05-05-2010
Giaime Pala
Mientras tanto
Las elecciones regionales celebradas en Italia los días 28 y 29 de marzo han vuelto a evidenciar lo que muchos analistas llaman “la anomalía italiana”. En efecto, pese a que la derecha liderada por Silvio Berlusconi haya formalmente perdido las elecciones —siete regiones para la izquierda contra seis para la derecha— es indudable que las ha ganado de hecho, si pensamos que las anteriores del año 2005 las perdió por un 11-2.
Sin embargo, no se trata sólamente de una cuestión de cifras sino de cómo Il Cavaliere pudo mejorar sus resultados electorales después de un año marcado por los escándalos sexuales con menores, los casos de corrupción, el intento de promulgar leyes que impiden a la magistratura indagar sobre los delitos fiscales de sus empresas, la censura aplicada a los programas de la televisión pública no alineados con el gobierno, los contactos con la mafia, etc.
En un país en el que el 70% de los ciudadanos se informa exclusivamente a través de la televisión, es normal que el monopolio mediático del que goza el “Pueblo de la Libertad” consiguiera sedimentar en la opinión pública la idea de que los hechos mencionados no corresponden a la verdad, en línea con la vulgata del gobierno que habla de un contubernio orquestado por unos supuestos “jueces rojos”. Según la mayoría de los italianos, Italia es un país envidiable e inmejorable, capitaneado por un timonel mesiánico cuyo lema electoral ha sido “que gane el amor contra el odio”. De modo que habrá que matizar la descripción ofrecida por el El País de un “país fatigado, descreído de la política” (editorial del 31/3/10).
En realidad, los fatigados son aquellos que asisten impotentes a las victorias plebiscitarias berlusconianas, al creciente desprestigio internacional que sufre el país y al vaciado implacable de la Constitución de 1948. Poco a poco, son éstos los que están dejando de ir a votar por la sensación, cada vez más advertida, de que no hay manera de revertir una situación cuyos orígenes se remontan al año 1994. Porque de momento no se perfilan alternativas al “populismo mediático” (G. Sartori) levantado por el “Sultán” (G. Bocca). Desde luego, no lo es el Partido Democrático, que se ha revelado un caparazón vacío y burocratizado, cuyo único éxito ha sido el de borrar del mapa a la izquierda transformadora en nombre de un bipolarismo a la americana. Pero aún teniendo presente el acoso del PD, tampoco lo ha podido ser la izquierda, víctima de un error de perspectiva que tuvo en Fausto Bertinotti su principal responsable durante más de una década: no entender que, en la situación de emergencia democrática que vivía el país, la lucha no podía jugarse en un terreno exclusivamente social sino también en el del respeto del Estado de Derecho y de los valores constitucionales. Más que nada porque, delante de la potentísima artillería mediática del gobierno, ha sido imposible evitar que los obreros votaran a Berlusconi o, peor, a la Liga Norte.
En estos momentos, la izquierda tiene que asumir que Italia no está sumida en una crisis coyuntural sino en otra de tipo sistémico. Está en juego el proyecto republicano construido por De Gasperi y Togliatti después de la Segunda Guerra Mundial en nombre de un bonapartismo monarquizado muy parecido al que preveía el programa propugnado por la logia golpista “P2”. Es por eso que el “venerable maestro” Licio Gelli ya le ha pedido a su antiguo “aprendiz” Berlusconi los “derechos de autor” de la Italia que quiere construir.
P.D.: para conocer la excelente opinión de Gelli sobre Berlusconi, el lector puede acudir a: http://www.youtube.com/watch?v=w6VbeDKjZCA
Fuente: Mientras tanto electrónico, 80 (Mayo de 2010)
miércoles, 5 de mayo de 2010
Italia: Después de las elecciones
sábado, 9 de enero de 2010
Ataques Racistas Contra Inmigrantes Convulsionan Sur de Italia
Telesur
09/01/2010
Una fuerte persecución de inmigrantes se desata desde este jueves en la pequeña localidad de Rosarno, al sur de Italia, dejando hasta el momento un saldo de 37 personas heridas, dos de ellas en estado de gravedad. El prefecto de Reggio Calabria, Luigi Varratta, informó que de los 19 inmigrantes heridos en esta localidad, dos se encuentran en condiciones graves luego que fueran fuertemente golpeados con barras de hierro y palas en la calle que conduce a los galpones donde residen.
La mayoría de estas personas son trabajadores extranjeros, gran parte de ellos africanos, que son contratados con míseros sueldos para cosechar naranjas y mandarinas.
Del grupo total de heridos se encuentran otras dos personas que recibieron disparos en las piernas por escopetas durante una manifestación por los enfrentamientos entre los inmigrantes y la población local. Este jueves inició la ola de violencia cuando unos desconocidos dispararon con armas de aire comprimido contra un grupo de inmigrantes, hiriendo levemente a varios de ellos, lo que dio paso al inicio de los disturbios.
