Miles de alemanes marcharon por las calles de Berlín en protesta por el paquete de medidas económicas.
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Decenas de miles de manifestantes alemanes marcharon este sábado por la calles de Berlín y Sttugart (sur) en rechazo al plan de ajuste económico de 95 mil millones de dólares anunciado por el Gobierno de Angela Merkel el pasado lunes.
En la capital , unas 20 mil personas desfilaron por el centro de la ciudad respondiendo a la convocatoria de los partidos de la oposición parlamentaria, grupos sindicales y organizaciones cívicas entre las que se encontraba el bloque negro conformado por la izquierda radical.
Mientras tanto, en la ciudad de Stuttgart el número de manifestantes fue de 10 mil personas, según expresaron los cuerpos policiales.
La desaprobación masiva se produjo ante los recortes sociales que se implementaron en el país por el paquete económico con el cual Alemania pretende ahorrar unos 80 mil millones de euros hasta el 2014.
La canciller alemana, Angela Merkel, anunció el pasado lunes que se iniciaría el plan de ahorro más duro de la historia de la nación europea desde la Segunda Guerra Mundial, el cual se extendería hasta el 2014 para evitar una crisis financiera interna.
Entre las medidas que contempla el paquete económico se encuentran la reducción del número de empleados públicos en 15 mil trabajadores, así como también el establecimiento de un nuevo impuesto al combustible nuclear para las centrales energéticas, para el tráfico aéreo y también se está pensando en un arancel para el sector bancario entre otras medidas.
No obstante, los ajustes económicos afectarán sobre todo al gasto social puesto que los parados de larga duración ya no percibirán subsidios por maternidad o paternidad en los primeros años y, adicionalmente, el Gobierno dejará de pagar las cotizaciones al seguro de jubilación.
Ante el rechazo de la población por el programa económico, la canciller defendió el plan en una declaración que ofreciera a la prensa local calificándolo de ’’equilibrado y necesario’’.
"Además de los recortes necesarios en el ámbito social, se requerirá también la contribución del ámbito económico, funcionariado y administración", indicó la canciller.
La nación alemana, la cuarta economía del mundo, es el sexto país de Europa que anuncia un plan de ahorro para paliar la crisis financiera del continente.
Los otros Gobiernos europeos que han implementado paquetes económicos son Grecia, España, Portugal, Italia y Hungría.
martes, 15 de junio de 2010
Ola de protestas en Alemania contra plan de ajuste económico de Merkel
viernes, 28 de mayo de 2010
La crisis en la Unión Europea y el futuro del euro
Andrei Fediashin (RIA NOVOSTI)
Durante las próximas dos semanas, la UE celebrará reuniones diarias urgentes.
Los temas de palpitante actualidad serán debatidos por los primeros ministros, banqueros y expertos del mundo de las finanzas de los países miembros. La razón es que Grecia, Portugal, España, Italia e Irlanda están en apuros económicos.
El euro y la estabilidad de la eurozona están pasando por momentos difíciles. La situación general de las cuentas de la Unión Europea ha motivado ya un cambio en la dirección de su política y se ha reflejado incluso en un empeoramiento de las relaciones entre la canciller alemana, Ángela Merkel, con el presidente francés, Nicolás Sarkozy.
La situación es aún más grave de lo que parecía, y la salida a la crisis no parece cercana. Los presupuestos de todos los 27 miembros de la UE experimentan verdaderos problemas. La Unión Europea ha reconocido que atraviesa por una de las peores crisis de su historia y que no está en condiciones de prever su futuro ni el futuro del mundo.
Lo que ocurre con la UE recuerda la escena de una persona que, tras haber descuidado su salud, decide visitar al médico quién le va diagnosticando enfermedades, una más grave que otra.
La primera radiografía mostró un enorme agujero financiero en Grecia. Se tardó mucho tiempo y se requirieron cuantiosos recursos para encontrar el remedio al mal, pero resultó que era ya insuficiente. Éste se había expandido ya a Portugal, España e Italia. La estabilidad del mismo euro necesitaba un rescate. El fondo de ayuda creado al principio, fue aumentado de 110.000 millones de euros hasta €750.000 millones. Por lo que parece, no será suficiente.
La canciller alemana, Ángela Merkel, que nunca ha manifestado tendencia al pánico, hizo un pronóstico tan negativo que dejó inmovilizados a los mercados bursátiles y de divisas, estupefactos a los otros países comunitarios. El euro se derrumbó hasta su valor más bajo en cinco años, así como los índices bursátiles en Londres, Frankfurt y Paris. Angela Merkel advirtió en un discurso ante el Bundestag que no sólo el euro está en peligro, sino que la idea misma de la comunidad en Europa. "Si fracasa el euro, también fracasa Europa", dijo.
Estas palabras pronunciadas por la presidenta del gobierno alemán, el principal garante del euro y de la UE, significan que toda Europa, y no solamente el euro, están pasando por momentos muy complicados.
Asimismo, Ángela Merkel anunció varias medidas drásticas de regulación bancaria y una especie de moratoria sobre varias operaciones bancarias, incluida la suspensión temporal de las operaciones especulativas a la baja en la bolsa, sobre títulos de deuda pública dentro de la Eurozona, para prevenir los ataques especulativos contra el euro y el agravamiento de la crisis.
Los otros países de la zona euro han mostrado su descontento a la iniciativa de Merkel, ya que se ven obligados a tomar las mismas medidas que Alemania. Esta iniciativa es dolorosa, pero, en esencia, hubiera podido y debido adoptarse antes y se hubiera sobrellevado mejor. El detalle importante es que Berlín ha tomado esta decisión sin mantener consultas previas con otros países comunitarios. Por este motivo la maniobra de la canciller alemana echó leña al fuego dentro de la Eurozona y provocó irritación en sus países limítrofes, en primer lugar, en Nicolás Sarkozy.
Según informa la prensa francesa, el presidente de Francia afirmó que si la situación fuera realmente tan grave, Merkel no hubiera podido dejarlo todo e irse a Moscú para asistir a los festejos dedicados al 65º Aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.
Como respuesta a la acción alemana, el actual presidente de la UE, Herman van Rompuy, convocó una sesión extraordinaria de ministros de Finanzas de la UE el pasado 21 de mayo.
