7 de diciembre de 2009
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.La República Popular Democrática de Corea (RPDC) culpó este lunes a Estados Unidos por la presencia de armas nucleares en la Península Coreana, describiendo al país norteamericano como un causante de problemas en esta región.
En un comentario publicado por el diario oficial de la RPDC, Rodong Sinmun, la RPDC señala que el asunto nuclear de la Península Coreana fue provocado por las armas nucleares importadas por Corea del Sur desde Estados Unidos, añadiendo que Corea del Sur se había convertido en "el mayor arsenal nuclear en el Lejano Oriente".
La RPDC se ha esforzado incesantemente por obligar a EEUU a retirar sus armas nucleares de Corea del Sur con el fin de hacer de la Península Coreana una región desnuclearizada y pacífica, revela el comentario.
Sin embargo, en el comentario se subraya que el gobierno estadounidense no ha dado ninguna respuesta a estos esfuerzos.
El artículo agrega que la RPDC considera la eliminación de la amenaza nuclear de EEUU como un problema relacionado con el destino de la nación coreana, y había luchado por ello hasta el final, subrayando que Estados Unidos debe retirar las armas nucleares desde Corea del Sur y de Japón.
La RPDC emitió este comentario justamente antes de las conversaciones entre la RPDC y EEUU sobre el asunto nuclear.
Stephen Bosworth, representante especial de EEUU ante la RPDC, visitará a Pyongyang el martes para una reunión especial orientada a que la RPDC regrese al diálogo internacional para el desarme nuclear.
martes, 8 de diciembre de 2009
República Popular Democrática de Corea: Culpan a Estados Unidos por la nuclearización de la Península Coreana
miércoles, 10 de junio de 2009
Bombas atómicas para elegidos


"Paradójicamente, para nosotros los israelíes, un Irán nuclear representaría una esperanza de paz, ninguna amenaza."
Por Israel Adán Shamir,
29 de mayo 2009
La batalla para la independencia nuclear de Corea es extremadamente relevante para el Medio oriente, y en primer lugar para el proyecto nuclear iraní. Los intereses judeo-americanos quieren hacer de Corea del norte un ejemplo para Irán. Quieren hacerle algo feo a esta Corea de poca monta para que Irán recapacite. Pero un Irán nuclear puede mantener a raya a los guerreristas israelíes, y obligar a Israel a entablar un proceso de paz en serio. El equilibrio del miedo, o sea MAD (mutua destrucción asegurada) sigue siendo la única manera de responder a la amenaza israelo-americana.
El Gordo y El Flaco podrían escenificar lo siguiente:
- Los elegidos tienen la bomba atómica. Ya son potencias nucleares!
- ¿Y qué? ¿Dónde está la novedad, si Israel ya lleva unos veinte años con cientos de bombas atómicas, según Vanunu? Claro, esto sólo lo mencionan los antisemitas….
- No me estoy refiriendo al pueblo elegido, sino al pueblo de los elegidos, porque “elegidos” es el nombre coreano de Corea del Norte.
- ¿Cómo que elegidos? ¿Cómo se atreven a desafiar a la comunidad internacional? ¿De dónde sacan estos supuestos elegidos que son elegidos?
La prueba nuclear subterránea en Corea del Norte ha desatado una gran oleada… de hipocresía. El Estado con el mayor arsenal nuclear del mundo, el país que ya ha tirado bombas A contra civiles, o sea, USA, expresó su indignación. La embajadora USiana Susan Rice dijo “Los Estados Unidos consideran que esto es una grave violación de la ley internacional y una amenaza para la paz a escala regional e internacional; por lo cual los Estados Unidos van a proponer una resolución fuerte con medidas fuertes.”
Según Rice, no pone en peligro la ley internacional una invasión, una ocupación, o una agresión, sino que prepararse uno para resistir una muy probable invasión, con ocupación y agresión, eso sí es violación de la ley internacional. Y no nos recordó un hecho muy olvidado; desde hace muchos años, Corea del Norte es el país que proponía convertir a la totalidad de la península coreana en zona libre de armamento nuclear, y fue USA el país que insistió en colocar sus artefactos nucleares apuntando a Corea del Norte.
Corea del Norte, o sea « los elegidos », en su propio idioma, es un país de hombres y mujeres indomables. Son fuertes, independientes y trabajadores; te dan unos apretones de mano que sientes unas pinzas de hierro. Tienen nombres breves, comen una col encendida, y su orgullo nacional no tiene límites, por una razón excelente: y es que pelearon contra USA desde el principio, y sobrevivieron al peor degüello jamás implementado por seres humanos.
Pensemos en Dresde, multipliquemos por Gaza, y rematemos con Irak: esto fue Corea en los años 1950. USA y sus sátrapas tiraron más bombas sobre este pequeño país montañoso de las que había tirado sobre Alemania. El general Douglas Mac Arthur quería tirarles la bomba atómica, pero Harry Truman lo detuvo: no había ningún objetivo que mereciera ser aniquilado, porque cada estructura de origen humano ya había sido destruida. La guerra de Corea fue una matanza masiva en grande; millones de coreanos muertos, quemados con NAPALM, fusilados y ejecutados por los yankis y sus aliados. La tasa de mortalidad de cualquier aldea coreana podía competir con la de Auschwitz.
Los coreanos sobrevivieron y reconstruyeron su país. Pero los bombardeos masivos dejaron huellas pesadas en la mente de la gente. Una nación nunca será igual después de bombardeos insaciables, lo mismo que una persona que padeció una violación en grupo. Generalmente, en estos caso, una persona o un pueblo caerá en el sometimiento total durante toda una generación (por esto es que la violación en grupo es el método clásico en las cárceles para asegurarse el control de un internado rebelde); es lo que les pasó a los serbios, a los alemanes, a los japoneses después de ser sodomizados por la bombas yankis.
El síndrome post-traumático propio de los coreanos se manifestó en retraimiento, confianza exclusiva en sí mismos, y temor sin fin a otro ataque. Este temor tenía raíces en la realidad: las tropas US y sus bases todavía ocupan el sur de la península de Corea. Corea del Sur todavía dista de ser independiente tanto como antes de la segunda guerra mundial, la única diferencia es que USA sustituyó a Japón como potencia colonial.
Más importante, USA aplica desde entonces sanciones bélicas sin tregua contra la invencida e independiente Corea del norte. Esta estrategia bien desarrollada de bloqueo ya dio excelentes resultados contra Irak y contra Cuba, y ahora los yankis están planeando utilizarla contra Irán. Noam Chomsky ha definido la estrategia USA con precisión: no renunciar jamás; seguir destruyendo los países que no se someten por todos los medios posibles, incluyendo la guerra económica. Todo aquél que no se rinda debería ser devuelto a la edad de piedra.
