DE SER UNA OPCIÓN ‘ALTERNATIVA’ PASA A SER ACUSADA DE MONOPOLIO
Dos denuncias en las últimas semanas contra Google, una por falta de privacidad en su nueva apuesta, Buzz (EE UU), y otra por abuso de posición dominante (en la UE) descubren el lado ‘malvado’ de Google.
Daniele Grasso / Madrid
Miércoles 3 de marzo de 2010.
“Al parecer, es imposible permanecer sentado cuando te has comprometido a cambiar el mundo”. Así empezaba David Sheff, editor habitual de Playboy, su entrevista a los dos estudiantes de la Universidad de Standford que crearon Google, Larry Page y Sergey Brin.
Era junio de 2004, días antes de la salida a bolsa del más famoso buscador de información en internet. Hoy domina la red: búsquedas (Google), correo electrónico (GMail), vídeos (YouTube), mapas (GoogleMaps), páginas personales (Blogger), ofimática virtual (GoogleDoc)... Y en los últimos meses ha presentado dos nuevas propuestas que integrarían varios de sus productos: Google Wave y Buzz.
Sus competidores en el mundo empresarial planean un bloque unido antagónico con la convergencia de Microsoft, Yahoo! y Twitter. El 23 de febrero se conocía la alianza entre Yahoo! y Twitter, mientras que la relación entre Yahoo! y la compañía de Bill Gates se hacía pública en agosto.
‘Don’t be evil’
Cuando Google se estrenó, aparecía como una entidad revolucionaria. Su lema, don’t be evil (“no seas malvado”), le puso desde el principio en firme contraposición a otros gigantes como Yahoo! o Altavista, que incluso habían rechazado previamente comprar su tecnología de búsqueda, page rank.
Su filosofía, basada en la excelencia de los trabajadores y en su dedicación total al proyecto de la empresa, ha sido en muchas ocasiones un punto clave en su relación con los Estados. Y de su buena imagen pública también. “Se ciñen a la legislación correspondiente al país, ellos no tienen interés en ningún tipo de censura, no es algo que beneficie su negocio”, nos explica Manuel Román, editor de barrapunto.com.
A lo largo de los años, Google nunca ha dejado de presentarse como “el bueno”, como el que quiere ofrecer a todos los usuarios la posibilidad de acceder a la cultura global apostando, incluso, por Linux y el software libre en su día a día. “Google is not evil, así que lo ha envuelto todo en un papel de celofán al gusto de los hackers que quieran interactuar con sus tripas, abriendo su interfaz de programación, explicando su protocolo y diciendo que es open source”, afirman desde el observatorio de software libre de la Universidad de Deusto.
Más usuarios, más mercados
Google Library se ha propuesto escanear todos los libros del planeta. ¿Una monopolización de la cultura literaria en sus manos, con el respaldo de lobbies estadounidenses? No obstante, se ha presentado como un intento de solucionar uno de los mayores problemas de la búsqueda de información en internet, la falta de fiabilidad de muchas páginas. Al digitalizar los libros “Google ha encontrado una forma más de diferenciarse de sus competidores, atrayendo público a su página y sacando partido de los anuncios pertinentes que pueden insertarse junto con la información de los libros”, analiza David Vise, periodista de The Washington Post. Entre estas bibliotecas están la de Catalunya y la de la Universidad Complutense de Madrid. Sin embargo, hay entidades que, por el miedo a que Google se apropie de su patrimonio, han rechazado la propuesta: “Preferimos ser los dueños de nuestro objeto digital”, según Milagros del Corral, directora de la Biblioteca Nacional Española.
Pero, ¿cómo llegó Google a superar a Yahoo! que facturaba casi 80 millones de dólares en 2006 y a convertirse en la marca más cara del mundo (66.343 millones de dólares, según el último ranking de Brandz)? Gracias a la venta de publicidad. “Los resultados de las búsquedas son publicidad para sus anuncios, un motivo para atraernos a ellos”, sentencia un publicista especializado en internet.
La publicidad que muestra Google se alimenta del sistema AdSense. Los webmasters afiliados a este servicio ganan por cada clic que sus visitantes hacen en el anuncio. A cambio de la posibilidad de poner contenido publicitario en su web, los sitios comparten los beneficios con Google.
Google, un buen espía
De hecho, problemas por la privacidad de datos y comportamientos personales se encuentran latentes en las políticas de privacidad de sus aplicaciones. “¿Sabía usted que Google dará su dirección a cualquier persona que la solicite?”, pregunta John Batelle en su libro de 2005 Buscar.
