
21-07-2009
Varios autores
CADTM
Traducido para Rebelión por Caty R.
Después de la cumbre del G8 en Italia, el presidente estadounidense Barack Obama voló a África con un supuesto regalo: un sobre con 20.000 millones de dólares a repartir durante 3 años, con el fin de que los «generosos» donantes de los países ricos «ayuden» a reducir el hambre en el mundo.
Mientras que la promesa de erradicar el hambre se hace regularmente desde 1970, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) ha publicado un informe el mes pasado en el que indica que el número de personas subalimentadas ha roto el techo de los mil millones, es decir, 100 millones más durante el año pasado. Al mismo tiempo, el Programa Alimentario mundial de las Naciones Unidas (PAM) da la voz de alarma al anunciar que tiene que reducir las raciones distribuidas en Ruanda, Uganda, Etiopía, Corea del Norte y Kenia (país de origen de la familia paterna de Obama), principalmente por la reducción de la contribución de Estados Unidos, su principal proveedor de fondos (1).
Más allá del efecto propagandístico de Obama, que viene a añadirse a una larga lista de voces piadosas que no han conseguido en absoluto mejorar la situación hasta la fecha, conviene recordar que el montante de la ayuda de 20.000 millones durante 3 años representa menos del 2% de lo que Estados Unidos ha suministrado en 2008-2009 para salvar a los banqueros y aseguradores responsables de la crisis.
Así, después de tender la mano a los «amigos musulmanes» en el discurso de El Cairo (siempre continuando entre bastidores con la desestabilización de Oriente Próximo), después de tender la mano a los «amigos» rusos (siempre manteniendo sus posiciones sobre el escudo antimisiles en Europa del Este), Obama tiende la mano a los «amigos africanos» (siempre con sus intenciones neocoloniales bien afianzadas en la cabeza).
Obama libera de la responsabilidad a los países ricos
A la larga alocución de Obama en Accra, Ghana, siguió una serie de entrevistas con sus homólogos extranjeros. Con el pretexto de renovar las relaciones estadounidenses frente al resto del mundo, Obama, una vez más, destacó en el arte de predicar la apertura y el intercambio, mientras sigue aplicando las nefastas políticas de sus predecesores (2).
Desde el principio declaró que «La decisión del futuro de África vuelve a estar en manos de los africanos» (3). Sin embargo, mientras que esa declaración está marcada por la sensatez y pone a todo el mundo de acuerdo, en absoluto es el caso en la realidad, y la actuación de los países del G8 es decisiva, desde hace medio siglo, para privar a los pueblos africanos de su soberanía. Obama no olvida señalar que lleva «sangre africana en las venas» como si eso, automáticamente, diese más fuerza y legitimidad a su discurso. En todo caso, el mensaje se establece claramente: el colonialismo del cual sus ancestros fueron víctimas no debe ser una excusa para los africanos. Aquí aparecen grandes similitudes con el discurso que pronunció el presidente Nicolas Sarkozy en Dakar unos meses después de su elección, discurso que levantó una ola de merecidas protestas a la que Obama parece que ha escapado milagrosamente de momento… ¡Pero nosotros pretendemos reparar esta injusticia!
Con mucha rapidez, Obama libera a Occidente de su responsabilidad en el estado actual del desarrollo del continente. Al declarar que «el desarrollo depende de la buena gobernanza» y que «es una responsabilidad que sólo los africanos pueden solventar», parte del falso supuesto de que la pobreza que reina en África se debe principalmente a la mala gobernanza y a las libres opciones de los dirigentes africanos. En definitiva, la culpa es de los africanos. ¡Nada más falso!
Con afirmaciones como «Occidente no es responsable de la destrucción de la economía de Zimbabue durante los últimos diez años, ni de las guerras en las que se reclutan niños soldados», el presidente Obama oculta el papel fundamental de los países ricos en la evolución de África. Y especialmente el de las instituciones financieras internacionales, con el FMI y el Banco Mundial a la cabeza, esas herramientas de dominación de las grandes potencias, que organizan el sometimiento de los pueblos del Sur por medio de políticas de ajuste estructural (abandono de las subvenciones a los productos de primera necesidad, reducción drástica del gasto público, privatización de empresas públicas, liberalización de los mercados, etcétera), que impiden la satisfacción de las necesidades fundamentales, expanden una miseria galopante, multiplican las desigualdades y posibilitan los peores horrores.
