
Escándalos por la muerte de un contrarrevolucionario en Cuba y silencio cómplice por los asesinados en Honduras.
Percy Francisco Alvarado Godoy
Mientras en el día de ayer, 25 de febrero de 2010, cerca de 100.000 hondureños marcharon en Tegucigalpa con el objetivo de manifestar su rechazo a la represión desatada por el gobierno de continuidad golpista, dirigido por Porfirio Lobo, repudiando de la misma manera a la mal llamada “Comisión de Verdad”, nuevos elementos señalan un recrudecimiento de la contraofensiva reaccionaria contra las fuerzas progresistas en ese país centroamericano sin que se levante una sola voz de protesta por estos hechos a nivel internacional.
Los difamadores a sueldo del imperio, empeñados en lanzar diatribas contra Cuba y Venezuela, así como otras naciones progresistas en el área latinoamericana, mantienen un cómplice mutismo con respecto al aumento de las desapariciones selectivas de líderes de la resistencia al golpismo, los asesinatos y torturas que padecen los simpatizantes contra el golpe, así como el incremento de la represión contra el pueblo de esa nación.
No resulta casual el hecho de que la actual campaña anticubana, a causa del lamentable fallecimiento del contrarrevolucionario Orlando Zapata, esté capitaneada por los mismos que se confabularon para perpetuar el golpe de estado del 28 de junio en Honduras, legitimando unas elecciones espurias que llevaron al gobierno a los propios golpistas y que, con un nuevo rostro, han mantenido el histórico statu quo de explotación existente en Honduras desde hace siglos.
La ideología anticomunista, ultraconservadora y pro fascista de unos, convergiendo con lastres perversos de la política de las derechas de otros, en las que pululan la mentira y la difamación, el oportunismo político, las ambiciones a ultranza, el mercenarismo y la falta de pudor, la intolerancia y la ética mafiosa sustentada en la más vil vendetta, hacen que la reacción internacional y su conglomerado mediático sobredimensione ciertos hechos y silencien otros, en correspondencia a sus apetencias ideológicas. Esa es la simple cuestión: callar lo que les conviene y levantar histéricas alharacas contra lo que no les conviene.
El revanchismo de la oligarquía hondureña se ha puesto en marcha
Mientras que el actual gobierno y el tinglado judicial de la oligarquía en Honduras ignoran los crímenes y violaciones constitucionales de los militares golpistas hondureños, exculpándolos de delito alguno, se ha iniciado un vasto proceso judicial contra el depuesto presidente Manuel Zelaya y varios funcionarios de su gobierno.
Solicitando la aprehensión de Zelaya y librando órdenes de captura contra él y varios de sus colaboradores, el fiscal contra la Corrupción, Leonardo Orellana, acusó al ex presidente ante el Juzgado Penal de Tegucigalpa de desviar cerca de $1.5 millones del presupuesto del Fondo de Inversión Social, en septiembre de 2008, destinándolos a gastos de propaganda con vistas a promover la convocatoria a una Asamblea Constituyente. De la misma manera, la acusación por “delitos de fraude, falsificar documentos públicos y abuso de autoridad”, implica a los ex ministros de la Presidencia, Enrique Flores; de Finanzas, Rebeca Santos; del Fondo de Inversión Social, César Salgado; así como al viceministro de Finanzas, Antonio Borjas.
Al cúmulo de delitos presentados contra Zelaya se suman otras acusaciones levantadas durante el mandato del golpista Micheletti, en agosto de 2009, con vistas a amedrentar al entonces asilado ex presidente: “atentar contra la forma democrática de gobierno, traición a la patria, usurpar funciones públicas y abuso de autoridad.”
También han sido acusados el ex ministro de Defensa de Honduras, Arístides Mejía, y la ex gerente de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) Rixi Moncada, sobre quienes pende la acusación de abuso de autoridad y fraude, y son requeridos bajo orden de captura, así como pesa sobre ellos el delito de cometer supuestas irregularidades administrativas en el alquiler de un edificio para unas oficinas de la ENEE, durante el gobierno zelayista.
La aprobación por el Congreso unicameral, en enero pasado, de una dudosa amnistía general que involucra lo mismo a los golpistas y a sus víctimas, marca una clara encerrona a Manuel Zelaya: éste debe presentarse ante los órganos judiciales hondureños y entonces, sólo entonces, se determinará si recibe o no el perdón legislativo. Mientras tanto la cúpula militar, absuelta por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras el 19 de febrero pasado, y los estamentos legales involucrados en el golpe, siguen en sus cargos manejando la justicia a su antojo.
Los parcializados devaneos de la actual justicia hondureña
Mientras la justicia hondureña se mantiene entretenida en su venganza contra Zelaya y su gobierno, varias demandas realizadas por la población apenas si son atendidas o, simplemente, se hace caso omiso de ellas. Una de estas denuncias ha sido la interpuesta por dirigentes de 90 comunidades del sur hondureño, con vistas a derogar un decreto que favorece la concesión de la hidroeléctrica José Cecilio del Valle a un consorcio de Italia, en detrimento del abasto de agua a más de cien mil pobladores. Este antisocial decreto fue rubricado por el régimen de Micheletti.
Los entes judiciales del actual gobierno también han desoído centenares de acusaciones contra el régimen de facto de Micheletti, las fuerzas armadas y los órganos policiales por violaciones a los derechos humanos y otros actos delictivos, que permanecen en total impunidad.
Desaparición selectiva de los líderes de la Resistencia
En una Carta Abierta del Frente Nacional de Resistencia Popular al Grupo de Rio, reunido hace unos días en Cancún, México, se expone la actual situación que vive el pueblo hondureño y la violación reiterada de los derechos humanos en ese país, acrecentada por la vendetta que están llevando a cabo los órganos represivos dentro del “legitimado” gobierno de Porfirio Lobo. La misiva fue recibida, incluso, por algunos dignatarios que santificaron complacientemente la supuesta transición hacia la democracia en Honduras.
Con total claridad, la carta expresa:
“El régimen dictatorial surgido de la violación de nuestro Estado de Derecho ha manipulado la opinión pública nacional e internacional para ocultar las violaciones a los derechos humanos que se realizan diariamente.”
“Los poderes del Estado siguen conformados por las personas que abiertamente se coludieron para ejecutar y validar el golpe de Estado. Nadie en Honduras ha sido condenado por las violaciones a nuestros derechos, asesinatos, torturas y represión; como prueba de lo anterior, la Corte Suprema de Justicia exculpó y sobreseyó definitivamente a la cúpula militar, actora fundamental de la violación a nuestro Estado de Derecho.”
El Frente Nacional de Resistencia Popular solicita a los dignatarios cinco puntos esenciales: 1. Mantener su posición de no reconocer al régimen de Porfirio Lobo Sosa. 2. Condenar con energía y determinación la violación de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad en Honduras. 3. Reconocer al Frente Nacional de Resistencia Popular como la representación legitima del pueblo hondureño. 4. Exigir una justicia imparcial y el debido proceso como lo establece la Constitución de Honduras. 5. Exigir la desaparición de sus cargos públicos a los autores materiales e intelectuales del golpe de Estado y que sean juzgados ante una Corte Internacional imparcial.
Las pruebas de la eliminación selectiva de los dirigentes opositores al golpe de estado y su continuismo son varias.
El Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), atendiendo una denuncia del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), dio a conocer el asesinato de Claudia Larissa Brizuela, en la colonia Celeo Gonzáles, San Pedro Sula, por sicarios al servicio del gobierno. La víctima ha dejado dos hijos huérfanos.
