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martes, 18 de mayo de 2010

Suecia: Democracias fascistizadas‏

por Jorge Capelán

Los medios internacionales publicaron esta semana la noticia de que una charla del artista sueco Lars Vilks en la Universidad de Uppsal fue interrumpida por activistas que intentaron agredirlo. Los activista fueron a la carga en el momento en que Vilks presentaba un video que mostraba homosexuales en poses eróticas llevando puestas máscaras del profeta Mahoma.

Varios vídeos de lo ocurrido circulan por la Internet y muestran la rápida intervención de una decena de antimotines que se desplegaron para defender al artista repartiendo profusamente spray de pimienta y algunos bastonazos entre la audiencia.

La provocación de Vilks se convirtió en el tema de la semana en el latifundio mediático sueco, férreamente controlado por apenas cinco familias todas ellas imbricadas en el gran capital industrial y financiero del país. Casi todos los especialistas de opinión permitidos por la prensa corporativa a lo largo y ancho del espectro político coincidieron en que, independientemente de la opinion que mereciese el trabajo del artista, su derecho al ultraje estaba garantizado en nombre de la "libertad de expresión sueca".

Hace ya unos 3 años, Vilks se convirtió en una de las figuras con las que la ya vieja ola de islamofobia que recorre a las potencias occidentales se ha venido intentando dotar de cierta legitimidad intelectual un poco por encima del lenguaje barato de la "Guerra de las Civilizaciones" de un Samuel P. Huntington, o de la retórica de propagandistas como Ayaan Hirsi Ali, etcétera.

En aquella ocasión, Lars Vilks saltaba a la luz pública con una serie de representaciones del profeta Mahoma con cuerpo de perro que despertaron las airadas protestas de la comunidad musulmana dentro y fuera de Suecia, así como de grupos antirracistas. Por aquel entonces, el diario danés Gyllands Posten publicaba una serie de caricaturas ofensivas sobre la figura del profeta Mahoma que fueron repudiadas a lo largo y ancho del mundo musulmán.

La popularidad de Vilks fué mantenida con vida, entre otras cosas, por la detención, en octubre del año pasado, de una mujer estadounidense que supuestamente habría estado conspirando para matar al artista. A la detención de esa mujer, que recibió el apodo de Jihad Jane, le siguió el arresto a principios de marzo de siete personas más en Dublin que habrían formado una "célula jihadista" entre cuyos planes estaría el de despachar a Lars Vilks.

"Es una buena historia acerca de los tipos malos y de un tipo bueno al que tratan de matar" comentó Vilks según un cable de AP.

Desde su blog, el artista "revela" nuevos desarrollos de la historia que automáticamente se convierten en noticias sin necesidad de demasiada verificación: Unos cuchillos de hoja curvada como los que supuestamente usan "los musulmanes" (¿?) encontrados en la sala luego de la abortada conferencia, un supuesto intento de incendio de la casa de Vilks, etcétera.

Según los cables noticiosos Vilks vive una vida bastante restringida a causa de las amenazas contra su persona. Dice que tiene una escultura electrificada capaz de freir vivo a cualquier intruso (o intrusa), un hacha y hasta un panic room, un cuarto de pánico en el que esconderse y desde allí llamar a la policía, seguramente de un modelo mejor que el que usó Jodie Foster en su famosa película.

El artista explica que él no toma partido político:

- No tengo convicciones políticas expresamente definidas. En general sigo los valores del mundo del arte (al cual yo mismo pertenezco). Pero, como es sabido, yo también tengo mis ideas propias. Ninguna religión vale más que otra y la crítica al Islam no debería reprimirse ante la posibilidad de que llease a ser malinterpretada. Si, por ejemplo, uno quiere protestar contra el linchamiento de homosexuales desde grúas (SIC) e Irán, esto se debería poder hacer sin tener que renunciar a ello porque ésto pudiese afectar a los musulmanes a causa de ua malinterpelación del público, escribe Vilks.

