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jueves, 17 de junio de 2010

Israel analiza cómo hacer frente a su creciente aislamiento

Hanin Zuabi

17-06-2010
Sergio Yahni
Gara

A más de dos semanas de aquel 31 de mayo a las cuatro de la mañana cuando los comandos israelíes abordaron la Flotilla de la Libertad se ven las consecuencias de aquella acción.
Sin duda se puede decir que la flotilla, en la cual nueve activistas internacionales perdieron su vida, tuvo un impacto mayor que años de negociaciones directas, indirectas y supervisadas por poderes extranjeros.
Tras abordar la flotilla Israel se siente aislada por primera vez en su historia.

Con la ayuda de los conocidos mercenarios de palabras, como los de la calaña de Bernard-Henri Lévy, Israel intentó acusar a los activistas internacionales a bordo de la flotilla de «apoyar al régimen terrorista de Hamas» (sic) al mismo tiempo que falsificaba la tremenda situación en la que vive el pueblo palestino asediado en la Franja de Gaza.

Pero claro, ni siquiera estos mercenarios de papel lograron encontrar una justificación a lo injustificable. Mientras algunos y algunas, como Pilar Rahola, miraban para otro lado y buscaban otros lugares para sacar al sol sus paños islamofóbicos, otros, como Lévy preferían hablar de un error. Como si el asesinato de nueve activistas desarmados en alta mar no fuera un crimen.

Pero, ya en plena campaña de desinformación y falsificación Israel era consciente de que la opinión pública mundial ha cambiado, que las palabras compradas a kilo no podrán contra la indignación universal gestada por sus actos.

De esta manera, el Gobierno de Israel quedó sin otra alternativa que admitir su temor al boicot. Según el semanario francés «Le Canard Enchaîné» del 9 de junio, «Israel es consciente de que las respuestas internacionales no son una llamarada de petate como lo fueron durante la guerra en Gaza».

El boicot se sintió primeramente en el ámbito cultural.

Ya antes del abordaje de la flotilla, el cantante británico Elvis Costello había cancelado en el último momento un concierto programado en Tel Aviv para el 30 de junio y el primero de julio. Unos días después del abordaje la banda de rock estadounidense Pixies informó de que no tocaría en Israel. Al mismo tiempo se cancelaban conciertos y actividades culturales israelíes en Europa.

Para contrarrestar este sentimiento creciente de aislamiento, que ya genera desencanto en la sociedad israelí, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Tel Aviv comenzaron a planificar un megaconcierto para este verano en el cual tocarán gratuitamente bandas israelíes.

No es de esperar que este concierto mejore el sentimiento de desencanto que sienten los israelíes frente a su creciente aislamiento. Pero sería demasiado optimista esperar que el desencanto genere un cambio político inmediato, ya que la reacción de la sociedad israelí al boicot es cerrarse en ese sentimiento de que «todos están en contra nuestra».

Según una encuesta publicada en el periódico «Israel Hayom» el pasado 10 de junio, el 92% de los israelíes apoyan el abordaje a la Flotilla de la Libertad, el 91% creen que en caso de que haya otras flotillas en el futuro Israel también tendría que abordarlas, el 73% de los israelíes apoyan el asedio a la Franja de Gaza y el 78% creen que Turquía se ha transformado en un Estado enemigo.

En ciertos círculos crece el miedo a que el nacionalismo ciego generado por el aislamiento pueda empujar a Israel a algún tipo de aventura militar contra Líbano, Siria o Irán.

Paradójicamente la cúpula del Ejército, que es más consciente del precio que Israel pagaría, expresa una actitud más responsable, oponiéndose a una aventura de este tipo.

Por lo tanto, la ira populista se expresa más que nada contra aquellos que son percibidos como el enemigo interno, los palestinos ciudadanos de Israel.

El 20% de los ciudadanos de Israel son palestinos que sobrevivieron a la Naqba, la limpieza étnica de 1948, y pudieron quedarse en sus aldeas y pueblos. Si bien desde el establecimiento del Estado los palestinos en Israel tienen ciertos derechos civiles, siempre han sido ciudadanos de segunda categoría, marginados y sospechosos de simpatizar con el enemigo.

Pero la situación de los palestinos dentro de Israel se ha ido deteriorando desde la segunda invasión israelí a Líbano, en el año 2006.

El diputado Azmi Bshara tuvo que salir al exilio para evadir la cárcel por traición; el escritor y activista Ameer Makhoul y el farmacéutico Omar Said llevan ya más de un mes presos por sospechas de alta traición y asistencia al enemigo en tiempos de guerra, y todos los diputados palestinos en el Parlamento israelí están en proceso de que se les retiren sus derechos parlamentarios por haber sido invitados a visitar Libia.