Corea estaba dispuesta a desmantelar sus instalaciones nucleares, con tal de que USA cesara su guerra económica. Firmaron un acuerdo, cerraron el reactor que tenían, pero los yankis se echaron atrás y volvieron a las hostilidades. América, mientras esté gobernada por sus “Chicago boys”, es neo liberal hasta el tuétano, y no puede tolerar un Estado socialista. Corea no dejaría las compañías americanas apoderarse de su economía, y por esto es que USA y sus satélites siguieron secuestrando las cuentas bancarias coreanas e interfiriendo en su comercio. Los medios imperiales se entretuvieron armando cuentos de horror (en realidad, las leyendas urbanas anticomunistas de los tiempos de McCarthy), evocando a los coreanos muriéndose de hambre bajo el yugo comunista. No iban a permitir a Corea llevar su rumbo propio socialista.
Cuando los habitantes de Corea del sur empezaron a expresar su deseo de reunificarse con el norte independiente, los seguidores de Mammón se apoderaron de Corea del sur, y armaron la gran crisis del Tigre. Todo lo que podamos experimentar ahora, con la crisis de 2009, los coreanos del sur lo padecieron doce años atrás. Su gran economía fue despedazada, y regalada a las transnacionales. Todo el trabajo acumulado durante muchos años terminó en manos de George Soros y sus socios. Al mismo tiempo, se intensificaba la ofensiva yanki contra la Corea independiente.
El presidente G.W. Bush (o el que le escribe los discursos, David Frum) designó a Corea, junto a Irak e Irán, como parte del Eje del mal. En esta situación, los coreanos hicieron bien en desarrollar su arma de defensa mayor. Esto vale también para Irán hoy en día; una amenaza nuclear coreana e iraní sería un escudo defensivo para estos países independientes;
A Corea no se le sorprendió. Este país pequeño y alejado, debilitado por el bloqueo y las sanciones, contribuye más de lo que le corresponde a la batalla mayor, la batalla por Palestina. Los coreanos, que tanto han sufrido del asedio que les imponen los yankis, están ayudando de hecho a Gaza y a otros vecinos del Estado judío en la adquisición de armas. No necesariamente nucleares, las armas convencionales también sirven para limitar la libertad de los israelíes para matar palestinos y caer sobre Beirut y Damasco.
Utilizando el tema nuclear como pretexto, el lobby pro-israelí ejerció presiones en la decisión de investigar todas las capacidades coreanas. También orquestaron una amplia campaña pública en los medios masivos, buscando unir a los anticomunistas con los pacifistas temerosos de la bomba, todos, contra la Corea socialista. Se espera de nosotros que nos asustemos con las bombas atómicas coreanas, y que supliquemos a Obama y a Netanyahu para que desarmen a los rebeldes.
Dios sabrá lo pacífico que soy, pero no soy pacifista. Hacen falta las armas para defender a la gente del terrorismo de Estado yanki-israelí. Un supuesto pacifista que apoya las tentativas yankis e israelíes para mantener su monopolio sobre las armas nucleares es, en mi opinión, otro instrumento más de la maquinaria bélica judeo-americana. Si se trata de una persona honesta, dejémoslo exigir ya el desarme de los pueblos “elegidos” de Israel y América, pero que deje para luego el caso de los pueblos (elegidos) de Corea e Irán, hasta después que se desmantele Dimona, cuando las bombas yankis ya estén recicladas en maquinaria agrícola.
La batalla por la independencia nuclear de Corea es extremadamente importante para el Oriente Medio, y en primer lugar, para el proyecto nuclear iraní. Es verdad que Irán no está buscando aplicación militar para su industria nuclear, y se conforma perfectamente con una energía pacífica. No obstante, los intereses judeo-americanos buscan convertir a Corea del norte en ejemplo para Irán. Desean hacerle una maldad especial a esta Corea de poca monta, con el objetivo principal de que Irán capte el mensaje.
Obama podría ponerse de acuerdo con Corea, y a cambio de otras cosas, dejar de interferir en su vida. Firmar un tratado de paz, renunciar a las amenazas, a las sanciones, dar fin a las campañas de odio, todo esto es factible. Los coreanos a su vez pagarían por la normalización de sus relaciones con USA renunciando a sus instalaciones nucleares. Pero esto ni asustaría ni seduciría a Irán. Por esto es que Obama puede elegir una acción violenta, incluyendo el bloqueo naval, para conseguir que un Irán al fin mal impresionado termine de clausurar sus reactores.
Lo cual sería una lástima. Una lástima para los coreanos que merecen, como cualquier otro pueblo, vivir su vida al estilo que les dé la gana. Una lástima para los enemigos de Corea, porque los coreanos no son fáciles de derrotar. Y una lástima para Medio Oriente, que necesita tremendamente valerse de la presencia de un Irán con capacidad nuclear.
Los medios israelíes publicaron una encuesta, proclamando que “un 23% de los israelíes estaría decidido a abandonar el país si Irán consiguiese tener armamento nuclear.” La idea es empujar a USA y Europa a un frenesí de acción anti-irani, porque no existe ningún país con ganas de absorber a dos millones de refugiados israelíes. Esta es el arma secreta de la propaganda sionista; si nos mortifican demasiado, sencillamente nosotros volvemos a los países de ustedes, y esto no les va a gustar para nada. Sin embargo, la poca difusión que se le ha dado a la encuesta significa que el miedo a Irán está regado más que nada entre los israelíes más impresionables, pues refleja al 39% de las mujeres y sólo al 22% de los hombres; estos son los que se tragan la propaganda de su gobierno, halcones, tibios y depres todos juntos.
Paradójicamente para nosotros los israelíes, un Irán nuclear representa una esperanza de paz, ninguna amenaza. El mayor peligro para nosotros está en la tendencia agresiva de nuestros generales y políticos. Ya han causado tantas guerras innecesarias, atacando al Líbano, a Siria, a los palestinos. Tenemos una necesidad de contrapeso, de algún Estado grande y poderoso que mantenga en jaque a nuestros halcones locales. Desde que Irak fue sometido por el ejército yanki y Egipto por medios políticos, los generales israelíes declaran una guerra cada dos años. Sólo un Irán nuclearizado es capaz de mantener a raya a los matamoros israelíes y obligar a Israel a entablar un proceso de paz.
No hay un experto israelí en sus cabales, ni siquiera el halcón más extremista, para creer que un Irán nuclear pueda poner en peligro o amenazar a Israel. Israel es demasiado poderoso, perfectamente capaz de devolver un golpe, con consecuencias funestas. Pero la libertad de acción de la que gozan los militares israelíes estaría controlada, y esto sería excelente.
El equilibrio del terror, o MAD (mutua destrucción asegurada) sigue siendo la única manera de sortear la amenaza israelí-USiana. Esta es la razón por la que Julius y Ethel Rosenberg aceptaron el martirio; al ayudar a la Unión Soviética a construir su bomba nuclear, salvaron a millones de gente de una muerte horrible, y lo hicieron al precio de su propia vida.