Tras este tipo de posturas en apariencia humanistas e iluministas se esconde una burda operación de contrabando idelógico que una gran parte del público sueco, indoctrinado por una serie de lugares comunes sobre su propia realidad y la ajena, es incapaz de percibir. Porque Vilks mismo explica que es fiel al lema de los futuristas italianos (teóricos estéticos del fascismo) de que "el arte en realidad no puede ser otra cosa que violencia, crueldad e injusticia". Ese fué el título de su interrumpida charla en Uppsala.

Es decir, que la libertad que Vilks reivindica no es una libertad de criticar, sino una libertad de agredir y ultrajar con premeditación, alevosía y pemiso del poder. Se necesita una dosis demasiado elevada de mala fé para sostener que los dibujos de Vilks representando a Mahoma con cuerpo de perro en un estilo de baño de café, no tenían por objeto provocar a los musulmanes sino "criticar al Islam".

Cuando a Vilks le conviene, el arte es un arma para agredir gratuitamente ("violencia, crueldad e injusticia"). Al mismo tiempo, cuando se demanda de él una toma de responsabilidad por sus actos, entonces se refugia en "el mundo del arte", en la "libertad de crítica", etcétera. Desde su elevada y abstracta torre de marfil tira baldes de excrementos para abajo, seguro de contar con la protección policial adecuada.

Basta ver los comentarios de los visitantes al blog de Vilks para notar qué grupos sacan el mayor rédito político de las "incursiones estéticas" del artista:

- Lo que los mustafas necesitan es un transplante de cerebro. Seguro que no hay suficientes cerebros disponibles para un billón y medio (SIC) de musulmanes, pero tenemos la suerte de que el desarrollo tecnológico ha avanzado a pasos tan agigantados las últimas décadas. Por lo menos se podría reemplazar el cerebro actual de los mustafas por uno electrónico. Entonces, se podría ganar lo mismo que con John Connor [el carácter de Terminator], programarlos para que sirvan para algo. Además eso aumentaría su capacidad intelectual muchas veces. Imagínense qué mejora intelectual sería para personas como Ali, Hasan, Mustafa, Al Shabaz y Muhammed Abdu ”Allah” (SIC). Por fin podrían ser de algún provecho en vez de andar por ahí de vestido y sombrero ridículo (¿?) gritando allahu akbar. Da vértigo de sólo pensar en las posibilidades, ¿no? Robin Shadowes 2010, 15 de mayo 21:23 hs.

- SI TÚ murieses (lo que no va a pasar, pero...) nosotros decimos: En ese caso, ellos serían puestos contra el piso aún más duramente. ¡Fuera la chusma! No soy racista, pero me estoy volviendo racista. Si esto sigue. For fuck sake (SIC). ¡Idiotas primitivos! Apx 2010, 15 de mayo 15:19 hs.

- Sigue con lo que haces, Vilks. Si te pasa algo van a haber levantamientos en Suecia. Sudden, 2010, 15 de mayo, 14:46 hs.

- A propósito, ¿oíste hablar del "Día Pintemos a Mahoma"? Es el 20 de mayo. Vamos a salir en todo el país a pegar afiches (esperemos que de buen gusto) con la imagen de Mahoma en las calles y las plazas, una especie de street art. Seguro que los musulmanes se van a sentir provocados. No me puedo imaginar una forma más pacífica de manifestación. Es la única manera de apoyarte que se me ocurre, y de que no te quedes solo en esta lucha. No van a poder quemarnos a todos en una hoguera... (SIC!) ¿Qué te parece la idea del "Día Pintemos a Mahoma"? Sería divertido que escribieses un comentario. Patrik Johansson 2010, 15 de mayo 14:23 hs.

- La mayor amenaza contra el medio ambiente es el Partido Verde. Al difundir propaganda de miedo sobre el supuesto calentamiento global, los Verdes y otros tratan de distraer la atención de la verdadera amenaza contra la vida en el planeta, o sea, el terrorismo musulmán. De un sólo golpe, el 11 de septiembre de 2001, los musulmanes mataron más de 3000 personas (...) ¿Cuántos han muerto por el llamado calentamiento global? Hobbydebattör 2010, 15 de mayo 01:07 hs.

