras naciones, consistirá en misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos adaptados a lanzamiento desde submarinos, misiles crucero y bombarderos hipersónicos, y bombarderos estratégicos “super-stealth” capaces de evitar la detección por radar y así evitar las defensas basadas en tierra y aire.

Cualesquiera misiles de alcance corto, intermedio y largo que queden en el país atacado serán en teoría destruidos después de ser lanzados por misiles interceptores cinéticos, capaces de destruir por impacto. Si los misiles neutralizados portaran ojivas nucleares, la precipitación radioactiva ocurriría sobre el país que los lanza, sobre un área marítima cercana u otra nación elegida por EE.UU.

Un comentario ruso de hace tres años describió la interacción entre el primer ataque y los sistemas de misiles interceptores como sigue:

“Se puede invertir en el desarrollo de un misil antibalístico (ABM) verdaderamente efectivo y de armas de primer ataque, por ejemplo, en sistemas convencionales de alta precisión. El objetivo final es crear la capacidad para un primer ataque desarmante (nuclear, no nuclear o mixto) del potencial nuclear estratégico del enemigo. El ABM destruirá todo lo que sobreviva el primer golpe.” [2]

El tan retrasado Informe del Estudio de la Postura Nuclear de este mes reafirma los planes del Pentágono de “mantener un disuasivo nuclear creíble y de reforzar las estructuras de seguridad regionales con defensas de misiles…” [3]

También confirma que la incorporación de “sistemas no nucleares a los objetivos de disuasión regional y de seguridad de EE.UU. será preservada evitando limitaciones en la defensa de misiles y preservando opciones para el uso de bombarderos pesados y de sistemas de misiles de largo alcance en tareas convencionales.”

En una conferencia de prensa del 6 de abril sobre el Estudio de la Postura Nuclear con el secretario de defensa Robert Gates, el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Michael Mullen, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el secretario de energía Steven Chu, Gates dijo que “mantendremos la tríada nuclear de ICBM [Misiles balísticos intercontinentales], aviones con capacidad nuclear y submarinos con misiles balísticos” y “seguiremos desarrollando y mejorando capacidades no nucleares, incluyendo defensas de misiles regionales.” Mullen habló de “defender los intereses vitales de EE.UU. y los de nuestros socios y aliados con una mezcla más equilibrada de medios nucleares y no nucleares que la que tenemos a nuestra disposición actualmente.” [4]

El Informe del Estudio de Defensa con Misiles Balísticos del 1 de febrero, señaló que “EE.UU. mantendrá un enfoque adaptable por fases de la defensa con misiles” y “desarrollará capacidades móviles y relocables.”

Además, “el gobierno está comprometido con la implementación de un nuevo Enfoque Europeo Adaptable por Fases dentro de un contexto de la OTAN. En Asia Oriental, EE.UU. trabaja para mejorar las defensas con misiles mediante una serie de relaciones bilaterales. EE.UU. también mantendrá una cooperación reforzada con una serie de socios en Oriente Próximo.” [5]

El Informe del Estudio Cuadrienal de Defensa de febrero habla de planes similares.

El Estudio “presenta dos objetivos claros. Primero, reequilibrar aún más las capacidades de las Fuerzas Armadas de EE.UU. para imponerse en las guerras actuales, mientras crea las capacidades requeridas para encarar futuras amenazas.”

Señala que “EE.UU. sigue siendo la única nación capaz de proyectar y sostener operaciones a gran escala en distancias extensas” con “con una fuerza militar de 400.000 miembros… estacionados en posiciones avanzadas o desplegados por todo el mundo,” y que está “capacitada por capacidades cibernéticas y espaciales y reforzada por capacidades estadounidenses para rechazar los objetivos de sus adversarios mediante la defensa balística de misiles…”

Uno de sus objetivos clave es “expandir las futuras capacidades de ataque de largo alcance” y promover el “rápido crecimiento de las capacidades de defensa con misiles balísticos basados en mar y tierra.” [6]

EE.UU. también intensifica los programas de guerra espacial y cibernética con el potencial de paralizar los sistemas de vigilancia y comando militar, control, comunicaciones, informáticos y de inteligencia de otras naciones, llevándolas a la indefensión en todos los ámbitos, fuera del táctico más básico.

El programa según el cual Washington desarrolla su capacidad de armas convencionales para suplementar su anterior estrategia nuclear es llamado Ataque Global Inmediato (PGS por sus siglas en inglés), al que se refiere alternativamente como Ataque Global Inmediato Convencional (CPGS).

