Varios miles de ciudadanos de Gaza se han precipitado sobre el paso de Rafah, la única frontera de la franja que no controla Israel, para aprovecharse de la decisión de Egipto de abrir la frontera del territorio bloqueado tras el asalto israelí a la 'Flotilla de la Libertad'.
RTVE.ES / AGENCIAS
EL CAIRO
01/06/2010 20:37
Coches con trajes apilados en sus tejados han formado atascos en la frontera mientras otros muchos pasaban con sus bolsas a pie. Docenas de policías con armas automáticas patrullaban el área para mantener el orden, según informa Associated Press.
"Estamos trabajando para ayudar a los residentes para que aprovechen esta oportunidad. Esperamos que esté abierto todo el tiempo, no solo como respuesta a los sucesos de este lunes", ha subrayado el portavoz del Ministerio de Interior de Hamás,Ihab Ghussein.
En la misma línea se ha pronunciado el líder de Hamás en el exilio, Jaled Meshal, ha pedido que se mantenga esta medida de forma permanente. Por el momento no se ha dado una fecha de cierra de la frontera, según ha adelantado el jefe del centro de prensa del lado egipcio de Rafah, Musad Badawi.
Badawi ha detallado que la apertura del paso estaba prevista para el miércoles y ha subrayado que había sido adelantada debido al asalto israelí del lunes a la flota de seis barcos que pretendía llevar ayuda humanitaria a la franja de Gaza y que acabó con la muerte de nueve civiles que formaban parte de la flotilla.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio, Hosam Zaki, había asegurado el lunes que su país continuaría sus esfuerzos destinados a aliviar el sufrimiento de los ciudadanos palestinos en Gaza a través del envío de medicinas y de cualquier tipo de ayuda procedente de países árabes y occidentales.
La medida "es parte de los esfuerzos egipcios para aliviar el sufrimiento del pueblo palestino", ha detallado la agencia Mena, sin hacer mención de la operación militar israelí.
La ciudad fronteriza de Rafah es la única frontera de Gaza fuera de Israel, que impone un estricto bloqueo sobre el enclave desde su invasión por parte del movimiento islamista Hamas en 2007, excepto para productos de primera necesidad.
Contrabando
Egipto lleva varios meses fortaleciendo el control de la frontera, que tiene unas veinte millas de largo, citando en particular la lucha contra el contrabando a través de túneles.
Esta política ha afectado las relaciones entre Egipto y Hamás, a lo que se suma el malestar egipcio por el bloqueo de la milicia de un acuerdo de reconciliación palestino con el presidente Abás impulsado por Mubarak.
Sin embargo, el bloqueo de la frontera con Gaza por parte de Egipto ha generado críticas en el mundo árabe, al considerar que hacía el juego a Israel asumiendo de hecho parte del bloqueo.
La decisión del presidente Mubarak ha sido anunciada pocas horas antes del comienzo de una reunión de países de la Liga Árabe en El Cairo para estudiar una respuesta común a la operación israelí.
La última vez que este paso se abrió de forma extraordinaria fue a finales de diciembre de 2008, cuando el gobierno de Mubarak decidió tomar esta decisión para que entrasen los heridos por los bombardeos israelíes sobre la franja.
miércoles, 2 de junio de 2010
Éxodo de miles de palestinos a Egipto tras abrir Mubarak la frontera con Gaza
miércoles, 12 de mayo de 2010
La Oposición de Egipto Protesta contra la Extensión de la Ley de Emergencia

Al-Manar
10/05/2010
Los Hermanos Musulmanes de Egipto y otros grupos de oposición tienen previsto protestar el martes contra la esperada extensión de la ley de emergencia, dijo el líder del grupo parlamentario de los HHMM a AFP.
“Habrá mañana una manifestación en el exterior del Parlamento en contra de la extensión de la ley de emergencia. Varios grupos de la oposición se unirán a la misma,” dijo Hamdi Hassan el lunes.
La ley de emergencia de Egipto, que data de varias décadas y da poderes extensos a la policía para llevar a cabo arrestos, suspende los derechos constitucionales y reprime la actividad política no gubernamental, ha sido extendida cada tres años desde 1981.
Una fuente parlamentaria dijo a AFP que la ley podría ser extendida el martes después de un discurso del primer ministro Ahmed Nazif, que pedirá al Parlamento que sea renovada. “Podría ser mañana o pasado mañana. Podría ser en cualquier momento antes de la sesión parlamentaria que finaliza el 31 de mayo,” dijo Hassan. “El gobierno ha dejado ya clara su intención de extender el estado de emergencia.”
“Incluso como parlamentarios, no sabemos nada de cuando se nos pedirá que votemos en favor de la extensión de la ley de emergencia. Lo averiguaremos cuando ocurra,” dijo Hassan. “Pero esta vez no lo dejaremos pasar fácilmente,” señaló.
El pasado mes, la policía egipcia golpeó a los manifestantes que pedían el fin del estado de emergencia – vigente desde el asesinato del presidente Anuar Sadat en 1981- y varias decenas fueron arrestados. Egipto ha
miércoles, 28 de abril de 2010
Egipto: Más allá de Baradei
Dina Heshmat
Protection Palestine
Traducido para Rebelión por Jorge Aldao y revisado por Caty R.
Con la recuperación de las luchas obreras de dos últimos meses, las manifestaciones contra Mubarak y el regreso del ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, que ya ha impulsado una “Asociación Nacional para el Cambio”(1) de cara a las elecciones presidenciales de 2011, el país pasa por una auténtica primavera reivindicativa.
Con eslóganes contra el interminable “reinado” de Mubarak, en el poder desde 1981, un llamado para obstaculizar el acceso al poder de su hijo Gamal y las reuniones de Kifaya (¡Basta!) (2), la cuestión del “cambio” ha vuelto a los titulares. Una manifestación por iniciativa de “los jóvenes del 6 de abril”, luego otra manifestación una semana después convocada por Kifaya, esta vez para exigir la liberación de los jóvenes detenidos el 6 de abril, que se enfrentaron a una represión salvaje y excepcional, y dos parlamentarios preocupados que incluso habían presionado al ministerio del Interior para que utilizase armas de fuego contra ellos.
Al leer los titulares de la prensa independiente egipcia y los despachos de las agencias internacionales, sin duda esta efervescencia está relacionada con el regreso de Mohamed El-Baradei. Si los creemos, esta nueva “primavera de Kifaya”, según la expresión del Coordinador general del movimiento, Abdel Halim Qandil, se debería a la presencia mágica del ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA)
Llegado a El Cairo el pasado mes de febrero después de 19 años en el extranjero, El-Baradei fue recibido en el aeropuerto por cientos de partidarios entusiasmados, entre ellos intelectuales y escritores como Alaa al-Aswani. Prudentemente, El-Baradei hizo una declaración bastante vaga, en respuesta a los periodistas que indagaban sobre su voluntad de presentarse a las elecciones presidenciales de septiembre de 2011, diciendo que estaba “listo” para “lanzarse a la vida política egipcia, a condición de que hubiera elecciones libres y el primer paso en esta dirección es una enmienda de la Constitución”.
Pero el premio Nobel de la Paz de 2005 se encuentra envuelto desde entonces en una verdadera agitación para el “cambio”, pese a declarar que no se consideraba forzosamente “presidenciable” sino que simplemente quiere participar en la dinámica del cambio en Egipto. Sin embargo no ha escatimado apariciones públicas -como la del viernes 16 de abril durante la oración en la mezquita de Al-Azhar–. Y de repente su nombre se encuentra en la boca de todo el mundo. Médicos de su generación, ancianas jubiladas activas; sobre todo en la clase media El-Baradei ha levantado esperanzas. De repente es normal hablar de él como el posible presidente de un país de 85 millones de habitantes. ¿Qué la Constitución exige a los candidatos independientes a la presidencia el apoyo de 250 elegidos (de los cuales por lo menos 65 deben ser diputados de la Asamblea del pueblo)? No hay problema. A pesar de los patéticos esfuerzos de la prensa, que repite constantemente que Baradei es un “pachá” desconectado de las realidades de su país –como si Gamal Mubarak no lo fuera-, nada puede frenar el entusiasmo.
En apenas dos meses, Baradei se ha encontrado en el centro de cualquier debate sobre el “después de Mubarak”. Y ya ha conseguido imponerse en el escenario político egipcio al participar en el lanzamiento de una “Asamblea Nacional para el Cambio”, de la que actualmente es presidente. Esta “alianza abierta a todos los egipcios” tiene el objetivo de “trabajar para la modificación de los artículos 76, 77 y 88 de la Constitución” –los cuales reglamentan las candidaturas a las elecciones presidenciales, determinan el número de mandatos presidenciales y establecen las instituciones encargadas de garantizar la transparencia del proceso-.
Los representantes del conjunto de las fuerzas de la oposición no legal, incluido el presidente del grupo parlamentario de los Hermanos Musulmanes, Saad Katatini, asistieron al lanzamiento de esta Asamblea. También estaban presentes los otros dos "presidenciables" de la oposición, Ayman Nour (de 45 años), presidente del partido Al-Ghadd (liberal), y Hamdine Sabahi (de 55 años), presidente del partido al-Karama (nasseristas radicales de izquierda). El primero ya se presentó a las elecciones presidenciales de 2005, lo que le costó cerca de cuatro años de detención en condiciones muy duras, y el segundo no carece de anécdotas para contar sobre sus diversas estancias en las cárceles del poder, por razones que van desde el activismo estudiantil al apoyo al movimiento de los campesinos contra la liberalización de los arrendamientos agrarios en 1997. Dos personalidades que no carecen de legitimidad en comparación con Baradei, incluso aunque el nombre de Nour levante algunas reticencias debido a supuestos vínculos con el Gobierno estadounidense.
Si los medios de comunicación de corta memoria han atribuido rápidamente esta efervescencia por el cambio al retorno del niño prodigio, ésta también se debe relacionar, más seriamente, con la recuperación de las luchas obreras desde diciembre de 2006. Una larga huelga victoriosa en el bastión histórico del textil en el norte del país, en al-Mahalla (todavía trabajan allí 24.000 obreros), devolvió la confianza a los trabajadores de muchos sectores, en el textil, pero también en los ferrocarriles y hasta en las empresas privadas de las nuevas ciudades industriales.
La fiebre de las huelgas y las sentadas incluso se apoderó, en los años precedentes, de sectores inesperados: después de las enfermeras, los maestros y los médicos, los profesores de al-Azhar y los recaudadores de impuestos no se quedaron atrás. Estos últimos organizaron una huelga con mucha participación y saltaron a los titulares por una sentada de 3.000 participantes en pleno centro de El Cairo, acampando con mujeres y niños frente a su ministerio. Terminaron ganando y lograron registrar en abril de 2009 el primer sindicato independiente de la historia del Egipto post Nasser. Con el apoyo de 35.000 firmas se impusieron en el Ministerio del Trabajo frente a una contrariada Unión de Trabajadores oficial. Una primicia que ha reforzado su determinación así como la de otros trabajadores.
Desde febrero de 2010 estas luchas se radicalizaron. Los obreros de las fábricas textiles Tanta y Salemco y los empleados del “Centro para la Información” dependiente del Consejo de Ministros organizaron sentadas ante la Asamblea del Pueblo, que para algunos duraron cerca de tres semanas. Una efervescencia que permitió la organización, el pasado 3 de abril, de una manifestación conjunta que respondió al llamado de diferentes comités sindicales así como del sindicato de recaudadores con la reivindicación del aumento del salario mínimo a 1.200 LE (217 dólares).
