
02/08/2009
La policía de ocupación israelí está continuando su política de expulsiones de residentes palestinos y los planes para expandir sus asentamientos en el Jerusalén Este ocupado, ignorando todas las resoluciones de la comunidad internacional, que señalan que estos asentamientos son ilegales.
El domingo, las fuerzas de ocupación israelíes expulsaron a dos familias palestinas de sus hogares en el Jerusalén Este ocupado después de que un tribunal rechazara una apelación contra su expulsión.
Un gran número de policías israelíes estuvo implicado en la operación en Sheij Yarrah, una de las vecindades árabes más sensibles y cercanas a la así llamada Línea Verde que separa al Jerusalén Este del Oeste.
La acción, que busca permitir a familias israelíes construir vivienda en la vecindad árabe, fue condenada por el consultado británico en el Jerusalén ocupado y se produce en medio de llamamientos internacionales a Israel para que detenga su actividad de construcción en los asentamientos situados en las tierras palestinas ocupadas.
Las expulsiones se producen después de que las autoridades israelíes en Jerusalén hayan dado permiso para la construcción de unas 20 viviendas en el sitio de Sheij Yarrah, provocando así una condena internacional.
El consulado británico, que está localizado en Sheij Yarrah junto con otras misiones diplomáticas extranjeras, dijo que se sentía “consternado” por la acción israelí. “La afirmación de los israelíes de que la entrada forzada de colonos extremistas judíos en esta antigua vecinadad árabe es un tema que atañe a los juzgados o la municipalidad es inaceptable,” dijo el Consultado en una declaración. “Estas acciones son incompatibles con el deseo de paz que los israelíes afirman profesar. Pedimos a Israel que no permita a los extremistas fijar la agenda.”
LOS POLÉMICOS PLANES FINANCIADOS POR JUDÍOS NORTEAMERICANOS
Por su parte, el diario israelí Jerusalem Post dijo que el fundador del Renco Group Inc, Ira Rennert, y el empresario del bingo Irving Moskowitz están entre los donantes norteamericanos que han dado 25,4 millones de dólares en cinco años para construir hogares israelíes en las partes árabes del Jerusalén ocupado – las mismas áreas en las que el presidente Obama está presionando a Israel para que detenga tal construcción.
Las contribuciones norteamericanas, que vienen detalladas en los registros del Servicio de Renta Interna, han ido a organizaciones como Ateret Cohanim. El grupo dice que ha comprado al menos 45 propiedades, la mayor parte de ellas en el Barrio Musulmán, para hacer avanzar su objetivo de conseguir una mayoría israelí en la Ciudad Vieja predominantemente árabe.
Las donaciones han servido también para financiar los planes para construir viviendas judías en el sitio del Hotel Shepherd, en la vecindad de Sheij Yarrah. El Departamento de Estado de EEUU pidió hace dos semanas a Israel que detuviera este proyecto, que ha sido condenado como una amenaza para las perspectivas de paz palestino-israelíes por el gobierno francés, la Unión Europea y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
“Los planes para construir viviendas para judíos en esa parte de la ciudad son “el tipo de asunto que debe ser objeto de las negociaciones sobre un estatus permanente,” dijo el portavoz del Departamento de Estado, P. J. Crowley, a los reporteros el 20 de julio.
El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, dijo en una reunión del gabinete el 19 de julio, en respuesta a las criticas de EEUU, que Israel no toleraría ninguna restricción para que los judíos compren propiedades en la ciudad. “Nuestra soberanía en Jerusalén es indiscutible,” dijo Netanyahu.
Aunque los asentamientos judíos en Cisjordania también atraen a los donantes norteamericanos, el Jerusalén Este ocupado se ha convertido en el principal foco a este respecto,” señaló Gershom Gorenberg, autor de “El Imperio Accidental: Israel y el Nacimiento de los Asentamientos.”
Los palestinos ven el Jerusalén ocupado como la capital del futuro estado palestino, un objetivo que, según afirma Gorenberg, las compras inmobiliarias judías intentan bloquear. Los donantes “quieren impedir un compromiso político que pudiera llevar a un acuerdo de paz,” señaló.
“Obama ha escogido la batalla errónea”, señala Michael Rubin, un erudito del American Enterprise Institute -el principal feudo de los neocon en EEUU- en Washington.
