Martín Lozada
Alai-amlatina
Hace tiempo que la guerra de agresión viene siendo disfrazada bajo el pretexto de operaciones destinadas a la salvaguarda de la democracia y los derechos humanos. Así ha sucedido con la última invasión a Irak y de ese modo ocurre desde hace muchos años con las violencias desplegadas en el territorio afgano.
Bastó escuchar los argumentos que el presidente norteamericano prodigó en torno a la "guerra justa" en Afganistán, en ocasión de recibir el Premio Nobel de la Paz, para comprender lo que está en juego en esta neomodernidad líquida: la normalización de la guerra hegemónica a través de un sistemático retorcimiento conceptual.
En el terreno de Afganistán se encuentra desplegada la fuerza de los ejércitos más sofisticados del planeta, con algo más de 100.000 soldados a su merced, bajo el nombre de Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF). En realidad, se trata de un importantísimo contingente militar que poco tiene de internacional, puesto que el 80% de las tropas son norteamericanas y se encuentran conducidas por un general de esa nacionalidad.
Bajo el argumento de persuadir a los talibanes de deponer las armas a cambio de dinero y trabajo, y de desalojar a los insurgentes para desarrollar un programa de construcción y desarrollo, lo cierto es que la persistencia de la guerra en Asia central otorga vigencia a la tesis expuesta por Antonio Negri y Michael Hardt en su obra titulada "Imperio".
Según ellos, la nueva forma de dominación mundial trae consigo una serie de transformaciones jurídicas que permiten reconfigurar el rostro de las viejas prácticas institucionales. En este marco destacan el renovado interés que despierta el concepto de "guerra justa", a modo tal de constituirse, hoy más que nunca, en una narrativa central de las discusiones políticas internacionales.
Advierten que las nuevas disquisiciones en torno a la bellum justum resultan perturbadoras. Debido, fundamentalmente, a que se trata de un concepto que el secularismo moderno se esforzó por borrar de la tradición medieval y por cuanto no sólo implican la banalización de la guerra sino también su elogio como instrumento ético y su exaltación como medio de acción política.
Toman el caso de la intervención e ilustran cómo ese ámbito tradicionalmente destinado a resolver problemas humanitarios de envergadura, o cuestiones atinentes a la paz y a la seguridad internacional, ha ido cambiando poco a poco su rostro.
Se encuentra ahora basado en un estado permanente de emergencia y excepción. Pero no en cualquiera, sino precisamente en un estado permanente de emergencia y excepción justificado por la apelación a valores esenciales de justicia.
En otras palabras, el derecho de policía queda legitimado en razón de valores universales y por la necesidad de asegurar la vigencia de ciertos principios éticos superiores. De allí la paradoja de los nuevos tiempos, en donde las intervenciones son siempre excepcionales aun cuando se sucedan continuamente en el tiempo y en el espacio bajo el formato de acciones de policía.
En este preciso contexto advierten otra de las caras de esta nueva fase de control: la posibilidad de iniciar guerras preventivas y permanentes que tienen como sustrato y fundamento no el derecho sino el consenso. Basta remitirse, a modo de ejemplo, a las operaciones policíaco-militares iniciadas por las potencias occidentales, primero en Kosovo y luego, más recientemente, sobre un enemigo simbólicamente producido e identificado con el rótulo "terrorismo".
Reducción conceptual y terminológica que resulta funcional para gravitar sobre territorios diversos, amplios sectores poblaciones y muy variados fines.
Este uso de la fuerza armada trae consigo, asimismo, nuevos campos de realización. Todos ellas guardan distancia de la guerra tradicionalmente entendida, es decir compuesta por la presencia de dos o más bandos visibles, enfrentados entre sí en un espacio más o menos determinado.
Por el contrario, la máquina de la guerra permanente despliega sus operaciones de fuerza sobre el territorio global y los enemigos que enfrenta, lejos de constituir una amenaza de índole militar, ostentan tan sólo asimetrías ideológicas entendidas como incompatibles al desarrollo y consolidación del imperio.
- Martín Lozada es Juez penal. Catedrático Unesco en Derechos Humanos, Paz y Democracia por la Universidad de Utrecht, Países Bajos
Fuente: http://alainet.org/active/36385
lunes, 1 de marzo de 2010
La guerra permanente
martes, 25 de agosto de 2009
El grandioso tablero de ajedrez y los usureros de la guerra
Peter Dale Scott
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
-En los asuntos del gobierno, debemos protegernos de la indebida influencia, solicitada o no, de este Complejo Militar-Industrial. Existe el potencial para el desastroso crecimiento de un poder extraviado de este complejo. No podemos permitir que el peso de esta combinación amenace las libertades de nuestro proceso democrático. No debemos confiar en nada. Sólo una ciudadanía alerta e informada puede enfrentarse al engranaje de la vasta maquinaria militar-industrial de forma que la seguridad del país y sus libertades puedan prosperar juntas.
Dwight David Eisenhower,"Military-Industrial Complex Speech," 1961, [1]
“Mi observación es que el impacto de elecciones nacionales en el clima de los negocios para SAIC ha sido mínimo. El énfasis en dónde ocurre el gasto federal usualmente cambia, pero el gasto federal total nunca disminuye. SAIC siempre siguió creciendo a pesar de cambios en la dirigencia política en Washington.” Ex administrador de SAIC, citado en Donald L. Barlett y James B. Steele: "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, marzo de 2007[2]
“Hacemos la doctrina militar estadounidense” Ed Soyster, MPRI [3]
El mito del grandioso tablero de ajedrez: la geopolítica y la locura imperial de grandeza
En “The Road to 9/11” resumí la dialéctica de las sociedades abiertas: cómo expanden con su energía, llevando a un nivel más elevado de corporaciones y agencias más secretas, que terminan por debilitar a su país de origen mediante guerras innecesarias y agobiadoras. [4] No soy el único en ver a EE.UU. en las etapas finales de ese proceso, que desde el Renacimiento ha abatido a España. Holanda y Gran Bretaña.
Gran parte de lo que escribí resumió los pensamientos de escritores que me precedieron como Paul Kennedy y Kevin Phillips. Pero hay un aspecto de la maldición de la expansión que no subrayé suficientemente: cómo la dominación crea ilusiones megalómanas de control insuperable y cómo a su vez esa ilusión es cristalizada en una ideología prevaleciente de dominación. Me sorprende que tan pocos, hasta ahora, hayan señalado que desde el punto de vista público esas ideologías son ilusorias, tal vez incluso demenciales. En este ensayo argumentaré, sin embargo, que lo que parece demencial desde un punto de vista público tiene sentido desde la perspectiva más estrecha de aquellos que se benefician con la provisión de violencia e inteligencia privada empresarial.
La ideología de la dominación fue expresada en el caso de los gobernantes británicos por Sir Halford Mackinder en 1919: “Quien gobierna Europa Oriental domina el Corazón del Territorio; Quien domina el corazón del territorio gobierna la Isla Mundo; Quien domina la Isla Mundo gobierna el Mundo.” [5] Esta frase, aunque expresada después que el poder de Gran Bretaña ya había comenzado a declinar, articuló con exactitud las ansiedades de los planificadores imperiales que se vieron jugando “el Gran Juego”, y quienes por lo tanto sacrificaron en 1809 todo un ejército británico de doce mil hombres en las tierras salvajes de Afganistán.
Expandida por Karl Haushofer y otros alemanes en la supuesta “ciencia” de la geopolítica, esta doctrina ayudó a inspirar el desastroso “Drang nach Osten” ["Afán de ir hacia el este"], que terminó rápidamente con las esperanzas militares del Tercer Reich nazi.
Se podría haber pensado que a estas alturas las lecciones de Napoleón e Hitler hubieran eclipsado todas las ilusiones de que cualquier potencia pudiera dominar por sí sola la “Isla Mundo,” y mucho menos el mundo.
Kissinger, por lo pronto, parece haber aprendido esa lección, cuando escribió que: “Al decir geopolítica, quiero decir un enfoque que presta atención a los requerimientos del equilibrio.” [6]
Pero (en gran parte por su compromiso con el equilibrio en el orden mundial) Kissinger fue pasado por alto por los acontecimientos a mediados de los años setenta, llevando al triunfo del modo de pensar de la dominación global, como lo expresaron pensadores como Zbigniew Brzezinski.[7]
El propio Brzezinski ha reconocido cómo sus infundadas maquinaciones en Afganistán en 1978-1979 produjeron las reacciones de al-Qaeda y del terrorismo yihadista.
Al preguntársele en 1998 si lamentaba su aventurerismo, Brzezinski respondió:
“¿Lamentar qué? La operación secreta fue una excelente idea. Atrajo a los rusos a la trampa afgana ¿y quiere que lo lamente? El día en el que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera, escribí al presidente Carter diciendo, en esencia: ‘Ahora tenemos la oportunidad de dar a la URSS su Guerra de Vietnam.’”
Nouvel Observateur: “¿Y tampoco lamenta haber apoyado el fundamentalismo islámico, que ha dado armas y orientación a futuros terroristas?”
Brzezinski: “¿Qué es más importante en la historia del mundo? ¿Los talibanes o el colapso del imperio soviético? ¿Algunos musulmanes agitados o la liberación de Europa Central y el fin de la Guerra Fría?”
Cuando le preguntaron si el fundamentalismo islámico representa una amenaza mundial, Brzezinski respondió
“¡Tonterías!” [8]
De alguna manera, el Brzezinski posterior a Afganistán se ha hecho más moderado en sus expectativas para el poder de EE.UU.: Notablemente advirtió contra la Guerra del Golfo en 1990 y también contra la agitación del vicepresidente Cheney, mientras éste ocupaba su puesto, a favor de algún tipo de ataque preventivo contra Irán. Pero nunca ha retractado la retórica Mackinderita de su libro de 1997 “The Grand Chessboard,” que resucita la ilusión de “controlar” la región vital eurasiática:
Por primera vez en la historia, una potencia no-eurasiática ha emergido no sólo como árbitro esencial de las relaciones de poder eurasiáticas sino también como la potencia suprema del mundo. La derrota y el colapso de la Unión Soviética fue el paso final en la rápida superioridad de una potencia del Hemisferio Occidental, EE.UU., como la única y, por cierto, la primera potencia verdaderamente global.” (p. xiii)
“Para EE.UU., el principal premio geopolítico es Eurasia… Ahora una potencia no-eurasiática predomina en Eurasia, y la superioridad global de EE.UU. depende directamente de durante cuánto tiempo y con cuánta efectividad sostiene su preponderancia en el continente Eurasiático.” (p.30)
“Para decirlo en una terminología que evoca la era más brutal de los antiguos imperios, los tres grandes imperativos de la geoestrategia imperial son: impedir la colusión y mantener la dependencia de la seguridad entre los vasallos, mantener dóciles y protegidos a los Estados tributarios, y evitar que los bárbaros se unan.” (p.40) [9]
Este tipo de modo de hablar temerario no se limita a Brzezinski. Su llamado a la dominación unilateral se hizo eco del borrador de la DPG (Guía de Planificación de la Defensa) de 1992, preparada para el secretario de defensa Cheney por los neoconservadores Paul Wolfowitz y Lewis "Scooter" Libby: “Debemos mantener los mecanismos para disuadir a potenciales competidores de llegar a aspirar a un papel regional o global más amplio.” [10]. Es repetido también en el Estudio PNAC [Proyecto para el Nuevo Siglo Americano] de 2000:
"Rebuilding America’s Defenses" [Reconstruyendo las defensas de EE.UU.] y en la Estrategia de Seguridad Nacional de Bush-Cheney de septiembre de 2002 (NSS 2002). [11] Y es resumido por el megalómano documento estratégico del JCS [Estado Mayor Conjunto] Joint Vision 2020, “La dominación de espectro completo significa la capacidad de las fuerzas de EE.UU., operando solas o con aliados, de derrotar a cualquier adversario y de controlar cualquier situación a través de toda la gama de las operaciones militares.” [12]
Una retórica tan exagerada pierde contacto con la realidad, es peligrosamente engañosa, e incluso posiblemente insana. Sin embargo es útil, incluso vital, para aquellas corporaciones que se han acostumbrado a beneficiarse con la Guerra Fría, y que enfrentaban profundos recortes en los gastos de defensa e inteligencia de EE.UU. en los primeros años después del colapso de la Unión Soviética. Se les suman otros grupos (mencionados a continuación) que también tienen interés en preservar el modo de pensar de dominación en Washington. Incluyen a los nuevos proveedores de servicios militares privatizados, o lo que puede ser llamado violencia empresarial, en respuesta a los recortes del presupuesto de la defensa.
