por Yomar Bravo
21 de septiembre de 2009
DesdeQuito (Ecuador)
Dos discursos: uno a nivel internacional y otro al interno del país. Correa intenta aparecer en el contexto mundial como nacionalista y anti yanqui, pero al interior la realidad es otra:persigue a las organizaciones populares.
El discurso de Correa frente a la UNASUR: defensor de la soberanía, nacionalista y anti yanqui, contrasta con las buenas relaciones que mantiene con los Estados Unidos ¿es una manera de mostrar buen comportamiento por la tolerancia y silencio gringo al proyecto de la revolución ciudadana? Por debajo están casi intactos los tentáculos norteamericanos que a través de diversas tácticas sigue buscando, no solo en el país, sino en América Latina la reversión de los cambios que se viven en la región.
En Ecuador varias instituciones imperialistas como Usaid, DEA, CIA, y diversas Ong’s en áreas educativas, de salud, sociales, tienen la labor no solo de intervenir económica e ideológicamente, sino como lo ha denunciado en varias ocasiones Correa, de ser espías. Por ello, resulta incomprensible que el pasado 25 de agosto los gobiernos de Ecuador y Estados Unidos suscribieran tres instrumentos bilaterales con el fin de mantener “los estándares de efectividad en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, lo que significa cerca de 7 millones de dólares adicionales a los 43 millones que Estados Unidos aportó el año pasado. ¿Con qué intenciones invierte esa suma EEUU?
La sección antinarcóticos de la Embajada estadounidense se mantendrá, así como dos acuerdos para el trabajo de la DEA y del Departamento de Seguridad Nacional. “Es una manera de formalizar lo que hemos estado haciendo, pero no ha estado por escrito”, manifestó la embajadora norteamericana. Tomando en cuenta estas palabras, hay que concluir que no ha pasado nada, las actividades de agresión contra los pueblos y trabajadores del Ecuador se mantienen y acrecientan, bajo la cortina de la lucha contra el narcotráfico.
Estas enmiendas modifican levemente un convenio ya existente: “Fortalecimiento de la Capacidad Institucional de la República del Ecuador para controlar la producción y tráfico de drogas ilícitas”, firmado en septiembre de 2002. Una de las enmiendas se encamina a la capacitación técnica, donación de equipos de comunicación y otro tipo de equipamiento; y la provisión de cursos especializados de capacitación, para la lucha contra el narcotráfico y delitos conexos.
Además se permite crear unidades de investigación para neutralizar, desmantelar y procesar a las redes del crimen organizado; el apoyo al Ecuador en la conformación de Unidades de Investigaciones Antidrogas Sensitivas en la lucha contra las drogas y el crimen “transnacional” organizado de manera “soberana”. Promueve el beneficio mutuo por medio del intercambio de información. Dentro de esta carta de entendimiento la DEA juega su papel fundamental, presencia oficializada por la embajada norteamericana. A pesar de que el Gobierno ecuatoriano denunció la injerencia de la CIA en las Fuerzas Armadas y Policía nacional: las humillaciones que debían pasar los ecuatorianos frente al polígrafo, la capacidad de remover a altos mandos de estas instituciones, entre otras, ahora con estas enmiendas para la selección de personal, se debe pasar una prueba de polígrafo aplicada por personal técnico de la DEA en coordinación con personal especializado ecuatoriano, y no solo que se mantienen sino que se fortalecen los mecanismos del intervencionismo norteamericano.
Con estos antecedentes, la DEA podrá realizar operaciones conjuntas en nuestro territorio, como lo ha venido haciendo, pero ahora con un instrumento legal. Estas enmiendas, llevan acompañados el infaltable condimento del vocabulario de la revolución ciudadana para así suavizar su contenido represivo dentro de los planes del imperialismo, en miras a seguir boicoteando el proceso de cambio que vivimos, y en ese camino recabar información de luchadores sociales y populares, además de estar preparados ante las luchas de los pueblos y trabajadores del Ecuador.
