13-02-2010
Panamá
LibreRed
El anuncio de la contratación de una empresa israelí para conformar el anillo de seguridad del Presidente Ricardo Martinelli y darle entrenamiento a personal del Servicio de Protección Institucional (SPI), revela el nexo existente entre los personeros del Gobierno con grupos mercenarios asociados al sionismo, organismos tenebrosos como la Mossad y la CIA, y los círculos más recalcitrantes de la derecha norteamericana vinculados a la mafia de Miami y el Gobierno Narcoparamilitar de Alvaro Uribe.
El Sionismo en la región y en Panamá
El sionismo se hace presente en la región a través de empresas mercenarias que trasiegan armas a favor de los grupos paramilitares apoyados por Alvaro Uribe integrados en las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). De la misma forma, se han insertado en Venezuela para preparar complots contra el Presidente de ese país, Hugo Chávez; así como también estuvieron detrás del golpe de Estado contra el Presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya.
Los mercenarios contratados por empresas de Israel dan protección también al Presidente espurio de Honduras, Porfirio Lobo, cuyo gobierno ha sido desconocido por la comunidad internacional, salvo en muy pocos casos como los Gobiernos de Martinelli y Uribe.
Ya estos grupos mecenarios fueron acusados en Panamá de estar implicados con empresarios locales y jefes de la Policía Nacional en el trasiego de armas hacia Colombia para apoyar a los paramilitares de aquel país. Por ejemplo, Marcos Shrem M., Marcos Shrem Gateno y Moris Shrem Gateno, del Grupo MSG que desarrolla proyectos de construcción en nuestro país, forman la Junta Directiva de MARKSMAN LATIN AMERICA S.A., empresa vinculada en el 2003 a la venta de armas nicaragüenses a los grupos paramilitares de Colombia. Marcos Shrem M. era socio del ciudadano israelí Shimon Yelinek residente en Panamá, quien compró las armas a través de la empresa Grupo Internacional de Representaciones S.A. (GIRSA). Shrem puso a Yelenek en contacto con Ori Zoller, otro israelí radicado en Guatemala, propietario de GIRSA, una empresa de ventas de armas establecida en Guatemala y representante de la industria militar Israelí. Shrem también colaboró con Yelinek en la compra de armas nicaragüenses a través de Zoller e intentó comprar armas adicionales. Yelinek y Shrem se presentaron como compradores de armas intermediarios de la Policía Nacional de Panamá, que dirigía en aquel entonces Carlos Barés, el mismo que estuvo envuelto en la liberación del terrorista Posada Carriles y sus cómplices. Barés maneja la seguridad del empresario mafioso Mario Guardia, propietario de la empresa Ganadera Bocas, S.A. que pretende desalojar al Pueblo Naso de sus tierras ancestrales.
También se revela el nexo de estos mercenarios con ex militares y ex oficiales del Mossad como el ex teniente coronel Yair Klein, el general B. Ziv, dueño de Global SC; Amar Salmar, el panameño-israelí Shimon Yelinek y el mismo Ori Zoller, quienes han visitado Panamá para preparar operaciones de contrabando de armas.
Amar Salmar, alto ejecutivo (Security Senior Expert) de la SIA, ha realizado reuniones en Miami, cuyo financiamiento ha estado a cargo de unas 300 empresas que hacen sus ganancias en el mercado de “seguridad e inteligencia” que florece bajo el sol de la “guerra internacional contra el terrorismo”, para la cual Washington ha autorizado unos treinta mil millones de dólares desde los sucesos del 11 de septiembre. En esas reuniones se ha promovido la seguridad privada israelí en Centroamérica.
“Cerca de 40 empresas israelíes vinculadas al Mossad operan actualmente en América Latina, principalmente ligadas a la comercialización de armamento sofisticado y a la prestación de servicios en la esfera de la inteligencia y la contrainteligencia, el apoyo a la subversión contra países y fuerzas progresistas, así como a la persecución de personalidades y movimientos solidarios con la causa de los pueblos árabes y palestino.”
