18-05-2010
Barbara Spinelli
La Repubblica
Traducido por S. Seguí
Es increíble la fuerza que tiene la estupidez, tanto en la vida de los Estados europeos como en la de la Unión. La crisis económica que comenzó en 2007 debería haberles insuflado un poco más de inteligencia, y convencerles de que los tiempos de incertidumbre habían terminado, que la política debía volver al primer plano, que había llegado, por fin, la hora de un gobierno europeo. En su lugar, se diría que la crisis no ha enseñado ninguna lección, a pesar de los grandes desembolsos con que la Unión se está cargando.
Se pagan grandes sumas de dinero y en los países se preparan planes que conllevan dolorosos sacrificios, pero, como decían en su época los escritores Lucentini y Fruttero, la estupidez prevalece, y lo que Europa sabe hacer mejor es “mantener esa helada sonrisa”. El euro vacila cada vez más, pero los dirigentes fingen alegría, pensando poder impresionar a los mercados con su buen humor. De la tormenta no hablan, así no hay que hablar de su responsabilidad; y esperan que, milagrosamente, los mercados se calmarán. Mientras tanto, pagan; y esto no es malo, pero hace falta algo más que pagar. La política, tienen la impresión de que ya la han hecho. El liderazgo, que ya lo han ejercitado con el Tratado de Lisboa y algunas cumbres entre los gobiernos más importantes. Así, siguen durmiendo al raso, básicamente satisfechos.
En estos últimos años la Constitución ha fracasado, pero el Tratado de Lisboa ha ocupado su lugar, y lo más importante está hecho. El único elemento positivo de la crisis es que los gobiernos ya no echan la culpa a los tecnócratas de Bruselas, por principio. En sus corazones saben perfectamente que si Europa se considera ya en todo el mundo como una empresa en peligro de muerte, la culpa es de los gobiernos y los políticos nacionales. El bobo a menudo se camufla con la túnica del pragmático, del moderado, de quien dice haber aprendido el arte fecundo de la desilusión, del espíritu blasé. No hay pasión que lo conmueva, no hay grandes ideas innovadoras, sólo deseo de puestos y cargos.
Gran Bretaña es maestra en este arte sólo aparente del desencanto, mezcla en realidad de ilusiones y encantamientos: ilusión de poder arreglárselas sin los demás, como país heredero de un imperio; encantamiento que oculta los hechos reales y llena el vacío con un despliegue de actividad, que no de hechos. En estos días, hay quien incluso habla de revolución en Gran Bretaña, y todo el mundo está excitado porque, por primera vez, los británicos van a tener la experiencia – oh, tan continental– de un gobierno de coalición. Pero por ahora, la experiencia es una cáscara vacía. Todo lo que los liberal-demócratas de Clegg han hecho es retroceder en su batalla europeísta, con tal de formar un gobierno joven y fotogénico, y conectar con Cameron, el anti europeísta. El colmo fue cuando, el día del acuerdo, Graham Watson, diputado liberal al Parlamento Europeo, afirmó ante la BBC: No hay problema con Europa. Y no lo hay porque, en primer lugar, Gran Bretaña no entrará en el euro; y, en segundo lugar, porque la UE ya ha hecho tantos cambios desde que se aprobó el Tratado de Lisboa que es más que legítimo ofrecerse un poco de descanso hogareño. Durante un plazo bastante largo, añadió, no se esperan otras transferencias de soberanía, ni se consideran deseables.
Así razonan los pragmáticos, o mejor diríamos los derrotistas; como si estuviesen paseando por un fresco claro del bosque, y no en medio de un fuego. Es precisamente ahora, cuando serían precisas nuevas transferencias de soberanía, a fin de que Europa sea, por fin, un sujeto político creíble (creíble frente a los mercados, Estados Unidos, China, India); es precisamente ahora cuando sus líderes afirman, como cuando se nos acercan un segundo y un tercer mendigo y les decimos: Ya hemos dado. Y sin embargo, cada día parece más evidente que la crisis que atravesamos y los sacrificios que se pedirán a los ciudadanos son tales que, sin cambios fundamentales en la Unión, hay pocas esperanzas. No lo afirman sólo los mercados, que no parecen creer en Europa, pero de los que se puede pensar que tienen el instinto de la manada y se percatan en primer lugar de lo que pasa.