Este ambiente de discriminación y persecución se ha acentuado desde que Israel abordó la Flotilla de la Libertad.

Entre los tripulantes del navío «Mavi Marmara», en el cual se registraron los choques que tuvieron como saldo activistas muertos y heridos, se encontraba la diputada israelí Hanin Zuabi, de la Alianza Nacional Democrática, partido palestino de tendencia nacionalista de izquierdas en el Parlamento israelí. Por su inmunidad parlamentaria Zuabi fue liberada la misma noche en que el buque ancló en el puerto.

Al día siguiente ella ofreció su testimonio de lo ocurrido en una conferencia de prensa realizada en la ciudad de Nazaret.

Zuabi caracterizó el ataque como un acto de piratería en el cual activistas desarmados fueron secuestrados por la Marina israelí. También declaró que los soldados dispararon desde los helicópteros contra los activistas en el buque y acusó a las Fuerzas Armadas de Israel de distribuir información parcial y desproporcionada de los hechos.

En la sesión del Parlamento israelí del miércoles 2 de junio la diputada Anastasia Michaeli (Israel Betenu) intentó interceptar físicamente a Zuabi para que no llegase a la tribuna de oradores. Anteriormente, en la misma sesión, la diputada Miri Regev (Likud) acusó a Zuabi de traición y el diputado Yohanan Plesner declaró que espera que Zuabi, «una solterona de treinta y ocho años», vaya a Gaza por una semana para ver si la dejan hablar de los derechos de las mujeres.

«Se han roto todas las normas, y vivimos un momento en que se intenta deslegitimar a todos los ciudadanos palestinos de Israel», dice Muhamad Zeidan, director de la Asociación Árabe por los Derechos Humanos. «Se intenta deslegitimar nuestro derecho a participar en la vida política, a expresar nuestras ideas y hasta nuestra propia existencia».

«En la vida pública no se acusa de traición sólo a los palestinos ciudadanos de Israel que hayan participado de la Flotilla de la Libertad, como el jeque Raed Salah o la diputada Hanin Zuabi. Se acusa a todos los palestinos ciudadanos de Israel de traición por solidarizarse con los palestinos en la Franja de Gaza», afirma Zeidan.

«Éste no es un fenómeno nuevo, sino que tras la flotilla se fortaleció la tendencia a acusar a los ciudadanos palestinos de Israel de colaborar con el enemigo», asegura.

Eilat Maoz, activista de la Coalición de Mujeres por la Paz está de acuerdo con este análisis.

«Desde la guerra contra Gaza se han cruzado todas las líneas rojas», señala Maoz. «Después de lo de la flotilla, hasta se abrió una página de Facebook en la que se llama al asesinato de Hanin Zuabi, vivimos en tiempos muy peligrosos y la situación se acerca a la locura total», indica.

Aparte de Zuabi otros dos diputados palestinos en el Parlamento israelí han sido amenazados de muerte. El diputado Taleb A'Sana, de la Lista Árabe Progresista-Movimiento Árabe Renovador, fue insultado en Cámara el pasado día 7 por un visitante y unas horas más tarde recibió un fax con dos palabras en hebreo: «Ata Met», o sea, «Ya estás muerto».

Al día siguiente, su compañero de bancada Ahmad Tibi fue amenazado por teléfono. «Tus días están contados, sucio árabe», decía el anónimo amenazador que añadía «ya se mató un primer ministro en este país, ¿qué problemas tendremos en matarte?».

¿Se resquebrajará este frente que ha erigido la sociedad israelí frente a las condenas extranjeras si crece la presión de la opinión pública internacional y el aislamiento?

Hay quienes creen que no. Por ejemplo, Jeff Halper, el coordinador del Comité Israelí Contra la Demolición de Casas, estima que la reacción internacional ha fortalecido el sentimiento de la mayoría de los israelíes de que «todo el mundo está contra nosotros».

Y hay testigos de la realidad israelí que no la pueden explicar sin clasificarla como una forma de enfermedad mental.

«Vivimos en una burbuja, en una especie de gueto mental que nos aísla y nos impide ver otra realidad, aquella percibida por el resto del mundo», escribe Uri Avneri en su columna semanal en internet.

