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sábado, 21 de noviembre de 2009

Descubren prisión secreta de ‘tortura’ de la CIA


ABC News encuentra la ubicación de un “sitio oculto” para presuntos terroristas en Lituania

21-11-2009
Brian Ross y Matthew Cole
ABC News/ICH
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La CIA construyó una de sus prisiones secretas en Europa dentro de una exclusiva academia de equitación en las afueras de Vilnius, Lituania, dijeron esta semana a ABC News un funcionario actual del gobierno lituano y un ex agente de inteligencia de EE.UU.
Donde lituanos acaudalados otrora montaban caballos de exhibición y sorbían café, la CIA instaló una estructura de hormigón en la cual podía utilizar tácticas duras para interrogar a hasta ocho presuntos terroristas de al Qaeda al mismo tiempo.

“Las actividades en esa prisión eran ilegales,” dijo el investigador de derechos humanos John Sifton. “Utilizaban varias formas de tortura, incluyendo la privación del sueño, y dolorosas posiciones de estrés.

Funcionarios lituanos suministraron a ABC News documentos sobre lo que calificaron de compañía de fachada de la CIA, Elite, LLC, que compró la propiedad y construyó el “sitio oculto” en 2004.

Lituania aceptó permitir la prisión de la CIA después que el presidente George W. Bush visitó el país en 2002 y prometió apoyar los esfuerzos de Lituania por unirse a la OTAN.

“Los nuevos miembros de la OTAN quedaron tan agradecidos por el papel de EE.UU. en su introducción a esa organización que hubieran hecho cualquier cosa que EE.UU. les pidiera durante ese período,” dijo el ex ‘zar’ del contraterrorismo de la Casa Blanca Richard Clarke, que ahora es asesor de ABC News. “Estaban ansiosos de complacer y ansiosos de cooperar en asuntos de seguridad e inteligencia.”

La presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, rechazó el pedido de una entrevista de ABC.

ABC News informó primero que Lituania fue uno de los tres países de Europa oriental, junto con Polonia y Rumania, donde la CIA interrogó en secreto a presuntos terroristas de alto valor de al Qaeda, pero hasta ahora el sitio preciso no había sido confirmado.

Hasta marzo de 2004, el sitio fue una academia de equitación y un café de propiedad de una familia local. Se encuentra en la localidad de Antiviliai, en un bosque a 20 kilómetros al noreste del centro de la ciudad de Vilnius, cerca de un suburbio exclusivo en el que viven numerosos funcionarios del gobierno.

Un “edificio dentro de un edificio”

En marzo de 2004, la familia vendió la propiedad a Elite, LLC, una compañía que ya no existe, registrada en Delaware y Panamá y Washington, D.C.

Ese mismo mes, Lituania marcó su admisión formal a la OTAN.

La CIA construyó la prisión en los meses siguientes, al parecer mediante el uso de elementos prefabricados traídos por avión desde fuera de Lituania. La prisión abrió en septiembre de 2004.
Según fuentes que vieron la instalación, la academia de equitación consistía originalmente de un área cubierta de equitación con un techo metálico rojo, un establo y un café. La CIA construyó un grueso muro de hormigón dentro del área de equitación. Detrás del muro, construyó lo que una fuente lituana llamó un “edificio dentro de un edificio.”

Sobre una serie de gruesos elementos de hormigón, instaló lo que una fuente llamó “receptáculos prefabricados” para albergar prisioneros, cada cual separado del otro por 1,5 a 2 metros. Cada receptáculo incluía una ducha, una cama y un inodoro. Celdas separadas fueron construidas para los interrogatorios. La CIA convirtió gran parte del resto del edificio en espacio para aparcamiento.

Los agentes de inteligencia que trabajaban en la prisión fueron alojados al lado en el establo modificado; subieron el techo para agregar espacio. La energía eléctrica para ambas estructuras era suministrada por un generador autónomo Caterpillar de 2003. Todas las conexiones eléctricas en la estructura renovada eran de 110 voltios, lo que significa que fueron diseñadas para artefactos estadounidenses. Las conexiones y los artefactos europeos utilizan típicamente 220 voltios.

