Los niños se encuentran en el centro SOS Village muy asustados ante el trauma vivido durante la noche de este viernes. (Foto: EFE)
Los niños se encuentran en el centro SOS Village muy asustados ante el trauma vivido durante la noche de este viernes. (Foto: EFE)
Ante la tragedia vivida en Haití desde el pasado 12 de enero, los niños son vulnerables de secuestros y pérdidas. (Foto: AFP)
Ante la tragedia vivida en Haití desde el pasado 12 de enero, los niños son vulnerables de secuestros y pérdidas. (Foto: AFP)
La policía haitiana mantiene detenidos a los diez estadounidenses que intentaron secuestrar a los menores; mientras que los ministros deploraron el hecho al reclamar que ''no pueden aprovechar así nuestra desgracia''.
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La directora regional de la organización no gubernamental SOS Village, Patricia Vargas, informó este domingo que funcionarios del Instituto de Bienestar Social haitiano confirmaron que la mayoría de los 33 niños que un grupo de estadounidenses intentaron sacar ilegalmente de Haití, tienen familiares sobrevivientes del sismo del pasado 12 de enero.
Vargas, la costarricense encargada para Centroamérica, México y el Caribe de este centro con presencia en 137 países, señaló que durante la conversación que mantuvo con el responsable del instituto, éste indicó que algunos de los niños "dicen que sus padres están vivos, y algunos dieron una dirección y números de teléfono".
"No se pueden dar las identidades de ninguno de los menores por razones legales", acotó la directora de SOS Village.
La policía haitiana mantiene a los diez estadounidenses, miembros de la organización cristiana New Life Children's Refuge (Refugio para la nueva vida de los niños), detenidos bajo cargos de tráfico de niños, luego que intentaran abandonar el país caribeño con 33 menores haitianos sin ningún documento apropiado.
Al respecto, la ministra de Cultura y Comunicaciones de Haití, Marie-Laurence Jocelyn Lassegue, explicó que los ciudadanos estadounidenses detenidos trataron de cruzar a la República Dominicana con los niños, cuyas edades van de los dos meses a los 12 y 14 años, durante la noche de este viernes.
"No pueden aprovechar así nuestra desgracia", deploró la ministra haitiana al indicar que la policía fronteriza "vio un bus con muchos niños. Treinta y tres niños. Cuando le pedimos los documentos por estos menores no tenían ningún tipo de documento".
Una de las detenidas del grupo cristiano de Idaho (noroeste de Estados Unidos) justificó la acción ante algunos medios estadounidenses al decir que con ello se proponían luchar contra el tráfico de niños y que su intención era sólo ayudarlos.
"Vista la situación caótica en la que el gobierno (haitiano) se encuentra en este momento, queríamos hacer simplemente lo que nos parecía justo", añadió.
En el sitio web de la asociación cristiana que intentó robar a los niños haitianos, se puede leer su credo: "Salvar a los huérfanos abandonados en las calles, hospitales y orfanatos en ruinas" y, allí, el grupo invita a "rezar para que Dios siga brindándoles los favores del gobierno de República Dominicana permitiéndoles llevar la mayor cantidad posible de huérfanos".
El sitio indica que para refugiar de forma provisional a los menores haitianos, el grupo había reservado un hotel de 45 habitaciones.
El ministro de Asunto Social y Trabajo, Yves Christallin, afirmó por su parte que la acción "es un robo, no es una adopción" y precisó que "para abandonar Haití un niño necesita una autorización del Instituto de Bienestar Social, que se ocupa de los casos de adopción".
Los ciudadanos estadounidenses han sido remitidos a la justicia y permanecían detenidos en la dirección central de la policía judicial, en Puerto Príncipe, con dos presuntos cómplices haitianos, dijo el director general de la policía, Mario Andresol.
"Aun cuando teníamos elementos para sospechar que esto estaba pasando en Haití tras el terremoto, es un shock", dijo Georg Willeit, encargado de mostrar el centro SOS Village y controlar que ninguna persona ajena al lugar haga preguntas a estos niños, al agregar que "varios de ellos estaban muy asustados anoche".
Willeit indicó que una bebé rescatada de este grupo de 33 menores "tiene problemas para comer, no sabe hacerlo, y tuvo deshidratación" antes de llegar al centro donde fue atendida por los médicos de SOS Village.
Algunos voluntarios del centro informaron que después del devastador terremoto del pasado 12 de enero, varios padres se han acercado con fotos a la sede de SOS preguntando por el destino de sus hijos.
Las organizaciones civiles que se encuentran en Puerto Príncipe prestando ayuda humanitaria han reportado que decenas de niños de todas las edades se encuentran en las calles, a veces descuidados un rato de la mirada de sus padres quienes, por estos días saltan de un lugar a otro en busca de cualquier donación de comida, agua o carpas.
Numerosos niños han sido adoptados desde el sismo que devastó a Haití el 12 de enero pasado y que dejó un saldo de 170 mil muertos y más de un millón de personas sin hogar.
El gobierno haitiano resaltó que las diligencias para la adopción de los niños deben ser realizadas bajo las respectivas leyes creadas para ello, luego que se demuestre que los niños quedaron sin ningún familiar en el país.