Y es que los planes de Alemania son muchos y de gran calado: Merkel insiste en una revisión del Tratado de Lisboa sobre la reforma. Este es un documento clave en la UE para endurecer las sanciones contra los países que superen reiteradamente el límite del 3% del déficit público. Berlín reclama un control real por parte de Bruselas sobre la política presupuestaria y la economía de los Estados miembros.
Además, pretende introducir impuestos adicionales a las operaciones bancarias que tengan riesgo añadido. Si no hay acuerdo ni colaboración por parte de Bruselas, Alemania está dispuesta a llevarlo todo a cabo de forma unilateral.
El euro, de hecho, está ya en una situación muy complicada. Muchos analistas están comenzando a valorar la posible salida de varios países de la zona Euro, cosa que ni siquiera se planteó hace un año, cuando surgió la crisis griega.
Algunos Estados podrían salir por su extrema debilidad financiera como Grecia y Portugal. Grecia dejaría el euro para volver al dracma, su antigua moneda, devaluarla, reducir con esto, los costos de exportación y comenzar su recuperación. Sin embargo, para hacerlo tiene que pagar los €300.000 millones de la deuda externa...
Por otro lado, países como Alemania podrían abandonar la Eurozona por su fortaleza económica, porque los alemanes no están dispuestos a acudir al rescate de nadie ni a financiar las deudas de los sureños morosos que viven por encima de sus posibilidades. Este posible escenario ya se dibujó en el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung que suele dar a conocer al público el sentir de los círculos económicos alemanes más conservadores representados por el Partido Democrático Libre (FDP) que es el socio de la coalición del partido de Merkel.
Según Frankfurter Allgemeine Zeitung, si algún miembro de la Eurozona no quiere marchar a compás, tendrá que dejar la fila. Se debe buscar una unión monetaria con países fuertes, homogéneos y sanos económica y políticamente. Si este grupo es más pequeño, pues que sea así. Por otro lado, si la composición de un grupo de estas características resultase imposible, Alemania debería considerar la posibilidad de abandonar la unión monetaria. Eso sería, de facto, el fin del euro, pero Merkel no está para hacer la vista gorda ante las dificultades económicas propias.
Cuando la canciller alemana dio su aprobación para el rescate de Grecia (hay que recordar que la contribución alemana al fondo de estabilización asciende a unos €147.600 millones y es la mayor de toda la UE), los alemanes dejaron de llamarla como antes, Mutti (mamita), porque estaban en contra de tal decisión.
La coalición de Merkel, el Partido Cristiano Demócrata y la Unión Cristianosocial (CDU/CSU), ya ha perdido las elecciones regionales en la mayor área industrial de Renania del Norte-Westfalia (fronteriza con Francia y con Dusseldorf como capital) y, por consiguiente, ha perdido la mayoría en el Bundesrat (Cámara Alta) que aprueba los proyectos de ley.
Ángela Merkel ganó las elecciones el año pasado y hasta el 2013 no se enfrentará a otras elecciones generales. No obstante, la coalición de CDU/CSU y FDP por ella presidida bien puede desintegrarse antes de esa fecha. Los demócratas libres amenazan con pronunciarse contra Merkel, si sigue repartiendo el dinero alemán con tanta prodigalidad. La CSU también muestra su descontento. El líder de este partido, Horst Seehofer, se quejó abiertamente de haberse enterado por los medios de comunicación, y no de boca de la canciller, de los planes del rescate de Grecia y la contribución de Alemania.
La ministra de Asuntos Sociales de Baviera, Christine Haderthauer, también mantiene una postura negativa frente a la política de Merkel. Si sus aliados entran en campaña contra Merkel, el cargo de canciller y la presidencia de la coalición Cristiano Demócrata estarían en peligro inminente. Por no mencionar el hecho de que uno de los dirigentes más populares de la Alemania de los últimos años se convertiría en traidora a los intereses nacionales.
¿Quién no se dejaría llevar por el pánico en esta situación...?
viernes, 14 de mayo de 2010
Alemania: Según Angela Merkel, la Unión Europea enfrenta su prueba "existencial" por el problema del euro
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que el euro está enfrentado su prueba más grande en décadas debido a que miembros de la eurozona se involucraron en serios problemas de deuda, pero esto también podría ser una oportunidad para mejorar la coordinación en cuanto a política económica entre socios europeos.
"Si el euro fracasa, no sólo la moneda fracasa. Europa también fracasa y la idea de la unificación europea", dijo Merkel en un discurso pronunciado durante una ceremonia en Aachem donde el primer ministro polaco, Donald Tusk, fue condecorado con el premio Charlemagne por "su contribución a la unidad europea".
La crisis por la estabilidad del euro fue "la prueba más fuerte que ha enfrentado europa desde 1990 o probablemente en 53 años desde los Tratados de Roma", advirtió la canciller, refiriéndose a la fundación de la Comunidad Económica Europea en 1957.
Merkel resaltó que "la prueba es existencial y debe ser aprobada. Si nosotros fracasamos, las consecuencias para Europa y más allá serían incalculables".
"Tenemos una moneda común, pero no una unión política y económica común. Y es exactamente por esto que debemos cambiar", dijo.
"Debemos usar la oportunidad de la crisis para compensar los fracasos que tampoco fueron corregidos por el Tratado de Lisboa".
La canciller de la economía más grande de Europa, urgió a los líderes a fortalecer la cooperación económica y política para favorecer al futuro del euro y a los proyectos de integración europea, diciendo que "el euro es el mayor logro de la integración europea hasta ahora, lo cual representa el ideal europeo".
jueves, 18 de febrero de 2010
Las relaciones de Angela Merkel con Israel impiden la solución del conflicto en el Medio Oriente
18-02-2010
Judy Dempsey
Red Voltaire / The New York Times
Angela Merkel, quien se proclama como la más sionista de todos los cancilleres alemanes, está aplicando a título personal una política de apoyo incondicional a Israel, en contradicción con la posición oficial de su país a favor de una paz equilibrada entre palestinos e israelíes. Esa actitud está paralizando a la Unión Europea en el Medio Oriente, observa el corresponsal del New York Times en Berlín.
Hay varios temas de política exterior de los que a Angela Merkel no le gusta hablar. Afganistán es uno de ellos. Otro es el conflicto israelí-palestino, como se pudo observar nuevamente durante la conferencia de prensa que dio con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, el 18 de enero, en Berlín [1]. Al ser interrogada sobre el tema de la política israelí en lo tocante a las colonias y el bloqueo de Gaza, Angela Merkel minimizó el problema afirmando que «Sería hora de reactivar el proceso de paz», y pasó a la siguiente pregunta.
