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martes, 15 de junio de 2010

OCUPACIÓN DE PALESTINA


Un experto de la ONU atribuye la "permanente impunidad" de Israel a la "protección de EEUU y la UE"
Israel goza de una "permanente impunidad" frente a las denuncias en su contra por crímenes de guerra y otras violaciones del derecho internacional gracias a la "protección geopolítica de EEUU y, hasta cierto punto, de la Unión Europea (UE)", ha afirmado un experto de la ONU.
Gara
14/06/2010

GINEBRA-. El relator de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Richard Falk, ha pedido la comunidad internacional que "haga algo para oponerse a esa impunidad" durante la presentación a la prensa de las conclusiones de su último informe.

El experto ha declarado que el caso israelí está poniendo a prueba la credibilidad del Estado de Derecho, del Consejo de Derechos Humanos –del que depende su mandato– y de la ONU en su conjunto por su incapacidad de hacer cumplir al Estado sionista sus obligaciones fundamentales en materia de derechos humanos y de rendición de cuentas.

Falk ha recordado que Israel desdeñó el resultado de la investigación realizada por una comisión de la ONU dirigida por el jurista Richard Goldstone, que encontró indicios de que cometió crímenes de guerra durante su última ofensiva militar sobre Gaza, sin que ello le significase mayor crítica internacional.

Utilización "excesiva y desproporcionada" de fuerza

"Ese informe confirmó el grado en el que Israel utiliza la fuerza de manera excesiva y desproporcionada en su política de ocupación y utilizó armas y tácticas cuestionables en zonas densamente pobladas por civiles", ha agregado.

De otra parte, Falk ha explicado que Israel está anexionando "de facto" los territorios palestinos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este, que ocupa desde hace 43 años, por lo que ha mostrado su escepticismo en relación a que el proceso político entre palestinos e israelíes pueda tener algún resultado positivo.

"Distracción diplomática"

"El proceso de paz presupone dos Estados, es decir la potencial creación de un Estado palestino, pero con una anexión es iluso pensar en la posibilidad de establecer un Estado palestino válido", ha manifestado el relator de la ONU.

Más severo aún, ha opinado que el proceso de paz parece una maniobra de "distracción diplomática diseñada para que la anexión siga adelante".

Asimismo, Falk ha indicado que la atención que el mundo entero tiene puesta en Gaza, a causa de la grave situación humanitaria que sufre su población por el bloqueo israelí, sirve igualmente "a la agenda expansionista" de Israel en Cisjordania y Jerusalén este.

Bloqueo cuestinado

Sobre el reciente ataque de fuerzas israelíes contra una flotilla con ayuda humanitaria que se dirigía a Gaza, que causó la muerte de al menos nueve activistas, ha declarado que "el activismo político parece lograr lo que ni la ONU ni los gobiernos han conseguido".

Esto es que "por primera vez desde que empezó el bloqueo, éste sea cuestionado seriamente y haya presión sobre Israel para abandonarlo o, al menos, reducir su impacto humanitario".

Grave precedente

"Este es un mensaje de esperanza", ha indicado el experto en derechos humanos, quien ha recordado que Israel le ha negado siempre el acceso a los territorios palestinos para cumplir con su trabajo e incluso le expulsó en 2008 cuando intentaba llegar.

Ha considerado que esto es un grave precedente internacional porque Israel, como Estado miembro de la ONU, viola así su obligación de cooperar con las funciones y mandatos oficiales de la organización multilateral.

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jueves, 10 de junio de 2010

Israel: Más de 60 años de opresión continuada


(especial para ARGENPRESS.info)

Durante más de medio siglo, la campaña desinformativa orquestada por el capital sionista nos ha impuesto una realidad falseada sobre lo que acontece en la explosiva región del Oriente Medio, con un pueblo palestino en lucha constante por obtener su derecho a existir como nación independiente.

Así, la limpieza étnica ejecutada por escuadrones terroristas sionistas, logrando la expulsión forzada de palestinos y palestinas de sus hogares ancestrales, ateniéndose a razones de “seguridad”, en un proceso de recolonización del territorio de Palestina, ha sido silenciada prácticamente, sin generar mayores acciones de parte de la ONU y del conjunto de naciones que la integran, de modo que se condene y se impida contundentemente el holocausto de esta población.

En contraste con esta realidad tergiversada, Palestina es víctima diaria de los desmanes y despotismo genocida y racista del gobierno sionista de Israel, valiéndosele de la doctrina que establece que ésta era “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”, en este caso, el judío, segregado, perseguido y asesinado por todos los países de Europa desde la Edad Media hasta 1945. Con tal justificación en mano, además de su victimización por parte del régimen nazi de Alemania, bien explotada y recordada a través de los diferentes medios de comunicación, en especial por el cine, lo cual le ha servido al sionismo como chantaje moral frente a las acusaciones de estar aplicándoles a los palestinos el mismo tratamiento sádico de los nazis, con ghettos incluidos, tal como se manifiesta con el bloqueo inhumano en la Franja de Gaza actualmente, prohibiéndoseles todo tipo de ayuda humanitaria, aún la más elemental. Aunado a ello, a los palestinos se les niega también su derecho a la ciudadanía, a pesar de morar en sus tierras desde antes que las recolonizara el Estado de Israel con la “ley de retorno” de los judíos a Israel, la cual le facilita a cualquier descendiente de judío -aún sin contar con una genealogía comprobadamente judía, a la manera bíblica- inmigrar hacia Israel.


Con un arsenal militar moderno que incluye la posesión de armas nucleares, Israel se ha dado el lujo de atacar impunemente a sus vecinos árabes, contando con la complicidad y defensa a ultranza del imperialismo yanqui. Ha desempeñado, por tanto, un papel de punta de lanza de los intereses gringos y europeos en el Medio Oriente, fustigando de cualquier modo los movimientos nacionalistas de resistencia que se han expresado en contra a tales intereses en el mundo árabe y para lo cual han apelado a métodos incontestablemente terroristas, con asesinatos selectivos de personajes políticos, incluidos de otras naciones, y masacres de poblaciones enteras. Esto resume en la práctica lo que el periódico israelí Haaretz señalaba en 1951: “Israel se convertirá en el perro guardián. No hay ningún peligro de que Israel asuma ningún tipo de política hacia los estados árabes si ésta contradice explícitamente los deseos de Estados Unidos y Gran Bretaña. Pero quizá, si los poderes occidentales alguna vez prefieren cerrar sus ojos, Israel puede confiar en que puede atacar uno o más estados vecinos, los cuales han mostrado su descortesía con Occidente más allá de los límites permitidos”.


Esto es, justamente, lo que explica el silencio y la aparente apatía e “impotencia” de Occidente frente al holocausto palestino, salvo en ocasiones como la de los últimos días a propósito del ataque criminal perpetrado contra una flotilla de embarcaciones provistas de alimentos y medicinas que se dirigía al puerto de Gaza. No hay en todo ello la leyenda interesadamente creada y aceptada que ambos pueblos no pueden coexistir en paz, lo que demanda un mayor análisis y exposición, apelando a la historia que comparten, ya que es claro que el sionismo es un elemento de perturbación exógeno utilizado por los Estados y transnacionales petroleras gringo-europeas para apoderarse de los grandes recursos energéticos que reposan bajo el subsuelo de la región del Medio Oriente (“el gran premio material de la historia de la humanidad”, como declaró en 1945 el Departamento de Estado estadounidense), imponiendo su reconfiguración total a favor de sus intereses geopolíticos y capitalistas.

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martes, 8 de junio de 2010

Palestina e Israel: Preguntas y respuestas sobre un conflicto basado en el imperialismo


En lucha
6 de Junio de 2010

Tras los ataques de Israel contra Gaza las preguntas sobre el conflicto entre Israel y Palestina vuelven a surgir. En lucha trata de contestar algunas de las preguntas claves para entender el rol jugado por el imperialismo en la creación de las guerras entre árabes e israelíes y comprender mejor la situación actual.
¿Cuáles son las raíces del conflicto entre Israel y los palestinos y palestinas?

Los orígenes del conflicto se remontan a la fundación de Israel en 1948. Este estado se construyó sobre la expulsión de palestinos y palestinas después de una campaña de limpieza étnica llevada a cabo por escuadrones sionistas. A esto le han seguido 60 años de opresión continuada del pueblo palestino por parte de Israel. El sionismo —la demanda de un “hogar” judío en Palestina— apareció como un movimiento en Europa a finales del siglo XIX como respuesta al creciente antisemitismo. Al principio sólo una pequeña minoría de judíos y judías apoyó este movimiento. Los sionistas afirmaban que Palestina era “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”. Pero en esa tierra sí que vivía un pueblo. El movimiento sionista empezó lentamente. Al final de la I Guerra Mundial sólo había 56.000 colonos judíos viviendo en Palestina, en contraste con el millón de árabes.

Los líderes sionistas buscaron el apoyo de los poderes imperiales para que les ayudaran a tomar más tierras. Al principio eso significó colaborar con Gran Bretaña, ya que Palestina se convirtió en una de sus colonias después de la I Guerra Mundial. Tras la II Guerra Mundial buscaron el apoyo de EEUU. En 1947, la ONU diseñó un plan para partir Palestina que entregó a los colonos sionistas el 55% del país —a pesar de representar sólo un tercio de la población y poseer el 6% de la tierra. Pero ni tan sólo eso fue suficiente. En marzo de 1948 milicias sionistas lanzaron una campaña de terror para apropiarse del máximo de tierras posible. Asesinaron a centenares de árabes y llevaron a cabo una limpieza étnica de unas 750.000 personas.

Las palestinas y palestinos se desplazaron hacia Gaza, Cisjordania y otros países sumidos en la pobreza y la opresión. Mientras, Israel se quedaba con casi el 80% de la Palestina histórica. Hoy la “ley de retorno” de Israel permite a cualquier descendiente de judío inmigrar hacia Israel, pero niega a los y las palestinas el derecho de volver a su tierra. Israel conquistó el resto de la Palestina histórica en 1967. Desde entonces ha saqueado Gaza y Cisjordania brutalmente y ha reprimido cualquier tipo de resistencia u organización palestina.
¿Por qué Israel está implicado en tantas guerras?

Israel ha estado en guerra desde su fundación. Es un estado altamente militarizado, con el armamento más sofisticado proporcionado por occidente, incluyendo armas nucleares. Tiene uno de los ejércitos más modernos del mundo a pesar de tener una escasa población de 7’3 millones de personas. Este estado se ha construido sobre el poder militar por dos razones: mantener a los y las palestinas oprimidas y actuar como el “perro guardián” de los intereses occidentales en la región. Ha usado su poder para humillar a los movimientos árabes que han amenazado al dominio imperial en Oriente Próximo.

Israel se unió a Gran Bretaña y Francia en la guerra contra Egipto en 1956. Israel también entró en guerra contra Egipto, Siria y Jordania en 1967. En 1973 volvió a hacerlo de nuevo contra Siria y Egipto. Ha invadido Líbano tres veces: en 1978, 1982 y 2006. A su vez, también ha llevado a cabo numerosas incursiones en Egipto, Siria y Líbano. Bombardeó la planta nuclear de Irak en 1981. Su ejército ocupó parte del sur del Líbano desde 1978 hasta el año 2000, cuando la resistencia de Hezbolá le obligó a retirarse. El actual ataque sobre Gaza no será la última guerra de Israel. La naturaleza imperial y colonial de este estado conducirá inevitablemente a más conflictos, más bombas y más muertes.
¿Por qué Occidente apoya a Israel?