Algunos políticos estadounidenses de primer nivel, entre otros Richard Haass, director del Consejo de Relaciones Exteriores y asesor de varios presidentes, o el ex gobernador de la Reserva Federal Paul Volcker, consideran a Europa y el euro como dos moribundos. El historiador Niall Ferguson, experto en la decadencia de los imperios (romano, británico, norteamericano), lo dice claramente en Newsweek: “La gran decisión que la Unión debe tomar no es salvar a Grecia. Es elegir entre convertirse en los Estados Unidos de Europa, o ser una versión moderna del Sacro Imperio Romano-Germánico, una mescolanza de geometría variable que tarde o temprano se hará pedazos”.
Económicamente, Europa está mejor que EE.UU. Pero este país no muere porque es un sistema político federal, y, por consiguiente, un objeto visible. Detrás del dólar hay un Estado que reequilibra las disparidades internas: “En EE.UU. el rescate de Michigan lo hace de forma automática Texas, a través de la redistribución de la renta y los ingresos del impuesto de sociedades.” Detrás del euro hay una armadura, y dentro de la armadura un caballero inexistente. Hay ser realmente corto de entendederas, además de infinitamente negligente, para seguir pensando, después del terrible período 2007-2009, que los mercados y la economía lo saben todo, y que son tan buenos y eficaces que pueden dictar la ley. O que la moneda única y la prosperidad del viejo continente puedan existir sin un poder político detrás que coincida con la zona euro. O que los mercados y las agencias de calificación siguen siendo infalibles, autorizados para repetir las catástrofes y las burbujas de los últimos años. A pesar de esta locura, la economía sigue siendo el ídolo ante el cual la política, vacía por dentro y sin timonel, se adapta de manera tan pragmática.
Es como si Europa no tuviera, como bagaje propio, una gran cultura hecha de escepticismo hacia los mercados y el predominio de la economía; una cultura que ha producido guerras fratricidas, pero que también ha sabido defenderse de éstas inventando la democracia, la separación de poderes, la autonomía de la política o el estado de bienestar. Una cultura que en la posguerra creó una unión de Estados conscientes de sus límites, y decididos a poner en conjunto sus viejas soberanías. Una unión que ha salvaguardado, además, el estado de bienestar que ha permitido apagar anticipadamente los extremismos que desencadenó en el siglo pasado la cuestión social. Es como si nuestra historia no hubiera tenido, contra el predominio del mercado y la economía, una larga tradición que va desde las visiones éticas y políticas de Condorcet y Adam Smith a las propuestas de Beveridge y Keynes. Desde el siglo XVIII, Europa produce ideas en este ámbito, ahora olvidadas. Condorcet, que también creía en la racionalidad de los economistas de su época, se percató ya entonces del peligro: “A los ojos de una nación codiciosa, la libertad ya sólo será la condición necesaria para la seguridad de las operaciones financieras”.
El euro ha nacido con este defecto, que es crucial. El mercado y los bancos eran todo, y el gran demiurgo tenía casa en Francfort. La política tenía por misión garantizar la libertad necesaria para la seguridad de las operaciones financieras. La armonía se impondría voluntariamente, y en el peor de los casos, no era un asunto urgente. Sin embargo, lo peor ha llegado y está ya aquí entre nosotros. Se puede fingir que no existe, y dar a la ficción el nombre de pragmatismo. Pero el pragmatismo sin una transformación de Europa no es pragmatismo, ni tampoco desencanto. Es una ideología con aspiraciones hegemónicas marcadísimas; tiene el poder de la estupidez cuando se hace perezosa, y la fuerza necesaria para bloquear las nuevas transferencias de soberanía, como en los deseos de los británicos o del Tribunal Constitucional alemán. Tiene el poder, tal vez gratificante pero enormemente inútil, del que está acostumbrado a mantener la sonrisa mientras la crisis económica se cierne sobre la sociedad y la democracia para despedazarlas.