“Obama debería ser presidente y mediar en unas conversaciones sobre el estatus final, no ser un comisionado de zona,” dijo Rubin en un email. “Si Obama dice que ya que Jerusalén es una zona en disputa, no debe ser permitida ninguna construcción allí, él ahora va a hacer frente a las demandas sobre todas las actividades de construcción, tanto árabes como judías.”
Otro grupo, la Asociación Elad, ha fijado como objetivo la instalación de 60 familias judíos entre los 3,000 palestinos que viven en las áreas de Wadi Hilweh y Bustan de la vecindad de Silvan, según Ir Amin, un grupo que defiende los derechos de los palestinos en la Ciudad. Los hogares están situados sobre una ladera escarpada por debajo de la Ciudad Vieja.
martes, 4 de agosto de 2009
La Policía Israelí Expulsa a Familias Palestinas del Jerusalén Este Ocupado
Coloniza, que algo queda

04-08-2009
Samuel
Quilombo
"Las tierras estatales y las tierras no cultivadas deben ser requisadas inmediatamente a fin de colonizar las zonas entre las concentraciones de minorías [la poblacion palestina] y sus alrededores, para reducir al mínimo la posibilidad de que se desarrolle un Estado árabe en la region. Será dificil para la población minoritaria formar una continuidad territorial y una unidad política cuando esté fragmentada por los asentamientos judíos." Matityahu Drobles, Plan para el desarrollo de la colonizacion de Judea y Samaria (1979-1983).
"El significado de la desconexión [de Gaza] es la congelación del proceso de paz... Cuando congelas este proceso, evitas el establecimiento de un Estado palestino y evitas una discusión acerca de los refugiados, las fronteras y Jerusalén. La desconexión aporta la cantidad de formaldehído necesaria para que no haya un proceso político con los palestinos." Dov Weissglass, jefe de gabinete de Ariel Sharon, acerca del plan de desconexión de Gaza. Entrevista a Haaretz, 6 de octubre de 2004.
Desde hace unos meses, la administración Obama está presionando al gobierno de Israel para que detenga la construcción de nuevos asentamientos o colonias en Cisjordania, lo que ciertamente constituye un importante cambio en la posición estadounidense. Sin embargo, lo que podría parecer un giro de ciento ochenta grados con respecto a la posición de George W. Bush no parece tan espectacular cuando se pone en perspectiva. Sharon desmanteló, con el beneplácito de Bush, los asentamientos israelíes en Gaza (donde apenas vivían unos ocho mil colonos), pero sólo para construir más donde realmente interesaba, en Jerusalén Este y Cisjordania. También Bush habló de crear un Estado palestino, y ya sabemos a qué ha conducido el engendro de Annapolis.
Conviene aclarar, pues, de qué asentamientos hablamos y de qué retirada. En Jerusalén Este, territorio ocupado que casi nunca es mencionado por la prensa, viven doscientos mil colonos judíos que se han ido instalando allí desde 1967. En Cisjordania la cifra de colonos alcanza ya los trescientos mil, distribuidos en 121 asentamientos o colonias. Entre ellos predominan nacionalistas-religiosos (22 % *) y judíos ultraortodoxos (31 %), según la clasificación sociológica que propone la ONG israelí Peace Now (información obtenida del International Crisis Group). Muchos de ellos desconfían ahora del propio Estado de Israel, al que acusan de haber traicionado su causa en Gaza. Además de estos asentamientos oficiales, hay que contar también lo que el gobierno israelí denomina "puestos de avanzada ilegales" (outposts), que desarrollan sin autorización los colonos más extremistas a partir de una colonia ya existente. Se calcula que actualmente existen un centenar de puestos de avanzada ocupados por unos cinco mil colonos. Una eventual paralización de los asentamientos proyectados afectaría a aquellos autorizados por el gobierno, que debería entonces incrementar su control sobre las construcciones no autorizadas.
Ahora bien, resulta que de esos 300.000 colonos, más de 220.000 viven al oeste del muro de cemento ilegal que ha estado construyendo Israel en los últimos años, en la llamada "zona de juntura" o "seam zone" (sin contar los de Jerusalén Este) mientras que son unos 67.000 los colonos que viven al este de la barrera **. Asentamientos y muro comparten una misma lógica: la mayoría de los colonos judíos, más de cuatrocientos mil situados en Jerusalén Este y en territorios cisjordanos, quedan al oeste del muro de separación.
