Estudio de la ONU revela que la disposición de agua potable se reduce aceleradamente. Las disputas no tardarán en aparecer y no sólo serán entre Estados, sino entre los consorcios privados y los pueblos del mundo
22 de febrero de 2010
por Katia Monteagudo
La Habana (Cuba)
La sobreexplotación, el crecimiento poblacional y el cambio climático podrían convertir la escasez de agua en un problema político, debido a rivalidades emergentes entre países, sectores y zonas rurales y urbanas, asegura un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La valoración resultó una de las conclusiones del estudio sobre el vital líquido, conocido por WWDR-3, realizado por 26 entidades de la plataforma ONU-Agua, bajo el Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).
Este peritaje, el más completo sobre el tema, se divulgó en múltiples escenarios durante 2009, y dio nuevos elementos para pensar en la veracidad del augurio belicista, formulado por Ishmael Sarageldin, exvicepresidente del Banco Mundial, promotor de la privatización del vital recurso natural.
Aunque la masa líquida del planeta sobrepasa tres veces a la continental, sólo es dulce el 2.5 por ciento del total. Pero casi todo ese porcentaje se encuentra en los hielos polares y glaciares, y en acuíferos de difícil acceso, algunos por debajo de los 2 mil metros del nivel del mar.
Sólo el 0.025 por ciento del líquido dulce está en la superficie o se le puede acceder con facilidad.
Según el WWDR-3, una quinta parte de las más de 6 mil 700 millones de personas que pueblan hoy el planeta no tiene acceso al agua potable, y 2 mil 400 millones carecen de adecuados sistemas de saneamiento.
De persistir estas insuficiencias, hacia 2030 más de media humanidad vivirá en zonas con problemas de abastecimiento hídrico, estiman estos expertos y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Este panorama se hace más complejo con la alerta de científicos y entidades mundiales sobre el impacto del calentamiento global en los glaciares y casquetes polares, las principales reservas de agua dulce en la tierra.
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés) vaticina que las variaciones en las precipitaciones y la desaparición de los glaciares afectarán en grande la disponibilidad del recurso natural para el consumo humano, la agricultura y la generación de electricidad.
Para Lonnie Thompson, investigador de la Ohio State University, la capa de hielo del monte Kilimanjaro podría desaparecer en menos de 15 años. Igual pronóstico prevé para 2035 en los glaciares del Himalaya, donde se originan los caudales de los ríos Indo, Ganges, Mekong, Yangtse y Amarillo.
Esto afectará el suministro en gran parte de Asia, continente que distribuye un tercio del agua dulce disponible entre el 60 por ciento de la población mundial, alerta Thompson.
Pero de este riesgo tampoco escapa América Latina, región que concentra más de un cuarto de los recursos hídricos y acuíferos globales para el 8 por ciento de los habitantes del planeta.
En esa zona geográfica, también los glaciares están desapareciendo, mientras ya afrontan 180 millones de personas la carencia del vital líquido.
El glacial Quelcaya, la fuente principal de Lima, en Perú, baja 30 metros por año, y se desvanecerá dentro de una década, aunque corre mejor suerte que el boliviano Chacaltaya, derretido a finales de 2009, seis años antes de lo previsto por el IPCC.
Este campo helado resultaba decisivo para el abastecimiento y la producción de electricidad en la ciudad de La Paz, la capital de Bolivia.
Igual peligro corren los de Ecuador y otros de la Patagonia argentina y chilena, la cordillera Darwin y la Isla de Tierra del Fuego, insisten los miembros del IPCC.
Con estos datos a la mano, expertos y organismos de la ONU descartan el cumplimiento de una de las metas del milenio para 2015, propuesta para reducir a la mitad las personas que hoy no tienen acceso al agua potable y a la red de saneamiento.
El informe WWDR-3 expone que los progresos de estos servicios básicos son insuficientes para alcanzar ese objetivo fijado.
“La lucha contra la pobreza depende también de nuestra capacidad para invertir en los recursos hídricos”, insiste Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO.
“Unos 5 mil millones de euros por año se requieren para conseguir ese objetivo del milenio, y hoy cada tres segundos muere un niño por falta de agua y de higiene”, asegura Carlos Fernández-Jáuregui, director de Water Assesment Advisory-Global Network. Sólo en el África subsahariana hay 840 millones de personas sin agua potable segura y carente de adecuados servicios de saneamiento, precisa el analista.
El 80 por ciento de las enfermedades que azotan a los países en vías de desarrollo está relacionado con este elemento natural, y 5 millones de personas al año mueren por beber agua contaminada.
José Graziano da Silva, representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe, considera que, “con el cambio climático, el acceso al agua puede convertirse en un desafío mayor que el acceso a la tierra para la agricultura”.
Como este líquido resulta imprescindible, muchos países adoptan leyes para proteger sus recursos y administrarlos con prudencia, pero la UNESCO afirma que estas medidas aún no surten efecto.
Los cultivos consumen las tres cuartas partes del agua que se extrae, y el resto, para uso industrial y doméstico. “Una persona necesita 3 litros al día, pero producir sus alimentos diarios requiere 3 mil. Un kilo de carne demanda entre 6 mil y 20 mil litros”, expone como ejemplo Jan Van Wambeke, responsable de Tierras y Aguas de la FAO.
“El futuro del agua se encuentra en una agricultura más eficiente”, asegura Jacques Diouf, director general de la FAO, quien propone una mejor gestión del recurso en este sector y más apoyo a los campesinos de los países en desarrollo para enfrentar la escasez y el hambre que genera.
Los autores del informe WWDR-3 afirman que para lograr leyes efectivas en la administración eficiente del agua, resulta necesario involucrar a los responsables de los sectores agrícola, energético, el comercio y la banca.
También hay voces que alertan, ante la evidente escasez para millones y la abundancia para otros tantos, de ocupaciones territoriales y saqueos forzados, además de la pugna en ascenso entre quienes consideran al agua una mercancía más y los convencidos de que sólo es un bien social.
La primera década del siglo XXI casi concluye y la guerra anunciada por el agua orbita como el mayor conflicto geopolítico de la presente centuria.
En las 263 cuencas hidrográficas internacionales y sistemas acuíferos transfronterizos existentes, donde vive casi la mitad de la población mundial, 158 carecen de marco común de gestión, precisa el informe WWDR-3.
“Existe una amenaza de estrés por el agua, de huida de los territorios en crisis y, en el peor de los casos, de guerras por los recursos en peligro de desaparición”, alerta el documento.
Aunque el geógrafo estadunidense Aaron Wolf, director del proyecto Transboundary Freshwater Dispute (Conflictos Transfronterizos Sobre el Agua), insiste en que el elemento natural sobresale como motivo de cooperación entre países, ya la ONU contabiliza más de 50 conflictos por su falta.