Los sindicalistas enarbolaban carteles que decían: “queremos alcanzar el umbral de pobreza”. En efecto, su reivindicación se ha calculado sobre esta base: dos dólares diarios para cuatro personas. Aunque esta reivindicación rápidamente fue tachada de falta de realismo por numerosos detractores –el salario mínimo oficial actual que es de 112 LE mensuales, aumentado con primas que no se incluyen en el cálculo de la jubilación- la amenaza de organizar esta manifestación fue suficiente para que el presidente de la oficialista Unión de Trabajadores, Hussein Mugawir, declarara que estaba dispuesto a interceder para negociar un salario mínimo de 900 LE. Y los trabajadores obtuvieron un fallo judicial que decretaba la revisión del salario mínimo. Ahora convocan una nueva manifestación ante la Asamblea del Pueblo, el 2 de mayo, para presionar y lograr la aplicación de ese fallo judicial.
La relación con las luchas sociales se encuentra en el centro de un llamamiento para «un movimiento popular del cambio» lanzado en los últimos días. Impulsado por los militantes de izquierda y extrema izquierda y firmado por el “presidenciable” Hamdine Sabahi, el llamamiento propone un programa centrado en la justicia social y la igualdad para todos, hombres y mujeres, coptos y musulmanes. Un llamamiento en el que los militantes participan también, por mayoría, en la Asociación presidida por Baradei.
En este contexto, el esfuerzo de las fuerzas políticas opositoras para unirse podría ser potencialmente peligroso para un poder desacreditado por el empobrecimiento masivo de la población, el deterioro de los servicios públicos y la crueldad de un aparato policial que ha convertido la tortura en algo habitual. Debilitado por la enfermedad reciente de un jefe del Estado que ha acudido ¡una vez más! a someterse a una operación quirúrgica a Alemania, el poder está, además, profundamente dividido sobre la potencial sucesión de Mubarak.
En septiembre de 2011 Mubarak terminará su quinto mandato. Y aunque su hijo Gamal, de 47 años, consiguió insertarse bien en la jerarquía del Partido Nacional Demócrata haciéndose nombrar Secretario General adjunto, este “civil” graduado en la Universidad Americana de El Cairo, sin embargo no ha conseguido, todavía, agrupar a todas las esferas del poder, en particular al ejército. Divisiones que eventualmente podrían jugar a favor de las fuerzas de la oposición si éstas consiguen poner en marcha a sólo algunos cientos de miles de egipcios entre los 85 millones que esperan el cambio.
Notas del traductor:
(1) Asamblea Nacional por el Cambio y la Reforma, fundada el 23 de febrero de Febrero de 2010 y presidida actualmente por El-Baradei.
(2) Kifaya: En lengua árabe significa "basta", es un movimiento político egipcio creado en julio de 2004 por activistas de diversas procedencias, principalmente veteranos de movimientos estudiantiles y obreros de los años setenta, opuestos al régimen de Hosni Mubarak y que abogan por profundas reformas democratizadoras.
Fuente: http://www.protection-palestine.org/spip.php?article8708
jueves, 22 de abril de 2010
Egipto: Manifestaciones antigubernamentales
Cientos de activistas de la oposición egipcia, entre ellos, el grupo “ 6 de abril”, se concentraron este martes ante la Corte Suprema para protestar contra la represión policial que sufrieron varias concentraciones la semana pasada.
La protesta derivó en duros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que no permitió que los manifestantes se concentraran frente al Parlamento, como estaba previsto.
El fundador del partido liberal “ Al Gad”, que en áraba significa “Basta” ha presentado una denuncia por la violencia que sufrieron durante la protesta.
Los manifestantes piden cambios en la Constitución egipcia y la derogación de una ley que lleva vigente 30 años: la Ley de Emergencia que permite, entre otras, la detención indefinida.
La semana pasada, la policía arrestó a unos 70 activistas, que luego fueron puestos en libertad.
Manifestaciones Antigubernamentales en Egipto
Número de registro : 28
21/04/2010 Decenas de manifestantes antigubernamentales han tomado las calles de la capital egipcia, El Cairo, para pedir libertades políticas.
Los manifestantes criticaron los llamamientos de políticos y responsables oficiales leales al presidente Hosni Mubarak de utilizar la fuerza contra los manifestantes anti-gubernamentales.
Ellos pidieron también el fin del estado de emergencia que permite detenciones indefinidas de personas bajo el pretexto de la seguridad nacional.
Un diputado cuestionó al Ministerio del Interior por ser “demasiado suave” con los manifestantes. Él dijo que los manifestantes antigubernamentales deberían ser abatidos a tiros.
Amnistía Internacional ha condenado las escandalosas declaraciones del diputado, afirmando que ellas suponían “una clara incitación al empleo de una excesiva fuerza policial y a la muerte ilegal de manifestantes.”
jueves, 25 de febrero de 2010
Un ladrillo más en el muro
Adam Morrow y Khaled al-Omrani
Grupos y activistas de la oposición están incrementando sus presiones sobre el gobierno de El Cairo para que suspenda la construcción de la barrera que está levantando a lo largo de la frontera con la Franja de Gaza. Las autoridades egipcias alegan que la barrera impedirá el contrabando a través de la frontera pero, según los críticos, lo que realmente va a conseguir será sellar el destino del pueblo de la Franja de Gaza.
“La frontera egipcia era la única puerta que le quedaba a la población de Gaza, su único medio para seguir con vida”, declaró a Inter Press Service (IPS) Gamal Fahmi, analista político y editor del semanario de la oposición Al-Arabi al-Nassiri.
El 13 de febrero, cientos de activistas de todo el espectro político se reunieron en el centro de El Cairo para protestar contra la construcción de la barrera. Los manifestantes portaban pancartas en las que se leía: “Abajo el muro de la vergüenza” y “Basta ya de secundar los crímenes israelíes”. Ese mismo día se celebraron también en Beirut, la capital libanesa, manifestaciones contra el muro.
Desde que el diario israelí Haaretz informó por vez primera a finales del pasado año que se estaba levantando la barrera, las autoridades egipcias han intentando justificarla aludiendo al derecho de Egipto a proteger su seguridad y soberanía nacional.
“Egipto tiene derecho a adoptar cualesquiera medidas que considere necesarias para proteger sus fronteras de acuerdo con los requisitos previos de la seguridad nacional egipcia”, dijo a finales de diciembre el portavoz presidencial Suleiman Awad. “La soberanía del territorio egipcio es sagrada”.
El 25 de enero, el Presidente Hosni Mubarak declaró que el objetivo de la barrera era “proteger nuestra nación de complots terroristas”.
A pesar de las amplias críticas hacia la barrera, tanto internas como internacionales, es bien sabido que no por eso se ha parado su construcción.
El 14 de febrero, el diario independiente egipcio al-Masry al-Youm citaba a uno de los trabajadores del lugar donde se está construyendo el muro que explicaba que se había añadido conexiones de acero a los paneles de hierro. Y que en esos momentos estaban tratando de insertarlos en el suelo hasta una profundidad de entre 18 y 25 metros, añadió.
Al día siguiente, otro diario independiente, Al-Dustour, informaba que Egipto estaba también construyendo un fondeadero para buques patrulleros en su frontera marítima con la Franja de Gaza. El nuevo fondeadero, según una fuente de seguridad de la zona del Norte del Sinaí, “reforzaría el trabajo de los buques patrulleros egipcios en la frontera marítima con Gaza e impediría cualquier intento de contrabando por mar”.
Según Handi Hasan, parlamentario del movimiento de oposición Hermanos Musulmanes, los EEUU, Israel y la OTAN están ya vigilando la frontera marítima entre Egipto y Gaza con el mandato de interceptar cualquier barco que lleve ayuda a Gaza.
“Eso”, dijo Hasan, “es algo que todo el mundo sabe”.
La barrera fronteriza y el fondeadero son tan sólo las medidas más recientes del largo bloqueo, internacionalmente sancionado, que sufre la Franja de Gaza.
Después de que el grupo Hamas, perteneciente a la resistencia palestina, barriera de forma democrática en las elecciones legislativas de enero de 2006, Israel selló sus seis cruces de frontera con el territorio. Cuando Hamas se hizo con el control de la Franja de Gaza en un golpe preventivo al año siguiente, Egipto se puso a seguir el ejemplo israelí sellando sus propios 14 kilómetros de frontera con el enclave costero.
En consonancia con las exigencias israelíes y estadounidenses, las autoridades egipcias afirmaron que el cierre tenía por objeto acabar con el flujo de armas de contrabando hacia territorio gobernado por Hamas.
Con Israel controlando ya el espacio aéreo y las aguas territoriales de Gaza, la medida sirvió para aislar totalmente del mundo exterior al millón y medio de habitantes del enclave. Desde entonces, la carencia de alimentos, medicinas y fuel tiene siempre al territorio al borde del desastre humanitario.
La política fronteriza de Egipto se atrajo especialmente duras condenas –dentro y fuera- durante la Operación Plomo Fundido de Israel contra la Franja de Gaza de finales de 2008 y comienzos de 2009. Durante tres semanas –con la cifra de víctimas palestinas subiendo por cientos- Egipto mantuvo su estricto cierre de fronteras, prohibiendo cualquier movimiento de los desesperadamente necesarios suministros humanitarios.
Las críticas hacia la política de fronteras de Egipto advierten que la nueva barrera representará el clavo final en el ataúd del castigado territorio.
“Cuando se complete la nueva barrera fronteriza, el asedio contra la Franja de Gaza será hermético”, dijo Fahmi. “El territorio se convertirá literalmente en la mayor prisión al aire libre del mundo”.
“La construcción de este muro, que sellará el destino del pueblo de Gaza, representa un crimen histórico perpetrado por el régimen egipcio”, dijo Hasan. “Al acceder a construir el muro, el gobierno egipcio ha suscrito los designios de EEUU e Israel para la región”.
El portavoz de Hamas Mushir al-Masri, en una declaración de finales del mes pasado, dijo que la barrera “acababa con la última ancla de salvación que le quedaba a la Franja de Gaza para mantenerse con vida tras dos años y medios de asedio”. Al-Masri añadió que el muro “no sirve a los intereses de ninguna parte árabe”, y que “tan sólo beneficia a la ocupación israelí”.
Mientras tanto, los críticos siguen sin aceptar todos los intentos del gobierno para justificar el proyecto apelando a la soberanía y seguridad egipcias.
“Egipto podría proteger su soberanía en la frontera de forma muy sencilla tan solo controlando el cruce de frontera de Rafah, en cuyo caso los gazatíes no hubieran tenido que acabar acudiendo a la construcción de túneles de contrabando”, dijo Fahmi. “El control de la frontera no necesita de barreras, tan sólo de procedimientos de seguridad inteligentes”.
“El gobierno egipcio dice ahora que el muro es para acabar con el contrabando de armas de Egipto a Gaza”, siguió señalando Fahmi. “Pero antes de que se empezara a construir, todos los comunicados oficiales se referían a que se traficaba con armas desde Egipto hacia Gaza, y no en sentido contrario”.
“El gobierno no para de hablar acerca de la ‘soberanía’ egipcia”, dijo Hasan. “Pero cuando un buque israelí detuvo a un barco libanés en aguas egipcias el pasado verano, Egipto no dijo ni una palabra sobre su cacareada soberanía”.
La construcción de la barrera tiene también una dimensión política. Durante el pasado año se han ejercido enormes presiones sobre Hamas para que firmara un “acuerdo de reconciliación”, propuesto por Egipto, con el movimiento Fatah, apoyado por EEUU, del Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.
Hamas se ha negado hasta el momento a firmar el acuerdo, que incluye el compromiso de reconocer a Israel y de renunciar a la resistencia armada, ambos aspectos en contradicción con los principios fundadores del grupo. Las autoridades egipcias, por su parte, dicen que la frontera seguirá cerrada hasta que Hamas firme la propuesta sin condiciones previas.
“Egipto está construyendo el muro para castigar políticamente a Hamas por negarse a firmar el acuerdo de reconciliación que ha propuesto”, dijo a IPS Emad Gad, experto en asuntos israelíes en el semioficial Centro Al-Ahram para Estudios Políticos y Estratégicos.
