
Globalistas en crisis, gobierno mundial, apoyo a ataque contra Irán
Paul Joseph Watson
Prison Planet.com
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
09-06-2010
La agenda de Bilderberg 2010 [Vea http://www.rebelion.org/noticia.php?id=107206] ha sido revelada por el veterano investigador de Bilderberg, Jim Tucker, y muestra un cuadro de crisis para los globalistas, que están furiosos ante la creciente exposición que sus reuniones han tenido en los últimos años, así como desanimados por no haber podido rescatar al euro y a la fracasada agenda del impuesto al carbono, pero lo más alarmante, según Tucker, es que la mayoría de los miembros de Bilderberg están ahora a favor de ataques aéreos contra Irán.
Tucker, periodista de American Free Press, ha mostrado rutinariamente la exactitud de la información que obtiene de fuentes internas de Bilderberg, lo que hace que las revelaciones de este año sean aún más fascinantes.
Según Tucker, las luminarias de Bilderberg están desconcertadas por el hecho de que “mucha gente importante” no participa este año porque, debido a la creciente exposición, los invitados “enfrentan problemas en su país” y los electores los abochornan con preguntas iracundas como “¿qué hace con esos monstruos?.
“Toda esa gente nos pone en situaciones difíciles, recibimos todos esos correos y llamados” parafrasea Tucker las quejas de miembros de Bilderberg.
Esto corresponde a las revelaciones escuchadas por el periodista del Guardian Charlie Skelton en el hotel Dolce Sitges antes del comienzo de la reunión, cuando oyó que los organizadores de la conferencia se quejaban de que cada año aumentan las protestas contra eventos de Bilderberg, lo cual representa una “amenaza” para su agenda.
Además, se esperaba que el destacado participante en Bilderberg, Zbigniew Brzezinski, el hombre que recientemente advirtió que un “despertar político global” amenaza con desbaratar el impulso hacia el gobierno global, participara en la reunión de este año.
Tucker nombró a su fuente como un consultor financiero internacional que conoce personalmente a miembros de Bilderberg y ha hecho negocios con ellos durante los últimos 20 años.
Respecto a Irán, Tucker dijo que muchos miembros de Bilderberg, incluido Brzezinski, están a favor de ataques aéreos de EE.UU. contra Irán y “tienden hacia la guerra”, aunque un ataque no es apoyado por la totalidad de los miembros.
“Algunos de ellos en Europa dicen que no deberíamos hacerlo, pero la mayoría está a favor de ataques aéreos estadounidenses contra Irán” dijo Tucker, y agregó: “Se orientan fuertemente a darle luz verde a un ataque de EE.UU. contra Irán”.
Un ataque contra Irán sería una distracción bienvenida de los fracasos de los globalistas en otras áreas y también les permitiría obtener beneficios con la guerra, señaló Tucker.
Respecto al euro, Tucker dijo que los elitistas de Bilderberg están determinados a salvar la moneda única incluso cuando, ayer por la tarde, marcó un mínimo en cuatro años de 1,19 frente al dólar. Como hemos señalado, los globalistas sienten pánico ante la caída del euro y el BCE interviene continuamente para acelerar su decadencia. Si el euro dejara de existir, desbarataría prácticamente la agenda fundamental de una moneda global, porque la estabilidad vislumbrada del uso de una moneda para una plétora de naciones quedaría desacreditada.
“El euro es importante porque forma parte de su programa de gobierno mundial, se sienten muy desalentados porque se ha retrasado tanto” dijo Tucker, y explicó que los globalistas habían planeado que la Unión Europea, la Unión Americana y la Unión Asia-Pacífico ya deberían haberse establecido y estar en funcionamiento.
Respecto a la agenda de cambio climático, sobre la cual Bill Gates, el fundador de Microsoft, fue personalmente invitado a discutir en la conferencia, Tucker dio que en Bilderberg todavía tienen la intención de impulsarla para lograr un impuesto al carbono, a pesar de que todo este proyecto fue masivamente eviscerado después del escándalo de Climagate.
Tucker citó a un miembro de Bilderberg que prácticamente admitió la derrota de la misión de embaucar al público para que pague impuestos en nombre del combate contra el calentamiento global.
“Respecto al cambio climático, casi nos han dado una paliza” dijo uno de los elitistas participantes.
Sin embargo, Tucker dijo que los globalistas trabajan para presentar más propaganda de cambio climático “incluso mientras hablamos”.
Sobre el tema del vertido de petróleo de BP, los participantes en Bilderberg dejaron en claro que el aparente “enojo” del presidente Obama contra BP y su amenaza de acción penal contra la compañía eran poco más que teatro y que British Petroleum, que ha estado representada en reuniones en el pasado por personas como Peter Sutherland, ex presidente no ejecutivo de BP, sigue siendo “uno de nuestros hermanos”, según los elitistas.
El futuro de los precios del petróleo es siempre un asunto importante para Bilderberg, y las filtraciones que Tucker y otros investigadores transmitieron de reuniones anteriores de Bilderberg han resultado exactas cuando los precios del petróleo llegaron a 150 dólares el barril en 2008, que fue precisamente lo que Bilderberg había especificado.
“Los precios del gas van a ser bajos durante este verano” dijo Tucker, y agregó que comenzarán a subir de nuevo a 4 dólares el galón alrededor de noviembre, cuando se creará una escasez artificial.
En la marcha hacia un gobierno global antidemocrático, los miembros de Bilderberg señalaron que EE.UU. debe ser “europeizado” y convertido en un gigantesco Estado socialista de bienestar con racionamiento de la salud e impuestos más elevados a los ingresos.
Tucker dijo que Bilderberg se propone exigir un impuesto a los bancos pagado directamente al FMI para financiar la gestión pública global y un departamento global del tesoro bajo el FMI, y que esto sería simplemente pasado al consumidor.
En resumen, Tucker dijo que la conferencia de este año fue la reunión de Bilderberg más deprimente y pesimista de la historia, porque la masiva revelación de su agenda actúa como un bloque de ruta para el objetivo final de un gobierno mundial autoritario dirigido por la elite, para la elite.
Fuente: http://www.prisonplanet.com/bilderberg-agenda-revealed-globalists-in-crisis-supportive-of-attack-on-iran.html
miércoles, 9 de junio de 2010
Revelan agenda de Bilderberg
martes, 8 de junio de 2010
El Club secreto de Bilderberg se reúne en la costa catalana
masvoces.org
Existe un grupo secreto, un grupo exclusivo, un grupo selecto, un grupo de personas capaces de poner y quitar gobernantes, capaz de imponer una agenda económica a nivel mundial y capaz de dirigir las riendas del planeta sin la necesidad de pasar por el corsé de la democracia…
Porque a los miembros de este grupo no los elige nadie. Está formado por un centenar de los más influyentes políticos, banqueros y periodistas. Se reúnen anualmente y en estos días se encuentran en un lujoso hotel de la localidad de Sitges, en la provincia de Barcelona. A su disposición todo un operativo policial que mantiene blindada la costa catalana. Se hacen llamar el Club Bilderberg.
No hay que desdeñar el poder de este secreto club. Barack Obama acudió a la reunión del Club Bilderberg en junio de 2008, en Virginia (EEUU). Cinco meses después, fue elegido presidente estadounidense.
Un ascenso igual de fulgurante tuvo en 1991 el poco conocido gobernador de Arkansas, Bill Clinton, tras ser invitado en 1991 por este grupo.
Margaret Thatcher fue una "tímida participante" en la edición de 1975. Cuatro años después, se convirtió en la Dama de Hierro.
Los ejemplos de carreras similares abundan en los organismos internacionales. Así, todos los secretarios generales de la OTAN han sido antes bilderbergers, como se conoce a quienes acuden a los encuentros en hoteles de lujo que escoge el club para que sus socios e invitados intercambien impresiones al más alto nivel.
"En las últimas ediciones, ha destacado el español Bernardino León", subraya Daniel Estulín, experto en el grupo y autor del libro La historia definitiva del Club Bilderberg.
Bernardino León, es el secretario general de la Presidencia del Gobierno y "ha sido invitado a cuatro ediciones seguidas desde 2006. Es inaudito que el comité ejecutivo de Bilderberg convoque tantas veces a alguien que no forma parte de él, pero David Rockefeller adora a León y le gustaría que fuese presidente de España", asegura Estulín.