La cuenca del Tigris y del Éufrates es el centro de un contencioso entre Turquía, Siria e Irak; la del río Jordán, entre Siria, Palestina, Israel, Jordania y Líbano; la del Ganges y el Indo entre Bangladesh, India y Paquistán, y lo mismo sucede con las cuencas del Nilo y del Zambeze.
En América Latina, México y Estados Unidos disputan por el fronterizo río Bravo, además de las enormes dificultades de abastecimiento en la árida franja que los une.
Washington acusa a su vecino de no administrar bien el caudal, que se reduce en gran parte por evaporación, aunque estos argumentos, refieren analistas, encierran intereses relacionados con su privatización.
Diversos investigadores concuerdan en que la invasión a Irak, en marzo de 2003, fue también para controlar los ríos Éufrates y Tigris, los más importantes del Medio Oriente, donde el agua es tan preciada como el petróleo.
En América del Sur, la frecuente presencia del jefe del Comando Sur de Estados Unidos en la Triple Frontera ?entre Paraguay, Argentina y Brasil? constituye una forma de control sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG), según una investigación del Centro de Militares para la Democracia, de Argentina.
Además, las declaraciones del Departamento de Estado estadunidense sobre la posible presencia de terroristas en esa región corroboran los intereses de Washington en la zona, precisa el estudio.
El gigante del Mercado Común del Sur, como también se conoce el SAG, es un inmenso reservorio de agua pura, que se extiende desde el norte de Brasil, por parte de Paraguay y Uruguay, y finaliza en la pampa argentina.
En respuesta a los conflictos emergentes, el Banco Mundial continúa invirtiendo y fomentando préstamos, convencido de que la privatización solucionará la escasez, ya que con precios más altos, no se derrocha y habrá un sistema hídrico más eficiente.
El bolsillo ciudadano resulta la medida más recurrente para atenuar la escasez, aunque el vital líquido está definido por Naciones Unidas como un recurso público y no como un objeto de comercialización.
No obstante, la Coca Cola predice que su agua, más cara que la gasolina en algunos países, terminará dando mayores beneficios que sus bebidas gaseosas.
Ya en 2008 se hizo público que esta compañía envasaba agua potable en Londres y la vendía como agua mineral a 3 euros la botella, por todo el Reino Unido.
Las compañías francesas Vivendi y Suez, la alemana RWE, Thames Water, de Gran Bretaña; y la American Water Works, de Estados Unidos, se disputan el control monopólico del recurso, y, calculan los expertos, para 2020 serán las dueñas mayoritarias del negocio mundial.
Mientras estos consorcios privados venden agua pura para subsanar el bajo acceso a la salubridad de millones de personas, sus dividendos superan a los de la industria farmacéutica, según la Organización Mundial del Comercio.
Entre 1970 y 2000, sus ventas crecieron más de 80 veces, y al comenzar el nuevo milenio reportaban una ganancia de 200 mil millones de dólares.
Al monto ganancial se suman también los aportes por la construcción de redes de alcantarillado y saneamiento para potabilizar, distribuir y administrar el líquido.
Sin embargo, ya existen dos antecedentes de oposiciones populares contra los intentos de privatización.
En 2000, en Bolivia, la empresa hispano-estadunidense Aguas del Tunari triplicó los precios de ese vital servicio, lo que provocó una revuelta masiva –hubo muertos y heridos– en la ciudad de Cochabamba, conocida hasta hoy como “la guerra del agua”, que forzó a recolocar el suministro en manos estatales.
En Ecuador, en 2003, varias organizaciones no gubernamentales denunciaron el incremento de la participación privada en ese preciado suministro.
El Poder Judicial tomó medidas, pero no se concretaron hasta 2007 bajo el mandato de Rafael Correa, quien frenó legalmente el proceso privatizador.
La combinación cada vez más explosiva del dinero, los conflictos y ocupaciones territoriales dan razones a los expertos y organismos globales para que estén alertas en un caliente y sediento mundo, donde nunca faltan motivos para que brote otra guerra.
Katia Monteagudo
Fuente Prensa Latina (Cuba)
martes, 23 de febrero de 2010
Agua, las guerras en puerta
martes, 26 de mayo de 2009
Cochabamba: De la guerra a la gestión del agua

26-05-2009
Raúl Zibechi
www.ircamericas.org
Con la guerra del agua de abril de 2000, los pobres de la ciudad y del campo de Cochabamba consiguieron expulsar a la multinacional que pretendía adueñarse del más elemental bien común. Entre 2003 y 2005 los pobres de todo el país acabaron con el modelo neoliberal. La gestión comunitaria del agua es ahora el desafío pendiente.
El asfalto se termina demasiado pronto en los barrios del sur de Cochabamba. A sólo cinco kilómetros del centro, apenas se percibe una capa irregular sobre las grandes avenidas que los coches transitan con dificultad. Al torcer hacia los cerros que dominan un amplio valle sin árboles, se ve sólo polvo sobre las calles y canales de riego convertidos en zanjas resecas por las que debería correr por lo menos algún hilo de agua.
Cuesta arriba van apareciendo hileras de casas que se prolongan hasta que se pierde la vista, casi en la cima de los cerros donde predomina un clima árido y seco. Estamos en uno de los barrios más importantes de la periferia sur, Villa Sebastián Pagador, o distrito 14, fundado hace 32 años por emigrantes de Oruro. La zona sur, formada por seis distritos, reúne la mitad de la población de la ciudad, unos 250 mil habitantes, los más pobres y los más afectados por la ineficacia del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SEMAPA).
El Estado boliviano decidió, en el período neoliberal, que sólo tendrían agua los ricos y las capas medias, un servicio elemental que no llega a los pobres, en particular los inmigrantes de última generación. Para paliar o resolver este gravísimo problema, los vecinos decidieron organizarse creando comités de agua, cooperativas y asociaciones, construyendo ellos mismos las redes de distribución, los tanques de almacenamiento y la perforación de los pozos con sus escasos recursos.
En los barrios del sur de Cochabamba funcionan unos 120 comités de agua, a los que deben sumarse unos 150 de la zona periurbana y una cantidad aún mayor en las zonas rurales, que regulan el uso del agua según usos y costumbres de las comunidades. En la zona urbana del sur entre 70 y 80% de la población no es atendida por la empresa municipal, en tanto los comités abastecen casi al 30% y el resto reciben agua de camiones cisterna. Son cientos de miles de personas organizadas sólo para el agua, pero existe una multitud de organizaciones territoriales.
La célebre "guerra del agua" sólo puede explicarse como resultado de una decisión comunitaria, de cientos de miles de personas, de defender un recurso que no fue ni creado ni gestionado por el Estado sino por las propias comunidades urbanas y rurales. En la ciudad, la población que integra los sistemas de agua comunitarios proviene de muchas regiones del país, siendo una mezcla de inmigrantes campesinos y mineros relocalizados1. "Estas dos características aportan fuertemente a la organización comunitaria en torno al agua", dicen dos dirigentes del movimiento por el agua2.