A finales del pasado mes, el portavoz parlamentario palestino Aziz Al-Duweis dijo que no se podía forzar la reconciliación entre palestinos mediante “condiciones injustas”. La reconciliación, manifestó, no puede conseguirse mediante una “guerra atroz contra Gaza ni matando de hambre al pueblo palestino a través de un asedio y de una política de muerte lenta”.
“Ni tampoco puede conseguirse”, añadió, “mediante un muro de acero que aumente la brutalidad del asedio y del hambre”.
Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/LB23Ak01.html
viernes, 19 de febrero de 2010
¿El Baradei, presidente de Egipto?
19-02-2010
Mónica G. Prieto
El Mundo
La oposición egipcia por fin ha encontrado un líder, una persona cualificada y con el peso internacional suficiente para disputar el poder al ‘rais’ Mubarak. “El Baradei vuelve”, titulaba el diario Dustor, en referencia al ex responsable de la Organización Internacional para la Energía Atómica y premio Nobel de la Paz 2005.
Tras casi dos décadas ejerciendo en el exterior, Mohamed al Baradei, de 67 años, regresa a su país de origen con ambiciones presidenciales poco disimuladas. En numerosas entrevistas concedidas desde Viena, donde ejercía como responsable de la OIEA hasta que fue sustituido por el japonés Yukiya Amano a finales del pasado año, ya había insinuado su interés por la Presidencia e instado al régimen cairota a establecer una comisión de expertos independientes que modifique la Constitución, lo que podría cambiar los rígidos mecanismos que regulan la elección del presidente.
En declaraciones al diario estatal Al Masri al Yaum el 10 de diciembre, El Baradei adelantó que, si se presenta a los comicios del 2011, lo hará como independiente porque lo contrario sería aceptar “el marco artificial de la política egipcia”, lo cual equivale a adelantar que se está pensando participar en una carrera electoral que contará con Hosni Mubarak, de 81 años, o con su hijo y aspirante a ‘heredero’, Gamal Mubarak.
La emoción de los grupos contrarios al régimen –que son legión tras 29 años con Mubarak en el poder- es tal que el diario Dustor ha publicado la hora y los detalles del vuelo, previsto mañana, que conducirá al diplomático egipcio a El Cairo citando a sus seguidores a acudir al aeropuerto para recibirle.
“Con el regreso de Mohamed El Baradei, el número de luchadores por la libertad en Egipto se incrementa”, escribía en el diario Dostur George Isaac, cofundador de Kifaya, uno de los movimientos opositores más activos de Egipto. “Vamos a ir todos. No quiero hacer predicciones, pero va a ser un gran acontecimiento”.
Las autoridades aeroportuarias afirman tener órdenes de otorgar a El Baradei tratamiento de dignatario, pero no se descarta que la policía irrumpa en el recibimiento si considera que los seguidores del ex responsable de la OIEA están provocando disturbios. Los organizadores advierten que eso conllevaría derramamiento de sangre. “Si el Gobierno usa la fuerza, le saldrá el tiro por la culata”, afirmaba el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de El Cairo Hassan Nafaa, quien ha llamado a una recepción popular masiva de El Baradei.
Lo cierto es que, en Egipto, cualquier reunión multitudinaria puede ser disuelta por las fuerzas del régimen. Pero parece que esta vez habrá una excepción. El periodista Amr Adib, cercano a gobierno de Mubarak, pidió el martes precaución a los uniformados porque, el día de su regreso, los medios internacionales “estarán siguiendo de cerca a ese hombre [El Baradei]. No queremos ningún problema […] incluso si tres millones de personas aparecen [en el aeropuerto]”.
Abdelrahman Yusef, cofundador del Movimiento Popular para Elegir a El Baradei y responsable de la recepción, confía en que el régimen no intervenga, dada la talla internacional de la figura. El Baradei es muy respetado en el mundo árabe por su imagen de honestidad, alejada de corruptelas, y sobre todo por oposición a la invasión de Irak y sus declaraciones minimizando el riesgo de que Irán pueda construir armas nucleares, a contracorriente con Washington. Tanto, que Israel y EEUU presionaron en los últimos años de su mandato para sustituirle al frente de la OIEA.
“Esto es un mensaje a la población de Egipto de que podemos hacer el cambio, un mensaje a El Baradei de que le queremos como líder y un mensaje al mundo de que hay esperanza para un cambio político en Egipto”, explicaba Yusuf. “El Baradei no se ha ensuciado con los errores de este régimen o la debilidad de los movimientos de oposición”, añadía.
Su iniciativa no es la única que reclama la participación de El Baradei en los comicios de 2011. Casi 65.000 personas se han unido al grupo formado en la red social Facebook titulado “El Baradei por la Presidencia de Egipto 2011”, respaldado por el internacionalmente conocido escritor Alaa al-Aswani. En una carta publicada recientemente en el diario Al Shorok, Al Aswani –autor de El Edificio Yacubeo, retrato del Egipto actual-, manifestaba el por qué de su apoyo. “El sobresaliente éxito de El Baradei en la escena internacional es la prueba de que la crisis egipcia no se debe a defectos del carácter egipcio, sino a las políticas fallidas y corruptas del régimen impuesto a los egipcios mediante la represión y el fraude”.
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/orienteproximo/2010/02/18/el-baradei-presidente-de-egipto.html
martes, 2 de febrero de 2010
El muro de Egipto
03-02-2010
Ursula Lindsey
Middle East Report
Traducción para Rebelión de Loles Oliván
A finales de diciembre de 2009, los canales árabes de TV transmitieron imágenes de miles de manifestantes rodeados de las habituales hileras de policías antidisturbios en las calles del centro de El Cairo. Las protestas callejeras en Egipto se han reducido drásticamente en los últimos años pero la escena es familiar para cualquiera que hubiera estado en el país en 2005, cuando las protestas contra el régimen del presidente Hosni Mubarak y en favor de la independencia judicial eran un acontecimiento muy regular. Sin embargo, había algo inusual en estos manifestantes: todos eran extranjeros.
Los manifestantes eran activistas de solidaridad con Palestina procedentes de 43 países y habían llegado a Egipto con la intención de cruzar el puesto fronterizo de Rafah, controlado por Egipto, en dirección a Gaza y participar en la Marcha por la Libertad de Gaza, una manifestación pacífica hasta la frontera de la pequeña franja costera con Israel. La marcha estaba prevista para conmemorar el aniversario de la Operación Plomo Fundido —el asalto militar israelí que tuvo lugar el invierno de 2008-2009 que, según Amnistía Internacional, mató a unos 1.400 palestinos en Gaza— y para protestar por el bloqueo internacional en curso contra el territorio.
Pero los activistas internacionales que empezaron a llegar a El Cairo el 27 de diciembre se encontraron con que las autoridades egipcias no tenían ninguna intención de dejarlos entrar en Gaza. La seguridad del Estado informó a las compañías de autobuses que habían sido contratadas para transportar a los que querían manifestarse en Rafah de que cancelaran sus acuerdos; a los activistas que se dirigieron a la península del Sinaí por su cuenta se les hizo volver o se les detuvo.
Varios cientos de activistas franceses se dirigieron a la Embajada de Francia donde cortaron brevemente el tráfico y luego realizaron una sentada de cinco días en la acera. Los estadounidenses intentaron llegar a la Embajada de EE.UU. pero fueron detenidos por las fuerzas de seguridad egipcias y al final se les permitió entrar en grupos pequeños para reunirse —infructuosamente— con el personal del Departamento de Estado. Los activistas también llevaron a cabo acciones más creativas. En las escaleras de las pirámides se desplegaron en tres ocasiones distintas enormes banderas palestinas y panfletos. Alrededor de 30 personas llevaron a cabo una huelga de hambre encabezada por el superviviente del Holocausto Hedy Epstein, de 85 años de edad.
Las autoridades egipcias ofrecieron finalmente dar permiso de entrada en Gaza a cien de los 1.400 internacionales. En la mañana del 31 de diciembre, después de amargas y beligerantes reuniones, 85 activistas salieron; el resto rechazó la oferta considerándola como una mera maniobra de relaciones públicas que era la antítesis de la exigencia fundamental de la Marcha: el libre acceso a Gaza. Los que permanecieron en El Cairo celebraron una concentración muy enérgica durante todo el día ante la Plaza Tahrir —justo enfrente del Museo Egipcio— y después una vigilia de Año Nuevo con velas. Los manifestantes portaban carteles que decían: "Liberad Gaza" en inglés; alternaban consignas de "Resistencia", "Viva Palestina", "No tenemos miedo" y —en un reproche a la policía egipcia— "¡Qué vergüenza!" Estuvieron cercados por grandes contingentes de fuerzas de seguridad del Estado lo que espantó a los transeúntes curiosos y desalentó de manera agresiva a los medios de comunicación.
Luego, pocos días después de la Marcha por la libertad de Gaza salió de Egipto otro convoy de internacionales con el nombre Viva Palestina —formado por centenares de voluntarios y vehículos donados para asistencia médica— que llegaron al Sinaí por el puerto de Al 'Arish. Estos entraron en Gaza el 6 de enero, después de que los enfrentamientos con la policía dejasen a 50 activistas heridos [1]. Una protesta palestina en la frontera en apoyo de la caravana también se tornó violenta, dejando a un guardia de frontera egipcio muerto y a varios palestinos heridos.
Las concentraciones y las delegaciones de ayuda tuvieron lugar pocas semanas después de que se descubriera que las autoridades egipcias han iniciado la construcción de un muro de acero subterráneo a lo largo de la frontera con Gaza para bloquear los túneles que los habitantes de Gaza han utilizado para socavar el embargo internacional contra su territorio. Rápidamente bautizado como "el muro de la muerte" por los funcionarios de Hamas y "el muro de la vergüenza" por los críticos de Egipto, esta última medida para hacer cumplir el bloqueo de Gaza ha provocado una nueva y acalorada ronda de recriminaciones en Egipto y en el mundo árabe. El debate sobre el muro, los manifestantes extranjeros en El Cairo, los enfrentamientos cerca de la frontera de Gaza, todo ello ha centrado, renovado, intensificado, por lo que al régimen de Mubarak se refiere, una atención no deseada sobre la política de Egipto hacia el sitiado enclave palestino.
El bloqueo
Gaza ha estado en mayor o menor medida bajo "cierre" desde el estallido de la segunda Intifada en el otoño de 2000 pero Israel y sus aliados impusieron un embargo a las importaciones después de que Hamas ganase las elecciones parlamentarias palestinas en 2006. El bloqueo se endureció considerablemente en junio de 2007 después de que combatientes de Hamas se apoderasen de los aparatos administrativos y de seguridad de la Autoridad Palestina (AP) en Gaza bajo los partidarios la facción rival de Fatah. Israel sólo permite que una lista muy restringida de productos pasen a través de los pasos que controla; la mayoría de los materiales de construcción, tan necesarios para reparar los daños de los bombardeos de la Operación Plomo Fundido, no están permitidos. Según la BBC, el volumen medio de los suministros importados se ha reducido a una cuarta parte del nivel de 2005. Agencias de la ONU estiman que al menos la mitad de todos los habitantes de Gaza padece "inseguridad alimentaria".
El bloqueo de Gaza no sería posible sin la cooperación de Egipto. Después de que los soldados israelíes abandonasen Gaza en 2005, la Administración Bush patrocinó un acuerdo por el que el cruce de Rafah —la única entrada a Gaza que no tiene frontera israelí y por lo tanto que no está físicamente bajo el control de Israel— sería supervisada conjuntamente por Egipto y la Guardia Presidencial de la AP. En la práctica, Egipto y la AP siguieron aceptando el control remoto israelí del cruce a través de circuito cerrado de televisión. Cuando Hamas expulsó a la Guardia Presidencial en 2007, Egipto cerró Rafah —alegando que no se podía cumplir un acuerdo si una de las partes está ausente— y lo ha abierto sólo esporádicamente desde entonces [2].
