1. Las consecuencias de la invasión de Irak. El aumento de cánceres y malformaciones por contaminación radiactiva nos afecta a todos, aunque prefieras olvidarte. Alfredo Embid.
2. Irak emprenderá acción legal contra los anglosajones por polución radioactiva. Red Voltaire.
3. La ocupación de EEUU causa la muerte de más de un millón de iraquíes.
Michael Schwartz*, Joshua Holland*, Dahr Jamail*, Luke Baker, Maki al-Nazzal.
En los últimos meses se han seguido publicando informes sobre el aumento de cánceres y de malformaciones en la población iraquí tras la segunda invasión. Algo que ya documentamos tras la Guerra del Golfo en un trabajo originalmente publicado en la Revista de Medicina Holística nº 69, actualmente a disposición pública en la web 1. Este trabajo recogía una síntesis de algunos estudios científicos presentados en los Simposium sobre los efectos del mal llamado "Uranio empobrecido" realizados en Bagdad, celebrados en diciembre de 1998 y en marzo del 2002, además de otros recientes estudios del Instituto Nacional de Estadística de Iraq y de informes de investigadores de la ONU.
Se registró otro incremento como ya informamos, tras la segunda invasión 2.
Hay estudios sospechosos, como el de los casos de leucemia en niños de cero a 14 años, en la unidad de oncología pediátrica del Ibn Ghazwan.
Un trabajo de la Universidad de Washington (EEUU) y del Hospital Infantil y de Mujeres Al- Basrah (Basora) Ibn Ghazwan, dirigido por Amy Hagopian, y publicado en el 'American Journal of Public Health', reconoce que los casos de leucemia infantil se han duplicado en 15 años.
Ya habia un aumento importante de las leucemias y de todas las enfermedades malignas en niños desde 1991 (guerra del golfo). Es decir desde hace 19 años. El siguiente cuadro que he elaborado a partir de varis fuentes citadas en la referencias 1 y 8 muestra el aumento antes de la segunda guerra contra Iraq.
CUADRO DE AUMENTOS E INCIDENCIA DE ENFERMEDADES MALIGNAS Y LEUCEMIAS EN IRAQ 1990 – 2002. Alfredo Embid.
Año
Leucemias en niños aumento en % (1)
TEM Todas las enfermedades Malignas en niños
aumento en % (1)
TEM Tasa
por
100000 (1)
TEM Tasa
por
100000 (2)
TEM Tasa
por
100000
(3)
1990
3.98
3.98
3.98
1991 guerra
1995
7.8
1997
60%
120 %
7.22
1999
100%
242 %
10.1
10.7
2000
13
2002
18.5
1. Alim Yacoub y col 1998 y 1999. citados en referencia 1
2. Alim Yacoub y col 2002. citado en referencia 1
3. Jenan Hassan 2002 citado en referencia. 8 (bol 43)
Como contraste las leucemias infantiles son en Europa 4 /por 100.000 y en USA 5 /por 100.000
Solo se puede tomar como referencia 1990, antes de la primera guerra radiactiva contra Iraq (20 años). Ya en el 2002 es decir antes de la segunda guerra radiactiva contra Iraq, la tasa de enfermedades malignas (incluyendo la leucemia) en niños se habia multiplicado, no por dos como afirma el presente estudio, si no por 7 en relacion con las cifras de antes de la guerra.
El trabajo de la Universidad de Washington (EEUU) atribuye el aumento a "los incendios de los pozos petrolíferos, las armas químicas, las municiones de uranio empobrecido, al benceno, a la contaminación del aire y del agua". Los autores se plantean otros estudios sobre la causa de este aumento de la leucemia "con el fin de tener una oportunidad para prevenirla, especialmente en aquéllos en los que se sospecha un alto riesgo de padecerla" 3.
Otra tomadura de pelo.
Ban Zuhair Hassan. Antes y después, 3 años. Neuroblastoma.
El Dr. Ahmad Hardan, que fue asesor científico especial de la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Ministerio de Sanidad iraquí, afirma que hay pruebas científicas que vinculan el uranio empobrecido con el cáncer y defectos de nacimiento.
"Los niños con anomalías congénitas son sometidos a un cariotipo y estudios cromosómicos. Estos estudios internacionales han producido pruebas que demuestran que el uranio empobrecido tiene consecuencias desastrosas”. 4
Abdulhaq Al-Ani, autor de "Uranio en Iraq" sostiene que el período de incubación de uranio empobrecido es de cinco a seis años, que es coherente con el alza en las tasas de cáncer en 1996-1997 y 2008-2009. 5
Jawad al Ali
Según el Dr. Jawad al Ali, director del Centro Oncológico de Basora, se diagnosticaron 1.885 casos de cáncer en 2005. El número aumentó a 2.302 en 2006 y a 3.071 en 2007 6.
Nótese que la cifra de 2005 ya era muy alta con relación a las cifras de los años precedentes a la guerra del Golfo de 1991 como ya hemos documentado en anteriores trabajos.
Además puntualiza que: "hemos visto nuevos tipos de cáncer que no se registraron antes de la guerra en Iraq en 2003” 7. Algo que recuerdo ya dijo en su conferencia de Hamburgo dando ejemplos de ello 8.
Niña iraquí. Basora.
Hace algunos meses informamos del aumento de la incidencia de malformaciones en Faluya (Iraq) 9 y en Gaza 1.
Malformación del canal neural.
En el hospital principal de Faluya según un especialista en pediatría, los defectos del tubo neural tienen una tasa de 14 por cada 1.000 nacimientos 11. Como contraste en Gran Bretaña, la incidencia de esta malformación es menor del 1/ por cada 1.000 nacimientos.
La tasa de cáncer en la provincia de Babil, al sur de Bagdad ha aumentado de 500 casos diagnosticados en 2004 a 9.082 en 2009 12.
Está disponible una presentación sobre las malformaciones aparecidas en Iraq y Afganistán con 230 diapositivas:
Ver presentación "Malformaciones en Irak Afganistán"
Ver presentación "Enfermedades malignas, canceres en Irak" con 202 diapositivas:
Juicio contra los invasores
Anteriormente ya se ha condenado a Estados Unidos y Gran Bretaña por el uso de armamento radiactivo. Ver los enlaces en las referencias siguientes 13 14 15 16 17 18. Pero la novedad ahora es que es el propio gobierno iraquí el que se plantea demandarlos como puedes ver en el artículo siguiente.
Hace unos meses recibí en Madrid la visita de un juez iraquí muy preocupado por el aumento del aumento de cánceres y malformaciones de nacimiento en Iraq. Tuvimos una larga entrevista y cenamos juntos. Le facilite los trabajos y presentaciones que habíamos hecho al respecto desde hace 10 años. Al final de nuestro encuentro me aseguró que a su vuelta haría algo al respecto. Recientemente el Ministerio de Ciencia y Medio Ambiente iraquí y el de Derechos Humanos por fin han anunciado su intención de iniciar acciones legales contra Estados Unidos y Gran Bretaña por el uso de munición de uranio empobrecido en Iraq.
Probablemente el resultado de estas acciones sea análogo al de las demandas vietnamitas por la utilización del agente naranja. Los veteranos del ejército norteamericano fueron miserablemente indemnizados tras años de lucha y los vietnamitas siguen esperándolas. Los tribunales de EEUU archivaron la demanda presentada por el gobierno de Vietnam contra las compañías multinacionales que lo producían.
En este caso ni siquiera los propios veteranos contaminados por la munición radiactiva. han conseguido nada con excepción de algunos casos individuales en Gran Bretaña 19 20.
Es comprensible porque el caso es mucho más grave.
El aumento de cánceres y malformaciones por contaminación radiactiva nos afecta a todos, aunque prefieras olvidarte
Aunque desgraciadamente sigue empleándose el término de uranio empobrecido (para sugerir que es poco dañino) está demostrado científicamente que las municiones contenían otros elementos mucho más peligrosos. Por ejemplo:
El uranio 235 encontrado en Líbano 21 y Gaza 22.
Elementos radiactivos no naturales como el uranio 236 en Iraq, Afganistán, y en veteranos USA como ha demostrado el Uranium Medical Research Center, UMRC, dirigido por el coronel médico A. Durakovick. (Ver sus trabajos que hemos publicado al final de este artículo**). E incluso plutonio encontrado en Yugoslavia 23.
La contaminación radiactiva prácticamente no desaparece nunca. Recuerda que el U238, componente principal del mal llamado uranio empobrecido, tiene una vida media radiactiva de 4.500 millones de años, al cabo de los cuales solo habrá perdido la mitad de su radiactividad.
Dado el tamaño de las partículas radiactivas, del orden de la milésima de milímetro e inferior, estas se difunden por el aire indefinidamente.
De esta forma queda probado científicamente que no solo han contaminado Iraq, sino todo el planeta. Por ejemplo las partículas generadas por el bombardeo de Bagdad tardaron poco más de una semana en llegar a Europa y ser detectadas por los medidores de Halliburton del gobierno británico.
* Boletín106: ¿El uso de armas de Uranio en la Segunda Guerra del Golfo provocó la contaminación de Europa? Pruebas de las medidas efectuadas por el Weapons Establishment, Aldermaston, Berkshire, Reino Unido. Chris Busby. Saoirse Morgan.
http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol106.htm
Respecto al segundo artículo que sigue hemos tratado el tema de las muertes iraquíes minimizadas cuando salió el artículo del Lancet.
* Boletín150: Censura de las cifras de muertos a consecuencia de la invasión de Irak, del aumento de cánceres y malformaciones por las armas radiactivas. Balance de la situación sanitaria en Irak. Alfredo Embid.
* Boletín151: Polémica sobre el número de muertos iraquíes desde la invasión. Los nuevos datos los elevan a un millón. Alfredo Embid.
* Boletín153: Más cosas que se nos ocultan sobre la guerra de Iraq: Mientras más de la mitad de los niños iraquíes sufren desnutrición, el presidente del país viaja a Estados Unidos para perder peso. No existe ningún lugar seguro para los ocupantes ni sus colaboradores: La resistencia ataca incluso los enclaves más fortificados: principales bases de municiones y la zona verde. La teoría oficial de que la violencia es debida al terrorismo, o a una guerra civil religiosa no se sostiene. Las cifras de militares muertos del Pentágono son un fraude. Los costes de la guerra minimizados. Ocultación del coste principal: la contaminación radiactiva. Alfredo Embid.
* Y respecto al Proyecto Censurado puedes ver una presentación del mismo en varios boletines anteriores. Por ejemplo en el Boletín263. Presentación y resumen de las noticias más censuradas 2008/2009 y un ejemplo nuclear. - Noticias tabú para los grandes medios. Peter Phillips Director de Proyecto Censurado.
Pero la importancia de los muertos es mínima en comparación con la importancia de haber alterado el patrimonio genético de los iraquíes y el de toda la humanidad con las nuevas armas radiactivas.
Foto: Despliegue de un proyectil con cabeza de uranio en vuelo.
El aumento de cánceres y enfermedades de la civilización debido a la contaminación radiactiva acumulada desde 1945 nos afecta a todos. Deteriora nuestro bien más precioso: el capital genético de la especie, nuestra herencia. Por eso se oculta.
Si esta información llega al público en general no es muy aventurado suponer que su apoyo a las guerras radiactivas se reduciría a 0 y que los gobiernos que las han promovido serían juzgados y condenados por crímenes contra el patrimonio genético de la humanidad.
Referencias:
1 Aumento de cánceres, malformaciones, aberraciones cromosómicas y otras enfermedades en Irak (PDF) (3,42 MB). ). http://www.ciaramc.org/ciar/pdf/medmedi1.pdf
2 Boletín77: Médicos iraquíes constatan un aumento de los nacimientos monstruosos en Irak desde agosto del 2003. La OMS finge sin vergüenza no estar enterada de que las armas radiactivas (mal llamadas de Uranio Empobrecido) son su causa. Alfredo Embid.
