Entrevista a MOHAMED HASSAN
12-12-2009
Gregoire Lalieu y Michel Collon
La Haine
Somalia tenía todo lo necesario para salir adelante: una situación geográfica privilegiada, petróleo, minerales y, algo raro en África, una sola religión y una única lengua para todo el país. Somalia hubiera podido ser una gran potencia regional. Pero la realidad es muy diferente: hambrunas, guerras, pillaje, piratas, atentados... ¿Cómo se ha desmoronado este país? ¿Por qué no existe un gobierno somalí desde hace casi veinte años? ¿Qué escándalos se ocultan tras los piratas que secuestran nuestros barcos? En esta nueva entrega de la serie “Comprender el mundo musulmán”, Mohammed Hassan nos explica por qué y cómo las potencias imperialistas han aplicado a Somalia la teoría del caos.
¿Cómo se ha desarrollado la piratería en Somalia? ¿Quiénes son los piratas?
Desde 1990, no existe un gobierno en Somalia y el país se encuentra en manos de los señores de la guerra. Los barcos europeos y asiáticos se han aprovechado de la situación caótica para pescar en las costas somalíes sin licencia alguna y sin respetar unas normas elementales. No han respetado las cuotas vigentes en sus países de origen para preservar las especies, y han empleado técnicas de pesca- en especial, dinamita- que han producido graves daños a la riqueza pesquera de los mares somalíes.
Pero eso no es todo. Aprovechándose, asimismo, de esta falta de autoridad política, las empresas europeas, ayudadas por la mafia, han vertido residuos nucleares a lo largo de las costas de Somalia.
Europa estaba al corriente, pero ha cerrado los ojos porque esta solución presentaba ventajas prácticas y económicas para el tratamiento de los residuos nucleares.
Por otra parte, el tsunami de 2005 depositó gran parte de esos residuos nucleares en las tierras somalíes, lo que ha ocasionado la aparición de enfermedades desconocidas entre la población de Somalia.
Este es el contexto en el que se ha desarrollado, esencialmente, la piratería somalí. Los pescadores de Somalia, con técnicas rudimentarias, no estaban en condiciones de faenar, por lo que han decidido protegerse y proteger sus mares. Es exactamente lo mismo que hizo Estados Unidos en su guerra civil contra los británicos (1756-1763): al no disponer de fuerzas navales, el presidente Georges Washington llegó a un acuerdo con los piratas para proteger la riqueza de las costas estadounidenses.
¿Cómo es posible que desde hace casi veinte años no exista un Estado somalí?
Es la consecuencia de una estrategia estadounidense. En 1990, el país estaba conmocionado por los conflictos, el hambre y el pillaje, y el Estado se vino abajo. Ante la situación, Estados Unidos, que había descubierto unos años antes las reservas de petróleo de Somalia, lanzó en 1992 la operación Restore Hope [Restaurar la Esperanza], y por primera vez, los marines estadounidenses intervinieron en África para controlar el país. También por vez primera, una invasión militar se llevó a cabo en nombre de la injerencia humanitaria.
¿Se refiere a los famosos sacos de arroz exhibidos en una playa somalí por Bernard Kouchner?
Sí, todo el mundo recuerda las imágenes, cuidadosamente preparadas. Pero las verdaderas razones eran estratégicas. Un documento del departamento de Estado estadounidense preconizaba que, tras la caída del bloque soviético, Estados Unidos se mantuviera como la única super potencia mundial y, para conseguir este objetivo, recomendaba ocupar una posición hegemónica en África, muy rica en materias primas
Sin embargo la operación Restore Hope fue un fracaso. La película La chute du faucon noir [La caída del halcón negro] impactó a los estadounidenses con sus pobres soldados “asaltados por los perversos rebeldes somalíes”...
Ciertamente, la resistencia nacionalista somalí derrotó a los soldados estadounidenses y desde entonces, la política de Estados Unidos ha sido mantener Somalia sin un verdadero gobierno, es decir, balkanizarla.
La antigua estrategia británica, ya aplicada en numerosos lugares: establecer Estados débiles y divididos para manejar mejor el tinglado. Esa es la razón de que no exista un Estado somalí desde hace casi veinte años: Estados Unidos mantiene su teoría del caos para impedir la reconciliación de los somalíes y mantener así al país dividido
En Sudán, tras la guerra civil, Exxon tuvo que abandonar el país después de descubrir la existencia de petróleo. ¿Dejar que Somalia se suma en el caos no es contrario a los intereses de Estados Unidos que no pueden explotar el petróleo hallado?
La explotación del petróleo somalí no es su objetivo prioritario. Estados Unidos sabe que las reservas están ahí y no tienen una necesidad inmediata de ellas.
Para su estrategia, son otros dos los factores más importantes. Ante todo, impedir a sus competidores negociar ventajosamente con un Estado somalí rico y fuerte.
Ustedes hablan de Sudán, y la comparación resulta interesante.
El petróleo que las compañías petroleras descubrieron hace treinta años, ahora se vende a los chinos. Podría ocurrir lo mismo en Somalia.
Cuando Abdullah Yussuf era presidente del gobierno de transición se fue a China, a pesar de estar apoyado por Estados Unidos, y los media estadounidenses criticaron ferozmente la visita.
El hecho cierto es que EE.UU. no tiene garantía alguna en este tema: si mañana se estableciera un gobierno somalí, con independencia de su color político, podría adoptar una estrategia independiente de la estadounidense y comerciar con China.
Así que los Estados occidentales imperialistas no quieren en modo alguno un Estado somalí unido y fuerte.
El segundo objetivo, buscado mediante la teoría del caos, está relacionado con la situación geográfica de Somalia, estratégica para los imperialistas de Estados Unidos y Europa.
¿Por qué es estratégica?
Miren el mapa, para controlar el océano Índico. Tal como he dicho antes, las potencias occidentales tiene una gran responsabilidad en el desarrollo de la piratería en Somalia. Pero en lugar de decir la verdad y pagar indemnizaciones por lo que han hecho, criminalizan el fenómeno con el fin de justificar sus actuaciones en la región. Con el pretexto de combatir la piratería, la OTAN sitúa su marina de guerra en el océano Índico.
¿El verdadero objetivo?
Controlar el desarrollo económico de las potencias emergentes, en especial de India y China: la mitad de la flota mundial de transporte de contenedores y el 70% del tráfico total de productos petroleros pasa por el océano Índico.
Y, desde el punto de vista estratégico, Somalia ocupa un lugar importante: el país tiene la costa más grande de África (3.300 kilómetros) y se encuentra frente al golfo Árabe y el estrecho de Ormuz, dos de los centros neurálgicos de la economía de la región.
Además, si se llegara a una solución pacífica al problema somalí, las relaciones entre África e India y China podrían desarrollarse a través del océano Índico y los competidores de Estados Unidos podrían entonces influir en esta zona de África. Mozambique, Kenia, Madagascar, Tanzania, Zanzíbar, Sudáfrica..., todos ellos unidos por el océano Índico tendrían un fácil acceso al mercado asiático y podrían desarrollar unas relaciones económicas beneficiosas.
Nelson Mandela, cuando era presidente de Sudáfrica, ya aludió a la necesidad de una revolución en el Índico con nuevas relaciones económicas. Proyecto que tanto Estados Unidos como Europa no quieren. Y esa es la razón por la que prefieren que Somalia siga sumida en el caos.
Usted afirma que Estados Unidos no quiere la reconciliación en Somalia, pero ¿Cuáles han sido los orígenes de las divisiones somalíes?
Para comprender la actual situación caótica, es preciso remontarse a la historia de Somalia, un país dividido por las fuerzas coloniales.
En 1959, Somalia consigue la independencia con la unión de las colonias italiana del sur y británica del norte.
Pero los somalíes viven además en ciertas zonas de Kenia, de Etiopía y de Djibuti. El nuevo Estado somalí, en principio, adopta como bandera una estrella, en la que cada punta representa una de las partes de la Somalia histórica. El lema que se incluye tras este símbolo es el siguiente: “Se han reunificado dos Somalias pero todavía quedan tres que siguen colonizadas”.
Ante la legimitidad de sus reivindicaciones, los británicos- que controlaban Kenia- organizaron un referéndum en la región del país que reivindicaba Somalia. El 87% de la población, originaria esencialmente de etnias somalíes se pronunció por la unión con Somalia.
Pero al hacerse públicos los resultados, Jomo Kenyatta, líder de un movimiento nacionalista keniano, amenazó a los británicos con la expulsión de sus colonos si cedían una parte del territorio a Somalia. Y Gran Bretaña decidió entonces no tener en cuenta el resultado del referéndum y, todavía hoy, una importante comunidad de somalíes vive en Kenia.
Hay que entender que estas fronteras coloniales han sido una verdadera catástrofe para Somalia. Es una cuestión que, por otra parte, ya ha sido motivo de un debate importante sobre el continente africano.
¿Qué estaba en juego en el debate?
En los años sesenta, mientras muchos países africanos alcanzaban la independencia, un debate enfrentó a los países pertenecientes a los grupos de Monrovia y de Casablanca.
Este último, formado entre otros por Marruecos y Somalia, aspiraba a que se replantearan las fronteras heredadas del colonialismo, que en su opinión no tenían legitimidad alguna, ya que la mayoría de los países africanos y sus fronteras son producto del colonialismo.
Finalmente, la Organización de la Unidad Africana (OUA), antecesora de la actual Unión Africana, puso fin al debate al decidir que las fronteras eran intocables, y que volver a sus delimitaciones provocaría guerras civiles en todo el continente. Con posterioridad, uno de los promotores de la OUA, el tanzano Julius Nyerere, confesó que esta decisión fue la mejor pero que se arrepentía de ella en el caso somalí.
¿Cuál fue el impacto de las divisiones coloniales en Somalia?
Produjeron tensiones con los países vecinos.
Durante los años en que Somalia reclamaba la revisión de las fronteras, Etiopía se había convertido en un bastión del imperialismo estadounidense que, asimismo, tenía bases militares en Kenia y en Eritrea.
Fue entonces cuando Somalia, joven democracia de nómadas, expresó el deseo de tener su propio ejército, con el fin de no ser demasiado débil frente a sus vecinos armados, de ayudar a los grupos somalíes en Etiopía e incluso de recuperar mediante la fuerza algunos territorios. Pero las potencias occidentales se opusieron a la creación de un ejército somalí.
En aquella época, Somalia tenía relaciones tensas con sus vecinos. ¿No era razonable oponerse a la idea de un ejército somalí? ¿No hubiera provocado guerras?
A occidente no le preocupaban los conflictos entre países africanos sino sus propios intereses.
Estados Unidos y Gran Bretaña equipaban y formaban a los militares en Etiopía, en Kenia y en Eritrea, países que todavía vivían bajo el yugo de sistemas feudales muy represivos.
Pero se trataba de gobiernos neocoloniales sometidos a los intereses de occidente. En Somalia, por el contrario, el poder era mucho más democrático e independiente, por lo que los occidentales no tenían interés alguno en armar a un país que podía escapar a su control.
Por consiguiente, Somalia decidió volverse hacia la Unión Soviética, lo que produjo una gran preocupación entre las potencias occidentales, temerosas de que la influencia de la URSS se extendiera por África. Temores que se acentuaron con el golpe de Estado de 1969.
¿Qué quiere decir?
La ideología socialista se había extendido por el país y, en efecto, una comunidad importante de somalíes vivía en Adén, al sur del Yemen. Es decir, la ciudad a la que Gran Bretaña acostumbraba a enviar al exilio a todas las personas que consideraba peligrosas en la India: comunistas, nacionalistas, etc., que eran arrestadas y enviadas a Adén, donde se desarrollaron rápidamente las ideas nacionalistas y revolucionarias que afectaron después a los yemeníes y también a los somalíes.
Con la presión de civiles de ideología marxista, los militares organizaron un golpe de Estado que llevó al poder en Somalia a Siad Barré.
¿Qué motivó el golpe de Estado?