Los primeros aportaron sus tradiciones andinas de trabajo solidario y por turnos, conocido como el "ayni", y los segundos su vasta experiencia organizativa en los sindicatos de las minas. Los sistemas de agua tienen un promedio de 200 familias asociadas pero algunos tienen apenas 30 ó 40 usuarios. La mayor parte no tienen personería jurídica. Los vecinos que decidieron no organizarse compran a los camiones cisterna que recorren todo el día la ciudad cobrando precios abusivos por agua de dudosa calidad.
Don Fabián Condori, una vida por la comunidad
Es media tarde del sábado y el sol pega fuerte haciendo la subida más pesada. Llegamos con Boris hasta un pequeño predio con paredes de adobe, abrimos la puerta de madera y aparece un amplio espacio abierto con dos pequeñas y prolijas oficinas en los costados: estamos en la APAAS (Asociación de Producción y Administración de Agua y Saneamiento), el primer sistema de agua de Cochabamba, y uno de los más consolidados. Don Fabián Condori nos recibe con una generosa sonrisa que ahonda los surcos que engalanan su rostro.
"Tengo 61 años y llevo 19 en el sistema de agua. Nací en Oruro y llegué a Sebastián Pagador cuando sólo había 70 familias, hace 30 años. Hasta fines de los 90 casi el 80% éramos de Oruro pero ya somos 60 mil habitantes de todos los rincones del país, sobre todo andinos. Creo que la gente escogió este lugar por su clima, por su riqueza, o por la buena comida y la fruta". Fabián relata su vida con calma, como si hablara de otra persona, tal vez porque no se considera el centro de la historia que cuenta.
En 1990 el municipio lo declaró a Sebastián Pagador "zona roja", cuando apenas tenía cinco mil habitantes, por la absoluta falta de agua. "Esto era un desierto", dice. "Aún no había avenidas, sólo calles que la gente abrió a pico y pala. Había una acequia para los regantes y unos pozos cerca del canal de riego donde nos hacíamos regalar el agua. Además había cisternas que vendían agua". Asegura que la mayor parte de sus vecinos son trabajadores manuales por cuenta propia, comerciantes, artesanos, carpinteros, sastres. "Como todos levanté mi primer vivienda de adobe".
En Villa Pagador los ancianos como Fabián aún hablan quechua, escuchan música andina y festejan el carnaval a lo grande, como lo hacían en Oruro, con morenadas y diabladas, con hasta 11 comparsas y 200 bailarinas, algunas llegadas del departamento.
"Al principio, como había poca gente, nos alcanzaba con el canal de riego y con los pocitos donde brotaba agua. Pero para el 80 ya había más gente y hasta una escuelita con 25 alumnos. Los niños de 3 a 4 años jugaban a bañarse con cubos de arena". En ese período se crea un Comité Impulsor de Agua que nace en una asamblea de 90 personas. "Fue el primer comité de Cochabamba. Empezamos a diseñar la excavación de la red de distribución, porque primero se construye la red y luego se busca el pozo".
Comenzaron en 1990 picando y cavando zanjas para las 390 familias que se adhirieron al comité de agua. "Cada familia aportaba un boliviano por mes para explosivos, herramientas, alquiler de oficinas. Eran los fondos propios. El trabajo duró tres años. Cada familia tenía que cavar seis metros por mes a medio metro de profundidad, todo esto es terreno de roca, muy duro, por lo que íbamos muy lento".
El diseño es muy sencillo: las zanjas salen de cada vivienda y se conectan con la red matriz que a su vez se conecta con el caño que lleva al pozo. "Toda la comunidad participó, y el que no trabajaba se quedaba sin agua. Había un control que se llamaba jefe de manzana para ver cómo se hacía el trabajo. Nosotros poníamos la mano de obra no calificada. La máquina éramos nosotros. Cuando se colocaban las tuberías se hacía una cama con tierra cernida de 30 centímetros para que las vibraciones no rompan el caño".
En los casi tres años que demandó el trabajo realizaron 105 asambleas, una cada diez días. "Era una pelea fuerte, aunque nosotros también nos peleamos. El problema es que la gente no descansaba, venía de su trabajo a darle, cada familia tenía que aportar 35 jornadas de trabajo de 8 horas, podía trabajar cualquier miembro de la familia pero mayormente trabajaron las señoras. Todo el mundo estaba con ampollas y muy cansados. Pico, pala, carretilla, cernir tierra, compactar, era mucho, mucho trabajo. Me di cuenta que la mujer es más trabajadora".
Sólo la ilusión de tener agua los mantuvo activos tantos meses, en condiciones precarias, en barrios repletos de zanjas. Fabián no rehúye los problemas internos del comité. "Había mucha pelea. El primer año y medio avanzamos mucho, pero al terminar el segundo año ya había problemas; entre nosotros casi nos tumbamos. Algunos del directorio trabajaban, pero otros son mirones. Más o menos la mitad de los dirigentes puso el hombro".
Pozos y bombas
En dos años y medio terminaron las zanjas y la colocación de tuberías, pero nadie había pensado de dónde saldría el agua. Consiguieron un proyecto del Banco Mundial, a lo que ningún otro comité pudo acceder, para construir la red de aducción, una larga cañería de cinco kilómetros que sube 400 metros hasta la montaña y sigue hasta un pozo perforado a siete kilómetros del barrio. "Ahí metimos dinamita y contratamos mineros porque es todo roca, no entra el pico ni la pala. Seis meses más de trabajo hasta llegar arriba. Y al llegar ahí preguntamos recién por la fuente de agua… Nadie había pensado en eso. Ahí hubo mucha presión de la comunidad".
Durante semanas consultaron ingenieros y geólogos que les aconsejaron dónde comprar un terreno, del otro lado de la montaña, que cobijara bolsones de agua. "Compramos el terreno pero dijimos que era para un depósito, porque no nos iban a permitir. Empezamos a desmontar los arbustos, nos íbamos hasta allá a trabajar y empezamos la perforación, a los 98 metros brotó un agua fuerte y buena. Pero otros seis meses más demoramos porque aparecieron dirigentes de otros sectores que nos paralizaron la obra porque necesitaban el agua. Perforamos dos pozos, uno para nosotros y otro para ellos porque esas tierras les pertenecían".
El paso siguiente fue construir un tanque de almacenaje en el lomo del cerro de 100 metros cúbicos. El siguiente problema fueron las bombas y las cañerías. Tuvieron que cambiar varias veces las bombas porque no resistían, pero luego los caños reventaban por la presión. "Ahí empezaron otra vez las peleas entre nosotros porque no acertábamos ni con el tipo de bombas ni con el tipo de caños, primero PVC, después hierro, al final galvanizado".
