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sábado, 12 de junio de 2010

Pateando traseros


12-06-2010
Atilio A. Boron
Rebelión

Días atrás el presidente Barack Obama pidió a sus colaboradores que le dijeran cuál era el trasero que tenía que patear para castigar al culpable del peor desastre ecológico de la historia producido por la BP en el mar Caribe. Recogiendo tan sana inquietud me permito proponerle una lista, preliminar, de traseros a patear.

En primer lugar, debería solicitarle a la Primera Dama que le propine una buena patada en su presidencial trasero porque usted no es “el negrito del batey” -como le llaman en el Caribe al chico de los mandados- sino el primer magistrado de la más formidable superpotencia que jamás haya existido sobre la faz de la tierra. Y si los bandidos de la BP contaminan las costas de su país es porque usted –así como sus predecesores- ha sido blando, débil y timorato con los oligopolios petroleros que hace décadas vienen practicando un verdadero “ecocidio” en Alaska y en el Golfo de México, donde accidentes como el que hoy lo desvela era seguro que, más pronto que tarde, irían a producirse. Blandura y complicidad también evidenciada con los truhanes del casino financiero global, con sede en Wall Street, que primero provocan una crisis y luego exigen un rescate que usted ejecuta con fondos públicos, expropiando el ahorro y los ingresos de los contribuyentes norteamericanos. Un puntapié en su trasero por ignorar que esas grandes firmas están casi invariablemente dirigidas por delincuentes de “guante blanco”, protegidos por la Casa Blanca, los congresistas de ambas cámaras, los grandes medios y los lobbies que financian las campañas políticas de representantes y senadores a cambio de garantizar la impunidad de los oligopolios en su agresión al medio ambiente. Pero además su esposa Michelle debería darle otro puntapié a su trasero por caer en el infantilismo de creer que se construye poder político apelando a los twitters, facebooks y demás gadgets informáticos. Eso puede, ocasionalmente, crear un efímero clima de opinión pero nada más. Para combatir a los tiburones de Wall Street y al complejo militar-industrial se requiere mucho más que eso. Mire lo que hizo uno de sus predecesores, Franklin D. Roosevelt, que pudo realizar muy significativos cambios en la economía de EEUU (ley del seguro social, riguroso control del sistema bancario, impuestos a la riqueza y la renta, banco central, etcétera) apoyado en dos instituciones que movilizó y potenció en su gravitación: sindicatos obreros y su propio partido. Usted, deslumbrado por los progresos de la informática, pensó que en la época actual estos recursos ya no sirven. Y se equivocó.

Pero no es usted el único que merece un buen puntapié. Otros conspicuos traseros que claman por fuertes patadas son los del Secretario de Energía de EEUU, los de los presidentes de las comisiones de Energía de la Cámara de Representantes y del Senado y, por supuesto, los sucios traseros de los integrantes de su equipo de asesores económicos (y muy especialmente Lawrence Summers y Robert Rubin, artífices de la completa desregulación del mercado financiero y autores intelectuales de la actual crisis económica). No se olvide también de propinarle otro a los estafadores de Goldman Sachs, que “dibujaron” los números macroeconómicos de Grecia (¡y vaya uno a saber de cuántos países y empresas más!) y los bribones de Moody’s, que con sus fraudulentos cálculos de “riesgo país” favorecieron a sus socios sumiendo a numerosos países en profundas crisis económicas.

Ya que estamos en esto no se olvide de asestarle también una violenta patada en el trasero a sus compinches y peones en Tel Aviv, que se creen que tienen licencia para matar impunemente a palestinos, o someterlos, como en Gaza, a un lento genocidio parecido al que el pueblo judío tuvo que soportar a manos de los nazis, por ejemplo, en el ghetto de Varsovia. Y, de paso, usted merece otro puntapié en su insigne trasero por olvidarse que es un Premio Nóbel de la Paz y respaldar a ese gobierno de fanáticos fundamentalistas, racistas y genocidas -que gracias a la política imperialista de sucesivos gobiernos estadounidenses disponen de las únicas armas atómicas que hay en Medio Oriente- y permitir que continúen burlando las disposiciones de la ONU y las reglas más elementales de la legalidad internacional. Puntapié más que merecido porque sabiendo todo esto usted se empecina en denunciar el armamento nuclear que... ¡podría llegar a tener Irán, pero que ahora no tiene! De paso, podría darle un buen puntapié a la Secretaria Hillary Clinton, preocupadísima por la carrera armamentista según ella desencadenada por Venezuela, pese a que su gasto militar apenas equivale a la cuarta parte del de Colombia. ¡Ay!

