Al-Manar
11/06/2010
Activistas franceses que tomaron parte en la flotilla con dirección a Gaza declararon el viernes que tenían intención de presentar una reclamación legal contra el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ante los tribunales de Francia y el Tribunal Penal Internacional de La Haya.
Se espera que Barak salga para Francia el domingo en una visita oficial de dos días, durante la cual inaugurará el stand israelí en una exposición militar y se reunirá con responsables de los ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa.
Los demandantes dijeron que ellos estaban siendo ayudados por tres miembros del Parlamento francés.
Responsables israelíes dijeron que Barak no tenía previsto cancelar sus planes y que el Departamento Legal del Ministerio de Exteriores israelí estaba trabajando, junto con elementos adicionales del sistema judicial, para proporcionarle una protección legal en el caso de que los activistas franceses interpongan la demanda.
El asalto a la Flotilla de Gaza en aguas internacionales se ha unido a otros incidentes que provocaron una ola de demandas legales presentadas por activistas pro-palestinos en Europa en contra de figuras públicas y responsables de defensa israelíes tras la Operación Plomo Fundido contra la Franja de Gaza y el asesinato del dirigente de un Hamas, Mahmoud al Mabhuh, en Dubai.
Los activistas de la flotilla planean anunciar oficialmente la presentación de la demanda en una conferencia de prensa que será celebrada en la Asamblea Nacional de París. Los tres miembros del Parlamento que se unieron a la iniciativa pronunciarán discursos y la querella será presentada en un tribunal de Marsella.
Responsables israelíes afirmaron que no estaban preocupados por el posibilidad de que Barak pueda ser arrestado, aunque están preparados para reforzar las medidas de seguridad en torno suyo por temor a que su visita dé lugar a fuertes protestas anti-israelíes.
Las organizaciones detrás de la iniciativa son la Campaña Civil Internacional por la Protección del Pueblo Palestino (CCIPPP) y el Comité Caritativo de Apoyo a los Palestinos (CBSP).
Sus miembros explicaron que ellos decidieron demandar a Barak porque “él, como ministro de Defensa, es el responsable del ataque a la Flotilla.”
sábado, 12 de junio de 2010
Activistas Franceses Presentan Querellas contra Barak
viernes, 28 de mayo de 2010
Francia se suma a la ola de huelgas
Página 12
Francia se sumó a la ola de huelgas que azota a Europa occidental. Ayer los seis principales sindicatos del país realizaron una jornada de huelgas en protesta por la reforma del sistema jubilatorio, la nueva prioridad del gobierno de Nicolas Sarkozy.
El proyecto recién entrará al Parlamento después del receso de verano que comienza en los próximos días. Sin embargo, el tema ya provocó malestar entre la mayoría de los franceses, según las últimas encuestas. Para los organizadores, más de un millón de personas se plegaron a la medida de fuerza; según el gobierno no llegaron a 400 mil. Más allá de las cifras, para los sindicatos fue apenas un precalentamiento. Las manifestaciones masivas y las huelgas totales llegarán en septiembre, cuando empiecen las votaciones en el Parlamento.
La reforma propuesta por el gobierno de Sarkozy tiene dos ejes: subir la edad de jubilación y aumentar el período mínimo de aportes. Actualmente, los franceses pueden jubilarse a los 60 años, un sistema más beneficioso que el español o el alemán, en los que la edad es 65 y ahora se está discutiendo aumentarla a 67. Según argumentó hace poco el primer ministro François Fillon, si el sistema no se reforma, el déficit fiscal seguirá ensanchándose. Las proyecciones oficiales advierten que de continuar como ahora, en el año 2050 al Estado francés le faltarán 100 mil millones de euros para hacer frente con las jubilaciones de sus ciudadanos.
De acuerdo con las últimas encuestas, casi dos tercios de los franceses están dispuesto a manifestarse activamente para mantener la actual edad de jubilación. Lo ven como una victoria social tan apreciada en el país europeo como la semana laboral de 35 horas, otra conquista que el actual gobierno ha ido cercenando.
El proyecto de reforma recién se presentará formalmente en el gabinete de Fillon en julio próximo y para el mes de septiembre ya tendría que estar siendo discutido en el Parlamento, en donde el oficialismo mantiene mayoría en las dos Cámaras. El presidente Sarkozy pronosticó que la reforma del sistema jubilatorio será aprobada antes de fin de año.
Pero aunque todavía la reforma no parece inminente, el malestar ya se siente en las calles. La huelga general de ayer no afectó todos los servicios en todo el país, pero sí se dejó sentir. Las estadísticas aún no están listas, pero hubo cancelaciones de varios vuelos en los dos principales aeropuertos de París, Charles De Gaulle y Orly, y algunas de las estaciones de tren más importantes. También se vieron afectadas escuelas, empresas y oficinas estatales en todo el territorio. En el centro de París, en tanto, 90 mil trabajadores –según los organizadores– se manifestaron en las calles.
El pasado 23 de agosto las centrales sindicales habían reunido más de 800 mil personas en todo el país, bajo el reclamo de más empleo y evitar nuevos ajustes y recortes en el gasto público. Las experiencias de los países vecinos –España, Italia, Grecia y Reino Unido– envalentonaron al gobierno de Sarkozy, que comenzó a anunciar reformas de corte neoliberal.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-146472-2010-05-28.html
jueves, 20 de mayo de 2010
Francia: Prohíben uso del burka en lugares públicos
El gobierno francés adoptó hoy el proyecto de ley que prohíbe usar burka, el traje tradicional de algunos países musulmanes que oculta enteramente a la mujer dejando sólo una rejilla para los ojos, en los espacios públicos, incluyendo la calle.
"El gobierno está tomando, con plena conciencia, un recorrido exigente pero justo", declaró hoy el presidente Nicolas Sarkozy, mientras el texto de la ley que prohíbe en Francia el uso del velo integral estaba siendo estudiado por el Consejo de Ministros.
"Somos una vieja nación reunida en torno a una cierta idea de la dignidad de la persona, en particular de la dignidad de la mujer, y en torno a una cierta idea de la vida en común", agregó Sarkozy. "El velo integral, que disimula completamente el rostro, atenta contra estos valores tan fundamentales para nosotros, tan esenciales para el contrato republicano", agregó. El proyecto de ley que estipula que "nadie, en el espacio público, puede usar una vestimenta destinada a disimular el rostro", fue adoptado por el gobierno pese a la opinión contraria de los juristas y de gran parte de la comunidad musulmana en Francia. El texto será discutido en julio en el parlamento.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Nueva revuelta de los jóvenes en los arrabales de París
Un autobús incendiado en un suburbio de París.
Un incidente en el que un adolescente resultó herido desencadena la quema de 17 coches
Un enfrentamiento entre policías y jóvenes, que se saldó con un adolescente herido grave, desencadenó la quema de 17 coches por grupos incontrolados en el municipio de Sevran, a unos 15 kilómetros al noreste de París. La escaramuza entre jóvenes y policías, la última de una larga serie que está haciendo subir la fiebre desde primeros de abril, se produjo a medianoche del lunes en la estación del Norte de París.
ANDRÉS PÉREZ
04/05/2010
Los agentes detuvieron a un grupo de jóvenes en esa estación, donde confluyen las principales líneas de los arrabales del norte. Uno de ellos escapó intentando subirse encima de un tren. Quedó entre la vida y la muerte al ser electrocutado por la catenaria de 25.000 voltios. Tres horas después, 17 coches ardieron a manos de grupos juveniles en Sevran, de donde era originario el chico. Aunque las autoridades negaban ayer disponer de pruebas de un nexo entre el incidente y los incendios, anunciaron "refuerzos en el sector, como es acostumbrado", según fuentes de la policía de París.
Incendios de autobuses
Ese sector de la periferia norte se encuentra bajo fuerte tensión desde primeros de abril, cuando comenzó una epidemia de pedradas y de incendios de los jóvenes contra los autobuses. Las declaraciones del ministro de Interior, Brice Hortefeux, a propósito de los "pequeños granujas", y reportajes alarmistas de la televisión privada de derechas TF1, caldearon aún más los ánimos.
La escalada verbal recuerda otra: la protagonizada por Nicolas Sarkozy en 2005 cuando, como ministro de Interior, habló de "chusma" que había que "limpiar" en las barriadas. Sus palabras influyeron en el desencadenamiento de un mes de disturbios en el país, y en la declaración del Estado de emergencia, pocos meses antes de su elección como presidente, en 2007.
lunes, 1 de marzo de 2010
Carta abierta a la ministra francesa de justicia Marie Alliot (IV)
“Señora ministra, puede estar segura de mi intención de resistir mientras esta palabra tenga sentido"
Rosita Rucki-Bernard
Rebelión
01-03-2010
Traducido por Susana Merino
Señora ministra de Justicia
Ministerio de Justicia
13 place Vendôme
75042 Paris
Señora ministra,
En respuesta a su discurso del 19 de febrero de 2010, con oportunidad de la última comida del CRIF1 en Burdeos, es evidente su incondicional adhesión a esa organización. Es usted Señora ministra, quien establece una amalgama tan escandalosa como peligrosa entre antisemitismo y antisionismo. ¡Si el antisemitismo se opone efectivamente a mis valores morales sepa usted que no espero que una ley me lo recuerde!
Y dado que usted señala, con razón, que el antisemitismo es indigno de la herencia humanista de la Patria de los Derechos Humanos, permítame recordarle que las campañas y los debates islamófobos emprendidos con brío desde hace siete meses por los políticos de toda laya, no lo son menos.
¿Qué hay del trabajo de memoria que la televisión, el cine y la escuela me imponen cotidianamente, mientras que con sus múltiples tentativas de intimidación usted espera hacerme cómplice de los crímenes de guerra reconocidos y cometidos por el Estado que usted apoya abiertamente? Porque, tenga la seguridad, de que ese trabajo de memoria ha estado tan bien protegido durante tantos años que me permite el coraje de decirle ¡Basta! ¡Con qué derecho habla usted en mi nombre de política general en una comida mundana organizada por una organización abiertamente sionista!
No solamente boicoteo a Israel y todos sus productos, desde los abogados hasta el último miembro del Betar2, porque me niego a que un sólo euro mío contribuya al genocidio de un pueblo. Pero sepa también que también boicoteo la cadena de restaurantes Quick, convertida en propiedad del Estado desde que la compró una filial de la caja de depósitos y consignaciones, en condiciones tales que Bélgica, en este mismo moemento en que le escribo, está iniciando una investigación. ¡Este mismo Estado francés que fomenta día tras día la incitación al odio racial, a la división sin razón de ser entre comunidades, a hacer del Islam una religión a reformar mientras espera el momento de darle un golpe de gracia!
Resistir a lo intolerable no es un crimen Señora ministra, es un deber y esté segura de que las palabras de Lucie Aubrac, quien dijo que el verbo resistir debería conjugarse en todos los tiempos, despiertan conciencias largo tiempo anestesiadas por las campañas de desinformación y censura.
¿Qué hay, Señora ministra, del proyecto de ley de creación de un departamento para el genocidio en el Tribunal Supremo de París y que luego de un artículo publicado en el sitio del CRIF el 8 de enero de 2010, su oficina se apresuró a asegurar a dicha organización, que comenzaba a preocuparse, que sólo se ocuparía de los crímenes cometidos en Ruanda? Los crímenes contra la humanidad, ¿no atañen a toda la humanidad? A menos que el Estado francés y la organización “crifera” consideren que los palestinos no forman parte de dicha humanidad.
Para volver a sus reflexiones, que forman parte del trabajo colectivo de la memoria, permítame que, por el mismo motivo, le refresque la suya:
“Francia sabe lo que debe a la comunidad judía”, ¿hasta ese punto es selectiva su memoria? 38.000 soldados musulmanes dieron sus vidas entre 1914 y 1918; en agosto de 1944, 173.000 soldados árabes y africanos de confesión musulmana lucharon por liberar a nuestro país, 55.000 murieron por Francia y por los judíos de Francia. ¡Qué decir de los sobrevivientes que todavía luchan para que sus derechos más elementales a la pensión de ex combatientes sean respetados!
“Se hará todo lo necesario para que la comunidad judía pueda agruparse alrededor de sus tradiciones y sus ritos dentro de la comunidad nacional”. Le creo, ya que desde 2009 las fiestas religiosas de Hanuka pueden celebrarse en la avenida de la Ópera en París y hasta en el Campo de Marte y en tantas otras ciudades francesas sin que nadie lo objete. ¿Qué más desea? Otro bello ejemplo de laicidad de doble vía…
Sí, compruebo en efecto “que se hará todo lo necesario para que los judíos de Francia estén orgullosos de pertenecer a una nación generosa, abierta, respetuosa de las diferencias”
“Orgullosos de contribuir a la identidad de Francia para que ésta mantenga su mensaje universal”. Compruebo al mismo tiempo que también se ha puesto todo en marcha para estigmatizar a una comunidad que no ha pedido nada, estigmatizada hasta el punto de que el programa de historia/geografía de la enseñanza secundaria se remodelará favoreciendo al Occidente cristiano en detrimento del estudio de la civilización musulmana.
¿No envidia usted, Señora ministra, el coraje y la libertad de Zineb, ese joven alumno que lució como un estandarte una camiseta con la inscripción Palestina Libre (Free Palestine) luego de que su profesor de historia y geografía había hecho ante toda la clase la apología de Israel, un Estado reconocido como Estado asesino?
¿No siente usted la misma vergüenza que yo al saber que su coraje y su civismo le costaron tres días de expulsión de su colegio?
En lo que me atañe, Señora ministra, el tiempo de la intimidación se ha terminado e invito a mis conciudadanos de todas las confesiones y que piensan que la justicia francesa todavía tiene un papel honorable que cumplir en esta sociedad, a exigir la aplicación del artículo 223-6 del código penal con el objeto de impedir un inminente nuevo genocidio.
Artículo 223-6 del Código penal: “Cualquiera que pudiendo impedir con su acción inmediata, sin riesgo para sí o para terceros, ya sea un crimen o un delito contra la integridad física de una persona, se abstenga voluntariamente de hacerlo será castigado con cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa. Será castigado con las mismas sanciones cualquiera que se abstenga voluntariamente de ayudar a una persona en peligro, sin riesgos para él o para terceros, a la que podría prestarle su ayuda personal o solicitando auxilio”
Señora ministra, puede estar segura de mi intención de resistir mientras esta palabra tenga sentido.
Rosita Rucki-Bernard
N. de T.
1.- CRIF: Consejo Representativo de las Instituciones Judias de Francia
2.- Betar: Organización Juvenil Judía de Revisionismo Sionista
Fuente: http://www.legrandsoir.info/Lettre-ouverte-a-Madame-Alliot-Marie-Ministere-de-la-Justice.html
jueves, 25 de febrero de 2010
Carta abierta a la ministra francesa de Justicia
"El antisemitismo se da sobre todo entre los defensores ciegos de Israel y del sionismo"
26-02-2010
Joëlle Marelli
Rebelión
Traducida por S. Seguí
Señora ,ministra Michèle Alliot-Marie
Ministerio de Justicia
13 Place Vendôme
75042 París
Estimada señora ministra:
Al igual que Serge Grossvak, Liliane Cordova-Kaczerginski o Jean-Guy Greilsamer, estoy a favor del boicot a los productos israelíes. Como ellos, y como numerosas personas en todo el mundo, judías y no judías, como numerosos israelíes mismos, estoy de acuerdo con la campaña BDS (boicot, desinversión, sanciones), una campaña de protesta no violenta lanzada por palestinos. Como algunos israelíes ilustrados de los que me enorgullece ser amiga, defiendo también el boicot universitario, porque creo que la sociedad israelí en su conjunto debe ser despertada de su torpor y de la intoxicación a que está sometida por parte de su gobierno.