El gobierno somalí era un gobierno corrupto que, sin embargo, tenía en sus manos todos los requisitos para convertir al país en una gran potencia de la región: situación estratégica, una lengua única, una sola religión y demás elementos culturales comunes. Algo que resulta muy raro en África.
Pero al fracasar en el desarrollo económico del país, el gobierno creó un clima favorable a la división en clanes.
Con el pretexto de dedicarse a la política, las élites somalíes se dividieron y crearon cada una su propio partido sin auténtico programa y reclutando sus electorados según los clanes existentes, lo que acentuó las divisiones y resultó totalmente inviable.
Una democracia de tipo liberal no se adaptaba a Somalia: ¡en un momento dado hubo 63 partidos políticos en un país de tres millones de habitantes!
Y el gobierno se sintió incapaz, incluso, de establecer una lengua oficial, lo que produjo graves problemas en la Administración. El nivel educativo era muy bajo, pero a pesar de ello se creó una burocracia, una policía y un ejército, que por otra parte, jugaron un papel fundamental en el golpe de Estado progresista.
¿“Progresista” con el ejército?
El ejército era la única institución organizada en Somalia.
Como aparato para la represión, se suponía que debía proteger al supuesto gobierno civil y a las élites. Pero para muchos somalíes procedentes de familias de regiones distintas, el ejército era también un lugar de encuentros y de intercambios, en el que no existían fronteras, ni tribus ni división entre clanes... Y así las ideas marxistas traídas desde Adén empezaron a propagarse en el seno del ejército.
El golpe de Estado lo prepararon oficiales ante todo nacionalistas que, sin tener buenos conocimientos del socialismo, sentían simpatía por sus ideas. Además, estaban al corriente de lo que ocurría en Vietnam y abrigaban sentimientos anti-imperialistas. Los civiles, buenos conocedores de Marx y Lenin, pero carentes de un partido político de masas, apoyaron el golpe y se convirtieron en asesores oficiales cuando los militares tomaron el poder.
¿Que cambios aportó el golpe de Estado a Somalia?
Un importante aspecto a resaltar fue que el nuevo gobierno adoptó de inmediato una lengua oficial. Además, tenía el apoyo de la Unión Soviética y China; los estudiantes y el pueblo se movilizaron; se mejoraron la educación y la situación social... los años inmediatos al golpe de Estado fueron así los mejores que Somalia haya conocido. Hasta 1977.
¿Qué cambió entonces?
Somalia, dividida por las potencias coloniales, atacó Etiopía para recuperar el territorio de Ogadén, donde los somalíes eran mayoritarios. Pero, en aquella época, Etiopía también era un Estado socialista apoyado por los soviéticos. El país había estado dirigido por el emperador Selassie, pero durante los años setenta la movilización para derrocarle había sido muy intensa y los movimientos estudiantiles- en los que yo participé personalmente- planteaban cuatro reivindicaciones principales.
La primera, resolver las tensiones con Eritrea de forma democrática y pacífica.
En segundo lugar, llevar a cabo una reforma agraria que distribuyera la tierra entre los campesinos.
La tercera, establecer el principio de igualdad entre las diversas nacionalidades: Etiopía, era todavía un país multinacional dirigido por una élite no representativa de la diversidad.
Por último, abolir el sistema feudal y establecer un Estado democrático.
Al igual que en Somalia, el ejército era la única institución organizada en Etiopía, y los civiles se unieron a los oficiales para derrocar a Selassie en 1974.
¿Cómo fue posible que dos Estados socialistas apoyados por la Unión Soviética se enfrentaran bélicamente?
Tras la revolución etíope, una delegación de representantes de la Unión Soviética, Cuba y Yemen del Sur organizó una mesa redonda, con la participación de Etiopía y Somalia, para resolver sus diferencias.
Castro fue a Addis Abeba y a Mogadiscio y, según él, las reivindicaciones de Somalia estaban justificadas. Finalmente, la delegación etíope aceptó estudiar seriamente las peticiones de su vecino somalí y ambos países firmaron un acuerdo en el que se estipulaba que no habría provocación alguna mientras se tomaba una decisión. Las cosas parecían bien encarriladas pero Somalia no respetó el acuerdo...
Dos días después del regreso a su país de la delegación etíope, Henry Kissinger, ex ministro del presidente Nixon, desembarcó en Mogadiscio.
Kissinger representaba a una organización no oficial: el Safari Club, que agrupaba al Irán del Shah, al Congo de Mobutu, Arabia Saudí, Marruecos y los servicios secretos franceses y paquistaníes.
El objetivo de la organización era combatir la supuesta infiltración soviética en el Golfo y en África.
Movido por las presiones y las promesas de ayuda del Safari Club, Siad Barré iba a cometer un desastre, un grave error estratégico: atacar Etiopía.
¿Cuáles fueron las consecuencias de esta guerra?
Los soviéticos abandonaron la región, y Somalia, todavía presidida por Siad Barré, se integró en la red neocolonial de las potencias imperialistas.
El país había quedado gravemente afectado por el conflicto, y el Banco Mundial y el FMI se encargaron de su “reconstrucción”, lo que iba a agravar las contradicciones en el seno de la burguesía somalí.
Cada una de las élites regionales aspiraban a tener sus propios mercados, lo que acentuó las divisiones entre clanes y contribuyó al desmembramiento progresivo del país hasta la caída de Siad Barré en 1990. Desde entonces, no ha habido ningún otro jefe de Estado.
Pero, treinta años después de la guerra de Ogaden, la situación se invierte: Etiopía, apoyada por Estados Unidos, ataca a Somalia...
Sí, tal como ya he dicho, desde el fracaso de la operación Restore Hope, Estados Unidos ha preferido mantener Somalia sumida en el caos.
Sin embargo, en 2006, se desarrolló un movimiento espontáneo, que enarbolaba la bandera de los tribunales islámicos, para combatir a los señores de la guerra locales y rehacer la unidad del país. Fue una especie de Intifada.
Para impedirlo, Estados Unidos decidió de repente apoyar al gobierno de transición somalí al que nunca había querido reconocer. De hecho, se dieron cuenta de que su plan de una Somalia sin un Estado real ya no era posible, y que un movimiento estaba a punto de conseguir la reconciliación del país, ¡y además era islámico!
Con el propósito de sabotear la unidad del país, decidieron entonces apoyar al gobierno de transición. Pero como éste no disponía ni de una base social ni de un ejército, fueron las tropas etíopes, dirigidas por Washington las que atacaron Mogadiscio para acabar con los tribunales islámicos.
¿Lo consiguieron?
No. El ejército etíope fue derrotado y debió abandonar Somalia. Por su parte, los tribunales islámicos se disgregaron en diversos movimientos que todavía hoy controlan buena parte del país. En lo que respecta al gobierno de transición de Abdullah Yussuf, se desmoronó y Estados Unidos lo ha sustituidos por Sheik Sharif, antiguo portavoz de los tribunales islámicos.
¿Entonces Sheik Sharif se ha pasado al “otro bando”?
Él era el portavoz de los tribunales islámicos porque es un buen orador pero no tiene experiencia política, ni idea alguna de qué es el imperialismo o el nacionalismo. Por eso lo han recuperado las potencias occidentales.
Era el eslabón más débil de los tribunales islámicos y hoy preside un pseudo gobierno, establecido en Djibuti. Un gobierno sin base social ni autoridad en Somalia y que se mantiene en la escena internacional porque le apoyan las potencias occidentales.
En Afganistán, Estados Unidos dice estar dispuesto a negociar con los Talibán. ¿Por qué no trata de dialogar con los grupos islámicos de Somalia?
Porque estos grupos pretender expulsar a los ocupantes extranjeros y conseguir una reconciliación nacional del pueblo somalí. Así que Estados Unidos quiere acabar con esos grupos, porque una reconciliación – bien sea a través de los movimientos islámicos o bien sea por medio del gobierno de transición- no sirve a los interese de las fuerzas imperialistas. Quieren el caos.
El problema es que hoy este caos se extiende también a Etiopía, muy debilitada tras la guerra de 2007. Allí ha aparecido un movimiento de resistencia nacional que lucha contra el gobierno pro-imperialista de Addis Abeba. Con su teoría del caos, Estados Unidos ha provocado problemas en toda la región. Y ahora la emprenden con Eritrea.
¿Por qué?
Este pequeño país mantiene una política nacional independiente.
Eritrea tiene también una perspectiva global de la región: el cuerno de África (Somalia, Djibuti, Etiopía, Eritrea) no necesita la injerencia de las potencias extranjeras, y sus riquezas deben permitirles establecer unas relaciones económicas nuevas, basadas en el respeto mutuo.
Para Eritrea, esta región debe ponerse a la tarea y sus miembros deben discutir sus problemas. Pero está claro que esa política asusta a Estados Unidos que teme que otros países sigan el ejemplo. Por eso, acusan a Eritrea de enviar armas a Somalia y de promover disturbios en Etiopía.
En su opinión, ¿Eritrea no envía armas a Somalia?
¡Ni un solo cartucho! Eso es propaganda pura y dura, como la que se montó contra Siria en relación con la resistencia iraquí. La visión global de Eritrea se ajusta al proyecto de revolución para el océano Índico de la que hemos hablado antes. Las potencias occidentales no lo aceptan y aspiran a meter a Eritrea en el círculo de los Estados neocoloniales que controlan, como Kenia, Etiopía o Uganda.
¿No hay terroristas en Somalia?
Las potencias imperialistas siempre califican de terroristas a los pueblos que luchan por sus derechos. Los islandeses eran terroristas hasta que firmaron un acuerdo. [Mahmud]Abbas era un terrorista, ahora es un amigo.
Sin embargo se habla de la presencia de Al Qaeda
Al Qaeda está por todas partes, ¡desde Bélgica a Australia!
Esta Al Qaeda invisible es un logotipo destinado a justificar ante la opinión pública las operaciones militares.
Si Estados Unidos dijera a sus ciudadanos y a sus soldados: “ Vamos a enviar nuestras tropas al océano Índico por si hay que enfrentarse a China”, por supuesto que la gente tendría miedo. Pero si dicen que se trata de luchar contra los piratas y contra Al Qaeda, no les plantea problemas.
En realidad, el auténtico objetivo es otro. Se trata de desplegar fuerzas en la región del Índico que va a ser el escenario de conflictos de más importancia en los próximos años. Pero eso lo analizaremos en el capítulo siguiente...
Mohammed Hassan es especialista en geopolítica y mundo árabe. Nacido en Addis Abeba (Etiopía), en 1974 participó en los movimientos estudiantiles durante la revolución socialista de su país. Ha estudiado ciencias políticas en Egipto antes de especializarse en Administración Pública en Bruselas. Como diplomático de su país natal en los años 90, ha trabajado en Washington, Pekín y Bruselas. Es co-autor de L’Irak sous l’occupation (EPO, 2003), y ha participado en obras sobre el nacionalismo árabe y los movimientos islámicos, así como sobre el nacionalismo flamenco. Es uno de los mejores conocedores actuales del mundo árabe y musulmán.
Traducido del francés para La Haine por Felisa Sastre
Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=41978
La fuente original se encuentra aqui : http://www.michelcollon.info/index.php?option=com_content&view=article&id=2426:somalie-comment-les-puissances-coloniales-maitiennent-le-pays-dans-le-chaos&catid=1:articles&Itemid=2
sábado, 12 de diciembre de 2009
Somalia: De cómo las potencias coloniales mantienen al país sumido en el caos
domingo, 29 de noviembre de 2009
800 barcos europeos y asiáticos esquilman de forma ilegal los caladeros de Somalia
La actividad de los "piratas somalíes", antiguos pescadores y ex miembros de la guardia costera reconvertidos al negocio de los rescates, desentraña un negocio aún mayor: el expolio pesquero.
Sarah Babiker
Madrid
Jueves 26 de noviembre de 2009.
Según el Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, siglas en inglés), en 2005 más de 800 barcos pesqueros sospechosos de pesca irregular, no documentada y no reglamentada operaban al mismo tiempo en aguas de Somalia. Por esa razón Somalia pierde al menos 300 millones de dólares al año, según la misma fuente.