Yomar Bravo
martes, 22 de septiembre de 2009
Ecuador: El discurso cambia, el intervencionismo se mantiene
martes, 1 de septiembre de 2009
Lo que hay detrás del negocio de la droga. El instinto de conservación del sistema capitalista en acción
31 de agosto de 2009
Martín Guédez (especial para ARGENPRESS.info)
Hasta el momento, la mayoría de las investigaciones aportan datos contundentes acerca de la inmensa cuantía que tiene el narcotráfico en la economía, no sólo del primer país productor de drogas del mundo (Colombia) sino en la del primer país consumidor del mundo (EEUU).
El peso extraordinario que posee este mercado sobre el funcionamiento de la economía es tal que, un trabajo publicado en IAR Noticias, concluye que si se lograra detener en forma abrupta el narcotráfico la economía estadounidense sufriría un colapso de igual o mayor magnitud que el generado por la crisis financiera que hoy asola su economía.
Abundan las pruebas que demuestran como ese tráfico de miles de toneladas de droga sería imposible de sostenerse si no contase con la complicidad y el apoyo del inmenso aparato científico-tecnológico y militar-policial de la primera potencia del mundo. Con sistemas capaces de detectar billones de mensajes electrónicos por minuto, sistemas de radares y detección capaces de ubicar y grabar una conversación telefónica en cualquier parte del mundo o fotografiar el color de los ojos de un ratón a cientos de kilómetros de distancia, resulta poco menos que increíble que diariamente penetren a los EEUU toneladas de droga sin ser detectadas.
Es igualmente inaudito que miles de millones de dólares provenientes del narcotráfico circulen por el “respetable” sistema bancario sin que el eficiente aparato de detección de transacciones del gobierno estadounidense lo sepa. Algo parecido ocurre con el negocio industrial de la producción de sustancias químicas necesarias para transformar, por ejemplo, el opio en heroína. A nadie sorprende que los agentes de la DEA tengan prohibido examinar el manifiesto de ningún barco que zarpe del puerto de Hong Kong, lugar donde tienen su sede los laboratorios que producen estas substancias.
Las campañas lanzadas por los gobiernos de EEUU y Europa para ser “duros con el tráfico de drogas” son una cruel payasada pues si estos gobiernos realmente quisieran erradicar el narcotráfico atacarían en los centros productores de anhídrido acético o hurgarían en los emporios bancarios que se nutren del dinero proveniente del negocio de las drogas.
Sin embargo, quiero abordar otra cara oculta de este negocio y su importancia para los planes estratégicos hegemónicos del capitalismo global. Para nadie es un secreto que un joven o una joven adictos a la droga han perdido –centrados enfermizamente en sí mismos- toda capacidad de reflexión ética respecto de los males e injusticias que lo circundan. Un joven o una joven drogadictos son, consecuentemente, cómplices, acaso inocentes, de cuanta injusticia se comete en su entorno y el mundo- Son millones de y voces subversivas apagadas, desconectadas, indiferentes y manipulables al extremo.
La historia es un profeta que mira hacia atrás. Hemos de recurrir a la historia para abrevar en ella y descubrir los hilos de esta conspiración contra la humanidad. En el pasado siglo XIX, el imperio británico sostuvo contra China las conocidas como “Guerras del Opio”. Gran Bretaña forzó a la China a abrir sus mercados al opio de la India así como a sembrar la planta para producir opio internamente. La razón -absolutamente criminal e inmoral- para tal guerra, se apoyó en problemas de intercambio comercial de Gran Bretaña con China. La razón oculta tuvo que ver realmente con la imposibilidad de dominar y controlar un país inmenso, tanto en población como en espacio, a menos que se redujera su capacidad combativa al mínimo. Desde luego el imperio no encontró mejor manera de matar dos pájaros de un tiro que infestar de droga a la población china.