Unos días antes fueron ejecutados brutalmente otros dos militantes del FNRP: Vanessa Zepeda y Julio Fúnez Benítez, a manos de sicarios uniformados. En el caso de Vanessa Zepeda, activista del Frente y sindicalista de 29 años de edad, el crimen fue perpetrado el propio día 2 de febrero, en horas de la noche. Por su parte, Fúnez, fue asesinado el 15 de febrero, prácticamente frente a su vivienda, por su militancia activa dentro del FNRP y en el Sindicato de Trabajadores del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SITRASANAAYS). Fúnez dejó una viuda y tres hijos.
Otro militante del FNRP asesinado fue Luis Gradis Espinal
De la misma forma, el pasado 2 de febrero de este año fue secuestrado Manuel de Jesús Murillo junto a Ricardo Vázquez, ambos camarógrafos que trabajaron en la Casa Presidencial en el mandato de Zelaya, a la par que opositores al golpe de estado. Los dos fueron salvajemente torturados por miembros de la Secretaría de Seguridad.
Estos hechos, sin embargo, no son los únicos. El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) ha registrado varios asesinatos, secuestros y otros muchos hechos violentos contra dirigentes opositores durante el gobierno de Porfirio Lobo.
El 11 de febrero fue asaltado el domicilio de Porfirio Ponce, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), por varios sicarios encapuchados, quienes sustrajeron su computador personal.
Dos hechos más marcaron la feroz represión que viven los opositores hondureños al continuismo golpista. El 12 de febrero, un representante del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) ante el FNRP, Hermes Reyes, fue torturado por agentes al servicio del gobierno con el fin de obtener información sobre la recientemente realizada Primera Asamblea del Frente Nacional de Resistencia.
Otro militante del FNRP en San Pedro Sula, Edgar Martínez, fue igualmente secuestrado junto a sus familiares, siendo todos salvajemente torturados por la policía.
Otra variante de la represión mantenida por el gobierno de Porfirio Lobo lo es la ejecución de desalojos masivos de campesinos en la región del Bajo Aguán, en el departamento Atlántico, según denunció el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA). El propósito de estos desalojos, realizados por la propia policía y el ejército, es defender los intereses de grandes empresarios y terratenientes vinculados al gobierno golpista y a su continuismo, entre ellos Miguel Facussé, René Morales y Reynaldo Canales. La pretensión de los oligarcas es recuperar las tierras entregadas al campesinado por el gobierno de Zelaya.
Al conocer de estos atroces hechos, fundamentalmente dados a conocer a través de medios alternativos en la web, conscientemente silenciados por los poderosos medios de comunicación al servicio del imperialismo y de sus cómplices, no cabe la menor duda que los asesinados en Honduras, carecen de importancia para quienes se vanaglorian de defender a la democracia y los derechos humanos desde sus cómodas oficinas de Washington, Miami, Madrid y otras ciudades europeas.
Salvo honrosas excepciones, no ha habido una crítica enérgica, ni tan siquiera una pálida denuncia, por parte de quienes violentaron la Constitución hondureña y avalaron a los perpetradores del continuismo golpista. No les importa para nada la cruel mascarada impuesta al pueblo hondureño, la mejor solución encontrada por ellos, ni les importan los desmanes que se cometen a diario por su representante de “la democracia” en ese país.
Cuba, sin embargo, está en el centro de su atención. Atacada reiteradamente por detractores y mercenarios a sueldo, cuestionada a partir de infundios y diatribas, es hoy por hoy el objetivo de la más desvergonzada e ignominiosa guerra ideológica.
Una nueva campaña anti cubana se está urdiendo desde la Casa Blanca y el Congreso norteamericano, desde las oficinas de los anticomunistas y conservadores de los partidos de derecha europeos y desde los oscuros antros de los grupúsculos de los mafiosos y terroristas en Miami.
La víctima propiciatoria de la actual alharaca anticubana ha sido Orlando Zapata, estimulado al vano sacrificio por sus congéneres mercenarios del imperio, sabedores que se les acaba la ayuda financiera y había que encontrar, a toda costa, un motivo para que EE UU siguiera desembolsando dinero desenfrenadamente para mantener su negocio contrarrevolucionario.
La actual campaña anticubana y sus objetivos
Los tímidos pasos de acercamiento de la Casa Blanca hacia Cuba, que significan solo pasos insignificantes y la promesa de dar otros, sobre la base de inaceptables condiciones para los cubanos, así como la disposición española de promover la eliminación de la añeja y absurda Posición Común hacia la Isla dentro de la Unión Europea, han puesto en peligro las férreas y absurdas posiciones de la ultraderecha conservadora en EE UU y Europa, así como dentro de la mafia terrorista de Miami.
Al ver en peligro su política de aislamiento hacia Cuba, han tratado de enrarecer la política de Obama y de la UE mediante la más incruenta guerra ideológica, sostenida en falsas acusaciones y calumnias sobre la situación de los derechos humanos y la democracia dentro de nuestro país. La cacareada intención de transformar por arte de magia a sus mercenarios en presos de conciencia y luchadores por la libertad, ha sufrido serios reveses en más de una oportunidad. Por un lado, por el desvío descarado de los fondos para la contrarrevolución por parte del tinglado de aprovechados de la USAID, la NED y otras organizaciones terroristas, así como por la dudosa y desgastada condición de sus mercenarios en Cuba, incapaces de ganar adeptos dentro del pueblo, sus planes han fracasado uno tras otro.
La pequeña e insignificante contrarrevolución interna, sobredimensionada mediante los resortes y la complicidad mediática de los poderosos conglomerados de comunicación, necesitaba urgentemente de los fondos congelados por Obama. Así se lo hicieron ver a Craig Kelly durante su encuentro en la residencia del jefe de la SINA, Jonathan D. Farrar hace unos días. Por supuesto, muchos maniobraron para lograr esos fondos y, para lograrlo, había que buscar un motivo a toda costa.
El motivo apareció no por obra y gracia de la casualidad. Orlando Zapata fue estimulado reiteradamente por los grupúsculos contrarrevolucionarios, los que lo impulsaron a mantener una prolongada huelga de hambre que deterioró su cuerpo y lo condujo a la muerte, convertida en show mediático por los patrocinadores de la contrarrevolución desde el exterior y por los propios mercenarios autóctonos. Fabricado por ellos como preso de conciencia, Zapata poseía, sin embargo, un historial delictivo desde 1990, habiendo sido acusado de varios cargos entre los que se destacaron el de fraude, exhibicionismo público, tenencia ilegal de armas blancas con peligro para otras personas, así como agresión a funcionarios públicos.
El fallecimiento de Zapata, doloroso en sí mismo, se ha convertido en un factor clave para estimular la actividad anticubana en los próximos días, tal como lo esperaron sus socios de contrarrevolución y sus amos. Cuba, por el contrario, no se regodea por esa muerte, sin embargo, los eternos aprovechados dentro del negocio de la contrarrevolución sí esperan pingües dividendos y regalías. Mientras montan histéricas representaciones de burdas tragedias, se frotan las manos solapadamente.
Casi todos los implicados en la actual alharaca por el funesto deceso, son los cómplices de los crímenes en Honduras, pues ellos aprobaron la mascarada anticonstitucional ejecutada por la oligarquía de ese país o, simplemente, se lavaron las manos como Poncio Pilatos, al darle el tiro de gracia a la constitucionalidad en ese país.
Bastaría evaluar algunas de las más histéricas reacciones para comprender que los actuales ataques a Cuba por el caso Zapata, provienen de los mismos que hoy ignoran los crímenes contra el pueblo hondureño, perpetrados por el gobierno bendecido por ellos. Todo, como hemos dicho al inicio, es cuestión de conveniencia ideológica.
Una de las primeras reacciones fue la de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien expresó en una Audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, lo siguiente: ''El Gobierno de Estados Unidos lamenta profundamente la muerte de Orlando Zapata Tamayo, y enviamos nuestras condolencias a su familia y reiteramos nuestra fuerte objeción a las acciones del Gobierno cubano''.