A través del correo y del historial de búsqueda, su base de datos se llena de información privada con el fin de poder ofrecerles su producto principal, la publicidad. “Problemas similares los encontramos en aplicaciones de otros fabricantes, como Facebook, Twitter, Hotmail...”, denuncia Eneko, ingeniero informático de Red Sostenible. “Sin embargo, en el caso de Google el problema es más grave debido a la cantidad de información que reúne sobre nosotros gracias al variado rango de aplicaciones que ofrece. Además está el AdWords que, con su aparente invisibilidad, permite que Google pueda saber qué sitios web visitamos con bastante fiabilidad, debido a que tienen una posición dominante en el mercado de publicidad on-line”.
GooglePoly, su arma voraz
Desde que en 2007 compró Double Click, una de las más grandes empresas de publicidad en la red, Google controla el 69% de la publicidad online, según informa Search Engine Journal. En febrero, la Unión Europea abrió una investigación con el fin de verificar si Google penaliza a sus competidores en el ranking de búsqueda.
Pero Google es cada día más voraz. Sus ámbitos también van más allá de la publicidad en la red. Desde la telefonía hasta las rutas de transporte público, pasando por el mercado energético son algunas de sus nuevas apuestas. Según los autores de Google, la historia, “una empresa que tiene como objetivo catalogar todas las informaciones digitales del mundo, sólo puede tener horizontes hegemónicos, y esta misma hegemonía, ahora alcanzada en muchos ámbitos, hace que parezca un peligro para muchos”. GooglePoly es una versión del Monopoly en la que los jugadores son empresarios de Google y pueden comprar otras compañías cibernéticas. Quizás, el mejor reflejo de la práctica diaria del Gigante Bueno de Internet.
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sábado, 6 de marzo de 2010
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LAS BUENAS RELACIONES CON CUALQUIER GOBIERNO-MERCADO
Para mantener contentos a sus clientes-empresas, Google negocia y llega a acuerdos muy diversos con los gobiernos con los que le toca lidiar.
Simone Santini, profesor de informática en la Universidad Autónoma de Madrid
Martes 2 de marzo de 2010.
Amediados de los años ‘70, un informe del Gobierno francés, por primera vez, incluía a IBM, una empresa privada, en una lista de países influyentes, recibía la legitimación política de un Estado y un papel análogo en la escena económica mundial.
Desde entonces las cosas se han vuelto un poco más complicadas para las empresas, sobre todo desde el punto de vista de la conciliación de sus intereses comerciales y de imagen. En los años ‘70, los clientes de IBM eran sobre todo grandes empresas y había, entre vendedor y comprador, una convergencia ideológica. Por ejemplo, IBM no tenía que preocuparse demasiado por sus relaciones con el Gobierno chileno porque, probablemente, sus clientes compartían su postura frente a Pinochet.
Las cosas son muy diferentes para una empresa moderna, especialmente si el negocio es en internet. Los internautas, la materia prima que Google proporciona como producto a sus clientes (las empresas que le compran espacio publicitario), son gente de todo tipo. Esta doble necesidad de trabajar con todo tipo de gobiernos y de justificarse frente a todo tipo de usuarios, hace que el discurso público de las grandes empresas haya alcanzado hoy un grado de sofisticación (y también de ambigüedad) desconocida hasta hace unos años. Una corporación hoy es un Estado transversal, no democrático cuya esencia es la comunicación: su existencia depende de su capacidad de vender una imagen a sus usuarios/producto y una, muy distinta, a los estados.
Un ejemplo emblemático
La relación de Google con los gobiernos es regulada según la importancia de sus mercados. Así, por ejemplo, Google acepta no tener relaciones con el Gobierno cubano para complacer al estadounidense: las consecuencias de una posible hostilidad de Washington son mucho más serias que la pérdida del pequeño mercado cubano. La cuestión es más complicada en el caso de estados como Irán, que se enfrentan a Occidente, pero representan a la vez un mercado importante. Las relaciones entre las grandes empresas y estos gobiernos son ambivalentes. Nokia y Ericsson proporcionaron a Irán la tecnología necesaria para controlar el tráfico en su red. Mientras, Google o Yahoo! se han mantenido al margen gracias a una aceptación pasiva, más que una colaboración activa. En estos casos, las empresas comparten la retórica liberal de sus gobiernos, y evitan cualquier acción que pueda interpretarse como apoyo directo al Gobierno iraní. Al mismo tiempo, las empresas evitan comportamientos abiertamente hostiles, que podrían perjudicar su negocio allí. Por otro lado, estas empresas son mucho más activas en el caso de gobiernos represivos que gozan del apoyo de Occidente, como Arabia Saudí.