“Los escenarios de la actividad de las principales tapaderas del Mossad se localizan en las llamadas Zonas calientes: Colombia y sus países limítrofes, la llamada Triple frontera formada por Argentina, Brasil y Paraguay, los países centroamericanos, así como las selvas peruanas. Esto ha sido caracterizado por diversos expertos en inteligencia como Robert Munks, editor para las Américas de la revista británica especializada en temas de Defensa Jane’s Intelligence Weekly.”
Martinelli ofrece nuestro territorio como centro de conspiración y agresión
Martinelli está facilitando nuestro territorio como centro de operaciones del sionismo para desestabilizar gobiernos y enfrentar los movimientos sociales en la región a cambio del apoyo del influyente Lobby judío en Estados Unidos para la aprobación del Tratado de Libre Comercio.
En ese sentido, existe igualmente el compromiso de votar con el Gobierno de Israel en los foros internacionales, rompiendo así con la tradicional postura de abstención que mantenían los gobiernos panameños frente al conflicto árabe israelí. Así fue anunciado por Pablo Thalassinos, Embajador de Panamá en la ONU y se ha reflejado ya en tres ocasiones, entre ellas, cuando adversó el informe Goldstone, que acusa a Israel de cometer crímenes de guerra en los combates registrados en Gaza a fines de 2008 y principios de 2009.
La participación de Martinelli en esta conspiración internacional es el resultado de los compromisos con los grupos más agresivos del Partido Republicano, con los cuales trabajó nada menos que la “mano derecha” de Martinelli, Demetrio Papadimitriu, Ministro de la Presidencia y para muchos una especie de “Rasputín” o el poder real tras el trono.
En diciembre pasado una delegación de este sector del Partido Republicano estuvo en Panamá, encabezada por el líder republicano en la Cámara de Representantes, John A. Boehner, y por Ileana Ros-Lehtinen llamada la “Loba Feroz” por su rabiosa posición contra Cuba.
Ello explica la abrupta suspensión de la Operación Milagro y la salida de Panamá de los médicos cubanos que, cumpliendo una labor humanitaria y solidaria con Panamá, gratuitamente atendieron a casi 50 mil humildes panameños, devolviéndoles la vista.
Posterior a ello, se dieron los ataques en la OEA contra Venezuela por parte del Embajador permanente de Panamá ante ese organismo, Guillermo Willie Cochez, abogado del ex Presidente corrupto de Nicaragua, Arnoldo Alemán. Cochez ha sido acusado de ayudar a “lavar dinero” proveniente de los bienes malhabidos de Arnoldo Alemán.
Martinelli insiste en convertir nuestro territorio en centro de conspiración contra los gobiernos progresistas y revolucionarios de la región. En tal sentido se ha denunciado el establecimiento del Centro Internacional de Operaciones, Información e Inteligencia, ubicado en Cerro Azul, cuya misión es coordinar acciones ofensivas contra Venezuela y otras naciones, apoyar los esfuerzos desestabilizadores de Estados Unidos y Colombia en la región, así como monitorear las actividades de las fuerzas progresistas en la región.
Además, en Panamá se vienen instalando bases aeronavales que son puestos de avanzadas del ejército norteamericano vinculadas a las bases militares que ya han establecido en Colombia.
Con la llegada de Martinelli, el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRON) se ha mostrado mucho más activo en los ataques contra fuerzas irregulares de Colombia, coordinando y participando de manera conjunta en acciones con el ejército colombiano y asesores militares norteamericanos. Eso lo demuestra el ataque reciente en Darién, donde murieron tres miembros de las FARC, en un hecho que ha alarmado a la población pues revela con claridad la intensión de Martinelli de arrastrar a Panamá hacia el conflicto bélico de Colombia.
Fuente: http://www.librered.net/wordpress/?p=14809
sábado, 13 de febrero de 2010
Martinelli y sus relaciones con la Mossad y mercenarios israelíes
martes, 2 de febrero de 2010
Panamá: Los ojos abiertos de América Latina
Gobierno de Panamá pone fin, unilateralmente, a la Operación Milagro, que ha devuelto la vista a 1,8 millones de seres humanos de 35 países.
Félix López (NUESTRA AMÉRICA)
Hoy no es un día feliz para la Operación Milagro. Este 2 de febrero el Centro Oftalmológico Omar Torrijos Herrera, ubicado en el Hospital Luis "Chicho" Fábrega, en la central provincia panameña de Veraguas, amaneció cerrado. La noticia ha generado gran repercusión mediática y angustia popular. No podía ser de otra manera, sobre todo porque les habían devuelto la visión —que es la vida misma— a 49 715 seres humanos, la mayoría pacientes pobres, en especial campesinos e indígenas.