En ese sentido, España ofreció a las autoridades haitianas un sistema de identificación genética que permitiría luchar con los traficantes de menores, la gran amenaza que afronta una nación humillada por la miseria.
lunes, 1 de febrero de 2010
Niños que estadounidenses intentaron sacar ilegalmente de Haití tienen familia
viernes, 16 de octubre de 2009
El robo de niños para darlos en adopción continuó hasta los años ‘80 en el Estado español.
"La madre biológica entraba por un lado y la adoptiva salía con un bebé por otro"
Algo que comenzó con una motivación política se convirtió en un negocio movido por curas, monjas y médicos. Algunos de ellos aún vivos.
María José Esteso Poves / Madrid
Jueves 15 de octubre de 2009.
Foto: Cedida por el Archivo de Internos de Auxilio Social.
Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia". Como una película en blanco y negro lo relata Cruz Martínez, quien fue presidenta de Derecho a Saber (ANDAS), una asociación que destapó el robo de niños durante el Franquismo.
El robo de niños no terminó con el que sufrieron las prisioneras políticas tras la guerra, sino que continuó hasta bien entrados los años ’80, en esta ocasión, a madres sin filiación política. Un médico que trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz y que no quiere revelar su identidad señala a DIAGONAL: "Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años [los ’60 y ’70]. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada".
Estos hechos y situaciones muy similares son investigados en juzgados de Madrid, y Andalucía. El 9 de octubre fue convocado en Madrid por segunda vez el abogado Fernando Magán, que representa a varias organizaciones de memoria histórica que buscan a estos niños robados. A la causa de las madres republicanas se une ahora la de mujeres sin filiación que también sufrieron esos crímenes que señala como "víctimas del Franquismo". El auto, entre otros documentos, reproduce la carta de un capellán que participó en un secuestro de un bebé en 1952.
Hace años, en el programa de TVE de Paco Lobatón ¿Quién sabe dónde? se empezaron a colar estas historias. Fue el periodista el que impulsó en 1996 la creación de la asociación ANDAS, hoy inactiva, que tuvo más de 5.000 socios, todos afectados. Después, internet ha hecho el resto.
Hoy existen varios foros donde los afectados cuentan la misma historia. Tras la muerte de Franco no han conseguido toda la documentación, pero los pocos legajos a los que han tenido acceso han permitido completar el puzzle: "El cura le dice a la monja de la inclusa, y luego de los hospitales, que tiene una pareja que quiere un niño y así se pone en marcha la cadena", dice Cruz Martínez, que descubrió su identidad con más de 40 años.
Curas, monjas, médicos... Todos los testimonios arrojan a la luz nombres y documentos sobre unas tramas que se enriquecieron y funcionaron de forma organizada en todo el Estado. Tramas integradas por curas, monjas, ginecólogos, notarios, enfermeras, matronas, abogados, encargados, secretarias y hasta conserjes. Se hacían listas de espera con bebés robados. No era gratis, los adoptantes pagaron hasta 200.000 pesetas de la época, un negocio boyante.
Ya se puede dibujar el mapa de las adopciones ilegales: de Bilbao a Cádiz, pasando por Madrid, Barcelona, Murcia, Zaragoza, Burgos, Tenerife, Melilla... Las pioneras en la búsqueda se dieron de bruces con una realidad dura: nadie se creía estas situaciones. Y ni hablar de reclamaciones.
A la que fue tesorera de ANDAS en Cataluña, Baleares y Valencia, Virtudes Hernández Martínez, sus amigos del colegio le dijeron que era adoptada. Con 15 años solicitó una partida de nacimiento, y tuvo la suerte de que una nota marginal indicaba su nombre real, tachado, y decía: “Entrego a mi hija porque no puedo mantenerla y me comprometo a no reclamarla”. Llegó a Alicante desde la inclusa de Murcia. Fue allí y no le dieron nada; en el registro le indicaron que tenía que esperar 50 años. En 1999 volvió y el juez del registro le volvió a negar los datos, insistió y le mostró un libro que cerró de golpe al ver que sus apellidos eran distintos. Se marchó entonces a la parroquia más cercana y consiguió que el cura accediera a buscar su partida de bautismo. Los apellidos que fotografió en su mente coincidían. Ahora tiene dos partidas de bautismo.
"Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo", reconoce Hernández Martínez. Por un lado, la Ley de Patrimonio Histórico 16/85, sobre la consulta de archivos dice que, en virtud de la protección de la madre tendrán que pasar entre 25 y 50 años. Sin embargo, la Orden del Ministerio de Justicia de 10 de noviembre de 1999 señala que, en función de la Convención de Naciones Unidas, la Declaración de DD HH, esa espera de 50 años vulnera el derecho fundamental de la persona.
Para la asociación Derecho a Saber, esta contradicción no es para proteger a las madres, "porque el 90% de los casos no dieron su consentimiento. Se quiere tapar a la Iglesia, curas y monjas que tuvieron hijos y fueron después el eslabón de un mercado de bebés”, declara su presidenta a DIAGONAL.
“CORTA Y PEGA”. Este documento parece eso, se trataría de una forma de proteger la identidad del resto de neonatos nacidos ese mismo día. De esta forma se ha superpuesto un recorte fotocopiado sobre otro. Tras el nombre de Beatriz Soriano Ruiz, en el apartado de diagnóstico facultativo, aparecen registrados otros seis niños también dados por muertos el mismo día por otitis. Sólo una orden judicial podría dejar ver la página completa.