El verdadero grandioso tablero de ajedrez: los que se benefician con la violencia continua.
La engañosa pomposidad de la retórica de Brzezinski es inherente sobre todo en la falsa metáfora del título de su libro. Los “vasallos” no son piezas de ajedrez que se mueven sin esfuerzo con una sola mano. Son seres humanos con mentes propias; y entre los seres humanos es seguro que un exceso injusto de poder provoque no sólo resentimiento sino una resistencia exitosa en última instancia. Esto se puede ver fácilmente en Asia, desde la evolución del sentimiento anti-estadounidense en Irán a Hizb-ut-Tahrir (HT) en Asia Central: aunque todavía aparentemente no-violento, la retórica de HT es ahora cada vez más agresivamente anti-estadounidense. [13]
La noción de un solo jugador de ajedrez es igualmente falsa, especialmente en Asia Central, donde Estados dominantes (EE.UU., Rusia y China) y Estados locales son todos débiles por igual. Allí las corporaciones multinacionales como BP y Exxon son grandes protagonistas. En países como Kazajstán y Azerbaiyán dejan enanos al poder estatal local y también a la presencia gubernamental de EE.UU., sea oficial o encubierta. Los verdaderos poderes locales tienden a ser dos, en cuyo control los gobiernos se muestran notoriamente ineptos: primero, los “musulmanes agitados” que Brzezinski ridiculiza insensatamente, y segundo, el tráfico ilícito, sobre todo el narcotráfico. [14]
En última instancia, sin embargo, Brzezinski no es inhibido por su metáfora ajedrecística.
El objetivo de un juego de ajedrez es ganar. El objetivo de Brzezinski es bastante diferente: ejercer permanentes restricciones sobre el poder de China y sobre todo de Rusia. Por lo tanto se ha opuesto sensatamente a acciones desestabilizadoras como un ataque occidental contra Irán, mientras apoya la permanente contención de Rusia con un cerco de bases y oleoductos occidentales. (En 1995 Brzezinski voló a Azerbaiyán y ayudó a negociar el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan que une a Azerbaiyán con Turquía.) [15]
Como he argumentado en otro sitio, Brzezinski (aunque sin duda piensa él mismo en términos de estrategia) promueve por lo tanto una política que corresponde fuertemente a las necesidades de la industria petrolera y sus patrocinadores. Estos últimos incluyen a sus patrones, los Rockefeller, quienes primero lo lanzaron a la prominencia nacional. [16]
En marzo de 2001, los principales grandes del petróleo (Exxon Mobil, Chevron, Conoco, y Shell) tuvieron su oportunidad para diseñar las estrategias energéticas del nuevo gobierno, incluida la política en Oriente Próximo, al participar en secreto en la Fuerza de Tareas de Energía del vicepresidente Cheney. [17] La Fuerza de Tareas, supimos más tarde, desarrolló un mapa de los campos petrolíferos de Iraq, dividiendo el sudoeste en nueve “Bloques de Exploración.” Un mes antes, un documento del Consejo de Seguridad Nacional de Bush había señalado que la Fuerza de Tareas de Cheney consideraría “acciones relacionadas con la captura de nuevos y existentes campos de petróleo y gas.” [18] Anteriormente, las compañías petroleras habían participado en una fuerza de tareas no-gubernamental que pidió “un inmediato estudio político sobre Iraq incluyendo evaluaciones militares, energéticas, económicas y político/diplomáticas.” [19]
Desde luego, las compañías petroleras no estaban solas en la presión por una acción militar contra Iraq. Después del 11-S, Rumsfeld, Wolfowitz, y Douglas Feith establecieron la neoconservadora Oficina de Planes Especiales (OSP) del Pentágono, que pronto “rivalizó tanto con la CIA como con la propia Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) del Pentágono, como la principal fuente de inteligencia del presidente Bush sobre la posible posesión de armas de destrucción masiva y la conexión con al-Qaeda de Iraq.” [20] La influencia neoconservadora en el gobierno, apoyada por Lewis Libby en la oficina del vicepresidente Cheney, triunfó sobre el escepticismo de la CIA y la DIA: esas dos falsas acusaciones contra Sadam Hussein, o lo que un crítico llamó “inteligencia basada en la fe,” se convirtieron brevemente en la ideología oficial de EE.UU. Algunos, notablemente Dick Cheney, nunca se han retractado.
Muchos periodistas se mostraron ansiosos de promover las doctrinas de la OSP: Judith Miller del New York Times escribió una serie de artículos sobre las armas de destrucción masiva de Sadam, basándose, como la propia OSP, en la propaganda del exiliado iraquí Ahmed Chalabi.[21] La colaboradora en el libro de Miller, Laurie Mylroie, fue aún más lejos, al argüir que “Sadam no estuvo sólo detrás del ataque de 1993 contra el Trade Center, sino también de cada incidente terrorista anti-estadounidense de la década pasada, de los atentados contra las embajadas de EE.UU. en Kenia y Tanzania, a la demolición del edificio federal en Oklahoma City, al propio 11 de septiembre.” [22] Muchos de esos propugnadores, notablemente Feith, Libby, y Mylroie, tenían vínculos con Israel, que tenía tantos motivos como cualquier compañía petrolera para desear que ejércitos de EE.UU. se establecieran en Asia Central. [23]
Contratistas militares privados (PMC) – Su negocio es la violencia con fines de lucro.
La incongruencia de una reacción militar ante la amenaza de terrorismo ha sido señalada por una serie de expertos en contraterrorismo, como el coronel en retiro del ejército de EE.UU., Andrew Bacevich:
El concepto de guerra global como respuesta al radicalismo islámico violento es deficiente. No debiéramos estar dedicados a invadir y ocupar otros países. Eso no va a encarar la amenaza. Por otra parte, va a llevar a la bancarrota al país y a desbaratar a las fuerzas armadas. [24]
Por limitaciones presupuestarias, EE.UU. ha recurrido a subordinados incontrolables para que representen su poder público en esos lugares remotos. En este ensayo me concentraré sobre todo en un grupo de estos, los así llamados Contratistas Militares Privados (PMC) quienes están autorizados a cometer violencia en nombre de sus empleadores. Esas corporaciones recuerdan a los saqueadores ‘condottieri’ o ejércitos mercenarios privados contratados por las ricas ciudades Estado de la Italia del Renacimiento. [25]
En la retrospectiva histórica, podemos ver la contribución de los notoriamente célebres ‘condottieri’ a la violencia que supuestamente debían enfrentar. Algunos, cuando estaban desempleados, se convirtieron en poco más que bandidos depredadores. Otros, como el celebrado Farinata a quien Dante colocó en el Infierno, se volvieron contra sus ciudades nativas. Sobre todo, el poder de facto acumulado por los condottieri significó que, con el paso del tiempo, llegaron a dictar condiciones a sus aparentes empleadores. [26] (Fueron un temprano ejemplo de violencia empresarial, y el modo más común de evitar su paso destructor era “comprar alivio mediante la oferta de soborno.” 27])
Para contrarrestar la presión sobre los activos limitados de las fuerzas armadas, Donald Rumsfeld incrementó el creciente uso de Contratistas Militares Privados (PMC) en la Guerra de Iraq. En un momento hasta 100.000 personas fueron empleadas por los PMC en la ocupación de Iraq por EE.UU. Algunas estuvieron involucradas en eventos controvertidos, como el escándalo de la prisión Abu Ghraib en Iraq, y la muerte y quema de cuatro contratistas empleados en Faluya. La licencia de la firma más controvertida, Blackwater, fue anulada por el gobierno iraquí en 2007, después que ocho civiles iraquíes fueron muertos sin motivo en un tiroteo que ocurrió después de la explosión de un coche bomba. [28] (Después de mucha publicidad negativa, Blackwater cambió de nombre en 2009, y ahora se llama Xe Worldwide.
En medio del furor público por PMC como Blackwater se notó insuficientemente la diferencia en motivación entre estos y el Pentágono. Mientras el objetivo declarado de Rumsfeld y de las fuerzas armadas en Iraq era terminar la violencia en ese país, los PMC obviamente tenían un interés financiero en su continuación. De ahí que no sea ninguna sorpresa que algunos de los mayores PMC también hayan sido partidarios políticos de la continuación de la mal considerada “Guerra contra el Terror”.
Blackwater fue uno de los ejemplos más notorios: Erik Price, su fundador y único propietario, forma parte de una familia que figura entre los mayores donantes del Partido Republicano y otras causas derechistas, como es el Consejo para Política Nacional. Su hermana declaró una vez a la prensa que “mi familia es el mayor donante de contribuciones blandas [donaciones fuera de la regulación federal, N. del T.] al Partido Republicano nacional.” [29]
Compañías privadas de inteligencia y la provisión de violencia.
Blackwater ha atraído la atención crítica de los medios dominantes estadounidenses. Pero fue sólo un caballo en el grandioso tablero de ajedrez, aunque un caballo con la capacidad de influenciar las jugadas. Se ha prestado mucho menos atención a Diligence LLC. Diligence, una compañía más poderosa, que a diferencia de Blackwater interactuaba fuertemente con Wall Street, “se estableció en Bagdad [en julio de 2003] para proveer seguridad a compañías involucradas en la reconstrucción iraquí. En diciembre, estableció una nueva subsidiaria llamada Diligence Middle East, y expandió sus servicios para que incluyeran el filtrado, el examen y el entrenamiento de contrataciones locales, y la provisión de informes diarios de inteligencia a sus clientes corporativos.” [30]
La influencia política de Diligence ciertamente eclipsó y duró más que la de Blackwater. Dos de sus directores fundadores (Lanny Griffiths y Ed Rogers) fueron también fundadores del influyente equipo de cabildeo republicano Barbour Griffiths y Rogers (posteriormente rebautizado BGR). Haley Barbour, el fundador sénior de BGR, también actuó como presidente del Comité Nacional Republicano de 1993 a 1997.
Diligence LLC recibió licencia para actuar en Iraq como contratista militar privado (PMC). Pero podría ser llamado Contratista Privado de Inteligencia (PIC) ya que es virtualmente un vástago de la CIA:
Diligence fue fundada por William Webster, el único individuo que dirigió la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el FBI. Mike Baker, su director ejecutivo, pasó 14 años en la CIA como oficial de operaciones encubiertas en el terreno especializado en contraterrorismo y operaciones de contrainsurgencia. Whitley Bruner, su oficial jefe de operaciones en Bagdad, fue antes jefe de estación de la CIA en Iraq. [31]
Su socio en Diligence Middle East (DME) es New Bridge Strategies, cuyo propósito ha sido descrito por el New York Times como “firma consultora para asesorar a compañías que desean hacer negocios en Iraq, incluidas las que buscan partes de proyectos de reconstrucción financiados con dinero público.” [32] Su influencia política fue bosquejada por el Financial Times:
New Bridge fue establecida en mayo [2003] y llevada a la atención pública por los republicanos influyentes en su consejo – en su mayoría vinculados a uno u otro [funcionario] del gobierno de Bush o a la propia familia. Incluyen a Joe Allbaugh, jefe de la campaña presidencial de George W. Bush, Ed Rogers y Lanny Griffith, antiguos asistentes de George H.W. Bush. [33]
La firma Barbour, Griffith and Rogers fue el financista inicial de Diligence, que comparte un piso de oficinas con BGR y New Bridge en un edificio a cuatro cuadras de la Casa Blanca. Financial Times vinculó el éxito de New Bridge en la obtención de contratos a su relación con Neil Bush, hermano del presidente. [34] Cuando
Mack McLarty, Jefe de Gabinete en la Casa Blanca de Clinton, renunció, llegó a ser director de Diligence, y también se unió a Henry Kissinger para dirigir, hasta 2008, Kissinger McLarty Associates.