A finales del siglo XIX Gran Bretaña ocupó Egipto y pasó a controlar el Canal de Suez. Este enclave entre el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo era clave para el poder militar y económico del Imperio Británico. Gran Bretaña temía que los crecientes movimientos nacionalistas de resistencia en el mundo árabe pudieran amenazar su control sobre el canal. Pero la I Guerra Mundial le proporcionó una oportunidad para asegurarse la frontera norte de Egipto y del Canal de Suez.

Mientras que las tropas británicas marchaban sobre Jerusalén en 1917, el Ministro de Exteriores británico, Arthur Balfour, hizo un trato con el movimiento sionista para convertir a Palestina en una colonia del imperio. Como declaró el gobernador británico de Jerusalén, el nuevo estado sionista sería como “un pequeño Ulster judío leal en un mar de potencial hostilidad árabe”. Esta relación entre Israel y el imperialismo occidental quedó resumida en un famoso artículo publicado por el periódico israelí Haaretz en 1951: “Israel se convertirá en el perro guardián. No hay ningún peligro de que Israel asuma ningún tipo de política hacia los estados árabes si ésta contradice explícitamente los deseos de EEUU y Gran Bretaña. Pero quizá, si los poderes occidentales alguna vez prefieren cerrar sus ojos, Israel puede confiar en que puede atacar uno o más estados vecinos, los cuales han mostrado su descortesía con Occidente más allá de los límites permitidos”. Cuando EEUU reemplazó a Gran Bretaña como poder dominante en Oriente Próximo, Israel cambió debidamente su lealtad.

Israel se puso a prueba otra vez cuando acabó con los ejércitos de Egipto, Siria y Jordania en la Guerra de los Seis Días. Esta victoria convenció a EEUU de que Israel era capaz de solucionar sus problemas en Oriente Próximo mientras estaba luchando para mantener el control sobre Vietnam. Los intereses de EEUU e Israel se han mantenido interrelacionados desde entonces. Cada acción de Israel ha tenido en cuenta los intereses estadounidenses. Y esta relación ha sido cada vez más importante desde la revolución en Irán de 1979 y el actual desastre de EEUU en Irak. Mientras la rabia aumenta en las calles de las capitales árabes, EEUU necesita a Israel más que nunca para que sea su “perro guardián” en Oriente Próximo.
¿No existe una historia de odio entre árabes y judíos?

Mucha gente afirma que árabes y judíos no pueden vivir juntos ya que hay una larga tradición de enemistad entre los dos pueblos. Pero esta idea no se sostiene si observamos la historia.

Las raíces de las hostilidades actuales son muy modernas y emergen del movimiento colonial sionista que ocupó Palestina. Pero antes de todo esto, cada capital árabe tenía una comunidad judía viviendo junto a sus vecinas y vecinos musulmanes y cristianos. Las y los judíos han formado parte importante de la vida de Jerusalén, el Cairo, Damasco, Beirut, Rabat, Bagdad u otras ciudades árabes desde el principio de la historia documentada. Existen cientos de nombres judíos en el monumento conmemorativo en memoria de los y las iraquíes que murieron luchando contra el colonialismo británico en los años 20 del siglo XX. Fueron una parte importante de los movimientos árabes nacionalistas y de izquierdas que crecieron en los años 20 y 30 en la lucha contra el imperialismo.

Todo esto cambió tras el establecimiento de Israel. Las y los árabes-judíos fueron forzados a irse de sus casas por los dictadores y reyes árabes impuestos por las potencias occidentales. Este proceso fue fomentado por Israel. Estas y estos árabes-judíos fueron considerados como ciudadanos de segunda clase dentro de Israel. Nunca han sido bienvenidos por las altas instancias de la sociedad israelí. Muchos se han aferrado a su cultura árabe y al sueño de volver a casa algún día. Como en muchas otras regiones del mundo, las divisiones, discordias y odios entre los pueblos de Oriente Próximo son el legado amargo del imperialismo occidental.
¿No es la “solución de los dos estados” lo mejor que podemos esperar?

Mucha gente defiende la “solución de los dos estados” al conflicto —partir la Palestina histórica en dos estados, uno para los israelíes y otro para los palestinos. Y aparentemente ésta parecería ser la solución más realista. ¿Pero cómo serían estos dos estados?

Muchos planes apuntan hacia dos pequeños estados palestinos en Gaza y partes de Cisjordania, separados el uno del otro por Israel. Las palestinas y palestinos quedarían apelotonados en estas dos minúsculas porciones de tierra, mientras que la mayor parte de la Palestina histórica se mantendría bajo control israelí. En ningún momento los millones de refugiados y refugiadas palestinas tendrían la posibilidad de retornar a sus pueblos. La cuestión del “derecho al retorno” es central para cualquier solución justa y duradera al conflicto.

Quienes defienden la solución en base a dos estados no pueden cerrar la cuestión de cómo reconciliar tierra y pueblo. En contraste, la solución en base a un solo estado —un estado multiétnico que abarcara toda la Palestina histórica— puede hacer frente a este problema aparentemente intratable. La mayoría de pueblos palestinos están vacíos —muchos son simples montañas de ruinas. Éstos podían ser reconstruidos fácilmente y devueltos a sus habitantes originarios. Quienes quisieran volver a las ciudades podrían ser fácilmente alojados. Israel ha abierto sus fronteras a millones de inmigrantes sin ningún problema. ¿No se podría hacer lo mismo con los y las palestinas?

La principal barrera a la solución de un solo estado no es por cuestiones prácticas sino a causa de la naturaleza del sionismo. Éste es un movimiento que busca crear un estado sólo para judíos y judías —y la solución de un sólo estado es totalmente incompatible con esta ideología racista.
¿No se les ha ofrecido a los y las palestinas la posibilidad de tener su propio estado en el “proceso de paz”?

A los políticos y los medios de comunicación occidentales les gusta proclamar que el proceso de paz respaldado por EEUU es la única forma de conseguir justicia para los y las palestinas y la paz en Oriente Próximo.

Los acuerdo de Oslo, firmados en 1993, se suponía que darían a las y los palestinos autonomía en el 17% de Cisjordania y en el 60% de Gaza. Esto debía significar finalmente la creación de un verdadero Estado palestino.

El levantamiento palestino de 1987, conocido como la Primera Intimada, presionó a Israel para llegar a un acuerdo. Pero Israel aún veía a Palestina como algo exclusivamente suyo y quería mantener el control sobre el máximo territorio posible. Israel permitió que Yasser Arafat, líder de la Organización por la Liberación de Palestina, se convirtiera en el líder de una nueva Autoridad Palestina. Arafat hizo grandes concesiones a Israel, lo que le permitió más tarde vigilar a su propia gente en su nombre. Israel mantuvo el control de las carreteras, recursos naturales y grandes áreas de tierra que había tomado en 1967. El total de colonos israelíes en los territorios ocupados se dobló entre la firma del proceso de paz y el año 2000. Las áreas palestinas se parecían a los “bantustanes” —los supuestamente estados negros autónomos dentro de la Sudáfrica del apartheid, que en realidad estaban controlados por el régimen racista.

El “proceso de paz” no hizo nada para mejorar las vidas de los y las palestinas. La rabia ante esta situación explotó con la Segunda Intifada en septiembre del año 2000. Israel retiró sus colonos y soldados de la franja de Gaza en 2005, pero retuvo su dominio sobre el espacio aéreo, el mar y las fronteras. Además intenta acabar con la resistencia atacando a Hamás, que ganó las elecciones a la Autoridad Palestina en 2006.
¿Cuál es el papel de las masas árabes?

En toda cuestión en Oriente Próximo se debe tener en cuenta el imperialismo. Es el imperialismo el que creó el Estado de Israel y es el imperialismo el que lo sostiene hoy en día. Las prioridades del imperialismo quizá han pasado del Canal de Suez a los campos de petróleo, pero los grandes poderes globales aún consideran a Oriente Próximo “el gran premio material de la historia de la humanidad”, como declaró en 1945 el Departamento de Estado estadounidense.

El imperialismo necesita a Israel y su “portaviones imbatible”, ya que los regímenes árabes están bajo el peligro constante de caer derrocados por revueltas populares. Esta rabia entre la gente normal y corriente en el mundo árabe se entiende también por cómo los ingresos del petróleo han sido malgastados por una pequeña élite apoyado por Occidente. Todo esto va de no tener tierras, trabajos y vivir en la pobreza pasando hambre.

En las recientes manifestaciones que se han organizado en Egipto, las y los manifestantes han gritado consignas tanto contra Israel como contra el régimen egipcio de Hosni Mubarak. Eslóganes similares se pueden escuchar en cada capital árabe. La mayor parte de los regímenes árabes también dependen del imperialismo para sobrevivir. Temen que la rabia popular por la situación en Palestina pueda provocar una ola de rebeliones como las que recorrieron muchos de los regímenes corruptos en los años 50 y 60.

Las protestas de masas de hoy en Egipto son un resultado de la rabia contra el imperialismo y el régimen egipcio. Las huelgas contra las privatizaciones y por un salario mínimo alimentan la rabia por la situación en Palestina. Esta rabia a su vez está alimentando las posibilidades de más huelgas y manifestaciones. Es por todo esto que los dirigentes árabes temen y rechazan a organizaciones de la resistencia como Hamás en Palestina o Hezbolá en Líbano. Cualquier resistencia es un desafío a Israel, a las potencias occidentales y a los regimenes árabes.

En lucha

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El silencio interrumpido


7 / juin

El silencio de estas últimas semanas del mes de abril, ha quedado interrumpido por el sonido ensordecedor de los cazas israelíes que sobrevuelan, de forma intermitente, la ciudad de Nablus. Acostumbrados desafortunadamente a esta invasión acústica, los palestinos continúan con sus trabajos cotidianos. Les preocupa más la violencia más directa.

Las agresiones contra ellos por parte de los colonos del asentamiento ilegal de Yizhar, las pintadas amenazantes en la mezquita Bilal ibn Rabah, especial lugar de rezo para los palestinos por la historia que envuelve al lugar - primer almuédano que designó el profeta Mahoma para llamar a la oración a los musulmanes de La Meca en el siglo VII - y los olivos dañados en el pequeño pueblo de Huwwara, es el resultado de una política de colonización, es el resultado de una política del odio.

La Deportación.

La humillación, el insulto y una violencia deliberada son las huellas de las acciones. Y esa intimidación va en aumento alimentada por las últimas palabras del gobierno israelí. La política de tono racista del ministro de Asuntos Exteriores Avigdor Lieberman ya se esta haciendo efectiva. La nueva orden militar es contundente pero ambigua y por tanto, peligrosa en su aplicación. Con la nueva definición de “infiltrado”, se condena a la deportación a todo aquel ciudadano o ciudadana que carezca de identificación expedida por Israel ; una amenaza real que se extiende a decenas de miles de palestinos, a ciudadanos jordanos que residen en Cisjordania, a extranjeros/as casados/as con ciudadanos palestinos, a extranjeros/as que trabajen en Cisjordania. Y es que esta orden militar tiene múltiples facetas.