3 Patricia Matey. La guerra duplica los casos de leucemia infantil en Iraq. http://rebelion.org/noticia.php?id=100799
4 http://english.aljazeera.net/archive/2003/10/2008410163515321636.html
5 http://english.aljazeera.net/news/middleeast/2009/10/2009101213552137511.html
6 http://www.youtube.com/watch?v=wnGz51kjHnE
7 Mohammed Abbas, Michael Christie y Samia Nakhoul Cancer Spreading In Iraq due to Depleted Uranium Weapons.1 de diciembre 2009. www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/12/01/AR2009120100558_pf.html
www.uruknet.info?p=60665
8 Boletín43: Aumento del cáncer y de las malformaciones congénitas en Iraq. Dr. Jawad Al-ali y Dra. Jenan Hassan, Iraq.
9 Boletín nº 267. El 75% de los recién nacidos en septiembre en Faluya fueron deformes. Alfredo Embid
Carta enviada a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los bebés deformes en Faluya. Ali Abdussalam Treki. 28 Octubre 2009.
http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol267.htm
10 Boletín nº 264 Aparecen los primeros casos de niños con deformidades en Gaza. En Faluya, la ciudad iraquí de niños deformes, son ya incontables. El gobierno de Israel y el de Estados Unidos deben ser acusados, no solo de crímenes de guerra, sino de crímenes contra la humanidad por el uso de armas radiactivas. Alfredo Embid. 8 Octubre 2009
http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol264.htm
11 Mohammed Abbas, Michael Christie y Samia Nakhoul Cancer Spreading In Iraq due to Depleted Uranium Weapons.1 de diciembre 2009. www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/12/01/AR2009120100558_pf.html
www.uruknet.info?p=60665
12 http://www.youtube.com/watch?v=wnGz51kjHnE
13 Boletín133: Crímenes de Guerra Cometidos por Estados Unidos en Iraq y Mecanismos para Responsabilizarlo.
14 Boletín80: Concluye la sesión final del Tribunal Mundial sobre crímenes de guerra y contra la humanidad en Iraq. Alfredo Embid.
15 Boletín83: Los derechos humanos y las armas de destrucción en masa o de efectos indiscriminados o las que por su naturaleza causan daños superfluos o sufrimientos innecesarios. Y. K. J. Yeung Sik Yuen, Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, ONU.
16 Boletín53: Acta de acusación para el Tribunal Popular de Crímenes de Guerra contra George W. Bush y su administración por las acusaciones derivadas de su invasión de Irak en 2003. Ramsey Clark ex Ministro de Justicia y ex Fiscal General de los EEUU.
17 Boletín51: El Jueves 26 de Agosto se celebrará en Nueva York el Tribunal Popular de Crímenes de Guerra en el que el Pueblo Juzgará a George W. Bush y su administración por las acusaciones derivadas de su invasión de Irak en 2003.
En 1992 se celebró otro juicio contra su padre por la primera guerra contra Irak donde fue condenado por crímenes de guerra y contra la humanidad. Fue una iniciativa de Ramsey Clark ex ministro de justicia de los EEUU que también participa en este. Os presentamos la resolución final de los jueces internacionales condenándolo. Incluimos declaraciones de Sara Flounders. del IACENTER presentando esta nueva edición del tribunal y el comunicado de los organizadores International Action Center. Os damos los contactos para apoyar, seguir y difundir este juicio.
18 Boletín20: Por lo menos tres demandas por crímenes de guerra, por crímenes contra la humanidad y por genocidio han sido planteadas recientemente a nivel internacional contra los políticos y militares de EEUU y GB en Bélgica, en la Haya y en Japón. - Información adicional sobre la conferencia de Hamburgo: ARMAS DE URANIO EMPOBRECIDO. Octubre 2003.
19 Nueva victoria legal para el reconocimiento de la existencia del Síndrome de la Guerra del Golfo CSCAweb: 6-08-02 . http://www.nodo50.org/csca/uranio/nota-csca_6-08-02.html
20 Un tribunal británico establece que existe el Síndrome de la Guerra del Golfo CSCAweb: 31-05-02
http://www.nodo50.org/csca/uranio/nota-csca_31-04-02.html
21 Boletín132: 1- Confirmada la utilización de armas radiactivas y de fósforo por el ejército israelí en el Líbano. A. Embid
-"Khiam sur del Líbano. Anatomía de una bomba". Flaviano Masella, Angelo Saso, Maurizio Torrealta.
2- Nueva matanza en Gaza. Las fotos que te ocultan los medios de desinformación mientras te entretienen con nuevas amenazas terroristas. Actualización de los crímenes durante últimos meses en Palestina. A. Embid.
- Oficiales estadounidenses planificaron la masacre en Beit Hanoun. Kawther Salam.
22 Boletín nº 260. El informe de la ONU condena a Israel por crímenes de guerra. Se confirma la utilización de armas radiactivas en el ataque a Gaza. La confirmación de laboratorio. Las armas utilizadas. Alfredo Embid. http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol260.htm
23 La contaminación radioactiva en Afganistán y Yugoslavia reconocida oficialmente (PDF)
Este informe ha encontrado además que, años después de que se acabase la guerra, sigue existiendo contaminación radioactiva en el aire de Yugoslavia, lo que contradice los informes previos de los expertos que argumentan que el alto peso del UE lo lleva inmediatamente al suelo.
* Boletines armas contra las guerras en los que hemos publicado trabajos sobre la contaminación radiactiva en Iraq:
* Boletín5:¿Quieres tener un hijo o un nieto monstruoso como este? (galería de fotos disponible).
La utilización en la guerra del golfo de armas radiactivas ha aumentado el numero de cánceres, leucemias, aberraciones cromosómicas y malformaciones genéticas no solo en los iraquíes si no también en los veteranos (14 veces más anormalidades cromosómicas y de dos a tres veces más hijos con monstruosidades.)
* Boletín7: El ejercitó ocultó los riesgos radiactivos a sus propias tropas e incluso a sus mandos. Declaraciones del Comandante médico forense Dr. Doug Rokke (especialista en guerra nuclear, profesor de la universidad estatal de Jacksonville, veterano de las guerras de Vietnam y del Golfo, durante la cual fue el responsable de coordinar la medicina preventiva y la descontaminación del ejército americano.) y otros militares.
* Boletín8: Algunas mentiras de las armas radiactivas: Las bajas dosis de radiactividad no son peligrosas; el uranio empobrecido no es peligroso; las armas penetrantes están hechas sólo con UE; la contaminación no nos afecta ya que está localizada.
* Boletín9: URGENTE. Los soldados que vayan al Golfo deben saber que serán engañados y tratados como carne de cañón.
* Boletín10: Más mentiras y omisiones de los medios. Las armas de uranio "empobrecido" son el armamento de elección del ejército norteamericano en la guerra contra Iraq. Informes médicos de la asociación belga Medicina para el Tercer Mundo.
* Boletín11: Declaración del Fiscal General del estado, ex-Ministro de Justicia de los EEUU Ramsey Clark. Las armas radiactivas son armas prohibidas por las legislaciones internacionales. Las denuncias aumentan dentro del ejército.
* Boletín13: La CADU (The Campaign Against Depleted Uranium) ha informado que La Real Sociedad Británica dice que el Uranio Empobrecido es un riesgo a corto y largo plazo tanto para los soldados como para los civiles y que Irak debe ser limpiada, es una cuestión de suma importancia. La Real Sociedad Británica es el cuerpo científico más respetado en Gran Bretaña, cuyos reportes suelen ser la base de la política gubernamental.
* Boletín14:¿Es la destrucción de hospitales y registros de salud públicos un intento de encubrir el impacto de las armas radiactivas sobre la salud en Irak? Asociación de Abogados Humanitarios, S.A.
* Boletín15: La radiactividad es de 1.000 a 2.000 veces mayor de lo normal en Bagdad, donde las tropas norteamericanas utilizaron municiones con el uranio mal llamado "empobrecido".
* Boletín21:Las propuestas de descontaminar Irak son una broma siniestra. - El Pentágono reconoce que no puede descontaminar no ya Irak, si no que ni siquiera puede descontaminar sus campos de pruebas de municiones de "uranio empobrecido" en su propio país. - La descontaminación es científicamente imposible. - Que podemos hacer ya.
* Boletín24:Sobre los saqueos en Iraq. La coartada de acusar a la víctima. Se multiplican los informes sobre la grave contaminación radiactiva de Iraq debida a las armas utilizadas.
La munición radiactiva utilizada es mucho mayor que en la primera guerra. Las medidas de contaminación radiactiva indican niveles 2.000 veces superiores a la medioambiental.
* Boletín25:Una Misteriosa Enfermedad afecta a las tropas U.S.A. en Iraq. 4.500 soldados han tenido que ser evacuados de Iraq por motivos médicos y el número de muertos por la enfermedad sigue creciendo. El Pentágono miente sobre sus causas.
* Boletín27: Actualización de la Conferencia de Hamburgo.
Armas de uranio empobrecido. El caballo troyano de la guerra nuclear. Una conferencia internacional educacional y organizativa para lograr un mundo limpio de armas de uranio empobrecido y de nucleares. 16,19 de octubre, 2003 Hamburgo, Alemania.
* Boletín28:Contaminación radiactiva de fetos in útero.
* Boletín31: Resoluciones (1ª parte) de la conferencia internacional sobre las armas de uranio/UE, Hamburgo, Alemania*
* Boletín37: La contaminación radiactiva encontrada en soldados norteamericanos, de retorno de Samawah, sur de Iraq, ha sido portada del New York Daily News, el 3 de Marzo de 2004, y ha originado otros artículos en Democracy Now! La investigación se ha desarrollado en varios artículos que resumimos y de los que os damos sus enlaces al final. Alfredo Embid.
* Boletín43: Aumento del cáncer y de las malformaciones congénitas en Iraq. Dr. Jawad Al-ali y Dra. Jenan Hassan, Iraq.
* Boletín69: Algunas mentiras sobre las armas radiactivas: El uranio empobrecido no es peligroso. Los gobiernos y la Organización Mundial de la Salud han llevado a cabo pruebas de UE sobre individuos contaminados. Las municiones penetrantes están hechas sólo con UE. Los militares expuestos han sido examinados y no presentan evidencias de contaminación. La contaminación no nos afecta, ya que está localizada y el uranio es muy pesado. Las armas de uranio empobrecido son armas convencionales permitidas. Las bajas dosis de radiactividad no son peligrosas. Alfredo Embid.
* Boletín77: Médicos iraquíes constatan un aumento de los nacimientos monstruosos en Irak desde agosto del 2003. La OMS finge sin vergüenza no estar enterada de que las armas radiactivas (mal llamadas de Uranio Empobrecido) son su causa. Alfredo Embid.
* Boletín93: NUEVO DVD sobre la contaminación radiactiva: MÁS ALLÁ DE LA TRAICIÓN.
* Boletín103: Encuentran altos niveles de uranio en tropas y civiles.
Bob Nichols, Tedd Weyman, Stephanie Hiller, Juan González, Niloufer Bhagwat J., Jennifer Lillig y Kenny Crosbie.
* Boletín156: Nuevos estudios científicos sobre la exposición al uranio empobrecido utilizado por los militares demuestran otra vez que es tóxico y produce alteración del material genético. Alfredo Embid
* Boletín157: Malformaciones en Irak, los nuevos datos son solo la punta del iceberg. Actualización de los estudios anteriores. Alfredo Embid
* Boletín171: El Profesor Siegwart-Horst Günther, pionero en la denuncia de la contaminación radiactiva, galardonado. Alfredo Embid. El ministerio de defensa sigue mintiendo sobre la contaminación de uranio. 136 países votan a favor de una resolución para el estudio de las armas de uranio en la asamblea general de la ONU. Nuevos vídeos sobre las armas de uranio.
* Boletín177: Forum sobre la contaminación radiactiva en Najaf, Iraq. Equipos Musulmanes para la Paz informan sobre epidemia provocada por las armas de uranio. Cliff Kind.
* Boletín nº 264
Aparecen los primeros casos de niños con deformidades en Gaza. En Faluya, la ciudad iraquí de niños deformes, son ya incontables. El gobierno de Israel y el de Estados Unidos deben ser acusados, no solo de crímenes de guerra, sino de crímenes contra la humanidad por el uso de armas radiactivas. Alfredo Embid
http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol264.htm
* Boletín nº 267 75% de los recién nacidos en septiembre en Faluya fueron deformes.