Mis cuatro abuelos son judíos. Esto no basta sin duda para probar que no sea antisemita, pero hubiera bastado, hace algunos decenios, para que mi vida hubiera estado en peligro en Francia, donde vivo. Mi madre tenía también cuatro abuelos judíos, y pasó su primera infancia escondida por personas valerosas en el sur de Francia. Personas valerosas que con seguridad no eran antisemitas y para las que la cuestión ni siquiera se planteaba, simplemente le salvaron la vida, a ella y a sus padres.
Mi padre también tenía cuatro abuelos judíos. Mi padre tuvo la buena fortuna de nacer en Marruecos y de estar, como todos los judíos marroquíes, bajo la protección del rey. A pesar de todo, mis abuelos conocieron el expolio de Vichy y mi abuelo murió de amargura por ello.
El antisemitismo tiene pues en mi historia familiar una realidad muy concreta. Pero hoy, la acusación de antisemitismo se lanza a izquierda y derecha, y se ha convertido en una noción vaga, manipulada por el Estado de Israel y por sus defensores para exonerar a dicho Estado de todos sus crímenes.
Pues se trata de crímenes reales, impunes, que continúan en todo momento bajo la cobertura de este escudo: el antisemitismo. No se trata de que el antisemitismo haya desaparecido. Existe, pero no está allí donde ustedes pretenden que se halla. Está, a menudo, en los y las que creen que defender Israel a toda costa es defender a “los judíos”. Está en los que creen al CRIF (1), cuando esta asociación pretende representar a “los judíos de Francia”. Está en los que no distinguen entre antisemitismo y antisionismo. Y está, sobre todo, en los que creen que Israel es la patria natural de todos los judíos, y que con ello suponen implícitamente que los judíos no están realmente en su casa en ninguna otra parte. Sí, me han leído ustedes bien. El antisemitismo se da sobre todo entre los defensores ciegos de Israel y del sionismo. El antisemitismo que se reconoce como sionismo, es tan solo una chaqueta a la que se le ha dado la vuelta. Se trata siempre de la misma chaqueta.
Atentamente le saluda,
Joëlle Marelli
(1) Conseil Représentatif des Institutions juives de France
domingo, 24 de enero de 2010
Hezbollah, Irán y Yumblatt Condenan las “Odiosas” Declaraciones de Kouchner
Batoul Wehbe
Al-Manar
23/01/2010
En una declaración el viernes, Hezbollah condenó las declaraciones del ministro de Exteriores francés con respecto a Israel tras su encuentro de ayer con el primer ministro libanés, Saad Hariri.
“Israel es nuestro amigo y si hubiera una amenaza a Líbano, ella provendría de una aventura militar llevada a cabo por Hezbollah en interés de Irán,” dijo el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner.
Hezbollah añadió que las posiciones de Kouchner se oponen a los informes de Naciones Unidas sobre las violaciones israelíes. Asimismo, la declaración dijo que el ministro de Exteriores francés está encubriendo las agresiones israelíes y que sus posiciones contradicen la pasada resistencia de Francia a las ocupaciones.
Hezbollah concluyó señalando que Kouchner es un cómplice de Israel y apoya a este último en sus agresiones contra Líbano. La declaración llama a las autoridades francesas a ser más responsables, especialmente teniendo en cuenta que ellas pretenden que les importa la soberanía de Líbano.
Teherán también rechazó las acusaciones de Kouchner de que podría alimentar la inseguridad en el sur de Líbano debido a una “crisis interna”, utilizando a Hezbollah para crear un conflicto con Israel.
El Ministerio de Exteriores de Irán condenó tales declaraciones. “Kouchner ha realizado aparentemente estos comentarios bajo la influencia de los israelíes,” dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ramin Mehman-Parast. Él añadió que tales enfoques “imprudentes” de los franceses no servían a los intereses del gobierno de unidad nacional de Líbano y sólo servían para favorecer la agenda israelí.
“Está claro para todo el mundo que el régimen sionista es la causa raíz de las amenazas y la ocupación. Este régimen ataca a gente inocente cada día y les priva de sus derechos básicos,” señaló.
Por su parte, el líder del Partido Socialisa Progresista, Walid Yumblatt, dijo en una entrevista con As Safir el sábado que estaba en desacuerdo con la declaración de Kouchner de que Irán podría exportar su crisis interna a Líbano incitando a Hezbollah a lanzar una guerra contra Israel.
El líder del PSP dijo que el arsenal de Hezbollah es una garantía fundamental para confrontar un posible ataque israelí, en particular, según Yumblatt, después de los comentarios del presidente de EEUU, Barack Obama, sobre la dificultad de alcanzar un acuerdo de paz en Oriente Medio.
Yumblatt señaló que los libaneses se muestran de acuerdo en varios principios, de los cuales la estrategia de defensa nacional es el más importante. “Más que nunca creemos que la estrategia de defensa ha sido diseñada para combatir cualquier agresión,” añadió.
jueves, 14 de enero de 2010
Francia : En Dreux “l@s Philips” producen sin patrón…
2010-01-13
Philips forma parte de esos grupos que acumulan las ganancias, no para l@s que producen, sino para una estrecha minoría de privilegiados : 4,3 mil millones en 2006, 5,1 mil millones en 2007. “La crisis” no afecta realmente a los accionistas : el 30 de marzo de 2009, compartieron entre sí 680 millones de euros…
En Dreux, se fabrica lo que se llama “electrónicos para gran público”, televisores, pero no sólo, al contrario de lo que la directiva quiso hacer creer al Comité de Empresa y a la Dirección de Trabajo. La directiva ya despidió a varios centenares de asalariad@s, bajo el pretexto de “productividad insuficiente”, lo que en realidad significa : “para obtener más ganancias aún”. El 22 de septiembre, anunciaba el cierre de la planta y planeaba el despido de l@s 213 asalariad@s que siguen en actividad.
Además de todos los recursos legales contra una decisión plagada de irregularidades, l@s Philips han tomado varias iniciativas : marchas, jornadas de información y debates… La Unión sindical SOLIDAIRES, por la presencia de responsables de nivel nacional y al dar a conocer dichas iniciativas, ha marcado su apoyo.
El 5 de enero, 147 obrer@s, ejecutivos e ingenieros han decidido volver a producir, sin jerarquía, organizándose a sí mismos, con la idea de que “la fábrica es rentable si no engordamos financieramente a los accionistas”. Desde entonces, l@s trabajadores y trabajadoras producen televisores, hasta ahora almacenados en un taller bajo control obrero.
El 11 de enero, una Asamblea General ha elegido el consejo de trabajadores y trabajadoras que en adelante es su portavoz. Las organizaciones sindicales representadas en la planta apoyan este proceder.
La Unión sindical SOLIDAIRES reitera su apoyo al conjunto de la lucha de los trabajadores y trabajadoras de Philips en Dreux. La nueva fase que se inició el 5 de enero con la toma de control de la fábrica es difícil, claro, pero también es fuente de esperanza, más allá de Dreux.
Es responsabilidad de todas las organizaciones sindicales actuar por que ganen l@s Philips. ¡Por la acción sindical interprofesional, es preciso impedir el aislamiento de l@s Philips !
Como lo hacen l@s asalariad@s de Philips-Dreux, tenemos que afirmar y demostrar que la acumulación de riqueza por unos pocos en detrimento de los trabajadores y trabajadoras no es una fatalidad.
Una delegación de la Unión sindical SOLIDAIRES estará presente el jueves 14 de enero en Chartres en la marcha organizada por l@s Philips.
París, 12 de enero de 2010.
Comunicado de Solidaires
viernes, 8 de enero de 2010
Sarko no quiere la burka
El oficialismo francés prepara una ley que rechaza el velo
08-01-2010
John Lichfield
Página 12
El líder parlamentario del gobernante partido francés va a presentar dentro de dos semanas un proyecto de ley para prohibir el velo de todo el cuerpo en las calles de París y en todos los lugares públicos. El anuncio hecho por Jean-François Copé termina con un debate de seis meses sobre la burka y su equivalente árabe, el niqab, que divide tanto a la derecha como a la izquierda, y probablemente moleste al presidente Nicolas Sarkozy.
Copé, en una entrevista con Le Figaro, dijo que presentará un proyecto de ley que impondría multas de hasta 750 euros a cualquiera que apareciera en público con “su rostro totalmente cubierto”. Las excepciones, que todavía tienen que especificarse, permitirían el uso de máscaras para “ocasiones tradicionales, festivas”, como carnavales. Castigos más severos se establecerán para los hombres que “fuercen” a sus mujeres o a sus hijas a usar velos que le cubran el cuerpo.
El presidente Sarkozy ha estado tratando de contener un aumento del sentimiento antiislámico desatado en Francia por su llamado en octubre a un “debate sobre la identidad nacional”. Dijo el lunes que no veía razón para que una inmediata legislación prohibiera la burka o el velo hasta el piso. En una reunión privada con miembros del Parlamento de su partido de centroderecha, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), sugirió que simplemente deberían pasar una resolución declarando que la burka o el niqab son contrarios a las tradiciones francesas de libertad y las leyes sobre los derechos de las mujeres. Si tal declaración en la Asamblea Nacional no tuvo efecto, dijo el presidente, el Parlamento podría legislar en seis meses.
Copé, el líder de la abrumadora mayoría del UMP en la Cámara de Diputados del Parlamento, le dijo, sin embargo, a Le Figaro que publicaría un borrador de la ley en dos semanas para, en efecto, prohibir la burka. Una vez pasado, dijo, la ley podría estar en suspenso durante seis meses para permitir “discusiones” con la comunidad musulmana en Francia.
Este es el último de una serie de actos desafiantes de Copé, que se ve a sí mismo como el futuro sucesor de Sarkozy. Una comisión parlamentaria para investigar el uso de la burka o del niqab en Francia –establecida el verano pasado– no publicará sus conclusiones antes de fin de este mes.
El cuerpo del principal partido de la oposición, el Partido Socialista, dijo ayer que “se oponía totalmente a la burka”, que finalmente era una “prisión para mujeres”. Pero anunció, después de un agitado debate de dos horas en su Ejecutivo nacional, que una prohibición legal sería “contraproducente” y “oportunista”.
Sin embargo, Copé puede contar probablemente con el apoyo de una gran mayoría de diputados de su propio partido, y los centristas e izquierdistas de los partidos de la oposición, cuando presente su proyecto de ley a la asamblea. El debate sobre la burka –y si es fundamentalmente contrario a los compromisos republicanos franceses con la libertad e igualdad– fue lanzado por un miembro comunista del Parlamento en junio pasado. Algunas altas figuras de la izquierda han apoyado la idea de una prohibición legal. También lo hizo Fadela Amara, una izquierdista que hace campaña por los derechos de las mujeres musulmanas y que entró al gobierno de Sarkozy en 2007 como ministra de Desarrollo Urbano.
Los líderes islámicos más moderados han criticado la burka, pero sugirieron que es un fenómeno tan limitado en Francia que la legislación es innecesaria, y que puede alienar a los musulmanes moderados.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.
martes, 5 de enero de 2010
Francia: La política identitaria del miedo
05-01-2010
Francia
Laurentino Vélez-Pelligrini
Mientras tanto electrónico 76
El gobierno de Nicolas Sarkozy, con el apoyo de un nutrido grupo de intelectuales vinculados a la derecha, acaba de dar forma a un portal en Internet con el fin de materializar una macroencuesta sobre un tema que no tiene desperdicio: “¿Qué es ser francés”.
Por lo visto la página está destinada a unos ciudadanos que deberán expresar a lo largo de los próximos meses su concepción de la francesidad.
El asunto puede resultar en primera instancia además de patético, ridículo, pudiéndose tomar como un reflejo de las estupideces en las que un gobernante emplea el dinero público, cuando al mismo tiempo está llamando a la austeridad en tiempos de crisis, reduciendo drásticamente los gastos sociales y poniendo en cuestión los cimientos mismos del Estado del Bienestar.
El problema es que la tan cuestionable como innecesaria macroencuesta (cuya retirada ha sido exigida por el grueso de la oposición parlamentaria de izquierdas y un notable número de sociólogos e filosóficos progresistas) esconde un nada inocente trasfondo político, que no sólo informa de las praderas ideológicas por las que rumia la derecha francesa, sino que además encierra un acto de irresponsabilidad al poner seriamente en jaque la convivencia de los ciudadanos.
Por supuesto, la macroencuesta y la forma en la que ha dividido a la opinión pública francesa en cuanto a la pertinencia o no de su materialización no son inteligibles sin girar la vista hacia el periplo que ha experimentado la vida política y social en el país vecino desde finales de los años 80.
El debate sobre la crisis de la “identidad nacional” tomó cuerpo en Francia con motivo de una sobredimensionada polémica sobre el porte del Shador islámico en las escuelas públicas. La cual, para colmos, vino a desencadenarse en 1989, coincidiendo con el Bicentenario de la Revolución Francesa.
Confluencia de circunstancias que desató un mar de controversias sobre la crisis de esos valores de igualdad, universalidad y ciudadanía tan incrustados en la cultura política francesa. La agudeza de la crisis económica, el aumento del paro, la desaparición de los vínculos sociales que garantizaba la sociedad salarial, sumado a la desestructuración urbana, la desaparición de la “cultura obrera” en las famosas Banlieux Rouges, la violencia juvenil, las disfuncionalidades de las políticas de integración (basadas en procesos de invisibilización e inferiorización de los colectivos inmigrantes) y los síntomas de guetización (que proyectaron la amenaza de una creciente influencia del modelo social norteamericano de comunidades contrapuestas y herméticas), constituyeron el caldo de cultivo de lo que vino a denominarse “el malestar francés”.
El impacto electoral de una extrema-derecha demagógica bajo la batuta de Jean-Marie Le Pen y del Frente Nacional vinieron a completar el asunto y a acabar de atizar los miedos sociales ante la crisis de una identidad colectiva tradicionalmente alzada en torno a los “Valores Republicanos”. Sin olvidar, claro está, la proliferación de toda suerte de discursos sobre la “no integrabilidad” de una facción de la inmigración llamada “extra-comunitaria” , al carro de un neorracismo de urdimbre diferencialista.
Resultado de ello fue en los años 90 la reforma legislativa por parte de los gobiernos conservadores de Jacques Chirac y Edouard Balladur de las condiciones de acceso a la nacionalidad francesa, o la política obsesivamente anti-inmigracionista del entonces Ministro del Interior, Charles Pasqua, perteneciente a la corriente ultra del neogaullismo.
Este malestar francés (ante la crisis institucional, social, cultural e identitaria) y los debates políticos, intelectuales y mediáticos que desde finales de los 80 se han producido en torno a él, son los elementos que de manera esperpéntica han dominado la vida pública de nuestros vecinos. Cómo no, también el factor clave que aseguró en su momento la victoria de Nicolas Sarkozy, “salvador nacional” frente a todos los males vividos por la Republica y receptor de todos los miedos e inseguridades (justificados o no) experimentados por el francés medio.
