Mostrando entradas con la etiqueta Umar Farouk Abdul Mutallab. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Umar Farouk Abdul Mutallab. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de mayo de 2010

La sombra del terrorismo blanco se extiende


Vicky Peláez (especial para ARGENPRESS.info)

"Nuestros enemigos son innovadores e ingeniosos,
pero nosotros también. No cesan nunca en pensar
como dañar a nuestro país y al pueblo. Nosotros tampoco"
George W. Bush, 2004

Los que han vivido en América Latina en épocas de crisis económica, la causa principal del descontento popular, se acuerdan siempre de los extraños atentados terroristas o de súbitos mini conflictos en la frontera con el país vecino.Escribe tu resumen aquí.
Todas estas acciones planificadas y ejecutadas por los servicios especiales, servían para asustar al pueblo y desviar la atención popular. El ex presidente del Perú, Alberto Fujmori era un campeón en este tipo de terrorismo, llamado "terrorismo blanco". Lo hizo desde que fue candidato. Para evitar una polémica con Mario Vargas Llosa pidió a su aliado Alan García causar un apagón en Lima, atribuido por supuesto, al terrorismo.

Lo peligroso de este tipo de terrorismo, es que a primera vista se rodea de un misterio y carece de reales responsables, lo que le hace entrar en el ámbito de la teoría de la conspiración. En esta época de la globalización, al parecer esto se ha extendido sobre todo el mundo. Por ejemplo, aquí en EEUU donde se vive una severa recesión económica, con un desempleo real cerca de 18 por ciento, el encarecimiento de la canasta popular, el tambaleo permanente de la bolsa de valores debido a la los fraudes financieros, se producen unos extraños intentos de atentados que causan terror a los habitantes, los mismos que se olvidan del hambre y la desocupación.

Primero, fue el caso del estudiante nigeriano Umar Farouk Abdul Mutallab que supuestamente trató de activar 80 gramos de explosivo PETN escondido en su calzoncillo, durante el vuelo de Ámsterdam a Detroit, en Navidad. Lo curioso del "terrorista del calzoncillo bomba", es que durante el vuelo dormía mientras escuchaba música, éste fue despertado por su vecino de asiento Jay Howard quien le advirtió que le estaba saliendo humo de sus partes pudientes. Según testigos, el mismo "terrorista" quedó sorprendido. Su supuesta "bomba" que, de acuerdo al especialista en contrainsurgencia, Gordon Duff, no hubiera podido ni dañar ni su asiento, fue presentada por los medios como una amenaza constante del terrorismo contra EEUU lo que exigía la implantación de vigilancia más severa y en especial en los aeropuertos.

Inmediatamente, las acciones de las corporaciones de seguridad subieron en la bolsa de valores y el gobierno declaró nuevas medidas de control y vigilancia. Nadie prestó atención, sin embargo, que algún alto ejecutivo de seguridad en Ámsterdam hizo entrar a Umar en el avión, sin pasaporte y sin revisión.

Ahora en Nueva York se produjo otro extraño intento, felizmente frustrado, de un atentado terrorista usando un coche bomba con una bomba casera en pleno corazón de Manhattan. Su autor, Faisal Shahzad, paquistaní nacionalizado norteamericano, fue detenido en 48 horas e inmediatamente vinculado por la Casa Blanca, sin ninguna prueba, al grupo terrorista talibán paquistaní Tehrik-i-Talibán, que supuestamente protege al invisible Osama bin-Laden. Un excelente pretexto para más guerra en Paquistán y más vigilancia en EEUU

El millonario alcalde Michael Blumberg ya declaró que las 3,000 cámaras de vigilancia ya instaladas no son suficientes y se necesitan otras miles más. Como no hay dinero, propuso eliminar 6,400 puestos de maestros. La seguridad es más importante que la educación. ¡Vaya tiempos que vivimos!

Leer más...

martes, 12 de enero de 2010

El nigeriano del “poderoso explosivo”: ¿Una operación bajo bandera falsa para una nueva guerra de agresión de EEUU contra... Yemen?