Barbara Spinelli es una periodista italiana especializada en asuntos internacionales que escribe habitualmente en el diario La Stampa de Turín, entre otros.
martes, 18 de mayo de 2010
La helada sonrisa de una Europa sin política
martes, 26 de enero de 2010
Los países del Este, escépticos con el euro
25 de enero de 2010
Los ciudadanos de los países ex comunistas que recientemente se unieron a la Unión Europea están cada vez más dudosos sobre si adoptar con rapidez el euro, según mostró el lunes un sondeo de opinión.
El porcentaje de población de la región que pensaba que su país debería unirse a la eurozona, compuesta por 16 países, cayó al 25 por ciento en septiembre del año pasado, frente al 28 por ciento en mayo, según el Eurobarómetro.
El número de personas que pensaba que su país debería adoptar la moneda lo más tarde posible creció hasta el 33 por ciento desde el 29 por ciento, según la encuesta, realizada por la Comisión Europea. Aproximadamente el 36 por ciento dijo que su país debería pertenecer a la eurozona tras "un cierto tiempo".
"Frente a la corriente de la encuesta anterior, hay más encuestados que dudaban de un cambio inmediato", dijo.
El sondeo muestra que muchas personas coinciden con los políticos que aseguran que preservar la moneda local mejor ayuda a abordar la crisis económica.
Los defensores piensan que pertenecer al euro es un refugio seguro para la economía del país.
El sondeo se realizó en ocho países ex comunistas que se unieron a los Veintisiete en 2004 o 2007 y que no han adoptado el euro. Se trata de Bulgaria, la República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía.
viernes, 25 de diciembre de 2009
¿Qué Europa nos espera?




26-12-2009
Germán Gorraiz López
Rebelión
Aunque previamente ya había diversos indicios que mostraban síntomas de desaceleración, la cruda realidad empezó a plasmarse a partir de enero del 2008 con el inicio del hundimiento bursátil aunado con un escenario inflacionista debido a los galopantes incrementos de los precios de los carburantes y de los productos alimenticios y que finalmente terminaría por desencadenar lo que ha venido a denominarse la crisis económica del 2008, punta del iceberg de una severa crisis económica global que terminará de dibujarse en el horizonte del 2.012, dibujándose un escenario a cinco años en el que se podría regresar al proteccionismo económico y posterior desmembración de la actual Unión Europea.
ORIGEN DE LA CRISIS:
Factores exógenos: La política suicida de las principales entidades bancarias mundiales en la concesión de créditos e hipotecas de alto riesgo aparece como detonante de la crisis de las subprime de EEUU, seguida de la aparición de los activos tóxicos, un goteo incesante de insolvencias bancarias, una severa contracción de los préstamos bancarios y una alarmante falta de liquidez monetaria y de confianza en las instituciones financieras.Todo ello ha originado la desestabilización económica global y la entrada en recesión de las principales potencias económicas mundiales, dibujándose un escenario a cinco años en el que se podría regresar al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial y posterior finiquito a la globalización económica.
Factores endógenos: Estallido de la burbuja inmobiliaria que ha provocado el hundimiento del castillo de naipes económicos de los países PIGS ( despectiva abreviatura anglosajona que englobaría a España, Portugal, Italia y Grecia) y por contagio a los países CHIPS ( Chipre, Irlanda y Polonia).La economía de dichos países se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea” cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, el turismo y el consumo interno y que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008).
Severo retroceso de las exportaciones debido la contracción del consumo interno de la UE por la recesión económica, ( los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la UE alcanzan el 60% del volumen total de su comercio ) y a un euro artificialmente revalorizado que encarece los productos europeos y reduce su competitividad frente a los países del resto del mundo, con especial incidencia en países tradicionalmente exportadores como Alemania, Francia, Holanda , Eslovaquia y Finlandia, por lo que junto con los países nórdicos podría abandonar las estructuras de la Unión Europea y proceder a la constitución de una Federación Escandinava (integrada por Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia), quedando una vez más los países bálticos (Letonia, Estonia y Lituania) abandonados a su suerte y siendo finalmente fagocitados por el vecino ruso.