Hecho a no omitir, buena parte de la retórica política del energúmeno, sobre todo desde los acontecimientos de las Banlieux hace dos años, ha estribado en la estigmatización de ciertos núcleos de población de origen “no autóctono” o “no europeo”. A título de ejemplo, el gobierno de Sarkozy ha eliminado la famosa “Carta escolar” (que limitaba la elección de los establecimientos de enseñanza pública al distrito de residencia de los padres), alentando procesos de secesión de los alumnos hacia fuera de su circunscripción padronal.
Medida destinada a beneficiar a quienes pretenden evitar cualquier forma de interacción de sus hijos con otros adolescentes originarios de colectivos culturalmente “extraños” o socialmente sospechosos. Una dinámica secesionista que al mismo tiempo que apela contra los “guetos” y la endogamización cultural de los colectivos inmigrantes, los alienta fomentando la segregación escolar.
Fenómeno en auge, los curriculums de los candidatos a un puesto de trabajo llegan a los departamentos de Recursos Humanos de las empresas con “ buzones prestados” en domicilios “ficticios” pero con prestigio social. Todo ello con el fin de evitar eliminaciones fulminantes en los procesos de selección, en el caso de estar residencialmente ubicados en Banlieux chaudes (barrios calientes) o malfamées (de mala fama). Aunque a primera vista la picaresca podría ser interpretada como el reflejo de un complejo de clase (muy común entre la aristocracia obrera o en las clases medias con aspiraciones de movilidad social ascendente), la trampa tiene una motivación cultural: el miedo a no ser considerado un “verdadero francés de origen europeo”.
Estas prácticas sociales no dejan de ser paradójicas en un país que clama por los valores universales y el no reconocimiento de las identidades en el Espacio Público, aborreciendo del americano modelo multicultural. Cómo de costumbre, Francia confirma su cojera ideológica al hacer todo lo contrario de lo que predica su Constitución: la igual dignidad de todos sus citoyens más allá de sus adscripciones raciales, orígenes sociales, culturales o étnicos, creencias religiosas o identidades de sexo y género.
No es extraño que los éxitos electorales de Sarkozy hayan sido correlativos al descenso electoral en picado de una extrema-derecha que hasta la fecha había ostentado el monopolio de los discursos sobre la crisis de la identidad y la desvertebración social y cultural del país.
Lo que confirma el perfil general de un Presidente de la Republica como Nicolas Sarkozy, que parece alejarse de la tradición democrática de la derecha neogaullista como la que representaron Georges Pompidou o incluso Jacques Chirac, para deslizarse peligrosamente hacia la tradición del poujadisme y de una serie de corrientes populistas y fascistoides de las que Jean-Marie Le Pen y el Frente Nacional fueron hasta el momento el heredero natural.
El asunto de la macroencuesta sobre la francesidad podría resultar hasta cómico, si su tendenciosidad no fuese tan flagrante. Es sabido que en nuestra sociedad moderna, el sistema de percepción y discriminación de los factores de realidad se basan en interpretaciones binarizantes y dicotimizantes de los hechos. Una pregunta sobre “qué es” conlleva otra subsidiaria sobre “qué no es”.
Y las respuestas no dejan lugar a dudas en un país en el que tanto las instituciones, como los discursos políticos, como los medios de comunicación (desde los programas de debate, pasando por los programas de entretenimiento como los concursos, los espacios sobre gastronomía, hasta las series de televisión) están impregnados por un profundo y paleto neochauvinismo y autocomplaciencia respecto a los valores y tradiciones culturales del país.
Si a esto añadimos cómo, tanto el gobierno como los medios de comunicación y los opinadores profesionales inventan “chivos expiatorios” (que como siempre son los mismos) el resultado no es difícil de adivinar.
Nada de ser un gran analista político, ni un fenomenólogo social de primera fila, para percatarse de que dicha macroencuesta sólo busca legitimar, a través de una opinión pública atolondrada por discursos catastrofistas sobre la “desintegración nacional”, la política reaccionaria desplegada por el Presidente Sarkozy. La política identitaria del miedo parece la nota dominante entre nuestros vecinos.
sábado, 2 de enero de 2010
Una Activista Francesa de la Marcha por la Libertad de Gaza Muerta en El Cairo
Al-Manar
31/12/2009
Los organizadores de la Marcha por la Libertad de Gaza han informado de la muerte de una ciudadana francesa debido a heridas ocasionadas por las fuerzas de seguridad egipcias durante una manifestación en la capital egipcia, El Cairo. Marie Renee murió en el Hospital de El Cairo. Ella estaba viajando con una delegación francesa de unas 300 personas, dijo la agencia Maan. Los delegados franceses habían anteriormente acampado en el terreno que rodea la Embajada francesa en El Cairo, rodeados por dos filas de policías egipcios.
Varios centenares de activistas de la “Marcha por la Libertad en Gaza” han continuado las manifestaciones y sentadas en El Cairo para protestar contra la negativa del gobierno egipcio a permitirles cruzar la frontera hacia la asediada Franja de Gaza.
El miércoles, las fuerzas de seguridad egipcias permitieron a 84 de los 1.300 que se registraron para participar en la Marcha por la Libertad de Gaza entrar en el empobrecido enclave costero palestino. Todos ellos viajaban con la delegación de Codepink, que organizó dos viajes anteriores a la Franja.
Otros 1.200 activistas de unos 40 estados han continuado en El Cairo después de que Egipto se negara a permitir la entrada del grupo debido a lo que las autoridades egipcias calificaron de “situación sensible” en el territorio palestino.
Los activistas de la Marcha por la Libertad de Gaza esperaban entrar en Gaza en el primer aniversario de la ofensiva israelí de 22 días contra el territorio como una muestra de solidaridad con su pueblo, llevándoles ayuda y suministros.
Israel ha continuado cerrando todos los puntos de cruce fronterizos con Gaza durante más de dos años. El ilegal bloqueo israelí impuesto contra la Franja ha tenido un desastroso impacto sobre la situación humanitaria y económica en el enclave costero.
A 1,5 millones de personas les están siendo negados sus derechos básicos, incluyendo la libertad de movimiento, y su derecho a vivir en unas condiciones adecuadas de trabajo, salud y educación.
Las tasas de pobreza y desempleo alcanzan un 80% y 60% respectivamente en Gaza.
Egipto, con las bendiciones de Israel y la Autoridad Palestina, ha cerrado las fronteras de la Franja de Gaza, aislando efectivamente el enclave costero del resto del mundo.
Francia y EE.UU. supervisan la construcción del muro de Acero en la frontera de Gaza con Egipto.
viernes, 1 de enero de 2010
Gaza: Francia supervisa la ampliación del muro de separación
Para poder garantizar su propia subsistencia ante el bloqueo israelí, que restringe implacablemente la entrada de mercancías a la franja de Gaza, la población palestina ha tenido que cavar cientos de túneles a través de la frontera con Egipto. Al mismo tiempo, la resistencia palestina utiliza esos mismos túneles para mantener el suministro de armas.
El Estado de Israel se ha dado a la tarea de transformar la franja de Gaza en un bantustán, siguiendo el modelo que el régimen del apartheid trató de imponer a la población negra en Sudáfrica y que los propios consejeros militares israelíes implantaron de forma experimental en Guatemala.
Es precisamente para concretar esa perspectiva que Israel ha construido alrededor de la franja de Gaza un muro de separación que la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya ha declarado ilegal desde el punto de vista del derecho internacional. Israel está prolongando actualmente ese muro para separar la franja de Gaza de la frontera egipcia, que se extiende a lo largo de una decena de kilómetros.
El muro israelí que debe separar la franja de Gaza de la frontera con Egipto incluye una red de canales de hasta 35 metros de profundidad. El objetivo de esos canales es inundar con agua de mar los túneles que puedan pasar por debajo de la frontera. El muro de separación se compone también de placas metálicas de 18 metros de largo y 50 centímetros de espesor. Dichas placas, consideradas infranqueables, están recubiertas además de dispositivos que permiten detectar la realización de cualquier trabajo de excavación por debajo del muro.
Consejeros técnicos de Estados Unidos y de Francia dirigen actualmente la construcción del muro israelí alrededor de la franja de Gaza. El general francés de cuerpo de ejército Benoit Puga inspeccionó personalmente los trabajos esta misma semana. Al inspeccionar lo que está convirtiéndose, según las palabras del presidente francés Nicolas Sarkozy, en «la prisión más grande del mundo», el general francés Puga expresó su satisfacción por el progreso de la construcción del muro alrededor de la franja de Gaza. Declaró que se trata de «la operación más grande de la Historia» con vistas a cortar los túneles subterráneos y que puede tratarse incluso de un modelo a aplicar en otras partes del mundo.
La franja de Gaza cuenta un millón y medio de habitantes. Según el relator general de la ONU, Jean Ziegler, en este momento la mayoría de esa población padece de desnutrición y su supervivencia depende únicamente del contrabando que transita a través de los mencionados túneles.
jueves, 31 de diciembre de 2009
¿Brown y Sarkozy muy pronto adherentes de ATTAC?
¿Se reirán de la facilidad con la que nos engañan y de la pasividad total con la que nosotros aceptamos sus mentiras?
24 Diciembre 2009
Comunicado de ATTAC Francia
Creeríamos estar ante un escenario de política-ficción. Gordon Brown custodio, desde hace treinta años de la política financiera del Reino Unido; y Nicolás Sarkozy, el presidente más de derecha que conoció jamás Francia, deciden ponerles un impuesto a los bonos bancarios. Apoyan aplicar un impuesto a las transacciones financieras y los veintisiete jefes de Estado o de Gobierno europeos reclaman al FMI “analizar todas las opciones disponibles”, incluido “un impuesto global a las transacciones financieras”.
Ya no se puede mantener el increíble desajuste entre discursos vacíos sobre la “moralización” y la “regulación” del capitalismo, y la exasperación popular ante los nuevos records de ganancias bancarias. Espantados ante la magnitud abisal de los déficit públicos provocados por el salvataje de los bancos, la recesión y los crujidos que anuncian nuevas catástrofes (Dubai, Grecia…), nuestros dirigentes se preguntan: ¿Cómo hacer para que los pueblos acepten, en tales condiciones, nuevas reducciones del gasto público?
ATTAC no puede menos que regocijarse ante el anunciado impuesto a los bonos bancarios y, sobre todo, con el crecimiento del debate sobre la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras.
Sin embargo, los verdaderos responsables de la crisis financiera no son los “traders”, sino los grandes accionistas bancarios que les han impuesto objetivos de rentabilidad absurdos e insostenibles. Son los dividendos de los accionistas (sobre todo de los más ricos) lo que primero hay que limitar mediante impuestos directos, si se les quiere quitar la tentación de pagar demasiado a sus “traders”.
El verdadero problema no son los bonos, sino las ganancias bancarias, las del conjunto de la industria financiera y también las de las principales multinacionales. De modo que la Tasa Tobin sobre las transacciones financieras resulta indispensable: permitiría desalentar las operaciones más especulativas que se realizan en plazos muy cortos y exigen un fuerte endeudamiento (“efecto palanca”). De este modo, se reducirían la inestabilidad financiera y su poder social.
Permitiría además, por otra parte, disponer de fondos para evitar el dramático fracaso que se perfila en el horizonte, tanto para los objetivos del Milenio como para el desarrollo y la lucha contra el calentamiento climático. Un impuesto extremadamente moderado del 0,1% produciría 400 mil millones de dólares por año. La Unión europea podría aplicarlo perfectamente sin contar con los EEUU lo que generaría unos 180 mil millones anuales.
Pero después de las palabras hace falta poner manos a la obra. Solicitamos a la Unión Europea que aplique un impuesto significativo al conjunto de las transacciones financieras incluidos los productos derivados. Pedimos además el aumento del impuesto directo al 90% -como hizo Roosevelt– sobre los ingresos más altos. Solamente entonces aceptaremos la adhesión a ATTAC de los señores Brown y Sarkozy.
Traducción: Susana Merino
miércoles, 9 de diciembre de 2009
¿Turquía o Francia?
Batoul Wehbe
Uno podría pensar que hay una sola respuesta que procede de Tel Aviv con respecto a la cuestión de si Israel prefiere que en las futuras conversaciones indirectas con Siria actúe como mediador Francia o Turquía. Pero, entonces estaría equivocado.
En el transcurso de 18 horas el domingo y el lunes, el viceministro de Exteriores, Danny Ayalon y el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, dieron respuestas diametralmente opuestas a la cuestión de si Israel prefiere la mediación francesa o turca.
Ayalon se reunió el domingo con una delegación de periodistas y académicos invitados por el Comité Judío Americano, y dijo, según una declaración que él mismo publicó, que “las relaciones entre las dos naciones (Israel y Turquía) han vuelto a su cauce y son tan buenas como siempre a pesar de la dura retórica reciente.”
Los vínculos de Israel con Turquía, que medió en las conversaciones indirectas entre Israel y Siria en 2008, se deterioraron rápidamente debido a las duras críticas de Ankara hacia la ofensiva israelí contra Gaza iniciada a finales de 2008.
Ayalon pidió a los sirios que se reúnan cara a cara con Israel sin la mediación de terceras partes. “Apreciamos los esfuerzos de Turquía y las conversaciones anteriores no fracasaron a causa de este país, sino debido a la “intransigencia siria”,” afirmó. “Sin embargo, si en el futuro hacemos progresos con los sirios buscaremos la asistencia de una tercera parte y, en ese caso, Turquía será la primera nación a la que acudamos,” señaló.
Netanyahu, cuya palabra tiene más peso que la de Ayalon en este asunto, se reunió el lunes con el Comité de Asuntos Exteriores y Defensa del Knesset y dejó claro que él prefería la conexión francesa.
Él desveló que había hablado con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, de la mediación turca cuando se reunió con él en París el pasado mes.
“Sarkozy me dijo que la posición de Turquía era una retirada a las líneas de 1967,” dijo Netanyahu.
Sarkozy también habló sobre la mediación turca, que los sirios estaban sugiriendo. “Yo le contesté que estábamos interesados en negociaciones directas, pero si había ya que discutir sobre un mediador, entonces prefería que fuera Francia.”
“Siria está insistiendo en la mediación turca en las conversaciones indirectas con Israel, pero cuando éstas se vuelvan directas, estarán bajo el patrocinio norteamericano.”
En el futuro, unos nuevos mediadores como Francia, Rusia o Japón podrían también desempeñar un papel relevante en las conversaciones. Ésta es la postura actual de Damasco, tal y como ha sido presentada por el viceministro de Exteriores, Faisal Makdad, después de que Netanyahu hablara de un “giro” en la postura del presidente sirio, Bashar al Assad.
SIRIA: NO HEMOS CAMBIADO NUESTRA POSICIÓN SOBRE EL GOLÁN
Según Netanyahu, Sarkozy le informó de que Assad está ahora preparado para abandonar cualesquiera precondiciones para las conversaciones con Israel, lo que quiere decir que la condición de que la entrega de los Altos del Golán esté garantizada de antemano ha sido eliminada.
Sin embargo, el viceministro sirio dijo que no había habido ningún cambio en la demanda siria de una completa retirada israelí de los Altos del Golán sirios. “Durante las conversaciones indirectas bajo mediación turca,” dijo Makdad, hablando en un debate académico sobre el Golán ocupado, “Siria ha subrayado la necesidad de que se produzca una retirada israelí a los límites del 4 de junio de 1967 y el fin de la ocupación israelí.”
Makdad añadió que Israel no puede hacer la “paz” mientras continúe ocupando territorios y añadió que cualquiera que espere el fin del apoyo sirio a Hezbollah o Hamas se verá decepcionado.