El año pasado, el representante especial de la ONU en Somalia, Ahmedou Ould-Abdallah, condenó la pesca irregular practicada por buques de la UE y Asia, a quienes acusó de aprovecharse del vacío de poder. En este contexto citó el caso de un pesquero español capturado "mientras pescaba ilegalmente atún". Se refería al Playa de Bakio, retenido seis días en abril de 2008. El atunero se hallaba en aguas somalíes. Si bien las empresas armadoras niegan rotundamente realizar prácticas ilegales, parece que la percepción somalí es extendida: "Este barco ha estado pescando ilegalmente por mucho tiempo, pero afortunadamente ahora está en nuestras manos", declaraba uno de los captores del Alakrana. Existen diversas teorías sobre quiénes son estos "piratas". Muchos apuntan a que se trata de antiguos pescadores que, hartos de la pesca destructiva de las flotas extranjeras y de la falta de retribución por la explotación de los recursos marinos somalíes, empezaron a cobrarse su "particular tributo". Esta tesis la apoyaba en octubre el primer ministro somalí, Omar Abdirashid Ali Sharmarke, quien dijo que son muchos los países que están pescando ilegalmente en Somalia, empujando a antiguos pescadores a este negocio. Otros, como el investigador noruego Stig Jarler Hansen, en un informe reciente sobre piratería apoyado por el Ministerio noruego de Defensa, señalan que muchos son policías y guardacostas entrenados por peregrinos programas de cooperación para vigilar las costas. Al acabarse estos proyectos, cientos de somalíes se vieron con formación militar y sin sueldo. Ésta es también la teoría defendida por la investigación llevada a cabo por periodistas de Al Jazeera, Huffington Post y WardheerNews, incluida en la selección de las 25 noticias más censuradas de 2009. Sin embargo, los grandes medios de comunicación españoles no han ido más lejos de la imagen estereotipada de unos piratas que han descubierto un atractivo e increíblemente lucrativo filón en el negocio del secuestro y los rescates.
Banderas de conveniencia El pasado 20 de noviembre el atunero Alakrana llegaba a su país. No al que llevaba 47 días en arduas negociaciones para conseguir el rescate de sus marineros, sino a las Islas Seychelles, de las que luce bandera. El día después, 16 de sus 36 ocupantes volvían a casa. Respecto al resto de los tripulantes, provenientes de Indonesia, Ghana, Senegal, Costa de Marfil e Islas Seychelles, poco se sabe.
El Alakrana no es el único atunero sobre el que ondea una bandera de conveniencia. De 33 buques de pesca y auxiliares de servicios en el Índico, 15 tienen bandera de Seychelles, Islas Mauricio y Antillas Holandesas, según constatan los datos de la Confederación Española de Pesca (Cepesca). Los otros 18 son de pabellón español. Para responder a las demandas de protección de estos últimos el Consejo de Ministros aprobó el pasado 30 de octubre un Real Decreto por el que se modifican los reglamentos de Seguridad Privada y de Armas, de modo que los servicios de seguridad privada contratados por los armadores de los pesqueros que faenan en el Índico pueden emplear armamento militar. Los primeros guardias de seguridad militarmente armados llegaron a Victoria, capital de Seychelles, el día 13 de noviembre. Los inquietos atuneros anclados en Seychelles les esperaban, así como a su armamento militar, para volver a echarse al mar sin miedo.
Más allá de su propia nacionalidad y la de sus barcos, estos guardias de seguridad tienen como misión proteger algo muy preciado. De las capturas en el Índico depende un negocio que mueve 450 millones de euros, según se afirma desde la organización interprofesional del atún (Interatún). Esta misma plataforma estima que la pesca de atún ha experimentado un considerable aumento en los últimos diez años, en gran parte a manos de la flota comunitaria. Esta flota, compuesta fundamentalmente por España (60%) y Francia (40%), captura unas 500.000 toneladas al año. La comunidad internacional lleva años buscando fórmulas para que haya seguridad y orden en los mares de Somalia y el golfo de Adén, algo difícil de conseguir. Desde 1991 no hay una autoridad que gobierne el país y los intentos de imponerla –la más reciente, la invasión etíope de diciembre de 2006 apoyada por EE UU– han sido catastróficos. Partiendo de este vacío de poder, la ONU aprobó el año pasado la Resolución 1814 que exhorta a tomar medidas a fin de “proteger la navegación para el transporte y el suministro de asistencia humanitaria” a ese país, y la 1816, que insta a los Estados miembros a actuar “contra la piratería”. En este marco empezó el 8 de diciembre pasado el mandato de la operación Atalanta, integrada por unos 1.200 militares de distintos países europeos. En 2010, la cifra podría alcanzar los 1.800 soldados.
La opción militar La operación ha recibido críticas. El investigador noruego Hansen señala que con lo que cuesta mantener un barco en la zona se podría haber cubierto los sueldos de 100.000 policías en Putlandia (Estado autónomo situado en el extremo del Cuerno de África donde la piratería tiene una gran incidencia) durante seis meses.
Si la opción militar surgió después del fracaso del apoyo al Gobierno Federal de Transición somalí, la opción de la seguridad privada busca cubrir lo que la misión militar no cubre. Sobre todo si los protegidos se van a pescar a millas de la zona de seguridad, como decidió hacer el Alakrana. Mientras se busca el mejor modo de proteger a los barcos internacionales de la piratería, en Somalia reina cierto malestar porque ninguna de esas reflexiones parecen incluir una reivindicación antigua: que se tomen iniciativas contra otra piratería, la que se ceba en sus aguas.
VERTIDOS TÓXICOS EN SOMALIA
La población somalí no ha olvidado cómo en 2004 el tsunami sacó a la superficie contenedores de basura tóxica que quedaron varados en la costa del norte de Somalia, según informó el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas. Ésta era la prueba visible de que, como se sospechaba, las aguas somalíes se habían convertido en un enclave fácil para deshacerse de residuos incómodos. "Europa, a través de mafia italiana, se deshace de residuos tóxicos en aguas somalíes. En Europa procesar una tonelada de residuos tóxicos cuesta entre 2.000 y 3.000 euros; en Somalia 2,5 euros", denuncia José Vicente Barcia, encargado de prensa de Ecologistas en Acción.
CIFRAS DE UN EXPOLIO
11 son los buques que abandonaron la pesca en la zona desde que se agravaron los ataques. Entre ellos, el Playa de Baquio, según Interatun.
200.000 toneladas de atún al año son suministradas desde el Índico para el consumo español, gracias a una flota de factorías flotantes.
300 millones de euros al año es la estimación de las pérdidas que provoca la pesca pirata en Somalia.
60 millones puede costar un atunero de 100 m de eslora, una cifra inalcanzable para muchos países.
Al abordaje de los caladeros africanos
Factorías flotantes, con el apoyo del ejército y seguridad privada armada, esquilman los caladeros africanos
29-11-2009
Sarah Babiker
Periódico Diagonal
El agotamiento de las aguas de la UE ha llevado a la pesca industrial a las costas africanas. Allí, la ausencia de estructuras estatales, como en Somalia, o la escasez de capital local, abren grandes oportunidades de negocio.
Serigne tiene 34 años y vive en Madrid. Llegó en 2006 a Canarias desde Saint-Luis, tras diez días de viaje en cayuco, una embarcación que usaba en su trabajo de pescador en Kayar, un pueblo costero de Senegal. "Esta profesión la tengo en la sangre", afirma Serigne. Como otros 600.000 senegaleses, Serigne vivía directamente del pescado. Lo hizo durante diez años. Hasta que tuvo que emigrar.
Y como él, muchos otros. El padre Jerôme, un sacerdote nigeriano que lleva desde 2003 al frente de la misión católica de Nuadibú, en la costa mauritana, lleva el único registro de inmigrantes que eligen el camino del Norte: "El hecho es que la mayoría de los senegaleses aquí son pescadores, podría decir el 80% de ellos".
Serigne recuerda con claridad el proceso: "Cuando estudiaba ya se notaba que cada año disminuía la cantidad de pescado, lo noté más cuando empecé a pescar, porque cada año había menos pescados. Notábamos que cada día pescábamos peces más jóvenes y más pequeños".
Los acuerdos de pesca bilaterales con la Unión Europea entre 1979 y 2006 tienen mucho que ver. Entre 1994 y 2005 el peso de las capturas en aguas senegalesas cayó de 95.000 a 45.000 toneladas, mientras que el número de embarcaciones pertenecientes a ciudadanos senegaleses descendió drásticamente al no poder competir con los enormes pesqueros europeos, según detalla el informe Selfish Europe, de Action Aid.
La devaluación de la moneda senegalesa profundizó la orientación de la pesca hacia el mercado exterior, descuidando el consumo local. Así lo corroboraba el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) en 2002, cuando anunciaba que la seguridad alimentaria local y los puestos de trabajo estaban siendo amenazados por la escasez del pescado capturado localmente.
El último acuerdo con Senegal cubrió cuatro años entre julio de 2002 y junio de 2006. El coste total del presupuesto europeo era de 64 millones de euros, el 19% destinado a medidas de apoyo, como seguimiento de recursos, inspección o seguridad. A cambio, 125 barcos consiguieron acceso a las aguas senegalesas, sin límites de captura y en competencia directa con la pesca artesanal.
“Los gobiernos son culpables de todo esto, antes vivíamos muy bien, cada familia tenía uno o dos barcos artesanales y cogían lo suficiente para sobrevivir, pero con los acuerdos con los países europeos y Japón había más presencia de grandes buques pesqueros y arrastraban todo, porque son más modernos, tienen más capacidad y pueden congelar al mismo tiempo”, afirma Serigne.
En 2006 Senegal se negó a renovar los acuerdos bilaterales. Sin embargo, según denuncia Action Aid, los pesqueros europeos han encontrado en la ’senegalización’ de sus barcos, la compra y acumulación de cotas de pesca senegalesas, el trasbordo de capturas, o las joint ventures para la transformación del pescado, el modo de esquivar los esfuerzos del Gobierno para regular el acceso y el control de los recursos marinos.
"Ya es muy tarde", protesta Serigne, "en Kayar hay menos pescadores que hace diez años, porque muchos han probado el camino de las pateras. Uno se va con sus hermanos y no captura suficiente para la familia y hay que intentar algo; es lo que explica las pateras".
Acuerdos bilaterales Según la Convención del Mar de 1982, las zonas económicas exclusivas comprenderán un máximo de 200 millas desde la línea de costa de un país. Entre otras cosas, el Estado tiene derecho de pesca sobre este espacio. Sin embargo, la misma convención establece que cualquier país debe poner a disposición de flotas extranjeras el pescado que no alcance a pescar, siempre y cuando no se sobrepase el máximo de explotación sostenible.
La Unión Europea paga aproximadamente 156 millones de euros al año para asegurar el acceso a las pesquerías de terceros países, según fishsubsidy.org. Actualmente, la UE tiene una docena de acuerdos de pesca con países africanos. Su firma plantea una serie de dudas. Algunas veces porque se firman con países con déficit democrático que comprometen los recursos de sus pueblos. Una muestra de este dilema se puso de manifiesto en octubre, cuando la comisión de pesca del Parlamento Europeo bloqueó el acuerdo con Guinea Conakry tras la muerte de 160 personas que se manifestaban contra el presidente golpista. La representante del Grupo Popular se lamentó de que esta decisión supusiera “un amarre temporal por un periodo indeterminado” de la flota comunitaria. También es objeto de polémica el actual acuerdo de pesca con Marruecos, que no excluye explícitamente las aguas del Sáhara Occidental, permitiendo la pesca de flotas europeas en aguas que no pertenecen a ninguno de los dos firmantes.
De hecho, los acuerdos llevan años en el centro de la polémica. En 2003, un informe del Instituto Europeo de Política Ambiental analizaba los pactos firmados con Senegal, Angola, Mauritania y Santo Tomé y Príncipe. Entre las conclusiones, criticaba la arbitrariedad en las cantidades pagadas por la UE, que variaban de 11.111 euros por buque comunitario en Santo Tomé a los 346.774 euros en Mauritania. También criticaba el desajuste entre la cantidad pagada y el beneficio potencial de las capturas: en el caso de Santo Tomé y Príncipe "para los atuneros, el valor de la captura puede ser 40 veces mayor que las tasas de acceso". El informe también señalaba el problema de la ausencia de límites de captura en Senegal y Mauritania.