Global Security Newswire escribió recientemente sobre la propuesta de START II que “miembros de la elite política de Rusia están preocupados por lo que el acuerdo dice o no dice sobre los sistemas de defensa de misiles balísticos de EE.UU. y de “ataque inmediato global…” [7]

De hecho, el sucesor de START I no dice nada sobre políticas estadounidense de misiles interceptores o de primer ataque convencional, y al hacerlo dice todo al respecto. Es decir, el nuevo tratado no las limita o afecta de ninguna manera.

Después de la ceremonia de firma en Praga el 8 de abril el Departamento de Estado de EE.UU. emitió una hoja de datos sobre el Ataque Global Inmediato que señalaba:

“Punto clave: el Nuevo Tratado START no contiene ninguna restricción sobre el potencial actual o planificado de ataque global inmediato convencional de EE.UU.”

A modo de información sobre los antecedentes y para suministrar un marco para la actual estrategia militar de EE.UU. agregó:

“El crecimiento de capacidades militares convencionales sin rival de EE.UU. ha contribuido a nuestra posibilidad de reducir el papel de armas nucleares en la disuasión de ataques no nucleares… El Departamento de Defensa (DoD) explora actualmente toda la gama de tecnologías y sistemas para una capacidad de Ataque Global Inmediato Convencional (CPGS) que podría ofrecer al presidente opciones más verosímiles y técnicamente adecuadas para encarar amenazas nuevas y en desarrollo.” [8]

Al describir las partes constituyentes de PGS, el comunicado de prensa del Departamento de Estado también reveló:

“Los esfuerzos actuales también examinan tres conceptos: Vehículo de Tecnología Hipersónica, Misil de Ataque Convencional, y Arma Hipersónica Avanzada. Esos proyectos son administrados por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA), el Centro Espacial y de Misiles de la Fuerza Aérea de EE.UU., y el Comando Espacial y de Defensa de Misiles del Ejército respectivamente… El límite [de START II] acomodaría todos los planes que EE.UU. podría desarrollar durante la vida de ese Tratado para desplegar ojivas convencionales en misiles balísticos.”

En lenguaje tan inequívoco como el conocido del Departamento de Estado, la declaración agrega:

“El nuevo START protege la capacidad de EE.UU. de desarrollar y desplegar una capacidad de CPGS. El Tratado no prohíbe de ninguna manera la construcción o el despliegue por EE.UU. de misiles balísticos con armas convencionales.”

El Departamento de Defensa “estudia el CPGS dentro del contexto de su portafolio de todas las capacidades de ataque no nuclear de largo alcance incluyendo sistemas basados en tierra y en el mar, así como bombarderos porta-misiles y/o de penetración…” [9]

Los misiles no nucleares a los que se refiere han sido diseñados para atacar cualquier sitio en la tierra dentro de sesenta minutos, pero como alardeó recientemente el principal propugnador de PGS, el vicejefe del Estado Mayor Conjunto, general de marines James Cartwright: “Al extremo,” se podrían realizar ataques en “300 milisegundos.” [10]

Hablando del tercio de la fuerza aérea en la triada GPS –misiles crucero con armamento nuclear lanzados desde bombarderos B-52, aviones sin tripulación X-51 que pueden volar a 8.000 kilómetros por hora, el “avión espacial” Blackswift– Cartwright también ha dicho que los bombarderos actuales con armamento convencional son “demasiado lentos y demasiado intrusivos” para numerosas “misiones de ataque global.” [11]

El 21 de enero el vicesecretario de defensa William Lynn llamó a que se colocara al Pentágono “en una base permanente para librar conflictos de baja intensidad a fin de mantener la dominación aérea y tener la capacidad de atacar cualquier objetivo sobre la Tierra en todo momento… La próxima prioridad en la guerra aérea para el Pentágono es el desarrollo de una próxima generación de capacidad de ataque de penetración profunda que pueda triunfar sobre defensas aéreas avanzadas…” [12]

En un análisis en Global Security Network intitulado “Coste de ensayar un misil estadounidense de ataque global podría llegar a 500 millones de dólares,” Elaine Grossman escribió:

“El gobierno de Obama ha solicitado 239.900 millones de dólares para investigación y desarrollo de ataque global inmediato por parte de los servicios militares en el año fiscal 2011… Si los niveles de financiamiento se mantienen como han sido anticipados en los próximos años, el Pentágono habrá gastado unos 2.000 millones de dólares en ataque global inmediato para fines del año fiscal 2015, según documentos presupuestarios presentados el mes pasado al Congreso.” [13]