Mención especial merece el caso del Reino Unido en el que convergen una mayor exposición a los activos tóxicos (hipotecas subprime), a los activos inmobiliarios y una libra revalorizada que ha estancado sus exportaciones, por lo que se verá obligado a realizar sucesivas bajadas de tipos de interés, implementar medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria, depreciar repetidamente su moneda para estimular sus exportaciones y a aplicar medidas proteccionistas y no sería descartable que en las elecciones previstas para antes de Junio del 2010 los conservadores pudieran retornar al poder liderados por David Cameron y fieles a su política euroescéptica (nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en decadencia en el que la soberanía británica estaría supetidada a los mandatos de Bruselas), abandonar la UE y pilotar finalmente la nave capitana de una revitalizada Commonwealth.
Por último,el resto de países no integrados en dicha órbita (países del centro y este de Europa, integrantes de la llamada Europa emergente, incluida Turquía), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas , reducir masivamente su crecimiento (con estimaciones de decrecimiento del 2,5 % del PIB para el 2009 ) , a aumentar espectacularmente su Deudas externa y sufrir alarmantes problemas de liquidez (con agujeros financieros estimados en 90.000 millones de euros para el 2009 y 50.000 millones para el 2010) dinero que en teoría provendría del FMI, de la UE y de los Gobiernos locales y deberán retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa y deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético y la desestabilización de gobiernos vecinos "non gratos" irá fagocitando a la mayoría de estos países abandonados a su suerte por la Unión Europea en aras de asegurarse el abastecimiento energético de gas y petróleo rusos.
PREVISIBLE EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA EUROPEA:
Agudización de la inestabilidad del sistema financiero: La anunciada bajada de tipos de interés del BCE hasta el 1% aliviará los problemas de liquidez de las entidades financieras, pero no impedirán que los bancos se sigan descapitalizando y necesiten más inyecciones de capital público debido a la existencia de emisiones que ha usado el sector inmobiliario de los países PIGS para financiarse (cédulas hipotecarias) y de activos tóxicos procedentes de las hipotecas subprime que deberán ser comprados por los bancos malos o continuar con el goteo de nacionalizaciones bancarias, suponiendo en ambos casos una pérdida de la libre competitividad.
Ello unido a la sustitución de la tradicional doctrina económica del equilibrio presupuestario de los Estados por la del déficit endémico (práctica que por mimetismo adoptarán los Gobiernos regionales y federales) contribuirá a que la prima de riesgo aumente y el crédito siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales y junto con la entrada en deflación de varios países y al hecho de que los diferenciales de rentabilidad entre las emisiones de deuda pública dentro de la eurozona han aumentado en los últimos meses, (lo que conlleva un encarecimiento y mayores dificultades para obtener financiación exterior), podría agudizar el riesgo evidente de estancamiento de la crisis económica en la UE y la aplicación de políticas de racionalización de servicios y optimización de resultados acelerará las previsibles fusiones de las cajas y bancos regionales más expuestos a los activos inmobiliarios, no siendo descartable a más largo plazo las fusiones eurobancarias que reducirían racionalmente el atomizado espectro financiero europeo.