Otro Contratista Privado de Inteligencia o PIC es Science Applications International Corporation (SAIC), una corporación de 8.000 millones de dólares involucrada en contratos con la defensa, la comunidad de la inteligencia y con la seguridad interior. Según los veteranos periodistas Donald Barlett y James Steele:
SAIC ha mostrado una misteriosa capacidad para prosperar en cualquier clima político concebible. Es la mano invisible tras una inmensa porción del Estado de seguridad nacional – el sector del gobierno cuyos fondos son ilimitados y cuyo continuo crecimiento es asegurado cada vez que un político emite la palabra “terrorismo.” SAIC representa, en otras palabras, un negocio privado que se ha convertido en una forma de gobierno permanente…. [SAIC] encarna algo que va más allá de la peor pesadilla de Eisenhower – el complejo “militar-industrial-contraterrorismo.” [35]
(Más adelante su artículo dejó claro que SAIC no es una burocracia unificada, sino más bien algo como una plataforma para empresariado individual en la obtención de contratos: “en SAIC su tarea fue fundamentalmente vender sus ideas de alta tecnología y su experticia de alto valor a [cualesquiera] agencias gubernamentales que tengan dinero que gastar y un impulso para comprar.”) [36]
Antes de llegar a ser Secretario de Defensa, Robert M. Gates fue miembro del consejo de directores de SAIC. El personal de SAIC también ha sido reclutado de la CIA, NSA [Agencia Nacional de Seguridad] y DARPA [Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa].
Numerosos miembros influyentes del establishment nacional de seguridad se encaramaron a la nómina de SAIC, entre ellos John M. Deutch, subsecretario de energía bajo el presidente Jimmy Carter y director de la CIA bajo el presidente Bill Clinton; el contraalmirante William F. Raborn, quien dirigió el desarrollo del submarino Polaris, y el contraalmirante Bobby Ray Inman, quien sirvió de forma diversa como director de la Agencia Nacional de Seguridad, vice director de la CIA, y vice director de la Agencia de Defensa de la Inteligencia. [37]
SAIC ayudó a suministrar la inteligencia defectuosa sobre las armas de destrucción masiva de Sadam que luego generó amplios contratos para SAIC en Iraq.
El personal de SAIC jugó un papel decisivo en montar el caso de que existían armas de destrucción masiva en Iraq bajo Sadam Hussein, y que la guerra era la única manera de librarse de ellas. Cuando no se encontraron armas de destrucción masiva, personal de SAIC compuso la comisión establecida para que investigara cómo la inteligencia estadounidense pudo haberse equivocado tan desastrosamente, incluido Gordon Oehler, el director adjunto para estudios de la comisión, un veterano de 25 años de la CIA, Jeffrey R. Cooper, vicepresidente y funcionario jefe de ciencias de una de las sub-unidades de SAIC y Samuel Visner, vicepresidente de desarrollo corporativo de SAIC quien también pasó por la puerta giratoria y volvió a la NSA. David Kay, quien después presidió el Grupo de Estudio Iraq (que mostró que Hussein no poseía armas de destrucción masiva, demostrando al hacerlo que la guerra fue lanzada de manera fraudulenta), es también accionista de SAIC y ex director del Centro de Tecnología y Análisis de Contraterrorismo de SAIC. [38]
Sobra decir que esa comisión, sobrecargada con personal de SAIC, no informó que el propio SAIC había sido una parte importante del problema. Pero según Barlett y Steele, el mismo David Kay dijo en 1998 al Comité de Servicios Armados del Senado:
que Sadam Hussein “sigue en el poder con armas de destrucción masiva” y que “se requiere una acción militar.” Advierte que a menos que EE.UU. actúe ahora “vamos a ver que las mayores fuerzas armadas del mundo tienen sus manos atadas.”
Durante los cuatro años siguientes, Kay y otros asociados con SAIC insistieron con ahínco en la amenaza planteada por Iraq. Wayne Downing, general en retiro y estrecho asociado de Ahmad Chalabi, cabildeó enérgicamente por una invasión de Iraq, señalando que los iraquíes “están listos a llevar la guerra… a ultramar. Utilizarían todos los medios a su disposición para atacarnos.” En muchas de sus apariciones en la televisión en cadena y por cable antes de la guerra, Downing fue identificado simplemente como “analista militar.” Hubiera sido correcto señalar que era miembro del consejo de directores de SAIC y accionista de la compañía…
El 11-S fue una tragedia personal para miles de familias y una tragedia nacional para todo EE.UU., pero sirvió los intereses de contratistas privados militares y de la inteligencia incluyendo a SAIC. Después de los ataques, el gobierno de Bush lanzó su “Guerra Global contra el Terror” (GWOT), cuya principal consecuencia ha sido la canalización de decenas de miles de millones de dólares a compañías que prometen hacer alguna cosa – cualquier cosa – por ayudar. SAIC estaba lista. Cuatro años antes, anticipando la próxima gran fuente de ingresos del gobierno, SAIC había establecido el Centro de Tecnología y Análisis de Contraterrorismo. Según SAIC, el propósito de la nueva unidad era presentar “una visión exhaustiva de las amenazas terroristas, incluida toda la gama de armas de destrucción masiva, altos explosivos más tradicionales, y ciber-amenazas a la infraestructura nacional.” En octubre de 2006, la compañía dijo directamente a potenciales inversionistas que la guerra contra el terror seguiría siendo una industria lucrativa de crecimiento. [39]
Barlett y Steele podrían haber mencionado que el analista sénior de SAIC, Fritz Ermarth, asociado desde tiempo antiguo de Gates, desde sus años en la CIA, es ahora funcionario del Centro Nixon. Comentando en 2003 el discurso del secretario de Estado Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Ermarth elogió a Powell por sus acusaciones (en las que repitió una de las historias falsas de Judith Miller) sobre la adquisición por Sadam de tubos de aluminio “para centrífugas y no cohetes.” Ermarth reprochó sin embargo a Powell el que no hubiera mencionado dos temas: la participación iraquí en el atentado del World Trade Center de 1993 (una acusación de Laurie Mylroie que ha sido generalmente desacreditada), y que “Durante los años setenta y ochenta… la URSS y sus aliados apoyaron a terroristas en Europa Occidental y en Turquía,” (aludiendo a las falsas acusaciones, promovidas entonces por Robert Gates y Claire Sterling, sobre el intento de asesinato del Papa Pablo II por Mehmet Ali Agça).[40]
Por cierto no quiero sugerir que SAIC haya creado sin ayuda de nadie la voluntad de combatir en Iraq. Los esfuerzos combinados de contratistas de la defensa, compañías petroleras, PMC y PIC crearon un modo de pensar en el que fueron atrapados todos los que estaban ansiosos de poder, incluidos, tengo que decirlo, académicos carreristas. En Iraq, como en Afganistán, y en Vietnam una generación antes, un pasaje seguro para consultas en Washington era el apoyo a intervenciones que pronto la gente de a pie vio que serían desastrosas.
El beneplácito de los académicos ha aprobado incluso la privatización de los servicios de inteligencia que acabamos de describir. Según la politóloga Anna Leander:
Firmas privadas no sólo suministran, sino también analizan inteligencia. Traductores, analistas e ‘interrogadores’ privados son contratados, como lo ilustra la participación de Tiran y CACI en Abu Ghraib. Incluso de modo más directo, se contrata a firmas privadas para evaluar amenazas y riesgos y sugerir qué hacer al respecto. Esto involucra la construcción de un cuadro de seguridad como lo hacen por ejemplo Diligence LLC y SAIC, dos firmas especializadas en la recolección y análisis de inteligencia… Esta privatización de la inteligencia tiene consecuencias directas para la relación entre los PMC y los discursos de la seguridad. Coloca a las firmas en una posición en la cual están directamente involucradas en la producción de esos discursos. Suministran una parte creciente de la información que forma la base de decisiones sobre si algo es o no es un tema de seguridad.
Leander concluye que esta privatización es beneficiosa: “Fortalece un entendimiento más militar de la seguridad que, por su parte, fortalece a los PMC como expertos particularmente legítimos en seguridad.” [41]
Otro politólogo, Chaim Kaufmann, ha señalado de modo más crítico que los argumentos a favor de la escalada y lo que llama la inflación de la amenaza contra Iraq no fueron adecuadamente disciplinados por “el mercado de las ideas.” Da cinco motivos para esta falla, debidamente apoyados por otros politólogos. Pero la razón obvia mencionada por Barlett y Steele – el lucro – no es mencionada. [42]
Lo que hemos descrito hasta ahora es propugnación disfrazada de experiencia. Pero asociados en el extranjero de Diligence LLC y sus aliados también han sido acusados de operaciones de bandera falsa con el propósito de provocar la guerra.
La aprobación de la Ley Patriota generó un nuevo campo de beneficios para contratistas de SAIC – vigilancia interior de ciudadanos de EE.UU. – así como nuevos centros de fusión de inteligencia para realizarla.
“Como parte de la misión de seguridad interior del Pentágono, el ex secretario de defensa Donald Rumsfeld creó la oficina de Actividad de Contrainteligencia en el Terreno [CIFA] en 2002 y completó su personal con contratistas de Booz Allen, BAE systems, SAIC, y otros proveedores de personal aprobado.
CIFA, como hemos visto, fue utilizada contra gente sospechosa de albergar mala voluntad contra el gobierno de Bush y sus políticas… Actualmente, hay cuarenta y tres centros de fusión existentes y planificados en EE.UU., en los cuales agencias de inteligencia, el FBI, la policía local, bases de datos del sector privado, y denunciantes anónimos son combinados y analizados por analistas de contraterrorismo… Según la Central de Información de Privacidad Electrónica, el proyecto otorga al Departamento de Seguridad Interior enormes poderes de vigilancia interior.” [43]
Esos centros de fusión, que “combinan a las fuerzas armadas, el FBI, la policía estatal, y otros, han sido promovidos internamente por el Ejército de EE.UU., como medio para evitar restricciones que impiden que los militares espíen a la población interior.” [44] Como respuesta a esas críticas, la secretaria del Departamento de Seguridad Interior, Napolitano, declaró en marzo de 2009 que el mandato de los centros de fusión no es lanzar operaciones independientes de vigilancia interior, sino conectar los puntos entre información obtenida legalmente que ya estaba en bases de datos fragmentadas en “depósitos.” [45] No mencionó que parte de esa información provenía de fuentes privadas e incluso anónimas.
Una contratista de SAIC, Neoma Syke, trabajó en un centro de fusión semejante, ejerciendo un doble papel:
Durante 2003-2004, “trabajó para SAIC” como analista de protección de fuerza con el 205 Batallón de Inteligencia Militar de SAIC. Y mientras era “contratista para SAIC”, específicamente “el 205 Batallón de Inteligencia Militar de SAIC, aparentemente sirvió como Oficial de Guardia de Contrainteligencia en el Centro de Acción de Crisis de USARPAC. [46]
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Peter Dale Scott, ex diplomático canadiense y profesor de inglés en la Universidad de California, Berkeley, es poeta, escritor, e investigador. Sus libros más recientes en prosa son: “The Road to 9/11” (2007) y la nueva edición expandida de “War Conspiracy” (2008). Su nuevo libro de poemas (incluyendo poemas políticos) es
“Mosaic Orpheus,” de McGill-Queen's University Press. Su sitio en la web es: http://www.peterdalescott.net/
Notas
[1] Dwight David Eisenhower, "Military-Industrial Complex Speech," 1961,
http://avalon.law.yale.edu/20th_century/eisenhower001.asp.
[2] Ex administrador de SAIC, en Donald L. Barlett and James B. Steele, "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, March 2007,
http://www.vanityfair.com/politics/features/2007/03/spyagency200703?currentPage=1.
[3] The Economist, July 8, 1999.
[4] Peter Dale Scott, The Road to 9/11: Wealth, Empire, and the Future of America (Berkeley and Los Angeles: University of California Press, 2007), 7-9.
[5] Halford J. Mackinder, Democratic Ideals and Reality (New York: Holt, 1919).
[6] Henry Kissinger, in Colin S Gray, G R Sloan. Geopolitics, Geography, and Strategy (Portland: Frank Cass Publishers, 1999).
[7] Para los eventos que llevaron al desplazamiento de Kissinger vea Scott, The Road to 9/11, 50-54, etc.
[8] Le Nouvel Observateur, January 15-21, 1998. En su implacable determinación de debilitar a la Unión Soviética, Brzezinski también persuadió a Carter para que terminara las sanciones de EE.UU. contra Pakistán por su busca de armas nucleares) (David Armstrong and Joseph J. Trento, America and the Islamic Bomb: The Deadly Compromise (Steerforth, 2007). Por lo tanto la obsesión de Brzezinski con la Unión Soviética ayudó a producir, como subproductos fortuitos, tanto al-Qaeda como el arsenal atómico islámico.
[9] Zbigniew Brzezinski, The Grand Chessboard: American Primacy and Its Geostrategic Imperatives (New York: basic Books), xiii, 30, 40.