El componente basado en tierra de PGS, misiles balísticos intercontinentales Minuteman con una carga convencional, “serán lanzados inicialmente hacia el espacio como un misil balístico, enviarán un ‘vehículo de ensayo hipersónico’ para que planee y maniobre hacia una destinación programada, la que podría ser actualizada o modificada por control remoto durante el vuelo.” [14]

El mes pasado Defense News publicó un artículo con el título “EE.UU. apunta a armas de precisión para las guerras del Siglo XXI,” que incluía este pasaje:

“Para contrarrestar… defensas aéreas, el Pentágono quiere construir una multitud de armas de precisión que pueden alcanzar cualquier objetivo desde miles de kilómetros. Conocidas como una familia de sistemas, esas armas podrían incluir todo lo que la Fuerza Aérea escoja como su próximo bombardero, un nuevo conjunto de misiles crucero e incluso, algún día, armas hipersónicas, desarrolladas bajo el programa de Ataque Global Inmediato del Pentágono, lo que otorgaría la velocidad y el alcance de un misil balístico intercontinental a una ojiva convencional.” [15]

Un reciente informe del Washington Post sobre PGS citó la advertencia del ministro de exteriores ruso Sergei Lavrov de que “será difícil que los Estados del mundo acepten una situación en la cual desaparezcan las armas nucleares, pero que emerjan armas que no son menos desestabilizadoras en manos de ciertos miembros de la comunidad internacional.” [16]

La misma fuente agregó: “el gobierno de Obama… ve los misiles como un eslabón en una gama de armas defensivas y ofensivas que podrían terminar por reemplazar las armas nucleares,” y citó a Cartwright, del Pentágono, que afirmó: “La disuasión ya no puede basarse sólo en armas nucleares. Tiene que ser más amplia.” [17]

El día siguiente, el Independent británico publicó un artículo cuyas siguientes citas deberían desengañar a cualquiera que albergara esperanzas de que el mundo post-nuclear de Washington sea algo más seguro:

Refiriéndose a misiles balísticos intercontinentales PGS con (por lo menos en teoría) ojivas convencionales, el periódico advirtió que:

“Una vez que hayan sido lanzados, podría ser difícil distinguir sus cargas convencionales de las nucleares. Esto, a su vez, podría gatillar accidentalmente una represalia nuclear por parte de Rusia u otra potencia con armas similares.

“Otro peligro es que si el tema ya no son las armas nucleares, haya una tentación mayor para que los comandantes militares estadounidenses tomen más a la ligera la orden de realizar ataques. Y a menos que se pueda confiar enteramente en informaciones de inteligencia, las probabilidades de que sean atacados objetivos equivocados son elevadas.” [18]

Responsables estadounidenses han discutido la perspectiva de lanzar semejantes misiles a una altura inferior que la utilizada por ICBM nucleares, pero se necesitaría un grado casi ilimitado de confianza –o de credulidad– por parte de responsables militares rusos o chinos para que confíen en la garantía de que los ICBM dirigidos hacia o cerca de su territorio no portaran realmente armas nucleares, sea cual sea la distancia de la superficie de la Tierra a la que volaran.

En 2007, un año después que el Pentágono anunciara por primera vez sus planes de Ataque Global inmediato, un analista ruso escribió que “a los estadounidenses no les preocupa especialmente su arsenal nuclear” y que “han estado calculando exhaustivamente las verdaderas amenazas a su seguridad a fin de estar listos para ir a la guerra, si fuera necesario en serio, y agrega que “El Siglo XX vio dos guerras mundiales y una tercera surge amenazadoramente.”

“A pesar de la amenaza obvia para la civilización, EE.UU. podría adquirir pronto armas orbitales bajo el plan para Ataque Global Inmediato. Éstas le darán la capacidad para realizar un ataque convencional virtualmente en cualquier sitio del mundo dentro de una hora.” [19]

Elaine Grossman escribió el año pasado:

“Una vez que sea construido, se espera que el Misil de Ataque Convencional combine cohetes impulsores con un ‘vehículo de entrega de carga’ de vuelo rápido capaz de llevar un proyectil de energía cinética contra un objetivo. Al llegar a su punto final, el proyectil se dividiría en docenas de fragmentos letales potencialmente capaces contra seres humanos, vehículos y estructuras, según funcionarios de la defensa…” [20]

Un escenario horripilante comparable de los efectos de un ataque de PGS, éste de la versión basada en el mar, apareció hace tres años en Popular Mechanics:

“En el Pacífico, emerge un submarino nuclear de la clase Ohio, listo para la orden de lanzamiento del presidente. Cuando llega la orden, el submarino dispara hacia el cielo un misil Trident II de 65 toneladas. Dentro de 2 minutos, el misil vuela a más de 22.000 kilómetros por hora. Por sobre los océanos y fuera de la atmósfera acelera durante miles de kilómetros.