Incrementos de la tasa de paro hasta niveles desconocidos desde la época de la II Guerra mundial , estimándose que la tasa de paro en la eurozona pasaría del 7,5% de 2008 al 10,1% en 2009 y alcanzaría el 11,7% en 2010 , con picos que rozarían el 12% en el horizonte del 2011) provocados por los siguientes factores:
Hundimiento de los Valores Bursátiles lo que aunado con la huida de los inversores y el elevado endeudamiento de las empresas terminará por provocar la inevitable inanición financiera de las mismas, el consecuente efecto dominó en la declaración de EREs y la posterior reestructuración de sectores básicos de la economía europea como Automoción; Financiero, Aerolíneas, Inmobiliario, Construcción, Astilleros, Siderometalúrgico, Aseguradoras y Sectores ligados al Turismo y la severa contracción del consumo interno podría originar la progresiva desaparición del pequeño comercio y la extinción de incontables medios de comunicación impresa y audiovisual por los drásticos recortes de inversión publicitaria y asimismo, podríamos asistir en varios países a escenarios de deflación (tasas de crecimiento negativas de los precios de la economía en su conjunto que se prolonguen como mínimo dos trimestres) ,coadyuvados por el hundimiento de los precios del petróleo y de los alimentos básicos, con un IPC subyacente( el que excluye alimentación y energía) cercano al 0% en el 2009.
Severo estancamiento del mercado inmobiliario en los países PIGS , CHIPS, Reino Unido y Países Bálticos ( la concesión de créditos hipotecarios ha caído un 40% en el 2008 y las ventas de viviendas de segunda mano un 45%, esperándose una caída de la construcción del 5 % y del 52 % en la construcción de nuevas viviendas para el 2009), lo que provocará la aparición de un stock de 3 millones de viviendas que no encontrarán comprador hasta el 2012 . Las entidades bancarias intentarán mediante subastas , la creación de sociedades de gestión de activos inmobiliarios y la aplicación de medidas agresivas, dar salida a los pisos embargados que acumularán en sus carteras (considerados bienes ilíquidos), lo que originará drásticas caídas de los precios de los inmuebles que rondarán el 60% respecto al 2007 ( precios artificialmente revalorizados debido a la especulación inmobiliaria de la última década.)
Reforma del Mercado Laboral: A instancias de la Confederación Patronal Europea (CPE ) y con la oposición de La Confederación Europea de Sindicatos (CES) , el Parlamento Europeo accederá a la Reforma del mercado laboral, que implicará la progresiva implantación del despido libre sin indemnización; la instauración de la jornada laboral mínima de 45 horas semanales y el retraso de la jubilación a los 65 años unido a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores debido a los exiguos incrementos salariales, congelación o dramática reducción de los mismos.
Todo ello conllevará la radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase, la ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de conflictividad laboral y la aparición mediática de los grupos antiglobalización que utilizando tácticas de guerrilla urbana pondrán en jaque a las fuerzas de seguridad.
Implantación de medidas proteccionistas bajo el eufemismo de “Fomento del Consumo de Productos nacionales”,en forma de ayudas para evitar la deslocalización de empresas; Subvenciones a la industria agroalimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados.
También se contempla el Plan de Renovación del Obsoleto Parque automovilístico, mediante el Desarrollo de Vehículos respetuosos con el medio ambiente y una ayuda económica para incentivar la sustitución de vehículos de más de diez años (36 % de la flota actual) por nuevos utilitarios respetuosos con el medio ambiente englobados bajo la etiqueta ECO, lo que supondría un ahorro anual de 50 millones de megatoneladas de CO2 aunado con la elevación de los Parámetros de calidad exigidos a los productos manufacturados del exterior e imposición de aranceles a los países no respetuosos con el Medio Ambiente como forma encubierta de proteccionismo frente a la invasión de productos de países emergentes, medidas que sin embargo no podrán impedir la desertización industrial en los sectores del calzado y marroquinería, textil, equipamiento deportivo, electrodomésticos de baja y media gama e industria auxiliar del automóvil.
La agudización de la crisis económica podría acelerar la entrada en vigor a finales del 2010 de la" Directiva de Retorno", eufemismo bajo el que se esconde un severo recorte de los derechos humanos de los inmigrantes y bautizada por Evo Morales como "La Directiva de la Vergüenza " y sus efectos serán dramáticos, pues se calcula que que en los veintisiete países de la Unión Europea viven entre 4 y 8 millones de inmigrantes indocumentados, (de los que casi tres millones serían de países andinos pobres o golpeados por conflictos como Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia y Paraguay ) y la aplicación de la expulsión masiva originaría serios problemas de viabilidad económica, (sobre todo en Ecuador y Bolivia cuyas remesas de inmigrantes supusieron en el 2007 el 10% del PIB) y cuyo retorno anticipado podría suponer una debacle económica y social para dichos países, obligando a amplias capas de la población a vivir en umbrales de pobreza.
