Adam Morrow y Khaled al-Omrani
Grupos y activistas de la oposición están incrementando sus presiones sobre el gobierno de El Cairo para que suspenda la construcción de la barrera que está levantando a lo largo de la frontera con la Franja de Gaza. Las autoridades egipcias alegan que la barrera impedirá el contrabando a través de la frontera pero, según los críticos, lo que realmente va a conseguir será sellar el destino del pueblo de la Franja de Gaza.
“La frontera egipcia era la única puerta que le quedaba a la población de Gaza, su único medio para seguir con vida”, declaró a Inter Press Service (IPS) Gamal Fahmi, analista político y editor del semanario de la oposición Al-Arabi al-Nassiri.
El 13 de febrero, cientos de activistas de todo el espectro político se reunieron en el centro de El Cairo para protestar contra la construcción de la barrera. Los manifestantes portaban pancartas en las que se leía: “Abajo el muro de la vergüenza” y “Basta ya de secundar los crímenes israelíes”. Ese mismo día se celebraron también en Beirut, la capital libanesa, manifestaciones contra el muro.
Desde que el diario israelí Haaretz informó por vez primera a finales del pasado año que se estaba levantando la barrera, las autoridades egipcias han intentando justificarla aludiendo al derecho de Egipto a proteger su seguridad y soberanía nacional.
“Egipto tiene derecho a adoptar cualesquiera medidas que considere necesarias para proteger sus fronteras de acuerdo con los requisitos previos de la seguridad nacional egipcia”, dijo a finales de diciembre el portavoz presidencial Suleiman Awad. “La soberanía del territorio egipcio es sagrada”.
El 25 de enero, el Presidente Hosni Mubarak declaró que el objetivo de la barrera era “proteger nuestra nación de complots terroristas”.
A pesar de las amplias críticas hacia la barrera, tanto internas como internacionales, es bien sabido que no por eso se ha parado su construcción.
El 14 de febrero, el diario independiente egipcio al-Masry al-Youm citaba a uno de los trabajadores del lugar donde se está construyendo el muro que explicaba que se había añadido conexiones de acero a los paneles de hierro. Y que en esos momentos estaban tratando de insertarlos en el suelo hasta una profundidad de entre 18 y 25 metros, añadió.
Al día siguiente, otro diario independiente, Al-Dustour, informaba que Egipto estaba también construyendo un fondeadero para buques patrulleros en su frontera marítima con la Franja de Gaza. El nuevo fondeadero, según una fuente de seguridad de la zona del Norte del Sinaí, “reforzaría el trabajo de los buques patrulleros egipcios en la frontera marítima con Gaza e impediría cualquier intento de contrabando por mar”.
Según Handi Hasan, parlamentario del movimiento de oposición Hermanos Musulmanes, los EEUU, Israel y la OTAN están ya vigilando la frontera marítima entre Egipto y Gaza con el mandato de interceptar cualquier barco que lleve ayuda a Gaza.
“Eso”, dijo Hasan, “es algo que todo el mundo sabe”.
La barrera fronteriza y el fondeadero son tan sólo las medidas más recientes del largo bloqueo, internacionalmente sancionado, que sufre la Franja de Gaza.
Después de que el grupo Hamas, perteneciente a la resistencia palestina, barriera de forma democrática en las elecciones legislativas de enero de 2006, Israel selló sus seis cruces de frontera con el territorio. Cuando Hamas se hizo con el control de la Franja de Gaza en un golpe preventivo al año siguiente, Egipto se puso a seguir el ejemplo israelí sellando sus propios 14 kilómetros de frontera con el enclave costero.
En consonancia con las exigencias israelíes y estadounidenses, las autoridades egipcias afirmaron que el cierre tenía por objeto acabar con el flujo de armas de contrabando hacia territorio gobernado por Hamas.
Con Israel controlando ya el espacio aéreo y las aguas territoriales de Gaza, la medida sirvió para aislar totalmente del mundo exterior al millón y medio de habitantes del enclave. Desde entonces, la carencia de alimentos, medicinas y fuel tiene siempre al territorio al borde del desastre humanitario.
La política fronteriza de Egipto se atrajo especialmente duras condenas –dentro y fuera- durante la Operación Plomo Fundido de Israel contra la Franja de Gaza de finales de 2008 y comienzos de 2009. Durante tres semanas –con la cifra de víctimas palestinas subiendo por cientos- Egipto mantuvo su estricto cierre de fronteras, prohibiendo cualquier movimiento de los desesperadamente necesarios suministros humanitarios.
Las críticas hacia la política de fronteras de Egipto advierten que la nueva barrera representará el clavo final en el ataúd del castigado territorio.
“Cuando se complete la nueva barrera fronteriza, el asedio contra la Franja de Gaza será hermético”, dijo Fahmi. “El territorio se convertirá literalmente en la mayor prisión al aire libre del mundo”.
“La construcción de este muro, que sellará el destino del pueblo de Gaza, representa un crimen histórico perpetrado por el régimen egipcio”, dijo Hasan. “Al acceder a construir el muro, el gobierno egipcio ha suscrito los designios de EEUU e Israel para la región”.
El portavoz de Hamas Mushir al-Masri, en una declaración de finales del mes pasado, dijo que la barrera “acababa con la última ancla de salvación que le quedaba a la Franja de Gaza para mantenerse con vida tras dos años y medios de asedio”. Al-Masri añadió que el muro “no sirve a los intereses de ninguna parte árabe”, y que “tan sólo beneficia a la ocupación israelí”.
Mientras tanto, los críticos siguen sin aceptar todos los intentos del gobierno para justificar el proyecto apelando a la soberanía y seguridad egipcias.
“Egipto podría proteger su soberanía en la frontera de forma muy sencilla tan solo controlando el cruce de frontera de Rafah, en cuyo caso los gazatíes no hubieran tenido que acabar acudiendo a la construcción de túneles de contrabando”, dijo Fahmi. “El control de la frontera no necesita de barreras, tan sólo de procedimientos de seguridad inteligentes”.
“El gobierno egipcio dice ahora que el muro es para acabar con el contrabando de armas de Egipto a Gaza”, siguió señalando Fahmi. “Pero antes de que se empezara a construir, todos los comunicados oficiales se referían a que se traficaba con armas desde Egipto hacia Gaza, y no en sentido contrario”.
“El gobierno no para de hablar acerca de la ‘soberanía’ egipcia”, dijo Hasan. “Pero cuando un buque israelí detuvo a un barco libanés en aguas egipcias el pasado verano, Egipto no dijo ni una palabra sobre su cacareada soberanía”.
La construcción de la barrera tiene también una dimensión política. Durante el pasado año se han ejercido enormes presiones sobre Hamas para que firmara un “acuerdo de reconciliación”, propuesto por Egipto, con el movimiento Fatah, apoyado por EEUU, del Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.
Hamas se ha negado hasta el momento a firmar el acuerdo, que incluye el compromiso de reconocer a Israel y de renunciar a la resistencia armada, ambos aspectos en contradicción con los principios fundadores del grupo. Las autoridades egipcias, por su parte, dicen que la frontera seguirá cerrada hasta que Hamas firme la propuesta sin condiciones previas.
“Egipto está construyendo el muro para castigar políticamente a Hamas por negarse a firmar el acuerdo de reconciliación que ha propuesto”, dijo a IPS Emad Gad, experto en asuntos israelíes en el semioficial Centro Al-Ahram para Estudios Políticos y Estratégicos.
A finales del pasado mes, el portavoz parlamentario palestino Aziz Al-Duweis dijo que no se podía forzar la reconciliación entre palestinos mediante “condiciones injustas”. La reconciliación, manifestó, no puede conseguirse mediante una “guerra atroz contra Gaza ni matando de hambre al pueblo palestino a través de un asedio y de una política de muerte lenta”.
“Ni tampoco puede conseguirse”, añadió, “mediante un muro de acero que aumente la brutalidad del asedio y del hambre”.
Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/LB23Ak01.html
jueves, 25 de febrero de 2010
Un ladrillo más en el muro
martes, 2 de febrero de 2010
El muro de Egipto
03-02-2010
Ursula Lindsey
Middle East Report
Traducción para Rebelión de Loles Oliván
A finales de diciembre de 2009, los canales árabes de TV transmitieron imágenes de miles de manifestantes rodeados de las habituales hileras de policías antidisturbios en las calles del centro de El Cairo. Las protestas callejeras en Egipto se han reducido drásticamente en los últimos años pero la escena es familiar para cualquiera que hubiera estado en el país en 2005, cuando las protestas contra el régimen del presidente Hosni Mubarak y en favor de la independencia judicial eran un acontecimiento muy regular. Sin embargo, había algo inusual en estos manifestantes: todos eran extranjeros.