Los receptáculos de la prisión dentro del galpón no eran visibles para la gente del lugar. Describen haber visto la excavación de grandes cantidades de tierra durante el verano de 2004. Los que vieron la actividad en la prisión y se acercaron a pedir trabajo fueron alejados por guardias que hablaban inglés. Los guardias eran reemplazados cada 90 días.

Ex funcionarios de la CIA involucrados o informados directamente sobre el programa altamente confidencial de la prisión secreta contaron a ABC News que hasta ocho sospechosos fueron retenidos durante más de un año en la prisión de Vilnius. Registros de vuelo vistos por ABC News confirman que aviones de la CIA realizaron repetidos vuelos a Lituania durante ese período. En noviembre de 2005, después de revelaciones públicas sobre el programa, la prisión fue cerrada, así como otro “sitio oculto” en Rumania.

La prisión lituana fue sólo una de muchas en Europa, dijeron funcionarios

La CIA transfirió los así llamados Detenidos de Alto Valor (HVD) fuera de Europa a instalaciones de la “zona de guerra”, según uno de los antiguos funcionarios de la CIA, lo que quiere decir que fueron transferidos a Oriente Próximo. Nueve meses después, el presidente anunció la existencia del programa y ordenó la transferencia de 14 de los detenidos, incluidos Khalid Sheikh Muhammad, Ramzi bin al Shihb y Abu Zubaydah, a Guantánamo.

En agosto de 2009, después que ABC News informó sobre la existencia de la prisión secreta en las afueras de Vilnius, la presidenta lituana Grybauskaite pidió una investigación. “Si esto es verdad,” dijo Grybauskaite, “Lituania tiene que hacer una limpieza, aceptar la responsabilidad, pedir disculpas, y prometer que nunca volverá a suceder.”

En aquel entonces, un funcionario del gobierno lituano desmintió que el país hubiera albergado una instalación secreta de la CIA. La CIA dijo a ABC News que informar sobre la existencia de la prisión lituana fue “irresponsable” y se negó a discutir la ubicación de la prisión.

Este martes, la CIA volvió a negarse a hablar sobre la prisión. “El programa de interrogatorios de terroristas de la CIA ha terminado,” dijo el portavoz de la CIA Paul Gimigliano. “Esta agencia no discute en público dónde instalaciones de detención pueden o no haber estado.”

Antiguos funcionarios de la CIA dijeron a ABC News que la prisión en Lituania fue una de ocho instalaciones que la CIA estableció después del 11-S para detener e interrogar a altos agentes de al Qaeda capturados en todo el mundo. Tailandia, Rumania, Polonia, Marruecos y Afganistán también han sido identificados como países que recibieron prisiones secretas para la CIA. El presidente Barack Obama ordenó que todas fueran cerradas poco después de asumir el cargo en enero.

La prisión lituana fue la última instalación “oculta” establecida en Europa, después que la prisión secreta de la CIA en Polonia fue cerrada a fines de 2003 o comienzos de 2004.

“Obviamente se necesitó mucho esfuerzo para mantener en secreto [la prisión], dijo John Sifton, cuya firma One World Research investiga abusos de los derechos humanos. “Existe un motivo por el cual este asunto es mantenido secreto.”

“Es una vergüenza, y un crimen.”

Copyright © 2009 ABC News Internet Ventures

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article24010.htm



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jueves, 3 de septiembre de 2009

Prisiones secretas de la CIA organizadas desde Alemania


04-09-2009
Jan Peters
Global Research/WSWS
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Un informe del New York Times del 13 de agosto confirma que la CIA planificó y organizó prisiones secretas desde la ciudad alemana de Frankfurt/Main. Por lo menos tres prisiones secretas fueron administradas por la oficina local de la CIA en Frankfurt desde 2003.

