Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Arce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alberto Arce. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Quiénes son los activistas de la Flotilla?


03-06-2010
Alberto Arce
periodismohumano.com

“- ¿Italiano?. Yo respondí en mi mal español – no, inglés, ¿y tú?. – Italiano. Cuando íbamos a salir, cruzó la habitación y me apretó con fuerza la mano. Resulta extraño cuanto afecto se puede sentir por un desconocido. Fue como si su espíritu y el mío hubieran logrado momentáneamente salvar el abismo del lenguaje y la tradición y unirse en completa intimidad. Deseé que sintiera tanta simpatía por mí como yo por él. pero sabía que para conservar esa primera impresión no debía volver a verlo. Y así ocurrió. Uno siempre establecía contactos de ese tipo de España”
La escena, extraída del libro “Homenaje a Cataluña” y que relata la llegada de George Orwell a Barcelona en 1936 para sumarse a las brigadas internacionales debe tener mucho en común con decenas de encuentros similares que Manuel Tapial y Laura Arau tuvieron en Turquía mientras esperaban para embarcar en el Mavi Marmara. No sabemos si el amigo italiano de Orwell sobrevivió al Frente de Aragón. Tampoco sabemos, aún, quienes de entre los participantes de lo que Manuel Tapial definía desde la cubierta del Mavi Marmara como “una alianza de civilizaciones en la práctica y no en la teoría” siguen vivos y quienes han fallecido tras el ataque israelí a la flotilla. Los paralelismos entre aquellos extranjeros que vinieron a España y los 700 de la “Flotilla de la libertad” son evidentes. Multinacionalidad y orígenes diversos, viaje a una tierra que no es la suya e incluso la muerte en defensa de una causa. La diferencia es, también fundamental. Manuel Tapial, Laura Arau y sus compañeros iban armados con cámaras de vídeo y twitter, no con viejos fusiles mauser.

Eran, y son, defensores de la no-violencia activa.

Ayer, una joven pacifista norteamericana ensangrentada es protegida por una chica palestina tras ser herida por soldados israelíes. Emily Henochowicz ha perdido un ojo durante las protestas en Kalandia, Cislordania, por la muerte de diez activistas en el asalto israelí a la flotilla humanitaria rumbo a Gaza. 31 Mayo, 2010. Fotografía de Majdi Mohammed / AP

Muchos los lectores se habrán preguntado quienes está detrás de la organización de la flotilla a Gaza ahora que, en su noveno viaje, y cuando la sangre nubla el horizonte, los medios de comunicación quieren saber a toda prisa quienes son, que hacen y cómo han llegado a esta situación los casi 700 activistas encarcelados en Israel. ¿Por qué deciden sumarse a una iniciativa de incierto final, por una causa que no es la suya, en una cultura quizás distante y asumiendo riesgos de cuyas consecuencias el mundo entero está perfectamente informado. ¿Quienes son y cómo se organizan?.

El núcleo fundacional de la Flotilla por la libertad, compuesta por el movimiento Free Gaza, la organización turca IHH, el barco sueco , los barcos griegos y la Campaña Europea contra el asedio a Gaza surge a partir del ISM (International Solidarity Movement-Movimiento de Solidaridad Internacional) fundado en Cisjordania en 2001 y que lleva desde entonces librando una de las batallas más persistentes, incomprendidas y difíciles de Oriente Medio. Una batalla que además sólo llega a la opinión pública cuando nos encontramos con muertos como los del Mavi Marmara. O cuando una estudiante norteamericana, miembro del ISM, Emily Henochowicz, pierde un ojo en una manifestación de protesta, como sucedió ayer en el de Qalandia, dándole al mundo una escena que habla por sí misma sobre dos voluntades contrapuestas, la de mirar para contar y la de quienes dispararon, para que no pueda volver a ver.

El ISM- International Solidarity Movement.

Comienzo de la segunda Intifada palestina. En 2001, pocos meses después de comenzase la segunda intifada, Adam Shapiro, Huwaida Arraf, actual Presidenta de Free Gaza o Paul Larudee, junto a activistas palestinos como George Rishmawi o la israelí Neta Golan, pasajera también, en el pasado, de los barcos a Gaza, organizaron una manifestación conjunta de palestinos y extranjeros en la ciudad de Belén. Los habitantes de un pequeño barrio querían que el ejército retirase un puesto de control y alguien pensó que si los extranjeros se ponían delante, el ejército israelí no dispararía con tanta facilidad. Tan simple como eso. Funcionó. Y pensaron que si convocaban a más voluntarios para participar en este tipo de actividades alcanzarían mejores resultados. La unión hace la fuerza.

En marzo de 2002 el entonces Presidente Arafat es rodeado en la Mukata, e Israel comienza a bombardear. Alrededor de cuarenta extranjeros participantes de una misión internacional de observación, burlaron el cerco israelí del edificio y penetraron en la Mukata ofreciéndose como “escudos humanos” para Yasser Arafat. El impacto mediático de aquella acción fue enorme. Un documental lo mostró. A partir de entonces las convocatorias se regularizaron y un año más tarde el ISM mantenía grupos de media docena de voluntarios en diversas localizaciones de los territorios palestinos ocupados. ¿Qué hacían? Viajar en las ambulancias palestinas para evitar que Israel disparase. Interponerse antes los bulldozers que derribaban casas o acompañar a niños que salían de sus casas o escuelas para evitar que fueran atacados por los colonos.

Interposición civil internacional, presencia y documentación de violaciones de los derechos humanos. Aprovechándose de sus pasaportes como muro que Israel en la teoría no podía traspasar utilizaban ese supuesto privilegio para revertirlo en mayor libertad de movimiento para la población Palestina.

El ISM se ha organizado desde entonces, y como leerse en su página web, a través de los principios de la “Resistencia noviolenta”. Entendiendo noviolencia como noviolencia proactiva. A través de la acción directa. Siguiendo los principios de luchas históricas como las de Ghandi o Luther King. Si en el contexto de un conflicto se genera violencia, que la utilice aquel contra quien se protesta, demostrando así su naturaleza real, la del opresor. Y si es necesario resistir, existen procesos de formación en técnicas de resistencia noviolenta.

Cada activista que viaja a Palestina y se suma al ISM debe recibir un curso que imparten formadores palestinos en el que se explica, entrena e insiste en dichos principios. Posteriormente firmará un papel comprometiéndose a respetar las reglas del movimiento y en función de sus intereses y capacidades, se le asignará una tarea u otra: El negociador, el que filma, el que guarda los pasaportes, el que va en primera línea, el que va en la última fila, y así hasta completar el manual de la resistencia noviolenta. Una idea simple y que no necesita de grandes de masas para generar acciones efectivas.

Pero Israel tenía otros planes para ellos. Y decidió detener su crecimiento. ¿de qué manera? Rachel Corrie, una estudiante universitaria de Olimpya, Washington, tan sólo tenía 23 años cuando fue asesinada el día 16 de marzo del año 2003 por un bulldozer israelí mientras intentaba evitar que se derribase la casa de una familia palestina en la ciudad de Rafah, Franja de Gaza. No es casualidad que el barco que navega ahora en la segunda de oleada de buques que tratará de romper el bloqueo a Gaza se llame Rachel Corrie. Ni que, de no haberse retrasado por el sabotaje israelí, estaba destinado a ser el buque insignia de la flotilla.


Tom Hurndall, británico, intentaba proteger a un grupo de niños palestinos cuando un disparo en la cabeza, proveniente de un francotirador del IDF, le asesinó el 12 de abril de 2003. También fue Rafah. Pero era aún más joven que Rachel. Tenía 22 años. A Brian Avery, de la misma edad que Rachel, una ráfaga de ametralladora le provocó heridas graves en el rostro cuando ayudaba a un grupo de palestinos el día 5 de abril del mismo año. Pocas semanas más tarde, el ISM decidió retirarse de Gaza. Valientes, pero no suicidas.


El ISM continuó trabajando, si bien Gaza se convirtió en terreno vedado. Debido a su peligrosidad y a la dificultad de acceder al territorio, que era progresivamente bloqueado por Israel. Los miembros del ISM no eran capaces de atravesar el paso fronterizo de Eretz y en Cisjordania, la mera sospecha de tener alguna relación con el grupo impide desde entonces su entrada en Israel, provocando una deportación inmediata desde el aeropuerto. Son divertidas las historias sobre cómo logran colarse por los aparentemente sesudos controles de fronteras israelíes haciéndose pasar por jóvenes que se van de “rave” a Tel Aviv o piadosos cristianos que quieren conocer los santos lugares. En todo caso, se cuelan. Cisjordania, que para muchos es casi, la Disneyland de la cooperación o un lugar saturado de “turistas revolucionarios” no es tampoco una broma.