Varios responsables del gobierno alemán estiman que resulta muy difícil criticar a Israel porque Alemania es responsable del holocausto así como por el deber moral que se ha impuesto Alemania a favor de la existencia del Estado de Israel. Esto es especialmente válido en el caso de la señora Merkel, quien desearía mantener una relación más estrecha con Israel. La posición de la canciller ha hecho más difícil aún la tarea de la Unión Europea de expresarse con una sola voz en el Medio Oriente.
Pero la línea política de la señora Merkel es incoherente. A finales de 2005, la primera vez que fue elegida canciller, puso por delante los derechos humanos y la paz. Criticó la política china en materia de derechos humanos y, en 2007, tomó la muy controvertida decisión de reunirse con el Dalai Lama en la sede de la cancillería federal. China le advirtió de las serias consecuencias que podía tener aquella decisión, como la suspensión de contratos económicos muy lucrativos. Fuera de la anulación de varias reuniones de alto nivel, hubo pocas reacciones.
Cuando la señora Merkel se reunió con varias asociaciones no gubernamentales que Vladimir Putin había tratado de prohibir, las relaciones se enfriaron entre Moscú y Berlín. Y eso fue todo.
Pero en lo tocante al Medio Oriente, la señora Merkel ha mostrado muy poco interés por las condiciones de vida de miseria de los palestinos de la Franja de Gaza, por las colonias israelíes y por la política represiva de Israel. Diputados alemanes y analistas políticos dicen que, de todos los cancilleres de la postguerra, la señora Merkel es la que más se ha comprometido a favor de Israel.
«La canciller es extremadamente cercana a Israel», declaró el diputado conservador Ruprecht Polenz, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Bundestag. Tan cercana que no ha habido crítica alguna de la señora Merkel contra los bombardeos israelíes sobre Gaza a finales de 2008, que costaron la vida a gran cantidad de civiles. Todo lo contrario de la posición que adoptó cuando las autoridades iraníes reaccionaron con violencia contra la oposición que denunciaba la falsificación de la elección presidencial. En aquella ocasión, Angela Merkel fue también uno de los pocos jefes de Estado que criticaron públicamente al régimen, e incluso pidió una nueva elección.
El señor Polenz estima que todos los cancilleres alemanes tienen el deber de defender a Israel, debido al holocausto. «No somos neutrales», declara [Polenz] cuando se trata de la actitud de Berlín ante el Medio Oriente, «pero eso no significa que no tengamos derecho a comunicar nuestra opinión a nuestros amigos israelíes».
Con la señora Merkel la cosa es diferente. Ella se ha fijado tres prioridades como canciller: mejores relaciones con Estados Unidos, una relación mucho más estrecha con Israel y la integración en el seno de la Unión Europea. Estas tesis, según Gerd Langguth, profesor de Ciencias Políticas en la universidad de Bonn y biógrafo de Merkel, son «cosas en las que la señora Merkel cree profundamente.»
Las relaciones de la canciller con el presidente Barack Obama se han deteriorado como consecuencia de la crisis financiera mundial, sobre todo porque Estados Unidos afirmó abiertamente que Alemania no hacía lo suficiente por controlar la crisis. En cuanto a la integración de la Unión Europea, que depende de la cooperación de Francia y Alemania, todo sigue igual. La señora Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy no han lanzado ninguna nueva iniciativa capaz de mejorar la unificación de Europa para darle más credibilidad como actor mundial. Por otra parte, la señora Merkel ha optado a menudo por los intereses alemanes frente a los intereses europeos.
Israel sigue siendo su único éxito. «La señora Merkel tiene una relación emocional con Israel y con el pueblo judío», estima el señor Langguth. La señora Merkel escogió su propio camino ante Israel, país con el que sigue manteniendo su política de «relación especial» [2], incluso después de los bombardeos sobre Gaza. A pesar de los consejos de los diplomáticos alemanes, en octubre pasado la señora Merkel, quien preside además la conservadora Unión Cristiano-Demócrata, fiel a Israel, llamó a Israel un «Estado judío» en el tratado de coalición con los demócratas libres. Los israelíes estaban felices. «El objetivo de nuestra política es lograr que los otros Estados reconozcan a Israel como un Estado judío», explicó Efraim Inbar, director del Begin-Sadat Center for Strategic Studies de la universidad Bar-Ilan située, en Tel Aviv.
La reunión del 18 de enero en Berlín era por lo tanto, sin duda alguna, de la mayor importancia. Era la primera vez que los gobiernos de Alemania e Israel se reunían en territorio alemán. La señora Merkel inauguró esa especial consulta –que, hasta ahora, sólo se ha producido en esa forma con muy pocos países, como Francia, Polonia y Rusia– después de haber visitado Israel en 2008. En aquella ocasión la señora Merkel tuvo incluso el excepcional honor de hacer uso de la palabra ante la Knesset, el parlamento israelí.
Muriel Asseburg, especialista sobre el Medio Oriente en la Stiftung Wissenschaft und Politik alemana de Berlín, estima que la actitud de la señora Merkel hacia Israel tiene que ver con el hecho de que ella creció en la Alemania oriental comunista. «Esa actitud es una respuesta a la de la antigua Alemania del Este, que se negó a reconocer el Estado de Israel y que nunca aceptó su responsabilidad por el III Reich, la Segunda Guerra Mundial y el holocausto. Merkel ha tratado de distanciarse de ese punto de vista y de asumir la responsabilidad por aquel pasado de Alemania del Este», afirma la señora Asseburg.
La señora Asseburg afirma por lo tanto que cuando la señora Merkel dice, en la conferencia de prensa del 18 de enero, que sería hora de que Israel y los palestinos emprendan de nuevo un proceso de paz, ella «no se expresa públicamente de manera crítica ante la política israelí y la ocupación». El objetivo de la señora Merkel no es integrar de forma prioritaria el proceso de paz a las relaciones entre Alemania e Israel. Lo prioritario es fortalecer los vínculos con Israel sin tener en cuenta el conflicto [del Medio Oriente].