El Club tiene otros socios destacados, como el político estadounidense Henry Kissinger, uno de los pilares del Club Bilderberg, fundado en 1954 por el príncipe Bernardo de Holanda, conocido por su ideología nazi.
Sin embargo, el grupo incluye invitados de todas las tendencias; entre ellos, Paul Wolfowitz, George Soros o los presidentes de Coca-Cola, Fiat y France Telecom. La representación española corre a cargo de la reina Sofía, Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Banco de Santander y presidente de la Fundación Príncipe de Asturias; Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo mediático PRISA; el eurocomisario Joaquín Almunia, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre y el ex vicepresidente del gobierno y ministro de economía, Pedro Solbes.
Se cree que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha estado este viernes en las reuniones, pero el asunto es tan secreto que no figura en la agenda oficial del mandatario. El Club Bilderberg suele invitar a sus reuniones al gobernante del país anfitrión.
El rechazo a hablar sobre lo que ocurre esos días es general entre los participantes. En su invitación, la organización exige que nadie "conceda entrevistas" ni revele nada de lo que "un participante individual haya dicho durante el meeting". Durante los encuentros del Club, hay una agenda y reuniones informales en las que se intercambian ideas. Los ponentes sólo pueden hablar durante diez minutos. Después, interviene el resto de la gente durante dos minutos.
Los participantes se sientan siguiendo un estricto orden alfabético que los sitúa al mismo nivel. Desde hace algunos años, la organización facilita el listado definitivo de asistentes junto a una escueta nota de prensa en la que nunca se incluyen conclusiones. La selección de invitados corre a cargo del comité ejecutivo, pero también existe un comité en cada país que busca a las personas idóneas para cada encuentro.
El secretismo y la falta de transparencia fomenta toda clase de especulaciones entre quienes acusan al club de tomar decisiones que afectan a la política y a la economía mundial.
Este año, en la reunión del Club Bilderberg también están presentes Bill Gates, fundador de Microsoft; el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet; el presidente de Siemens, Peter Löscher; el asesor de Obama y ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker; el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick; el ex presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; el flamante secretario del Tesoro británico, George Osborne, o el editor de la revista The Economist, John Micklethwait.
miércoles, 12 de mayo de 2010
ZP, la Reina y el Club de Bilderberg
11 de Mayo de 2010
inSurGente.org
Según informaciones publicadas en distintos medios de comunicación el presidente Rodríguez Zapatero y la Reina Sofía tendrían intención de acudir a la reunión anual del Club Bilderberg, que este año tendrá lugar en el Hotel Dolce de Sitges, Barcelona, entre el 3 y el 6 de junio. Los Verdes han solicitado que estas dos personalidades no acudan a esta reunión.
El Club Bilderberg, fundado en 1954 e integrado por miembros de la realeza europea, líderes políticos, banqueros, militares de alto rango, representantes de multinacionales y magnates de los grandes medios de comunicación, es conocido por reunirse cada año pocos días antes de que lo haga el G-8 (y ahora también el G-20) con la finalidad de debatir y acordar asuntos que luego serán objeto de discusión y aprobación en el propio G-8 y el G-20; cuestiones que afectan a la política internacional, la economía y las altas finanzas, la industria, la energía y las guerras. Es por tanto un poderoso lobby de la oligarquía euro-americana cuyo propósito es influir en las decisiones del G-8 y el G-20, que este año tendrán lugar entre el 25 y el 27 de junio en Canadá.
A estas reuniones, cuyas deliberaciones son secretas, acuden personalidades como David Rockefeller, Henry Kíssinger, la Reina Beatriz de Holanda, Bill Clinton, Tony Blair, Gordon Brown, Romano Prodi, Rumsfeld y Richard Cheney. También banqueros como Alan Greenspan, James Wollfensohn, Jean-Claude Trichet, Candessus, Rothschild, etc.
Tampoco faltan representantes de multinacionales como Ford, General Motors, Chrysler, Fiat, Coca-Cola, Pepsi, Siemens, Heineken, Novartis, Nokia, Danone, Exxon, BP, Repsol, Nestlé o France Telecom; directivos de diarios como The New York Times, Le Fígaro, La República, El País o The Wall Street Joumal. Y militares como Scheffer, último Secretario General de la OTAN.
La representación española suele ser reducida, normalmente sólo asisten cuatro o cinco invitados a las reuniones anuales del Club; pero en esta ocasión, al ser España el país anfitrión, se espera la presencia de una docena de personalidades como los Reyes Juan Carlos y Sofía (esta última asistió al menos en 9 ocasiones), el presidente Zapatero y otros asiduos como Juan Luis Cebrián, Javier Solana, Rodrigo Rato, Esperanza Aguirre, Pedro Solbes, Joaquin Almunia, Bernardino León Gross, Miguel Sebástian, Matías Rodriguez Inciarte, Eduardo Serra Rexach y Jaime Carvajal y Urquijo, ex senador por designación real, que representa a nuestro país en la estructura del Club y que ha asistido al menos en 19 ocasiones.
El Club de Bilderberg es un Club privado de perfil plutocrático que siempre ha defendido los intereses de la aristocracia y las elites financieras. Los Verdes – Grupo Verde, no entiende cómo «personalidades relevantes que representan a las más altas instituciones del Estado, como los Reyes o el presidente Zapatero pueden participar en las sesiones secretas de este lobby privado y elitista, considerado por algunos autores como “el Club de los amos del mundo”, o “el Gobierno Mundial en la sombra”, y sobre el que pesan acusaciones de haber urdido terribles conspiraciones antidemocráticas. »
“Aún cuando se trate de justificar su presencia argumentando que desarrolla una actividad privada, es lamentable que legitimen con su presencia las actuaciones de este oscuro lobby internacional cuyo objetivo reconocido es la instauración de un Nuevo Orden Mundial, o lo que es lo mismo, un Gobierno Mundial no democrático, semi-privado y plutocrático, dirigido por la elite financiera y la aristocracia.”, afirma el partido ecologista.
En consecuencia, Los Verdes – Grupo Verde solicita a los “Reyes de España, al presidente Zapatero y a todos los cargos públicos que se abstengan de participar en las sesiones secretas y conspirativas del Club de Bilderberg que presumiblemente tendrán lugar en Sitges, Barcelona, entre el 3 y el 6 de junio de 2010.”
“Llama poderosamente la atención el esfuerzo de los grandes medios de comunicación por silenciar estos encuentros. No se puede argumentar que tienen escasa relevancia informativa, ya que se trata de verdaderas cumbres internacionales que movilizan a más de un centenar de líderes de primera fila, séquitos multitudinarios de asesores, traductores, escoltas, servicios secretos, etc. ¿Por qué ese empeño en ocultar su existencia?”
Fuente: tercerainformación
viernes, 22 de mayo de 2009
Nuestro hombre en Bilderberg

22-05-2009
Charlie Skelton
Guardian co. uk
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
No sé exactamente por qué voy en un vuelo a Atenas, excepto que parece ser la mejor cosa que podía haber hecho. Voy volando en un capricho de último minuto para merodear alrededor de una conferencia que puede, o no, tener lugar y a la cual no he sido invitado. No han invitado a ninguno de vosotros.
No habréis leído al respecto. No habréis visto una lista de invitados, no veréis fotografías del evento. No sucede. No existe. Voy volando a Atenas sin motivo alguno. A pasar unas vacaciones que no me merezco y que en realidad no me puedo permitir. Tal vez a cogerme una insolación, a intoxicarme con comida, y volver a casa. No tiene sentido.
A menos, claro está, que los rumores sean verdad. A menos, como dice alguna gente, que este fin de semana tenga lugar la reunión del grupo Bilderberg . La alineación anual de las estrellas distantes que conforman nuestro destino. Un largo fin de semana en un hotel de lujo, donde la elite mundial se junta para darse las manos, brindar, ajustar en detalle su agenda global y reñir por quién obtiene las mejores tumbonas. Supongo que Henry Kissinger trae las suyas, las envía por helicóptero y las protege durante las veinticuatro horas un equipo especial de la CIA. Capitanes de compañías petroleras, magnates de los medios, la Reina de Holanda y Peter Mandelson. Probablemente Ben Bernanke, posiblemente David Cameron. Políticos y financistas de los cinco rincones del globo (no dejéis que os digan que son cuatro). Y yo.