El 13 de marzo de 2009 el ejército israelí disparó una bomba de gas lacrimógeno que impactó directamente sobre el ojo derecho de Tristan Anderson, un activista norteamericano del International Solidarity Service (ISM) nacido en Oakland hace 38 años. Continua, a día de hoy en estado crítico, con parte de su lóbulo frontal extirpado debido a las astillas de los huesos del cráneo incrustadas en el cerebro. Tristan se encontraba en el interior del pueblo de Bil`in, tras haberse disuelto la última de las manifestaciones semanales que sus habitantes organizan desde hace meses con el apoyo de activistas israelíes e internacionales.


Los orígenes de Free Gaza

Volviendo a Gaza y a los barcos que hoy todo el mundo conoce. En verano de 2006, Adam, Huwaida, Paul, Caoimhe Butterly y varias decenas de activistas del ISM, conscientes de que nunca podrían regresar a Cisjordania, y tras organizar un convoy civil de ayuda al sur del Líbano, cruzando la línea de no acceso que Israel había dibujado sobre el río Litani para tratar de aislar el sur del país de la ciudad de Beirut, deciden retomar la posibilidad de organizar un movimiento marítimo contra el bloqueo de Gaza y fundan el Free Gaza Movement.

Tardarían dos años en reunir el dinero necesario y el 23 de agosto de 2008, el Liberty y el Dignity, dos pequeños botes que transportaban a 40 activistas de más de una decena nacionalidades, consiguieron atracar en Gaza después de que ningún barco extranjero lo lograra en casi cuatro décadas. Quedó demostrado que un pequeño grupo activista financiado con donaciones, sin profesionales liberados ni subvenciones de los gobiernos podía introducir tanto personas como mercancías en Gaza. El mecanismo: articulando una fuerte campaña de apoyo a través de los medios de comunicación y través del mecanismo anglosajón de financiación para este tipo de trabajo, a través de la organización de charlas, cenas y proyecciones en las que se recauda dinero. Entre agosto y diciembre de ese mismo año, cinco barcos entrarían en la Franja de Gaza. Y en cada uno de ellos viajaba una persona que no regresaba a su casa y se quedaba en Gaza con el objetivo de reorganizar la estructura del ISM.

El italiano Vittorio Arrigoni, la canadiense Eva Bartlett, la australiana Sharon Lock, la británica Jenny Linell, Georges el griego, Natalie de Beirut, Queeba Butterly de Irlanda, la polaca Ewa Jasiewicz y otro compañero alquilaron dos apartamentos y comenzaron a reunirse con familias palestinas en la frontera para establecer un grupo de acción directa noviolenta o interposición civil ante la próxima invasión israelí del territorio. Serían los únicos extranjeros que contásen la operación Plomo Fundido. Y se hizo como lo hace el ISM, desde las ambulancias palestinas, anunciándole a Israel que dentro de cada vehículo al que atacaban podrían encontrarse con un extranjero. Utilizando el rol del “internacional” para centrar la atención en lo que le sucedía a la población local. También entonces, como ahora, Embajadores y periodistas amigos de Israel repitieron hasta la saciedad que esos “voluntarios” y “pseudoperiodistas” eran activistas relacionados con Hamas y organizaciones terroristas.

Tras la Operación Plomo Fundido, cuando se apagaron los focos, los activistas del ISM que se quedaron en la Franja de Gaza acompañados de una maltesa, Bianza Zammit, que hace apenas dos semanas fue herida por un francotirador israelí mientras grababa una manifestación, un escocés, una danesa y una sueca, continuaron trabajando en su línea de interposición y acompañamiento a los granjeros de la buffer zone y a los pescadores de la Franja abriendo dos blogs en los que mostrar los vídeos de sus acciones y darle voz a las víctimas de la violencia israelí.


Ya desde hacía meses mantenían dos blogs, “Pescando bajo el fuego” y “Agricultores bajo el fuego”. Vittorio, por ejemplo, acompañaba pescadores palestinos y cuando las patrulleras israelíes disparaban, se hacía ver como internacional con una cámara en la mano. Hasta que su barco fue abordado y terminó en una cárcel israelí antes de ser deportado a Italia. El grupo entero salía a recoger la cosecha junto a campesinos palestinos en la llamada “buffer zone”,o “zona tampón” a la que el ejército israelí no permite el acceso. Frente a los francotiradores, el rol del internacional adquiere un significado especial. La muerte de un palestino se suma a una estadística. La de un internacional crea un conflicto diplomático. Ante eso, la violencia, en ciertas ocasiones, disminuye. Los bombardeos de enero de 2009 fueron un caso diferente, como es obvio. Pero el grupo de extranjeros creó también su acción y su blog “Defendiendo a los paramédicos” para denunciar las agresiones que éstos sufren continuamente.


Eva Bartlett, la activista canadiense del ISM que viajaba en esa ambulancia es, hoy en día, la decana (no palestina, obviamente) del bloqueo a Gaza, cómo puede leerse en el interesantísimo blog que mantiene de manera ininterrumpida desde su casa en la ciudad de Gaza. En él se recogen los artículos que escriba para electronicintifada.net o la agencia de noticias IPS.

Ewa Jasiewicz, al igual que Queeba Butterly, que también trabajaron durante tres semanas de bombardeos sobre Gaza en el interior de una ambulancia palestina, se encuentra ahora en una cárcel israelí. Con suerte.


Los activistas del ISM representan, en opinión de muchos, turistas revolucionarios, jóvenes inmaduros y radicales que viajan a Palestina en búsqueda de emociones fuertes e interesantes historias que contar a su regreso. Una lectura más descriptiva los presenta como personas comprometidas en la acción directa no violenta, perfectamente formadas y entrenadas, plenamente conscientes de su papel, de su utilidad y, ante todo, sujetos de un imperativo categórico cada vez más claro: “ante la inacción de la comunidad internacional oficial, es la hora de los hechos y no de las palabras, de la apropiación del espacio por parte de la sociedad civil”.

Desde entonces, cientos de voluntarios han pasado por los Territorios Ocupados Palestinos, presionando junto a la población palestina en los puestos de control que impiden su movilidad, protestando contra las obras de construcción del muro, interponiéndose en toques de queda militares para que los niños puedan ir a la escuela o las ambulancias lleguen a los hospitales, documentando los ataques de colonos contra palestinos en Hebrón y durante la campaña de recogida de la aceituna, introduciéndose en casas con orden de demolición ilegal para dificultarla y, eventualmente, llamando la atención internacional sobre la injusticia que supone la política de expulsión de los palestinos de Jerusalén Este.

Lamentablemente ha tenido que ser una masacre en el mar lo que haya conseguido que sus voluntad de llamar la atención del mundo, llegase a las portadas. Y, en vista de su trayectoria, es difícil creer que, como asegura Israel, tengan lazos con la Yihad global, Hamas y Al Qaeda y además participasen u organizasen un movimiento con armas que haya puesto en peligro a los comandos de élite de la armada israelí tratando de lincharlos y provocando una masacre. Al menos sus 9 años de historia no lo indican y para muestra, un botón, el video de la Presidenta y fundadora de Free Gaza y del International Solidarity Movement, Huwaida Arraf, poniendo en práctica sus técnicas de resistencia.

http://periodismohumano.com/sociedad/%C2%BFquienes-son-los-activistas-de-la-flotilla.html

Leer más...

sábado, 22 de mayo de 2010

El BDS, Israel y los afrikaners


Mapa de los territorios palestinos de Cisjordania como si fueran un archipiélago. El mar es Israel y Jordania. (Atlas de Le Monde Diplomatique)

Una comparación incómoda para la política, para el periodismo, para la cultura.
La analogía sudafricana y las llamadas al boicot se abren paso y convencen ya a numerosos escritores y artistas.