Teniendo en cuenta estos datos, pienso que la tan cacareada negociación sobre los asentamientos podría llegar a aportar más formaldehído que otra cosa, como sugería el antiguo jefe de gabinete de Sharon. Detener las construcciones no significa que se resuelva la situación de las colonias existentes. Y cuando se habla de asentamientos, el gobierno israelí se refiere exclusivamente a lo que entiende por Judea y Samaria: es decir, lo que se sitúa más allá del muro. No es lo mismo discutir sobre 70.000 colonos que sobre 500.000. En fin, centrarse en esta cuestión deja de lado las cuestiones más espinosas: el derecho de retorno de los refugiados palestinos, Jerusalén y la cuestión de las fronteras que Israel remodela a su antojo.
Esta serie de hechos consumados permite a Israel marear la perdiz indefinidamente. Pero no se puede tomar la parte, los asentamientos, por el todo: la ocupación. Alain Gresh advierte en su blog:
"Uno de los riesgos de la estrategia adoptada por Obama es que, mañana, después de muchas tergiversaciones, el gobierno israelí acepte congelar las colonias - congelación que será prácticamente imposible de controlar, porque la mayor parte de las construcciones son realizadas por el sector privado- y que, ante esta « importante concesión », Estados Unidos y la Unión Europea se dirijan a los países árabes y a los palestinos preguntando: « ¿Qué ofrecen ustedes a cambio? » Hay que recordar que no hay nada que ofrecer a cambio: el conflicto no opone dos partes iguales, sino un ocupante y un ocupado. Lo que se necesita es la aplicación del derecho internacional y el fin de la ocupación, ni más ni menos..."
Desde los años setenta los sucesivos gobiernos de Israel han puesto en práctica diversos planes de colonización (plan Allon, plan Drobel, plan Sharon, etc.) y han propuesto diversas fórmulas de autogobierno limitado para la población indígena (apoyando elites tradicionales frente a la OLP, luego a la OLP frente a Hamas). Los resultados están a la vista: en estas condiciones, un Estado palestino no será otra cosa que una entelequia sometida al gobierno israelí, razón por la cual muchos activistas contra la ocupación defienden la idea de una solución uniestatal. Queda por saber cómo la opción sudafricana, que implicaría una transformación radical del mismo Estado de Israel, puede salir adelante en el contexto político actual.
--------------------------------------------------------------
Mapa: Mapa de los asentamientos judíos en los territorios ocupados de Cisjordania (diciembre de 2008). Según los colores, la ONG Peace Now, próxima al laborismo israelí, los clasifica en seculares, religiosos, ultraortodoxos y mixtos.
* Frente a las interpretaciones tradicionales de la Torá, según la cual el establecimiento de Israel depende de la llegada del Mesías, por nacionalistas-religiosos se entiende aquel sector que apoya la creación del Estado de Israel y que ha participado activamente en su desarrollo. Celebran el día de la independencia, cumplen con el servicio militar y combinan ropa occidental con elementos religiosos.
** Según de que lado hablemos, la proporción de uno u otro campo de la derecha religiosa varía. Al este la balanza se inclina en favor de los nacional-religiosos: un 54 % vive en este tipo de asentamientos y un 9 % en asentamientos ultraortodoxos, frente a un 19 % que vive en asentamientos seculares. Por contra, de los 220.000 colonos que viven en la parte que se ha apropiado ilegalmente Israel, en torno a Jerusalén Este, el 37 % vive en asentamientos ultraortodoxos y el 13 % en asentamientos nacional-religiosos.
---------------------------------------
Tomado del blog del autor: http://www.javierortiz.net/voz/samuel
sábado, 1 de agosto de 2009
Israel desafía a Obama y acelera los asentamientos sionistas

Por Eugenio García Gascón
El número de colonos judíos establecidos en los territorios ocupados de Cisjordania supera los 300.000 por primera vez
Un informe interno elaborado por el Ejército israelí revela que el número de colonos judíos que residen en los asentamientos que hay en Cisjordania supera por primera vez los 300.000, un dato que refleja la intensidad de la construcción israelí en los territorios ocupados, en abierto desafío a las reiteradas exigencias del presidente de EEUU, Barack Obama.
El informe se circunscribe a los asentamientos de Cisjordania y no tiene en cuenta la colonización de Jerusalén Este, donde se estima que el número de israelíes ya supera los 200.000 y por lo tanto es mayor que el número de palestinos que residen en el sector ocupado de la ciudad santa.