Alfredo Embid
Carta enviada a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los bebés deformes en Faluya. Ali Abdussalam Treki.
http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol267.htm
* Boletín nº 272 Dos trabajos más sobre la contaminación radiactiva de las guerras de Iraq. Alfredo Embid.
La responsabilidad de Estados Unidos en la contaminación de Iraq con uranio empobrecido. Dra. SUAD NAJI AL-AZZAWI. Profesora Universidad de Bagdad.
http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol272.htm
Ver también en nuestra sección de artículos gratuitos de la Revista de Medicina Holística los dedicados a la contaminación radiactiva:
http://www.amcmh.org/PagAMC/index.html
** Boletines armas contra las guerras en los que hemos publicado o citado trabajos del UMRC:
* Boletín113: Pruebas de Isótopos del Uranio en civiles de Bagdad y Basora tras la Operación Libertad Iraquí. Uranium Medical Research Center. UMRC...
* 72- Datos Básicos sobre el Uranio. Uranio Empobrecido (UE). La Radiación y el Cuerpo Humano. El uranio y las armas. Uranium Medical Research Center. UMRC.
* 65 - Armas de uranio “empobrecido” mitos y realidades. Centro de Investigaciones Médicas sobre el Uranio (UMRC)
* 57 - Concentraciones y Concientes de los Isótopos de Uranio en la Fracción-Fina del Terreno Superficial de Bagdad y Basra Recolectado tras la Operación Libertad Iraquí. UMRC
* 55 - La Concentración y Cociente de los Isótopos de Uranio en Orina de Civiles de la Región de Bibi Mahro tras las Recientes Operaciones Militares en la Zona Este de Afganistán. Coronel A. Durakovic , A. Gerdes , R. Parrish , I. Zimmerman , S. Gresham.
* 47 - Los españoles que serán enviados próximamente a Afganistán no saben lo que les espera. Declaraciones del Coronel Dr. Asaf Durakovic, médico experto en radiactividad del Pentágono sobre la contaminación radiactiva. El Pentágono admite que el uranio empobrecido no lo es. Existen pruebas de la utilización de nuevas armas de destrucción masiva en Afganistán. Testimonios de las víctimas de la guerra de Afganistán y contactos para ayudar. Algunas cosas que no dicen los manuales de área (Iraq, Afganistán) del ejército español. Alfredo Embid. Asociación de Medicinas Complementarias.
* 37 - La contaminación radiactiva encontrada en soldados norteamericanos, de retorno de Samawah, sur de Iraq, ha sido portada del New York Daily News, el 3 de Marzo de 2004, y ha originado otros artículos en Democracy Now!. La investigación se ha desarrollado en varios artículos que resumimos y de los que os damos sus enlaces al final. Alfredo Embid.
* 30 - Centro de Investigaciones Médicas sobre el Uranio (UMRC). Contaminación por Uranio en Iraq. Petición urgente en nombre de la gente de Iraq.
* 17 - Un informe del UMCR revela más datos sobre la contaminación radiactiva en Afganistán y abre el debate de si se utilizaron armas nucleares.
* Boletín161: Efectos Médicos de la Contaminación Interna por Uranio Dr. Asaf Durakovic. Coronel médico del ejército USA Experto en contaminación radiactiva.
DVD disponible en CIAR.
Y para un planteamiento general de la importancia de la contaminación radiactiva:
* Boletín254: Entrevista con Alfredo Embid del Colectivo de Investigación sobre Armas Radiactivas (CIAR) “Es fundamental centrarnos en lo que nos une y no en lo que nos separa, y redimensionar los problemas”. Salvador López Arnal – Rebelión. http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol254.htm
Irak emprenderá acción legal contra los anglosajones por polución radiactiva. RED VOLTAIRE.
El ministerio iraquí de Derechos Humanos emprenderá acciones legales contra Estados Unidos y Gran Bretaña por el uso de municiones de uranio empobrecido en Irak, indica el ministerio iraquí de Ciencia y Medio Ambiente.
http://www.voltairenet.org/article151803.html
Durante los primeros años de la invasión británico-estadounidense contra Irak, las fuerzas de Gran Bretaña y Estados Unidos recurrieron repetidamente al uso de municiones de uranio empobrecido.
Según los expertos militares iraquíes, Estados Unidos y Gran Bretaña utilizaron en Irak cerca de 2 000 toneladas de municiones de uranio empobrecido durante los primeros años de la guerra. La radiactividad ha provocado un aumento del número de bebés nacidos con malformaciones en las provincias del sur de Irak.
Los médicos iraquíes están enfrentando además un drástico aumento de los casos de cáncer, sobre todo en las ciudades bombardeadas por Estados Unidos y Gran Bretaña.
Se estima que la elevada proporción de malformaciones en los bebés y de casos de cáncer se extenderá a las provincias centrales y al norte de Irak a medida que se extienda la contaminación de los suelos y del manto freático. El ministerio iraquí exigirá que las víctimas sean indemnizadas.
Fuente:
L’Irak porte plainte contre les Anglo-Saxons pour pollution radioactive. http://www.voltairenet.org/article163861.html
Traducción española : Emprenderá Irak acción legal contra los anglosajones por polución radioactiva . Red Voltaire. 8 DE FEBRERO DE 2010.http://www.voltairenet.org/article163946.html
La ocupación de EEUU causa la muerte de más de un millón de iraquíes
Michael Schwartz *, Joshua Holland*, Dahr Jamail*, Luke Baker, Maki al-Nazzal
Publicamos a continuación la primera de las 25 investigaciones premiadas por el «Proyecto Censurado» en 2009. Se trata del trabajo de Michael Schwartz que nosotros habíamos difundido ya en 2007 y que Joshua Holland, Luke Baker, Maki al-Nazzal y Dahr Jamail han continuado la investigación. Varias fuentes oficiales permiten de validar los estudios de sondeo del ORB y los demógrafos de la revista Lancet y establecer que la invasión anglo-sajona y la ocupación de Irak han causado ya la muerte de más de un millón de civiles.
Esta información, que ha sido dada a conocer por los medios de comunicación en los países cuyos gobiernos se opusieron a la guerra, ha sido ignorada por los medios de comunicación en los países que participaron y aprobaron la operación militar anglo-sajona. Una vez más, se demuestra que el consorcio mediático se alinea a los intereses dominantes del país donde se encuentra.
Síntesis
Más de 1,2 millones de iraquíes han tenido una muerte violenta como resultado de la invasión iniciada en 2003, según un estudio del prestigioso grupo británico de investigación Opinion Research Business (ORB). Estas cifras sugieren que la invasión y la ocupación de Irak rivalizan con las matanzas masivas del siglo XX -el número de víctimas mortales sobrepasa las 800.000 a 900.000 que se estima murieron durante el genocidio de Ruanda en 1994, y ya se aproxima a la cantidad (1,7 millones) de los que fallecieron en los tristemente famosos «Campos de la Muerte» en Camboya, durante la era del Khmer Rojo en la década de los 70 del siglo pasado.
La investigación de ORB cubrió quince de las dieciocho provincias de Irak.
Las zonas no cubiertas incluyen dos de las regiones más inestables de Irak —Kerbala y Anbar— y la norteña provincia de Arbil, donde las autoridades locales les negaron el permiso de trabajo.
En entrevistas cara a cara con 2.414 adultos, la encuesta encontró que más de uno de cada cinco encuestados había tenido por lo menos una muerte en sus hogares como resultado del conflicto, a diferencia de causa natural.
Los autores Joshua Holanda y Michael Schwartz señalaron que la narración dominante [de la propaganda] en Irak -que la mayor parte de la violencia contra los iraquíes es cometida por los propios iraquíes y no es responsabilidad de los EEUU- está mal concebida.
En su reportaje de octubre de 2006 (Ver Proyecto Censurado 2006, # 2 en inglés), los entrevistadores de la revista The Lancet les preguntaron a los encuestados iraquíes cómo murieron sus seres queridos. Entre los familiares que estaban seguros acerca del autor de dichas muertes, el 56% era imputable a las fuerzas de los EEUU y sus aliados.
Schwartz sugirió que si una parte proporcional de la mitad del resto de las muertes de iraquíes no atribuidas fue causada por las fuerzas de EEUU, el resultado final sería que aproximadamente el 80% de todas ellas fueron cometidas directamente por EEUU.
Incluso con las cifras más bajas confirmadas a finales de 2006, las fuerzas de EEUU habían dado muerte a un promedio de 5.000 iraquíes por mes desde el principio de la ocupación. Sin embargo, la tasa de víctimas mortales en 2006 fue dos veces más alta que el promedio total, lo que quiere decir que el promedio de muertes provocadas por los estadounidenses ese año estuvo por encima de 10.000 por mes, o más de 300 por día. Con la ola que comenzó en 2007, la cifra actual probablemente sea mucho más alta.
Schwartz precisó que la lógica de esta carnicería radica en una estadística emitida por los militares estadounidenses y divulgada por el Instituto Brookings: durante los primeros cuatro años de ocupación militar estadounidense fueron enviadas a los barrios hostiles más de 1.000 patrullas diarias, con órdenes de capturar o matar a «insurrectos» y «terroristas». (Desde febrero de 2007, el número ha aumentado a casi 5.000 patrullas por día, si incluimos a las tropas iraquíes que participan con las fuerzas estadounidenses). Cada patrulla invade un promedio de 30 hogares diarios, con la misión de interrogar, arrestar o matar a iraquíes sospechosos. En este contexto, cualquier hombre en edad de luchar no sólo es un sospechoso, sino un adversario potencialmente letal. A los soldados estadounidenses se les advierte que no corran riesgos (Véase artículo # 9).
Según las estadísticas militares de EEUU, divulgadas también por el Instituto Brookings, estas patrullas actualmente dan lugar a unos 3.000 tiroteos por mes, o poco menos de un promedio de 100 diarios (sin contar los 25 adicionales que involucran a los aliados iraquíes). Miles de rondas de patrullas dan como resultado millares de muertes de iraquíes inocentes y detenciones desmesuradamente brutales.
La ignorada crisis de los refugiados
Los intentos de los iraquíes por escapar de la violencia han originado una crisis de refugiados de enormes proporciones. Según informes de 2007 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para la Migración (OIM), casi 5 millones de iraquíes han sido desplazados por la violencia, la mayor parte de los cuales huyó de su país a partir de 2003. Más de 2,4 millones abandonaron sus hogares por áreas más seguras dentro de Irak, 1,5 millones se fueron a vivir a Siria y más de un millón de refugiados a Jordania, Irán, Egipto, Líbano, Turquía y los países del Golfo Pérsico.
Los refugiados de Irak, que aumentan a un promedio de casi 100.000 por mes, no tienen ninguna opción legal de trabajo en la mayoría de las provincias y estados receptores, y su desesperación es casa vez mayor. [1] Sin embargo, son más los iraquíes que continúan abandonando sus hogares que los que han retornado a sus casas, a pesar de las afirmaciones oficiales que indican lo contrario. Miles de los que huyen opinan que la seguridad es tan mala como siempre y que retornar significaría aceptar la muerte. La mayoría de los que vuelven son posteriormente desplazados una vez más.
Los periodistas Maki al-Nazzal y Dahr Jamail entrevistaron a un ingeniero iraquí que ahora trabaja en un restaurante de Damasco, Siria:
«¿Regresar a Irak? No hay un Irak adonde volver, mi amigo. Irak sólo existe en nuestros sueños y recuerdos».
Otro entrevistado dijo a los autores: «Los militares de EEUU dicen que ahora Fallujah es segura, mientras más de 800 hombres permanecen detenidos allí en las peores condiciones... Por lo menos 750 de los 800 detenidos no son combatientes de la resistencia, sino gente que se niega a colaborar con las fuerzas de ocupación y sus ‘colas’». (Los iraquíes llaman comúnmente “colas de los americanos” a quienes colaboran con las fuerzas de ocupación).
Otro refugiado de Bagdad dijo: «Regresé a mi hogar con mi familia en enero. Durante la primera noche después de nuestra llegada los estadounidenses allanaron nuestra casa y nos mantuvieron a todos en una misma habitación mientras sus francotiradores utilizaban nuestro tejado para dispararle a la gente. Decidimos volver aquí [a Damasco] a la mañana siguiente, tras una noche de horror que nunca olvidaremos».