21.05.2010
Alberto Arce y Carlos Sardiña

En la Sudáfrica del Apartheid existía un lugar llamado Sun City, trasunto africano de Las Vegas. Una ciudad donde, teóricamente, no existía la discriminación racial. Allí actuaban a cambio de fuertes sumas de dinero reconocidos artistas de renombre internacional. Participaban así en el programa propagandístico diseñado por el gobierno sudafricano para contrarrestar la influencia de la lista de personas que se negaban a viajar al país en solidaridad con los llamamientos al boicot hechos públicos por los líderes del Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela o el arzobispo de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu.

En 1985 un grupo de músicos (entre ellos U2, Peter Gabriel, Lou Reed o Keith Richards) grabó una canción y filmó un documental titulados “Sun City, Artistas Unidos contra el Apartheid” que pasó a la historia como uno de los momentos fundamentales de la conformación de la opinión pública mundial sobre el régimen afrikaner de Pretoria. Era una campaña de boicot cultural contra el racismo.

Varias décadas más tarde y aunque se trata de uno de los temas más controvertidos, vetados y rechazados por gran parte de la prensa internacional o los líderes políticos mundiales, es cada vez más evidente que la analogía sudafricana, las comparaciones con el régimen de apartheid y los continuos llamamientos de la sociedad civil palestina a una campaña de BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) contra el estado de Israel ganan espacio en el ya de por sí complejo debate en torno a Oriente Medio. Sin ir más lejos, Elton John, uno de los artistas que nunca quiso escuchar las llamadas a boicotear la Sudáfrica racista es objeto en estos momentos de una fuerte campaña de presión internacional para que cancele su actuación prevista en Tel Aviv. Al mismo tiempo, Elvis Costello declarado que “hay veces en las que el silencio tiene más valor que el ruido” tras de suspender su gira por Israel y sumarse al boicot internacional contra el Estado judío.

¿Cómo surge La estrategia del Boicot, las Desinversiones y las Sanciones?

La Conferencia de Naciones Unidas contra el Racismo de 1973 aprobó la “Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid”. Reeditada en 1978 y 1983, dicha Convención sirvió como mecanismo para sensibilizar a la opinión pública sobre naturaleza del régimen de Apartheid sudafricano y contribuyó a construir las voluntades políticas que aislaron finalmente al régimen de Pretoria. En 2001 tras la caída del régimen de apartheid, una nueva Conferencia de Naciones Unidas contra el racismo aprobó en ese mismo país la “Declaración y Plan de Acción de Durban para la prevención de la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia”.

En dicho documento se identifica de manera explícita a la población palestina como uno de los grupos vulnerables víctimas del racismo. Desde entonces, voces tan autorizadas como la del ex-presidente norteamericano Jimmy Carter que publicó en 2006 un libro titulado “Paz, y no apartheid”, han citado la analogía entre el régimen afrikaner de Johannesburgo y el régimen de Tel Aviv. ¿El motivo? El sistema de documentos de identidad que señalan si su poseedor es judío o no, las restricciones en el acceso a las tierras que, en Israel pertenecen en un 93% al Estado y están reservadas exclusivamente a los judíos, el sistema de carreteras de uso exclusivo para colonos en Cisjordania, la ley que impide la reunificación familiar de palestinos residentes en el Estado de Israel o el Muro de separación que Israel construye de forma ilegal según la Corte Internacional de Justicia, en Territorio ocupado, alimentan una comparación que habla de la “bantustanización” de Palestina.

Se está planteando cómo transformar la analogía entre la situación de la Sudáfrica del Apartheid y la de los territorios palestinos ocupados en una campaña internacional de solidaridad basada en la igualdad de derechos civiles para todos los habitantes del territorio. Escritores israelíes como Uri Davis y Michael Warsavsky participaron el 9 de agosto de 2001 en Jerusalén en el lanzamiento del Movimiento contra el apartheid israelí en Palestina (MAIAP), considerado como primera plataforma de movilización en esta dirección.

A partir de este primer movimiento, y a lo largo de varios años, organizaciones sociales, sindicatos, partidos, intelectuales y activistas se reunieron periódicamente -siempre a tres bandas, con participantes palestinos, israelíes e internacionales- hasta publicar en 2005 la que se considera como la más representativa, unitaria e internacionalmente extendida “Llamada a una campaña global de Boicot, Desinversiones y Sanciones al estado de Israel hasta que cumpla con sus obligaciones ante el Derecho Internacional”, que recibió el apoyo de decenas de organizaciones palestinas constituidas en el Comité Nacional Palestino para la Campaña de BDS al Estado de Israel y decenas de organizaciones europeas y norteamericanas cuando se presentó públicamente por primera vez fuera de Palestina en una Conferencia Internacional celebrada en Bilbao en octubre de 2008.

Según sus propios organizadores, el BDS es una campaña que pretende “impedir o entorpecer la ocupación militar israelí de Palestina entendida como un proceso histórico y político en sus diferentes plasmaciones sobre el terreno” mientras se convierte en un instrumento de presión que pretende “obligar a ceder al Estado de Israel como sujeto con responsabilidad directa en el mantenimiento de la ocupación a través de sus relaciones y las de sus diversas instituciones con el resto de la comunidad internacional, que mantienen también una responsabilidad indirecta en la ocupación”.

La postura palestina contra la normalización de relaciones con Israel, expresada a través de la Plataforma que promueve el Boicot, es clara: “Rechazamos participar en actividades que limpien la imagen pública de Israel y rechazamos eventos conjuntos en los que no se reconozcan nuestros derechos y el derecho a resistir contra la ocupación israelí. Cualquier evento que no asuma estos principios transmite una falsa imagen de igualdad entre las partes e ignora y legitima la opresión israelí sobre los palestinos. No contribuiremos a ningún evento que menosprecie nuestros derechos o que permita presentar a Israel como algo diferente de lo que en realidad es: un Estado de Apartheid. Y rechazamos los esfuerzos que Israel y sus apologistas realizan para convencernos (…) especialmente de que el conflicto no es más que un síntoma de barreras psicológicas que pueden desaparecer a través del diálogo”.

Artistas que declinan viajar a Israel.

Siguiendo esta lógica, y probablemente influido por decisiones previas como la de Carlos Santana, Gil Scott Heron, poeta y músico norteamericano, autor de “La revolución no será televisada”, ha sido hasta el momento el penúltimo de los artistas en sumarse a dicha campaña en una lista que crece y se actualixa a diario. El pasado 23 de abril anunció sobre un escenario de Londres, que cancelaba su concierto de fin de gira en Tel Aviv “hasta que todo el mundo sea bienvenido para asistir”. El artista respondía así a una serie de cartas publicadas en diversos medios anglosajones pidiéndole que se sumase a la campaña de boicot al Estado de Israel.

Respondiendo al mismo tipo de cartas, escritas y hechas públicas por PACBI (Campaña Palestina de Boicot Académico y Cultural al Estado de Israel) en 2009, Andy Bichlbaum y Mike Bonanno, más conocidos como “The Yes Men” retiraron su película “The Yes Men fix the world”, ganadora del Festival de Sundance, del Festival de cine de Jerusalén, rechazando viajar a presentarla en Israel. En una carta explicaban los motivos que les habían llevado a tomar aquella decisión: “Pese a nuestro sentimientos, no podemos olvidarnos de nuestra tarea como activistas. En la década de los 80 tuvo lugar una convocatoria desde Sudáfrica a los artistas de todo el mundo para boicotear el régimen de Apartheid. Hoy en día hay una convocatoria clara de la sociedad civil palestina al Boicot a Israel. Nuestra posición es responder a ella como directores de cine y como activistas colaborando así en la presión al gobierno de Israel para que cumpla con el derecho internacional”.

Naomi Klein, la autora de No Logo o La doctrina del shock publicó un artículo en The Guardian explicando su modo de sumarse a la campaña de Boicot al Estado de Israel explicando los criterios con los que editaría, en adelante, sus obras en Israel: “Durante ocho años, mis libros fueron publicados en Israel por una editorial llamada Babel. Cuando publiqué La doctrina del shock quería respetar la convocatoria del boicot. Siguiendo el consejo de los activistas palestinos y de escritores como John Berger, que habían adoptado esta opción antes que yo, contacté con una pequeña editorial llamada Al Andalus, formada por activistas fuertemente involucrados en la lucha contra la ocupación desde el interior de Israel y la única editorial israelí que se dedica exclusivamente a traducir literatura árabe al hebreo, y redactamos un contrato que garantiza que todos los beneficios de mis libros permanecerán en Al Andalus. Mi objetivo es boicotear la economía israelí, no a los israelíes”.

