La ONU reconoce que los ’cascos azules’ han sido acusados de abusos sexuales contra menores en Costa de Marfil
23 de diciembre de 2009
El organismo reconoce que se han producido abusos y explotación de menores en la misión de Costa de Marfil, una acusación que no es nueva.
PARIS. La misión de Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI) ha reconocido que los ’cascos azules’ han sido acusados de explotación y abusos sexuales contra menores de edad y ha asegurado que actuará con "firmeza" para garantizar la apertura "urgente" de una investigación.
ONUCI admitió estas denuncias ayer lunes, según informó Radio France Internationale. Los hechos se remontarían a 2006 y las principales víctimas serían menores de edad. No es la primera vez que una misión de la ONU debe responder a acusaciones similares, pero en este caso la misión ha preferido adelantarse a los acontecimientos para impedir el escándalo.
Por ello, con el recuerdo de los abusos sexuales cometidos hace dos años por ’cascos azules’ marroquíes en Bouaké, en el centro-sur del país, la operación de la ONU ha tomado la iniciativa de anunciar su "extrema preocupación" por estas noticias y de advertir de que no tolerará estos delitos por parte de sus efectivos.
Asimismo, a fin de comprobar los hechos, la unidad de protección de la infancia de ONUCI ha enviado una misión disciplinaria al terreno y el pasado 15 de diciembre informó sobre sus primeras conclusiones a las autoridades marfileñas. Estas evaluaciones han sido entregadas también a la Justicia del país de origen de cada uno de los acusados. La misión de la ONU en Costa de Marfil —un país dividido desde el golpe de Estado fallido de 2002— comenzó en abril de 2004 y cuenta actualmente con alrededor de 7.000 efectivos.
Desde principios de 2009, 33 ’cascos azules’ han sido acusados de abusos similares en diversos puntos del mundo, sobre todo en la República Democrática del Congo (RDC), aunque también en Haití, Líbano, Liberia, Sudán y en la propia Costa de Marfil. En 2008, dos militares de la ONU fueron sancionados por este tipo de delitos y en 2007 fueron castigados otros quince.
Noticias de Navarra
jueves, 24 de diciembre de 2009
La verdadera cara de las intervenciones humanitarias
sábado, 10 de octubre de 2009
Haití: Organizaciones brasileras entregan Carta a representante de la ONU por el retiro de las tropas en Haití
9 de octubre de 2009
JUBILEO SUR/AMÉRICAS
Organizaciones brasileras realizaron una actividad de protesta e intervención cultural y entregaron una carta en las oficinas de la ONU en Río de Janeiro pidiendo el retiro de las tropas en Haití. Valeria Schilling, responsable de la oficina de la ONU, se comprometió a transmitir la petición de no renovar por otro año el mandato de la MINUSTAH a la Secretaría del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, decisión que se deberá tomar el próximo día 15 de Octubre.
Más: Audio con entrevista a Sandra Quintela de Jubileu Brasil luego de la actividad; http://www.brasil.agenciapulsar.org/nota.php?id=5138
Carta abierta de la población brasilera al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
Nosotros, el pueblo brasilero organizado, movimientos sociales, sindicatos, partidos políticos, organizaciones sociales y otras entidades estamos avergonzados por el triste papel que las tropas militares a través de la Misión de Estabilización de Haití – MINUSTAH- vienen desempeñando en Haití. No se tienen noticias en la historia de la humanidad que una tropa de ocupación extranjera haya contribuido a mejorar las condiciones de vida de un pueblo. Y mucho menos a su liberación!
La presencia de tropas brasileñas en Haití es inaceptable. Además de la vergüenza que sentimos como pueblo, hiere gravemente la soberanía del heroico pueblo de Haití, que sufre todos los males de años de explotación. Nuestro apoyo debe ser material, de intercambio educativo y cultural, jamás militar. Las Naciones Unidas están gastando (unos $ 600 millones por año) para mantener las tropas en Haití. Esta cantidad es más de lo necesario para resolver los problemas fundamentales de su pueblo, la falta de energía, alimentos, vivienda, educación y empleo.
En estos cinco años, no hubo informes de cualquier mejora en las condiciones de vida de los haitianos, por el contrario, hay muchos registros de violaciónes de derechos humanos por las propias tropas extranjeras que invadieron el país. Nosotros, movimientos sociales de Brasil, estamos dispuestos a ayudar en todo lo que el pueblo de Haití solicite. Sabemos que el Consejo de Seguridad de la ONU el día 15 de Octubre de este año tendrá que votar la renovación o nó del mandato de la MINUSTAH. Por todo lo afirmado, los que firmamos a continuación, nos pronunciamos por el inmediato retiro de las tropas brasileñas de la MINUSTAH del territorio haitiano. Y a su vez, exigimos a las ONU poner fin a esta misión de ocupación y violación de los derechos del pueblo de Haití.