Tal declaración la efectuó, sospechosamente, en la referida audiencia en la que se debatía el proyecto de presupuesto de cerca de 53 millones de USD para las actividades de su propia secretaría y de la USAID para el año fiscal 2011. La Clinton estaba consciente que en ese foro se debatía el destino de los fondos para las actividades injerencistas de su Departamento y de la USAID a favor de la contrarrevolución en países como Cuba y Venezuela.
Por supuesto, ni un solo centavo de este presupuesto irá a parar a las manos de la resistencia hondureña (quienes, por supuesto, no la aceptarían), ya que ella lucha contra el gobierno continuista impuesto por EE UU en Honduras y a Hillary, de manera especial, no parecen preocuparle las violaciones de los derechos humanos que existen en ese país o las ignora deliberadamente.
Una nueva provocación se maquinaría en la propia Cámara de Representantes al término de la citada audiencia: varios enconados y ultraconservadores legisladores anticubanos como Ileana Ros Lehtinen, Lincoln Díaz Balart, Mario Díaz Balart, Albio Cires y Christopher Smith, realizaron una vigilia en honor a Orlando Zapata frente a la Sección de Intereses de Cuba en Washington. Casualmente, casi todos ellos apoyaron al régimen de facto de Micheletti y abogaron por la imposición de Porfirio Lobo en unas elecciones anti constitucionales. Tampoco, ninguno ha criticado a los crímenes contra los líderes de la resistencia hondureña.
Mientras tanto, la Unión Europea (UE), cómplice pasiva de los crímenes contra el pueblo hondureño, dijo "lamentar profundamente'' la muerte de Zapata y las “numerosas denuncias de violaciones a los derechos humanos en Cuba”, en la voz de Jerzy Buzek, presidente del Parlamento Europeo. Sin embargo, tampoco ha habido por parte de ellos ni un simple regaño al gobierno de Porfirio Lobo.
El ultraconservador y socio beneficiario de los terroristas de Miami, el ex primer ministro español José María Aznar, también se sumó a los ataques anticubanos, presionando al actual primer ministro español, Rodríguez Zapatero, junto a los medios conservadores, para que endureciera su política hacia la Isla.
A través de su partido, el Partido Popular, lo instó a abandonar sus esfuerzos para propiciar el diálogo entre Cuba y la UE. Aznar, sin embargo, sin escrúpulo alguno, apoyó al golpe de estado en Honduras y el continuismo represivo de Porfirio Lobo. Tampoco tuvo escrúpulos para codearse con terroristas en Miami de forma reiterada.
Otra de las primeras voces en arreciar la campaña anticubana fue la del ex presidente de Polonia, Lech Walesa, anticomunista de profesión, quien invitó a los laureados con el Premio Nobel de la Paz a presionar a Cuba para que libere a los contrarrevolucionarios presos por su actividad provocadora y anti patriótica. Pocos serán los que lo apoyen en tan pérfida intención, tal vez solo Obama y Óscar Arias.
No podía faltar en el show mediático la pusilánime Amnistía Internacional (AI), quien poco ha hecho por los hondureños asesinados y torturados, salvo pálidos y mecánicos reclamos, al declarar: "Enfrentado a una prolongada sentencia en prisión, el hecho de que Orlando Zapata Tamayo sintiera que no tenía otra salida que morir de hambre en señal de protesta es una terrible muestra de la continua represión política a los disidentes en Cuba''. (…) "Sin un poder judicial independiente en Cuba, los juicios son rápidos y no cumplen con los requisitos internacionales de un juicio justo''.
Amnistía Internacional parece ignorar lo que sucede en Honduras y la verdadera dimensión de los desmanes del gobierno de Lobo y de la oligarquía contra el pueblo hondureño. Si pusiera un poco del énfasis que emplea para atacar a Cuba en la denuncia contra el continuismo de los golpistas hondureños, tendría mayor calidad ética para juzgar y condenar lo que sea justo y verdaderamente condenable y distinguir con claridad las diatribas de la verdad. Human Rights Watch cometió el mismo error de su socia de correrías y detracción.
Por supuesto, los grupos mafiosos y terroristas de Miami no podían quedarse rezagados dentro de la insidiosa campaña anticubana.
Orlando Gutiérrez Boronat, quien asistió a Honduras en su condición de jefe del Directorio Democrático Cubano, para bendecir a un gobierno que hoy viola impunemente a los derechos humanos en ese país y legalizar las ilegales elecciones del 29 de noviembre de 2009, declaró a través de su virulenta organización: "Los abusos cometidos contra Orlando Zapata Tamayo comprueban que la tortura y el terror contra el pueblo son políticas de Estado bajo el régimen castrista. Esta muerte es una prueba de la práctica del terrorismo de Estado''.
El show mediático alcanzó su parangón cuando supuestamente la mal llamada Radio Martí declaró haber hecho una cobertura en vivo durante las exequias fúnebres de Orlando Zapata, en su ciudad natal de Banes, en la provincia de Holguín.
Otra de las organizaciones de probado historial terrorista e involucrada hasta los tuétanos en la estimulación de la actividad contrarrevolucionaria interna dentro de Cuba, así como numerosos atentados y planes de asesinato, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), también se sumó, al show mediático, al convocar para el próximo domingo 28 de febrero una marcha de protesta en la calle 8 de Miami y la realización de una misa en la Ermita de la Caridad.
Con su tradicional oportunismo político, declaro la FNCA en un comunicado: "La muerte de Orlando Zapata Tamayo es un crimen no sólo contra un individuo en particular, sino una afrenta a la libertad y la democracia en todos los confines de nuestro continente''.
Sin perderle pie ni pisada a la FNCA, su clon conocido como Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), emitió también un comunicado en el que expresó: "La negativa del régimen castrista de acceder a sus exigencias de respeto a sus derechos, la falta de asistencia médica y el desprecio por la vida humana constituyen un crimen más en el abultado expediente del régimen de los hermanos Castro''.
La supuesta preocupación de la FNCA y el CLC por la suerte de Orlando Zapata no puede ser sincera, en la medida en que varios de sus directivos se involucraron en acciones violentas y terroristas en la década de los noventa, sin demostrar el menor cargo de conciencia por sus potenciales víctimas. ¿Acaso les dolió la muerte de Fabio DiCelmo, a cuyo asesino pagaron a través del terrorista Luis Posada Carriles? ¿Acaso también sintieron la misma piedad y la misma pena por los centenares de estudiantes panameños que morirían en el Paraninfo de la universidad, como consecuencia del plan magnicida contra Fidel Castro, que ejecutarían Posada Carriles y sus cómplices, financiados por ellos?
No por último es más detestable en sus declaraciones otro connotado terrorista, Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, quien pareció olvidarse de las víctimas a las que asesinó cuando militaba en Omega 7 y en la organización “Los Jóvenes de la Estrella”, cuando se sumó al corrillo anticubano y declarar con respecto a la muerte de Zapata: "Los dos dictadores cubanos, Fidel y Raúl Castro, son directamente responsables de la muerte de este hombre porque en prisión le fue extendida su sentencia hasta 36 años, sin que cometiera ningún acto que lo justificara".
Consideraciones finales
Al analizar la actual campaña anticubana, desatada tras la muerte de Orlando Zapata, no cabe duda de que la misma responde inequívocamente a la permanente guerra ideológica contra la Isla, aupada por el imperialismo y sus acólitos. Ésta es, en esencia, parcializada. Quienes denigran a Cuba, ignoran los crímenes repudiables que existen en Honduras. Sus ojos no ven hacia allá, sino a su propia conveniencia ideológica.