“En la cúspide de su parábola, en el espacio, las cuatro ojivas del Trident se separan y comienzan su descenso hacia el planeta.

“Volando a 21.000 km/h, las ojivas van repletas de barras de tungsteno con el doble de la resistencia del acero.

“Sobre el objetivo, las ojivas detonan, haciendo llover sobre el área miles de barras – cada una con 12 veces la fuerza destructora de un bala de calibre .50. Todo lo que se encuentra dentro de 279 metros cuadrados de esa vertiginosa tormenta metálica es aniquilado.” [21]

El 7 de abril de este año, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas rusas, general Leonid Ivashov escribió una columna llamada “La sorpresa nuclear de Obama.”

Con referencia al discurso del presidente de EE.UU. en Praga hace un año –“La existencia de miles de armas nucleares es el legado más peligroso de la Guerra Fría”– y su firma del acuerdo START II en la misma ciudad el 8 de abril, el autor dijo:

“No se puede descubrir en la historia de EE.UU. durante el siglo pasado un solo ejemplo de servicio sacrificatorio de las elites estadounidenses para la humanidad o para los pueblos de otros países. ¿Sería realista esperar que la llegada de un presidente afro-estadounidense a la Casa Blanca cambie la filosofía política del país, orientada tradicionalmente a lograr la dominación global? Los que creen que algo semejante sea posible deberían tratar de comprender por qué EE.UU. –el país con un presupuesto militar mayor que los de todos los demás países del mundo en su conjunto– sigue gastando enormes sumas de dinero en preparativos para la guerra.” [22]

En una referencia específica al PGS, detalló que “El concepto de Ataque Global Inmediato prevé un ataque concentrado utilizando varios miles de armas convencionales de precisión en 2 a 4 horas que destruiría las infraestructuras críticas del país objetivo y así lo obligaría a capitular.”

“El concepto del Ataque Global Inmediato tiene el propósito de asegurar el monopolio de EE.UU. en el campo militar y ampliar la brecha entre ese país y el resto del mundo. En combinación con el despliegue de defensa de misiles que supuestamente debería mantener a EE.UU. inmune contra ataques de represalias de Rusia y China, la iniciativa de Ataque Global Inmediato va a convertir a Washington en un dictador global de la era moderna.

“Esencialmente, la nueva doctrina nuclear de EE.UU. es un elemento de la nueva estrategia de seguridad de EE.UU. que sería descrita de modo más adecuado como la estrategia de impunidad total. EE.UU. aumenta su presupuesto militar, da rienda suelta a la OTAN como gendarme global, y planifica ejercicios en una situación real en Irán para probar la eficiencia en la práctica de la iniciativa de Ataque Global Inmediato. Al mismo tiempo, Washington habla de un mundo totalmente libre de armas nucleares.” [23]

Notas

1) Obama Doctrine: Eternal War For Imperfect Mankind

Stop NATO, December 10, 2009

http://rickrozoff.wordpress.com/2009/12/11/obama-doctrine-eternal-war-for-imperfect-mankind

2) Alexander Khramchikhin, The MAD situation is no longer there

Russian Information Agency Novosti, May 29, 2007

3) Nuclear Posture Review Report

United States Department of Defense

April 2010 http://www.defense.gov/npr/docs/2010%20Nuclear%20Posture%20Review%20Report.pdf

4) United States Department of Defense

American Forces Press Service

April 6, 2010

5) United States Department of Defense, February 1, 2010

http://www.comw.org/qdr/fulltext/1002BMDR.pdf

6) United States Department of Defense, February 2010

Quadrennial Defense Review Report, February 2010

http://www.defense.gov/qdr/QDR%20as%20of%2026JAN10%200700.pdf

7) Global Security Newswire, April 2, 2010

8) U.S. Department of State, April 9, 2010

9) Ibíd.

10) Defense News, June 4, 2009

11) Ibíd.

