Los trabajadores logran que las máquinas expendedoras de agua dejen de ser abastecidas por la empresa israelí Eden Springs Ltd.
Rebelión
16-06-2010
Los trabajadores de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Valladolid se han sumado a la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel y han logrado que las máquinas expendedoras de agua del centro dejen de ser abastecidas por la empresa israelí de agua embotellada Eden Springs Ltd.
Tras el ataque a la Flotilla por la Libertad de Gaza -perpetrado el pasado 31 de mayo y que se saldó con nueve activistas internacionales asesinados por el ejército de Israel- la plantilla de la Escuela de Enfermería solicitó a la Dirección que sustituyera las bombonas de agua de Eden Springs España, filial de Eden Springs Ltd., por cualquier otra marca sin conexión con el Estado de Israel. La petición fue acogida favorablemente por la Dirección, según han informado a la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid fuentes de los trabajadores. Miembros de la Plataforma han podido comprobar que se han retirado las bombonas de agua de Eden de las máquinas expendedoras.
Eden Springs Ltd. es una emrpesa que se beneficia directamente de la explotación ilegal de los recursos hídridos del Golán Sirio, territorio ocupado ilegalmente por Israel desde el año 1967 y cuya anexión no reconoce ningún país del mundo. Los derechos humanos de la población golaní son directamente violados por la actividad de esta empresa. Eden Springs Ltd. embotella, comercializa y distribuye el agua de un territorio ilegalmente ocupado, vulnerando de esta forma la legislación internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y la Convención de Ginebra.
Desde la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid queremos agradecer al personal docente y laboral y a la Dirección de la Escuela de Enfermería su compromiso y apoyo a la causa del pueblo palestino y el respaldo que su decisión supone a la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel. Asimismo, pedimos a la población de la ciudad, sindicatos, empresas, instituciones y administraciones públicas que se sumen a esta campaña.
La campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones persigue el aislamiento de Israel para obligarle a detener su agresión al pueblo palestino -tortura y asesinatos sistemáticos inlcuidos- y a cumplir con la legislación internacional y los derechos humanos. Esta campaña se inspira en el bloqueo internacional que se llevó a cabo contra el Apartheido de Sudáfirca y que contribuyó decisivamente a la caída de este régimen segregacionista.
Esta iniciativa ha obtenido ya relevantes resultados en los más diversos ámbitos: artistas de renombre internacional como Santana, Elvis Costello o Pixies se niegan a actuar en Israel; los estibadores de Suecia rehúsan descargar barcos de bandera israelí; la Universidad de Ariel fue excluida de un concurso académico patrocinado por el Gobierno de España; la empresa de infraestructuras Veolia se retiró del proyecto de construcción de un tranvía en Jerusalén Este, territorio ocupado; la firma Eden es boicoteada en numerosos centros de trabajo de Europa...
En Valladolid, la Plataforma Solidaria con Palestina ha mantenido durante este año una intensa actividad para dar a conocer la campaña de BDS, destacando el congreso sobre boicot académico y cultural que se ha celebrado en las cuatro universidades públicas de la región. Esta era la primera vez que los cuatro centros universitarios de la Comunidad acogen una iniciativa de estas características. Asimismo, las manifestaciones económicas y culturales de Israel en la ciudad han tenido puntual muestra de rechazo, como ocurrió con la presencia de un expositor de Israel en la Feria de Turismo Interior Intur o las actuaciones de Noa, Mayumaná o Jerusalem Quartet.
jueves, 17 de junio de 2010
La Escuela de Enfermería de la Universidad de Valladolid se suma a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el estado de Israel
Israel analiza cómo hacer frente a su creciente aislamiento
Hanin Zuabi
17-06-2010
Sergio Yahni
Gara
A más de dos semanas de aquel 31 de mayo a las cuatro de la mañana cuando los comandos israelíes abordaron la Flotilla de la Libertad se ven las consecuencias de aquella acción.
Sin duda se puede decir que la flotilla, en la cual nueve activistas internacionales perdieron su vida, tuvo un impacto mayor que años de negociaciones directas, indirectas y supervisadas por poderes extranjeros.
Tras abordar la flotilla Israel se siente aislada por primera vez en su historia.
Con la ayuda de los conocidos mercenarios de palabras, como los de la calaña de Bernard-Henri Lévy, Israel intentó acusar a los activistas internacionales a bordo de la flotilla de «apoyar al régimen terrorista de Hamas» (sic) al mismo tiempo que falsificaba la tremenda situación en la que vive el pueblo palestino asediado en la Franja de Gaza.
Pero claro, ni siquiera estos mercenarios de papel lograron encontrar una justificación a lo injustificable. Mientras algunos y algunas, como Pilar Rahola, miraban para otro lado y buscaban otros lugares para sacar al sol sus paños islamofóbicos, otros, como Lévy preferían hablar de un error. Como si el asesinato de nueve activistas desarmados en alta mar no fuera un crimen.
Pero, ya en plena campaña de desinformación y falsificación Israel era consciente de que la opinión pública mundial ha cambiado, que las palabras compradas a kilo no podrán contra la indignación universal gestada por sus actos.
De esta manera, el Gobierno de Israel quedó sin otra alternativa que admitir su temor al boicot. Según el semanario francés «Le Canard Enchaîné» del 9 de junio, «Israel es consciente de que las respuestas internacionales no son una llamarada de petate como lo fueron durante la guerra en Gaza».
El boicot se sintió primeramente en el ámbito cultural.
Ya antes del abordaje de la flotilla, el cantante británico Elvis Costello había cancelado en el último momento un concierto programado en Tel Aviv para el 30 de junio y el primero de julio. Unos días después del abordaje la banda de rock estadounidense Pixies informó de que no tocaría en Israel. Al mismo tiempo se cancelaban conciertos y actividades culturales israelíes en Europa.
Para contrarrestar este sentimiento creciente de aislamiento, que ya genera desencanto en la sociedad israelí, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Tel Aviv comenzaron a planificar un megaconcierto para este verano en el cual tocarán gratuitamente bandas israelíes.
No es de esperar que este concierto mejore el sentimiento de desencanto que sienten los israelíes frente a su creciente aislamiento. Pero sería demasiado optimista esperar que el desencanto genere un cambio político inmediato, ya que la reacción de la sociedad israelí al boicot es cerrarse en ese sentimiento de que «todos están en contra nuestra».
Según una encuesta publicada en el periódico «Israel Hayom» el pasado 10 de junio, el 92% de los israelíes apoyan el abordaje a la Flotilla de la Libertad, el 91% creen que en caso de que haya otras flotillas en el futuro Israel también tendría que abordarlas, el 73% de los israelíes apoyan el asedio a la Franja de Gaza y el 78% creen que Turquía se ha transformado en un Estado enemigo.
En ciertos círculos crece el miedo a que el nacionalismo ciego generado por el aislamiento pueda empujar a Israel a algún tipo de aventura militar contra Líbano, Siria o Irán.
Paradójicamente la cúpula del Ejército, que es más consciente del precio que Israel pagaría, expresa una actitud más responsable, oponiéndose a una aventura de este tipo.
Por lo tanto, la ira populista se expresa más que nada contra aquellos que son percibidos como el enemigo interno, los palestinos ciudadanos de Israel.
El 20% de los ciudadanos de Israel son palestinos que sobrevivieron a la Naqba, la limpieza étnica de 1948, y pudieron quedarse en sus aldeas y pueblos. Si bien desde el establecimiento del Estado los palestinos en Israel tienen ciertos derechos civiles, siempre han sido ciudadanos de segunda categoría, marginados y sospechosos de simpatizar con el enemigo.
Pero la situación de los palestinos dentro de Israel se ha ido deteriorando desde la segunda invasión israelí a Líbano, en el año 2006.
El diputado Azmi Bshara tuvo que salir al exilio para evadir la cárcel por traición; el escritor y activista Ameer Makhoul y el farmacéutico Omar Said llevan ya más de un mes presos por sospechas de alta traición y asistencia al enemigo en tiempos de guerra, y todos los diputados palestinos en el Parlamento israelí están en proceso de que se les retiren sus derechos parlamentarios por haber sido invitados a visitar Libia.
Este ambiente de discriminación y persecución se ha acentuado desde que Israel abordó la Flotilla de la Libertad.
Entre los tripulantes del navío «Mavi Marmara», en el cual se registraron los choques que tuvieron como saldo activistas muertos y heridos, se encontraba la diputada israelí Hanin Zuabi, de la Alianza Nacional Democrática, partido palestino de tendencia nacionalista de izquierdas en el Parlamento israelí. Por su inmunidad parlamentaria Zuabi fue liberada la misma noche en que el buque ancló en el puerto.
Al día siguiente ella ofreció su testimonio de lo ocurrido en una conferencia de prensa realizada en la ciudad de Nazaret.
Zuabi caracterizó el ataque como un acto de piratería en el cual activistas desarmados fueron secuestrados por la Marina israelí. También declaró que los soldados dispararon desde los helicópteros contra los activistas en el buque y acusó a las Fuerzas Armadas de Israel de distribuir información parcial y desproporcionada de los hechos.
En la sesión del Parlamento israelí del miércoles 2 de junio la diputada Anastasia Michaeli (Israel Betenu) intentó interceptar físicamente a Zuabi para que no llegase a la tribuna de oradores. Anteriormente, en la misma sesión, la diputada Miri Regev (Likud) acusó a Zuabi de traición y el diputado Yohanan Plesner declaró que espera que Zuabi, «una solterona de treinta y ocho años», vaya a Gaza por una semana para ver si la dejan hablar de los derechos de las mujeres.
«Se han roto todas las normas, y vivimos un momento en que se intenta deslegitimar a todos los ciudadanos palestinos de Israel», dice Muhamad Zeidan, director de la Asociación Árabe por los Derechos Humanos. «Se intenta deslegitimar nuestro derecho a participar en la vida política, a expresar nuestras ideas y hasta nuestra propia existencia».
«En la vida pública no se acusa de traición sólo a los palestinos ciudadanos de Israel que hayan participado de la Flotilla de la Libertad, como el jeque Raed Salah o la diputada Hanin Zuabi. Se acusa a todos los palestinos ciudadanos de Israel de traición por solidarizarse con los palestinos en la Franja de Gaza», afirma Zeidan.
«Éste no es un fenómeno nuevo, sino que tras la flotilla se fortaleció la tendencia a acusar a los ciudadanos palestinos de Israel de colaborar con el enemigo», asegura.
Eilat Maoz, activista de la Coalición de Mujeres por la Paz está de acuerdo con este análisis.
«Desde la guerra contra Gaza se han cruzado todas las líneas rojas», señala Maoz. «Después de lo de la flotilla, hasta se abrió una página de Facebook en la que se llama al asesinato de Hanin Zuabi, vivimos en tiempos muy peligrosos y la situación se acerca a la locura total», indica.
Aparte de Zuabi otros dos diputados palestinos en el Parlamento israelí han sido amenazados de muerte. El diputado Taleb A'Sana, de la Lista Árabe Progresista-Movimiento Árabe Renovador, fue insultado en Cámara el pasado día 7 por un visitante y unas horas más tarde recibió un fax con dos palabras en hebreo: «Ata Met», o sea, «Ya estás muerto».
