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miércoles, 20 de enero de 2010

Nicaragua: El fracaso del gran chantaje «democrático»


18 de enero de 2010
Carlos Fonseca Terán (LA PRIMERÍSIMA)

El escándalo que la oligarquía y la derecha en general están haciendo por el Decreto Presidencial que prorroga provisionalmente el período vencido de magistrados, contralores y Procurador de Derechos Humanos es como si el Presidente hubiera designado nuevos magistrados, contralores y Procurador impidiendo hacerlo a la Asamblea Nacional.

Pero lo que ocurre es exactamente lo contrario: el Presidente no está nombrando a nadie, sino prorrogando el período vencido de los funcionarios en cuestión debido a la violación de la ley por la Asamblea Nacional al negarse ésta a elegir y nombrar a los nuevos magistrados, contralores y Procurador, los cargos que, siendo electos por la Asamblea Nacional, deberían estar siendo ya ocupados por los ciudadanos que considere idóneos ese Poder del Estado.

Es decir, el decreto no tiene vida propia: existe en tanto la Asamblea Nacional se niega a ejercer su papel, y está vigente en la misma medida en que la Asamblea Nacional no haga uso de sus atribuciones, por su libre y espontánea voluntad de no hacer uso de éstas.

De la Asamblea depende, pues, la culminación del tiempo que dure la prórroga, ya que ésta llegará a su fin en el momento mismo en que los diputados de la derecha se dignen a cumplir con sus funciones, de cuya supuesta y en realidad falsa usurpación se quejan.

Por tanto, la situación sigue bajo control del Poder Legislativo, tal como la Constitución establece que debe ser; por lo cual no hay inconstitucionalidad alguna en el Decreto presidencial.

Si esto fuera un Golpe de Estado, sería en todo caso un auto-golpe que se estaría dando a sí mismo el Poder Legislativo por inoperancia intencional, cuyo objetivo es crear la inestabilidad en el país con el vacío que surge de la no elección de los funcionarios y ante el cual, el Presidente no tiene otra opción que buscar una salida en aras de mantener el orden y la estabilidad, tal como corresponde a sus atribuciones.

Si algo está claro aquí es que una cantidad suficiente de diputados pertenecientes a los partidos de derecha, tiene paralizada la elección de magistrados, contralores y Procurador de Derechos Humanos con el propósito deliberado y descarado de crear el desorden, la ingobernabilidad y la inestabilidad, motivados por puros intereses politiqueros.

Es decir, el Presidente no está usurpando funciones a los diputados, por la sencilla razón de que no les está impidiendo ejercerlas: está tomando una medida frente al hecho de que ellos se niegan abiertamente a ejercer esas funciones a sabiendas de que tal actitud afecta la estabilidad del país, cuya defensa es atribución del Presidente, quien en este caso hace uso de ella en una situación específica no prevista por la Constitución y las Leyes, vacío que es aprovechado por la industria mediática de la derecha para manipular la situación creando entonces la inestabilidad como se diría en buen nica, a puras tapas.

Si su queja es que la selección de los funcionarios mencionados no es una atribución del Presidente, sino del Poder Legislativo, pues no hay nada que le impida a éste ejercerla: el Presidente no ha seleccionado a ningún funcionario cuya selección corresponda a la Asamblea Nacional, sino que ha legalizado la prórroga del período de los funcionarios que en su momento fueron seleccionados precisamente por la Asamblea Nacional, la cual ahora se niega a hacerlo para el siguiente período y continúa negándose a pesar de la insistencia del Presidente en invitarla a que cumpla sus funciones; ya que obligarla no puede, precisamente porque no es un dictador.

En resumidas cuentas, no ha habido elección de magistrados, contralores y Procurador de Derechos Humanos porque la derecha (no el Presidente Daniel Ortega ni el FSLN) está impidiendo que la Asamblea Nacional (que es a quien corresponde hacerlo) lo haga.

Por tanto, la única solución definitiva del problema es que los políticos de la derecha dejen de cacarear y se pongan a trabajar; la solución provisional, es el Decreto Presidencial que prorroga el período de los electos previamente en vista de que a quienes corresponde hacerlo, no eligen a los que deben ejercer esos cargos en el nuevo período.

Los diputados de la derecha reclaman que son ellos quienes deben elegir a los funcionarios, pero no lo hacen. Y no lo hacen, sencillamente porque su forma de crear la inestabilidad es plantear que, o se elige sólo a los que ellos quieren (sin tener los votos suficientes para hacerlo) o no hay elección.