Director del Pled/Centro Cultural de la Cooperación
www.atilioboron.com

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viernes, 11 de junio de 2010

Obama intensifica “Guerra Secreta” a nivel mundial


[08-06-2010]
www.masvoces.org

Una investigación del diario Washington Post acaba de revelar que el gobierno del Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, ha expandido de manera significativa la guerra secreta contra Al-Qaeda y otros grupos “radicales”. Para esa guerra se han aumentado las operaciones especiales a nivel mundial en presupuesto y cantidad.

Hoy, las fuerzas especiales estadounidenses están operando en más de 75 países, cuando hace apenas un año estaban en 60 países.

Más de 13 mil fuerzas especiales – militares y civiles, expertos en operaciones de inteligencia, guerra psicológica, asesinato selectivo, misiones de entrenamiento, acciones clandestinas, entre otras tareas – están desplegadas por el mundo; 9 mil de ellas están en Irak y Afganistán.

El investigador estadounidense Jeremy Scahill descubrió que la administración de Obama ha enviado equipos élites de fuerzas especiales, bajo el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas, a Irán, Georgia, Ucrania, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Perú, Yémen, Pakistán, Filipinas. Desde el año 2006, estos equipos clandestinas operan también en Venezuela, Colombia y México.

Informa Fernando Velázquez, del colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Estados Unidos.




Audio publicado en Más Voces : http://www.masvoces.org/Obama-Intensifica-Guerra-Secreta-a

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domingo, 6 de junio de 2010

Obama Intensifica “Guerra Secreta” y “Operaciones Especiales" a nivel mundial


06-06-2010
Eva Golinger
Rebelión

Una investigación del Washington Post acaba de revelar que el gobierno de Barack Obama ha expandido de manera significativa la guerra secreta contra Al-Qaeda y otros grupos “radicales”.

Según el Post, se han aumentado las operaciones especiales a nivel mundial en presupuesto y cantidad. Hoy, las fuerzas especiales estadounidenses están operando en más de 75 países, cuando hace apenas un año estaban en 60 países. Más de 13 mil fuerzas especiales –militares y civiles, expertos en operaciones de inteligencia, guerra psicológica, asesinato selectivo, misiones de entrenamiento, acciones clandestinas, entre otras tareas– están desplegadas por el mundo; 9 mil de ellas están en Irak y Afganistán.

El investigador estadounidense Jeremy Scahill descubrió que la administración de Obama ha enviado equipos de élite de fuerzas especiales, bajo el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas, a Irán, Georgia, Ucrania, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Perú, Yemen, Pakistán, Filipinas. Desde el año 2006, estos equipos clandestinos operan también en Venezuela, Colombia y México.

Existen planes para ataques preventivos o “anticipados” en “numerosos lugares en el mundo”, según el periódico estadounidense. Washington solo espera activar los planes cuando una “amenaza” o “complot” haya sido identificado.

Un alto oficial militar del Pentágono afirmó que Obama está permitiendo muchas acciones, estrategias y operaciones que no fueron autorizadas durante el gobierno de George W. Bush. “Tenemos mucho más acceso” para las operaciones encubiertas, explicó otro funcionario del Pentágono.

Este incremento en operaciones especiales, junto al aumento de ataques con aviones no tripulados (“drones”), forma parte de la nueva Doctrina de Seguridad Nacional anunciada por el Presidente Obama la semana pasada. Una de las ventajas de utilizar “fuerzas secretas” para ejecutar misiones de alta importancia estratégica es justamente su naturaleza clandestina, y el hecho de que sus misiones y operaciones no son públicas. Así, Obama puede evitar las reacciones y críticas sobre sus políticas bélicas, mientras implementa la agenda imperial para satisfacer al Complejo Militar Industrial.

Más dinero para guerra

Obama solicitó un aumento de 5.7% para el presupuesto de las Operaciones Especiales para el 2011, para un total de $6.3 mil millones de dólares, además de $3.5 mil millones adicionales para operaciones clandestinas de contingencia. El total del presupuesto de defensa de Washington para el 2011 es de $872 mil millones de dólares, con $75 mil millones más para la comunidad de inteligencia.


Inteligencia y subversión


Más allá de las acciones de guerra que realizan las fuerzas especiales, como asesinatos selectivos, secuestro y tortura, son equipos entrenados para también ejecutar misiones de inteligencia, infiltración, subversión y desestabilización. Las fuerzas especiales se entrenan durante años, aprendiendo idiomas y adaptándose a diferentes culturas, para poder penetrar e infiltrarlas de manera clandestina.


A principios del 2009, fue firmada la Doctrina de Guerra Irregular por el Presidente Obama, priorizando esta forma de guerra sobre la guerra convencional. En la guerra irregular el campo de batalla no tiene límites y las tácticas y estrategias utilizadas son no-tradicionales. La contrainsurgencia y la subversión, además del uso de fuerzas especiales para ejecutar operaciones clandestinas de guerra, son las principales técnicas empleadas para lograr desestabilizar al adversario “desde adentro”.