Llegué anoche, al amparo de la oscuridad. Dije al taxista que se detuviera a 50 metros del hotel. Preguntó por qué. No le pude decir que era para poder cubrir la entrada a la busca de lentes del FBI. Simplemente murmuré que no podía explicárselo. Sus ojos se iluminaron. “¡Ahá!” “¡Ya veo!” “¡Ya sé!” ¿Qué sabía? ¿Y quién es ese que nos sigue? Un hombre en un BMW. Definitivamente, un espía.
Ya ves de qué se trata.
El conductor me deja en un rincón oscuro de la Riviera Ateniense, me da una palmadita en la espalda y dice: "¿Quieres fumar un poco de hierba?” Declino. No puedo dejar que se duerman mis sentidos. Voy a toda prisa al hotel, mirando los coches aparcados, buscando furgones con vidrios polarizados. No hay ninguno. En la recepción parecen haber perdido mi reserva (¡los tentáculos de Bilderberg llegan lejos!) pero finalmente me registran, subo, desempaco, me ducho, bajo, salgo, miro al otro lado de la calle y me doy cuenta que me apresuré a ir al hotel equivocado. Y soy el que se enfrenta a Bilderberg.
Una embarazosa hora más tarde, vuelvo a salir del hotel correcto, determinado a encontrar el sitio en el que dicen que tiene lugar la reunión de Bilderberg. A sacar alguna tempranas fotos, ver tal vez la llegada de Hillary Clinton. Aunque me bastaría Ken Clarke. Se hace tarde. Hay algunos haciendo jogging. ¿FBI? ¿Servicio secreto? Casi seguro. Sigo caminando con determinación Después de media hora me doy cuenta de que di la vuelta equivocada al salir del hotel y que voy caminando por una línea costera desierta hacia Atenas. Vuelvo a la cama. Otra noche tranquila para Bilderberg.
En el desayuno, un hombre robusto con antebrazos peludos se sienta frente a mí y manipula su teléfono móvil. Definitivamente un espía. Se come un huevo duro y me mira mientras lucho con mis Coco Pops. Mi primer descubrimiento del día es descubrir lo que pasa a los Coco Pops cuando los dejan durante una década en un plato de presentación griego. Se convierten en gravilla.
El espía se va primero. Obtuvo lo que quería: una foto de mi persona, tomada furtivamente con su teléfono y enviada a Quantico en Virginia. Y un huevo duro.
Afuera, es un hermoso día, el aire huele a sol y conchas, y no hay señal alguna de una cábala global reunida en algún lugar cercano. Voy a un paseo. De mis escasas fuentes de tercera mano del foro de Internet, creo que sé dónde tiene lugar la reunión de Bilderberg: el resort Astir Palace. Más lejos de mi hotel de lo que parecía en los mapas de Google. Nota para mí mismo: siempre comprueba la escala del zoom.
Una docena de promontorios y polvorientas calles sin salida más tarde, estoy a punto de abandonar. Hace demasiado calor. No tengo un sombrero. El mundo se va al diablo y Vouliagmeni está lleno de basura. ¿Cuál es el problema entre los griegos y los tachos de basura? ¿No los ven? ¿No creen en su existencia? Ocultos, a plena vista… es la forma de ser de Bilderberg. Hace demasiado calor. Necesito agua.
Y entonces, en el pavimento delante de mí, ahí estaba. Lo reconocí por los vídeos. Los tirantes, la camisa afuera, el pelo canoso. El maletín de cuero desarrapado, repleto de oscuros secretos. El decano de los cazadores de Bilderberg en persona, Jim Tucker. Le hablé.
–Perdóneme… Señor Tucker?
–Vamos a mi hotel y hablemos.
Tucker es un hombre apresurado. No se rejuvenece, y su viejo enemigo, Bilderberg, es cada vez más fuerte.
–¿Hace suficiente calor para su gusto? – me atrevo a preguntar.
–Demasiado calor para un gordo –gruñe.
El intercambio de palabras me hace sentir como un combatiente de la resistencia que intercambia códigos. Seguro de mis credenciales, Tucker me orienta hacia el lobby de su hotel. No puedo creer en mi suerte. De repente no estoy solo, no son alucinaciones. Bilderberg está aquí. Si encuentras a Jim Tucker, puedes estar seguro de que Bilderberg no está lejos. Es una gaviota argéntea que se dice que hay ballenas en el mar.
Tucker prende un cigarrillo sin filtro, coloca su sombrero sobre la mesa, y se arrellana en el sofá del lobby para hablar…
Cerca, pero todavía no hay cábala
Es B menos uno, el día antes de Bilderberg. Y es seguro que tendrá lugar: He visto las armas. Pensé que sería una buena idea ir al resort Astir Palace a almorzar. A ver la clase de tortilla de queso que va a ingerir el presidente de la Reserva Federal. No llegué lejos. En las puertas, había ametralladoras y hombres con chaquetas sueltas y guardias que buscaban bombas bajo los coches con espejos sobre bastones usados por gente con obesidad mórbida para ver si se ha sacado los calzoncillos.
Debiera haber ido para el desayuno. Tal vez hubiera podido entrar. Un guardia de seguridad abrió la puerta del taxi, se inclinó hacia el interior, y me preguntó si vivía en el hotel. Hice lo posible. No fue gran cosa, pero fue lo mejor que podía. –Vengo a almorzar –dije con una débil sonrisa.
–Estamos cerrados. Sólo invitados –dijo. Y al taxista, un ladrido de instrucciones para que diera media vuelta. Dimos media vuelta. Expliqué al conductor lo que pasaba en el hotel, tratando de evitar palabras como “globalización,” “corporatocracia” y “disolución de soberanías que conducen a estructuras supranacionales de control.” Creo que comprendió lo que quería decir. –¿Vienen aquí? ¿Los líderes del mundo? –Tocó amablemente la bocina para saludar a una chica en un bikini. –¿Para una conferencia, o para vacaciones¿ ¡Ahora es época de vacaciones! ¡Mire la playa!
Miré a la playa. Todos estaban salpicando en los bajíos, lanzándose pelotas de tenis y leyendo lo que sea el equivalente griego de John Grisham. John Grisham, probablemente. El cielo es azul; el mar tranquilo. Hasta los perros que duermen en la arena están bien alimentados gracias a los tachos del restaurante. ¿Podría haber algo que ande mal en este mundo?
Arriba del cerro, un pequeño grupo se reúne para el fin de semana. Tal vez un poco de tenis de mesa. ¿Qué hay de malo? Tal vez elucubran unas pocas oportunidades de la crisis. ¿Microchips? ¿Banco Mundial? Hay que discutir esas cosas. Y es un sitio tan bonito como cualquiera para discutirlas.
El hotel ofrece “cena gourmet, bares atmosféricos, y amplias áreas y servicios para reuniones y eventos.” Y el spa tiene un baño turco. Y sabéis cuánto le gusta el vapor a Kissinger. (“¡Más caliente! ¡Yo quererlo más caliente!”)
Sin mi persona, Jim Tucker tampoco pudo entrar a fisgonear. Apaga un cigarrillo aburrido. Creo que no es el primero. Le pregunto cuál es el orden del día. –¿Este año? Hablarán de esa ridícula gripe porciiiiiina.” Y en las primeras cinco sílabas que da a la palabra “porcina”, muestra su disgusto por el tema. –Quieren usarla para convertir a la Organización Mundial de la Salud en el departamento mundial de la salud. –Tengo que preguntar: –¿No lo es todavía?
–Sólo para miembros de Naciones Unidas. También hablarán de la ratificación de la corte penal internacional. Obama espera hasta que tenga un senado favorable, después de las elecciones de 2010. Entonces la hará aprobar una tarde, a fines de semana: demasiado tarde para los periódicos del domingo, demasiado tarde para los programas de entrevista. Sucederá, y nadie se dará cuenta. Primera parte de 2011.