Es decir, condenan la negociación y ejercen el chantaje (que es aún más condenable, según los criterios con que condenan la negociación), siendo además la primera indispensable debido a que algunos de ellos mismos -principalmente el MRS- decidieron en 1995 que sólo podía elegirse magistrados y demás cargos en la Asamblea Nacional con voto calificado.

Conclusión: para ellos el chantaje es más democrático que la negociación; y tomar como rehén la estabilidad del país es para ellos más cívico que el llamado del Presidente a que ejerzan sus funciones, que por tanto él no les está suprimiendo, sino todo lo contrario: está haciendo todo lo que está a su alcance dentro de las limitaciones que la democracia le impone, para que hagan uso de esas funciones que según ellos les están siendo anuladas. Mayor cinismo, imposible.

El colmo es que el banquero metido a político que se presenta a sí mismo como líder de la oposición (y cuya asistente personal está en la lista de candidatos a magistrados "imparciales" y "apolíticos" propuesta por los empresarios que le son afines) ha llegado a proponer, exhibiendo su idea de democracia, nada menos que la destitución del Presidente por haber emitido el Decreto en cuestión. ¿Qué tal si él fuera el Presidente y la Asamblea Nacional se negara a elegir magistrados y contralores? Como mínimo, la disolvería al mejor estilo de Fujimori y, de negarse a ser disuelta en caso de disponer él (que por suerte no dispone) de las Fuerzas Armadas, desalojaría el edificio a cañonazos (pero no como los de Toño Lacayo, sino como los del campeón occidental de la democracia rusa, Boris Yeltsin, que siendo Presidente bombardeó literalmente el Congreso de su país al no poderlo controlar).

Otra idea que anida en las cabezas de la derecha es anular en la Asamblea Nacional el mencionado decreto presidencial. Pero al argumentar sus voceros que éste es nulo, pierde sentido su anulación, pues lo que es nulo no se puede anular, porque ya está anulado de antemano.

Si por el contrario, no es nulo -tal como lo está reconociendo la derecha al quererlo anular- su legitimidad resultante y la condición que en tal caso tendría como presidencial por su naturaleza misma -debido a que entonces sería reconocido como un decreto para cumplir la función presidencial de mantener el orden en el país- lo hacen técnicamente imposible de anular por otro Poder del Estado distinto al propio Poder Ejecutivo que lo emitió. Es decir, si aquí hay algo nulo es la anulación misma, y por tanto la única manera que tiene la derecha de dejar sin validez el decreto presidencial que tanto le disgusta, es haciendo que sus diputados cumplan su función de elegir a los funcionarios que corresponde.

Al no elegirse estos funcionarios por la razón que sea, ¿por qué la derecha se muestra más preocupada por la prórroga en el mandato de los anteriores que por avanzar en elegir a los próximos? ¿No debería ser más bien un alivio para la Asamblea Nacional que al no haber consenso sobre los candidatos o sobre el método a utilizar para su selección, el Poder Ejecutivo haya encontrado alguna manera de prorrogar provisionalmente el período vigente para evitar una crisis institucional, en tanto no se logre hacer la elección?

La respuesta es sencilla: el interés de la derecha es precisamente que haya crisis institucional, porque sin ella le sería imposible ejercer el chantaje que pretende sobre el FSLN para, como producto de ello, recuperar el control de los poderes del Estado donde su influencia ha disminuido.

Por fin, todos aquellos "analistas" y "notables" que tanto han cuestionado la idoneidad de los candidatos sandinistas y liberales por el sólo hecho de serlo, ya encontraron a los candidatos idóneos: ellos mismos. Y vaya democracia la que promueven, en la que ejercer el derecho de pertenecer a un partido inhibe a un ciudadano de tener acceso a un cargo que ninguna ley le prohíbe ejercer por tal motivo. Tomando en cuenta las listas que andan por ahí, a quienes las han hecho sólo les falta proponer una ley que exija como requisitos para optar a esos cargos: ser antisandinista y llevar un apellido aristocrático (o en defecto de esto último, ser hijo de casa).

La industria mediática oligárquica pretende presentar la situación como si el Decreto Presidencial que prorroga el período de los funcionarios electos por la Asamblea Nacional fuera una selección hecha por el Presidente, de los funcionarios cuya elección corresponde al Poder Legislativo; pero se trata simplemente de una prórroga en espera de que el Poder del Estado a quien corresponde, elija de una buena vez a los funcionarios que asumirán los cargos correspondientes en el próximo período.