12) Defense News, January 22, 2010

U.S. Extends Missile Buildup From Poland And Taiwan To Persian Gulf

Stop NATO, February 3, 2010

http://rickrozoff.wordpress.com/2010/02/03/u-s-extends-missile-buildup-from-poland-and-taiwan-to-persian-gulf

13) Global Security Network, March 15, 2010

14) Ibíd.

15) Defense News, March 22, 2010

16) Washington Post, April 8, 2010

17) Ibíd.

18) The Independent, April 9, 2010

19) Andrei Kislyakov, Defense budget: nuclear or conventional?

Russian Information Agency Novosti, November 20, 2007

20) Global Security Newswire, July 1, 2009

21) Noah Shachtman, Hypersonic Cruise Missile: America's New Global Strike

Weapon

Popular Mechanics, January 2007

22) Strategic Culture Foundation, April 7, 2010

23) Ibíd.

Stop NATO

http://groups.yahoo.com/group/stopnato

Blog:

http://rickrozoff.wordpress.com/

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=18595

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Kirguistán y la batalla por Asia Central


«Revolución de los tulipanes»: segunda fase

por Rick Rozoff*

Las recientes revueltas populares en Kirguistán han derrocado al presidente Bakiyev, permitiendo a las fuerzas de la oposición de tomar el poder. Sin embargo, estos cambios políticos violentos son el resultado en gran parte de las presiones, influencias y otras acciones secretas orquestadas por los EEUU en la región, cuya finalidad es conservar su base militar en Kirguistán -como base de retaguardia-, que tanto necesita para sus operaciones militares en Afganistán y una manera de ejercer un control sobre China y Rusia.
El Presidente kirguiz Kurmanbek Bakiyev fue depuesto cinco años después y de la misma manera en la que llegó al poder: mediante un levantamiento sangriento.

Elegido presidente dos meses después de la denominada Revolución de los Tulipanes de 2005, que ayudó a fraguar, fue desde entonces el jefe de estado de la principal nación de tránsito en la guerra de EEUU y la OTAN en Afganistán.

El Pentágono aseguró la Base Aérea de Manas (conocida a partir del año pasado como el Centro de Tránsito de Manas) en Kirguizistán poco después de haber invadido Afganistán en octubre de 2001, y en todo ese período, según una publicación de las fuerzas armadas estadounidenses del pasado junio: “Más de 170.000 integrantes de la coalición han pasado por la base en su camino de ida o vuelta de Afganistán; Manas era también el punto de tránsito para 5.000 toneladas de carga, incluidas piezas de repuesto y equipamiento, uniformes y diversos artículos destinados a apoyar al personal y las necesidades de la misión.

“En la actualidad, alrededor de mil soldados estadounidenses, junto con algunos cientos de España y Francia, están asignados en la base”. [1]

El Representante Especial de la Casa Blanca para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, visitó Kirguistán en febrero en su primer viaje en el puesto –y también las otras tres ex repúblicas soviéticas de Asia Central que la bordean: Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán- y declaró que: “35.000 soldados pasaban en tránsito por allí cada mes en su camino de ida y vuelta a/de Afganistán” [2]. Al ritmo que mencionó, unos 420.000 soldados al año.

EEUU y la OTAN establecieron también bases militares en Tayikistán y Uzbekistán para la guerra en el Sur de Asia, pero a menor escala. (A las fuerzas del ejército estadounidense se les ordenó salir del segundo país cuando el gobierno uzbeco afirmó que se había producido un levantamiento armado, tipo Revolución de los Tulipanes, en su provincia de Anidjan, menos de dos meses después del precedente kirguiz.
Alemania mantiene una base cerca de la ciudad uzbeca de Termez utilizada para tránsito de tropas y equipamiento militar hacia la provincia afgana de Kunduz, donde se concentra el grueso de sus 4.300 soldados).

En febrero de 2009, el gobierno kirguiz anunció que iba a desalojar también de su país a las fuerzas de EEUU y de la OTAN, pero acabó cediendo en junio cuando Washington ofreció 60 millones de dólares para que revocara su decisión.
Kirguistán es fronteriza con China

No sólo bordea China, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán, sino que está separada de Rusia por una única nación, Kazajstán. Para poder valorar las preocupaciones rusas y chinas por los cientos de miles de soldados estadounidenses y de la OTAN pasando a través de Kirguizistán, imaginen que una cantidad parecida de soldados chinos y rusos pasaran regularmente a través de Méjico y Guatemala, respectivamente. Durante casi nueve años y a un ritmo acelerado.

El papel que para Occidente juega Kirguizistán supone para Rusia y China no sólo un “poder militar duro” sino también una amenaza de “poder suave”.