Los testimonios hablan de doctores que firmaron casos de fallecimiento de neonatos por otitis en O’Donnell y Santa Cristina (maternidades situadas en la misma calle). Ése es el caso de Beatriz Soriano Ruiz, nacida el 3 de enero de 1964, que fue dada por muerta sin que sus padres pudieran ver su cuerpo. Su hermana, Mar, ha comprobado recientemente por el parte de incubadoras que el diagnóstico facultativo firmado por el doctor Villa era de otitis. En el registro de la Comunidad le dijeron: "Es llamativo que en ese mismo día murieron seis niños más también por otitis", posiblemente firmados por el mismo médico. Mar cuenta con datos que están en el juzgado e incluso cree que su hermana fue a parar a Austria.
Al hilo de esta noticia, una familia ha acudido a una asociación madrileña para denunciar otro supuesto robo de gemelos sucedido en la antigua Maternidad de O’Donnell en 1968. Tampoco les dejaron ver los cuerpos y la defunción fue por otitis.
Pilar Helguera Rodríguez nació el 12 de diciembre de 1957 en O’Donnell. A los tres días de nacer sana y ser llevada a una incubadora, a su padre le dijeron que había muerto por otitis y ya estaba enterrada. El ginecólogo que habría atendido a la madre, según su testimonio, fue José Botella Llusía, fundador y también director de la antigua maternidad.
El abogado José María Stampa Braun emprendió un juicio en 1974 que acusaba a Amalia Franco Granado, abogada de la Asociación Española para la Protección de la Adopción (AEPA) y al médico Enrique Marín Bonachera por un supuesto delito de sustracción de menores. La AEPA fue un organismo presidido y creado en 1969 por el fiscal general del Tribunal Supremo Gregorio Guijarro Contreras. Para esa tarea se rodearía de cargos afines al Opus, como Ignacio Villa Elízaga, quien habría trabajado tanto en O’Donnell como en Santa Cristina, según fuentes médicas. Actualmente es catedrático en la Universidad de Navarra.
Otro lugar marcado en Madrid sería la clínica San Ramón (paseo de la Habana, 143). Allí fueron cientos los niños dados en adopción ilegal. Los afectados crearon una asociación con casos de los años ’60, ’70 y ’80 que acusan como presunto cabecilla al tocólogo Eduardo Vela Vela, aún vivo, y sor María Balbuena. Además, O’Donnell, Santa Cristina y San Ramón, habrían actuado de forma coordinada en el tráfico de bebés.
La trama de Mercedes de Grass En Bilbao, la trama sería manejada por Mercedes Herrán de Grass, gracias a una red de pisos asistidos por monjas, curas, ginecólogos... En espera que después se les retiraban los bebés, la mayoría sin su consentimiento. En el papeleo también participó, presuntamente, una secretaria, una abogada de Logroño y un notario de Bilbao.
Isabel, nombre ficticio de una joven, fue obligada entonces a entregar su bebé. Otra chica fue engañada y amenazada por el cura de San Nicolás de Bari que, presuntamente, se encargaba de las adopciones, según explica Isabel.
Varios testimonios aportados al juzgado por el abogado Magán amplían esta información. En las clínicas Indautxu y San Javier de Bilbao, según varios testimonios fue igual.
"Estaba todo atado"
En Andalucía también hay casos documentados, como el de Amelia M. Pedido Sequitín, adoptada como Amelia M.J.F. Nació en la clínica Santa Cristina de Madrid, el 9 de agosto de 1972. Su padre era obrero en Cádiz, pero la tía de éste en Madrid tenía relación directa con la Asociación para la Adopción y con las Hermanas de la Caridad. Le pidió una niña para su sobrino y éste le dio un poder notarial para hacer toda la gestión firmado por el notario Alfonso del Moral y de Luna. Según Amelia, la niña de entonces cuenta con cartas en las que su tía-abuela rechazó varias ofertas hasta encontrarla a ella. El padre antes de morir le dio los documentos diciendo que "estaba todo atado". Los papeles están avalados por Gregorio Guijarro y Ignacio Villa Elízaga. "Mi padre me dio las escrituras porque había dejado dicho que ni siquiera con esos papeles iba a conocer la verdad", señala.
María de los Ángeles Herrera González, de San Fernando (Cádiz), nació a los nueve meses el 10 de enero de 1975, en la clínica privada Fernando Zamacola de Cádiz. Pasadas 20 horas, un ginecólogo le dijo al padre que había muerto. "A fuerza de insistir le enseñaron algo envuelto en trapos", explica su hermana, que ahora ha conseguido documentos y todos están firmados por el mismo ginecólogo, también político de Cádiz. El certificado de defunción del hospital dice que la niña nació con siete meses, pero en el registro no consta como muerta.
En esta comunidad existe también una denuncia en los juzgados contra un médico de la clínica O’Donnell, en los años ’70, por falsedad documental. La madre adoptiva fue inscrita como parturienta.
En Valencia, Santa Isabel Valencia no se quedaba atrás, según Virtudes Hernández. La mayoría de los adoptados eran de Santa Isabel, gobernada durante años por sor Aurora Gallego, que quería instalar de nuevo el torno.