Jonathan Cook, un observador que vive en la ciudad de Nazaret, explica que «este extraño discurso [en el cual los israelíes son siempre víctimas, hasta cuando asesina a nueve activistas desarmados, S.Y.] sólo puede ser descifrado si entendemos dos temas, aparentemente contradictorios que han llegado a dominar el paisaje emocional de Israel. La primera es una creencia de que Israel existe para expresar el poder judío y la segunda, que tiene un valor igualmente fuerte, que Israel encarna la experiencia colectiva de victimización del pueblo judío».

Por esta razón, Halper no espera que la indignación y las acciones de la opinión pública lleven a cambiar las políticas del Estado. Tiene más esperanzas en que sea el Gobierno de Estados Unidos quien imponga una política diferente al Ejecutivo de Tel Aviv.

Halper sostiene que el apoyo incondicional a Israel de la Administración estadounidense se va desgastando. «No se trata del aislamiento de Israel. Sino de que por apoyar a Israel EEUU se aísla en la comunidad internacional», sentencia.

Por el momento, el Gobierno de Israel parece insensible tanto a las presiones de EEUU como a las campañas de boicot iniciadas por la opinión pública. «Más que insensible», dice Michael Warschawski, escritor y analista israelí, «Israel se encuentra enfrentada a la actual Administración norteamericana, a quien ve como un fenómeno pasajero. Para el Gobierno de Israel se trata de aguantar un poco más de dos años para que vuelva una Administración neoconservadora al estilo de George W. Bush que se identifique con sus objetivos políticos y militares».

Pero las campañas de boicot no son solamente un acto justo de solidaridad con el pueblo palestino. Sino que más allá del actual estado de ánimo belicoso de la población israelí, la economía de Israel no podrá mantenerse por dos años si el boicot se profundiza.

Es verdad, no serán las masas israelíes que saldrán a las calles a demandar un cambio político radical, serán la industria de exportación y la pequeña burguesía que por simple instinto de supervivencia demandarán el cambio.

La Flotilla de la Libertad es una encrucijada para Israel y para el movimiento de solidaridad internacional. Sólo fortaleciendo la presión con el objetivo de romper el poder de resistencia de la economía israelí se podrá forzar el cambio político, y el respeto a los derechos del pueblo palestino.

Cualquier tipo de presión que no consiga esta ruptura sólo fortalecerá el frente de fuerzas reaccionarias que intentará escapar de esta situación hacia adelante, hacia la guerra.

Sergio Yahni es Director de Alternative Information Center (AIC)

http://www.gara.net/paperezkoa/20100616/205164/es/-Israel-analiza-como-hacer-frente-su-creciente-aislamiento/

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martes, 25 de mayo de 2010

"Sólo los judíos tienen derecho a que no se les torture en Israel"

Sergio Yahni, judío antisionista y líder del Alternative Internacional Center

25-05-2010
Aritz Intxusta
Gara

Nació en Argentina y su familia emigró al Estado de Israel cuando tenía 12 años. Siempre ligado a movimientos de izquierdas, este intelectual se radicalizó al entrar en el Ejército. Se negó a ir a los territorios ocupados ni a estar en la reserva. Envió una carta al ministro en la que expuso sus motivos. Ahora lidera el AIC, una plataforma de denuncia de los abusos cometidos por el Estado sionista.
Desde la pequeña oficina del AIC, en Jerusalén, cerca de la ciudad vieja, Sergio Yahni vigila al Estado sionista. Judío de origen argentino, su conocimiento de los modos de pensar de los israelíes y de sus intereses le han convertido en una de las figuras más destacadas dentro de la lucha antisionista. «Hay que conocer al enemigo para derrotarlo», manifestó en su charla del jueves en Iruñea, invitado por la Plataforma contra las Guerras.

Desde el AIC se realiza un seguimiento estrecho de las políticas israelíes. ¿Dónde han puesto el foco ahora, en qué está trabajando el Gobierno de Benjamin Netanyahu?

Actualmente, lo que más nos preocupa es la política de ataque a la sociedad civil, contra los palestinos del 48, los que quedaron dentro de las fronteras del Estado de Israel, y contra las organizaciones progresistas internas. Hay un aumento nítido de la represión sobre los palestinos del 48. Los servicios secretos, el Shin Bet los considera un peligro real e inmediato para el Estado sionista.

¿Y cómo se traduce este incremento de la represión, en qué se manifiesta?

Una primera traducción consiste en toda una serie de arrestos contra dirigentes de la sociedad civil. El más significativo de todos es el de Amir Mahoul, el líder de la coordinadora de las organizaciones palestinas. Fue arrestado hace dos semanas. Los doce primeros días ha estado incomunicado y durante toda una semana estuvo prohibido publicar en cualquier medio que lo habían detenido. Es más, sus abogados pidieron ver el expediente médico y los servicios secretos se lo negaron. Ahora, esos abogados han denunciado que tienen sospechas muy fundadas de que ha sido torturado.