Detrás de la complicidad con el negocio del narcotráfico nos parece que hay más, mucho más, que un negocio en sí mismo, creemos que detrás –como en el caso de las mencionadas Guerras del Opio- está el control de una población superior a los cien millones de jóvenes a quienes se les ha castrado su potencial capacidad revolucionaria o subversiva. ¿Cómo no recordar la forma en la cual el sistema capitalista penetró, destrozó y anuló el movimiento hippie de los años sesenta?, ¿no fue –como quedó demostrado en documentación desclasificada- penetrando el movimiento con drogas? Detrás del negocio de la droga está el instinto de conservación de un sistema económico y de vida que se sabe a sí mismo, criminal, inmoral, ecocida, brutal e impresentable ante cualquier mente joven y sana. Por allí van estos criminales tiros.
domingo, 2 de agosto de 2009
La CIA, que liberó al terrorista Posada Carriles, consigue una condena de tres años para el ex agente que lo denunció
03-08-2009
Jean-Guy Allard
Cubadebate
Así es la justicia cuando la maneja la inteligencia imperial. Mientras aseguró un proceso dilatorio y la libertad a su agente terrorista Luis Posada Carriles, la CIA y la DEA acaban de encarcelar por 37 meses al ex agente de la DEA Celerino “Cele” Castillo.
Castillo vio con sus propios ojos y denunció años atrás a Posada Carriles por manejar la operación de trafico de armas a cambio de cocaína, en la base salvadoreña de Ilopango.
Desde la localidad tejana donde vive, a un par de kilómetros del puesto de la frontera mexicana de Reinoso, los amigos de “Cele”, el más que valiente oficial de la agencia norteamericana antidroga, confirman que él dejo su domicilio para presentarse en el penitenciario de La Tuna para cumplir los 37 meses que le otorgó el juez Royal Furgeson, después de un juicio orientado desde Washington.
El complot contra Castillo lo dirigió el Fiscal Federal Johnny “House of Death” Sutton, en San Antonio, Texas, un amigo personal del ex Presidente George W. Bush, quién se encargo de montar un show jurídico sostenido por una aparentemente banal compra de arma sin licencia, algo que ocurre diariamente en el estado norteamericano donde, tal vez, más armas circulan.
“Cele” reconoció espontáneamente la compra. Pero denunció a lo largo del proceso trucado las múltiples maniobras del Fiscal bushista para obtener, a fuerza de trucos, la sentencia más delirante para un “crimen” tan común: tres años más un mes de cárcel.
Celerino Castillo tuvo el inmenso valor de hablar públicamente de la conspiración criminal de la administración Reagan-Bush, conocida como el Iran-Contra. Jamás los Bush, la CIA y la DEA se lo perdonaron.
En una comparecencia histórica ante el Comité de inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, “Cele” Castillo explicó detalladamente como sus informantes vieron en la base de Ilopango almacenes de drogas, además de armas y dinero.
También explicó que muchos de los pilotos de la Contra nicaragüense se beneficiban de la operación clandestina administrada por Luis Posada y su socio Félix “El Gato” Rodríguez Mendigutía, fichados como narcotraficantes.
“El Gato” Rodríguez es quién ordenó el asesinato de Ernesto “Che” Guevara en Bolivia en 1967, cuando el guerrillero heroico se encontraba preso de tropas bolivianas dirigidas por asesores yanquis.
En una entrevista publicada en el año 2004, Celerino Castillo comentó: “La única razón por la que Félix Rodríguez no fue arrestado es por que él sabía dónde estaban enterrados todos los cadáveres de la operación Irán-Contra. Él siempre ha sido un terrorista así, como Osama Bin Laden y todos los terroristas que nosotros hicimos en el pasado”.
EL RECUERDO DE GARY WEBB
Lo ocurrido al ex oficial de la CIA recuerda a otro valiente personaje de la lucha contra los Bush y su mafia gubernamental.
En su libro Dark Alliance, el famoso periodista norteamericano de investigación Gary Webb describía a Posada como “un veterano agente de la CIA con una historia de involucramiento con narcotraficantes, gente del hampa y terroristas” identificados a la tropa mafiosa del ex capo habanero Santos Trafficante.
En 1973, revelaba Webb entre muchas otras cosas, Posada fue puesto bajo vigilancia por la Drug Enforcement Agency (DEA) cuando la agencia se enteró que era el “contacto principal” en una operación de tráfico de mayor envergadura.
El 10 de diciembre 2004, el cadáver de Webb fue descubierto en su domicilio de Carmichael. Tenía la cara destruida por dos proyectiles de revolver calibre 38. El coroner Robert Lyons fue el oficial de justicia que realizó la investigación. Concluyó que habia sido un suicidio ¿?.