La voz de Saruman
Es muy preocupante que Rusia y China, dos amigos de la independiente Corea, no rechazaran la resolución apoyada por USA, no la arrojaran en seguida por la ventana del Consejo de Seguridad. Es verdad que se negaron a seguir el llamado yanki a las sanciones, pero esto no bastaba. No deberían aceptar ningún tipo de condena para un país independiente actuando dentro de sus derechos legítimos. Rusia y China pelearon del lado de Pyongyang contra USA, y no deberían traicionar a su aliado, el que dio su sangre en la guerra, junto con sus propios soldados del Ejército de Liberación y los pilotos caídos de la Fuerza Aérea rusa.
Los dirigentes chinos deberían recordar la decisión de Mao de nuclearizarse. Cuando China hizo estallar su primera bomba atómica, declaró:
“Este es un gran logro del pueblo chino en su lucha para reforzar su defensa nacional y oponerse a la política imperialista USiana de chantage nuclear y amenazas nucleares. Defenderse uno mismo es el derecho inalienable de cada Estado soberano. Preservar la paz mundial es la tarea común de todos los países amantes de la paz. China no puede seguir cruzando los brazos frente a las amenazas nucleares siempre crecientes de parte de USA. China está llevando a cabo pruebas nucleares y desarrollando su armamento nuclear por obligación.
El gobierno chino ha abogado por la prohibición completa y la destrucción efectiva de las armas nucleares. Si esto se hubiese logrado, China no habría necesitado desarrollar su armamento nuclear. Pero nuestra proposición chocó con la obstinada negativa de USA. El tratado de 1963, para prohibir las pruebas nucleares, entre USA, Gran Bretaña y la Unión Soviética, fue una tentativa para consolidar el monopolio nuclear de las tres potencias nucleares y tener a todos los países amantes de la paz con las manos atadas, lo cual ha aumentado, en vez de reducirla, la amenaza nuclear del imperialismo USA contra el pueblo de China y el mundo entero… Al desarrollar su armamento nuclear, el objetivo de China es quebrar el monopolio nuclear de las potencias nucleares, y eliminar las armas nucleares.”
Cada palabra en esta sonada declaración es tan justa hoy como lo fue entonces. Basta con poner “Corea” o “Irán” en lugar de “China”, y estaremos de acuerdo en que Corea e Irán “no pueden seguir cruzando los brazos frente a las amenazas nucleares siempre crecientes de parte de USA”. Corea e Irán “están llevando a cabo pruebas nucleares y desarrollando su armamento nuclear por obligación”. En cuanto el presidente Obama elimine los arsenales americano e israelí, les tocará hacerlo a Corea y a Irán, con seguridad.
Los dirigentes rusos Medvedev y Putin deberían aplicar su propia doctrina del mundo multipolar para el caso de Corea. Si quieren refutar sinceramente la doctrina USiana de dominación sin límites, y creer en la soberanía de cada Estado, deberían aceptar el derecho soberano de los coreanos a la autodefensa y la disuasión. El monopolio nuclear es un error ético, porque estipula dos tipos de Estados: los que tienen derecho al escudo nuclear y los desdichados que no son dignos del mismo. Deberían rechazar el ardid de la “responsabilidad conjunta” que los rusos han acatado repetidas veces. Pues no existe tal “responsabilidad conjunta” o “seguridad compartida” entre el imperio y los rebeldes. Gorbachev fue un gran adepto a estos términos, y estuvo en el poder el tiempo suficiente para ver a su país desollado por los acreedores y cercado por las bases de la OTAN. Putin cayó en la trampa en 2001, cuando dio su apoyo a la guerra contra el terrorismo de GW.Bush, facilitándole la conquista de Afganistán, y desmanteló por voluntad propia dos bases navales importantes en Cuba y en Vietnam. Más tarde, descubrió que USA había aprovechado su credulidad para establecer más adelante sus propias bases militares y socavar a Rusia metiéndosele en el patio trasero.
Rusia y América se encuentran las dos metidas en un juego de suma nula, y por esto es que América promueve las políticas antirusas de Georgia y Ucrania, mientras trata de aislar a Rusia en la gran competencia por el oleoducto. Los dirigentes rusos deberían reconoce esta triste realidad y darle más respaldo a Irán y Corea. Deberían librarse de su deseo tan humano de amigarse con los dirigentes occidentales. Este es un problema permanente en los representantes del pueblo: así los dirigentes sindicales descubren que disfrutan más compartiendo comidas fastuosas con los dirigentes de la fábrica, que no gritando afuera con los obreros. Y los dirigentes socialistas están propensos a corresponder las caricias de los dirigentes occidentales, y firmar donde digan ellos, contra el interés superior de sus pueblos.
Gorbachev vendió su país por moneditas, simplemente por gustar del abrazo de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Anuar al Sadat renunció a defender los intereses árabes por una entrevista en prime-time con Barbara Walters. Muy al principio de su jefatura, Vladimir Putin se dejó llevar por la amenidad de sus pares en el G8, compañeros en el mando y pastores de rebaños humanos. Atendieron los llamados de Saruman. En /El señor de los anillos/, el brujo malo Saruman trata de arrancar la victoria de las fauces de la derrota, y le propone a Gandalf, el jefe de los buenos, compartir una “responsabilidad conjunta” frente a sus amigos y soldados de a pie:
“Nuestra amistad sería provechosa para ambos. Juntos podríamos realizar muchas cosas más, y remediar los desórdenes de este mundo. ¡Comprendámonos uno a otro, y quitémonos de la mente a esta gente de poca monta! ¡Que sigan pendientes de nuestras decisiones! Para el bien común, deseo borrar el pasado y aceptarte. ¿Acaso no quisieras compartir opiniones conmigo? ¿No lo consentirás?”
Los buenos se asustaron. Se sentían como “sirvientes estúpidos atendiendo el discurso evasivo de los amos, y preguntándose hasta qué punto esto afectaría su destino. Era inevitable que Gandalf y Saruman pactaran. Gandalf subiría a la torre, y ellos se quedarían afuera, esperando el trabajo que les correspondiera o el castigo. Hasta en la mente de Teoden el pensamiento fue tomando forma, como la sombra de una duda: “Él nos va a traicionar, va a ir, y estaremos perdidos”. Pero entonces se rió Gandalf. Y todo se esfumó como una pesadilla”.
Esta es la respuesta correcta a los ofrecimientos americanos de “responsabilidad conjunta”. Rusia y China son los dirigentes del mundo libre, del mundo libre de bases y tropas americanas, libre de los mandamientos israelíes, libre de la manía consumista, libre del dogma neoliberal. Son responsables de la libertad del ser humano, y deberían contestar con una carcajada cualquier sugerencia acerca de lo que podrían hacer junto a los opresores mayores.