Tampoco es un día feliz para los médicos y personal de la salud cubanos que allí laboraban. Saben que les quedaba mucho por hacer en ese hermano país, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha contabilizado a "69 521 personas que sufren de ceguera, de las cuales 32 056 están relacionadas con los diferentes tipos de catarata, y de estas 15 351 han perdido completamente la visión de ambos ojos"... ¿Por qué poner fin entonces a la mundialmente reconocida Operación Milagro?
Decisión unilateral
En el día de ayer, 1ro. de febrero del 2010, la Embajada de la República de Cuba en Panamá emitió una nota de prensa que despeja todas las incógnitas tras esta noticia: la decisión de concluir la Operación Milagro ha sido tomada de forma estrictamente unilateral por el gobierno panameño.
La nota oficial de la Embajada de Cuba explica que "el pasado 5 de enero, el gobierno cubano conoció a través de la prensa panameña, una intervención pública del Ministro de Salud, en la presentación del llamado Programa ‘Visión 20-20’, la decisión del gobierno de Panamá de dar por terminada la cooperación médica cubana en ese país.
"Durante los 26 días transcurridos, la Embajada de Cuba se ha cerciorado, en diversos encuentros con altas autoridades panameñas, que no existe confusión ni malentendido alguno y que es firme esta decisión unilateral (...) Por tanto, el gobierno de Cuba ha decidido proceder a la retirada inmediata de su personal y del equipamiento médico. Lo hace con la satisfacción de haber contribuido a la elevación de los niveles de salud y de la calidad de vida del noble y fraterno pueblo panameño, en especial de sus sectores más vulnerables y de menos ingresos.
"El pueblo cubano, el gobierno y especialmente los 50 médicos y paramédicos que han trabajado en este centro por tres años, con elevado humanismo y rigor científico, plena consagración a su labor, estricta y únicamente médica, y que permanecieron separados de sus familias por muchos meses; agradecen al pueblo panameño toda su confianza y las extraordinarias y permanentes muestras de gratitud y cariño expresadas a nuestro personal".
Y concluye la nota con un párrafo que ha sido ampliamente reseñado en la prensa panameña: "El tiempo dirá si los interesados en la abrupta conclusión de la cooperación médica oftalmológica cubana en Panamá, con el argumento de que ha dejado de ser necesaria porque será garantizada por los sectores público y privado de la salud en ese país, están o no en lo cierto".
¿Qué pierde Panamá?
Inicialmente, medios de prensa panameños titularon "Dan ultimátum de salida a la Misión Milagro". Con respeto a sus decisiones editoriales, les propongo un título más sencillo: "¿Qué pierde Panamá?". Sí, porque la Operación Milagro se desarrolla actualmente con éxito en 35 países y ha devuelto o mejorado la visión de 1,8 millones de personas. ¿Será de esa oportunidad que se priva a un pueblo? ¿Acaso la decisión de un gobierno afecta la imagen de un proyecto sin precedentes en la historia de la humanidad?
La respuesta también cabe en una frase sencilla, pero triste: Pierde el pueblo. Veamos por qué: desde marzo del 2007 hasta el 30 de diciembre del 2009, en el Centro Omar Torrijos Herrera se operaron 44 486 ciudadanos panameños de diversos tipos de padecimientos de la vista, que son: catarata, pterigium, retinopatía diabética, degeneraciones periféricas de la retina, glaucoma de ángulo estrecho y otras cirugías (quistes hialino, granulomas, chalazion y obstrucción de vías lagrimales).
Como recuerda la nota de prensa de la Embajada de Cuba en Panamá, "antes de la apertura del Centro en Veraguas, se operaron en Cuba otros 5 229 pacientes, lo que eleva la cantidad total de personas beneficiadas con la Operación Milagro en Panamá a 49 715. Fueron evaluados previamente en la pesquisa activa 92 631 pacientes y de ellos, 74 961 en consultas en el Centro Oftalmológico".