En septiembre de 2009 un grupo de personalidades encabezado por Ken Loach, la propia Klein, Viggo Mortensen, Harry Belafonte, Jane Fonda, que se retractaría posteriormente, Danny Glover o Slavoj Zizek anunciaba su boicot al Festival Internacional de Cine de Toronto. ¿El motivo? protestar por su denominado “Foco en Tel Aviv”, un programa de diez películas sobre la capital israelí en la que no aparecía ninguna mención a los habitantes palestinos de la ciudad. Los cientos de firmantes de la “Declaración de Toronto” consideraban que no es correcto utilizar actividades culturales internacionales para “lavar la cara del régimen israelí” a través de programas de colaboración cultural con su Ministerio de Asuntos Exteriores. Sobre todo tras lo sucedido en Gaza pocos meses antes, durante la operación “Plomo Fundido” que comienza a jugar el mismo papel catalizador respecto al Boicot a Israel que la matanza de Sharpeville en Soweto jugó en el caso sudafricano, ese tipo de iniciativas son el detonante de una modificación sustancial de la percepción internacional de quien comete masacres y dificultan su justificación.

La Sudáfrica del Apartheid e Israel: parecidos razonables y amistades peligrosas

Las comparaciones entre Israel y la Sudáfrica del Apartheid son especialmente incómodas para un país que se considera a sí mismo la “única democracia de Oriente Próximo” y hace todo lo posible para que los demás países también le vean así. Sin embargo, la analogía no carece de fundamento y hay motivos de sobra para afirmar que en Israel impera efectivamente un régimen de apartheid. Como señaló recientemente la activista israelí Nurit Peled, el estado israelí “no es una democracia, es una etnocracia”.

Incluso Michael Ben Yair, ex fiscal general de Israel y ex miembro de su Corte Suprema, ha declarado: “Hemos elegido con entusiasmo convertirnos en una sociedad colonial, ignorando los tratados internacionales, expropiando tierras, transfiriendo colonos desde Israel a territorio ocupado, robando y justificando todas nuestras actividades. Al desear con pasión quedarnos con los territorios ocupados hemos desarrollado dos sistemas judiciales, uno progresista y liberal para Israel y otro cruel e injusto para el territorio ocupado. Hemos establecido de hecho un régimen de Apartheid en los Territorios ocupados.”

El arzobispo sudafricano y premio Nobel de la Paz Desmond Tutu ha declarado en numerosas ocasiones que la situación de los palestinos en los territorios ocupados por Israel es similar a la de los negros en Sudáfrica durante la época del apartheid y defiende la campaña de boicot como la mejor estrategia que la sociedad civil mundial puede adoptar para poner fin a las injusticias perpetradas por el estado de Israel. El COSATU (Congreso de Sindicatos Sudafricanos), veterana organización en la lucha contra el apartheid sudafricano, también se ha sumado a la campaña.

El concepto de apartheid no se limita exclusivamente al contexto histórico de la segregación racial vigente en Sudáfrica entre los años 1948 y 1994. Además es un crimen de lesa humanidad reconocido como tal por la “Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid” aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1973 [pdf]. También el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional aprobado en 1998 contempla el apartheid como un crimen de lesa humanidad en su artículo 7 y considera como tal los “actos inhumanos” contemplados en el propio Estatuto “cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen”.

Con esas leyes en la mano, los expertos en derecho internacional Luciana Coconi y David Bondia elaboraron el año pasado un informe [pdf] en el que concluían que “la discriminación a la que se ve sometido el pueblo de Israel constituye crimen de apartheid”. El relator especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, el jurista de origen sudafricano John Dugard, elaboró en 2007 un informe [pdf] en el que afirmaba que las “leyes y prácticas de Israel en los territorios palestinos ocupados son similares a algunos aspectos del apartheid” y “probablemente están contempladas en la Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid”.

Esa discriminación se traduce en políticas que van desde la “bantustanización” de los territorios palestinos en Cisjordania como consecuencia de la construcción de asentamientos judíos y las carreteras de circunvalación de uso exclusivo para israelíes que los comunican hasta los “asesinatos selectivos” de activistas palestinos, pasando por la restricción de movimientos o las detenciones arbitrarias que sufren los palestinos a diario. Además, los ciudadanos palestinos de Israel, que en teoría deberían disfrutar de los mismos derechos que sus conciudadanos israelíes judíos, sufren una enorme discriminación en lo que respecta al acceso a la educación, la vivienda, el mercado de trabajo o la sanidad.

Por otro lado, los vínculos entre Israel y la Sudáfrica del apartheid no se limitan a una mera analogía entre sus políticas discriminatorias. Ambos regímenes mantuvieron unas estrechas relaciones durante muchos años, después de que la mayoría de países africanos le dieran la espalda a Israel tras la guerra del Yom Kippur de 1973. Los dos estados colaboraron fundamentalmente en el ámbiro armamentístico, hasta el punto de que Israel ayudó en secreto a Sudáfrica a obtener la bomba nuclear. Las relaciones amistosas alcanzaron su apogeo en 1976, cuando el primer ministro John Vorster (un antiguo simpatizante nazi) viajó a Israel, donde el primer ministro Isaac Rabin le recibió con todos los honores y en un banquete de estado brindó “por los ideales que comparten Israel y Sudáfrica y por la esperanza de justicia y una coexistencia pacífica”. Aquel fue el año del célebre levantamiento de Soweto, que reprimieron brutalmente las fuerzas de seguridad sudafricanas y en el que se calcula que murieron unas setecientas personas.

Leer más...

viernes, 14 de mayo de 2010

Free Gaza lo intenta de nuevo: La flotilla Rachel Corrie


12-05-2010
Alberto Arce
Rebelión

Como en las grandes ocasiones, pero con una botella de aceite de oliva palestino rompiéndose contra su casco en sustitución del champagne habitual se bautizó en un puerto irlandés, el pasado 10 de mayo, el carguero "Rachel Corrie", nombrado en memoria de la activista norteamericana del International Solidarity Movement asesinada por un bulldozer israelí en la Franja de Gaza en 2003.

¿El motivo? Un persistente grupo de activistas de diversos países agrupados en torno a la organización "Free Gaza", fundada en 2006, continúa negándose a aceptar el bloqueo que Israel y Egipto mantienen desde hace cuatro años sobre esa estrecha franja de territorio. Este mes de mayo navegan, por novena vez, en dirección a Palestina a bordo de la flotilla "Rachel Corrie" cargados de pasajeros y ayuda humanitaria. Si en las anteriores ocasiones lo hicieron desde Chipre, ahora planean desde hacerlo simultáneamente desde Irlanda, Suecia y al menos otros dos países mediterráneos, Turquía y Grecia.

Los miembros de Free Gaza tratan de pasar, con esta iniciativa, de las palabras a los hechos. El pasado 30 de marzo el irlandés Derek Graham, Presidente de la organización, compró en subasta el MV Linda, un cargero letón con 2.800 toneladas de capacidad que había sido abandonado en julio de 2009 en el puerto de Dundalk, Irlanda. Su objetivo, según una de las portavoces de la organización, Qaoimhe Butterly es "cargarlo de cemento, equipamiento médico y material escolar".

La iniciativa se suma a las protestas contra el bloqueo de Gaza que han lanzado organizaciones como Amnistía Internacional que insiste en denunciar el "castigo colectivo contra la población civil" u OXFAM, que exige el inmediato levantamiento del asedio. También John Ging, Director de operaciones de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados) ha declarado en mayo que "la comunidad internacional debería concentrarse en la ayuda a la Franja de Gaza tal y como lo hace la flotilla, haciendo llegar la ayuda por mar, en vez de limitarse a publicar declaraciones escritas sobre lo que sería necesario hacer".