El 15 de febrero de 1993 inauguraron el primer pozo comunitario de agua de toda la ciudad. "Abrimos los grifos allá en el cerro pero a las tres horas no llegaba nada. Todo el mundo en la calle y nada. La gente desesperada. Al final cuando nos estábamos desparramando recién el agua saltó, a través de una red que se había reventado. Era un caño de la red que estaba malogrado. Pero por lo menos era un indicio de que el agua llegó. Entonces arreglamos, inauguramos, y vino una fiesta, fiesta, fiesta".
Las peripecias que relata Fabián fueron similares en más de cien comités de agua de la zona sur. En muchos casos perforaron los pozos en el mismo barrio, pero el agua suele ser salada y no es apta para el consumo, y los pozos se agotan o tienen poca agua. Casi todos los comités cuentan con tanque. Los que no tienen pozo, compran el líquido a las cisternas y lo vierten en el tanque desde donde llega a las viviendas. Una inmensa red descentralizada, construida en base a la reciprocidad y la ayuda mutua, y gestionada de la misma forma.
Como señala un estudio universitario: "La autogestión de los servicios y de la infraestructura es percibida por los vecinos como motivo de orgullo y un hecho natural pues no esperan nada de las autoridades"3. Sin embargo, una vez que se ha conseguido el agua comienza el problema de la administración. A grandes rasgos, existen dos situaciones diferentes: una estrictamente técnica, relacionada con las bombas y el mantenimiento de la red, y otra vinculada al precio de la electricidad y también a la participación de los vecinos que en esta etapa disminuye considerablemente.
Don Fabián admite que en el comité de agua de su barrio comenzó otra etapa cuando las familias tuvieron agua en sus viviendas. "Hicimos cursos sobre el mantenimiento de la red, redactamos estatutos, reglamentos, gestionamos la personería, hicimos seminarios porque no había ni un plomero, no sabíamos nada. Fue la primera conexión de agua comunitaria de Cochabamba, el primer experimento, el más complicado, pero a su vez fuimos privilegiados porque tuvimos un préstamo".
Hoy tienen 612 familias conectadas y unas 200 en espera. Cada familia paga un promedio de 16 bolivianos (dos dólares) por mes a la organización. "Pero el primer mes los tres que trabajan en mantenimiento y bombeo y los tres de la administración no cobraron nada. Al principio ni mesita teníamos. Nada, ni un boliviano. Había un desafío de hacer funcionar esto sin dinero. Al principio cobrábamos a todos por igual, pero todo lo que entraba se iba en la luz de la bomba y los trabajadores sólo recibían 50 bolivianos cada uno"4. Después crearon la estructura tarifaria en una asamblea y comenzaron a ordenar los gastos.
Ahora realizan sólo cuatro asambleas al año. Una de las mayores dificultades fue luchar por una tarifa especial de electricidad porque el costo del uso de las bombas era muy elevado. Lo consiguieron. La APAAS de Fabián dedica buena parte de su tiempo a apoyar a otros comités de agua para mantener y mejorar las bombas, en lo que se han convertido en expertos.
"Acá hay un gran control social, no hay ningún secreto, todo está claro, cada usuario conoce todo lo que sucede, todo está registrado. Hemos tomado mucha experiencia. Todo esto, el equipamiento, los sistemas de bombeo, todo lo sacamos con las utilidades. Nos autosostenemos, incluso compramos tres terrenos para uso del barrio. Hemos trabajado unidos, claro que hay peleas, tiene que haber porque si trabajamos tiene que haber observaciones, pero toda esa crítica hay que aceptarla", concluye Don Fabián.
El retorno del Estado
En 2004 surgió ASICA-SUR (Asociación de Sistemas Comunitarios de Agua del Sur) para buscar una solución unitaria al problema de agua de la zona sur. Contaron con el apoyo de SEMAPA en un momento en que los directores de la zona sur respondían a la orientación de la coordinadora de defensa del agua y la vida, que jugó un papel relevante en la "guerra del agua"5. Comenzaron con 40 comités pero ahora ya son unos 120.
La organización cuenta con un directorio nombrado directamente por la asamblea de los representantes de los sistemas comunitarios de agua. Pero para su funcionamiento depende de un financiamiento de una ONG italiana ya que no recibe aportes de sus afiliados. Los dirigentes no reciben remuneraciones6.
La principal pregunta que se propuso responder ASICA-SUR es "¿Después de la guerra del agua, qué?" La respuesta que fueron encontrando es la co-gestión como "un modelo nuevo de gestión comunitaria pública"7. Se trata de buscar un nuevo modelo de gestión que vaya más allá de la gran empresa estatal, que resulta muy difícil de gestionar y controlar, y que se apoye en la cultura comunitaria y su larga experiencia en el manejo de los bienes comunes.
A grandes rasgos, la propuesta consiste en la co-gestión SEMAPA-ASICA-sistemas de agua, "a través de una entidad pública, colectiva y comunitaria que se encargaría de la administración conjunta de un bien colectivo comunitario como es el agua, donde estarían en constante coordinación dos actores principales (SEMAPA y ASICA-SUR) que están involucrados en la gestión del agua y que, además, tienen corresponsabilidades sobre el servicio"8.
En tanto, la organización desarrolló talleres de capacitación sobre el manejo administrativo de los comités de agua, la contabilidad, el manejo de las bombas, su montaje y desmontaje así como aspectos eléctricos y mecánicos. Se contrataron técnicos para los talleres y se contó con el apoyo de la APAAS, dirigida por Don Fabián. Además hubo relaciones estrechas con los sistemas de agua de Santa Cruz y otras ciudades donde también existen comités y cooperativas de agua.
También realizaron talleres sobre el uso, cuidado y aprovechamiento del agua y capacitaciones para conseguir que la empresa de energía eléctrica les permita modificar la estructura tarifaria y así abaratar los costos para todos los comités.
El cambio mayor sucedió a raíz de la llegada al gobierno de Evo Morales en enero de 2006. Los viejos planes de SEMAPA de dotar de servicios de agua y alcantarillado a la zona sur comenzaron a implementarse por diferentes vías, poniendo a los sistemas de agua y a la ASICA-SUR ante una nueva realidad. La co-gestión pasó de los papeles a los hechos. Los desafíos crecieron y se volvieron mucho más complejos.
En este momento existen tres grandes proyectos de agua para la zona sur de Cochabamba. Por un lado el Proyecto BID (Banco Interamericano de Desarrollo) que cuenta con 8 millones de dólares para la actualización y ejecución del plan de expansión de servicios de agua en parte de los distritos 6, 7, 8 y 14, en la zona sur, gestionado por SEMAPA.
En segundo lugar está el proyecto JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón), destinado a algunos distritos de la zona sur siendo SEMAPA la encargada de la ejecución.