Desgraciadamente, los que hoy se lamentan hipócritamente por la muerte de Orlando Zapata, parecen ignorar que Claudia Larissa Brizuela, Luis Gradis Espinal, Vanessa Zepeda y Julio Fúnez Benítez, luchadores hondureños, también son seres humanos y sus muertes merecen ser denunciadas.
lunes, 1 de marzo de 2010
Una simple cuestión de conveniencia ideológica
martes, 12 de enero de 2010
Ejército y Policía de Honduras desalojan a centenares de campesinos que reclaman tierras usurpadas por los golpistas
Represión y violencia en el campo
Giorgio Trucchi
Rel-UITA
Más de 600 personas pertenecientes al Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), organización afiliada a la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC), fueron brutalmente desalojadas por un fuerte contingente de militares, policías y guardias de seguridad de los terratenientes Miguel Facussé Barjum, René Morales y Reinaldo Canales, en los municipios de Tocoa y Trujillo, departamento de Colón, en el oriente del país, violando los acuerdos alcanzados con la Presidencia de la República y el Instituto Nacional Agrario (INA) pocos días antes del golpe de Estado.
El Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario (SITRAINA), afiliado a la UITA, y organizaciones internacionales denuncian ese atropello y piden resolver el conflicto agrario y detener la violencia.
Bajo el mismo patrón de violencia aplicado a partir del golpe de Estado del pasado 28 de junio de 2009, efectivos militares, policiales y guardias privadas atacaron con balas vivas y de goma y gas lacrimógeno a familias campesinas que, desde el pasado diciembre, se habían tomado tierras que reclaman como suyas en la zona del Valle del Aguán.
La historia del conflicto
Según los miembros del MUCA, a principios de los 60 se promulgó la Ley de Reforma Agraria, mediante la cual se otorgaron derechos de tenencia sobre tierras fiscales y privadas a cientos de familias de campesinos pobres.
Durante la década de los 70, el Estado asignó a empresas campesinas derechos sobre miles de hectáreas cultivadas con palma africana, en la región conocida como el Bajo Aguán, en el departamento norteño de la Costa Atlántica de Honduras.
Sin embargo, a principios de los años 90 se aprobó la Ley para la Modernización y Desarrollo del Sector Agrícola, con el objetivo de despojar a estas empresas de sus derechos sobre aproximadamente unas 20 mil hectáreas de las mejores tierras del país.
Siempre según el MUCA, comenzó un proceso que concluyó con la venta de los activos de 40 empresas campesinas, concentradas en manos de los terratenientes Miguel Facussé, René Morales y Reinaldo Canales. Un proceso de adquisición de tierras caracterizado por muchas irregularidades, las que fueron investigadas por miembros de las cooperativas, quienes descubrieron que el acuerdo de compraventa establecía que los compradores utilizarían la tierra para su cultivo y producción, pero que la propiedad de la tierra continuaría en manos del Estado y para uso exclusivo de reforma agraria.
En 2001 comenzó el reclamo de tierras adquiridas de forma fraudulenta por empresarios coludidos con los poderes políticos en el país y otras tierras que nunca fueron tituladas a nombre de los empresarios compradores, sino que el Estado les reconoció derechos de uso en la forma de concesión hasta febrero de 2005.
Después de una largo proceso de reivindicación, tomas de tierras y carreteras en señal de protesta, en 2009 se entró a un proceso de negociación en el que el MUCA presentó una propuesta de acuerdo para resolver el conflicto, y dos semanas antes del golpe de Estado se firmó un convenio entre el INA, los campesinos y los terratenientes, avalado por el presidente Manuel Zelaya Rosales, el alcalde de Tocoa y el gobernador de Colón, acordando crear una comisión tripartita para revisar el procedimiento legal que se utilizó para la adquisición de la tierra por los terratenientes.
Sin embargo, el golpe del 28 de junio 2009 paralizó el proceso de negociación y el MUCA inició la lucha en las calles para exigir el regreso del orden constitucional, sumándose a la toma del INA.
Ante la intransigencia de las nuevas autoridades de facto, el pasado 9 de diciembre comenzó la recuperación definitiva de las tierras, lo que provocó la reacción violenta de los cuerpos represivos bajo una orden judicial de desalojo.
La lucha va a seguir“Estas tierras fueron adquiridas de forma ilegal por parte de estos tres terratenientes y todavía pertenecen al Estado. Sin embargo, prefirieron actuar violentemente en lugar de seguir con el proceso de negociación iniciado antes del golpe de Estado para resolver el conflicto –dijo el secretario general del SITRAINA, Luis Santos Madrid, a Sirel–.
Fue un desalojo muy violento y hubo gente detenida. El SITRAINA si está movilizando para que el actual Director de facto del INA proceda a legalizar la tierra a favor de los campesinos del MUCA.
Es evidente –concluyó Madrid– que lo que ha ocurrido es producto de la situación surgida a raíz del golpe de Estado, y estamos en una situación donde la justicia se aplica únicamente a favor de los poderosos y en contra de los campesinos”.
Al momento de escribir esta nota ya se habían liberado los últimos campesinos detenidos por la policía, sin embargo tres de ellos serán procesados y se les aplicaron medidas cautelares.
Actualmente hay otras 300 personas pertenecientes al MUCA que siguen en el proceso de recuperación de tierras y hay temor de que en los próximos días pueda ejecutarse otro desalojo violento.
“La gente sigue en su decisión de recuperar sus tierras para producir, porque es la única manera de sobrevivir, aunque existe el temor de que se esté preparando una masacre para que desistamos de nuestra lucha pacífica –comentó a Sirel el secretario general regional del Atlántico de la CNTC, Lorenzo Cruz–.
Las comunidades vecinas se están reconcentrando para preparar un plan de recuperación y queremos que sea una propuesta de país, con la participación del Frente de Resistencia Popular. No es posible que unos pocos poderosos sigan controlando la mayor parte de la tierra y miles de campesinos pobres no tengan nada."Queremos una Honduras diferente y apoyamos un proceso de cambio verdadero para sacar el país de la pobreza”, concluyó Cruz.
Ante estos hechos, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) apeló a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que emita medidas cautelares a favor de las y los campesinos del MUCA, y condenó “estos actos que atentan contra la libertad, la vida y el desarrollo integral del pueblo hondureño”.
Fuente: http://www.rel-uita.org/internacional/honduras/represion_y_violencia_en_el_campo.htm
sábado, 9 de enero de 2010
El Premio Nobel de la Paz y los Escuadrones de la Muerte
Estados Unidos bendice al régimen golpista hondureño mientras la comunidad internacional brilla por su ausencia.
09-01-2010
Giorgio Trucchi
Rel-UITA/Rebelión
Continuaron los asesinatos, persecuciones y torturas durante las fiestas tradicionales
No ha parado ni un solo instante la política del terror implementada desde el pasado 28 de junio en Honduras, reanudando el hilo de la violencia sistémica de los años 80. Las organizaciones de los derechos humanos hondureñas siguen denunciando asesinatos, persecuciones, amenazas y torturas contra miembros de la Resistencia, así como los preocupantes episodios de violencia contra periodistas comprometidos con la lucha contra el golpe de Estado y el burdo intento del gobierno de facto de hacer “borrón y cuenta nueva” de todo lo que ha ocurrido en los últimos seis meses.
El Departamento de Estado norteamericano, a través de su funcionario Craig A. Kelly de visita en Honduras, pidió nuevamente al presidente de facto, Roberto Micheletti, abandonar el poder antes del 27 de enero, fecha del traspaso de mando, y secundó la propuesta del futuro presidente Porfirio Lobo Sosa de decretar una amnistía generalizada que incluya al propio presidente legítimo Manuel Zelaya Rosales.