Seis años después, los acuerdos de pesca de Santo Tomé y Mauritania han sido renovados. Sin embargo, Angola y Senegal se negaron en su momento a poner de nuevo sus aguas territoriales a disposición de las flotas comunitarias. En 2005 Angola no llegó a un acuerdo, tras exigir una mayor soberanía sobre las capturas. El caso de Senegal, por su parte, ilustra los efectos adversos de una asociación en desigualdad de condiciones.
Pesca ilegal No sólo los pescadores que perdieron su trabajo transitan hacia las Islas Canarias, también lo hace gran parte del pescado proveniente de África Occidental hacia Europa. Según denuncian Enviromental Justice Foundation y Greenpeace, gran parte del pescado que llega a las islas también es "clandestino". El puerto de las Palmas de Gran Canaria tiene estatus de zona franca económica, algo que implica regulaciones aduaneras favorables y pocos controles: en 2006 había cinco inspectores de puerto para controlar la procedencia de 360.000 toneladas de pescado que pasan al año por su puerto. El abuso de las compañías pesqueras de este estatus ha dado como resultado que Las Palmas sea considerado el más importante puerto de conveniencia de Europa para las actividades de pesca ilegal, no documentada y no reglamentada (INDNR).
"La pesca [ilegal] está reconocida internacionalmente como una de las mayores amenazas, especialmente para caladeros que padezcan sobrepesca. Hay varias iniciativas para combatirla. Ya en el año 2000 la FAO adoptó un ’Plan internacional’ (…) y recientemente, en 2009, las naciones han acordado un compromiso legal para adoptar medidas contra la pesca ilegal en sus puertos", afirman desde la ONG Oceana. Las organizaciones señalan un escollo a la hora de luchar contra estas prácticas: la existencia de banderas de conveniencia, pabellones que los armadores adquieren con el fin de agilizar burocracias, evadir impuestos y esquivar regulaciones. Se calcula que hay unos 40 Estados –a la cabeza de los cuales se encuentran Honduras, Panamá y Camboya– con registros abiertos, donde uno puede inscribir su embarcación cómodamente. 59 pesqueros españoles aparecen registrados con banderas de conveniencia en 2009.
Descontrol, igual a negocio Tal vez por ello, tal como denuncia la Coordinadora Verde, España se opuso, cuando hace algunos años hubo un intento internacional de adoptar medidas contra esta práctica. Según el derecho del mar, el país cuya bandera ondea en las embarcaciones es el que tiene que velar por el respeto a la legalidad de sus barcos. Normalmente, estos países no están en condiciones de ejercer este control.
Por ello, con una bandera de conveniencia resulta fácil dedicarse a la pesca ilegal, no documentada y no reglamentada. El negocio es lucrativo: las naciones pierden por esta actividad entre 10.000 y 23.500 millones de dólares al año, que representan entre 11 y 26 millones de toneladas de pescado. Se calcula que la pesca ilegal les cuesta mil millones de dólares anuales a los países africanos. La propia Comisión Europea estima en un informe emitido en 2007 que más del 50% del total de las capturas en Somalia, Liberia y Guinea Conakry son practicadas de manera ilegal, según afirma la Coordinadora Verde. "Hacen de todo en África y sin control, porque saben que no tienen medios para controlar la pesca. Tienen la circulación libre, se llevan todo el pescado, dejando el continente muerto", concluye Serigne, ex pescador senegalés, ahora inmigrante en Madrid.
ESQUILMADAS LAS AGUAS DE LA UE, A POR LOS MARES AFRICANOS
Un estudio de 2006 revelaba que el 76% de las especies estaban agotadas, totalmente explotadas o sobreexplotadas. En concreto, las dos terceras partes de las aguas de la Unión Europea han sido ya esquilmadas.
Lejos de adaptar sus flotas a los recursos, la UE ha dedicado ingentes fondos a subsidiar la construcción de imponentes barcos como el Alakrana, dedicados a la pesca industrial (este buque recibió 4.272.960 de euros para su construcción). Estos barcos, tan necesitados de subvenciones, que la UE proporcionó hasta 2004, tienen otro defecto económico: para ser rentables necesitan un gran volumen de captura. Disponen de medios para llevarla a cabo: radares que detectan los bancos de peces, inmensas redes, cámaras frigoríficas donde almacenar toneladas de pescado... Lo que escasean son los caladeros donde desplegar su potencial. Por eso acuden al Índico. Como se pesca a lo grande, se capturan presas no deseadas. Según denuncia Greenpeace Internacional, al menos un cuarto de todas las criaturas marinas capturadas son arrojadas de vuelta al mar, muertas. Ballenas, delfines, albatros, tortugas, que en la industria reciben el nombre de capturas accesorias.
Lejos de elegir un camino de pesca sostenible, la ecuación del incremento del consumo, la escasez de pescado y el exceso de flota se ha solucionado arrendando espacios marítimos de terceros países. Estos ‘alquileres’ de Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) son llamados Acuerdos Bilaterales de Pesca. La Unión Europea afirma que su objetivo es “fomentar la pesca responsable y sostenible en aguas de países no pertenecientes a la UE y ofrecer a la flota europea acceso sólo a los recursos pesqueros allí excedentarios”. De fondo, el gran incremento del consumo. Según la FAO, el consumo de pescado por persona ha aumentado de una media de casi diez kilos en los años ’60 hasta los casi 16,5 kilos de 2005. Y, como todos los crecimientos, éste es dispar: en 2005 los africanos consumían nueve kilos anuales de media, frente a los 22 de la UE. En 1950 las capturas marítimas ascendían a 17 millones de toneladas; en 2007 ya eran más de 91 millones. En Europa se duplicó la captura de menos de seis millones de toneladas a más de 13,5 actualmente. En África en el mismo periodo se ha multiplicado por seis, pasando de poco más de un millón de toneladas de pescado capturado a unos siete millones. Y los datos de la FAO se quedan cortos, pues sólo atañen a la pesca declarada. Sin embargo, los Estados africanos no han multiplicado su capacidad de captura. Se estima que la flota mundial excede dos veces y media lo que realmente se puede pescar, que es cada vez menos.
Acuerdos
La UE consume mucho más pescado del que producen sus aguas, ya esquilmadas. Muchos países africanos no tiene el capital necesario para una explotación industrial de sus recursos marinos. La solución: alquilar el uso a la UE por precios irrisorios. Unos cinco años de pesca en Comores equivale a un piso de tamaño medio en el centro de Madrid.Caladeros
"(...) Aunque la captura de pulpo cayó de 35.000 toneladas en 1992 a sólo 20.000 en 1997, cuando en 1999 la UE negoció un nuevo acuerdo de pesca, exigió a Senegal que autorizara un aumento del 60% de las capturas", afirma el biólogo Alex Aguilar en el estudio Sobre pesca y migración en el África Subsahariana.Intervención
El 17 de noviembre la UE decidía prolongar un año más la operación Atalanta, con el despliegue de una veintena de barcos y 1.800 soldados. El Gobierno participa en Atalanta con un contingente de 250 militares a bordo de la Fragata Canarias, y en diciembre incorporará efectivos a la misión FINUL de Naciones Unidas en Líbano.
LAS PRINCIPALES COMPAÑÍAS PESQUERAS
Rianxeira en el Sáhara
"En Marruecos [en los territorios ocupados del Sáhara Occidental], por ejemplo, además de fabricar latas de sardinas, hacemos harina de pescado, extraemos Omega 3 del aceite de pescado", explicaba en 2008 el propio Jesús Alonso Fernández, presidente de Jealsa Rianxeira. Hoy su web no refleja su presencia en los territorios de la ex colonia española y no responden a las exigencias de WSRW. Eso sí, Bureau Veritas certificaba el 19 de noviembre el centro de Jialsa: “Societé Damsa (Laayoune, Marruecos)” de acuerdo a la norma ISO 14001:2004 de gestión ambiental.
¿Lo bueno sabe bien?
Además de pescar en caladeros de todo el continente, Pescanova tiene factorías propias en Namibia, Sudáfrica y Mozambique. Su estrategia se basa en establecer empresas mixtas en estos países con regulaciones ambientales, fiscales y laborales muy endebles, según Alberto Santos, de Alternmundo.org, Además del apoyo del Gobierno namibio, su gran socio en el país, ha contado con el apoyo de investigaciones públicas españoles para saber la situación de estos caladeros. En Mozambique ha conseguido en junio 250.000 ha de agua dulce para cultivar panga.
De Bermeo al mundo
"Somos bucaneros en nuestra forma de ser", afirmaba Juan Corrales en 2006 cuando se estrenaba en su cargo de consejero delegado de Garavilla, mucho más conocido por su marca comercial de Atún Isabel. Sus caladeros se centran en Argelia, Túnez, Egipto y cuenta con una planta en Agadir (Marruecos), aunque la sede se encuentra en una de los principales nodos comerciales del atún: Bermeo. En esta ciudad vasca también está Albacora, que cuenta en estos caladeros con 20 buques pesqueros, algunos de ellos construidos con la financiación de la propia UE.
Abusos laborales
Atún Calvo tiene faenando en aguas del Atlántico y del Índico ocho buques. Pero ninguna factoría en suelo africano, tras abandonar en 2009 una planta en los terrenos ocupados del Sáhara Occidental. La compañía ha sido denunciada en varias ocasiones por sus prácticas laborales, especialmente las implantadas en su sede de El Salvador. Por su parte, la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte reveló que cambiaba las banderas de conveniencia de sus barcos piratas, que cambian de bandera según les interesa para poder explotar a sus marineros.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Al-abordaje-de-los-caladeros.html
sábado, 28 de noviembre de 2009
Piratas somalíes: Una historia de buenos y malos
Por Santi Amador
Miércoles, 25 de Noviembre de 2009
Actualidad
En las últimas semanas los medios de comunicación nos han bombardeado con multitud de noticias sobre el Alakrana, el atunero vasco secuestrado en las aguas del Índico frente a las costas del fallido estado de Somalia. Pero todas mostraban un hilo común; los honrados pescadores españoles (aunque gran parte de la tripulación no era del Estado español) eran atacados por salvajes y bárbaros piratas somalíes que viven a cuerpo de rey a costa de atacar a los honradas transnacionales occidentales que pescan en sus aguas. En el presente artículo expondré que esta visión es parcial y totalmente interesada.
Segur Ibérica: desvelamos quién “vigila” los atuneros
Características físicas y historia reciente de Somalia
Somalia es un país situado en el denominado Cuerno de África, limitando por tierra con Etiopía y Kenia a su oeste y con el Océano Índico al este. Su clima es mayoritariamente desértico, limitando en gran medida la agricultura, lo que implica que una de sus mayores riquezas sean los ricos bancos pesqueros que existen cerca de sus costas Índicas.
Ya situados geográficamente, podemos entrar de forma somera en la historia reciente de este estado fallido. En principio no presenta grandes particularidades con respecto a cualquier estado africano, fue subyugado por Francia, Italia e Inglaterra, como cualquier país africano por las potencias occidentales. Somalia como tal surgió el 1 de julio de 1960 con la unión de la Somalilandia británica y la Somalia italiana. Su primer gobierno liderado por la Liga de Juventud Somalí duró hasta el año 1969 cuando Mohamed Siad Barre dio un golpe de estado y se instaló en el poder. En ese momento los países africanos recién independizados miraban bien a Occidente o en otros casos, a la URRS. Somalia se alió en ese momento con la URRS, que siempre obvió los desmanes de un régimen, que como la URRS, no era socialista, pero que presentaba una posición estratégica clave en la Guerra Fría.
La alianza con la URSS duró hasta que el régimen de Siad Barre entró en guerra con uno de sus vecinos, Etiopía, país al que apoyó la Unión Soviética frente a Somalia. Entonces es cuando Somalia empieza a mirar a Occidente. Más tarde dado el deterioro económico del país, surge en 1987 una oposición armada, que ya hacia 1990 convierte el estado en Somalia en algo residual. Dadas las condiciones de crisis, Barre huye del país. Como consecuencia del clima de crisis institucional y desgobierno, en los noventa se auto proclaman distintos estados en su seno como Somalilandia o Putlandia.
