13-11-2009
"El cambio de moral del gobierno estadounidense está afectando la democracia y el espíritu de los pueblos de Latinoamérica"
Manola Romalo
Neues Deutschland
Señor Presidente, ¿cómo aprecia usted este segundo golpe a la democracia que está dando el régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti?
Ellos se han burlado de la sociedad hondureña desde el 28 de junio. Ahora están burlándose de la comunidad internacional: estoy derrocado desde hace 4 meses. Se trata de revertir el golpe de estado que rompió el orden constitucional. Lo que podemos sacar como lección, es que la solicitud que hizo la secretaria Hillary Clinton, lo único que ha conseguido es fortalecer el régimen de facto y la dictadura. Se ha demostrado que la comunidad internacional, y el propio Estados Unidos, son inofensivos para la dictadura que se ha establecido en Honduras.
Además de las medidas sociales para la población de bajos recursos económicos, usted bloqueó la privatización de compañías de telecomunicaciones, promovió una legislación para preservar los bosques depredados y revocó concesiones de compañías mineras que dañaban el medio ambiente. Las última medidas incomodaron tanto a las empresas hondureñas como a las multinacionales del petróleo.
Nosotros ordenamos una exploración petrolera del Caribe hondureño que ya se estaba realizando. Nuestro único interés era tomar el control de las posibles, digo posibles, reservas petroleras del Caribe, donde estaban interesadas las compañías petroleras internacionales. Ésta es una de las razones del conflicto. La otra razón es que ellos querían retomar la fórmula del combustible que yo cambié con el fin de darle transparencia a la comercialización internacional del petróleo.
¿Cómo es la situación ahora en Honduras?
Han retornado las castas militares que atrasaron todo el desarrollo de América Latina, se están disfrazando otra vez a través de un Terrorismo de Estado, cuyos factores más preponderantes son el retorno de los Escuadrones de la Muerte, los fraudes electorales, la captura de los medios de comunicación, persecución política contra los opositores y violaciones de todos los derechos humanos.
Nos preocupa que el gobierno de Estado Unidos se aleje de los valores democráticos al cambiar de posición con respecto a la estrategia inicial y las maniobras de la dictadura de llevarnos a unas elecciones tipo Afganistán. Esto nos preocupa porque el cambio de moral del gobierno estadounidense está afectando la democracia y el espíritu de los pueblos de Latinoamérica.
“¡Urge Mel!”, clama la Resistencia desde el principio del robo de la democracia en Honduras, durante sus largas marchas de protesta. Usted ha juntado siempre su voz a la del pueblo ...
Levanto la voz en nombre de la verdad, en nombre de aquello que estaba supuestamente oculto, como si las elecciones fueran una manifestación democrática. Pero eso no es verdad, sino que las elecciones serán simplemente como una máscara que se está colocando a estos poderes fácticos que tienen todo el control del poder.
Todo régimen golpista es antidemocrático, no se puede dialogar con ellos, si no, no se empeñarían en volver al poder. Por eso dan golpes, para quedarse en el poder. Por lo tanto, es difícil para un Presidente dialogar con la mentira y no con la verdad, dialogar con la guerra y no con la paz. No se puede. Jamás voy a doblegarme ante alguien que quiere quitar el derecho que me dio el pueblo. Prefiero ser detenido, ser encarcelado o morir.
Las elecciones, con esta constitución, son como una trampa del gobierno, una trampa política del gobierno al que no le interesa el pueblo sino que defiende los intereses de la oligarquía. Esa verdad que descubrí, que desenmascaré, me llevó a buscar una forma democrática, una nueva forma de preguntar al pueblo: “¿Está de acuerdo usted con una Constitución?”. Solamente ese fue el “delito”, eso fue todo. Estaba entregando al pueblo lo que le corresponde: dignidad, justicia y democracia. Ellos no lo aceptaron y dieron el Golpe de Estado.
Entrevista publicada en el diario Neues Deutschland, Berlin (Alemania)
Fuente: http://www.neues-deutschland.de/artikel/159041.ich-werde-mich-niemals-maechten-beugen-die-dem-volk-sein-recht-auf-demokratie-entreissen.html
viernes, 13 de noviembre de 2009
Entrevista a Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras
viernes, 16 de octubre de 2009
“El pueblo no se puede detener”

Entrevista a Manuel Zelaya, legítimo presidente de Honduras
16-10-2009
Manola Romalo
Rebelión
Conversación telefónica mantenida el miércoles 14 de octubre
El pasado 28 de junio, militares, con el apoyo de políticos, derrocaron al presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales. Desde el 21 de septiembre, el mandatario se encuentra refugiado en la Embajada de Brasil de Tegucigalpa. Ahora, dos comisiones negociadoras se reúnen en busca de una salida a la crisis.