Dentro de este concepto, fachadas y agencias, como la USAID, el National Endowment for Democracy y Freedom House, entre otras, son utilizadas para canalizar fondos a actores que promueven la agenda de Washington, y también para penetrar a la “sociedad civil” en países estratégicamente importante para los intereses imperiales.

Según otro alto oficial de las fuerzas especiales estadounidenses, citado por Scahill, “El mundo es el campo de batalla, y hemos regresado a este concepto… Estábamos alejándonos de esta visión, pero la administración de Obama la comparte”.

Algunas de las operaciones especiales actuales son conducidas por la Fuerza de Tarea 714, que fue comandada por el General McChrystal, actual comandante de la guerra en Afganistán. Bajo el gobierno de Obama, esta Fuerza de Tarea ha crecido y su presupuesto ha aumentado en 40%. “Ahora podemos hacer mucho más”, reveló una fuente de las fuerzas especiales. “Ya no tenemos que trabajar desde las embajadas, ni tenemos que coordinar con el Departamento de Estado. Podemos operar desde donde queremos”, afirmó.

Este año, Washington intentó clasificar a Venezuela como un “estado terrorista”, junto a Cuba, Irán, Sudan y Siria. Sin embargo, mantuvieron a Venezuela en una lista de “países que no cooperan con la lucha contra el terrorismo”, para no perjudicar el necesario suministro de petróleo venezolano a Estados Unidos. No obstante, el informe anual de la Dirección Nacional de Inteligencia de Washington, publicado en enero 2010, clasificó a Venezuela como “la principal amenaza” contra Estados Unidos en este hemisferio, señalando al Presidente Hugo Chávez como el “líder anti-estadounidense” en la región.

En los últimos años, Washington ha intensificado sus agresiones y operaciones de desestabilización contra Venezuela, buscando promover un “cambio de régimen” en el país con las más grandes reservas del petróleo en el mundo. No ha duda de que la “Guerra Secreta” de Obama continuará con estos esfuerzos.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons

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sábado, 29 de mayo de 2010

Obama y el fin de la política de guerra preventiva


30-05-2010
Pascual Serrano
Rebelión

Los días 27 y 28 de mayo asistimos a un coro informativo que nos decía que Obama terminaba con la agresiva política de guerra contra el terrorismo y guerra preventiva de Bush. Las informaciones hacían referencia al discurso del presidente estadounidense en el Congreso donde presentaba su Estrategia de Seguridad Nacional. En él recurría a los términos “diplomacia”, “educación”, “energías limpias” y todas las palabras que podían sonar bien. Parecía una buena noticia después de comprobar las violaciones de derechos humanos y atropellos a la legislación internacional que, en nombre de guerra contra el terrorismo, se habían cometido durante la era Bush. El problema es que en Europa ya estamos muy acostumbrados a que la diferencia entre neocons y socialdemocracia se limite a las palabras y nunca a los hechos. De modo que intenté saber qué cuestiones concretas había detrás de las bonitas expresiones de Obama, tan aireadas a nivel internacional y tan aplaudidas por los analistas.
Descubrí que quien dice que acaba con la guerra preventiva y garantizará la seguridad de EEUU con “unas buenas relaciones diplomáticas” aumentará el gasto militar de Estados Unidos el año que viene a 726.000 millones de dólares. Vuelve a insistir en que los enemigos de EEUU son Irán y Corea del Norte, la diferencia con Bush se limita a que ya no les llama “eje del mal”. El mismo 24 de mayo, tres días antes, The New York Times revelaba que el mando militar estadounidense para Oriente Próximo había ordenado una ampliación de las operaciones secretas contra objetivos que puedan suponer una amenaza en Irán, Arabia Saudí y Somalia, además de otros países de la zona. La orden la firmaba el general Petraeus y autorizaba el envío de tropas de operaciones especiales tanto en países aliados como hostiles en Oriente Próximo, Asia Central y el Cuerno de África. Entre sus objetivos está el de “preparar el terreno” para futuros ataques de tropas estadounidenses o de sus aliados.

En cuanto a los derechos humanos recordemos que el mismo día que se anunciaba la “bondadosa” política de Defensa de Obama, Unicef expresaba su rechazo por el procesamiento en un tribunal militar de la prisión de Guantánamo de un canadiense, detenido en Afganistán y trasladado a esa base militar estadounidense cuando tenía 15 años. Unicef considera a este preso como un ejemplo de víctima como niño soldado. Recordemos que todavía quedan en Guantánamo 181 prisioneros sin haber sido juzgados.


Una vez más la diferencia entre los dos principales grupos políticos estadounidenses -y por extensión europeos y españoles- se limita solamente al uso de un vocabulario u otro, según sea necesario seducir a una parroquia u otra para ganarse a la opinión pública mayoritaria.

www.pascualserrano.net

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