Obama compara lo incomparable
Para apoyar sus afirmaciones, Obama compara África con Corea del Sur. Primero explica que hace cincuenta años, cuando su padre salió de Nairobi para estudiar en Estados Unidos, Kenia tenía un PIB por habitante superior al de Corea del Sur, antes de añadir: «Se habla de herencia del colonialismo y otras políticas llevadas a cabo por los países ricos. Sin querer minimizar ese factor, mi opinión es que Corea del Sur, trabajando con el sector privado y la sociedad civil, ha conseguido establecer las instituciones que garantizan la transparencia y la responsabilidad». ¡Quienes leen atentamente las publicaciones del CADTM no pueden dejar de indignarse!
Porque el supuesto éxito económico de Corea del Sur (4) se ha hecho contra las recomendaciones impuestas por el Banco Mundial a la mayoría de los demás países en desarrollo. Tras la Segunda Guerra Mundial, y concretamente en 1961, la dictadura militar en el poder en Corea del Sur se benefició de importantes donaciones de Estados Unidos por un importe de 3.100 millones de dólares. ¡Más que el conjunto de los préstamos del Banco Mundial a los demás países del Tercer Mundo durante el mismo período! Gracias a esas donaciones, Corea del Sur no tuvo que endeudarse durante 17 años (1945-1961). Los préstamos exteriores sólo empezaron a ser importantes desde finales de los años 70, una vez que la industrialización de Corea estaba muy avanzada.
Así, todo empezó en Corea por una férrea dictadura que aplicó una política estatal y muy proteccionista. Esta dictadura se puso en marcha por Washington después de la Segunda Guerra Mundial. El Estado impuso una reforma agraria radical en la que se expropió, sin indemnizaciones, a los grandes terratenientes japoneses. Los campesinos se convirtieron en propietarios de pequeñas parcelas de tierra (el equivalente a 3 hectáreas como máximo por familia) y el Estado acaparó los excedentes agrícolas que antes recaudaban los propietarios japoneses cuando Corea era una colonia nipona. La reforma agraria sometió a los campesinos a fuertes obligaciones. El Estado fijaba los precios y las cuotas de producción sin permitir el libre movimiento de las fuerzas del mercado.
Entre 1961 y 1979, la dictadura militar de Park Chung Hee estuvo apoyada por el Banco Mundial, aunque Corea se negó a seguir su modelo de desarrollo. En aquel momento, el Estado planificó con mano de hierro el desarrollo económico del país. La continuidad de la política de industrialización para sustituir la importación y la sobreexplotación de la clase obrera son dos de los ingredientes del éxito económico del país. La dictadura de de Chun Doo Hwan (1980-1987) también estuvo apoyada por el Banco Mundial, incluso aunque no siempre se seguían sus recomendaciones (concretamente en lo que se refería a la reestructuración del sector del automóvil).
Así, cuando Barack Obama declaró que «Corea del Sur, trabajando con el sector privado y la sociedad civil, consiguió establecer las instituciones que garantizan la transparencia y la responsabilidad», omitió que el sector privado estaba claramente dirigido por el Estado y que la dictadura coreana «dialogaba» con la sociedad civil a punta de bayoneta: la historia de Corea del Sur de 1945 a principios de los años 80 está plagada de masacres y represiones brutales.
También es importante refrescar la memoria de Barack Obama en lo que se refiere al ejemplo de Zimbabue para ilustrar el fracaso de los africanos y el de Corea del Sur como modelo. El año que Zimbabue accedió a la independencia (1980) estuvo marcado por levantamientos populares contra la dictadura militar en Corea del Sur. Dichos levantamientos se reprimieron de forma sangrienta, más de 500 civiles perecieron a manos de los militares con el apoyo de Washington. En aquella época, y desde 1945, el ejército surcoreano estaba bajo el mando conjunto estadounidense-coreano, a su vez controlado por el comandante en jefe de las fuerzas de Estados Unidos en Corea del Sur. Las masacres perpetradas por el ejército surcoreano en mayo de 1980 se completaron con una represión masiva en los meses siguientes. Según un informe oficial del 9 de febrero de 1981, se detuvo a más de 57.000 personas en la «campaña de depuración social» que se llevó a cabo desde el verano de 1980. Más de 39.000 personas fueron enviadas a los campos militares para una «reeducación física y psicológica». En febrero de 1981, el dictador Chun Doo Hwan fue recibido en la Casa Blanca por el nuevo presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan. ¿Éste es el ejemplo que quiere ofrecer Obama al pueblo de Zimbabue y a los demás países de África?