“Siria nunca abandonará las opciones que están a su disposición y su apoyo a las organizaciones de resistencia, que continuarán activas mientras que la ocupación de tierras árabes continúe,” dijo Makdad, que pidió una presión internacional sobre Israel para que cumpla las resoluciones de la ONU que le afectan.
El viceministro sirio describió también la estrategia de “divide y vencerás” que Israel ha estado empleando desde los Acuerdos de Camp David.
“Ellos ven el proceso de paz como un medio para producir divisiones en el mundo árabe.”
Con respecto a los vínculos con Washington, Makdad recalcó la nueva atmósfera y el progreso alcanzados en este tema desde que Barack Obama entró en la Casa Blanca. “Ha habido acuerdos, pero no se han puesto en práctica porque EEUU está muy ocupado con la crisis económica y el tema de los seguros sanitarios - y también debido a la actuación de algunos senadores demócratas pro-israelíes,” señaló.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Francia: El juicio contra Jacques Chirac pone a prueba la reforma judicial

6 de noviembre de 2009
El lanzamiento de la primera parte de las memorias del presidente Jacques Chirac durante el jueves hubiese sido un gran regreso a la vida pública si no hubiera un polémico caso de corrupción en su contra. Sin embargo, el retraso de la decisión de llamarlo a juicio lo ha hecho un personaje sobresaliente que pondrá a prueba la actual reforma judicial francesa.
El pasado viernes, la jueza de instrucción Xaviere Simeoni ordenó a Chirac presentarse a juicio ante el tribunal penal por complicidad en el "abuso de confianza y uso ilícito de fondos públicos", a pesar de que el fiscal de París, un viejo amigo de Chirac, levantó los cargos en contra del ex mandatario el 19 de septiembre por falta de evidencia.
El fiscal de París había planeado apelar la decisión, pero el miércoles decidió finalmente no llevarlo a cabo, una noche antes de la presentación de las memorias de Chirac, tituladas "Cada paso debe ser una meta".
Mientras que la audiencia del juicio fue confirmada de manera definitiva para 2010, se trata de la primera ocasión en la historia de la Quinta República francesa que un ex presidente es acusado ante un tribunal penal. En caso de ser encontrado culpable, Chirac enfrentaría hasta 10 años de prisión y una multa de 150.000 euros (aproximadamente 223.000 dólares estadounidenses).
En la investigación de Simeoni de 125 páginas, la jueza acusa a Chirac de la presunta creación de trabajos ficticios para sus amigos, partidarios y aliados políticos durante el tiempo que ocupó la alcaldía de París entre 1977 y 1995. No obstante, descartó realizar otra acusación por "falsificación pública", la cual es un cargo criminal y podría llevar a Chirac ante el tribunal de Assize (ante un jurado), en donde se juzgan los crímenes graves.
Al igual que Chirac, dos ex directores de su entonces Gabinete de la alcaldía y siete beneficiarios de los puestos ficticios también serán enviados a juicio, incluyendo a Jean de Gaulle, nieto de Charles de Gaulle, fundador de la Quinta República; Francois Debre, hermano del actual presidente del Consejo Constitucional, y Marc Blondel, ex secretario general del sindicato de Comercio.
Chirac dijo el miércoles a la estación de radio Europe 1 que no tiene "nada de que avergonzarse", agregando que enfrentará al tribunal "como cualquier ciudadano con obligaciones".
"Me explicaré de manera serena y con determinación, porque no he hecho nada malo", anotó el presidente.
Muchos de los políticos de centroderecha expresaron su apoyo a Chirac, mientras que los socialistas acogieron la llegada de la "justicia".
Jean Veil, abogado de Chirac, dijo que tanto su cliente como ella desean que el juicio "tenga lugar pronto".
"Este juicio pudo haber sido evitado miles de veces", señaló al periódico Le Figaro Frederic Salat-Baroux, el otrora jefe del Estado mayor durante el mandato de Chirac.
Añadiendo que "entonces, ¿por qué se ha alargado hasta ahora?".
Los observadores de la presente reforma del sistema judicial consideran la decisión de Simeoni como una protesta abierta contra el actual presidente Nicolás Sarkozy, quien propuso anteriormente durante este año desechar el puesto de juez de instrucción independiente.
El sistema del juez de instrucción de manera previa al juicio fue creado por Napoleón Bonaparte, quien gobernó la Primera República francesa hace cerca de 200 años. Los jueces de instrucción cuentan con un papel que los convierte en jueces e investigadores al mismo tiempo, quienes han logrado durante las últimas dos décadas condenar a docenas de políticos y empresarios.
Sarkozy planeó remplazar el sistema previo al juicio con un sistema de fiscal de distrito de estilo estadounidense, lo cual pondría todo el derecho de presentar o levantar cargos en las manos de los fiscales estatales, quienes supuestamente deben reportar al Ministerio de Justicia, el cual es dirigido por el presidente del país.
Mientras que los jueces insatisfechos con esta decisión intentan alertar al país de los peligros que representa que el presidente Sarkozy al llevar a la nación a un modelo de justicia anglo-americano, la decisión del juicio de Chirac tiene en consecuencia un fuerte valor simbólico en este momento.
Sin importar si el juicio de 2010 será un espectáculo político o no, el público francés anticipa que la verdad se dará a conocer y que el sistema judicial será mejorado.
Foto: Francia, política - Jacques Chirac, ex presidente. / Autor: Remi Jouan - WIKIPEDIA
domingo, 25 de octubre de 2009
«No hay antisemitismo en Francia»
Planetnoviolence.org
24-10-2009
Traducido del francés para Rebelión por Jorge Aldao y revisado por Caty R.
En una entrevista concedida a la revista semanal del diario israelí Haaretz.com el 16 de septiembre de 2008, Jacques Attali, mister globalización, responde así a la pregunta de si existe un problema de antisemitismo en Francia: «¡Cero! Absolutamente ninguno. Eso es mentira», y acusa al gobierno israelí de desarrollar una propaganda peligrosa.
(Extractos de la entrevista, realizada por Assaf Uni y publicada con el título «The fixer» el 16 de octubre de 2009, traducidos al francés por Myriam Abraham).
«Jacques Attali está harto de hablar de antisemitismo en Francia»
«Desde mi punto de vista, hay cosas más importantes para discutir que un problema inexistente», me dijo la semana pasada durante una entrevista en las oficinas de su empresa consultora. Attali, un economista y escritor prolífico, que escribe una columna semanal en algunos medios de comunicación, fue el asesor principal del presidente francés François Mitterand. En la actualidad es presidente de la mayor ONG mundial de microcréditos. Attali es un judío nacido en Argelia cuya familia se instaló en Francia cuando él tenía 12 años. La próxima semana participará en la Segunda Conferencia Presidencial Israelí «Facing Tomorrow» (enfrentando el futuro, N. de T.), en Jerusalén. Afirma que todo el discurso sobre el antisemitismo en Francia es una propaganda peligrosa organizada por Israel.
¿No hay un problema de antisemitismo en Francia?
Cero, absolutamente ninguno. Es una mentira. Una pura mentira. Hay algunos antisemitas bien conocidos. Pero eso no constituye un problema nacional.
Hay una tendencia entre los franceses judíos a emigrar a Israel, y muchos de ellos dicen que se debe a una atmósfera antisemita
Pienso que eso no es verdad. Creo que se debe a la propaganda, la propaganda de Israel. Hay algunos franceses judíos que van dos semanas de vacaciones a Tel Aviv y luego vuelven a París o a otros lugares. Hay otros franceses judíos que compran un apartamento en Israel como los británicos que compran un apartamento en el sur de Francia para sus vacaciones. En el último decenio, los israelíes confunden sus deseos con realidades pensando que la situación en Francia es desastrosa y que la gente emigra a Israel. Es una propaganda peligrosa hacer creer a la gente que la situación en Francia es terrible. ¡Es ridículo! Yo soy un ejemplo de que esto no es verdad. Comencé de la nada y he progresado –en todo el mundo, pero también en Francia-. Francia tiene la comunidad judía más moderna, y la más moderna comunidad árabe y musulmana. Es absolutamente esencial que las relaciones entre los judíos y los árabes en Francia sean un éxito. Es crucial para Israel y para todo el mundo que ambas comunidades se lleven bien. Esas relaciones tienen una importancia estratégica: si no pueden vivir en armonía ahí, no podrán hacerlo en ninguna parte.
Pero, precisamente ahora, eso no parece demasiado factible
Eso no es cierto. Hay muchas discusiones. Por supuesto existen disputas, pero hay muchas coincidencias y discrepancias.
Eso es a nivel político, no en la calle. Usted y yo no llevaríamos una kipá en ciertos suburbios de París. Conozco a personas que se quitan la kipá, por miedo, incluso en el metro
Quizá sea cierto, pero nadie me ha dicho nunca que hace eso.
¿Cree que hay un problema de antisemitismo en la comunidad musulmana de Francia?
Absolutamente no. Quieren evitarlo a toda costa, en todo momento y lugar. Por supuesto están contra la política israelí en los territorios. Por supuesto no podemos decir que no hay ningún problema. En todas las sociedades siempre se encuentran locos. Pero no es un problema político, eso no se desarrolla, y de hecho no existe. Si mira las cifras no podrá probarlo.
Claro que se puede. Durante la Operación Plomo Fundido en Gaza se lanzaron cócteles Molotov sobre sinagogas e instituciones judías en Francia y aparecieron pintadas antisemitas en las paredes. El número de incidentes antisemitas se multiplicó por tres, según las estadísticas del Congreso Judío Europeo.
Espere, interrumpe Attali, no estoy aquí para defender a Francia. Eso no es de lo que deberíamos hablar usted y yo, y me siento decepcionado. Deberíamos hablar de problemas más importantes. Hay cosas más importantes para discutir que mis puntos de vista sobre un problema inexistente. Usted es un periodista israelí y todas sus preguntas se refieren a eso.
Sólo son algunas preguntas
Pero ése es un problema que no existe. Se lo digo con franqueza. Me decepciona discutir sobre una caricatura de Francia. Y no estoy aquí para defender a Francia.
La madre de Ilan Halimi me dijo que la razón por la que mataron a su hijo era porque nadie creía que hubiera antisemitismo en los suburbios
La respeto, no quiero hacer comentarios sobre lo que dice a causa de su pena.
Jacques Attali nació en una familia judía de Argel en 1943. Y explica que vivieron en una especie de enclave francés.
«Nunca hubo un musulmán en mi clase. Sé que hay quienes no estarán de acuerdo conmigo, pero la Argelia en la que viví era un puro apartheid».
Su padre era un exitoso comerciante de perfumes y su madre hablaba el árabe, tal como se hablaba en sus familias.
«Pero entre nosotros hablábamos en francés -no nos permitían hablar en árabe- por la idea de ascender socialmente».
En 1956, justo antes de que la guerra de la independencia en Argelia alcanzara su pico más alto, su padre decidió llevar a la familia a París. Este deseo de ascenso social colocó a Jacques –y también en gran medida a su hermano Bernard (ex presidente de Air France y de Air Canada)– en el camino del éxito. Attali habla seis lenguas y obtuvo cuatro diplomas universitarios en las instituciones francesas más prestigiosas. Una vez dijo que hacen falta 21 años para conseguir esos diplomas. «Pero yo los conseguí en 7 años».
De joven, se unió al equipo del dirigente del Partido Socialista, François Mitterand, y le acompañó al Palacio del Elíseo en 1981 convirtiéndose, durante un decenio, en el asesor más poderoso del presidente francés. Cualquiera que quisiera entrevistarse con Mitterand tenía que pasar por el despacho de Attali –personalmente- y el presidente alabó su actividad y su mente creativa «De cada 10 de sus ideas, yo adopto una», dijo una vez Miterrand.
«Estuve con él durante 10 años», dice Attali, «no pasaba un solo día sin que habláramos o nos reuniéramos »
Nota de la traductora (Myriam Abraham):
Aunque Attali da pruebas de clarividencia con respecto al presunto antisemitismo en Francia, padece de ceguera -lo que contradice sus abiertas declaraciones sobre el mundo árabe musulmán- cuando se trata de Israel. Sionista inveterado, declara en esta entrevista:
«…La paranoia es buena cuando tiene sus límites. El verdadero riesgo para Israel es verse contaminado (por los valores) de sus enemigos. El auténtico peligro radica en que los enemigos de Israel necesitan destruir sus valores morales para triunfar. Cuando usted tiene enemigos que no respetan las reglas de juego, usted está obligado a abandonar sus valores morales; éste es el verdadero peligro. El hecho de que Israel sea una nación moral en una región salvaje y sin moral puede conducir a una situación en la que Israel se rebaje al nivel de sus enemigos».
Con esta declaración, Attali se equipara a Golda Meir quien decía que nunca perdonaría a los palestinos que les «obligaran a matar a sus hijos», palabras de espíritus contaminados por la «victimología» sionista.
Sobre la supervivencia de Israel, Attali afirma:
«Un punto estratégico para la supervivencia de Israel -que para mí es evidente pero nadie quiere discutirlo- es que Israel debe tener judíos por todas partes del mundo para sobrevivir, no sólo por razones demográficas, sino también por razones económicas relacionadas con la globalización. Pero Israel tiene una compresión estratégica muy mediocre de lo que es judío. Mientras usted dice que se es judío sólo según la Halacha (ley religiosa judía) la tendencia actual –matrimonios mixtos, mezcla de razas- terminará por matar al pueblo judío»
«Para sobrevivir, Israel necesita 200 millones de judíos por todo el mundo, lo que significa que es un problema de conversión…»
Teniendo en cuenta las drásticas restricciones –que a menudo rayan con el racismo- impuestas por los judíos religiosos ultraortodoxos sobre las conversiones, Israel parece, pues, condenado a «desaparecer páginas de la historia» como dijo el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad y como confirman indirectamente estas declaraciones de Jacques Attali.
¿Será entonces que Jacques Attali es un antisemita o un «judío que se odia a sí mismo»? Fuente:http://www.planetenonviolence.org/Jacques-Attali-Il-N-Y-A-Pas-D-Antisemitisme-En-France_a2037.html
viernes, 23 de octubre de 2009
Francia Teme Ahora que Irán la Vete como Suministradora Nuclear
Al-Manar
22/10/2009
Francia ha renunciado a su pasado comportamiento y falta de respeto y acción en lo que se refiere al cumplimiento de sus compromisos nucleares previos con la República Islámica de Irán y ha prometido revisar su anterior comportamiento y permanecer fiel a los nuevos compromisos,” dijo una fuente mencionada por la agencia iraní Fars.