Al conocer estas estadísticas salta una pregunta: ¿Acaso la Operación Milagro no es complementaria de cualquier otro proyecto que surja en esta dirección? La respuesta puede encontrarse en cualquiera de los beneficiados por este proyecto. Existe otro número, que parece simple, pero que habla de la alta preparación de los especialistas cubanos que laboraban en Veraguas: entre los pacientes panameños se presentaron apenas 0.82% de casos de complicaciones posoperatorias, ninguno de gravedad, y los resultados clínicos y quirúrgicos están muy por encima de los estándares internacionales para este tipo de cirugía.
Lo que no olvidará Veraguas
Ubicada al centro de Panamá, la única provincia con acceso al Caribe y al Pacífico, atractiva por sus paisajes, rica por sus plantaciones de cereales, café y caña de azúcar, histórica por haber sido la cuna de ese gran amigo de Cuba que fue el General Omar Torrijos, Veraguas vivía orgullosa de haberse convertido también en el centro de los Milagros. Hasta su ciudad llegaron muchos panameños ya ciegos, que al ser operados por los médicos cubanos, abrieron sus ojos a un paisaje inolvidable.
Hoy, mientras usted lee esta nota, el medio centenar de especialistas cubanos que laboraban en Veraguas están de regreso a la Patria. De vuelta a casa. Llenos de historias, porque tras cada uno de sus pacientes hay una vida que contar. Tal vez muy tristes por la obra inconclusa, pero de seguro felices de sus 49 715 milagros. Saben que ellos hicieron realidad lo que había soñado el Comandante en Jefe Fidel Castro en una conversación en La Habana, durante una visita del entonces presidente Martín Torrijos.
En Panamá se ha puesto fin, unilateralmente, a un Convenio de Cooperación para la ejecución de programas en materia de salud (18 de marzo del 2006) y a un Acuerdo de Cooperación para la creación del Centro Oftalmológico Omar Torrijos Herrera (2 de marzo del 2007). La historia ha de reconocer que Cuba honró su compromiso. En Veraguas, de seguro, se recordará con cariño a esos médicos y por años se hablará de sus "milagros".
Este 2 de febrero, mientras los médicos cubanos en Panamá regresaban a la Isla, centenares de sus colegas amanecieron en los quirófanos de las clínicas de la Operación Milagro en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Argentina... Y gracias a su labor otros miles de hermanos de América Latina abrieron sus ojos.
viernes, 8 de enero de 2010
Ser panameño se está poniendo peligroso
8 de enero de 2010
Marco A. Gandásegui (h) (ALAI)
A fines de 2009 una voz de protesta se levantó para denunciar la represión de los pueblos indígenas. Según el pronunciamiento, “pertenecer a un pueblo indígena se está poniendo peligroso en Panamá. Por un lado, de un plumazo se borra el Programa de Educación Intercultural Bilingüe. Por el otro, como en tiempos de la colonia española se quemaban códices mayas, los grabados indígenas, la historia, la lengua. Lucy Molinar, la actual ministra de Educación, está prohibiendo soñar, hablar, escribir en lengua kuna, ngobe, emberá, buglé, bri bri a las siguientes generaciones”.
Hay otras voces en el país que protestan porque esa realidad que golpea a los pueblos indígenas es la misma que sufre todo el pueblo panameño. Ser panameño se está poniendo peligroso.
De un plumazo se cierran escuelas por falta de mantenimiento, se borran los programas de historia que no se ajustan a los nuevos gobernantes, la filosofía es un lujo de tiempos pasados y el español se convirtió en redundante.
Según la voz profunda de los pueblos originarios “ser miembro de una comunidad indígena es imposible. Ni pensar de participar en ceremonias, practicar danzas ancestrales, contar cuentos a orillas de las nubes, beber agua fresca de las cordilleras. En pleno corazón de la Comarca Ngóbe Bugle, el gobierno anunció la apertura de la mina Cerro Colorado, sin importarle los poblados indígenas que se encuentran aledaños. Ser indígena para el Estado significa: invasor, errante, extranjero en sus propias tierras y territorios”.