En enero de 2008, militantes de Hamas hicieron estallar por tierra parte del largo muro a lo largo de la frontera entre Egipto y Gaza y cientos de miles de palestinos se dirigieron hacia la ciudad egipcia de Rafah. Durante 11 días, hasta que los egipcios fueron capaces de sellar la frontera de nuevo, los habitantes de Gaza disfrutaron yendo de compras y dejaron vacíos los estantes de las tiendas de Rafah.
Dicho de otro modo: Gaza ha resistido el bloqueo gracias a los túneles a través de los cuales los palestinos hacen contrabando de alimentos, cigarrillos, combustible y —supuestamente— drogas, dinero en efectivo y armas. Según el director de la UNRWA, el 60% de la economía de Gaza depende de los túneles [3].
Las instalaciones de "ingeniería"
El nuevo muro que Egipto está construyendo está destinado a cortar estas líneas de vida subterránea. El primero en informar acerca de la construcción fue el diario israelí Ha’aretz en un artículo que afirmaba que el muro tendrá más de 5 Km. de largo y que los paneles de acero llegarán hasta 100 metros bajo tierra [4]. Algunos dicen que el muro estará conectado a tuberías que saturarán el suelo a lo largo de la frontera con el bombeo de agua de mar, por lo que los túneles estarán expuestos a derrumbarse. También se ha informado ampliamente de que el muro se está construyendo con la ayuda estadounidense; un funcionario de la Embajada de EE.UU. en El Cairo confirmó a un delegado de la Marcha por la Libertad de Gaza que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. ha prestado apoyo técnico.
Las autoridades egipcias justificaron la construcción de lo que ellos prefieren llamar "instalaciones de ingeniería" o "refuerzos" con un argumento de seguridad nacional: Egipto como Estado soberano tiene el derecho y el deber de proteger sus fronteras. Los túneles son una amenaza —se cree que los terroristas que perpetraron los ataques en los balnearios del Sinaí de Taba y Sharm el Sheij llegaron a través de ellos. Y las drogas, el dinero y las armas que supuestamente se filtran en Gaza podrían filtrarse también en Egipto. En una aparición en la TV nacional el 24 de enero, el Ministro del Interior, Habib al 'Adli, hizo una analogía "para el ciudadano simple" preguntándose: "¿Debo dejar la puerta de mi casa abierta toda la noche cuando los niños y la esposa están dentro?; ¿dónde está mi sentimiento de patriotismo, mi sentido de la lealtad a mi casa? "[5].
Por otra parte, los funcionarios egipcios continuamente señalan que Israel y Hamas son los verdaderos responsables de la situación: Gaza está bajo ocupación israelí a los ojos del derecho internacional e Israel podría levantar el cerco mañana; Hamas ha hecho que la situación de los habitantes de Gaza sea peor al eliminar la Guardia Presidencial, al disparar cohetes contra Israel, provocando con ello un bloqueo aún más estricto, y por resistirse a la reconciliación, a través de la mediación egipcia, con la oficina de Mahmud Abbas, que sigue reclamando la presidencia de la AP a pesar de la expiración de su mandato en 2009.
Por otro lado, los críticos del gobierno egipcio afirman que ni los verdaderos problemas de seguridad ni las limitaciones en virtud de tratados pueden justificar su participación en un bloqueo que viola el derecho internacional humanitario. Mohamed al Baredai, ex jefe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica y un posible candidato a las elecciones presidenciales de 2010, sostuvo en una entrevista en Foreign Policy que al mismo tiempo que luchan para prevenir el contrabando, las autoridades egipcias podrían establecer una “zona de libre comercio” en la ciudad de Rafah señalando que “es distinto proteger la seguridad nacional, lo que nadie cuestiona, que proporcionar asistencia humanitaria”.
¿Trabajar para otros?
En la prensa egipcia y pan árabe se acusa a Egipto de ser un instrumento de los israelíes y los estadounidenses que aplica el bloqueo en su nombre. Ciertamente, Israel y EE.UU. han presionado a Egipto durante años para "acabar" con el contrabando y, en 2008, el Congreso retuvo 100 millones de dólares de ayuda sobre este tema. Y ciertamente la cooperación de Egipto en el mantenimiento del cerco forma parte de lo que lo convierte en un valioso socio estratégico de EE.UU. Tal vez no por casualidad, las críticas de Washington sobre el registro de derechos humanos en Egipto y sobre su sistema político liberal han sido muy silenciadas desde el cierre de Rafah en 2007. Egipto ha ganado recientemente dos importantes concesiones de EE.UU.: una parte de la asistencia que recibe ahora entrará en vigor como donación (lo que hace más difícil que el Congreso condicione la ayuda a reformas concretas), y el 30 de diciembre se anunció que Egipto adquirirá al menos 20 nuevos aviones de combate F-16 fabricados por EE.UU.
Sin embargo, no se deben pasar por alto las razones internas de Egipto para respaldar el bloqueo. El Gobierno de Egipto desconfía de Hamas, un grupo armado islamista militante que considera tanto como un satélite iraní como un aliado de los Hermanos Musulmanes egipcios, su mayor y mejor organizada oposición.
Egipto teme convertirse en la principal puerta de Gaza al mundo exterior y verse más involucrado todavía en la gestión del problemático, empobrecido y superpoblado enclave. Esta participación podría favorecer los planes israelíes de separar Cisjordania de Gaza, o las supuestas ambiciones de Hamas de establecer un "emirato islámico" independiente, escribe un intelectual pro-régimen [6]. Estas preocupaciones no son quizás injustificadas: Egipto controló la Franja de Gaza desde 1948 hasta 1967 y hay algunos círculos de la política israelí y estadounidense que querrían transferírsela de nuevo, mientras tanto, el enfrentamiento entre la AP, reconocida por Occidente, y Hamas en Gaza ha llevado a hablar de una "solución de tres Estados."
Las autoridades egipcias ven la Gaza gobernada por Hamas como una grave amenaza de seguridad, un potencial desestabilizador de toda la Península del Sinaí. La construcción del muro subterráneo es la culminación de un proceso de décadas de retirada de Egipto de la causa palestina y de creciente cooperación en seguridad con Israel —un proceso al que se le dio un empujón dramático con la elección de Hamas. La línea oficial de que Egipto se sacrificó bastante por Palestina desde 1948 hasta el Acuerdo de Camp David de 1979 produce cierto apego en algunos egipcios. Sin embargo, muchos en todo el espectro político se sienten muy incómodos con el cambio de política que ha convertido a los palestinos de "hermanos" históricos en algo así como enemigos. "La doctrina de seguridad egipcia —incomprensiblemente— ha llegado a considerar a Gaza y no a Israel la principal amenaza para Egipto", escribe Ahmad Yusuf Ahmad [7]. De manera similar, el columnista Fahmi Huwaydi señala que "la visión estratégica egipcia ha cambiado y Egipto ha llegado a considerar a los palestinos y no a los israelíes como un peligro. Y si esta triste conclusión es correcta, entonces no puedo dejar de describir el muro de acero como el muro de la vergüenza"[8].
De la gran presa al muro bajo
A pocos días del anuncio de la construcción del muro subterráneo, la gente en el mundo árabe se aventuraba a hacer comparaciones desfavorables entre las “instalaciones de ingeniería" de Mubarak y el proyecto histórico del presidente Gamal Abdel Naser —la Alta Presa al norte de Asuán— jugando en el doble sentido de las palabras de "alta" y "baja" en árabe. Wags propuso añadir un comentario de Mubarak al epitafio de Naser: "El altamente estimado (al 'Ali) construyó la alta presa (as-sadd al ‘ali ); el de poca altura (al Wati) construyó el muro bajo (as-sadd al wati)" [9].
La posición de Egipto en el mundo árabe e islámico se debe en parte a su papel como mecenas de la causa palestina en la época de Naser. Hoy en día, debido a su participación en el bloqueo de Gaza, su liderazgo y legitimidad en la región han sido objeto de considerables críticas que recuerdan a la indignación de cuando el presidente Anwar al Sadat pactó una paz separada con Israel en Camp David. Ha habido manifestaciones ante las embajadas de Egipto en Turquía, Malasia, Jordania y el Líbano —donde la recién formada Campaña para poner fin al Muro de la Vergüenza se dirige contra la empresa de construcción egipcia Arab Contractors, que es, según se informa, la constructora del muro [10]. Escribiendo en Al -Ahram Hebdo Magazine, el periodista egipcio Hasan Abu Taleb se lamenta: "Criticar a Egipto y sus políticas se ha vuelto común en el mundo árabe… Estas críticas amargas… se han desarrollado hasta el punto de que desfiguran la imagen de Egipto" [11].
Al poner de relieve su papel en el asedio de Gaza, los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza han puesto al gobierno egipcio en una posición preocupante —sobre todo porque las autoridades no podían reprimir a los manifestantes internacionales con tanta dureza como lo habrían hecho con locales sin provocar un incidente diplomático. Muchos internacionales fueron golpeados y arrojados al suelo en enfrentamientos con la policía. Pero en general, sus manifestaciones hallaron un inusual grado de tolerancia (por lo que hace a la norma local).
De hecho, la maquinaria del gobierno egipcio inicialmente parecía desconcertada por la mala publicidad entre los convoyes de extranjeros que iban hacia Gaza. Algunos han sugerido que la reacia, defensiva y desorganizada respuesta del gobierno a la crítica y el cuestionamiento de su política hacia Gaza es indicativa de "el grado de vergüenza sentida por un gobierno que —ha quedado claro— es impotente" [12].
La actitud defensiva emergió como una combinación de bravuconería y de la teoría de la conspiración. Los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores se refirieron a los activistas internacionales como "conspiradores" y "creadores de problemas". El ministro de Relaciones Exteriores Ahmad Abu al Ghayt dijo que los miembros del convoy Viva Palestina habían "cometido actos hostiles, incluso penales, en territorio egipcio" [13]. El parlamentario británico George Galloway, quien encabezó la delegación, ha sido declarado persona non grata en Egipto [14].
Otros insinuaron que la oposición al muro y al bloqueo eran parte de un plan para humillar a Egipto. El ministro de Asuntos Parlamentarios, Mufid Shihab, sugirió que los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza eran en su mayoría "mujeres argelinas de nacionalidad francesa… que llevaban un mensaje de los medios de comunicación argelinos al corazón de El Cairo" [15]. La acusación, por inocua que parezca, era venenosa habida cuenta de la brecha abierta entre Egipto y Argelia tras la victoria argelina sobre Egipto en un partido de clasificación para el Mundial, y la consiguiente violencia [generada] en ambos países (y en Sudán, el lugar donde se celebró el partido) dirigida a los nacionales del país contrario. Shihab también culpó a la cobertura de la red Al Jazeera —"el canal qatarí de la discordia", lo llamó— por fomentar el sentimiento anti-egipcio.
Al final, el aparato político oficial egipcio ha declarado más o menos el tema de su política hacia Gaza como verboten [en alemán, prohibido]. El presidente Mubarak, en un discurso el 24 de enero, anunció rotundamente: "No aceptamos debatir sobre este tema con nadie".
Las autoridades también han recurrido a la autoridad religiosa para tratar de aplastar la disidencia: el Consejo Islámico de Investigación, encabezada por el jeque de Al Azhar (la más alta institución semi-oficial islámica de Egipto), emitió el 31 de diciembre un dictamen jurídico en apoyo al muro. El Consejo emitió un comunicado diciendo: "Es uno de los derechos islámicos legítimos de Egipto colocar muros que impidan el daño infligido por los túneles construidos bajo la tierra egipcia de Rafah, que se utilizan para el contrabando de drogas y otros productos, amenazando y perturbando la seguridad y la estabilidad de Egipto y de sus intereses. Aquellos que se oponen a la construcción de ese muro violan la shari’a ", concluía el Consejo. De inmediato y con indignación, otros eruditos islámicos contradijeron esta fatwa y Al Azhar fue condenada por muchos por parecer que ponía la religión al servicio de impopulares políticas gubernamentales.