Eso, aunado con la agudización de los sentimientos xenófobos de la población europea agravado por el recorte de la oferta laboral y consecuente feroz competencia por los puestos de trabajo, la proliferación de insalubres poblados ilegales y la conversión de numerosos barrios periféricos en auténticos guetos de inmigrantes.
Continuación de la Crisis económica hasta el segundo semestre del 2.011:
Tras la entrada en Recesión económica en el 2008 de la mayoría de los países tanto de la zona del euro como la UE , asistiríamos a escenarios de crecimientos negativos del PIB hasta el segundo semestre del 2.011 (con estimaciones de crecimientos negativos para la zona euro del -3,2% en 2009 y del -0,1% en 2010) y una situación similar para el del Reino Unido (con contracción del -3,8% para este año y de un -0,2% para 2010.)y al Aumento incontrolado del Déficit Público (Irlanda y España registrarán las mayores tasas de déficit público de la zona euro a lo largo de 2009, con el 11% y el 6,2%, respectivamente, cifras muy superiores a la media de la eurozona (4%) y muy lejos del 3% permitido por el BCE.) y de la Deuda Externa y como consecuencia del seguro descenso de los ingresos de los Estados y del bestial incremento de las prestaciones de Desempleo, asistiríamos a una drástica reducción de los subsidios sociales que afectaría a la duración y cuantía de las prestaciones de desempleo, a las pensiones de jubilación y viudedad y a la sanidad pública gratuita y universal, no siendo descartable en varios países la aparición de agujeros financieros (véase Grecia) y la utilización de la hucha de las pensiones para poder sufragar las necesidades de los Estado en el horizonte del 2.012 (España).
Finalmente, podríamos asistir en el horizonte del 2014 al nacimiento del eje Franco-Alemán que conjugando los acuerdos preferenciales energéticos con Rusia con la revitalización de la energía nuclear y el extraordinario desarrollo de las energías renovables, serán el referente político-económico europeo de la próxima década y al inicio de la desmembración de la actual Unión Europea y su sustitución por una constelación de países satélites dentro de la órbita de la alianza franco-germana( la llamada Europa de los Doce), debido a las exigencias del BCE de cumplir con el límite marcado para el déficit público del 3% para el 2014, empresa harto complicada para países como Portugal, Italia, Grecia, España e Irlanda con tasas muy superiores a la media de la eurozona (4%) y que superan con holgura el primitivo listón fijado por el BCE, (3%), estando Irlanda en la situación más delicada al tener la mayor tasa de déficit público de la zona euro a lo largo de 2009, (el 11%) por lo que no sería descartable la salida de dichos países de la eurozona en el 2014
jueves, 17 de diciembre de 2009
El euro se tambalea: La UE teme un derrumbe de sus economías más débiles
17-12-2009
IAR Noticias
El euro pierde posición frente al dólar y se tambalea a medida que la preocupación por la deuda regional crece y se propaga por toda la eurozona desde Grecia, donde las promesas de austeridad y rigor fiscal no lograron calmar los temores de los especuladores a una insolvencia de pago generalizada y a un derrumbe en cadena de las economías más débiles encabezadas por España. En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación fiscal) hace temer un rebrote de la crisis financiera, no ya a nivel de los bancos y entidades privadas, sino a nivel de los propios Estados de la Unión Europea.
El euro cayó durante un momento el martes a US$1,4505, su nivel más bajo desde principios de octubre, reflejando los temores de que la recuperación económica del bloque podría descarrilarse, señala este miércoles The Wall Street Journal.
El euro, que hasta hace apenas unas semanas mantuvo una escalada y desplazó al dólar, bajó en los último 15 días y podría seguir cayendo con más fuerza ante la huída masiva de los especuladores hacia la compra de activos más "seguros" en moneda estadounidense.