Al día siguiente, su compañero de bancada Ahmad Tibi fue amenazado por teléfono. «Tus días están contados, sucio árabe», decía el anónimo amenazador que añadía «ya se mató un primer ministro en este país, ¿qué problemas tendremos en matarte?».
¿Se resquebrajará este frente que ha erigido la sociedad israelí frente a las condenas extranjeras si crece la presión de la opinión pública internacional y el aislamiento?
Hay quienes creen que no. Por ejemplo, Jeff Halper, el coordinador del Comité Israelí Contra la Demolición de Casas, estima que la reacción internacional ha fortalecido el sentimiento de la mayoría de los israelíes de que «todo el mundo está contra nosotros».
Y hay testigos de la realidad israelí que no la pueden explicar sin clasificarla como una forma de enfermedad mental.
«Vivimos en una burbuja, en una especie de gueto mental que nos aísla y nos impide ver otra realidad, aquella percibida por el resto del mundo», escribe Uri Avneri en su columna semanal en internet.
Jonathan Cook, un observador que vive en la ciudad de Nazaret, explica que «este extraño discurso [en el cual los israelíes son siempre víctimas, hasta cuando asesina a nueve activistas desarmados, S.Y.] sólo puede ser descifrado si entendemos dos temas, aparentemente contradictorios que han llegado a dominar el paisaje emocional de Israel. La primera es una creencia de que Israel existe para expresar el poder judío y la segunda, que tiene un valor igualmente fuerte, que Israel encarna la experiencia colectiva de victimización del pueblo judío».
Por esta razón, Halper no espera que la indignación y las acciones de la opinión pública lleven a cambiar las políticas del Estado. Tiene más esperanzas en que sea el Gobierno de Estados Unidos quien imponga una política diferente al Ejecutivo de Tel Aviv.
Halper sostiene que el apoyo incondicional a Israel de la Administración estadounidense se va desgastando. «No se trata del aislamiento de Israel. Sino de que por apoyar a Israel EEUU se aísla en la comunidad internacional», sentencia.
Por el momento, el Gobierno de Israel parece insensible tanto a las presiones de EEUU como a las campañas de boicot iniciadas por la opinión pública. «Más que insensible», dice Michael Warschawski, escritor y analista israelí, «Israel se encuentra enfrentada a la actual Administración norteamericana, a quien ve como un fenómeno pasajero. Para el Gobierno de Israel se trata de aguantar un poco más de dos años para que vuelva una Administración neoconservadora al estilo de George W. Bush que se identifique con sus objetivos políticos y militares».
Pero las campañas de boicot no son solamente un acto justo de solidaridad con el pueblo palestino. Sino que más allá del actual estado de ánimo belicoso de la población israelí, la economía de Israel no podrá mantenerse por dos años si el boicot se profundiza.
Es verdad, no serán las masas israelíes que saldrán a las calles a demandar un cambio político radical, serán la industria de exportación y la pequeña burguesía que por simple instinto de supervivencia demandarán el cambio.
La Flotilla de la Libertad es una encrucijada para Israel y para el movimiento de solidaridad internacional. Sólo fortaleciendo la presión con el objetivo de romper el poder de resistencia de la economía israelí se podrá forzar el cambio político, y el respeto a los derechos del pueblo palestino.
Cualquier tipo de presión que no consiga esta ruptura sólo fortalecerá el frente de fuerzas reaccionarias que intentará escapar de esta situación hacia adelante, hacia la guerra.
Sergio Yahni es Director de Alternative Information Center (AIC)
http://www.gara.net/paperezkoa/20100616/205164/es/-Israel-analiza-como-hacer-frente-su-creciente-aislamiento/
sábado, 12 de junio de 2010
Detengamos el lavado ecológico del Apartheid: Detengamos al Fondo Nacional Judío
12-06-2010
Rebelión
El Jewish National Fund (JNF) [Fondo Nacional Judío]1 desempeñó un papel decisivo en la limpieza étnica de Palestina durante la Nakba de 1948, y sigue manteniendo hoy en día su función de apoyo al régimen de apartheid de Israel.
El JNF proporcionó apoyo político, financiero y de inteligencia4 a las fuerzas sionistas en su conquista, masacres y operaciones de limpieza étnica que caracterizaron la guerra de 1948-49 y la Nakba Palestina. En la actualidad, el JNF controla grandes extensiones de terreno pertenecientes a millones de palestinos, desarrollándolas exclusivamente para personas de “nacionalidad judía”, un concepto establecido y promovido en los estatutos del JNF para excluir a todos los demás.
El JNF fue creado en 1901 para adquirir tierras y derechos de propiedad en Palestina y más allá de ella, exclusivamente para los asentamientos judíos. Mientras que a los palestinos indígenas se les prohíbe arrendar, construir, administrar o trabajar sus propias tierras, el JNF mantiene las tierras en fideicomiso para “aquellos de raza judía y sus descendientes” que habiten en cualquier lugar del mundo a fin de “velar por los intereses de los judíos en la región prescrita.”5
Para mantener este control racista sobre la mayoría de tierras palestinas confiscadas, Israel adoptó el modelo del JNF de administración discriminatoria de tierras como política oficial y estatal. En 1953, el Knesset israelí aprobó por ley un status especial para el JNF que le permitía desempeñar funciones gubernamentales en tanto que institución sionista (“sólo para judíos”). El JNF continúa operando como organización estatutaria6 bajo la ley israelita con control directo sobre el trece por ciento de la tierra del Israel de antes de 1967. Por ende, el JNF designa a seis de los trece miembros de la junta gubernativa de la Israel Lands Authority (ILA) [Autoridad de Tierras de Israel], que administra el trece por ciento del JNF, además del ochenta por ciento de todas las tierras de Israel. Es mediante esta relación con el JNF que Israel, país que se describe a sí mismo como la única democracia en el Oriente Próximo, asigna las funciones estatales de administración de tierras a esta organización estatutaria y discriminatoria.
Tras la Nakba de 1948 y la expulsión de unos dos tercios de la población palestina de su patria, el JNF fue remodelado como organización ecologista dedicada a actividades forestales. Los bosques, parques y lugares de recreo, construidos sobre las ruinas de cientos de pueblos palestinos destruidos y despoblados, han sido cruciales en los repetidos intentos oficiales de Israel de ocultar de la opinión pública toda evidencia de la limpieza étnica de Palestina. EL JNF es, por tanto, cómplice en la negación de los derechos de los palestinos a regresar a sus propias tierras, y a que les sean restituidas tras la debida compensación. También es cómplice de lavar la imagen de Israel como régimen de apartheid, colonización y ocupación.
Las actividades del JNF no se limitan al mandato de Palestina que la convirtió en Israel en 1948. El Canada Park del JNF, por ejemplo, se erigió sobre los restos de los pueblos palestinos de Imwas, Yalu y Beit Nuba, que el ejército israelí despobló y arrasó por orden explícita del General Yitzhak Rabin, por entonces comandante en jefe, durante la guerra de 1967. Además, mediante su subsidiaria Hemnuta, el JNF ha adquirido ilegalmente tierras y casas en la ocupada Cisjordania, y especialmente en la Jerusalén ocupada desde 1967.
En la actualidad continúan los proyectos de deportación y forestación, particularmente en el Naqab (Negev) y en Galilea. En estas zonas, los proyectos de “desarrollo”, en los que el JNF desempeña un papel importante, van dirigidos a la deportación forzada de los ciudadanos palestinos de Israel para dar paso a asentamientos exclusivamente judíos y a los parques y bosques del JNF.
El JNF sigue siendo un recaudador de fondos a escala global para la colonización y apartheid en Israel. A pesar de su complicidad en crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y a pesar de su status como agente estatutario del Estado de Israel, el JNF y sus organizaciones afiliadas gozan de un status de ONG en más de cincuenta países como organizaciones ecológicas. Estas ramas del JNF se dedican también a promover el apoyo político necesario para legitimizar y promocionar el apartheid israelita, labor que facilitan las élites políticas, económicas y culturales de los países que han firmado como patronos del JNF.
Como pertenecientes al movimiento global para el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel hasta que éste respete e implemente el derecho internacional, las organizaciones abajo firmantes apelan a la sociedad civil mundial a que se unan a nuestra campaña contra el JNF de la siguiente manera:
Exponiendo y documentando el papel del JNF en la limpieza étnica de Palestina.
Protestando y obstaculizando las actividades de recaudación de fondos del JNF a nivel mundial.
Condenando las actividades del JNF en los tribunales populares y las comisiones de la verdad.
Apoyando a las organizaciones palestinas e israelitas que luchan contra las deportaciones forzadas de los palestinos en el Naqab y Galilea.
Pidiendo a las organizaciones que colaboran con el JNF, especialmente aquellas con mandatos ecológicos y antirracistas, que rompan sus vínculos con el JNF.
1 En hebreo, Karen Kayemet L’Yisrael (KKL) [literalmente, el “Fondo Perpetuo para Israel.”] En algunos países, las organizaciones afiliadas utilizan este nombre en vez de JNF.
2 Limpieza étnica mediante la expulsión, masacre y deportación de la población y otros delitos graves y crímenes definidos en la Cuarta Convención de Ginebra (1949), así como en el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945) y el Estatuto de Roma del Tribunal Criminal Internacional (1998).
3 El término apartheid se refiere al delito definido en el Artículo 2 de la Convención Internacional para la Supresión y Penalización del Delito de Apartheid (véase:http://treaties.un.org/doc/Publication/UNTS/Volume%201015/volume-1015-I-14861-English.pdf) y el Artículo 7 del Estatuto de Roma del Tribunal Criminal Internacional (véase: http://untreaty.un.org/cod/icc/statute/romefra.htm).
4 El JNF jugó un papel importante en la preparación de los “archivos de pueblos” usados por las fuerzas sionistas como principal referencia para planear y ejecutar la despoblación y destrucción de las comunidades palestinas en la Nakba de 1948 (veáse: Ilan Pappe, The Ethnic Cleansing of Palestine, Oxford: One World Press, 2006, pp. 17-22, Traducción al castellano, La limpieza étnica de Palestina, Barcelona, Crítica).
5 JNF/KKL Memorandum of Association
6 Organizaciones estatutarias o paraestatales son organizaciones que participan en las funciones del estado mediante un acuerdo formal y legal.
Adhesiones
Palestinian BDS National Committee (BNC) [www.bdsmovement.net]
The International Jewish Anti-Zionist Network (IJAN) [www.ijsn.org]
Scottish Palestine Solidarity Campaign [www.scottishpsc.org.uk]
Collectif Judéo Arabe et Citoyen pour la Paix, Strasbourg
Collectif 69 De Soutien Au Peuple Palestinien [http://collectif69palestine.free.fr]
Canada Palestine Association
Nederlands Palestina Komitee [www.palestina-komitee.nl]
miércoles, 9 de junio de 2010
BDS Israel

09-06-2010
Euken Barreña
Alternatiba
El ataque militar por parte de Israel a una expedición de activistas desarmados que transportaban ayuda humanitaria a la Franja de Gaza en aguas internacionales, saldada con la muerte de nueve personas y un número de desaparecidos aún sin concretar, se ha convertido en el último episodio de la deliberada política de violación de los derechos humanos que, con total impunidad y despreciando el derecho internacional, practica desde hace más de 60 años el Estado de Israel.