La posición geoestratégica de Corea fue una de sus principales bazas hasta finales de los años 80, lo que le permitió no caer en las garras del FMI y el Banco Mundial. Pero en los años 90, la situación geopolítica se revirtió tras el hundimiento del bloque soviético. Washington cambió paulatinamente de actitud hacia las dictaduras aliadas y aceptó apoyar a los gobiernos civiles. Entre 1945 y 1992, Corea del Sur estuvo bajo un régimen militar con la bendición de Washington. El primer opositor civil elegido a la presidencia en una elección abierta fue Kim Youngsam, que aceptó el consenso de Washington y estableció una agenda claramente neoliberal (supresión de las barreras aduaneras, privatizaciones en cadena, liberalización de los movimientos de capitales), que sumió a Corea del Sur en la crisis económica del sudeste asiático en 1997-1998. Mientras tanto, Corea del Sur pudo llevar a cabo una industrialización que los países ricos han negado a África. Se comprende entonces hasta qué punto el ejemplo de Corea del Sur está muy lejos de ser convincente e imitable.
Por añadidura, la pobreza de recursos naturales ha favorecido, paradójicamente, el desarrollo de Corea del Sur, ya que el país se ha librado de la codicia de las multinacionales. Estados Unidos consideraba Corea como una zona estratégica desde el punto de vista militar frente al bloque soviético, no como una fuente crucial de aprovisionamiento (como Nigeria, Angola o Congo Kinshasa). Si Corea hubiera estado dotada de grandes reservas de petróleo u otras materias primas estratégicas, no habría recibido de Washington el mismo margen de maniobra para dotarse de un poderoso aparato industrial. Estados Unidos no está dispuesto a favorecer deliberadamente la emergencia de competidores poderosos dotados al mismo tiempo de grandes reservas naturales y de industrias diversificadas.
Obama exonera al capitalismo de sus errores
A propósito de la actual crisis mundial, Obama denuncia «Las acciones irresponsables de algunos (que) han engendrado una recesión que ha arrasado el planeta». Así, da a entender que esta crisis se debe a la irresponsabilidad de un puñado de individuos cuyos excesos habrían hundido al mundo en la recesión. De este modo, eclipsa la responsabilidad de quienes impusieron la desregulación financiera desde hace casi treinta años, con Estados Unidos a la cabeza. Sería más exacto señalar al modelo de desarrollo capitalista “productivista”, impuesto a la fuerza por los países del Norte, como la fuente de las múltiples crisis actuales que, lejos de ser sólo económicas, son también de orden alimentario, migratorio, social, medioambiental y climático.
Todas estas crisis tienen como origen las decisiones tomadas por los gobiernos imperialistas del Norte, y principalmente las de Estados Unidos que, controlando a la vez al FMI y al Banco Mundial, imponen condiciones favorables a sus intereses y a los de las grandes empresas. Desde la «independencia» de los países africanos, la mayoría en torno a los años 60, el FMI y el Banco Mundial actuaron como caballos de Troya para favorecer la apropiación de las riquezas naturales del Sur y defender los intereses de los acreedores. Con el apoyo a las dictaduras de todos los rincones del mundo (Mobutu en Zaire, Suharto en Indonesia, Pinochet en Chile y muchos otros) y después obligando a aplicar rigurosas políticas antisociales, los sucesivos gobiernos occidentales nunca han permitido que se garanticen los derechos humanos fundamentales en todo el mundo. Las expresiones «derecho a la autodeterminación», «democracia», «derechos económicos y políticos» no son realidades en África, al contrario que el peso aplastante de de la deuda y los lamentos de los que pasan hambre.
¿Para cuándo la emancipación de África?