Por último, el proyecto PASAAS (Programa de Apoyo Sectorial en el Abastecimiento de Agua y Saneamiento) es fruto de un convenio entre el gobierno de Bolivia y la Unión Europea que está realizando las obras de agua potable y alcantarillado para 22 sistemas comunitarios de agua de la zona sur con una donación de 4 millones de dólares9. El proyecto se denomina "Mejoramiento y Ampliación de Sistemas de Agua Potable y Construcción de Alcantarillado en los Distritos 7, 8, 9 y 14 de la Zona Sur en los Sistemas Comunitarios de Agua pertenecientes a ASICA-SUR".
La peculiaridad del proyecto PASAAS es que la organización ASICA-SUR y los comités de agua son los encargados de supervisar todo el proceso de diseño, licitación, adjudicación y ejecución de las obras. "La participación de la población beneficiaria se realiza a través de un Comité Consultivo (conformado por tres representantes de base elegidos), representantes del sistema de agua, y en forma directa a través de asambleas comunitarias donde los diferentes representantes informan para posteriormente tomar decisiones"10.
En segundo lugar, las obras no pretenden sustituir los sistemas de agua existentes sino "mejorarlos y ampliarlos", haciendo llegar el agua a las familias que aún no tienen. ASICA-SUR y los sistemas comunitarios de agua se han convertido en los actores principales de gestión y ejecución de proyectos, articulando instituciones, sistemas comunitarios de agua y empresas constructoras. Para ello contrataron seis supervisores encargados de vigilar los trabajos de siete empresas, tanto en lo relativo a la ejecución de las obras como a la calidad de los materiales de construcción.
El tercer aspecto son los talleres de capacitación para la gestión técnica, administrativa, sanitaria y ambiental del servicio de agua. Todo el proceso se ve marcado por varios hechos: las empresas constructoras deben contratar preferentemente a hombres y mujeres que residan en los distritos donde se realizan las obras; los sistemas de agua han acumulado una larga experiencia que les permite fiscalizar a las empresas, que en el pasado realizaron fraudes y actos de corrupción; se siguen creando nuevos comités de agua, ya son 150 en la zona sur, con lo que la organización de base se sigue fortaleciendo.
La difícil creación de un mundo nuevo
La zona sur de Cochabamba es un hervidero de obras, reuniones, asambleas, del que nacen zanjas, tanques y colectores. Por primera vez en mucho tiempo el Estado está empezando a realizar obras elementales como el alcantarillado y las redes de agua potable domiciliaria. La ausencia del Estado forzó a los vecinos a organizarse de forma comunitaria para resolver todos sus problemas, entre ellos el del abastecimiento de agua. Ahora que el Estado se hizo presente, aparecen nuevos debates.
En 2003 el periódico Yaku al Sur formulaba interesantes preguntas. "¿Qué será de nuestros comités cuando SEMAPA reciba la concesión sobre nuestros distritos? ¿Nuestra organización habrá terminado? ¿Podremos influir en las decisiones de SEMAPA a partir de ese momento? ¿Nos convertiremos en usuarios individuales y anónimos de la empresa municipal? ¿O podremos conservar nuestras organizaciones, nuestra capacidad de decisión y de gestión que hemos demostrado durante años?"11.
Las preguntas apuntan al nudo de los problemas: ¿quién tendrá el poder en la gestión del agua? Ya han pasado casi diez años de la "guerra del agua" y los miembros de los sistemas comunitarios de agua han aprendido mucho en base a su propia y prolongada experiencia. Podemos enumerar tres grandes aprendizajes:
1. Fueron capaces de construir todo el sistema de agua, desde la perforación de pozos hasta la construcción de las conexiones y las redes domiciliarias. Pero también aprendieron a mantener las bombas y los caños en buen estado o a repararlos y, sobre todo, a administrar toda la red.
2. Comenzaron luchando contra la privatización del agua pero pronto percibieron que no se trata de la tradicional alternativa privado-estatal, ya que la larga experiencia con la empresa municipal, SEMAPA, los llevó a formular la propuesta de una propiedad "pública comunal" o "comunitaria", que "en cierto sentido es privada (porque no depende del Estado sino de la ciudadanía directamente), pero que al mismo tiempo es pública (no pertenece a un individuo, sino a toda la comunidad)"12.
3. Aprendieron que una gran empresa, aunque sea de propiedad estatal, no puede ser controlada ya que se interpone una enorme burocracia con intereses propios y ajenos a los vecinos de los barrios pobres. La historia de SEMAPA es de corrupción e ineficiencia, incluso cuando los sistemas de agua fueron capaces de nombrar a sus propios directores en el organismo. Por eso no quieren entregarle el poder al Estado y aspiran a mantener en pie los sistemas comunitarios de agua. O sea, su propio poder de base.
En este punto aparecen grandes dificultades e incertidumbres. La ASICA-SUR se ha pronunciado por la co-gestión, que pasa por la creación de una "entidad pública, colectiva y comunitaria" que nacería de una articulación entre SEMAPA, ASICA-SUR y los sistemas de agua. La fórmula no ha sido aún diseñada, pero el seguimiento del proyecto PASAAS puede contribuir en esa dirección.
Por otro lado, los comités de agua tienen claro que no deben desaparecer cuando todo el sistema esté terminado, si es que algún día eso sucede. Eduardo Yssa, vicepresidente de ASICA-SUR y miembro del comité de agua PDA de Villa Sebastián Pagador, sostiene que "cuando todos tengamos agua por cañería y saneamiento, los comités de agua no deben desaparecer, sino que deben continuar para actuar como mecanismos de control". Además cree que "los tanques de agua en cada barrio deben mantenerse en pie, porque no sería bueno que una mega empresa como SEMAPA administre y gestione todo"13.
Si las comunidades dejaran de lado sus tanques de almacenamiento, sus redes y pozos de agua, estarían desarmando lo que fueron capaces de construir en dos décadas. Más aún: estarían pasando de un servicio descentralizado y disperso, y por lo tanto controlable por las bases, a un sistema centralizado y concentrado, administrado por una burocracia y por técnicos que son los que tendrán el poder real sobre un bien común indispensable para la vida.
Por último, cientos de miles de personas se han demostrado a sí mismas que son capaces de hacer, de crear algo nuevo desde la nada, con sus propias fuerzas. Quienes aspiren a un mundo nuevo ("Otro mundo es posible", dice el lema de los Foros Sociales), prácticas como las de los comités de agua serán decisivas. Se trata, nada menos, que de la gestión exitosa de bienes comunes en un medio urbano, algo en lo que los movimientos antisistémicos han tenido escasas experiencias.