Esta realidad se refleja en la actuación de todos los poderes públicos de Israel. Así, las políticas públicas promueven la colonización judía mediante la confiscación o anexión de tierra palestina, invierten la composición demográfica persiguiendo el predominio judío y discriminan a los ciudadanos/as palestinos/as en la asignación de recursos. En los territorios ocupados la segregación, la demolición de casas y una red de más de seiscientos checkpoints que impiden la libertad de movimiento de la población palestina son otros medios para avanzar en la colonización.
Desde la Nakba de 1948, el Estado de Israel ha impedido el retorno de la población refugiada palestina por medio de la fuerza, la legislación y las resoluciones judiciales. Los tribunales israelíes niegan a las víctimas palestinas el derecho a procesos con garantías judiciales: el Tribunal Supremo ha autorizado el asesinato extrajudicial, la “detención administrativa” – que ampara la tortura y los maltratos - y comisiones oficiales de investigación han declarado inocentes a muchos soldados y colonos culpables de haber asesinado a civiles palestinos en casos documentados por organizaciones de derechos humanos.
Por su parte, el Parlamento israelí ha aprobado nuevas leyes discriminatorias y ha enmendado las leyes existentes con el fin restringir los derechos de los palestinos y su acceso a las indemnizaciones.
En el plano internacional Israel no ha acatado la resolución del Tribunal Internacional de Justicia sobre el Muro y niega que de su prolongada ocupación deriven obligaciones jurídicas de la IV Convención de Ginebra y del derecho humanitario internacional. Para mayor gravedad, estas posturas han sido avaladas en gran parte por el Tribunal Supremo.
En la Franja de Gaza, donde 1,4 millones de palestinos malviven atrapados, Israel prohíbe la circulación de personas y bienes, excepto en contados casos de primera necesidad. Sólo a un reducido número de personas enfermas se les permite salir para recibir tratamiento, mientras decenas han muerto esperando un permiso. Este bloqueo cuyo objetivo declarado es debilitar a los grupos armados, castiga a toda la población y sus efectos se hacen sentir especialmente entre los más vulnerables: los niños y las niñas y las personas ancianas o enfermas. En virtud del derecho internacional, Israel, como potencia ocupante, tiene el deber de garantizar el bienestar de la población de Gaza, incluido su derecho a la salud, la educación, los alimentos y una vivienda adecuada.
La impunidad con la que actúa el gobierno israelí es fruto de la complicidad de la comunidad internacional, poco interesada en exigir responsabilidades a Tel Aviv por el régimen de ocupación, colonización y apartheid al que somete al pueblo palestino.
Ninguno de los integrantes del “Cuarteto” ha tomado medidas para garantizar el respeto y acatamiento del derecho internacional, las resoluciones de NNUU o del TIJ por parte de Israel. Al contrario, la comunidad internacional y los medios de comunicación mayoritarios han adoptado una postura equidistante, situando al mismo nivel las violaciones del derecho humanitario realizadas por parte de actores no estatales palestinos en un contexto de resistencia y acoso sistemático y las violaciones cometidas por el Estado de Israel, transmitiendo la falacia de que se trata de un conflicto armado entre dos Estados.
Esta caracterización no deja de ser una lectura interesada del conflicto, que en el mejor de los casos presenta la resolución del mismo como inalcanzable debido a los extremismos de ambas partes que se retroalimentan continuamente o, en su versión más perversa, justifica las agresiones de Israel, considerándolas la respuesta inevitable a los ataques palestinos. Esta visión no es ajena al aumento de la islamofobia en Occidente y la consideración del Estado de Israel como un bastión de la civilización judeo-cristiana en Oriente Medio, al que se le ha dado carta blanca en su papel de gendarme de los países árabes. Estos postulados invisibilizan la existencia de una alternativa de lucha no violenta, formulada por la sociedad civil palestina y desmovilizan la opinión pública internacional, incómoda ante la perspectiva de no poder tomar partido más que por actores violentos.
Israel es un estado basado en el apartheid, el colonialismo y la ocupación. Sus orígenes se encuentran en un proyecto colonial sionista, basado en la concepción de Palestina como tierra deshabitada destinada a ser un estado exclusivo para la población judía. Este modelo se puso en marcha mediante la colonización de la Palestina histórica y el traslado forzoso de la población árabe originaria y se consagró con la proclamación del Estado de Israel en el que se ha institucionalizado un régimen de discriminación racial que oprime de forma sistemática a la población palestina. Así, las leyes de nacionalidad y de retorno permiten a los judíos mantener la nacionalidad y la ciudadanía, mientras que a los habitantes originarios palestinos sólo se les reconoce la ciudadanía y se les dispensa un trato discriminatorio. Además, desde 1967, el régimen militar represivo aplicado por Israel a la población palestina que vive bajo la ocupación, ha permitido extender el sistema de apartheid, caracterizado por la segregación, el asesinato selectivo, las torturas, la demolición de casas, las detenciones arbitrarias, los encarcelamientos ilegales y los castigos colectivos a la población, como en el caso de Gaza.
En consecuencia, en julio de 2005 un conjunto de asociaciones, sindicatos y organizaciones, inspirados en la experiencia sudafricana, realizaron un llamamiento para la puesta en marcha de una campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel. Esta campaña tiene como objetivo concienciar a la opinión pública sobre el régimen de apartheid del Estado de Israel y presionar desde la sociedad civil a los estados y NNUU hasta conseguir el fin de la ocupación y el respeto de los derechos del pueblo palestino.
En el marco de esta campaña se están impulsando una serie de iniciativas variadas: sensibilización pública sobre la realidad del régimen israelí; presión sobre NNUU, gobiernos y sector privado para suspender la cooperación económica, académica, cultural y deportiva con el Estado de Israel; suspensión del acuerdo de asociación entre la UE e Israel por no respetar el Estado israelí los estándares europeos de derechos humanos; procesamiento de israelíes responsables de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad…
Estas acciones ya están obteniendo resultados tangibles a nivel europeo, por ejemplo en el Reino Unido, donde varias universidades ya han boicoteado a homólogas israelíes, empresas británicas han dejado de hacer negocios con fabricantes israelíes por la presión de sus clientes o las demandas ante sus tribunales forzaron a Tzipi Livni, jefa de la oposición israelí a cancelar un viaje a Londres para pronunciar una conferencia.
La coordinación a nivel europeo y estatal de las diferentes campañas e iniciativas es vital para que la sociedad vasca realice su contribución en la lucha no violenta emprendida por la sociedad civil palestina, exigiendo en este caso que la investigación sobre al ataque a la flotilla se realice por parte de expertos relevantes de Naciones Unidas y no quede en manos israelíes, como preconiza Estados Unidos, dada la continua falta de credibilidad de las investigaciones israelíes sobre violaciones de derechos humanos en el contexto del conflicto de Gaza.
En definitiva, el apoyo e impulso de la campaña BDS es nuestra mejor arma para detener las agresiones del Estado israelí, desenmascarando la naturaleza racista de su régimen y contribuyendo a la lucha no violenta del pueblo palestino por el respeto de sus derechos fundamentales.
Fuente: Alternatiba ( http://www.alternatiba.net/idazlanak/377/bds-israel-euken-barrena-alternatiba)
domingo, 6 de junio de 2010
El embajador de Israel viene a la Universidad Autónoma de Madrid
Concentración de repulsa el lunes 7 de junio
06-06-2010
Rebelión
El próximo lunes 7 de junio el embajador en España de Israel y altos cargos de la embajada, así como grandes empresas israelíes del ámbito energético, vendrán a la UAM al Encuentro en Energías Renovables y Cleantech Hispano-Israelí.
Este encuentro, lejos de promover la actividad investigadora, busca establecer relaciones exclusivamente empresariales entre ambos países, fortaleciendo los lazos comerciales ya existentes (especialmente fructíferos en lo que se refiere a la venta de armas).
Este encuentro se produce justo una semana después de la matanza de solidari@s propalestin@s a manos del ejército israelí, que demostró a la comunidad internacional todo el potencial asesino del bloqueo que sufre el pueblo palestino a diario.
El embajador Raphael Schutz, haciendo gala de un increíble cinismo, declaró hace pocos días que el convoy, que sólo portaba ayuda humanitaria a la franja de Gaza y reivindicaba el fin del bloqueo israelí, fue el que provocó la violenta actuación militar israelí, responsabilizándoles de lo ocurrido. Según sus propias palabras “la acción de los soldados no fue desproporcionada” saldándose con “solo” nueve muertos. Asimismo la embajada relaciona a lxs activistas con “Al Qaeda”.
Pero qué cabe esperar de un personaje que también nos deja perlas como: "Gaza no es el lugar más rico del mundo, pero hay lugares en el mundo, me atrevería a decir que en Europa también, donde la gente vive mucho peor" (Declaraciones a Europa Press del 1 de junio).
“Cuando se trata de la seguridad de nuestros ciudadanos eso prevalece, y luego viene todo lo demás" (como la legalidad internacional y el respeto a los Derechos Humanos, debemos suponer).
Ante esto, estudiantes de la UAM rechazamos la presencia del embajador de Israel en nuestra Universidad y hacemos un llamamiento de solidaridad con todas las víctimas del bloqueo israelí convocando una CONCENTRACIÓN DE REPULSA A LA PRESENCIA DE INSTITUCIONES ISRAELÍS EN LA UNIVERSIDAD EL LUNES 7 DE JUNIO A LAS 9.00 am EN LA ESTACIÓN DE RENFE DE CANTOBLANCO-UNIVERSIDAD.
Fuera asesinos de la UAM.
Fuera Israel de la UAM.
Boicot Israel.
Por el cese de las relaciones UAM-Israel
jueves, 3 de junio de 2010
¿Hasta cuándo la impunidad de Israel?
04-06-2010
Alain Gresh
Le Monde Diplomatique
Traducido para Rebelión por LB
El asalto realizado por el ejército israelí en la madrugada del 31 de mayo a la flotilla de buques que transportaba ayuda humanitaria a Gaza habría provocado una veintena de muertos. El ataque se produjo en aguas internacionales y ha suscitado numerosas condenas, incluyendo las de los países europeos y las del gobierno francés. Bernard Kouchner ha declarado que "nada puede justificar el uso de semejante violencia, que condenamos". Varios países, entre ellos Suecia, España, Turquía y Francia, han llamado a consultas al embajador israelí. Grecia ha suspendido unas maniobras aéreas que tenía previsto desarrollar con Israel y ha cancelado una visita del jefe de la Fuerza Aérea Israelí.
Por supuesto, estas condenas son bienvenidas. Sin embargo todavía hay algunas personas que se atreven a buscar justificaciones a la acción israelí. Así, el portavoz de la UMP, el inefable Frédéric Lefebvre ha dicho, según AFP, que su partido "lamenta" los muertos, pero ha denunciado las “provocaciones” de “quienes se llaman amigos de los palestinos”.