Lo digo por el señor Tucker: para ser un adivino, nos da bastantes detalles. Nada de “Viajarás a ultramar” o “Cuidado con un hombre con una D en su nombre.”
–¿Como David Rockefeller? –Tiene 93 años, pero está vivo, estará presente, –gruñe Jim. Pero de nuevo: ¿por qué es un problema? ¿Por qué se preocupa alguien porque un puñado de poderosos psicópatas – perdón, sociópatas… perdón, banqueros y políticos – realizan una reunión anual. Mucha gente admite que participa…
Tal vez no tenga que ver con que la gente se reúna. Si existe algún problema, es si existe o no un orden del día global coherente, si ese orden del día es algo que lleve a que los que están en el poder hagan lo posible por dirigir las cosas, y si ese orden del día (¡si existe!) es benigna…
Ahora vuelvo al Astir Palace. El calor del día se acaba, y el sol de la tarde se refleja bien en el cañón de una ametralladora.
Bilderberg: Una mención de Sylvester McCoy y todo comienza – 14 de mayo de 2009
La policía con armas (y espejos sobre los bastones) amenaza a Charlie
Sabes que tu día se malogró cuando se acaba mientras te gritan en una estación de policía griega.
No quería que terminara así. Había ido a una simpática caminata al atardecer, pasando por el hotel de Bilderberg, para descansar antes del día de apertura del festejo de la elite globalista, mirando cómo Febo se lanzaba de cabeza al mar occidental, y (sí) para tal vez sacar furtivamente un par de fotos con el lente corto de la creciente cantidad de agentes de seguridad.
Frente a las puertas del hotel tomé una foto casual hacia la bahía, preparándome para girar sobre mis talones y sacar algunas fotos naturalistas del tipo de “guardia armado fumando y conversando con mujer policía.” Un agente de civil llegó corriendo y me enfrentó.
–¡Ninguna foto!
–¿Del mar?
–¡Deme su cámara!
–No comprendo.
–¡Su pasaporte!
–Ya tiene mi tarjeta Oyster. [Tarjeta para pagar el transporte público en Londres, N. del T.]
–¡Pasaporte!
–¿Licencia de conductor?
Toma mi licencia. Había llegado un grupo de policías, y murmuraban en griego sobre la enorme amenaza para el buen funcionamiento de Bilderberg que yo parecía representar.
–¿Qué es esto? –pregunta uno de los policías locales. Toma mi libreta de notas. La abre al azar.
–¿Qué está escribiendo? ¿Qué es esto?
Apunta a un viejo chiste de 8 Out of 10 Cats [programa de televisión, N. del T.] (bueno, apenas) sobre lo que habría pasado si hubiésemos tenido a un Doctor Who femenino. Lo pincha como si fuera una prueba, en negro y blanco, de mi condición de agitador. Lo leo en alta voz: “No digo que no hayamos tenido a un Doctor Who mujer, pero Sylvester McCoy trizó el techo de vidrio.”
–¿Qué es esto? Syl... Syl...
–Sylvester McCoy.
–¿Amigo suyo? ¿Reside aquí?
No les digo que Sylvester McCoy es un destacado luchador por la libertad antiglobalista quien vino a dirigir la revuelta popular contra el orden del día de despojo de la libertad de Bilderberg. –No es nada. ¿Puede devolverme mi libreta?
Conferencian. Un diablillo en mi cerebro me dice que tome mi cámara y saque una foto. Clic. Zumbido. Momento en el cual, en una hermosa tarde de mayo en la Riviera Ateniense, comenzó una de las horas más estresantes de mi vida. Las manos se dirigieron a las fundas de sus pistolas.
–¡NI UNA FOTO!
–¡TOMÓ FOTOGRAFIA!
–¡NI UNA FOTOGRAFIA!
Llegó el sujeto con la ametralladora. Llegó el sujeto con el bastón del espejo para bombas en los coches. Fue la primera vez en mi vida, y espero que sea la última, en la que me intimidaron con un espejo en un bastón. Me rodearon. Uno de ellos, el que aparece en la foto con una mano arriba y la otra sobre su pistola, me empujaba por el hombro y gritaba: “¡Deme la cámara! ¡Deme la cámara inmediatamente!”
Todos a mi alrededor: “¡Borre! ¡Borre las fotos!” seguido por un tironeo para quitarme la cámara, sin mucha seguridad en sí mismo de ninguno de los dos lados, del que salí vencedor. La cámara volvió a mi bolsillo.
Luego se volvió “¡Entre al coche!” “¡Entre al coche!” Yo no iba a entrar al coche. Recuerdo que dije: “Uno de ustedes tiene una ametralladora; me estáis gritando, no entiendo por qué. Tomé una fotografía, todo parece bastante extraño. ¿Qué pasa aquí?”
Uno de los policías más agradables, quien se parecía un poco al tipo más bajo de “LA Law,” el que está casado con Jill Eikenberry, me llevó a un lado: “Viene gente muy importante. Muy importante. Ninguna fotografía. Por favor entre al coche, tomamos detalles, los ponemos en el ordenador, se puede ir.”
Me quejé, pienso que con razón, de que podían simplemente telefonear mis detalles a la comisaría, y comprobar que no me buscaban en tres continentes por actos de terror, pero no lo aceptaron. Empujes, empujes, empujes. Finalmente entré al coche. Tuve que hacerlo.
Me llevaron a la estación de policía. Nos siguieron otros coches. En la estación, vinieron agentes de todas partes. Habían olido un incidente. Una docena se paró alrededor. El coro griego llegó a su máxima intensidad: “¡Entregue la cámara! ¡Borre las fotos! ¿Comprende?!” Odié mis manos porque temblaban cuando escribí el nombre de mi padre para que pudieran buscarme en el “ordenador”. Por lo menos me pude reír ahogadamente al oírlos mientras trataban de pronunciar Melvyn.
Una policía me sonrió. “Borre las fotos y se puede ir, sin problemas.” Se parecía a una prima ligeramente viril de Christina Aguilera y me conquistó su sonrisa. Casi le di la cámara. De repente comprendí todo el asunto de buen poli, mal poli. Mantuve la cámara en mi bolsillo. Le sonreí. “Sólo quiero que me digáis si he violado la ley, y si fuera así, ¿me estáis arrestando?” Dios mío, soné como el cliché de un manifestante. Oh, Dios mío, soy un manifestante. ¿Dónde quedaron mis derechos?
“¡Acúsenme o libérenme!” es lo que no grité. Me senté silenciosamente y traté de calmar mis manos en mi regazo. Sonreí a Christina. Iba ganando.
Repentinamente, un “puede irse” del sargento en el ordenador. Me fui. Tenía mi cámara. Tenía mi foto. Estaba libre. Era el fin de Expreso de Medianoche. El puño en el aire del “El club de los cinco.” Excepto que me sentía enfermo y quería dormir.
Dormí. Esta mañana, sintiéndome más fuerte después de una tajada de queque de desayuno, pienso que comprendo: Yo representaba los problemas que comenzaban. Yo era la agitación de la que les habían advertido. Gente muy importante. Sin errores. Estaban conectados, preparados para la confrontación, y mi foto había sido la chispa. Por eso habían estallado. Llegaba gente importante. Ninguna fotografía.
Y de repente comprendí: No HAY realmente ninguna fotografía. Ninguna. Ni un solo miembro de la prensa dominante. Ni una cámara de un cazador de noticias con un trípode. Nada. Aquí no pasa nada. No hay nada que informar.
Las limusinas comenzaron a llegar. No hay nada que informar.
Clausuraron toda una península. Hay bloques de ruta. Ametralladoras. No hay nada que informar.
Es la 57 reunión anual del grupo Bilderberg. No hay nada que informar.
¡Susan Boyle se depila las cejas! Por fin hay algo que informar.
Nuestro hombre en Bilderberg: 15 de mayo de 2009
Listo para perder el control, pero ellos no.
Quiero hablar de Bilderberg 2009. Pero más allá de un simple “sí. Tiene lugar, es real, los líderes del mundo están aquí este fin de semana.” ¿Qué puedo decir? Es una reunión privada.