Los manifestantes eran activistas de solidaridad con Palestina procedentes de 43 países y habían llegado a Egipto con la intención de cruzar el puesto fronterizo de Rafah, controlado por Egipto, en dirección a Gaza y participar en la Marcha por la Libertad de Gaza, una manifestación pacífica hasta la frontera de la pequeña franja costera con Israel. La marcha estaba prevista para conmemorar el aniversario de la Operación Plomo Fundido —el asalto militar israelí que tuvo lugar el invierno de 2008-2009 que, según Amnistía Internacional, mató a unos 1.400 palestinos en Gaza— y para protestar por el bloqueo internacional en curso contra el territorio.
Pero los activistas internacionales que empezaron a llegar a El Cairo el 27 de diciembre se encontraron con que las autoridades egipcias no tenían ninguna intención de dejarlos entrar en Gaza. La seguridad del Estado informó a las compañías de autobuses que habían sido contratadas para transportar a los que querían manifestarse en Rafah de que cancelaran sus acuerdos; a los activistas que se dirigieron a la península del Sinaí por su cuenta se les hizo volver o se les detuvo.
Varios cientos de activistas franceses se dirigieron a la Embajada de Francia donde cortaron brevemente el tráfico y luego realizaron una sentada de cinco días en la acera. Los estadounidenses intentaron llegar a la Embajada de EE.UU. pero fueron detenidos por las fuerzas de seguridad egipcias y al final se les permitió entrar en grupos pequeños para reunirse —infructuosamente— con el personal del Departamento de Estado. Los activistas también llevaron a cabo acciones más creativas. En las escaleras de las pirámides se desplegaron en tres ocasiones distintas enormes banderas palestinas y panfletos. Alrededor de 30 personas llevaron a cabo una huelga de hambre encabezada por el superviviente del Holocausto Hedy Epstein, de 85 años de edad.
Las autoridades egipcias ofrecieron finalmente dar permiso de entrada en Gaza a cien de los 1.400 internacionales. En la mañana del 31 de diciembre, después de amargas y beligerantes reuniones, 85 activistas salieron; el resto rechazó la oferta considerándola como una mera maniobra de relaciones públicas que era la antítesis de la exigencia fundamental de la Marcha: el libre acceso a Gaza. Los que permanecieron en El Cairo celebraron una concentración muy enérgica durante todo el día ante la Plaza Tahrir —justo enfrente del Museo Egipcio— y después una vigilia de Año Nuevo con velas. Los manifestantes portaban carteles que decían: "Liberad Gaza" en inglés; alternaban consignas de "Resistencia", "Viva Palestina", "No tenemos miedo" y —en un reproche a la policía egipcia— "¡Qué vergüenza!" Estuvieron cercados por grandes contingentes de fuerzas de seguridad del Estado lo que espantó a los transeúntes curiosos y desalentó de manera agresiva a los medios de comunicación.
Luego, pocos días después de la Marcha por la libertad de Gaza salió de Egipto otro convoy de internacionales con el nombre Viva Palestina —formado por centenares de voluntarios y vehículos donados para asistencia médica— que llegaron al Sinaí por el puerto de Al 'Arish. Estos entraron en Gaza el 6 de enero, después de que los enfrentamientos con la policía dejasen a 50 activistas heridos [1]. Una protesta palestina en la frontera en apoyo de la caravana también se tornó violenta, dejando a un guardia de frontera egipcio muerto y a varios palestinos heridos.
Las concentraciones y las delegaciones de ayuda tuvieron lugar pocas semanas después de que se descubriera que las autoridades egipcias han iniciado la construcción de un muro de acero subterráneo a lo largo de la frontera con Gaza para bloquear los túneles que los habitantes de Gaza han utilizado para socavar el embargo internacional contra su territorio. Rápidamente bautizado como "el muro de la muerte" por los funcionarios de Hamas y "el muro de la vergüenza" por los críticos de Egipto, esta última medida para hacer cumplir el bloqueo de Gaza ha provocado una nueva y acalorada ronda de recriminaciones en Egipto y en el mundo árabe. El debate sobre el muro, los manifestantes extranjeros en El Cairo, los enfrentamientos cerca de la frontera de Gaza, todo ello ha centrado, renovado, intensificado, por lo que al régimen de Mubarak se refiere, una atención no deseada sobre la política de Egipto hacia el sitiado enclave palestino.
El bloqueo
Gaza ha estado en mayor o menor medida bajo "cierre" desde el estallido de la segunda Intifada en el otoño de 2000 pero Israel y sus aliados impusieron un embargo a las importaciones después de que Hamas ganase las elecciones parlamentarias palestinas en 2006. El bloqueo se endureció considerablemente en junio de 2007 después de que combatientes de Hamas se apoderasen de los aparatos administrativos y de seguridad de la Autoridad Palestina (AP) en Gaza bajo los partidarios la facción rival de Fatah. Israel sólo permite que una lista muy restringida de productos pasen a través de los pasos que controla; la mayoría de los materiales de construcción, tan necesarios para reparar los daños de los bombardeos de la Operación Plomo Fundido, no están permitidos. Según la BBC, el volumen medio de los suministros importados se ha reducido a una cuarta parte del nivel de 2005. Agencias de la ONU estiman que al menos la mitad de todos los habitantes de Gaza padece "inseguridad alimentaria".
El bloqueo de Gaza no sería posible sin la cooperación de Egipto. Después de que los soldados israelíes abandonasen Gaza en 2005, la Administración Bush patrocinó un acuerdo por el que el cruce de Rafah —la única entrada a Gaza que no tiene frontera israelí y por lo tanto que no está físicamente bajo el control de Israel— sería supervisada conjuntamente por Egipto y la Guardia Presidencial de la AP. En la práctica, Egipto y la AP siguieron aceptando el control remoto israelí del cruce a través de circuito cerrado de televisión. Cuando Hamas expulsó a la Guardia Presidencial en 2007, Egipto cerró Rafah —alegando que no se podía cumplir un acuerdo si una de las partes está ausente— y lo ha abierto sólo esporádicamente desde entonces [2].
En enero de 2008, militantes de Hamas hicieron estallar por tierra parte del largo muro a lo largo de la frontera entre Egipto y Gaza y cientos de miles de palestinos se dirigieron hacia la ciudad egipcia de Rafah. Durante 11 días, hasta que los egipcios fueron capaces de sellar la frontera de nuevo, los habitantes de Gaza disfrutaron yendo de compras y dejaron vacíos los estantes de las tiendas de Rafah.
Dicho de otro modo: Gaza ha resistido el bloqueo gracias a los túneles a través de los cuales los palestinos hacen contrabando de alimentos, cigarrillos, combustible y —supuestamente— drogas, dinero en efectivo y armas. Según el director de la UNRWA, el 60% de la economía de Gaza depende de los túneles [3].
Las instalaciones de "ingeniería"
El nuevo muro que Egipto está construyendo está destinado a cortar estas líneas de vida subterránea. El primero en informar acerca de la construcción fue el diario israelí Ha’aretz en un artículo que afirmaba que el muro tendrá más de 5 Km. de largo y que los paneles de acero llegarán hasta 100 metros bajo tierra [4]. Algunos dicen que el muro estará conectado a tuberías que saturarán el suelo a lo largo de la frontera con el bombeo de agua de mar, por lo que los túneles estarán expuestos a derrumbarse. También se ha informado ampliamente de que el muro se está construyendo con la ayuda estadounidense; un funcionario de la Embajada de EE.UU. en El Cairo confirmó a un delegado de la Marcha por la Libertad de Gaza que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. ha prestado apoyo técnico.
Las autoridades egipcias justificaron la construcción de lo que ellos prefieren llamar "instalaciones de ingeniería" o "refuerzos" con un argumento de seguridad nacional: Egipto como Estado soberano tiene el derecho y el deber de proteger sus fronteras. Los túneles son una amenaza —se cree que los terroristas que perpetraron los ataques en los balnearios del Sinaí de Taba y Sharm el Sheij llegaron a través de ellos. Y las drogas, el dinero y las armas que supuestamente se filtran en Gaza podrían filtrarse también en Egipto. En una aparición en la TV nacional el 24 de enero, el Ministro del Interior, Habib al 'Adli, hizo una analogía "para el ciudadano simple" preguntándose: "¿Debo dejar la puerta de mi casa abierta toda la noche cuando los niños y la esposa están dentro?; ¿dónde está mi sentimiento de patriotismo, mi sentido de la lealtad a mi casa? "[5].
Por otra parte, los funcionarios egipcios continuamente señalan que Israel y Hamas son los verdaderos responsables de la situación: Gaza está bajo ocupación israelí a los ojos del derecho internacional e Israel podría levantar el cerco mañana; Hamas ha hecho que la situación de los habitantes de Gaza sea peor al eliminar la Guardia Presidencial, al disparar cohetes contra Israel, provocando con ello un bloqueo aún más estricto, y por resistirse a la reconciliación, a través de la mediación egipcia, con la oficina de Mahmud Abbas, que sigue reclamando la presidencia de la AP a pesar de la expiración de su mandato en 2009.