La víspera del ataque militar, haciendo gala de una clarividencia que forma parte de sus innumerables cualidades, Bernard-Henri Levy dijo en Tel Aviv: "Nunca he visto un ejército tan democrático y que se plantee tantas cuestiones morales”. (Haaretz.com, 31 de mayo). Es cierto que durante la guerra de Gaza nuestro filósofo, encaramado a lomos de un tanque israelí, entró pavoneándose en territorio gazatí. En respuesta al ataque de hoy, Levy lo ha calificado, según refiere AFP, como "estúpido", porque amenaza con empañar la imagen de Israel. Ni una sola palabra de condena, ni una palabra de condolencia por los muertos...
La única pregunta pertinente ahora es qué precio deberá pagar el gobierno israelí por su crimen. Durante años la ONU ha adoptado decenas de resoluciones ("Resoluciones de la ONU que Israel no ha respetado”, Le Monde diplomatique, febrero de 2009), la Unión Europea ha votado infinidad de textos exhortando a Israel a cumplir el derecho internacional, o simplemente la legislación humanitaria, levantando, por ejemplo, el bloqueo de Gaza. Estos textos no tienen nunca ninguna consecuencia práctica. En lugar de ello, la Unión Europea y los Estados Unidos recompensan a Israel.
Esto quedó demostrado la semana pasada con la admisión de Israel en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), y con la visita a Francia del Primer Ministro israelí Netanyahu para asistir a la entronización de su país. Como señaló un comunicado de la Asociación Solidaridad Franco-Palestina (AFPS) del 30 de abril ("¿Israel en la OCDE? Un duro golpe contra la paz!"), esta adhesión equivale a aceptar la inclusión de Cisjordania y los Altos del Golán en el "perímetro" de Israel. El hecho de que a los pocos días Israel se haya permitido atacar a la Flotilla de la Paz confirma que ese Estado interpreta esos gestos de cortesía como una carta blanca para sus acciones.
Ese fue el caso en diciembre de 2008. Entonces fue la Unión Europea la que decidió "aumentar" las relaciones bilaterales con Israel, otorgando a ese Estado privilegios de los que hasta entonces sólo disfrutaban unas pocas grandes potencias. Pocos días después los tanques israelíes se lanzaron al asalto de Gaza y cometieron con total impunidad "crímenes de guerra" y "crímenes contra la humanidad".
Richard Falk, enviado especial de la ONU para los Territorios Ocupados, escribió en Le Monde Diplomatique (marzo 2009) un texto titulado "Hay que llevar al banquillo a los responsables de la agresión contra Gaza". Unos meses más tarde, la Comisión de la ONU presidida por el juez sudafricano Richard Goldstone entregó sus conclusiones. Resultaron devastadoras para Israel, aunque tampoco eximían a Hamás. El texto del informe Goldstone confirma que fue efectivamente el ejército israelí el que rompió el alto el fuego, y arrojó luz sobre los crímenes cometidos. Este texto confirmó muchos de los informes ya publicados por Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Estos textos no han dado lugar a ninguna sanción contra el Gobierno israelí. Uno de los argumentos esgrimidos para justificar esta inacción es que los hechos denunciados han sido objeto de investigaciones serias por parte de Israel, extremo que desmintió de forma argumentada el abogado Sharon Weill en Le Monde Diplomatique (septiembre 2009, "Desde Gaza a Madrid: el asesinato selectivo de Salah Shehadeh”).
Además se está desarrollando en Israel una ofensiva sin precedentes contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos, tanto internacionales como israelíes, consideradas ahora como una amenaza estratégica para el Estado israelí a la que sólo supera en importancia la amenaza de Irán, Hamas e Hizbulá. Una auténtica campaña de deslegitimación de esas organizaciones se está llevando a cabo a través de grupos apoyados por el Gobierno y la extrema derecha israelíes, tales como NGO Monitor (Monitor de ONG). Paralelamente, se está librando una guerra de propaganda para justificar lo injustificable (véase Dominique Vidal, "Cuanto más grande es la mentira…”, Le Monde Diplomatique, febrero de 2009). En semejante contexto apenas sorprende que los soldados israelíes consideren a los militantes que transportan suministros a Gaza como "terroristas" y los traten como a tales.
¿La impunidad continuará, o algunos gobiernos se atreverán a adoptar medidas para sancionar a Israel, para hacer comprender a su Gobierno (y a su gente) que su política tiene un precio, que la represión tiene un precio y que la ocupación tiene un precio?
Dentro de la Unión Europea París podría sugerir a sus socios suspender el Acuerdo de Asociación en virtud del artículo 2, que establece explícitamente que Israel está obligado a garantizar la protección de los derechos humanos (léase Isabelle Avran, "Los retrasos de la UE con respecto a Israel”, La Valija diplomática, 25 de junio de 2009).
Francia podría adoptar tres medidas desde ahora mismo, sin esperar a llegar a un acuerdo con sus socios europeos:
- En primer lugar –y en estricto cumplimiento de la legalidad y de las decisiones de la Unión Europea–, iniciar una campaña para determinar el origen de los productos israelíes exportados a Francia, y prohibir (no sólo gravar) la importación de productos procedentes de los asentamientos;
- En segundo lugar, declarar que la instalación de colonos en los territorios palestinos ocupados es inaceptable y que tales colonos quedarán sujetos a un régimen de visado si desean viajar a Francia, una medida muy fácil de aplicar a partir de las direcciones de las personas que desean visitar nuestro país;
- Por último, decretar que los ciudadanos franceses que hagan su servicio militar en Israel no están autorizados a servir en los territorios ocupados, y que si colaboran con las acciones de un ejército de ocupación pueden sufrir consecuencias penales.
Bernard Kouchner ha anunciado que no hay ningún ciudadano francés entre los muertos de la flotilla humanitaria. Pero ¿sabe acaso si hay ciudadanos franceses entre los responsables de ese crimen?
Fuente: http://blog.mondediplo.net/2010-05-31-Israel-l-impunite-jusqu-a-quand
Los Jugadores Suecos de Fútbol Quieren Cancelar Partido contra Israel
Al-Manar
02/06/2010
Los efectos de la masacre israelí contra los activistas que viajaban en la Flotilla humanitaria Libertad hacia Gaza podrían tener ya impacto en diversos ámbitos sociales internacionales, según señaló el periodista Uzi Dann en el diario israelí Haaretz.
La Asociación de Fútbol de Suecia anunció el martes que pedirá a la UEFA, el organismo que rige el fútbol europeo, que cancele un encuentro que el equipo sueco de fútbol sub-21 tenía previsto efectuar en Israel esta semana. Israel y Suecia tenían previsto disputar un partido crítico el viernes para la clasificación para el Campeonato Europeo de 2011.
El equipo sueco, que está en la actualidad preparándose para el partido en Chipre, ha expresado sus reservas a jugar en Israel tras conocer noticias sobre la matanza. El equipo citó “los hechos sucedidos y las duras respuestas a estos hechos en Suecia y en todo el mundo”, en referencia a la operación del comando israelí el lunes por la mañana, que dejó un saldo de diecinueve muertos y 60 heridos a bordo de un barco turco que se dirigía a la Franja de Gaza.
“Al igual que todos los seres humanos deploramos la violencia y estamos anonadados por lo que vimos,” dijo el presidente de la Federación Sueca de Fútbol, Lars-Ake Lagrell.
“No es agradable ir a Israel en esta coyuntura,” añadió Lagrell. “Estaríamos felices si la UEFA nos permite no jugar en Israel.”
Según informes de la prensa sueca, 11 activistas suecos viajaban en la flotilla atacada por Israel.
El lunes, el equipo de fútbol turco sub-19 canceló un partido previsto contra Israel después de recibir instrucciones explícitas del gobierno turco de volver al país.
miércoles, 2 de junio de 2010
Nicaragua Suspende sus Relaciones Diplomáticas con Israel
Al-Manar
02/06/2010
Nicaragua ha suspendido sus vínculos diplomáticos con Israel en protesta por el ataque llevado a cabo por comandos israelíes contra un convoy de ayuda humanitaria que se dirigía a la Franja de Gaza.
“Nicaragua suspende desde hoy sus relaciones diplomáticas con el gobierno de Israel,” dijo la Oficina del presidente Daniel Ortega en una declaración el martes.
Managua ha “subrayado la naturaleza ilegal del ataque contra una misión humanitaria. Éste supuso una clara violación de la ley humanitaria e internacional,” dijo la jefa de comunicaciones de la Oficina, Rosario Murillo.
La nación centroamericana reiteró también su apoyo al pueblo palestino y exigió el fin del bloqueo israelí contra la Franja de Gaza.
Brasil, Cuba, Venezuela y Bolivia han condenado asimismo el asalto israelí contra un barco turco de una flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza, que dejó una cifra de 9 muertos y 60 heridos, aunque otras fuentes elevan esa cantidad.
Netanyahu no levantará el bloqueo en Gaza a pesar de las presiones internacionales
* La UE asegura que "intensificará los esfuerzos hasta lograr el desbloqueo"
* Hamás pide a los países árabes que rompan relaciones con Israel
RTVE.es/AGENCIAS
01/06/2010 20:17
"Es cierto que hay presión internacional y críticas a esta política, pero el mundo debe entender que es crucial para preservar la seguridad de Israel y el derecho del Estado de Israel a defenderse a sí mismo".
Con estas palabras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha vuelto a poner de manifiesto su negativa a terminar con la situación en Gaza. De nada ha servido el llamamiento internacional instándole a que lo hiciera ni la decisión de Egipto de de abrir la frontera del territorio bloqueado tras el asalto israelí a la 'Flotilla de la Libertad'.
"Peligro para los israelíes"
Netanyahu, que ha regersado este martes a Israel tras cancelar el encuentro que tenía previsto con el presidente de EEUU, Barack Obama, ha subrayado que Gaza, controlada por el movimiento islamista Hamás, es un "Estado terrorista financiado por Irán" donde Israel debe impedir la entrada de "cualquier tipo de arma por aire, mar y tierra".
"Sabemos por la experiencia de la Operación Plomo Fundido (en Gaza, hace año y medio, en la que murieron unos 1.400 palestinos, en su mayoría civiles) que las armas que entran en Gaza son empleadas contra nuestros ciudadanos", ha asegurado.
Netanyahu ha declarado que las milicias de Gaza reciben armamento a través de los túneles excavados entre la franja y el Sinaí egipcio, pero enseguida ha matizado que las cantidades que podrían entrar por vía marítima son "completamente diferentes".
"Abrir una ruta naval a Gaza presentaría un enorme peligro para la seguridad de nuestros ciudadanos. Por ello nos mantendremos firmes en nuestra política de bloqueo naval y de inspección de los barcos que entren", ha reiterado.
El bloqueo israelí a Gaza,se inició tras la captura del soldado israelí Guilad Shalit en 2006 y se ha endurecido tras la toma de la franja por Hamás un año después.
La Unión Europea lucha por el desbloqueo
La UE ya ha anunciado que no dejará de trabar por lograr que se ponga fin a la situación en Gaza.
La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, ha mantenido una conversación telefónica con el primer ministro palestino, Salam Fayyad, según ha informado el portavoz de la Comisión Europea, John Clancy.
"El bloqueo de Gaza debe terminar", ha afirmado Ashton, quien, además, ha asegurado que la UE "está dispuesta a intensificar los esfuerzos en este campo y discutir con los Estados miembros la forma de avanzar sobre la cuestión".
lunes, 24 de mayo de 2010
Dos Grandes Empresas Italianas Anuncian Boicot a Productos Israelíes
24/05/2010
Dos grandes empresas italianas alimenticias, COOPItalia y Nordiconad, anunciaron el lunes su decisión de boicotear los productos alimenticios israelíes.