No sé si están discutiendo la unificación financiera global o la última temporada de Grey's Anatomy mientras comen sus cócteles de camarones. Ni siquiera sé cuál es la opción vegetariana para la entrada. ¿Cucurbita moschata?
Perdonadme si especulo, pero es todo lo que puedo hacer. No soy un periodista adecuado. No tengo ni el menor derecho a pararme en un paseo público y apuntar cámaras. Ni siquiera tengo una cámara apropiada. Pero lo que tengo es lo siguiente: un sentido de que algo está podrido en el Estado de Grecia. Para mi gusto, no hay ni un solo olor saludable que flote en el aire que sale del Astir Palace. O puede que sea el pan con huevo y pimienta que comí para el desayuno.
Perdonad si algunas de mis especulaciones son obcecadas, pero pienso muchas de estas cosas por primera vez y acabo de librarme de mi escolta policial. Perdonad si sueno chillón o petulante, farisaico o jactancioso, perdonad si mis percepciones han sido influenciadas por la cólera… perdonad, perdonad, perdonad. Perdone que lo moleste señor Bilderberg. He pasado los últimos tres días pidiendo perdón a todos. Perdón al personal de mi hotel por los policías de civil que andan por su lobby. Perdón a los propios agentes de civil por haberlos arrastrado por Vougliameni a perder el tiempo (Les compré un poco de agua helada, y se la llevé, mientras se arrastraban torpemente detrás de un árbol). Perdón, entonces, a la sargento de la recepción de la comisaría por molestarla con mi predicamento: “Me siguen como a un criminal, me pregunto si no le importaría pedirles que dejen de hacerlo. No hago nada malo… y la cosa se pone… bueno… algo molesta.”
Ahora voy a dejar de pedir perdón. Voy a tratar de sacar algún sentido de mis experiencias. No es fácil. No quiero sonar irresoluto, pero he tenido que soportar mucho. Me siento un poco como si hubiera conducido por la callejuela equivocada y como si repentinamente no reconociera nada, y la gente me mirara y no sólo para admirar mis cabellos. Estoy intranquilo. Pienso que alguien estuvo en mi habitación y movió mi laptop. Sé que suena descabellado. Sé que así es, pero tomé una foto antes de salir y no estaba donde lo había dejado.
Escuchadme, sueno chiflado. Hace tres días me convirtieron en un sospechoso, en un buscapleitos, indeseable, molesto, cansado y un poco asustado. Y ni siquiera caminé hacia el hotel Bilderberg desde el incidente de “¡entre al coche!”. He tratado de evitar problemas, pero los problemas me han seguido.
De modo que – sacaré sentido del asunto. Voy a comenzar aquí: con la cara del primer delegado de Bilderberg que vi personalmente. Estaba tratando, humildemente, de sacar una foto de algunos delegados mientras se deslizaban por Vougliameni en sus limusinas con cristales de espejo y sus protectores de civil en motos y escoltas policiales. Y uno tenía la ventana abierta. Yo estaba tan excitado que se me olvidó alzar la cámara y saqué una foto del tapacubos. Lo que vi no lo olvidaré. Era un hombre de unos 40 años con su cabeza echada hacia atrás y riéndose, riéndose, la fotografía perfecta que sólo será vista por mi retina.
Y sabéis: no es sorprendente que haya estado feliz. Debe ser CHEVERÍSIMO ser conducido al son de sirenas por calles griegas en el asiento trasero de un coche a prueba de balas en camino a la fiesta MÁS SENSACIONAL del mundo. Fuiste invitado por los más chicos más chéveres de los chéveres para pasar el fin de semana. El hermano mayor súper-chévere de tu hermano mayor chévere y sus amigos chéveres tienen un barril de cerveza y una piscina en el jardín, y sus padres están de viaje y piensas que puede que Jessica irá a la fiesta. ¡ES LA MEJOR FIESTA DE TODOS LOS TIEMPOS! ¡Pongan las sirenas! ¡Vamos pasando! ¡Uuuuuuuuu!
Y tu vida ya es bastante chévere. Ya eres dueño de un periódico o diriges un think-tank, o eres el secretario de estado, empresa y reforma regulatoria del Reino Unido, o diriges Fiat, o eres presidente de la Reserva Federal o Reina de Holanda, o presidente de Shell Oil. Diriges cosas. Tienes grandes ideas. Tienes el control, y el control es entretenido.
Bilderberg es control. Tiene que ver con “¿qué haremos ahora?” Ya dirigimos montones de cosas, ¿y si dirigiéramos algunas más? ¿Qué les parece si facilitamos la dirección de cosas? Más eficiencia. La eficiencia es buena. Sería mucho más fácil con un solo banco, una sola moneda, un solo mercado, un solo gobierno. ¿Qué les parece un solo ejército? Sería bastante chévere. Entonces no tendríamos guerra. Este cóctel de camarones es BUENO. ¿Qué les parece una sola manera de pensar? ¿Y un Internet controlado?
Y si no fuera así, estoy tan increíblemente aburrido de que sean los pocos los que demuestran poder. Me lo mostraron en mi propia cara durante tres días, y por eso se me sube por la nariz como una avispa. No me importa si el Grupo Bilderberg tiene planes para salvar el mundo o para ponerlo en una licuadora y tomarse el jugo. No creo que sea una manera de hacer política. Podría ser un punto facilongo, pero si hubieran estado organizando una liga caritativa de billar, podrían haberlo hecho arriba en una cafetería Starbucks. Si hubieran estado tratando de curar el cáncer podría haberlo hecho a plena luz. Los pensamientos inocentes pueden ser registrados en un acta.
O tal vez son simplemente aventureros sexuales. Tal vez sea el motivo por el cual corren las cortinas. Imagina que tiras tu llave a la tina y sacas a Ken Clarke. Lo siento, Timothy Geithner, es el precio que pagas por hacer negocios.
Tengo que confesar algo. (No soy aventurero sexual, no es eso.) Mi confesión es que ser seguido por la seguridad del Estado griega, retroceder pasando por un café y sorprenderlos, y comprarles agua helada en un día caluroso como en “Un policía suelto en Beverley Hills”, cuando Eddie Murphy hace que el servicio de habitaciones los atienda en su coche – fue todo bastante excitante. Fue mi propio pequeño episodio de “Equalizer” (El Justiciero - ¿El justiciero griego?) (No, realmente no, estoy cansado, estoy cansado). Ser seguido fue excitante y divertido y absurdo y desconcertante y aterrador, y terrible, terriblemente malo. Y sé que suena patético pero me puse un poco lacrimoso en la comisaría cuando la decía a la simpática sargenta en la recepción que no soy un tipo malo y que no amenazo a nadie, y que sería lindo si alguien pudiera descontinuar a los pistoleros. No me gusta que me hagan sentir así. Me “pusieron” en esa posición, y no me lo merecía.
Bilderberg tiene que ver con posiciones de control. Llegué a medio kilómetro, y de repente llego a ser uno de los controlados. Me siguen, me vigilan, me registran, me detienen, me vuelven a detener. Me pone en esa posición el “poder” que estaba ahí cerca.
De la misma manera, los delegados de Bilderberg ocupan una posición de poder sobre la ignorancia reverente de la gente que lanza pelotas de playa en el mar, y yo con mi miserable camarita y mi curiosidad y mi sentido deformado de ciudadanía. Mi testimonio aquí no será de los mejores, pero hago lo posible. No trepé a gatas sobre la reja, ni lancé una cámara a la cara de David Rockefeller, pero no quiero que me peguen un tiro en la frente.
Un último pensamiento antes de irme a dormir. En la fábula, los hombres podrán haber sido ciegos pero por lo menos lograron buscar a tientas al elefante antes de tratar de describirlo. Ahora, mete a ese elefante en el asiento trasero de un Mercedes S600 con vidrios polarizados, escápate a un resort griego de lujo, rodéalo de guardias fuertemente armados y helicópteros, dale un Martini, y paga a la policía local para que acosen, detengan y sigan a cualquiera que muestre el menor interés por sacar una foto. Eso, mi amigo, es la bestia que es Bilderberg 2009.
Nuestro hombre en Bilderberg: Me acechan y me siguen – 15 de mayo de 2009
Ahora tengo mucho que contar.