El activismo y sus límites
Los activistas internacionales optaron por ir a través de Egipto para llegar a Gaza porque esta ruta era la única disponible; la entrada por Israel, pensaban, habría sido imposible. Esperaban que Egipto sería favorable a su misión y en un primer momento hicieron todo lo posible para evitar la confrontación con el régimen. Cuando Egipto anunció antes de su llegada que el acceso a Gaza estaba cerrado, los activistas fueron sin inmutarse. En el pasado, Egipto había manifestado que impediría numerosas delegaciones, como emitía un comunicado de prensa de 21 de diciembre de la Comisión directiva de la Marcha por la Libertad de Gaza. "Pero tras la presión pública y política, el gobierno egipcio cambió su posición y los dejó pasar."
En la manifestación en la víspera de Año Nuevo en el centro de El Cairo, el manifestante Ali Abunimah, palestino-estadounidense co-fundador de la revista de la Web Electronic Intifada, dijo: "La gente no ha venido a El Cairo con el objetivo de protestar contra Egipto o crear problemas en Egipto. Han venido aquí para ir a Gaza y mostrar su solidaridad con las personas de Gaza y romper el asedio. Y lo que inevitablemente ha reorientado la atención sobre el papel egipcio es que es Egipto quien ha impedido a la gente que viaje a Gaza, así que realmente Egipto ha destacado su papel en el mantenimiento del cerco sobre Gaza".
La Marcha por la Libertad de Gaza no se coordinó con activistas locales, de hecho, no se les permitió unirse. Una declaración en la página web de la Marcha dice: "Por desgracia, el gobierno egipcio decide quién puede y quién no puede cruzar a la Franja de Gaza desde Egipto. Por nuestra experiencia sabemos que ha sido difícil para los ciudadanos egipcios y personas con pasaportes de la AP entrar en la Franja de Gaza. Hemos tratado de superar esta limitación injusta en viajes anteriores sin éxito. Así que, por desgracia, no podemos aceptar a gente con pasaportes egipcios o palestinos”.
Muhammad Wakid, activista y miembro del Centro de Estudios Socialistas en El Cairo, argumentó que los locales entendieron que la opción de excluirlos era necesaria "para no alienar al régimen a fin de maximizar el acceso a Gaza". Wakid señala que "nuestra presencia habría sido una responsabilidad; habría cambiado su enfoque".
Una vez que los internacionales se quedaron atrapados en El Cairo —y que se les cambió el enfoque— llegaron a los grupos locales pro palestinos. Sin embargo, seguía habiendo diferencias significativas. Los participantes en la Marcha por la Libertad de Gaza, por ejemplo, pidieron a los egipcios que no coreasen consignas pro-Hamas y pro-Hezbolá o consignas anti-Mubarak en su manifestación conjunta el 29 de diciembre ante las escaleras del Sindicato de Periodistas. Los egipcios se negaron. Y luego hubo un problema espinoso. "No se podía consultar o coordinar con [los manifestantes de la Marcha de la Libertad de Gaza] debido a la presencia de activistas israelíes", dice Wakid. Esta posición fue compartida por los activistas egipcios de todas las tendencias políticas —ni siquiera el objetivo de romper el cerco pudo triunfar sobre su oposición a la normalización de relaciones con Israel a través del contacto directo con israelíes.
A pesar de estas diferencias, y a pesar de lamentar la ingenuidad de los internacionales por pensar que se les permitiría entrar en Gaza, los activistas, en su mayoría egipcios, les apoyaron. “Han tenido un efecto importante", dice Al Diya 'al Sawi, fundador del Comité de Egipto para romper el asedio de Gaza. "Cambiaron la opinión pública mundial hacia el régimen egipcio". Los críticos de la marcha en la comunidad de activistas occidentales se mostraron escépticos ante la idea por considerar que era poco práctica y que creaba un enfoque equivocado —la segura negativa egipcia de acceso marcaría la atención sobre Egipto, en lugar de en Israel (y EE.UU.), las verdaderas fuerzas que están detrás del bloqueo. Para los activistas egipcios, sin embargo, la oposición al bloqueo de Gaza y la oposición al régimen de Mubarak son una misma cosa. Se congratulan de que la atención internacional de los medios de comunicación atraídos por los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza y el convoy de Viva Palestina ayudase a cimentar la conexión.
Por otra parte, intelectuales árabes públicos utilizaron a los activistas extranjeros para reprender a los gobiernos y a las poblaciones árabes por la insuficiente solidaridad con los palestinos. Salama Ahmad Salama, escribiendo en el periódico Al-Shuruq, señaló: "Estas marchas, por supuesto, no pueden resolver el problema. Pero al menos crean un anillo de alarma de vez en cuando y hacen algo para llamar la atención de la opinión pública mundial, mientras que los países y los pueblos árabes se han rendido a la situación y ya no son capaces de resistirse a ella sino que han llegado a pedir soluciones y concesiones que los propios palestinos rechazan" [16].
De hecho, a pesar de las graves limitaciones en las que operan los activistas egipcios pro-palestinos —como la amenaza de arresto, los abusos policiales y la ausencia de cobertura en los medios internacionales— siguen organizando acciones de manera regular.
La misma semana que la Marcha por la Libertad de Gaza estaba en El Cairo, los estudiantes islamistas se manifestaron contra la construcción del muro subterráneo egipcio en los campus universitarios [17]. El "muro de la vergüenza" también ha sido objeto de un fogoso debate parlamentario y de desafíos judiciales: los miembros de Parlamento están liderando un esfuerzo legal pidiendo al presidente y el ministerio del Interior que detengan su construcción [18].
El 15 de enero, alrededor de 100 miembros y simpatizantes del Comité para romper el asedio de Gaza trató de convocar al Sindicato de Médicos en el centro de El Cairo para disponerse a salir hacia Gaza. Se encontraron con la mano dura de la seguridad del Estado: la estación de metro cercana fue cerrada, la zona estaba rodeada por la policía antidisturbios, conductores de taxi y autobús fueron detenidos, y los propios activistas golpeados y hostigados. Se reagruparon en una ubicación alternativa y decidieron disgregarse en grupos más reducidos para viajar por separado en transporte público. Sin embargo, todos los grupos fueron detenidos en diferentes puntos de control de camino a Rafah, después de lo cual fueron metidos en los vehículos monovolumen y trasladados de vuelta a El Cairo con escolta policial. Esta salida era el quinto intento que el Comité —cuyo líder, Magdi Ahmad Husein, fue declarado culpable de "contrabando" en enero de 2009 después de visitar Gaza por un túnel— ha llevado a cabo en el pasado año para romper el bloqueo. Lo intentarán de nuevo a principios de abril.
¿Y ahora qué?
¿A qué se parecerá la frontera entre el Sinaí y la Franja de Gaza en los próximos meses? Puesto que la profundidad y el trazado del muro están sin confirmar, es difícil decir qué eficacia tendrá. Muchos contrabandistas palestinos parecen seguros de que podrán evitar el muro ya sea excavando debajo o perforándolo. Tampoco se sabe cuándo se habrá completado. El gobierno de Mubarak puede alargar la construcción durante los próximos meses como parte de las interminables negociaciones y el corte de mangas entre Israel, Egipto, EE.UU., Hamas y la oficina presidencial de la AP en Ramala.
Mientras tanto, incluso semi-construido, el muro egipcio de Gaza, como otros muros de todo el mundo, es un símbolo visible y dramático —una realización de la política de Egipto y un pararrayos para la oposición.
El muro anuncia un endurecimiento de la posición del régimen egipcio sobre Gaza —a pesar de la vergüenza de frustrar tan abiertamente la causa palestina, o quizá debido a ello. El ministro de Relaciones Exteriores Abu al-Ghayt ha anunciado que "Egipto no permitirá que los convoyes, independientemente de su origen o de su organización, crucen por su territorio." [19] Todas las ayudas extranjeras tendrán que ser entregados a la Media Luna Roja, que luego las entregará —siempre y cuando el cruce de Rafah está abierto— a Gaza.
Y el muro ha situado también a Egipto, lo que el gobierno considera bastante incómodo, en el centro de la discusión internacional sobre el bloqueo de Gaza. A pesar de sus diferencias ideológicas, los activistas egipcios e internacionales se pusieron en contacto en enero, en una especie de nivel no oficial que es probable que perdure. El papel de Egipto en el bloqueo —una preocupación clave de los activistas locales— se ha convertido en parte de la agenda internacional pro- Palestina.
Notas:
1.- Véase el diario de un activista publicado por Palestine Telegraph, 19 de enero de 2010, disponible en internet en: http://www.paltelegraph.com/diaries/featured-articles/3689-fighting-our-way-to-gaza
2.- Véase: Gisha/Physicians for Human Rights-Israel, Rafah Crossing: Who Holds the Keys?. Tel Aviv, Marzo de 2009, pp. 23-38.
3.- Islam Online, 17 de diciembre de 2009.
4.- Ha’aretz, 9 de diciembre de 2009.
5.- Daily News Egypt, 26 de enero de 2010.
6.- Abdel-Moneim Said, “Defendre l’Egypte contre toute menace,” Al Ahram Hebdo, 6 a12 de enero de 2010.
7.- Ahmad Yusuf Ahmad, “Stories of Walls,” Al Shurouq, 7 de enero de 2010.
8.- Fahmi Huwaydi, “The Wall of Shame,” Al Misri al Yawm, 14 de diciembre de 2009.
9.- Véase la pancarta virtual en: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhwwk-j2WaKnc8foCpFY-DnkxvBnmIYh1auJ0iJFLuajBot4GGWIcbdopHDScfLsQ9vvfv8hivWlgM1uWGX-6UA0tscz3Sj7c_Dl8FSHmaBt4f3qZKY7okxx88zDK_q_MiUHp79mWY9lbY/s1600-h/!cid_C3D5F66E-762C-4FD2-90E3-CF2C76B786E1.jpg
10.- Ahmed Moor, “Lebanon Activists Launch Campaign Targeting Egypt’s ‘Wall of Shame,’” Electronic Intifada, 21 de enero de 2010.
11.- Hassan Abou Taleb, “La Palestine en 2010 et le role Egyptien,” Al Ahram Hebdo, 27 de enero-2 de febrero, 2010.
12.- Yusri Fawda, “What’s Good About the Gaza Wall,” Al Misri al Yawm, 27 de diciembre de 2009.
13.- Ha’aretz, 19 de enero de 2010.
14.- Daily Mail, 0 de enero de 2010.
15.- Al Ahram, 2 de enero de 2010.
16.- Salama Ahmed Salama, “The Culture of Protest” Al Shuruq, 4 de enero de 2010.
17.- Al Misri al Yawm, 30 de diciembre de 2009.
18.- Al Misri al Yawm, 1 de enero de 2010.
19.- Ha’aretz, 9 de enero de 2010.
Fuente: http://www.merip.org/mero/mero020110.html
viernes, 8 de enero de 2010
Tras los Choques de Rafah, Egipto “está Perdiendo la Paciencia” con Hamas
Al-Manar
07/01/2010
Egipto advirtió a Hamas el miércoles por la noche que había “un límite a su paciencia” y que cualquier intento de provocar a las fuerzas de seguridad egipcias tendría un precio.
El Ministerio de Exteriores en El Cairo hizo el anuncio tras los violentos choques ocurridos el miércoles en la frontera entre Gaza y Egipto, que dejó un balance de un policía de fronteras egipcio muerto por un francotirador y nueve policías heridos en el lado egipcio y varias decenas de palestinos también heridos en los disturbios.
Los violentos choques comenzaron el martes por la noche en el puerto de Al Arish, después de que las autoridades egipcias se negaran a permitir que el convoy Viva Palestina entrara en Gaza con todos sus vehículos de ayuda.
En respuesta, los activistas lanzaron piedras y se encerraron en el puerto reteniendo a cuatro policías con ellos. Unos 520 activistas pertenecientes al convoy rompieron la puerta del puerto de Al Arish para protestar por la decisión del régimen de Mubarak.