En la mañana de este viernes, algunos comercios y escuelas estuvieron cerrados mientras unos dos mil inmigrantes realizaron una huelga en el centro de esta localidad. Una de las peticiones de los inmigrantes es la mejora de las condiciones inhumanas en las que viven y trabajan. Según algunas organizaciones humanitarias, los inmigrantes africanos, la mayoría provenientes de Togo, Ghana, Sudán, Mauritania, Congo o Senegal, están obligados a trabajar hasta 20 horas al día en la cosecha de mandarina, naranja y tomate por unos 36 dólares al día y viven en galpones sin los servicios básicos.
Al mismo tiempo, un grupo de personas ocuparon la alcaldía para exigir la salida de los inmigrantes y hasta un ciudadano disparó al aire desde la terraza de su residencia para disolver la manifestación. "Que se vayan, que tengan miedo, no los queremos", exclamó ante las cámaras de televisión un joven italiano, reflejando el racismo de la población local que organizó rondas y patrullas con garrotes y hasta bidones de gasolina.
La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Laura Boldrini, manifestó este viernes su preocupación por la tensión entre inmigrantes y la población. "Temo que se desate una caza del inmigrante", declaró Boldrini, portavoz en Italia de Acnur poco antes de partir hacia la localidad sureña.
Las autoridades decidieron enviar un contingente especial de la policía a la zona, mientras continúan las protestas de los inmigrantes, que han montado barricadas y están armados de palas.
Por su parte, el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, hizo un llamado para que "cese la violencia" ante el aumento de la tensión.
Las autoridades decidieron enviar un contingente especial de la policía a la zona, mientras continúan las acciones violentas en las calles.
Actualmente, en Italia los insultos racistas contra un jugador de fútbol africano, los anuncios inmobiliarios que descartan contratos con "inmigrantes y animales" o las agresiones contra extranjeros durante las fiestas de Año Nuevo son pruebas de la difusión del racismo.
"La situación se ha degradado en Italia. Todos los días, un negro es agredido", reconoció el periodista y escritor, Gian Antonio Stella, autor del libro "Negros, maricas y judíos. La eterna guerra contra el otro".
Un etíope fue agredido en Florencia (noroeste), porque protestaba contra los petardos durante la fiesta de Noche Vieja, y un egipcio fue pateado fuertemente por ser homosexual. Y es que hasta el ministro para las Reformas Federales, Umberto Bossi, continuamente nombra a los afrodescendientes con el apodo de "Bingo Bongo". Ese nombre evoca al personaje de una película que fue criado en la selva por monos.
"Es algo increíble. Ningún ministro francés, alemán o inglés se atrevería a hablar así", subrayó Stella.
El Informe sobre el Racismo en Italia, publicado a mediados del año pasado, llegó a la conclusión de que el odio y el rechazo del otro es "un pensamiento común" en la península italiana.
Twitter y Facebook criminalizadas
8 de enero de 2010
Pascual Serrano (CORREO DEL ORINOCO)
En Estados Unidos una computadora, un teléfono celular o los programas de Twitter son considerados legalmente “instrumentos de crimen”. Así se establece en uno de los cargos del expediente judicial de un tribunal de Pensilvania contra Elliot Madison, un trabajador social de Nueva York. Elliot fuera arrestado el 24 de septiembre de 2009 en Pittsburgh, acusado de utilizar Twitter para advertir a los manifestantes de la Cumbre del G-20 cómo evitar ciertas rutas de tránsito y aconsejarles cuáles utilizar para evadir la presencia policial.
Su expediente establece como el primero de los tres cargos en su contra: “1.- Posesión de instrumentos de crimen, en violación al Título 18, Sección 907(a) del código penal de Pensilvania. Específicamente, equipos de telecomunicación: computadora, teléfono celular, scanner, audífonos, programas de Twitter, y otros 'instrumentos'”.
En Italia sucede algo similar con las redes sociales. Tras la agresión a Berlusconi, sufrida el 13 de diciembre, el ministro de Interior italiano, Roberto Maroni, anunció iniciativas legislativas para bloquear algunas páginas y grupos que surgieron en redes sociales como Facebook para ensalzar al agresor. Incluso el presidente del Senado, Renato Schifani, llegó a afirmar que Facebook era más peligroso que los grupos armados de los años setenta, en referencia a los años de plomo protagonizados por las Brigadas Rojas.
Las nuevas tecnologías, cuando no le gustan al poder, pasan a convertirse automáticamente en instrumentos criminales.
viernes, 25 de diciembre de 2009
[Italia] Protestas contra los desalojo y la represión, en Turín
21/12/2009
Bajo mucho frío, alrededor de 1.500 personas asistieron a una manifestación contra los desalojos y la represión a los okupas de las calles del centro de Turín, el sábado, 19 de diciembre. Un fuerte dispositivo policial, entre carabinieris, los agentes de la Digos y otras fuerzas del orden, acompañaron la protesta.
A lo largo de la marcha algunos manifestantes atacaron varias cámaras de seguridad y tráfico, parquímetros, una agencia de empleo temporal y algunos escaparates.