¿El Shin Bet puede hacer eso? ¿Es legal en Israel no conceder esa información médica?

Los servicios secretos pueden hacer lo que quieran. Ningún juez tiene el coraje de pararse ante la Policía secreta cuando el Shin Bet dice: «Esto es un problema de seguridad nacional».

El Estado español permite jueces que buscan fama, jueces estrella. ¿No hay allí jueces que se hayan enfrentado mínimamente a esto?

Actualmente, no, aunque sí destacó Aaron Barak. Este juez pertenecía a la Corte Superior de Justicia y promovió una interpretación más democrática de la legislación israelí. Y tenía peso, ya que Israel carece de Constitución. Barak prohibió la tortura en 1999. Hasta entonces, torturar era legal. Hace dos años que se retiró, y desde entonces vivimos un ataque sistemático contra la legislación progresista promovida por este juez.

Entiendo que Israel había avanzado algo, para ahora retroceder de nuevo.

Todo lo anterior hay que matizarlo. Cuando hablo de progresismo, lo hago en el contexto del Estado de Israel, en el contexto de la supremacía judía. Ahora todos estos pequeños avances están siendo atacados. En primer lugar, la comunidad política, las fuerzas más a la derecha, trata de echarlos abajo. Pero este ataque a la jurisprudencia dejada por Barak también se lleva a cabo de forma interna. El propio sistema judicial que no tiene el coraje de plantarse y defender los derechos del ciudadano israelí, está acabando con lo que hizo Barak.

¿Qué entiende por «supremacía judía»?

El Estado de Israel es uno de los pocos estados que quedan en este momento que se define como estado étnico. Quedan algunas ex repúblicas soviéticas que toman el nombre de la etnia mayoritaria e Israel, que se define como estado judío. Cualquier tipo de amenaza a ese carácter judío supone una amenaza para la seguridad del Estado. El propio Estado existe para mantener esa supremacía política en el espacio, en su territorio. Lo dijo Yuval Diskin, el jefe de los servicios de seguridad: «En caso de que los ciudadanos palestinos del Estado de Israel intenten cambiar el carácter judío del Estado de forma democrática, les veremos como enemigos». ¿Y qué significa esto? Que entre un Estado judío y un Estado democrático, el Estado judío es un valor superior. En consecuencia, el Shin Bet considera como enemigo a cualquiera que trate de cambiar ese carácter judío.

Pero... ¿es equitativo? ¿El Estado se comporta igual con un palestino ciudadano de Israel que con un israelí judío?

Un Estado étnico nunca puede ser un Estado democrático, porque en un Estado étnico no puede haber igualdad de derechos ante la ley, tanto derechos formales como informales. Yo, como judío, tengo ciertos derechos democráticos que un palestino no tiene. Esto se transforma luego en privilegios, ya que esos derechos no se le reconocen a un palestino. Por ejemplo, la inviolabilidad del cuerpo, que es la base contra la tortura, sólo existe para mí como judío.

Es decir, a usted no le podría haber pasado lo mismo que a Amir Mahoul.

Exacto. Hubo un caso muy gráfico. En 1972, surgió un intento guerrillero judeoárabe, el Frente Rojo. Era un grupo pequeño, muy secundario, y fue desarticulado. Uno de los judíos detenidos, Ravni Livni, se negó a hablar en el interrogatorio. Pero en lugar de torturarle a él, los agentes del Shin Bet, trajeron a uno de sus compañeros de guerrilla, un palestino, y le torturaron delante de Livni hasta que habló. ¡Y ambos eran ciudadanos del Estado de Israel! Es claro que la intorturabilidad es un privilegio exclusivo del judío.

¿Qué ha cambiado ahora para los palestinos del 48?

Este sistema completamente impune tiene un interés político claro de llegar a un choque con los palestinos del 48. El sionismo clásico quería estabilizar del Gobierno, coartar ciertos derechos de los palestinos del 48 para forzar un consenso. Si bien los palestinos no estarían contentos con ese pacto, al menos, lo aceptarían. Aceptarían su marginalidad. Este nuevo Gobierno, por muchas razones, no sólo ideológicas, sobre todo el Shas e Israel Beitenu de Liebermann, buscan el choque con los palestinos.

¿Qué les reportaría ese choque con los palestinos del 48? ¿De qué le sirve a Israel?