Los gobiernos centrales de la UE salieron hace un año al rescate de sus bancos con masivas inyecciones de fondos públicos (provenientes de los impuestos pagados por toda la población europea) que dispararon los déficits públicos y las deudas. Ahora, presionados por los rumores de falta de respaldo, los especuladores financieros en alta escala temen que algunos Estados de la UE no pueda hacer frente a sus compromisos de pago.
La incertidumbre que los analistas y las propias autoridades oficiales siembran sobre la "recuperación económica", los bajos niveles de crecimiento que exhiben algunas economías, la no reactivación del empleo y del consumo (los pilares básicos de la economía real), impulsan la caída del euro y tornan cada vez más difícil la colocación de deuda en los mercados financieros.
Para los países europeos, castigados por la deuda, resulta cada vez más difícil colocarla por la falta de confianza existente en su capacidad de pago. En cambio, EEUU colocó US$ 29.000 millones en bonos a 28 días a tasa de interés 0.
Los déficits presupuestarios (consecuencia de la desaceleración económica y baja de la recaudación) que se ensañan con las economías más débiles como Grecia, Irlanda, Portugal y España han obligado a los países más fuertes, liderados por Alemania, a pensar sobre un posible rescate de Grecia, si resulta necesario para apuntalar a otros miembros de la zona euro.
La actual calificación de la deuda griega hace que el gobierno encuentre serias dificultades para refinanciar los pagos a punto de vencer. El déficit público griego está en el 12%, su deuda pública es ya del 125% de su PBI -300.000 millones de euros, la mayor de la UE- y la bolsa de Atenas perdió esta semana un 13,5%.
Grecia es sólo "la punta del iceberg" de los miembros de la zona euro con grandes problemas fiscales, señaló Norbert Barthle, vocero de presupuesto de la gobernante Unión Demócrata Cristiana de la canciller alemana Ángela Merkel.
Déficits en ascenso como el de Grecia ponen a prueba la credibilidad del pacto de estabilidad de la zona euro, bajo el cual los gobiernos prometen no gastar de forma desmedida y cuentan con que los otros miembros del bloque monetario de 16 miembros los rescatarán.
"Grecia es vista en el mercado como un ejemplo de lo que podría pasarles a otros países en la zona euro", afirma Diego Iscaro, economista de IHS Global Insight en Londres. "Europa tiene muchos tratados pero no tiene un mecanismo claro sobre cómo manejar estos casos", agrega.
La nacionalización de un banco austríaco el lunes, junto con rumores de "insolvencia" en otro prestamista de ese país expuesto a Europa del Este, donde la crisis tuvo un fuerte impacto, también alteró los mercados.
Por su parte, el banco de inversión suizo UBS escenificó el miércoles un panorama muy sombrío para la economía española en los próximos años con un elevado nivel de desempleo, crecimiento limitado y rebajas en la calificación de la deuda de las principales agencias de medición.
En una conferencia de prensa, el director de estrategia para España de la entidad suiza, Roberto Ruiz, afirmó que esperan una caída del 0,8 por ciento en el Producto Interior Bruto español en 2010.
"El desempleo y la crisis inmobiliaria lastran la recuperación, que será débil y frágil (...) Tras contraerse un 3,7 por ciento en 2009, el PIB medio todavía podría registrar una caída en 2010", señaló UBS en su informe.
La economía española, que para los expertos del banco ha reducido su potencial de crecimiento en dos puntos porcentuales hasta el 2,2 por ciento, va a producir un elevado nivel de desempleo, que se situará en los 4,8 millones en 2010 con una tasa de desocupación del 20 por ciento.
Según datos oficiales difundidos el martes, los costos laborales de la zona euro crecieron en el tercer trimestre apoyados en unos mayores salarios en industria, aunque la expansión general se ralentizó (desaceleró) respecto a los tres meses anteriores, según datos difundidos el martes.