El devastador sistema de la trata de esclavos, en el marco del comercio internacional triangular instaurado por Europa y sus colonos en las Américas del siglo XVII al XIX, destrozó África. Después ha estado totalmente bajo tutela del colonialismo europeo desde finales del siglo XIX hasta las independencias. Luego se ha mantenido a África dependiente por medio del mecanismo de la deuda y de la ayuda pública al desarrollo. Tras las independencias ha estado en manos de los potentados (Mobutu, Bongo, Eyadema, Amin Dada, Bokassa, Biya…) quienes, la mayoría del tiempo, estaban protegidos por las capitales europeas y Washington. Varios altos dirigentes africanos que pretendieron poner en marcha un desarrollo autónomo y favorable para sus poblaciones fueron asesinados por orden de París, Bruselas, Londres o Washington (Patrice Lumumba en 1961, Sylvanus Olympio en 1963, Thomas Sankara en 1987…). Las clases dominantes africanas y los regímenes políticos que establecen obviamente tienen su parte de responsabilidad en la continuación de las desgracias de África. El régimen de Mugabe en Zimbabue, por ejemplo. En la actualidad, los pueblos de África están sufriendo directamente el golpe de los efectos de la crisis mundial, cuyo epicentro se encuentra en Washington y Wall Street, que revela de hecho que el capitalismo conduce a un callejón sin salida inaceptable para los pueblos. Los orígenes africanos de Barack Obama son pan bendito para las empresas de su país, que defienden intereses económicos muy concretos en la explotación de las materias primas de África. Una realidad que Obama borra de un plumazo para proseguir con un discurso paternalista y moralizante con el fin de convencer a los africanos de que no se comprometan en la lucha por una independencia auténtica y un verdadero desarrollo que garantice, por fin, la plena satisfacción de los derechos humanos.
* Autores: Emilie Tamadaho Atchaca, presidente del CADD Benin; Solange Koné, militante por los derechos de a mujer en Costa de Marfil; Jean Victor Lemvo -Solidaire- Pointe Noire (Congo Brazzaville); Damien Millet, portavoz del CADTM France; Luc Mukendi, coordinador de AMSEL /CADTM LUBUMBASHI; Victor Nzuzi, agricultor, coordinador del GRAPR y NAD Kinshasa; Sophie Perchellet, investigadora del CADTM Belgique; Aminata Barry Touré, presidenta de CAD-Mali/Coordinadora del Forum de los Pueblos; Eric Toussaint, presidente del CADTM Belgique; Ibrahim Yacouba, sindicalista de Níger. Todos son miembros de la red internacional CADTM, www.cadtm.org
Notas:
(1) Ver el Financial Times (FT) del 12 de junio de 2009. Según FT, Burham Philbrook, el subsecretario de Estado de Agricultura de Estados Unidos, declaró que Washington no podía garantizar la financiación del PAM a la altura del año 2008, durante el que Estados Unidos aportó 2.000 millones de dólares. Siempre según el FT, Philbrook sugería que el PAM debía reducir su ayuda mientras que sabía perfectamente que el número de hambrientos ha aumentado en 2009.
(2) Esta continuidad aparece también en la pasividad de Obama frente al golpe de Estado en honduras. Condena, pero deja hacer. Por otra parte, el Pentágono está muy próximo a los golpistas, los cuales no permanecerían en el poder si el Pentágono les diera la orden de retirarse.
(3) Las citas de Obama se han extraído del diario Le Monde, 11 de julio de 2009.
(4) Ver Eric Tousssaint, Banco mundial, el golpe de estado permanente, El Viejo Topo, Barcelona, Enero 2007; Editorial Abya-Yala, Quito, Julio 2007; CIM, Caracas, Agosto 2007; Observatorio DESC, La Paz, Noviembre 2007, capitulo 11, “Corea del Sur: el milagro desenmascarado”: http://www.cadtm.org/spip.php?article1869
Texto original en francés: http://www.cadtm.org/spip.php?article4605
martes, 21 de julio de 2009
Los tres errores de Barack Obama en África
lunes, 6 de julio de 2009
"El concepto de mundo islámico esconde una manipulación"

Entrevista a Nazanín Amirian
06-07-2009
Trinidad Deiros
Público
Coautora de ‘El Islam sin velo’. La politóloga iraní reivindica en esta obra las diferencias que existen entre los países de mayoría musulmana
Qué tiene que ver un indonesio con un marroquí o con un kurdo iraní? "Poco", explica la politóloga iraní Nazanin Amirian (1961), en su libro El Islam sin velo, escrito en colaboración con Martha Zein. Una obra "sin pretensiones" en la que se deshace el tópico de los países musulmanes como un todo homogéneo. La literatura política ha dado un nombre a esta generalización: el de "mundo musulmán", abriendo la puerta "a la manipulación", sostiene Amirian.