Hay miedo y tensión en la ciudad, y en los pueblos cercanos y en los campos de refugiados…Ya se oyen los primeros intentos de deportación. Los rumores de las dos familias afectadas por esta orden en Qalqiliya, esta en la mente de todos. Hoy llega otra noticia. Buscan a un chico en el campo de refugiados de Askar. Su origen gazaui le ha colocado en una situación de riesgo. Su familia vive en Nablus desde hace años. Sabe que van a por él. Opta por no dormir en casa. Decide quedarse a pasar la noche en su lugar de trabajo, nos relata, con profunda tristeza, su cuñada, “es más seguro, no descansa bien, pero es más seguro. No se puede ir. Aquí esta su mujer, y sus hijos…aquí estamos todos, esta su familia”. Empieza, de nuevo, la larga espera de la expulsión. Sabe que más pronto que tarde será transferido a Gaza.

La rutina del miedo y la dignidad.

Agresiones tan evidentes como ésta ya no son noticia en este campo de refugiados que, como muchos otros, está acostumbrado a lo peor, a los registros en la noche, a las detenciones arbitrarias, al cerco permanente, a la agresión israelí como norma, a la rutina del miedo. Jameel Jenawey, un chico de 19 años cuenta para Diagonal las marcas que tiene en los ojos : “un patrol israelí entró en el campo. Me dispararon desde ese carro, que era como esos jeeps que se pasean por los calles de las ciudades. Seguro que los has visto. Me he sometido a varias operaciones pero tengo las cicatrices en la cara de las dos balas. Me quedan aún las revisiones del hueso de platino que tengo aquí, ves, justo debajo del ojo…”. Nos cuenta esta historia rodeado de su familia, atento a la grabadora que registra su voz pero también pendiente del móvil. En él se pueden ver las imágenes de su rostro antes y después de las operaciones. Pero las pasa rápido. Esta más interesado en que veamos otras, las más importantes, las de su prometida. Me sorprende este chico. Cuenta este episodio de su vida como con prisa. No es determinante para él ni digno de mucha atención… “es que aquí todos tenemos una historia que contar, la mía no es más dura que las otras”. Tengo la sensación de que no es falsa modestia, es una mezcla de resignación y sencillez, de quien quiere contar para no olvidar. Nos acompaña al centro juvenil para enseñarnos la exposición-simulacro de una cárcel israelí y se despide. Se disculpa por la prisa.

Algunas organizaciones de solidaridad a nivel internacional se han hecho eco de este terrible paso a la deportación masiva. Sin embargo, son pocas las que han roto, de una u otra manera, ese silencio terrible de la comunidad internacional que, como casi siempre, calla frente al poder ocupante. Y calla porque es culpable.

Ana H. Borbolla desde Huwwara (Nablus). Palestina. Abril-Mayo 2010.

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Palestina: Hamas apoya el despliegue de observadores de la UE en las fronteras de la Franja de Gaza


7 de junio de 2010
RIA NOVOSTI

El movimiento islámico Hamas, que controla la Franja de Gaza, se manifestó a favor de la iniciativa de la Unión Europea (UE) de enviar observadores extranjeros a las fronteras de la Franja de Gaza, lo que permitirá levantar el bloqueo del enclave palestino.

Uno de los líderes de Hamas Saláh al Bardawil, manifestó ayer que Hamas "no está en contra del despliegue de observadores europeos y extranjeros, a excepción de israelíes, en el paso fronterizo de Rafah".

Al Bardawil hizo su declaración después de que el sábado pasado el ministro español de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos comunicó que España hará una propuesta al "cuarteto" (UE, ONU, Rusia, EEUU) sobre el envío de observadores europeos a la frontera del enclave con Egipto y de patrullas marítimas de la UE que permitirán abrir el puerto de Gaza.

El gobierno de Hamas examinará la propuesta de someter el espacio marítimo de la Franja de Gaza bajo el control internacional, dijo al Bardawil y pidió a la comunidad mundial contribuir a la renovación de la infraestructura portuaria, afectada por acciones militares y el bloqueo.

Los observadores de la UE estuvieron en el puesto de control de Rafah en 2005, pero fueron retirados en 2007, después de que Hamas ganara las elecciones en la Franja de Gaza.

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viernes, 4 de junio de 2010

En Palestina sólo es posible un único Estado


El campo de concentración que es Gaza

04-06-2010
Christopher King
Redress Information & Analysis
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Christopher King mira más allá del reciente crimen contra la humanidad perpetrado por Israel, el asesinato en aguas internacionales de varios trabajadores de la ayuda humanitaria para Gaza. Afirma que ya es hora de aceptar el hecho de que Israel es una entidad fundamentalmente ilegal y que la única oportunidad para la paz está en un único estado en Palestina compartido por árabes palestinos y judíos.

Anthony Blair dijo por televisión antes de invadir Iraq: “Bien, ¡no vamos a matar a tanta gente como Saddam!” Subestimaba su capacidad. Las sanciones habían asesinado ya a medio millón de niños iraquíes y la invasión estadounidense que Blair vendió a su país y a Europa ha asesinado ya a más de un millón de personas, creado entre cuatro y cinco millones de refugiados y devastado todo un país. Esta guerra criminal se vio posteriormente enriquecida por el trabajo estadounidense e Israel la presentó con un millón de dólares.

Al crear el campo de concentración de Gaza donde se permite que organizaciones humanitarias hagan llegar alimentos a millón y medio de palestinos en una cantidad calculada como el mínimo necesario para mantener la vida, Israel está desafiando los logros nazis de forma muy parecida. Israel afirma que no le raciona la comida a Gaza en función de ese mínimo, pero lo cierto es que esos cálculos existen. Debemos sacar nuestras conclusiones del hecho.

La acción de Israel al atacar la flotilla de ayuda humanitaria que trataba de romper el ilegal bloqueo contra Gaza no es más que pura y dura piratería con consecuencia de asesinato. Se ha informado que murieron asesinadas al menos nueve personas, aunque quizá sean diecinueve o más. Uno no puede comprender por qué la comunidad internacional tolera la existencia de este régimen y mucho menos que EEUU le apoye y proteja en la forma en que lo hace.

Israel se estableció a partir de una base terrorista. Podríamos rememorar que entre 1944 y 1948, cuando se declaró el estado de Israel sobre territorio palestino, las bandas terroristas judías asesinaron a unos 280 soldados británicos y expulsaron de su tierra a cientos de miles de palestinos.

La hostilidad de los estados árabes vecinos a Israel no se debe a antisemitismo alguno. Es la oposición a la confiscación, mediante asesinato, de la tierra palestina por los judíos desde 1944 hasta el momento actual. Si a los desposeídos palestinos y a sus descendientes se les permitiera volver y las Naciones Unidas lograran que se les indemnizara y se les devolviera parcialmente su tierra, habría paz en Palestina y en el Oriente Medio. Los palestinos están dispuestos a compartir su país de forma equitativa con los judíos.

Esta es la solución de un único estado. Merecería bien la pena que la Unión Europea lo facilitara invirtiendo en ello los fondos equivalentes a lo gastado en sus guerras en Iraq y Afganistán. La solución de los dos Estados está muerta y finiquitada debido al saqueo israelí de la tierra fuera de sus fronteras y a la apropiación de los recursos hídricos palestinos. Lo que queda ya de la tierra palestina es equivalente a los bantustantes que el gobierno del apartheid sudafricano reservó para los africanos en las zonas del país que no quería. Cualquiera que promueva ahora un estado palestino separado, o es un ignorante de los hechos reales sobre el terreno o no tiene un interés sincero por la paz ni la justicia en Oriente Medio.

El ataque de Israel contra Gaza perpetrado desde el 27 de diciembre de 2008 al 18 de enero de 2009, con tanques, artillería, aviación de combate, helicópteros, cohetes, bombas y misiles de fósforo blanco, así como soldados con el habitual armamento, se llevó las vidas de más de 1.400 palestinos. Estas acciones asesinas por parte de un ejército mecanizado y bien pertrechado contra el gobierno de Hamas en Gaza, que contaba con unos cuantos cientos de combatientes con rifles, dispusieron del apoyo de los dirigentes religiosos y civiles judíos en el Reino Unido y otros países. Desde entonces, Israel viene imponiendo un bloqueo que está matando de hambre a Gaza, a la vez que le niega suministros sanitarios, fuel, electricidad, materiales de construcción y, en realidad, todo.

Israel sostiene que el bloqueo es necesario para refrenar a Hamas. Hamas es, por supuesto, el gobierno legítimo democráticamente elegido de Palestina que salió de las elecciones promovidas por Estados Unidos e Israel. No importa que a ellos no les gustara ni desearan ese resultado. Sin duda, el objetivo de unas elecciones democráticas es que el pueblo exprese qué es lo que quiere. La respuesta de Estados Unidos a esas elecciones demostró al mundo que su misión de extender la democracia a los ignorantes y oprimidos del mundo no es más que un fraude y una farsa. No hay pueblo sobre la tierra más oprimido que los palestinos de Gaza. Así es, la mayoría de los gazatíes no son originarios de Gaza. Unas tres cuartas partes llegaron ahí tras ser expulsados de sus hogares en Israel durante pasados conflictos. Israel les prohíbe a ellos y a sus descendientes volver a los hogares y tierras de los que se han apropiado los judíos. Es un delito común -robo y asesinato- a escala monumental.

En realidad, el objetivo del bloqueo de Gaza es matar a base de hambre y agresión por medios militares a la población, hasta conseguir someterla y que acepten las proclamas de Israel sobre la tierra de la que les han desposeído. Israel afirma que el objetivo de la flotilla de ayuda que acaba de asaltar era deslegitimarle. Los judíos no han tenido nunca derecho legítimo alguno sobre Palestina. Israel es simplemente un refugio de terroristas. El único pueblo que puede posiblemente legitimar la existencia de Israel son los palestinos e incluso ellos no pueden legal y absolutamente hacerlo así mientras sigan bajo la dureza extrema de una ocupación militar, ataques y privaciones.

El Centro Simon Wiesenthal acusó al cardenal Martinho, un crítico de la conducta de Israel, de “utilizar el lenguaje de alguien que niega el Holocausto”, un nuevo término para vilipendiar a los críticos de Israel. La firme respuesta del cardenal fue la siguiente: “Pueden decir lo que les parezca. Yo digo, viendo las condiciones en las que el pueblo palestino vive, que esas condiciones van contra la dignidad humana. Lo que está sucediendo estos días me llena de horror”.

El bueno del cardenal tiene razón. Desde la invasión de Gaza, que fue cuando hizo esos comentarios, las condiciones han empeorado gravemente.

Los asesinatos cometidos en la flotilla humanitaria a Gaza son a la vez una tragedia y un crimen internacional. Israel debe responder por ellos. El mundo está ahora empezando a ver ese refugio de terroristas por lo que realmente es.

Con ese patrocinador que tienen, los Estados Unidos, que no cesa de causar estragos en Iraq, Afganistán y Pakistán, Israel está planeando atacar Irán. Irán no es amigo de los ladrones de tierras y asesinos israelíes, ¿por qué debería serlo, Irán o quien sea? Para EEUU, como patrocinador de Israel, apropiarse de las reservas de gas y petróleo de Irán es parte de sus planes estratégicos para apoyar su economía en crisis. Al igual que en el golpe de 1953 de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU, que derrocó al democrático gobierno de Mossadeq, EEUU quiere el petróleo de Irán. Ese golpe muestra una vez más las mentiras de las proclamas estadounidenses de apoyar la democracia.