Actualización de Michael Schwartz
Las estadísticas de mortalidad citadas en “Is the United States Killing 10,000 Iraqis Every Month?” se basaron en una investigación científica de las muertes causadas por la guerra en Irak, publicada en otro artículo plausible para Proyecto Censurado. El artículo original, publicado en The Lancet en 2006, recibió una cobertura desdeñosa cuando se dio a conocer y después desapareció de la vista de los lectores, mientras los grandes medios volvían a divulgar estimados parciales que reflejaban la cifra de iraquíes muertos en una décima parte de los cálculos de The Lancet. El bloqueo informativo de los medios corporativos también se extendió a mi artículo, y no ha disminuido en lo más mínimo, aunque el artículo de The Lancet ha resistido varias oleadas de críticas, en tanto que otros estudios lo confirman y actualizan (Ver Proyecto Censurado 2006, # 2 en inglés).
A principios de 2008, la mejor valoración, basada en extrapolaciones y reproducciones del estudio de The Lancet, señaló que 1,2 millones de iraquíes habían muerto como consecuencia de la guerra. Esta cifra, a mi entender, no se ha divulgado en ninguno de los medios de comunicación de EEUU.
El bloqueo informativo de las cifras de víctimas fue acompañado de uno similar de otra prueba fundamental en mi artículo: que la estrategia militar de la administración Bush en Irak asegura diariamente una enorme destrucción de propiedades y una elevada mortandad. Las reglas de reclutamiento que exigen que las aproximadamente mil patrullas estadounidenses respondan diariamente a cualquier acto hostil con un aplastante poder de fuego –armas de bajo calibre, artillería, y poderío aéreo- garantizas que gran cantidad de civiles sufran y mueran. Pero los principales medios rehusaron cubrir este delito de mutilación, aún después de las reuniones de la organización Soldados de Invierno de marzo de 2003 en las que se destacaron las declaraciones hechas por más de cien veteranos de guerra de Irak sobre su participación en lo que llamaron «situaciones generadoras de atrocidades». (ver al final enlace con articulo y libro)
La eficacia del bloqueo informativo de los medios fue ilustrada vívidamente por una encuesta de Associated Press de febrero de 2007, mediante la cual se le preguntó a una muestra representativa de residentes estadounidenses cuántos iraquíes habían muerto como resultado de la guerra. El encuestado promedio pensó que la cifra era menos de 10.000, equivalente a cerca del 2 por ciento del total real para aquella época. Este notable desconocimiento masivo, al igual que muchos otros aspectos de la noticia sobre el desarrollo de la guerra en Irak, no recibió ninguna cobertura de los medios de comunicación, ni siquiera de la Associated Press, que encargó el estudio.
La organización «Veteranos de Irak Contra la Guerra» señala la brutalidad de la ocupación en Irak como la principal causa de la situación y su principal objetivo de su trabajo como activistas es denunciar este hecho.
La masacre del pueblo iraquí es la base de sus demandas de retiro inmediato y completo de las tropas de EEUU y el tema en las históricas reuniones de Soldados de Invierno en Baltimore. Aunque no hubo cobertura de este acontecimiento por parte de los principales medios de comunicación de EEUU, el flujo de información de actualidad de Pacifica Radio y del sitio Web de IVAW alcanzó una enorme audiencia —incluyendo a un gran número de soldados en servicio activo—, con vívidas descripciones de las atrocidades cometidas por la maquinaria bélica de EEUU. Un número creciente de sitios independientes de noticias ofrece ahora cobertura regular sobre este aspecto de la guerra, incluyendo a Democracy Now, Tom Dispatch, Dahr Jamail’s Mideast Dispatches, Informed Comment, Antiwar.com, y ZNet.
Actualización de Maki Al-Nazzal y Dahr Jamail
El ascenso de los generales de EEUU David Petraeus, a jefe del CentCom [Comando Central de EEUU], y Raymond Odierno, como sustituto de Petraeus como comandante general de la Fuerza Multinacional en Irak, provocó mucha cólera entre los iraquíes que viven en Siria y Jordania. Los dos generales que convencieron a EEUU y a la sociedad internacional de «las mejoras en Irak» parecen no haber tenido éxito para convencer de tales «mejoras» a los refugiados iraquíes.
«Tal como la administración de Bush condecoró a Paul Bremer (el jefe anterior de la Autoridad Provisional de la Coalición), ellos están premiando a otros que participaron en la destrucción de Irak», dijo Muhammad Shamil, un periodista iraquí que huyó a Siria en 2006. Lo que ellos llaman violencia se concentró en algunas áreas de Irak, pero ahora se ha expandido a todo el país, gracias a los héroes de guerra de EEUU. «Son miles los que matan, desalojan o detienen, desde Basra (en el sur) hasta Mosul (en el norte)».
Otros refugiados iraquíes parecen haber cambiado su actitud con respecto a la esperanza de volver. Desde que se publicó este artículo en marzo de 2008, ha continuado profundizándose la crisis de los refugiados. Esto lo agrava el hecho de que la mayoría de los iraquíes no tiene intención alguna de volver a casa. En su lugar, están buscando residencia permanente en otros países.
«Decidí dejar de soñar con regresar a mi tierra y tratar de buscarme un nuevo hogar en cualquier lugar del mundo», dijo Maha Numan, de 32 años, en Siria. «Soy un refugiado desde hace tres años, viviendo hasta ahora del sueño de regresar, pero decidí dejar de soñar. He perdido la fe en todos los líderes del mundo después de las oleadas en Basra, Ciudad Sadr y ahora Mosul. Esto parece no tener fin y hay que esforzarse más por encontrar un refugio seguro para la familia».
La mayor parte de los iraquíes en Siria conoce mucho más noticias sobre su país que la mayoría de los periodistas. En cualquier café Internet de Damasco, cada uno de ellos llama a su ciudad o pueblo natal y le informa a otros refugiados iraquíes sobre los sucesos del día. Las noticias de la violencia en curso en gran parte de Irak les reafirman su convicción de permanecer en el exterior.
« ¡Hoy hubo cuatro explosiones en Fallujah!», dijo Salam Adel, quien trabajó como traductor para las fuerzas de EEUU en Fallujah en 2005. «¡Y dicen que es seguro regresar! Malditos sean; ¿volver para qué? ¿Para las bombas de carretera o los coche bomba?»
Para la administración de Bush, fue políticamente importante asegurar que la situación en Irak está mejorando. Esta afirmación ha sido apoyada por la complicidad de los medios corporativos. Sin embargo, 1,5 millones de iraquíes en Siria, y más de 750.000 en Jordania, tienen una opinión muy diferente. Si no, no permanecerían fuera de Irak.
Michael Schwartz
Michael Schwartz es profesor de sociología en la universidad Stony Brook (New York)
Los artículos de esta autora o autor
Joshua Holland
Editor and senior writer at AlterNet.
Los artículos de esta autora o autor
Dahr Jamail
Dahr Jamail es un reportero solitario que desafía a diario la censura informativa del imperio con despachos desde adentro de Iraq. Se trata de un periodista joven “no incrustado” y viajero incansable, que no es árabe sino un estadounidense de Houston, Texas, quien vivió un tiempo en Anchorage, Alaska, y ahora arriesga su vida en la Mesopotamia ocupada, desempeñándose como corresponsal “free lance” de medios alternativos interesados en su trabajo y la verdad. Más información sobre Dahr Jamail en http://www.voltairenet.org/article123405.html y en su propia página web, http://www.dahrjamailiraq.com/, donde se encuentran sus últimos trabajos http://www.dahrjamailiraq.com/hard_news. Ver, además, Proyecto Censurado 2007 Nº 7.
[1] “The Iraqi Displacement Crisis”, Refugees International, (la Crísis de los desplazados iraquíes, en Refugiados Internacional, del 3 de marzo de 2008.
sábado, 27 de febrero de 2010
Las consecuencias de la invasión de Irak.
jueves, 4 de febrero de 2010
Energía y poder en Oriente Próximo: El acertijo del petróleo iraquí

Michael Schwartz
Tomdispatch.com
Traducción para Rebelión de Loles Oliván
Cómo han caído los poderosos. Apenas hace unos años, un más que confiado gobierno de Bush esperaba derrocar al dictador iraquí Sadam Husein, pacificar el país, instalar un gobierno clientelista y obediente, privatizar la economía y establecer en Iraq el cuartel general político y militar de la presencia dominante de EE.UU. en Oriente Próximo. Se esperaba que tales éxitos, a su vez, allanasen el camino a los ambiciosos objetivos consagrados en el informe del secreto grupo de trabajo del vicepresidente Dick Cheney sobre energía, de 2001. Ese informe se centraba en la explotación de las enormes reservas de energía que en gran medida están aún sin explorar en Iraq —mayores que las de cualquier otro país que no sea Arabia Saudí o Irán [1]— incluyendo el cuádruple de la capacidad de Iraq para bombear petróleo y en la privatización del proceso de producción.
El sueño en aquellos lejanos días era quitar a la OPEP —el cártel integrado por los principales exportadores de petróleo del planeta— el poder de controlar el suministro de petróleo y su precio en el mercado mundial. Como recompensa por expandir ampliamente la producción iraquí y por liberalizar su distribución fuera del control de la OPEP, figuras clave de la Administración Bush se imaginaron que EE.UU. podría separar una pequeña proporción de esa incrementada producción petrolera para compensar el costo de los 40 mil millones de dólares previstos para la invasión y ocupación del país. Todo ello en un año o dos.
La ambición constante atenuada por el fracaso político y militar
Casi siete años después, parecerá sorprendente que las cosas en Iraq acabaran costando un poco más de lo esperado y que no funcionasen exactamente como se había imaginado. Aunque la invasión de marzo de 2003 rápidamente derrocó a Sadam Husein, el resto de la ambiciosa agenda de la Administración Bush sigue estando en gran medida sin cumplirse.
En lugar de pacificar rápidamente una nación agradecida y después de retirar las tropas estadounidenses a excepción de unas 30.000 ó 40.000 [2] (que iban a ser estacionadas en enormes bases lejos de las zonas urbanas de Iraq), la ocupación ha disparado la insurgencia tanto suní como shi’í mientras que las operaciones de contrainsurgencia estadounidenses han conducido a una matanza masiva, a una guerra civil sectaria, a la limpieza étnica de Bagdad, a una crisis humanitaria que ha ocasionado cientos de miles de muertos, cuatro millones de refugiados internos y externos [3], y una tasa de desempleo que se ha mantenido siempre por encima del 50% con todo el hambre, la enfermedad y la miseria que se pudiera esperar.
Mientras tanto, el gobierno shi’í del primer ministro Nuri al Maliki, fervientemente apoyado por la Administración Bush y considerado por Transparencia Internacional [4] como el quinto más corrupto del mundo, se ha transformado en un régimen clientelista cada vez menos fiable. A pesar de los dictados y los deseos estadounidenses, ha logrado establecer cordiales relaciones políticas y económicas con Irán, retardar el proceso de privatización económica lanzado por los administradores neocon enviados a Bagdad en 2003 y se ha restablecido como principal empleador del país. Incluso periódicamente parece resistirse a su designado papel como posible anfitrión a largo plazo de una fuerza de ataque militar estadounidense en Oriente Próximo.
Esta resistencia se expresó con mayor fuerza cuando al Maliki hizo palanca a la Administración Bush en la firma de un acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas (SOFA) en 2008, que incluía la retirada militar completa de EE.UU. a finales de 2011. Al Maliki llegó a pedir incluso —y recibió— la promesa de desalojar las cinco grandes bases militares “permanentes” [5] que el Pentágono había construido, con sus esmeradas instalaciones, pobladas por decenas de miles de personas y prácticamente sin presencia alguna del ejército iraquí, ni siquiera entre los miles de trabajadores no cualificados que hacen el trabajo sucio necesario para mantener funcionando a estas "ciudades estadounidenses" [6].
A pesar de estos reveses, la Administración Bush no abandonó la idea de que Iraq podría seguir siendo la futura sede de una presencia de EE.UU. en la región ni lo hizo en las elecciones presidenciales de 2008 el candidato Barack Obama [7]. Éste, de hecho, insistió repetidamente en que el gobierno iraquí debería de ser un importante aliado de EEUU [e Iraq] quien albergase más probablemente la fuerza militar de 50.000 efectivos que permitiría “a nuestras fuerzas atacar directamente a al Qaeda donde quiera que exista y demostrar a las organizaciones terroristas internacionales que no nos han expulsado de la región”.