Los costos laborales totales por hora en el área de los 16 países del euro subieron un 3,2 por ciento interanual en el trimestre entre julio y septiembre tras una revisión al alza a una subida del 4,3 por ciento en los tres meses anteriores, según informó la oficina de estadísticas europea.
Los salarios subieron un 3,1 por ciento, una desaceleración notable frente al aumento del 4,2 por ciento del trimestre anterior.
Los mayores aumentos en los costos laborales se registraron en Finlandia y Alemania -6,2 y 4,8 por ciento, respectivamente- seguidos de España y Portugal con un 4,7 por ciento en ambos.
En este escenario, que tira abajo la euforia oficial sobre la "recuperación", el Banco Central Europeo (BCE) prevé que la economía de la zona euro experimente un crecimiento "moderado" en 2010, y advierte de que esas perspectivas están sujetas a un elevado grado de incertidumbre. Además subraya que algunos de los factores que contribuyen a la recuperación moderada en algunos países son de naturaleza "temporal".
El boletín de diciembre de la institución emisora de la eurozona recoge las expectativas del Consejo de Gobierno del BCE, que en su reunión del pasado 3 de diciembre mantuvo estables los tipos de interés en el 1%, respecto a un "crecimiento moderado en 2010", aunque señala que el ritmo de la recuperación probablemente será "irregular".
"En este momento, la zona del euro está beneficiándose del ciclo de existencias y de la recuperación de las exportaciones, así como de las importantes medidas de estímulo macroeconómico que se están aplicando y de las adoptadas para normalizar el funcionamiento del sistema financiero", afirma el BCE en su boletín.
No obstante, la entidad advierte que "algunos de los factores de estímulo son de naturaleza temporal y es probable que la actividad se vea afectada durante algún tiempo por el proceso de ajuste de los balances que está teniendo lugar en los sectores financiero y no financiero, tanto dentro como fuera de la zona del euro.
Mientras tanto, nuevas señales de crisis en el sector bancario de Europa causaron preocupación sobre la periferia de la zona euro.
Viena reaccionó para calmar temores sobre su sistema bancario el martes cuando el banco central austriaco negó informes de prensa locales de que un gran prestamista cooperativo, Österreichische Volksbanken AG, estaba en una lista de alerta de bancos en problemas.
El informe, publicado en el diario Die Presse, fue suficiente para afectar las acciones de los bancos austriacos y poner más presión sobre el euro, un día después de que Austria sorprendiera a los mercados al nacionalizar un prestamista regional clave, Hypo Group Alpe Adria.
En este escenario, las potencias centrales de la Unión Europea, los mercados financieros y las agencias de calificación de crédito están ejerciendo presión sobre Grecia para que ponga en marcha sus promesas con un plan de acción concreto antes de enero.
El ministro de Finanzas griego, George Papaconstantinou, visitó Berlín y París el martes, escalas de una gira que busca tranquilizar a los gobiernos de la UE en Londres y Fráncfort.
Ángela Merkel, canciller de Alemania (una de las economías europeas que crece débilmente junto a la de Francia), antes de volar a Bruselas para la cumbre europea, pidió que la UE esté preparada para rescatar a cualquier miembro de la zona euro por la "responsabilidad común" en la eurozona y exigió a Grecia que controle su deriva económica, echando más leña al fuego del clima económico griego.
Horas después, su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, fue más claro: Grecia deberá arreglar sus problemas "sola" y la ayuda europea serán "consejos".
Funcionarios de la Unión Europea han advertido , tanto pública como privadamente, que es probable que Grecia no necesite un rescate, siempre y cuando cumpla sus promesas. Pero si los mercados se niegan a financiar el déficit del país en algún momento, tendría que acudir a un préstamo de los países de la UE, el FMI o una combinación de los dos.
En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación fiscal) hace temer un rebrote de la crisis financiera, no ya a nivel de los bancos y entidades privadas, sino a nivel de los propios Estados de la Unión Europea.
http://www.iarnoticias.com/2009/secciones/europa/0018_euro_tambalea_16dic09.html