12-01-2010
Mireille Delamarre
www.planetenonviolence.org
Traducido del francés por Rocío Anguiano
“Déjà vu”
Recordemos el 22 de diciembre de 2001: Richard Reid, el hombre del zapato lleno de explosivos, era detenido por intentar, según las autoridades oficiales, hacer explotar un avión de la American Air Lines, el vuelo 63 procedente de París con destino a Miami. Ahora, en Navidad, ocho años más tarde, Umar Farouk Abdul Mutallab, un nigeriano de 23 años, intenta hacer estallar un avión estadounidense de la compañía Northwest Airlines, el vuelo 253, que une Ámsterdam con Detroit en Estados Unidos.

Los dos utilizaron el mismo tipo de explosivo, el PETN (pentaeritritol), ambos fueron reducidos por pasajeros de los vuelos que supuestamente iban a hacer saltar por los aires y, también en los dos casos, las autoridades responsables de la seguridad aeroportuaria aprovecharon para reforzar los controles a los pasajeros. En el caso de Reid, la obligación de quitarse los zapatos y otras medidas de registro intensivo y, en el caso de Umar, la prohibición de levantarse durante la última hora de vuelo y futuras restricciones a la libertad de movimientos.
Otra similitud entre el caso Reid y el de Umar es el momento político especialmente inestable. El caso Reid se produjo justo después de los ataques del 11 de septiembre en Nueva York, cuando la administración Bush llevaba varios meses preparándose para atacar y ocupar Afganistán e Iraq. En el caso de Umar, el momento también es políticamente delicado, ya que Obama acaba de lanzar una gran ofensiva en Afganistán con amplias repercusiones en Pakistán, y recientemente ha ordenado a la aviación estadounidense que ayude a las fuerzas del gobierno yemení a bombardear los supuestos refugios de “terroristas” de Al Qaeda donde, según lo que divulgan los medios de comunicación proguerra, Umar habría recibido el entrenamiento en el uso de explosivos.
El fiasco de la tentativa para encender lo que los propios pasajeros del vuelo 253 calificaron como “petardo”, parece demostrar que o bien ese tipo de “entrenamiento” no es serio, o que la historia del “entrenamiento” en el Yemen es simplemente falsa. Reid tampoco consiguió hacer detonar los explosivos escondidos en su zapato.
El caso Umar, las inconsistencias que hacen pensar en una operación bajo bandera falsa.
El padre de Umar, el Dr. Umaru Mutallah, uno de los banqueros más importantes de Nigeria, ex ministro de economía de Níger, contactó con la Embajada de EEUU y se reunió con responsables de la CIA y con altos funcionarios de la agencia de servicios de información de su país y les avisó de que su hijo representaba un peligro. Entonces por qué se autorizó a Umar a subir a un avión que se dirigía a Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses dicen que estaba en una base de datos de individuos vigilados pero no en la lista de los que no podían volar, a pesar de las alertas de su padre.
Otra inconsistencia: Umar, que no tenía pasaporte, pudo coger el vuelo 253 en circunstancias dudosas. Un pasajero de ese vuelo, Kurt Haskell, hizo unas declaraciones de lo más abrumadoras sobre la forma en que Umar pudo subir a bordo del aparato:
Yo estaba cerca del terrorista cuando pasó el control en el aeropuerto de Ámsterdam el día de Navidad temprano. Mi mujer y yo jugábamos a las cartas justo delante del mostrador de facturación. Esto es lo que vi (y lo que declaré al FBI cuando fuimos retenidos en la aduana):
“Un hombre de la India bien vestido, de unos 50 años, se acercó al mostrador de facturación con el terrorista y dijo «este hombre necesita subir a bordo de ese vuelo y no tiene pasaporte». Los dos hombres formaban una extraña pareja, el terrorista un hombre bajito negro que parecía muy pobre y debía de tener unos 17 años (aunque creo que tiene 23, pero no lo parece). No pensé que fueran terroristas, solo que formaban una extraña pareja. El empleado dijo: «no puede subir a bordo sin pasaporte», Entonces el indio respondió: «viene de Sudán, hacemos esto continuamente». Deduje de ello que era difícil obtener un pasaporte en Sudán y que en cierta medida era una estratagema basada en la simpatía. Entonces el empleado contestó: «tendrá que hablar con mi jefe» y envió a los dos hombres hacia el pasillo. No volví a ver al indio, no estaba en el avión. También es raro que el terrorista no pronunciara una sola palabra durante todo ese tiempo. En cualquier caso, el terrorista consiguió subir al avión. No sé si hubo una gratificación o simplemente simpatía por parte del jefe de seguridad”.