El problema es demográfico. Los intentos para judeizar la Galilea del Neguev han fracasado. La supremacía judía no sólo implica que deba haber una mayoría judía en el Estado, sino que en todas las regiones, los judíos deben ser mayoría. En la Galilea central, sin la costa, el 80% de la población es palestina. Por ello, generan presiones para revertir la situación y que los palestinos elijan marcharse. No creo que vaya a haber una deportación estilo Yugoslavia, pero estas presiones sirven para que cualquier intelectual, cualquier élite palestina decida irse. Y ya está pasando con intelectuales jóvenes. Les interesa azuzar la guerra, motivar a la población judía para que se instale allá y pelee por una Galilea judía.

¿De qué tipo de presiones estamos hablando?

De planes urbanísticos, por ejemplo. Hay proyectado un tren que unirá Karmiel, una de las mayores ciudades judías del interior, con la costa donde también hay mayoría judía. Había dos posibilidades, que el tren tuviera dos paradas o que fuera deteniéndose en el resto de poblaciones palestinas. Obviamente, al final sólo parará en las dos localidades judías. No es como en Euskal Herria, no es de alta velocidad, allá es un tren pesado que cumplirá dos funciones: dejar a los judíos de Karmiel más cerca de los centros industriales y expropiar tierras de los palestinos por el camino.

¿Y qué dice la izquierda israelí ante estos abusos? ¿Puede frenarlos?

¿Pero qué izquierda israelí? Seamos claros, no existe. La izquierda sionista dejó de existir el 1 de octubre del año 2000. El responsable de ello fue Ehud Barak, el líder laborista. Se acabó cuando Barak fue a las negociaciones de Camp David con el único objetivo de demostrar que los palestinos no querían la paz. Pero la Segunda Intifada supuso el desmoronamiento total de la izquierda sionista: ideológico y parlamentario. Plataformas de masa, como Peace Now, que tenía la capacidad de movilizar a cientos de miles de personas, se convirtieron en pequeñas ONG. Comenzaron a surgir grupos disidentes de intelectuales o activistas, pero nunca se transformaron en un movimiento de masas. En los momentos más duros han logrado movilizar a 2.000 personas. Existen algunas plataformas feministas, parte del movimiento objetor... pero se pueden contar con los dedos de la mano. Son gente muy, muy comprometida, pero no se puede hablar de izquierda en Israel, porque no tiene espacio social.

¿Existen posibilidades de que la izquierda se recupere?

En los últimos meses, en las manifestaciones del barrio de Jerusalén Sheikh Jarrah, hemos visto cómo la izquierda sionista trata de recuperarse, pero el intento ha fallado. El pasado fin de semana, todos los grupos de izquierda sionista -un grupo de seudointelectuales, parte del laborismo y parte del Meretz- convocaron una gran manifestación. ¡Y se los comieron los anarquistas! Los anarquistas habían convocado una manifestación el mismo día. Como la izquierda sionista no consiguió atraer gente, abandonaron su protesta y se sumaron a la convocatoria anarquista. Eso signfica que hoy el anarquismo es más fuerte que todo el sionismo de izquierdas.


¿Qué iniciativas está llevando el Gobierno actualmente?

Hay dos leyes en el Parlamento que son especialmente peligrosas: una es que las organizaciones de derechos humanos ya no podrán ser organizaciones sin fines de lucro y deberán de registrarse como partidos políticos.

¿Qué ganan con eso?

Muy sencillo, si la organización se registra como partido político, no puede recibir subvenciones del extranjero.

¿Y la segunda?

Todas las organizaciones que ofrezcan información que sirva para juzgar a políticos o militares en el extranjero pueden ser ilegalizadas. Incluidas aquellas que hayan dado información para la comisión Goldstone. Es decir, todo aquel que ofrezca información sobre crímenes de guerra cometidos por Israel, deberá ser ilegalizado.

¿Existe fecha para la aplicación de esas dos nuevas leyes? ¿Quién las promueve?

Detrás de esto se encuetra Avigdor Libermann. Aquél que dice sentirse identificado con Zapatero, el que quiere hacer allá lo mismo que Zapatero ha hecho con la izquierda abertzale.

Lo publicamos, era el último día antes de las elecciones.

Lo recuerdo. Lo leí. Todo esto forma parte de la Ley de Lealtad, que no consiguió pasar el trámite parlamentario. Ahora la intentan sacar adelante a pedacitos. Por ahora, no ha pasado ninguno. Hay gente que es consciente de que da mala imagen al país. También se había promovido que los oficiales del Ejército dieran charlas motivatorias en los colegios secundarios.

Eso también recuerda a algo que va a ocurrir por aquí.