En fin... el tipo de comentarios que tienden a apoderarse cada vez más de los foros abiertos del ciberespacio sueco y europeo. Los grandes diarios por lo general borran los peores por miedo a ser demandados, pero Vilks, en nombre de la "libertad de crítica" dota a esos grupos de una plataforma abierta para llevar a cabo sus noches de cristal simbólicas. Del "Día Pintemos a Mahoma" al "Día pintemos una media luna en cada musulmán". Ese es el mensaje que a diario se repite y legitima en Suecia a propósito de las "travesuras estéticas" de Vilks.

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Suecia: Democracias fascistizadas - II


18-05-2010
Jorge Capelán
Rebelión

Ayer por la noche, inmediatamente después de haber enviado la primera parte de este artículo, recibí como respuesta el siguiente testimonio sobre lo que realmente sucedió durante la provocación del "artista" fascista Lars Vilks en la facultad de filosofía de la Universidad de Uppsala el 11 de mayo pasado visto desde el otro lado de la lata de spray de pimienta.

La gran prensa sueca ha sabido de esto durante toda una semana pero no ha publicado ni una sola línea al respecto. En lugar de ello, las páginas de los periódicos han estado llenas de artículos sobre las supuestas amenazas de las que Vilks dice ser objeto.

Maltrato, injusticia y vejaciones bajo el manto de la Libertad de Expresión.

F cuenta sobre la presentación de Lars Vilks en la facultad de filosofía de la Universidad de Uppsala el 11 de mayo de 2010.

Habíamos preparado preguntas y fuimos para escuchar la conferencia y participar en la discusión. Afuera era peor que en un aeropuerto, cinco policías controlaban a cada persona que iba a entrar y todo lo que tenía en el bolso. Tuvimos que sentarnos y esperar hora y media porque los controles de seguridad tomaban tanto tiempo.

Cuando por fin empezó la actividad, la policía comenzó repasando las reglas de seguridad y luego presentaron a Lars Vilks. Él empezó diciendo que no era el único que presentaba la religión de esa manera. ¿DE QUÉ MANERA? Empezó mostrando con cuidado las imágenes de otros artistas, cruces que habían sido sumergidas en orina y cruces con penes. Ya varios empezaron a reaccionar dejando la sala, y Lars Vilks siguió diciendo que "nosotros nos burlamos de muchas religiones, pero sólo son los musulmanes los que reaccionan".

Acto seguido, mostró una película hacha por una mujer iraní sobre el profeta Mahoma como homosexual con oraciones religiosas como sonido de fondo. La película tenía alcohol, homosexualidad y pedofilia. Luego de dos minutos de empezado el video, varios del público empezaron a gritar que pararan la proyección. Alguien saltó al frente y le pegó a Lars Vilks. Una muchacha del público se paró y gritó que no se podían hacer ese tipo de burlas del Islam. Entonces, un hombre de unos 30 años que estaba al lado de ella se paró y gritó "¡Cállate, maldita talibán!" y la empujó. Cuando el marido de la muchacha reaccionó y le llamó la atención, el hombre siguió gritando "¡Malditos musulmanes, malditos inmigrantes y talibanes! ¡Vuelvan a su país!"

Entonces nosotros decidimos irnos, no queríamos tener nada que ver con ninguna pelea, sobre todo porque los policías habían empezado a pegarle a varios del público. Muchos gritaban cuando los lanzaban contra la pared y les caía spray de pimienta de la policía en los ojos. Tratamos de irnos, pero entonces los policías en la puerta gritaron que todos los que se les acercasen iban a recibir spray de pimienta. Entonces nos volvimos a sentar pero mi hermana menor, que tiene quince años, quedó a lado del tipo que estaba gritando, que le pegó en la cara. Varias muchachas que estaban alrededor trataron de saltarle encima pero les pedí que no lo hicieran y en vez de eso lo ignorasen porque no valía la pena. Entonces él me pegó en el cuello.