Nos encantaría ver al presidente Obama sacando a sus soldados y sus equipos pesados de Irak y Afganistán, de Japón y Corea del Sur, y convirtiendo a USA en un gigante amistoso. Esto todavía puede ocurrir: esta semana, el mismo Pentágono condecoró con una medalla a un soldado americano valiente que sobrevivió el ataque israelí contra el USS Liberty en junio de 1967, 42 años después de que esta atrocidad se le ocultara a la gente. Esto podría anunciar un nuevo giro en la política americana y el fin de la influencia sionista. Cuando esto suceda, habrá lugar para una mayor cooperación entre países. Pero mientras, es la libertad la que está en tela de juego, y Corea del Norte es el lugar donde hay que defenderla.
Traducción: Maria Poumier
domingo, 7 de junio de 2009
Superpotencia atómica no quiere que Corea del Norte tenga su programa nuclear
VIERNES 5 DE JUNIO DE 2009
EE UU califica a Corea del Norte como "estado delincuente", "terrorista", "dictadura", etc. Y es lógico que el aludido trate de defenderse. Pero cuando lo hace, es acusado de tener armas y violar "la paz mundial".
La campaña de Washington no se queda en meras resoluciones de la ONU. El secretario de Defensa heredado de Georges Bush, Robert Gates, está viajando entre Singapur, Filipinas, Japón y Corea del Sur, para coordinar los planes militares contra Pyongyang, capital de la República Democrática Popular de Corea.
El contexto de confrontación en la península, por ahora limitada a la esfera política y diplomática, ha sido propicio para que Gates le haga firmar al aliado de Corea del Sur su adhesión al programa PSI, relativo a las Inspecciones de Seguridad contra la Proliferación nuclear. Ese gobierno semicolonial era observador solamente porque sabía que sus vecinos del norte no admiten ese instrumento. En Seúl saben que abordar barcos socialistas en los mares adyacentes para inspeccionarlos es considerado un "casus belli" por Pyongyang. Y que tal caso habrá tiros.
Ahora con el respaldo directo de EE UU en lo militar, de Japón y otras potencias, el presidente surcoreano Lee Myungbak se atrevió a dar ese paso. Su contraparte al norte del paralelo 38, que dividió el país al finalizar la guerra de agresión norteamericana, ratificó que no permitirá la intrusión en sus naves y que cualquier intento será respondido "en lo militar en forma fuerte e inmediata".
¿Por qué se ha llegado a esa nueva instancia de pulseada política que amenaza con desbordarse hacia el plano bélico?
Se podría decir que en el fondo para los norteamericanos no ha terminado la guerra librada entre 1950 y 1953. El resultado de la misma puede ser entendido como la primera derrota desde el fin de la II Guerra Mundial. Y como corolario del armisticio, se consolidó en la porción septentrional una nación socialista presidida por Kim Il Sung, aliado de China y la URSS, sobre todo de la primera.
Han pasado 56 años y la belicosidad norteamericana debería haber amainado. Es cierto. Pero para los planes de dominación estadounidense del mundo sigue siendo importante la posición geoestratégica de Corea del Sur, donde tiene bases militares y 38.000 soldados propios en forma permanente. Esto, además de los que sumaba durante los ejercicios anuales "Team Spirit" (1976-1990), los "Águila" y recientemente los simulacros de guerra "Key Resolve".
No hay que olvidar que en los documentos del Pentágono y el Consejo Nacional de Seguridad de EE UU, desde tiempos de Bill Clinton en adelante, se admitía que en el siglo XXI la zona más caliente de desafío a su hegemonía global estaba ubicada en el Pacífico. Subordinar y proteger a Japón, contener a China, Rusia y otros aliados del "Pacto de Shanghai", y eventualmente hacerles la guerra, demanda para el Pentágono una península coreana obediente. Y el Partido de los Trabajadores de Corea y su Ejército Popular, presididos desde 1994 por Kim Jong Il, son un obstáculo a ese plan.
Los misiles
Corea del Norte firmó en 1998 un acuerdo en las conversaciones a seis bandas (China, Rusia, EE UU, Japón y Corea del Sur), según el cual desactivaba su planta nuclear de Yongbyon e informaría de sus programas de investigación nuclear. A cambio, recibiría un millón de toneladas de petróleo o ayuda equivalente. Esto ocurrió en tiempos de Clinton, que retaceó el cumplimiento de esas contraprestaciones. Luego, con Bush, directamente el acuerdo fue desconocido y en consecuencia, el gobierno de Kim reanudó la operatoria de Yongbyon.
Lo hizo con la alegación pública de que estaba en su derecho proseguir el proceso de enriquecimiento de uranio para la producción de electricidad, un programa que muchos países del mundo tienen pero que pocos ven coartado. Entre los réprobos, además de Corea, está Irán.
Corea se siente amenazada por las bases extranjeras en su bajo vientre, el depósito de armas allí y en países utilizados por EE UU como bases militares. Las últimas sumatorias fueron el portaaviones "George Washington" reemplazando al" Kitty Hawk" y el traslado desde Tokio a Seúl de 14 cazas "F-16" y 400 efectivos de la Fuerza Aérea.
El gobierno de Kim denunció que en abril del año pasado entre Estados Unidos y Corea del Sur cometieron 170 casos de espionaje aéreo, empleando aviones RC-135.
En esas condiciones hay que ser muy hipócrita para negar que a Corea del Norte le asiste el derecho de defenderse. Sin pedir permiso a la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad de la ONU, la OTAN, el buró del FMI o el Foro de Davos, es evidente que Pyongyang lo vieje ejerciendo.
En abril de 2006 detonó en forma subterránea, controlada y segura, una carga nuclear pequeña, en forma experimental. Eso le provocó una catarata de denuncias en la ONU y las primeras sanciones. En 2008 hizo una prueba con un misil de mediano alcance, con la idea de emplearlo como portador de un satélite de utilidad social. Hubo otro escándalo mundial y nuevas sanciones. En abril de 2009 experimentó con un misil similar. La semana pasada, el gobierno coreano democrático-popular produjo una segunda prueba subterránea controlada, de entre 1 y 4 kilotones de potencia. Y también lanzó en forma exitosa cinco o seis misiles de corta distancia sin matar ni una mosca.
¿Hecatombe nuclear?
La reacción de Barack Obama y Hillary Clinton, secundados por Nicolas Sarkozy y el primer ministro de Japón, Taro Aso, fulminaron los experimentos coreanos como si fueran un atentado gravísimo contra la paz mundial. Ellos repitieron que no permitirán que ese país tenga armas nucleares.
La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué EE UU tiene derecho a almacenar 6.000 ojivas nucleares con miles de misiles estratégicos o intercontinentales, contar con flotas de modernos submarinos y aviones que pueden transportarlos para su empleo desde distintos lugares del mundo, amén de sus bases terrestres, y otros países no tienen igual derecho? ¿Por qué en el laboratorio de Los Alamos, la superpotencia pudo perfeccionar desde 2007 sus ojivas atómicas y los coreanos no tienen derecho a una sola bomba para defenderse?