Allá se revolvió un profesor. ¡Ni siquera era antisionista! Simplemente reivindicaba su espacio. Él era el profesor, él enseñaba. Se montó una gran campaña contra él en la prensa, para que dimitiera, pero sirvió de freno.

http://www.gara.net/paperezkoa/20100524/200989/es/Solo-judios-tienen-derecho-que-no-les-torture-Israel

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sábado, 20 de febrero de 2010

Auge de la política de asesinatos de Israel


El funeral por Mahmud Abdel Rauf al-Mabhuh en Damasco

Sergio Yahni
Alternative Information Center (AIC)
Traducido del inglés para Rebelión por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

El asesinato del líder de Hamas Mahmud Abdel Rauf al-Mabhuh en Dubai el 20 de enero suscitó preocupaciones en la región por los esfuerzos de Israel para neutralizar a los activistas palestinos.
Según informaciones de la prensa, a al-Mabhuh le inyectaron una droga que le indujo un paro cardíaco. Smadar Peri, del periódico israelí Yedioth Ahronoth, afirma que la unidad Kidon del Mossad israelí fue la responsable del asesinato y que éste fue en venganza por el secuestro y la muerte de dos soldados israelíes hace veinte años.
El 13 de febrero el Times informó de que los israelíes estaban siendo acusados de librar una guerra encubierta por todo Oriente Próximo dirigida contra figuras políticas claves libanesas y palestinas.

El Times afirma que la actual ola de asesinatos empezó en diciembre, cuando un “autobús turístico” que transportaba funcionarios iraníes y miembros de Hamás explotó a las afueras de Damasco.

El informe oficial de Siria afirmó que había explotado un neumático, pero aparecieron fotografías mostrando los restos del vehículo que impulsaron la especulación de que había tenido lugar una explosión mucho mayor.

Algunas semanas después una reunión entre miembros de Hamas y Hezbolá en el barrio de Dahia al sur de Beirut también fue atacada, causando varias muertes.

Según el periódico británico algunos países se cuestionan si Israel no está tomando acreditación para apuntalar la reputación de su personal directivo de Defensa, aunque otros Estados árabes describen los asesinatos como una “guerra encubierta” emprendida por Israel.

Los diplomáticos dicen que son conscientes de que las operaciones secretas israelíes se han incrementado. “Vemos sus idas y venidas; somos conscientes de que hay más actividad tanto en nuestro suelo como en otros países de la región”, dijo un diplomático egipcio. “Están tratando de implicarnos a todos en su conflicto”.

Junto a sus operaciones de neutralización en los países árabes, Israel continúa apuntando como objetivo a los activistas palestinos en los Territorios Palestinos Ocupados.

En noviembre de 2008 Haaretz informó de que el ejército israelí y los Servicios Generales de Seguridad continuaban asesinando a activistas, violando las instrucciones de Tribunal Superior de Justicia de Israel.

El periódico Haaretz reveló documentos militares que aprueban el asesinato de los líderes de la Yihad Islámica Wallid Ubeid, Ziad Malaishe y Adham Unis. La operación, denominada “Dos Torres”, se aprobó el 28 de marzo de 2007. Las instrucciones advierten de que debido a delicada situación en Cisjordania debe hacerse un esfuerzo para evitar matar o herir a gente que no esté comprometida.

Malaishe fue asesinado en la segunda semana de abril de 2007. El asesinato fue presentado al público como un enfrentamiento, que era la política del ejército israelí y de los Servicios Generales de Seguridad desde el 14 de diciembre de 2006.

En esa fecha el Tribunal Supremo israelí dictó que “no se puede predeterminar que todos los asesinatos selectivos lo sean en violación del derecho internacional, como no puede determinarse que todos los asesinatos selectivos lo sean de conformidad con el derecho internacional”.

Según el fallo las fuerzas de seguridad israelíes deberán tener una información bien fundamentada para calificar a alguien como objetivo de asesinato selectivo. Además el tribunal Supremo dictó que las personas clasificadas como peligrosas no deben ser asesinadas si existe la posibilidad de arrestarlas.

En consecuencia las operaciones se presentan como intentos de “arrestos”, pero su verdadero objetivo es el asesinato de las personas elegidas.

Yair Naveh, que era el Comandante General del Comando Militar Central israelí cuando se aprobaron los asesinatos de Wallid Ubeid, Ziad Malaishe y Adham Unis, dijo a Haaretz:

“Estos son tipos de quienes recibimos confirmación fundamentada de que son bombas de relojería. Son tipos con los que si hubiéramos tenido contacto, como sabíamos que estaban armados, la elección automática no era empezar a llamarles para que se detuvieran y ver entonces si escapaban o no, sino que ya desde el principio si no levantaban las manos y arrojaban las armas les disparábamos.”