Esa actitud contradice la posición oficial de Alemania de apoyar de forma inequívoca el proceso de paz y la solución de los dos Estados para garantizar así la seguridad de Israel y responder a la vez a las expectativas de los palestinos. Pero los especialistas dicen que esa línea de conducta ya no se está aplicando. «Una posición crítica hacia la política de ocupación y de colonización así como un compromiso alemán activo en el proceso de paz debería provenir en realidad de la responsabilidad histórica de Alemania y no debiera ser víctima del tabú del holocausto», estima la señora Asseburg.
Pero eso no sucederá bajo la administración de Angela Merkel. Lo cual significa que Israel, duramente criticado por otros Estados de la Unión Europea, tendrá siempre un aliado especial en Europa. Y que, en el futuro próximo, Europa será incapaz de ejercer una influencia que pueda ayudar a resolver el conflicto israelí-palestino.
Fuente: The International Herald Tribune del 10 de enero de 2010. Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la traducción al francés de Horizons et débats.
[1] «Press conference with Bemjamin Netanyahu and Angela Merkel», Voltaire Network.
[2] En inglés special relationsship es, en política, una expresión que describe a menudo las estrechas relaciones existen entre el Reino Unido y Estados Unidos. Utilizada en este caso para describir las relaciones entre Alemania e Israel.
Fuente: http://www.voltairenet.org/article164080.html
viernes, 22 de enero de 2010
La corrupción salpica al Gobierno de Merkel
Un traficante de armas denuncia donaciones ilegales
22-01-2010
Guillem Sans Mora
Público
Pasados los primeros cien días, el segundo Gobierno de Angela Merkel deriva entre unas rebajas fiscales pospuestas por imposibles y escándalos de donaciones a los partidos que forman la coalición. Las nuevas acusaciones resucitan el fantasma de las cuentas negras de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en los noventa, mientras el nuevo socio, el Partido Libre Democrático (FDP), alimenta la sospecha de servir a sus grupos de apoyo.
Los liberales de Guido Westerwelle aceptaron en 2008 y 2009 una donación de 1,1 millones de euros de la empresa Substantia AG. El mecenas proliberal que regaló al partido la mayor suma de su historia fue el barón August von Finck, cuya familia posee la cadena de hoteles Mövenpick. La donación se registró correctamente pero, para la oposición, la cosa tiene un regusto corrupto. Lo primero que hizo el FDP en el Gobierno fue bajarles el IVA del 19% al 7% a los hoteles. Igual de correcta fue la donación en diciembre pasado de 100.000 euros a la CDU por parte de Schoeller Holdings, inversor naútico con una rama de hostelería.
Caja negra en Suiza
La CSU, el partido hermanado de la CDU en Baviera, está ahora preocupada por donaciones del pasado. El bávaro Karlheinz Schreiber, ex vendedor de tanques y barcos de guerra, declaró ayer en un tribunal de Augsburgo que el partido mantuvo una caja negra en Suiza en la que depositó 1,4 millones de marcos (en euros la suma es aproximadamente la mitad) en 1991.
Extraditado por Canadá y acusado de evasión fiscal e instigación al fraude, Schreiber es la figura clave de un escándalo de una comisión de 200 millones de marcos por la venta de tanques alemanes a Arabia Saudí, facilitado por el Gobierno del canciller democristiano Helmut Kohl. Este amigo de los conservadores bávaros declaró ayer a través de su abogado que con el dinero "se hicieron pagos a partidos políticos alemanes y a políticos de estos partidos".
Para disfrazar estos pagos, la CSU usó nombres de personas fallecidas. Este truco ya hundió a la CDU en 1999, cuando el partido en Hesse disfrazó de "herencias judías" algunas donaciones ilegales.
En un balance de los primeros cien días de esta legislatura, se le pueden atribuir cualidades proféticas al periodista holandés que incomodó a Merkel en su primera rueda de prensa tras el triunfo electoral del 27 de septiembre del año pasado. Rob Savelberg, corresponsal de De Telegraaf, preguntó a la canciller cómo podía confiar la gestión de las finanzas pública s de 82 millones de alemanes a una persona que admitió hace unos años haber recibido una maleta con 100.000 marcos.
Se refirió a Wolfgang Schäuble, ex tesorero de la CDU, y ahora ministro de Hacienda. "Porque esa persona tiene mi confianza. Siguiente pregunta", replicó Merkel. Schäuble no ha contado nunca qué fue de la maleta.
Las aseguradoras entran en el gabinete
Los planes del ‘lobby’ nuclear ante un triunfo de Angela Merkel y los liberales de Guido Westerwelle ya se conocían antes de las elecciones, mientras que las presiones de otros grupos han ido surgiendo poco a poco para acabar colgando al Gobierno la acusación de clientelista. El acuerdo de coalición entre democristianos y liberales parece una lista de regalos para farmacéuticos, arrendatarios, empresarios de transportes o inversores financieros. El liberal Philip Rösler, ministro de Sanidad, ha nombrado como jefe de departamento a Christian Weber, hasta ahora vicedirector de la asociación de aseguradoras privadas de salud y considerado su principal ‘lobista’. Rösler planea dar más peso a los seguros privados en una reforma del sistema de salud.
http://www.publico.es/internacional/287434/corrupcion/salpicaal/gobierno/merkel
miércoles, 20 de enero de 2010
Merkel confirma el cheque en blanco alemán a Israel

20-01-2010
Rafael Poch
La Vanguardia
Berlín ignora por completo la masacre del año pasado y expresa su apoyo a Netanyahu, en una reunión conjunta de ambos gobiernos marcada por la cordialidad
Un año después de la masacre de Gaza, el gobierno alemán recibió el lunes en Berlín al gabinete israelí en pleno, como si no hubiera pasado nada. Fue una reunión cumbre conjunta de ambos gobiernos, presidida por la Canciller Merkel y el primer Ministro Benjamin Netanyahu, celebrada como "histórica" por los medios alemanes y marcada por una manifiesta cordialidad. Berlín sólo ha mantenido este tipo de cumbres con sus más próximos socios y aliados, y renueva su condición de primer aliado israelí en Europa.
El comercio bilateral de 4300 millones anuales va viento en popa. Berlín, tercer exportador mundial de armas, va a vender, a precios de saldo, su sexto submarino diesel "Dolphin," con una autonomía de 4500 kilómetros y capaz de portar misiles nucleares, un regalo que hasta ahora le ha costado a Alemania 900 millones de euros. El ministro de ayuda al desarrollo, el liberal Dirk Niebel, ha abandonado las tímidas reservas de su antecesora del SPD para cooperar con Israel sobre todo en África. En lo político, Netanyahu escuchó el compromiso de Merkel con unas sanciones contra Irán, aunque sea sin la sanción de la ONU.