La campaña lanzada por Free Gaza se denomina "apadrina un saco de cemento". Cinco euros por un saco de cemento. 100 euros por 20 sacos de cemento. A través de su página web piden donaciones para que su flotilla viaje a Gaza cargada de suministros donados por la sociedad civil. Y no sólo cemento. Proponen también que los ciudadanos colaboren con la compra de bolsas de material escolar para las escuelas de Gaza.Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Junto al MV Linda, la organización de ayuda humanitaria turca IHH fletará también su propio barco, el Mavi Marmara, para sumarse a un convoy marino en el que se espera al menos la participación de estos dos cargueros y cuatro barcos de pasajeros más que la organización Free Gaza prepara estos días en diversos puertos europeos. El Presidente de IHH, Bülent Yildirim declaró en la rueda de prensa de presentación de la iniciativa, sentado junto a una máquina de diálisis "esta máquina, necesaria para personas que sufren de insuficiencia renal no está disponible en Gaza. No se permite entrar en Gaza instrumental médico básico debido al embargo, que está condenado por el derecho internacional y por la conciencia humana. Por desgracia, ha estado en vigor durante cuatro años y navegaremos en mayo para romperlo.”

El barco fletado por Turquía tiene capacidad para 1.080 pasajeros y, frente a iniciativas previas de carácter más activista -y por tanto más fácilmente desarticulables por la marina de guerra israelí- la delegación multinacional que zarpará en mayo aumenta -tanto en volumen de carga y pasajeros como en voluntad de desafío al bloqueo de Gaza- dificultando enormemente las posibilidades de las autoridades de Tel Aviv para utilizar la fuerza y detenerla.Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

No sólo Irlanda o Turquía envían sus barcos "nacionales".

Grecia o Suecia se suman también a la iniciativa aportando una larga campaña de movilización iniciada tras la operación "Plomo sólido". En el país escandinavo hace más de un año que se venden "millas naúticas" con las que sufragar una expedición que, partiendo de Goteborg, realizará escalas en diversos países Europeos. Bilbao, Barcelona o Marín verán atracar en puerto los barcos de Free Gaza. Una delegación gallega y una delegación catalana coordinada por la organización Cultura y Paz, constituyen la aportación española a este movimiento internacional.

La delegación de la ong Cultura y Paz tiene claros los motivos de su viaje. "Nuestra participación responde a un llamamiento de la sociedad civil europea a romper el cerco a Gaza. Pretendemos conocer en primera persona la situación que vive la población civil en Gaza, mostrarles nuestra solidaridad y afecto. Manuel Tapial, Coordinador de Proyectos de la organización se ratifica en su objetivo de denuncia política "con nuestra presencia queremos llamar a la comunidad internacional a imponer sanciones a Israel hasta que cumpla las resoluciones de las Naciones Unidas". Tratarán también de transmitir un mensaje de apoyo a los niños de Gaza que estudian en las escuelas de la UNRWA y viajan con cientos de ejemplares del libro en el que recogen los relatos y dibujos de estudiantes de ESO españoles respecto a la situación de los refugiados palestinos. "Al menos los niños de Gaza sabrán, cuando lean los libros que les llevamos, traducidos al árabe, que los niños de Leganés, Getafe o Vallecas conocen su situación y se solidarizan con ellos". También han creado un blog para informar de cada una de las etapas del viaje.

Breve historia del movimiento.

El 23 de agosto de 2008, el Liberty y el Dignity, dos pequeños botes que transportaban a 40 activistas de más de una decena nacionalidades, consiguieron atracar en Gaza tras dos años de preparativos más propios de una película de espías que de un movimiento de solidaridad (Pueden verse en este documental de Al Jazeera: Parte 1, parte 2, parte 3, parte 4). Después de que ningún barco extranjero lo lograra en casi cuatro décadas, quedó demostrado que un grupo activista podía introducir tanto personas como mercancías en Gaza articulando una fuerte campaña de presión y apoyo a través de los medios de comunicación. Después de cinco viajes exitosos, cuando en diciembre de 2008 Israel prohibió la presencia de informadores extranjeros en la Franja de Gaza, los barcos de Free Gaza habían conseguido introducir a un grupo de personas de diferentes nacionalidades que lograron relatarle al mundo, junto a los periodistas y paramédicos palestinos, lo que sucedió durante el desarrollo de la "Operación Fundido" que dejó más de 1400 muertos, casi 7000 heridos y más de 6000 hogares destruidos.

La periodista y bloguera canadiense Eva Bartlett, una de las fundadoras de Free Gaza, que vive entre el campo de refugiados de Jabalia y la localidad de Khan Younis desde casi dos años, transmite información muy precisa sobre todo lo relativo a la supervivencia diaria de la población a través de historias aparentemente mínimas pero de alto contenido humano. Eva nos muestra también con toda claridad la situación de los campesinos de la denominada "buffer zone", espacio muerto de unos 500 metros de ancho y kilómetros de largo desde la frontera israelí hacia en interior de Palestina, la tierra más fértil de la Franja de Gaza. Hace meses que los militares israelíes no permiten a acceder a los campesinos a sus cultivos con disparos continuos de francotiradores desde torres de vigilancia situadas en el interior de Israel, provocando no sólo decenas de muertos sino el abandono obligado de las tierras agrícolas y condenando a familias enteras a la dependencia alimentaria de la ayuda humanitaria.

Su trabajo y las situaciones sobre las que informa pueden conocerse gracias a los vídeos que cuelga periódicamente en internet junto a su compañero italiano Vittorio Arrigoni -cuyo libro sobre la guerra de 2009 "Seguimos siendo humanos" acaba de ser publicado en español por la editorial Bósforo-. Eva Bartlett documenta situaciones como la que puede verse y leerse en este post del día 22 de abril. En violación del alto el fuego y sin que ningún medio internacional lo considere una noticia relevante, tanques israelíes penetran ilegalmente en Gaza durante horas en abierta violación del alto el fuego anunciado en enero de 2009 y se pasean sobre campos de cultivo palestinos. Sólo si la milicia palestina responde al ejército israelí, el hecho adquiere relevancia y se convierte en noticia.

Ataques y dificultades.

El grupo de activistas extranjeros que pretende ingresar en barco a Gaza porta banderas de sus respectivos países y está preparando una marcha pacífica, portándolas, contra la existencia de dicha "buffer zone", lugar peligroso también para ellos y no sólo para los palestinos. El pasado sábado 24 de abril, Bianca Zammit, una activista maltesa del ISM recibió mientras ella misma lo filmaba con toda frialdad y sin llegar siquiera a caerse al suelo, un disparo limpio en el muslo, con orificio de entrada y salida, mientras participaba en una de las marchas semanales en las que los voluntarios internacionales acompañan a los palestinos para protestar contra las incursiones continuas y la prohibición de acceso a la tierra.

Después de la operación "Plomo Fundido", cuyas consecuencias - el día después- pueden comprenderse gráficamente a través de los impresionantes multimedia de fotoperiodistas como Olivier Laban Mattei o Stefania Mizara, el movimiento Free Gaza no ha conseguido llegar a puerto.

En la que ha sido hasta el momento la última misión marítima, en junio de 2009, la marina israelí asaltó el barco "Espíritu de la humanidad" a bordo del cual 24 activistas de diferentes países trataban de ingresar a la Franja, remolcándolo a la ciudad de Ashdod, para posteriormente detener y deportar a todos sus pasajeros. Un interesante vídeo de Ricenpeas nos transporta al interior del barco y nos muestra parte de aquel viaje. En otro vídeo de la organización pueden verse el momento del asalto y los argumentos legales que subyacen a la decisión de los organizadores de los barcos de no respetar las decisiones israelíes respecto a su supuesta soberanía sobre las aguas que bañan Gaza. Otras periodistas como Mónica G. prieto trataron de penetrar en Gaza durante la guerra a través de los barcos de Free Gaza en operaciones que resultaron, finalmente fallidas o que fueron directamente abordadas con violencia por la marina israelí.

También el puerto de Gaza fue bombardeado durante la guerra, dejándolo prácticamente inservible. Los trabajadores de la agencia humanitaria turca IHH, que fleta al menos uno de los cargueros, se encuentran ya en Gaza tratando de reparar uno de los diques del puerto para que recupere la capacidad de recibir barcos con ayuda. No obstante, y para comprender las dificultades y presiones a las que se enfrentan, el pasado 27 de abril, el ejército israelí detuvo mientras trataba de viajar entre Belén y Jerusalén, a Izzet Sahin, uno de sus organizadores, acusándole de pertenecer a un "movimiento ilegal".

Diferentes organizaciones, como la británica VivaPalestina han enviado convoyes de ayuda humanitaria a Gaza por vía terrestre, partiendo del Reino Unido y atravesando el norte de África hasta chocar con la policía egipcia en Al Arish, última población de la península del Sinaí antes de llegar a la frontera de Rafah, que permitiría, de estar abierta, la entrada en Gaza.