Además de 304.569 en Cisjordania, hay otros 200.000 judíos en Jerusalén Este
El informe, filtrado al diario Haaretz, recoge los datos que el Ejército ha compilado a lo largo de los seis primeros meses de 2009 y cifra con precisión en 304.569 el número de colonos en Cisjordania, señalando que sólo durante la primera mitad de este año su número ha crecido en un 2,3%.
Algunos analistas indican que el crecimiento será sensiblemente superior incluso durante la segunda mitad del año, puesto que muchas familias israelíes cambian de residencia en el transcurso de los meses de verano.
Edificios en construcción
Los analistas creen que la colonización aumentará aún más después del verano
La presión de Estados Unidos para que Israel deje de construir en Cisjordania no ha dado ningún resultado hasta ahora, y en la mayoría de los asentamientos se ven edificios en proceso de construcción.
Sólo en el asentamiento de Modiin Ilit, situado del lado palestino de la línea verde, entre Tel Aviv y Jerusalén, el número de colonos que han ido a vivir allí en los seis primeros meses se eleva a 1.879, lo que representa un incremento del 4,5%. En la colonia de Beitar Ilit hay 1.074 nuevos colonos, tras un incremento del 3,1%.
George Mitchell, el enviado especial de Obama, que estos días se encuentra en Israel, no ha conseguido persuadir a sus interlocutores de la necesidad de acabar con las obras en Cisjordania. Fuentes israelíes sostienen que Binyamin Netanyahu sólo cederá, y bajo ciertas condiciones, a un acuerdo que contemple la continuidad de las obras en curso y una congelación "temporal" en el resto de Cisjordania.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, condiciona la reanudación de las negociaciones con Israel a una congelación total de la construcción en los territorios ocupados, pero parece muy difícil que consiga su objetivo.
Seis veces más colonos
Una situación particularmente crítica se da en la zona ocupada de Jerusalén, donde las autoridades israelíes permiten la expansión judía sin hacer caso a las peticiones de la comunidad internacional. En los últimos días, EEUU y Francia han instado a Israel a cesar sus actividades en Jerusalén Este sin obtener ninguna respuesta satisfactoria.
Cuando se celebró la Conferencia de Madrid en 1991, vivían en Cisjordania unos 50.000 colonos. Desde entonces su número se ha multiplicado por seis y los israelíes han logrado consolidar la ocupación hasta un punto que ahora parece ya casi irreversible.
Desde 1991, los dirigentes israelíes de todos los partidos políticos mantienen un discurso engañoso que ha logrado dar un vuelco a la situación demográfica en Jerusalén Este y Cisjordania sin que los países occidentales hayan reaccionado en ningún momento.
domingo, 5 de julio de 2009
¿Desea parar los asentamientos? Siga el camino de los dólares

05-07-2009
Ronit Avni
www.washingtonpost.com
Traducido para Rebelión por J.M.
Este mes, tanto desde la universidad de El Cairo como desde la oficina del salón Oval, el presidente Obama llamó al gobierno de Israel a detener la expansión de los asentamientos en los territorios palestinos ocupados. Debería enviar este mensaje a los norteamericanos que los sostienen y alimentan.
Hay más de 450 000 colonos en la Cisjordania y Jerusalén occidental, según Paz Ahora, una organización israelí que se opone a los asentamientos. Algunos de los colonos son norteamericanos. Y algunos de los más influyentes, figuras militantes en el movimiento de colonización, también han sido norteamericanos. Entre ellos, Baruj Goldstein, el médico de Brooklyn que hizo más de 100 disparos sobre fieles musulmanes en Jevrón, en 1994, matando a 29 de ellos; el rabino Meir Kahane, fundador del partido Kaj, que fue proscrito en Israel en l988, y cuya plataforma era racista; y el terrorista convicto Era Rapaport miembro de la fundación Tierra de Redención (Land Redemption Fund), coordinador de la adquisición de tierras palestinas destinadas a la expansión de los asentamientos.