La policía utilizó cañones de agua para dispersar a los activistas y obligarles a abandonar el puerto de Al Arish, Unos 40 miembros del convoy resultaron heridos.
Diferentes participantes en el convoy dijeron a los canales de televisión por satélite que el ataque egipcio contra ellos fue llevado a cabo de forma inesperada tras una sentada que realizaron en la terminal portuaria en protesta por la negativa de las autoridades egipcias de no dejar pasar a más de 50 vehículos de ayuda hacia Gaza.
Previamente, una delegación del convoy trató con las autoridades egipcias, pero no consiguió ningún resultado. En ella había activistas internacionales, que pidieron el fin del bloqueo de la Franja de Gaza, y estuvo liderada por el miembro del Parlamento británico, George Galloway, y por 17 miembros del Parlamento turco.
Por su parte, Ali Abu Sukkar, un miembro del convoy, señaló que las autoridades egipcias se negaron de forma injustificada a permitir entrar en Gaza a los vehículos más importantes de ayuda, que están llenos de medicinas y equipos médicos, añadiendo que los policías han dañado de forma deliberada varios vehículos del convoy, lo que refleja el nivel de odio y la insistencia del gobierno egipcio a no permitir la entrada de ayuda para el asediado pueblo de Gaza.
jueves, 7 de enero de 2010
La policia egipcia reprime a los activistas solidarios con Gaza
Escribe tu resumen aquí.
Al menos 55 personas resultaron heridas durante el ataque de los policías egipcios a los miembros de una caravana solidaria con los palestinos de Gaza.
LibreRed.net Para Kaos en la Red
6-1-2010
www.kaosenlared.net/noticia/enfrentamientos-entre-policia-egipcia-activistas-solidarios-gaza
Los choques se originaron en el puerto de Al-Arish, capital de la provincia del Sinaí Norte, cuando las autoridades de Egipto decidieron que una parte del convoy “Viva Palestina” de más de 200 carros tenía que hacer llegar su carga a la bloqueada Gaza a través de Israel.
El gobierno judío impone un férreo bloqueo fronterizo al enclave controlado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) desde junio de 2007, cuando ese grupo tomó el poder allí y expulsó a Al-Fatah, que lidera el presidente palestino, Mahmoud Abbas.
La caravana la integran 528 activistas de 17 países que desde hace más de una semana tienen tropiezos con el gobierno egipcio para entregar directamente un cargamento de medicinas, alimentos y otros bienes a los 1,5 millones de palestinos residentes en la franja.
Funcionarios de aduana en Al-Arish indicaron que sólo 139 furgonetas podían entrar a la Franja de Gaza a través del cruce fronterizo de Rafah, situado a unos 40 kilómetros del puerto, mientras que los restantes vehículos tenían que pasar vía Israel.
Testigos dijeron que los pacifistas derribaron anoche una puerta de acceso a esa rada del mar Mediterráneo y bloquearon dos entradas principales con vehículos en protesta por lo que entendieron como medida divisionista de Egipto y colaboradora con el cerco israelí.
Al resistirse a la acción de las fuerzas de seguridad, alrededor de 40 miembros de la comitiva solidaria sufrieron heridas menores, mientras una docena de policías también resultaron lesionados durante el forcejeo, precisaron los servicios médicos.
La caravana que dirige el parlamentario británico George Galloway estuvo inmovilizada a finales de diciembre en el puerto jordano de Aqaba por la negativa egipcia a que la ayuda fuera descargada en el de Nuweiba, en el mar Rojo, y la vía más directa hacia Gaza.
Pese a presiones y denuncias de burocratismo, el gobierno de Hosni Mubarak se mantuvo inamovible en que el cargamento sólo podía entrar a la franja costera desde Al-Arish, en el Mar Mediterráneo, lo que obligaba a su traslado por tierra de Aqaba al puerto sirio de Latakia.
El lunes el barco con los más de 200 vehículos atracó en Al-Arish, pero los activistas esperaron a que parte de su delegación llegara por vía aérea desde Latakia para emprender viaje a Gaza.
LibreRed.net
Oriol Sabata en Kaos en la Red
sábado, 2 de enero de 2010
Tantawi y Otros Clérigos Oficiales Egipcios Apoyan la Construcción del Muro
Al-Manar
01/01/2010
Un consejo de clérigos musulmanes ha apoyado la construcción por parte del gobierno egipcio de la construcción de un Muro subterráneo junto a la frontera de Gaza para impedir el contrabando en los túneles, que se ha convertido en una línea de supervivencia para la Franja de Gaza, que sufre un asedio desde 2007, dijo un reportaje el viernes.
A través de los túneles se introducen alimentos y productos para la vida cotidiana que los habitantes de Gaza no pueden recibir por otras vías.
El Consejo de Investigación Islámico de la Universidad de Al Azhar, el mayor sitio de aprendizaje del Islam sunní y que se halla bajo el control del régimen egipcio, dijo que los túneles estaban siendo utilizados para “realizar contrabando de drogas y amenazaban la seguridad de Egipto.” dijo el periódico Al Masri al Yaum.
“Es uno de los derechos legítimos de Egipto el colocar una barrera que impida el perjuicio ocasionado por los túneles, que se extienden por debajo de Rafah y son utilizados para realizar el contrabando de drogas y otros productos que amenazan la seguridad de Egipto,” dijeron los clérigos en una declaración citada por el periódico.
“Aquellos que se oponen a la construcción de este muro están violando los mandatos de la ley islámica,” añadieron los clérigos en dicha declaración dada a conocer tras un encuentro convocado por el alto clérigo egipcio Sheij Mohammed Tantawi, que ha sido nombrado a dedo por el gobierno.
Hamdi Hassan, un miembro islamista del Parlamento egipcio, ha presentado una demanda contra el presidente Hosni Mubarak pidiéndole que detenga la construcción del Muro, dijo el periódico.
A principios de esta semana, el presidente de la Unión Internacional de Sabios Musulmanes, Yusuf al Qaradawi, criticó el Muro como un “crimen injustificable” y dijo que estaba prohibido por el Islam.
Sheij Qaradawi dijo en una declaración que el Muro, que Egipto ha comenzado a construir, busca “presionar a los palestinos de Gaza para que se rindan a Israel.” “Lo que Egipto está construyendo estos días en su frontera con Gaza es un acto prohibido desde una perspectiva islámica,” dijo el prominente sabio islámico. “Este acto busca aislar por completo Gaza y reforzar el bloqueo impuesto contra su pueblo para que ceda ante las demandas israelíes,” dijo Sheij Qaradawi.
“Cuando las noticias de la existencia de este Muro fueron por primera vez transmitidas, yo no las creí. Pensé que era sólo un intento de crear un foso entre Egipto y los palestinos. Pero, más tarde, se vieron confirmadas y esto supuso un trágico shock para mí,” enfatizó Sheij al Qaradawi.
Sheij al Qaradawi llamó también al gobierno egipcio a abrir su punto de cruce en la frontera con Gaza señalando que la apertura de la frontera era “un deber religioso y legal” de Egipto hacia el pueblo de Gaza.
“Rafah es la única línea de vida para el pueblo de Gaza. Egipto debe abrirlo en lugar de buscar asfixiar a los palestinos y colaborar con otros para matarlos.”
El sabio pidió tanto a la Liga Árabe como a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) que presionen a Egipto para detener la construcción del Muro. “El Muro es una medida ciento por ciento en contra de los palestinos y juega al ciento por ciento a favor del enemigo israelí,” concluyó.
Una Activista Francesa de la Marcha por la Libertad de Gaza Muerta en El Cairo
Al-Manar
31/12/2009
Los organizadores de la Marcha por la Libertad de Gaza han informado de la muerte de una ciudadana francesa debido a heridas ocasionadas por las fuerzas de seguridad egipcias durante una manifestación en la capital egipcia, El Cairo. Marie Renee murió en el Hospital de El Cairo. Ella estaba viajando con una delegación francesa de unas 300 personas, dijo la agencia Maan. Los delegados franceses habían anteriormente acampado en el terreno que rodea la Embajada francesa en El Cairo, rodeados por dos filas de policías egipcios.
Varios centenares de activistas de la “Marcha por la Libertad en Gaza” han continuado las manifestaciones y sentadas en El Cairo para protestar contra la negativa del gobierno egipcio a permitirles cruzar la frontera hacia la asediada Franja de Gaza.
El miércoles, las fuerzas de seguridad egipcias permitieron a 84 de los 1.300 que se registraron para participar en la Marcha por la Libertad de Gaza entrar en el empobrecido enclave costero palestino. Todos ellos viajaban con la delegación de Codepink, que organizó dos viajes anteriores a la Franja.
Otros 1.200 activistas de unos 40 estados han continuado en El Cairo después de que Egipto se negara a permitir la entrada del grupo debido a lo que las autoridades egipcias calificaron de “situación sensible” en el territorio palestino.
Los activistas de la Marcha por la Libertad de Gaza esperaban entrar en Gaza en el primer aniversario de la ofensiva israelí de 22 días contra el territorio como una muestra de solidaridad con su pueblo, llevándoles ayuda y suministros.
Israel ha continuado cerrando todos los puntos de cruce fronterizos con Gaza durante más de dos años. El ilegal bloqueo israelí impuesto contra la Franja ha tenido un desastroso impacto sobre la situación humanitaria y económica en el enclave costero.
A 1,5 millones de personas les están siendo negados sus derechos básicos, incluyendo la libertad de movimiento, y su derecho a vivir en unas condiciones adecuadas de trabajo, salud y educación.
Las tasas de pobreza y desempleo alcanzan un 80% y 60% respectivamente en Gaza.
Egipto, con las bendiciones de Israel y la Autoridad Palestina, ha cerrado las fronteras de la Franja de Gaza, aislando efectivamente el enclave costero del resto del mundo.
Francia y EE.UU. supervisan la construcción del muro de Acero en la frontera de Gaza con Egipto.
viernes, 1 de enero de 2010
Gaza: Francia supervisa la ampliación del muro de separación
Para poder garantizar su propia subsistencia ante el bloqueo israelí, que restringe implacablemente la entrada de mercancías a la franja de Gaza, la población palestina ha tenido que cavar cientos de túneles a través de la frontera con Egipto. Al mismo tiempo, la resistencia palestina utiliza esos mismos túneles para mantener el suministro de armas.
El Estado de Israel se ha dado a la tarea de transformar la franja de Gaza en un bantustán, siguiendo el modelo que el régimen del apartheid trató de imponer a la población negra en Sudáfrica y que los propios consejeros militares israelíes implantaron de forma experimental en Guatemala.
Es precisamente para concretar esa perspectiva que Israel ha construido alrededor de la franja de Gaza un muro de separación que la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya ha declarado ilegal desde el punto de vista del derecho internacional. Israel está prolongando actualmente ese muro para separar la franja de Gaza de la frontera egipcia, que se extiende a lo largo de una decena de kilómetros.
El muro israelí que debe separar la franja de Gaza de la frontera con Egipto incluye una red de canales de hasta 35 metros de profundidad. El objetivo de esos canales es inundar con agua de mar los túneles que puedan pasar por debajo de la frontera. El muro de separación se compone también de placas metálicas de 18 metros de largo y 50 centímetros de espesor. Dichas placas, consideradas infranqueables, están recubiertas además de dispositivos que permiten detectar la realización de cualquier trabajo de excavación por debajo del muro.
Consejeros técnicos de Estados Unidos y de Francia dirigen actualmente la construcción del muro israelí alrededor de la franja de Gaza. El general francés de cuerpo de ejército Benoit Puga inspeccionó personalmente los trabajos esta misma semana. Al inspeccionar lo que está convirtiéndose, según las palabras del presidente francés Nicolas Sarkozy, en «la prisión más grande del mundo», el general francés Puga expresó su satisfacción por el progreso de la construcción del muro alrededor de la franja de Gaza. Declaró que se trata de «la operación más grande de la Historia» con vistas a cortar los túneles subterráneos y que puede tratarse incluso de un modelo a aplicar en otras partes del mundo.