El gobierno israelí ya ha comenzado a presionar a las autoridades chipriotas para que impidan que el movimiento Free Gaza zarpe desde el puerto de Larnaca, como hizo en el pasado. Avisan, incluso, respecto a "la provocación" que según sus propias palabras "podría derivar en una confrontación violenta con la armada que terminaría en el arresto por la fuerza de todos los pasajeros" en el momento en que los barcos entren en la "zona especial de seguridad que la marina israelí ha declarado prohibida a cualquier tipo de navegación".

Tras lo sucedido en julio de 2009 los organizadores están preparados para cualquier eventualidad tal y como Huwaida Arraf, una de sus organizadoras, aseguró en la rueda de prensa de presentación del nuevo viaje "estamos haciendo lo que nuestros gobiernos deberían hacer". Sin arredrarse ante las posibilidades de que la flotilla Rachel Corrie sea detenida, los miembros de Free Gaza saben que "en esta ocasión es diferente. Israel nos ha mostrado que está dispuesto al uso de la fuerza. Por eso es importante demostrar que no nos detendremos y que no aceptamos la noción de que el ejército se saldrá con la suya".

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

El bloqueo y la reconstrucción que nunca tuvo lugar.

El pasado mes de marzo Israel autorizó la entrada de ropa y calzado en la Franja de Gaza. Por primera vez en tres años. Se trata una situación que la comunidad internacional asume con "normalidad" -recordemos, cualidad estadística y no ética o política- mientras se acepta, al mismo tiempo, que el lanzamiento de cohetes por parte de un grupo armado podría tener una relación directa con la posibilidad de sus vecinos de conseguir unos zapatos nuevos.

El concepto de "castigar a toda la clase por la broma del travieso del turno", fácil de comprender mirando a nuestra infancia, llevado a la práctica y traducido al lenguaje del Derecho Internacional Humanitario se convierte en "castigo colectivo" cuando se aplica al millón y medio de habitantes de la Franja de Gaza.

El problema no es sólo de zapatos o ropa de domingo -al fin y al cabo bienes de lujo, como Israel asegura- . Es mucho más grave. Adquiere, incluso, tintes "perversos" cuando sabemos -gracias al trabajo de ong´s como la israelí GISHA que batalla en los tribunales para reabrir el uso comercial de los pasos fronterizos de Gaza- que se confirman las peores expectativas que la población de Gaza podría tener. Dov Weisglass, asesor del entonces Primer Ministro Ehud Olmert dijo, allá por 2006 "No hay que matar a los palestinos de hambre, sólo dejarles que adelgacen". No se trataba de una frase retórica. Ni de una metáfora. Hacía referencia a un cálculo real y concreto. Acaba de saberse, través de una filtración de GISHA a la BBC que Israel estudia incluso las calorías que los habitantes de Gaza necesitan para sobrevivir.

La lista de productos que no entran en la Franja de Gaza desde el primer semestre del 2009 es imperdible por la incredulidad que genera leerla. Incluye harina, aceite de cocinar, sal, azúcar, pasta, ajo, arroz, lentejas, alubias, margarina, leche en polvo, papel de baño, pañales para bebé o pasta de dientes, entre otros productos. Desde noviembre de 2009 Israel prohibe también la entrada en Gaza de pimienta, sábanas, cerillas o velas y desde febrero de 2010, incluso de agua mineral.

El mismo mes de marzo que entraban los zapatos y la ropa, John Ging, Director de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados palestinos) declaró "No tenemos hierro ni acero. No podemos introducir ni un sólo saco de cemento, ni una sola lámina de vidrio para comenzar la reconstrucción" de las aproximadamente 11.000 casas, 105 fábricas, 20 clínicas y hospitales, 159 escuelas, parques infantiles e instituciones públicas y privadas de todo tipo que fueron destruidas o dañadas durante 21 días y 22 noches de pesadilla en enero de 2009. Alrededor de 20.000 personas viven en tiendas de campaña o bajo lonas de plástico en la Franja de Gaza desde entonces.

Gaza ya fue definida por Karen Koning Abu Zayd, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Refugiados palestinos hasta hace unos meses, en un artículo en The Guardian -no ayer, sino en enero de 2008- , como un "lugar en el umbral de convertirse en el primer territorio reducido intencionalmente a un estado de la mayor pobreza con el conocimiento, la aquiescencia e incluso los ánimos de la mayor parte de la comunidad internacional". Según Filippo Grandi, su sustituto como Alto Comisionado de la UNRWA "Para la construcción se necesita un millón de toneladas de cemento y sólo hemos recibido 25 toneladas desde 2007" demostrando que la historia del bloqueo a Gaza es anterior a la guerra de 2009 y mientras añade una explicación que lo contextualiza todo: "Hemos construido con adobe".

La UNRWA avisa constantemente respecto de las consecuencias -tanto humanitarias como de refuerzo de las posiciones extremistas- que se derivan de las lamentables condiciones de vida de la población de Gaza. Que se sumerge en un peligroso y cada vez más complejo círculo "nada virtuoso" de acción-reacción-acción. Mientras Israel presiona al gobierno de Hamas a través del cierre del fronteras para conseguir la liberación del soldado Gilad Shalit, capturado hace tres años por la milicia palestina, las organizaciones de derechos humanos denuncian que 336 menores de edad se encuentran detenidos de manera ilegal en cárceles israelíes.

Apenas 48 horas después de la entrada en vigor del alto el fuego que puso fin a la operación "Plomo fundido" se celebró una Conferencia Internacional de donantes en el balneario egipcio de Sharm El Sheikh. La comunidad internacional aprobó la donación de unos 3.500 millones de euros para la reconstrucción de Gaza en dos años. El gobierno español aportaba 180 millones de euros. La mitad de ese dinero, 90 millones, iría destinada a la Autoridad Nacional palestina con sede en Ramallah, que paga sueldos a miles de funcionarios fieles a Al Fatah en Gaza mientras les exige que no acudan a ningún puesto de trabajo, dificultando así las posibilidades de desarrollar cualquier funcionamiento normalizado de la administración de la Franja.

Por si no fuera suficientemente complicada la situación y aplicando a la perfección las palabras de la Alta Comisionada de la UNRWA el pasado mes de enero el gobierno de Canadá, uno de los 10 mayores contribuyentes a la agencia humanitaria, anunció que cesaba su colaboración con la institución "ante las sospechas de que parte de las donaciones destinadas a la Franja de Gaza podrían terminar en manos de Hamas". No sólo no se ha desembolsado lo prometido en Sharm el Sheikh sino que se han reducido las aportaciones económicas a la Franja. El motivo: Hamas figura en la lista de organizaciones terroristas de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Recordemos que independientemente de las valoraciones -legítimas, pero políticas- que puedan realizarse, Hamas es el gobierno de facto de la Franja de Gaza y gestiona la administración pública del territorio convirtiendo en imposible para el conjunto de las agencias internacionales sobre el terreno obviar su existencia. La consecuencia: el conjunto de la población continua bloqueada. La reconstrucción es inexistente. Los indicadores de vida de la población se desploman en una situación que se parece cada vez más a la del embargo que sufrió el régimen iraquí a lo largo de los años 90. Inútil como mecanismo de presión ante Saddam Hussein. De lamentables consecuencias para el conjunto de su población.
/span>

Leer más...

lunes, 28 de septiembre de 2009

El gobierno español sanciona a una Universidad israelí por violar la legalidad internacional


La medida supone la primera aplicación de sanciones contra una institución académica israelí en Europa

23-09-2009
Alberto Arce
Iecah

La "Universidad de Ariel en Samaria" ha sido expulsada de una competición universitaria a celebrar en Madrid a en aplicación de la legislación internacional que declara la ilegalidad de las colonias tras una campaña de Boicot lanzada por organizaciones palestinas.

La Universidad de Ariel en Samaria1 (nombre con el que los colonos judíos denominan a la Cisjordania ocupada por Israel) fue uno de los 21 equipos internacionales seleccionados en Abril de 2009 para participar en el Decatlón Solar Europeo de Madrid-20102, la competición de arquitectura sostenible más prestigiosa del mundo, organizada por el Ministerio de Vivienda y la Universidad Politécnica de Madrid.