Desde su acceso al Despacho Oval, Obama no ha dudado ante el compromiso de hacer de Iraq un aliado clave en Oriente Próximo y ha prometido en su discurso sobre el estado de la Unión [8] que EE.UU. “seguirá colaborando con el pueblo iraquí” en un futuro indefinido. En la misma comparecencia, sin embargo, el presidente prometió que "todos nuestros soldados están regresando a casa", aparentemente señalando el abandono de los planes militares del gobierno de Bush. El secretario de Defensa, Robert Gates, por otra parte, ha expresado recientemente una visión contraria al insinuar la posibilidad de que los iraquíes puedan estar interesados en negociar una vía sobre el acuerdo SOFA que permita a las fuerzas estadounidenses permanecer en el país hasta 2011[9].
Una parálisis dinámica mantiene el petróleo iraquí en el subsuelo
El petróleo iraquí también ha sido un foco de la constante ambición de Washington atemperada por el fracaso. Mucho antes de que el costo de la guerra comenzase a dar bandazos hacia la estimación actual del Congreso de 700 mil millones de dólares [10], la idea de utilizar los ingresos del petróleo para pagar la invasión había desaparecido al igual que la idea de cuadruplicar la capacidad de producción en unos pocos años. La esperanza de hacerlo algún día, sin embargo, sigue viva. La especulación de que la producción de Iraq podría en un futuro no muy lejano superar a la de Arabia Saudí [11] puede representar aún la principal estrategia de Washington para aplazar la grave escasez de energía internacional en el futuro.
Incluso antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el hermético grupo de trabajo de Energía presidido por el vicepresidente Cheney asignó provisionalmente varios yacimientos de petróleo de un futuro Iraq pacificado a las principales compañías petroleras internacionales [12]. Antes de la invasión de marzo de 2003, el Departamento de Estado redactó de hecho, la futura legislación de un gobierno post-Husein que habría transferido el control de los campos petrolíferos más importantes a los gigantes del petróleo extranjero. Esas empresas esperaban entonces invertir miles de millones necesarios en la desvencijada industria petrolera de Iraq para impulsar la producción a las tasas máximas.
No mucho tiempo después de que tropas de EE.UU. entraran en Bagdad, el procónsul de la Administración, L. Paul Bremer III, promulgó la legislación por decreto del Departamento de Estado [13] (y en clara violación del derecho internacional que prohíbe a las potencias ocupantes modificar las leyes fundamentales del país conquistado). Bajo la consigna de la desbaathificación —el desmantelamiento del partido de Sadam Husein— [Bremer] eliminó también a los técnicos petroleros, a los ingenieros y a los administradores dejando tras de si una esquelética tripulación de iraquíes para gestionar la producción existente (y esperar la llegada de los gigantes del petróleo con todos sus conocimientos técnicos). En poco tiempo, muchos de estos profesionales parias huyeron a otros países donde se valoran sus capacidades creando una fuga de cerebros que, durante un tiempo, casi ha incapacitado la industria petrolera iraquí. Bremer nombró entonces a un grupo de consultores y empresarios internacionales del petróleo para el Fondo de Desarrollo de Iraq de nueva creación (y sancionado por NN.UU.) que iba a supervisar [14] todos los ingresos petroleros del país.
Los administradores, técnicos y trabajadores iraquíes que quedaban organizaron pronto un determinado y eficaz multi-frente de resistencia frente a las intenciones de Bremer. Para ello, recibieron la ayuda de una creciente insurgencia. En un episodio espectacular, Bremer anunció que estaba a la espera de transferir el control del puerto de Basora (que entonces gestionaba el 80% de las exportaciones de petróleo del país) de una empresa estatal a KBR [15], entonces subsidiaria de Halliburton, la compañía que el vicepresidente Cheney había dirigido. Previendo que sus puestos de trabajo pronto desaparecerían en un mar de mano de obra importada, los trabajadores petroleros atacaron de inmediato [16]. KBR se retiró rápidamente y Bremer abandonó el intento.
En otras iniciativas de Bremer, empresas energéticas y de construcción se hicieron cargo del desarrollo, la reparación y las operaciones de los principales yacimientos de petróleo iraquíes. Los resultados han sido pocas veces suficientes y a menudo destructivos. Los contratos para la reparación o renovación de las infraestructuras eran con frecuencia una chapuza o se dejaban incompletos pues las compañías internacionales eliminaban las instalaciones que utilizaban tecnología que les era ajena y acababan instalando equipamientos incompatibles. En un caso, una reparación de un oleoducto de 5 millones de dólares se convirtió en un proyecto de “modernización” de 80 millones de dólares [17] que se hundió en inextricables cuestiones de ingeniería y que, tres años más tarde, se abandonó sin haber sido completado. En más de unos pocos casos, las comunidades locales sabotearon ese tipo de proyectos bien porque se empleaba a trabajadores y técnicos extranjeros en lugar de iraquíes o porque fueron diseñados para privar a los habitantes de lo que consideraban su "parte justa" de los ingresos del petróleo.
En los dos primeros años de la ocupación se produjeron más de 200 ataques a oleoductos y gasoductos. En 2007, se registraron 600 actos de sabotaje [18] contra oleoductos e instalaciones.
Después de un inicial frenesí de intereses, las compañías petroleras internacionales midieron los peligros y educadamente rechazaron la invitación de Bremer a arriesgar miles de millones de dólares en inversiones energéticas iraquíes.
Tras este fracaso inicial, la Administración Bush buscó una nueva estrategia [19] para avanzar en sus ambiciones de petróleo. A finales de 2004, con Bremer fuera de la foto, Washington negoció un acuerdo entre el primer ministro iraquí Iyad Allawi —respaldado por EEUU— y el Fondo Monetario Internacional. Los países de Europa se comprometieron a perdonar una cuarta parte de la deuda acumulada por Sadam Husein y los iraquíes se comprometieron a aplicar el plan de EE.UU. sobre petróleo. Pero esto no funcionó mejor que el esfuerzo de Bremer. Los continuos sabotajes de los insurgentes, la resistencia de los técnicos y los trabajadores iraquíes y la ineptitud corrupta de las empresas contratantes hicieron que el avance fuera imposible. Las compañías petroleras internacionales siguieron manteniéndose lejos.
En 2007, bajo la presión directa de EE.UU., el primer ministro al Maliki aprobó a regañadientes prácticamente la misma ley [20] y la remitió al Parlamento iraquí para su consideración legislativa. En lugar de aprobarla, el Parlamento se estableció como nuevo centro de resistencia al plan de EE.UU. elevando innumerables quejas ya conocidas y negándose en repetidas ocasiones a llevarla a votación. Ha permanecido latente hasta hoy.
Este estancamiento se ha mantenido sin cesar durante el primer año de la Administración Obama como demuestra la persistencia del conflicto [21] en el oleoducto que transporta petróleo de Iraq a Turquía, fuente aproximadamente del 20% de los ingresos petroleros del país. Durante la Administración de Bremer, los EE.UU. habían puesto fin a la tradición de la era de Sadam de permitir que las tribus locales desviasen una parte del petróleo que circula a través de su territorio. Los insurgentes, considerando esto como un acto de robo por parte de EE.UU., llevaron a cabo el sabotaje sistemático del oleoducto, y —a pesar feroces ofensivas militares de EE.UU.— se mantuvo cerrado excepto unos pocos días durante los cinco años siguientes.
El oleoducto fue reabierto en el otoño de 2009 cuando el gobierno iraquí restauró la costumbre de la era de Sadam a cambio de poner fin al sabotaje. Ha sido sólo parcialmente exitoso. Los envíos se han interrumpido por nuevos ataques a los oleoductos [22], evidentemente organizados por los insurgentes que creen que los ingresos del petróleo están financiando ilegalmente la mantenida ocupación de EE.UU. La fragilidad del servicio del oleoducto, incluso hoy, es una pequeña señal de la resistencia continua que podría ser un obstáculo para un aumento significativo de la producción de petróleo hasta que la presencia militar de EE.UU. haya terminado.
La saga completa de los seis años de sueños, políticas y presiones energéticas estadounidenses en Iraq ha producido poco hasta ahora: un aumento poco significativo en la producción de petróleo iraquí, ningún incremento de su capacidad futura para producir y ningún aumento en sus exportaciones energéticas. La gran ambición de transferir el control real de la industria petrolera a manos de las compañías petroleras internacionales se ha demostrado no menos malograda.
Durante los años transcurridos desde que EE.UU. iniciase su campaña de la energía, la producción ha languidecido de hecho, cayendo a veces hasta en un 40% por debajo de los niveles anteriores a la invasión en una industria que ya se mantiene por los pelos y gracias al ingenio. En las últimas estadísticas de la Institución Brookings de diciembre de 2009, la producción se situó en 2,4 millones de barriles por día, un total de 100.000 barriles menos que la media diaria anterior a la guerra.
Para empeorar las cosas, el precio del petróleo, que había alcanzado los máximos históricos a principios de 2008, comenzó a disminuir. En 2009, con la economía mundial hecha jirones, los precios del petróleo se hundieron radicalmente y el gobierno iraquí carecía de ingresos para sostener sus gastos actuales y mucho menos para reparar su devastada infraestructura.
Como resultado, a principios de 2009, el gobierno de al Maliki comenzó activamente, incluso con desesperación, a buscar la forma de aumentar la producción petrolera aun sin existir una ley del petróleo. Ello, después de todo, era el único camino posible para que un país por otro lado indigente, con una agricultura fracasada en medio de una sequía de extrema severidad [23] aumentase los fondos disponibles para proyectos públicos —o, por supuesto, incluso para más corrupción privada.
Las compañías petroleras mueven ficha
En enero de 2009 el gobierno abrió un nuevo capítulo en la historia de la producción de petróleo en Iraq cuando anunció su intención de permitir que una lista de varias decenas de empresas petroleras internacionales [24] pujasen por los contratos de desarrollo de ocho campos de petróleo existentes.
Los contratos propuestos no les ofrecían de hecho el tipo de control sobre el desarrollo y la producción que el equipo de trabajo de Cheney había previsto en 2001. En su lugar, serían contratadas para financiar, planificar y poner en práctica una gran expansión de la capacidad de producción del país. Tras la amortización de su inversión inicial, el gobierno les recompensaría a un cambio de no más de dos dólares por cada barril adicional de petróleo extraído de los campos que trabajen. Con la previsión de que los precios del petróleo deberán mantenerse por encima de 70 dólares por barril [25], ello significa que una vez que los costes iniciales sean reembolsados, el gobierno iraquí podría esperar recibir más de 60 dólares por barril, lo que prometía una solución a la crisis financiera actual del país.
Las principales compañías petroleras internacionales rechazaron inicialmente [26] los términos sin más exigiendo en cambio el control total sobre la producción y pagos de aproximadamente 25 dólares por barril. Esta resistencia inicial comenzó a erosionarse, sin embargo, cuando la Corporación nacional de Petróleo China (CNPC, en sus siglas en inglés), empresa estatal, indujo [27] a su socia BP, la enorme compañía petrolera británica, a aceptar las condiciones del gobierno para ampliar el campo de Rumaila, cerca de Basora, en el sur de Iraq, a un millón de barriles al día.
La empresa china, según creen los expertos, podría darse el lujo de aceptar esta baja rentabilidad debido al deseo de Pekín de crear una relación energética a largo plazo [28] con Iraq. Lo que los dirigentes chinos esperaban obviamente con este contrato de meter el pie es que llevase a más contratos para explorar las vastas, no explotadas (y, posiblemente, aún no descubiertas) reservas de petróleo de Iraq.