La franja de Gaza cuenta un millón y medio de habitantes. Según el relator general de la ONU, Jean Ziegler, en este momento la mayoría de esa población padece de desnutrición y su supervivencia depende únicamente del contrabando que transita a través de los mencionados túneles.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Qardawi: el Muro de Egipto es un Crimen y un Acto Prohibido por el Islam
Al-Manar
28/12/2009
El presidente de la Unión Internacional de Sabios Musulmanes, Sheij Yusuf al Qardawi, criticó el polémico muro que Egipto ha estado construyendo a lo largo de su frontera con Gaza y lo calificó de “crimen injustificable” y de “acto prohibido por el Islam.”
Sheij Qaradawi dijo, en una declaración, que el Muro de hierro que Egipto está construyendo intenta “presionar a los palestinos de Gaza para que se rindan a Israel.”
“Lo que Egipto está construyendo estos días en su frontera con Gaza es un acto prohibido desde una perspectiva islámica,” dijo el prominente sabio islámico. “Este acto busca aislar por completo Gaza y reforzar el bloqueo impuesto contra su pueblo para que ceda ante las demandas israelíes,” dijo Sheij Qardawi.
“Cuando las noticias de la existencia de este Muro fueron por primera vez transmitidas, yo no las creí. Pensé que era sólo un intento de crear un foso entre Egipto y los palestinos. Pero, más tarde, se vieron confirmadas y esto supuso un trágico shock para mí,” enfatizó Sheij al Qardawi.
Sheij al Qardawi llamó también al gobierno egipcio a abrir su punto de cruce en la frontera con Gaza señalando que la apertura de la frontera era “un deber religioso y legal” de Egipto hacia el pueblo de Gaza. “Rafah es la única línea de vida para el pueblo de Gaza. Egipto debe abrirlo en lugar de buscar asfixiar a los palestinos y colaborar con otros para matarlos.”
El sabio pidió tanto a la Liga Árabe como a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) que presionen a Egipto para detener la construcción del Muro. “El Muro es una medida ciento por ciento en contra de los palestinos y juega al ciento por ciento a favor del enemigo israelí,” concluyó.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
El Cairo Trata de Impedir una Marcha contra el Bloqueo de Gaza
Al-Manar
22/12/2009
“Egipto cree que ningún país debería interferirse en su decisión de proteger la seguridad de su territorio,” dijo el ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Abul Gueit, en referencia a las noticias acerca de la intención de El Cairo de construir un muro en su frontera con Gaza con el fin de cerrar la extensa red de túneles de contrabando, que constituye una línea de supervivencia para la población de la Franja, ya que a través de ella entran en el territorio, bloqueado por Israel y Egipto, los alimentos y bienes necesarios que aquella precisa. Para encubrir esta realidad, el régimen egipcio ha tratado de vincular la construcción del muro con supuestas “amenazas a su seguridad nacional.”
En una entrevista anterior con el periódico londinense en lengua árabe Asharq Al Ausat, el ministro egipcio de Exteriores dijo que Egipto era “totalmente libre” para hacer lo que quisiera con el fin de garantizar su “plena seguridad.”
“Ningún árabe, sea el que sea, tiene el derecho a decir a Egipto lo que hacer en su territorio, “especialmente dado que Egipto está siempre dispuesto a realizar todos los esfuerzos necesarios para defender la causa palestina,” señaló el ministro. Él subrayó la importancia de la seguridad nacional y dijo que “no debería existir ningún tipo de violación de los territorios egipcios.”
Miles de activistas internacionales, mientras tanto, prometieron el martes continuar adelante con una marcha internacional la próxima semana hacia la Franja de Gaza a pesar de la prohibición de El Cairo. “Nuestros esfuerzos no se verán alterados en este punto. Hemos decidido romper el asedio de Gaza y marchar por la Franja el 31 de diciembre para manifestar nuestra oposición al bloqueo internacional. Vamos a continuar el viaje,” dijeron los organizadores de la Marcha por la Libertad de Gaza en su sitio web.
El Ministerio de Exteriores egipcio rechazó el lunes una petición de los organizadores para utilizar el punto de cruce de Rafah, el único punto de entrada en Gaza. “Aunque consideramos esto como un revés, es algo que hemos visto y superado antes,” dijeron los organizadores, que añadieron que las anteriores prohibiciones de Egipto fueron superadas gracias a la “presión pública y política.”
Egipto advirtió el lunes de “consecuencias legales” contra cualquiera que desafíe la prohibición. “Egipto encuentra difícil cooperar con esta marcha considerando la situación sensible que existe en la Franja de Gaza” en referencia al brutal bloqueo israelí, dijo el Ministerio de Exteriores egipcio, que advirtió que “cualquier intento de violar la ley o el orden público por parte de cualquier grupo, ya sea local o extranjero, en suelo egipcio será tratado de conformidad a la ley.”
Unos 1.300 delegados internacionales de 42 países se han unido a la Marcha por la Libertad de Gaza, que tiene previsto entrar en la Franja a través de Egipto en la última semana de diciembre.
Palestina: Gaza protesta contra la construcción del “muro” de acero egipcio

22 de diciembre de 2009
RIA NOVOSTI
Centenares de habitantes de Gaza, partidarios del movimiento islamista Hamas, al responder al llamado de las autoridades locales, realizaron hoy una acción de protesta contra la construcción de una cerca metálica subterránea a lo largo de la frontera egipcio-palestina, informó la prensa de Egipto.
Los participantes del mitin corearon slogans de censura y exhortaron a las autoridades de Egipto a "negarse a participar en el bloqueo israelí de la Franja de Gaza", que dura cerca de tres años.
Los líderes islamistas llamaron a los Jefes de Estado árabes a "romper el bloqueo que pone en peligro las vidas de 1,5 millones de palestinos".
"La construcción de la cerca es una medida que no tiene justificación. Exigimos que Egipto cierra ese proyecto, que sólo llevaría a empeorar la vida de los habitantes de la Franja de Gaza", dijo en el mitin el representante de los islamistas Sami Abu Zuhri, añadiendo que la construcción de la cerca tendrá serias consecuencias.
Egipto erige ese "muro" de acero para impedir el contrabando por parte de Gaza. La cerca tendrá unos 9-10 kilómetros de largo, su parte subterránea será de unos 20-30 metros, lo que permitirá obstruir los túneles por los que el enclave recibe diversas mercancías: desde armas y explosivos hasta medicamentos y materiales de construcción, burlando el bloqueo.
Hace unos días, las autoridades de Egipto declararon el estado de emergencia en la frontera con Gaza, luego que unos desconocidos abrieron fuego contra los obreros que montan la barrera subterránea.
Debajo de la frontera palestino-egipcia pasan centenares de túneles, que tienen importancia clave para la economía de Gaza. El enclave con sus 1,5 millones de habitantes afronta durante tres años el régimen de duras sanciones introducido por Israel y apoyado por Egipto.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Egipto Construye un Muro de Hierro en la Frontera de Gaza
Al-Manar
09/12/2009
Egipto ha comenzado la construcción de un masivo muro de hierro a lo largo de su frontera con la Franja de Gaza en un intento de cerrar los túneles de contrabando que entran en el territorio.
El muro tendrá de nueve a diez kilómetros de longitud y se introducirá de 20 a 30 metros dentro del suelo. Fuentes egipcias afirman que es imposible de cortar o derretir.
El nuevo plan es el último movimiento realizado por Egipto para incrementar sus esfuerzos en contra del contrabando que ha permitido a los habitantes de Gaza conseguir productos de primera necesidad que no podían adquirir a través de la frontera israelí o la egipcia, que permanecen prácticamente cerradas.
Aunque Egipto ha hablado de progresos en la lucha contra el contrabando, éste todavía florece.
Fuerzas egipcias han destruido túneles o los han rellenado con gas, casi cada semana, a menudo con personas todavía dentro, y las bajas palestinas en los túneles han estado creciendo de manera continua.
Recientemente, Egipto examinó varias posibilidades de bloquear los túneles y patrullas conjuntas egipcio-norteamericanas han sido vistas en Rafah intentando detectar túneles con sensores.
La construcción del muro ha sido ya iniciada. Éste estará compuesto de enormes planchas de acero. Sin embargo, no se espera que detenga el contrabando completamente. Varias fuentes de defensa israelíes dijeron al diario Haaretz que creen que una vez que el soldado cautivo israelí, Gilad Shalit, sea liberado, Israel tendrá que reexaminar los beneficios de mantener cerrada la frontera con la Franja de Gaza.
El cierre se ha visto contrarrestado por el sistema de túneles, que suministra no sólo municiones, sino también comida, coches, motos, medicinas y combustible en cantidades mucho mayores de las que Israel permite que entren en la Franja a través de los puntos fronterizos oficiales.
Los egipcios a menudo interceptan municiones y armas dirigidas a Gaza antes de que puedan entrar en la Franja y han incrementado los controles en las carreteras egipcias y los puntos de control en el Sinaí.
Los observadores señalan que la presión estadounidense es en parte responsables del aumento de los esfuerzos egipcios para combatir el contrabando, que se ha convertido en una válvula de oxígeno para los habitantes de Gaza.
sábado, 31 de octubre de 2009
Miembro de la “Célula de Hezbollah” en Egipto Sufrió Brutales Torturas
Al-Manar
29/10/2009
El Alto Tribunal de Seguridad Nacional de Egipto decidió el miércoles retrasar el juicio de la que ha sido llamada “la célula de Hezbollah” hasta el jueves después de que el tribunal aceptara la retirada del panel de la defensa y decidiera encomendar ésta a otros 19 abogados. Por otro lado, uno de los procesados acusó a sus interrogadores egipcios de “brutales torturas” que le han dejado sordo de un oído.
Mohammed Mansur, que está siendo juzgado junto con otros 25 acusados, dijo a AFP durante una pausa en una sesión del tribunal que él y los otros acusados habían sido “brutalmente torturados” y que su salud estaba decayendo. “Todos los detenidos han sido torturados. Yo perdí el sentido del oído en mi oído derecho a causa de las constantes torturas. Fui electrocutado y golpeado,” señaló. Los abogados de Mansur dijeron que éste había admitido bajo tortura que él había propuesto ataques contra “objetivos israelíes” en Egipto con el fin de vengar la muerte del jefe militar de Hezbollah, Imad Mugniyeh, pero que esto fue rechazado por sus superiores. “Soy inocente de cualesquiera cargos que se refieran a ataques en Egipto,” dijo Mansur. “Mi tarea era la de enviar apoyo a nuestros hermanos en Gaza,” añadió. La defensa señaló que la acusación no había presentado las pruebas de las que afirmó estar en posesión, tales como los explosivos y las armas que supuestamente se habría encontrado a algunos detenidos. Los grupos pro-derechos humanos locales e internacionales afirman que la tortura es algo rutinario en Egipto. “Cada año tenemos 12 ó 20 muertes por tortura en el país,” dijo Hafez Abu Saada, de la Organización Egipcia pro-Derechos Humanos a AFP. A principios de este mes, Hamas señaló que miembros de las fuerzas de seguridad egipcias habían torturado al hermano de un dirigente de la organización hasta la muerte en una prisión situada en la ciudad de Alejandría, en el norte del país. Egipto ha negado la acusación.
viernes, 21 de agosto de 2009
Los hermanos musulmanes y las guerras
Joshua Stacher
Pueblos
21-08-2009
El zapato que le arrojó Muntadhar al-Zaydi a George W. Bush durante la gira de “despedida” del ex presidente por Irak ha añadido un nuevo icono a la cultura internacional de protesta.