En el resto de la República se llegan a los mismos extremos. Es imposible tener acceso a un empleo decente. La flexibilización en las empresas privadas está al orden del día y la “terciarización” es la nueva carta de presentación en el sector público. En las áreas más céntricas de las ciudades, la población no cuenta con servicios de agua potable, el alcantarillado ha sido abandonado, el transporte público se deteriora , los servicios de salud se hacen inaccesibles y las escuelas son vandalizadas. Las comunidades del país se han convertido en peligros para sus habitantes. Pareciera que fuera una población sobrante que los gobiernos han entregado al crimen organizado.
La protesta indígena señala que “ser del pueblo naso implica peligro para la empresa Ganadera Bocas S. A., porque violenta el derecho a la propiedad privada que está por encima de la propiedad colectiva... Nade vale que la nación naso estuviera antes de la creación del Estado panameño, mucho antes de la invasión y colonización española, mucho antes que esta empresa comprara esas tierras. Ser del pueblo naso significa para el gobierno: Pueblo en vía de extinción”.
En el resto del país el acaparamiento, pillaje y el asalto está al orden del día. En sesiones extraordinarias, celebradas durante la última semana del año 2009, la Asamblea de Diputados aprobó el proyecto de ley que convierte – inconstitucionalmente – todas las costas, islas y riberas en coto para el enriquecimiento de unos pocos especuladores. El presidente Martinelli sancionó la ley y la mandó a publicar en la Gazeta Oficial. Los piratas ahora tienen patente de corso.
Las protestas de los pueblos indígenas sirven de lección para los panameños que todavía no despiertan ante el despojo violento, el crimen organizado y los ajusticiamientos cotidianos de los cuales son víctimas. El costo de la vida aumenta, el precio de la canasta básica sube constantemente y el empelo escasea. La inseguridad que se vive en el país – al igual que en las comarcas indígenas – es el resultado de las políticas públicas que hay que cambiar en 2010. Si el actual gobierno no asume su responsabilidad, entonces el pueblo tiene que organizarse para iniciar la marcha hacia 2014 y elegir nuevos mandatarios con visión de país.
Ser ngobe, emberá, naso, kuna – panameño - es ver, oler, oír, sentir la tierra como un ser viviente, Nuestra Madre Tierra.
Marco A. Gandásegui, hijo es Profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA.
lunes, 11 de mayo de 2009
Panamá: Resultados de las elecciones

11 de mayo de 2009
PARTIDO ALTERNATIVA POPULAR
El Comité Ejecutivo del Partido Alternativa Popular adelanta un primer balance de las elecciones recién pasadas, el cual deberá ser completado por un Directorio Político Nacional que debe convocarse en un término perentorio.
Los resultados del voto presidencial: Con el 97.71 % de las mesas escrutadas, equivalentes al 98.39 % de los votos emitidos tenemos que: Ricardo Martinelli obtuvo 938,446 votos ó 60.11 %; Balbina Herrera obtuvo 586,181 votos ó 37.55 %; Guillermo Endara obtuvo 36,630 votos ó 2.35 %; se emitieron 18,403 votos en blanco ó 1.14 % y 30,018 votos nulos para 1.86%. La suma de votos nulos y blancos totaliza 3.0%. El índice de participación se mantuvo en los límites históricos de 73.99%.
Interpretación del respaldo logrado por Martinelli: El techo histórico de 60% a favor de Martinelli, debe ser interpretado como un masivo VOTO CASTIGO al gobierno del PRD, pero también al régimen “partidocrático” (PRD-Panameñismo) y confirma la ruptura de las masas con los pilares del régimen surgido en la invasión de 1989. Nos parece unilateral o simplista interpretar como un “voto a la derecha”. Si bien lo es en el marco de la geopolítica continental, hay ciertas consideraciones nacionales que matizan en algo esta caracterización: Primero porque la elección no se dirimió contra un candidato de la izquierda (Balbina no lo es), sino entre dos variantes de la derecha. Segundo, aunque la cúpula de la “Alianza por el Cambio” es representante directa del gran capital y políticamente derechista, la campaña de Martinelli levantó una serie de reivindicaciones legítimamente sentidas por el pueblo contra el gobierno y el régimen. Por ello, algunos califican a Martinelli como “populista de derecha”. En ausencia de una alternativa de izquierdas en las papeletas la gente expresó su deseo de “cambio” a través de Martinelli. Si Jované hubiera podido participar seguramente habríamos disputado un porcentaje de esos electores. El Voto Protesta (Blancos y Nulos) se mantuvo en los márgenes históricos y, si bien expresa el electorado más consciente y orgánico de la izquierda, no fue el camino por el cual se expresó el descontento popular. Aunque la suma de ambos (3%) fue ligeramente mayor a lo obtenido por Endara (2.3%).