Motivo: ellas no pueden diferenciar entre los productos fabricados en los ilegales asentamientos israelíes de Cisjordania y los fabricados en el interior de la entidad sionista.
En un comunicado, Nordiconad, una cadena que dispone de 400 puntos de venta, principalmente en el norte de Italia, anunció que la medida es efectiva ya desde finales del mes de abril.
Los responsables de COOP, una cadena más importante aún con más de 900 tiendas en Italia, han indicado que había un problema de trazabilidad con los productos Carmel Agrexco (abogados, tomates, cerezas, pimientos etc). En este sentido, no era posible saber si ellos procedían de los asentamientos de Cisjordania o bien de Israel. En razón de estas prácticas fraudulentas por parte del exportador israelí, COOP ha decidido borrar a Agrexco, una empresa israelí especializada en exportaciones de productos agrícolas a Europa, de su lista de proveedores hasta nueva orden.
El sitio “Stop Agrexco Carmel” -una campaña italiana lanzada a principios de año en Savona, un puerto del norte de Italia donde Agrexco desembarca sus mercancías destinadas al mercado italiano- indicó que “el movimiento de boicot contra los productos israelíes ha registrado un fuerte éxito dentro del contexto de la lucha contra el apartheid israelí.”
Hace falta precisar que esta campaña italiana se desarrolla en coordinación con la Coalición contra Agrexco en Francia, que se opone, en particular, al proyecto de instalación de una sucursal de Agrexco en el puerto de Sete.
El sitio de la Coalición señala que “la campaña busca hacer respetar los derechos humanos, la moral, la justicia y las decisiones de las instituciones internaciones. Todo ello constituye una razón más que suficiente para negarse a la implantación de una empresa israelí de cualquier sector, ya sea en Sete o en otra parte, porque todas las empresas israelíes se benefician, directa o indirectamente, de una colonización condenada durante décadas por las instituciones y por la comunidad internacional.”
La elección de Agrexco-Carmel (frutas, legumbres o flores) es relevante porque ella es el instrumento número 1 de la colonización israelí en el campo de la agricultura. En primer lugar, porque dicha compañía está vinculada al Ministerio de Agricultura israelí, que controla al 50% de la empresa y cuya política ésta aplica, pero también porque el 70% de sus exportaciones provienen de los asentamientos (hecho éste reconocido por el director de Agrexco-Carmel durante un proceso en el Reino Unido). Los productos proceden, entre otros lugares, de los asentamientos del Valle del Jordán palestino, donde 7.000 colonos judíos se han apropiado del 95% de las tierras y controlan el 98% del agua. Los agricultores palestinos de esas zonas se han visto reducidos a la miseria o el exilio.
sábado, 22 de mayo de 2010
El BDS, Israel y los afrikaners
Mapa de los territorios palestinos de Cisjordania como si fueran un archipiélago. El mar es Israel y Jordania. (Atlas de Le Monde Diplomatique)
Una comparación incómoda para la política, para el periodismo, para la cultura.
La analogía sudafricana y las llamadas al boicot se abren paso y convencen ya a numerosos escritores y artistas.
21.05.2010
Alberto Arce y Carlos Sardiña
En la Sudáfrica del Apartheid existía un lugar llamado Sun City, trasunto africano de Las Vegas. Una ciudad donde, teóricamente, no existía la discriminación racial. Allí actuaban a cambio de fuertes sumas de dinero reconocidos artistas de renombre internacional. Participaban así en el programa propagandístico diseñado por el gobierno sudafricano para contrarrestar la influencia de la lista de personas que se negaban a viajar al país en solidaridad con los llamamientos al boicot hechos públicos por los líderes del Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela o el arzobispo de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu.
En 1985 un grupo de músicos (entre ellos U2, Peter Gabriel, Lou Reed o Keith Richards) grabó una canción y filmó un documental titulados “Sun City, Artistas Unidos contra el Apartheid” que pasó a la historia como uno de los momentos fundamentales de la conformación de la opinión pública mundial sobre el régimen afrikaner de Pretoria. Era una campaña de boicot cultural contra el racismo.
Varias décadas más tarde y aunque se trata de uno de los temas más controvertidos, vetados y rechazados por gran parte de la prensa internacional o los líderes políticos mundiales, es cada vez más evidente que la analogía sudafricana, las comparaciones con el régimen de apartheid y los continuos llamamientos de la sociedad civil palestina a una campaña de BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) contra el estado de Israel ganan espacio en el ya de por sí complejo debate en torno a Oriente Medio. Sin ir más lejos, Elton John, uno de los artistas que nunca quiso escuchar las llamadas a boicotear la Sudáfrica racista es objeto en estos momentos de una fuerte campaña de presión internacional para que cancele su actuación prevista en Tel Aviv. Al mismo tiempo, Elvis Costello declarado que “hay veces en las que el silencio tiene más valor que el ruido” tras de suspender su gira por Israel y sumarse al boicot internacional contra el Estado judío.
¿Cómo surge La estrategia del Boicot, las Desinversiones y las Sanciones?
La Conferencia de Naciones Unidas contra el Racismo de 1973 aprobó la “Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid”. Reeditada en 1978 y 1983, dicha Convención sirvió como mecanismo para sensibilizar a la opinión pública sobre naturaleza del régimen de Apartheid sudafricano y contribuyó a construir las voluntades políticas que aislaron finalmente al régimen de Pretoria. En 2001 tras la caída del régimen de apartheid, una nueva Conferencia de Naciones Unidas contra el racismo aprobó en ese mismo país la “Declaración y Plan de Acción de Durban para la prevención de la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia”.
En dicho documento se identifica de manera explícita a la población palestina como uno de los grupos vulnerables víctimas del racismo. Desde entonces, voces tan autorizadas como la del ex-presidente norteamericano Jimmy Carter que publicó en 2006 un libro titulado “Paz, y no apartheid”, han citado la analogía entre el régimen afrikaner de Johannesburgo y el régimen de Tel Aviv. ¿El motivo? El sistema de documentos de identidad que señalan si su poseedor es judío o no, las restricciones en el acceso a las tierras que, en Israel pertenecen en un 93% al Estado y están reservadas exclusivamente a los judíos, el sistema de carreteras de uso exclusivo para colonos en Cisjordania, la ley que impide la reunificación familiar de palestinos residentes en el Estado de Israel o el Muro de separación que Israel construye de forma ilegal según la Corte Internacional de Justicia, en Territorio ocupado, alimentan una comparación que habla de la “bantustanización” de Palestina.
Se está planteando cómo transformar la analogía entre la situación de la Sudáfrica del Apartheid y la de los territorios palestinos ocupados en una campaña internacional de solidaridad basada en la igualdad de derechos civiles para todos los habitantes del territorio. Escritores israelíes como Uri Davis y Michael Warsavsky participaron el 9 de agosto de 2001 en Jerusalén en el lanzamiento del Movimiento contra el apartheid israelí en Palestina (MAIAP), considerado como primera plataforma de movilización en esta dirección.
A partir de este primer movimiento, y a lo largo de varios años, organizaciones sociales, sindicatos, partidos, intelectuales y activistas se reunieron periódicamente -siempre a tres bandas, con participantes palestinos, israelíes e internacionales- hasta publicar en 2005 la que se considera como la más representativa, unitaria e internacionalmente extendida “Llamada a una campaña global de Boicot, Desinversiones y Sanciones al estado de Israel hasta que cumpla con sus obligaciones ante el Derecho Internacional”, que recibió el apoyo de decenas de organizaciones palestinas constituidas en el Comité Nacional Palestino para la Campaña de BDS al Estado de Israel y decenas de organizaciones europeas y norteamericanas cuando se presentó públicamente por primera vez fuera de Palestina en una Conferencia Internacional celebrada en Bilbao en octubre de 2008.
Según sus propios organizadores, el BDS es una campaña que pretende “impedir o entorpecer la ocupación militar israelí de Palestina entendida como un proceso histórico y político en sus diferentes plasmaciones sobre el terreno” mientras se convierte en un instrumento de presión que pretende “obligar a ceder al Estado de Israel como sujeto con responsabilidad directa en el mantenimiento de la ocupación a través de sus relaciones y las de sus diversas instituciones con el resto de la comunidad internacional, que mantienen también una responsabilidad indirecta en la ocupación”.
La postura palestina contra la normalización de relaciones con Israel, expresada a través de la Plataforma que promueve el Boicot, es clara: “Rechazamos participar en actividades que limpien la imagen pública de Israel y rechazamos eventos conjuntos en los que no se reconozcan nuestros derechos y el derecho a resistir contra la ocupación israelí. Cualquier evento que no asuma estos principios transmite una falsa imagen de igualdad entre las partes e ignora y legitima la opresión israelí sobre los palestinos. No contribuiremos a ningún evento que menosprecie nuestros derechos o que permita presentar a Israel como algo diferente de lo que en realidad es: un Estado de Apartheid. Y rechazamos los esfuerzos que Israel y sus apologistas realizan para convencernos (…) especialmente de que el conflicto no es más que un síntoma de barreras psicológicas que pueden desaparecer a través del diálogo”.
Artistas que declinan viajar a Israel.
Siguiendo esta lógica, y probablemente influido por decisiones previas como la de Carlos Santana, Gil Scott Heron, poeta y músico norteamericano, autor de “La revolución no será televisada”, ha sido hasta el momento el penúltimo de los artistas en sumarse a dicha campaña en una lista que crece y se actualixa a diario. El pasado 23 de abril anunció sobre un escenario de Londres, que cancelaba su concierto de fin de gira en Tel Aviv “hasta que todo el mundo sea bienvenido para asistir”. El artista respondía así a una serie de cartas publicadas en diversos medios anglosajones pidiéndole que se sumase a la campaña de boicot al Estado de Israel.
Respondiendo al mismo tipo de cartas, escritas y hechas públicas por PACBI (Campaña Palestina de Boicot Académico y Cultural al Estado de Israel) en 2009, Andy Bichlbaum y Mike Bonanno, más conocidos como “The Yes Men” retiraron su película “The Yes Men fix the world”, ganadora del Festival de Sundance, del Festival de cine de Jerusalén, rechazando viajar a presentarla en Israel. En una carta explicaban los motivos que les habían llevado a tomar aquella decisión: “Pese a nuestro sentimientos, no podemos olvidarnos de nuestra tarea como activistas. En la década de los 80 tuvo lugar una convocatoria desde Sudáfrica a los artistas de todo el mundo para boicotear el régimen de Apartheid. Hoy en día hay una convocatoria clara de la sociedad civil palestina al Boicot a Israel. Nuestra posición es responder a ella como directores de cine y como activistas colaborando así en la presión al gobierno de Israel para que cumpla con el derecho internacional”.