Durante el pasado invierno, en el marco de la guerra de Israel contra Gaza que, de acuerdo con el ministro de Salud de la Autoridad Palestina, mató a más de 1.300 palestinos y dejó alrededor de unos 5.300 heridos y mutilados, un grupo de manifestantes en Londres lanzó su calzado al número 10 de Downing Street. En febrero, un espectador interrumpió al embajador israelí arrojándole también un zapato. La frustración popular provocada por la Operación Plomo Fundido fue, por supuesto, más intensa para los que estábamos más cerca de Gaza.
En Egipto, donde el presidente Husni Mubarak fue expuesto como el responsable local del largo bloqueo a Gaza, las protestas a escala nacional extendidas por todo el espectro político forzaron al Estado a la acción. El 9 de enero, Al-Jazeera informó de que cerca de 100.000 personas habían tomado las calles de Alejandría declarando un “día de furia”. El mismo día, según el periódico independiente Al-Masri al-Yawm, unos 200.000 Hermanos Musulmanes llevaron a cabo 90 manifestaciones tras los rezos del viernes [1]. Las demandas más repetidas eran que el Gobierno, en cumplimiento de dos sentencias judiciales egipcias, detuviese las exportaciones de gas natural a Israel, que abriese la frontera de Rafah para dejar pasar la ayuda humanitaria y que expulsase al enviado israelí en el Cairo. El régimen de Mubarak cumplió esas demandas en silencio, pero no con tranquilidad.
Para adelantarse a las manifestaciones masivas que se desarrollaron en la capital, el régimen concentró a la mayor parte de sus fuerzas de seguridad en el Cairo. Tras las oraciones de los viernes, durante todo el ataque israelí, la policía estaba estacionada en las estaciones de metro cercanas a las principales mezquitas. Las propias mezquitas estaban protegidas con personal de seguridad. En el resto del país, el régimen permitió las manifestaciones, pero llevó a cabo detenciones masivas entre los participantes. Ningún grupo sintió más el golpe que la Sociedad de los Hermanos Musulmanes. De acuerdo con la web oficial del grupo, cerca de 1.700 Hermanos fueron arrestados por su activismo relacionado con Gaza.
¿“Vosotros sois musulmanes?”
En el Parlamento, diputados del gobernante Partido Nacional Democrático (PND) defendieron la postura del régimen contra la furia de la oposición, incluidos los 86 afiliados a los Hermanos Musulmanes que habían servido en la legislatura desde 2005. La gota que colmó el vaso fue cuando, en sesión abierta el 10 de enero Hasan Nash’at, del PND, dio a entender que el bloque de los Hermanos estaba trabajando a favor de los enemigos de Egipto, refiriéndose con esta afirmación a Hamas. Miembros de la delegación de los Hermanos respondieron a esto a gritos. Nash’at agudizó su ataque: “¡Sois unos traidores!” Para Ashraf Badr al-Din, que representa el distrito de Ashmoun en Minufiyya, esto fue demasiado. Se sacó el zapato y se lo tiró a Nash’at. A continuación tuvo lugar una escaramuza y los Hermanos salieron en masa a la entrada gritando que los miembros del PND eran los traidores porque habían cerrado la frontera de Rafah y seguían exportando gas a Israel. El grupo pidió disculpas al portavoz del Parlamento, el partidario de Mubarak Fathi Surour. No fue suficiente. Alo largo del día se desarrollaron otras batallas verbales. En el Comité de Relaciones Exteriores, el Hermano Sayyid ‘Askar arguyó: “El Islam está antes que Egipto”, a lo que Mustafa al-Fiqqi, del PND, replicó: “No, Egipto está primero”.
Casi toda la prensa independiente y de la oposición abrió con una foto de Badr al-Din preparando su proyectil, lo que fue un golpe de relaciones públicas a favor de los Hermanos, la fotografía que captaba los sentimientos de la mayoría de los egipcios acerca de la postura del Gobierno. El régimen contraatacó, remitiendo a Badr al-Din al día siguiente al Comité de Ética, en el que él y sus colegas oyeron una lectura irónica sobre la conducta parlamentaria civilizada. Surour concluyó preguntando retóricamente a los Hermanos: “¿Vosotros sois musulmanes?” Un musulmán decente, señaló, no habría avergonzado a la Asamblea de ese modo. El 11 de febrero, Badr al-Din fue suspendido del Parlamento hasta noviembre, a pesar de las peticiones de los diputados de que no se le despojase de su escaño.
El desacuerdo entre el Estado y los Hermanos no tiene que ver con si está primero Egipto o el Islam, aunque esto sirva a los intereses de ambos lados. Más bien, el centro de la disputa es el servilismo del régimen a Washington, a pesar de la oposición de los egipcios, a quien los Hermanos fielmente tratan de apelar. No hay que recordárselo a los egipcios, pero los Hermanos han trabajado para mantener a Gaza visible durante el combate. Al- Jazeera emitió en televisores de pantalla plana durante las reuniones con los principales líderes. Yen las entradas y las fachadas de los edificios de oficinas colgaban pancartas de palestinos ensangrentados. En la puerta del Sindicato Médico, controlado por los Hermanos, una gran bandera israelí tapaba el suelo, haciendo imposible para aquellos que entraban en el edificio no fijarse en el símbolo del Estado judío. Hay al menos tres guerras que se libran simultáneamente alrededor de los Hermanos Musulmanes de Egipto: el conflicto israelí-palestino, la batalla del Estado con los Hermanos y, aún más importante, la lucha por el liderazgo dentro del propio grupo. Todas esas luchas han socavado al conservadurismo, que hasta ahora ganaba en el seno del liderazgo islamista.
Beso de despedida
Al tiempo que los Hermanos concentran sus esfuerzos en Egipto, están profundamente comprometidos con un asunto regional, la cuestión palestina. Como bloque minoritario en el Parlamento, los Hermanos sólo pueden hacer esfuerzos simbólicos para caminar por una vía independiente del régimen. Durante la guerra de Gaza, como antes, el grupo y su brazo de beneficencia trataron de fletar ayuda médica y alimentaria para los palestinos, que sería bloqueada por los militares egipcios.
En respuesta, algunos Hermanos prominentes señalaron que el grupo debía evitar un potencial compromiso con EE UU, patrón del régimen de Mubarak. Como Muhammad Mursi, miembro del Órgano de Orientación de los Hermanos, sostuvo emocionalmente: “Nosotros no invadimos a la gente. Elegimos utilizar las ideas para ganar apoyos. Los contribuyentes americanos están comprando el odio de otra gente. Nunca vamos a dejar de odiar a América por toda esta sangre que está corriendo. Sí, son los sionistas los que lo están haciendo, pero con el soporte diplomático de los EE UU. Mientras sigan haciendo esto, la resistencia nunca parará. Puedes ser fuerte y superior militarmente, pero nadie te va a escuchar si estás cometiendo actos inhumanos” [2].
Si Muntadhar al-Zaydi llamó a estos zapatos voladores un “beso de despedida de los iraquíes” a Bush, mucha gente de Oriente Próximo considera el soporte sostenido de Bush a la Operación Plomo Fundido un “disparo de despedida” similar hacia ellos. El ex presidente, incuestionablemente, ha dejado la región más polarizada que cuando llegó a la presidencia. Del cambio de régimen que fragmentó Irak, y la carta blanca otorgada al ejército israelí, hasta la contradicción entre su “agenda de libertad” y el absoluto apoyo a dictadores como Mubarak, Bush ha dejado tras de sí un Oriente Próximo menos democrático, menos tolerante y menos esperanzador que el que era en 2001. El antiamericanismo en el comentario de Mursi es parte de la ola de sentimiento reaccionario que las políticas de Bush han alentado.
La guerra de Gaza fue un facilitador de la tendencia hacia la independencia con respecto de otros grupos entre los Hermanos. Reforzó la credibilidad de los líderes más conservadores del grupo cuando convencieron a las bases de que el espíritu participativo del ala pragmática había conducido a los Hermanos a un punto muerto, en el que tendrían tan poco poder para afectar a la política egipcia como cuando estaban en la clandestinidad. En lugar de contestar al régimen en la esfera más amplia posible, los conservadores arguyen que los Hermanos deberían priorizar la resistencia “pacífica” al orden militar EE UU-Israel, en solidaridad con aquellos que han tomado las armas contra éste.
Desde que ganaron un número de escaños sin precedentes en las elecciones al Parlamento de 2005, los Hermanos Musulmanes han estado sujetos a una presión implacable por parte del Estado para bloquear su participación efectiva en la gobernabilidad del país. El eje de la estrategia estatal ha sido apretar las tuercas de la legalidad a los islamistas. Con las enmiendas a la Constitución de marzo de 2007, el estatus del grupo pasó de legalmente proscrito (desde 1954) a constitucionalmente prohibido. El artículo 5 de la Constitución establece ahora explícitamente que no está permitido ningún grupo o actividad política basada en la religión.
Mientras esta medida asegura que los Hermanos nunca estarán en disposición de competir por el principal órgano de poder del país, expande también la seguridad estatal para sacar a los Hermanos de la vida política. En cuanto a las luchas internas, los Hermanos más conservadores quieren recluirse en un búnker, utilizando su participación en la política formal, dando fin a las negociaciones con el régimen y centrándose en el evangelismo (da‘wa). De acuerdo con un Hermano joven, fuera de la estructura de liderazgo, “[Los conservadores] tienen ideas distintas a la mayoría de nosotros sobre la política y sobre la sociedad. Se concentran sólo en preservar el grupo” [3].
Zapatos bomba
Que los pragmáticos no accionen la palanca de poder en los Hermanos Musulmanes no significa que vayan a desaparecer. La lucha por el alma de la Sociedad continúa. Pero, en el corto plazo, la preocupación por la preservación del grupo proporcionará flexibilidad ideológica y apertura. Los Hermanos se retirarán de la política si continúan proselitizando a la sociedad egipcia. Pretenden concurrir a las elecciones de 2010, pero es improbable que compitan por un tercio de los escaños de la asamblea como hicieron en 2005. Los Hermanos no desafiarán a la sucesión presidencial que debería colocar a Gamal Mubarak en sustitución de su padre, como se espera. Como dijo un Hermano joven: “El sistema se beneficia de los conservadores [porque] es imposible para ellos negociar con el régimen. Los Hermanos no se moverán en el momento del cambio [en el poder]. Los Hermanos se quedarán mudos” [4].
Inflexible, corrupto e irremediablemente comprometido dada su dependencia con respecto a Washington, el régimen egipcio no tiene posibilidades de abrir la competencia política. Su principal órgano político, el PND, no puede vencer a los Hermanos en las deliberaciones parlamentarias, en las urnas electorales ni en la esfera de la opinión pública. El Estado, entonces, está forzado a resolver sus problemas políticos usando la violencia y la intimidación. En un clima tal, el impulso por desconectarse de la política emerge.
Es, por tanto, improbable, tal como están las cosas, que los Hermanos vayan a provocar estallidos políticos mayores que el de tirar zapatos. Pero no son meras protestas inútiles, son reclamos morales, un arma clásica de los débiles para emplearla cuando los canales de una participación política responsable permanecen cerrados. Como apunta ‘Abd al-Mun‘im Mahmoud: “no es en absoluto divertido. George Bush nos bombardea con bombas reales y nosotros sólo podemos responder con zapatos”.
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Joshua Stacher es profesor asociado de Ciencia Política en la Kent State University. Estaba en el Cairo en el mes de enero. Este artículo ha sido publicado en el nº 38 de la edición impresa de Pueblos, julio de 2009, especial Oriente Próximo. Ésta es una versión recortada del artículo original, editada para adaptarse a los criterios de la revista Pueblos. Para leer el artículo original en inglés, se puede visitar: Arab Reform. Traducido para Pueblos por Aloia Álvarez Feáns.
Notas
Foto 1: E. Zarwan
Foto 2 : Gaynor Burton
[1] Al-Masri al-Yawm, 10 de enero, 2009.
[2] Entrevista con Muhammad Mursi, Cairo, 12 de enero, 2009.
[3] Entrevista, Cairo, 11 de enero, 2009.
[4] Entrevista, Cairo, 11 de enero, 2009.