Quizá ante la amenaza de que las empresas chinas puedan acumular la mayor parte de los contratos de los campos petroleros más ricos de Iraq dejando a otras firmas internacionales fuera, antes de diciembre se produjo una verdadera estampida [29] que comenzó a presentar ofertas para contratos. Al final, los grandes ganadores fueron las empresas estatales de Rusia, Japón, Noruega, Turquía, Corea del Sur, Angola y, por supuesto, China. La compañía nacional de Malasia, Petronas, estableció un récord de participantes con seis socios diferentes en cuatro de los siete nuevos contratos que el gobierno de al Maliki distribuyó. Shell y Exxon fueron las únicas grandes compañías petroleras que participaron y ganaron licitaciones; las otras fueron superadas en la puja por consorcios liderados por empresas estatales. Estos resultados sugieren que las compañías petroleras nacionales, a diferencia de sus competidores privados que persiguen la maximización de los beneficios, estaban más dispuestos a renunciar a las ganancias inmediatas a cambio del acceso a largo plazo al petróleo iraquí.
Sobre el papel, estos contratos tienen el potencial para satisfacer uno de los aspectos del hambre de petróleo de Washington y frustrar otro. Si se cumplen plenamente, en conjunto podrían aumentar la producción iraquí de 2,5 millones a 8 millones de barriles por día en sólo unos pocos años. Sin embargo, no entregarán el control de la producción (o la mayor parte de los ingresos) a empresas extranjeras a fin de que Iraq y la OPEP puedan continuar, si lo desean, limitando la producción, manteniendo los precios altos y ejerciendo poder en el escenario mundial.
Sin embargo, los centros de resistencia [30] a la política petrolera inicial de EE.UU. han expresado su oposición a estos nuevos contratos. Los miembros del Parlamento exigieron inmediatamente [31] que se presentaran todos los contratos para su aprobación declarando que sería retenida a menos que se incluyera la protección rigurosa de los trabajadores, técnicos y gestores iraquíes. Las compañías estatales de petróleo iraquíes exigieron garantías [32] de que sus técnicos, ingenieros y administradores fueran adiestrados en las nuevas tecnologías que las empresas extranjeras traigan con ellas y, según vayan desarrollándose sus capacidades, aumente su control operacional sobre los yacimientos.
El poderoso sindicato petrolero iraquí se opuso [33] a los contratos a menos que se incluyesen garantías de que todos los trabajadores serían contratados de Iraq. Los líderes tribales locales mostraron su oposición si no se garantizaba un complemento de los trabajadores locales y la subcontratación de empresas de base local durante la fase de desarrollo. Luego estaba la insurgencia que sigue oponiéndose a las exportaciones de petróleo hasta que EE.UU. no se retire totalmente del país, y ha expresado su oposición mediante los 26 ataques que ha lanzado contra los oleoductos e instalaciones de petróleo desde septiembre de 2009 [34].
Algunos de estos mismos grupos han bloqueado con éxito las iniciativas anteriores relativas al petróleo. A menos que se les satisfaga, pueden frustrar el último intento del gobierno para hacer que mane el petróleo iraquí. Una señal de alerta puede apreciarse en el destino de un contrato firmado con la CNPC a principios de 2009 que exigía el desarrollo del relativamente pequeño yacimiento de Ahdab (mil millones de barriles) [35] cerca de la frontera iraní. El texto del contrato original cumplía las condiciones exigidas por los líderes locales y los trabajadores pero el trabajo, una vez iniciado, generó pocos puestos de trabajo locales y aún menos oportunidades para las empresas locales. Los chinos trajeron en su lugar trabajadores extranjeros siguiendo el patrón establecido por las empresas estadounidenses que participan en la reconstrucción iraquí. Finalmente, el equipamiento fue saboteado, se minó el trabajo y la viabilidad del proyecto sigue estando amenazada.
El fin no está a la vista y el resultado todavía no está claro. ¿Se desarrollarán las vastas reservas de petróleo iraquí y se enviarán al hambriento mercado mundial en breve plazo? Si es así, ¿quién determinará la velocidad de flujo y quién ejercerá con ello el poder que confiere esta toma de decisión? Y una vez que este océano de petróleo se venda, ¿quién recibirá los ingresos potencialmente increíbles? Como con tantas otras cosas, cuando se trata del petróleo iraquí, la guerra estadounidense ha generado muchos problemas y catástrofes y muy pocas respuestas.
Michael Schwartz es profesor de sociología en la Universidad Estatal de Stony Brook. Es el autor de War Without End: The Iraqi War in Context (Haymarket Press), que explica cómo la geopolítica militarizada del petróleo llevó EE.UU. a desmantelar el Estado iraquí y su economía alimentando una guerra civil sectaria. El trabajo de Schwartz sobre Iraq ha aparecido en numerosos medios de académicos y populares. Escribe con regularidad en TomDispatch.com.
Notas:
1.- http://www.tomdispatch.com/post/175095/michael_klare_peak_oil_and_the_remaking_of_iraq
2. -http://www.tomdispatch.com/post/174869/a_basis_for_enduring_relationships_in_iraq
3.- http://www.tomdispatch.com/post/174892/michael_schwartz_the_Iraqi_brain_drain
4.- http://www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/cpi/2009/cpi_2009_table
5.- http://www.nytimes.com/2009/09/09/world/middleeast/09bases.html?_r=1
6.- http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/02/03/AR2006020302994_pf.html
7.- http://obamaspeeches.com/094-A-Way-Forward-in-Iraq-Obama-Speech.htm
8.- http://www.whitehouse.gov/the-press-office/remarks-president-state-union-address
9.- http://www1.voanews.com/english/news/usa/11dec09-iraq-gates-79050007.html
10.- http://www.reuters.com/article/idUSN2611591520100126?type=marketsNews
11.- http://www.oilprice.com/article-iraq-to-challenge-saudi-arabia-for-the-position-of-worlds-largest-oil-producer-if.html
12.- http://www.tomdispatch.com/post/174779/michael_schwartz_the_prize_of_iraqi_oil
13.- http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=7008
14.- http://fairuse.1accesshost.com/news1/salon12.htm
15.- http://www.nationbooks.org/book/179/Halliburton%27s%20Army
16.- http://www.tomdispatch.com/post/84463/michael_schwartz_on_dismantling_iraqi_life
17.- http://www.truthout.org/article/rebuilding-iraqi-pipeline-disaster-waiting-happen
18.- http://www.csmonitor.com/2007/1217/p17s01-wmgn.html
19.- http://www.merip.org/mero/mero120704.html
20.- http://www.tomdispatch.com/post/174779/michael_schwartz_the_prize_of_iraqi_oil
21.- http://www.iraqoilreport.com/security/energy-sector/two-days-at-least-until-north-pipeline-fix-3512/
22.- http://www.iraqoilreport.com/security/energy-sector/two-days-at-least-until-north-pipeline-fix-3512/
23.- http://www.tomdispatch.com/post/175177/tomgram:_martin_chulov,_is_iraq%27s_next_crisis_ecological/
24.- http://www.nytimes.com/2009/03/19/world/middleeast/19iraq.html
25.- http://www.reuters.com/article/idUSTRE5B30OK20100125
26.- http://www.truthout.org/1213096
27.- http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5gYeFphi2NSZSKwXwaGMKbAN5Xt6A
28.- http://www.iraqoilreport.com/the-biz/interview-sabah-shabeeb-al-sa%e2%80%99idi-2171/
29.- http://www.iraqoilreport.com/oil/production-exports/comment-analysis-the-economics-of-iraq-oil-investment-3264/?utm_source=Email+Update+Subscribers&utm_medium=email&utm_campaign=34c744b1d9-RSS_EMAIL_CAMPAIGN
30.- http://www.iraqoilreport.com/oil/production-exports/comment-analysis-iraqs-oil-and-gas-challenges-and-opportunities-3613/?utm_source=Email%20Update%20Subscribers
31.- http://www.truthout.org/062809B?n
32.- http://english.aljazeera.net/focus/2009/06/20096288505111580.html
33.- http://www.iraqoilreport.com/the-biz/one-oil-field-awarded-many-questions-remain-1863/
34.- http://www.iraqoilreport.com/security/energy-sector/north-pipeline-security-questioned-3610/?utm_source=Email+Update+Subscribers&utm_medium=email&utm_campaign=b2c131dd83-RSS_EMAIL_CAMPAIGN
35.- http://www.iraqoilreport.com/the-biz/locals-look-for-benefits-in-oil-boom-2231/
Fuente: www.tomdispatch.com
martes, 14 de julio de 2009
La doctrina Obama Colonizando Iraq

14-07-2009
Tom Dispatch
Michael Schwartz
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Introducción del editor de Tom Dispatch
Una de las primeras metáforas que el presidente George W. Bush y algunos de sus máximos funcionarios utilizaron en los primeros días inexpertos después de la invasión en Iraq, tuvo que ver con bicicletas. La pregunta era: ¿Le sacamos las “rueditas de aprendizaje” a la bicicleta iraquí (de la democracia)? El entonces secretario de defensa Donald Rumsfeld, por ejemplo comentó con aire de suficiencia que la manera de “enderezar” a Iraq era como enseñar a tu niño a andar en bicicleta:
“Están aprendiendo, y vas corriendo por la calle tocando la parte trasera del asiento. Sabes que se podría caer si sacas la mano, así que sacas un dedo y luego dos dedos, y pronto apenas lo tocas. No puedes saber al ir corriendo por la calle cuántos pasos tendrás que dar. No podemos saberlo, pero empezamos bien.”
Esa imagen (condescendiente como la que más) del pequeño niño iraquí que va pedaleando con un padre estadounidense corriendo detrás, fue abandonada cuando resultó que al dar vuelta a la primera esquina lo esperaba un insurgente con una granada propulsada por cohete. Muchos años y muchos desastres después, sin embargo, los estadounidenses, sea en el gobierno de Obama, en la expertocracia de Washington, o en los medios todavía tienen problemas para no ser condescendientes cuando se trata de Iraq. Tomemos un ejemplo reciente de “análisis de noticias” en el New York Times de una periodista perfectamente perspicaz, Alissa J. Rubin. Llevaba el título impreso “El nuevo papel de EE.UU. en Iraq lleva a una búsqueda de medios de influencia” y se concentraba, en parte, en el reciente viaje del vicepresidente Joe Biden a ese país, supuestamente para “apaciguar” sentimientos iraquíes de que son “colocados en el último lugar.”
Rubin escribe (y algo semejante ha sido escrito innumerables veces) que los estadounidenses buscan ahora un “nuevo tono” en sus tratos en ese país. (En los años de Bush, lo llamaban a menudo – en otra extraña metáfora imperial – “poner una cara iraquí” a las cosas.) “Tienen,” comenta, “la reputación de ser torpes, de decir a los iraquíes lo que deben hacer en lugar de preguntarles lo que quieren.” Pero, por supuesto, como deja en claro el artículo, sea cual sea su tono, Biden llegó a Iraq a decir a los iraquíes lo que deben hacer – o cómo ella lo dice, para tratar de “resolver” los “problemas… que frustraron a tres previos embajadores y al presidente
George W. Bush": las continuas animosidades sectarias, la aprobación de una ley petrolera iraquí, y el problema kurdo.
Estos problemas, parecen seguir siendo nuestro lastre y realmente no puedo imaginarlo de algún modo diferente. Como dejan en claro los iraquíes citados en el artículo de Rubin, los ocupados – especialmente la elite – resienten el papel dominante jugado por EE.UU., sienten desprecio por los ocupantes, incluso si les cuesta imaginar la vida sin ellos.
Lo menciono sólo porque el tono de la escritura y del pensamiento estadounidense sobre Iraq siempre ha sido matizado con lo que según Michael Schwartz, colaborador regular de TomDispatch y autor de un excelente estudio: “War Without End: The Iraq War in Context,” [Guerra sin fin: la guerra de Iraq en contexto] es un profundo deseo colonial, que por desgracia podría no estarse desvaneciendo, incluso cuando aumenta la discusión sobre una retirada militar de EE.UU. de Iraq. Tom
Colonizando Iraq
La doctrina Obama
Michael Schwartz
Los periodistas Steven Lee Myers y Marc Santora del New York Times describieron la tan pregonada retirada estadounidense de ciudades de Iraq de la semana pasada:
“Gran parte del complicado trabajo de desmantelar y remover millones de dólares de equipamiento de los puestos avanzados de combate en la ciudad fue hecho en medio de la noche. El general Ray Odierno, el comandante estadounidense de todo Iraq, ordenó que una cantidad creciente de operaciones básicas – convoyes de transporte y de reabastecimiento, por ejemplo – se realicen de noche, cuando menos iraquíes vean que la retirada estadounidense no es total.”