Por tanto, es un Decreto cuyo tiempo de vigencia está en manos de quienes están en su contra, siendo la elección de los funcionarios (que además es una obligación legal de la Asamblea Nacional) la única forma legalmente posible de que la prórroga llegue a su fin (y la única legítima; además de ser también, por cierto, la más práctica); pero en vez de hacerlo, los diputados y dirigentes políticos de la derecha se han dedicado a alucinar con la destitución del Presidente y con la absurda anulación de un Decreto que previamente consideran nulo. Como diría Piero cantando una de sus más bellas canciones: ¡Ay, país, país, país...!

¡De estos demócratas líbrenos Dios, que de los dictadores nos libramos nosotros!

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viernes, 24 de julio de 2009

El «Eje del Mal» de la administración Obama


Irán/Nicaragua: nueva mentira de Hillary Clinton
por Thierry Meyssan*

La secretaria de Estado Hillary Clinton expresó públicamente inquietud por la construcción de una megaembajada iraní en Nicaragua. Ante las cámaras de las cadenas televisivas estadounidenses, varios «expertos» disertaron posteriormente sobre las operaciones militares secretas que los Guardianes de la Revolución iraníes estarían preparando en América Latina contra los intereses estadounidenses e israelíes. Pero ¿en qué hechos se basa realmente todo este escándalo mediático?

El 1º de mayo de 2009, la secretaria de Estado Hillary Clinton denuncia la construcción de una enorme embajada iraní en Managua durante su intervención en el Dean Acheson Auditorium (Foto: Michael Gross/State Department). Aunque el complejo militaro-industrial y el Estado Mayor conjunto estadounidense revisaron su enfoque sobre Irán, específicamente después del informe Baker-Hamilton y de la «revuelta de los generales» [1], los neoconservadores (israelíes y anglosajones) han multiplicado sus campañas de propaganda contra ese país.

La opinión pública occidental está siendo así ampliamente desinformada y cree actualmente que el objetivo del presidente Ahmadinejad no es acabar con el apartheid en Palestina sino con los israelíes [2]; o que está tratando de fabricar una bomba atómica, aunque el imán Khomeiny declaró esa arma de destrucción masiva como contraria a los valores del Islam. En junio de 2009, se persuadió a la opinión pública occidental de que el Irán actual es una dictadura clerical que “arregló” la elección presidencial y reprimió manifestaciones populares de forma sangrienta, cuando lo que en realidad sucedió fue un enfrentamiento de tendencias en el seno de la clase dirigente en el que la alta burguesía –incluyendo a la alta dirigencia clerical que rodea al ayatollah Rafsandjani– trató de derrocar, con el apoyo de los anglosajones, a un partido populista de ex combatientes de la guerra contra Irak, partido que cuenta con la protección del Guía Supremo [3].

Pero los neoconservadores han abierto ahora otro frente en la guerra contra la verdad: la «Iranian Connection» en América Latina.


Los presidentes de Irán y de Venezuela, Mahmud Ahmadinedjad y Hugo Chávez. Es sabido que el bloque revolucionario latinoamericano (Cuba, Bolivia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, la República Dominicana y Venezuela) y el bloque revolucionario del Medio Oriente (Irán, la resistencia libanesa, la resistencia palestina y Siria) han emprendido un proceso de acercamiento, a la vez para burlar las restricciones que Estados Unidos les impone y para crear instituciones internacionales alternativas a las que se encuentran bajo el control de Washington. La desinformación consiste en hacernos creer que esos Estados y grupos políticos, que desarrollan una política inspirada en el Movimiento de Países No Alineados, tienen un plan expansionista y una agenda militar secretos.

El balón de ensayo de esa campaña fue lanzado a través de un artículo del cronista argentino basado en Estados Unidos Andrés Oppenheimer publicado en el Miami Herald [4]. Según este periodista, que comenta la gira del presidente Ahmadinejad por América Latina, Irán no sólo busca romper su aislamiento diplomático sino también exportar su ideología «fascista» (sic) para sorprender a Estados Unidos por la retaguardia. De paso, Oppenheimer denuncia la creciente presencia de extraños diplomáticos iraníes en América Latina, sobre todo en Nicaragua. 
La primicia parece especialmente impresionante por provenir de un periodista cuya reputación se basó en la revelación del Irángate, en la época en que la administración Reagan apoyaba a los contrarrevolucionarios nicaragüenses a espaldas del Congreso gracias a una complicada operación montada a través de Israel, operación que engrosó la fortuna personal del ayatollah Rafsandjani.