Miré al policía que estaba justo al lado para que reaccionase, ya que todo este maltrato había sucedido ante los ojos del policía, pero no hizo nada. Como el policía no hacía nada, entonces yo pensé defenderme por mis propios medios la próxima vez. Entonces, cuando amagó a pegarme de nuevo, ahí le pegué yo a él. ¡Ahí sí que reaccionó el policía! Era un policía alto y corpulento, me levantó en el aire hacia un rincón y me tiró contra la pared. Traté de regresar corriendo hacia donde estaba mi hermana, pero pero el policía me agarró y puso el brazo alrrededor de mi garganta. Un muchacho jóven del público reaccionó y trató de protegerme y entonces el policía me soltó. Mientra estaba sentado en el piso, el policía golpeó dos veces en la espalda con el bastón.

El policía salió a cubrir otra pelea y yo salí corriendo para alejar a mi hermana del tipo que nos había pegado a los dos. El tipo seguía gritando "que había que mostrar la película y que los talibanes deberían dejar su país". Muchos escupieron y le pegaron al tipo mientras salía del local. Mientras estábamos saliendo, y le preguntaba a mi hermana si no le quería pegar, ya que él le había pegado a ella, pero yo le pedí que no le hiciera caso porque no se lo merecía.

De camino a casa recibimos una llamada animándonos a ir a emergencias para que nos documentaran las heridas. Estuvimos esperando afuera del Hospital Universitario y fuimos a la recepción para explicar lo que había ocurrido, pero no nos dejaron entrar. Según los de la recepción ellos no podían hacer nada, en todo caso que fuéramos a un centro de salud, dijeron. uando les dijimos que todos los centros de salud estaban cerrados a esas horas de la noche, contestaron que no podían documentar nada, que fuésemos a la policía para eso. En ese momento vi que los medios estaban entrando al hospital y nos dijeron que Lars Vilks estaba ahí.

Fuimos a la estación de policía, allí habían dos periódicos que nos entrevistaron y les conté esta misma historia. prometieron que la iban a publicar en la página web junto con las fotos que tomaron de la cara lastimada de mi hermana. Ya han opasado tres días y en la web del Expressen sólo hay artículos de que a Vilks le hackearon su página web, de que lo atacaron y de que se encuentra en un lugar secreto en Estocolmo. O sea que esa información es mucho más importante que el maltrato que nos hizo la policía.

Había otros más esperando con nosotros en la estación de policía. Había un matrimonio cuya hija había sido maltratada y atacada por los perros policías. La policía le asrrancó el velo y se la llevó a la comisaría. Los padres la querían ver, pero la policía se los negó. Ni siquiera salieron a explicarles qué había pasado a los padres que estaban muy angustiados. Ahí estuvimos como dos horas hasta que al final un policía salió a hablar con nosotros. Dimos nuestra versión de lo que había ocurrido y mientras tanto vimos que estaban soltando a algunos de los jóvenes que habían sido llevados detenidos de la reunión. Nos fuimos a nuestra casa a eso de las diez y media de la noche, los padres de la muchacha habían estado ahí desde las siete y todavía estaban allí, nadie les havbía ayudado. ¡El Expressen sabe todo esto pero no ha escrito una palabra!

Pude poner una denuncia contra el hombre que me había pegado, pero no contra el policía. Según la policía, hay una persona encargada de recibir denuncias contra sus colegas. Esa persona me iba a llamar al día siguiente. todavía no lo ha hecho, pero el lunes voy a ir a la estación a arreglar eso.

Según el Islam no se pueden hacer retratos del profeta, pero Vilks siguió provocando a sabiendas de que habían musulmanes entre la audiencia. Empezó a sacar fotos de todos los inmgrantes con su cámara, lo que nos hizo reaccionar: ¿Por qué sólo sacaba fotos de los extranjeros? Varios del público reaccionaron fuertemente, no era correcto, pero estaban enojados.

Lo que queríamos era debatir, no pelear. Pero a mi hermana mayor, que no opuso resistencia, igual le pegaron los policías. Ahora se burlan de los musulmanes y escriben cosas odiosas. Muchos de nosotros nacimos aquí. Tengo 17 años, soy ciudadano sueco y nunca he estado en un registro policial. ¿Me habrían tratado como lo hicieron si fuese rubio y de ojos azules?