Por otro lado, los críticos del gobierno egipcio afirman que ni los verdaderos problemas de seguridad ni las limitaciones en virtud de tratados pueden justificar su participación en un bloqueo que viola el derecho internacional humanitario. Mohamed al Baredai, ex jefe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica y un posible candidato a las elecciones presidenciales de 2010, sostuvo en una entrevista en Foreign Policy que al mismo tiempo que luchan para prevenir el contrabando, las autoridades egipcias podrían establecer una “zona de libre comercio” en la ciudad de Rafah señalando que “es distinto proteger la seguridad nacional, lo que nadie cuestiona, que proporcionar asistencia humanitaria”.
¿Trabajar para otros?
En la prensa egipcia y pan árabe se acusa a Egipto de ser un instrumento de los israelíes y los estadounidenses que aplica el bloqueo en su nombre. Ciertamente, Israel y EE.UU. han presionado a Egipto durante años para "acabar" con el contrabando y, en 2008, el Congreso retuvo 100 millones de dólares de ayuda sobre este tema. Y ciertamente la cooperación de Egipto en el mantenimiento del cerco forma parte de lo que lo convierte en un valioso socio estratégico de EE.UU. Tal vez no por casualidad, las críticas de Washington sobre el registro de derechos humanos en Egipto y sobre su sistema político liberal han sido muy silenciadas desde el cierre de Rafah en 2007. Egipto ha ganado recientemente dos importantes concesiones de EE.UU.: una parte de la asistencia que recibe ahora entrará en vigor como donación (lo que hace más difícil que el Congreso condicione la ayuda a reformas concretas), y el 30 de diciembre se anunció que Egipto adquirirá al menos 20 nuevos aviones de combate F-16 fabricados por EE.UU.
Sin embargo, no se deben pasar por alto las razones internas de Egipto para respaldar el bloqueo. El Gobierno de Egipto desconfía de Hamas, un grupo armado islamista militante que considera tanto como un satélite iraní como un aliado de los Hermanos Musulmanes egipcios, su mayor y mejor organizada oposición.
Egipto teme convertirse en la principal puerta de Gaza al mundo exterior y verse más involucrado todavía en la gestión del problemático, empobrecido y superpoblado enclave. Esta participación podría favorecer los planes israelíes de separar Cisjordania de Gaza, o las supuestas ambiciones de Hamas de establecer un "emirato islámico" independiente, escribe un intelectual pro-régimen [6]. Estas preocupaciones no son quizás injustificadas: Egipto controló la Franja de Gaza desde 1948 hasta 1967 y hay algunos círculos de la política israelí y estadounidense que querrían transferírsela de nuevo, mientras tanto, el enfrentamiento entre la AP, reconocida por Occidente, y Hamas en Gaza ha llevado a hablar de una "solución de tres Estados."
Las autoridades egipcias ven la Gaza gobernada por Hamas como una grave amenaza de seguridad, un potencial desestabilizador de toda la Península del Sinaí. La construcción del muro subterráneo es la culminación de un proceso de décadas de retirada de Egipto de la causa palestina y de creciente cooperación en seguridad con Israel —un proceso al que se le dio un empujón dramático con la elección de Hamas. La línea oficial de que Egipto se sacrificó bastante por Palestina desde 1948 hasta el Acuerdo de Camp David de 1979 produce cierto apego en algunos egipcios. Sin embargo, muchos en todo el espectro político se sienten muy incómodos con el cambio de política que ha convertido a los palestinos de "hermanos" históricos en algo así como enemigos. "La doctrina de seguridad egipcia —incomprensiblemente— ha llegado a considerar a Gaza y no a Israel la principal amenaza para Egipto", escribe Ahmad Yusuf Ahmad [7]. De manera similar, el columnista Fahmi Huwaydi señala que "la visión estratégica egipcia ha cambiado y Egipto ha llegado a considerar a los palestinos y no a los israelíes como un peligro. Y si esta triste conclusión es correcta, entonces no puedo dejar de describir el muro de acero como el muro de la vergüenza"[8].
De la gran presa al muro bajo
A pocos días del anuncio de la construcción del muro subterráneo, la gente en el mundo árabe se aventuraba a hacer comparaciones desfavorables entre las “instalaciones de ingeniería" de Mubarak y el proyecto histórico del presidente Gamal Abdel Naser —la Alta Presa al norte de Asuán— jugando en el doble sentido de las palabras de "alta" y "baja" en árabe. Wags propuso añadir un comentario de Mubarak al epitafio de Naser: "El altamente estimado (al 'Ali) construyó la alta presa (as-sadd al ‘ali ); el de poca altura (al Wati) construyó el muro bajo (as-sadd al wati)" [9].
La posición de Egipto en el mundo árabe e islámico se debe en parte a su papel como mecenas de la causa palestina en la época de Naser. Hoy en día, debido a su participación en el bloqueo de Gaza, su liderazgo y legitimidad en la región han sido objeto de considerables críticas que recuerdan a la indignación de cuando el presidente Anwar al Sadat pactó una paz separada con Israel en Camp David. Ha habido manifestaciones ante las embajadas de Egipto en Turquía, Malasia, Jordania y el Líbano —donde la recién formada Campaña para poner fin al Muro de la Vergüenza se dirige contra la empresa de construcción egipcia Arab Contractors, que es, según se informa, la constructora del muro [10]. Escribiendo en Al -Ahram Hebdo Magazine, el periodista egipcio Hasan Abu Taleb se lamenta: "Criticar a Egipto y sus políticas se ha vuelto común en el mundo árabe… Estas críticas amargas… se han desarrollado hasta el punto de que desfiguran la imagen de Egipto" [11].
Al poner de relieve su papel en el asedio de Gaza, los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza han puesto al gobierno egipcio en una posición preocupante —sobre todo porque las autoridades no podían reprimir a los manifestantes internacionales con tanta dureza como lo habrían hecho con locales sin provocar un incidente diplomático. Muchos internacionales fueron golpeados y arrojados al suelo en enfrentamientos con la policía. Pero en general, sus manifestaciones hallaron un inusual grado de tolerancia (por lo que hace a la norma local).
De hecho, la maquinaria del gobierno egipcio inicialmente parecía desconcertada por la mala publicidad entre los convoyes de extranjeros que iban hacia Gaza. Algunos han sugerido que la reacia, defensiva y desorganizada respuesta del gobierno a la crítica y el cuestionamiento de su política hacia Gaza es indicativa de "el grado de vergüenza sentida por un gobierno que —ha quedado claro— es impotente" [12].
La actitud defensiva emergió como una combinación de bravuconería y de la teoría de la conspiración. Los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores se refirieron a los activistas internacionales como "conspiradores" y "creadores de problemas". El ministro de Relaciones Exteriores Ahmad Abu al Ghayt dijo que los miembros del convoy Viva Palestina habían "cometido actos hostiles, incluso penales, en territorio egipcio" [13]. El parlamentario británico George Galloway, quien encabezó la delegación, ha sido declarado persona non grata en Egipto [14].
Otros insinuaron que la oposición al muro y al bloqueo eran parte de un plan para humillar a Egipto. El ministro de Asuntos Parlamentarios, Mufid Shihab, sugirió que los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza eran en su mayoría "mujeres argelinas de nacionalidad francesa… que llevaban un mensaje de los medios de comunicación argelinos al corazón de El Cairo" [15]. La acusación, por inocua que parezca, era venenosa habida cuenta de la brecha abierta entre Egipto y Argelia tras la victoria argelina sobre Egipto en un partido de clasificación para el Mundial, y la consiguiente violencia [generada] en ambos países (y en Sudán, el lugar donde se celebró el partido) dirigida a los nacionales del país contrario. Shihab también culpó a la cobertura de la red Al Jazeera —"el canal qatarí de la discordia", lo llamó— por fomentar el sentimiento anti-egipcio.
Al final, el aparato político oficial egipcio ha declarado más o menos el tema de su política hacia Gaza como verboten [en alemán, prohibido]. El presidente Mubarak, en un discurso el 24 de enero, anunció rotundamente: "No aceptamos debatir sobre este tema con nadie".