Los equipos participantes, formados por arquitectos e ingenieros, han sido convocados a diseñar una casa alimentada exclusivamente a través de energía solar. Cada una de las 20 casas resultantes tiene una parcela que espera verlas convertidas en realidad en la futura "Villa Solar" que se proyecta a orillas del Río Manzanares en Madrid. Con el objetivo de facilitar el trabajo de los diversos equipos el Ministerio de Vivienda ha destinado una partida presupuestaria que otorga 100.000 a cada uno de los proyectos3. El equipo israelí aún no ha confirmado si el dinero llegó a desembolsarse, total o parcialmente, ni quiere pronunciarse sobre su expulsión.

Fue precisamente el descubrimiento de que la Universidad de una colonia israelí recibiría una subvención pública española lo que motivó que un grupo de organizaciones palestinas se pusiese en contacto con diversas organizaciones españolas así como con un grupo de profesores universitarios organizados informalmente para lanzar una campaña de protesta y Boicot con el objetivo de que el gobierno español revirtiese la decisión, tal y como finalmente ha sucedido.

La expulsión de la Universidad de Ariel del Decathlon Solar Europeo supone la primera victoria de la campaña Palestina por el Boicot, las Desinversiones y las Sanciones al Estado de Israel en su aspecto de Boicot académico. El movimiento palestino BDS, que hizo pública hace apenas una semana una carta4 dirigida a la Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor y a Javier Antolín, rector de la Universidad Politécnica de Madrid, demandándoles que cancelasen la participación de la Universidad de Ariel en el Decatlón, tuvo también el apoyo de Izquierda Unida, que presentó una pregunta Parlamentaria al respecto en el Congreso de los Diputados5.

El Gobierno español reaccionó inmediatamente ante la contradicción manifiesta que representaba no sólo invitar sino incluso subvencionar directamente a una institución de colonos, declarados "ilegales" por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas6 y calificadas como "crímenes de guerra" por su violación de la Cuarta Convención de Ginebra7 o como obstáculo para la paz en numerosas declaraciones realizadas por la Unión Europea y el gobierno español8. Fuentes fidedignas señalan que el Ministerio de Asuntos Exteriores se comunicó con el Ministerio de Vivienda para forzar la exclusión de la Universidad de Ariel de la competición.

La campaña Palestina de Boicot a Israel sigue la lógica y los aprendizajes extraídos de la campaña de Boicot contra la Sudáfrica del Apartheid que se desarrolló internacionalmente en los años 80 y 90.

Los sucesos de la últimas semanas indican que podríamos estar comenzando a ser testigos de un proceso de sanciones políticas respecto a Israel similar al que se vivió entonces. En este caso, activistas israelíes identificaron una situación de violación de la ilegalidad internacional, le transmitieron la información al conjunto de las organizaciones palestinas y estas a su vez se coordinaron con organizaciones de la sociedad civil española para realizar actividades de presión, que, en este caso, han resultado exitosas y han presionado al gobierno español que finalmente ha sancionado a la institución israelí.

Sergio Vega, Director General del Decatlón Solar y profesor de arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid comunicó al resto de participantes el pasado miércoles 17 de septiembre el motivo por el cual la parcela destinada a la construcción del proyecto israelí se encontrará vacía: "La organización Solar Decathlon Europe lamenta comunicarte la no continuidad en la participación del equipo de la Ariel University Center en la competición. Este ceso no tiene que ver con el nivel de su trabajo ni de su proyecto. El equipo de Ariel siempre ha destacado por su profesionalidad y rigor en su participación. La decisión ha sido tomada por el gobierno de España y está basada en el hecho de que dicha Universidad se encuentra situada en Cisjordania. El Gobierno de España se ve obligado a respetar los acuerdos suscritos en los ámbitos de la Unión Europea y Naciones Unidas respecto a esta zona geográfica".9

La "Universidad de Ariel en Samaria" se encuentra situada en el asentamiento de Ariel, la segunda colonia más grande tras el bloque de Jerusalén de entre los cientos de colonias ilegales, con arreglo a derecho internacional, que Israel mantiene la Cisjordania ocupada. Se encuentra situada 22 kilómetros al este de la línea verde, frontera internacional adoptada por el armisticio de 1949 entre Israel y los países árabes y nunca reconocida por el régimen de Tel Aviv. La colonia se encuentra separada de las poblaciones palestinas de la región de Salfit por el Muro, de separación según Israel, y de Apartheid, según las organizaciones palestinas que demandaban la expulsión de la Universidad de la competición española. En la región de Salfit el Muro transcurre en su integridad por el interior del territorio palestino y anexiona "de facto" el 22% por ciento de la provincia Palestina10.

No se trata de un hecho aislado.

La exclusión de la "Universidad de Ariel en Samaria" de la competición española sucede el mismo día en que la TUC, Federación de Sindicatos del Reino Unido, que celebran su Congreso anual en Liverpool ha aprobado una moción en la que insta sus 6,5 millones de afiliados a boicotear el consumo de productos israelíes, especialmente aquellos producidos en los asentamientos de Cisjordania. También COSATU, la Federación de Sindicatos de Sudáfrica y la Federación de Sindicatos de Irlanda (ICTU) han aprobado a lo largo del pasado año, y en protesta por lo sucedido en Gaza mociones similares, instando a sus afiliados a boicotear productos israelíes.

Coincide en el tiempo con las protestas organizadas ante el Festival Internacional de Cine de Toronto que un grupo de personalidades encabezado por Ken Loach, Naomi Klein, Viggo Mortensen, Harry Belafonte, Jane Fonda, Danny Glover o Slavoj Zizek ha decidido boicotear por su denominado "Foco en Tel Aviv". Los cientos de firmantes de la "Declaración de Toronto"11 consideran que no es correcto utilizar actividades culturales internacionales para "lavarle la cara al régimen israelí" especialmente al hilo de lo sucedido en Gaza durante la operación "Plomo Fundido" que comienza a jugar el mismo papel catalizador respecto al Boicot a Israel que la matanza de Sharpeville en Soweto jugó en el caso sudafricano.

Sucede también apenas una semana después de que el gobierno noruego anunciase que retira los fondos invertidos en la empresa israelí Elbit systems debido a su participación en las obras de construcción del Muro12. Según el gobierno noruego no se trata de un Boicot a Israel sino del cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia que indica que todos los países firmantes de su estatuto deben abstenerse de colaborar de ninguna manera con su construcción ni mantenimiento.

Tras la rueda de prensa de la Ministra noruega en Oslo anunciando que "desinvertía" de una empresa israelí en cumplimiento de la legalidad internacional, muchos han pensado que 16 años después de que se firmase el Acuerdo de Oslo que pretendía señalar el camino para la paz entre israelíes y palestinos y ha fracasado según todos los analistas, está teniendo lugar un cambio de paradigma en el enfoque internacional respecto a Israel. Quizás 2009 pase a la historia como el comienzo de un nuevo "Proceso de Oslo" que pasa por Toronto y Madrid y se denomina, al igual que en el caso sudafricano, "Boicot, Desinversiones y Sanciones".

Notas:

1.- http://www.ariel.ac.il/site/portals/english/

2.- http://www.sdeurope.org/

3.- http://www2.upm.es/portal/site/institucional/menuitem.fa77d63875fa4490b99bfa04dffb46a8/?vgnextoid=aabc6d6035fa0210VgnVCM10000009c7648aRCRD

4.- http://www.bdsmovement.net/?q=node/544

5.- http://noarielcollegeinmadrid2010.wordpress.com/2009/09/15/a-la-mesa-del-congreso-de-los-diputados/

6.- “Todas las medidas tomadas por Israel para cambiar el carácter físico, la composición demográfica, la estructura institucional o el status de los territorios palestinos y árabes ocupados en 1967 incluído Jerusalén no tienen validez y la política israelí de asentar partes de su población civil y nuevos inmigrantes en dichos territorios constituye un violación flagrante de la Cuarta Convención de Ginebra respecto a la protección de civiles en tiempo de guerra y constituye un serio obstáculo para la consecución de una paz justa y duradera en Oriente Medio" http://domino.un.org/UNISPAL.NSF/db942872b9eae454852560f6005a76fb/5aa254a1c8f8b1cb852560e50075d7d5 7.- Estatuto de Roma de la Convención de Ginebra. Art. 8 (2) (b) (VIII)- y como fuente de Derecho Internacional Humanitario Art. 85(4) (a) citado por el Comité Internacional de la Cruz Roja: http://www.icrc.org .