Y conste que Corea del Norte no tiene el antecedente de haber empleado ese tipo de armas en agosto de 1945, en Hiroshima y Nagasaki, con bombas de 15 o más kilotones y que exterminaron a 140.000 personas sólo en la primera ciudad. Se sabe quién fue el autor de la masacre.
Los experimentos subterráneos coreanos han sido controlados y limpios, sin matar a ningún ser humano, lo mismo que sus lanzamientos de cohetes al mar. Es una grosera manipulación mediática plantear que esos programas (y los iraníes) afectan la paz internacional y suponen el peligro de una "hecatombe nuclear".
Allí aparece el doble rasero de la ONU, cuyo Consejo de Seguridad ha acogido otra vez las preocupaciones de la representante norteamericana Susan Rice (cualquier semejanza con Condoleezza Rice es mera coincidencia). Se han reunido varias veces en Nueva York desde el 25 de mayo, bajo la presidencia de turno de Turquía, pero no han podido alumbrar otra resolución con las sanciones urgidas por Washington.
Lo previsible es que al final voten algo así, aunque sin llegar a bloqueos o agresiones legalizadas en la ONU pues Beijing se opone a esos extremos. Corea del Sur tiene una buena ficha allí pues el secretario general, Ban Ki moon, es de esa nacionalidad y tiene posición tomada.
De Corea del Norte se pueden decir cosas sobre su sistema político, donde al viejo Kim sucedió en 1994 su hijo Kim Jong, de méritos propios. Pero no se pueden decir mentiras como que el hambre mató a 4.000.000 de personas, como lo afirmó en 2006 el corresponsal de Clarín.
Es un país orgulloso de su independencia nacional, que está aumentando su producción agroalimentaria y diversifica su economía con su Complejo de Acero Chollima. Que procura más electricidad vía energía nuclear a pesar de los "úkase" de las grandes potencias. Los coreanos no tienen vocación de suicidas. Saben en carne propia lo que es una guerra, porque perdieron millones de vidas. Si eventualmente buscan una bomba y contar con un misil portador, es para defenderse. No están a la búsqueda del dominio mundial ni del chantaje nuclear, como es el caso de la Casa Blanca.
Los coreanos se apoyan en sus propias fuerzas y están tan encerrados en sus propias fronteras que son criticados por los teóricos de la globalidad. ¿Ahora los quieren pintar como modernos salvajes que quieren salir a adueñarse de Detroit? ¿Para qué, si son comunistas, no consumistas, y encima la General Motors quebró?.
sábado, 30 de mayo de 2009
Hipócrita discurso sobre Corea del Norte ¿Quién hará frente a EEUU y a Israel?

"Obama le pide al Mundo que se Enfrente a Corea del Norte", podía leerse en los titulares. Los EEUU, dijo Obama, estaban determinados a proteger “la paz y la seguridad del mundo”.
Sombras de doble lenguaje, de doble pensamiento, 1984.
30-05-2009
Paul Craig Roberts
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
Corea del Norte es un lugar pequeño. Tan sólo China podría borrarla del mapa en unos pocos minutos. Sin embargo, el presidente de EEUU piensa nada menos que Corea del Norte se apresta a combatir contra el mundo entero.
Estamos siendo testigos de cómo los gangster de Washington construyen otra amenaza como las de Slobodan Milosevic, Osama bin Laden, Saddam Hussein, John Walter Lindh, Hamdi, Padilla, Sami Al-Arian, Hamas, Mahmoud Ahmadineyad y todos los desventurados detenidos demonizados por el Secretario de Defensa estadounidense Rumsfeld como “los 700 terroristas más peligrosos sobre la faz de la tierra”, torturados desde hace ya seis años en Gitmo sólo para acabar siendo discretamente librados. Lo siento, no es más que otra equivocación.
El complejo bélico/securitario que gobierna EEUU, junto con el Lobby israelí y los banco-gangster financieros, necesitan de una larga lista de enemigos peligrosos para que el dinero de los contribuyentes siga fluyendo hacia sus arcas.
El lobby de la Seguridad Interna depende de un sinfín de amenazas para convencer a los estadounidenses de que deben renunciar a sus libertades civiles para sentirse seguros y a salvo.
La legítima pregunta que cabría hacerse es: ¿quién va a plantarle cara a los gobiernos estadounidense e israelí?
¿Quién va a proteger las libertades civiles de israelíes y estadounidenses, especialmente las de los disidentes israelíes y los ciudadanos árabes de Israel?
¿Quién va a proteger a los palestinos, iraquíes, afganos, libaneses, iraníes y sirios de estadounidenses e israelíes?
Obama no, ni los nazis “camisas marrones” [*] que gobiernan hoy en Israel.
La idea de Obama de que todo el mundo tiene que levantarse frente a Corea del Norte es alucinante, pero esa alucinante idea palidece si se la compara con la garantía ofrecida por Obama de que EEUU protegerá “la paz y la seguridad del mundo”.
¿Son estos los mismos EEUU que bombardearon Serbia, incluyendo las oficinas diplomáticas chinas y trenes de pasajeros civiles, y se entrometieron para que Serbia perdiera Kosovo, entregándoselo a una banda de señores de la droga musulmanes, prestándoselos a las tropas de la OTAN para que protegieran su operación?
¿Son estos los mismos EEUU culpables de los aproximadamente un millón de muertos iraquíes, de las viudas y huérfanos por doquier y de convertir en refugiados a una quinta parte de la población iraquí?
¿Son estos los mismos EEUU que bloquearon e impidieron que el resto del mundo condenara a Israel por su ataque asesino contra los civiles libaneses en 2006 y, más recientemente, contra los gazatíes; los mismos EEUU que han encubierto el saqueo israelí de Palestina durante los últimos sesenta años, un robo que ha provocado que cuatro millones de palestinos tengan que escapar de sus hogares y pueblos a causa de la violencia y terror de Israel?
¿Son estos los mismos EEUU que están llevando a cabo ejercicios militares en las antiguas partes constituyentes de Rusia y rodeando este país con bases de misiles?
¿Son estos los mismos EEUU que bombardean Afganistán, dejándolo convertido en un informe montón de ruinas con víctimas civiles masivas?
¿Son estos los mismos EEUU que han comenzado una guerra horrenda en Pakistán, una guerra que en sus primeros días ha provocado ya un millón de refugiados? [**].
¿“La paz y la seguridad del mundo”? ¿“De qué mundo”?
Cuando regresó de las consultas celebradas con Obama en Washington, ese nazi de camisa marrón que es el primer ministro Benjamín Netanyahu declaró que era responsabilidad de Israel “eliminar” la “amenaza nuclear” de Irán.
¿Qué amenaza nuclear? Las agencias de la inteligencia estadounidense se han mostrado unánimes en sus conclusiones de que Irán no tiene programa de armas nucleares desde el año 2003. Los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica informan que no hay señal alguna de programa de armas nucleares en Irán.