De esa manera, la administración Obama y varios países europeos pretenden limpiarle la cara al nuevo gobierno y hacerlo aceptable para el resto de la comunidad internacional. Sin embargo, ni siquiera una sola palabra ha sido pronunciada sobre los innumerables casos de violación de los derechos humanos que continúan ensangrentando al país.
Para el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), que el pasado 1 de enero realizó un plantón en la Plaza La Merced, rebautizada Plaza de los Desaparecidos, frente al Congreso Nacional, en Honduras “opera un escuadrón de la muerte con infraestructura terrorista, responsable de ejecuciones, persecución y muertes selectivas contra miembros de la Resistencia, con el pleno conocimiento de la Policía y el Ejército”.
En un documento dado a conocer en esta ocasión, esta histórica organización denuncia que “existe un patrón de violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidas por la misma estructura que rompió el orden constitucional el 28 de junio de 2009”.
Las ejecuciones de Walter Tróchez y Edwin Renán Fajardo, editor de los documentales y reportajes producidos por el periodista César Silva, además de los secuestros y ataques continuados al personal del periódico El Libertador y de Radio Globo, confirmaría la existencia de esta infraestructura asesina que apunta a sembrar el terror entre los miembros de la Resistencia.
“Hoy estamos transitando los primeros días de 2010, y lo hacemos bajo una atmósfera de terror, con la cual los golpistas civiles y militares, nacionales y extranjeros, pretenden silenciar las voces de millones de legítimos hondureños y hondureñas, que rechazamos la violencia como forma de dirigir el consenso y gobernar el Estado”, continúa el documento.
Navidad ensangrentada
Edwin Renán Fajardo Argueta, de 22 años, miembro activo de la Resistencia, fue asesinado el pasado 22 de diciembre en su departamento en Tegucigalpa, y sus asesinos trataron burdamente de simular un suicidio por ahorcamiento. En los días anteriores al asesinato, Edwin Renán Fajardo había comunicado a sus amigos sentirse preocupado porque había estado recibiendo varios mensajes de texto amenazantes en su celular.
César Silva, periodista independiente comprometido con relatar y denunciar a través de sus videos los horrores del golpe de Estado, fue bajado de un taxi por tres hombre armados el pasado 28 de diciembre y llevado a una cárcel clandestina donde le golpearon repetidamente para que diera informaciones sobre la Resistencia y supuestos depósitos de armas provenientes del extranjero.
“En la madrugada entró uno de los secuestradores. Me tomó por el cuello, me tiró al suelo, me pateó y me puso una silla en el cuello para ahogarme. Me echó una bolsa de agua en la nariz. Me estaba asfixiando, y él intentó meterme la bolsa en la boca. Pero de afuera le gritaron: `Ya te dije que no te metas a pedos (en problemas), ¡Dejalo!’”, contó el periodista a la prensa internacional.
Al llegar a las oficinas del COFADEH, después de haber sido liberado tras 24 horas de interrogatorio salvaje, Silva relató que los secuestradores le dijeron que tenía un ángel guardián que abogó por su vida.
Más periodistas amenazados
El corresponsal de Prensa Latina, Ronnie Huete, el periodista de Radio Globo, Rony Martínez y la joven periodista de El Libertador, Suny Arrazola fueron repetidamente amenazados de muerte por celular y constantemente hostigados, mientras que el editor de ese mismo periódico, René Novoa, fue brutalmente agredido y golpeado por miembros del Ejército y la Policía mientras estaba en un taxi.
Desde el golpe de Estado, los periodistas de El Libertador han estado sometidos a una constante represión y su reportero gráfico Delmer Membreño tuvo que irse al exilio después de haber sido secuestrado y brutalmente torturado.
La brutalidad de este régimen opresor se ha ensañado hasta con una de las “abuelas de la Resistencia”.
María Yolanda Chavarría, de 70 años, fue detenida por tres policías y trasladada a un cuarto oscuro de una posta policial el pasado 22 de diciembre. Según relató al COFADEH, los policías siguieron insultándola y le dijeron que era una cuatrera y que le habían tomado fotos mientras estaba con la Resistencia.
No a la amnistía
Ante esta situación, el COFADEH hizo un llamado a la comunidad internacional para que “no quite sus ojos de este país centroamericano y lo declare en alerta máxima en materia de derechos humanos.
Es extremadamente urgente que antes del simulacro de traspaso de mando el 27 de enero próximo y después de esa fecha, las organizaciones multilaterales abran en Honduras legaciones in situ para coordinar las operaciones de salvamento de los liderazgos sociales y políticos opuestos a los asaltantes del poder.
Honduras avanza aceleradamente, lejos de la mirada internacional, a un estado de absoluta indefensión que debe ser interferido –continúa el llamado del COFADEH–.
Para las personas perseguidas por esta dictadura exigimos juicios no viciados y respeto al debido proceso, libertad para los cuatro presos políticos en la Penitenciaría Nacional y el retorno seguro de casi un centenar de personas que salieron forzadamente de Honduras, por el peligro inminente a su vida.
Sin proceso constituyente popular no hay paz ni tranquilidad posibles. Sin un nuevo pacto social y consenso político mínimo, ninguna gobernabilidad será posible”, concluye el documento.
Fuente: http://www.rel-uita.org/internacional/honduras/el_premio_nobel_de_la_paz.htm
viernes, 25 de diciembre de 2009
En Honduras se vulneran brutalmente los derechos humanos
Mientras en Tegucigalpa se mata, el mundo calla
24-12-2009
Cathy Ceibe
L'Humanité
Traducido por J.A. Pina
42 asesinatos, 120 desapariciones, 4.000 detenciones arbitrarias… En Honduras se vulneran brutalmente los derechos humanos desde el golpe del 28 de junio que derribó al presidente Manuel Zelaya. Una represión planificada desde los órganos del Estado dirigida a los resistentes al golpe de Estado.
El 14 de diciembre, Walter Trochez fue abatido por dos disparos en el pecho. Diez días antes, este militante hondureño de los derechos humanos y de los homosexuales, comprometido en la Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio que derribó al presidente Manuel Zelaya, había escapado por poco de un intento de asesinato. El 16 de diciembre, el cuerpo decapitado de Carlos Turcio, responsable de la Resistencia, fue encontrado a 300 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Cuatro días antes, Santos Corrales García, otro resistente corría la misma suerte.
Desde el golpe del 28 de junio, se han contabilizado al menos 42 asesinatos, 120 desapariciones y más de 4.000 detenciones arbitrarias. Los derechos humanos se desprecian brutalmente en un contexto de indiferencia. Lejos de la mirada de la “comunidad internacional”, las autoridades usurpadoras tienen las manos libres para desplegar sus planes de muerte.
Para Reina Rivera, presidenta del Centro de Investigacióny Promoción de los Derechos Humanos, Honduras está “frente a una política de Estado, la misma política de seguridad nacional de los años ochenta que consistió en ejecutar a los activistas de izquierda”. En esta época, 182 personas desaparecieron a manos del ejército, de la policía y sobre todo del batallón 3-16, transformado en escuadrón de la muerte.
Tras el golpe de Estado, “muchos actores sociales han vuelto a salir a la palestra”, prosigue. Y esto molesta a los golpistas cuyo mensaje es claro: “la Resistencia está en el punto de mira porque el régimen de facto no tolera la existencia de ningún movimiento social”, concluye Reina Rivera
“Matar el movimiento de resistencia por la base”
La ex directora del Secretariado de Estado para la Cultura Rebecca Becerra fue detenida delante de su hija por una docena de policías, antes de ser liberada. Ferviente opositora al golpe de Estado, la escritora habla de “caza de brujas incesante”. “Vivimos bajo una dictadura que no ha acabado con las elecciones, de las que no esperábamos nada”, opina.Antes de mencionar la desaparición de su hermano “porque era secretario general de la Federación de Estudiantes Universitarios”.