8.- Conclusiones sobre el proceso de paz de Oriente Medio adoptadas por el Consejo el 15 de Junio de 2009 (11046/09) http://www.europa-eu-un.org/articles/es/article_8923_es.htm

9.- Carta dirigida a los equipos participantes.

10.- http://www.ochaopt.org/documents/ocha_opt_barrier_report_july_2009_english_low_res.pdf . Pág. 40.

11.- http://torontodeclaration.blogspot.com/

12.- http://www.haaretz.com/hasen/spages/1112218.html

Fuente: http://www.iecah.org/ver_completo.php?id_articulo=581

Leer más...

viernes, 12 de junio de 2009

La Casa Sefarad-Israel: Indisimulada apuesta del gobierno español en defensa del Estado de Israel


Alberto Arce
Rebelión
11-06-2009

La Casa Sefarad-Israel es un consorcio administrativo creado el 18 de diciembre de 2006 mediante acuerdo entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid. Su financiación viene, en un 66%, de fondos de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores y su directora, Ana Salomón es Embajadora especial de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores.

Es decir, funcionaria que, con el rango de Embajadora ocupa un puesto de confianza política para la mejora de las relaciones entre España e Israel a través de la pervivencia de la tradición sefardí española.

La primera pregunta a plantearse es ¿Cuál es la relación directa que existe entre cientos de miles de judíos que en su día fueron expulsados del territorio sobre el cual existe nuestro Estado actual y el Estado de Israel?

Dicho vínculo, evidentemente, existe. Se llama “sionismo” y es una ideología política que se basa en el concepto de que todos los judíos del mundo, sea cual sea su origen, nacionalidad o historia personal encuentran su “hogar nacional” en el actual estado de Israel. Se vincula, a través del concepto Sefarad-Israel una realidad histórico-diaspórica-cultural, la expulsión de los sefardíes, con una plasmación política concreta fuertemente cuestionada en la actualidad, el estado de Israel como estado sionista para el pueblo judío creado a partir de la expulsión de la población originaria que vivía en el territorio de la Palestina histórica. Y digo fuertemente cuestionada en la actualidad, porque el concepto de Israel como estado para los judíos, en tanto practicantes de una religión concreta, independientemente de su origen, y portadores de más derechos que otras personas que, habiendo nacido en el territorio, son portadoras de menos derechos comienza a ser abiertamente descrito por voces cada vez más cualificadas y extendidas como un planteamiento de Estado abiertamente racista.

Cuando el gobierno español decide vincular el concepto “Israel” al concepto “Sefarad” y si, con un mínimo vistazo, nos acercamos a las actividades organizadas bajo dicha etiqueta, por un lado, y la realidad política israelí actual, por otro, podemos leer la creación y el mantenimiento de la Casa Sefarad-Israel como una apuesta abiertamente favorable desde nuestro gobierno hacia el actual gobierno del Estado de Israel y por tanto, entender que resulte pertinente abrir el debate sobre su mantenimiento.

Comencemos por referirnos a dos de las leyes recientemente aprobadas en el Estado de Israel y que hacen referencia al recuerdo del modo en que fue creado en 1948 y a la situación en la que se quedan en dicho Estado quienes no pertenecen a ese grupo de personas que profesan la religión judía y que naciendo, por ejemplo, sefardíes en Tánger en la década de los 40, como Shlomo Ben Ami, son poseedores de más derechos que los ancianos nacidos en Yaffa en 1930 y que viven ahora en una aldea sin reconocer en el desierto de Beer Sheva.

La prohibición de actividades en recuerdo de la Nakba y la “Ley de lealtad al sionismo”.

A través de una moción presentada por el diputado Alex Miller -que emigró desde Moscú a Israel en 1992, detalle de fino humor- y es miembro de Israel Nuestra Casa, el partido del actual Ministro de Asuntos Exteriores, el Comité Ministerial para la redacción de leyes aprobó el pasado 23 de mayo una ley que permite sentenciar hasta a tres años de cárcel a quienes se refieran a la creación del Estado de Israel como la “Nakba palestina”. Es decir, la población palestina del Estado de Israel -que reconoce la fecha de 15 de mayo de 1948 como el punto de inflexión que vincula a través de la independencia de Israel, la culminación del proyecto sionista de recoger a la diáspora judía en un hogar nacional- ve prohibido recordar la tragedia que dicha independencia produjo sobre su pueblo. Otorgándole, además, a dicha crítica al proyecto sionista y a la propia historia carácter de delito penado con cárcel.

Esta situación podría equipararse con la prohibición en España de recordar la tragedia de la expulsión de los judíos y su castigo con penas de hasta tres años de cárcel en el marco de la defensa de ese mismo sionismo que reconoce la vinculación existente entre Sefarad e Israel que nuestro gobierno financia.

Pero el gobierno actual del Estado de Israel no se queda ahí a la hora de tratar de enterrar el recuerdo de la historia del territorio en el que han creado su Estado. Pretende también, que la pertenencia a la ciudadanía de dicho Estado adquiera características absolutamente totalitarias. En el mismo paquete legislativo con el que pretende encarcelar a quienes reivindiquen su lectura, legítima, de la memoria histórica, presenta también la necesidad de un “juramento de lealtad ciudadana al sionismo” en el cual sería necesario que cada ciudadano del Estado de Israel jurase fidelidad al principio de que el Estado de Israel es un “Estado judío, democrático y sionista” y además cumpla con el servicio militar o su servicio sustitutorio, so pena de ver revocado su derecho de ciudadanía. ¿En que situación se queda el 20% de población perteneciente a la minoría palestina cuando existe la posibilidad cercana y real de que se le retire el derecho de ciudadanía si no se proclaman a sí mismos leales sionistas, es decir, creyentes en esa misma ideología que se reconoce como legítima vinculando Sefarad e Israel a través de financiación pública?

El papel de la Casa Sefarad-Israel en este contexto a través de una de sus actividades.

Para terminar, y con aún mayor gravedad, ya que nos atañe directamente, analicemos la próxima actividad organizada por la Casa Sefarad-Israel para comprender sus vínculos evidentes con la política actual del Estado de Israel y la dudosa pertinencia de dichas actividades sean financiadas por nuestra administración.

Los próximos 16 y 17 de junio se celebra en Madrid el “I ENCUENTRO JURÍDICO CASA SEFARAD – ISRAEL” sobre “jurisdicción universal, crímenes contra la humanidad y derecho humanitario bélico”. Se trata de un seminario, recordemos, organizado por un consorcio administrativo financiado en un 66% por nuestro gobierno y que versará específicamente sobre una cuestión, no sólo de absoluta y actual controversia, sino que también es estudio por parte de la justicia española, en medio de una fuerte polémica y con una modificación legislativa en marcha que paralizaría, entre otras, causas penales que, en virtud de la jurisdicción universal que nuestra justicia reconoce, investigan a militares y civiles israelíes por presuntos crímenes de guerra y lesa humanidad.

Mientras la justicia española actúa, bajo la amenaza de modificación de la ley que se lo permite (aprobada tanto por el PSOE como por el PP) y en respuestas a presiones públicas y directas de los líderes israelíes sobre el ejecutivo español, una institución española, con financiación pública y vínculos directos con el Estado de Israel, organiza una actividad que cuestiona una causa abierta. Pero no sólo eso, sino que anuncia la participación en dicho seminario de relevantes cargos públicos, entre otros, el Defensor del Pueblo, Enrique Mújica, Javier Gómez Bermudez, Presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, Juez de la Audiencia Nacional, Pascual Sala, Magistrado del Tribunal Constitucional, Javier Zaragoza- Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes Peces-Presidente de la Audiencia Nacional.

¿Es la Casa Sefarad-Israel un lobby –poco encubierto- financiado por al administración pública española para servir a los intereses –tanto político como judiciales- de un Estado cada vez más cuestionado por todo tipo de instituciones de derechos humanos como lo es el Estado de Israel? ¿Seguirán a este seminario sobre jurisdicción universal, en defensa de las posiciones israelíes y pagado por nuestros impuestos, seminarios similares sobre la ley de lealtad y ciudadanía o la prohibición de conmemoración de la Nakba que tengan como objetivo defender a través de las intervenciones de cargos públicos españoles políticas cada vez menos justificables como las que desarrolla el Estado de Israel?

Envía esta noticia

Leer más...