Ya en 1992 se produce la intervención imperialista de Estados Unidos con el pretexto de asistir a una población hambrienta, pero que escondía claramente la intención de controlar un país con unos recursos naturales valiosos y un situación estratégica clave. Pero fueron expulsados del país por la acción de la resistencia armada somalí.
Ya por el año 2000 distintas facciones somalíes acordaron la constitución de un estado burgués de derecho, algo que no resulto demasiado duradero, pues en el año 2006 volvieron a enfrentarse los somalíes entre sí, esta vez unos bajo la denominada ARPCT (Alianza por la Restauración de la Paz y Contra el Terrorismo) y otros integrados en la Unión de Tribunales Islámicos; ésta última llega a tomar Mogadiscio, la capital del país, pero el ejercito de Etiopía ayudado por las potencias occidentales fue recuperando terreno donde los islamistas eran fuertes.
Actualmente existe un gobierno transicional presidido desde enero de 2009 por un presidente antiguo miembro de la Unión de Tribunales Islámicos.
Contemplada la historia turbulenta, de enfrentamientos entre somalíes y de intervenciones extranjeras, no es de extrañar que Somalia o el intento de ésta sea uno de los países más pobres, ya no del mundo, sino del continente más empobrecido del mundo, África. La esperanza de vida no alcanza los 50 años y el analfabetismo se abate sobre el 94,8 % de su población, estimada en uno de los últimos censos (en 1975) en 6 millones de habitantes, estimándose la población actual en unos 15-20 millones.
Piratería
En vista al vacío de poder y el desgobierno existente desde finales de los 80 y primeros de los 90, las grandes empresas pesqueras de Occidente aprovecharon estas circunstancias para saquear los ricos recursos pesqueros somalíes y contaminar sus aguas (incluso a con contaminación radiactiva). Dado esta situación de abuso y saqueo colonial los pescadores somalíes se organizan para repeler a los saqueadores en la autodenominada “Guardia Costera Voluntaria de Somalia”, que reivindica el derecho de la utilización de los recursos marítimos somalíes por los que lo han explotado de forma sostenible desde siempre, los pescadores somalíes. Se puede decir que esta forma de resistencia es análoga a la surgida en otro lugar de África, en el delta del Níger, en el África occidental, donde desde hace años los habitantes de esta región han luchado saboteando oleoductos o secuestrando a directivos de petroleras, consiguiendo en muchos casos hacer frente al saqueo sin ninguna compensación de sus recursos naturales (petróleo principalmente) y la contaminación y muerte de sus aguas, enfrentándose a una brutal represión combinada de Shell y otras petroleras con el gobierno títere de Nigeria.
Éste es el origen de lo que en Occidente a bombo y platillo se ha denominado “piratería”, cuyas filas se nutren de jóvenes de zonas pobres (es decir, potencialmente, cualquier joven somalí, habitante de uno de los países que menos oportunidades brinda a sus habitantes del mundo) cuya única salida es abordar los barcos occidentales que esquilman el sustento potencial del que podrían vivir ellos.
En vista al conato de resistencia surgido en esta región africana, en primer lugar países con importantes flotas pesqueras como Francia, Panamá o Estados Unidos solicitan en 2008 permiso a las autoridades somalíes para luchas contra la piratería en aguas territoriales somalíes. Tal fenómenos intervencionista se ha visto acrecentado con la formación en 2007 del AFRICOM, plan militar estadounidense supuestamente creado para luchar contra el crimen y el terrorismo en África, pero que en realidad es una careta para controlar los recursos naturales africanos en provecho de las multinacionales norteamericanas. Todas estas agresiones no harán más que aumentar la rabia y la desesperación de grandes sectores de las poblaciones africanas, que muchas veces dará resultado a una resistencia activa.
Como hemos analizado el surgimiento de lo que en Occidente ha venido en llamarse piratería, no es más que el reflejo de la prepotencia y el imperialismo del Primer Mundo que alimenta la desesperación y la resistencia de las masas oprimidas del planeta. Como anticapitalistas y revolucionarios tenemos que estar con los oprimidos que luchan por dejar de serlo, nunca al lado de los intereses económicos de los países explotadores.
Santi Amador es militante de En Lucha.
Segur Ibérica: desvelamos quién “vigila” los atuneros
La empresa encargada de suministrar los mercenarios a los atuneros piratas del Índico, se llama Segur Ibérica.
Entre sus clientes podemos encontrar a la EMT, El Corte Inglés, ADIF, NISSAN, Telefónica, AENA, Grupo Santander, RTVE, FNAC, Antena 3, Gobierno de Cataluña o Gobierno de Cantabria. Igualmente algunas administraciones ministeriales y el propio PSOE. Del mismo modo, según otra información, está encargada de la vigilancia de la Dirección General de Amamento y material, del Ministerio de Defensa, por cuyo trabajo cobra 1,9 millones de euros al año.
Según las malas lenguas, entre sus accionistas principales se encuentra la eurodiputada Carmen Romero, casada con Felipe González. Es secretaria del Consejo de dicho sitio la prima de Esperanza Aguirre, Marta Gil de Biedma (según El Mundo).
Su adminsitrador es un tal José Luis Novales, ex inspector jefe de la comisaría de seguridad ciudadana, amigo de Francisco Granados, uno de los consejeros de Esperanza Aguirre (de quien se sospecha que está implicado en el espionaje de otros cargos del PP).
También se rumorean contactos de esta entidad con la extrema derecha española, lo que no sería de extrañar tratándose de una empresa de estas características.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Piratería 2.0
20-11-2009
Osvaldo Midore
Rebelión
Tras la feliz resolución del secuestro del atunero Alakrana, se acaba una odisea que podría catalogarse de vodevil, de no ser por la situación de angustia que, sin duda, habrán vivido los familiares y amigos de los marineros durante estos 47 días.
En nuestro país, hemos asistido a un nuevo pim pam pum jurídico, político y mediático donde, una vez más, hay quien ha visto la oportunidad perfecta para sacar rédito electoral a toda costa, aunque esa costa se encuentre a miles de millas y se juegue con la suerte de los pescadores.
Pero dejando a un lado las consideraciones nacionales, el caso Alakrana esconde un complejo tinglado internacional cuyo escenario no sólo se encuentra en las aguas del Índico.
Somalia es el perfecto ejemplo de lo que se denominan “estados fallidos”: sin un sistema político o jurídico efectivo ni sobre sus nacionales, ni mucho menos sobre su territorio, el país se encuentra fragmentado en pequeñas regiones controladas por señores de la guerra. Creado casi con tiralíneas a partir de distintos territorios coloniales italianos y británicos en 1960, Somalia lleva prácticamente 20 años en situación de guerra civil y luchas tribales, además de mantener un enquistado conflicto armado con su vecino, Etiopía, que ha llevado a la hambruna y la muerte a millones de personas. Los intentos de pacificación realizados por la ONU y EE.UU. fueron un sonoro fracaso (todos recordaremos en 1993 el episodio del derribo del Black Hawk). Es, además, el país con el mayor índice de mortandad infantil y de analfabetismo de toda África.
A primera vista, un territorio con semejante situación política y económica no parece el mejor lugar para que barcos de distinta nacionalidad faenen en sus costas. A no ser que eso sea precisamente lo que se busque: la ausencia de legalidad, con el fin de poder esquilmar los recursos pesqueros con toda impunidad. Somalia conserva en sus costas el mayor caladero de atún rojo del mundo, una especie muy cotizada y prácticamente extinguida en otras áreas como el Mediterráneo. Evidentemente, las técnicas de explotación pesquera que desarrollan los buques enviados a esta zona del Índico (incluidos los españoles), a buen seguro serían perseguidas por parte de las autoridades en cualquier otro país que contase con un gobierno y leyes efectivas.
Además, la situación geoestratégica de Somalia, en la encrucijada de las rutas marítimas de Oriente Medio y Asia, se convierte en un lugar perfecto -al no existir control medioambiental alguno-, para que cargueros, portacontenedores, y petroleros realicen tareas de limpieza de sus sentinas, contaminando las aguas territoriales somalíes con residuos de todo tipo, incluidos los radiactivos. Tras el tsunami de 2004, dichos residuos llegaron hasta la costa, emponzoñando las playas y los acuíferos, y provocando miles de afectados por intoxicaciones por sustancias químicas y radiactivas.
Así pues, en un país arrasado por la guerra, el hambre, y con sus recursos naturales expoliados o contaminados, parece comprensible que una forma “viable” de vida para la juventud somalí sea la piratería. Y, como ya sucediera meses atrás con el Playa de Baquio, la resolución del secuestro del Alakrana ha concluido con el pago de un rescate de 2,5 millones de euros, según las informaciones oficiales. Pero dicho pago no se ha abonado mediante una maleta repleta de billetes entregada directamente a los somalíes que se encuentran a bordo del buque, ni tampoco a sus cómplices en la costa. El pago del rescate se ha efectuado mediante una transferencia por internet a una cuenta en alguna exótica isla caribeña.
Resulta difícil imaginar a uno de estos piratas, que difícilmente habrán visto un ordenador en su vida, accediendo a los sistemas de banca electrónica y retirando dichos fondos para cobrar su botín. Por tanto, ¿dónde se encuentran realmente los piratas? ¿dentro o fuera del barco?
Según las informaciones publicadas, tan sólo el 50% del rescate quedaría como botín “en efectivo” en manos de los piratas. El otro 50% se destinará a financiar futuras acciones, y al pago de sobornos. ¿Qué clase de negocio lucrativo es este en el que tan sólo se cobra la mitad de los beneficios?. La respuesta es simple: los piratas no serían capaces de desarrollar su labor filibustera de no contar con una intrincada red cuyo núcleo no se encuentra en una chabola de Mogadiscio, sino en lujosos despachos de la City londinense.
Un informe de la inteligencia militar europea hecho público en mayo desvelaba que los piratas somalíes reciben información desde el Reino Unido, a través de teléfonos satelitales y sistemas GPS, sobre los barcos que pueden secuestrarse, sus nombres, sus rutas, sus cargas, y sus nacionalidades. Así sucedió, por ejemplo, con el intento de secuestro en marzo del atunero vasco Felipe Ruano. De no ser por esta sustanciosa información, resultaría imposible abordar cualquier embarcación en un área tan extensa como es el llamado “cuerno de África”; y menos con las embarcaciones que emplean los piratas, muchas de ellas simples cayucos.
Una vez se ha producido el secuestro, entran en juego bufetes de abogados y consultoras ubicadas en Londres (los mismos que previamente informaron a los piratas), que actúan como “negociadores” entre las empresas propietarias de los buques apresados, y sus captores. Evidentemente, esta negociación queda fuera del ámbito diplomático y no tiene carácter humanitario (salvar las vidas de los secuestrados), sino financiero (obtener una “comisión” según la cuantía del rescate).
Una vez llegado a un acuerdo, el pago se realiza en sucursales de bancos ingleses radicadas en paraísos fiscales de territorios británicos de ultramar y de la Commonwealth, como las Islas Caimán o la Isla de Jersey. Los “mediadores”, junto con las entidades bancarias, son los encargados de hacer llegar finalmente el dinero a los piratas. La ausencia de normativa legal respecto a las transacciones realizadas hacia estos territorios, el avance de las comunicaciones, y la connivencia entre la City británica y sus ex-colonias, hacen por tanto de la piratería del siglo XXI un negocio más que rentable.
¿Se habrá equivocado la Audiencia Nacional a la hora de encarcelar a los dos piratas somalíes? Si realmente se quiere erradicar la piratería sería más efectivo que, en vez de enviar fragatas al Índico a escoltar nuestros barcos (por cierto, ¿desde cuándo se emplea al ejército -que pagamos todos- para asegurar una actividad privada?), la Operación Atalanta se reconvirtiese en una redada a desarrollar en la capital londinense. Pues a la vista de los datos, parece lógico pensar que el 50% del botín del Alakrana que no han cobrado los piratas vaya a parar a estos “negociadores”, en concepto de información y blanqueo de capitales.