Las autoridades también han recurrido a la autoridad religiosa para tratar de aplastar la disidencia: el Consejo Islámico de Investigación, encabezada por el jeque de Al Azhar (la más alta institución semi-oficial islámica de Egipto), emitió el 31 de diciembre un dictamen jurídico en apoyo al muro. El Consejo emitió un comunicado diciendo: "Es uno de los derechos islámicos legítimos de Egipto colocar muros que impidan el daño infligido por los túneles construidos bajo la tierra egipcia de Rafah, que se utilizan para el contrabando de drogas y otros productos, amenazando y perturbando la seguridad y la estabilidad de Egipto y de sus intereses. Aquellos que se oponen a la construcción de ese muro violan la shari’a ", concluía el Consejo. De inmediato y con indignación, otros eruditos islámicos contradijeron esta fatwa y Al Azhar fue condenada por muchos por parecer que ponía la religión al servicio de impopulares políticas gubernamentales.
El activismo y sus límites
Los activistas internacionales optaron por ir a través de Egipto para llegar a Gaza porque esta ruta era la única disponible; la entrada por Israel, pensaban, habría sido imposible. Esperaban que Egipto sería favorable a su misión y en un primer momento hicieron todo lo posible para evitar la confrontación con el régimen. Cuando Egipto anunció antes de su llegada que el acceso a Gaza estaba cerrado, los activistas fueron sin inmutarse. En el pasado, Egipto había manifestado que impediría numerosas delegaciones, como emitía un comunicado de prensa de 21 de diciembre de la Comisión directiva de la Marcha por la Libertad de Gaza. "Pero tras la presión pública y política, el gobierno egipcio cambió su posición y los dejó pasar."
En la manifestación en la víspera de Año Nuevo en el centro de El Cairo, el manifestante Ali Abunimah, palestino-estadounidense co-fundador de la revista de la Web Electronic Intifada, dijo: "La gente no ha venido a El Cairo con el objetivo de protestar contra Egipto o crear problemas en Egipto. Han venido aquí para ir a Gaza y mostrar su solidaridad con las personas de Gaza y romper el asedio. Y lo que inevitablemente ha reorientado la atención sobre el papel egipcio es que es Egipto quien ha impedido a la gente que viaje a Gaza, así que realmente Egipto ha destacado su papel en el mantenimiento del cerco sobre Gaza".
La Marcha por la Libertad de Gaza no se coordinó con activistas locales, de hecho, no se les permitió unirse. Una declaración en la página web de la Marcha dice: "Por desgracia, el gobierno egipcio decide quién puede y quién no puede cruzar a la Franja de Gaza desde Egipto. Por nuestra experiencia sabemos que ha sido difícil para los ciudadanos egipcios y personas con pasaportes de la AP entrar en la Franja de Gaza. Hemos tratado de superar esta limitación injusta en viajes anteriores sin éxito. Así que, por desgracia, no podemos aceptar a gente con pasaportes egipcios o palestinos”.
Muhammad Wakid, activista y miembro del Centro de Estudios Socialistas en El Cairo, argumentó que los locales entendieron que la opción de excluirlos era necesaria "para no alienar al régimen a fin de maximizar el acceso a Gaza". Wakid señala que "nuestra presencia habría sido una responsabilidad; habría cambiado su enfoque".
Una vez que los internacionales se quedaron atrapados en El Cairo —y que se les cambió el enfoque— llegaron a los grupos locales pro palestinos. Sin embargo, seguía habiendo diferencias significativas. Los participantes en la Marcha por la Libertad de Gaza, por ejemplo, pidieron a los egipcios que no coreasen consignas pro-Hamas y pro-Hezbolá o consignas anti-Mubarak en su manifestación conjunta el 29 de diciembre ante las escaleras del Sindicato de Periodistas. Los egipcios se negaron. Y luego hubo un problema espinoso. "No se podía consultar o coordinar con [los manifestantes de la Marcha de la Libertad de Gaza] debido a la presencia de activistas israelíes", dice Wakid. Esta posición fue compartida por los activistas egipcios de todas las tendencias políticas —ni siquiera el objetivo de romper el cerco pudo triunfar sobre su oposición a la normalización de relaciones con Israel a través del contacto directo con israelíes.
A pesar de estas diferencias, y a pesar de lamentar la ingenuidad de los internacionales por pensar que se les permitiría entrar en Gaza, los activistas, en su mayoría egipcios, les apoyaron. “Han tenido un efecto importante", dice Al Diya 'al Sawi, fundador del Comité de Egipto para romper el asedio de Gaza. "Cambiaron la opinión pública mundial hacia el régimen egipcio". Los críticos de la marcha en la comunidad de activistas occidentales se mostraron escépticos ante la idea por considerar que era poco práctica y que creaba un enfoque equivocado —la segura negativa egipcia de acceso marcaría la atención sobre Egipto, en lugar de en Israel (y EE.UU.), las verdaderas fuerzas que están detrás del bloqueo. Para los activistas egipcios, sin embargo, la oposición al bloqueo de Gaza y la oposición al régimen de Mubarak son una misma cosa. Se congratulan de que la atención internacional de los medios de comunicación atraídos por los manifestantes de la Marcha por la Libertad de Gaza y el convoy de Viva Palestina ayudase a cimentar la conexión.
Por otra parte, intelectuales árabes públicos utilizaron a los activistas extranjeros para reprender a los gobiernos y a las poblaciones árabes por la insuficiente solidaridad con los palestinos. Salama Ahmad Salama, escribiendo en el periódico Al-Shuruq, señaló: "Estas marchas, por supuesto, no pueden resolver el problema. Pero al menos crean un anillo de alarma de vez en cuando y hacen algo para llamar la atención de la opinión pública mundial, mientras que los países y los pueblos árabes se han rendido a la situación y ya no son capaces de resistirse a ella sino que han llegado a pedir soluciones y concesiones que los propios palestinos rechazan" [16].
De hecho, a pesar de las graves limitaciones en las que operan los activistas egipcios pro-palestinos —como la amenaza de arresto, los abusos policiales y la ausencia de cobertura en los medios internacionales— siguen organizando acciones de manera regular.
La misma semana que la Marcha por la Libertad de Gaza estaba en El Cairo, los estudiantes islamistas se manifestaron contra la construcción del muro subterráneo egipcio en los campus universitarios [17]. El "muro de la vergüenza" también ha sido objeto de un fogoso debate parlamentario y de desafíos judiciales: los miembros de Parlamento están liderando un esfuerzo legal pidiendo al presidente y el ministerio del Interior que detengan su construcción [18].
El 15 de enero, alrededor de 100 miembros y simpatizantes del Comité para romper el asedio de Gaza trató de convocar al Sindicato de Médicos en el centro de El Cairo para disponerse a salir hacia Gaza. Se encontraron con la mano dura de la seguridad del Estado: la estación de metro cercana fue cerrada, la zona estaba rodeada por la policía antidisturbios, conductores de taxi y autobús fueron detenidos, y los propios activistas golpeados y hostigados. Se reagruparon en una ubicación alternativa y decidieron disgregarse en grupos más reducidos para viajar por separado en transporte público. Sin embargo, todos los grupos fueron detenidos en diferentes puntos de control de camino a Rafah, después de lo cual fueron metidos en los vehículos monovolumen y trasladados de vuelta a El Cairo con escolta policial. Esta salida era el quinto intento que el Comité —cuyo líder, Magdi Ahmad Husein, fue declarado culpable de "contrabando" en enero de 2009 después de visitar Gaza por un túnel— ha llevado a cabo en el pasado año para romper el bloqueo. Lo intentarán de nuevo a principios de abril.
¿Y ahora qué?
¿A qué se parecerá la frontera entre el Sinaí y la Franja de Gaza en los próximos meses? Puesto que la profundidad y el trazado del muro están sin confirmar, es difícil decir qué eficacia tendrá. Muchos contrabandistas palestinos parecen seguros de que podrán evitar el muro ya sea excavando debajo o perforándolo. Tampoco se sabe cuándo se habrá completado. El gobierno de Mubarak puede alargar la construcción durante los próximos meses como parte de las interminables negociaciones y el corte de mangas entre Israel, Egipto, EE.UU., Hamas y la oficina presidencial de la AP en Ramala.
Mientras tanto, incluso semi-construido, el muro egipcio de Gaza, como otros muros de todo el mundo, es un símbolo visible y dramático —una realización de la política de Egipto y un pararrayos para la oposición.
El muro anuncia un endurecimiento de la posición del régimen egipcio sobre Gaza —a pesar de la vergüenza de frustrar tan abiertamente la causa palestina, o quizá debido a ello. El ministro de Relaciones Exteriores Abu al-Ghayt ha anunciado que "Egipto no permitirá que los convoyes, independientemente de su origen o de su organización, crucen por su territorio." [19] Todas las ayudas extranjeras tendrán que ser entregados a la Media Luna Roja, que luego las entregará —siempre y cuando el cruce de Rafah está abierto— a Gaza.