Esas prisiones ilegales pertenecían a la red mundial de “sitios ocultos” a los que la CIA transfirió a muchos de sus prisioneros en su “guerra contra el terror.” Hubo por lo menos ocho prisiones secretas semejantes mantenidas por la CIA fuera de EE.UU. Las prisiones dirigidas desde Frankfurt incluían dos que estaban ubicadas respectivamente en la capital rumana Bucarest y en un sitio remoto en Marruecos. Se afirma que una tercera estuvo en la ciudad polaca de Kiejkuty, cerca del aeropuerto Szymany. Una cuarta prisión estaba ubicada en Lituania.
Las prisiones secretas fueron utilizadas para extorsionar información de prisioneros mediante métodos de tortura que no hubieran sido posibles en EE.UU. El director de la oficina de la CIA en Frankfurt en esos días,
Kyle D. Foggo, dijo al Times que esas medidas fueron organizadas desde Frankfurt porque “eran demasiado delicadas como para ser manejadas desde la central.”
En septiembre de 2006, el presidente de EE.UU. de entonces, George W. Bush, admitió por primera vez la existencia de prisiones secretas. Esas prisiones de tortura fueron utilizadas para someter sistemáticamente a los considerados como sospechosos de terrorismo a privación del sueño, asfixias simuladas y golpizas para obtener información o extorsionar confesiones. La CIA arrestó a “potenciales asesinos en masa” en los “campos de batalla del mundo” y los encarceló en sitios secretos donde los sospechosos fueron sometidos a “métodos de interrogación duros, necesarios y efectivos,” como afirmara Bush.
Las prisiones secretas tuvieron que ser establecidas fuera de EE.UU., porque contravenían la ley existente en EE.UU. El hecho de que los métodos de tortura empleados por la CIA también violaban el derecho internacional fue obviamente algo indiferente para el gobierno de EE.UU. así como para las autoridades alemanas y europeas.
Cada una de esas prisiones fue planeada para acomodar a seis prisioneros y fueron construidas de modo idéntico a fin de confundir a los prisioneros respecto a su ubicación exacta. Las prisiones estaban completamente aisladas y diseñadas de manera de impedir heridas que pusieran en peligro la vida durante los interrogatorios. Los pisos estaban cubiertos de material anti-resbaladizo, con muros de madera contrachapada para amortiguar el impacto cuando los prisioneros chocaban con ellos.
Según el New York Times, el “centro de suministro de soñolientos” de la CIA en Frankfurt entró en acción después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. El presupuesto de esa oficina recibió siete millones de dólares adicionales del gobierno de Bush. Más adelante ese presupuesto expandido fue triplicado.
Frankfurt se convirtió en la base de suministro más importante del servicio secreto de EE.UU. en Europa. Además, la ciudad se desarrolló hasta ser una importante base logística para las operaciones de EE.UU. en Iraq y Afganistán, desde la cual se organizaron vuelos de suministro para actividades de la CIA sobre una base virtualmente diaria.
Foggo, quien fue director de la oficina de la CIA en Frankfurt, era bien conocido por su pericia organizativa. Trabajó más de 20 años para la CIA antes de declararse culpable de acusaciones de corrupción en 2008 y de recibir una sentencia de siete años en prisión. Previamente, a fines de 2004, fue nombrado tercer responsable de la CIA por su importancia, después de ser enviado a Frankfurt. En los años ochenta trabajó para la CIA en Honduras. En aquel entonces, EE.UU. realizaba una sucia guerra por encargo contra Nicaragua, organizada en Honduras por la CIA por cuenta del gobierno estadounidense bajo el presidente Ronald Reagan.
El papel del gobierno alemán
Ni la oficina de la cancillería alemana, ni el ministerio del interior, o el de exteriores, o el Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND), han comentado sobre el artículo del New York Times. Su silencio debe ser considerado como una admisión de que las agencias gubernamentales estaban informadas sobre lo que hacía la CIA.
Ante las preguntas de los medios, oficiales de la policía han declarado que no sabían nada de las actividades de agentes de la CIA en Alemania. Era asunto de los estadounidenses, afirmaron. “Incluso si hubiésemos oído algo,” dijo un alto funcionario a Süddeutsche Zeitung, “en todo caso no hubiera cambiado nada.”