Son por tanto súbditos británicos los que, sin que ninguna autoridad inglesa -ni europea- tome cartas en el asunto, están empleando a jóvenes somalíes como brazo armado low cost, emulando así las mejores hazañas de Sir Francis Drake, o Edward Teach Barbanegra. Pero en estos nuevos tiempos, para llenarse los bolsillos los piratas no necesitan del beneplácito de su graciosa majestad: Les basta una conexión de ordenador, y la opacidad que les proporcionan los mercados financieros. Es la piratería versión 2.0.
Osvaldo Midore es miembro de ATTAC Andalucía.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Como era de esperar tras el pago del rescate a los "terroristas", la tripulación del "Alakrana" navega ya libre
Kaos. Izquierda a debate
18-11-2009
www.kaosenlared.net
La tripulación del "Alakrana" navega en libertad tras el pago del rescate a los piratas
Los 36 tripulantes del "Alakrana" y sus familiares cuentan ya las horas que les faltan para el reencuentro. La angustia terminó ayer a mediodía, después de que los insistentes rumores disparados por la mañana se confirmaran desde el atunero. "Sólo falta comprobar que el dinero es bueno", indicaban. Unos minutos más tarde, estaban libres 47 días después. Se había solucionado la parte económica del secuestro y se había encarrilado también la situación jurídica de los dos piratas encarcelados en Madrid.
GARA
BERMEO-. La explosión de alegría -mejor decir de alivio- se extendió rápidamente por localidades como Bermeo, Sestao, Bilbo, Ondarroa... toda Euskal Herria en general, porque el secuestro ha provocado una gran conmoción social. Familiares que han tenido que salir de su anonimato estos días para dar la voz de alarma -como María Ángeles Jimé- nez, esposa de Gaizka Iturbe- se mostraron agradecidos con todos: "Es un día superfeliz, pero ahora lo celebraremos de manera privada". El armador les había trasladado la buena noticia justo un minuto antes de que compareciera en Madrid el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero.
A su vez, los representantes institucionales y políticos destacaron al alimón la "entereza" de los familiares y su disposición a evitar declaraciones públicas en los últimos días del secuestro para dar margen a que el Ejecutivo español resolviera el problema que había creado.
Llamada desde la cárcel
El secuestro se alargó por la decisión del Gabinete Zapatero de traer a su territorio a dos de los presuntos secuestradores, y se ha solucionado también cuándo se ha desbloqueado el escollo jurídico consiguiente. Antes de que se produjera ayer la liberación del buque, se filtró un dato significativo: la llamada telefónica hecha por uno de los supuestos piratas, desde la prisión, a los compañeros que seguían en el "Alakrana".
Según un informe que elaboró la Policía española para el juez Santiago Pedraz, el viernes el preso Raageggesey Hassan Ajy telefoneó desde la cárcel de Soto del Real a alguno de sus supuestos secuestradores del barco para mantener una charla que se transcribe en folio y medio. En ella, Raageggesey le habría dicho a su interlocutor que "nuestra libertad está en vuestras manos". Tanto él como el otro encarcelado, Abdu Willy, serán juzgados en unos días, por un procedimiento extrarrápido, y existiría un acuerdo para que cumplan la condena posterior en Somalia.
La segunda parte de la solución era la económica. Agencias españolas se encargaron ayer de propagar que el precio del rescate es de 2,3 millones de euros y citan para ello a fuentes de los piratas, aunque otras versiones extraoficiales lo elevan a cerca de cuatro millones. Tanto en uno como en otro caso, son más de los dos millones de euros comprometidos al parecer hace una semanas, antes de que la liberación encallara por el conflicto de los dos encarcelados en Madrid. En ese momento, el capitán del barco confirmó que había acuerdo económico, y el Gobierno español también dio a entender que los secuestradores querían más dinero. De ambas afirmaciones se deduce que la decisión de traer a los piratas al Estado español ha encarecido el rescate, además de dilatarlo en el tiempo.
Camino a casa
Tras marcharse sus captores, el atunero puso su timón rumbo a las islas Seychelles, donde se cree que llegará en unas 40 ó 45 horas -es decir, a partir de la próxima madrugada-. En el caso del Playa de Bakio, necesitó tres días hasta alcanzar Puerto Victoria, donde fue recibido por autoridades españolas como el director general del Mar, Juan Carlos Martín, o el embajador español en Kenia, Juan Martín Cinto, que también ha participado en estas negociaciones.
Desde allí, un avión del Ejército español se encargará de traerlos a la Península, y la pesadilla habrá acabado por fin.
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Editorial Gara
Responsabilidad y negociación
El secuestro del «Alakrana» ha tenido el feliz desenlace que, tras 47 días, la mayoría de la sociedad vasca esperaba con creciente ansiedad: la liberación de la tripulación del atunero sana y salva. Finalmente, tanto los propios secuestrados como sus familiares y allegados pueden respirar con tranquilidad tras mes y medio de angustia, y después de haber vivido momentos de auténtica desesperación ante las inquietantes y confusas noticias que llegaban desde Somalia. Atrás queda la pesadilla y toca ahora saborear la satisfacción de poder volver a abrazar a quienes llegaron a temer, y mucho, por su vida.
Un temor que, lógicamente, comenzó el mismo día en el que los piratas abordaron el «Alakrana», pero que se intensificó cuando, de forma incomprensible y sin que se conociesen precedentes similares, el Gobierno español decidió capturar a dos de los secuestradores. Desde ese día, y hasta hace escasas fechas, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero no ha hecho otra cosa que dar palos de ciego, a cual más incoherente, exponiendo a la tripulación a un riesgo innecesario que, al final, se ha conjurado merced a lo que desde el principio se vislumbraba como la única salida: la negociación.
«El acuerdo entre nosotros y España parece satisfactorio», declaraba horas antes de la liberación uno de los portavoces de los secuestradores. No deja lugar a la duda: lo vistan como lo vistan, el Estado español ha negociado la salida a la crisis. Pero eso no borrará de la memoria que tanto el Gobierno como la Judicatura de Madrid han retardado inútil e irresponsablemente el momento de sentarse a dialogar con los representantes de los secuestradores, poniendo en peligro lo único realmente importante en el caso: la vida y la integridad física de los arrantzales. Han tenido que ser los familiares, desde su determinación y con una modélica actuación serena y responsable, quienes marcaran el camino a seguir, el camino de la negociación, el único viable y el que, a la postre, ha dado los frutos esperados.
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El Gobierno español se puso en jaque a sí mismo
Iñaki IRIONDO
Hasta tal punto ha sido desastrosa a actuación del Gobierno español que en lugar de poner en jaque a los piratas ha acabado generando una crisis interministerial, con informes clasificados de secretos volando por las redacciones de los principales medios de comunicación sin otra intención que la de señalar con el dedo acusica a la compañera o compañero de Consejo de Ministros, que respondía con un «y tú más». Es decir, lo más parecido a un patio de escuela. Un espectáculo divertido para verlo desde la barrera, de no ser porque había 36 hombres secuestrados en la costa de Somalia.
En medio de todo, por si fuera poco, apareció la Audiencia Nacional para, en una nota informativa inusual, dejar claro que su intervención fue en todo momento por orden del Gobierno, a través de la Abogacía del Estado.
En las últimas semanas, desde instancias más o menos cercanas a los responsables de todo este guirigay se ha responsabilizado a los medios de información de que el del «Alakrana» fuera el único secuestro «retransmitido en directo» de los muchos que todavía se mantienen en Somalia. El elemento diferenciador de este secuestro con respecto a otros, hay que aclararlo, no es la posición de los medios, sino que es el único en el que se ha detenido a dos secuestradores, convirtiéndolos así en parte de las negociaciones. Sirva como ejemplo lo acontecido en abril del año pasado en torno al secuestro del «Playa de Bakio». No sólo la liberación fue entonces mucho más rápida, sino que apenas hubo debate sobre la actuación gubernamental, ni siquiera en torno al pago del rescate.
Una y otra vez -la última ayer mismo- el Gobierno español ha asegurado que estaba «haciendo lo que tenía que hacer», por lo que pedía mutismo -incluso a los familiares de los secuestrados- y también confianza. Y lo cierto es que nadie abrió la boca en 33 días, durante los cuales el Ejecutivo de Zapatero mantuvo que la suerte de los dos somalíes detenidos no estaba formando parte de las nego- ciaciones, mientras en los tribunales se jugaba una partida de ping-pong con uno de ellos para saber si era mayor o menor de edad. Quien repase la hemeroteca verá que durante todo ese mes, las únicas noticias que se generaron alrededor del «Alakrana» fueron algunos datos sobre la tripulación al principio y después las relacionadas con el apresamiento, conducción y andanzas por los juzgados de los dos detenidos. Nada más.
Pero el 5 de noviembre los piratas dieron un golpe en la mesa a través de los corazones de los familiares de los secuestrados, demostrando una eficacia comunicativa y unos conocimientos de sociología moderna mucho más avanzados que los de los responsables gubernamentales. Madrid y Lakua quedaron desnudos ante los ojos de la opinión pública y sólo entonces comenzó a percibirse que ambos ejecutivos se tomaban en serio esta negociación. Y en diez días la liberación ha sido posible. El dinero, lo dijo en su día el armador y lo corroboraron las familias, nunca ha sido un problema. El problema ha sido el Gobierno.
TERRORISTA: QUIEN PROVOCA TEMOR Y/O ATACA A PERSONAS INOCENTES NO IMPLICADAS EN UN CONFLICTO POLÍTICO O MILITAR
viernes, 6 de noviembre de 2009
El Alakrana y sus tristes alternativas: piratas o políticos
Correo Tortuga
Julio Ortega Fraile
6 de noviembre de 2009
Nosotros no somos unos expertos en relaciones internacionales, tampoco pertenecemos al Cuerpo Diplomático y nada tenemos de estrategas militares, no ejercemos de Ministro ni de Juez, pero todo eso es irrelevante porque somos seres humanos, conocemos la diferencia entre los términos "proximidad" y "ausencia" y también la que existe entre "vida" y "muerte".
Con eso nos basta para poder opinar acerca de lo que está ocurriendo con el secuestro de los pescadores del Alakrana, pero es que además, vivimos en un Pueblo en el que la mayoría de los hombres pasan sus días y sus noches en el mar y algo sabemos de lo que eso significa. Conocemos el dolor quedo y resignado de nuestra vecina, una mujer casi anciana que perdió en el océano a su marido y a su hermano, a éste último no pudo ni enterrarlo porque su cuerpo jamás apareció. Una señora que sigue llorando a ambos mientras en cada marea, tiene que despedir a su hijo con una sonrisa forzada en la boca y lágrimas silenciosas en sus ojos, viendo cómo se adentra en las mismas aguas que le arrebataron a los suyos y preguntándose si a éste se lo devolverán también en una caja de zinc, o ni tan siquiera eso.
Los responsables políticos, a los que les gustaría que su mandato estuviese jalonado tan solo de celebraciones, de inauguraciones y de acuerdos con el resto de interlocutores sociales, de vez en cuando se encuentran con "marrones" como éste, en el que no está en juego una candidatura olímpica, ni la conmemoración del aniversario de cualquier acontecimiento histórico y tampoco, el hacerse la foto dándole la mano a un Monarca al que por cierto, nada le hemos oído decir sobre la angustiosa situación que están viviendo los tripulantes del pesquero, la seguridad en Palacio les convierte en ajenos a ese riesgo. En esta ocasión, de su gestión depende que unos hombres sean ejecutados o que regresen a sus casas, al lado de aquellos para los que cada minuto de su existencia se ha convertido en una espera angustiosa, y reventados moral y físicamente por la incertidumbre de un futuro que lamentablemente, está en manos de otros.