"Si no es posible un acuerdo en el Consejo de Seguridad, Alemania participará en tales sanciones junto con los países que persiguen el mismo objetivo", dijo la Canciller. Merkel dijo que instará al presidente palestino, Mahmud Abbas, a "aprovechar" las supuestas ofertas negociadoras de Netanyahu, cuando el palestino visite Berlín en febrero. "Le dejaremos bien claro que no se deben malgastar las oportunidades", dijo.
El sufrimiento palestino, la invasión de 22 días y la masacre de 1400 personas, con miles de heridos, las 20.000 casas dañadas, las fábricas, escuelas, hospitales y locales de la ONU destruidos, la acusación de crímenes de guerra de una comisión de la ONU y de decenas de organizaciones de derechos humanos contra el ejército de Israel, el bloqueo fronterizo mantenido desde entonces a la reconstrucción, impidiendo el acceso de maquinaria para despejar las ruinas y los materiales de construcción necesarios, la continuación de los asentamientos y la expulsión de palestinos de Jerusalén Oeste, todo eso que convierte la situación en un escándalo y en una cruel crisis humanitaria inducida, no figuró en la cumbre de Berlín.
La única frase vagamente crítica pronunciada por Merkel en la posterior conferencia de prensa junto al primer ministro israelí, relativa a los asentamientos, fue la siguiente; "Reconocemos que Israel dio pasos importantes, pero recalcamos que esperamos más respecto a los asentamientos".
Criticas internas ignoradas
La cumbre ha confirmado que el cheque en blanco que Alemania paga a Israel, a cuenta de la mala conciencia por los crímenes que el nazismo cometió contra los judíos de Europa. También ha confirmado hasta qué punto cayeron en saco roto las críticas que un influyente grupo de políticos alemanes retirados formuló hace poco a la política de relaciones entre Alemania e Israel, animados por su viva simpatía hacia Israel y una visión responsable de los problemas del mundo.
En diciembre, veinticuatro embajadores, entre ellos el ex jefe de los servicios secretos (BND) Hans Georg Wieck y el ex embajador en Jordania Martin Schneller, publicaron una carta abierta en la prensa, pidiendo un cambio."Israel no puede esperar la paz mientras mantenga (ocupados) territorios palestinos", decían. "La verdadera seguridad no se obtiene con ocupaciones y colonización o mediante la superioridad militar, sino con una retirada de los territorios ocupados y un Estado palestino".Sin olvidar el pasado, la política alemana en Oriente medio, "debe orientarse hacia las urgentes exigencias del futuro", señalaban los firmantes. El conflicto de Oriente Medio es, "caldo de cultivo para movimientos extremistas que amenazan la seguridad pública no sólo en la región sino en Europa y otras partes del mundo", añadían. Los firmantes pedían también la "integración" de Hamas y la apertura estable de la frontera con Gaza. "No se puede hablar en serio de que un Estado palestino representaría una amenaza a la existencia de Israel", decían.
Posible cooperación en el muro subterráneo
Durante la masacre de Gaza del año pasado el entonces ministro de exteriores y vicecanciller alemán, Frank-Walter Steinmeier (SPD), ofreció ayuda alemana para neutralizar los túneles que los palestinos excavan entre Gaza y Egipto en su intento de burlar el bloqueo ilegal que Israel somete al asfixiado territorio. En Gaza viven 1,5 millones de personas, una de las zonas con mayor densidad poblacional del planeta que sufre las carencias más básicas. En los últimos meses Egipto ha destruido muchos de esos túneles utilizando aparatos de detección suministrados por Estados Unidos. La aviación israelí ataca los túneles periódicamente y Egipto los vuela, o inyecta gas en ellos, ocasionando víctimas, pero los túneles se siguen construyendo y contribuyen al suministro del territorio. Según un informe del diario israelí "Haaretz" del pasado diciembre, Egipto está enterrando una valla subterránea de acero de hasta veinte o treinta metros de profundidad en la frontera para impedir los túneles. La obra, nunca reconocida por Egipto, ha provocado disturbios y protestas en la zona, en las que recientemente murió un soldado egipcio.
Expertos alemanes y estadounidenses viajaron a la península del Sinaí durante la masacre de Gaza, para preparar, junto con las autoridades egipcias, medidas para acabar con los túneles. El trabajo se justificó como acción "contra el tráfico de armas", pues aunque el grueso del tráfico por los túneles es de artículos esenciales, las armas también circulan, informó el diario austriaco "Der Standard". La visita del actual ministro de exteriores alemán, Guido Westerwelle, a El Cairo, este mes, fue motivo de especulaciones sobre la cooperación alemana en la obra. Una pregunta de nuestro diario sobre si, en la línea del ofrecimiento de Steinmeier, Alemania, o empresas alemanas, están colaborando en el trazado de ese nuevo muro subterráneo para cerrar aun más el bloqueo de Gaza, no ha sido respondida por la oficina del portavoz del gobierno alemán.
http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20100119/53873715664/merkel-confirma-el-cheque-en-blanco-aleman-a-israel.html
jueves, 12 de noviembre de 2009
Los intereses estatales y la falta de criterios sumen a la UE en el caos
12-11-2009
Josu Juaristi
Gara
La presidencia de turno del Consejo de Ministros de la Unión Europea anunció ayer que los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán el día 19 para designar los dos cargos institucionalizados por el Tratado de Lisboa: el presidente estable del Consejo Europeo y el jefe del nuevo Servicio Europeo de Acción Exterior. La UE perderá otra ocasión de actuar con transparencia y democracia; lo decidirán en secreto -e improvisando, según parece- durante la cena.
Tocaba al primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, cuyo país ejerce la presidencia de turno del Consejo de Ministros de la Unión Europea, formalizar la convocatoria de la cumbre, un anuncio que se estaba demorando, porque estaba previsto que el Consejo Europeo extraordinario se celebrara esta misma semana. Pero Reinfeldt no podía aplazar más la cita, porque los Veintisiete ya han decidido que el Tratado de Lisboa entrará en vigor el 1 de diciembre. Para esa fecha, necesitan tener los deberes hechos (al menos, los más visibles). De momento, tal y como reconoció ayer el propio Reinfeldt, la primera ronda de consultas para tratar de consensuar los nombres de las personas que ocuparán el cargo de presidente del Consejo Europeo y de jefe del nuevo Servicio Europeo de Acción Exterior (además del nuevo secretario general del Consejo, puesto técnico que también ostentaba Solana) ha fracasado. El político sueco admitió que tiene más candidatos que cargos sobre la mesa.