¿A quién está bombardeando Irán? ¿A cuántos refugiados está obligando Irán a huir para salvar sus vidas?
¿A quién está bombardeando Corea del Norte?
Los dos grandes países asesinos que provocan cifras inmensas de refugiados son EEUU e Israel. Entre ambos han asesinado y destrozado las vidas de millones de seres que no representaban amenaza alguna para nadie.
Ningún país sobre la tierra rivaliza con EEUU e Israel en tan bestial y asesina violencia.
Pero Obama nos ofrece todo tipo de seguridades de que EEUU protegerá “la paz y la seguridad del mundo”. Y ese nazi camisa marrón de Netanyahu le asegura al mundo que Israel le salvará de la “amenaza iraní”.
¿Dónde están los medios?
¿Por qué los pueblos no se carcajean de esos dirigentes?
N. de la T.:
[*] Brownshirts en el original: camisas marrones, se denominaba así, por el color de sus uniformes, a los componentes de la Sección de Asalto, organización paramilitar del Partido Nazi alemán.
[**] La organización de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, acaba de estimar en 2,4 millones la cifra de personas que han tenido que escapar ya de sus hogares a causa de los actuales combates en Pakistán.
Paul Craig Roberts fue Subsecretario del Tesoro durante la administración Reagan. Es coautor de “The Tyranny of the Good Intentions”. Puede contactarse con él en: PaulCraigRoberts@yahoo.com
Enlace con texto original:
http://www.counterpunch.org/roberts05272009.html
viernes, 29 de mayo de 2009
El doble rasero de las detonaciones nucleares

26-05-2009
http://www.masvoces.org/El-doble-rasero-de-las-detonaciones-nucleares
Los principales dirigentes políticos y las mayores potencias mundiales muestran estos días su preocupación e indignación por las pruebas nucleares que lleva a cabo Corea del Norte. Pero, ¿es este país el único que ha realizado estas pruebas?
De todo el mundo es conocido que la primera bomba atómica fue detonada por Estados Unidos el 16 de junio de 1945. Aquella prueba, realizada bajo el denominado Proyecto Manhattan, tenía como objetivo probar la viabilidad de la bomba de fisión nuclear. Poco tiempo después dos bombas atómicas fueron detonadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en Japón.
Se estima que las bombas mataron a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, centenares de miles de personas resultaron heridas y aún hoy se sufren las consecuencias de las explosiones ordenadas por el entonces presidente de Estados Unidos, Harry Truman. Aquel hecho dio por finalizada la Segunda Guerra Mundial, pero abrió lo que se ha denominado como “la era nuclear”.
En 1963, el 5 de agosto, se firma un tratado para limitar la cantidad de pruebas nucleares. El tratado permite únicamente pruebas subterráneas, aunque las detonaciones atmosféricas continuaron hasta hace unos cuantos años. Francia continuó sus pruebas nucleares atmosféricas hasta 1974, mientras China continuó hasta 1980. La última detonación nuclear conocida realizada por Estados Unidos (subtarránea) tuvo lugar en 1992; la Unión Soviética continuó hasta 1990, el Reino Unido hasta 1991, y Francia y China hasta 1996. Posteriormente, sólo India y Pakistán, que no forman parte del acuerdo de prohibición de pruebas nucleares, detonaron bombas atómicas hasta 1998.
Durante la Guerra Fría tuvo lugar la mayoría de detonaciones nucleares. Durante la explosión termonuclear de Castle Bravo, realizada por Estados Unidos en las Islas Marshall en 1954, se materializó una lluvia radiactiva que causó la contaminación de miles de kilómetros de océanos e islas deshabitadas. Se trataba de un nuevo diseño de bomba termonuclear, pero el efecto de la bomba fue del doble de lo proyectado. La radiación afectó también a islas habitadas, donde, aunque se evacuó a la población, se registró una larga exposición a la lluvia radiactiva, y con el tiempo aumentaron los casos de cáncer en los habitantes de esta zona del Pacífico. Asimismo, la radiación afectó a la tripulación de un bote pesquero japonés que se encontraba en las cercanías.
Desde su invención se calcula que se han realizado más de dos mil detonaciones nucleares, incluidos los dos ataques que corresponden a los únicos usos de armas nucleares contra población civil. Más de la mitad del total de las detonaciones nucleares las ha realizado Estados Unidos. La Unión Soviética realizó entre 715 y 969 detonaciones. Francia ha efectuado 210 detonaciones, principalmente en Argelia y en la Polinesia francesa. El Reino Unido realizó 45 explosiones nucleares, 21 de ellas en territorio australiano, además de detonaciones realizadas conjuntamente con Estados Unidos. China realizó 45 detonaciones (23 atmosféricas y 22 subterráneas). India ha efectuado 5 o 6 detonaciones y Pakistán entre 3 y 6 detonaciones.
El último en sumarse al carro de las pruebas de armas nucleares ha sido Corea del Norte. Ya ha realizado dos. Sin embargo, las más de dos mil detonaciones realizadas por las grandes potencias no son objeto de denuncia, de alarma internacional, ni, por supuesto, de sanciones.
jueves, 28 de mayo de 2009
Condena a Corea del Norte omite problemas mayores

27 de mayo de 2009
Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)
La actual argumentación de varios países condenando a Corea de Norte se observa como obvia y simple y en el camino elude un marco complejo.
En primer lugar omite que EEUU, Rusia y China desde hace varias décadas, han colaborado para que Corea del Norte esté capacitado -aunque rústicamente- en desarrollar armamento nuclear.
Al centro de la detonación norcoreana, reside la ausencia de estrategia para desarrollar un plan de desarme nuclear. Esto ha contribuido a formar un “club de naciones con armas nucleares”, constituyendo así un nuevo polo en un marco internacional con equilibrios precarios. Las potencias eluden el debate público, y el público remotamente se entera de la gravedad de estos hechos.
Parafraseando a Gabriela Mistral, así como “todas querían ser reinas”, todos los países quieren poseer el artefacto nuclear que los posiciona en el punto más contundente del poder.
La condena a Corea del Norte esconde a los elefantes mayores por la ausencia de una verdadera auditoria nuclear en todos los países.
Aunque parezca insólito, EEUU ha sido un actor en este desarrollo nuclear norcoreano. Las concesiones económicas y tecnológicas en la década de los años 90 hacia Corea del Norte, durante las administraciones de George Bush (padre) y Bill Clinton, han sido analizadas y expuestas. (Stephen M. Walt.2005).
Es así que se observan contrasentidos. Desde el punto de su seguridad, Corea del Norte así como Irán, no deberían en teoría tener justificación para desarrollar capacidad bélica nuclear.
No existe una amenaza extranjera que esté al acecho para conquistar ambos territorios más allá de la incomodidad que causan sus respectivos regímenes en varios lugares especialmente e Occidente.