Y decimos lamentablemente, porque estos otros, los que disponen de la capacidad para tomar decisiones al respecto, no tienen a su padre o a su hijo embarcados en el Alakrana. Ojalá fuese así, cómo nos gustaría que algún alto cargo político de este País, supiese lo que es hablar un minuto por el teléfono con su hermano cuando los piratas así lo permitiesen porque éste, formase parte de los secuestrados. Estamos convencidos de que de ser esas las circunstancias, en este momento no habría tres marineros apresados en tierra y viendo cómo se va agotando el plazo para ser asesinados si no se atiende al requerimiento de sus captores.
Éstos solicitan que los dos piratas que permanecen en España a la espera de ser juzgados les sean entregados. Señores del Gobierno, Señores Jueces, nosotros comprendemos que resulta muy difícil admitir una derrota y más cuando como en su caso, están bastante endiosados en razón de sus cargos. Pero no les queda más remedio que admitirlo: este asunto se les ha escapado de las manos, los secuestradores somalíes, por muy delincuentes que sean, les han echado un pulso y ustedes lo están perdiendo. Sus nudillos están a punto de tocar con la mesa y cuando eso ocurra, lo espantoso es que los cuerpos de unos hombres también tocarán la tierra sin que exista, a partir de ese instante, la opción de rectificar.
Si la amenaza se cumple ya les vemos venir: declaraciones solemnes de dolor, sus condolencias a las familias con el rostro muy compungido, trajes oscuros en las comparecencias públicas para informar sobre lo acontecido, la promesa firme de encontrar y juzgar a los responsables del crimen y claro, una indemnización económica a sus deudos para como siempre, restañar las heridas de los muertos y de los vivos con monedas. Pero no es así, claro que no, porque no hay billetes que puedan devolver la vida a quien se la arrebataron de un disparo en la cabeza o cortándole el cuello de un machetazo, ni tampoco que cicatricen la desesperación y la rabia infinita por haber perdido para siempre a un ser querido, sabiendo que su muerte era un hecho anunciado y que se pudo haber evitado.
Pero Ustedes, en el colmo de la infamia y de la indignidad, nos explican que la entrega de los piratas retenidos en España a un tercer País, supondría el inicio de un proceso muy complicado y largo. ¿De verdad pretenden que eso nos valga como excusa?, ¿se han vuelto locos o es que su desprecio por los ciudadanos es ya una cuestión patológica?. Esos hombres van a morir si no entregan inmediatamente a esas dos personas y nos trae sin cuidado si eso significa sentar un precedente - no sería la primera vez que atienden a las exigencias de unos malhechores, aunque no lo admitan públicamente, ni tampoco en la que se saltan la ley para lograr un fin - pero sin llegar a eso, las normas están redactadas por hombres y no son inmutables, al igual que tampoco lo son sus sueldos. Y eso es lo único que importa ahora; si es necesario modificar la legislación, háganlo, si tienen que violar la reglamentación, pues la violan, si es obligatorio saltarse trámites, se los saltan, pero dejen de jugar a los dados porque esto no son amarracos, están apostando con vidas. Y si su preocupación es tan sincera como aseguran ante las cámaras, pueden proponer un trueque a los piratas e intercambiar a treinta y seis políticos de primera fila por los otros tantos pescadores que permanecen como rehenes. Ya veríamos si en ese caso, las normas, los plazos y los entramados legales, son tan sagrados como predican en este momento.
Continuamente, vemos salir de las cárceles españolas a criminales con condenas firmes por asuntos muy graves; normalmente son individuos que entraron en prisión con trajes muy caros y a los que a su salida, les aguardan vehículos de alta gama con los cristales tintados para llevárselos, dentro de los cuales les espera un abogado de minutas millonarias cuya "habilidad jurídica", consiguió librarles del cumplimiento de la condena íntegra. Así que no nos vengan ahora con remilgos ni con formalismos, nos da exactamente igual que esos dos piratas no sean encarcelados en nuestro País, por nosotros como si al llegar a Somalia los reciben como héroes nacionales, porque en estos instantes, la vida de esos marineros está por encima de sus Señorías (sean jueces o diputados), y lo que tienen que hacer, es reconocer errores y establecer las medidas adecuadas para que en el futuro, no nos veamos inmersos en una tragedia como esta.
Esperamos que no ocurra, pero si uno solo de los tripulantes del Alakrana regresa cadáver a España, para nosotros, y esperamos que para muchos ciudadanos, Ustedes serán los únicos responsables y como tales, exigiríamos su inmediato procesamiento y entrada en prisión. Hemos visto a pilotos ser condenados, por tomar una decisión aparentemente equivocada y poner en peligro la vida de los pasajeros. Qué está pasando aquí, ¿que los políticos son la casta intocable?. Cobran y mucho por hacer no bastante poco, pero si bastante mal, así que lo justo es que si su negligencia, su soberbia y su estupidez deja viudas y huérfanos, a Ustedes tampoco les puedan tener en casa su mujer, su marido o sus hijos y deban de ir a visitarles a la prisión. Y no se quejen, porque les quedarían los vis a vis, que con los muertos, es imposible comunicarse.
Pilar Izquierdo Teruel
Julio Ortega Fraile
El atún y los piratas
Daniel Mansilla
Rebelión/www.attacmallorca.es
En el esquizofrénico mundo en el que vivimos es tal la cantidad y la mala calidad de información que recibimos a diario (salvo excepciones) que pocas veces recordamos lo visto o leído mas allá de los 3 o 4 días, y menos aún relacionamos unas informaciones con otras (y eso seguramente a alguien le conviene que así sea). Miles de imágenes, sonidos, sensaciones se van acumulando en algunas partes de nuestro cerebro sin conexión y pareciera que sin ninguna lógica.
Hace unos pocos días varias de esas imágenes se agruparon en mi cabeza y tomé una importante decisión que me trajo hasta problemas familiares. Decidí no comer atún por el resto de mi vida, o por lo menos hasta que me garanticen que el mismo ni es fruto del saqueo de mares lejanos, ni está contaminado con desperdicios altamente contaminantes.
El motivo que provocó semejante revelación en mi cabeza fue que mi pareja iba a preparar para la cena unos espaguetis con salsa de tomates y atún. Entonces se juntaron en mi cabeza, la interminable guerra civil en Somalia, el tsunami que afectó al Océano Indico a fines del 2004, los barcos que tiran clandestinamente residuos tóxicos, radiactivos, etc. al mar, los piratas, los barcos y aviones de la OTAN y los atuneros.
Recordé que cuando se produjo el tsunami a fines del 2004, una de las cosas que mas me afectó (aparte de la tragedia misma), fue que en las costas somalíes miles de personas fueron afectadas por problemas de salud como: infecciones agudas del aparato respiratorio, tos severa, sangrado por la boca, hemorragias abdominales, reacciones cutáneas e incluso “muerte súbita”, síntomas idénticos a los de la intoxicación por sustancias químicas o radiactivas (1).
Un informe elaborado por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), recordaba que Somalia es uno de los muchos países catalogados como ‘menos avanzados’ cuyas costas se han convertido en vertederos para residuos tóxicos y radiactivos, en este caso debido a la guerra civil y a la práctica inexistencia de estructuras administrativas en las últimas décadas. El tsunami convulsionó las aguas cercanas a las costas somalíes y contaminó las playas, los acuíferos, etc., etc., etc. Hace aproximadamente un mes salía otra nota en un medio alternativo que volvía a hablar de los barcos de muchas nacionalidades que descargan desperdicios radiactivos y tóxicos, plomo, cadmio, etc. en los mares somalíes.
Todos sabemos que en Somalia hace años que no hay un gobierno legítimo, vive en una permanente guerra civil, y que el gobierno reconocido por la ONU solo gobierna en la capital y el resto del país es territorio de distintos clanes y de territorios autónomos sin reconocimiento internacional (Somaliland, Puntland, etc.) (2).
En las aguas territoriales somalíes reina el mismo caos que en tierra y nadie creería la historia de que alguna de las potencias que pescan en sus aguas tiene alguna autorización para hacerlo y si la tuviesen sería otorgada por un gobierno de tan dudosa legitimidad que daría risa. Bien, hace unos días leí un artículo que hablaba de los pescadores somalíes convertidos en piratas (en Somalia es mas fácil comprar armas que un kilo de arroz) al verse agotados sus bancos de pescado y al no contar con fuerzas gubernamentales que protejan sus zonas de pesca (3) (4). Así como los pescadores senegaleses al ver arrasados sus bancos de pesca, ven en el negocio de los cayucos una salida económica, los somalíes ven en la piratería una alternativa de vida.
Otros artículos hablaban de mercenarios británicos entre los piratas y de rescates pagados en Londres (5). Y también ahora se pide que haya seguridad privada armada con armas largas en los atuneros (me recuerda a la privatización de la guerra que está llevando adelante USA), ya hay empresas que se están preparando para el negocio (6).
Recordemos que los barcos que pescan en esos mares pertenecen a empresas privadas y que la protección que se les está dando por parte de los Estados la pagamos entre todos los ciudadanos. Incluso muchos de esos barcos tiene banderas de conveniencia para no pagar impuestos a sus respectivos países.
Y a todo esto, la OTAN sale a la caza de los temibles piratas para defender el saqueo de nuestros atuneros.
No sé, tanta información, tanta duda, tanta posible mentira, me vuelve a confundir, y la revelación se me esfuma, pero igualmente a pesar de que mi pareja me deje de hablar por un mes y medio, no vuelvo a comer atún, por lo menos hasta que no pueda confirmar que no proviene de las aguas saqueadas y contaminadas de Somalia.
Daniel Mansilla es miembro de ATTAC Mallorca.
Notas:(1) http://www.lukor.com/not-por/0503/16191413.htm(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Somalia(3) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92604(4) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84216(5) http://www.mundoarabe.org/somalia_piratas.htm(6) http://servigilantedeseguridad.blogspot.com/2009/03/seguridad-privada-contra-ataques-pirata.html
Familiares y pescadores secuestrados en Somalia critican la gestión del gobierno español y le acusan de engañar a la opinión pública
Acusan a la ministra Chacón de desentenderse de ellos y de mentir
Jueves.5 de noviembre de 2009
Expertos cuestionan la actuación del Ministerio de Defensa en el secuestro del Alakrana
Es la opinión de buena parte de expertos, que desde el primer momento lamentaron la detención de los dos piratas por "complicar más las cosas, lejos de facilitarlas". - Jueves.5 de noviembre de 2009
Los familiares de los secuestrados exigen que se libere a los piratas detenidos en España y que se descarte la operación militar
Han denunciado que en toda la jornada de ayer ninguna institución se puso en contacto con ellos y que, al intentar ellos llamar, fueron ignorados.
Sábado.7 de noviembre de 2009
"Las familias hemos comprobado que el Gobierno nos miente, nos han cerrado la boca en todo momento amenazándonos con que entorpecíamos las negociaciones y diciendo que era sólo cuestión de dinero", denuncia María Ángeles Jiménez. "A mí me telefoneó una persona de Madrid tras una carta que publiqué en El Correo y me dijo que me estuviera calladita, que estaba entorpeciendo las negociaciones. Eso era una amenaza velada porque me dijo ’yo no te he llamado’".
"El Gobierno os está engañando"
María Ángeles Jiménez, esposa de uno de los marineros del ’Alakrana’, ha confirmado a ’Espejo Público’ que los piratas "han bajado a tres tripulantes del barco". Su marido le ha asegurado: "El Gobierno os está engañando. La entrega de los piratas detenidos es condición principal en las negociaciones".
Jiménez ha precisado que, según sus noticias, los clanes familiares de los piratas han subido al barco y son ellos mismos los que han desembarcado a los rehenes.
Ha afirmado que la empresa del barco le ha comunicado telefónicamente la situación y el traslado de los tres marineros a Somalia. La mujer ha denunciado la falta de información por parte del Ministerio de Defensa.
De boca de los marineros, Jiménez ha denunciado que "el Gobierno español está desoyendo la condición primordial de la negociación que es que se devuelva a los dos somalíes detenidos".
Duras críticas al Gobierno
Silvia Albés, esposa de otro de los marineros, también ha denunciado la labor de Defensa en el caso del secuestro: "La ministra Chacón nunca se ha puesto en contacto conmigo. El Gobierno nos tiene abandonas. Es mentira que nos están llamando todos los días. Sólo nos llama el Secretario General del Mar, pero no todos los días".