Enrique Vila, abogado de Valencia se ha querellado contra la clínica. En Valencia estuvieron Cruz Martínez y Virtudes Hernández: "Fuimos a averiguar varios casos que llegaron a la asociación, una de las matronas de esa clínica nos llevó a su casa, donde tenía encima de un armario torres de cuadernos con cientos de datos en páginas ya amarillas".
Documentos, jeroglíficos
No había que dejar rastro. Se asignaron números en lugar de nombres, se omitió a los padres biológicos: eran "desconocidos". Se suplantó a la madre biológica por la adoptiva, y quedaba registrada como parturienta. Los documentos aparecen en los hospitales, casas cuna, registros civiles y en los archivos de la Iglesia, y aquí es donde surge el problema. Actas de entrada y salida, partes de incubadoras, bautismos, cualquier documento arroja algo de luz, su ausencia también. Muchas veces ni siquiera coinciden las fechas. Pero como en una investigación cualquiera, todo tiene un sentido. Muchos afectados ya saben descifrar el jeroglífico. Virtudes Hernández, gracias a que tacharon mal su verdadero nombre en uno de los legajos, ha podido tirar del hilo 50 años después.
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Cómo bautizar un robo, según un capellán Documento mencionado en un auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para argumentar el robo de niños en el Franquismo.
Un niño enterrado... en ningún sitio Flor Díaz Carrasco narra en primera persona como su hermano habría sido dado por fallecido nada más nacer y, posteriormente, enterrado en el cementerio de La Línea, años después descubrieron que en esa tumba nunca había habido ningún fallecido.
"LA OTITIS, NUNCA UNA CAUSA DE MUERTE" Por M.J.E.P.DIAGONAL APORTA LA PRIMERA CARTOGRAFÍA DEL ROBO DE NIÑOS A MADRES SIN FILIACIÓN POLÍTICA DURANTE EL FRANQUISMO
"La madre biológica entraba por un lado y la adoptiva salía con un bebé por otro"
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María José Esteso Poves / Madrid
Jueves 15 de octubre de 2009. Número 111
Foto: Cedida por el Archivo de Internos de Auxilio Social.
"Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia". Como una película en blanco y negro lo relata Cruz Martínez, quien fue presidenta de Derecho a Saber (ANDAS), una asociación que destapó el robo de niños durante el Franquismo.
El robo de niños no terminó con el que sufrieron las prisioneras políticas tras la guerra, sino que continuó hasta bien entrados los años ’80, en esta ocasión, a madres sin filiación política. Un médico que trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz y que no quiere revelar su identidad señala a DIAGONAL: "Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años [los ’60 y ’70]. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada".
Estos hechos y situaciones muy similares son investigados en juzgados de Madrid, Zaragoza y Andalucía. El 9 de octubre fue convocado en Madrid por segunda vez el abogado Fernando Magán, que representa a varias organizaciones de memoria histórica que buscan a estos niños robados. A la causa de las madres republicanas se une ahora la de mujeres sin filiación que también sufrieron esos crímenes que el auto del juez Garzón (paginas 50-74) señala como "víctimas del Franquismo". El auto, entre otros documentos, reproduce la carta de un capellán que participó en un secuestro de un bebé en 1952.
Hace años, en el programa de TVE de Paco Lobatón ¿Quién sabe dónde? se empezaron a colar estas historias. Fue el periodista el que impulsó en 1996 la creación de la asociación ANDAS, hoy inactiva, que tuvo más de 5.000 socios, todos afectados. Después, internet ha hecho el resto. Hoy existen varios foros donde los afectados cuentan la misma historia. Tras la muerte de Franco no han conseguido toda la documentación, pero los pocos legajos a los que han tenido acceso han permitido completar el puzzle: "El cura le dice a la monja de la inclusa, y luego de los hospitales, que tiene una pareja que quiere un niño y así se pone en marcha la cadena", dice Cruz Martínez, que descubrió su identidad con más de 40 años.
Curas, monjas, médicos... Todos los testimonios arrojan a la luz nombres y documentos sobre unas tramas que se enriquecieron y funcionaron de forma organizada en todo el Estado. Tramas integradas por curas, monjas, ginecólogos, notarios, enfermeras, matronas, abogados, encargados, secretarias y hasta conserjes. Se hacían listas de espera con bebés robados. No era gratis, los adoptantes pagaron hasta 200.000 pesetas de la época, un negocio boyante.
Ya se puede dibujar el mapa de las adopciones ilegales: de Bilbao a Cádiz, pasando por Madrid, Barcelona, Murcia, Zaragoza, Burgos, Tenerife, Melilla... Las pioneras en la búsqueda se dieron de bruces con una realidad dura: nadie se creía estas situaciones. Y ni hablar de reclamaciones.
A la que fue tesorera de ANDAS en Cataluña, Baleares y Valencia, Virtudes Hernández Martínez, sus amigos del colegio le dijeron que era adoptada. Con 15 años solicitó una partida de nacimiento, y tuvo la suerte de que una nota marginal indicaba su nombre real, tachado, y decía: “Entrego a mi hija porque no puedo mantenerla y me comprometo a no reclamarla”. Llegó a Alicante desde la inclusa de Murcia. Fue allí y no le dieron nada; en el registro le indicaron que tenía que esperar 50 años. En 1999 volvió y el juez del registro le volvió a negar los datos, insistió y le mostró un libro que cerró de golpe al ver que sus apellidos eran distintos. Se marchó entonces a la parroquia más cercana y consiguió que el cura accediera a buscar su partida de bautismo. Los apellidos que fotografió en su mente coincidían. Ahora tiene dos partidas de bautismo.
"Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo", reconoce Hernández Martínez. Por un lado, la Ley de Patrimonio Histórico 16/85, sobre la consulta de archivos dice que, en virtud de la protección de la madre tendrán que pasar entre 25 y 50 años. Sin embargo, la Orden del Ministerio de Justicia de 10 de noviembre de 1999 señala que, en función de la Convención de Naciones Unidas, la Declaración de DD HH, esa espera de 50 años vulnera el derecho fundamental de la persona.
Para la asociación Derecho a Saber, esta contradicción no es para proteger a las madres, "porque el 90% de los casos no dieron su consentimiento. Se quiere tapar a la Iglesia, curas y monjas que tuvieron hijos y fueron después el eslabón de un mercado de bebés”, declara su presidenta a DIAGONAL.
“CORTA Y PEGA”. Este documento parece eso, se trataría de una forma de proteger la identidad del resto de neonatos nacidos ese mismo día. De esta forma se ha superpuesto un recorte fotocopiado sobre otro. Tras el nombre de Beatriz Soriano Ruiz, en el apartado de diagnóstico facultativo, aparecen registrados otros seis niños también dados por muertos el mismo día por otitis. Sólo una orden judicial podría dejar ver la página completa.
Los testimonios hablan de doctores que firmaron casos de fallecimiento de neonatos por otitis en O’Donnell y Santa Cristina (maternidades situadas en la misma calle). Ése es el caso de Beatriz Soriano Ruiz, nacida el 3 de enero de 1964, que fue dada por muerta sin que sus padres pudieran ver su cuerpo. Su hermana, Mar, ha comprobado recientemente por el parte de incubadoras que el diagnóstico facultativo firmado por el doctor Villa era de otitis. En el registro de la Comunidad le dijeron: "Es llamativo que en ese mismo día murieron seis niños más también por otitis", posiblemente firmados por el mismo médico. Mar cuenta con datos que están en el juzgado e incluso cree que su hermana fue a parar a Austria.
Al hilo de esta noticia, una familia ha acudido a una asociación madrileña para denunciar otro supuesto robo de gemelos sucedido en la antigua Maternidad de O’Donnell en 1968. Tampoco les dejaron ver los cuerpos y la defunción fue por otitis.
Pilar Helguera Rodríguez nació el 12 de diciembre de 1957 en O’Donnell. A los tres días de nacer sana y ser llevada a una incubadora, a su padre le dijeron que había muerto por otitis y ya estaba enterrada. El ginecólogo que habría atendido a la madre, según su testimonio, fue José Botella Llusía, fundador y también director de la antigua maternidad.
El abogado José María Stampa Braun emprendió un juicio en 1974 que acusaba a Amalia Franco Granado, abogada de la Asociación Española para la Protección de la Adopción (AEPA) y al médico Enrique Marín Bonachera por un supuesto delito de sustracción de menores. La AEPA fue un organismo presidido y creado en 1969 por el fiscal general del Tribunal Supremo Gregorio Guijarro Contreras. Para esa tarea se rodearía de cargos afines al Opus, como Ignacio Villa Elízaga, quien habría trabajado tanto en O’Donnell como en Santa Cristina, según fuentes médicas. Actualmente es catedrático en la Universidad de Navarra.
Otro lugar marcado en Madrid sería la clínica San Ramón (paseo de la Habana, 143). Allí fueron cientos los niños dados en adopción ilegal. Los afectados crearon una asociación con casos de los años ’60, ’70 y ’80 que acusan como presunto cabecilla al tocólogo Eduardo Vela Vela, aún vivo, y sor María Balbuena. Además, O’Donnell, Santa Cristina y San Ramón, habrían actuado de forma coordinada en el tráfico de bebés.
La trama de Mercedes de Grass En Bilbao, la trama sería manejada por Mercedes Herrán de Grass, gracias a una red de pisos asistidos por monjas, curas, ginecólogos... En es- que después se les retiraban los bebés, la mayoría sin su consentimiento. En el papeleo también participó, presuntamente, una secretaria, una abogada de Logroño y un notario de Bilbao. Isabel, nombre ficticio de una joven, fue obligada entonces a entregar su bebé. Otra chica fue engañada y amenazada por el cura de San Nicolás de Bari que, presuntamente, se encargaba de las adopciones, según explica Isabel. Varios testimonios aportados al juzgado por el abogado Magán amplían esta información. En las clínicas Indautxu y San Javier de Bilbao, según varios testimonios fue igual.
"Estaba todo atado" En Andalucía también hay casos documentados, como el de Amelia M. Pedido Sequitín, adoptada como Amelia M.J.F. Nació en la clínica Santa Cristina de Madrid, el 9 de agosto de 1972. Su padre era obrero en Cádiz, pero la tía de éste en Madrid tenía relación directa con la Asociación para la Adopción y con las Hermanas de la Caridad. Le pidió una niña para su sobrino y éste le dio un poder notarial para hacer toda la gestión firmado por el notario Alfonso del Moral y de Luna. Según Amelia, la niña de entonces cuenta con cartas en las que su tía-abuela rechazó varias ofertas hasta encontrarla a ella. El padre antes de morir le dio los documentos diciendo que "estaba todo atado". Los papeles están avalados por Gregorio Guijarro y Ignacio Villa Elízaga. "Mi padre me dio las escrituras porque había dejado dicho que ni siquiera con esos papeles iba a conocer la verdad", señala.