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Unión Europea: los dioses desiguales


18-05-2010
Leyla Carrillo Ramírez
Rebelión


El hombre de Neandertal fue el primer poblador del continente europeo. La evolución del primate transcurrió durante varios siglos, en los que sus rasgos antropológicos, las costumbres, el lenguaje y los ritos religiosos alcanzaron un amplio espectro. Sus diferencias se hicieron cada vez más notables y, en algunos casos, abismales, porque desde sus antepasados a la fecha, difieren entre sí los helenos, latinos, celtas, galos, eslavos, balcánicos, escoceses y germanos, como seres humanos que conviven en un espacio geográfico.

Con creyentes católicos, protestantes, evangélicos y ortodoxos las religiones y los dioses han cohabitado en el continente sin contratiempos perceptibles (salvo las Cruzadas, de la noche de Saint Barthélemy1 las cazas de conversos en España, las guerras de religión europeas y de la persecución nazi contra los judíos). En los países miembros de la Unión Europea hacía más de medio siglo no se manifestaba con tal crudeza el terrorismo antirreligioso. Hoy se aprecia un “renacimiento” de contradicciones sociales que también evidencian el resurgimiento de tendencias fascistas

El terrorismo antislámico se perfila con más nitidez desde el 11 de septiembre de 2001, con el pretexto de combatir al terrorismo medioriental, acuñado como “fundamentalista” por el anterior Presidente estadounidense. La cruzada contra los musulmanes no sólo ha penetrado en las estructuras gubernamentales de Estados Unidos y de la Unión Europea, sino también en varios grupos poblacionales. La UE no estaba preparada para asimilar la avalancha migratoria exacerbada desde la guerra en Yugoslavia y –mucho menos- proveniente de otros continentes, considerados “peligrosos” por el mundo desarrollado.

La pancarta esgrimida por el Tratado de Lisboa sobre “igualdad en la diversidad”, resulta inaplicable y, mucho menos, creíble. Los británicos, polacos, franceses e irlandeses no aceptaron los enunciados de la Carta Europea de Derechos Fundamentales referidos a la religión, que evidenció disensiones sobre el culto a dioses distintos o su rechazo, tangibles en las preferencias plasmadas en las respectivas constituciones: la francesa (que protege el laicismo), la británica, italiana, danesa, holandesa, griega y chipriota, tres de las cuales especifican qué religión debe profesar el jefe del Estado.

Las “licencias” sobre las diversas religiones quedan salvadas para los legisladores comunitarios con la precisión de “seguir la tradición e historia europeas”. El rechazo más visible ocurre en torno al islamismo, porque la citada religión no surgió en Europa. Entonces habría que preguntarse por qué si la judía tampoco es originaria del continente, hoy los gobiernos de la UE se empeñan en borrar los crímenes infligidos durante la Segunda Guerra Mundial. No es que consideren al semitismo parte de sus costumbres, ni que todos se arrepientan del Holocausto, sino porque Israel es un buen aliado. En cambio, los oriundos de los países musulmanes (donde se practica la religión más extensa del mundo) son calificados como “enemigos y aliados del eje del mal”.

Identificar a los árabes –y en particular a los islámicos- con el terrorismo constituye una práctica perniciosa que acarreará nuevos males. Discriminar o insultar a los fieles “indeseados” no solo es un problema ético y social, sino también violatorio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Carta de las Naciones Unidas. Pero no lo es tanto de la Carta Europea de los Derechos Humanos Fundamentales, renovada con relativa frecuencia.

Sería injusto culpar a los suizos de iniciar la ofensiva antislámica por haber prohibido los minaretes2. Dinamarca desató la mayor repulsa musulmana a escala universal debido a las caricaturas ofensivas a Mahoma publicadas desde 2005.3 En Francia a partir de los años ochenta se suceden actos xenófobos contra los numerosos inmigrantes magrebinos y mashrequinos. Los disturbios en la periferia parisina, extendidos a otras ciudades, fueron provocados cuando dos jóvenes de origen árabe fueron asesinados por la policía en 2007, bajo la presunción de terrorismo. En Londres el asesinato policial en 2005 de un joven brasileño, también “confundido” con un árabe, constituyó otro escándalo.