En este caso, como en otros casos de asesinatos, a Naveh no le importan las instrucciones del Tribunal Supremo con respecto a los asesinatos selectivos. “Dejadme en paz con las instrucciones del Tribunal Supremo”, dijo, “yo no se cuándo se emitieron las instrucciones del Tribunal Supremo y cuándo no”.

Los asesinatos de líderes palestinos, dentro y fuera de Palestina, no son nuevos en la política israelí desde 1967. Sin embargo han fracasado en acabar con la resistencia palestina o con el deseo palestino de la independencia, y no hay nada que sugiera que la situación actual sea diferente.
Fuente: http://www.alternativenews.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2451:the-israeli-phoenix&catid=119:english&Itemid=878

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domingo, 13 de diciembre de 2009

La mano militar de Israel en Nuestra América, intervenSionismo mercenario


Entrevista realizada a Sergio Yahni, director del Centro de Información Alternativa de Jerusalén
13-12-2009
Catherine Hernández, William Urbina y Bachir Ahmed
Radio Guiniguada

El golpe de Estado en Honduras y la instalación de las 7 nuevas bases militares norteamericanas en Colombia evidencian una escalada de agresiones contra los procesos de liberación que se están dando en América Latina, ¿cómo interpretan ustedes esta situación?

El Centro de Información Alternativa que es una organización palestino-israelí, se solidariza con los pueblos de América Latina en su lucha por un lado, y también vemos en los desarrollos sociales y políticos de América Latina un espacio de esperanza no solamente para América Latina sino también para nosotros ya que el conflicto en América Latina con el imperio y el conflicto que se está dando en el Medio Oriente están estructuralmente relacionados.

No se trata solamente de métodos violentos sino que también se trata de métodos que ya habían sido experimentados acá en el Medio Oriente –la ocupación-; por eso digo que estamos hablando de una relación estructural tanto de la opresión militar imperialista como de la resistencia; no es una relación casual.

Lo que pasa es que la ocupación de Palestina y el conflicto generado por las fuerzas armadas de Israel se han transformado en un laboratorio de experimentos de tecnologías militares y de tácticas militares que después también se implementan en América Latina; las mismas tecnologías por ejemplo de armamentos sin personas, aviones sin personas, tanques sin personas, etc. que se empiezan a utilizar en América Latina ya son utilizados y experimentados aquí en Medio Oriente sobre todo en la Franja de Gaza contra el pueblo palestino; ese es un elemento.

El otro elemento es que el ejército de Israel y compañías privadas establecidas por generales y coroneles israelíes intervienen ya directamente en América Latina con la represión, tanto como entrenadores (dando entrenamiento militar) o actúan directamente.

Desde hace al menos dos años se sabe que los dirigentes sionistas exportan su macabro modelo a Colombia (con el Plan Colombia), pero ahora esta presencia se destapa y se maneja esta información con más fuerza a raíz de lo de Honduras, ¿cuál es la visión que tienen allí de ese tema?

Nosotros ya lo vimos claramente en la operación donde se asesinó a Raúl Reyes.
Vimos que era una táctica clásica del ejército de Israel, la operación militar donde Colombia asesinó a Reyes y después todo el tema del famoso ordenador de Reyes, que ya fueron tácticas usadas acá y venían con la firma del ejército israelí.

Al parecer en el asesinato de Reyes los oficiales israelíes estuvieron a cargo del entrenamiento y no de la operación misma, y está claro también, contactos y relaciones directas de mercaderes de armas y del ejército de Israel tanto con el paramilitarismo en Colombia como con el gobierno colombiano; ahí podríamos dar un nombre: el coronel Yair Klein, que es histórico ya en la venta de armas sobre todo para los paramilitares en Colombia.

Lo que está en este momento es el tema de Honduras, donde hay una intervención israelí en Centroamérica que ya es antigua, la presencia de oficiales israelíes ya en activo o retirados en Centroamérica viene desde la época de la revolución nicaragüense donde había un coronel israelí junto con Somoza.

Ahora sabemos que hay armas israelíes en Honduras, sabemos que hay entrenamiento israelí para el ejército hondureño, pero tenemos que tener en cuenta también que estamos hablando de temas que son secretos, que ningún diario publica, y por eso recién estamos teniendo los principios de información.