[10] Memorandum of February 18, 1992, http://www.gwu.edu/~nsarchiv/nukevault/ebb245/index.htm.
[11] For specific parallels to The Grand Chessboard, see Scott, Road to 9/11, 191-2.
[12] "Joint Vision 2020 Emphasizes Full-spectrum Dominance," DefenseLink,
http://www.defenselink.mil/news/newsarticle.aspx?id=45289, emphasis added.
[13] Zeyno Baran, "Hizb-ut-Tahrir: Islam’s Political Insurgency," Nixon Center, December 2004,
www.HizbutahrirIslamsPoliticalInsurgency.pdf.
[14] Brzezinski temía tan poco al yihadismo islámico que cuando era Consejero Nacional de Seguridad convocó a un grupo de trabajo para que estimulara deliberadamente el descontento musulmán dentro de la Unión Soviética (Scott, Road to 9/11, 70-71).
[15] Desde entonces ha recibido elogios por persuadir al presidente Aliyyev de Azerbaiyán para que comprometa el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (Zbigniew Brzezinski, "Geopolitically Speaking: Russia's `Sphere of Influence’ - Chechnya and Beyond," Azerbaijan International, Spring 2000, p. 24,
http://www.azer.com/aiweb/categories/magazine/81_folder/81_articles/81_brzezinski.html.
Este oleoducto, que favorece a las compañías petroleras de EE.UU. y Gran Bretaña, tiene sentido político pero no económico; y desestabiliza aún más una región que ya es tensa. Vea: Pepe Escobar, "La guerra líquida” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82960
[16] Scott, Road to 9/11, 70-79.
[17] Dana Milbank y Justin Blum, "Document Says Oil Chiefs Met With Cheney Task Force," Washington Post, November 16, 2005. Este artículo señaló que los presidentes de tres de las principales compañías petroleras desmintieron falsamente este hecho: “Un documento de la Casa Blanca muestra que ejecutivos de las grandes compañías petroleras se reunieron con la fuerza de tareas de energía del vicepresidente Cheney en 2001 – algo que había sido sospechado desde hace tiempo por ecologistas pero que fue desmentido recién en la semana pasada por funcionarios de la industria que testificaron ante el Congreso… En una audiencia conjunta de los comités de Energía y de Comercio del Senado, los presidentes de Exxon Mobil Corp., Chevron Corp. Y ConocoPhillips dijeron que sus firmas no participaron en la fuerza de tareas de 2001. El presidente de Shell Oil dijo que su compañía no participó ‘que yo sepa’, y el jefe de BP America Inc. dijo que no sabía. Chevron no fue nombrada en el documento de la Casa Blanca, pero la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno ha establecido que Chevron fue una de varias compañías que ‘entregaron recomendaciones de política energética’ detalladas a la fuerza de tareas.”
[18] Scott, Road to 9/11, 188-89; citando a Linda McQuaig, Crude Dudes," Toronto Star, September 20, 2004; Jane Mayer, "Contract Sport," New Yorker, February 16-23, 2004.
[19] Scott, Road to 9/11, 189; "Strategy Energy Policy: Challenges for the 21st Century," Report of the James A. Baker Institute of Public Policy and Council on Foreign Relations Task Force, 40.
[20] Seymour M. Hersh, "Selective Intelligence: Donald Rumsfeld Has His Own Special Sources. Are They Reliable?" New Yorker, May 6, 2003
[21] Michael Massing, "Now They Tell Us," New York Review of Books, February 26, 2004, http://www.nybooks.com/articles/16922.
[22] Peter Bergen, "Armchair Provocateur -- Laurie Mylroie: The Neocons' favorite conspiracy theorist," Washington Monthly, December 2003,
http://www.washingtonmonthly.com/features/2003/0312.bergen.html.
[23] Para vínculos con Israel, vea Michael Lind, Made in Texas (New York, Basic Books), 139 (Feith); John J. Mearsheimer, Stephen M. Walt, The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy (New York: Farrar, Straus and Giroux, 2007), 166, etc. (Libby); Michael Isikoff and David Corn, Hubris: The Inside Story of Spin, Scandal, and the Selling of the Iraq War (New York: Crown, 2006), 68-70 (Mylroie).
[24] Jon Wiener, "Obama's Limits: An Interview With Andrew Bacevich," Nation, August 28, 2008,
http://www.thenation.com/blogs/notion/350252/obama_s_limits_an_interview_with_andrew_bacevich.
Cf. Andrew Bacevich, The Limits of Power: The End of American Exceptionalism (New York: Metropolitan Books, 2008). Michael Scheuer también argumenta que la campaña contra el terrorismo dio un gran paso atrás cuando EE.UU. invadió Iraq. "Experts Fears ‘Endless’ Terror War," MSNBC, July 9, 2005, http://www.msnbc.msn.com/id/8524679. Peter Bergen está de acuerdo: “Muchos yihadistas están tan contentos de que el gobierno de Bush haya invadido Iraq. Sin la guerra de Iraq, su movimiento – bajo ataque desde aguera y dividido por dentro – habría implotado un año o algo así después del 11 de septiembre” (Bergen, "The Jihadists Export Their Rage to Book Pages and Web Pages," Washington Post, September 11, 2005). Lo mismo hace Richard Clarke (Against All Enemies, 246): “Nada de lo que EE.UU. pudiera haber hecho habría suministrado a al-Qaeda y a su nueva generación de grupos clonados un mejor instrumento de reclutamiento que nuestra invasión no provocada de un país árabe rico en petróleo.”
[25] No soy el primer en notar la analogía. Vea, por ejemplo, Thomas Jäger y Gerhard Kümmel, Private Military and Security Companies (Wiesbaden: VS Verlag für Sozialwissenschaften, 2007), 22; Eugene B. Smith, "The New Condottieri and US Policy: The Privatization of Conflict and Its Implications," U.S. Army War College, Parameters, invierno de 2002,
www.carlisle.army.mil/usawc/Parameters/02winter/smith.pdf, 104.
[26] Michael Mallett, Mercenaries and their Masters: Warfare in Renaissance Italy (Lanham MD: Rowman and Littlefield, 1974), 22.
[27] Donald J. Kagay and L. J. Andrew Villalon (eds.), Crusaders, Condottieri, and Cannon (Leiden: Brill Academic Publishers, 2002), 286.
[28] "Iraq Reviewing Security Firms After Blackwater Shooting," FoxNews.com, September 18, 2007,
http://www.foxnews.com/story/0,2933,297153,00.html.
[29] "The former Betsy Prince – La hija de Edgar y Elsa, la hermana de Erik – se casó con la familia DeVos, uno de los mayores donantes del país a las causas republicana y conservadora. (‘Sé un poco sobre el dinero blando, ya que mi familia es el mayor contribuidor en dinero blando al Partido Republicano nacional,’ escribió
Betsy DeVos en un artículo de opinión en el periódico de Capitol Hill, Roll Call.) Presidió el Partido Republicano de Michigan de 1996 hasta 2000 y de nuevo de 2003 a 2005, y su esposo, Dick, se presentó como candidato republicano a gobernador de Michigan en 2006. El propio Erik Prince no es holgazán cuando se trata de dar a los republicanos y cultivar relaciones con importantes conservadores. Él y su primera y segunda mujer han donado aproximadamente 300.000 dólares a candidatos republicano y comités de acción política.” (Ben Van Heuvelen, "The Bush administration's ties to Blackwater," Salon, October 2, 2007, http://www.salon.com/news/feature/2007/10/02/blackwater_bush/).
Cf. Robert Young Pelton, Licensed to Kill, Hired Guns in the War on Terror (New York: Crown Books, 2006).
[30] David Isenberg , "Corporate Mercenaries – Part 2: Myths and mystery," AsiaTimes, May 19, 2004, http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/FE20Ak02.html.
[31] David Isenberg, "Myths and mystery," Asia Times, 5/20/04. Cuando estaba en la CIA, Bruner negoció el acuerdo para que Ahmad Chalabi y la CIA trabajaran juntos. (Aram Roston, The Man Who Pushed America to War [New York: Nation Books, 2009], 76). Bruner se unió después a BGR y en 2007 llegó a ser presidente a tiempo completo de BKI Strategic Intelligence. En 2004, Bruner participó con BGR y un agente israelí de PMV en un ardid para ayudar a reelegir a George W. Bush. (Laura Rozen, "From Kurdistan to K Street," Mother Jones, November 2008,
http://www.motherjones.com/politics/2008/11/kurdistan-k-street).
[32] Douglas Jehl, "Washington Insiders' New Firm Consults on Contracts in Iraq," New York Times, September 30, 2003.
[33] Financial Times, 12/11/03. Ed Rogers, vicepresidente de Diligence, fue uno de los máximos asistentes de
George H.W. Bush cuando fue presidente de EE.UU. Al renunciar a la Casa Blanca, negoció un lucrativo contrato para actuar como lobista para el ex jefe de la inteligencia saudí y hombre fachada de BCCI, Kamal Adham, en una época en la cual fiscales estadounidenses y británicos preparaban casos criminales en su contra. Rogers utilizó a Adnan Khashoggi como intermediario para conseguir el contrato, que fue cancelado después de ser criticado por la Casa Blanca.(Truell and Gurwin, False Profits, 362-64).
[34] Ibíd. Cf. Mother Jones, March/April 2004: "Hace poco, Bush obtuvo un acuerdo de consultoría por 60.000 dólares al año de un alto asesor de New Bridge Strategies, la firma establecida por el ex jefe de la campaña de
George W. para “aprovechar oportunidades de negocios” en Iraq de la posguerra. La descripción de la tarea: recibir llamados durante tres horas por semana.”
[35] "SAIC, que emplea 44.000 personas y cobró 8.000 millones de dólares el año pasado – vende capacidad mental, incluida mucha “experticia” tras la guerra de Iraq… [SAIC es] una “compañía oculta” con 9.000 contratos gubernamentales, muchos de los cuales involucran trabajo secreto de inteligencia. (Donald L. Barlett and James B. Steele, "Washington's $8 Billion Shadow." Vanity Fair, March 2007,
http://www.vanityfair.com/politics/features/2007/03/spyagency200703?currentPage=1).
[36] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[37] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow: "Mark A. Boster dejó su trabajo como adjunto del asistente del fiscal general en 1999 para unirse a SAIC, y tres meses después ya llamaba al Ministerio de Justicia por cuenta de sus nuevos empleadores – una violación de la ley federal. Boster pagó 30.000 dólares en un arreglo civil.” Otro PIC fue por un tiempo Interop, que combinaba al ex director de la CIA James Woolsey y el ex director del FBI Louis Freeh con el ex jefe del Mossad Danny Yatom (Rozen, "From Kurdistan to K Street).
[38] Charlie Cray, "Science Applications International Corporation," CorpWatch, http://www.corpwatch.org/section.php?id=17; cf. Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[39] Barlett and Steele, "Washington's $8 Billion Shadow."
[40] Fritz W. Ermarth, "Colin Powell's Briefing to the Security Council: Brief Comments from an Ex-Intelligence Officer," In the National Interest, http://inthenationalinterest.com/Articles/Powell%27s%20UN%20Speech/Powell%27s%20UN%20speech%20ermarth.html. Las observaciones de Ermarth también fueron publicadas por Laurie Mylroie, "Fritz Ermarth, Iraq & Al Qaeda, In The National Interest," February 5, 2003, www.mail-archive.com/sam11@erols.com/msg00040.html.
[41] Anna Leander, "The Power to Construct International Security:
Sobre la importancia de Compañías Militares Privadas,” Millennium - Journal of International Studies, 2005; 33; 803,. En aquel entonces el Observer informó desde “fuentes en el gobierno de Bush” sobre una afirmación de que “miembros de la red al-Qaeda, detenidos e interrogados en el Cairo, habían obtenido ampollas de ántrax en la República Checa” ("Iraq 'behind US anthrax outbreaks,’" Observer, October 14, 2001, http://www.guardian.co.uk/world/2001/oct/14/terrorism.afghanistan6).
[42] Chaim Kaufmann, "Threat Inflation and the Failure of the Marketplace of Ideas," International Security (Summer 2004). http://muse.jhu.edu/journals/international_security/v029/29.1kaufmann.html. En su ensayo no menciona ni a SAIC ni a Diligence.
[43] Tim Shorrock, Spies for Hire: The Secret World of Intelligence Outsourcing (New York: Simon & Schuster, 2008), 344.