Y el muro ha situado también a Egipto, lo que el gobierno considera bastante incómodo, en el centro de la discusión internacional sobre el bloqueo de Gaza. A pesar de sus diferencias ideológicas, los activistas egipcios e internacionales se pusieron en contacto en enero, en una especie de nivel no oficial que es probable que perdure. El papel de Egipto en el bloqueo —una preocupación clave de los activistas locales— se ha convertido en parte de la agenda internacional pro- Palestina.
Notas:
1.- Véase el diario de un activista publicado por Palestine Telegraph, 19 de enero de 2010, disponible en internet en: http://www.paltelegraph.com/diaries/featured-articles/3689-fighting-our-way-to-gaza
2.- Véase: Gisha/Physicians for Human Rights-Israel, Rafah Crossing: Who Holds the Keys?. Tel Aviv, Marzo de 2009, pp. 23-38.
3.- Islam Online, 17 de diciembre de 2009.
4.- Ha’aretz, 9 de diciembre de 2009.
5.- Daily News Egypt, 26 de enero de 2010.
6.- Abdel-Moneim Said, “Defendre l’Egypte contre toute menace,” Al Ahram Hebdo, 6 a12 de enero de 2010.
7.- Ahmad Yusuf Ahmad, “Stories of Walls,” Al Shurouq, 7 de enero de 2010.
8.- Fahmi Huwaydi, “The Wall of Shame,” Al Misri al Yawm, 14 de diciembre de 2009.
9.- Véase la pancarta virtual en: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhwwk-j2WaKnc8foCpFY-DnkxvBnmIYh1auJ0iJFLuajBot4GGWIcbdopHDScfLsQ9vvfv8hivWlgM1uWGX-6UA0tscz3Sj7c_Dl8FSHmaBt4f3qZKY7okxx88zDK_q_MiUHp79mWY9lbY/s1600-h/!cid_C3D5F66E-762C-4FD2-90E3-CF2C76B786E1.jpg
10.- Ahmed Moor, “Lebanon Activists Launch Campaign Targeting Egypt’s ‘Wall of Shame,’” Electronic Intifada, 21 de enero de 2010.
11.- Hassan Abou Taleb, “La Palestine en 2010 et le role Egyptien,” Al Ahram Hebdo, 27 de enero-2 de febrero, 2010.
12.- Yusri Fawda, “What’s Good About the Gaza Wall,” Al Misri al Yawm, 27 de diciembre de 2009.
13.- Ha’aretz, 19 de enero de 2010.
14.- Daily Mail, 0 de enero de 2010.
15.- Al Ahram, 2 de enero de 2010.
16.- Salama Ahmed Salama, “The Culture of Protest” Al Shuruq, 4 de enero de 2010.
17.- Al Misri al Yawm, 30 de diciembre de 2009.
18.- Al Misri al Yawm, 1 de enero de 2010.
19.- Ha’aretz, 9 de enero de 2010.
Fuente: http://www.merip.org/mero/mero020110.html
miércoles, 20 de enero de 2010
El muro de hierro de Mubarak

20-01-2010
Jeremy Salt
The Palestine Chronicle
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
A principios del siglo XX el dirigente sionista Vladimir Jabotinsky escribió acerca del 'muro de hierro' que habría que construir entre los colonos y el pueblo originario de Palestina, del que sabía que se resistiría hasta el final al intento de robar su tierra. Lo que quería decir con un 'muro de hierro' era la fuerza que los sionistas tendrían que utilizar para someter a los palestinos si ellos les robaban su tierra. En realidad no quería decir un muro según la definición del diccionario de semejante estructura, pero eso es lo que se están construyendo ahora por toda Cisjordania para encerrar a los palestinos como los animales salvaje
s que el historiador israelí Benny Morris afirma que son.
Es más, los palestinos han sido reducidos a ghettos por medio de una variedad de muros y 'vallas'. Está el monstruoso muro de 'separación' que zigzaguea dentro y fuera de la 'línea verde' que está desapareciendo rápidamente y que separa la tierra palestina que había sido ocupada antes de la guerra de 1967 de la que se ocupó durante ésta. Los gazatíes viven en lo que se ha descrito como la mayor prisión al aire libre del mundo. También se podría relacionar con una reserva de caza. Cada estación es una estación abierta para la caza y ningún arma está prohibida. Los gazatíes están encerrados por el mar a un lado, patrullado por la armada israelí para que los barcos de pesca no puedan salir y los barcos con ayuda no puedan entrar. En otros dos lados se enfrentan a una valla israelí y a una barrera de cemento en la frontera con Egipto. Ésta última está siendo reforzada ahora por el 'muro de hierro' de Husni Mubarak, con placas de acero que se hunden profundamente bajo tierra y destruyen los túneles a través de los cuales se ha suministrado a muchos gazatíes la comida, combustible y medicinas que necesitan desesperadamente.
Asfixiados desde que empezó el bloqueo en 2006, ahora se está estrangulando a los gazatíes por decreto internacional. Éste es el crimen que están cometiendo Israel, Estados Unidos y Egipto, con la 'comunidad internacional' puesta detrás en fila con expresiones de comprender la necesidad de que se castigue a los gazatíes. Su tormento es uno de los grandes escándalos de nuestro tiempo. Desde hace seis años se les ha encerrado en la Franja. Desde el principio han sido masacrados y bombardeados .
La gente olvida, si es que alguna vez lo han sabido, que la mayoría de los gazatíes no son originarios de esta parte de Palestina. Las milicias sionistas los llevaron allí en 1948. Los ataques contra civiles ordenados por David Ben-Gurion en la década de 1950 y las masacres organizadas por Ariel Sharon en la de 1970 yacen sepultadas bajo el peso de más ataques mortales. En las dos últimas décadas los gazatíes (y los palestinos de cualquier lado) han sido sometidos a 'asesinatos selectivos' (esto es, asesinatos premeditados por parte del Estado [de Israel]) y a la destrucción por tierra, mar y aire de escuelas, bloques de viviendas y edificios del gobierno. El asesinato de niños llegó a su apogeo (¿o deberíamos asumir que lo peor todavía está por llegar?) durante el ataque de diciembre de 2009-enero de 2010 cuando fueron asesinados más de 400 niños, destrozados en pedazos por ataques de la artillería y aéreos, y asesinados a tiros por disparos de los francotiradores. Estos niños tenían que morir para que Ehud Olmert pudiera demostrar que es un tío duro. Tenían que morir porque el bloqueo impuesto después de las elección del gobierno de Hamás no había hecho que los palestinos se hincaran de rodillas.
La 'comunidad internacional' no significa usted o yo. Significa Gordon Brown, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel, Silvio Berlusconi, Kevin Rudd, Julia Gillard y muchos otros políticos que se ponen en fila para defender a Israel haga lo que haga. Pudieron entender por qué Israel tuvo que atacar a Gaza en 2008. Fueron todos esos túneles y todos esos ataques con cohetes los que fueron el origen del ataque y no sesenta años de ocupación. Pudieron entender por qué Israel tuvo que atacar a Líbano en 2006 y matar aproximadamente a la misma cantidad de personas que mataron en Gaza tres años después, aunque uno o dos de los timoratos pudiera haber murmurado 'desproporcionado' cuando los periódicos publicaron fotos de los cuerpos de los niños a los que sacaban de los edificios destruidos. Son tan comprensivos con Israel que Gordon Brown promete proteger a los ministros del gobierno israelí y los comandantes militares de las acusaciones de crímenes de guerra cambiando la ley [británica]. Son tan comprensivos con Israel que el Congreso estadounidense va a cerrar los medios árabes que no le gustan a Israel. Son tan comprensivos con Israel que pueden entender perfectamente por qué éste podría tener que emprender ataques aéreos contra instalaciones nucleares activas en Irán. Son tan comprensivos con Israel que creen que el Informe Goldstone sobre los crímenes de guerra israelíes (incluyendo el bombardeo de edificios de Naciones Unidas y el principal hospital de Gaza) y sobre los crímenes contra la humanidad en Gaza es sesgado e injusto.
No entienden por qué los gazatíes están lanzando cohetes caseros contra Israel en respuesta a las masacres, los asesinatos selectivos y la destrucción de la infraestructura, incluyendo las instalaciones de agua potable y de aguas residuales. Están horrorizados. 'La violencia no es el camino'. Lo dicen todo el tiempo. Tony Blair saborea la frase como dulce miel. La violencia no es el camino, a no ser que sea violencia israelí o su propia violencia, suministrada a diario en Iraq y Afganistán, con Yemen acercándose como nuevo objetivo en su 'guerra contra el terrorismo'. Esta violencia no les horroriza. Por supuesto, están impactados por los muertos de la guerra, pero los muertos de la guerra son sus soldados que han muerto y no la enorme cantidad de civiles asesinados por la máquina de guerra de la que forman parte estos mismos soldados. Las 'muertes' de cientos de miles de civiles en esos países durante las dos últimas décadas es meramente trágica o desafortunada. La tortura de otros civiles o el que sean llevados a países del tercer mundo para que puedan ser torturados ahí, simplemente es algo de lo que ellos no hablan.