El PRD es el gran perdedor: Aunque el poco más de medio millón de votos obtenidos por Balbina está cercano al número de afiliados del PRD, el resultado electoral implica una derrota en toda la línea: no sólo no ganaron la presidencia, sino que tampoco obtuvieron la alcaldía de Panamá, ni salieron electos a diputados los principales dirigentes de su Comité Ejecutivo. El voto castigo lo fue no sólo a la candidata y al partido, sino también al gobierno. Cargaron con el estigma de la corrupción, la incapacidad para resolver problemas clave, como el transporte y la seguridad, además de la polarización social producida por la inflación galopante, pese a 5 años de crecimiento económico y un uso clientelista de los ingresos del canal y la continuidad de la política neoliberal. Por supuesto, puso su grano de arena en la derrota las pugnas internas, no sólo entre la fracción de Balbina y Navarro, sino el papel del propio presidente Torrijos que parecía apostar a perder para seguir controlando al partido. Se abre una crisis interna por la conducción de ese partido. Pero se equivocan quienes, desde el exterior creen erradamente que el PRD es un partido de "izquierda", por el contrario, es el partido más neoliberal de Panamá.
El otro perdedor es el régimen “partidocrático”: Desde fines del gobierno de Mireya Moscoso y sobre todo a partir de la huelga en defensa de la Caja de Seguro Social, en 2005, empezó un proceso masivo de ruptura con el régimen bipartidista (PRD-Panameñsimo). Las acusaciones de financiamientos ilegales por ambos bandos, los escándalos de las candidaturas a la alcaldía (de Velásquez y Vallarino) y la manera antidemocrática en que se impidió la postulación de Jované, terminó de evidenciar ante la ciudadanía la corrupción con que se maneja el sistema político electoral panameño. Un mandato indirecto que se desprende de la votación, es la necesidad de una reforma completa del sistema electoral, la cual no puede quedar en manos de los partidos repudiados por la población. Reforma electoral que debe salir del control del Consejo de Partidos Políticos y de los Magistrados del Tribunal Electoral. Debe darse una amplia participación popular y de la sociedad civil. La ciudadanía exige control público de las donaciones a las campañas, quitar las trabas a la libre postulación, disminución de la cuota de adherentes para inscribir partidos, etc.
El acierto de la campaña “Jované Presidente”: Fue un acierto del Partido Alternativa Popular proponer y concretar, junto a nuestros aliados del Partido del Pueblo e independientes, la candidatura por libre postulación del Prof. Juan Jované. Esto permitió que por primera vez, desde 1984, la izquierda panameña tuviera una expresión política directa en el proceso electoral. Que el Tribunal Electoral nos impidiera inscribir la candidatura no fue óbice para la gira nacional exitosa, las diversas tribunas, además de espacio en los medios de comunicación. El fallo favorable que obtuvimos de la Corte Suprema de Justicia, a cuatro días de la elección, fue una victoria no sólo jurídica, sino política y moral que ayuda a abrir camino real para este proyecto. Hemos roto el mito de que los sectores populares y la izquierda panameña tenían que limitarse a simples contestatarios en la lucha social. Hemos demostrado que somos capaces de ofrecer al país un proyecto distinto al neoliberalismo y la corrupción.
La tarea inmediata, construir el proyecto político popular: El éxito obtenido por la campaña “Jované Presidente” debe reflejarse en la concreción de un gran proyecto político popular y de izquierdas que empiece a actuar desde ahora como oposición al gobierno empresarial de Martinelli y a los neoliberales del PRD. La forma que este proyecto tendrá está en discusión con nuestros aliados. Sin embargo, el PAP ha propuesto aprovechar el espacio logrado con nuestro partido en formación, para que cobijemos en su seno esta alianza encabezada por Jované. Sea ésta u otra la alternativa que se adopte, la tarea inmediata es reunir a los equipos del PAP en todo el país para hacer el balance de la campaña y organizar.