¿Por qué le parece inadecuado este término?
Porque nosotros, los ciudadanos de este supuesto mundo musulmán o islámico, no nos reconocemos en él. Por ejemplo, la forma de vida de un paquistaní se parece mucho más a la de un hindú en India que a la de un marroquí, por mucho que ambos sean musulmanes. Esta confusión viene de la historia de Occidente, donde cada Estado normalmente se identificaba con una etnia. En Oriente, esto no fue así.
Usted asimila este nombre a una manipulación.
La simplificación étnica y religiosa es un gran error. Este concepto se utiliza con un objetivo político, por el que se contrapone un espacio geográfico, el mundo occidental, a un concepto religioso, el islam. Por lo tanto el concepto de mundo islámico es barato y gratuito. Pero lo sorprendente no es que el término salga en la prensa, sino que se utilice en libros, como los de Samuel Huntington (ideólogo del choque de civilizaciones), cuya teoría se convirtió en la doctrina política de Bush. La teoría de Huntington esconde una segunda manipulación: la de que quien puede ejercer de árbitro para mediar en este choque es Estados Unidos.
¿Cuáles son las consecuencias?
Para empezar, que se elimina a la ONU, creada con tanto esfuerzo para poner en marcha un mecanismo de resolución pacífica de conflictos. Después, Huntington presenta a EEUU como representación máxima de la civilización judeocristiana en la lucha contra los bárbaros del islam.
Pero EEUU ha superado esta doctrina.
Obama no habla de choque de civilizaciones ¡faltaría más en una persona que es producto del cruce de dos religiones, la musulmana y la cristiana!, pero sí de guerra contra el terror, y este terror sigue siendo islámico. Por supuesto no se refiere al terror islámico de Indonesia, por ejemplo, sino de Oriente Medio, donde se encuentran las mayores reservas de petróleo del mundo. La guerra contra los supuestos talibanes en Pakistán es otra manipulación.
¿Por qué les llama "supuestos talibanes"?
¿Usted cree que cuatro islamistas con rifles caseros pueden poner en jaque al Ejército más avanzado del mundo? EEUU necesita controlar Pakistán para garantizar una salida al mar para los soldados en Afganistán, y la creación de adversarios ficticos se ha convertido en una baza para justificar su intervención en Irak y Afganistán.
¿Obama cambiará esto?
No hay que olvidar que él es el representante de un imperio basado en la industria militar y contra esto no puede luchar. La guerra contra Afganistán se ha ampliado a Pakistán, pero Obama no sabe la dimensión del peligro que está afrontando. En dos semanas, dos millones de personas tuvieron que huir del valle de Swat, en teoría por los combates entre el Ejército y los talibanes
¿En teoría?
En realidad huyeron de las bombas que EEUU lanzó contra los civiles. Los norteamericanos necesitan una base en Asia Central y de ahí la intervención en Pakistán.
¿No ve diferencias entonces con la era Bush?
Ninguna. Un ejemplo es Irán y su programa nuclear. Al principio, hubo una oferta de diálogo, después Obama reprodujo el discurso de Bush y llegó a evocar incluso la intervención militar.
http://www.publico.es/internacional/236668/concepto/mundo/islamicoesconde/manipulacion
viernes, 5 de junio de 2009
Reacciones Internacionales Encontradas al Discurso de Obama

Hanan Awarekeh
04/06/2009
Reacciones encontradas sobre el “histórico discurso” del presidente Barack Obama han sido dadas a conocer en todo el mundo tan pronto como el presidente Obama terminó de pronunciar su discurso desde El Cairo dirigido al mundo musulmán.