Teherán no ha reaccionado aún a la demanda de Francia. Representantes de Irán, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y tres estados occidentales se reunieron en Viena para mantener dos días de conversaciones los días 19 y 20 de octubre sobre el suministro de combustible nuclear para un reactor de Irán, que necesita uranio altamente enriquecido (un 20%) para producir radiomedicinas. Al final del primer día de las conversaciones, el pasado martes, Irán no parecía considerar a París como un socio de confianza para sus actividades nucleares, especialmente debido al fracaso de Francia a la hora de cumplir sus compromisos en el pasado. En base a un acuerdo anterior, Francia tenía que transferir a Irán decenas de miles de UF6, un gas que se inyecta en las centrifugadoras para enriquecer el uranio, pero Irán esperó años sin que tal entrega se materializara. Fuentes informadas confirmaron a Fars que Irán cree que cualquier acuerdo con Francia a ese respecto carecería de las necesarias garantías. Y, de este modo, el martes Irán tachó eventualmente a Francia de su lista de potenciales suministradores de combustible nuclear para su reactor de Teherán. El ministro de Exteriores de Irán, Manouchehr Mottaki, dijo ese día que no había necesidad de que Francia suministrara combustible nuclear a su país. Irán está muy molesto también con la posición de extrema dureza antiiraní del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que llegó a decir en una ocasión que “el pueblo iraní no se merece tener dirigentes como éstos” y acusó a Irán, sin presentar prueba alguna, de querer fabricar armas nucleares. Todo esto provocó una respuesta de Ahmadineyad que dijo, en términos similares, que “el pueblo francés no se merece temer a unos líderes como los actuales.” Diversas fuentes señalaron que el embajador francés en la AIEA pidió a ElBaradei que ayudara a París a unirse al grupo de suministradores nucleares a Irán. Sin embargo, París teme que Teherán haya hecho ya su elección y desee excluir a Francia de su lista de forma definitiva.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Afganistán: Gran Bretaña, Alemania y Francia se oponen al envío de refuerzos militares
22 de septiembre de 2009
Gran Bretaña, Alemania y Francia comparten la opinión de que la OTAN debe centrarse en la capacitación del personal para los cuerpos de seguridad afganos en vez de enviar nuevos refuerzos para combatir a los insurgentes de Talibán, dijo una fuente diplomática de Bruselas, sede de la Alianza Atlántica.
"Londres, Berlín y París consideran necesario promover al primer plano la ‘afganización' de la operación de paz", indicó la fuente y agregó que los dirigentes de la OTAN planean aumentar la fuerza internacional en Afganistán mediante el envío de refuerzos desde Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y Polonia.
Según la prensa europea, el jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), el general estadounidense Stanley McChrystal, insiste en el envío al país de 30.000 militares más entre soldados y asesores. En caso contrario, no descarta fracaso de la misión de paz.
Gran Bretaña, Alemania y Francia tienen estacionados en Afganistán los contingentes de 9.000, 4.000 y 3.200 militares respectivamente, los más numerosos de entre los países europeos. Se encuentran en el país un total de 21.000 militares europeos. El ISAF cuenta con un efectivo orgánico de 100.000 hombres de los que 38.000 son estadounidenses. Participan en la lucha contra la guerrilla afgana los soldados de más de 40 países.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Nuestro idioma es mejor porque se entiende

Jorge Majfud
(Especial para ARGENPRESS CULTURAL)
En Francia continúa y se profundiza la discusión y el rechazo al uso de la nicáb en las mujeres musulmanas. Quienes proponen legislar para prohibir el uso de este atuendo exótico y de poco valor estético para nosotros, van desde los tradicionales políticos de la extrema derecha europea hasta la nueva izquierda, como es el caso del alcalde comunista de Lyon.
Los argumentos no son tan diversos. Casi siempre insisten sobre los derechos de las mujeres y, sobre todo, la “defensa de nuestros valores” occidentales. El mismo presidente francés, Nicolás Sarkozy, dijo que “la burka no es bienvenida al territorio de la República Francesa”. Consecuente, el estado francés le negó la ciudadanía a una mujer marrueca por usar velo. Faiza Silmi es una inmigrante casada con un ciudadano francés y madre de dos niños franceses.
Para el ombligo del mundo, las mujeres medio vestidas de Occidente son más libres que las mujeres demasiado vestidas de Medio Oriente y más libres que las mujeres demasiado desnudas de África. No se aplica el axioma matemático de transitividad. Si la mujer es blanca y toma sol desnuda en el Sena es una mujer liberada. Si es negra y hace lo mismo en un arrollo sin nombre, es una mujer oprimida. Es el anacrónico axioma de que “nuestra lengua es mejor porque se entiende”. Lo que en materia de vestidos equivale a decir que las robóticas modelos que desfilan en las pasarelas son el summum de la liberación y el buen gusto.
Probablemente los países africanos, como suele ocurrir, sigan el ejemplo de la Europa vanguardista y comiencen a legislar más estrictamente sobre las costumbres ajenas en sus países. Así, las francesas y las americanas que ejerzan su derecho humano de residir en cualquier parte del mundo deberán despojarse de sus sutiens y de cualquier atuendo que impida ver sus senos, tal como es la costumbre y son los valores de muchas tribus africanas con las que he convivido.
Todas las sociedades tienen leyes que regulan el pudor según sus propias costumbres. El problema radica en el grado de imposición. Más si en nombre de la libertad de una sociedad abierta se impone la uniformidad negando una verdadera diferencia, quitando a unos el derecho que gozan otros.
Si vamos a prohibir el velo en una mujer, que además es parte de su propia cultura, ¿por qué no prohibir los kimonos japoneses, los sombreros tejanos, los labios pintados, los piercing, los tatuajes con cruces y calaveras de todo tipo? ¿Por qué no prohibir los atuendos que usan las monjas católicas y que bien pueden ser considerados un símbolo de la opresión femenina? Ninguna monja puede salir de su estado de obediencia para convertirse en sacerdote, obispo o Papa, lo cual para la ley de un estado secular es una abierta discriminación sexual. La iglesia Católica, como cualquier otra secta o religión, tiene derecho a organizar su institución como mejor le parezca, pero como nuestras sociedades no son teocracias, ninguna religión puede imponer sus reglas al resto de la sociedad ni tener privilegios sobre alguna otra. Razón por la cual no podemos prohibir a ninguna monja el uso de sus hábitos, aunque nos recuerden al chador persa.
Al señor Sarkozy no se le ocurre pensar que imponer a una mujer quitarse el velo en público puede equivaler a la misma violencia moral que sufriría su propia esposa siendo obligada a quitarse los sutiens para recibir al presidente de Mozambique.
En algunas regiones de algunos países islámicos —no en la mayoría, donde las mujeres extranjeras se pasean con sus pantalones cortos más seguras que por un barrio de Filadelfia o de San Pablo— la nicáb es obligatoria como para nosotros usar pantalones. Como individuo puedo decir que me parece una de las peores vestimentas y como humanista puedo rechazarla cuando se trata de una imposición contra la voluntad explícita de quien lo usa. Pero no puedo legislar contra un derecho ajeno en nombre de mis propias costumbres. ¿En qué suprime mis derechos y mi libertad que mi vecina se haya casado con otra mujer o que salga a la calle ataviada de pies a cabezas o que se tiña el pelo de verde? Si en nombre de la moral, de los valores de la libertad y del derecho voy a promover leyes que obliguen a mi vecina a vestirse como mi esposa o le voy a negar derechos civiles que gozo yo, el enfermo soy yo, no ella.
Esta intolerancia es común en nuestras sociedades que han promovido los Derechos Humanos pero también han inventado los más crueles instrumentos de tortura contra brujas, científicos o disidentes; que han producido campos de exterminio y que no han tenido limites en su obsesión proselitista y colonialista, siempre en nombre de la buena moral y de la salvación de la civilización.
Pero las paradojas son una constante natural en la historia. La antigua tradición islámica de relativa tolerancia hacia el trabajo intelectual, la diversidad cultural y religiosa, con el paso de los siglos se convirtió, en muchos países, en una cultura cerrada, machista y relativamente intolerante. Los Estados Unidos, que nacen como una revolución laica, iluminista y progresista, con el paso del tiempo se convirtieron en un imperio conservador y enfermo de una ideología mesiánica. Francia, la cuna del iluminismo, de las revoluciones políticas y sociales, en los últimos tiempos comienza a mostrar todos los rasgos de sociedades cerradas e intolerantes.
El miedo al otro hace que nos parezcamos al otro que nos teme. Las sociedades españolas o castellanas lucharon durante siglos contra los otros españoles, moros y judíos. En el último milenio y antes de las olas migratorias del siglo XX, no había en Europa una sociedad mas islamizada ni con un sentimiento más antiislámico que en España.
En casi todos los casos, estos cambios han resultado de la interacción de un supuesto enemigo político, ideológico o religioso. Un enemigo muchas veces conveniente. En nuestro tiempo es la inmigración de los pueblos negros, una especie de modesta devolución cultural a los abrasivos imperios blancos del pasado.
Pero resulta que ahora una parte importante de esta sociedad, como en Estados Unidos y en otros países llamados desarrollados, nos dicen y nos practican que “nuestros valores” radican en suprimir los principios de igualdad, libertad, diversidad y tolerancia para mantener una apariencia occidental en la forma de vestir de las mujeres. Con esto, solo nos estamos demostrando que cada vez nos parecemos más a las sociedades cerradas que criticamos en algunos países islámicos. Justo cuando se ponen a prueba nuestros valores sobre la real tolerancia a la diversidad, se concluye que esos valores son una amenaza para nuestros valores.
El dilema, si hay uno, no es Oriente contra Occidente sino el humanismo progresista contra el sectarismo conservador, la sociedad abierta contra la sociedad cerrada.
Los valores de Occidente como los de Oriente son admirables y despreciables. Es parte de una mentalidad medieval trazar una línea divisoria —“o están con nosotros o están contra nosotros”— y olvidar que cada civilización, cada cultura es el resultado de cientos y miles de años de mutua colaboración. Consideremos cualquier disciplina, como las matemáticas, la filosofía, la medicina o la religión, para comprender que cada uno de nosotros somos el resultado de esa infinita diversidad que no inventaron los posmodernos.
Nada bueno puede nacer de la esquizofrenia de una sociedad cerrada. La principal amenaza a “nuestros valores” somos nosotros mismos. Si criticamos algunas costumbres, algunas sociedades porque son cerradas, no tiene ningún sentido defender la apertura con una cerradura, defender nuestros valores con sus valores, pretender conservar “nuestra forma de ser” copiando lo peor de ellos.
Ahora, si vamos a prohibir malas costumbres, ¿por qué mejor no comenzamos prohibiendo las guerras y las invasiones que solo en el último siglo han sido una especialidad de “nuestros gobiernos” en defensa de “nuestros valores” y que han dejado países destruidos, pueblos y culturas destrozadas y millones y millones y millones de oprimidos y masacrados?
Jorge Majfud es uruguayo residente en Estados Unidos.
Cuando el stay-behind quiso derrocar a De Gaulle
El golpe de los generales del 21 de abril de 1961
por Thierry Meyssan*
La opinión pública espera de De Gaulle, en primer lugar, el restablecimiento de la paz en Argelia. De forma implícita, «el» general se había comprometido a darle un tratamiento diferente al de las demás colonias, a mantener su condición de departamento francés. Pero la realidad se impone. A pesar de la importancia de los medios desplegados, las operaciones militares en Argelia están condenadas al fracaso, sobre todo porque los reservistas, los reclutas movilizados y sus familias no están dispuestos a luchar por la Argelia francesa.
Este artículo es la continuación de « Cuando el stay-behind llevó a De Gaulle al poder »
En privado, el general-presidente no esconde lo que piensa. Y le dice a Alain Peyrefitte: «Está muy bien que haya franceses amarillos, franceses negros, franceses morenos. Ellos demuestran que Francia está abierta a todas las razas y que tiene una vocación universal. Pero, a condición de que sigan siendo una pequeña minoría. Si no Francia ya no sería Francia. Somos ante todo un pueblo europeo de raza blanca, de cultura griega y latina, y de religión cristiana […] ¿Cree usted que Francia puede absorber 10 millones de musulmanes, que mañana serán quizás 20 millones y 40 millones pasado mañana? Si practicáramos la integración, si todos los árabes y los bereberes de Argelia fuesen considerados como franceses, ¿cómo les impediríamos que vinieran a instalarse en la metrópoli cuando el nivel de vida es aquí mucho más alto? ¡Mi pueblo ya no se llamaría Colombey-les-Deux-Eglises [En español, Colombey-las-Dos-Iglesias. Nota del Traductor.] sino Colombey-las-Dos-Mezquitas!» [1]
En público, por supuesto, se expresa con más cuidado. El 16 de septiembre de 1959, en una conferencia de prensa, Charles de Gaulle deja entrever su preferencia por «el gobierno de los argelinos por los argelinos, con el apoyo de la ayuda de Francia y en estrecha unión con ella».
El Día de las barricadas
En enero, la prensa alemana [2] reporta una entrevista con el general Jacques Massu, en la que éste deplora que el ejército haya optado por De Gaulle. Massu se queja del viraje político del gobierno y afirma que el ejército proseguirá su acción. Aunque Massu desmiente inmediatamente las declaraciones que le han sido atribuidas, De Gaulle le ordena venir a París a dar explicaciones.
En Argel, los “ultras”, tanto civiles como militares, que creían poder contar con el apoyo de Massu, se lanzan a las calles el 24 de enero de 1960, en lo que habrá de conocerse como “el día de las barricadas”. El coronel Jean Gardes, del 5º Buró Militar, lanza la orden de insurrección. A la cabeza de los amotinados se encuentran el diputado Pierre Lagaillarde y el abogado Jean-Baptiste Biaggi, Joseph Ortiz (propietario de un bar) y el sindicalista estudiante Jean-Jacques Susini. En la madrugada del día 26 ya hay 25 muertos. Varios oficiales rebeldes emiten un comunicado a través de las ondas de Radio-Alger: “Ha llegado la hora de la esperanza (…) No podemos seguir esperando para resucitar el espíritu del 13 de mayo (…) Nuestro ejército está a la cabeza del combate por Occidente. Nos esforzamos por no imponerle el problema de una disyuntiva que pueda dividirlo y debilitarlo”. Para restablecer el orden, el general Maurice Challe, comandante en jefe de las fuerzas armadas en Argelia, proclama el estado de sitio, pero prohíbe disparar contra los amotinados.
En París, se emiten 80 órdenes de arresto contra los instigadores de la insurrección. El diputado Jean-Marie Le Pen, quien ha llamado a extender las barricadas hasta París, y el teórico Georges Sauge son puestos en prisión preventiva. En la noche del día 29, el general-presidente aparece ante las cámaras de la televisión de completo uniforme y pronuncia una alocución. “He tomado, en nombre de Francia, la siguiente decisión: los argelinos serán libres de escoger su destino. Cuando, de una u otra manera –por haber alcanzado un acuerdo de cese del fuego o por haber aplastado totalmente a los rebeldes– hayamos puesto fin a los combates; cuando, después de un periodo prolongado de apaciguamiento, las poblaciones hayan podido tomar conciencia de lo que está en juego y, por otro lado, [hayan podido] alcanzar, gracias a nosotros, los progresos necesarios en los sectores político, económico, social, escolar, etc…, en ese momento serán los argelinos quienes dirán lo que quieren ser (…) Franceses de Argelia, ¿cómo pueden ustedes prestar oídos a los mentirosos y los conspiradores que les dicen que al conceder a los argelinos la libertad de decidir, Francia y De Gaulle quieren abandonarlos a ustedes, retirarse de Argelia y dejarlos a ustedes a merced de la rebelión? (…) A todos nuestros soldados les digo: La misión de ustedes no implica ni ambigüedades ni interpretaciones. Ustedes tienen que liquidar la fuerza rebelde que quiere expulsar a Francia de Argelia y hacer reinar sobre ese país su dictadura de miseria y de esterilidad (…) Finalmente, me dirijo a Francia. Mi querido y viejo país, henos aquí, juntos nuevamente, ante una dura prueba. En virtud del mandato que el pueblo me ha confiado y de la legitimidad nacional que yo mismo represento desde hace 20 años (sic), les pido a todos y a todas que me apoyen pase lo que pase”.