Aun presuponiendo que Reinfeldt no dice todo lo que sabe, parece obvio que las consultas telefónicas de estas últimas semanas y las reuniones de los embajadores permanentes no han reducido suficientemente el número de candidatos. Sin embargo, el presidente de turno no puede acudir al Consejo Europeo extraordinario con las manos vacías, lo que le obligará a intensificar las consultas de aquí al 19 para reducir las opciones. En cualquier caso, todo apunta a que la cena de los jefes de Estado y de Gobierno será larga y el propio Reinfeldt admitió que en la misma podrían surgir incluso nuevos nombres.
El primer ministro sueco recordó que debe buscar un equilibrio (para dos puestos) entre familias políticas, países grandes y pequeños, del norte y del sur, este y oeste, así como la cuestión del género. Ese equilibrio es, hoy por hoy, prácticamente imposible, de ahí que en los pasillos comunitarios se dé por hecho que, al final, todo se decidirá por mayoría cualificada (el Tratado sugiere o recomienda que se haga por unanimidad, pero, por «si fuera necesario», estipula la mayoría cualificada como último recurso para desbloquear la decisión).
Déficit democrático
Lo que sí sabemos es que la decisión sobre ambos puestos se tomará al estilo comunitario: a puerta cerrada. Hasta el propio Valéry Giscard d'Estaing, que presidió el último (y fracasado) intento de la Unión por escenificar cierta transparencia cuando lideró la Convención sobre el futuro de Europa que elaboró el borrador del malogrado Tratado Constitucional, ha mostrado su decepción por la enésima oportunidad perdida. La Unión Europea afirma que busca acercarse a los ciudadanos y presenta los dos nuevos puestos desde esa óptica (entre otros factores), pero esas supuestas intenciones chocan con el procedimiento escogido para las designaciones: nadie conoce los perfiles o criterios exigidos o exigibles para los cargos, no sabemos qué condiciones deben cumplir, y el Tratado de Lisboa no lo aclara.
Y lo que sabemos por las declaraciones de unos y de otros es que están improvisando, o que nos están tomando el pelo. Porque es imposible que los Veintisiete no sepan, al menos a estas alturas, si buscan líderes o secretarios, aunque todo apunta, desde luego, a lo segundo.
Lo único que sabemos es que surgen misteriosamente nuevos candidatos (y «no candidatos») mientras pierden gas los que sonaron primero (Van Rompuy tras Blair y Juncker para presidente y D'Alema tras Miliband para suceder a Solana).
El 19, si hay fumata blanca, despejaremos las incógnitas sobre las personas elegidas, pero ni tan siquiera eso nos ofrecerá el retrato completo de los nuevos cargos. Y es que ni tan siquiera podemos anticipar que un candidato de bajo perfil vaya a significar un puesto débil, o viceversa.
Juegos de poder
De lo que ha ocurrido en las últimas jornadas podemos deducir que las decisiones son terreno de juego propicio para que cada cual pruebe de nuevo sus fuerzas en esta precaria Unión a Veintisiete. Sarkozy y Merkel lo hacen desde hace tiempo, especialmente desde que firmaron aquella carta conjunta en víspera de la designación de Barroso a la reelección al frente de la Comisión. Y Polonia ha sido el último en tantear las fuerzas y los nervios del resto, al solicitar que los candidatos sean sometidos a «entrevistas de trabajo» ante los veintisiete líderes. Varsovia no busca convertirse en adalid de la transparencia (de hecho, no pide que esas entrevistas sean públicas), sino reforzar su posición en la «segunda línea» tras los cuatro «grandes» y, de paso, atraer hacia sus posiciones al mayor número posible de «pequeños». Parece haberlo conseguido con Lituania (que copatrocina la idea), Finlandia, Eslovaquia, República Checa, Estonia e, incluso, con Suecia, lo que podría augurar problemas para Sarkozy y Merkel en el delicado y aún incierto nuevo reparto del poder en esta Unión.
Sea como fuere, los Veintisiete comenzarán el próximo jueves a visualizar algunos aspectos del Tratado de Lisboa, pero sólo en la forma, porque siguen sin darle un contenido preciso.
En los pasillos comunitarios se da por hecho que, al final, los nuevos cargos se decidirán por mayoría cualificada (el Tratado sugiere o recomienda que se haga por unanimidad, pero, por «si fuera necesario», estipula la mayoría cualificada como último recurso para desbloquear la decisión).
A pesar de que el ministro de Exteriores británico, David Miliband, afirma no estar interesado en el cargo de Solana, su decisión de viajar el lunes a Berlín alimentó las especulaciones. No sería la primera vez que alguien dice «no» para dar luego el «sí».
Tapados o, como se les llama ahora, los «no candidatos». Para presidente, aunque ya no es un tapado, figura el belga Herman van Rompuy; y para liderar la diplomacia europea, la británica Catherine Ashton y la griega Anna Diamantopoulou.
Conmemoración histórica del Tratado del Armisticio con la presencia de Merkel en París
Dos días después de haber celebrado en Berlín el vigésimo aniversario de la caída del Muro, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, volvieron a reunirse ayer para conmemorar en París el final de la Primera Guerra Mundial, una conmemoración histórica y sin precedentes ya que ha sido la primera vez que un jefe del Gobierno alemán participa en el Estado francés en un acto en recuerdo del Tratado del Armisticio, firmado en 1918 y que supuso la capitulación de Alemania.
Veinticinco años después de la famosa fotografía de François Mitterrand y Helmut Kohl dándose la mano en Douamont, junto al campo de batalla de Verdún, en un gesto que pasó a la historia como el símbolo de la paz entre antiguos adversarios, el presidente francés y la canciller alemana recordaron a todas las víctimas de la Gran Guerra avivando la llama de la tumba del Soldado Desconocido en el Arco del Triunfo de París, antes de ensalzar la reconciliación entre los dos países.
Como símbolo de este 11 de noviembre excepcional, el coro del Ejército francés entonó después de La Marsellesa el himno nacional alemán, ante los soldados de la brigada franco-alemana y los alumnos oficiales que rodeaban el Arco del Triunfo.