María de los Ángeles Herrera González, de San Fernando (Cádiz), nació a los nueve meses el 10 de enero de 1975, en la clínica privada Fernando Zamacola de Cádiz. Pasadas 20 horas, un ginecólogo le dijo al padre que había muerto. "A fuerza de insistir le enseñaron algo envuelto en trapos", explica su hermana, que ahora ha conseguido documentos y todos están firmados por el mismo ginecólogo, también político de Cádiz. El certificado de defunción del hospital dice que la niña nació con siete meses, pero en el registro no consta como muerta.
En esta comunidad existe también una denuncia en los juzgados contra un médico de la clínica O’Donnell, en los años ’70, por falsedad documental. La madre adoptiva fue inscrita como parturienta.
En Valencia, Santa Isabel Valencia no se quedaba atrás, según Virtudes Hernández. La mayoría de los adoptados eran de Santa Isabel, gobernada durante años por sor Aurora Gallego, que quería instalar de nuevo el torno. Enrique Vila, abogado de Valencia se ha querellado contra la clínica. En Valencia estuvieron Cruz Martínez y Virtudes Hernández: "Fuimos a averiguar varios casos que llegaron a la asociación, una de las matronas de esa clínica nos llevó a su casa, donde tenía encima de un armario torres de cuadernos con cientos de datos en páginas ya amarillas".
Documentos, jeroglíficos
No había que dejar rastro. Se asignaron números en lugar de nombres, se omitió a los padres biológicos: eran "desconocidos". Se suplantó a la madre biológica por la adoptiva, y quedaba registrada como parturienta. Los documentos aparecen en los hospitales, casas cuna, registros civiles y en los archivos de la Iglesia, y aquí es donde surge el problema. Actas de entrada y salida, partes de incubadoras, bautismos, cualquier documento arroja algo de luz, su ausencia también. Muchas veces ni siquiera coinciden las fechas. Pero como en una investigación cualquiera, todo tiene un sentido. Muchos afectados ya saben descifrar el jeroglífico. Virtudes Hernández, gracias a que tacharon mal su verdadero nombre en uno de los legajos, ha podido tirar del hilo 50 años después.
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"Es un crimen que no ha prescrito, porque se sigue consumando" Charlamos con Miguel Ángel Rodríguez Arias, del Instituto de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y autor del libro El caso de los niños perdidos del Franquismo (2008), donde intentaba abrir una vía legal para la investigación de estos hechos. Por Héctor Rojo Letón (Redacción)
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martes, 29 de septiembre de 2009
Guatemala: Someten a esclavitud a niños y niñas guatemaltecos en México
28 de septiembre de 2009
José Pelicó Pérez (CERIGUA)
Niños y niñas de Guatemala son comprados en este país y llevados a varias ciudades de Chiapas, México, para someterlos a actividades inhumanas y de acuerdo a sus capacidades físicas.
La Auxiliatura de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Coatepeque, Quetzaltenango, con jurisdicción en el sur y la fronteriza marquense con territorio mexicano, iniciará la verificación de la denuncia y se formularán las respectivas recomendaciones a las autoridades guatemaltecas.
De acuerdo con información de entidades humanitarias, de la prensa de San Marcos y del vecino país, facilitadas a Cerigua, la presidencia municipal de Tapachula promovió una reunión entre autoridades y líderes humanitarios, para dar a conocer esta situación y rescatar a las y los menores esclavizados.
Durante la actividad, el vicecónsul de Guatemala en Tapachula, Estuardo Figueroa Rodas, expresó que los tratantes de personas llegan a las comunidades de este país, colindantes con México, con el fin de comprar niños y niñas para explotarlos laboralmente en varios municipios de ese estado.
Actividades, como venta de dulces y cigarrillos, limpiabotas, limpiaparabrisas y disfrazados como payasitos o malabaristas en las esquinas, llevan a cabo obligatoriamente los infantes, que también son inducidos al consumo de droga y a la prostitución en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, Huixtla y Tapachula, refiere la información.
La maldad de los tratantes de personas es tan extrema que también compran a niños con capacidades diferentes, pero a precios menores que los demás, a quienes también obligan a realizar tareas de recolección de dinero, señaló el vicecónsul.
En la reunión estuvieron presentes diplomáticos, funcionarios, religiosos y organizaciones internacionales que defienden los derechos humanos, quienes escucharon y testificaron cómo los infantes son sometidos a tratos inhumanos y son llamados niños canguro, por la faena que los obligan a cumplir.
Los “propietarios” de los menores les imponen una tarifa que deben cumplir diariamente, de lo contrario son castigados con crueldad, indicó el vicecónsul guatemalteco Estuardo Figueroa Rodas, quien pidió a las autoridades que ataquen ese fenómeno, que persigan y combatan a los tratantes de personas.
viernes, 12 de junio de 2009
Soldados israelíes confiesan el abuso sobre niños palestinos

Maniatados, con los ojos vendados y golpeados por soldados israelíes
Ben Lynfield
Independent co. uk
10-06-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Hares, Cisjordania
Dos oficiales israelíes han testificado que soldados en Cisjordania golpearon, vendaron los ojos y ataron a civiles palestinos de hasta 14 años.