Nos enseñan que es posible gestionar por fuera del Estado y de las grandes empresas privadas y estatales; pusieron en marcha un modelo que consiste en infinidad de iniciativas descentralizadas y horizontales, exitosas y sostenibles, eficientes y sin burocracias. De algún modo, la experiencias de los comités y sistemas comunitarios de agua de Cochabamba anticipa, de modo embrionario, los trazos que podría tener ese "otro mundo", tan necesario como posible.
Notas
1. Trabajadores de las minas que luego de su cierre o privatización, en 1985, emigraron buscando nuevas fuentes de trabajo.
2. Abraham Grandydier y Rosalio Tinta, ob cit p. 241.
3. Nelson Antequera Durán, ob cit p.78.
4. Un dólar son siete bolivianos (marzo de 2009).
5. El movimiento social por el agua consiguió que una parte de los directores de la empresa municipal fueran nombrados en elecciones.
6. Grandydier y Tinta, ob cit.
7. Idem p.246.
8. Idem.
9. Boletín Yaku al Sur No. 15, ASICA-SUR, 2008, p.4.
10. Boletín Yaku al Sur No. 16, ASICA-SUR, diciembre de 2008, p.2.
11. Boletín Yaku al Sur No. 2, agosto de 2003, p.1.
12. Idem p.5.
13. Entrevista a Eduardo Yssa.
Referencias
Nelson Antequera Durán, "Dinámica organizativa en la zona sur de Cochabamba", en Villa Libre No. 2, CEDIB, Cochabamba, 2008.
ASICA-SUR (Asociación de Sistemas Comunitarios de Agua del Sur): www.asica-sur.org.
CEDIB (Centro de Documentación e Información de Bolivia), revista Villa Libre No. 2, Cochabamba, 2008.
Abraham Grandydier y Rosalio Tinta, "Experiencia de una asociación de sistemas de agua potable de la zona Sur del municipio de Cochabamba", en Apoyo a la gestión de comités de agua potable, Universidad Mayor de San Simón, 2006.
Yaku al Sur, boletín periódico de ASICA-SUR.
Raúl Zibechi, entrevista a Fabio Condori Guzmán, dirigente de APAAS, Cochabamba, 28 de marzo de 2009.
Raúl Zibechi, entrevista a Eduardo Yssa, vicepresidente de ASICA-SUR, 28 de marzo de 2009.
Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el "Informe Mensual de Zibechi" para el Programa de las Américas (www.ircamericas.org).
http://www.ircamericas.org/esp/6130
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sábado, 16 de mayo de 2009
Noticias Censuradas (XVII): Estados Unidos bloquea el agua limpia en Haití. En Turquía fracasa la gran fiesta por la privatización universal del agua

15 de mayo de 2009
Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
Estados Unidos impide que la población de Haití pueda consumir agua limpia presionando para que los proyectos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pongan como condición más políticas neoliberales al gobierno de la empobrecida nación africana enclavada en América Latina, convirtiendo la escasa “ayuda” en una gigantesca farsa.
Entretanto, grupos de activistas por los derechos de los pobres al agua boicotearon en Turquía el Foro Mundial del Agua, celebrado a fines de marzo de 2009, como una feria para promover la privatización corporativa del agua “orbe et urbi”.
EEUU bloquea el agua potable en Haití
Grupos de derechos humanos emitieron un informe denunciando el bloqueo de la administración Bush a la ayuda “potencialmente salvavidas” a Haití para entrometerse en los asuntos políticos de la empobrecida nación. Además de ser el país más pobre del hemisferio occidental, Haití también consume la peor agua del mundo, figurando en el último peldaño del Índice de Pobreza del Agua (Water Poverty Index).
El Centro Memorial Robert F. Kennedy para los Derechos Humanos demostró con documentos internos del ministerio del Hacienda, o departamento del Tesoro, de EEUU que el 4 de agosto de 2008 Washington paralizó, por motivaciones político-ideológicas el otorgamiento de 146 millones de dólares en préstamos ya aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para Haití.
El BID aprobó originalmente los préstamos en julio de 2008, incluyendo 54 millones para los proyectos urgentes más indispensables para el saneamiento del agua. Sin embargo, documentos desclasificados demuestran que altos funcionarios del BID y del Tesoro de EEUU se coludieron para atar los préstamos a patrones de políticas, sin ninguna relación con el agua, que el gobierno de EEUU pretendía obligar al gobierno haitiano a ponerlos en ejecución.
Esta intervención se hizo en violación flagrante de la carta del BID, que prohíbe al banco basar sus decisiones en asuntos políticos internos de los Estados miembros.(1)
Foro Mundial del Agua promueve el fraude corporativo
Los activistas de los derechos de agua boicotearon el Foro Mundial del Agua celebrado en Turquía a fines de marzo de 2009, como una feria para promover la privatización corporativa del agua, organizada principalmente por el Consejo Mundial del Agua, dominado por las dos corporaciones privadas del vital líquido más grandes del mundo, Suez y Veolia.
El consejo promueve políticas y proyectos extraordinariamente costosos y destructivos como la llamada Paternidad Pública-Privada [del Agua] (Public-Private Partnerships, PPP), que presiona por el traspaso del agua desde empresas públicas a corporaciones privadas.
En los países en que los servicios de agua se convirtieron en propiedad privada, como Argentina, El Salvador, Bolivia, EEUU y otros, hubo grandes protestas por desmesurados aumentos de precios, contaminación y agotamiento del agua, y enormes cortes del servicio. A pesar de todos los impactos dañinos, los acuerdos del Consenso del Agua de Estambul llamaron a comprometer a las autoridades locales con políticas similares del agua.
El foro de este año publicó un comunicado que describe el acceso al agua como “necesidad humana básica”, no como un derecho humano. Los activistas advierten que mientras el agua sea definida como una “necesidad”, y no como un “derecho”, se convierte en una simple mercancía más, sin que se exija ninguna obligación de los gobiernos para garantizar a todos el acceso al vital elemento.
La activista Maude Barlow, miembro del Consejo Canadiense y fundadora del Proyecto Planeta Azul (Blue Planet Project) sostuvo que las compañías transnacionales del agua y el Banco Mundial no son los anfitriones apropiados para un foro mundial sobre el agua y propuso que esa instancia sea auspiciada por la Asamblea General de Naciones Unidas, manteniendo el derecho común transparente en la confianza pública para evitar la situación profundamente no equitativa en que el agua es negada a los pobres para dársela sólo a quienes puedan pagar por ella.(2)
*) Resúmenes de historias periodísticas ocultadas por la gran prensa de EEUU y el mundo, elegidas entre cientos de noticias estudiadas por el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California para la selección final de 25 historias relevantes a publicarse en el anuario Censored 2009/2010.