[44] Julian Assange, “The spy who billed me twice,” Wikileaks, http://wikileaks.org/wiki/The_spy_who_billed_me_twice. El manual de marzo de 2009 del ejército “Concepto del Ejército de EE.UU. para Operaciones de Operaciones de Inteligencia Policial” contiene frases como “La [fusión] no contiene restricciones colocadas a las actividades de MI [Inteligencia Militar] dentro de EE.UU., porque opera bajo el auspicio y la supervisión de la disciplina y estándares policiales.”
[45] Phil Leggiere, “Napolitano Praises Fusion Centers.” HSToday, March 13, 2009, http://www.hstoday.us/content/view/7616/149/ .
[46] Assange, “The spy who billed me twice.”
© Copyright Peter Dale Scott, Global Research, 2009
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miércoles, 22 de abril de 2009
Desmembrar el poder imperialista
HAY QUE DESMEMBRAR EL PODER IMPERIAL EXISTENTE HOY EN LAS ORGANIZACIONES MAFIOSAS
Por Walter A. Moore 
Una de las desventajas que tiene el Imperio Global es que su política es reconocible, es por ese motivo que debe desplegar una inmensa cortina de desinformación para que algo tan evidente permanezca invisible.
-Dividir para reinar y saquear para sobrevivir, esos son los objetivos estratégicos, y todo su poder está destinado a cumplirlos, sin tomar en cuenta el tiempo.
Y eso es todo.
Es un tremendo desafío, ya que su enemigo es, nada menos, que toda la Humanidad.
Pero, para mantenerse triunfante en esta lucha, es necesario estructurar un gran poder, y un poder multifacético, que abarque casi todos los aspectos de la realidad y que disponga de una sinergia que lo mantenga estable, tan estable, que se sostenga aún cuando aparece derrocado, por algún avatar de una Humanidad voluble, a la que no le gusta ser saqueada y oprimida para beneficio de unos pocas familias que atesoran poder generación tras generación.
Otra de las desventajas del Poder Imperial es que no puede separarse de su carácter arbolar y piramidal. Ese es su método para conservar la coherencia, con ella el control automático del funcionamiento social. El Imperio pone en marcha sistemas, los programa y destina recursos importantes para ponerlos en marcha, y luego se despreocupa: los sistemas funcionan solos para controlar a las sociedades y mantener constante el saqueo, para desmantelar las posibles resistencias y, en general, para incrementar la dominación.
Es en este sistema de aplicación universal donde reside su fortaleza y donde se esconde su Talón de Aquiles, porque la Humanidad del siglo 21 no se regirá por los mismos principios que permitieron la dominación en los siglos anteriores.
Para usar los términos de Deleuze y de Guattari, en este período histórico estamos en el pasaje de una sociedad arbolar (piramidal) a una sociedad rizomática (o de redes), y eso condena a muerte al sistema de Poder Imperial Global, porque no puede controlar cada Nodo de una Red que se expande, se modifica y se complejiza permanentemente.
Así las sociedades se defienden de la dominación, creando estructuras que no se ajustan al sistema arbolar controlante, y es entonces donde el Imperio busca desarrollan nuevos recursos para mantener la dominación, creando un conjunto cada vez más complejo de organizaciones mafiosas, que son genéticamente compatibles con el Sistema Imperial, pero que les permite transgredir las reglas que su propia estructura arbolar instala (por ejemplo el árbol de leyes subordinadas a la constitución y las instituciones subordinadas a las leyes y el funcionamiento social controlado por las instituciones).
Podemos decir que el incremento de las actividades mafiosas es proporcional a la pérdida de prestigio de las actividades imperiales. Y es así como el comportamiento mafioso contagia, desde el poder, a todas las otras instituciones que se comportan mafiosamente, cualquiera sea la actividad que desarrollen, sea la política, la música, el deporte, etc. , dando como resultado lo que Perón observó al volver del exilio: -el hombre argentino está destruido.
La conformación de cualquier imperio en la sociedad industrial tiene orígenes mafiosos, pues surgieron de una combinación de actividades subversivas para debilitar a los poderes históricamente constituidos, para derrocarlo usaron el terrorismo, el espionaje, el tráfico de influencias para eventuales socios, actividades que combinaron con la usura y/o diferentes formas de robo,, y guerra abierta, todas destinadas a conformar lo que nuestros políticos llaman -Hacer caja.
Dada esta estructura del Poder Imperial, la pretensión marxista de Tomar el Poder, no tuvo nunca otro corolario posible que el fracaso, porque es la estructura de dominación la que define el poder y no la ideología con la que esta estructura se opera.
Es por ese motivo que el régimen soviético sólo pudo sustituir la estructura esquizofrénica del capitalismo por la estructura paranoica del comunismo, dos sistemas arbolares de ideologías diferentes, pero con un control social similar.
En un caso por burocracias seleccionadas por los dueños del poder económico y en el otro por burocracias seleccionadas por un partido político hegemónico.
En ambos casos la evolución mafiosa ha sido imposible de detener.
Si estas estructuras mafiosas no son desestructuradas, o sea partidas en pedazos controlables por las organizaciones del Pueblo, seguirán en el poder, cualquiera sea el régimen político en el cual operen, porque su cultura organizacional está establecida para servir a los designios imperiales: Sus objetivos, su forma de operar, su estructura jerárquica tienen una lógica intrínseca que sirve a los objetivos de la dominación, y mantenerlos implica la continuación de esas dominación, porque estos objetivos están instalados de manera que parece que no hay forma de trabajar de otra manera. Instalando esta percepción de la realidad, el Imperio ha logrado una gran victoria cultural sobre el resto de la Humanidad.
Para combatir las mafias incrustadas en el sistema productivo de nuestras naciones es necesario construir un nuevo tipo de organización productiva, en la cual los grandes recursos que puede desarrollar el Pueblo se articulen en redes productivas, que generen grandes volúmenes de producción en su conjunto, pero pequeñas en cada localización. Un sistema que permita que toda su producción se acople simbióticamente al medio ambiente en la cual se encuentra inserta.
El modelo de Microciudades Autosuficientes con su doble sistema productivo (autoabastecimiento e intercambio) es una solución de aplicación continental, configurando un sistema defensivo muy sólido ante las ofensivas imperiales, que debe ser combinado con la Integración Física de Suramérica y la creación de un sistema defensivo basado en la Guerra Asimétrica, considerando como parte de las tropas enemigas a todo sistema mafioso incrustado en nuestras sociedades.
El modelo político de la EcoDemocracia has sido diseñado con esta misma finalidad, basándose en principios y estructuras vigentes en nuestro continente desde épocas ancestrales, adecuados a las necesidades de la sociedad post-industrial.
LA DIMENSIÓN DEL PODER IMPERIAL ORGANIZADO MEDIANTE ESTRUCTURAS MAFIOSAS
Desde que cayera el Muro de Berlín, la ferocidad de la Cuarta Guerra Mundial, o sea la Guerra del Imperio Global contra el Tercer Mundo ha aumentado continuamente. Si bien los titulares de los medios (controladas en una gran medida por el Sistema Imperial) toman nota solamente de la Guerra Física de Alta Intensidad, el despliegue principal de esta Guerra no está confiado solamente al Pentágono, sino conjunto de entidades mafiosas que opera el imperio, muchas de las cuales son operadas desde el Complejo Militar Industrial que conforma el Pentágono.
Estas organizaciones pueden dividirse en dos grandes grupos: Las Mafias de Superficie y las Mafias Insidiosas, o formalmente ilegales.
LAS MAFIAS DE SUPERFICIE O MAFIAS LEGALES
La Mafia Bancaria es la más efectiva en su capacidad para operar en la superficie es, está integrada por los que el Presidente Roosevelt llamaba Bangsters, que han estafado a toda la Humanidad, por un monto que, una de las estructuras de esa misma mafia, el FMI, estima en 8.000.000 de millones de dólares, nada más que en los préstamos incobrables emitidos, usando básicamente los recursos de los fondos de jubilaciones y pensiones, como así también el dinero invertido en acciones.
Los bancos centrales de prácticamente todo el mundo son controlados por esta mafia, y nuestro país no es una excepción, y todo nuestro sistema bancario, y en especial el Banco Central, es totalmente funcional al Sistema de Dominación Imperial pues no emite los recursos necesarios para impulsar el desarrollo productivo que nuestro país necesita desesperadamente.
Esta mafia, al ser una mafia de superficie, puede combatirse con medios considerados políticamente correctos para el sistema de dominación, utilizando el hecho de que todos los bancos está quebrados por su ineficiencia (mejor dicho, por su eficiencia para robar a sus clientes), el sistema se corrige exponiendo su realidad contable y haciendo que respondan por sus quebrantos los bienes de los accionistas y directivos.
Después de esta operación inicial, todo el sistema bancario y financiero debe ser rediseñado para que cumpla las funciones sociales necesarias para un funcionamiento racional del sistema económico, para lo cual se debe prohibir el funcionamiento cualquier entidad financiera manejada por accionistas privados o grupos mafiosos.
La participación en organizaciones mafiosas debe ser el delito más controlado y más severamente castigado en una sociedad libre, justa y soberana, y todas las organizaciones deben ser observadas para develar si existen comportamientos mafiosos en su sistema de operar, y obligar a su reestructuración si así fuera.
Las Mafias Graneleras, también tienen una estructura globalizada, y tienen relaciones intrincadas con las Mafias Energéticas y Monetarias, pues -El cereal es la divisa de la divisas, decía Lenin.
Si bien se pueden encontrar fuentes alternativas de energía, no existen alternativas a las cosechas de alimentos, en las cuales los granos son una parte central.
-El cereal es el único recurso del mundo más importante que el petróleo afirma Dan Morgan en su libro Los Traficantes de Granos, uno de los pocos que revela cómo funcionaba este negocio casi totalmente en manos de cinco compañías: Cargill, Continental, Luis Dreyfus, André y Bunge & Born.
Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos aparece como la gran potencia cerealera, pero es en 1975 las malas cosechas en la Unión Soviética la impulsaron al primer lugar como proveedor de cereales para todo el planeta.
La Cinco Hermanas de los traficantes de granos mantuvieron el control de todo el negocio hasta la década de 1980, cuando ingresa como un nuevo jugador, que forma parte del Complejo Militar Industrial, y tiene objetivos diferentes que el de obtener la máxima ganancia posible, como las graneleras tradicionales.
Para el complejo grupo de empresas que el Pentágono agrupó alrededor de Monsanto (Cargill es una de estas), y que conforman un vasto dispositivo que incluye el desarrollo de semillas patentadas, producción masiva de productos químicos, y un gigantesco dispositivo propio destinando al tráfico de granos, que incluye silos y elevadores, puertos, barcos y una estructura bancaria y aduanera ad oc, todo esto apoyado por enormes recursos financieros y todo el peso político del Imperio Norteamericano.
Para el Pentágono, la participación en el negocio granelero es parte de su dispositivo bélico, destinado, por una parte, a consolidar su capacidad logística y desarticular la de los países invadidos y por otra, a consolidar su rol como Reyes Mundiales de la producción de granos, un recurso de poder, tanto en tiempos de guerra como de paz.
Así, el sistema del Complejo Militar Industrial, ha organizado a las Mafias Graneleras, como una parte fundamental del sistema de saqueo y de control político global, y si bien sus intereses no suelen aparecer como protegidos por las flotas imperiales en los diarios, eso no se debe a que no suceda, sino a que estos grupos son mucho más reservados y tienen un perfil muchísimo más bajo que, por ejemplo, las mafias petroleras o bancarias.
Y eso quiere decir, que tienen más poder que ellos, y aunque nunca aparecen financiando golpes de Estado, siempre son los grandes beneficiarios de estos y de los cambios electorales.
En este momento en la Argentina, la gran batalla contra nuestro Pueblo está conducida por esta mafia, y es en esta batalla que, aunque no sea perceptible, se juega la vida de gran parte de la Humanidad, pues esta Mafia busca destruir nuestras praderas (y otras en el resto del mundo), para impedir que den alimento a centenares de millones de personas.
Su objetivo es convertirlas en desiertos gracias mediante ataques químicos (mediante el glifosato y otros agrotóxicos que destruyen la cadena de la vida), ataques biológico (a cargo de las semillas genéticamente modificadas) y ataques ambientales, al deforestar enormes superficies para plantar soja, con lo cual se modifica el clima y el régimen de aguas.
Este ataque, no sólo destruirá nuestro poder, sino que una parte importante de la Humanidad será destruida por el hambre, cumpliendo con otro objetivo del Imperio Global que consiste en reducir la población mundial a un sexto de la actual, pues a medida que crece la población, se hace más difícil controlarla.