El movimiento de resistencia Hamas dijo que el discurso al mundo musulmán del jueves, largamente esperado, contenía “cambios tangibles”, pero también contradicciones. “Tiene muchas contradiciones, aunque en su conjunto refleja un cambio tangible,” dijo el portavoz de Hamas, Fauzi Barhum. “Es un discurso que juega con los sentimientos y está lleno de gestos de urbanidad, lo que nos lleva a creer que está dirigido a embellecer la imagen de EEUU en el mundo.”
Por su parte, la Autoridad Palestina alabó el discurso de Obama, en el que él reiteró su apoyo a un estado palestino. “Es un discurso claro y franco,” dijo el portavoz del presidente Mahmud Abbas, Nabil Abu Rudeina. “Es un paso político innovador y un buen inicio sobre el que construir.”
El discurso rompió con “la anteriormente parcial política norteamericana” en favor de Israel, señaló. “Los comentarios sobre la intolerable situación de los palestinos son un mensaje de que Israel debería entender bien.”
Egipcios de todo el espectro político alabaron el “histórico” discurso de Obama y mostraron su esperanza de que éste sea seguido por acciones asertivas en Oriente Medio. El antiguo líder del Yihad Islámico en Egipto, Kamal Habib, se hizo eco de las palabras de Obama en la Universidad de El Cairo y descubrió el discurso como “un auténtico nuevo inicio.” “Se trata de un discurso histórico que sienta las bases para una relación basada en el respeto mutuo. Es verdaderamente un nuevo inicio.”
“Es un gran discurso. Va a ser histórico en realidad,” dijo Mohammed el Sayyed Said, director del periódico Al Badil. “Tiene un significado que va mucho más allá de la actual situación. Será uno de los principales discursos políticos de la historia.”
“Sin embargo, aunque Obama ha intentado establecer un equilibrio entre principios abstratos y medidas específicas, el discurso es muy débil en la dimensión práctica, particularmente en lo que se refiere al conflicto árabe-israelí. El tema de los asentamientos es parte del tema de las fronteras, parte del marco de las negociaciones entre árabes e israelíes. Él debería haber mencionado todas las resoluciones de la ONU contra Israel. Sin embargo, no lo hizo y discuso fue, así, amplio, ahierto y generalizado.”
Obama ha encontrado difícil vender a Egipto su llamamiento en favor de la reconciliación Una encuesta de WorldPublicOpinion.org señaló el el 67% de los egipcios creen que EEUU juega un papel negativo en el mundo y un 76% creen que Washington quiere debilitar y dividir el mundo islámico.
LOS MINISTROS ISRAELÍES, DIVIDIDOS POR EL DISCURSO DE OBAMA
Entretanto, los ecos del discurso de Obama resonaron en los corredores políticos de Tel Aviv el jueves. El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, convocó una reunión especial inmediatamente después de que aquel terminara.
“Obama tuvo razón al decir que el extremismo es el enemigo del mundo,” dijo el ministro israelí de Asuntos de las Minorías, Avishay Braverman (Partido Laborista). “La sociedad israelí -judíos y árabes, religiosos y laicos – debe encontrar una forma de abrazar este sentimiento y reflejarlo a los palestinos. Dos estados para dos pueblos es la solución con la que estamos comprometidos.”
El ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Hershkowitz (Habayit Hayehudi), que oyó el discurso mientras estaba visitando las comunidades adyacentes al Monte Hebrón, no estaba tan complacido: “Obama ha obviado el hecho de que los palestinos tienen que abandonar el terrorismo. El gobierno israelí no comparte los excesos de la administración estadounidense.”
El líder del Meretz, Chaim Oron, dijo que el gobierno israelí debía estar muy satisfecho con el discurso, “que estuvo dominado por un tipo de optimismo que no habíamos visto en largo tiempo.”
El diputado de Kadima Zeev Boim fue rápido en criticar a Netayanhu “por no ver que la solución de dos estados es la única que puede garantizar la existencia de Israel como estado judío.”
“El presidente norteamericano ha introducido un nuevo enfoque. Su compromiso con los israelíes y palestinos es evidente y tendrá que emprender acciones pragmáticas para apoyar sus palabras,” dijo el diputado Ahmad Tibi (Lista Árabe Unida Taal).