Después hablaré del extraño circo secreto de limusinas, vidrios polarizados, sirenas, helicópteros. No hay tiempo para contar cómo me detuvieron por SEGUNDA vez, por el crimen de estar a medio kilómetro de las puertas del hotel de Bilderberg tratando de tomar fotografías ‘artísticas’ de las ruedas de limusinas mientras aceleraban al pasar. Haciendo tan poco mal junto a tres policías que se portaban bien. Hasta que llegó el llamado por la radio y las motocicletas y los coches de policía llegaron aullando como si fuera una pesadilla. Contaré esa historia más adelante. Ahora tengo que hablar de lo que acaba de suceder.
Pero antes de comenzar, créanme si digo: No me he vuelto loco, de verdad. Nueve por siete es 63, y la capital de Italia es Roma. Sé lo que sé. Y sé cuando me siguen. Lo sé porque acabo de hablar con el policía de civil al que sorprendí mientras me seguía. Es tan absurdo como suena, acabo de “agarrar al perseguidor.”
Ahora me acechan. DE VERDAD. Están sentados en el muro frente al café Oceania o lo que sea, mirándome mientras escribo esta frase. Los invité a tomar un café, pero declinaron. Se rieron tímidamente, cuando los llamé Starsky y Hutch. Preguntaron mi nombre. “Se lo di a sus colegas. Dos veces.”
Preguntaron de nuevo. Les dije. Volvieron a preguntar. Hubo una interrupción embarazosa. “No lo hacen demasiado bien.”…... Nick … … … … y… John."
Así que ahí estábamos, yo y mis sombras, Nick y John. –Sólo andábamos caminando por ahí. –Esa fue su cobertura y ni se preocuparon de insistir. Simplemente no pudieron resistir: –¿Cuántos días va a pasar aquí? – ¿De dónde es exactamente? – ¿Está viviendo solo aquí? –Yo me reía. Era demasiado extraño. –En qué trabaja?
Dije a “John” que escribo chistes para programas de televisión. Lo olvidó casi instantáneamente. Evidentemente no aparecía en el perfil que acababa de leer. –Entonces, ¿para qué periódicos escribe?
Los vi en la recepción después del desayuno. Tal como había visto al sujeto de apariencia blanducha, de unos 30 años, vestido del mismo modo, la noche antes. Parecía estarme oteando directamente. Me di vuelta y lo sorprendí murmurando con la recepcionista y mirándome. Lo juro por Dios. Sé que suena como si fuera lunático, y si no fuera porque acabo de hablar con Starsky y Hutch yo mismo podría imaginar que tenía una ligera insolación. Anoche, el teléfono sonó en mi habitación del hotel y alguien colgó en cuanto respondí. El llamado provenía del interior del hotel…
Lo recuerdo ahora. Desayuné más rápido que normalmente. Salí. "Nick" estaba solo en el lobby. Hablando por su móvil. Subí rápidamente a mi habitación. Y por la escalera venía bajando “John”, también hablando por su teléfono. Ahora combino recuerdo, mientras escribo. No me he vuelto loco. Esto está sucediendo.
¿Estuvo en mi habitación? Sabían que estaba tomando desayuno. Es una locura.
Y lo que vino después: Salí del hotel con mi laptop. Y pensé: sabes qué más, si son REALMENTE polis, me seguirán. Así que se detuve, me di vuelta, y esperé. Diez segundos. Me sentí como un idiota, parado ahí, esperando que me siguiera un policía imaginario. Quince segundos. ¡Eureka! Y sale “John” hablando por su móvil. Me mira desconcertado, parado ahí, y atraviesa la calle. Me siento sobre un muro. Él haraganea junto a un poste. Me levanto, camino hasta el paseo marítimo, voy hacia la izquierda, camino un poco, cruzo la calle (así puedo mirar a los dos lados – y sí, ahí está “John”).
Camino hasta la entrada más lejana del café. Estoy en un episodio de “Bajo escucha”. El café es largo y angosto. Doy media vuelta y me paro, oculto, en la misma entrada. Estoy de pie tras un arbusto, sujetando un laptop sobre mi pecho, con mi corazón que suena como un solo de Phil Collins (en la batería, no en el piano).
No soy más que un tipo común. Un ciudadano preocupado. Durante este semana por lo menos, un blogger. Apenas un periodista. Un fotógrafo imposible. No amenazo a nadie. No soy nadie. Pero, arriba en el cerro, en un hotel de lujo, hay una reunión de las personas influyentes más poderosas del mundo. El Grupo Bilderberg. Me han expedido dos veces a la comisaría. Antes de esta semana, nunca había cruzado una palabra con un policía EN TODA MI VIDA. Una vez conduje de noche sin luces y me pararon y me dijeron que no condujera como un idiota. Y eso es todo. No soy un mal tipo. Ya no sé ni lo que soy. Pienso que escribo chistes para ganarme la vida. Pienso que tal vez sea lo que hacía. Soy un hombre que tiene un laptop agarrado sobre su pecho, que trata de respirar silenciosamente. Diez segundos. Quince. “John” pasa delante del arbusto y da un paso atrás, desorientado.
–Hola.
–No soy una amenaza, ¿lo sabes? ¿Verdad?
Pobre “John”. Me da pena. No lo hacía demasiado bien. Yo no soy el más listo pero sólo necesité cuatro minutos para desenmascararlo.
No quisieron tomar un café. Les pedí que tomaran mi foto. Lo hicieron. Yo tomé una de ellos. “¡"No fotografia! ¡Muéstreme la cámara!” Pobre “Nick”, estaba ante un verdadero lío. No podía recordar si era policía o no.
Parecen amables, en su mayoría, los policías que me han estado acosando por estar ahí y tomar malas fotos con una cámara digital barata. Ayer, conversé con uno de los polis en moto antes de que me metieran al coche de la policía. Le dije que esperaba que mañana habría protestas – no disturbios, sino protestas. Estuvo de acuerdo. “Sería bueno escuchar otra voz,” dijo, tristemente. Un hombre grande, en traje de cuero, atrapado en algo mucho más grande. “Pero hoy tengo que hacer mi trabajo. No es una situación buena.”
No es una situación buena. Y sería bueno escuchar otra voz.
Ahora voy a pagar mi café y volver al hotel. Sólo yo, o sea los tres.
Charlie Skelton enviará el resto de sus actualizaciones desde Atenas, porque parece ser más seguro. Continuará…
http://www.guardian.co.uk/world/series/charlie-skeltons-bilderberg-files
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jueves, 21 de mayo de 2009
¿Quién acudió este año a la reunión del grupo Bilderberg?

Se celebró del 14 al 17 de mayo la reunión del grupo más influyente y más secreto del mundo
Gorka Larrabeiti
Rebelión
21-05-2009
Desde 1954 el grupo Bilderberg, élite político-económico-militar occidental, se reúne a puerta cerrada para acordar líneas de actuación comunes para todos los gobiernos, bancos centrales y organismos internacionales. Este año el marco elegido para el cónclave fue el Nafsika Astir Palace Hotel de Vouliagmeni, una localidad costera a 20 km. de Atenas. Los asistentes fueron unos 130 entre jefes de Estado y de gobierno, ministros de economía, banqueros centrales, economistas, administradores delegados de las principales multinacionales, jefes de Estado Mayor y directores de las redes televisivas y editoriales más importantes de Europa y América del Norte.
No hubo ruedas de prensa ni comunicados oficiales, de modo que no se sabe a ciencia cierta el orden del día. Sin embargo, este año el escritor ruso Daniel Estulin (que lleva años estudiando y publicando libros sobre el Grupo Bilderberg) declaró que había conseguido una copia del orden del día, que sería el siguiente: "El futuro de la economía de EEUU y el dólar; el desempleo en EEUU: soluciones y previsiones; ¿Depresión o estancamiento prolongado?; la ratificación del Tratado de Lisboa".
Dos periodistas, Charlie Skelton para el Guardian, y Paul Dorneanu para infocon.ro, han documentado abundantemente las severas medidas de seguridad que rodeaban el hotel donde se celebró la reunión. Ambos han denunciado que sufrieron persecución, amenazas y que los llevaron a declarar a la comisaría de policía. Todo por intentar informar.