Las Mafias Mineras pertenecen también a este circuito y su avance para instalar el saqueo ha sido tan lento como el proceso de extracción de nuestras riquezas. Comienza con el golpe de estado de 1955, y estas bandas logran que se suprima la Constitución de 1949 mediante un bando militar, pues esa Constitución garantizaba que todos los recursos del subsuelo de nuestra Nación eran de propiedad exclusiva del Estado Argentino.
Su poder se consolida con el gobierno del Virrey Cavallo, que firma el Tratado de Paz de la Guerra de las Malvinas, donde en sus cláusulas secretas se entrega toda la minería argentina (la chilena ya la tenían, exceptuando al cobre) al Imperio Británico.
El tratado de Londres, que firma después este canalla, les garantiza el poder del Estado a sus inversiones, y la reforma de 1994 subordina las leyes argentinas a los tratados internacionales.
Pero no conforme con eso, la mafia minera consigue que el Congreso Nacional apruebe la Ley 24.224, que fija cánones anuales para la exploración minera de 40 pesos por año y por mina, y la más vergonzosa aún, la Ley 24.474, que en los hechos, exime a las mineras de todo pago de impuestos y regalías, presentes o futuras.
¿Que es lo que se están llevando las 49 minas de oro instaladas por los británicos en nuestro país?.
Para dar una referencia, el yacimiento del Cerro Vanguardia sólo produjo 220.000 onzas de oro en 2008, cuyo precio actual de mercado es de 3.500 pesos, o sea que ese oro vale 770 millones de pesos.
Pero como por cada onza de oro se extraen unas 230 onzas de plata, o sea que también se extrajeron 50.000.000 de onzas de plata, cuyo valor es de 35 pesos la onza lo cual suma otros 1.700 millones de pesos, o sea un total de 2.500 millones de pesos por año, por los cuales los argentinos recibimos de la empresas británica AngloGold Ashanti, solamente 16 millones de pesos anuales, o sea el 0,64% del valor de nuestros minerales irrecuperables, o sea NADA.
Estos datos salieron al luz por el extraño naufragio del Polar Mist, un barco pesquero que llevaba una carga de bloques de oro y plata, para purificar en Suiza, accidente que permite imaginar el volumen del robo que CADA AÑO nos propinan las mafias mineras, si de una sola mina se llevan 2.484 millones de pesos, podemos multiplicar esta cifra varias veces al computar los beneficios de las otras 48 minas entregadas.
Según la secretaría de Minería de Argentina, el país es en la actualidad el decimoquinto productor mundial de oro, y en 2011 será uno de los 10 mayores exportadores del metal.
De acuerdo con las cifras del gobierno, la producción de oro en Argentina aumentó de 21.000 onzas en 2003 a cerca de 1.350.000 onzas el año pasado, un crecimiento de más del 6000%. en el total de las 49 minas en funcionamiento.
Pero conservando la proporción de plata, el volumen de plata extraído debería alcanzar a unos 300 millones de onzas de plata, que valen aproximadamente 10.500 millones de pesos que sumados a los 4.700 millones de pesos que extraen en oro, nos roban anualmente más de 15.000 millones de pesos, o sea unos 4.300 millones de dólares.
Esto en oro y plata, tal como en los tiempos de la colonia.
Además de las 180.000 toneladas anuales de cobre que se generan en la mina La Alumbrera, por el cual no se pagan nada tampoco, legalmente claro, además de otros metales, como cromo que se envía como producto seco a procesar fuera de la argentina por empresas cuyas sedes centrales están todas en Inglaterra, pero que usan sucursales en Sudáfrica, Canadá, Australia, Nueva Zelandia y otros países vinculados al Commonwealth británico.
La bibliografía existente permite apreciarse el gigantesco daño ambiental que esta actividad produce. Para dar una referencia, en el medio ambiente que circunda a las minas de oro, diariamente, se tiran 6 toneladas de cianuro de sodio, se utiliza un millón de litros de agua, se usan 400 kg de ácido clorhídrico; 400 kg de soda cáustica; 46 kg litargirio; 23.300 kg de cal; 2.500 kg de azufre.
¡¡Todo esto los 365 días del año durante 10 años, en una sola mina!!
Esta situación es insoportable, y como estos datos son públicos, debe correr un río de dinero mafioso para que no se controle a estos predadores.
Otra mafia de superficie es la Mafia Energética, que incluye tanto los recursos petrogasíferos, como la petroquímica, las redes y generadores eléctricos, en todas sus variables.
En nuestro país, entre otros méritos, estas empresas mafiosas globalizadas se han robado todos los sistemas pagados por generaciones de ciudadanos de los países asaltados.
Desde el punto de vista de la Guerra Pentagonista contra la Argentina, estos grupos han logrado una victoria muy importante al destruir nuestro Cinturón Energético, pues la Mafia Energética no sólo afecta a la provisión de fluido eléctrico y combustibles, sino a la provisión de insumos imprescindibles para la conservación de nuestros suelos, como el nitrógeno y otros mejoradores del suelo, además de insumos centrales para la industria química industrial.
Si bien los servicios energéticos se siguen prestando, a un costo excesivo y cuyos beneficios no se reinvierten en el país, el daño mayor consiste en la ruptura de la estructura de conocimientos (geológicos, tecnológicos, sociológicos, meteorológicos, etc.) que estaba integrada en las grandes empresas estatales como YPF, Agua y Energía, SEGBA, Aerolíneas Argentinas etc., conocimientos que son imprescindibles para realizar cualquier planeamiento estratégico serio.
Si bien, una acumulación de poder político-electoral permitiría recuperar el control de estas empresas, la reconstrucción del know how que todas estas empresas almacenaban demandará décadas de trabajo arduo e inteligente.
Reconstruir la totalidad del Cinturón Energético Argentino, y expandirlo a toda Sudamérica será la gran tarea liberadora en este siglo, puesto que el concepto de Cinturón Energético incluye a todas las formas de energía, naturales y fabricadas por el hombre, y los alimentos forman parte de este sistema, lo mismo que la preservación del medio ambiente.
Es un concepto que tiene aspectos territoriales articulados con los temas sectoriales mencionados.
Las Mafias Alimentarias constituyen una complejo sistema, que incluye el control de la generación de alimentos, en la cual se incluye a las Mafias Pesqueras, que son estructuras que ingresan también en la Globalización Alimentaria, depredando tanto los mares como los ríos del mundo, y secundariamente, generando graves enfermedades en la población, como la enfermedad de la Vaca Loca, generada por el aditamento de harina de pescado en la dieta de rumiantes, aparte de la destrucción de toda nuestra enorme riqueza ictícola fabricando esta harina que destruye indiscriminadamente a la fauna, o bien abriendo la puerta a las flotas altamente tecnificadas de otros países que han depredado la pesca de nuestra plataforma continental.
A estas se agregan las Mafias de Distribución Masiva, formadas por empresas procesadoras y distribuidoras de productos son las que instalan la realidad cotidiana de la calidad de vida de todos nosotros.
Tampoco es un secreto que son los intereses mafiosos los que manejan la actividad de los grandes mercados de distribución de productos frescos.
La forma de defender estos recursos y colocarlos al servicio de nuestro Pueblo, estos sistemas deben ser controlados por organizaciones comunitarias respaldadas por el poder del Estado, que debe protegerlas, usando la flota de mar para defender el recurso ictícola y las riquezas de nuestro lecho marino, y una legislación eficaz que controle el Poder de las marcas y las exageradas ganancias obtenidas por el sistema de intermediación.
Las Mafias de la Industria Química y de Medicamentos, tiene también un rol importante en nuestras sociedades, pues han distorsionado completamente la calidad del Arte de Curar, convirtiendo a la ciencia médica en un sistema de venta de medicamentos, donde los costos de la producción de los remedios son ínfimos comparados con los montos que esas mismas empresas destinan a la publicidad.
Se les atribuye en la Argentina una decisiva influencia para la destitución de un gran presidente, como fue Arturo Illia.
Además, la industria química es una de las industrias más contaminantes que existen, y se encuentra fuertemente entrelazada con la industria granelera (pues le provee de agroquímicos) y con la industria petrolera, de la cual provienen muchos de sus insumos.
En nuestro país ha pasado prácticamente desapercibido el apoderamiento imperial de nuestra industria química pesada, la fábrica de Soda Solvay, que funciona sigilosamente.
La Mafia Mediática es el dispositivo de superficie de la Guerra Psicológica que libra el Imperio Global contra la Humanidad en batallas cotidianas que se libran en la mente de todas las personas.
Este dispositivo incluye la Mafia Educacional y a los Servicios de Espionaje, en especial los asignados a los medios de comunicación.
La tarea principal de estas mafias es obtener una respuesta automática por parte de las personas a cualquier asunto que las afecta.
La Mafia Educativa es la que prepara el sistema de pensamiento para asumir estas respuestas automáticas como verdaderas, la Mafia Mediática se ocupa de difundir los estímulos que provocan estas respuestas y los servicios de espionaje se ocupan de detectar y corregir a aquellos que no entran en esta verdadera cárcel de la mente que han diseñado los estrategas imperiales.
Como las otras mafias de superficie, estas deben ser rentables, o sea que deben generar sus propios recursos económicos, y para eso se ha inventado la privatización de la educación y el sistema financiación por las grandes empresas de los medios de difusión, mediante la propaganda, lo que ha dado origen a una nueva estructura imperial, la Mafia Publicitaria, que se ocupa de instalar masivamente modelos de vida acordes con las necesidades imperiales.
No es casual que prácticamente todas las agencias de publicidad importantes de la Argentina estén controladas por empresas cuyas sedes se encuentran en Estados Unidos o Inglaterra.
Como colaboradores destinados al control capilar de toda nuestra sociedad, aparecen las Mafias Benéficas, destinadas a controlar el tráfico de personas, la defensa del medio ambiente y a establecer las políticas de Derechos Humanos favorables a los designios imperiales.
En este campo también operan las Mafias Religiosas, que son otro instrumento de penetración cultural del Imperio que tiene milenarios antecedentes.
El nombre del Gran Enemigo del Poder, Jesús de Nazaret, es usado para imponer ideas totalmente contrarias a su prédica, ahora deformadas por los principios instalados por el Poder del Dinero, que ha estructurado estructuras más abiertas que la pirámide organizada por la Iglesia Católica, con lo cual logra una mayor penetración en las masas populares, contribuyendo a mantener ordenado el desorden generado por el Imperio.
La Mafia Judicial forma parte del sistema, a través de una operatoria del sistema legal (cualquier abogado le dirá que el 90% de la Justicia se basa en la buena aplicación del Derecho Procesal, no de la sabiduría d las leyes), así el actual sistema judicial está destinado básicamente a la protección de las cosas, y no instala una visión que incluya como prioritaria a la Justicia Social, que es la que debería regular su acción.
Dentro de este campo de la Mafia Judicial, la Mafia de los Escribanos es una de las más eficientes instaladas en la superficie del poder imperial, pues sin hacer absolutamente nada, se llevan una parte jugosa de cualquier transacción que requiera su participación.
Las Mafias Concesionarias o Mafias Contratistas se encuentran enquistadas en el sistema político vigente.
La extranjerización de los Servicios Públicos ha sido catastrófica para el país, pues las poquísimas empresas con suficiente tamaño como para resistir la invasión neoliberal en los ´90, están de una manera u otra, vinculadas y dependientes de los intereses imperiales.
Muchas otras organizaciones de superficie que han surgido como instituciones para la defensa de los derechos del Pueblo, la perfidia imperial las ha impulsado a convertirse en estructuras mafiosas.
Eso se ha instalado en el sistema de los sindicatos (algunos forman parte ostensible del crimen organizado) y que conforman la Mafia Sindical, que no se ocupa de defender a los trabajadores, sino de controlarlos para que no desafíen al poder imperial o a sus socios locales.
El sistema de deportes masivos, mutado de diversión saludable a negocios gigantescos, también se ha mafiasticado, la Mafia del Futbol ya es una organización internacional, con su dirigencia eterna y sus grupos de choque (las Barras Bravas) asociadas a las Mafias Mediáticas que transmiten esos eventos por los medios masivos.
LAS MAFIAS INSIDIOSAS O ILEGALES
El Segundo Conflicto, fogoneado por los medios argentinos actualmente, se designa como la Inseguridad, ocupa los medios de difusión cuando el conflicto generado por las Mafias Graneleras se agota (la pelea Campo-Gobierno), y es entonces cuando la Mafia del Narcotráfico aparece en las pantallas televisivas destinadas a la información policial.