Ya en noviembre de 2005, el Washington Post y Human Rights Watch habían sacado a la luz las prisiones ilegales dirigidas por la CIA, y su práctica criminal de secuestrar a presuntos terroristas. Después de esas primeras denuncias el secretario general del Consejo de Europa abrió una investigación preliminar. Era dirigida por el ex fiscal público suizo Dick Marty, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Consejo de Europa. Como fiscal especial, Marty realizó investigaciones sobre las prisiones secretas de la CIA desde 2005 hasta 2007.
En junio de 2006 Marty presentó un informe inicial. Señaló que no podía probar definitivamente la existencia de las prisiones secretas, pero presentó evidencia sustancial que indicaba el uso de semejantes instalaciones por los servicios secretos de EE.UU. Marty continuó sus investigaciones y preparó un segundo informe. Descubrió una estrecha cooperación entre servicios secretos europeos y la CIA, pero se enfrentó a un muro de silencio y a la denegación por parte de los gobiernos europeos.
El segundo informe de Marty de 2007 criticó en particular a los gobiernos alemán e italiano por suprimir sistemáticamente la verdad sobre las prisiones. En Milán, las principales agencias políticas cerraron la investigación en el mismo año contra 26 agentes de la CIA que habían secuestrado abiertamente al imam egipcio Obu Omar en Italia en febrero de 2003 y lo transportaron a una prisión de tortura egipcia.
Marty dijo recientemente al Frankfurter Rundschau que había sido difícil desvelar toda la verdad sobre los presuntos terroristas secuestrados durante este período. En general, los gobiernos europeos habían “hecho pocos esfuerzos” por aclarar lo sucedido, dijo.
Entre 2005 y junio de 2009, un comité parlamentario de investigación alemán investigó los métodos utilizados por la CIA y su colaboración con el BND. La lista de tópicos a ser examinados era larga. Incluía, aparte del sistema de prisiones secretas y de los vuelos secretos de la CIA sobre Alemania, la participación de agentes del BND en la guerra de Iraq, el conocimiento de las fuentes de inteligencia alemanas de secuestros por la CIA de sospechosos alemanes de terrorismo, y el monitoreo de periodistas por el BND.
Finalmente resultó que el comité de investigación sirvió para blanquear a los servicios de inteligencia y al gobierno alemán. En su informe final del 19 de junio, el comité concluyó que el gobierno del Partido Socialdemócrata y de los Verdes de la época no sabía ni del transporte secreto de pasaportes ni de la existencia de prisiones secretas. El comité de investigación no expresó ningún interés por el hecho de que una investigación establecida por el parlamento europeo ya había descubierto algún tiempo antes que entre 2001 y 2005 aviones de transporte de la CIA habían aterrizado en no menos de 336 ocasiones en aeropuertos alemanes. Es totalmente irreal esperar que el gobierno y sus servicios de inteligencia no hayan tenido conocimiento de semejantes vuelos.
El informe final del comité del Bundestag [parlamento alemán] sirvió sobre todo para cubrir las huellas del actual ministro de exteriores alemán y candidato del SPD a canciller, Frank-Walter Steinmeier. Durante el período en el poder del gobierno SPD-Verde (1998-2005) Steinmeier fue jefe de la Cancillería Federal alemana y personalmente responsable por los servicios secretos. A fines de 2002, Steinmeier fue quien impidió que el ciudadano turco, quien vivía en la ciudad alemana de Bremen, entrara a la república federal. Acusado de ser terrorista, Kurnaz estaba detenido en el centro de detención de Guantánamo de EE.UU. Las autoridades de EE.UU. habían ofrecido liberar a Kurnaz en 2002 por falta de evidencia. Debido a la negativa de Steinmeier de readmitir Kurnaz a Alemania, sin embargo, tuvo que permanecer otros cuatro años en Guantánamo.
Steinmeier negó toda responsabilidad por la suerte de Kurnaz ante el comité de investigación. También lo absolvieron de toda responsabilidad en el caso de Khaled el-Masri. El-Masri es un ciudadano libanés residente en Alemania quien fue secuestrado en 2004 por el servicio secreto de EE.UU. en Macedonia y transportado a Afganistán – supuestamente sin conocimiento del gobierno alemán.
Los antecedentes muestran claramente que no se puede esperar ningún informe sobre su verdadero papel de las autoridades oficiales. El alcance de la complicidad del gobierno alemán en las actividades criminales y los métodos de tortura de la CIA sólo será revelado por una investigación independiente realizada por, y por cuenta de la clase trabajadora.
© Copyright Jan Peters, World Socialist Web Site, 2009 www.globalresearch.ca/PrintArticle.php?articleId=15004

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