Como se esperaba, las críticas más fuertes partieron de los colonos. “El Estado de Israel está pagando el precio por el derrotismo de sus líderes,” afirmó el Comité de Asentamientos de Samaria y Benyamin en una declaración. “Hussein Obama escogió apoyar las descaradas mentiras árabes en lugar de la verdad judía que tartamudea.” “Es tiempo de que de Netanyahu, como (los anteriores primeros ministros) Menachem Beguin y Yitzhak Shamir se reafirme como un orgulloso líder de la Derecha y rechace la versión doctorada de historia que Obama intentó dictar hoy.”
EL PRESIDENTE TURCO DICE QUE OBAMA ES UN BUEN SOCIO PARA EL MUNDO MUSULMÁN
El presidente turco, Abdullah Gul, dijo que el discurso “realista” de Obama demuestra que él es un buen socio para las naciones musulmanas que tratan de trabajar en favor de la paz en Oriente Medio. “Encuentro su posición con respecto a la paz regional muy apropiada,” dijo Gul a la agencia de noticias Anatolia.
“Con los mensajes y seguridades que él nos dio hoy, el presidente de EEUU ha mostrado que es un líder constructivo con el que los paises musulmanes pueden construir una asociación para la paz y estabilidad en la región.”
El discurso de Obama fue “sincero, honesto y realista,” dijo Gul. “El hecho de que el presidente Barack Obama sinceramente comparta y exprese personalmente los sentimientos y pensamientos de muchos ciudadanos en los países musulmanes es algo extremadamente prometedor,” añadió.
SOLANA: EL DISCURSO DE OBAMA ABRE UNA NUEVA PÁGINA EN LAS RELACIONES CON LOS MUSULMANES
Por su parte, el jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, dijo que el discurso de Obama en El Cairo abría “una nueva página en las relaciones con el mundo árabe y musulmán y a la resolución del conflicto de Oriente Medio.” “Fue un discurso notable, un discurso que, sin ninguna duda, va a abrir una nueva página en las relaciones con el mundo árabe y musulmán y, espero, en la resolución de los problemas que tenemos en tantos escenarios de la región,” dijo Solana a los periodistas en Bruselas.
martes, 2 de junio de 2009
La doctrina de Ahmadineyad

02-06-2009
Los europeos le hicieron el vacío, pero a nosotros, los judíos, debería preocuparnos el discurso del líder iraní
Sever Plocker
www.ynetnews.com
Traducción de Manuel Talens
El persa empezó a pronunciar su discurso y los diplomáticos europeos salieron de la sala en tropel. Así podría resumirse lo que a los telespectadores israelíes les pareció la participación del presidente iraní en la conferencia de Ginebra contra el racismo, también llamada “Durbam II”. Una gran victoria diplomática.
Fue, desde luego, diplomática, pero no necesariamente una victoria.
Es verdad que los países del Primer Mundo hicieron el vacío a su discurso o bien se esfumaron de inmediato. Pero las circunspectas delegaciones del Segundo y Tercer Mundos permanecieron sentadas escuchando a Ahmadineyad.
Los representantes de la mayoría de la humanidad, el 80% de ésta, prestaron atención a sus palabras, pronunciadas con el logotipo de Naciones Unidas a su espalda. El discurso llegó también a los hogares de cientos de millones de personas. El desfile de quienes se ausentaron de la sala de conferencias también fue retransmitido, brevemente. Diplomáticos blancos elegantemente vestidos. Todos blancos.
En su discurso, al igual que en sus anteriores apariciones públicas, Ahmadineyad presentó una metódica doctrina que podría conducir a una solución armónica y original del conflicto israelo-palestino. Sus argumentos suenan escandalosos, falsos, distorsionados, incendiarios y antisemitas a nuestros oídos (y a los de la mayoría de la ilustrada opinión pública global… por el momento). Sin embargo, para otros, lejos de Europa, suenan como la voz de la justicia reprimida.