Esa primicia hubiera pasado inadvertida de no haberla mencionado Nancy Menges durante una audiencia del Congreso. El senador Eliot Engel había invitado a esta «experta» a declarar, el 5 de marzo de 2008, sobre la evolución de Cuba después de la enfermedad de Fidel Castro. Nancy Menges fue presentada a los congresistas como miembro del Center for Security Policy, el tanque pensante de los halcones en Washington [5]. Los conocedores del microcosmo washingtoniano saben que, a pesar de la diferencia de edad, Nancy Menges es la viuda de Constantin Menges. El nombre de este peculiar personaje evoca esencialmente su apoyo a los contras nicaragüenses y a la invasión de la isla de Granada [en el Caribe]. La señora Menges vela actualmente por la memoria de su esposo y sigue publicando su boletín, el Americas Report.

La señora Menges aseguró a sus oyentes que no debían alegrarse demasiado rápido por la enfermedad del Comandante Castro ya que la Cuba socialista estaba siendo reemplazada por la Venezuela bolivariana en las pesadillas del «mundo libre». Peor aún, según la señora Menges, Hugo Chávez ha abierto la puerta del continente a los revolucionarios islamistas iraníes y a los guerrilleros del Hezbollah y del Hamas. Después de hacerse eco de todo tipo de espantosos rumores, incluyendo la posible entrega de uranio a Irán por parte de Venezuela y Bolivia o la posible influencia del Protocolo de los Sabios de Sión sobre Hugo Chávez, Nancy Menges declaró: 
«La presencia iraní puede verse también en Nicaragua. Irán abrió recientemente una enorme embajada en Managua. Diplomáticos que gozan de inmunidad van y vienen y el edificio es inmune a cualquier tipo de espionaje. No hay control de los movimientos de los diplomáticos iraníes. A mediados de 2007 se descubrió que [el presidente] Ortega autorizó 21 iraníes a entrar en el país sin visa. Esto demuestra claramente que el régimen de Ortega, al igual que el de Chávez, no vigila quién entra en sus respectivos países. Eso puede tener serias consecuencias para la seguridad de nuestra región.» [6]

En el momento en que Nancy Menges comparecía ante la Cámara, su amigo Michael Rubin publicaba a nombre del American Enterprise Institute un breve informe titulado «La ambición global de Irán» [7]. Rubin fue consejero del secretario de Defensa Donald Rumsfeld para las cuestiones vinculadas a Irak e Irán. Participó activamente en la fabricación de las mentiras que sirvieron para justificar la invasión de Irak y se incorporó posteriormente a la dirección de la Autoridad Provisional de la coalición. Militó a favor de la ampliación de la guerra, primeramente contra Siria y más tarde contra Irán, y aconsejó públicamente que se asesinara a los presidentes de ambos países. 
Dirigiéndose a un público que desconoce la historia del Medio Oriente, Michael Rubin contribuyó enormemente a implantar el mito de un Irán expansionista. En ese pequeño informe, Rubin reúne rumores recogidos aquí y allá, con tal de que respondan a su objetivo de demonizar a Irán. Entre esos rumores, Michael Rubin retoma a su manera la primicia de Oppenheimer: «La embajada de Irán en Managua es ahora la misión diplomática más grande de la ciudad» [8].

Lo que no es todavía otra cosa que una «primicia» periodística o una «información» de experto se convierte en una verdad oficial al confirmarlo la secretaria de Estado Hillary Clinton. Durante el encuentro de preguntas y respuestas al personal del Departamento de Estado organizado en ocasión del Día de las Relaciones Exteriores, el 1º de mayo de 2009, la señora Clinton declara: «No me parece que en el mundo de hoy, que es multipolar, en el que rivalizamos [en América Latina] por lo menos con los rusos, los chinos y los iraníes, sea conveniente para nosotros el darle la espalda a los Estados de nuestra región (…) Estamos buscando cómo tratar con [el presidente] Ortega. Los iraníes construyen una enorme embajada en Managua, y ustedes pueden imaginarse para qué». [9] O sea, hay que resolver el problema antes de que la Revolución Islámica se instale a las puertas de Estados Unidos.

Instantáneamente, todas las networks estadounidenses organizan programas sobre el tema. Se diserta en ellos sobre las acciones militares secretas que los Guardianes de la Revolución iraní seguramente van a fomentar desde su imponente cuartel general de Managua.