Esta intervención logra restablecer la calma, luego de 5 días de motines. Pero la insurrección ha puesto de relieve la importancia de las contradicciones internas del gaullismo. “El” general, después de haberse apoderado del poder en nombre de la Argelia francesa, no tiene cómo cumplir sus promesas. Al movilizar 500 000 hombres –o sea, 2 soldados por cada colono– De Gaulle se ha metido en un callejón sin salida. Por un lado, no logra aplastar al FLN. Por el otro, De Gaulle sabe que no podrá mantener eternamente ese enorme esfuerzo militar. Al desarrollar una guerra de enormes proporciones ha exacerbado los ánimos y perdido toda posibilidad de lograr una solución política al estilo de los dominion. Cuando se agoten las fuerzas del país, no quedará otro remedio que resignarse a la independencia [de Argelia]. De Gaulle no tiene entonces de qué asombrarse al ver su autoridad puesta en duda precisamente por “quienes lo hicieron rey”. Su posición no le permite sancionar a los oficiales que apoyaron la insurrección, así como el general Challe no podía ordenar dispararles. Lo más que puede hacer es sancionar a los civiles y confiar en una improbable victoria militar sobre el FLN. Para mantener la presión, De Gaulle pide y obtiene de la Asamblea los plenos poderes durante un año. Pierre Lagaillarde y el abogado Jean-Baptista Biaggi son encarcelados. Alain de Serigny es arrestado. El FNF de Joseph Ortiz y el MP13 del general Lionel Chassin son disueltos. Se reestructura el gobierno: Jacques Soustelle, demasiado rígido, queda excluido y tiene que dejar el ministerio de Información en manos de Louis Terrenoire, que sale de la RTF [Radio y Televisión de Francia. Nota del Traductor.]. El legionario Pierre Mesmer es nombrado ministro de Defensa, y disuelve los 5º Buroes. Esas estructuras, existentes en el seno de cada uno de los ejércitos franceses, habían elaborado los principios teóricos de la “guerra revolucionaria”, incluyendo la justificación de la tortura. En efecto, durante la guerra de Indochina, varios oficiales, como Roger Trinquier y Lionel-Max Chassin, entraron en contacto con la doctrina militar de Mao y –partiendo de ella– elaboraron una serie de principios para la dirección de las guerras coloniales. Su idea de base es que, para poder utilizar a la población en funciones de soldados, hay que someter el cuerpo antes de modelar las mentes. Bajo la autoridad de Geoffroy Chodron de Courcel, por aquel entonces Secretario General Permanente de la Defensa Nacional (SGPDN), es Jean Ousset, jefe espiritual de la Ciudad Católica y representante del Opus Dei en Francia, quien se encarga de la coordinación de los 5º Buroes. Al principio, los oficiales se formaban en el Centro de Instrucción y Preparación en Contraguerrilla (Arzew). Posteriormente, Jacques Chaban-Delmas agregó a ese dispositivo el Centro de Entrenamiento en Guerra Subversiva Jeanne-d’Arc (en Philippeville, Argelia), cuya dirección puso en manos del coronel Marcel Bigeard. En las paredes de la gran sala de reuniones de aquel centro se podía ver la siguiente frase: “Este Ejército tiene que ser fanático, despreciar el lujo, movido por el espíritu de los cruzados”. Por su parte, un miembro del stay-behind católico, Georges Sauge, ofrece conferencias y seminarios de formación permanente. En otras palabras, Messmer disuelve estructuras que habían desempeñado un papel esencial en la toma del poder por parte de De Gaulle, pero algunas de cuyas unidades se han puesto ahora en contra de él. La “guerra revolucionaria” quedará en lo adelante bajo el estricto control del general gaullista André Beaufre.
En mayo de 1960, la oposición de la MNEF al envío de reservistas y reclutas franceses [a Argelia] provoca una cisma en el seno de ese sindicato y la creación de la Federación de Estudiantes Nacionalistas (FEN) alrededor de Dominique Venner (ex miembro de Jeune Nation y del MP13), Francois d’Orcival y Alain de Benoist. La nueva federación publica el “Manifiesto del estudiantado de los 60”, de inspiración abiertamente fascista. En junio, se forma en París un Frente Nacional por la Argelia Francesa (FNAF) en el que aparecen todos los que no entienden el cambio de actitud de actitud de De Gaulle y simpatizan con los amotinados de Argel. Alrededor del propio Jacques Soustelle aparecen hombres como Claude Dumont, Georges Sauge e Yvon Chautard, los abogados Jean-Louis Tixier Vignancourt y Jacques Isorni, así como Victor Barthelemy, Francois Brigneau y Jean-Marie Le Pen.
En el bando opuesto, los adversarios de la guerra publican un “Manifiesto de los 121” en el que llaman a los reclutas del servicio militar a no obedecer las órdenes de la oficialidad. Indignado, el general Raoul Salan emite una declaración en la que denuncia, al mismo tiempo, a los simpatizantes [En francés, “porteurs de valise”. NdT.] del FLN y la nueva política gubernamental. Pierre Messmer lo trae de regreso de Argelia y lo acuartela en París. Pero Salan pasa a la clandestinidad y huye a España, donde lo esperan el Caudillo Francisco Franco y el Opus Dei. Pierre Lagaillarde y Jean-Jacques Susini, que estaban en libertad provisional desde el día de las barricadas, se unen a él en Madrid. Los tres crearán la OAS (Organización del Ejército Secreto, siglas en francés.).
En diciembre, mientras que los “ultras” preparan una nueva insurrección en Argel, son los musulmanes quienes se rebelan. De Gaulle ordena restablecer el orden en Argel y disuelve el FNAF en la metrópoli.
Los que se pronuncian contra la guerra crean entonces el Agrupamiento de la Izquierda Democrática (Rassemblement de la gauche democratique), conformado por el SFIO y el Partido Radical y los sindicatos FO, CFTC y FEN, etc., entre otras organizaciones, que paradójicamente está de acuerdo con De Gaulle. El general-presidente aprovecha la oportunidad que se le ofrece y convoca a un referéndum en apoyo a su viraje político. El 8 de enero de 1961, el Sí obtiene un 75% en la metrópoli y sólo un 41% en Argelia. Es indudable que la opinión pública de la metrópoli está en contra de los “ultras”, que sólo pueden contar con sus propias fuerzas. No les queda otra salida que derrocar a De Gaulle o emprender una secesión al estilo rhodesiano.
Washington abandona a De Gaulle
En Washington, el 9 de noviembre de 1960, el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) concluye que “la incapacidad del gobierno francés y de los rebeldes argelinos para llegar a un acuerdo, o por lo menos a un modus vivendi, que ponga fin al conflicto, sigue siendo un importante obstáculo para la realización de los objetivos americanos en África del Norte” [3]. La CIA considera que haber seleccionado a De Gaulle [para ponerlo en el poder] cuando el golpe del 13 de mayo de 1958 fue un error. Y estima que es preferible apartarlo y poner en su lugar a otro oficial, más dócil y sobre todo más eficaz. Pero su ex compañero de armas, el general Dwight D. Eisenhower rechaza los posibles escenarios de injerencia que se le proponen.
La CIA, que ha adquirido cierta autonomía, utiliza entonces al Opus Dei como contratista para los contactos preparatorios con vistas a un nuevo golpe de Estado en Francia. El Opus Dei se pone en contacto con el general retirado Edmond Jouhaud, ex jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea francesa. Posteriormente, el propio director de Operaciones Especiales de la CIA, Richard M. Bissell Jr., jefe supremo del stay-behind, se reúne con Jacques Soustelle en Washington [4].
El 17 de enero de 1961, al término de su segundo y último mandato, el presidente Eisenhower pronuncia un discurso de adiós a través de la radio. Después del tradicional balance de su acción como presidente, Eisenhower sorprende a sus conciudadanos con un mensaje de alerta sobre el riesgo que la guerra fría implica para la democracia. “La conjunción de un inmenso establishment militar y de una amplia industria armamentista es nueva en la historia americana”, señala Eisenhower. “Su influencia total –económica, política e incluso espiritual– se percibe en cada ciudad, en cada Estado, en cada administración federal. Nosotros reconocemos la imperativa necesidad de ese desarrollo. Pero no podemos dejar de comprender sus graves implicaciones. Nuestro trabajo, nuestros recursos, nuestras vidas están ligadas a él. O sea, la estructura misma de nuestra sociedad. En los consejos de gobierno, tenemos que tener cuidado con la adquisición de una influencia ilegítima, que el complejo militaro-industrial pudiera o no tratar de obtener. El peligro de desarrollo desastroso de un poder usurpado existe y va a persistir. No debemos permitir nunca que el peso de esa conjunción ponga en peligro nuestras libertades o los procesos democráticos. No debemos dar nada por sentado. Únicamente una vigilancia y una conciencia ciudadanas pueden garantizar el equilibrio entre la influencia de la gigantesca maquinaria industrial y militar de defensa y nuestros métodos y nuestros objetivos pacíficos, de forma tal que la seguridad y la libertad puedan incrementarse a la par”.
Dwight D. Eisenhower deja la Oficina Oval en manos de John Fitzgerald Kennedy. El joven presidente no tiene la experiencia necesaria para lidiar con la CIA. Desde el momento mismo de su llegada a la Casa Blanca se ve obligado a enfrentar el fracaso de Bahía de Cochinos. Mientras tanto la agencia emprende ya una nueva operación a sus espaldas.
El general Maurice Challe, que acababa de ser ascendido al cargo de jefe de estado mayor de las fuerzas de la OTAN para la zona Centro Europa, obtiene un retiro anticipado a viaja a Argel. Varias reuniones del stay-behind tienen lugar en París, en la oficina del coronel Lacheroy en la Escuela Militar, mientras que el coronel Godard moviliza a un grupo de hombres del 11º Regimiento Paracaidista de Choque.
El golpe del 21 de abril de 1961
El 21 de abril de 1961, los generales Maurice Challe, André Zeller y Edmond Jouhaud tratan de dar un golpe militar. El general Raoul Salan no tarda en unirse a ellos, traído directamente desde España por el cuñado del Caudillo Francisco Franco. Los golpistas promulgan una orden militar en la que instauran el estado de sitio y estipulan: “Los individuos que hayan participado directamente en el intento de abandono de Argelia y del Sahara serán arrestados y enviados ante un tribunal militar que será creado al más corto plazo para juzgar los crímenes contra la seguridad del Estado”.
Radio-Alger se convierte en Radio-France y adopta como tema musical de identificación el canto de las SS Wir Marchieren gegen England. A través de sus micrófonos, el general Challe declara: “Oficiales, suboficiales, gendarmes, marinos, soldados y aviadores, estoy en Argel con los generales Zeller y Jouhaud y en contacto con el general Salan para cumplir con nuestro juramento: conservar Argelia. Un gobierno de abandono se prepara para dejar el departamento de Argelia en manos de la rebelión. ¿Quieren ustedes que Mers-el-Kebir y Argel se conviertan mañana en bases soviéticas? Yo conozco el coraje, el orgullo, la disciplina de ustedes. El ejército no fallará en su misión y las órdenes que yo les impartiré no tendrán otro objetivo”.
En París, el gobierno se pregunta si Estados Unidos lo ha abandonado. Y decreta entonces el estado de urgencia. El primer ministro Michel Debré se dirige a la ciudadanía a través de la RTF: “Informaciones coincidentes permiten pensar que a muy corto plazo una acción sorpresiva pudiera tener lugar en la metrópoli, específicamente en la región parisina. Varios aviones están listos para lanzar o desembarcar grupos de paracaidistas en diferentes aeródromos con vistas a preparar una toma del poder (…) Los vuelos y aterrizajes en todos los aeropuertos de la región parisina están prohibidos a partir de la medianoche. En cuanto suenen las sirenas, diríjanse a ellos [a los aeropuertos], a pie o en automóvil, para convencer a los soldados engañados de su tremendo error. Es preciso que el sentido común venga del alma popular y que cada cual se sienta parte de la nación”.
Ante el peligro, el Partido Comunista expresa su apoyo al gobierno gaullista para luchar contra los fascistas y llama a la huelga general. Doce millones de franceses abandonan sus puestos de trabajo y grupo de voluntarios comienzan a organizarse.
El general-presidente evalúa rápidamente la situación ya que el dispositivo utilizado en su contra es precisamente el mismo que lo llevó al poder hace dos años. Y no tarda en darse cuenta de que, en Argelia, los generales comandantes de Orán y Constantina le siguen siendo fieles y de que el ejército no se ha movido en la metrópoli. Envía entonces a uno de sus parientes lejanos, el coronel Georges de Boissieu, a negociar con la junta. Protege los edificios oficiales con los blindados de la gendarmería pero, como medido prudencial, ordena el acuartelamiento de los blindados de las fuerzas terrestres. Y se presenta nuevamente en la televisión de completo uniforme: “Ordeno que se utilicen todos los medios –he dicho todos los medios– para cerrar el paso a estos hombres en todas partes, con la intención de reducirlos (…). Ante la desgracia que pende sobre la patria y la amenaza que pende sobre la República (…) he decidido suspender el articulo 16 [5] de nuestra constitución. A partir de hoy, yo tomaré, directamente de ser necesario, las medidas que estime convenientes en estas circunstancias”. Finalmente, De Gaulle firma una instrucción destinada a todas las instancias de las fuerzas armadas: “En caso de que algún elemento amotinado trate de violentar algún nivel del mando o alguna fuerza bajo sus órdenes, deberá ser rechazado por todos los medios, incluyendo el fuego. Cada vez que se presente la necesidad de someter a un elemento amotinado, será necesario hacerlo, utilizando las armas de ser necesario. Si estas disposiciones no bastaran para provocar el derrumbe de la insurrección, posteriores instrucciones indicarán las operaciones que habrá que emprender para reducirla”.
Bruscamente liberados, los reclutas del servicio militar y algunos oficiales leales vuelven sus armas contra los golpistas. El golpe ha fracasado. Los jefes golpistas se unen a la Organización del Ejército Secreto (OAS, siglas en francés) en la clandestinidad. Las principales unidades implicadas en el golpe son disueltas. Así sucede con el 1er REP de la Legión Extranjera que se componía, en cerca de un 45%, de ex fascistas húngaros y, en un 45%, de ex miembros de las SS. También es disuelto el Frente Nacional de los Combatientes de Jean-Marie Le Pen. Se prohíbe el semanario L’Esprit public de Hubert Bassot y Jean Mabire. Son destituidos los 6 principales generales y los 4 principales coroneles implicados en el golpe. Por su parte, De Gaulle tiene que poner fin lo más rápidamente posible a la presencia militar [de Francia] en Argelia y apresurar la independencia que su llegada al poder supuestamente debía prevenir.
El presidente Kennedy envía un mensaje de simpatía a su homólogo francés. La embajada estadounidense desmiente toda implicación de la CIA en el fracasado golpe. Pero el ministerio francés de Relaciones Exteriores, conciente de la realidad, alimenta la prensa con revelaciones sobre el apoyo de la agencia a los golpistas.
Al término de la tormenta, Charles de Gaulle incita a Edmond Michelet a dejar el ministerio de Justicia e implicarse en el Opus Dei, ya que estrechar los lazos es la mejor manera de prevenir nuevos problemas. Michelet logra obtener la presidencia del Centro Europeo de Documentación Internacional (CEDI), el tanque pensante del Opus Dei en Madrid.