“La guerra de baja intensidad de la ultraderecha hondureña nunca ha cesado”, explica Rebecca Becerra, aunque dice temer “nuevas estrategias de represión”.
Tres dirigentes de la organización política, “Los necios”, a uno de los cuales, Gilberto Ríos, L´Humanité entrevistó al día siguiente del golpe, se han visto obligados a huir de Honduras en 48 horas tras haber sido amenazados de muerte por los “encapuchados”.
Se trata de “socavar el movimiento de resistencia”, de abajo a arriba, porque es menos visible que si se toca a sus principales dirigentes, opina Reina Rivera. El objetivo es matar la asamblea constituyente impulsada por la Resistencia pero también la misma posibilidad de que una izquierda pueda existir”, tanto más cuanto que esta resistencia diversa y plural ha sabido captar “un movimiento popular hasta ahora ahogado por el capitalismo y un sistema cerrado a cal y canto”, apunta el sociólogo Antonio Cruz Oliva.
Una semana antes de su muerte, Walter Trochez fustigaba en una carta pública “un golpe de Estado, augurando un retroceso brutal en la región marcada esta última década por unos gobiernos (…) cuyo denominador común significaba un cambio de rumbo frente al neoliberalismo”.Fuente: http://www.humanite.fr/2009-12-23_International_A-Tegucigalpa-on-tue-et-le-monde-se-t-ait
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Se conforma el Comité de Presos Perseguidos y Exiliados Políticos de Honduras
23-12-2009
Con el objetivo de poner fin a la persecución política de la dictadura hondureña
Gonzalo Sánchez
Tercera Información
El Frente Nacional de Resistencia Popular de Honduras ha difundido un comunicado en el que anuncian la creación de una organización social con el objetivo de luchar contra la persecución política que se está cmetiendo en Honduras por parte de la dictadura que dirige el golpista Roberto Micheletti.
"El Comité de Presos Perseguidos y Exiliados Políticos surge como consecuencia de la persecución política de que es víctima el pueblo hondureño tras el Golpe Militar. La tiranía encabezada por Roberto Micheletti nos encarcela bajo cargos sin pruebas, usando para tal fin a policías, militares, fiscales y jueces.
A partir de julio la persecución judicial arrasó con el Debido proceso y nos dejó en indefensión, el simple hecho de ejercer nuestro Derecho de Libertad de Expresión para manifestar nuestro repudio al golpe militar, es un argumento para llevarnos a juicio, debido a esa ilegalidad hoy sumamos cerca de 130 personas que tenemos procesos judiciales a los que debemos asistir sin la posibilidad de demostrar nuestra inocencia.
Somos hombres, mujeres y menores de edad a quienes se nos ha usado para sembrar el terror y “sentar precedentes” para desmovilizar al pueblo hondureño a través del uso de las armas y la ilegalidad desde los operadores de “injusticia”.
Cinco de nuestros compañeros están tras las rejas, en la Penitenciaría Nacional, la decisión de los jueces y juezas están plagadas de prejuicios, discriminación y politización, que afianzan la figura de la persecución política, delito que está contemplado en el Estatuto de Roma, que señala las responsabilidades que corren quienes utilicen esta figura para cometer abusos contra los derechos humanos y que pueden ser llevados ante la Corte Penal Internacional para que respondan por sus actos.
Dos ciudadanos extranjeros, un español y otro colombiano-venezolano están encarcelados en Honduras a pesar de tener medidas sustitutivas a la prisión, pues no pueden salir del país al cual llegaron por poco tiempo. Sus documentos de identificación han sido decomisados por la policía y al reclamarlos los mandan de un lugar a otro sin darles explicaciones del por qué no se los entregan y por qué están en poder de los cuerpos represivos si deberían estar en sus expedientes judiciales.
Todos fuimos llevados ante los jueces salvajemente golpeados, pues al momento de nuestra captura se usó la fuerza bruta policial y militar. Estas detenciones y procesos arbitrarios son parte de la guerra psicológica y judicial que emprende la dictadura para amedrentar al Pueblo Hondureño a que no siga con la Resistencia Popular, en uso del legítimo derecho constitucional a la desobediencia civil contra un gobierno usurpador.
Pero también nuestra patria y los familiares, han visto partir a sus hijos e hijas al exilio como producto de esta persecución que generó peligro para su vida. La vigilancia, las amenazas a muerte, los intentos de secuestros y atentados contra la integridad física, les obligaron a salir del país.
Sin lugar a dudas en estos momentos se están escribiendo las páginas más bochornosas en Honduras, es por eso que denunciamos:
Al Gobierno de facto, al igual que sus portavoces mediáticos, quienes afirman que Honduras se vive en democracia, cuando los hechos reales, que observamos la mayoría del pueblo hondureño son totalmente contrarios a esta idea ficticia de la clase política en el poder.
A la Corte Suprema de Justicia, ya que los juicios se realizan de manera completamente parcializada, no permiten las acciones legales que demuestran las detenciones ilegales, los abusos y violaciones a los derechos humanos a los que son sometidos, durante y después de la captura.
Al Ministerio Publico, ya que los fiscales presentan como testigos a los mismos elementos de la policía que son los agresores de las víctimas y una serie de pruebas sin fundamento para los delitos de los que les acusan.
La complicidad del Ministerio Público con esta estrategia represiva ya que, a pesar de los constantes abusos cometidos por las fuerzas policiales y militares contra el Pueblo, esta entidad no ha presentado ninguna acusación formal ante los juzgados respectivos.
La complicidad de la Corte Suprema de Justicia, que ha cambiado el mecanismo aleatorio de asignación de jueces, haciéndolo ahora de manera arbitraria y de acuerdo a intereses políticos.
Por lo anteriormente expuesto pedimos:
Libertad a los presos políticos.
Sobreseimiento definitivo a las causas por estar enmarcadas en la persecución política.
Respeto irrestricto de los derechos humanos de los detenidos y perseguidos.
Castigo a los responsables de las violaciones a los derechos humanos de los detenidos y detenidas
Alto a la criminalización contra los movimientos sociales en Honduras.
El retorno de nuestros compatriotas en el exilio con todas las garantías para sus vidas, llevando a juicio a los responsables de sus inseguridad."
Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article11860
jueves, 10 de diciembre de 2009
Honduras: Hombres vestidos de militares y policías asesinan a cinco jóvenes de la Resistencia
Continúa la masacre y la agresión a miembros de la resistencia y sus familiares, el cinco de diciembre del corriente mes, varios hombres usando vestimenta de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y encapuchados, a la una de la mañana, llegaron a las colonias el Carrizal y la Mery flores, se introdujeron violentamente a las casas donde se encontraban las señoras Vilma Martínez y Sonia Castillo; buscaban a la Señora Ada Martínez miembro activa de la resistencia contra el golpe de Estado, al no encontrarle se llevaron a las señoras antes mencionadas.
Este Escuadrón de la muerte continúo su recorrido y allanaron otras viviendas en la Colonia el Carrizal y se llevaron cuatro personas más vinculados a la resistencia; hasta la hora de difusión de este llamado las personas se encuentran desaparecidas.
E CODEH denuncia la complicidad del poder judicial en esta práctica que constituye delito de lesa humanidad, denunciamos que los números disponibles para el turno del poder judicial para interponer los recursos de exhibición personal contesta una persona que al responder manifiesta pertenecer a las Fuerzas Armadas de Honduras y que no están disponibles para atender esos llamados; manifestamos que hasta este momento se ha hecho imposible presentar un habeas Corpus a favor de las víctimas por el Número 225-3928 extensión 121 asignado a los Juzgados Unificados de Francisco Morazán.