Desandar la religiosidad en cada país sería riesgoso y subjetivo. Las creencias o el laicismo son atributos de su propia historia. Pero quedan márgenes para la duda: ¿el rechazo a los otros es sólo una señal de desigualdad o también una instigación desde las élites, los partidos gobernantes de derecha y sus acólitos? ¿Ha sido inoculado por el expresidente George W. Bush en el ciudadano europeo común? Las respuestas se desgajan de los acontecimientos. El panorama religioso se complica cada vez más en los Estados miembros de la UE, mediante la proliferación de regulaciones gubernamentales que atentan contra las libertades individuales.

La selectividad religiosa coadyuva a enardecer el clima en Europa. Y si de religiones se trata, baste reflejar las preocupaciones expresadas durante el reciente congreso episcopal, reunido en España4 en el sentido de que el rechazo a otras religiones “incita a un resentimiento xenófobo y a reacciones violentas, justificadas por varios políticos”. En su mensaje al cónclave, el Papa Benedicto XVI abogó por el reconocimiento a los derechos y a la posibilidad de una vida digna.

Varias declaraciones gubernamentales y la reacción en algunos círculos populares marcan pautas hacia la conflictividad religiosa. Avanza la tendencia a la “securitización”5 que comienza a pretextarse para promover legislaciones antislámicas en diversos países de la UE. A tal extremo, que ya en el “preocupado” Parlamento Europeo se escuchan propuestas de una normativa común contra símbolos islámicos, como es el caso de la realizada por la vicepresidenta del Parlamento Europeo (del Partido Liberal alemán (FDP)) en Bruselas, Silvana Koch-Mehrin, que calificó al velo de “cárcel ambulante”. Y el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, -alegando laicidad en las escuelas públicas- recién rechazó un recurso interpuesto por dos jóvenes francesas expulsadas de su escuela en 1999 por mantener el uso del velo durante las clases de gimnasia.

Bélgica fue el primer país que con un voto unánime parlamentaria, el pasado 31 de marzo, aprobó una ley que impide el uso del velo islámico –sea corto o largo-6, abogando algunos por “liberar a las mujeres de un atavismo”, insistiendo otros en el “envío de una fuerte señal a los islámicos” y una mayoría que argumentó “el respeto a la seguridad pública”.

En Francia habita una de las mayores poblaciones de origen islámico. Desde 2004 la Asamblea Nacional promueve una ley contra el uso del velo. En enero de este año una comisión parlamentaria sostenía que el niqab “representa un símbolo de la subyugación de la mujer y es la bandera del fundamentalismo extremista”, mientras que el Presidente galo reiteró que “en su país no hay lugar para utilizar el velo bajo ningún pretexto, en ninguna condición y en ninguna circunstancia, porque atenta contra la dignidad de la mujer”.7

El proyecto de ley plantea hasta un año de prisión, la astronómica multa de 15 mil euros y un curso alternativo sobre “ciudadanía” como sanción complementaria; jóvenes del ultraderechista Frente Nacional promueven prohibir la prenda en lugares públicos y a la salida de las escuelas. El ministro francés de inmigración, Eric Besson, ha rechazado la solicitud de nacionalidad francesa a un extranjero cuya esposa usa un velo integral; tumbas musulmanas han sido profanadas en el cementerio de Notre-Dame de Lorente. El Consejo de Estado debate sobre la constitucionalidad de la medida y una mujer ya fue multada con 22 euros en Nantes por usar el niqab bajo el pretexto policial de que la prenda “reducía el campo de visión de la automovilista”. En señal opuesta el Partido Socialista considera que la ley sería “una afrenta a la dignidad humana”;

En Italia se concretan acciones de conflictividad religiosa: la ministra de Igualdad, Mara Carfagna abogaba en enero por la prohibición del burka y sugirió la modificación de la ley 172 de 1975 para añadir los velos islámicos a las prohibiciones existentes. En el pueblo norteño de Varallo, Piamonte, el alcalde colocó carteles en italiano y árabe prohibiendo el burka, el niqab y el burkini8 y en Novara, la policía multó con 500 euros a una mujer por usar el niqab. En torno a otras religiones, proliferan consignas antisemitas; mientras que el titular de Exteriores propuso añadir una cruz católica a la bandera italiana, rechazada por los partidarios del actual jefe del gobierno.