Señor presidente, a pesar de que durante su última visita a Tegucigalpa la OEA ha pedido al dictador Micheletti que le restituya su cargo de presidente, la Embajada de Brasil continúa rodeada de militares y policías; desde los andamios, soldados encapuchados están filmando el interior; hay francotiradores en los tejados, se les prohíben alimentos y productos sanitarios y otras medidas represivas. En esta situación ¿de qué tipo de “negociaciones” se trata entre su comisión y la del dictador Micheletti?
Después del golpe de Estado han violado la Constitución y los derechos humanos. Además, han roto el tejido de confianza en Honduras. Desarrollan cualquier acto contrario para la sociedad de Honduras, rompen la paz y están atentando contra las elecciones legales de nuestra democracia.
La represión contra los opositores al golpe de Estado ha provocado la muerte de más de 20 personas, más de 500 heridos y 3.000 detenidos. Por estos crímenes ¿quién va castigar al régimen golpista encabezado por Roberto Micheletti?
En medio de ese panorama, los golpistas están queriendo desarrollar las elecciones como en Afganistán e Iraq, a punta de ametralladora. Los golpistas realizarán las elecciones, cuestionadas por el pueblo, pero con fraude, porque en una democracia no puede prevalecer el terror, ni el miedo. Si no hay una restitución constitucional, el pueblo no puede lograr que el país tenga la paz y tranquilidad.
Desde el 8 de octubre, el régimen usurpador ha eliminado garantías constitucionales: ha implementado nuevamente el estado de sitio, prohíbe la libre circulación, reuniones y manifestaciones. Ha cerrado los únicos medios de comunicación opositores al régimen. ¿Está engañando Roberto Micheletti a la comunidad internacional, al firmar (como algunos medios en Alemania) que ha revocado este decreto? ¿Cuál es su mensaje?
Para realizar elecciones limpias, debe haber una competencia honesta, una competencia libre con participación igualitaria para que todos participen. Si las elecciones se hacen bajo una tiranía, bajo una represión, bajo un gobierno totalitario, entonces no tendrán ninguna validez y serán desconocidas por el pueblo. Un golpe de Estado es un mecanismo que entorpece todos los procesos democráticos. Llamar a elecciones es legitimar el golpe de Estado. Sería una maniobra contra la sociedad. Si se permite a los golpistas hacer elecciones, sería como darle ovejas al lobo, porque ellos mismos las están manoseando. Ellos siempre se atribuirán el derecho de quitar del poder a otros hondureños que resultaran elegidos. Sería absurdo dar a los golpistas la oportunidad de que vayan a elecciones, pues siempre querrán controlar los poderes en adelante.
Si no se detiene este “experimento hondureño”, ¿ve el peligro de que en el futuro grupos de poderes nacionales, apoyados por la ultraderecha estadounidense y/o internacional, intenten derrocar gobiernos progresistas de América Latina, con la meta de suprimir sus políticas sociales y frenar la participación ciudadana?
El pueblo no se puede detener. El pueblo es parte de la dialéctica del desarrollo social. El proceso va a continuar. Evidentemente, según quien esté dirigiendo el gobierno. La represión y los golpes de Estado son para mermar los procesos sociales. Son para poner un muro a esos procesos sociales. Y la comunidad internacional está desafiada. Los organismos internacionales, como la OEA y la ONU, están siendo desafiados por un aprendiz de dictador que se está mofando de todo el mundo. El hecho de llamar a elecciones bajo un régimen totalitario significa una amenaza para los próximos presidentes que podrán ser destituidos por medio de golpes de Estado. Significa una burla para la comunidad y para las leyes del Estado de derecho.
Parece que los organismos internacionales no logran mecanismos para acabar con el sistema dictatorial impuesto desde el 28 de junio en Honduras.
Creo que la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no pueden restituir el sistema democrático y, al estar como espectadores, la violencia puede suprimir la voluntad de los pueblos. La violencia sustituye al soberano, que es el pueblo, para que las cúpulas militares o las cúpulas económicas pongan los presidentes. ¿Qué es esto para la OEA o las Naciones Unidas? Si permiten la dictadura, estarían colocando un crespón de luto a la democracia del continente americano, porque se habría terminado con el sistema del respeto a la elección popular para otorgar la soberanía a una élite militar, como en Honduras.
Manola Romalo. Unión de periodistas alemanes. Licenciada en Filologia Románica (Goethe-Univ., Frankfurt)