Irán si bien ha sido una zona históricamente codiciada desde tiempos remotos, no exhibe razón histórica de “enemigos que están esperando la oportunidad para borrar a Irán del mapa de la tierra. Está por cierto rodeado de zonas en conflicto, sin embargo las armas nucleares son irrelevantes a la hora de enfrentar las amenazas de estados que puedan colapsar en Afganistán, Pakistán, Irak, o Azerbaijan”, señalan H.D. Solkolski y .P. Clawson (Checking Iran Nuclear Ambitions; Strategic Studies Institute. Pentagon. Jan 2004),
En Corea del Norte se puede aplicar un análisis similar.
Aparte de la permanente ambición japonesa y rusa de dominar la zona, y la presión occidental para el desaparecimiento del régimen político en Pyongyang, Corea del Norte no tiene adversarios estratégicos porque simplemente no está capacitada para la expansión.
Su ambición de capacidad bélica nuclear es, desde este antecedente, eminentemente defensiva, y cuando las voces de condena expresan que es una amenaza a la paz internacional, se sobredimensiona el problema, y al mismo tiempo se está omitiendo el complejo entramado de por qué Corea del Norte está haciendo las detonaciones.
Mientras desde la primera potencia mundial -EEUU-claramente se ha abierto una puerta para la negociación y la disuasión de los conflictos, la persistencia norcoreana para acrecentar su poderío militar tal vez se deba al clásico precepto de sustentar el régimen a través del expediente de la amenaza externa para desestabilizarlo.
Hay que recordar que antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el Gobierno de G.W. Bush como primera medida contemplaba desmontar el régimen de Kim Jong Il en Pyongyang con el argumento de que estaba desarrollando armas nucleares.
La excesiva preocupación norcoreana por su capacidad nuclear se reafirma desde las invasiones japonesas, la guerra en la península que divide a las dos Coreas a poco acabar la segunda guerra mundial, y en la permanente presión de EEUU, Japón y Corea del Sur por el cambio de régimen.
Un dato emergente nuevo y clave en la actual coyuntura es la marcada oposición del nuevo presidente Lee Myung bak, un nacionalista de derecha asumido en febrero de 2008, para desmantelar el proceso de acercamiento de las dos coreas.
Se considera la medida una forma de presionar para desestabilizar el régimen. Mr. Lee pertenece al último estertor del realismo duro aplicado por la anterior administración en EEUU. Algunos analistas asiáticos consideran que las pruebas nucleares son advertencias respecto a estos cambios. Como que el proceso de acercamiento entre las dos Coreas se hubiera suspendido.
Corea del Norte depende de factores externos más que cualquiera otra nación. Ha permanecido con un régimen de un nivel de hermetismo que desafía el arquetipo más convencional. Por otra parte económicamente depende de China, y en la fase política forma parte de su esfera de influencia.
Resulta extraño por lo tanto, que con este alto nivel de “tutoría” de China sobre Corea del Norte, el ímpetu nuclear norcoreano no se haya moderado.
Desde la perspectiva de que el nuevo orden mundial es una aspiración – nunca se ha dicho en qué consiste ese orden por lo demás- y a lo más forma un artefacto en la abstracción política, China debería mantener sus opciones abiertas respecto al uso de sus zonas de influencia. En esta dimensión frente a un incierto equilibrio internacional, es más funcional a la protección de China una Corea del Norte con armas nucleares que sin ellas.
Mientras exista el inmenso poderío bélico de la alianza transatlántica (EEUU, Europa Occidental, Australia y Japón y aliados colgados en pactos), el reordenamiento de los equilibrios para un nuevo orden estará presionado por aquellas naciones que no van a moderar su ambición de pertenecer al exclusivo club de países con armas nucleares.
miércoles, 8 de abril de 2009
¿Por qué no se habla de las bombas nucleares de Israel?
08,04,2009-04-09
www.kaosenlared.net/noticia/no-habla-bombas-nucleares-israel
El gobierno del presidente Obama presiona por represalias diplomáticas, tal vez mediante más sanciones contra Corea del Norte, después del lanzamiento al espacio de un cohete por Pyonyang.
Jeremy Scahill es autor del éxito de ventas del New York Times: “Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army.” Actualmente es Puffin Foundation Writing Fellow en el Nation Institute.© 2009 RebelReports http://informationclearinghouse.info/article22357.htm
Corea del Norte lanzó su satélite, ¿y qué?

Andrés Sal.lari (especial para ARGENPRESS.info)
MARTES 7 DE ABRIL DE 2009
Corea del Norte lanzó un satélite artificial y esto causó alarma en EEUU, en Corea del Sur y en Japón; pero para las corporaciones mediáticas que inundan de estímulos noticiosos a todo el mundo, la preocupación no es de algunos países, es de toda la comunidad internacional.
Como siempre pasa, si algo no le gusta a Estados Unidos y a algunas potencias, nos quieren hacer creer que no le gusta a nadie.
Eso reportan las agencias internacionales, y los medios privados lo repiten como loros. En Bolivia por poner sólo un ejemplo, el diario privado La Razón, dice sin ninguna razón: "Cohete norcoreano inquieta al mundo", y luego ocultan la verdad, ya que no dicen que EEUU convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar a Corea del Norte y no logró el consenso necesario.
¿Qué quiere decir esto?
Obviamente que es mentira que el mundo esté inquieto, como nos lo quieren presentar estos medios.
Es evidente que las agencias internacionales mienten al presentar una noticia que repite lo que se ordena pensar desde Washington.
Es interesante evidenciar que la inmensa mayoría de los medios nos ofrece la versión de estas agencias al pié de la letra, es casi imposible encontrar una alternativa informativa dentro de lo que son los medios masivos de información.
Reuters por ejemplo (todos sabemos que es una de las agencias más importantes del mundo), envía un despacho con un subtitular que dice "Condena Mundial", y cuando uno lee la información, las únicas condenas que encuentra son de Corea del Sur y de Francia, luego declaraciones de China y Rusia que llaman a la moderación y en ningún momento expresan condena.
¿Cómo no creer luego que esta agencia (como lo han denunciado algunos periodistas y analistas) obedece a la política exterior de Estados Unidos?
No es posible que ningún periodista serio escriba que hay una condena mundial sobre un hecho y al citar los países no puedan contar a más de 3 ó 4, e incluya en la lista a otros que ni siquiera emitieron tal condena. Eso tiene una intencionalidad política más que evidente. Hacernos creer a todos algo que no existe porque es lo que le interesa a determinado gobierno o sistema. Eso obviamente que es hacer política y no periodismo.
¿Cómo explicar que Corea del Norte no pueda lanzar un satélite o incluso probar un misil de largo alcance, si quién lo condena (EEUU) tiene 439 satélites en órbita (98 de ellos para uso específicamente militar)?
¿Alguien puede argumentar que Corea del Norte es más peligroso que Estados Unidos?