En Alemania –sin restañar las secuelas postbélicas- se suceden acciones contradictorias, como el vandalismo contra islámicos y judíos. En septiembre de 2009 las autoridades de Colonia se vieron obligados a suspende un congreso contra la islamización convocado por la ultraderecha que se oponía a la construcción de una mezquita. En abril de 2010 las autoridades concedieron el derecho de asilo a un apóstata del Islam. Sin embargo, el voto suizo contra los minaretes ha sido recibido con cautela gubernamental en previsión de la “islamización” del país donde habitan más de 3 millones de musulmanes. Simultáneamente los votantes berlineses rechazaron el proyecto del Partido Cristiano Demócrata (CDU), junto al clero católico, protestante y judío, que pretendía sustituir la asignatura de ética por la de religión en las escuelas,

En España avanzan medidas que afectarían a diferentes feligreses. Una abogada de origen marroquí fue expulsada de un juicio por rehusarse a prescindir del velo; y trasciende la campaña del Partido Popular para que el Gobierno socialista “abandone la retórica de la Alianza de Civilizaciones” que propendería a una conciliación entre culturas, religiones y economías disímiles en el Mediterráneo.

En Dinamarca, Países Bajos y Reino Unido se estrenaron las caricaturas y películas antislámicas, que rebrotan cada cierto tiempo, con disculpas pueriles para los musulmanes. Los Balcanes fueron impregnados por el islamismo durante 5 siglos9 por lo que el Primer Ministro búlgaro ha debido aclarar que no existe un proceso de islamización, mientras construyen mezquitas y restauran iglesias ortodoxas. La Corte checa de Justicia denegó la demanda de la Iglesia Católica sobre la propiedad de la Catedral de San Vito. El 1º de marzo el episcopado católico de los países del centro y sur europeos reunidos en Moldavia, reclamó respeto para las minorías católicas en los países del Este.

Comprender el creciente rechazo en la Unión Europea a otras religiones puede parecer galáctico y plantea otra concepción de los derechos humanos. Mientras, en Cuba conviven y se fusionan los abakuás, ñáñigos, masones, católicos, ateos, judíos y evangelistas, en el mismo haz de una nación. En cambio, instituciones y personalidades de la Unión Europea desatan campañas sobre los derechos humanos en el mundo subdesarrollado. ¿Y ellos qué harán con sus dioses desiguales? Tal vez los internen en las nuevas bases “antiterroristas” instauradas por Washington, reediten el ultraje cometido contra el Corán en Guantánamo o los lancen al mar como inmigrantes islámicos indeseados. ¿Quién sabe?...

[1] La noche de la masacre de San Bartolomé ocurrida el 24 de agosto de 1572 en París y se extendió a toda Francia. El saldo fue de más de 10 mil hugonotes asesinados por católicos más extremistas que rechazaban a los protestantes.

[2] BARRIOS, INDIRA. “Discriminación a los musulmanes en Suiza”. CEE. Informe 2, del 29/11/09

[3] CEE “Negligencia, xenofobia o terrorismo” I y II. Informes 18 del 8/92/06 y 40, 3/03/06

[4] Arzobispo Antonio María Veglió, Presidente pontificio del consejo episcopal. ANSA, Málaga, 28/04/10.

[5] Securitización: del vocablo inglés security, que representa convertir en tema de seguridad para el orden establecido todo lo que sea considerado peligroso, hasta las ideas.

[6] Velo corto: niqab, velo largo: burka

[7] SARKOZY NICOLAS. EFE París, 26/01/10

[8] Burkini: prenda utilizada para el baño.

[9] Les Cahiers du Courrier des Balkans, nro 5. Les islams des Balkans. 11/4/2010

Leyla Carrillo Ramírez colabora en el Centro de Estudios Europeos de La Habana.

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