Ahora tenemos el muro de acero de Mubarak. La 'comunidad internacional' comprende por qué tiene que ser construido. Israel se enfrenta a una amenaza existencial desde estos túneles. Si los gazatíes se portan bien, si devuelven al soldado israelí capturado, si aceptan el 'derecho' de Israel a existir sobre su tierra robada, si aceptan que no tienen derecho a retornar a ella, si aceptan cualquier exigencia de los israelíes, si aceptan que Israel tiene derecho a atacar y ellos no tienen derecho a defenderse con las miserables armas de las que disponen, entonces, por supuesto que se levantará el bloqueo y podrán tener un poquito más de comida y de medicinas dependiendo de cómo se porten. Al lado del muro de acero que aisla a los palestinos hay otro muro que Israel va a construir con el consentimiento de Egipto a lo largo de la zona de Auja, que antes era una zona desmilitarizada ocupada por Israel hace varias décadas.
Mubarak no es Egipto. Su parlamento y su gobierno no representan la voluntad del país. Es un presidente de alquiler, un presidente para Estados Unidos e Israel, no para su propio pueblo. Es una extensión del gobierno estadounidense lo mismo que lo era la compañía conocida como Blackwater hasta que el asesinato de civiles por parte de sus contratistas en Iraq causó tanto escándalo que tuvo que cambiar de nombre. Mubarak es un contratista. Ayuda a dirigir Oriente Medio para Estados Unidos. Egipto es su responsabilidad y él aplasta a quienes se pongan en su camino, activistas musulmanes o liberales laicos.
Si hubiera unas elecciones justas en Egipto, se acabarían Mubarak y su Partido Nacional Democrático. Sean cuales sean sus otras diferencias, en relación a Palestina no hay diferencias entre los Hermanos Musulmanes y los partidos y movimientos laicos de la oposición. Fuera de las filas del partido de Mubarak no hay apoyo a las acciones que éste ha emprendido, incluyendo el hecho de que recientemente impidiera al convoy de Viva Palestina entregar su ayuda a Gaza. El pueblo egipcio está con los palestinos y entre ellos hay un profundo sentimiento de vergüenza por lo que Mubarak está haciendo. Éste es el país de la revolución de 1952, el defensor incondicional de los palestinos, de la lucha del Tercer Mundo contra el imperialismo y el colonialismo, al que el sátrapa de Occidente en su palacio presidencial de El Cairo ha convertido en un humillante paño de cocina.
Jeremy Salt es profesor asociado de Historia y Política de Oriente Medio en la Universidad Bilkent de Ankara, Turquía. Antes enseño en la Universidad del Bósforo de Estambul y en la Universidad de Melbourne en los departamentos de Estudios sobre Oriente Medio y de Ciencias Políticas. El profesor Salt ha escrito muchos artículos sobre cuestiones relacionadas con Oriente Medio, particularmente Palestina, y fue periodista del periódico The Age cuando vivió en Melbourne. Ha escrito este artículo para PalestineChronicle.com.
sábado, 2 de enero de 2010
Tantawi y Otros Clérigos Oficiales Egipcios Apoyan la Construcción del Muro
Al-Manar
01/01/2010
Un consejo de clérigos musulmanes ha apoyado la construcción por parte del gobierno egipcio de la construcción de un Muro subterráneo junto a la frontera de Gaza para impedir el contrabando en los túneles, que se ha convertido en una línea de supervivencia para la Franja de Gaza, que sufre un asedio desde 2007, dijo un reportaje el viernes.
A través de los túneles se introducen alimentos y productos para la vida cotidiana que los habitantes de Gaza no pueden recibir por otras vías.
El Consejo de Investigación Islámico de la Universidad de Al Azhar, el mayor sitio de aprendizaje del Islam sunní y que se halla bajo el control del régimen egipcio, dijo que los túneles estaban siendo utilizados para “realizar contrabando de drogas y amenazaban la seguridad de Egipto.” dijo el periódico Al Masri al Yaum.
“Es uno de los derechos legítimos de Egipto el colocar una barrera que impida el perjuicio ocasionado por los túneles, que se extienden por debajo de Rafah y son utilizados para realizar el contrabando de drogas y otros productos que amenazan la seguridad de Egipto,” dijeron los clérigos en una declaración citada por el periódico.
“Aquellos que se oponen a la construcción de este muro están violando los mandatos de la ley islámica,” añadieron los clérigos en dicha declaración dada a conocer tras un encuentro convocado por el alto clérigo egipcio Sheij Mohammed Tantawi, que ha sido nombrado a dedo por el gobierno.
Hamdi Hassan, un miembro islamista del Parlamento egipcio, ha presentado una demanda contra el presidente Hosni Mubarak pidiéndole que detenga la construcción del Muro, dijo el periódico.
A principios de esta semana, el presidente de la Unión Internacional de Sabios Musulmanes, Yusuf al Qaradawi, criticó el Muro como un “crimen injustificable” y dijo que estaba prohibido por el Islam.
Sheij Qaradawi dijo en una declaración que el Muro, que Egipto ha comenzado a construir, busca “presionar a los palestinos de Gaza para que se rindan a Israel.” “Lo que Egipto está construyendo estos días en su frontera con Gaza es un acto prohibido desde una perspectiva islámica,” dijo el prominente sabio islámico. “Este acto busca aislar por completo Gaza y reforzar el bloqueo impuesto contra su pueblo para que ceda ante las demandas israelíes,” dijo Sheij Qaradawi.
“Cuando las noticias de la existencia de este Muro fueron por primera vez transmitidas, yo no las creí. Pensé que era sólo un intento de crear un foso entre Egipto y los palestinos. Pero, más tarde, se vieron confirmadas y esto supuso un trágico shock para mí,” enfatizó Sheij al Qaradawi.
Sheij al Qaradawi llamó también al gobierno egipcio a abrir su punto de cruce en la frontera con Gaza señalando que la apertura de la frontera era “un deber religioso y legal” de Egipto hacia el pueblo de Gaza.
“Rafah es la única línea de vida para el pueblo de Gaza. Egipto debe abrirlo en lugar de buscar asfixiar a los palestinos y colaborar con otros para matarlos.”
El sabio pidió tanto a la Liga Árabe como a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) que presionen a Egipto para detener la construcción del Muro. “El Muro es una medida ciento por ciento en contra de los palestinos y juega al ciento por ciento a favor del enemigo israelí,” concluyó.
Centenares de activistas de 42 países se enfrentan con policías egipcios en el centro de El Cairo
Exterior del Hotel Lotus
02-01-2010
Rebelión
Traducido del inglés por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.
Centenares de activistas por la paz de todas partes están implicados en un prolongado enfrentamiento con policías egipcios en la plaza Tahrir, en el corazón de El Cairo, donde protestan por la decisión del gobierno de Egipto de impedirles entrar en la Franja de Gaza. Unos 1.400 activistas llegaron desde cuarenta y dos de países de todo el mundo, con el objetivo de llegar a la Franja de Gaza y mantener una marcha de protesta hacia el de punto de control fronterizo de Erez, junto con residentes palestinos, y exigir el levantamiento del asedio que ocasiona el grave sufrimiento diario al millón y medio de habitantes de la Franja de Gaza.
Sin embargo, el gobierno de Israel aplicó una fuerte presión sobre los egipcios para impedir la entrada de los activistas en la Franja. Finalmente, sólo permitieron cruzar la frontera a un centenar que participaron en una manifestación frente al puesto de control de Erez simultáneamente a la concentración en el lado israelí.
Los activistas que fueron obligados a permanecer en El Cairo estaban contrariando al gobierno de Egipto y continuaban exigiendo que es les permitiera entrar en la Franja de Gaza y llevar a cabo la "Marcha de la Libertad en Gaza" para lo que habían venido a sus propio expensas, desde todas partes.
Los policías egipcios sitiaron esta mañana el Hotel Lotus en El Cairo, donde permanecen muchos de los activistas, les han impedido salir a las calles de El Cairo y manifestarse. Sin embargo, muchos de los activistas internacionales tuvieron en éxito en evitar a los policías y mezclarse con la riada de turistas que llegan al Museo Nacional Egipcio en la plaza de Tahrir.
Repentinamente, cientos de ellos se quitaron sus camisas, dejando ver camisetas que llevaban el lema "Libertad para Gaza – ¡Quitemos el Asedio!" y bloquearon durante media hora el tránsito en las calles centrales de El Cairo. También después de que los policías los empujaran hacia la acera, continuaron manifestándose, levantando carteles en los que se leía: "Venceremos" y cantando "¡Gaza Libre!", mientras eran rodeados por todos lados por centenares de policías.