La Organización del Ejército secreto
El programa de la OAS estipula: “En el estado en que se encuentra Francia, se necesita una verdadera operación quirúrgica que extirpe definitivamente las causas de su decadencia. Sólo los nacionalistas franceses pueden llevar a cabo esa operación. Ya no hay más que dos soluciones: el nacionalismo o el comunismo. Es por eso que los nacionalistas franceses han instaurado este programa inicial a partir del cual será posible la aplicación de un programa de reconstrucción nacional”. El programa “inicial” incluye la disolución de los partidos políticos, la supresión de las asambleas parlamentarias, la expulsión de los norafricanos que han emigrado a la metrópoli, la implantación del control francés sobre los medios de prensa, etc.
El emblema de la OAS es la cruz céltica. Su organigrama reproduce el del FLN. La organización de masas (OM), o sea la movilización forzosa de los franceses residentes en Argelia o allí nacidos, estará en manos del coronel Jean Gardes, miembro de la Ciudad Católica y ex responsable del 5º Buró. Jean-Jacques Susini se encarga de la acción política y la propaganda (APP) y, para terminar, Jean-Claude Perez se ocupa de las cuestiones organizativas, la inteligencia y las operaciones (ORO, siglas en francés). De esta tercera rama dependen los comandos del teniente Roger Degueldre, alias “Delta”, que desatan una ola de atentados. Esa misma rama garantiza además el financiamiento de la organización mediante la realización de asaltos a mano armada. Todo este conjunto se encuentra bajo la dirección del general Raoul Salan, alias “Soleil” [“Sol”, en francés. NdT.] (por analogía con el emblema de la organización).
La OAS se extiende por la metrópoli con una rama militar, creada por el capitán Pierre Sergent, y una rama dedicada a la propaganda alrededor de la casa de ediciones La Table Ronde, de Roland Laudenbach. Alrededor de estos personajes se mueven el inevitable doctor Martin, el stay-behind Jean Dides y, por supuesto, los hermanos Sidos.
Finalmente, la OAS reconoce una dirección exterior, ubicada en Madrid bajo la autoridad del coronel Antoine Argoud, de Charles Lacheroy (ex miembro del 5º Buró y de Ciudad Católica), a quienes se unen los líderes del “día de las barricadas”, el diputado Pierre Lagaillarde (Ciudad Católica) y Joseph Ortiz.
Varios servicios estadounidenses, que siguen actuando a espaldas del presidente Kennedy, aportan su ayuda a la OAS utilizando como pantalla un misterioso American Comité for France y activando contactos privilegiados con el general Challe. En todo caso, la agencia no se arriesga en lo más mínimo ya que se mantiene en contacto con las tres partes, apoyando también a los nacionalistas argelinos y al gobierno francés. Incluso eleva ese triple juego al rango de estrategia para debilitar a todas las partes y conservar para sí misma el total control de los hechos.
En la metrópoli, la OAS cambia rápidamente de objetivos, abandonando parcialmente sus atentados contra el poder para concentrarse en la acción contra los comunistas. El 8 de febrero de 1962, varias organizaciones de izquierda convocan a una manifestación en París contra los terroristas de la OAS. La policía ataca a los manifestantes comunistas en la estación del metro de Charonne. La agresión deja 8 muertos. Nadie entiende la actitud de los gaullistas: tratan a la OAS como una simple oposición política interna y movilizan medios militares únicamente contra el FLN. Una inmensa multitud –500 000 personas según un bando, un millón según el otro– participa en los funerales de las víctimas.
El 18 de marzo, Francia firma un cese del fuego con el FLN en Evian. El ejército francés recibe órdenes de cooperar con el FLN para garantizar que el paso a la independencia se desarrolle en forma pacífica. La OAS reacciona tratando de tomar el control de los barrios europeos de Bad-el-Oued. Pero esta última insurrección es barrida por el ejército, leal al gobierno francés, que ahora considera al FLN como un aliado mientras que la OAS es el único enemigo. Los principales dirigentes de la OAS son arrestados o se dan a la fuga. Su causa ha sido derrotada. El 8 de abril los franceses aprueban los acuerdos de Evian a través de un referéndum, con un 90% de los votos válidos. La independencia de Argelia es proclamada el 3 de julio.
Al obligar a Jacques Soustelle y Georges Bidault a optar por el exilio, Charles de Gaulle se deshace de sus principales rivales políticos. En Roma, éstos últimos tratan de constituir un Consejo Nacional de la Resistencia (CNR), denominación cuyo objetivo es recordar que, en 1944, De Gaulle no salvó a Francia él solo y que ellos habían desempeñado un papel tan importante como el suyo. Fracasan los últimos atentados contra el general-presidente. Los últimos activistas que aún quedan en libertad se esconden por toda Europa. Francia presenta pedidos oficiales de gextradición. Pero, en secreto, Charles de Gaulle envía un comisario principal de Renseignements Generaux [La policía política francesa. NdT.], Michel Baroin, a proponerles individualmente el regreso al ejército o a los servicios franceses. Ya concretada la independencia de Argelia, los fugitivos sólo tienen dos motivaciones: la preservación de lo que queda del Imperio y la lucha contra el comunismo. Por lo menos 250 de esos elementos se acogen a la “Operación Reconciliación”.
Los plenos poderes presidenciales
El “fin del régimen de los partidos” y el “restablecimiento de la autoridad del Estado” son consignas esenciales de la propaganda gaullista. Su objetivo es lograr que la ciudadanía acepte el fin del régimen republicano haciéndole creer que lo está garantizando. Al aceptar la presidencia del Consejo (el 1º de junio de 1958), Charles de Gaulle había exigido que se le otorgaran plenos poderes hasta la promulgación de una nueva Constitución. Al promulgarse la nueva Constitución (el 4 de octubre de 1958), los plenos poderes se prorrogaron automáticamente durante 4 meses más para garantizar la continuidad del Estado.
Para poder hacer frente al golpe de los generales (el 21 de abril de 1961), el general-presidente se arroga plenos poderes, en virtud del “artículo 16”, por un periodo de 6 meses (decreto del 23 de abril de 1961), poderes que posteriormente se prorrogan por 6 meses más (decreto del 29 de septiembre de 1961). Poco antes del fin de ese segundo periodo, De Gaulle logra la aprobación de su nueva política sobre Argelia y obtiene mediante un referéndum una nueva prolongación de los plenos poderes (el 8 de abril de 1962).
Después del reconocimiento de la independencia de Argelia (el 3 de julio de 1962), el propio De Gaulle pone fin a su dictadura y restablece el normal funcionamiento de las instituciones, a lo cual se había comprometido anteriormente. Pero lo hace para modificar inmediatamente la Constitución, reforzando la función presidencial. Mediante el referéndum del 28 de octubre de 1962, De Gaulle perfecciona su obra constitucional. Modifica el modo de elección del presidente de la seudorepública al instaurar el sufragio universal directo. A partir de ese momento, el desequilibrio institucional llega al máximo: el presidente de la República es el jefe supremo del ejecutivo, dispone de la mayor legitimidad. Ese mismo presidente nombra el gobierno, que confisca el poder legislativo ya que puede propiciar leyes, imponer su propia agenda a las Asambleas e impedir el debate parlamentario (Artículo 49-3). En caso de rebelión de la Asamblea, el presidente puede ordenar su disolución. Los diputados, que ya no pueden hacer otra cosa que marchar al paso de la voz de mando, comienzan a calificarse a sí mismos de alabarderos del régimen. El presidente acapara también el poder judicial ya que preside el Consejo Superior de la Magistratura.
En cuatro años, Charles de Gaulle ha gozado de plenos poderes a lo largo de 22 meses. Y finalmente ha logrado que una opinión pública anestesiada apruebe un régimen antirrepublicano enteramente organizado alrededor de un poder personal y en el que todos los contrapoderes han sido neutralizados.
La consecuencia de este sistema es que la vida política se gira esencialmente alrededor de la fidelidad o de la hostilidad a la persona del presidente, lo cual permite que De Gaulle incorpore a su gabinete una serie de personalidades provenientes de las filas de los colaboradores de la ocupación nazi que él mismo había combatido, pero que se unieron tardíamente a la Resistencia. Maurice Couve de Murville, quien fue durante dos años el principal responsable de la Colaboración Económica del Estado Francés con el Reich nazi, se convierte así en ministro de Relaciones Exteriores bajo la presidencia de De Gaulle.
De esa misma manera, el Opus Dei se instala en el ministerio de Finanzas del general-presidente. Antoine Pinay, ex miembro del Consejo Nacional del Estado Francés del mariscal Petain, es miembro del Opus Dei. Wilfrid Baumgartner, ex miembro del Consejo del Banco de Francia en la época de Petain, también coopera con el Opus Dei. Demasiado marcado por la condecoración que le había concedido Petain, el banquero que se ocupa de los fondos del Opus Dei en Francia, Edmond Giscard d’Estaing renuncia a ser el sucesor de los dos personajes anteriormente mencionados a la cabeza del ministerio de Finanzas y deja ese puesto a su hijo Valery [Futuro presidente de Francia. NdT.].
(In)Dependencia nacional
Charles de Gaulle se esforzó enormemente por cultivar su imagen de salvador de la independencia nacional, sobre todo porque su regreso al poder se lo debía a la ayuda de los Estados Unidos.
Al alcanzar el poder en 1958, De Gaulle instaura un gabinete negro bajo control estadounidense. A su llegada al palacio del Elíseo lleva como asistente a Jacques Foccart, cofundador de las redes stay-behind en Francia, y su primer ministro, Michel Debré, tiene como asistente a Constantin Melnik, un protegido del cardenal Tisserand entrenado en Estados Unidos por la Rand Corporation [6].
Charles De Gaulle nunca se opone a los acuerdos del Plan Marshall, que estipulan que los estadounidenses deben tener acceso a las materias primas del Imperio francés. Es precisamente con sociedades de capitales mixtos franco-estadounidenses que De Gaulle explotará el “espacio reservado”, expulsando a las empresas de los demás Estados occidentales. Y hace del petróleo y del átomo el eje de su política exterior.
Pone en manos de Jean-Marcel Jeanneney, ministro de Industria, la misión de agrupar y fusionar las empresas y agencias públicas del sector petrolero. Para realizar esa ardua tarea, Jeanneney pone a la cabeza de su gabinete a un hábil técnico de la economía, Raymond Barre. Gracias a los esfuerzos de ambos, ese sector se reestructura en 1962 alrededor de una poderosa empresa, Elf. Para dirigir esa empresa, Pierre Guillaumat, fundador histórico de la Dirección General de Servicios Especiales y viejo amigo de la familia de De Gaulle, abandona su cargo de ministro de Defensa. Elf se convierte simultáneamente en la reserva financiera y brazo armado del “espacio reservado”. Los que estorban son eliminados, como Enrico Mattei, director de la empresa italiana rival Ente Nazionale Idrocarburi (ENI), víctima de un falso accidente de aviación el 26 de octubre de 1962. Sin embargo, observando el mayor respeto por sus protectores atlantistas, Elf renuncia a dotarse de suficientes servicios de investigación y de autoequipamiento. Para explotar el petróleo, esta empresa francesa se alía a varias empresas estadounidenses de investigación y de fabricación de equipamiento.
En el sector del átomo, De Gaulle hereda un programa nuclear muy adelantado. A partir de 1954 [7], el gobierno estadounidense transfiere, de forma secreta e ilegal, sus secretos atómicos a Francia e Israel [8]. Pero se trata de un regalo de doble filo. En efecto, durante la guerra de Corea, Estados Unidos comprueba que es imposible utilizar la bomba atómica sin exponerse a una respuesta soviética. A partir de ese momento, la amenaza nuclear pierde el carácter disuasivo que hubiese podido en los conflictos menores, carácter disuasivo que se ve limitado entonces a las agresiones de gran envergadura capaces de poner en peligro la existencia misma de Estados Unidos. El uso de la bomba atómica en una situación que no implique riesgo para la existencia de los Estados Unidos implica que esa bomba sea lanzada por una potencia periférica aliada de Washington, que se expondría así a la respuesta soviética, en lugar de los estadounidenses. De Gaulle decide propagandizar el desarrollo del programa nuclear y presentarlo a la opinión pública como la adquisición de un arma suprema que sitúa a Francia entre las grandes potencias, al mismo nivel que Estados Unidos, la URSS y el Reino Unido. Pero De Gaulle escamotea al público el hecho que Francia no es dueña de su propia bomba y que Estados Unidos la utiliza en realidad como agente provocador y carnada. Washington le sigue la corriente a París, y de muy buena gana, sobre todo porque el Congreso ha decidido prohibir la proliferación del arma nuclear y, por lo tanto, la transferencia de ese tipo de tecnología es ilegal. Así que, para no verse obligados a proporcionar la bomba a los demás miembros de la OTAN, en 1966 Washington y París simulan la retirada de Francia de la OTAN y retrasan su regreso hasta la firma de los Tratados que prohíben la experimentación, en 1995.
El 2 de julio de 1958, Eisenhower logra que el Congreso estadounidense modifique la ley MacMahon. Se autoriza así la transferencia de tecnología nuclear a favor de los países aliados que ya hayan alcanzado avances sustanciales en ese campo. El 4 de julio, el secretario de Estado John Foster Dulles viaja a París para preparar, en conversación directa con “el” general, la continuación de la aventura nuclear de Francia y su futura salida de la OTAN. En mayo de 1959, Estados Unidos proporciona oficialmente uranio enriquecido a Francia para la realización de ensayos terrestres con un prototipo de motor nuclear para submarinos. Y el 13 de febrero de 1960 la primera explosión nuclear francesa tiene lugar en Reggane.
Una guardia pretoriana
En cuanto a la política interna, el poder personal crea un sistema de policías paralelas. Ya en 1947, Charles de Gaulle, cuya filosofía es contraria a la existencia de partidos políticos, había establecido una diferenciación entre su propia formación política, el Reagrupamiento del Pueblo Francés (RPF), y su “servicio de orden” (SO), al que había otorgado total independencia jurídica. El RPF se hallaba bajo la dirección de Jacques Soustelle (ex director de los servicios secretos gaullistas en Argel, y más tarde en Londres) y pasa posteriormente a estar bajo el control del teniente coronel Jacques Foccart. El RPF Estaba conformado por personalidades e investía candidatos con vistas a las elecciones. La dirección del “servicio de orden” estaba en manos de Dominique Ponchardier, Roger Barberot y Jean-Baptiste Biaggi. Esta estructura reclutaba militantes anticomunistas que, a su paso por la Resistencia, habían perdido los escrúpulos en cuanto a la posibilidad de transgredir la ley. Muchos miembros del “servicio de orden” ni siquiera pertenecían al RPF y preferían militar en partidos o grupúsculos de extrema derecha. El SO siguió existiendo después de la disolución del RPF, en 1952, y del retiro de De Gaulle a su residencia de Colombey-les-Deux-Eglises y participó activamente en el “complot del 13 de mayo de 1958”. En diciembre de 1959, Jacques Foccart lo reorganiza bajo el nombre de Servicio de Acción Cívica (SAC) y pone como presidente a Pierre Debizet, guardaespaldas de De Gaulle y activista del Partido Patriota Revolucionario del abogado Jean-Baptiste Biaggi (favorable a la reconciliación entre los partidarios del mariscal Petain y los gaullistas sobre la base de una línea nacionalista y anticomunista). Debizet presenta su dimisión en pocas semanas, por solidaridad con los responsables del Día de las Barricadas y con el abogado Biaggi, que acaba de ser arrestado. Pero, por consideración al “general”, Debizet es esfuerza por servir de intermediario entre los movimientos de la Argelia francesa y los gaullistas para “proteger al viejo”. El sucesor de Debizet como presidente del SAC fue Paul Comiti.