«Este 11 de noviembre no conmemoramos la victoria de un pueblo sobre otro, sino una prueba que fue tan terrible para el uno como para el otro», recalcó Sarkozy.
«Sé que lo que ocurrió no puede ser borrado. Sin embargo hay una fuerza, una fuerza que nos ayuda, que puede ayudarnos a soportar lo ocurrido. Esta fuerza es la reconciliación», le respondió Merkel.
Acto seguido alabaron la amistad franco-alemana, que Nicolas Sarkozy calificó de «tesoro» y Angela Merkel de «regalo», así como su función de motor en Europa.
«Cuando Alemania y Francia proponen juntos, actúan juntos, entonces Alemania y Francia realizan grandes cosas», reiteró el presidente francés.
«Sabemos que, juntos, tenemos todas las posibilidades de superar los desafíos de hoy y de mañana», se hizo eco la canciller, citando la crisis financiera y económica o la protección del clima.
Después de la ceremonia, Sarkozy aprovechó para justificar en la televisión France 2 su decisión de invitar a la canciller, que no fue del agrado de todos. «Creo que las mentes han evolucionado», dijo atribuyendo la paternidad de esta idea a Jacques Chirac, que en 1998 tropezó con el no de Gerhard Schröder.
Merkel, de riguroso negro, y Sarkozy, con corbata negra, guardaron un minuto de silencio a las 11.11 horas del 11 de noviembre, marcando el momento exacto en que el que, hace 91 años, entró en vigor el Tratado.
«Es una semana llena de símbolos», se felicitó Merkel apenas dos días después de las celebraciones organizadas en Berlín por el vigésimo aniversario de la caída del Muro. «Es un momento muy importante para mí», añadió.
http://www.gara.net/paperezkoa/20091112/166250/es/Los-intereses-estatales-falta-criterios-sumen-UE-caos
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Angela Merkel desconcierta a Europa: Gobernará en coalición con ultraliberales
3 de noviembre de 2009
Enrique Oliva
Las elecciones legislativas de setiembre no acordaron a Angela Merkel los resultados “resonantes” que anticiparon muy equivocados la generalidad de los encuestadores. Tampoco es cómoda sino de perspectivas conflictivas la coalición lograda para gobernar. El conservador cotidiano Die Welt destaca que “las uniones cristianas (el partido de la Canciller) con el 33 % de votos, obtuvieron la peor perfomance desde 1949”. Spiegel dice que “le será muy difícil mantener sus promesas”. Spiegel Online sostiene que “Angela Merkel ha salvado su puesto, pero el precio que deberá pagar su partido es elevado”. El influyente Frankfurter Allgemeine Zeitung asegura que “el triunfo tiene sus zonas de sombra” y da una pesada lista de observaciones y dudas.
Calificados economistas no ven viables las primeras medidas anunciadas por la coalición. Estas consisten en bajar impuestos, aumentar beneficios sociales y disminuir el alto déficit (1.600 millones de euros) confiando solo en un no bien explicado desarrollo económico.
El Partido Social Demócrata, el socio cogobernante con Merkel en los últimos 4 años, obtuvo en los comicios legislativos solo un 23 % de sufragios. Fue la peor elección de toda su historia. Pero ella ha concretado una difícil alianza con el FDP (quince días de arduas discusiones para lograr un entendimiento) cuyo líder el ultraortodoxo liberal Guido Westerwelle obtuvo la mejor elección de su partido en 60 años, con solo el 14,6 % de los sufragios. Con ese porcentaje ha recibido un poder desproporcionado: ya es vicecanciller y tiene a su cargo el ministerio de relaciones exteriores, mientras uno de sus seguidores es ministro de hacienda. Para alcanzar Merkel el 51 % de las bancas para ser designada, ha debido aceptar un segundo aliado, acordándole también pesadas concesiones. Se trata de Karl-Theodor zu Guttenberg, quien encabeza el CSU, una rama independiente de cristianos bávaros.Deutsche Welle, dice que tanto Westerwelle “el rey de los liberales” como Guttenberg, “el muchacho de los cristianos sociales, son dos yuppies políticos tremendamente ambiciosos”, adelantando que sostienen profundas diferencias entre ambos, enfrentados en sus respectivas carreras en ascenso...
Europa no oculta su desconcierto
El costo financiero de los cambios económicos alemanes está entre los principales interrogantes, a lo que adhiere Le Figaro de Paris. El diario Algemeen Dagblad de Amsterdam (Holanda) no se explica de dónde saldrán los 24.000 millones de euros de rebajas fiscales y aumentos a ayudas familiares. Y sugiere: “un sabueso deberá mantener el presupuesto en los límites razonables”.
No es casual que Merkel en esta nueva etapa, haya hecho su primer salida al exterior visitando por unas horas al presidente Nicolás Sarkozy. Políticos y medios franceses temen serias consecuencias al ver que la principal economía europea gira bruscamente al extremo liberal cuando el viejo mundo está tomando medidas proteccionistas y encara nacionalizaciones, tal como lo hiciera ella pocos meses atrás al empezar la presente crisis. Sin embargo, los trascendidos de esa cumbre hablan solo de un acuerdo concreto para apoyar la designación de un representante de un país chico al frente del ente europeo. Nada más? se preguntan los medios.
Hoy martes, Angela Merkel estará en Washington y hablará en el Capitolio, un honor que muy pocos gobernantes extranjeros han alcanzado. Este homenaje será el primero para un canciller alemán. Es cierto que en mayo de 1957 Konrad Adenauer habló en el Congreso, pero no en reunión plenaria como será en este caso.
Europa se pregunta qué se tratará en esta cumbre? Cuál será en adelante el rol de Inglaterra, hasta ahora el principal interlocutor del viejo mundo con la Casa Blanca. Sin lugar a dudas se hablará de la participación de Alemania en el conflictivo tema Afganistán. No será fácil. Una de las razones de pérdidas de votos de Merkel en las últimas elecciones parlamentarias es el disgusto del pueblo germano por el creciente envío de soldados a ese país. Cuando Barack Obama habla de una mayor implicancia de Berlín en esta cuestión, se referiría a un aporte para el costo de la reconstrucción. El germano Tagesspiegel recuerda: “Afganistán será una dura prueba para el gobierno federal. Los talibanes están literalmente a un paso del contingente militar alemán”.