Lean esta lista, tomada del sitio Peace Reporter (hemos puesto en negrita los nombres españoles, corregido el de Gallardón y avanzamos una hipótesis para otro nombre mal transcrito):
Dutch Queen Beatrix
Queen Sofia of Spain
Prince Constantijn (Belgian Prince)
Prince Philippe Etienne Ntavinion, Belgium
Étienne, Viscount Davignon, Belgium (former vice-president of the European Commission)
Josef Ackermann (Swiss banker and CEO of Deutsche Bank)
Keith B. Alexander, United States (Lieutenant General, U.S. Army, Director of the National Security Agency)
Roger Altman, United States (investment banker, former U.S. Deputy Treasury Secretary under Bill Clinton)
Georgios A. Arapoglou, Greece (Governor of National Bank of Greece)
Ali Babaca , Turkey (Deputy Prime Minister responsible for economy)
Francisco Pinto Balsemão, Portugal (former Prime Minister of Portugal)
Nicholas Bavarez, France (economist and historian)
Franco Bernabè, Italy (Telecom Italia)
Xavier Bertrand, France (French politician connected to Nicolas Sarkozy)
Carl Bildt, Sweden (former Prime Minister of Sweden)
January Bgiorklount, Norway (?)
Christoph Blocher, Switzerland (industrialist, Vice President of the Swiss People's Party)
Alexander Bompar, France (?)
Ana Patricia Botin, Spain, (President of Banco Banesto)
Henri de Castries, France (President of AXA, the French global insurance companies group)
Juan Luis Cebrián, Spain (journalist for Grupo PRISA; his father was a senior journalist in the fascist Franco regime)
W. Edmund Clark, Canada (CEO TD Bank Financial Group)
Kenneth Clarke, Great Britain (MP, Shadow Business Secretary)
Luc Cohen, Belgium (?)
George David, United States (Chairman and former CEO of United Technologies Corporation, board member of Citigroup)
Richard Dearlove, Great Britain (former head of the British Secret Intelligence Service)
Mario Draghi, Italy (economist, governor of the Bank of Italy)
Eldrup Anders, Denmark (CEO Dong Energy)
John Elkann, Italy (Italian industrialist, grandson of the late Gianni Agnelli, and heir to the automaker Fiat)
Thomas Enders, Germany (CEO Airbus)
Jose Entrecanales, Spain (?)
Isintro phenomena casket, Spain (?) (¿Isidro Fainé, presidente de la Caixa?)
Niall Ferguson, United States (Professor of History at Harvard University and William Ziegler Professor at Harvard Business School)
Timothy Geithner, United States (Secretary of the Treasury)
Ntermot convergence, Ireland (AIV Group) (?)
Donald Graham, United States (CEO and chairman of the board of The Washington Post Company)
Victor Chalmperstant, Netherlands (Leiden University)
Ernst Hirsch Ballin, Netherlands (Dutch politician, minister of Justice in the fourth Balkenende cabinet, member of the Christian Democratic Appeal)
Richard Holbrooke, United States (Obama's special envoy for Afghanistan and Pakistan)
Jaap De Hoop Scheffer, Netherlands (Dutch politician and the current NATO Secretary General)
James Jones, United States (National Security Advisor to the White House)
Vernon Jordan, United States (lawyer, close adviser to President Bill Clinton)
Robert Keigkan, United States (? - possibly Robert Kagan, neocon historian)
Girki Katainen, Finland (?)
John Kerr (aka Baron Kerr of Kinlochard), Britain (Deputy Chairman of Royal Dutch Shell and an independent member of the House of Lords)
Mustafa Vehbi Koç, Turkey (President of industrial conglomerate Koç Holding)
Roland GT, Germany (?)
Sami Cohen, Turkey (Journalist) (?)
Henry Kissinger, United States
Marie Jose Kravis, United States (Hudson Institute)
Neelie Kroes, Netherlands (European Commissioner for Competition)
Odysseas Kyriakopoulos, Greece (Group S & B) (?)
Manuela Ferreira Leite, Portugal (Portuguese economist and politician)
Bernardino Leon Gross, Spain (Secretary General of the Presidency)
Jessica Matthews, United States (President of the Carnegie Endowment for International Peace)
Philippe Maystadt (President of the European Investment Bank)
Frank McKenna, Canada (Deputy Chairman of the Toronto-Dominion Bank)
John Micklethwait, Great Britain (Editor-in-chief of The Economist)
Thierry de Montbrial, France (founded the Department of Economics of the École Polytechnique and heads the Institut français des relations internationales)
Mario Monti, Italy (Italian economist and politician, President of the Bocconi University of Milan)
Miguel Angel Moratinos, Spain (Minister of Foreign Affairs)
Craig Mundie, United States (chief research and strategy officer at Microsoft)
Egil Myklebust, Norway (Chairman of the board of SAS Group, Scandinavian Airlines System)
Mathias Nass, Germany (Editor of the newspaper Die Zeit)
Denis Olivennes, France (director general of Nouvel Observateur)
Frederic Oudea, France (CEO of Société Générale bank)
Cem Özdemir, Germany (co-leader of the Green Party and Member of the European Parliament)
Tommaso Padoa-Schioppa, Italy (Italian banker, economist, and former Minister of Economy and Finance)
Dimitrios Th.Papalexopoulo, Greece (Managing Director of Titan Cement Company SA)
Richard Perle, United States (American Enterprise Institute)
David Petraeus, United States (Commander, U.S. Central Command)
Manuel Pinho, Portugal (Minister of Economy and Innovation)
J. Robert S. Prichard, Canada (CEO of Torstar Corporation and president emeritus of the University of Toronto)
Romano Prodi, Italy (former Italian Prime Minister and former President of the European Commission)
Heather M. Reisman, Canada (co-founder of Indigo Books & Music Inc.).
Eivint Reitan, Norway (economist, corporate officer and politician for the Centre Party)
Michael Rintzier, Czech Republic (?)
David Rockefeller, United States
Dennis Ross, United States (special adviser for the Persian Gulf and Southwest Asia to Secretary of State Hillary Clinton)
Barnett R. Rubin, United States (Director of Studies and Senior Fellow, Center for International Cooperation)
Alberto Ruiz Gallardón, Spain (?)
Susan Sampantzi Ntintzer, Turkey (?) Guler Sabanci, President of Sabanci Holdings (?)
Indira Samarasekera, Canada (President of University of Alberta, Board of Directors Scotiabank)
Rountol Solten, Austria (?)
Jürgen E. Schrempp, Germany (CEO DaimlerChrysler)
Pedro Solbes Mira, Spain (economist, Socialist, Second Vice President and Minister of Economy and Finance)
Sampatzi Saraz, Turkey (banker) (?) possibly Süreyya Serdengeçti (former Governor of the Central Bank of Turkey) http://arsiv.zaman.com.tr/2002/05/29/ekonomi/h6.htm
Sanata Seketa, Canada (University of Canada) (?)
Lawrence Summers, United States (economist, Director of the White House's National Economic Council)
Peter Sutherland, Ireland (Chairman, BP and Chairman of Goldman Sachs International)
Martin Taylor, United Kingdom (former chief executive of Barclays Bank, currently Chairman of Syngenta AG)
Peter Thiel, United States (Clarium Capital Management LCC, PayPal co-founder, Board of Directors, Facebook)
Agan Ourgkout, Turkey (?)
Matti Taneli Vanhanen, Finland, (Prime Minister)
Daniel L. Vasella, Switzerland (Chairman of the Board and Chief Executive Officer at Novartis AG)
Jeroen van der Veer, Netherlands (CEO of Royal Dutch Shell)
Guy Verhofstadt, Belgium (former Prime Minister)
Paul Volcker, U.S. (former Federal Reserve director, Chair of Obama's Economic Recovery Advisory Board)
Jacob Wallenberg, Sweden (chairman of Investor AB and former chairman of Skandinaviska Enskilda Banken)
Marcus Wallenberg, Sweden (CEO of Investor AB, former chairman of Skandinaviska Enskilda Banken)
Nout Wellink, Netherlands (Chairman of De Nederlandsche Bank, Board of Directors, the Bank of International Settlements)
Hans Wijers, Netherlands (CEO of the multinational corporation AkzoNobel)
Martin Wolf, Great Britain (associate editor and chief economics commentator at the Financial Times)
James Wolfensohn, United States (former president of the World Bank)
Paul Wolfowitz, United States (for U.S. Deputy Secretary of Defense, President of the World Bank, currently AEI scholar)
Fareed Zakaria, United States (journalist, author, and CNN host)
Robert Zoellick, United States (former managing director of Goldman Sachs, President the World Bank)
Dora Bakoyannis, Greece (Minister of Foreign Affairs)
Anna Diamantopoulou, Greece (Member of Parliament for the Panhellenic Socialist Movement)
Yannis Papathanasiou, Greece (Minister of Finance)
George Alogoskoufis, Greece (former Minister)
George A. David, Greece (businessman, president of Coca-Cola)
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Club Bilderberg: Los mayores terroristas-asesinos internacionales se han reunido en Grecia.