Las perniciosas revelaciones de dos sargentos de la Brigada Kfir incluyen descripciones de abusos que dicen que presenciaron durante una operación de cacheo y detención en la que participaron cientos de soldados en la aldea Hares el 26 de marzo. Los testimonios han sido vistos por The Independent y se espera que echen leña al fuego causado por recientes declaraciones del coronel Itai Virob, de la Brigada Kfir, en las que dijo que la violencia contra palestinos detenidos se justifica a fin de cumplir misiones.
Los dos soldados, del batallón Harub, destacaron las estrechas amarras de las esposas de plástico colocadas a los detenidos. “Hay algunos que piensan que hay que apretar las esposas a todo lo que dan, hasta que no pueda pasar una gota de sangre,” dijo un soldado. “No tarda mucho antes de que las manos se pongan azules. Hubo mucho gente que se veía que no sentían nada.”
Dijo que unos 150 palestinos, algunos de sólo 14 años, fueron atados, detenidos y se les vendaron los ojos en la escuela de la aldea durante la operación que duró de las 3 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Se les dijo que tenía el propósito de impedir que jóvenes de la aldea lanzaran piedras hacia carreteras cercanas reservadas para colonos. Era evidente que muchos de los detenidos no habían hecho nada malo, pero se les retuvo para obtener inteligencia, dijo.
Las peores golpizas fueron en los baños, dijo. “Los soldados que llevaban [a detenidos] a los retretes simplemente estallaban en su contra aporreándolos; los maldecían sin motivo. Cuando llevaron a un árabe al retrete para que pudiera orinar, uno de ellos le dio una bofetada que lo lanzó al suelo. Había sido esposado por detrás con una esposa de nylon y le habían vendado los ojos. No fue insolente, no hizo nada para molestar a alguien… [fue] sólo porque es árabe. Tenía unos 15 años.” El soldado dijo que vio a muchos soldados “dar rodillazos [a los palestinos] porque es aburrido, si estás ahí parado 10 horas, no haces nada, así que golpeas a la gente.”
Un segundo soldado describió una “atmósfera fanática” durante las operaciones de búsqueda. “Entrábamos a una casa y poníamos todo cabeza abajo,” recordó, pero no encontraban armas. “Confiscaron cuchillos de cocina.”
El primer soldado dijo que la participación fue general. “Hubo muchos reservistas que participaron, y tuvieron una celebración total a costa de los palestinos: maldiciones, humillación, tirándoles los cabellos y las orejas, golpes, bofetadas. Esas cosas eran la norma.” Dijo que los incidentes en los baños fueron “extremos” y agregó que las golpizas no sacaron sangre. Fueron “golpes secos, pero siguen siendo golpes.”
El segundo soldado dijo que algunos soldados robaron en las casas que allanaban, a pesar de que la gente era tan pobre que les era difícil encontrar algo.
El mes pasado, el coronel Virob testificó ante un tribunal militar que los golpes contra detenidos palestinos podían ser justificados. “Pararlos contra los muros, empujarlos, un golpe que no causa heridas. Ciertamente, son cosas que son utilizadas comúnmente en un intento de cumplir la misión,” dijo. A pesar de una reprimenda al coronel Virob por el jefe del comando central, general Shamni, y un repudio del jefe del estado mayor del ejército, teniente general Gabi Ashkenazi, las observaciones son vistas por Rompiendo el Silencio, una organización que recolecta testimonios de soldados, como prueba de que los presuntos abusos en Hares no pueden ser desestimados como un hecho aislado o como improvisaciones a bajo nivel.
En Hares, Ihab Shamlawi, estudiante universitario, recuerda haber visto que un alumno de secundaria pidió permiso a los soldados para ir al baño. “Lo tiraron al suelo, le patearon las piernas y lo golpearon, dijo.” Otros diez o quince soldados estaban observando, recuerda el señor Shamlawi. “Todos se rieron”, dijo.
La oficina del portavoz del ejército dijo ayer que se había abierto una investigación y agregó que, después de las anteriores observaciones del coronel Virob, el general Shamni había distribuido panfletos a los soldados subrayando que “cuando alguien es retenido, detenido o arrestado… se prohíbe absoluta y claramente a los soldados de la Fuerza de Defensa de Israel [ejército israelí]… el uso de cualquier fuerza o violencia en su contra.”
http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/bound-blindfolded-and-be%0Aaten-ndash-by-israeli-troops-1700194.html
sábado, 11 de abril de 2009
Niños iraquíes en venta
Afif Sarhan
The Guardian
10-04-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Según altos cargos y agencias de ayuda internacional, el escaso respeto a la ley y la porosidad de las fronteras están agravando una cada vez mayor crisis de tráfico de niños en Iraq en la que una gran cantidad de niños son secuestrados cada año y vendidos en el extranjero.
Varias bandas criminales se están aprovechando del bajo coste de comprar niños y del caos burocrático que hacen relativamente fácil sacarlos del país. Es difícil obtener las cifras exactas porque no existe un procedimiento de contabilidad centralizado, pero las agencias de ayuda y la policía afirman que creen que desde 2005 ha aumentado un tercio hasta llegar al menos a 150 niños al año.