Naomi Klein, la autora de No Logo o La doctrina del shock publicó un artículo en The Guardian explicando su modo de sumarse a la campaña de Boicot al Estado de Israel explicando los criterios con los que editaría, en adelante, sus obras en Israel: “Durante ocho años, mis libros fueron publicados en Israel por una editorial llamada Babel. Cuando publiqué La doctrina del shock quería respetar la convocatoria del boicot. Siguiendo el consejo de los activistas palestinos y de escritores como John Berger, que habían adoptado esta opción antes que yo, contacté con una pequeña editorial llamada Al Andalus, formada por activistas fuertemente involucrados en la lucha contra la ocupación desde el interior de Israel y la única editorial israelí que se dedica exclusivamente a traducir literatura árabe al hebreo, y redactamos un contrato que garantiza que todos los beneficios de mis libros permanecerán en Al Andalus. Mi objetivo es boicotear la economía israelí, no a los israelíes”.
En septiembre de 2009 un grupo de personalidades encabezado por Ken Loach, la propia Klein, Viggo Mortensen, Harry Belafonte, Jane Fonda, que se retractaría posteriormente, Danny Glover o Slavoj Zizek anunciaba su boicot al Festival Internacional de Cine de Toronto. ¿El motivo? protestar por su denominado “Foco en Tel Aviv”, un programa de diez películas sobre la capital israelí en la que no aparecía ninguna mención a los habitantes palestinos de la ciudad. Los cientos de firmantes de la “Declaración de Toronto” consideraban que no es correcto utilizar actividades culturales internacionales para “lavar la cara del régimen israelí” a través de programas de colaboración cultural con su Ministerio de Asuntos Exteriores. Sobre todo tras lo sucedido en Gaza pocos meses antes, durante la operación “Plomo Fundido” que comienza a jugar el mismo papel catalizador respecto al Boicot a Israel que la matanza de Sharpeville en Soweto jugó en el caso sudafricano, ese tipo de iniciativas son el detonante de una modificación sustancial de la percepción internacional de quien comete masacres y dificultan su justificación.
La Sudáfrica del Apartheid e Israel: parecidos razonables y amistades peligrosas
Las comparaciones entre Israel y la Sudáfrica del Apartheid son especialmente incómodas para un país que se considera a sí mismo la “única democracia de Oriente Próximo” y hace todo lo posible para que los demás países también le vean así. Sin embargo, la analogía no carece de fundamento y hay motivos de sobra para afirmar que en Israel impera efectivamente un régimen de apartheid. Como señaló recientemente la activista israelí Nurit Peled, el estado israelí “no es una democracia, es una etnocracia”.
Incluso Michael Ben Yair, ex fiscal general de Israel y ex miembro de su Corte Suprema, ha declarado: “Hemos elegido con entusiasmo convertirnos en una sociedad colonial, ignorando los tratados internacionales, expropiando tierras, transfiriendo colonos desde Israel a territorio ocupado, robando y justificando todas nuestras actividades. Al desear con pasión quedarnos con los territorios ocupados hemos desarrollado dos sistemas judiciales, uno progresista y liberal para Israel y otro cruel e injusto para el territorio ocupado. Hemos establecido de hecho un régimen de Apartheid en los Territorios ocupados.”
El arzobispo sudafricano y premio Nobel de la Paz Desmond Tutu ha declarado en numerosas ocasiones que la situación de los palestinos en los territorios ocupados por Israel es similar a la de los negros en Sudáfrica durante la época del apartheid y defiende la campaña de boicot como la mejor estrategia que la sociedad civil mundial puede adoptar para poner fin a las injusticias perpetradas por el estado de Israel. El COSATU (Congreso de Sindicatos Sudafricanos), veterana organización en la lucha contra el apartheid sudafricano, también se ha sumado a la campaña.
El concepto de apartheid no se limita exclusivamente al contexto histórico de la segregación racial vigente en Sudáfrica entre los años 1948 y 1994. Además es un crimen de lesa humanidad reconocido como tal por la “Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid” aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1973 [pdf]. También el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional aprobado en 1998 contempla el apartheid como un crimen de lesa humanidad en su artículo 7 y considera como tal los “actos inhumanos” contemplados en el propio Estatuto “cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen”.
Con esas leyes en la mano, los expertos en derecho internacional Luciana Coconi y David Bondia elaboraron el año pasado un informe [pdf] en el que concluían que “la discriminación a la que se ve sometido el pueblo de Israel constituye crimen de apartheid”. El relator especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, el jurista de origen sudafricano John Dugard, elaboró en 2007 un informe [pdf] en el que afirmaba que las “leyes y prácticas de Israel en los territorios palestinos ocupados son similares a algunos aspectos del apartheid” y “probablemente están contempladas en la Convención para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid”.
Esa discriminación se traduce en políticas que van desde la “bantustanización” de los territorios palestinos en Cisjordania como consecuencia de la construcción de asentamientos judíos y las carreteras de circunvalación de uso exclusivo para israelíes que los comunican hasta los “asesinatos selectivos” de activistas palestinos, pasando por la restricción de movimientos o las detenciones arbitrarias que sufren los palestinos a diario. Además, los ciudadanos palestinos de Israel, que en teoría deberían disfrutar de los mismos derechos que sus conciudadanos israelíes judíos, sufren una enorme discriminación en lo que respecta al acceso a la educación, la vivienda, el mercado de trabajo o la sanidad.
Por otro lado, los vínculos entre Israel y la Sudáfrica del apartheid no se limitan a una mera analogía entre sus políticas discriminatorias. Ambos regímenes mantuvieron unas estrechas relaciones durante muchos años, después de que la mayoría de países africanos le dieran la espalda a Israel tras la guerra del Yom Kippur de 1973. Los dos estados colaboraron fundamentalmente en el ámbiro armamentístico, hasta el punto de que Israel ayudó en secreto a Sudáfrica a obtener la bomba nuclear. Las relaciones amistosas alcanzaron su apogeo en 1976, cuando el primer ministro John Vorster (un antiguo simpatizante nazi) viajó a Israel, donde el primer ministro Isaac Rabin le recibió con todos los honores y en un banquete de estado brindó “por los ideales que comparten Israel y Sudáfrica y por la esperanza de justicia y una coexistencia pacífica”. Aquel fue el año del célebre levantamiento de Soweto, que reprimieron brutalmente las fuerzas de seguridad sudafricanas y en el que se calcula que murieron unas setecientas personas.
viernes, 21 de mayo de 2010
Al Nakba en Euskal Herria, boicot a Israel y solidaridad con Palestina
20-05-2010
www.askapena.org
Al-Nakba
Se han cumplido 62 años desde la creación del estado de Israel y el pueblo Palestino sigue viviendo 'la catástrofe' del 15 de mayo de 1948 a diario. Es más la ya injusta partición de Palestina por la ONU (al recién constituido estado sionista se le concedió el 55% de las tierra, siendo bastante inferior el número de inmigrantes judíos), se ha convertido seis décadas despues en la ocupación del 85% del territorio histórico Palestino.
Mientras que el pueblo palestino resiste tanto en Gaza aislada y sometida a un férreo bloqueo, como en Cisjordania, rodeados del muro de la vergüernza que alcanza ya los 750 km y plagado de colonias ilegales y puestos de control militares. Sin olvidar el millon y medio de palestinos que reside en territorio israelí totalmente exento de sus derechos civiles y políticos, la diáspora palestina que suma 5 millones de refugiados o los 11 mil presos y presas políticas. Mientras la comunidad internacional mira hacia otro lado el genocidio continua, y el pueblo palestino resiste, sobrevive. El boicot como arma de solidaridad
Para acabar con el Apartheid que sufrió la población negra en Sudáfrica durante años el boicot internacional fue una pieza clave en la lucha. De ahí que más de 200 asociaciones y organizaciones palestinas hayan hecho un llamamiento al boicot de Israel, con unas requerimientos asumibles para cualquier persona con un mínimo sentido de justicia y solidaridad:
* El derecho a retorno de los refugiados y refugiadas.
* El fin de la ocupación tanto militar como política y social de Gaza y Cisjordania
* El reconocimiento de los derechos civiles y políticos a las ciudadanas palestinas residentes en Israel.
En los pueblos del mundo esta campaña avanza rápidamente desde su lanzamiento hace ahora 4 años y va dando sus primeros frutos. En Euskal Herria cada vez más organizaciones de solidaridad, políticas, sociales o sindicales nos hemos adherimos al llamamiento de boicot y nos comprometemos a poner en práctica el principio solidario entre los pueblos llevando a cabo esta iniciativa internacional en nuestra tierra.
Acciones solidarias en Euskal Herria
Askapena ha querido aprovechar el 62 aniversario de la Nakba para profundizar en la solidaridad con Palestina y el boicot a Israel, en este sentido hay que destacar las siguientes iniciativas:
* En Bilbao y Donostia se llevaron iniciativas de protesta y llamamiento al boicot en dos establecimientos de H&M. Esta empresa ha emprendido una campaña de inversión y expansión en Israel y ya ha sido objetivo de solidarios con la causa palestina en los países nórdicos o en Paris.
* Se llevaron a cabo concentraciones de solidaridad con Palestina y apelando al boicot a Israel en Lizarra, Algorta, Sopela, Urduliz e Irun y charlas sobre la situación de Palestina y de la campaña de boicot a Israel en Altsasu, Billabona y en multitud de pueblos y ciudades vascas como Iruñea, Gasteiz, ... se colocaron banderas palestinas. También lo hicieron así distintos ayuntamientos vascos que colgaron la bandera palestina en sus corporaciones municiapelas (Oiartzun, Alegia, Zestoa) además cabe destacar, que varias organizaciones políticas y sindicales también pusieron la bandera palestina en sus sedes.
* En Bermeo realizaron un programa festivo cultural donde la música y la gastronomía palestina han sido las protagonistas, además de repartir información, comida y música a cientos de personas realizaron un mural para el boicot a Israel 'Israel? Ez eskerrik asko' (¿Israel? No muchas gracias).
* Por último en dos grandes festivales musicales y ante miles de personas solidarios y solidarias atabiados con kufiyyas (pañuelos palestinos) han hecho públicos los comunicados de boicot en mitad de los conciertos. Los grupos de música SuTaGar y Ken 7 ofrecieron canciones por Palestina.
Desde Askapena seguiremos trabajando la solidaridad internacionalista con el pueblo palestino mientras no se respeten los derechos fundamentales que le han sido negados durante largas décadas y cese tanto el la limpieza étnica como el Apartheid político de la mano sionista israelí. Gora Palestina askatuta! Israeli boikota! Gora herrion arteko elkartasuna!
lunes, 17 de mayo de 2010
Piden a los Estados Árabes que Corten Sus Lazos con Israel

Al-Manar
15/05/2010
Dos comités del Parlamento Árabe han pedido a los miembros de la Liga Árabe que corten “todos los contactos directos e indirectos con Israel” en protesta por la política de limpieza étnica de la población palestina y expansión de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este llevada a cabo por la entidad sionista.
Durante una convención de dos días en Damasco, el Comité de Relaciones Exteriores y Política y el Comité de Seguridad Nacional pidieron a los estados miembros que rompan todos los vínculos con el régimen israelí.
Los comités destacaron la última decisión de Tel Aviv de expulsar a decenas de miles de palestinos de Cisjordania, describiéndola como “un nuevo capítulo de limpieza étnica.”
Israel ha adoptado una normativa que permite a sus militares deportar o expulsar a “infiltrados” que, según Tel Aviv, son palestinos sin los papeles de residencia apropiados.