Durante una teleconferencia organizada por el Israel Project, el 1º de junio de 2009 [10], el representante republicano por el Estado de la Florida, Connie Mack, comenta lo siguiente: «La creciente influencia de Irán en América Latina me recuerda la relación entre Rusia (sic) y Cuba cuando tuvimos que enfrentar la crisis de los misiles» [11].

Pero de pronto, el Washington Post revela en su edición del 13 de julio de 2009 que la construcción de la megaembajada nunca existió [12]. Y que no se trata de una exageración o de una deformación sino de un puro invento. 
Durante los últimos años, Irán abrió 6 nuevas embajadas en América Latina, donde ya disponía de 4. Eso representa en total 10 embajadas para 33 países latinoamericanos. En Managua, Irán está representado por un embajador… que vive con su esposa en un apartamento alquilado. Nada de «extraños diplomáticos que van y vienen» y menos todavía de consejeros militares. Es cierto que se proyectó la construcción de una pequeña residencia para usarla como embajada, pero no se abandonó el proyecto por falta de financiamiento. Las relaciones políticas entre Nicaragua e Irán son excelentes, pero no hay intercambio económico por causa de una deuda nicaragüense de 160 millones de dólares.

Ante la lluvia de preguntas, el vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly, no tuvo más remedio que batirse en retirada. Pero en vez de reconocer el error de la señora Clinton, se regocijó por la buena noticia de que no exista una megaembajada iraní en Managua, aunque Estados Unidos no es precisamente el más indicado para aconsejar a nadie en cuanto a las proporciones de sus representaciones diplomáticas [13]. Y cuando le preguntaron con quién había verificado la secretaria de Estado aquella falsa información, el señor Kelly trató de desviar la atención hacia un universitario estadounidense detenido en Irán. Después de todo, poco importa la veracidad cuando lo importante es reafirmar que los iraníes son peligrosos.

Recordemos la época en que George Bush denunciaba un imaginario pacto militar antiestadounidense entre Irán, Irak y Corea del Norte, el famoso «Eje del Mal». Es verdad que en Washington los dirigentes son otros, pero los métodos siguen siendo los mismos.

Documentos adjuntos



« Iran’s Global Ambition », por Michael Rubin (American Enterprise Institute, 2008).


(PDF - 133.7 KB)


Thierry Meyssan

Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate.


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[1] «Washington decreta un año de tregua global », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de diciembre de 2007.

[2] «Reuters participa en una campaña de propaganda contra Irán», Red Voltaire, 14 de noviembre de 2005.

[3] «Las elecciones iraníes: el timo del robo electoral », por James Petras; «La CIA y el laboratorio iraní », «¿Por qué tendría yo que repudiar la voluntad de los iraníes?» y« La "revolución de color" fracasa en Irán », por Thierry Meyssan; Red Voltaire, 17, 19, 21 y 24 de junio de 2009.

[4] «Beware Iran in Latin America», por Andrés Oppenheimer, Miami Herald, 30 de septiembre de 2007.

[5] «Los manipuladores de Washington», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 13 de noviembre de 2002.

[6] «Iran’s presence can be felt in Nicaragua as well. Iran recently established a huge embassy in Managua. Diplomats have immunity coming and going and the building is protected from espionage. There is no control over the movements of Iranian diplomats. In mid 2007 it was discovered that Ortega permitted 21 Iranians to enter the country without visas. This clearly shows that the Ortega regime, like Chavez, is not monitoring who is entering their respective countries. This could have serious implications for the security of our region» Texto íntegro.

[7] Ver documento adjunto.

[8] «Iran’s embassy in Managua is now the largest diplomatic mission in the city.»

[9] « I don’t think in today’s world, where it’s a multipolar world, where we are competing for attention and relationships with at least the Russians, the Chinese, the Iranians, that it’s in our interest to turn our backs on countries in our own hemisphere (…) We are looking to figure out how to deal with Ortega. The Iranians are building a huge embassy in Managua, and you can only imagine what it’s for.» Texto íntegro.

[10] «Venezuela and Iran: The Case for Concern», Grabación íntegra (formato MP3).

[11] «The growing influence of Iran in the Western Hemisphere reminds me of the relationship between Russia and Cuba when we dealt with the Cuban missile crisis».

[12] «Iran’s Invisible Nicaragua Embassy. Feared Stronghold Never Materialized», por Anne-Marie O’Connor y Mary Beth Sheridan, Washington Post, 13 de julio de 2009.

[13] Texto íntegro del encuentro con la prensa en el Departamento de Estado, 13 de julio de 2009.





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