DETRÁS DEL COMPLOT, EL CLAN DE LOS BUSH
“Denuncié a nuestro gobierno como cómplice del narcotráfico y del contrabando de armas. Varias investigaciones bipartidarias tanto en la Cámara baja como en el Senado confirmaron mis alegaciones contra el Gobierno”, escribe “Cele”, en una carta abierta, antes de ir a presentarse a sus carceleros.
“Muchos individuos involucrados en estas atrocidades fueron encontrados culpables pero luego indultados. Además, algunos de ellos continuaron trabajando con la administración Bush. ¿Porqué fui yo escogido como objeto de la conducta más ultrajante del gobierno?”, pregunta al denunciar al fiscal Johnny Sutton “muy cercano a la familia Bush” que le paso “la cuenta para todas mis alegaciones en contra de la familia Bush”.
La Institución Federal de Corrección de La Tuna, se encuentra en Anthony, Texas (P.O. Box 3000 Anthony, TX 88021).
Increíblemente, esta cárcel está situada a menos de 20 kilómetros de El Paso, donde la jueza Kathleen Cardone liberó en dos oportunidades al terrorista más conocido del continente, Luis Posada Carriles, que el propio “Cele” observó traficando.
sábado, 18 de julio de 2009
Micheletti, vinculado al cartel de Cali, en una lista de narcos del ministerio de la Defensa de Honduras

17 Julio 2009
CubaDebate
El nombre del cabecilla golpista hondureño Roberto Micheletti aparece en una larga lista de narcotraficantes redactada, en una fecha no precisada, por un alto oficial del Ministerio de la Defensa y Seguridad Pública de Honduras que lo relaciona con el Cartel de Cali, la red colombiana de narcotráfico.
El documento firmado por el Coronel de infantería René Adalberto Paz Alfaro y llevando el membrete del ministerio, señala en el número SN-FF. AA. 060, a ROBERTO MICHELLETI BAIN – con el error de ortógrafo en Micheletti – con la “CONEXIÓN” Cartel de Cali y bajo la mención “LUGAR” la palabra “Yoro”.
Las notas biográficas de Micheletti precisan que empezó su carrera política en los años 80, cuando ocupaba el cargo de presidente del Consejo Local en Yoro donde siempre se hizo elegir de diputado al Congreso Nacional.
Hijo de un ciudadano italiano, Umberto Micheletti y de Donatella Bain, el actual usurpador de la presidencia hondureña nació el 13 de agosto de 1948 en el municipio de El Progreso (Yoro).
Estudio comercio en Estados Unidos para dedicarse luego a su negocio, la Empresa de Transporte TUTSA, en su municipio natal.
La aparición del nombre de Micheletti en tal lista de narcotraficantes no deja duda sobre la presencia de su nombre en los ficheros de la DEA, la agencia norteamericana antidroga.
Sin embargo, nada ha filtrado al respeto de fuente norteamericana, hasta ahora.
Llama la atención que, hace unos días, un grupo de congresistas norteamericanos de extrema derecha encabezados por los representantes de la Florida, Mario y Lincoln Díaz-Balart, intentaron ensuciar el nombre del presidente constitucional Manuel Zelaya al solicitar del presidente Barack Obama que investigue su supuesta “vinculación con el narcotráfico”, a través de la DEA. Obama ni constestó.
Los Díaz-Balart tienen un viejo expediente de relaciones turbias con los círculos colombianos afiliados al narcotráfico.
Por otro lado, entrevistado por Radio Pacífica este 10 de julio, el dirigente por los derechos humanos en Honduras Andrés Pavón afirmó que el general Vázquez Velázquez, jefe del Estado Mayor hondureño, tiene conocidos lazos con el narcotráfico.
“Él es un hombre de la comunidad de inteligencia de América Latina, cercana a las estructuras de la DEA y la CIA”, explicó en una conversación telefónica con el periodista Fernando Velázquez, reportada por Radio Mundial de Venezuela.
Pavón agregó que tiene “evidencias que las misma embajada de Estados Unidos, a través de la DEA, ha sido cómplice para operaciones de narcotráfico”.