Los manifestantes portaban pancartas en los que se podían leer nombres como Carlo Giuliani, Sole Baleno, Giuseppe Pinelli, Gabriele Sandri, Stefano Cucchi, banderas y una escultura con el rostro ensangrentado de Berlusconi.
También han realizado decenas de pintadas en las paredes contra la policía, el alcalde de Turín, Sergio Chiamparino y el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, frente al CIE [Centro para la identificación y expulsión de inmigrantes ilegales] y contra los desalojos.
La manifestación terminó sin incidentes importantes, el legendario "Fenix", uno de las primera okupas de la ciudad de Turín, de 1980, símbolo de la lucha y la dinámica de las ocupaciones en la ciudad.
La convocatoria de la protesta bajo el lema "Por la re-apropiación y defensa de los espacios auto-organizados y la libertad de todos/as", decía:
"En respuesta a los ataques continuos de las instituciones y de los medios de comunicación contra todos los okupas, tomamos las calles para decir "¡Basta!" a un régimen cada vez más opresivo y una represión cada vez más generalizada, donde la democracia y la libertad se traducen en CIES y militarización de las ciudades. La "seguridad" que tanto invocan se refiere crea un clima de terror, mientras que las personas siguen muriendo en el trabajo, en un chantaje social que nos limita a sobrevivir; en cárceles en condiciones inhumanas; en la calle, en manos de la policía. En nombre del progreso y la economía, nuestra salud está envenenada por los mega-proyectos industriales y nuestra mente es manipulada por los medios de comunicación ".
lunes, 14 de diciembre de 2009
Agresión a Berlusconi: si la política no deja otra alternativa que la violencia
14-12-2009
Gennaro Carotenuto
Giornalismo Partecipativo
Introducción y traducción para Rebelión por Gorka Larrabeiti
El 31 de octubre de 1926 Benito Mussolini acudió a Bolonia para inaugurar el estadio. Anteo Zamboni, un joven de quince años, disparó contra Mussolini, pero no dio en el blanco. Los escuadristas del jerarca Leandro Arpinati lo lincharon en el acto.
Como consecuencia del atentado fallido, apenas un mes después, se aprobaron las "Leyes para la defensa del Estado": anulación de pasaportes, supresión de periódicos antifascistas, disolución de partidos, institución de una policía secreta. El 9 de noviembre se declaró la decadencia del mandato parlamentario de 120 diputados. En este texto, Gennaro Carotenuto sustituye los nombres de la crónica de la agresión de ayer por los del atentado de Zamboni a Mussolini.Silvio Berlusconi acababa de hacer gala de una de sus clásicas secuencias de mentiras y chistes vulgares hablando de un país irreal y diciendo cosas indignas para un dirigente político de un país democrático cuando Anteo Zamboni lo golpeó en la Piazza Duomo de Milán.El malvado Zamboni, siguiéndole el juego al jefe del gobierno al procurarle una herida ligera por suerte, ha dejado al descubierto dos pasajes fundamentales de la crisis italiana.En primer lugar, en un país cuya convivencia civil se desmantela día tras día por culpa del régimen racista y anti-sindical del Pueblo de la Libertad y la Liga Norte, la desesperación de la mayoría puede desembocar en una violencia de la que nada bueno puede nacer, salvo que se trate de una vuelta de tuerca autoritaria que ya forman parte de la idiosincrasia del personaje así como de la coalición que dirige.En menos de una hora del gesto de Zamboni, el ministro de Instrucción, Universidad e Investigación, Margherita Sarfatti (1) pidió leyes especiales. Es posible que este sea el punto de inflexión de un aceleración que hasta ahora se había limitado a ataques escuadristas contra inmigrantes, homosexuales y toxicómanos, pero que ya pretende elevar el punto de mira.En segundo lugar, el gesto execrable del joven Anteo, salvado del linchamiento sólo gracias a las agallas del Ministro de Defensa Leandro Arpinati (Ignacio La Russa, ndt), que justamente ha contado su gesto heroico al telediario del primer canal público, hace evidente cómo sólo una oposición política decidida, firme, consciente y no aventiniana como la actual (encarnada por ese loco [Enrico Letta, del Partido Democrático] que sostuvo que Berlusconi tiene derecho de defenderse no simplemente en los procesos sino también de los procesos) puede salvar la democracia en esta hora grave en la que el jefe del gobierno, con tal de salvar su impunidad, está dispuesto a arrojar al país a un caos que parece estar ya a la vuelta de la esquina.Sólo una defensa decidida de esa división de poderes que está siendo objeto de ataque debido al delirio de impunidad berlusconiano, sólo la defensa decidida de los derechos de los trabajadores, la defensa sin compromisos ni condiciones de los derechos (sobre todo los de los últimos, los migrantes) y del estado social, nuestra escuela y hospitales, la defensa atrincherada de la Constitución republicana puede desarmar a los Zamboni, Zaniboni o Schirru (todos atentaron a la vida de Mussolini) de turno, que ofrecen justo lo que Berlusconi quería: un pretexto.