La acusación de que Irán tiene un programa de armas nucleares no tiene fundamento alguno. Ni puede apoyarse en las inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica ni en los propios servicios de inteligencia y seguridad estadounidenses. Es una mentira política promovida tanto por Israel como por la administración Obama y la anterior administración Bush.

Hay hombres y mujeres de buena voluntad en Israel que con honradez comparten los objetivos del judaísmo, del cristianismo y del islam. Al vivir como lo hacen sobre la tierra robada a los palestinos, es su responsabilidad primordial hacer que los israelíes recuperen el buen sentido. Israel, como estado religioso y racista implantado sobre tierra robada, no tendrá nunca legitimidad. Esa legitimidad es imposible.

El futuro está en compartir equitativamente la tierra con los palestinos y así vivir en paz. Cualquier otra alternativa no sería más que una inmensa tragedia también para los israelíes y para el desarrollo del antisemitismo hacia los judíos. Estamos ya cansados de tanta estupidez. Todo será consecuencia de sus propias acciones.

Christopher King es profesor universitario jubilado y asesor en gestión y marketing.

Fuente:

http://www.redress.cc/palestine/cking20100601

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lunes, 31 de mayo de 2010

Ven, Obama, y protégenos de nosotros mismos


Carta a Obama de una israeli

kibush
31-05-2010

Obama, querido mío, dicen que vas a cambiar el mundo. Hazme un favor, ven y cambia mi vida.

Ven a Israel, agarra por el pescuezo a sus estúpidos dirigentes y exígeles que quiten el pie de encima del cuello de los demás. Ven y oblígalos a hacer lo que está claro y por escrito, y es adecuado y necesario, y sácanos de los Territorios Ocupados, si hace falta hazlo con tu sonrisa de dentadura millonaria. Y, si hace falta, enseña los dientes y oblíganos a que nosotros también los enseñemos.

Hazlo para que no tenga que levantarme temprano por la mañana, porque detesto madrugar, para ir a los puestos de control a ver lo que allí pasa y echarme a llorar. Hazlo para que no tenga que ver a niños de 19 años convencidos con engaños de que están defendiendo nuestro frente cuando apuntan con sus rifles a niños de cinco años.

Hazlo para que cuando mis hijas se duchen durante media hora yo no tenga que pensar en la familia de Ayad, que vive en Awarta y pone baldes por debajo del fregadero para reutilizar el agua, allí más valiosa que el oro. Porque los asentamientos utilizan más agua de Cisjordania que los palestinos.

Hazlo para que cuando esté atrapada en un embotellamiento no tenga que pensar en la enorme cantidad de coches que esperan a la entrada de Tulkarem a que soldados y perros los revisen uno por uno porque ha habido un aviso de bomba.

Hazlo para que cuando mi hermana corra al hospital para dar a luz y cuando yo lleve a toda prisa a mi marido al hospital saltándome los semáforos, no tenga que pensar en las mujeres que dan a luz y en los pacientes cardíacos y en los heridos que permanecen retenidos a la entrada de Nablus porque su vehículo carece de permiso.

Hazlo para que cuando vea a un soldado vestido de uniforme por la calle no tenga que preguntarme qué hizo anoche, en qué casa palestina entró para ocuparla por la fuerza alegando razones tácticas o a qué muchacho le dio una paliza en las callejuelas de Hawara porque sonrió por error.

Hazlo para que por la mañana no tenga que escuchar la satisfacción en la voz del locutor de radio que da la noticia de que el ejército ha matado a seis terroristas.

Obama, querido mío, este otoño no he ido a la cosecha de aceitunas. No funcionó. Por favor, haz que deje de sufrir punzadas en la conciencia porque creo no estar haciendo bastante. Porque estoy viviendo una buena vida, ejerciendo mi carrera, mientras que para otros el solo hecho de llegar sanos y salvos a su casa es la carrera de sus vidas.

Por favor, libérame de este dolor que siento siempre en el estómago. No tiene alivio, me impide disfrutar de la vida, de los niños, de los amigos o el trabajo, porque mi mente vaga preocupada con la imagen de los pastores de Baq’a que esperan en pie ante las puertas atrancadas, temblando de frío porque el pelirrojo que tiene la llave no se ha presentado, y con la imagen de ese joven con los ojos vendados, y con la de la niñita de tres años a quien la puerta giratoria del puesto de control le golpeó la cabeza, y con la de las barreras de suciedad y bloques de cemento armado que impiden tanta gente que sus vidas fluya con placidez.

Ven, Obama, ven y protégenos de nosotros mismos.

Y si eso es lo que quieren decir cuando dicen que no eres amigo de Israel, entonces no seas amigo. Ya hemos tenido amigos que nos arman y justifican los horrores que cometemos y nos defienden en los tribunales internacionales. Sé un verdadero amigo. Protégenos de nosotros mismos. Y no lo hagas por el mundo, hazlo sólo por mí, para que tenga paz. Me lo debes. No creo en Dios, pero he rezado por ti.

Original en hebreo: אובמה , בוא תעשה לי טובה אישית

Traducción de Javier Rodríguez Coria a partir de la traducción inglesa de George Malent: Obama, please do me apersonalfavour

http://www.kibush.co.il/show_file.asp?num=29849

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Los palestinos boicotean a los colonos

Colonos judíos armados

Por toda Cisjordania se ha lanzado un boicot total por encima de las facciones política en contra de los productos de las colonias judías


Khalid Amayreh
Al Ahram Weekly
31-05-2010
Traducido de inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

En Cisjordania hay nada menos que medio millón de colonos judíos que disfrutan de una constante protección armada. La vasta mayoría de ellos están adoctrinados en una ideología de extrema derecha que considera que los no judíos que viven en Israel y en los territorios ocupados son “infrahumanos”.

Algunos de los mentores religiosos de estos colonos enseñan abiertamente que se debería esclavizar, expulsar o aniquilar a los no judíos que viven bajo dominio judío (esto es, los palestinos). Cuando se les cuestiona, estos rabinos y mentores rápidamente citan el Viejo Testamento y el Talmud para corroborar sus muy genocidas puntos de vista.

Los colonos se oponen vehemente al concepto de paz con los palestinos. Afirman que conservar “la tierra de Israel” es mucho más importante que hacer la paz con los árabes. Su consigna más común es “árabes al desierto”. A los colonos más fanáticos, como los de Hebrón, se les ha oído decir “árabes a la cámara de gas”. Canciones con dichas consignas se canta abiertamente en el pequeño enclave judío de la ciudad palestina ocupada.

Esta semana la Autoridad Palestina (AP) empezó a implementar una campaña generalizada de boicot a los productos manufacturados en las colonias judías y a los productos agrícolas de nada menos que cien colonias judías de Cisjordania, muchas de ellas establecidas en tierra confiscada por la fuerza a sus propietarios palestinos.

Se considera que el boicot (que apoyan todas las facciones palestinas, incluida Hamás) es una baza palestina excepcional y eficaz para demostrar a Israel que la ocupación no sale gratis y que el pueblo palestino no tolerará ser él mismo quien financie la opresión y la represión israelí.

El presidente de la AP Mahmoud Abbas y su primer ministro Salam Fayyad mostraron un apoyo entusiasta al boicot: Abbas participó en la ceremonia de lanzamiento de la campaña de boicot celebrada en Ramala y se vio a Fayyad participando en la quema de productos de las colonias.

También se vio a Abbas pegando en la puerta de su villa de Ramala una pegatina que decía “Esta casa está llena de productos de las colonias”. Decenas de miles de pegatina similares se han pegado en las puertas de casas palestinas por toda Cisjordania.

Defendiendo este paso sin precedentes (que muchos palestinos consideran que es tardío y que tiene un efecto incierto dada la dificultad de determinar el origen de muchos de los productos israelíes que llegan al mercado palestino), Abbas afirmó que el boicot no constituye en modo alguno un boicot a los productos israelíes: “No estamos boicoteando a Israel, sólo boicoteamos a las colonias, y en lo que a nosotros respecta, las colonias no son Israel”.

El dirigente palestino llegó incluso a decir: “No incitaré en contra de Israel ni exhortaré a mi pueblo a boicotear a Israel”.

Israel, incluyendo las colonias, exporta a Cisjordania y Gaza productos por valor de más de 5.000 millones de dólares. En la mayoría de los casos los palestinos no tienen más opción que “importar” estos artículos ya que no tienen control sobre sus pasos fronterizos ni pueden importar directamente productos del extranjero. En resumen, cada cosa que necesitan los palestinos proviene o bien del propio Israel o a través de Israel, lo que significa que Israel tiene el monopolio absoluto de las importaciones palestinas.

Por otra parte, los palestinos no son libres de exportar a Israel ya que el ejercito de ocupación israelí restringe severamente su libertad de movimiento, en especial su capacidad de entrar en Israel. Israel emplea nada menos que a 25.000 trabajadores palestinos, la mayoría de los cuales sufren unas condiciones laborales extremadamente humillantes.

En general, los palestinos exportan a Israel productos manufacturados y productos agrícolas por valor de no más de 700 millones de dólares al año, [lo que supone] un escandaloso desequilibrio comercial entre ocupado y ocupante.

A pesar de todo, los colonos, que se han arrogado la mejor parte de los recursos acuíferos de Cisjordania y que continúan expandiendo sus colonias ilegales a expensas de sus vecinos, se han quejado del boicot al que califican de “terrorismo económico”. Algunos dirigentes de los colonos han pedido que el ejército israelí cierre los puntos de entrada a los centros de población palestinos y que inicie un contra boicot de los productos palestinos. Otros han pedido al gobierno israelí que deduzca cientos de millones de dólares de los derechos de aduana palestinos recaudados por Israel en nombre del gobierno de la AP.

Las colonias de la zona de Belén han advertido que despedirán a cientos de trabajadores palestinos de las fábricas locales. Otras han recurrido a volver a etiquetar sus productos como originarios del propio Israel para engañar a los equipos de inspectores de la AP.

Sin embargo, por el momento las contra-medidas y amenazas israelíes no han logrado parar o disuadir la campaña palestina casa por casa en contra de los productos de las colonias. De hecho, la AP ya ha dado un paso más aprobando una ley que estipula que cualquiera que comercie con productos de las colonias judías será condenado a entre dos y cinco años de cárcel, y multado con hasta 15.000 dólares.

Además, la ley estipula que quienes importen productos de las colonias a los territorios gobernados por los palestinos pueden enfrentarse a penas de cárcel de hasta seis años y a multas de hasta 3.000 dólares, y a que se les retiren las licencias y vehículos.

El primer ministro israelí Benyamin Netanyahu ha arremetido contra la campaña palestina en contra de los productos de las colonias calificándola de “contraproducente para la paz” y de “acto hostil”. En unas declaraciones a los medios israelíes, Netanyahu afirmó que la campaña palestina hará más daño a los palestinos que a Israel.

“Cuando los palestinos dan pasos que les perjudican, que perjudican a su propia población y que disminuyen su nivel de vida o cuando se niegan a avanzar (por ejemplo, cuando se niegan a construir plantas de purificación de agua, sin las cuales dañan los acuíferos que compartimos y contaminan sus propios suministros de agua), estas cosas no están en el espíritu de la paz”.

En respuesta, un alto cargo palestino, Mohamed Shtayyeh, calificó las palabras de Netanyahu de “hipócritas y falaces de la A a la Z”. “Este hombre es un mentiroso patológico. Cree que está perfectamente bien mantener a millones de palestinos en un estado de perpetua esclavitud económica sometida a la raza superior”.