Las relaciones políticas más complicadas son, sin duda, con China. Sencillamente un mercado demasiado grande y atractivo para pasarlo por alto. Dada la estructura política de China, cualquier relación de negocio supone la aprobación o, por lo menos, la no hostilidad de su Gobierno. Durante años, Google y otras empresas de internet han accedido a las demandas de la censura. Al menos en una ocasión, Yahoo! proporcionó información que condujo al arresto, y posterior condena a cinco años de cárcel, de Shi Tao. Su delito, informar en un blog de un decreto del Gobierno que prohibía comentar publicamente el 15º aniversario de la revuelta de la plaza de Tian’anmen.
Frente a estas connivencias con los gobiernos, la respuesta de las empresas es siempre la misma: aceptamos la censura porque, así, por lo menos podemos proporcionar a los ciudadanos algo de información, mientras que, sin nosotros, no tendrían nada. Sin embargo, en diciembre, tras sufrir un ataque directo a sus servidores, Google se animó a denunciar la censura y amenazó con salir de China. Entonces se pusieron en riesgo los datos que Google misma acumula sobre sus usuarios, es decir, la base misma de su negocio. Mágicamente la censura se vuelve intolerable.
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CORTES EN LA RED
Desde que compró YouTube, en 2006, las protestas de las asociaciones en defensa de los DD HH se han extendido más allá de las fronteras de China. En noviembre 2007, Wael Abbas vio cerrar su vídeocuenta de YouTube tras mostrar irregularidades en las elecciones egipcias y la brutalidad de la policía en contra de los manifestantes antigubernamentales. Más reciente, es el caso del blog todosconaminetou.blogspot.com, creado en apoyo de la causa de la activista saharaui Aminetu Haidar y alojado en los servidores de Google. La página estuvo bloqueada a lo largo del día en el que se anunció la finalización de su huelga de hambre.
sábado, 27 de febrero de 2010
Clinton, Google y la guerra fría cibernética contra China
18-02-2010
Gary Wilson
www.workers.org
¿Ha declarado una guerra fría cibernética contra China la Secretaria de Estado Hillary Clinton?
El 21 de enero Clinton pronunció un discurso titulado “Libertad de Internet”. Los noticieros asocian este discurso a un reporte publicado recientemente por Google donde se decía que Google había sido objeto de ataques cibernéticos desde China.
Lo que no se dijo en la mayoría de los reportajes, pero que China y sus noticieros sí notaron, fue el resto del discurso. Después de la respuesta de China al discurso, el periódico The New York Times caracterizó el discurso en forma muy diferente a la que hizo en su informe inicial.
“El extenso discurso de Clinton, con sus connotaciones de guerra fría — comparando el telón de información con el Telón de Acero — criticó a varios países, nombrándolos, incluyendo a China, por censurar el Internet. Este fue el primer discurso en el cual un alto oficial de la administración ofrecía una visión para hacer de la libertad del Internet, una parte integral de la política del exterior”. (NYT, 22 de enero)
Este discurso se puede encontrar en su totalidad en la web del Departamento de Estado. Está lleno de agresivas referencias de la guerra fría sobre el Muro de Berlín y de un “Telón de Acero sobre la información”, al igual que otras retóricas reminiscentes de la guerra fría, tal y como un discurso del Departamento de Estado durante los años de Reagan.
Las declaraciones de Clinton se dan luego del anuncio que hizo el secretario de guerra del Pentágono, Robert Gates siete meses antes, el 23 de junio del año pasado, cuando dijo que se ha creado un nuevo ‘cibercomando’ militar con el propósito de conducir guerras cibernéticas.
El discurso de Clinton no es explícitamente una declaración de guerra, sino una proclamación de la hegemonía de Estados Unidos sobre el Internet.
La confrontación de Google pudo haber sido o no el catalizador para que diera el discurso en esa fecha. A comienzos de enero, Google anunció que está revisando sus operaciones comerciales en China por los ataques cibernéticos que alega se originaron en China.
Aunque Google no lo dice directamente, insinúa que el gobierno chino está detrás de los supuestos ataques. La verdad es que Google no sabe la fuente de tales ataques y solo puede trazar los ataques hasta unos servidores en Taiwán, pero todo lo demás es solo suposición.
El abogado principal de Google, David Drummond, dijo el 12 de enero en un blog, “Nosotros tenemos evidencias que sugieren que la principal meta de los atacantes era la de tener acceso a las cuentas de Gmail de activistas de derechos humanos”. Esta es una declaración reveladora, porque también usa la terminología imperialista de la guerra fría. En la distorsionada terminología del imperialismo, la frase “activistas de derechos humanos” se usa para describir a individuos anti comunistas, particularmente aquellos que activamente buscan derrocar un gobierno que no es dominado o controlado por los Estados Unidos. La frase activista de derechos humanos nunca se usa para describir a aquellos que luchan por la justicia y en contra de la opresión en un estado aliado o cliente de los Estados Unidos.