Dos órdenes militares aprobadas en abril expanden la definición de infiltrado a los miles de palestinos de Gaza que residen en Cisjordania, lo cual les hace susceptibles de expulsión.
Por otro lado, “la intensificada actividad en los asentamientos en los territorios árabes ocupados reafirma que Israel no desea alcanzar una paz justa en Oriente Medio y rechaza cualquier mediación dirigida a detener el crecimiento de los asentamientos y retirarse de todos los territorios árabes ocupados en 1967,” dijeron los comités el sábado.
En marzo, el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, dijo que la organización discutiría la retirada de la Iniciativa de Paz Árabe en medio de una continua actividad en los ilegales asentamientos israelíes situados en el territorio palestino.
La Iniciativa ofrece una normalización de vínculos con Israel a cambio de la creación de un estado palestino basado en las fronteras de 1967.
Desde que las conversaciones de paz indirectas entre Israel y Palestina dieron comienzo la pasada semana, Tel Aviv ha revelado nuevos planes para incrementar el tamaño de sus asentamientos en Jerusalén Este (Al Quds) y Cisjordania.
viernes, 5 de marzo de 2010
Por Primera Vez en Tres Décadas... La Existencia de Israel “Amenazada”
04/03/2010
Hussein Assi
Créase o no.Por primera vez en tres décadas, la entidad sionista se siente amenazada en su mera existencia.Por primera vez desde que el enemigo israelí terminó su grandes guerras con los árabes en 1973, la “amenaza existencial” aparece de nuevo en las discusiones israelíes a todos los niveles.
Al menos esta “amenaza” aparece reflejada en los medios de prensa israelíes, que están preocupados por los nuevos equilibrios generados por el secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, y consolidados por el encuentro de Damasco que unió al líder de la Resistencia con los presidente de Siria e Irán, Bashar al Assad y Mahmud Ahmadineyad respectivamente.
Las posturas expresadas por Sayyed Nasrallah así como por varios líderes sirios e iraníes sin olvidar a las otras organizaciones de resistencia en la región no podían pasar desapercibidas especialmente tras quedar reflejadas en la última cumbre de Damasco.
Los israelíes se apresuraron a “estudiar, analizar, interpretar y explorar” estas posiciones después de que fueran publicadas y una “profunda” preocupación israelí apareció en público, lo que llevó a los diarios israelíes a hacer preguntas claras que nunca antes se habían planteado, preguntas que están relacionadas con el destino y futuro de la entidad y las amenazas y desafíos existenciales representadas por el así llamado “eje del terrorismo” en los términos de los medios israelíes.
En este contexto, el diario israelí Haaretz ha señalado que Israel se arriesga a una guerra de desgaste en la cual Tel Aviv sería atacado con misiles y el Aeropuerto Internacional Ben Gurion quedaría cerrado. “Y cuanto más dure la violencia, más empresas internacionales abandonarán el país: los ricos y con talento se irán también,” continuó diciendo el diario.
Tras acusar al primer ministro israelí Benyamin Netanyahu de “estar jugando al póker” Haaretz planteó varias preguntas: “¿Qué ocurrirá si la diplomacia y las sanciones fallan, como se espera, y Ahmadineyad continúa con su camino nuclear? ¿Será Netanyahu capaz de dar marcha atrás con respecto a sus encendidas declaraciones y anunciar que la amenaza iraní no es tan mala? ¿O ha quemado ya él puente para una retirada y tendremos que ir a la guerra?”.
Sin embargo, el diario israelí se consoló diciendo que el presidente norteamericano, Barack Obama, no abandonará Israel a su destino. “¿Qué hará él? ¿Apagará el radar de advertencia temprana en el Neguev y anunciará que no habrá un puente aéreo ni apoyo diplomático y en lo que a él respecta Tel Aviv puede arder porque Israel actuó en contra de sus consejos? Es duro imaginar que Obama abandonará Israel a su destino. Él puede sólo quejarse y señalar a Netanyahu que el apoyo norteamericano no está garantizado para cada acción israelí.”
Por su parte, el diario israelí Yedihot Aharonot hizo un llamamiento a los israelíes para que escuchen con atención las palabras del secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, y del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, sobre la necesidad de que el régimen sionista desparezca. Según el diario, los sunníes y shiíes difieren en muchas cosas, pero están dispuestos a unirse contra Israel.
El diario israelí señaló que el secretario general de Hezbollah cree que la nación de Israel está dispersa y aislada. “Él tiene razón,” señaló el diario Yedihot Aharonot.
“Durante muchos años, el Ejército israelí ha estado fracasando en sus pruebas militares y no está alcanzando los logros que había obtenido en sus primeros 20 años. “Debemos prestar atención a eso. ¿Es capaz el Estado Mayor General de adoptar la doctrina diseñada por el anterior jefe del Ejército israelí, que evita el masivo despliegue de fuerzas terrestres y acorazadas, y enfatiza la integración de la Fuerza Aérea, las Fuerzas Especiales y la inteligencia en tiempo real? ¿Es capaz el actual Estado Mayor de prepararse adecuadamente para los futuros desafíos? Lo dudo.”
fuente:http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=127706&language=es
jueves, 4 de marzo de 2010
Niños Españoles Piden al Embajador Israelí que Israel Deje de Matar a Palestinos
Al-Manar
03/03/2010
El vicedirector de Asuntos Europeos del Ministerio de Exteriores de Israel, Naor Gilon, ha protestado vía telefónica al embajador español ante Israel, Alvaro Iranzo, por la entrega de cartas escritas por escolares españoles al embajador israelí en Madrid, Rafael Shotz.
La Embajada de Israel en Madrid ha estado recibiendo recientemente cartas de niños que expresan su protesta por la conducta de Israel hacia los palestinos. El Ministerio de Exteriores israelí ha apuntado a la posibilidad de que los escolares que escribieron las cartas hayan estado “instigados” por los profesores. Una carta dirigida al embajador israelí señalaba: “¿Cuántos palestinos habéis asesinado hoy?”.
Otra carta señalaba: “Sr. Embajador, Vd. debería pensar en no matar a niños y ancianos palestinos. No sé si esto no le molesta, el asesinar a gente. Deberían de abandonar Palestina.”
Durante la conversación de Gilon con el responsable español, este último subrayó que el sistema de educación español no era responsable de este fenómeno y que no habían sido dadas instrucciones por parte de ningún profesor para escribir las cartas. Gilon, sin embargo, expresó el deseo de Israel de que esta práctica, el envío de cartas, por parte de los niños sea detenida inmediatamente.
Desde la Operación Plomo Fundido lanzada por los israelíes contra Gaza en diciembre de 2008 y enero de 2009 -que causó la muerte a más de 1.400 palestinos, 420 de ellos niños, y 5.300 heridos- se ha producido en Europa una serie de actos en contra de Israel, sus responsables y sus instituciones.
La Embajada en Madrid ha recibido también cartas de organizaciones pro-derechos humanos, como Amnistía Internacional, pidiendo a Israel que levante el bloqueo contra Gaza, que afecta a un millón y medio de personas, y resuelva temas como la escasez de agua potable que sufren los habitantes de la Franja.
sábado, 20 de febrero de 2010
La nueva estrategia de Israel, “sabotear” y”atacar” al movimiento global por la justicia
20-02-2010
Ali Abunimah
The Electronic Intifada
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Una serie extraordinaria de artículos, informes y presentaciones del influyente Instituto Reut de Israel ha identificado al movimiento global por la justicia, la igualdad y la paz con una “amenaza existencial” para Israel y ha pedido al gobierno israelí que emplee importantes recursos para “atacar” y posiblemente emprender un “sabotaje” criminal a este movimiento en lo que Reut cree son sus diferentes “centros” en Londres, Madrid, Toronto, la zona de la bahía de San Francisco y más allá.
El análisis del Instituto Reut mantiene que la doctrina estratégica tradicional de Israel (que considera las amenazas a la existencia del Estado en términos fundamentalmente militares, a las que hay que enfrentarse con una respuesta militar) está terriblemente desfasada. Mantiene que, en vez de ello, a lo que Israel se enfrenta hoy es a una amenaza combinada de una “Red de resistencia” y un “Red de deslegitimación” .
La Red de resistencia está compuesta por grupos armados y políticos como Hamás e Hizbolá que “se basan en medios militares para sabotear cada medida dirigida a afectar a la separación entre Israel y los palestinos o a asegurar la solución de dos Estados” (“The Delegitimization Challenge: Creating a Political Firewall”, Instituto Reut, 14 de febrero de 2010).
Supuestamente, el objetivo de la “Red de resistencia” es además causar la “implosión” política de Israel (estilo a las de Sudáfrica, Alemania de este o la Unión Soviética) en vez de provocar una derrota militar por medio de la confrontación directa en el campo de batalla.
La “Red de deslegitimación” (que el presidente del Instituto Reut y ex-asesor del gobierno israelí Gidi Grinstein afirma de forma provocativa que está en “nefasta alianza” con la Red de resistencia) está formada por el extranjero, descentralizado e informal movimiento por la paz, la justicia y los derechos humanos, y activistas del BDS (boicot, desinversión y sanciones [a Israel]) de todo el mundo. Sus manifestaciones incluyen protestas contra altos cargos israelíes que visitan universidades, la Semana del Apartheid Israelí, activismo basado en la fe y basado en el sindicalismo, y la “guerra legal” (el uso de la jurisdicción universal para formular la responsabilidad legal de supuestos criminales de guerra israelíes). El Instituto Reut citaba incluso la conferencia que dí sobre la campaña de BDS ante la conferencia de estudiantes celebrada el pasado mes de noviembre en el Hampshire College como una guía de cómo “trabaja supuestamente la estrategia de deslegitimación” (“Eroding Israel's Legitimacy in the International Arena”, Instituto Reut, 28 de enero de 2010).
El “ataque” combinado de “resistentes” y “deslegitimadores”, afirma Reut, “posee significado estratégico y en unos pocos años puede evolucionar a una amenaza existencial global”. Más adelante advierte de que “un presagio de esta amenaza sería el colapso de la solución de los dos Estados como un marco acordado para resolver el conflicto israelo-palestino y la unión tras una “solución de un Estado” como nuevo marco alternativo”.
A nivel básico, el análisis de Reut representa un avance sobre a las capas más primitivas y hasta el momento dominante del pensamiento estratégico israelí; refleja que se entiende, como afirmé en mi charla en Hampshire, que “ el sionismo simplemente no puede bombardear, secuestrar, asesinar, expulsar, demoler, asentarse y mentir de esta manera para conseguir legitimidad y aceptación”.
Pero subyacente en el análisis del Instituto Reut hay una incapacidad completa para separar causa y efecto. Parece asumir que la dramática erosión en el prestigio internacional de Israel desde sus guerras con Líbano en 2006 y Gaza en 2009 es un resultado del poder de la “red de deslegitimación” a la que imputa unos objetivos completamente nefandos, arteros y perniciosos, de hecho, la “destrucción de Israel”.
Culpa a los “deslegitimizadores” y “resistentes” de frustrar la solución de los dos Estados pero ignora la incesante campaña que hay en curso de construcción de asentamientos (apoyada por casi cada órgano del Estado) cuyo objetivo premeditado es hacer imposible la retirada israelí de Cisjordania.