La nación forma parte de la post-soviética Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO, por sus siglas en inglés) junto con Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán –visto por muchos como la único homóloga de la OTAN en el antiguo espacio soviético- y de la Organización para la Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés) junto a China, Rusia y las tres naciones centro-asiáticas anteriormente mencionadas.

Según oficiales estadounidenses, durante y después de la Revolución de los Tulipanes de 2005, no se canceló, ni siquiera se retrasó, un solo vuelo de EEUU o de la OTAN. Pero sí se cancelaron unos ejercicios de las seis naciones de la CSTO que iban a tener lugar unos días después.

El levantamiento y el derrocamiento del presidente Askar Akayev en marzo de 2005, fue la tercera autodenominada “revolución de color” en la antigua Unión Soviética en dieciséis meses, tras la Revolución de las Rosas en Georgia, a finales de 2003, y la Revolución Naranja en Ucrania, a finales de 2004 y principios de 2005.

Cuando la versión kirguiz estaba en marcha, los medios de comunicación occidentales se estaban haciendo ya la pregunta, “¿Quién es el siguiente?”. Entre los candidatos figuraban otros estados ex soviéticos como Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajstán, Moldavia y Uzbekistán. Y Rusia. Junto con Georgia, Ucrania y Kirguizistán, esas naciones suponían diez de los doce miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CIS, por sus siglas en inglés) ex soviéticos.

Como la Agence France Presse detallaba a primeros de abril de 2005: “La CIS se fundó en diciembre de 1991, el mismo día en que desapareció la Unión Soviética… Pero en el año y medio último, tres fieles aliados del Kremlin fueron derrocados por… revoluciones: Eduard Shevardnadze en Georgia, Leonid Kuchma en Ucrania y, la pasada semana, Askar Akayev en Kirguistán… Aunque los nuevos dirigentes interinos de Kirguizistán hayan hecho votos por continuar con las políticas de amistad de su depuesto predecesor hacia Moscú, el veloz derrocamiento del gobierno ha generado que se empezara a especular con que la CIS se vendría pronto abajo”. [3]

Mijail Saakashvili, de Georgia, el dirigente del prototipo de las “revoluciones de color”, se regodeó con el “cambio de régimen” kirguiz, atribuyendo las “valientes” acciones de la oposición en Ucrania y Kirguizistán al “factor Georgia”, y añadió: “No vamos a esperar el desarrollo de los acontecimientos, sino que vamos a hacer cuanto podamos para destruir el imperio en la CIS”. [4]

Poco después del levantamiento, el ex diplomático y analista político indio M. K. Bhadrakumar escribió del entonces al parecer inexorable momentum de las revueltas de “color” en la ex Unión Soviética:

“Todos y cada uno de esos tres países [Georgia, Ucrania, Kirguizistán] están estratégicamente situados en el espacio post-soviético. Conforman el ‘extranjero cercano’ de Rusia.

“Washington ha estado en los últimos años ampliando su influencia en el arco de las antiguas repúblicas soviéticas –en el Báltico… el Cáucaso y Asia Central- con una tenacidad que preocupa en Moscú.

“Desde 2003, cuando el Sr. Akayev decidió permitir que Rusia estableciera una base militar de pleno derecho en Kant, sabía que estaba en la ‘lista de observación’ estadounidense. La temperatura política en Kirguistán empezó a subir.

“Los estadounidenses dejaron bien claro en muchos sentidos que deseaban un cambio de régimen en Bishkek… La ‘revolución’ en el estado centroasiático de Kirguistán ha revelado diversas sorpresas. Un buen punto de partida será compararla con las dos “revoluciones de color” anteriores acaecidas en Georgia y Ucrania.

“En primer lugar, deben señalarse debidamente las sorprendentes similitudes entre las tres ‘revoluciones’. Se quiere hacer creer que las tres vienen a significar la imparable propagación del fuego de la libertad encendido por Estados Unidos en Afganistán e Iraq tras el 11-S.

“Pero detrás de toda esa retórica, la verdad es que EEUU quería cambios de régimen en Georgia, Ucrania y Kirguizistán debido a sus dificultades con el liderazgo existente. Los dirigentes de los tres países –Eduard Shevardnadze en Georgia, Leonid Kuchma en Ucrania y Askar Akayev en Kirguizistán- contaron con el apoyo de EEUU durante la mayor parte de su gobierno.

“Washington les había venido citando repetidamente como faros de esperanza para la democracia y globalización en los territorios de la ex Unión Soviética.