A pesar de que se han mencionado cifras muy superiores, el SAC contaba con unos 5 000 hombres repartidos por toda Francia, con excepción, claro está, de los Territorios de Ultramar, que eran parte del “espacio reservado” [9].
En la metrópoli, los hombres del SAC eran utilizados para “aporrear a los izquierdistas”, mientras que en el espacio reservado servían para dirigir las fuerzas militares o policiales locales. Parte de ellos se integró a los stay-behind de la OTAN.
En 1961, Roger Frey, convertido en ministro del Interior, instauró un dispositivo antiOAS cuyo eje eran Alexandre Sanguinetti, quien había sido miembro de La Cagoule, y el Movimiento Por la Comunidad (MPC) de Jacques Dauer y Lucien Bitterlin [10]. Con la ayuda del abogado Pierre Lemarchand, Dauer y Bitterlin reclutan algunos elementos dentro del SAC, pero el SAC nunca se implicará como organización en la lucha contra la OAS. Un centenar de individuos se dedican a realizar atentados dinamiteros contra bares y otros lugares de reunión de los partidarios de la Argelia francesa. En ese caso se encuentran los mafiosos Marcel Francisci y Dominique Ventura, que desatan contra los comandos Delta de la OAS una atroz guerra secreta, caracterizada por secuestros, torturas y asesinatos.
Mientras tanto, otros elementos pertenecientes al SAC tratan de calmar el juego convenciendo a ciertos dirigentes de la OAS para que cambien de casaca. Es de esa manera que el patrón de bar Joseph Ortiz, exilado en España, acaba siendo reclutado por el director de exportaciones de la empresa Pastis Ricard, Charles Pascua, también responsable nacional del SAC.
Si la OAS representaba una oposición interna que el gobierno francés combate mediante la utilización de fuerzas secretas, el FLN era en cambio un adversario extranjero que las fuerzas oficiales reprimían de forma implacable. El periodo de prisión preventiva pasa a ser de 15 días, sin derecho a visitas de abogados o médicos. Esa decisión equivale a autorizar y generalizar la tortura en las instalaciones de la policía. El 17 de octubre de 1961, el prefecto de policía de París, Maurice Papon, dirige contra los inmigrantes argelinos una redada que deja varios cientos de muertos. Sometida a la censura, cuando no está directamente a las órdenes del gobierno, la prensa no publica ni una palabra al respecto.
El régimen tampoco vacila en recurrir a la manipulación política. A principios del año 1959 aparece un grupo de oficiales y tecnócratas que responde al nombre de Patria y Progreso. Este grupo proclama ideas nacionalistas y sociales y atrae al bando gaullista a toda una serie de elementos que pudieran sentir la tentación de apostar por una aventura enteramente fascista. Su jefe es Philippe Roussillon y cuenta con el apoyo de Louis Pauwels y Michel Massenet. Entre los jóvenes que se acercan a Patria y Progreso se encuentran Jean-Pierre Chevenement y Alain Gomez. Patria y Progreso es en realidad una fachada del coronel Roger Barberot.
Métodos expeditivos
Los “sucesos de Argelia” sirven de justificación a la utilización del terror. El general-presidente usa y abusa de los poderes excepcionales a su disposición y de la complicidad internacional de las redes stay-behind. Somete todos los libros y periódicos a la censura. Haciendo de Francia un Estado terrorista, ordena el asesinato de los opositores políticos que han buscado refugio en otros países. Los asesinatos llevan la firma de una organización títere llamada la Mano Roja [11], detrás de la cual apenas se esconden los servicios secretos franceses. Constantin Melnik reclamará más tarde la autoría de más de un millar de asesinatos políticos. Entre estos se cuentan la eliminación del comerciante de armas alemán Georg Puchert, asesinado en Francfort el 3 de marzo de 1959; la de su colega suizo Marcel Leopold, envenenado en Ginebra el 19 de septiembre de 1959; o la explosión del barco mercante Atlas en pleno puerto de Hamburgo y la captura del carguero checo Lídice en el Mediterráneo.
Para impedir que los marxistas del FLN se aprovisionen en armas, la CIA favorece un acuerdo entre los servicios secretos franceses para el extranjero (SDECE) y el “padrino de padrinos” italo-estadounidense Lucky Luciano. Este último había comenzado a colaborar con la OSS estadounidense, durante la Segunda Guerra Mundial, haciendo posible los preparativos del desembarco aliado en Sicilia. Al final de la guerra, el jefe mafioso pasó a integrar las redes stay-behind. Así que los hombres de la Cosa Nostra indican los barcos que transportan armas a través del Mediterráneo con vistas a su captura. A cambio de este servicio, Francia se hace de la vista gorda con las operaciones de contrabando y el tráfico de estupefacientes. El contacto del SDECE con Lucky Luciano es un criminal y ex colaborador francés con los nazis, Etienne Leandri, reclutado por el stay-behind después de la Liberación de Francia [12].
La CIA también autoriza a algunos stay-behind europeos a colaborar con sus homólogos franceses. Se recurre así al más alto magistrado suizo, el fiscal general de la Confederación René Dubois, para obtener informaciones recogidas por la policía suiza y transcripciones de escuchas telefónicas. Puesto al descubierto por un policía suizo, René Dubois se suicida el 23 de marzo de 1957 para no revelar lo que sabía sobre la red secreta de la alianza atlántica.
El general De Gaulle no se conforma con la utilización de métodos expeditivos en Argelia. Recurre a ellos en todas partes cada vez que se trata de su “espacio reservado” [13] y siempre que puede utilizar el equilibrio Este-Oeste como justificación.
Para castigar a Guinea, el general-presidente corta los vínculos con ese país desde el día mismo de su independencia. Al retirarse de Guinea, los funcionarios franceses reciben órdenes de destruir todos los archivos de sus respectivos sectores de trabajo. Cuando Guinea se retira de la zona CFA y crea su propia moneda, De Gaulle trata de llevarla a la ruina. En París, el coronel Beaumont [14] imprime moneda falsa guineana, que es enviada a Senegal para ser introducida después en Guinea por el comandante Maurice Robert. Cuando Sekou Touré, en busca de ayuda externa, se vuelve hacia la URSS y Checoslovaquia, se le denuncia como la encarnación misma del peligro comunista en África. Jacques Foccart trata de eliminarlo varias veces. Los proyectos de atentados contra Sekou Touré son supervisados desde Costa de Marfil por Yves Guena, que acaba de dejar el gabinete de Michel Debré para convertirse en Alto Comisario en Abidjan [15].
En el caso de Camerún, la administración colonial [francesa] enfrenta en ese país la oposición de la Unión Popular de Camerún (UPC) cuyos miembros pertenecen mayoritariamente a la etnia bamikelé. El alto comisario Pierre Messmer pone la represión en manos de Maurice Delauney. Los principales líderes de la UPC son asesinados y sus bases de retaguardia en el Camerún británico son objeto de expediciones punitivas. Al proclamarse la independencia, el 1º de enero de 1960, Jacques Foccart instaura un gobierno títere presidido por su amigo Ahmadou Ahidjo. Ese mismo día, el joven Estado camerunés firma con Francia un acuerdo de asistencia militar. París envía 5 batallones, al mando del general Max Briand. Bajo el manto de una seudo independencia, Charles de Gaulle hace lo no se atrevió a hacer en el marco de la Comunidad. 156 aldeas de la etnia bamikelé son arrasadas e incendiadas. Decenas de miles de personas son asesinadas [16]. La prensa francesa, amordazada y ciega ante la crisis argelina, no dirá ni una palabra sobre esa terrible represión. Finalmente, el nuevo líder de la UPC, Felix Moumié [17], es ultimado en Ginebra por los asesinos del SDECE, el 2 de octubre de 1960.
En 1960, Francia desentierra un acuerdo de 1883 y reclama el Congo-Kinshasa (Zaire) cuando los belgas se retiran de ese país. Al no poder anexarlo, Francia apoya la rebelión de Moise Tschombé en la región minera de Katanga, en detrimento de la autoridad de la ONU. Se producen envíos de armas, a través de la firma Barracuda, de Dominique Ponchardier. El coronel Roger Trinquier y el comandante Roger Faulques dirigen las tropas rebeldes en la zona en conflicto. Irving Brown viaja al Congo para coordinar las operaciones franco-estadounidenses. A través de sus redes francesas y belgas, la CIA pone en manos del stay-behind Otto Skorzeny la planificación del asesinato del primer ministro del gobierno legalmente constituido del Congo, Patrice Lumumba, y favorece el fortalecimiento del coronel Joseph Mobutu. Acentuando cada vez más el apoyo a Moise Tschombé, Jacques Foccart envía mercenarios encabezados por el francés Bob Denard, un matón implicado en un intento de asesinato contra Pierre Mendes-France [18], y el belga Christian Tavernier. En el sector de la propaganda, Foccart establece una Radio-Katanga, bajo la conducción de François Duprat.
En el Congo-Brazzaville, Charles de Gualle apoya contra viento y marea al abate Fulbert Youlou. Este ultimo tiene como consejero a Jean Mauricheau-Baupré, el ex redactor jefe del Courrier de la Colère.
Para el manejo del “espacio reservado”, el general-presidente pone en manos de Jacques Foccart todos los medios a su alcance. Este consejero de la sombra dispone de una oficina contigua a la del presidente de la seudorepública, en el palacio del Elíseo. Dispone además de una especie de ministerio, situado en el palacete Noirmoutiers, de la calle Grenelle. Sin embargo, Foccart se identifica únicamente como secretario general de la Comunidad, no como ministro, evitando así tener que rendir cuenta de sus actividades ante los parlamentarios.
Foccart trae de regreso a París a Maurice Robert, que ocupaba hasta entonces un puesto en Senegal, y pone en sus manos el manejo de los dirigentes africanos que viajan a París. Para ello se crea en pleno centro de París la “base Bison”, estrechamente vinculada a los stay-behind estadounidenses.
* * *
En mayo de 1958, Charles de Gaulle se apoderó del poder aprovechándose de una conjunción de intereses: los de los imperialistas franceses que contaban con él para que Argelia siguiera siendo francesa y los de los imperialistas estadounidenses que querían evitar a cualquier precio la influencia que la URSS podía ejercer sobre una Argelia independiente. Para alcanzar ambos objetivos –que finalmente no cumplió– De Gaulle comenzó por “restablecer la autoridad del Estado”, o sea reemplazó el régimen republicano por su sistema de poder personal. Recurrió después al uso de la fuerza en la metrópoli y, sobre todo, en los territorios que habían estado bajo el control del Imperio. En todo momento supo sacar el máximo de ganancia de su propia sumisión a los servicios estadounidenses, a los que en realidad servía cuando simulaba combatirlos, haciendo así de Francia “el más fiel y el más turbulento aliado de los Estados Unidos”. Exigió de los franceses que aceptaran las restricciones de las libertades democráticas para disponer de un Estado fuerte capaz de garantizar la independencia nacional y la influencia del país en el plano internacional. Pero, ¿es posible ser independiente sin ser libre?
Thierry Meyssan
Analista político. Fundador y presidente de la Red Voltaire.
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[1] Entrevista del 5 de marzo de 1959 narrada por Alain Peyrefitte in C’était De Gaulle, tome 1, Ediciones Fallois, 1994.
[2] Cf. Süddeutsche Zeitung del 18 de enero de 1958.
[3] Cf. Foreign Relations of The United States, 1958-1960, Vol. VII, Government Printing Office, 1993; ya citado anteriormente en De Gaulle et les Américains, Bernard Ledwidge, Flammarion, 1984.
[4] Cf. The Daily Mail del 2 de mayo de 1961.
[5] En virtud del artículo 16 de la Constitución de 1958, el presidente de la República puede “tomar las medidas que exijan las circunstancias” cuando “las instituciones de la República, la independencia de la nación, la integridad de su territorio o la ejecución de sus compromisos internacionales se vean amenazados de forma grave e inmediata y se interrumpe el normal funcionamiento de los poderes públicos constitucionales”. El presidente puede, por lo tanto, arrogarse los poderes de un dictador romano cuando lo crea necesario para los intereses del país.
[6] Principal fundación del lobby militaro-industrial estadounidense, la Rand Corporation es el think-tank o tanque pensante de la Dirección de Ciencia y Tecnología de la CIA.
[7] En 1954, las pretensiones atómicas de Francia impiden su incorporación a la Comunidad Europea de Defensa (CED) y dan lugar a la creación de la Unión de Europa Occidental (UEO).
[8] La dependencia francesa en el plano nuclear se dio a conocer a través de un artículo de David Bruce in Foreign Policy, mayo de 1989, y fue confirmada más tarde por el ex presidente Valery Giscard d’Estaing en sus memorias (Le Pouvoir et la Vie, Ediciones Compagnie douze, vol. 2, 1991). Los interesados encontrarán una exhaustiva síntesis de la política de diseminación nuclear en Affaires atomiques, Dominique Lorentz, Ediciones Arènes, 2001.
[9] Cf. Patrice Chairoff, B comme Barbouzes, Ediciones Alain Moreau, 1975; Commission d’enquête sur les activités du SAC, informe n° 955, Ediciones Assemblée nationale, 1982.
[10] Cf. Lucien Bitterlin, Histoire des Barbouzes, Ediciones Palais-Royal, 1972; Alexandre Tislenkoff, J’accuse Lemarchand, Ediciones Saint-Just.
[11] La Mano Roja [En francés, la Main Rouge] era inicialmente una milicia de autodefensa creada en Túnez por algunos colonos, en 1954, y dio nacimiento a otro movimiento aún más radical, el Comité Antiterrorista Norafricano (CATENA). Ambas apelaciones fueron retomadas sin muchos escrúpulos por el SDECE.
[12] Cf. Jacques Kermoal, L’Onorata Societa, Ediciones La Table ronde, 1971; Time del 4 de septiembre de 1972; Julien Caumer, Les Requins, un réseau au cœur des affaires, Flammarion, 1999
[13] Sobre la continuidad de la política de Francia en África, cf. La Françafrique, le plus long scandale de la République, François-Xavier Verschave, Stock, 1998. Noir silence, François-Xavier Verschave, Ediciones Arènes, 2000. Dado que la obra anterior presenta la versión de una de las partes implicadas en los hechos, su contenido fue imputado por Denis Sassou-N’Guesso (presidente del Congo-Brazzaville), Idriss Deby (presidente del Chad) y Omar Bongo (presidente de Gabón) en el marco de un importante proceso judicial que finalmente perdieron. Sobre el debate que provocó Noir silence, ver Noir procès, François-Xavier Verschave y Laurent Beccaria, Ediciones Arènes, 2001.
[14] Coronel Beaumont es el seudónimo de René Bertrand.
[15] Cf. La Piscine, les services secrets français, 1944-1984 de Roger Faligot y Pascal Krop, Seuil, 1985.
[16] Cf. Main basse sur le Cameroun, Mongo Beti, Maspero, 1972.
[17] Cf. Jean-Francis Held, L’Affaire Moumié, Maspéro, 1961.
[18] Según parece este atentado, tendiente a impedir la evolución institucional de Túnez en 1954, fue ordenado por Jean Mauricheau-Baupré.