Un alto cargo de la policía afirmó que al menos se vendían al mes 15 niños iraquíes, algunos fuera del país, otros dentro, algunos para adopción, otros para abusos sexuales. Los altos cargos creen que al menos operan 12 bandas en Iraq que ofrecen entre 200 y 4.000 libras por niño dependiendo de su historial y de su estado de salud. Los principales países a los que son vendidos son Jordania, Turquía, Siria y algunos países europeos como Suiza, Irlanda, Reino Unido, Portugal y Suiza.
Según el coronel Firaz Abdallah del departamento de investigación de la policía iraquí, las bandas utilizan intermediarios que simulan trabajar para ONGs. Durante las negociaciones con las familias los miembros de las bandas preparan el papeleo: certificados de nacimiento, cambio de nombres y añadir el nombre del niño al pasaporte del intermediario o de la persona a la que se paga para sacar al niño, generalmente a Siria y Jordania, y desde ahí a Europa o a otros países de Oriente Medio.

"La corrupción que existe en muchos departamentos del gobiernos hace que nuestro trabajo sea complicado [porque] cuando estos niños llegan al aeropuerto o a la frontera, todo parece estar correcto y para nosotros es difícil mantenerlos dentro del país sin pruebas evidentes de que se está traficando con el niño", afirmó Abdallah.
"Hace dos semanas atrapamos a un pareja con un niño de seis meses que salían en coche por la frontera iraquí con Jordania. A uno de nuestros policías le pareció que era extraña la diferencia de edad entre la pareja, así que nos pidió que lo comprobáramos. Después de arrestarlos nos dimos cuenta de que la chica había sido vendida por sus padres y de que se la iban a llevar a Amman y de ahí a Irlanda donde una familia había pagado por el bebé".
Un traficante, que pidió que se le llamara Abu Hamizi, dijo que el trafico desde Iraq era más barato y fácil que en ningún otra parte dado lo dispuestos que están los mal pagados funcionarios a ayudar a falsificar los documentos.
"Antes de tratar de negociar con una familia estudiamos sus condiciones de vida, sus deudas, los bienes que poseen, y cuando nos parece que los miembros de la familia están en paro y no pueden alimentar a sus niños, nos acercamos, lo que la mayoría de las veces es bien recibido ya que nos consideran trabajadores de asistencia", afirmó.
"Durante el periodo de investigación nos presentamos como miembros de una ONG local y les ofrecemos algo de comida y ropa. Una vez que toman confianza, hacemos nuestra oferta que varía según lo que hayamos descubierto. Si la familia es verdaderamente pobre, aceptan muy poco dinero, pero con otras más instruidas los precios son mayores. Preferimos bebés, aunque a veces las familias piden niños de uno a cuatro años, pero es más raro".
Los traficantes afirman que a veces controlan para asegurarse de que los niños están bien. Pero Abu Hamizi dijo que él había oído una vez a un colega que uno de los bebés vendidos el año pasado había sido usado para un trasplante de órganos en Oriente Medio.
Aunque Abu Hamizi insiste en que tratan bien a las familias "clientes", un informe realizado en 2007 por la ONG Heartland Alliance revelaba que los traficantes utilizan amenazas o la fuerza, la coacción, el secuestro, el fraude, el engaño, el abuso de poder o la vulnerabilidad, o bien pagan o dan beneficios a la persona que controla a la víctima.
Sarah Taminn, de 38 años, viuda y madre de familia de Babel, afirmó que el año pasado había vendido a sus niños de entre cuatro y dos años. No lo lamenta a pesar de haber recibido menos dinero del que le prometieron. "La gente me debe de considerar un monstruo, pero si supieran lo difícil que es vivir en un campo de desplazados, sin trabajo, sin ayuda y sin un marido, cambiarían de idea", afirmó. "Hice lo imposible para mantenerlos conmigo, pero perdí a mi marido cuando estaba embrazada de mi quinto hijo y la vida se hizo demasiado difícil. Quiero a mis hijos. Sé que las familias que los han adoptado les darán la buena vida, comida y educación que yo nunca podré darles".
Los trabajadores de las agencias de ayuda afirman que se está haciendo muy poco para resolver este problema. "Están aumentando los informes sobre tráfico de niños porque la gente es ahora mucho más consciente y tiene confianza suficiente para hablar de esta violación de los derechos de los niños", afirma Fatuma Ibrahim, directiva de protección de la infancia de Unicef en el Centro de Ayuda a Iraq de Amman. "Por supuesto, Unicef está muy preocupada por estos informes y estamos trabajando con el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para hacer un seguimiento de los informes de supuestas 'adopciones'".
Las agencias de ayuda advierten a los padres de que muchos niños son usados como trabajadores sexuales o son vendido a pedófilos. "Tratamos de llegar a muchas de estas familias para advertirles de lo que les puede ocurrir a sus niños, pero hemos recibido amenazas y mataron a dos de nuestros trabajadores cuando trataron de impedir que se negociara con un niño", afirmó un trabajador, Ahmed Sami.
Enlace con el original: http://www.guardian.co.uk/world/2009/apr/06/child-trafficking-iraq
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