Shtayyeh también criticó severamente el concepto de “paz económica” de Netanyahu calificándolo de truco o argucia para encubrir y desviar la atención de la expansión de las colonias judías. “Netanyahu cree que boicotear productos manufacturados por esos ladrones de tierra es contrario a la paz mientras que la incesante expansión de las colonias judías a costa de tierra palestina lleva a la paz. Esto es más que descaro, es enfermedad mental”.

El alto cargo palestino discrepó con Netanyahu al comparar la colonia de Maali Adumim, cerca de Jerusalén Oriental, con Tel Aviv en importancia para Israel: “Si cree que Maali Adumim es tan importante para Israel como Tel Aviv, entonces tenemos derecho a considerar Haifa y Yaffa tan importantes para nosotros como Ramala y Nablús”.

Netanyahu lleva mucho tiempo haciendo declaraciones acerca de forjar un a “paz económica” con los palestinos* que según él prepararía el terreno para una paz política. Sin embargo, la mayoría de los palestinos, incluyendo a la AP y a Hamás, han rechazado vehementemente las propuestas de Netanyahu descartándolas por ser un medio de desviar la atención para ganar tiempo con el fin de robar más tierra palestina y construir más colonias judías.

*N. de la t.: Véase Ziyaad Lunat, “Un año de `paz económica' de Netanyahu y Fayyad”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=100508

Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2010/1000/re11.htm



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sábado, 29 de mayo de 2010

Netanyahu, te puedes ir al infierno


Las dos condiciones imposibles de cumplir de Netanyahu

30-05-2010
Khalid Amayreh
The Voice of Palestine
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

El primer ministro israelí Benyamin Netanyahu ha estado imponiendo unas condiciones imposibles que él dice que deben cumplir los palestinos para que sea posible la paz.
En una entrevista publicada en el jueves 27 de mayo el Primer Ministro sionista afirmó con la arrogancia y autosuficiencia que le caracterizan que las dos condiciones más importantes para la paz en Oriente Medio eran que los palestinos reconocieran la identidad judía de Israel y que aceptaran que la limpieza étnica de 1948 era un hecho histórico irreversible.

En otras palabras, para que tenga lugar la paz los palestinos deben esta dispuestos a aceptar la naturaleza judeo-nazi de Israel, una naturaleza que priva de todos los derechos humanos y de todas las libertades civiles a los no judíos que viven en la odiosa entidad conocida como Israel.

Para aquellos que todavía no lo entiendan, “Estado judío” significa una cosa: significa que los aproximadamente 1.700.000 palestinos cuyos antepasados y antepasadas no fueron expulsados cuando el funesto Estado de Israel malnació hace más de 62 años tendrían que ser expulsados antes o después sobre la base de que Israel es un Estado judío y ellos no son judíos.

Es tan simple como eso, independientemente de las evasivas y de las mentiras cuidadosamente urdidas por la clase dirigente israelí y sus expertos en relaciones públicas.

Puede que algunos altos cargos sionistas estén deseosos de mostrar cierta magnanimidad con los ciudadanos no judíos de Israel sugiriendo que a cualquier persona que acepte sinceramente los edictos de Shulhan Aruch y abrace el judaísmo talmúdico se le puede permitir que permanezca en el Estado judío. Sin embargo, esta argucia sólo se tolerará si el neófito está de acuerdo en soportar un atroz periodo de prueba de veinte años o más durante el cual la menor desviación de las prescripciones talmúdicas sería suficiente para invalidar irreversiblemente su estatuto de exención.

Nosotros que observamos a diario la afrenta del salvaje discurso general israelí y observamos a Israel moverse bastante histéricamente hacia una patriotería e intolerancia religiosa no debemos engañarnos a nosotros mismos aceptando la barata mentira urdida por la máquina de propaganda de que Israel es a la vez un Estado judío y democrático.

En última instancia, todos nosotros sabemos y el mundo entero sabe que este mantra barato es un oxímoron inherente. Es más, ¿cómo puede Israel ser judío y democrático a la vez cuando las leyes religiosas consideran a los residentes no judíos que viven bajo dominio israelí como “transportistas de agua y cortadores de madera”, mientras que una verdadera democracia concede un estatuto igual a todos sus ciudadanos, independientemente de su fe y de su raza?

Por lo tanto, uno se encuentra ante el hecho inexorable de que Israel está usando su falaz mantra de que es a la vez judío y democrático únicamente como una cortina de humo para diluir su auténtica naturaleza fascista y nefanda, a saber, como un Estado fascista que en esencia difiere poco en este sentido del desaparecido régimen de apartheid sudafricano o de la Alemania nazi.

¿Qué más se puede decir de un Estado que dice abiertamente a una amplia parte [de la población] que o bien abraza cierta religión o se va o se conforma con ser una minoría duramente discriminada?

Más concretamente, se debería tener en cuenta que las personas a las que va dirigido esto no son inmigrantes, o trabajadores extranjeros, o expatriados ciudadanos de un país lejano. Estamos hablando de los habitantes originarios de Palestina que llevaban viviendo en esta tierra mucho antes de que las tribus khazari decidieran convertirse al judaísmo hace varios siglos.

Por ello, es fundamental para la supervivencia del pueblo palestino que estas condiciones similares a las nazis sean rechazadas de plano ya que reconocer a Israel como un Estado judío implicaría apoyar los futuros planes judíos de expulsar a millones de palestinos de su patria ancestral.

Probablemente algunos palestinos ingenuos, incluyendo a los actuales e imbéciles dirigentes consideran estas exigencias de Adolph Netanyahu “no imposibles” o “no difíciles de digerir” sobre la base de que, al menos de facto, Israel ya es un Estado judío y que reconocerlo como tal no es más que reconocer la realidad.

Sin embargo, hay que recordar a estos crédulos y así llamados dirigentes que el hecho de que Israel se considere a sí mismo un Estado judío es una cosa y el de que los palestinos lo reconozcan como un Estado judío es otra completamente diferente.

Lo último significa que damos nuestro consentimiento a una posible limpieza étnica de nuestros hermanos y hermanas, un derecho que no tenemos derecho a tener ya que la enorme comunidad palestina en Israel, que constituye per se una baza central en el enfrentamiento histórico con el sionismo, es la única que está cualificada para determinar su propio futuro.

Por consiguiente, todos los palestinos sinceros se resistirán enérgicamente a cualquier manipulación de esta cuestión extremadamente sensible y la condenarán firmemente.

Pasemos al segundo punto. ¿Este virulento supremacista jazaro, Netanyahu, quiere que el pueblo palestino y sus dirigentes declaren que la nefanda limpieza étnica de nuestro pueblo fue un hecho histórico ineluctable y que los millones de refugiados expulsado a los cuatro rincones del mundo tendían que ser reasentados en otra parte?

Pero, ¿quién se cree que es este racista khazari?

El pueblo palestino pertenece a Palestina exactamente igual que el pueblo jordano pertenece a Jordania y los iraquíes pertenecen a Iraq. Es más, si los palestinos estuvieran buscando una patria alternativa, hace tiempo que habrían aceptado compensaciones y ser reasentados [en otros lugares].

Pero, NO, estas personas quieren volver a su tierra originaria de la que fueron expulsados a punta de pistola para permitir que el odioso mocoso viera la luz del día.

Por lo tanto, ningún dirigente palestino debe permitirse, ni se le debe permitir, caer en esta perniciosa trampa aunque la causa palestina continúe sin resolver todavía muchos años más.

Al fin y al cabo, no hay ningún texto celestial que diga que el problema palestino se debe resolver bajo el reinado de Abu Mazen o de Abu Tal o Abu Cual.

Nosotros, los verdaderos hijos e hijas de Palestina no prostituiremos los derechos inalienables de nuestro pueblo, especialmente el derecho al retorno de millones de atormentados refugiados que esperan la hora de volver a sus hogares y pueblos.

No estamos exhaustos por la larga espera. Podemos esperar todavía, esperar y esperar. Nuestro modelo de conducta no es Abu Mazen, ni siquiera Abu Ammar [Arafat]. Nuestro modelo de conducta fundamental es Saladino.

Sesenta y dos años son prácticamente nada en la larga historia de Palestina.

Al final, estos odiosos invasores tendrán en última instancia el mismo destino fatal que tuvieron las Cruzadas.

Fuente: http://www.palestine-info.co.uk/en/default.aspx?xyz=U6Qq7k%2bcOd87MDI46m9rUxJEpMO%2bi1s7l8X4MPxe09eiCJEMwhKL0pWZOhxedZaBPBUUTOP2bhKB7m0NmmdH9DIGd29D9YVpMkmBZ%2b53M3HhIpoR3QjP%2byEpKMqvwUcFNe6WB9LFIWo%3d
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Niños Palestinos Sufren Torturas en las prisiones de Israel


Al-Manar
29/05/2010

La mayor parte de los muchos niños palestinos arrestados por el Ejército y la Policía israelí han sido intimidados y han sufrido abusos y maltratos, según los impactantes testimonios de menores que fueron arrestados el pasado año. Tales maltratos ocurren antes y durante los interrogatorios. Varios menores padecieron también asaltos sexuales.

La rama Palestina de la ONG Defensa de los Niños Internacional (DNI) ha pedido a las Naciones Unidas que investigue las quejas de estos abusos, maltratos y asaltos sexuales.

La organización ha recogido 100 testimonios detallados de menores entre los 12 y los 17 años que fueron arrestados el pasado año, inmediatamente tras su liberación. La mayoría de los hallazgos no fueron una sorpresa para los activistas del DNI.

Sesenta y nueve menores se quejaron de haber sido golpeados por soldados israelíes (bofetadas, patadas y golpes con la culata de un rifle o con un bastón). Casi todos -el 97%, incluyendo niños entre los 12 a los 15 años- fueron mantenidos durante horas con sus manos esposadas y al 92% les fueron vendados los ojos durante largos períodos de tiempo. Un 26% fueron obligados a permanecer en posiciones dolorosas.

Así por ejemplo, un niño fue atado, se le vendaron los ojos y fue colocado en el suelo de un jeep o vehículo y así permaneció en su camino hacia la prisión. La mitad de los niños que fueron arrestados señalaron que los soldados israelíes les maldijeron y amenazaron antes del interrogatorio o para obligarles a confesar los cargos de los que les acusaban. A otros niños les hicieron falsas promesas de una inmediata libertad si confesaban.

A los niños se les decía con frecuencia que el soldado que les golpeaba era también el interrogador a quien ellos debían confesar. La mayoría de ellos manifestaron que fueron retenidos durante muchas horas sin recibir comida o bebida.

El DNI dijo que los numerosos testimonios servían para establecer una patente de conducta y dijo que estas prácticas violan la ley internacional y los derechos de los niños.

Además, el causar dolor o llevar a cabo una intimidación para extraer una confesión de un menor o obligarle a incriminar a otros es algo definido por la ley internacional como tortura.

Cabe también resaltar las quejas sobre abusos sexuales cometidos contra niños por los ocupantes israelíes. Los menores a menudo tienen dificultad en hablar acerca de este aspecto de su arresto y el tema surgió en las conversaciones de los abogados del DNI con los niños.