¿Qué informaciones tienen ustedes sobre el papel que juegan estas “empresas de seguridad” israelíes con los EEUU, y la estrategia con el gobierno de Israel?

Hay diferentes niveles que habría que analizar, el primero es preguntarnos por qué es una empresa privada y no el Estado directamente, y eso tiene mucho que ver con una política de ideología neoliberal que implica privatizarlo todo, se han privatizado en América Latina y en todo el mundo lo hemos visto, todos los bienes sociales, y el último bien social que se ha privatizado –y eso se ve muy fuerte en la guerra de Irak- son los ejércitos.

Estamos en un proceso en el que al capitalismo, al imperialismo, le sale más baratas las “fuerzas de seguridad privadas”, que un ejército nacional.
Por eso Israel que está en la punta de lanza del neoliberalismo ha adoptado la táctica de privatizar su exportación de tecnologías militares.

Si volvemos al caso de Colombia que es donde tenemos más información sabemos que la compañía privada que entrenó al ejército colombiano para asesinar a Reyes, recibió 10 millones de dólares por esa operación, y estoy hablando de material que se ha publicado ya dentro de Israel.

En un principio Colombia había venido al Mossad, a los servicios secretos de Israel, a pedir ayuda, y los servicios secretos les dieron el teléfono, el contacto con compañías privadas de gente que hace también servicios para el Mossad.
Ese es el primer elemento que tenemos que tener en cuenta, que estamos hablando de un sistema complejo donde la ideología neoliberal está interviniendo.

El segundo elemento es que Israel históricamente, y cuando digo históricamente podríamos remontarnos a los años ’60, y sobre todo en los ’70, es un subcontratante de los trabajos sucios de los EEUU, por razones políticas, y por otras razones, hay cosas que EEUU no pueden hacer, ahí es donde comienza el papel de Israel, de subcontratante, esto lo hemos visto ya en todo lo que conocemos como América Latina, África y Asia, donde el Estado de Israel, como Estado al principio, y más tarde como compañías privadas, ha hecho los trabajos sucios.

Cuando Somoza era indefendible ahí estaban los israelíes para defenderlo. En casos como cuando había que apoyar militarmente al paramilitarismo en Colombia, ahí estaban las compañías israelíes vendiéndole armas, porque era algo que los EEUU por sus propias razones o intereses no podía hacer. Entonces Israel aparece acá como un subcontratante que hace los trabajos para los EEUU.

Ahora lo que tenemos que tener en cuenta –porque también tenemos que mirar las cosas desde una perspectiva de resistencia- es darnos cuenta que hay contradicciones y ver después de qué manera podemos utilizar esas contradicciones porque Israel si bien es un subcontratante dependiente de los trabajos que le da EEUU, tiene sus propios intereses, y ahí vemos que en muchos casos Israel intenta vender armas y dar entrenamientos y se va más allá de los límites que los EEUU ya le había marcado.

Por eso tenemos que utilizar dos cosas desde una perspectiva de la resistencia:
1) utilizar esa contradicción;
2) en el caso que ya que Israel es el que hace el trabajo sucios es muy importante llevar adelante las campañas de boicot sobre todo con el tema de la venta de armas y sobre todo en América Latina, contra Israel.

Porque, por ejemplo, es bastante duro que estas compañías de seguridad que por un lado están asesinando gente en América Central, o forman parte del paramilitarismo en Colombia, reciban contratos nacionales ya sea de Brasil o de Argentina. Por eso también tenemos que empezar a movilizar a la gente para que echen fuera esas compañías israelíes de seguridad.

En relación a Venezuela, que es señalada por Dani Ayalón (viceministro de exteriores de Israel) una base Iraní en América Latina, ¿cuál es la visión que se tiene de Venezuela desde una perspectiva de la resistencia?

El Estado de Israel ve a Venezuela como el eje del mal, simplemente.
Israel tiene su interés concreto en el medio oriente, está enfrentado con Irán, ya que Irán se ha transformado en una base de resistencia al imperialismo en la región, no es un Estado pequeño, es un Estado con capacidad militar de oponerse a lo que hace Israel, capaz de poner en peligro a Israel, y por eso es que Israel intenta aislar a Irán, pero Venezuela rompe el aislamiento de Irán y se transforma de esa manera en un enemigo de las políticas israelíes; porque Venezuela no es solamente Venezuela: es el Alba, son las relaciones con América Latina; es también relaciones con Brasil y Brasil tiene relaciones con Irán, y eso rompe la estrategia de Israel de aislar a Irán.

Fuente: "La Voz de Canarias Bolivariana" en Radio Guiniguada, Islas Canarias

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