Sin que estos medios lo enfaticen jamás, detrás de todo hecho delictivo violento se encuentra el narcotráfico, sea porque las personas que delinquen necesiten dinero para comprar drogas, o porque actúan bajo el efecto de los estupefacientes.
El Narcotráfico no es otra cosa que la División de Baja Intensidad de la Guerra Química que el Imperio Global emprendió contra toda la Humanidad y los Estados que la componen.
La DEA no es sino otra división del Pentágono, encargada de someter tanto al pueblo norteamericano como al resto de las naciones.
Son pocos los países libres de esta lacra, y los que se han conservado así lo lograron tomando medidas muy drásticas, como la ejecución sumaria de todo narco traficante y penas severas para los consumidores.
Y de esas manera no se le permite ingresar a sus países al Comando Estratégico de la Guerra Química de Baja Intensidad, o sea a la DEA, cuya colaboración con la CIA (la agencia de espionaje y acción encubierta más importante de los Estados Unidos) es un hecho institucional, que transcurre dentro de sus embajadas.
La jugada imperial de fomento del narcotráfico es muy inteligente, pues sirve a varios objetivos imperiales simultáneos: Destruye a la población, corrompe a las estructuras estatales, genera enormes cantidad de dinero en efectivo que sale del circuito legal y permite subvencionar a todo el sistema subversivo dentro de cualquier país, en especial a las estructuras que manejan el sistema electoral, y sirve para conectar y manipular a un tipo de agente de alto nivel: los Políticos Mafiosos.
En este campo podemos mencionar a una gran cantidad de funcionarios que realizan delitos estando en la función pública, muchas veces en complicidad con las Empresas Imperiales que en alguna (pocas en comparación con lo que realmente sucede) son acusadas de sobornar a directivos estatales.
Esta estructura revela la existencia de Mafias Estatales, o sea de grupos de personas que realizan actividades económicas ilegales en complicidad con terceros.
Una de las mafias más institucionalizadas es la Mafia Aduanera, de la cual surgen esporádicamente nuevos escándalos, o los pagos irregulares a empresas que suelen llenar semanas de noticias antes de apagarse.
Por otra parte, las actividades delictivas tradicionales como el juego y la prostitución se han convertido en prósperos negocios legales, con ciudades enteras dedicadas a ellos, como por ejemplo, Las Vegas, Meca del ideario de vida del Imperio Norteamericano, un imperio sin gusto ni arte, lleno de luces artificiales, controlado por tahúres y proxenetas, cuyo mirón más sagaz está representado por un grupo de investigadores de la morgue dignos observadores del Partido de la Muerte.
WM/
Buenos Aires, en la Semana Santa de Abril de 2009
N&P: El Correo-e del autor es Walter Moore ecodemocracia@gmail.com
viernes, 6 de junio de 2008
De cómo el sueño imperial estadounidense fracasó en Iraq
El 15 de febrero de 2003, los ciudadanos de a pie de todo el mundo se lanzaron a las calles para protestar contra la inminente invasión de Iraq por George W. Bush. Las manifestaciones tuvieron lugar tanto en grandes como en pequeñas ciudades, incluida una reducida pero enérgica protesta en la Estación McMurdo [14], en la Antártida. Hasta 30 millones de personas, que se temían la inminente catástrofe, participaron en lo que Rebecca Solnit [15], esa apóstol de la esperanza popular, denominó como “la mayor y más extendida protesta colectiva que el mundo ha presenciado”.
La valoración que a primera vista podría hacerse de la historia de esta notable protesta planetaria es que constituyó un fracaso sin parangón, ya que la administración Bush, menos de un mes después, ordenó a las tropas estadounidenses que cruzaran la frontera kuwaití y se encaminaran hacia Bagdad.
Y todo ello ha sido en gran medida olvidado, o mejor dicho, borrado de la memoria oficial y de los medios. Pero la protesta popular se parece más a un río que a una tormenta; sigue fluyendo hacia nuevas zonas, llevando trozos de su anterior vida hacia otros reinos. Raras veces conocemos sus consecuencias hasta que muchos años después, con un poco de suerte, prosigue finalmente su serpenteante camino. Al dirigirse a todos los que protestaban en aquel mayo de 2003, sólo un mes después de que las tropas estadounidenses entraran en la capital iraquí, Solnit ofreció lo siguiente [16]:
“Probablemente nunca lo sabremos, pero parece que la administración Bush tomó una decisión contra la saturación de bombardeos sobre Bagdad en la operación “Conmoción y Pavor”, porque le dejamos claro que el coste sería muy alto en relación con la opinión pública mundial y el descontento civil. Quizá nosotros, millones, pudimos haber salvado unos pocos miles o unas pocas decenas de miles de vidas. El debate global sobre la guerra retrasó lo más duro de la carnicería durante meses, meses en que quizá muchos iraquíes tuvieron tiempo de ser conscientes de la situación, de hacer evacuaciones, de prepararse para la masacre”.
Cualquiera que sea la conclusión última sobre ese inesperado momento de protesta, una vez empezada la guerra aparecieron otras formas de resistencia –principalmente en el mismo Iraq- que resultaron también inesperadas. Y sus efectos sobre los objetivos más amplios de los planificadores de la administración Bush pueden localizarse más fácilmente. Piensen en esto: En una tierra del tamaño de California pero con 26 millones de habitantes, un variado conjunto de seres humanos, baazistas, fundamentalistas, antiguos militares, sindicalistas, laicos democráticos, líderes tribales locales y clérigos políticamente activos –aún con habituales peleas-, consiguieron desbaratar sin embargo los planes de la autoproclamada Nueva Roma, la “hiperpotencia” y el “sheriff global” del Planeta Tierra. Y eso, incluso en una primera valoración de la historia, puede probar sin duda que representa un hecho histórico.
Desaparecido en Combate el Nuevo Siglo Americano
Resulta difícil ya hasta recordar la visión originaria que George Bush y sus altos funcionarios tenían de cómo la conquista de Iraq iba a desarrollarse como un mero episodio más de la Guerra Global del Presidente contra el Terror. Tenían claro en sus mentes que la invasión iba a conseguir una victoria veloz, a la que seguiría la creación de un estado clientelista que albergaría cruciales y “perdurables” bases militares estadounidenses [17] [**] desde las que Washington pensaba proyectar su poderío por todo eso que les gusta denominar como “el Gran Oriente Medio”.
Además, Iraq iba rápidamente a convertirse en un paraíso del libre comercio, repleto de petróleo privatizado que iba a fluir a tarifas de record hacia los mercados mundiales. Al igual que fichas de dominó que van derrumbándose, Siria e Irán, intimidadas por tal demostración del poder estadounidense, seguirían el ejemplo de Iraq bien mediante nuevas actuaciones militares o porque sus regímenes –y los de hasta 60 países [18] por todo el mundo- serían conscientes de la inutilidad [19] de resistirse a las demandas de Washington. Finalmente, el “momento unipolar” de la hegemonía global estadounidense que el colapso de la Unión Soviética había iniciado se extendería a un “Nuevo Siglo Americano” [20] (junto con una Pax Republicana generacional en casa)-.
Por supuesto que esta visión hace tiempo que ha desaparecido y ha sido en gran medida gracias a la inesperada y tenaz resistencia de todo tipo existente dentro de Iraq. Esta resistencia se integra de muchos más elementos que la inicial insurgencia sunní y ha puesto en entredicho la que Donald Rumsfeld [21] denominó orgullosamente como “la mejor fuerza militar sobre la superficie de la tierra”. Pero no parece haber nadie tan imprudente como para sugerir que, en todos sus niveles sociales y a costa de inmensos sacrificios personales, el pueblo iraquí ha frustrado los designios imperiales de una superpotencia.
Por ejemplo, consideren la inmensa variedad de formas en que los sunníes iraquíes resisten la ocupación de su país desde casi el momento en que se vio claramente la intención de la administración Bush de desmantelar completamente el régimen baazista de Saddam Hussein. Faluya, la ciudad mayoritariamente sunní, al igual que otras comunidades por todo el país, formó espontáneamente un nuevo gobierno basado en estructuras locales clericales y tribales. Como muchas de esas ciudades, se evitó lo peor del saqueo posterior a la invasión estimulando la formación de milicias locales que hicieran de policía de la comunidad. Irónicamente, la orgía de saqueos que se produjo en Bagdad fue, al menos en parte, consecuencia de la presencial militar estadounidense, que impidió la creación allí de ese tipo de milicias. Sin embargo, finalmente, las milicias sectarias llevaron una pizca de orden incluso a Bagdad.
En Faluya y en otros lugares, esas mismas milicias se convirtieron pronto en instrumentos eficaces para reducir, y –durante un tiempo- eliminar, la presencia del ejército estadounidense. Durante buena parte del año, enfrentados con los IEDs [siglas en inglés de artefactos explosivos de fabricación casera] y con las emboscadas de los insurgentes, el ejército estadounidense declaró a Faluya “zona imposible”, se retiró a sus bases en las afueras de la ciudad e interrumpió las incursiones violentas por las barriadas hostiles. Esa retirada se repitió en muchas otras ciudades y pueblos. La ausencia de patrullas de las fuerzas ocupantes salvó a decenas de miles de “sospechosos de pertenecer a la resistencia” de la frecuente violencia mortal de las irrupciones y asaltos a las casas, y a sus familiares de que les destrozaran sus hogares y les detuvieran a voluntad.
Incluso la más exitosa de las aventuras militares de EEUU durante ese período, la segunda batalla de Faluya de noviembre de 2004, podría también considerarse, desde una perspectiva muy diferente, como un acto triunfal de la resistencia. Debido a que era necesario que EEUU reuniera para llevar a cabo la ofensiva a una proporción importante de sus brigadas de combate (incluso transfiriendo tropas británicas desde el sur para que realizaran labores logísticas), se abandonaron muchas otras ciudades. Y gran parte de esas ciudades utilizaron ese respiro del ejército estadounidense para establecer, o consolidar, gobiernos autónomos o casi autónomos y milicias de defensa, dificultando en gran medida el control de la ocupación.
Por supuesto que la misma Faluya fue destruida [22], con el 70% de sus edificios convertidos en escombros y decenas de miles de sus habitantes en desplazados permanentemente, un sacrificio inmenso que tuvo el inesperado efecto de eliminar durante un tiempo las presiones contra otras ciudades iraquíes. En realidad, la ferocidad de la resistencia en las zonas predominantemente sunníes de Iraq obligó al ejército estadounidense a esperar casi cuatro años antes de renovar sus esfuerzos iniciales de 2004 para pacificar la bien organizada resistencia sadrista en las zonas predominantemente chiíes del país.
La Rebelión de los Trabajadores del Petróleo
En otro escenario completamente distinto, consideren los sueños de la administración Bush de aprovechar la producción petrolífera iraquí [23] para sus ambiciones políticas exteriores. Los objetivos inmediatos, según los veían los planificadores estadounidenses, eran doblar la producción anterior a la guerra y empezar el proceso de transferencia del control de la producción de propiedad estatal a las compañías extranjeras. Tres importantes iniciativas energéticas diseñadas para conseguir esos objetivos se han visto totalmente frustradas por la resistencia desde todos los segmentos de la sociedad iraquí. Los bien organizados trabajadores iraquíes del sector petrolífero jugaron un papel clave en estas acciones, utilizando su capacidad para llevar la producción a un punto de estancamiento que abortara la operación –sólo unos pocos meses después de que EEUU derrocara el régimen de Sadam Husein- de transferir el sureño puerto petrolífero de Basora a manos de la Kellogg Brown and Root , filial entonces de Halliburton.
Este y otros actos precoces de desafío laboral retrasaron el asalto inicial sobre el sistema de producción petrolífera bajo control gubernamental iraquí. Esos actos prepararon también los cimientos de los esfuerzos sucesivos para impedir el paso a las políticas petrolíferas conformadas en Washington y diseñadas para transferir el control de la exploración y producción energética a compañías extranjeras. A los esfuerzos de los trabajadores del petróleo se unieron grupos sunníes y chiíes de la resistencia, gobiernos locales y, finalmente, el nuevo parlamento nacional.