El cuatro del corriente mes, en horas de la mañana, fueron allanadas las oficinas de edición del Periódico el Libertador: quienes lo hicieron se llevaron la computadora que contenía el material para la próxima edición, abusaron de una de las empleadas a quien amenazaron con cometer actos de lujuria.
Desde el espacio del CODEH hemos denunciado la creación de Escuadrones de la Muerte organizados por el Régimen Militar y dirigidos por ex miembros del 3-16 que operan desde oficinas públicas del Estado; estas personas han recibido entrenamiento de ex militares del ejército Israelita que han llegado a Honduras para prestar estos servicios.
Al CODEH le preocupa la situación de persecución selectiva que desde estructuras clandestinas, dirigidas por oficiales de las Fuerzas Armadas de Honduras y de la Policía Nacional, se ha desatado en el país; esta práctica ha desplazado, actualmente, a más de quince personas y familias obligadas a salir del país por el hostigamiento, allanamientos de morada en horas nocturnas y atentados criminales, estas prácticas corresponden a escuadrones de la muerte ya organizados en Honduras, el CODEH ha presentado, públicamente, la fotografía de los miembros de estas estructuras; alertamos a la comunidad internacional del desplazamiento de familias por persecución política, mujeres y niños (as) han empezado a abandonar este país la persecución selectiva cada día amenaza con más fuerza la vida, la integridad física, síquica y moral, así como la libertad.
A la par de esta agresión existe una campaña mediática de apología al odio hacia los defensores (as) de los derechos humanos, entre estos periodistas que se dedican a fomentarla se encuentra el Señor Rodrigo Wong Arévalo quien se ha manifestado, con sorpresa, que las personas que son privadas de su libertad en el marco de la persecución política tienen el teléfono del Presidente del CODEH nuestro compañero Andrés Pavón, el número del Presidente del CODEH es público, lo hemos anunciado por radio y televisión a fin de estar disponible para todos aquellos y aquellas que por hoy son perseguidos en Honduras por no doblegarse frente al golpe de estado.
Por último exigimos a la Fuerzas Armadas de Honduras y la Policía Nacional dejar en libertad, sanas y salvas a las personas hoy secuestradas; tenemos pruebas, en poder del CODEH, que indican fuertes indicios de responsabilidad de parte de estas estructuras. La desaparición forzada está, nuevamente, enseñando su rostro de impunidad en este régimen militar, en el gobierno de facto: los impunes de ayer son los impunes del presente.
Tegucigalpa, Distrito del Municipio Central, 05 de diciembre de 2009
Por la Comisión Ejecutiva del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH)
Luchamos por la Paz Defendiendo los Derechos Humanos y la Justicia
martes, 1 de diciembre de 2009
Honduras sometida: Bajo elecciones ilegitimas

1 de diciembre de 2009
Adolfo Pérez Esquivel
La comunidad internacional, los gobiernos y pueblos latinoamericanos no pueden avalar las elecciones inmorales e ilegitimas realizadas en Honduras.
El gobierno de los EEUU es cómplice y gestor del golpe de Estado en ese país; un golpe realizado para someter al pueblo e imponer políticas de dominación y saqueo en la región.
El manifiesto apoyo del gobierno de Obama al llamado a elecciones por la dictadura, es intentar justificar lo injustificable, ocultar y desconocer a la soberanía de todo un pueblo y al Presidente Manuel Zelaya, quien se encuentra prácticamente encarcelado en la Embajada de Brasil desde hace ya dos meses, soportando la permanente agresión de los golpistas. Daña profundamente a las democracias en todo el continente y la posibilidad de que EE.UU. pueda construir relaciones de respeto con sus vecinos, volviendo más bien a ratificar que otros países que no respondan a los intereses de los EE.UU., pueden sufrir situaciones semejantes.
No puedo dejar de señalar el lamentable sometimiento de parte del Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, a los designios del Departamento de Estado. Apoyar a los golpistas en el llamado a elecciones ilegítimas y guardar silencio sobre las violaciones de los derechos humanos que sufre el pueblo hondureño nunca puede ser el camino de construcción de la Paz.
En Honduras fueron detenidos ayer nuestro compañero Gustavo Cabrera, Coordinador General del Servicio Paz y Justicia en América Latina, y el Pastor Menonita Cesar Cárcamo, integrantes de una misión de observación internacional de las iglesias. Aunque hayan sido ya liberados, este hecho demuestra que la dictadura hondureña busca impedir al mundo saber la verdad de lo que ocurre en el país, ocultando las graves violaciones de los derechos humanos y en especial, las condiciones represivas en las cuales se llevaron adelante los comicios.
Con esta farsa electoral se pretende ocultar los verdaderos motivos del golpe en Honduras, que es mantener a los pueblos en la miseria y la opresión, para poder seguir enriqueciéndose unos pocos, a costa además de la propia naturaleza. Busca contrarrestar el aumento del salario mínimo y garantizar mayores ganancias a las maquilas; reabrir el país a las concesiones mineras y forestales; expandir las privatizaciones y los beneficios del libre comercio para las transnacionales de EEUU y Europa; evitar acuerdos solidarios con países latinoamericanos; revertir el ingreso de Honduras al ALBA; profundizar y amarrar al país de acuerdo a sus intereses, económicos, políticos y militares.
Vuelvo a señalar que el golpe de Estado en Honduras es un golpe contra los pueblos de toda la región. Imponer elecciones, sin primero restituir el orden constitucional y el legítimo gobierno del presidente Manuel Zelaya, no puede hacerse sin el acuerdo y la complicidad del Departamento de Estado, del Pentágono y de la CIA. Junto a la imposición de los grandes proyectos de infraestructura para el saqueo, como el Plan Puebla – Panamá en Mesoamérica y el IIRSA aquí en el Sur, y la remilitarización del continente con las siete bases militares norteamericanas nuevas en Colombia, otras más siendo propuestas en países como Panamá y Perú, la presencia militar de los EE.UU. en la Triple Frontera – Paraguay, Brasil y Argentina -, y la IV Flota en los mares del Sur, entre otras políticas, pone en evidencia que los mecanismos de dominación están en funcionamiento. No terminaron con las dictaduras militares impuestas en el continente a través de la Doctrina de Seguridad Nacional, con un alto costo en vidas humanas con miles de muertos, torturados, encarcelados y desaparecidos y la destrucción de la capacidad productiva de los pueblos, ni tampoco con la sangría neoliberal provocada por el endeudamiento ilegítimo, los consecuentes ajustes estructurales, las privatizaciones y la desregulación.
Los grandes medios de comunicación, verdaderos monopolios al servicio de los intereses de dominación impuestos, desatan campañas nacionales e internacionales contra gobiernos que tienen pensamiento propio y buscan la independencia y soberanía de sus pueblos. Si su bombardeo cultural y los golpes de mercado no alcanzan, sobrevienen la agresión y los intentos de golpe de Estado por la CIA y el Departamento de Estado, como lo ocurrido en Venezuela, Bolivia y la agresión contra Ecuador por parte de Colombia.
Está claro, sin embargo, que el camino elegido por los golpistas no puede prosperar. El pueblo de Honduras está puesto de pie para defender su libertad y sus derechos; después de 154 días de resistencia no-violenta en las calles y comarcas de todo el país, ayer se replegaron mayormente a sus casas, dándole una digna e inequívoca respuesta a la fraudulenta convocatoria electoral. Son muchos los gobiernos del continente, y del mundo entero, que se han negado a conocer al gobierno golpista y que han ratificado su desconocimiento de estos comicios.