Todo este asunto ocasiona un considerable bochorno al régimen del presidente Hosni Mubarak, que se siente incapaz de usar contra activistas europeos y estadounidenses el nivel de violencia que frecuentemente emplean los policías egipcios para dispersar manifestaciones. Además, el presidente, a la vez, también recibe fuertes críticas de la oposición en el Parlamento Egipcio, así como de influyentes intelectuales musulmanes, por autorizar la construcción de el "Muro subterráneo de acero", diseñado para bloquear los túneles en la frontera de Egipto con Gaza.
Gush Shalom, el bolque israelí por la paz, dice que el gobierno de Netanyahu ha cometido el grave error de presionar a los egipcios para impedir la entrada de los activistas por la paz en la Franja de Gaza. En lugar de considerar la paz entre Israel y Egipto como un bien importante, para emplearlo como un puente a fin de logra paz con los palestinos y todo el mundo árabe, el gobierno presionó al presidente Mubarak para que adoptara una política impopular que le perjudica y que hace la "paz fría" de Israel con Egipto todavía más fría. Esta es una política altamente corta de miras".
Informe detallado sobre los enfrentamientos en El Cairo: http://www.indypendent.org/2009/12/31/gaza-freedom-march -on - the - march - at - last/
El video de la información en: http://www.youtube.com/watch?v=yT4tk2RiNIo
Adam Keller, portavoz de Gush Shalom, +972-54-2340749 adam@gush-shalom.org
viernes, 1 de enero de 2010
Gaza: Francia supervisa la ampliación del muro de separación
Para poder garantizar su propia subsistencia ante el bloqueo israelí, que restringe implacablemente la entrada de mercancías a la franja de Gaza, la población palestina ha tenido que cavar cientos de túneles a través de la frontera con Egipto. Al mismo tiempo, la resistencia palestina utiliza esos mismos túneles para mantener el suministro de armas.
El Estado de Israel se ha dado a la tarea de transformar la franja de Gaza en un bantustán, siguiendo el modelo que el régimen del apartheid trató de imponer a la población negra en Sudáfrica y que los propios consejeros militares israelíes implantaron de forma experimental en Guatemala.
Es precisamente para concretar esa perspectiva que Israel ha construido alrededor de la franja de Gaza un muro de separación que la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya ha declarado ilegal desde el punto de vista del derecho internacional. Israel está prolongando actualmente ese muro para separar la franja de Gaza de la frontera egipcia, que se extiende a lo largo de una decena de kilómetros.
El muro israelí que debe separar la franja de Gaza de la frontera con Egipto incluye una red de canales de hasta 35 metros de profundidad. El objetivo de esos canales es inundar con agua de mar los túneles que puedan pasar por debajo de la frontera. El muro de separación se compone también de placas metálicas de 18 metros de largo y 50 centímetros de espesor. Dichas placas, consideradas infranqueables, están recubiertas además de dispositivos que permiten detectar la realización de cualquier trabajo de excavación por debajo del muro.
Consejeros técnicos de Estados Unidos y de Francia dirigen actualmente la construcción del muro israelí alrededor de la franja de Gaza. El general francés de cuerpo de ejército Benoit Puga inspeccionó personalmente los trabajos esta misma semana. Al inspeccionar lo que está convirtiéndose, según las palabras del presidente francés Nicolas Sarkozy, en «la prisión más grande del mundo», el general francés Puga expresó su satisfacción por el progreso de la construcción del muro alrededor de la franja de Gaza. Declaró que se trata de «la operación más grande de la Historia» con vistas a cortar los túneles subterráneos y que puede tratarse incluso de un modelo a aplicar en otras partes del mundo.
La franja de Gaza cuenta un millón y medio de habitantes. Según el relator general de la ONU, Jean Ziegler, en este momento la mayoría de esa población padece de desnutrición y su supervivencia depende únicamente del contrabando que transita a través de los mencionados túneles.
jueves, 31 de diciembre de 2009
El experto de las Naciones Unidas Richard Falk pide que se amenace a Israel con sanciones debido al bloqueo a Gaza
31-12-2009
UN News Centre
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
El experto independiente de las Naciones Unidas sobre los derechos palestinos [Richard Falk] ha vuelto a pedir que se amenace a Israel con sanciones para obligarle a levantar su bloqueo a Gaza que está impidiendo que el millón y medio de residentes en ella vuelvan a una vida normal tras la devastadora ofensiva israelí de hace un año.
“Obviamente Israel no responde al lenguaje de la diplomacia que ha alentado el levantamiento del bloqueo y por ello lo que sugiero es que esto se debe reforzar con una amenaza de condiciones económicas adversas para Israel”, declaró a Radio Naciones Unidas [1] Richard Falk, Relator Especial [de las Naciones Unidas] sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967.
“Probablemente esto es algo que es políticamente improbable que ocurra, pero a no ser que ocurra, realmente sugiere que Estos Unidos y el Cuarteto y la Unión Europea no toman muy en serio estos llamamientos a levantar el bloqueo, y que no tienen efecto alguno debido al continuo desafío por parte de Israel a estos llamamientos”, afirmó refiriéndose al Cuarteto diplomático formado por las Naciones Unidas, la UE, Rusia y Estados Unidos, que han estado pidiendo una solución de dos Estados para el conflicto en Oriente Medio.
La Agencia de Ayuda para los Refugiados Palestinos (UNRWA en sus siglas en inglés), el principal organismo de las Naciones Unidas que atiende a las necesidades de unos cuatro millones de refugiados palestinos, afirmó hoy que Gaza “había sido bombardeada hasta hacerla retroceder, no a la Edad de Piedra sino a la de barro” ya que la UNRWA se ha visto obligada a construir las casas con barro tras la ofensiva de 22 días que Israel afirmó haber lanzado para acabar con los ataques con cohetes contra él.
“El bloqueo israelí ha significado que no se ha permitido que entre en Gaza casi ningún material de construcción a pesar de que 60.000 hogares resultaron o bien dañados o completamente destruidos. Por lo tanto, nosotros en la UNRWA hemos estado diciendo ‘levantemos este bloqueo sin sentido’”, declaró a Radio Naciones Unidas el portavoz de la UNRWA Chris Gunness [2].
“Somos las Naciones Unidas y siempre esperamos que la diplomacia prevalezca y que prevalezca sobre la lógica de la guerra. Pero si uno ve lo que está ocurriendo en Gaza y ve el continuo bloqueo y el hecho de que este bloqueo está radicalizando a la población de aquí, entonces uno tiene que tener sus dudas”.
En una declaraciones realizadas la semana pasada Richard Falk hizo hincapié en que el “bloqueo ilegal” estaba en su tercer año, que a los gazatíes no les llegaban suficientes alimentos ni suficientes medicamentos, lo que deterioraba aún más la salud mental y psíquica de toda la población civil.
Los materiales de construcción necesarios para reparar los daños no pueden entrar en Gaza y culpó al bloqueo de los continuos cortes de electricidad y de los sistemas sanitarios debido a la negativa de Israel a permitir el paso por los pasos fronterizos de las piezas de recambio necesarias para repararlos.
Richard Falk también deploró el muro que se está construyendo en las fronteras entre Gaza y Egipto.
“Estoy muy consternado por ello porque es una expresión de la complicidad tanto por parte del gobierno de Egipto como de Estados Unidos, que al parecer está ayudando con sus cuerpos de ingenieros a construir este muro subterráneo de acero diseñado para interferir los túneles que han estado llevando algo de comida y de material de auxilio a la población de Gaza”, declaró a Radio Naciones Unidas.
“Y, por supuesto, el complejo de túneles subterráneos es en sí mismo una expresión de la desesperación en Gaza a consecuencia de este bloqueo que va a cumplir ahora dos años y medio, algo que desde la Segunda Guerra Mundial no ha experimentado ningún pueblo de una forma tan severa y tan continua”.
Como Relator Especial, Richard Falk trabaja de forma independiente y no remunerada, e informa al Consejo de las Naciones Unidas con base en Ginebra.
En un nuevo informe político la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD en sus siglas en inglés), encargada de promocionar la integración en el mundo económico de los países en desarrollo, informó de que más del 80% de la población de Gaza está actualmente empobrecida, el 43% está en paro y el 75% carece de seguridad alimentaria. “En vista de la erosionada base productiva, es probable que la pobreza aumente y se haga más profunda a menos que la reconstrucción empiece en serio y sin más dilación”, advirtió.
[1] http://www.unmultimedia.org/radio/english/detail/88150.html
[2] http://www.unmultimedia.org/radio/english/detail/88193.html
Fuente: http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=33363&Cr=palestin&Cr1=#
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Qardawi: el Muro de Egipto es un Crimen y un Acto Prohibido por el Islam
Al-Manar
28/12/2009
El presidente de la Unión Internacional de Sabios Musulmanes, Sheij Yusuf al Qardawi, criticó el polémico muro que Egipto ha estado construyendo a lo largo de su frontera con Gaza y lo calificó de “crimen injustificable” y de “acto prohibido por el Islam.”