Con alguno de esos 98 satélites militares que EEUU tiene en órbita, el gobierno de Obama planeó el ataque teledirigido que el último sábado provocó la muerte de 3 mujeres y 4 niños en una aldea de Pakistán, pero eso no inquieta al mundo ni a nadie (¡y eso que cuesta la vida de seres humanos!).
La semana pasada, Obama declaró que continuaría bombardeando Pakistán en el marco de su guerra contra el terrorismo. Entrevistado en el programa Face the Nation, que emite la cadena CBS, afirmó (atención con esta declaración): "Perseguiremos a los extremistas en suelo paquistaní e iremos tras ellos".
Una semana más tarde ante el lanzamiento norcoreano, Obama opinó desde Turquía que "es el momento de dar una respuesta internacional fuerte. Corea del Norte debe saber que el camino de la seguridad y el respeto nunca se hará mediante amenazas y armas ilegales".
Todo esto parece un chiste, y de muy mal gusto por cierto. El 29 de marzo el gobierno paquistaní acusó a Estados Unidos por violar su soberanía con los ataques teledirigidos, pero el mismo día Obama le declaró a la CBS que los ataques continuarán (como si estuviesen matando vecinos de una esquina de Detroit, y no ciudadanos de un tercer país soberano).
De paso están matando ciudadanos indiscriminadamente, o sea, eso es la pena de muerte sin juicio previo, lo que viola todas las leyes internacionales, pero de eso nadie se preocupa por supuesto.
¿Lo de Obama sobre Pakistán no es una provocación y una búsqueda de la seguridad mediante una amenaza, tal como se le acusa a Corea del Norte?
¿Amenazar y bombardear a un país soberano como Pakistán, es el camino de respeto que Obama le está exigiendo a Corea del Norte?
¿Qué opinaría Estados Unidos si Venezuela bombardea Miami para matar al terrorista Luís Posada Carriles, y de paso en el ataque mata a unos 10 ó 15 civiles, la mayoría de ellos niños y mujeres?
Nadie se confunda, pues no es otra cosa lo que hace Estados Unidos en Pakistán y Afganistán por lo menos -siendo muy conservador- una vez por semana y bajo la administración del afroamericano musulmán Obama.
El presidente de Estados Unidos le dice a Corea del Norte que "el camino de la seguridad y el respeto nunca se hará mediante amenazas y armas ilegales". Vaya revelación, por qué no le dice lo mismo a Israel, está más que comprobado que en la última agresión contra la Franja de Gaza han utilizado bombas de fósforo blanco contra una zona densamente poblada, algo que esté expresamente prohibido por las convenciones internacionales; pero Obama no ha dicho ni mu. Y mucho menos sobre las mismas armas que su ejército utilizó en Irak.
Son ellos quienes masacran y construyen su noción de seguridad y respeto en base a amenazas y armas ilegales.
Como decía, todo esto es el chiste de peor gusto que he escuchado en lo que va del año.
En el ataque contra la Franja de Gaza, también entraron en escena los satélites de uso militar, le sirven a Israel para ubicar objetivos y atacar a los palestinos, a veces fallan y así mataron a más de 400 niños. Pero ni a Estados Unidos ni a Obama, la cuestión le pareció una provocación ni se pidió ninguna "enérgica respuesta de la comunidad internacional".
¿No les da vergüenza? ¿Y a los periodistas que repiten como loros ese discurso tampoco?
¿Cómo puede ser que se nos presente esta prueba norcoreana como algo mucho más peligroso y provocador que la muerte de 400 niños?
La ONU tiene 192 Estados miembros (y es un organismo que no goza de gran credibilidad, ya que muchas veces va de la mano con la política exterior de EEUU) pero ni siquiera en ese contexto ha podido prosperar la condena contra Corea del Norte.
Es que China y Rusia tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad y ninguno avaló la postura de EEUU. El presidente del comité parlamentario ruso de Relaciones Internacionales, Konstantin Kosachev, consideró que carece de sentido la sesión extraordinaria convocada por el Consejo de Seguridad. Claro que esto lo reportó la agencia cubana Prensa Latina, a las demás agencias internacionales que hegemonizan el discurso se les pasó de largo y con ellos a todos los miles de medios que las reproducen. Conclusión, nadie se entera de lo que dijo el representante ruso y ellos pueden presentar como más verídica su versión de la comunidad internacional inquieta y la condena mundial.
Está clarita su forma de difundir la información, simplemente se censura lo que no les conviene políticamente y con esa base se construye la mentira.
Para hacer de este sistema algo más sensato, habría que cerrar todas las agencias y centralizarlas en una, la agencia del Estado estadounidense, así la cosa estará más clara, los medios que siempre publican la visión de Washington seguirían trabajando igual y todos contentos. Al final de cada nota pudieran escribir "esta es la interpretación noticiosa del gobierno estadounidense". Así se terminaría de una vez el cuento chino de la prensa libre e independiente.
Mientras tanto a los medios habría que pedirles un mínimo de sensatez, que no nos mientan más diciéndonos que el mundo está inquieto por el lanzamiento norcoreano. Aunque Estados Unidos y algunas potencias estén preocupadas, es evidente que estos países no representan al mundo entero ni se los debería llamar comunidad internacional.
Sin hacer ninguna valoración política del gobierno de Corea del Norte, hay que decir que este tiene tanto derecho como cualquiera a llevar adelante su desarrollo tecnológico científico y/o militar.
Tal cual lo afirmó el vocero de la cancillería iraní, Hasan Qashqavi, en declaraciones que suenas tanto más sensatas que las que provienen desde Washington: "Irán tiene el derecho legítimo a disfrutar la tecnología espacial para fines pacíficos cumpliendo las reglas internacionales y cree que ese derecho le asiste también al resto de los países del mundo."
Me resisto a creer, como quiere hacerme creer el gobierno estadounidense y el engranaje cultural brillantemente construido por ellos, que los únicos que tienen derecho a lanzar satélites o misiles son ellos mismos o sus amigos, ellos que lanzaron la bomba atómica contra civiles japoneses desarmados, que son los mismos que en nombre de la democracia asesinaron a millones de vietnamitas e iraquíes, que son los que lo hicieron utilizando armas químicas prohibidas por la legislación internacional. Ellos que son los mismos que le vendieron esas armas a Israel y que son los mismos que no dicen nada ante el uso de las mismas contra el indefenso pueblo palestino y contra las propias dependencias de la ONU dentro de esos territorios.
¿Todo esto no es más inquietante y más merecedor de una enérgica condena internacional que la prueba de lanzamiento de un satélite?
¿Estamos todos locos?
Sigo sin entender cómo es que tenemos que vivir siempre aterrados ante la terribles amenazas de Corea del Norte o Irán -que al final nunca atacan a nadie-, mientras las matanzas reiteradas y continuas que ellos perpetran transcurren entre la más absoluta indiferencia.
No creo que valga la pena aclarar que gran parte de todo esto se lo debemos agradecer a la gran prensa libre e independiente, pero igual lo hago.