Fuentes:
1) Investigado por Leora Johnson y Elizabeth Vortman
–“Bush Administration Accused of Withholding ‘Lifesaving’ Aid to Haiti” Cyril Mychalejko, upsidedownworld.org, 6/25/2008
http://upsidedownworld.org/main/content/view/1348/51/
– “RFK Center Releases Documents Outlining US Actions to Block Life-saving Funds to Haiti" RFK Memorial Center for Human Rights, 4/08/2008
http://upsidedownworld.org/main/content/view/1441/68/
2) “Fifth World Water Forum Marked by Violence and Repression”Jeff Conant, AlterNet, March 17, 2009 http://www.alternet.org/water/132066/fifth_world_water_forum_marked_by_violence_and_repression/
–“An Inside Peek: Why the World Water Forum Is a Sham” Jeff Conant, AlterNet, March 18, 2009 http://www.alternet.org/story/132355/an_inside_peek%3A_why_the_world_water_forum_is_a_sham/
–“Water Rights Activists Blast Istanbul World Water Forum as ‘Corporate Trade Show to Promote Privatization’” Democracy Now! March 23, 2009
http://www.democracynow.org/2009/3/23/water_rights_activists_blast_istanbul_world
–Andria Lewis interviews Maude Barlow, KPFA, March 29, 2009 http://kpfa.org/archive/id/49568
Autor foto: RADIO NEDERLAND
jueves, 14 de mayo de 2009
Noticias Censuradas (XV): Las transnacionales energéticas contaminan, roban fondos fiscales y descuidan su propia bomba nuclear en casa

13 de mayo de 2009
Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
La búsqueda constante de petróleo está destruyendo la Amazonía, que terminará por convertirse en una red interminable de tuberías que matarán la selva tropical, en contraste con la novedosa decisión de otorgar derechos constitucionales a la naturaleza en Ecuador.
Mientras las compañías petroleras se apoderan de 60 mil millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses y el gobierno de Washington no tolera que otros países desarrollen fuentes de energía nuclear alternativas al petróleo –por temor a la amenaza atómica que significarían Irán o Corea (porque se supone que las bombas atómicas estadounidenses y europeas no amenazan a nadie)–, tiene una gran bomba nuclear propia en casa, y a punto de estallar, debido a la negligencia en el manejo de las “piscinas de basura nuclear” de Carolina del Norte, un peligro que pasa agachado para las grandes cadenas informativas.
Al mismo tiempo, Bechtel Corporation, una de las empresas más grandes de ingeniería y construcción del mundo y defensora principal de la privatización de los sistemas de agua en el planeta, está empeñada en construir un gran canal que -según los conservacionistas- destruiría el Delta de California, en tanto las transnacionales energéticas se empeñan en disfrazar de “verde” al carbón más negro y contaminante, exhibiendo impaciencia por la autorización para explotarlo a gran escala. Estas son unas muy pocas noticias censuradas entre decenas que aluden al sector energético y ambiental.
Exploraciones petrolíferas amenazan selvas del Amazonas
La Amazonía occidental, que es el hogar de la mayor biodiversidad y selva tropical intacta de la Tierra, puede cubrirse pronto de tuberías y plataformas petroleras. Una investigación publicada por PlosOne sacó a la luz que por lo menos 35 compañías multinacionales de petróleo y gas operan en más de 180 "bloques" –áreas zonificadas para exploración y desarrollo– que ahora cubren la selva occidental en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. La Amazonía occidental también es el hogar de numerosos grupos étnicos, incluyendo algunos de los últimos pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario, no contactados con el mundo cruel del capitalismo salvaje. Este territorio es la base de una diversidad biológica y cultural tan extraordinaria que los científicos ambientales lo llaman “pulmones del planeta”, pero por desgracia contiene grandes reservas de petróleo y gas.
Los precios récord del petróleo y su demanda global cada vez mayor ahora estimulan niveles sin precedentes de nuevas exploraciones para extracción de petróleo y gas, amenazando con la devastación ambiental y cultural. Por ejemplo, de los 64 bloques que cubren el 72% de la Amazonía peruana –todos creados a partir de 2004–, por lo menos 16 fueron aprobados en 2008. Y por lo menos 58 de estos 64 bloques cubren tierras cuyos dueños titulares son pueblos indígenas del Perú. Diecisiete de las áreas propuestas abarcan reservas creadas para grupos indígenas en aislamiento voluntario. La resistencia política indígena exhibe cada vez más organización y eficacia en los ámbitos nacionales e internacionales. “Esta expansión ocurre en detrimento de nuestra gente y de la Madre Tierra”, advirtió José Antúnez, líder del pueblo Ashaninka de Perú.(1)
La naturaleza tiene derechos constitucionales en Ecuador
Ecuador se convirtió en el primer país del mundo en asignar derechos constitucionales a la naturaleza, al codificar un nuevo sistema de protección del medio ambiente en septiembre de 2008. Reflejando las creencias y tradiciones de la población indígena, la nueva Constitución del Ecuador declara que la naturaleza “tiene el derecho a existir, persistir, mantener y regenerar sus ciclos vitales, la estructura, funciones y sus procesos en la evolución”. La constitución establece que este derecho “es independiente de la obligación de las personas naturales y jurídicas, o del Estado, de indemnizar a la gente que depende de los sistemas naturales”.
La nueva Constitución redefine la relación del hombre con la naturaleza, afirmando que no será más un objeto para ser apropiado y explotado por la gente, sino más bien una entidad con fuerza legal que debe ser tratada con igualdad ante la ley. El liderazgo de Ecuador en esta cuestión puede tener un efecto dominó global. Mari Margil, directora adjunta del Fondo para la Defensa Legal Ambiental (Environmental Legal Defense Fund) dijo que su organización está llamada a concitar el interés de países como Nepal, que actualmente está redactando su primera Constitución. “Espero que haya lucha” dijo Marfil, aludiendo a las industrias transnacionales de extracción. “Su pan y mantequilla se basan en poder tratar como hoteles baratos a países y ecosistemas”. Incluso si el presidente ecuatoriano Rafael Correa abrazara el modelo económico extractivo de desarrollo, la historia presenciará que los ecuatorianos lucharán con éxito por los Derechos de la Naturaleza, con o sin su presidente, dijo.(2)
Compañías petroleras se apoderan miles de millones de dólares fiscales
Veinticuatro compañías petroleras se aprestan a eludir el pago de 60 mil millones de dólares en derechos (royalties) de agua debido a un descuido del ministerio del Interior de EEUU, que publicó los montos eximidos a las compañías que no pagarán tales obligaciones sin haber tomado en cuenta el precio que prevaleció en el mercado del petróleo. Con crudo comercializado a un precio casi 600% más alto que en 1995, cuando fue promulgada la Ley deAyuda de los Derechos de Agua Profunda de 1995 (Deep Water Royalty Relief Act), estas compañías continuará extrayendo combustibles muy valiosos en terrenos públicos sin pagar ningún derecho a los contribuyentes estadounidenses.