Reclamamos a los demás gobiernos de la región, a los organismos internacionales como la OEA ,
la ONU , el Parlamento Europeo y la Unión Europea , desconocer también este intento de blanqueo del golpe de estado. Hay que insistir en el restablecimiento del orden constitucional y la restitución del Presidente Zelaya y la suspensión de cualquier forma de apoyo, sea éste financiero, comercial, o militar, mientras tanto.
Llamamos a los organismos de derechos humanos, sociales, culturales y religiosos a asumir solidariamente la defensa de la soberanía y el Estado de derecho del pueblo hondureño, rechazando cualquier complicidad que pretende bastardear el ejercicio democrático.
La Paz es el fruto de la Justicia; no hay otro camino posible. Por eso también es necesario escuchar la voz del pueblo hondureño que sigue llamando a la realización de una Asamblea Constituyente Nacional para refundar el país sobre bases de igualdad e inclusión. Sólo así será posible gobernar.
Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nobel de la Paz 1980.
Foto: Honduras, Golpe de Estado – Tropas golpistas atacan a manifestantes a favor de Manuel Zelaya en Tegucigalpa.
El golpista Pepe Lobo, nuevo líder de la dictadura, no representa ni a 1 de cada 10 hondueños. La participación fue del 21,5%
1 de diciembre de 2009
Gonzalo Sánchez
(TERCERA INFORMACIÓN)
El Frente Nacional de Resistencia Popular, la mayor organización político y social de Honduras, difundió unos datos en los que se confirma la raquítica participación en los comiciones hondureños, un escasísimo 21,5%. Este dato se evidencia en los medios del fascismo hondureño, los cuales no nuestran ninguna imagen de gente votando, sólo algunas fotos del candidato ganador y otras donde algo más de una decena de personas festejan el resultado de las elecciones.
La violencia desatada ha dejado 83 detenidos ilegalmente y un muerto, producidos en allanamientos sin base legal a casas donde viven miembros del Frente y por la represión a una pacífica marcha en San Pedro Sula.
Además ha sido detenido el Secretario General del Servicio de Paz y Justicia para America Latina, Gustavo Enrique Cabrera, ya que estaba observando las elecciones sin seguir las directrices de la dictadura, por lo que podría poner en peligro el fraude.
"Militares y policías allanan sedes de organizaciones. Una intensa cacería de brujas se echó a andar desde este sábado contra organizaciones y miembros de la resistencia, desde el gobierno de facto, a través el ejército y la Policía Nacional Preventiva", denunció la organización de derechos humanos COFADEH.
Zelaya ha dicho que han llevado un monitorio por más de 1400 colegios electorales y ha situado la abstención en un 75%, por ello llama a la anulación de las elecciones y pide a los Estados Unidos de América a rectificar su posición y no reconocer los resultados de las elecciones.
Además de la mayoría de países de Latinoamérica que no reconocen estas elecciones España anunció ayer que tampoco va a reconocer el resultado de estas elecciones.
Represión durante jornada electoral ilegítima deja 83 detenidos y un muerto en Honduras
"El presidente del Codeh, Andrés Pavón, señaló que con la elección ilegítima de un nuevo Gobierno en Honduras, la lucha de la resistencia tomará otros espacios, en los que se sentirá el clamor del más de 17 por ciento de los hondureños que no participó en los comicios ilegales de este domingo."
Telesur
ANRed - Sur
30 de noviembre de 2009
Unas personas detenidas arbitrariamente y una persona muerta por disparos de militares, es el saldo parcial de la represión de la que fue objeto el pueblo hondureño durante la ilegítima jornada electoral que se llevó a cabo este domingo en ese país centroamericano, la cual estuvo marcada además por altos niveles de abstención.
Así lo señaló el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh, Andrés Pavón, quien en entrevista concedida a teleSUR precisó que de los detenidos, 22 aún se encuentran en comandos de la Policía Nacional hondureña a la espera de juicios por parte del Fiscalía de facto.
Pavón señaló que el nivel de organización de la resistencia evitó que el nivel de violación de derechos humanos se elevara este domingo en Honduras y fuese superior a los del pasado 28 de junio, fecha en la que se perpetró el golpe de Estado militar contra el presidente constitucional hondureño, Manuel Zelaya.
"Ha sido una jornada bastante apretada, un trabajo más organizado no nos agarró como el 28 de junio, esta vez ya estábamos preparados para enfrentar las agresiones que iban a recibir las personas en contra de sus derechos humanos", sostuvo el defensor de derechos humanos.
"La organización de la resistencia ha evitado que los índices se elevaran. Sin embargo tenemos a 83 personas que fueron privadas de su libertad de manera arbitraria, de las cuales 22 se encuentran aún en los depachos de la policía en espera de algún juicio por parte del Ministerio Público, que se ha dedicado a perseguir a todos aquellos que hemos demostrado nuestra resitencia a este golpe de Estado", añadió.
Además detalló que entre las detenciones se encuentras las de unos 17 menores de edad, incluso la de un niño de 12 años que fue detenido por portar una camiseta alusiva a la cuarta urna, "símbolo que se ha convertido en una especie de acto de subversión en Honduras".
También dio cuenta de más de 11 mujeres que han sido privadas de su libertad arbitrariamente, y "muchas de ellas aún permanecen en prisión".
Señaló que un manifestante, que protestaba contra las elecciones ilegítimas, murió a consecuencia de un disparo que le hicieron militares que estaban custodiando los alrededores de la sede Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas en Tegucigalpa, la capital hondureña.
"Ha sido declarado oficialmente muerto por los médicos, ya que sus posibilidades de vivir son menores al uno por ciento". Indicó Pavón.
Consideró que, con los bajos niveles de participación popular en los comicios ilegales, "hemos derrotado, como miebros del Frente de Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado, y desde nuestros organismos de derechos humanos, hemos demostrado al mundo que aquí en Honduras esto era una farsa electoral".
"El sector más agrío de la oligarquía también fue derrotado. Aquellos que tenían un discurso para satanizar a sus adversarios bajo un supuesta amenaza del chavismo en Honduras, también fueron derrotados. Esa oligarquía, entre ellos, se derrotó a aquellos que pretendieron satanizar la resistencia en Honduras".
Resaltó que, con un trabajo de monitoreo que realizó el Frente de Resistencia en el 70 opor ciento del país, demostró que al comienzo de la mañana sólo un 17,7 por ciento de los electores había acudido a votar según el censo electoral.
Ese mismo monitoreo arrojó quea comienzos de la tarde el nivel aumentó a sólo 17,88, para finalizar la jornada en un 21,5 por ciento "de electores que acudieron a esta farsa electoral".
En ese sentido, expresó que "el resultado de un proceso electoral, organizado en el marco de un golpe de Estado, protegido por aquellos que contribuyeron en este golpe a la democracia y en esta agresión sistemática a los derechos humanos, no puede ser reconocido por la comunidad internacional".
Alertó sobre que el régimen golpista instalado en Honduras va a "tratar de legitimar un nuevo gobierno y tratar de limpiar la cara sucia del golpe de Estado".
Anunció que con la elección ilegal de un nuevo Gobierno, la lucha de la resistencia va a tomar otros escenarios, "donde se va a sentir la lucha de un pueblo organizado, de más del 70 por ciento, como quedó demostrado en esta elección".
El proceso electoral en Honduras, marcado por denuncias de represión, desapariciones, hostigamiento y persecuciones, además un abstencionismo que supera el 60 por ciento, perfila al candidato del opositor Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa, como el virtual ganador de la presidencia, de acuerdo a los datos preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de facto.
Según la prensa local, las primeras 4 mil 159 urnas escrutadas y registradas por el centro de datos del TSE dan como resultado 318 mil 960 votos, a favor del candidato Lobo Sosa y 218 mil 358 votos al candidato del Partido Liberal, Elvin Ernesto Santos.