El bochornoso escándalo de los supuestos arreglos financieros de las fuerzas italianas con los talibanes repercutió negativamente en Europa. Sarkozy proclamó su indignación afirmando que “no irá un solo soldado francés más a Afganistán”.
La situación se agrava y complica por momentos sin visualizarse salida del túnel, tanto en Iraq, como en Afganistán y Pakistán. Estos tres países bajo bombardeos y atentados cotidianos poseen en conjunto poco menos habitantes que Estados Unidos, y con el 98 % de islámicos. Octubre ha sido el mes más sangriento por acciones suicidas terroristas desde el comienzo de los conflictos, hace 8 años. Noviembre empezó muy violento y no promete nada bueno. Quién duda que la situación genera día a día más talibanes? ¿O no?
jueves, 16 de abril de 2009
La respuesta insuficiente de la UE

Público
16-04-2009
En la última reunión del G-20, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy acentuaron una postura ampliamente extendida hoy en gran número de gobiernos de los países miembros de la Unión Europea (UE) que sostiene que tales gobiernos no tienen que aumentar el gasto público para estimular la economía (tal como les proponía el presidente de EEUU, Barack Obama) más de lo que ya hacen, pues –según ellos– se gastan en tal estímulo cantidades semejantes a las propuestas por el Gobierno federal de EEUU. Tal postura apareció también en las declaraciones del presidente de la Comisión Europea, Durão Barroso, quien indicó que los países de la UE están ya gastando, como promedio, un 3,3% del PIB de su país en estimular sus economías, un porcentaje semejante al de EEUU, que dijo ser un 4% del PIB. Según Barroso, tales cantidades serán suficientes para evitar el aumento del desempleo en la UE.
Los datos, sin embargo, no confirman esta lectura optimista de la realidad económica en la Unión Europea. La Organización Internacional del Trabajo (The International Labor Organization, ILO) acaba de publicar un informe en el que analiza cómo los países están estimulando sus economías a partir de nuevas intervenciones públicas. Una de ellas es en ayudas a los bancos con el objetivo de resolver el problema de escasez de crédito. Sorprenderá al lector saber que muchos de los países de la Unión Europea (incluyendo España) se gastan, en términos proporcionales, cantidades mayores en ayudar a la banca que EEUU (Alemania se gasta el equivalente a un 19,8% de su PIB en tal capítulo; Francia un 19%; Gran Bretaña un 28,6% y España un 14,3%, cantidades mayores que lo que se gasta EEUU, donde tales ayudas representan el 5,1% del PIB).
De estos datos podría deducirse que la banca tiene incluso más influencia política en la UE que en EEUU, lo cual aparece también en otros dos indicadores: los intereses bancarios son seis veces más altos en la UE (1,5%) que en EEUU (0,25%), y un objetivo prioritario del Banco Central Estadounidense (el Federal Reserve Board) es el de estimular la economía y crear empleo, en contraste con el objetivo prioritario del Banco Central Europeo, que es controlar la inflación.El informe ILO señala que otra manera de estimular la economía es mediante la reducción de impuestos o la transferencia de fondos públicos a la ciudadanía. La primera de estas medidas es preferida, en general, por los partidos de sensibilidad liberal, y tiene un impacto estimulante menor, pues la gran mayoría de la población (que está profundamente endeudada) utiliza estos fondos más para pagar sus deudas que para consumir y así estimular la demanda, la cual está muy reducida como consecuencia del descenso de la masa salarial en la mayoría de los países ricos (OCDE).
En realidad, una de las medidas más potentes para estimular la economía es aumentar los salarios. Ya el presidente Roosevelt aprobó la Wagner Act (que estableció los sindicatos en EEUU) a fin de facilitar el incremento salarial que su Administración consideró como un requisito para salir de la Gran Depresión. Siguiendo la misma lógica, el presidente Obama apoya ahora una nueva ley propuesta por los sindicatos estadounidenses que les reforzaría en su petición de incrementar los salarios. En la Unión Europea, por el contrario, la propuesta más común de los estados miembros de la UE (hoy gobernada en su mayoría por partidos conservadores y liberales) ha sido la de pedir la congelación salarial.Además de tales medidas, ILO analiza las intervenciones públicas de creación de empleo público y/o privado mediante la inversión en infraestructura física y productiva y en servicios del Estado del bienestar –no sólo en educación, sino también en sanidad, servicios sociales y otros–, que aumentan la protección y cohesión social (y la productividad, punto que ha escapado hasta ahora a los economistas del Gobierno español). Según el informe ILO, la inversión que estimula la creación de empleo a base de aumentar tal tipo de inversión es menor en los países de la Unión Europea que en EEUU. Alemania ha invertido un 2,8% de su PIB en tal tipo de inversiones; Francia un 1,1%; Gran Bretaña un 1,3% y España sólo un 0,8%. En EEUU el gasto hecho y propuesto es mucho mayor: un 5,6% del PIB. Este tipo de estímulo es el más efectivo para crear empleo. Esta medida, junto con la ayuda a las empresas (como las automovilísticas y las de energías renovables), son aportaciones más bajas en la UE que en EEUU.
Esta desagregación de los distintos componentes del llamado estímulo económico es importante para no mezclar peras con manzanas y venderlas todas como si fueran nueces. Como bien dijo Poul Nyrup Rasmussen, presidente del Partido Socialista Europeo, en su crítica a Barroso, “la Unión Europea, bajo el dominio de fuerzas conservadoras y liberales, no se gasta, frente a la crisis, un 3,3% para crear empleo. Sólo un 1,1%”.
El consenso de Bruselas, que es la versión europea del consenso liberal de Washington, ha seguido unas políticas de freno del gasto público con disminución de impuestos y limitaciones en el tamaño del déficit fiscal del Estado, que han sido responsables de que el desempleo en Europa (que había sido más bajo que en EEUU desde la II Guerra Mundial) incrementara (siendo hoy mayor que en EEUU) a partir del desarrollo de tales políticas que ahora obstaculizan la resolución de la crisis.
En EEUU, el consenso de Washington se ha debilitado con las políticas domésticas de la nueva Administración que, aún siendo insuficientes e incluso erróneas en algunas áreas (como en las ayudas a la banca), significan un paso progresista importante. La Unión Europea debería distanciarse también del consenso de Bruselas, que todavía domina las políticas económicas de nuestro continente.
Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra
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