Sin embargo, los controles de seguridad del aeropuerto de Ámsterdam tienen fama de ser muy estrictos, incluso se somete a los pasajeros a un interrogatorio personal.
Otro factor desconcertante en los testimonios de esta tentativa de hacer estallar un avión estadounidense en vuelo, es lo que contó Jasper Shuringa, el pasajero que saltó de su asiento para controlar a Umar y apagar el principio de incendio:
“Temblaba. No opuso ninguna resistencia. Simplemente resulta difícil creer que estuviera intentando hacer estallar el avión. Estaba en trance. Tenía mucho miedo”.
El hecho de que no opusiera resistencia, hace que surjan serias dudas sobre sus capacidades de “jihadista”, al igual que en el caso de Reid, por cierto. Los dos parecían presentar en el momento de los hechos actitudes y comportamientos de personas bajo el efecto de estupefacientes.
La versión oficial simplista de los sucesos, divulgada con complacencia por los medios de masas, se desmorona a medida que surgen nuevos datos.
Apenas un año después de su investidura, Barack Obama ha adoptado la política extranjera de «guerra contra el terrorismo» «guerra contra Al Qaeda» de Bush II frente a los estados que EEUU califica de “delincuentes”, como Yemen y Somalia.
En Yemen, según el NYT, la CIA es ya muy activa desde hace más de un año en el marco de operaciones clandestinas y la formación de agentes gubernamentales de contra insurrección. En los próximos 18 meses, el gobierno de Estados Unidos va a invertir 70 millones de dólares en financiar el despliegue de fuerzas especiales estadounidenses para dichos entrenamientos y en equipar a las fuerzas armadas yemeníes, lo que representa el doble de lo que había gastado hasta ahora.
La administración Obama intenta establecer relaciones de vasallaje con el actual presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh. Este país ocupa una posición estratégica en la península arábiga y, según Christopher Boucek, especialista de Yemen en la Carnegie Endowment for International Peace de Washington “los problemas de seguridad en Yemen no son solo cosa de Yemen... son problemas regionales y afectan también a los intereses occidentales”. Dicho de otro modo, el intervencionismo bélico de Estados Unidos ha encontrado una nueva presa. Este país pobre, inestable, cuyos dirigentes son fácilmente manipulables.
Los EEUU se han especializado en atacar a este tipo de país débil estratégicamente bien situado.
Obama puede contar con la “oposición” en Washington para aprobar esta nueva “guerra necesaria”. Algunos senadores halcones republicanos así como Joe Lieberman, un sionista estadounidense a la vanguardia de todas las iniciativas bélicas de EEUU, ha exigido ya a Obama que lance un ataque “preventivo” contra los “nidos de terroristas” de Al Qaeda en Yemen.
Pero la opinión pública estadounidense, mayoritariamente en contra de nuevas guerras, no está dispuesta a aceptar otra guerra "necesaria". Para acabar de convencerla de que cambie libertad contra falsa seguridad, el totalitarismo, impuesto por un presidente blanco o negro, adopta siempre los mismos métodos. Hacer que reine el terror cuando resulte necesario montando falsos ataques, lo que se llama una operación bajo bandera falsa.
El caso Umar –puesto en la palestra por los medios de comunicación cuya función esencial es tocar a rebato, como hace el NYT que se empeña en vender a la opinión pública estadounidense un ataque “preventivo” contra un país refugio de “terroristas”- presenta elementos chocantes que hacen pensar en una operación de este tipo. Fuente: http://www.planetenonviolence.org/Le-Nigerien-A-La-Bombinette-Une-Operation-Sous-Faux-Pavillon-Pour-Une-Nouvelle-Guerre-D-Agression-US-Au-Yemen_a2087.html

Leer más...