Cuatro menores sufrieron asaltos de tipo sexual y 12 fueron amenazados con uno. La amenaza fue acompañada por violencia física. La pasada semana, la rama palestina del DNI envió al relator de la ONU que monitoriza los temas de tortura, 14 quejas presentados por presos palestinos, de edades comprendidas entre los 13 y 16 años, que sufrieron asaltos sexuales durante su detención desde enero de 2009 a abril de 2010.

Las declaraciones enviadas a la ONU informan sobre ataques directos, incluyendo presiones sobre los testículos de los niños y amenazas de un fuerte dolor físico si no confesaban haber arrojado piedras a los soldados de ocupación israelíes.

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viernes, 28 de mayo de 2010

Ameer Makhoul se enfrenta a la acusación de ayudar a un Estado enemigo en tiempo de guerra

Funcionarios conocedores de la investigación de espionaje contra el director árabe israelí de "Ittijah" dicen que el caso es uno de los más graves contra un ciudadano árabe.

28-05-2010
Jack Khoury
Haaretz
Traducido del inglés por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

Funcionarios que conocen de cerca la investigación de espionaje contra el director árabe israelí de Ittija consideran que el caso es uno de los más graves contra un ciudadano árabe desde la fundación del Estado.

Ameer Makhoul, el escritor que lidera Ittijah, también conocida como la Unión de Asociaciones Árabes de Base Comunitaria, fue arrestado el mes pasado por el servicio de seguridad israelí, el Shin Bet, por haber contactado, presuntamente, con un agente de Hizbulá. Las autoridades también detuvieron a Omar Said, miembro del movimiento Balad.

La acusación presentó ayer una declaración de intenciones de procesar a Makhoul ante el tribunal Magistrado de Petah Tikva, dos días después de que una declaración similar se presentara en el caso de Said. Los funcionarios judiciales formulan una acusación criminal contra Makhoul, que muy probablemente se enfrentará a acusaciones de graves violaciones de la seguridad, incluyendo el agravante de espionaje, ayudar al enemigo en tiempo de guerra y ponerse en contacto con un agente extranjero. Said será acusado de crímenes menores, incluyendo el contacto con un agente extranjero y de pasar información a un enemigo.

Los funcionarios preparan el contragolpe

Según la policía, la oficina de la Fiscalía del Distrito del Norte presentará la acusación contra Said en el Tribunal de Distrito de Nazareth, puesto que Said es residente de la cercana Kafr Kana. Makhoul muy probablemente será procesado mañana o en los días siguientes en el Tribunal de Distrito de Haifa.

La sensibilidad del caso ha impedido a los abogados del sospechoso, Hussein Abu Hasin (quien también ocupa el cargo de presidente de la junta directiva de Ittijah), Hasan Jabareen y Orna Kohn de la organización no gubernamental de derechos civiles Adalah, comentar el asunto en foros cerrados debido a las estrictas limitaciones de confidencialidad impuestas por los tribunales.

Activistas políticos y representantes de las ONG del sector árabe han percibido una reciente disminución del alcance de las protestas públicas por la detención de Makhoul y Said. Los funcionarios dijeron que ellos se están preparando para un contragolpe en contra de políticos árabes, Balad en particular, así como contra toda la población de habla árabe de Israel, inmediatamente después de las acusaciones.

El hermano de Makhoul, ex miembro de la Knesset, Issam Makhoul, aún tiene que hablar con su hermano desde su detención. Issam Makhoul acusó al Shin Bet de emplear medios ilegítimos para "falsificar" cargos contra su hermano. El Shin Bet ha negado las acusaciones de que acostumbra a torturar para extraer información de los sospechosos.

“Vamos a exigir que un organismo externo, encabezado por un juez, investigue este asunto”, dijo Issam Makhoul. “No vacilaremos en apelar a una agencia internacional. No hay ninguna duda de que estamos a punto de ver un caso falsificado elaborado por el Shin Bet quien operó en las esquinas oscuras y en los cuartos traseros para reunir todo esto. Los resultados de su investigación deben verse con dudas”.

Una coalición de grupos de derechos civiles que incluye a Adalah, Médicos para los Derechos Humanos y el Comité Público Contra la Tortura, presentó una solicitud ante el Tribunal Magistrado de Petah Tikva exigiendo que éste revele los métodos indagatorios del Shin Bet. Médicos por los Derechos Humanos también ha exigido que el Tribunal de Distrito de Petah Tikva permita a sus propios médicos evaluar las condiciones de salud de Makhoul en la cárcel.

Fuente: www.haaretz.com/print-edition/news/charity-head-to-face-charge-of-wartime-aid-to-enemy-state-1.292241

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domingo, 23 de mayo de 2010

La desposesión del pueblo palestino iniciada con las matanzas y expulsiones de 1948 prosigue hoy con el cerco de Gaza y la 'judaización' de Jerusalén y Cisjordania

Todo obedece a un plan de 'limpieza étnica'

A medida que pasan los años resulta cada vez más evidente que el mayor desafío al que debemos enfrentarnos es el triste hecho de que la Nakbah no ha terminado. Y cuando digo "debemos" me refiero a todos aquellos que individualmente o como miembros de algún colectivo hemos aceptado la responsabilidad de mostrar al mundo nuestra solidaridad con el pueblo palestino y nuestra determinación de poner fin a su opresión. De explicar y presentar la catástrofe de 1948 como un proyecto de desposesión de todo un pueblo que no ha terminado todavía y que si no hacemos algo para detenerlo -cosa que aún no hemos logrado- alcanzará, ineludiblemente, sus últimas y siniestras metas

Ilan Pappe
El País, 18 de mayo de 2010

A medida que pasan los años resulta cada vez más evidente que el mayor desafío al que debemos enfrentarnos es el triste hecho de que la Nakbah no ha terminado. Y cuando digo "debemos" me refiero a todos aquellos que individualmente o como miembros de algún colectivo hemos aceptado la responsabilidad de mostrar al mundo nuestra solidaridad con el pueblo palestino y nuestra determinación de poner fin a su opresión. De explicar y presentar la catástrofe de 1948 como un proyecto de desposesión de todo un pueblo que no ha terminado todavía y que si no hacemos algo para detenerlo -cosa que aún no hemos logrado- alcanzará, ineludiblemente, sus últimas y siniestras metas.

Recientemente hemos sido testigos de un cambio de actitud en algunos países occidentales, incluyendo a los Estados Unidos. No obstante, ninguna de las élites emergentes parece tener el mínimo interés en enfrentarse a Israel o a sus atroces políticas. Sin embargo, y a diferencia de sus gobernantes, la opinión pública de estos mismos países ha dado muestras de comprender mucho mejor la situación y de estar dispuesta, además, a enfrentarse a ella.

Ahora bien, nada de esto es suficiente cuando los principales medios de comunicación continúan considerando, en el mejor de los casos, la Nakbah como una simple disputa iniciada allá por 1967 entre dos contendientes iguales y, en el peor, como un problema menor que conviene delimitar evitando en todo caso que vaya a más, pero sin ninguna intención de resolverlo.

Hay que reconocer que nuestra tarea no resulta fácil debido, principalmente, al extraordinario éxito que obtuvieron en su día (1948) las maniobras de desposesión llevadas a cabo por el Estado de Israel al ocupar el 80% de la tierra palestina consiguiendo expulsar, de esta forma, a más de la mitad de la población autóctona. Gracias a la magnitud de estas drásticas operaciones, sus responsables pueden hoy permitirse -e implementar- toda clase de políticas genocidas con el único objetivo de dar fin a la limpieza étnica, sustituyendo así a la población palestina eliminada durante los días de la Nakbah.
Es por eso por lo que debemos, y podemos, encontrar la manera más efectiva de hacer entender al mundo la relación existente entre la destrucción en 1948 de 531 pueblos y 11 ciudades y la demolición en 2010 de las casas palestinas de Jerusalén, cuyos propietarios, en buen número, fueron seguramente en su día víctimas también de la limpieza étnica perpetrada por Israel en 1948.

Quizá para convencer a los lectores de lo que en verdad sucedió sería bueno explicar brevemente la destrucción de 64 de esas 531 aldeas y cómo se desarrolló el drama que condujo a la casi completa aniquilación de la Palestina rural. Estas aldeas se encontraban en el área situada entre las ciudades costeras de Tel Aviv y Haifa. Una de las brigadas de la Haganá, la Alexandroni, se encargaba de la misión de judaizar esta parte de Palestina. Desde finales de abril hasta finales de julio de 1948, en casi todas las aldeas se repetiría la misma lúgubre escena. Soldados israelíes armados rodeaban la aldea por tres lados y obligaban a huir a la población por el otro. En muchos casos, si las gentes se negaban a abandonar la aldea, los llevaban a la fuerza en camiones hasta Cisjordania. En algunas de estas aldeas había voluntarios árabes que se resistían, así que cuando las tropas tomaban la aldea la destruían inmediatamente con explosivos.

El 14 de mayo, el día en que se declaró el Estado judío, ya habían desaparecido 58 aldeas. Quedaban seis. Tres de ellas, Jaba', Ijzim y Ein Ghazal, serían arrasadas en julio. Dos, Fureidis y Jisr al-Zarqa, a unos 35 kilómetros al sur de Haifa, siguen todavía en pie. Ambas proporcionan mano de obra barata a los viejos asentamientos judíos de Zichron Yaacov y Binyamina, y por eso se salvaron.

Tantura, la más grande de las citadas seis aldeas restantes, quedó en medio de territorio judío, como "una espina en la garganta", en palabras de la historia oficial de la guerra de la brigada Alexandroni. El 23 de mayo le llegaría su turno. Oficiales de la inteligencia judía ofrecieron a dos o tres notables, incluido el mukhtar (el alcalde), ciertas condiciones para que se rindiese. Esas condiciones fueron rechazadas sospechando, al parecer con razón, que una rendición sería sólo el paso previo antes de la expulsión. La noche del 22 de mayo atacaron el lugar por cuatro lados. Buena parte de la población quedó en manos de la fuerza ocupante. Después, los cautivos fueron trasladados a la playa. Allí se separó a los hombres de las mujeres y los niños, a los que se obligó a marchar hasta la cercana Fureidis; algunas familias lograron reunirse 18 meses después. La brigada Alexandroni y otras fuerzas judías asesinaron a 200 hombres entre los 13 y los 30 años. Sólo la venganza, así como el deseo consciente de matar a varones en edad de combatir, explican los motivos de esta masacre.

En Galilea y el Neguev, así como en la llanura costera, otras brigadas israelíes utilizaron estrategias similares para judaizar el nuevo Estado. El sistema consistía, primero, en aterrorizar a la población, ejecutar a unos cuantos para inducir a otros a abandonar el lugar y pedir entonces a un comité oficial que valorase la tierra y las propiedades de las aldeas o de los barrios desiertos.

De manera que sí, es esencial que encontremos la forma de explicar a las buenas gentes de este mundo que la ideología que respaldó en 1948 la masacre de miles de palestinos inocentes es la misma que justificaría años después (enero de 2009) la matanza de 1.400 palestinos en Gaza.