Una nota interesante sobre los ataques contra Google la proporciona el reportero de Macworld, Robert McMillan, quien dice que los atacantes, para entrar a Google, usaron la puerta trasera requerida por los servicios de seguridad de Estados Unidos que les da acceso para el monitoreo de la actividad en el Internet.
No es probable que Google termine sus negocios en China. China cuenta con 298 millones de usuarios del Internet, según el Centro de Redes del Internet de China; casi el doble que en los EEUU. Google está en el negocio de conseguir “clickers” (usuarios que visitan las páginas de anuncio, apuestas, empleos, etc.) del Internet.
Google parece que está tratando de utilizar este evento para negociar un cambio de sus condiciones comerciales con China. Así como las operaciones de Google en los EEUU que exigen llevar a cabo algunas prácticas costosas para cumplir con las leyes que supuestamente pretenden evitar las prácticas ilegales, así también las operaciones de Google en China deben operar bajo leyes similares.
El discurso de Clinton sin embargo, cambió lo que inicialmente podría haber sido una “disputa comercial”, en algo diferente.
El editorial del diario chino Global Times del 22 de enero lo llama “imperialismo de la información” y dice que la campaña del Internet lanzada por el discurso de Clinton “es un intento encubierto de imponer los valores [de EEUU] en otras culturas a nombre de la democracia.
“Los hechos reales que Clinton no ha logrado poner de relieve en su discurso es que la mayoría de la información que fluye desde los EEUU y otros países occidentales está llena de una retórica agresiva contra los países que no siguen su liderato”, dice Global Times.
“En cambio, en el orden global de la información, los países que están en desventaja no pueden producir el flujo masivo de información requerida, y no pueden competir con los países occidentales en términos de control y difusión de información.
“Teniendo esto en mente, hay que darse cuenta que cuando se trata del contenido, la cantidad, la dirección y el flujo de la información, no hay absolutamente ninguna igualdad ni imparcialidad.
“La libertad en el Internet de acceso irrestricto es por lo tanto, el tráfico en una sola dirección, contrario al espíritu democrático, y está calculado para fortalecer el monopolio”, concluye Global Times. (opinion.globaltimes.cn)
La exactitud de esta afirmación se ve confirmada por los ataques cibernéticos que se originaron en los EEUU contra el gobierno de Irán. Clinton no mencionó esta censura de Irán, un ataque que cerró durante un corto tiempo toda la información procedente del gobierno iraní. Este ataque del año pasado es bien conocido y fue ampliamente publicado. Clinton, al dejar fuera cualquier mención sobre este ataque cibernético, esta censura de Irán, le dio implícitamente una sanción oficial, tal vez dando a entender que esto es lo que aguarda cualquier país que se oponga a los dictados de los EEUU.
En cuanto a la libertad del Internet y su censura, no hizo mención de la detención por el FBI de los manifestantes contra el G-20 el pasado septiembre en Pittsburgh por haber utilizado Twitter para comunicarse durante la manifestación. La ausencia de toda mención de Clinton sobre este conocido intento de intimidar a los manifestantes, fue la confirmación de que el discurso era sobre el control monopólico de EEUU de la Internet, no sobre ningunas supuestas libertades.
China no se perdió el mensaje. El periódico en inglés China Daily tenía un reportaje en la portada titulado: “Nuevo estímulo para la hegemonía de EEUU”.
El informe detalla cómo EEUU domina completamente y controla el Internet y cómo es la política militar de EEUU el mantener esa dominación.
“La revista Estrategia de Defensa de EEUU (U.S. Defense Strategy Review) declaró en marzo del 2005 que el espacio del Internet debe tener la misma prioridad que las jurisdicciones continentales, marítimas, aéreas y espaciales para los EEUU para así poder mantener una superioridad decisiva. Una declaración de Washington del 30 de junio de 2005 dejó en claro que el gobierno de EEUU mantendrá su control ... indefinidamente”, informó China Daily.
El artículo tiene una gran cantidad de información. Por ejemplo, cita a un ex agente de inteligencia estadounidense quien dice que el principal medio de la CIA para obtener información sobre China es a través del Internet. Y la acción de China en junio pasado exigiendo un filtro llamado “Presa Verde” que bloquea la actividad de espionaje, es lo que está en disputa con Google. Google está tratando de quitar el filtro Presa Verde. Lea el informe completo en www.chinadaily.com.cn, incluyendo los detalles sobre los ataques de guerra cibernética por los contratistas del Pentágono Northrop Grumman Corp. y General Dynamics.
Texto relacionado: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99293&titular=internet-nueva-inyecci%F3n-para-la-hegemon%EDa-estadounidense-
http://www.workers.org/mo/2010/clinton_google_0218/