Actuar en medio de la noche, en los hechos, parece captar de un modo particularmente impactante la naturaleza de los planes estadounidenses para Iraq. La semana pasada, a pesar de la muerte de Michael Jackson, Iraq volvió a las noticias de la televisión mientras los iraquíes celebraban una altamente publicitada retirada militar estadounidense de sus ciudades. Hubo fuegos artificiales, algunos iraquíes se reunieron para bailar y vitorear; la primera parada militar desde los días de Sadam Hussein (en la fortificada Zona Verde, ya que las calles ordinarias son demasiado peligrosas para cosas semejantes); EE.UU. entregó numerosas pequeñas bases y puestos avanzados; y el primer ministro Nouri al-Maliki proclamó un día festivo nacional – “día de la soberanía,” lo llamó.
Todo esto se ajusta a un guión presentado de modo promisor por el presidente Barack Obama en su campaña presidencial de 2008. Más recientemente, en su muy elogiado discurso a los estudiantes de la Universidad de el Cairo en Egipto, prometió que EE.UU. no mantendría bases en Iraq, y ciertamente retiraría sus fuerzas militares del país para fines de 2011.
Por desgracia, no sólo para los iraquíes, sino para el público estadounidense, lo que cuenta es lo que está sucediendo “a oscuras” – más allá del brillo de las luces y de las cámaras de televisión. Aunque muchos críticos de la Guerra de Iraq han estado dispuestos a darle algo de cuerda al gobierno de Obama mientras su equipo de política exterior y los militares de EE.UU. se preparan para esa retirada definitiva, parece estar ocurriendo algo distinto – algo más inquietante.
Y no fue sólo que el presidente se haya andado con rodeos sobre la retirada de tropas estadounidenses “de combate” de Iraq, ampliada ahora de 16 a 19 meses, – que, en todo caso, representan sólo un tercio de los 130.000 soldados de EE.UU. que permanecen en el país. Tampoco fue el re-etiquetamiento de algunos de ellos como “asesores” para que pudieran, en los hechos, quedarse en las ciudades evacuadas, o el rediseño de las líneas fronterizas de la capital iraquí, Bagdad, para excluir a un par de bases esenciales que los estadounidenses no estaban dispuestos a abandonar.
Después de todo, no puede caber duda de que la política del gobierno de Obama es ciertamente reducir lo que el Pentágono podría llamar la “huella” militar de EE.UU. en Iraq. Para decirlo de otro modo, los principales funcionarios de Obama parecen optar, no por el torpe militarismo al estilo de Bush, sino por lo que podría ser considerado como un empuje administrativo en Iraq, que el vicepresidente Joe Biden ha llamado “un programa mucho más agresivo frente al gobierno iraquí para impulsarlo a la reconciliación política.”
Un alto funcionario anónimo del Departamento de Estado describió como sigue esta nueva política de “la oscuridad de la noche” a la reportera del Christian Science Monitor Jane Arraf: “Uno de los desafíos de esa nueva relación es cómo EE.UU. podrá seguir teniendo influencia en decisiones cruciales sin que se note que lo hace.”
Sin que se note que lo hace. En esto el general Odierno y el funcionario anónimo están de acuerdo. Y también, parece, Washington. Como resultado, lo esencial que se puede decir sobre la planificación militar y civil del gobierno de Obama hasta ahora es lo siguiente: olvida los titulares, los fuegos artificiales, y las multitudes alborozadas de iraquíes en tu pantalla de televisión. Deja de lado por el momento toda esa habla de retirada y – si echas una mirada de cerca, dejando que tus ojos se ajusten a la oscuridad – lo que ves vagamente es la silueta de una nueva postura estadounidense en Iraq. Piensa en ella como Doctrina Obama. Y lo que no ves es algo que se parezca a la postura de una potencia ocupante que se prepara para cerrar el negocio y partir a casa.
A medida que tus ojos se acostumbren a la oscuridad, comenzarás a identificar un esfuerzo creciente para asegurar que Iraq siga siendo un Estado cliente de EE.UU., o, como lo describió el general Odierno a la prensa el 30 de junio: “un socio a largo plazo de EE.UU. en Oriente Próximo.” Queda por ver si el equipo nacional de seguridad de Obama tendrá éxito en lograrlo, pero, a primera vista, lo que aparece en el centro de atención parece ser algo que no deja de ser familiar para estudiantes de historia. En otro tiempo, solía tener un nombre: colonialismo.
Colonialismo en Iraq
El colonialismo tradicional se caracterizaba por tres rasgos: la toma de decisiones en última instancia estaba en manos del poder ocupante en lugar del gobierno cliente indígena; el personal de la administración colonial estaba gobernado por leyes e instituciones diferentes que la población colonial; y la economía política local estaba conformada para servir los intereses de la potencia ocupante. Todos los rasgos del colonialismo colonial se conformaron en los años de Bush en Iraq y ahora, por lo visto, sigue siendo lo mismo, en algunos casos incluso con más fuerza, en los primeros meses de la era de Obama.
La embajada de EE.UU. en Iraq, construida por el gobierno de Bush con unos 740 millones de dólares, es de lejos la mayor del mundo. Está poblada ahora por más de 1.000 administradores, técnicos y profesionales – diplomáticos, militares, de inteligencia, y otros – por más que se refieran a todos, aunque sea con un eufemismo, como “diplomáticos” en declaraciones oficiales y en los medios. Ese nivel de personal – 1.000 administradores para un país de unos 30 millones – es mucho más que la norma clásica de control imperial. A comienzos del Siglo XX, por ejemplo, Gran Bretaña utilizó menos funcionarios para gobernar a una población de 300 millones en el Raj Indio.
Una semejante concentración de burocracia extranjera en un centro de comando regional tan gigante – y por el momento no se ve ninguna reducción o retirada en su caso – ciertamente muestra un propósito imperial más amplio de Washington: tener a mano suficiente poder laboral administrativo para asegurar que los asesores estadounidenses permanezcan significativamente arraigados en el proceso de toma de decisiones políticas iraquí, en sus fuerzas armadas, y en los ministerios clave de su economía (dominada por el petróleo).
Desde los primeros momentos de la ocupación de Iraq, ha habido funcionarios estadounidenses sentados en las oficinas de políticos y burócratas iraquíes, dando líneas directivas, entrenando a los responsables de decisiones, y mediando en disputas internas. Como consecuencia, los estadounidenses han estado virtualmente involucrados, directa o indirectamente, en toda toma de decisiones significativas del gobierno.
En un reciente artículo, por ejemplo, el New York Times dice que funcionarios de EE.UU. “cabildean silenciosamente” para eliminar un referéndum nacional obligatorio sobre el Acuerdo del Estatus de las Fuerzas (SOFA) negociado entre EE.UU. e Iraq – un referéndum que, si es derrotado, obligaría por lo menos en teoría a la retirada inmediata del país de todas las tropas de EE.UU. En otro artículo, el Times informó que funcionarios de la embajada “han intervenido a menudo para mediar entre bloques enfrentados” en el parlamento iraquí. En otro, el periódico militar Stars and Stripes mencionó de pasada que un funcionario de la embajada “asesora a los iraquíes en el manejo del aeropuerto de un valor de 100 millones de dólares” que acaba de ser terminado en Najaf. Y así van las cosas.
Vida segregada
La mayoría de los regímenes coloniales establecen sistemas en los cuales los extranjeros involucrados en tareas de ocupación son servidos (y disciplinados) por una estructura institucional separada de la que gobierna a la población indígena. En Iraq, EE.UU. ha estado estableciendo una tal estructura desde 2003, y el gobierno de Obama muestra todos los signos de estarla ampliando.
Como en todas las embajadas del mundo, los funcionarios de la embajada de EE.UU. no están sujetos a las leyes del país anfitrión. La diferencia es que, en Iraq, no se dedican simplemente a sellar visas y cosas semejantes, sino están ocupados en proyectos cruciales que los involucran en la miríada de aspectos de la vida diaria y del gobierno, aunque como una casta esencialmente separada de la sociedad iraquí. El personal militar forma parte de esa estructura segregada: el recientemente firmado SOFA asegura que los soldados estadounidenses seguirán siendo virtualmente intocables por la ley iraquí, incluso si matan a civiles inocentes.
Versiones de esta inmunidad se extienden a todos los que están asociados con la ocupación. Contratistas privados de seguridad, de la construcción y comerciales empleados por las fuerzas de ocupación no están protegidos por el acuerdo SOFA, pero a pesar de ello están protegidos contra las leyes y regulaciones que aplicadas a residentes iraquíes normales. Como dijo un funcionario del FBI basado en Iraq al New York Times, las obligaciones de los contratistas son definidos por “nuevos acuerdos entre Iraq y EE.UU. que regulan el estatus legal de contratistas.” En un caso reciente en el cual cinco empleados de un contratista de EE.UU. fueron acusados del asesinato de otro contratista, el caso fue investigado conjuntamente por la policía iraquí y “representantes locales del FBI,” y la jurisdicción final fue negociada por funcionarios iraquíes y de la embajada de EE.UU. El FBI ha establecido una presencia importante en Iraq para implementar esos “nuevos arreglos.”
El trato especial se extiende a empresas que se ocupan de los miles de millones de dólares gastados mensualmente en Iraq en contratos de EE.UU. La responsabilidad primordial de un contratista es seguir “líneas directivas que los militares de EE.UU. entregaron en 2006.” En todo esto, la ley iraquí tiene un papel claramente secundario. En un caso que aparentemente es típico, un contratista kuwaití contratado para alimentar a soldados estadounidenses fue acusado de encarcelar a sus trabajadores extranjeros y luego, cuando protestaron, los envió a casa sin paga. El caso fue tratado por funcionarios estadounidenses, no por el gobierno iraquí.
Más allá de esta segregación legal, EE.UU. también ha estado erigiendo una infraestructura segregada dentro de Iraq. La mayoría de las embajadas y bases militares del mundo se basan en el país anfitrión para alimentación, electricidad, agua, comunicaciones y suministros diarios. No así la embajada de EE.UU. o las cinco principales bases que están en el centro de la presencia militar estadounidense en ese país. Todas tienen sus propios sistemas de generación de electricidad y de purificación de agua, sus propias comunicaciones dedicadas, y alimentos importados del exterior del país. Ninguna, naturalmente, sirve cocina iraquí autóctona; la embajada importa ingredientes para restaurantes estadounidenses relativamente sofisticados, y las bases militares ofrecen comida rápida estadounidense y comida de restaurantes en cadena.
EE.UU. incluso ha creado los rudimentos de su propio sistema de transporte. Los iraquíes son demorados a menudo cuando viajan dentro de, o entre ciudades, por un laberinto de puntos de control creados por la ocupación (y que ahora a menudo tienen personal iraquí), barreras de hormigón y calles y carreteras destruidas por las bombas; por otra parte, los soldados y oficiales de EE.UU. en ciertas áreas pueden movilizarse rápidamente, gracias a privilegios especiales e instalaciones segregadas.
En los primeros años de la ocupación, grandes convoyes militares que transportaban suministros o soldados simplemente tomaban posesión temporal de las carreteras y calles iraquíes. Los iraquíes que no se apartaban rápidamente eran amenazados por un poder de fuego letal. Para pasar por las filas que a veces duraban horas en los puntos de control, los estadounidenses recibían tarjetas de identidad especiales que “garantizaban paso rápido… en pistas separadas, pasando a los iraquíes a la espera.” Aunque el “paso rápido” supuestamente debía terminar con la firma del SOFA, el sistema sigue operando en muchos puntos de control, y los convoyes siguen transitando por las comunidades iraquíes y los “conductores iraquíes se siguen apartando en masa.”