Esa misma clase de resistencia se extendió frente a todo el conjunto de reformas liberales patrocinadas por la Autoridad Provisional de la Coalición (APC) bajo control estadounidense. Por ejemplo, desde el principio de la ocupación hubo protestas contra el desempleo masivo causado por el desmantelamiento del estado baazista y la clausura de las industrias de propiedad estatal. Gran parte de la resistencia armada fue una respuesta a la pronta y violenta represión de esas protestas por parte de los ocupantes.
Pero más significativos aún fueron los esfuerzos locales para reemplazar los discontinuos servicios gubernamentales de la APC. Los mismos quasi gobiernos locales que habían nutrido las milicias trataron de sostener o sustituir los programas sociales baazistas, desviando a menudo el petróleo destinado a la exportación al mercado negro a pagar los servicios locales y acumular recursos locales como la producción eléctrica. El resultado sería la creación de virtuales ciudades-estado allá donde las tropas estadounidenses no estaban presentes, impidiendo que la ocupación pudiera “pacificar” ninguna parte sustancial del país.
El movimiento sadrista y la milicia del Ejército del Mahdi del clérigo Muqtada al-Sadr fueron probablemente los que más éxito tuvieron –y los más contrarios a la ocupación- de entre los partidos y milicias que buscaban desarrollar sistemáticamente organizaciones cuasi gubernamentales. Trataron de solucionar, aunque fuera de forma mínima, algunas de las necesidades básicas de sus comunidades, suministrando cestas de comida, servicios de alojamiento y tratando de cubrir otras funciones previamente prometidas por el gobierno baazista, pero de las que habían renegado la ocupación estadounidense y el gobierno iraquí que EEUU instaló cuando “transfirió” la soberanía en junio de 2004 [24].
Los ocupantes estadounidenses esperaban que sus planes para la rápida privatización y transformación de la economía estatal generaran sin duda resistencias, pero estaban convencidos de que éstas remitirían rápidamente una vez que la nueva economía se pusiera en marcha. En cambio, según iba avanzando la ocupación, las demandas de ayuda se hicieron más estridentes e insistentes, mientras el país mismo, hundido en el caos y cercano al colapso, veía cada vez pruebas más patentes del fracaso de las políticas de “libre mercado” de la administración Bush.
Una Agenda Iraquí de Retirada
Los funcionarios de la ocupación se enfrentaban con el mismo dilema en el reino de la política. El objetivo original de la administración Buh era instalar un gobierno estable y favorable a Washington, despojado de todo dominio político y económico sobre la sociedad iraquí, pero que conformara un bastión de resistencia ante el poder regional iraní. Esta idea, como las relativas al sector económico y al militar, hace tiempo ya que desaparecieron bajo el peso de la resistencia iraquí.
Tomemos, por ejemplo, las dos importantes elecciones iraquíes, festejadas en los medios dominantes estadounidenses como un logro único de la administración Bush en el, por otra parte, implacablemente autocrático Oriente Medio. Sin embargo, dentro de Iraq había una opinión harto diferente. Es importante recordar que, inicialmente, EEUU planeaba mantener un gobierno suyo directo – la Autoridad Provisional de la Coalición- hasta que el país estuviera completamente pacificado y las reformas económicas completadas. Cuando la APC se convirtió en el odiado símbolo de la indeseada ocupación, cambiaron los planes y llegaron a la idea de instalar un determinado gobierno iraquí a partir de reuniones comunitarias a las que sólo podrían asistir los partidarios de la ocupación. Las elecciones generales se retrasaron hasta asegurar que los ganadores fuesen quienes apoyaban la agenda de Bush. Un estallido de protestas desde las zonas mayoritariamente chiíes del país, dirigidas por el Gran Ayatola Ali al-Sistani, obligó a los administradores de la APC a cambiar a una estrategia basada en elecciones.
Las primeras elecciones, celebradas en enero de 2005, dieron como resultado una considerable mayoría parlamentaria elegida desde programas que pedían calendarios estrictos para una retirada militar total estadounidense del país. Los representantes estadounidenses procedieron entonces a presionar, con contundencia, al recién instalado gabinete para que abandonara esa posición.
Las segundas elecciones parlamentarias, en diciembre de 2005, siguieron una pauta similar. En esta ocasión, el regateo entre bastidores fue eficaz sólo parcialmente. El recién instalado primer ministro, Nuri al-Maliki, incumplió las promesas de su campaña apoyando públicamente una presencia militar estadounidense continuada, lo que causó profundas fisuras en la coalición gobernante. Después de un año de improductivas negociaciones, los 30 sadristas en el parlamento, originariamente partes clave de la coalición gobernante de Maliki, se retiraron tanto de la coalición como del gabinete en protesta ante la negativa del primer ministro a fijar una fecha para el fin de la ocupación. El gobierno y los funcionarios estadounidenses ignoraron posteriores peticiones parlamentarias para fijar una fecha cierta de retirada. Mientras Maliki continuaba en su puesto sin tener la mayoría parlamentaria, la controversia contribuyó a que aumentara la popularidad de los sadristas y a que disminuyera el apoyo hacia los demás partidos chiíes en el gobierno.
A principios de 2008, con la amenaza de elecciones provinciales en noviembre, había pocas dudas de que los sadristas iban a barrer en la lucha por el poder en muchas de las provincias de mayoría chií, y más especialmente en Basora, la segunda ciudad mayor de Iraq y el centro neurálgico petrolífero del sur. Para impedir esta debacle, las tropas del gobierno iraquí, apoyadas y aconsejadas por el ejército estadounidense, trataron de expulsar a los sadristas de las zonas importantes de Basora [25].
Esta utilización de la fuerza militar para impedir una derrota electoral fue sólo uno de los muchos indicios de que el gobierno iraquí estaba sintiendo la presión de la opinión pública. Otro fue la desgana del primer ministro Maliki a mantener una postura antagónica con Irán. A pesar de los fervientes esfuerzos de la administración Bush, su gobierno ha promovido relaciones económicas, sociales y religiosas entre iraquíes e iraníes. Esto incluyó facilitar las visitas a las ciudades santas de Kerbala y Nayaf de cientos de miles de peregrinos chiíes iraníes, así como el apoyo a amplias transacciones petrolíferas entre Basora y firmas iraníes que incluían la distribución y servicios de refinado con el propósito de integrar las dos economías energéticas. Las autoridades estadounidenses vetaron una relación militar formal entre los dos países, pero esto no hizo que la corriente de cooperación diera marcha atrás.
El Río de la Resistencia
Mientras la ocupación seguía adelante, la administración Bush se encontró a sí misma nadando contra una ola de resistencia de un tipo antes inimaginable y cada vez más lejos de sus objetivos. Hoy, ciudades y pueblos por todo el país están en gran medida bajo el dominio de milicias chiíes o sunníes que, incluso aunque estén entrenadas o financiadas por la ocupación, siguen oponiéndose militantemente a la presencia estadounidense. Además, aunque la postrada economía iraquí ha sido formalmente privatizada, esas milicias locales –así como los dirigentes políticos con los que trabajaban- continúan exigiendo que el gobierno financie amplios programas de desarrollo económico y reconstrucción.
El liderazgo político formal de Iraq, enclaustrado dentro de la muy fortificada y controlada por EEUU Zona Verde de Bagdad, sigue obedeciendo públicamente todo lo que se refiere a los planes de la administración Bush de transformar Iraq en un puesto de avanzada en Oriente Medio, lo que implica la presencia continuada de tropas estadounidenses en una serie de megabases [26] construidas en el corazón del país. El resto de la burocracia gubernamental y la inmensa mayoría de las organizaciones de base insisten cada vez más en una pronta fecha de salida de los estadounidenses y en una reversión total a gran escala de las políticas económicas introducidas por la ocupación.
En Washington, tanto para los políticos demócratas como para los republicanos, la idea del puesto de avanzada permanece en el corazón de la agenda política para Iraq de las elecciones de este año, junto con una economía liberal que promueva un sector petrolífero modernizado en el que las firmas multinacionales se dispondrían a utilizar tecnología de vanguardia para maximizar la paralizada producción petrolífera del país.
Sin embargo, la resistencia iraquí, de todo tipo y en todos los niveles, ha impedido que esta visión se convierta en realidad. Porque ha sido y es gracias a los iraquíes que toda la grandilocuencia de la Guerra Global contra el Terror se ha transformado en una desesperada guerra sin fin.
Pero los iraquíes han pagado un precio espantoso por esa resistencia. La invasión y las políticas sociales y económicas que la acompañaron han destruido Iraq, dejando a su pueblo en estado de indigencia absoluta. En los primeros cinco años de esta guerra inacabable, los iraquíes han sufrido más por resistir que si hubieran aceptado y soportado el dominio económico y militar estadounidense. Hayan sido o no conscientes de ello, se han sacrificado a sí mismos para impedir la proyectada marcha militar y económica de Washington por el Medio Oriente rico en petróleo camino hacia un Nuevo Siglo Americano al que no se llegará ya nunca.
Ya pasó el momento en que el resto del mundo tenía al menos que sostener una pequeña porción de la carga de la resistencia. Eso ocurrió cuando las protestas mundiales de antes de la guerra conformaron las fuentes río arriba de la futura resistencia, por eso serían ahora otros, especialmente los estadounidenses, quienes se resistirían ante la misma idea de que Iraq pudiera convertirse alguna vez en el cuartel general de una presencia permanente de EEUU que, en palabras del autor de los discursos de Bush David Frum [27], “pondría a EEUU más enteramente a cargo de la región que cualquier otra potencia desde los tiempos de los otomanos o quizá incluso desde los romanos”. Después de todo, y al contrario que los iraquíes, los ciudadanos de los EEUU están únicamente tomando posiciones para enterrar ese sueño imperial por los siglos de los siglos.
NOTAS:
Enlaces con artículos referidos por los autores:
[1] http://en.wikipedia.org/wiki/2004_Indian_Ocean_earthquake
[2] http://ap.google.com/article/ALeqM5iy-MfhLN9Q7MwtQ1VlrvexLjr2dAD90P9DG00
[3] http://news.bbc.co.uk/2/hi/asia-pacific/7414249.stm
[4] http: //seattletimes.nwsource.com/html/nationworld/2004428062_china21.html
[5] http://www.journalism.org/node/11130
[6] http://latimesblogs.latimes.com/babylonbeyond/2008/05/iraq-a-scarred.html
[7] http://www.slate.com/id/2092759/
[8] http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=26494&Cr=iraq&Cr1=
[9] http://www.nytimes.com/2008/05/20/world/middleeast/20psychiatry.html?_r=1&oref=slogin
[10] http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/05/19/AR2008051902174_pf.html
[11] http://www.tomdispatch.com/post/2095/rebecca_solnit_on_sontag_and_tsunami
[12] http://www.napoleonguide.com/goyaind.htm
[13] http://www.amazon.com/dp/193185954X/ref=nosim/?tag=nationbooks08-20
[14] http://en.wikipedia.org/wiki/McMurdo_Station
[15] http://www.amazon.com/dp/1560258284/ref=nosim/?tag=nationbooks08-20
[16] http://www.tomdispatch.com/post/3273/the_best_of_tomdispatch_rebecca_solnit
[17] http://www.tomdispatch.com/post/59774/a_permanent_basis_for_withdrawal_
[18] http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/1547561.stm
[19] http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9F01EEDE1E38F937A2575AC0A9679C8B63
[20] http://72.14.205.104/search?q=cache:ruMnHnl98cAJ:www.newamericancentury.org/RebuildingAmericasDefenses.pdf+Rebuilding+America%27s+Defenses&hl=en&ct=clnk&cd=1&gl=us
[21] http://www.defenselink.mil/transcripts/transcript.aspx?transcriptid=2217
[22] http://www.tomdispatch.com/post/2124/michael_schwartz_desolate_falluja
[23] http://www.tomdispatch.com/post/174779/michael_schwartz_the_prize_of_iraqi_oil
[24] http://www.tomdispatch.com/post/1516/adam_hochschild_on_hubris_and_the_pseudostate
[25] http://www.salon.com/opinion/feature/2008/04/01/basra/index.html
[26] http://www.tomdispatch.com/post/174858
[27] http://www.williambowles.info/ini/2007/0307/ini-0475.html
N. de la T.:
[*] Véase en Rebelión la traducción del artículo de Erica Goode aludido en el texto: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=67901
[**] Véase en Rebelión la traducción del artículo de Tom Engelhardt aludido:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27065
Enlace con texto original en inglés:
http://www.tomdispatch.com/post/174935/tomdispatch_michael_schwartz_the_loss_of_an_imperial_dream