Nunca considera ni por un momento que las cada vez mayores críticas a Israel puedan estar justificadas o que la cada vez mayor cantidad de personas dispuestas a comprometer su tiempo y sus esfuerzos en oponerse a las acciones de Israel están motivadas por una indignación genuina y un deseo de ver justicia, igualdad y que acaba el derramamiento de sangre. En otras palabras, Israel se está deslegitimizando a sí mismo.
Reut no recomienda al gobierno israelí (que recientemente celebró una sesión especial para escuchar una presentación de las conclusiones del think tank) que en realidad Israel debería cambiar su comportamiento respecto a palestinos y libaneses. No entiende que el apartheid sudafricano también se enfrentó a una “red de deslegitimación” global, pero que ésta actualmente ha desaparecido y, sin embargo, Sudáfrica existe todavía. Una vez que desapareció la causa que motivaba el movimiento (la flagrante injusticia del apartheid formal) la gente guardó sus pancartas y sus campañas de BDS, y se fue a casa.
En vez de ello, Reut recomienda al gobierno israelí una contra-ofensiva agresiva y probablemente criminal. Una presentación en powerpoint que hizo Grinstein ante la reciente Conferencia Herzliya sobre seguridad nacional israelí en realidad pide a las “agencias de inteligencia” de Israel “que fije su objetivo” en los “centros” con nombre y sin él de la “red de deslegitimación” y que se dedique a “atacar a los catalizadores” de esta red. En su documento “El desafío deslegitimador: crear una barrera político*”, Reut recomienda que “Israel debería sabotear los catalizadores de la red”.
El uso de la palabra “sabotaje” es particularmente llamativo y debería llamar la atención de gobiernos, agencias responsables de hacer cumplir la ley y altos cargos universitarios preocupados por la seguridad y bienestar de sus estudiantes y ciudadanos. La única definición de “sabotaje” en Estados Unidos considera que es un acto de guerra equiparado a la traición, cuando se lleva a cabo contra Estados Unidos. Además, en su uso común, el diccionario American Heritage define sabotaje como “una acción traicionera para derrotar o dificultar una causa o un intento; subversión deliberada”. Resulta difícil pensar en un uso legítimo de este término en un contexto político o de defensa.
Como mínimo, parece que Reut está pidiendo a las agencias de espionaje de Israel que emprendan una actividad encubierta para interferir en el ejercicio de los derechos a la libertad de expresión, asociación y defensa en Estados Unidos, Canadá y países de la Unión Europea, y posiblemente causar daño a individuos y organizaciones. No se deberían tomar a la ligera estas advertencias de la posible intención de Israel, especialmente a la luz de su largo historial de crímenes cometidos en territorio extranjero.
El Instituto Reut, con sede en Tel Aviv, recauda una cantidad significativa de fondos exentos de impuestos en Estados Unidos por medio de una asociación sin fin de lucro llamada Amigos Estadounidenses del Instituto Reut (AFRI, por sus siglas en inglés). Según sus archivos públicos, AFRI envió casi dos millones de dólares al Instituto Reut en 2006 y 2007.
Además de una campaña de “sabotaje” internacional patrocinada por el Estado, Reut recomienda también un apolítica “blanda”. Ésta implica específicamente una mejor hasbara o propaganda estatal para “maquillar ecológicamente”** a Israel como un paraíso de alta tecnología para tecnologías medioambiental y alta cultura, lo que denomina “Marca Israel”.
Otros elementos incluyen “mantener miles de relaciones personales con elites y personas influyentes de la política, la cultura, los medios de seguridad y la seguridad” en todo el mundo y “utilizar a las comunidades de la diáspora judía e israelí” aún más estrechamente para su causa. Incluso pone de relieve que Israel debería utilizar la “ayuda internacional” para fomentar su imagen (su incursión superficial en el Haití devastado por el terremoto fue un ejemplo de esta táctica).
Lo que une a todas estas estrategias es que su objetivo es desviar y distraer la atención de la cuestión fundamental: que a pesar de su afirmación de ser un Estado liberal y democrático, Israel es una etnocracia ultranacionalista que se basa en la violenta supresión de los derechos más fundamentales de millones de palestinos, los cuales pronto serán una mayoría demográfica, para mantener el status quo. No hay nada radicalmente nuevo en la estrategia de Reut.
Aparentemente, Reut no es consciente siquiera de la ironía de tratar de presentar la “Marca Israel” como algo adorable mientras que al mismo tiempo recomienda públicamente que espías de triste fama israelíes “saboteen” a grupos de paz en territorio extranjero.
Pero hay dos lecciones a las que debemos prestar atención: que el análisis de Reut confirma la eficacia de la estrategia de BDS, y que como las elites israelíes cada vez temen más por las perspectivas a largo plazo del proyecto sionista, posiblemente se vuelvan cada vez más despiadadas, faltas de escrúpulos y desesperadas que nunca.
* N de la t.: La palabra empleada en el título del informe en inglés ("The Delegitimization Challenge: Creating a Political Firewall") es firewall que tiene dos significados, uno que se refiere a una barrera dentro de un edificio que impide que se propague el fuego, y el segundo, específico del lenguaje informático, que se refiere a un dispositivo destinado a impedir comunicaciones no deseadas o no autorizadas entre secciones de un ordenador.
** N. de la t.: El término greenwash, que se forma sobre whitewash, “blanquear”, denomina las técnicas empleadas por las empresas para presentar sus productos y sus políticas como beneficiosas para el medio ambiente.
Fuente: http://electronicintifada.net/v2/article11080.shtml
miércoles, 17 de febrero de 2010
Rompamos la ley del retorno israelí
U.S. Campaign for the Academic & Cultural Boycott of Israel
17-02-2010
usacbi.wordpress.com
Traducido para Rebelión por J.M. y revisado por Caty R.
Somos judíos residentes en Estados Unidos que, como todos los judíos de cualquier país del mundo, tenemos un derecho automático a la ciudadanía israelí, bajo la ley de ese país del “derecho al retorno”.
Actualmente hay más de siete millones de refugiados palestinos diseminados por el mundo. Israel les niega el derecho a retornar a sus tierras y a su patria –un derecho indiscutible y reconocido en la resolución 194 de las Naciones Unidas, en la Convención de Ginebra, y en la Declaración Universal de los derechos Humanos. Y al mismo tiempo, nos invitan a vivir en esa misma tierra simplemente porque somos judíos.
Renunciamos a este “derecho al retorno” que nos ofrece la ley israelí. No es justo que mientras nosotros podemos “retornar”, a un país que no es el nuestro, los palestinos sean excluidos y continuamente desposeídos.
Entre los años 1947 y 1949, las milicias sionistas destruyeron más de 500 pueblos y sometieron a la condición de refugiados a 800.000 palestinos con el propósito de crear el Estado judío en una tierra donde la mayoría no era judía. Son los palestinos quienes tienen el derecho al retorno a su propia tierra.
Y ahora en Gaza, donde más de tres cuartas partes de las personas son refugiadas, el Estado de Israel no sólo niega a la población su derecho al retorno, sino que además encarcela a toda la población de la Franja de Gaza bajo condiciones ilegales e infrahumanas.
Rechazamos la condición de Israel como “refugio seguro” del antisemitismo para los judíos. Nadie está realmente seguro cuando el precio que se debe pagar por esa “seguridad” es la opresión, la desigualdad y la ocupación de otro pueblo.
En la actualidad hay un movimiento internacional cada vez mayor para el boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel, convocado por la sociedad civil palestina y apoyado por activistas, artistas y académicos de todo el mundo, incluyendo un creciente número de israelíes concienciados. Como parte de esta campaña, apelamos al boicot de la “ley del retorno” En un acto de desposeimiento político e ideológico, repudiamos la pretensión del Estado de Israel de convertirnos en sus potenciales ciudadanos.
Objetamos la política colonial de Israel y sus leyes discriminatorias para con el pueblo palestino, así como al gobierno estadounidense por el apoyo político y financiero que le brinda.
Por todo esto, renunciamos a la “ley del retorno” a Israel y nos negamos a apoyar, financiar o aceptar un pasaporte de ese Estado.
Para firmar la Declaración “Rompamos la ley del retorno”: breakingthelawofreturn@gmail.com. Por favor, incluya su nombre, ciudad e institución u organización de afiliación, si tiene. (Queremos afiliaciones institucionales).
Nota: esta declaración es específica de Estados Unidos por la enorme financiación, apoyo político y legitimación internacional que brinda EE.UU. a Israel en su “ley del retorno”, pero está dirigida a todos los judíos del mundo y esperamos que los organizadores de otros países utilicen esta declaración y la adopten para su propio uso.
Nos inspiramos en la carta de los judíos del Reino Unido, "We Renounce Israel Rights”, publicada en el periódico The Guardian: http://bit.ly/aidlq2
Firmantes:
Ammiel Alcalay
Dunya Alwan
Aliea Anderson
Jonathan Auerbach
Karey Bacon
Anna Baltzer
Amy Baron
Keren Batiyov
Michael Berg
Dan Berger
Bob Berman
Hillary Blecker
Richard Blum
Ethan Blustein
Mark Braverman
Susan Braverman
Brian Brotman
Rachel Brown
Judith Butler
Ellen Cantarow
Pat Carmeli
Jerrold Cohen
Timothy Colman
Rita Corriel
Mark Dubrow
David Ehrens
Ariel Eisenberg
Jascha Ephraim
Jonah EtShalom
Nava EtShalom
Danielle Feris
Amie Fishman
Richard Forer
H. Bruce Franklin
Andrew Fulluss
Lee Gargagliano
Mneesha Gellman
Susan Gillman
Libbey Goldberg
Sarah Goldman
Alyosha Goldstein
Lora Gordon
Sandra Green
Rosi Greenberg
Zoe Greenberg
Shaina Greiff
Marilyn Hacker
Edward Herman
Sally Heron
Henry Herskovitz
Pam Hinden
Adam Horowitz
Justine Issavi
Rachael Kamel
Amy Kaplan
Carolyn Karcher
Elinore Kaufman
David Kirshbaum
Alisa Klein
Harris Kornstein
Susan Landau
Howard Lenow
Michael Levin
Dave Lippman
Peter Lippman
Alex Lubin
David Mazel
Avigail McClelland-Cohen
Ben Mermelstein
Hannah Mermelstein
Jules Mermelstein
Sol Metz
Ricardo Levins Morales
Elijah Oberman
Haley Michaels Pollack
Lynn Pollack
Nancy Press
Rob Prince
Emily Ratner
Flo Razowsky
Karen Redleaf
Carrie Rosenbaum
Ellen Rosner
Sue Rouda
Emma Rubin
Heike Schotten
Amy Schrager Lang
Sylvia Schwarz
Hannah Schwarzschild
Chuck Scurich
Rich Siegel
Paula Silbey
Carmon Simon
Beth Slutzky
Louisa Solomon
Dennis Solt
Doris Soroko
Aaron Stark
Rebecca Subar
Ethel Sussman
Silvia Tennenbaum
Katie Unger
Beth Wacks
Donna Wallach
Edmund Weisberg
Lenore Wolf
Bruce Wolman
Jodie Zisow
Fuente: http://usacbi.wordpress.com/2010/02/14/breaking-the-law-of-return/