Y hemos de advertir también que es esta misma ideología la que convierte a todos los palestinos, ellos y ellas y allá donde estén, en objetivos potenciales de las próximas etapas de desposesión que el Estado de Israel tiene intención de llevar a cabo: beduinos de la zona de Naqab amenazados por nuevas expulsiones y por la guetización de sus reservas y enclaves; la población de Gaza que vive bajo la constante amenaza de brutales ataques por parte del ejército israelí, enfrentada al hambre y a una muerte lenta; palestinos residentes en el área del Gran Jerusalén, habitantes de unas zonas condenadas a su desaparición por los planes políticos y urbanísticos de las autoridades encaminados a conseguir una ciudad por completo desarabizada; y, también, los palestinos de Muthalath, Wadi Ara, Jaffa, Ramleh, objetivos directos de una miserable política de judeización que acabará privándoles de sus medios de subsistencia, de sus derechos elementales y de toda calidad de vida, sin olvidar tampoco los palestinos de los campos de refugiados de Líbano y Siria: ninguno de ellos se encuentra a salvo del último empujón sionista a un proyecto que se inició en 1882 y que pretende someter, también por la fuerza, a los países árabes vecinos.

Las presiones contra todos estos grupos se van produciendo en lo que podríamos llamar "un goteo diario". Desde un punto de vista mediático, no resultan llamativas ni son tampoco lo suficientemente dramáticas como para provocar un levantamiento.

Pero ha llegado la hora de darles un nombre, de hablar de ellas, de que todos reunamos nuestras energías y nos esforcemos en explicar que cada hora que pasa forma parte de un crimen organizado que dio comienzo en 1948 y que no tendrá fin hasta que consigamos que no vuelva a haber un solo refugiado más y que todos los expulsados en 1948 pueden regresar por fin a su país.
Y esta, no lo olvidemos, es una de las condiciones esenciales de un plan de paz verdaderamente justo y duradero.

Ilan Pappe, historiador israelí, preside el Departamento de Historia en la Universidad de Exeter y es codirector del Centro de Estudios Etno-Políticos de Exeter. En 2007 publicó The Ethnic Cleansing of Palestine. Traducción de Pilar Salamanca.

Fonte original:
http://www.elpais.com/

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martes, 18 de mayo de 2010

Izzat Sahin por fin libre tras 21 días de arresto injustificado en Israel


18 Mayo 2010
por culturaypaz

Otro dia mas en Estambul, aunque este ha sido un día dificil para los compañeros de la ONG turca IHH. Por un lado han tenido que hacer frente a la perdida de dos de sus compañeros en un accidente aereo en Afganistan, Farud Aktas y Bahattin Yildiz, ambos personas muy queridas en la organización y en el caso de Farud, también en muchas partes del mundo ya que era el responsable para Asia de IHH y habia participado también en el convoy de Viva Palestina. Los mensajes en Facebook sobre su muerte han llegado desde Reino Unido, Bélgica, Francia, EE.UU., Alemania, Palestina, etc…

En contraste con esta perdida que ha minado los animos de los compañeros, también hemos podido compartir la alegria de tener de vuelta en Estambul a Izzat Sahin, liberado esta tarde en Israel tras la presion internacional y seguramente tras la mediacion del gobierno turco. No en vano, en la vista que tuvo ante el juez ayer por la mañana este le confeso, que gracias a que era turco y una persona muy conocida, se había librado de las torturas que seguramente le hubiesen garantizado una condena segura.

Hemos podido ser testigos del recibimiento que le aguardaba a Izzat en el aeropuerto. Cientos de personas aguardaban su salida por la puerta de llegadas, muchas de ellas con el cartel que ha dado la vuelta a Turquía en la que salia él abrazando a un niño y en el que se pedia su libertad, con banderas palestinas y alrededor de esta masa, nosotros; activistas cámara en mano y decenas de periodistas.

Al salir Izzat Sahin por la puerta, cientos de voces al unisono han comenzado a gritar “Maldito Israel”, “Bienvenido heroe Izzat Sahin” y consignas similares en apoyo a Palestina. La esposa y los hijos del activista de IHH le esperaban con los ojos humedecidos tras 21 días de ausencia obligada.

Tras el tumulto de los primeros minutos, los abogados del activista junto con él, han improvisado una rueda de prensa en el mismo pasillo de aeropuerto en la que las declaraciones de Izzat Sahin no han tenido desperdicio. Ha reconocido que su detencion esta dentro de la campaña de acoso a testigos incomodos, internacionales solidarios principalmente, que trabajan para las ONG´s y que cada vez son mas acosados y perseguidos. Nos ha recordado de alguna manera a Ariadna Gil, la activista catalana que hace pocos meses también fue arrestada junto a una compañera australiana, ambas del International Solidarity Movement. Las condiciones que ha relatado de su detencion han sido bastante duras; una celda de 3×3, oscura y sin ventilación, diariamente esposado de píes y manos en todos sus traslados, interrogatorios interminables con amenzas verbales constantes llegando a la tortura psicológica y así 21 días. Su intervencion ha terminado con una reflexión en voz alta: “si me hacen esto a mi que vengo de un país como Turquía, que no le harán a los palestinos”, una reflexión que por quién la hacia y por el momento en el que nos encontrabamos, nos ha dado mucho que pensar.

Ciertamente en Palestina hay mas de once mil presos políticos entre los que figuran niños, mujeres, diputados elegidos por su pueblo, … todos ellos han denunciado torturas mas o menos graves. Por casualidad, hace pocos meses tuve la ocasión de oir hablar de un palestino que fue traido a España “de alguna manera”. Este palestino pudo contar a un compañero toda clase de torturas fisicas y sicológicas que recibio durante los años que duro su encierro involuntario. Electrodos en los genitales, simulación de afixia con una bolsa en la cabeza, penetración anal con una picota, quemaduras con cigarrillos… no en vano, el compañero que tuvo acceso a visitarle cuando me describio su cuerpo no tuvo ninguna duda en definirlo como un cuerpo desfigurado por el paso de los años en prision y las constantes torturas.

La suerte que ha tenido Izzat no siempre corre en el mismo sentido como bien saben los familiares de Rachel Corrie, la activista norteamericana asesinada mientras trataba de impedir el derribo de la casa de una familia palestina.

Hoy Estambul ha ofrecido una de cal y otra de arena … y mañana, de momento una entrevista con un periodico español y esperemos que una cita para encontrarnos con el embajador, demasiadas preguntas que aún siguen sin respuesta!

Aquí os dejamos el vídeo de la llegada de Izzat Sahin al aeropuerto de Estambul… con una breve crónica de su caso!

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viernes, 14 de mayo de 2010

Una nube pende sobre Jerusalén Los beneficios de la Corrupción


12-05-2010
Uri Avnery
Counterpunch
Traducido para Rebelión por LB

Todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión. Incluso Danny Tirzeh.
El coronel Tirzeh fue el responsable de la planificación del muro que "envuelve" a Jerusalén, el muro que secciona a Jerusalén del resto de Cisjordania para convertirla en la Capital Unificada de Israel para Toda la Eternidad.

Y ahora, de repente, resulta que Tirzeh aparece como el principal oponente del muro que él mismo planificó. Ahora quiere moverlo para hacer que las tierras de la aldea de al-Walaja queden del lado "israelí".

El coronel ha dejado de actuar en nombre del ejército israelí y ahora representa a empresarios privados que quieren construir 14.000 viviendas para alojar a 45.000 almas judías. Todo esto, por supuesto, por el bien del sionismo, del pueblo judío, de la Capital Eterna de Israel y de varias decenas de millones de shekels.

El CORONEL TIRZEH no es cualquiera. Es un símbolo.

Durante años me lo he estado encontrando en los pasillos del Tribunal Supremo. Se había convertido casi en un elemento fijo del paisaje: el testigo estrella, el experto y el espíritu que se mueve en decenas de audiencias relativas al Muro de Separación y Anexión.

Lo conoce todo. Cada kilómetro del muro y de la valla. Cada colina, cada piedra. Siempre lleva encima un gran hato de mapas que despliega ante los jueces, explicándoles apasionadamente por qué el muro tiene que pasar aquí y no por allí, por qué la seguridad del Estado exige que las aldeas palestinas queden separadas de sus tierras, por qué permitir que un olivar siga siendo propiedad de su dueño expondría a los soldados israelíes a un peligro mortal.

Normalmente, los jueces suelen acabar convencidos. Después de todo, él es el experto. El hombre que sabe. ¿Cómo pueden asumir la responsabilidad de cambiar la ruta del muro si hacerlo puede suponer el asesinato de judíos?

Hay excepciones. En el pueblo de Bil'in el tribunal israelí estaba convencido de que la valla se podía mover unos pocos cientos de metros sin riesgo de que colapsara la seguridad del Estado ni de que el paisaje acabara cubierto de pilas de cadáveres judíos.

Así pues, el Tribunal Supremo aceptó la apelación de los habitantes de Bi´lin, decidió desplazar la valla y… no pasó nada. La valla se ha quedado donde estaba. El gobierno y los militares israelíes simplemente han ignorado la orden judicial.

En vano el Presidente del Tribunal Supremo les advirtió de que sus decisiones "no son recomendaciones". Igual que docenas de otras decisiones judiciales relativas a los colonos, también sobre ésta se está acumulando el polvo.

El caso de Bil'in es especialmente sangrante, y no sólo por los manifestantes —palestinos, israelíes y otros— que los israelíes han herido y asesinado en esa localidad. Es sangrante porque el motivo que se esconde detrás de la valla es realmente sorprendente.

Nada de sionismo. Nada de seguridad o de defensa contra el terrorismo. Nada del sueño de generaciones. Nada de la visión de Theodor Herzl, cuyo 150 aniversario se celebra hoy.

Sólo dinero. Mucho dinero.

La zona comprendida entre la valla actual y el trazado alternativo ha sido seleccionada para construir en ella el asentamiento ortodoxo de Modi'in Illit. Gigantescas corporaciones construirán en ese lugar cientos de “unidades habitacionales”, un negocio de muchos millones.

En todas partes, las zonas que los israelíes roban a los palestinos se convierten inmediatamente en bienes raíces. Pasan a través de misteriosos canales hasta llegar a las fauces de los tiburones inmobiliarios. A continuación, los tiburones construyen grandes proyectos de viviendas y venden las “unidades habitacionales” a precio de oro.

¿Cómo se hace? El público se está ilustrando al respecto gracias al asunto Holyland, una lección a plazos de la que cada día se hacen públicos nuevos detalles y surgen nuevos sospechosos.

En el emplazamiento de un antiguo y modesto hotel con este nombre ha surgido el proyecto de una gigantesca promoción urbanística: una línea de edificios de apartamentos de gran altura y un rascacielos. Este horrible monstruo domina el paisaje, pero la parte del proyecto que se puede ver desde lejos es sólo una fracción del conjunto. Las partes restantes ya han recibido la bendición de todas las autoridades municipales y gubernamentales pertinentes.

¿Cómo? La investigación prosigue. Casi todos los días se arresta a nuevos sospechosos. Son sospechosas casi todas las personas que han tenido algo que ver con la autorización del proyecto, hasta el más alto nivel: ministros, altos funcionarios gubernamentales, el antiguo alcalde, los miembros del concejo municipal y los funcionarios municipales. En estos momentos los investigadores están rastreando por todo el mundo el dinero de los sobornos.

Holyland está situado en Jerusalén Occidental (en lo que antes de 1948 era el barrio árabe de Katamon).

La pregunta obvia es: si las cosas se hacen así en el oeste de la ciudad, ¿qué no estará pasando en la parte oriental? Si esos políticos y funcionarios se atreven a robar y aceptar sobornos en el oeste de Jerusalén, ¿qué es lo que no se permitirán hacer en Jerusalén oriental, cuyos habitantes no tienen representación ni en el municipio o el gobierno?