Jesús - Colectivo Queda la Palabra
17may2009
Complejo de lujo para manipular al mundo Club Bilderberg:
Los mayores terroristas-asesinos sionistas neoliberales y sus cómplices internacionales se han reunido en Grecia.
Club Bilderberg, todo un entramado para mantener sus ilegítimos privilegios con el único objetivo del dominio del mundo que tienen conseguido casi por entero si no nos rebelamos.
Con todos los gastos pagados por nosotros, ciudadanos del estado español, el indigno Moratinos ha asistido a una tradicional reunión ultra secreta donde se dan cita los más ricos e influyentes personajuchos del terrorismo sionista neoliberal internacional. La asistencia del indigno ministro a esta conferencia ultra del del Club Bilderberg ha sido confirmada por el ministerio de exteriores. Dan ganas de vomitar. Imaginad qué tipo de decisiones toman la pandilla de los mayores sinvergüenzas y ladrones del mundo. Malditos hijos bestia reunidos al pie de la estatua de Lucifer. Es clara la intención de manipular y tomar decisiones por todos los habitantes de la tierra para mantener sus malditos e ilegitimos privilegios.
Es un escándalo mayúsculo que el indigno Moratinos asista a una reunión de este elenco ultra conservador, sionista neoliberal, de este grupo o club privado y secreto con dinero procedente de nuestros impuestos. Para mi esto puede ser una presunta malversación de fondos públicos que debería ser investigada y denunciada.
Más grave aún, si cabe, es que la reina sofia, con la excusa de la fundación benefica que lleva su nombre, lleve más de diez años asistiendo fielmente a estas reuniones ultras en representación, por supuesto que no de mi ni de la inmensa mayoría de los ciudadanos del estado español, pero supongo que sí de los intereses del propio y elevado patrimonio conseguido de forma nada clara por la corona española. Cuando leáis los enlaces recientes con las investigaciones de los objetivos de este club secreto entenderéis hasta donde llega la degeneración de la monarquía española, del gobierno de este estado siempre compuesto por políticos neoliberales del Pp-P$oE y de los grandes empresarios corruptos cómplices de ambas instituciones. Ya lo dijo bien claro el rey, como jefe de estado, cuando se refirió a Israel como "socios y amigos" (suyos supongo, porque mios no) cuando este ilegitimo estado sionista y mayor terrorista internacional estaba cometiendo uno de los mayores genocidios recientes, asesinando y masacrando a cientos de mujeres y niños palestinos en el mayor campo de concentración que todos esos malditos hijos de bestia a nivel internacional les permiten mantener en Gaza.
Todo un entramado para mantener sus ilegítimos privilegios con el único objetivo del dominio del mundo que tienen conseguido casi por entero si las personas libres, dignas y precarias no nos unimos también y nos rebelamos.
Detrás de los enlaces de más abajo tenéis la noticia de este evento en Grecia que nos ha llegado por internet.
Con "V" de Verdad y "V" de Valentia se escribe siempre Victoria.
Jesús
Colectivo Queda la Palabra
Enlaces recientes que explican los objetivos del club o grupo ultra secreto Bilderberg:
El Periodico
Moratinos acude a la cita anual del ultra secreto Grupo Bilderberg
www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_=
El Ciudadano
Club Bilderberg se reunirá entre el 14 y el 17 de mayo en Grecia
www.elciudadano.cl/2009/05/07/club-bilderberg-se-reunira-entre-el-14-y-e/
The Sunday Times (inglés)
Shadowy Bilderberg group meet in Greece - and here’s their address
www.timesonline.co.uk/tol/news/world/europe/article6283373.ece
El Confidencial
Lo que Obama esconde
www.elconfidencial.com/cache/2009/05/02/mundo_40_obama_esconde.html
Solidaridad.net
El Nuevo Orden Mundial
www.solidaridad.net/noticias.php?not=5679
Radio Fenix - La Rioja
El Club Bilderberg y la Doctrina del Shock
fenix951.com.ar.webten.alsolnet.com/sitio/noticias.asp?id=38107
El País (Referencias al Club Bilderberg)
Las horas bajas del Gran Hotel
www.elpais.com/articulo/Galicia/horas/bajas/Gran/Hotel/elpepuespgal/2009
Wikipedia - La enciclopedia libre
Grupo Bilderberg / Club Bilderberg
es.wikipedia.org/wiki/Bilderberg
- REUNIÓN DEL CLUB BILDERBERG -
(Correo recibido y confirmado en varias páginas de internet)
El ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos participa en la conferencia anual del selecto y secreto club Bilderberg. El diablo y un espectacular despliegue de seguridad presiden las reuniones. [...]
Una estatua de bronce de Lucifer, el ángel caído, preside el edificio donde se reúne este año el secreto y misterioso Club Bilderberg, un selecto grupo formado por los hombres más poderosos del mundo para debatir y tomar decisiones políticas y económicas que afectan a toda la humanidad. En esta ocasión los Bilderberg han elegido el lujoso complejo hotelero Astir Palace, en Vouliagmení, 20 kilómetros al sur de Atenas, para celebrar su conferencia secreta, en la que uno de los principales temas a tratar es la crisis económica mundial.
A pesar de que la lista de invitados es uno de los secretos mejor guardados, hemos podido saber que dos influyentes personalidades españolas han asistido a la reunión. La primera de ellas es el ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, quien ha sido invitado a formar parte del Club por primera vez. La segunda podría tratarse de la Reina Doña Sofía, que ha estado presente en la reunión de los Bilderberg de los últimos 10 años y cuya presencia ha sido confirmada por varios miembros del staff del hotel. Aunque también podría tratarse de un empresario español, ya que desde el pasado jueves un lujoso jet de la compañía privada Gestair espera en la zona vip del aeropuerto ateniense.
Las medidas de seguridad que protegen estos días aquí en Grecia al Club Bilderberg son espectaculares. Helicópteros de la polícía, lanchas y patrulleras de la marina griega, miembros del sevicio secreto de una veintena de países, militares, antidisturbios, y más de 300 agentes y mandos de la policía impiden que nadie cruce el perímetro de seguridad. Nadie puede acercarse. Por mar, tres zodiacs de la marina y una patrullera vigilan el acceso al enclave. Miembros armados de la marina impiden el acceso por la costa.
Por tierra, un control policial corta la carretera al hotel tres kilómetros antes de la entrada, en la que media docena de agentes registran todos los vehículos. Un fotografo inglés fue interceptado por la policía mientras intentaba fotografiar el recinto desde el exterior. Casi pierde la cámara. Tras discutir con los agentes consiguió recuperarla. Las fotos se habían terminado.
La tarde del viernes un centenar de manifestantes del partido comunista griego protestaban en el exterior, mientras que dentro del recinto medio centenar de hombres armados reforzaban el acceso. Cualquier extraño en el hotel es sospechoso. Los pocos clientes que han conseguido habitaciones son sometidos a un exhaustivo registro antes de entrar. Las cámaras son miradas con recelo y el sistema de acreditaciones impide que el personal o los clientes del hotel accedan a las inmediaciones del Westin Atenas, un edificio independiente y semienterrado dentro del complejo hotelero en el que durante estos días los Bilderberg celebran sus reuniónes. El personal del hotel no está autorizado a hablar de lo que está pasando. Está prohibido hablar de ello con los clientes afirman desde la recepción.