“Sus problemas empezaron cuando empezaron gradualmente a inclinarse hacia una renaciente Rusia bajo Vladimir Putin”. [5]

Siete semanas después de que apareciera la columna de Bhadrakumar, su análisis iba a ser confirmado nada menos que por una autoridad en la materia como era el Presidente estadounidense George W. Bush.

Al visitar la capital de Georgia año y medio después de su “Revolución de las Rosas”, fue acogido por su homólogo Mijail Saakashvili, ex becario del Departamento de Estado y residente en EEUU, quién se había hecho con el poder en lo que sólo puede describirse como un golpe de estado, quien, sin embargo, dijo:

“Georgia se convertirá en el principal socio de Estados Unidos en la expansión de la democracia y la libertad en el espacio post-soviético. Ese es nuestro objetivo. Siempre estaremos con Vds. para proteger la libertad y la democracia”.

Bush reflejó la inflada estimación sobre sí mismo de Saakashvili: “Vd. está haciendo muchas contribuciones importantes a la causa de la libertad, pero la aportación más importante es su ejemplo. Cambios espectaculares se suceden en lugares desde Bagdad y Beirut hasta Bishkek [Kirguistán]. Pero antes de que hubiera una Revolución Púrpura en Iraq o una Revolución Naranja en Ucrania o una Revolución de los Cedros en Líbano, hubo una Revolución de las Rosas en Georgia”. [6]

Pocos días después del golpe kirguiz, Bush dio la bienvenida al presidente “naranja” de Ucrania Viktor Yushchenko –quien, en enero pasado, sólo recogió el 5,45% de los votos para su reelección- y aplaudió su ascenso al poder, con ayuda estadounidense, diciendo que “podría considerarse que aunque fuera sólo una parte de la historia de Ucrania, la Revolución Naranja representaba también a las revoluciones por todas partes… Compartimos el objetivo de extender la libertad a otras naciones”. [7]

Más allá de la amenaza de disolución de la CIS y de la CSTO, en abril de 2005, Der Spiegel [revista alemana] publicó un informe titulado: “Las revoluciones aceleran la desintegración de Rusia”. Revelaba en parte quienes eran las personas influyentes principales tras los acontecimientos en Kirguistán. Según Der Spiegel (4 abril 2005):

“Ya en febrero”, Roza Otunbayeva –ahora la presunta jefa del gobierno provisional- “prometió lealtad a un pequeño grupo de socios y patrocinadores de la revolución kirguiz, a ‘nuestros amigos estadounidenses’ en Freedom House (que donaron una imprenta a la oposición en Bishek)…

“En un intento de ayudar al proceso democrático, los estadounidenses vertieron unos 12 millones de dólares en Kirguistán a través de becas y donaciones, y eso sólo durante el pasado año. El Departamento de Estado de Washington financió incluso el equipamiento de una cadena de televisión de la provincia sureña rebelde de Osh”. [8] [9].

Este proceso de transformación geoestratégica, desde los Balcanes a la antigua Unión Soviética y Oriente Medio estuvo también apoyado por la Freedom House, el National Endowment for Democracy, el National Democratic Institute, el International Republican Institute y otras organizaciones no gubernamentales.

Una semana después de que los “tulipanes” se hicieran con el poder, el director del proyecto de Freedom House, Mike Stone, resumió el papel de su organización con dos palabras: “Misión cumplida”. [10]

Un periódico británico que le entrevistó añadió: “La implicación estadounidense en el pequeño y montañoso país es mayor, proporcionalmente, que lo fue en la revolución de las ‘rosas’ en Georgia o en el levantamiento ‘naranja’ de Ucrania”. [11]

También se proveyó de ayuda a través de “jóvenes activistas” financiados y formados por Occidente, siguiendo el modelo quienes se organizaron en Yugoslavia en el año 2000 para derrocar al gobierno de Slobodan Milosevic:

Comparen los nombres:

- Yugoslavia: Otpor! (Resistencia)
- Ucrania: Pora! (¡Ya es hora!)
- Georgia: Kmara! (¡Basta!)
- Kirguizistán: Kelkel! (¡Levántate y anda!)

Detrás de todos ellos, el depuesto presidente kirguiz Askar Akayev identificó a los verdaderos arquitectos de su expulsión. El 2 de abril afirmó: “Hubo organizaciones internacionales que apoyaron y financiaron la Revolución de los Tulipanes en Kirguistán.