Antes de que los colonos fueran removidos de Gaza en 2005, visité un grupo de ellos mientras rodaba mi última película. Algunos de los representantes de los colonos más apasionados hablaban de sus raíces profundas en la Franja de Gaza, a pesar de que en realidad, eran norteamericanos. Años antes, mientras trabajaba en derechos humanos como abogada, recibí documentos de colegas que habían sido amenazados ó atacados físicamente por jóvenes colonos mientras trataban de defender a granjeros palestinos durante la cosecha. Entre los atacantes había judíos norteamericanos, decían mis colegas.
Evangelistas cristianos en los Estados unidos también sostienen los asentamientos, destinando millones de dólares para ellos, de acuerdo a un informe reciente del National Public Radio. Los Amigos Cristianos de Comunidades Judías, con base en Colorado, por ejemplo, alienta a iglesias y ministros para que se conecten con "los pioneros del Israel bíblico" a través de "un programa de adopción de colonias". Sondra Oster Baras, director de la organización de la oficina israelí, estima que por lo menos más de la mitad de los asentamientos de la Cisjordania reciben directa ó indirectamente soporte de los cristianos, según informe de NPR.
Un puñado de pudientes hombres de negocios, entre los que se encuentra el magnate de casinos norteamericano Irving Moskowitz, son ampliamente reconocidos por haber hecho donaciones a grupos tales como el asentado en Brooklyn sin fines de lucro Fundación Jevrón que colecta dinero para sostener a los residentes en la ciudad cisjordana de Jevrón. De acuerdo a su página web de donaciones, la organización tiene como meta "sostener Jevrón para el pueblo judío". Amigos de Irtamar, también con base en Brooklyn, trabaja para en la recolección de fondos locales, libres de impuestos, para los asentamientos de Itamar en Cisjordania. Todo esto es a expensas del gobierno norteamericano, que pierde de ingresar por impuestos por permitir a estos grupos operar bajo la forma de entidades sin fines de lucro.
No todos los soportes de los asentamientos provienen de organizaciones de caridad. El periódico israelí Haaretz informó que en 2007, la organización que apoya las colonias Amana tenía oficinas de asuntos en Nueva York y Nueva Jersey destinadas a estimular a judíos norteamericanos a comparar propiedades en la Cisjordania. De acuerdo a Jewish Voice and Opinion, una publicación que se presenta a sí misma como una "publicación judía políticamente conservadora" en Nueva Jersey, respondieron aproximadamente unas 250 personas y en unas 10 propiedades se puso el cartel de compra.
En el último año, el pueblo de Bi'ilin presentó demandas en Canadá contra dos compañías de Quebec que construían y vendían viviendas en colonias de la Cisjordania. El caso está aún abierto, pero demuestra que la gente está empezando a prestar atención a influencias no israelíes en el crecimiento de los asentamientos.
Si las cortes no pueden encontrar el camino para disuadir la expansión de las colonias, quizás el departamento del tesoro con su oficina de control de bienes extranjeros (Office of Foreign Assets Control) pueda intervenir. El gobierno usamericano ya denominó al movimiento de Kahane organización terrorista extranjera ( foreign terrorist organization ) pòr cuestiones no relacionadas al financiamiento de las colonias, pero si hiciera este camino, tendrían los ciudadanos estadounidenses prohibido financiar apoyo económico a este grupo.
La primera enmienda de la constitución protege el derecho de defensa de los colonos a expresar sus puntos de vista, y así debe ser. No estoy sugiriendo que los sin fines de lucro pierdan sus ventajas impositivas simplemente porque son extraños a la política exterior norteamericana. Pero los asentamientos son abiertamente considerados como una violación al derecho intrnacional. Treinta años atrás, un consejero del departamento legal de Estados Unidos emitió una opinión en la cual denominaba a las colonias como "incompatibles" con la Cuarta Convención de Ginebra. En las recientes semanas, funcionarios de estado y la Casa Blanca declinaron comentar si la opinión de l979 refleja la políitica oficial, pero los comentarios del presidente Obama no han sido ambiguos. "Los Estados Unidos no aceptan la legitimidad de la continuidad de los asentamientos israelíes", dijo en El Cairo. "Es la hora de pararlos".
Posiblemente también sea el tiempo para que los norteamericanos dejen de financiarlo.
Ronit Avni, ciudadana israelí, norteamericana y canadiense, es la directora de la película "punto de encuentro", ("Encounter Point") y la directora ejecutiva de Just Vision, una organización dedicada a documentar iniciativas de paz y resoluciones para el conflicto palestino israelí.
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/06/25/AR2009062503427.html