Sólo unos minutos en automóvil separan a Holyland de la aldea palestina de al-Walaja.

Se podrían escribir volúmenes enteros sobre este pequeño pueblo que lleva más de 60 años siendo víctima de todo tipo de abusos.

Lo resumo: los israelíes ocuparon el pueblo original y lo anexionaron a Israel en la guerra de 1948, expulsaron a sus habitantes nativos y éstos fundaron otro pueblo en la parte de sus tierras que quedó del otro lado de la Línea Verde. Los israelíes ocuparon el nuevo pueblo en la guerra de 1967 y lo anexionaron a Jerusalén, que a su vez anexionaron a Israel. Según la ley israelí, las casas son ilegales. Los palestinos viven en sus propias casas, en su propia tierra, pero están considerados oficialmente como residentes ilegales que pueden ser desalojados en cualquier momento.

Ahora los tiburones inmobiliarios se comen con los ojos este suculento pedazo de tierra, que vale mucho dinero para proyectos de construcción. Siguen la habitual rutina sionista. En primer lugar, sustituyen el nombre árabe del lugar por una denominación hebrea, preferentemente tomada de la Biblia. Igual que la cercana aldea de Jebel Abu-Ghneim se convirtió en Har Homa antes de que los israelíes erigieran allí el monstruoso proyecto de viviendas [sólo para judíos] actualmente existente, del mismo modo al-Walaja se ha convertido ahora en Givat Yael. Es evidente que un lugar llamado Cerro de Yael debe pertenecer al pueblo judío, y es mandato divino construir otro asentamiento allí.

¿Y qué pasa si para construir [el asentamiento judío] es necesario desplazar el muro? Siempre se puede encontrar a algún oficial usado del ejército israelí que justifique la operación por razones de seguridad.

Llevo años reclamando que se investigue con más atención esta parte de la empresa de los asentamientos.

El debate público siempre ha girado en torno a conceptos elevados. La promesa divina contra la visión humana. El Gran Israel frente a la solución de los dos Estados. Valores sionistas contra el valor de la paz. Fascismo contra humanismo.

Y, mientras tanto, alguien se desternillaba de risa camino del banco.

Los asentamientos están creciendo rápidamente sin parar. En toda Cisjordania y Jerusalén Oriental los asentamientos judíos brotan como setas tóxicas, envenenando las perspectivas de paz. En este asunto nunca hubo ninguna diferencia entre Golda Meir y Menachem Begin, entre Ehud Barak y Ariel Sharon, entre Shimon Peres y Benjamín Netanyahu.

En el seno de los colonos judíos existe un núcleo duro de zelotes fanatizados. Pero muchos de los constructores sólo son astutos hombres de negocios cuyo único dios es Mammón. Hacen fácilmente amistad con los líderes del Likud y con los jefes del partido laborista, y no digamos con la banda de Kadima.

Los masivos asentamientos de Jerusalén Este —los ya existentes y los que están previstos— se están desarrollando siguiendo las mismas pautas empleadas para construir el monstruo de la colina de Holyland y necesitan los mismos permisos por parte de las mismas autoridades municipales y gubernamentales. Al fin y al cabo, Jerusalén se ha unificado. Por lo tanto, el mismo nubarrón oscuro pende sobre ellos.

Lo que hace falta es crear una comisión judicial que investigue todos los permisos expedidos en Jerusalén en los últimos años, sobre todo desde el inicio del mandato como alcalde de Ehud Olmert. Olmert luchó como un tigre por la construcción de Har Homa y de los otros grandes asentamientos de Jerusalén Oriental. Todo ello por la causa del sionismo y para asegurar el control judío sobre la Ciudad Santa. Ahora, él es el sospechoso nº 1.

Todo debe ser investigado desde el principio. Y cada nuevo proyecto debe ser paralizado hasta que se demuestre su limpieza más allá de cualquier duda.

ESTAS COSAS ya son lo bastante graves por sí mismas, pero lo son aún más porque están en el centro mismo del conflicto israelí-palestino y de la crisis entre Israel y Estados Unidos.

A causa de los proyectos de viviendas israelíes [construidas solo para judíos] en Jerusalén Oriental, el gobierno de Netanyahu está poniendo en peligro nuestra línea vital de conexión con EEUU. El alcalde ultraderechista proclama que le importan un bledo las órdenes del gobierno y que continuará construyendo a diestro y siniestro, diga lo que diga Netanyahu. Los palestinos, comprensiblemente, se niegan a negociar con el gobierno israelí mientras prosigan las actividades de construcción en Jerusalén Oriental.

¿Vamos a poner en peligro el futuro de Israel durante generaciones solamente para que los tiburones inmobiliarios puedan embolsarse más millones?

¿Entre los patriotas que se están repartiendo Jerusalén oriental hay funcionarios electos y designados que confían en obtener enormes sobornos de las constructoras?

¿Existe una conexión entre la corrupción rampante, de la cual el asunto Holyland es sólo la punta del iceberg, y decisiones nacionales de alcance histórico?

Resumiendo, ¿vamos a permitir que el futuro de Tierra Santa sea sacrificado en el altar profano de los beneficios de la corrupción?

Fuente: http://www.counterpunch.org/avnery05042010.html

rCR

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Pobreza "generalizada" en Jerusalén Oriental


12-05-2010
Al Jazeera y agencias
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La mayoría de los palestinos en Jerusalén Oriental, incluidos tres de cada cuatro niños, viven en la pobreza, dice un grupo israelí por los derechos humanos.

En un informe publicado el lunes. La Asociación por los Derechos Civiles en Israel (ACRI por sus siglas en inglés) acusó a Israel de negligencia y discriminación en sus políticas.

A pesar de las condiciones, sólo un 10% de los 300.000 palestinos de Jerusalén Oriental tiene acceso a servicios sociales para ayudar a remediar la situación, dice la organización.

“Un Jerusalén unificado no existe,” dice el grupo israelí. “La verdad es que dos ciudades existen lado a lado.”

Sólo un 19% de los puestos de trabajadores sociales en Jerusalén sirven a los palestinos, que representan un tercio de los residentes de la ciudad, y que en general están en una condición socioeconómica mucho peor, dice ACRI.

El grupo publicó cifras que muestran que un 65% de las familias palestinas en Jerusalén Oriental existen bajo la línea de pobreza, en comparación con un 31% de las familias judías de la ciudad.

Un setenta y cinco por ciento de los niños palestinos en Jerusalén Oriental viven en la pobreza, en comparación con un 45% de los niños judíos de la ciudad, informa el grupo.

“Más de 95.000 niños en Jerusalén viven en un estado perpetuo de pobreza,” dice ACRI.

La oficina de Nir Barkat, alcalde israelí de Jerusalén, dijo a la agencia noticiosa AFP que no tiene un comentario inmediato respecto a la información del lunes.

Servicios limitados

La definición de la “línea de pobreza” utilizada en el informe fue la misma que la utilizada por el Centro Israelí de Estadística, fijada a un 50% del ingreso término medio disponible de un hogar.

ACRI dijo que los palestinos enfrentan discriminación en casi todos los sectores de la vida.

“La política de Israel durante las últimas cuatro décadas ha tomado una forma concreta como ser la discriminación en la planificación y la construcción, expropiación de tierras, y una inversión mínima en la infraestructura física y los servicios gubernamentales y municipales,” dice el informe.

Ziad Al-Hammouri, director del Centro de Jerusalén por los Derechos Sociales y Económicos, dijo que la situación de los palestinos en Jerusalén empeora “a diario.”

“Incluso es diferente comparar Jerusalén Oriental y Occidental,” dijo a Al Jazeera.

“Basta con mirar las calles. En Jerusalén Oriental ni siquiera hay pavimentos.

“La presión económica es sólo uno de los elementos utilizados por los israelíes para tener éxito en sus planes –conseguir que los palestinos se vayan de Jerusalén y reemplazarlos por colonos.”

Escasez de agua

Unos 160.000 residentes palestinos carecen de una conexión adecuada y legal a la red de agua y faltan 50 km de líneas de alcantarillado, dice ACRI.

La adjudicación presupuestaria anual por niño de escuela primaria en Jerusalén Oriental fue de 152 dólares (577 shekel) en comparación con 627 dólares (2.372 shekel) en el oeste de la ciudad.

ACRI también dice que existe una escasez de unas 1.000 salas de clase en Jerusalén Oriental.

Israel ha expropiado más de un tercio de la tierra de Jerusalén Oriental que era de propiedad privada de palestinos, en la cual ha construido más de 50.000 viviendas para la población judía.

Virtualmente, durante décadas no se han expedido permisos para la construcción de viviendas palestinas.

A fines de 2009, aproximadamente 303.400 palestinos vivían en Jerusalén Oriental, lo que equivale a un 36% de la población total de la ciudad de unos 835.500.

El informe de ACRI fue publicado antes de las celebraciones en Israel para marcar el 43 aniversario de su conquista de Jerusalén Oriental.

Israel capturó y ocupó Cisjordania, incluido Jerusalén Oriental, en 1967.

Su acción fue recibida con una condena internacional y las Naciones Unidas declararon de inmediato la ilegalidad según el derecho internacional de la ocupación israelí.

Cifras de Jerusalén Oriental

Menos de un 50% de los niños en edad escolar asisten a escuelas públicas; se necesitan 1.000 salas de clase.

Sólo tres estaciones de servicio social operan en Jerusalén Oriental en comparación con 20 en la parte oeste.

Ochenta casas fueron demolidas en 2009, dejando a 300 personas sin vivienda.

Cientos de calles no cuentan con servicios de recolección de basura.

Fuente: http://english.aljazeera.net/news/middleeast/2010/05/201051081849739152.html

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Resistiendo en Gaza


12-05-2010
Libro de Carla Fibla y Fadi N, Shaik
Rebelión

Existen territorios, zonas de la tierra, ajenas a la legalidad y a la ética. Espacios físicos donde el imperio de la ley "incluso los acuerdos de Naciones Unidas" ha dejado paso a la barbarie o a la miseria (si acaso no es lo mismo).

Son áridas geografías, imposibles, recubiertas de dolor donde la vida pierde el sentido cada amanecer, con los toques de queda, frente la presencia de tanques o de armas automáticas. Gaza, piedra y olivos rotos, es uno de esos lugares donde la "tierra hostil" se hace patente y rivaliza con el odio y la historia en marcha. Carla Fibla, corresponsal de la Cadena SER en Oriente Medio, ha escrito un libro lleno de datos y realidad, un trabajo periodístico, documentado, riguroso, donde las vidas de los protagonistas adquieren dimensión propia. Un gran reportaje, claro y distinto, donde los personajes, mujeres y hombres, niños, jóvenes, salen de las páginas, alzados del suelo, para narrarnos, con sus propias palabras, la historia cotidiana. Pese a la abundante bibliografía sobre la zona, no es fácil encontrar libros como el que ha compuesto Fibla: retratos humanos sin esperanza. La Franja de Gaza, comenta Maruja Torres en el prólogo de esta obra, nos recuerda lo que somos: nuestra desolada humanidad.

A través del reportaje y la entrevista, este libro narra de la situación en que viven miles de palestinos en los territorios ocupados. La autora cuenta sus historias personales, la fascinación por el terrorismo, la vida cotidiana, las bodas, amores y penas, las invasiones aéreas israelíes, etc. Libro de testimonios y libro de aventuras, de drama y de política internacional.

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