“Una semana antes de esos acontecimientos vi una carta en Internet firmada por el embajador estadounidense en Kirguizistán. Contenía un plan detallado para la revolución”. [12]

La Revolución kirguiz de los Tulipanes (antes llamada del Limón, Rosa y del Narciso) fue tan inconstitucional y tan perjudicial para la nación como fueron sus predecesoras georgiana y ucraniana, pero mucho más violenta. Hubo muertos y heridos en las ciudades sureñas de Osh y Jalalabad y en la capital de Bishkek.

Fue también la primera revuelta de “color” en una nación fronteriza con China. No sólo Rusia y China manifestaron serias preocupaciones por los desarrollos en Kirguistán, también Irán, al ver cómo se desarrollaba la trayectoria del “cambio de régimen”.

Durante las cuatro décadas de la Guerra Fría, los cambios políticos mediante elecciones o de otro modo en cualquier nación del mundo –no importa cuán pequeña, empobrecida, aislada e insignificante pueda parecer- adquirieron una importancia que excedía con mucho a sus efectos internos. Los analistas políticos y los responsables políticos mundiales se hacían siempre una cuestión clave: ¿Con quién iba a alinearse el nuevo gobierno, con EEUU o con la Unión Soviética?

En el período posterior a la Guerra Fría, la pregunta ya no es de filosofía política u orientación socio-económica, sino ésta: ¿Cómo apoyará, o se opondrá, la nueva administración a los planes estadounidenses para su dominio regional y global?

Con Roza Otunabayeva como portavoz jefe, cuando no al frente de un nuevo “gobierno popular” kirguiz, hay razones para creer que Washington no se va a sentir muy disgustado por el derrocamiento de su antiguo socio “tulipán” Bakiyev. Ella ha confirmado ya que no se va a cerrar la base estadounidense de Manas.

Menos de dos meses después del golpe de 2005, Otunbayeva, que entonces era ministra de asuntos exteriores, celebró una reunión con su homóloga estadounidense Condoleeza Rice en Washington, durante la cual la última aseguró que “la administración estadounidense continuará ayudando al gobierno kirguiz a fomentar procesos democráticos en el país”. [13]

Poco después de la “transformación democrática” de marzo, su santo patrón, Mijail Saakashvili de Georgia, se jactó de que “Roza Otunbayeva trabajó en Tbilisi en años recientes y fue la directora de la oficina de Naciones Unidas en Abjazia. Durante la Revolución de las Rosas, ella estaba en Georgia y sabía todo lo que estaba sucediendo… el factor georgiano fue un catalizador de muchas de las cosas que estaban allí sucediendo [en Kirguiistán]”. [14]

Desde la perspectiva estadounidense, ella parece tener fiables y buenas referencias.

Rusia ha puesto su base aérea en Kirguistán en alerta máxima, aunque los comentarios de los principales dirigentes del gobierno ruso –especialmente del Primer Ministro Vladimir Putin- indican una aceptación del levantamiento que ha causado ya 65 muertos y cientos de heridos.

Pero Rusia intentó poner su mejor cara también en la revuelta de hace cinco años.

La dirección que adopte el próximo gobierno kirguiz repercutirá más allá del pequeño tamaño y población de esa nación (apenas por encima de los cinco millones de habitantes):

- Podría afectar a los planes de EEUU y la OTAN para la mayor ofensiva militar de la guerra afgana, cuyo comienzo está fijado dentro de dos meses en la provincia de Kandahar.
- Podría determinar el futuro de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y de la Organización de Cooperación de Shanghai, las dos principales barreras a la potencial penetración militar de Occidente en vastas extensiones de Eurasia.

Las apuestas no podrían estar más altas.
Rick Rozoff

Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international.


Fuente: Global Research, 8 de abril de 2010.
Traducido del inglés por Sinfo Fernández.

[1] Stars and Stripes, 16 de junio de 2009.

[2] Agence France-Presse, 4 de marzo de 2010.

[3] Agence France-Presse, 3 de abril de 2005.

[4] The Messenger, 31 de marzo de 2005.

[5] The Hindu, 28 de marzo de 2005.

[6] Civil Georgia, 10 de mayo de 2005.

[7] Associated Press, 4 de abril de 2005.

[8] Der Spiegel, 4 de abril de 2005.

[9] Russian Information Agency Novosti, 16 de junio de 2005.

[10] The Telegraph, 2 de abril de 2005.

[11] Ibid.

[12] Associated Press, 2 de abril de 2005.

[13] Interfax, 15 de junio de 2005.

[14] Civil Georgia, 30 de marzo de 2005.

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