Una partición fundamentalmente injusta
He aquí la esencia del discurso del presidente iraní, que más nos valdría conocer al dedillo: fuera o no exclusivamente judío el holocausto durante la segunda guerra mundial –y podemos asumir que no lo fue, desde luego no hasta el punto que pretenden los sionistas–, los judíos lo explotaron y utilizaron cínica y astutamente para justificar la expulsión de los palestinos fuera de su patria. Mediante maliciosas manipulaciones y con la ayuda de acaudalados grupos de presión, los judíos sionistas explotaron el sentimiento de culpabilidad de la Unión Soviética, Usamérica y los Estados europeos, propiciando que apoyasen uno de los mayores robos de la historia: el plan de partición de Naciones Unidas y el establecimiento del Estado judío.
Dado que aquella decisión de Naciones Unidas nació mancillada por una injusticia original, es nula y sin ningún efecto desde el punto de vista moral. La entidad sionista establecida pecaminosamente en Palestina se ha caracterizado desde el principio por el racismo y la explotación, que fueron en aumento con el paso del tiempo. Dicha entidad terminó por convertirse en el foco de la iniquidad global y en el factor primordial de desestabilización del planeta.
Hoy en día, con el cambiante equilibrio de poder que existe en el mundo, ha llegado la hora de anular formalmente la vergonzosa decisión de la partición, tomada en 1947, que otorgó tierra árabe a un puñado de judíos. En su lugar, Naciones Unidas debería adoptar una nueva decisión, basada en lo siguiente: un referéndum organizado entre todos los "habitantes de Palestina" sobre su futuro. Serán invitados a participar en dicho referéndum los musulmanes que actualmente residen allí, los que residían antes de la ocupación sionista, sus descendientes y los cristianos y judíos nacidos en Palestina.
Cambio en el procedimiento de voto de Naciones Unidas
El discurso pacifista iraní se compromete a aceptar la decisión mayoritaria surgida de dicho referéndum. Por lo tanto, no se trata de ningún ruido de sables nuclear ni de una declaración de guerra contra los sionistas, sino más bien de una justa y democrática solución que se llevará a cabo pacíficamente y con el consenso internacional.
En el caso de que el Estado judío quede abolido como resultado del referéndum, los judíos no estarían amenazados de exterminio ni de un segundo holocausto. Se les permitiría integrarse en el gran Estado palestino como grupo religioso con derechos civiles reconocidos, incluso muy superiores a los que protegen a los judíos iraníes. Los musulmanes, contrariamente a los nazis, harán todo lo necesario para salvaguardar a la minoría judía que permanezca en Palestina tras los resultados del referéndum.
Lo único que queda por hacer es cambiar el procedimiento de voto de Naciones Unidas: los cuatro mil millones de personas que residen en Oriente Próximo, Asia, África y América Latina son la mayoría y merecen que se las reconozca como tal. Irán les servirá de portavoz, es decir, hablarán por la boca de Ahmadineyad.
El tiempo se acaba
En el Segundo y Tercer Mundos, el discurso del presidente iraní no suena ni delirante ni estúpido (tampoco entre la izquierda europea radical). Muy al contrario, se lo considera legítimo en el interior de los confines del discurso poscolonial: la solución a una injusticia histórica causada por Naciones Unidas en 1947.
Una solución de paz, coexistencia y democracia. También posee algunas similitudes con los acuerdos de Sudáfrica y de la antigua Yugoslavia. Y en cuanto al carácter sacrosanto de los acuerdos internacionales, ¿acaso los acuerdos de Yalta sobre la división europea no fueron anulados?
Esta vez, la diplomacia israelí se las arregló para incomodar ligeramente al presidente iraní y logró que algunos Estados del Primer Mundo rechazasen tanto al personaje como su mensaje. No está mal, pero es muy poco. ¿Puede hacer algo en los tiempos actuales el gobierno israelí para frenar la “solución de Ahmadineyad”? Lo que sí podría hacer es aprovechar la oportunidad que se le presenta de negociar acuerdos de paz con los palestinos y con regímenes árabes moderados para salvaguardar el Estado de Israel.
Sólo hay que fijarse en quiénes se quedaron a escuchar el discurso de Ahmadineyad para darse cuenta de que el tiempo se acaba.
Fuente: http://www.ynetnews.com/Ext/Comp/ArticleLayout/CdaArticlePrintPreview/1,2506,L-3704994,00.html
Sever Plocker es editor de economía y miembro de la junta editora del diario israelí Yediot Aharonot.
Manuel Talens es miembro de Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.