Recientemente, la ocupación también se ha estado apropiando de diversas calles y carreteras para su uso exclusivo (una idea que pueden haber copiado de los 40 años de ocupación israelí de Cisjordania). Esta innovación ha hecho que el transporte sin convoy sea más seguro para funcionarios de la embajada, contratistas y personal militar, mientras degrada aún más el sistema de carreteras de Iraq, que ya está en mal estado, al clausurar vías públicas utilizables. Paradójicamente, también ha permitido que los insurgentes coloquen bombas al borde de la ruta con la seguridad de que éstas sólo afecten a extranjeros. Un incidente semejante en las afueras de Faluya ilustra lo que ahora se ha convertido en políticas de la era de Obama en Iraq:
“Los estadounidenses iban conduciendo por una carretera utilizada exclusivamente por los militares estadounidenses y los equipos de reconstrucción cuando estalló una bomba, que los funcionarios locales de seguridad iraquíes describieron como un artefacto explosivo improvisado. No se permite que ningún vehículo iraquí, ni siquiera los del ejército o de la policía, utilice la carretera en la que ocurrió el ataque, según los residentes. Hay un punto de control a sólo 200 metros del sitio del ataque, para impedir el paso de vehículos no autorizados, dijeron los residentes.”
No es claro si esa carretera será devuelta a los iraquíes, incluso si la base que sirve es clausurada. De todos modos, la política en general parece estar bien establecida – la designación de carreteras segregadas para dar cabida a los 1.000 diplomáticos y a las decenas de miles de soldados y contratistas que implementan sus políticas. Y es sólo un aspecto de una infraestructura dedicada diseñada para facilitar la continua participación de EE.UU. en el desarrollo, implementación, y administración de políticas político-económicas en Iraq.
¿A quién obedecen los militares?
Una manera de “liberar” a los militares estadounidenses para la retirada sería, claro está, si los militares iraquíes pudieran manejar solos la misión de pacificación. Pero no hay que esperarlo para dentro de poco. Según los informes en los medios no es probable que, si todo va bien, eso ocurra por lo menos en una década. Una señal reveladora es la presencia omnipresente de asesores militares estadounidenses que todavía están empotrados en las unidades de combate iraquíes. Por ejemplo, el teniente Matthew Liebal, “está todos los días” junto al teniente coronel Mohammed Hadi, “comandante de la 43ª Brigada del Ejército iraquí que patrulla el este de Bagdad.”
Cuando se trata de los militares iraquíes, este tipo de supervisión no será temporario. Después de todo, las fuerzas armadas que EE.UU. ayudó a crear en Iraq todavía carecen, entre otras cosas, de suficiente capacidad logística, artillería pesada, y una fuerza aérea. En consecuencia, las fuerzas de EE.UU. transportan y reabastecen a los soldados iraquíes, posicionan y disparan la munición de alto calibre, y suministran apoyo aéreo cuando es necesario. Ya que los militares de EE.UU. no están dispuestos a permitir que oficiales iraquíes comanden a soldados estadounidenses, es obvio que estos no pueden tomar decisiones sobre el disparo de artillería, el uso y dirección de aviones de la Fuerza Aérea de EE.UU., o el envío de personal logístico de EE.UU. a zonas de guerra. Por lo tanto, todas las misiones iraquíes están condenadas a ser acompañadas por asesores y personal de apoyo estadounidenses por un período futuro desconocido.
No se espera que las fuerzas armadas iraquíes obtengan modernos aviones caza (o que tengan los pilotos entrenados para pilotarlos) hasta por lo menos 2015. Esto significa que, dondequiera esté estacionado el poder aéreo de EE.UU., incluida la masiva base aérea en Balad al norte de Bagdad, constituirá, de hecho, la fuerza aérea iraquí en el futuro previsible.
Incluso las funciones más elementales de mantenimiento del orden público de los militares pueden ser problemáticas sin la presencia estadounidense. Típicamente, cuando el periodista del New York Times, Steven Lee Myers, preguntó a un comandante de batallón iraquí “si necesitaba respaldo estadounidense para un arresto criminal, respondió simplemente: ‘evidentemente.’” John Snell, asesor australiano de los militares de EE.UU., fue igual de directo, cuando dijo a un periodista de Agence France Presse que, si EE.UU. retira sus tropas, las fuerzas armadas iraquíes “se desintegrarían rápidamente.”
En un artículo en World Policy Journal del invierno pasado, John A. Nagl, experto militar y ex asesor del general David Petraeus, expresó una opinión comúnmente compartida de que tardará por lo menos una década antes de que haya fuerzas armadas iraquíes independientes.
¿A quién pertenece la economía?
Terry Barnich, víctima de la bomba mencionada al borde de la ruta en Faluya, personificaba el arraigo económico de la ocupación. Como director adjunto del Departamento de Estado de EE.UU. para la Oficina de Ayuda a la Transición para Iraq y máximo asesor del Ministerio de Electricidad de Iraq, cuando murió iba “volviendo de una inspección de una planta de tratamiento de aguas servidas que se está construyendo en Faluya.”
Su doble papel como alto responsable en el proceso de formulación de políticas y “máximo asesor” de uno de los principales ministerios de infraestructura de Iraq refleja la postura continua de EE.UU. respecto a Iraq en los primeros meses de la era de Obama. Iraq sigue siendo, aunque a disgusto, un gobierno cliente; aspectos significativos del poder de decisión en última instancia siguen en manos de las fuerzas de ocupación. Nótese, a propósito, que es evidente que Barnich ni siquiera viajaba con funcionarios iraquíes.
La presencia intrusiva de la embajada en Bagdad se extiende a la crucial industria petrolera, que actualmente suministra un 95% de los fondos del gobierno. Cuando tiene que ver con la energía, la ocupación ha tratado hace tiempo de conformar la política y de transferir la responsabilidad operaciones de empresas estatales iraquíes de los años de Sadam Hussein a importantes compañías petroleras internacionales. En 2004, en uno de sus esfuerzos más exitosos, EE.UU. entregó un exclusivo contrato por 1.200 millones de dólares para reconstruir las decrépitas instalaciones de transporte de petróleo del sur de Iraq (que manejan un 80% de su flujo de petróleo) a KBR, la tristemente célebre antigua subsidiaria de Halliburton. La supervisión de ese contrato fenomenalmente mal administrado, que todavía no ha sido terminado después de cinco años, fue entregada al Inspector General de EE.UU. para la Reconstrucción de Iraq.
El gobierno iraquí, en los hechos, todavía ejerce un control notablemente pequeño sobre los ingresos petroleros “iraquíes”. El Fondo de Desarrollo para Iraq (cuyos ingresos son depositados en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York) fue establecido bajo auspicios de Naciones Unidas después de la invasión y recibe un 95% de los ingresos de las ventas de petróleo iraquí. Todos los retiros de dinero del gobierno son luego supervisados por el Consejo Asesor y Controlador Internacional aprobado por la ONU, un panel de expertos nombrados por EE.UU., procedentes en su mayoría de las industrias petroleras y financieras globales. La transferencia de esa función supervisora a un organismo nombrado por iraquíes, que supuestamente debería tener lugar en enero, ha sido retardada por el gobierno de Obama, que afirma que el gobierno iraquí todavía no está listo para asumir una responsabilidad semejante.
Mientras tanto, continúa la campaña para transferir la administración de operaciones esenciales del petróleo a las grandes compañías petroleras. A pesar de la resistencia de los trabajadores iraquíes del petróleo, los administradores de las dos compañías petroleras nacionales, un bloque de mayoría en el parlamento iraquí, y la opinión pública de ese país, EE.UU. ha mantenido la presión sobre el gobierno al-Maliki para que promulgue una ley petrolera que haría obligatorios instrumentos de licencia llamados acuerdos de coparticipación en la producción (PSA).
Si fueran promulgados esos PSA asegurarían, sin transferir la propiedad permanente a las compañías petroleras, el control efectivo sobre los campos petrolíferos de Iraq, dándoles arbitrio total para explotar las reservas de petróleo del país, desde la exploración hasta las ventas. La presión de EE.UU. ha ido del continuo “consejo” entregado por funcionarios estadounidenses estacionados en los ministerios iraquíes correspondientes a amenazas de confiscar parte o todo el dinero del petróleo depositado en el Fondo de Desarrollo.
Por el momento, el gobierno iraquí intenta un paso más limitado; subastar contratos de administración a compañías petroleras internacionales en un esfuerzo por aumentar la producción en ocho campos existentes de petróleo y gas natural. Aunque las compañías ganadoras no obtendrían un derecho total para explorar, producir y vender el petróleo de algunos de los campos petrolíferos potencialmente más ricos del mundo, por lo menos obtendrían un cierto control administrativo en la modernización del equipamiento y en la extracción de petróleo, posiblemente hasta durante 20 años.
Si la subasta termina por tener éxito (lo que no es en nada seguro, ya que la primera vuelta produjo sólo un acuerdo que aún no ha sido firmado), la industria petrolera iraquí se arraigaría aún más profundamente en el aparato de ocupación, no importa lo que suceda oficialmente con las fuerzas estadounidenses en ese país. Entre otras cosas, es casi seguro que la embajada estadounidense sería responsable de la inspección y la orientación del trabajo de los que obtengan los contratos, mientras los militares y contratistas privados serían los garantes de su seguridad en el terreno. Fayed al-Nema, director ejecutivo de South Oil Company, habló por la mayoría de los oponentes a tales acuerdos cuando dijo al periodista de Reuters, Ahmed Rasheed, que si fueran aprobados los contratos, “encadenaría a la economía iraquí y aherrojaría a su independencia durante los próximos 20 años.
¿Quién es el dueño?
En 2007, Alan Greenspan, ex jefe de la Reserva Federal, dijo al periodista del Washington Post, Bob Woodward que “eliminar a Sadam fue esencial” – algo que señaló en su libro “The Age of Turbulence “– porque EE.UU. no podía “depender de fuentes potencialmente inamistosas de petróleo y gas” en Iraq. Es exactamente la forma de pensar que sigue existiendo en los círculos políticos de EE.UU.: la Estrategia Nacional de Defensa de 2008, por ejemplo, especifica el uso del poder militar estadounidense para mantener “el acceso y el flujo de recursos energéticos vitales para la economía mundial.”
Después de sólo cinco meses en el poder, el gobierno de Obama ya ha suministrado una evidencia significativa de que, como su predecesor, sigue comprometido con el mantenimiento de ese “acceso y flujo de recursos energéticos” en Iraq, incluso mientras coloca su principal apuesta militar en la victoria en la guerra en expansión en Afganistán y Pakistán. No puede caber duda de que Washington está empeñado ahora en un esfuerzo por reducir significativamente su huella militar en Iraq, pero sin, si todo va bien para Washington, reducir su influencia.
Esto parece ser un intento de una versión de la dominación colonial en el Siglo XXI, posiblemente a bajo precio, mientras los recursos son transferidos al ala oriental del Gran Oriente Próximo. No existe, claro está, ninguna garantía de que esta nueva estrategia – tal vez mejor considerada como colonialismo light o Doctrina Obama – tenga más éxito que el de las numerosas ofensivas militares en primera línea emprendidas por el gobierno de Bush. Después de todo, en la atmósfera incierta, todavía violenta, de Iraq, incluso las grandes compañías petroleras han dudado antes de apresurarse a participar, y la subasta de contratos petroleros comienza a parecer incierta, incluso cuando otras iniciativas “civiles” siguen, en el mejor de los casos, incompletas.
Mientras el gobierno de Obama sigue enfrentado a la realidad de tratar de satisfacer la ambición del general Odierno de convertir a Iraq en “un socio a largo plazo de EE.UU. en Oriente Próximo” mientras trata de librar una gran guerra de contrainsurgencia en Afganistán, podría encontrar también un dilema familiar enfrentado por las potencias coloniales del Siglo XIX: que sin la aplicación de una fuerza militar abrumadora, la colonia deseada puede orientarse hacia la independencia soberana. Si es así, el lúgubre pronóstico del corresponsal militar Thomas Ricks, ganador del premio Pulitzer, de que EE.UU. recién va “a mitad de camino por esta guerra” – podría resultar demasiado exacta.
---------
Profesor de sociología en la Universidad del Estado Stony Brook, Michael Schwartz es autor de “War Without End: The Iraq War in Context” (Haymarket Books), que explica como la geopolítica militarizada del petróleo condujo a EE.UU. a desmantelar el Estado y la economía de Iraq mientras alimentaba una guerra civil sectaria. El trabajo de Schwartz apareció en numerosos medios académicos y populares. Es colaborador regular de TomDispatch.com. Su dirección de correo electrónico es: ms42@optonline.net.
Copyright 2009 Michael Schwartz
http://www.tomdispatch.com/post/175093/michael_schwartz_twenty_first_century_colonialism_in_iraq