"La solución ya la sabemos todos: soltar a estas dos personas que se han traído a España (por los dos piratas arrestados). Han cometido un error, que lo solucionen ya", ha denunciado la mujer de uno de los secuestrados.
Además, ha confirmado que "la situación del barco era muy tensa, que tenían a los pescadores aislados uno por uno y que estaban sin agua potable". "Mi marido estaba muy triste, estaba llorando", ha explicado Albés.
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ordenó ayer el ingreso en prisión del joven pirata somalí ’Abdu Willy’, detenido por participar en el secuestro del atunero.
Onda Cero
Los piratas amenazan con matar a los tripulantes desembarcados dentro de tres días
TRES SECUESTRADOS SON TRASLADADOS A SOMALIA
Un marinero del Alakrana a su mujer: "El Gobierno os está mintiendo"
Familiares de los marineros del ’Alakrana’ cargan contra la gestión de la crisis del Gobierno
"Esto no es broma, ¿qué queremos, una masacre?", se preguntan las familias de los secuestrados, que exigen una intervención enérgica e inmediata.
Madrid. (Agencias).- La paciencia de los familias de los tripulantes del Alakrana se ha agotado. Tras conocer esta mañana por boca de los propios secuestrados que tres de ellos han sido llevados a tierra por los piratas, algunos familiares han explotado y exigen al Gobierno un giro de timón inmediato en la gestión de la crisis.
María Ángeles Jiménez, esposa del marinero Gaizka Iturbe, ha afirmado que la empresa armadora del atunero secuestrado "no ha puesto ninguna traba económica" para solucionar el secuestro y que es el Gobierno "el que no hace su trabajo" para conseguir la liberación de los 36 tripulantes retenidos desde el 2 de octubre.
En declaraciones a los medios de comunicación, dijo que su marido le ha confirmado por teléfono que los piratas han llevado a tres marineros a tierra y que "van a seguir bajando uno a uno al resto" si el Gobierno no envía a Somalia a los dos piratas detenidos por las autoridades españoles, cuya liberación exigen sus cabecillas desde el pesquero vasco.
Explicó que sobre las 09.20 horas recibió la llamada de su marido para informarle de la situación. "Cari, atiéndeme que lo que te voy a decir es muy grave, es muy importante. El Gobierno os está mintiendo, no está haciendo caso de la condición primordial que se ha puesto en la mesa de negociación, y es la siguiente, que los dos somalíes vuelvan a Somalia", fueron las palabras de su marido, según relató.
Se mostró indignada e insistió en que "el Gobierno no está haciendo caso de lo que tiene que hacer caso: que la condición primordial para la liberación y para que a nuestros maridos no les pase nada es que esos dos piratas vuelvan".
"Las familias hemos comprobado que el Gobierno nos miente, nos han cerrado la boca en todo momento amenazándonos con que entorpecíamos las negociaciones y diciendo que era sólo cuestión de dinero", denuncia María Ángeles Jiménez. "A mí me telefoneó una persona de Madrid tras una carta que publiqué en El Correo y me dijo que me estuviera calladita, que estaba entorpeciendo las negociaciones. Eso era una amenaza velada porque me dijo ’yo no te he llamado’".
Preguntada por si conoce la situación en la que se encuentran dentro del barco y si tienen agua potable, dijo que los marineros están "hacinados a punta de Kalashnikov" y que escasean los alimentos. "Esto no es broma. ¿Qué queremos, una masacre?".
"¿Qué más hace falta para que se muevan?"
También Silvia Albés, esposa del marinero Pablo Costas, habló del miedo que sienten los retenidos y denunció que la ministra de Defensa, Carme Chacón, no ha llamado "ni una vez" a las familias. "¿Qué más hace falta en este país para que se muevan?". Albés se pronunció así en declaraciones a Onda Cero poco después de alertar en otra entrevista radiofónica que una granada había sido lanzada en las cercanías del pesquero.
Explicó que los secuestrados desconocen la identidad de sus compañeros trasladados porque "los tienen separados" y dijo que su marido le transmitió que lo están pasando muy mal. "No tienen agua potable, estaba llorando y tiene mucho miedo porque han tirado granadas en señal de aviso a las fragatas [...] Como sigan así van a morir todos".
Muy dolida con Carme Chacón, se refirió a la entrevista que esta mañana mantuvo en Telecinco. "Acaba de hablar ahora mismo la ministra Chacón y he intentado entrar en antena para hablar con ella. No me han dejado entrar. Sus razones tendrá para no querer escucharnos".
Para el hermano de Pablo Costas, Antonio, integrante la tripulación del Alakrana que no embarcó con sus compañeros, "esta situación ya ha llegado a su límite" y es necesaria una intervención rápida. "Queremos que los saquen de allí inmediatamente. Que el Gobierno se deje de decir mentiras y tonterías, y que haga lo que tiene que hacer".
Expertos cuestionan la actuación del Ministerio de Defensa en el secuestro del Alakrana
Es la opinión de buena parte de expertos, que desde el primer momento lamentaron la detención de los dos piratas por "complicar más las cosas, lejos de facilitarlas". - Jueves.5 de noviembre de 2009 -
El Mundo
Los expertos ven en un ’callejón sin salida’ el secuestro del ’Alakrana’
"El ’Alakrana’ permanecerá secuestrado mucho tiempo; hasta siempre si España no devuelve a los dos piratas detenidos". Es la rotunda opinión de fuentes conocedoras del tema, que desde el primer momento del secuestro -del que se cumplen 35 días- aseguraron a ELMUNDO.es que el caso del pesquero vasco entró "en un callejón sin salida" con la detención por parte de las Fuerzas Armadas españolas de dos de los piratas que participaron en el secuestro en aguas del Océano Índico.
Sobre el traslado a tierra somalí de tres marineros, las mismas fuentes aseguran que se trata de "un mecanismo de defensa" de los corsarios para añadir más presión a todas las partes. "Los piratas no entregarán a los secuestrados a las familias. Si lo hicieran, perderían el control de la situación y además no tienen sentido deshacerse de tres secuestrados por lo que pueden pedir dinero", agrega el experto en piratería, con contactos en el sur de Somalia, la zona más peligrosa del país que además se ha convertido en la cuna de los asaltadores de buques. "Simplemente, no entra en la lógica de la negociación. Además, nunca antes lo han hecho", zanjó el conocedor del tema.
"Los ajustes de cuentas y las deudas de sangre son parte sustancial de la cultura somalí. Para ellos es normal saldar cuentas atacando a la persona que les ha agredido u ofendido. Por eso, amenazan con entregar a los secuestrados a las familias de los detenidos en España, pero no van a hacerlo", apuntó el experto en la que se ha convertido en la actividad más lucrativa de Somalia, que explicó que "aunque no lo parezca, los piratas tienen códigos de conducta racionales" y "siguen un proceso".
"No darán su brazo a torcer, pidieron la entrega de los dos detenidos y no aflojarán hasta conseguirlo, es una cuestión de orgullo", señaló el experto consultado, que prefiere guardar el anonimato para no ser acusado de interferir en el proceso.
"Separar a los tripulantes del barco es una técnica habitual de los piratas», indicaron asimismo fuentes conocedoras de la materia en Nairobi. "Los piratas amenazan con matar a los tripulantes que están en tierra si las fuerzas navales atacan al barco", agregaron, para después señalar que se trata de una técnica muy habitual desde que se ha intensificado la presencia militar internacional.
El caso del ’Alakrana’ podría haberse resuelto "en dos semanas". Es la opinión de buena parte de expertos, que desde el primer momento lamentaron la detención de los dos piratas por "complicar más las cosas, lejos de facilitarlas". Ahora no parece haber visos de avances por ninguna parte.
Además, fuentes cercanas a la negociación indican a ELMUNDO.es que hubo un cambio de negociador -el mediador entre el armador y el Gobierno y los piratas- porque éstos no se fiaban de los primeros.
Según otra fuente que ha participado en la negociación de anteriores rescates, un comunicado oficial del Gobierno español prometiendo que no atacará el navío retenido ayudaría a calmar los ánimos y a encauzar la negociación.
Los familiares de los secuestrados exigen que se libere a los piratas detenidos en España y que se descarte la operación militar
Han denunciado que en toda la jornada de ayer ninguna institución se puso en contacto con ellos y que, al intentar ellos llamar, fueron ignorados. - Sábado.7 de noviembre de 2009
Han convocado una concentración para hoy en Bermeo.
ELPAÍS.com
Los familiares del atunero vasco Alakrana secuestrado en Somalia han pedido que se libere a los dos piratas somalíes detenidos por la Armada en aguas del Índico y trasladados a España para ser juzgados, tal y como reivindicaron ayer los jefes tribales en las llamadas telefónicas que realizaron los marineros retenidos. Además, han pedido que se "descarte" la opción militar y se opte por una solución pacífica. Los familiares han convocado una concentración para mañana en Bermeo (Vizcaya) para reclamar "el apoyo y la solidaridad de la sociedad".
En un comunicado leído ante los medios, las familias aseguran que "desde el principio consideramos que la detención iba a complicar el rescate" lo que, en su opinión, "ahora se ha demostrado". En el texto leído han querido expresar públicamente su "desesperación e impotencia" tras las llamadas de ayer en las que los marinos pedían ayuda "con un tono de voz que delataba angustia por sus vidas". "Solo quedan dos días," han asegurado, en referencia a las amenazas lanzadas por los piratas, "que el Gobierno se ponga a trabajar". Además, han denunciado que en toda la jornada de ayer ninguna institución se puso en contacto con ellos y que, al intentar ellos llamar, fueron ignorados.
Por último, han "solicitado al conjunto de la sociedad y de los partidos su solidaridad y adhesión a sus exigencias", aunque han exigido que no se politice el secuestro. Para reclamar ese apoyo social, han convocado una concentración a las 12:00 en el puerto viejo de la localidad vizcaína de Bermeo, donde tiene su sede la empresa armadora del atunero. El Gobierno ha respondido por boca de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha asegurado que el Ejecutivo trabaja "desde el primer día" en la solución de la crisis. Una solución que pasa, por encima de todo, por asegurar la integridad de los marineros secuestrados. "El gobierno ha tenido siempre criterio y estrategia", ha respondido.
De la Vega no ha confirmado nada sobre la posibilidad de liberar a los dos piratas detenidos en España y ha recalcado que es su obligación "defender la legalidad", aunque ha pedido "prudencia" a los familiares. Por su parte, el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, ha dicho que la situación de los dos piratas somalíes detenidos y puestos a disposición de la Justicia española "no es negociable". Méndez ha afirmado en una entrevista en RNE que el Gobierno es "consciente" de que los secuestradores del Alakrana pretenden "crear dramatismo y confusión" para presionar, pero que es necesario actuar "con mucha prudencia y mucha firmeza".
Además, el secretario de Estado de Defensa cree que los secuestradores tienen "un interés económico" y que lo que quieren es "obtener su botín", aunque ha reconocido que hay que analizar "cualquier supuesto". Méndez no ha descartado una intervención militar y ha dicho que, en caso de ser necesaria, todas las operaciones están "estudiadas y calculadas".
Enfrentamiento político
Pese a este llamamiento en las últimas horas la politización del secuestro se ha convertido en un hecho. Hoy mismo, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha asegurado que el Gobierno ha "distraído" a la sociedad con los análisis para determinar la edad del pirata detenido, Abdu Willy. Además, ha acusado al Ejecutivo de empezar "a moverse" ahora y se ha preguntado qué ha estado haciendo "todo este tiempo".
González Pons, por otro lado, ha reconocido que "es muy difícil" sacar de España a los dos piratas, algo que ha confirmado el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez.
Por otro lado, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha enmendado la plana al propio González Pons y a Soraya Sáenz de Santamaría y asegurado que no es momento de criticar al Gobierno sino que hay que "tener altura de miras" porque "los responsables de este secuestro sólo son los piratas somalíes".
Diario El País