La industria gasífera y petrolera recibirá, además, exenciones adicionales de por lo menos 33 mil millones de dólares por concepto de lagunas tributarias, restauraciones no actualizadas de derechos, subsidios directos para investigación y desarrollo y trampas en su contabilidad, según un análisis de Amigos de la Tierra (Friends of the Earth). El estudio reveló que las exenciones de pago de impuesto han aumentado dramáticamente desde que los republicanos lograron aprobar una nueva normativa energética en 2005.(3)
Piscinas de basura nuclear: La bomba atómica en casa
La selva virgen de Carolina del Norte aloja uno de los lunares más mortíferos del suelo de América del Norte. La central nuclear de Shearon Harris, localizada allí, no es solamente una estación generadora de energía nuclear, sino también un depósito de barras de combustible usado altamente radiactivas provenientes de otras dos centrales propiedad de la corporación Progress Energy (Energía para el Progreso). Las barras gastadas son transportadas por rieles hasta la planta y almacenadas en cuatro piscinas densamente repletas, rellenadas con agua fría en constante circulación para mantener la basura sin que se caliente.
La planta contiene las más grandes piscinas de almacenamiento de desechos radioactivos del país y el ministerio de Seguridad de la Patria (Department of Homeland Security) sólo la ha marcado como uno de los blancos de la nación más vulnerables al terrorismo. Si alguna vez llegara a fallar el sistema de enfriamiento, el fuego resultante sería virtualmente inextinguible y podría accionar una fusión nuclear. Esto pondría en peligro extremo a más de dos millones de residentes de Carolina del Norte. Un estudio reciente de Brookhaven Labs (Laboratorios Brookhaven) estima que un fuego en la piscina podría causar 140.000 cánceres, contaminando millares de kilómetros cuadrados de territorio y causando pérdidas superiores a 500 mil millones de dólares en daños materiales en los alrededores del sitio.(4)
Bechtel y su canal periférico
Un informe altamente polémico cuestiona la construcción de un canal periférico en el Delta de California financiado por Bechtel Corporation, una de las empresas más grandes de ingeniería y construcción del mundo y defensora principal de la privatización de los sistemas de agua en el planeta entero.
Un estudio del Instituto de Políticas Públicas (Public Policy Institute) revela un legado, atribuido a Bechtel, de prácticas destructivas insostenibles que ha cosechado una permanente devastación humana, ambiental y comunitaria alrededor del globo.
Una potente declaración llamando a responder muchas preguntas sustentadas por el informe fue difundida por Restauren el Delta (Restore the Delta), una coalición que agrupa a granjeros, ecologistas, pescadores, líderes empresariales, comunidades religiosas, activistas de la reconstrucción y gente común y corriente.(5)
Combustible contaminante disfrazado de “verde”
Los combustibles renovables incidieron en apenas la mitad del uno por ciento (0,5%) de los beneficios totales de las cinco compañías petroleras privadas más grandes, revela un informe del Centro para el Progreso de EEUU (Center for American Progress). Compañías energéticas como BP (British Petroleum), Standard Oil, ConocoPhillips, Chevron, y otras, proclaman en su propaganda pública de mercadeo una pretendida inclinación “verde” y una supuesta preferencia por fuentes de energía “alternativas”, pero su actual foco alternativo es el carbón. Las grandes compañías de combustibles centran gran parte de sus esfuerzos en convertir al carbón en gas o en combustible líquido, a veces llamados syngas, synoil o “carbón limpio”.
La Fundación de Investigación Ambiental (Environmental Research Foundation) observó que las corporaciones del carbón, petróleo, gas, minería y electricidad “están impacientes por conseguir luz verde para explotar el carbón” porque se beneficiarían todas, “eliminando la necesidad de una innovación sustancial y reduciendo la competencia de los combustibles renovables”.
La Ley de Política Energética de 2005 (The Energy Policy Act of 2005) incluye unos 4 mil millones de dólares para financiar la gasificación y otras iniciativas del “carbón limpio”. Bill Bensel, organizador del Consejo para los Recursos de la Cuenca del Río Powder, del estado Wyoming, dijo que “justamente estamos intentando mostrar que podemos ser tan verdes como podamos, así que podemos vender más carbón”.(6)
*) Resúmenes de historias periodísticas ocultadas por la gran prensa de EEUU y el mundo, elegidas entre cientos de noticias estudiadas por el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California para la selección final de 25 historias relevantes a publicarse en el anuario Censored 2009/2010.
Foto: Estados Unidos - Central nuclear de Shearon Harris, ubicada en el estado de Carolina del Norte. / Autor: NRC
Fuentes:
1) Investigación de Rob Hunter.
–“Oil and Gas Projects in the Western Amazon: Threats to Wilderness, Biodiversity, and Indigenous Peoples” Matt Finer et al, PLoS One, 8/2008. http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0002932
–“Oil And Gas Projects In Western Amazon Threaten Biodiversity And Indigenous Peoples” ScienceDaily, 8/14/08. http://www.sciencedaily.com/releases/2008/08/080812213814.htm
–“Amazon Rainforest Threatened By New Wave of Oil and Gas Exploration” Ian Sample, The Guardian/UK, 8/13/08. http://www.commondreams.org/archive/2008/08/13/10973/print/
2) Investigado por Chelsea Davis
–“Ecuadorian Assembly Approves Constitutional Rights for Nature” Climate and Capitalism, July 10, 2008 http://climateandcapitalism.com/?p=479
–“Ecuador's Constitution Gives Rights to Nature” Cyril Mychalejko, Upside Down World, September 25, 2008 http://upsidedownworld.org/main/content/view/1494/1/
3) Investigado por Kerry Headley y Rob Hunter
–“New Analysis Finds $33 Billion in Taxpayer-Funded Giveaways to Oil Companies over Next Five Years” Nick Berning, Friends of the Earth, 7/31/2008 http://www.commondreams.org/news2008/0731-02.htm
–“Oil Companies Escape Billions in Royalty Payments to Americans; Drilling Expansion Will Enrich US and Foreign Corporate Freeloaders” Tyson Slocum, Public Citizen, 7/30/2008 http://www.citizen.org/pressroom/release.cfm?ID=2711
4) Investigado por Krisden Kidd y Karene Schelert
–“Pools of Fire” Jeffrey St. Clair, Counter Punch, August 9, 2008
http://www.counterpunch.org/stclair08092008.html
5) Investigado por Leora Johnson y Lizbeth Malmstead
–"Bechtel and the Big Dig" Dan Bacher, CounterPunch , 7/22/2008
http://www.counterpunch.org/bacher07232008.html
6) Investigado por Karene Schelert y Daniel DelMonte
–“Scrubbing King Coal” James Ridgeway", Mother Jones, 5/1/2008 http://www.motherjones.com/news/feature/2008/05/scrubbing-king-coal.html