Sheij Qaradawi dijo, en una declaración, que el Muro de hierro que Egipto está construyendo intenta “presionar a los palestinos de Gaza para que se rindan a Israel.”
“Lo que Egipto está construyendo estos días en su frontera con Gaza es un acto prohibido desde una perspectiva islámica,” dijo el prominente sabio islámico. “Este acto busca aislar por completo Gaza y reforzar el bloqueo impuesto contra su pueblo para que ceda ante las demandas israelíes,” dijo Sheij Qardawi.
“Cuando las noticias de la existencia de este Muro fueron por primera vez transmitidas, yo no las creí. Pensé que era sólo un intento de crear un foso entre Egipto y los palestinos. Pero, más tarde, se vieron confirmadas y esto supuso un trágico shock para mí,” enfatizó Sheij al Qardawi.
Sheij al Qardawi llamó también al gobierno egipcio a abrir su punto de cruce en la frontera con Gaza señalando que la apertura de la frontera era “un deber religioso y legal” de Egipto hacia el pueblo de Gaza. “Rafah es la única línea de vida para el pueblo de Gaza. Egipto debe abrirlo en lugar de buscar asfixiar a los palestinos y colaborar con otros para matarlos.”
El sabio pidió tanto a la Liga Árabe como a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) que presionen a Egipto para detener la construcción del Muro. “El Muro es una medida ciento por ciento en contra de los palestinos y juega al ciento por ciento a favor del enemigo israelí,” concluyó.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
El Cairo Trata de Impedir una Marcha contra el Bloqueo de Gaza
Al-Manar
22/12/2009
“Egipto cree que ningún país debería interferirse en su decisión de proteger la seguridad de su territorio,” dijo el ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Abul Gueit, en referencia a las noticias acerca de la intención de El Cairo de construir un muro en su frontera con Gaza con el fin de cerrar la extensa red de túneles de contrabando, que constituye una línea de supervivencia para la población de la Franja, ya que a través de ella entran en el territorio, bloqueado por Israel y Egipto, los alimentos y bienes necesarios que aquella precisa. Para encubrir esta realidad, el régimen egipcio ha tratado de vincular la construcción del muro con supuestas “amenazas a su seguridad nacional.”
En una entrevista anterior con el periódico londinense en lengua árabe Asharq Al Ausat, el ministro egipcio de Exteriores dijo que Egipto era “totalmente libre” para hacer lo que quisiera con el fin de garantizar su “plena seguridad.”
“Ningún árabe, sea el que sea, tiene el derecho a decir a Egipto lo que hacer en su territorio, “especialmente dado que Egipto está siempre dispuesto a realizar todos los esfuerzos necesarios para defender la causa palestina,” señaló el ministro. Él subrayó la importancia de la seguridad nacional y dijo que “no debería existir ningún tipo de violación de los territorios egipcios.”
Miles de activistas internacionales, mientras tanto, prometieron el martes continuar adelante con una marcha internacional la próxima semana hacia la Franja de Gaza a pesar de la prohibición de El Cairo. “Nuestros esfuerzos no se verán alterados en este punto. Hemos decidido romper el asedio de Gaza y marchar por la Franja el 31 de diciembre para manifestar nuestra oposición al bloqueo internacional. Vamos a continuar el viaje,” dijeron los organizadores de la Marcha por la Libertad de Gaza en su sitio web.
El Ministerio de Exteriores egipcio rechazó el lunes una petición de los organizadores para utilizar el punto de cruce de Rafah, el único punto de entrada en Gaza. “Aunque consideramos esto como un revés, es algo que hemos visto y superado antes,” dijeron los organizadores, que añadieron que las anteriores prohibiciones de Egipto fueron superadas gracias a la “presión pública y política.”
Egipto advirtió el lunes de “consecuencias legales” contra cualquiera que desafíe la prohibición. “Egipto encuentra difícil cooperar con esta marcha considerando la situación sensible que existe en la Franja de Gaza” en referencia al brutal bloqueo israelí, dijo el Ministerio de Exteriores egipcio, que advirtió que “cualquier intento de violar la ley o el orden público por parte de cualquier grupo, ya sea local o extranjero, en suelo egipcio será tratado de conformidad a la ley.”
Unos 1.300 delegados internacionales de 42 países se han unido a la Marcha por la Libertad de Gaza, que tiene previsto entrar en la Franja a través de Egipto en la última semana de diciembre.
Palestina: Gaza protesta contra la construcción del “muro” de acero egipcio

22 de diciembre de 2009
RIA NOVOSTI
Centenares de habitantes de Gaza, partidarios del movimiento islamista Hamas, al responder al llamado de las autoridades locales, realizaron hoy una acción de protesta contra la construcción de una cerca metálica subterránea a lo largo de la frontera egipcio-palestina, informó la prensa de Egipto.
Los participantes del mitin corearon slogans de censura y exhortaron a las autoridades de Egipto a "negarse a participar en el bloqueo israelí de la Franja de Gaza", que dura cerca de tres años.
Los líderes islamistas llamaron a los Jefes de Estado árabes a "romper el bloqueo que pone en peligro las vidas de 1,5 millones de palestinos".
"La construcción de la cerca es una medida que no tiene justificación. Exigimos que Egipto cierra ese proyecto, que sólo llevaría a empeorar la vida de los habitantes de la Franja de Gaza", dijo en el mitin el representante de los islamistas Sami Abu Zuhri, añadiendo que la construcción de la cerca tendrá serias consecuencias.
Egipto erige ese "muro" de acero para impedir el contrabando por parte de Gaza. La cerca tendrá unos 9-10 kilómetros de largo, su parte subterránea será de unos 20-30 metros, lo que permitirá obstruir los túneles por los que el enclave recibe diversas mercancías: desde armas y explosivos hasta medicamentos y materiales de construcción, burlando el bloqueo.
Hace unos días, las autoridades de Egipto declararon el estado de emergencia en la frontera con Gaza, luego que unos desconocidos abrieron fuego contra los obreros que montan la barrera subterránea.
Debajo de la frontera palestino-egipcia pasan centenares de túneles, que tienen importancia clave para la economía de Gaza. El enclave con sus 1,5 millones de habitantes afronta durante tres años el régimen de duras sanciones introducido por Israel y apoyado por Egipto.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Egipto Construye un Muro de Hierro en la Frontera de Gaza
Al-Manar
09/12/2009
Egipto ha comenzado la construcción de un masivo muro de hierro a lo largo de su frontera con la Franja de Gaza en un intento de cerrar los túneles de contrabando que entran en el territorio.
El muro tendrá de nueve a diez kilómetros de longitud y se introducirá de 20 a 30 metros dentro del suelo. Fuentes egipcias afirman que es imposible de cortar o derretir.
El nuevo plan es el último movimiento realizado por Egipto para incrementar sus esfuerzos en contra del contrabando que ha permitido a los habitantes de Gaza conseguir productos de primera necesidad que no podían adquirir a través de la frontera israelí o la egipcia, que permanecen prácticamente cerradas.
Aunque Egipto ha hablado de progresos en la lucha contra el contrabando, éste todavía florece.
Fuerzas egipcias han destruido túneles o los han rellenado con gas, casi cada semana, a menudo con personas todavía dentro, y las bajas palestinas en los túneles han estado creciendo de manera continua.
Recientemente, Egipto examinó varias posibilidades de bloquear los túneles y patrullas conjuntas egipcio-norteamericanas han sido vistas en Rafah intentando detectar túneles con sensores.
La construcción del muro ha sido ya iniciada. Éste estará compuesto de enormes planchas de acero. Sin embargo, no se espera que detenga el contrabando completamente. Varias fuentes de defensa israelíes dijeron al diario Haaretz que creen que una vez que el soldado cautivo israelí, Gilad Shalit, sea liberado, Israel tendrá que reexaminar los beneficios de mantener cerrada la frontera con la Franja de Gaza.
El cierre se ha visto contrarrestado por el sistema de túneles, que suministra no sólo municiones, sino también comida, coches, motos, medicinas y combustible en cantidades mucho mayores de las que Israel permite que entren en la Franja a través de los puntos fronterizos oficiales.
Los egipcios a menudo interceptan municiones y armas dirigidas a Gaza antes de que puedan entrar en la Franja y han incrementado los controles en las carreteras egipcias y los puntos de control en el Sinaí.
Los observadores señalan que la presión estadounidense es en parte responsables del aumento de los esfuerzos egipcios para combatir el contrabando, que se ha convertido en una válvula de oxígeno para los habitantes de Gaza.