Firman
Organizaciones:
AMAR RJ – Associação de Mães e Amigos de Crianças e Adolescentes em Risco
APS – Ação Popular Socialista
Assembléia Popular RJ
Associação de favelas de São José dos Campos
Associação Americana de Juristas
Conselho de Leigos da Arquidiocese de São Paulo
Casa da América Latina
CMP – Central dos Movimentos Populares
Coletivo de Hip Hop LUTARMADA
Conlutas
Direito para Quem ?
Fórum de Meio Ambiente dos Trabalhadores
Grupo Cultural CLAM
GT Negros BH
Instituto dos Defensores dos Direitos Humanos - IDDH
Instituto Políticas Alternativas para o Cone Sul - PACS
Instituto São Paulo de Cidadania e Política
Instituto Tamoio dos Povos Originários
Jubileu Sul Brasil
Justiça Global
Mandato Deputado Estadual Marcelo Freixo - PSOL RJ
Mandato do Deputado Federal Chico Alencar – PSOL RJ
Mandato do Vereador Eliomar Coelho – PSOL RJ
MORENA – Movimento Revolucionário Nacionalista – Círculos Bolivarianos
Movimento Consulta Popular
MST - Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra
MPA - Movimento dos Pequenos Agricultores
MTST – Movimento dos Trabalhadores Sem Teto
PCB – Partido Comunista Brasileiro
PSTU – Partido Socialista dos Trabalhadores Unificadsos
Rede Social de Justiça e Direitos Humanos
Rede Brasileira de Ecossocialistas
Rede de Comunidades e Movimentos contra a Violência
SINPRO – Friburgo RJ
SINDEESS (Sindicato dos empregados em estabelecimento serviços de saúde)
União da Juventude Comunista
PSOL – Partido Socialismo e Liberdade INTERSINDICAL
NIEP- Marx- UFF - Núcleo Interdisciplinar de Estudos e Pesquisas Marx e o marxismo – UFF
Comitê Mineiro do Fórum Social Mundial – FSMMG
Movimento Palestina para Todos
Instituto da Cidadania Araranguá
ASPLANDE – RJ
MSTB – Movimento Sem Teto da Bahia
Núcleo Socialista de Campo Grande
Personas:
Ivan Pinheiro – Secretário Geral do PCB
Virginia Fontes - historiadora e professora
Douglas Rezende articulador da Rede Fale no Paraná, membro do EPJ - Evangélicos Pela Justiça.
Vladimir Lacerda Santafé - Professor de Filosofia
Camila Cruz e Cunha Barbosa
Sandra Bello
Angela Aparecida da Silva - Militante da Marcha Mundial de MulheresEduardo Marinho - Artista Plástico e Poeta
lunes, 5 de octubre de 2009
Honduras y los cascos azules
5 de octubre de 2009
Salvador Capote (ALAI)
La crisis en Honduras permanece sin resolver y puede conducir a un conflicto de mayores proporciones con un alto costo para la oligarquía de ese país. No es extraño, por tanto, que en los círculos más reaccionarios de la nación centroamericana y también, desde luego, en los de Estados Unidos, se esté pensando ya en utilizar uno de los recursos de mayor efectividad para frustrar el ascenso al poder de los sectores populares. Esto es, imponer el envío de tropas “pacificadoras”, como los “cascos azules” de la ONU.
Si algunos ingenuos piensan que dichas tropas, ya sean de la ONU o bajo la bandera de otros organismos multilaterales, se integran de una manera equitativa, igualitaria, con la participación de todos los países miembros y que su función es crear y mantener la paz, viven en el mundo del realismo mágico. En la mayoría de los casos, si no en todos, la presencia de fuerzas extranjeras agrava y profundiza el conflicto y lo que mantiene no es la paz sino el statu quo, siempre en favor de las clases privilegiadas. Las llamadas misiones de paz de la ONU son financiadas casi totalmente por Estados Unidos y por los países europeos de la OTAN mientras que los soldados de fila provienen de países del Tercer Mundo. Unos son los que pagan y otros son los que mueren. Pero el que paga manda.
De acuerdo a datos oficiales, los cinco países que contribuyeron (año 2008) con mayor número de soldados a las misiones de la ONU fueron, siguiendo el orden que se expone: Pakistán, Bangladesh, India, Nigeria y Nepal. A los tres primeros corresponde una tercera parte de los 100,000 cascos azules desplegados en zonas de conflicto alrededor del mundo. Del último provienen los feroces gurkhas.
La ONU paga mensualmente al gobierno al que pertenece cada soldado $1,101, y $1,404 si éste domina alguna especialidad militar. El dinero lo cobra el gobierno que corresponde, el cual paga luego a la tropa la cantidad que estima conveniente (siempre una ínfima parte de lo recibido). Estos salarios, más el armamento, equipos y entrenamiento que proporciona la ONU, permiten a países pobres mantener una modernidad en sus ejércitos que de otra forma no podrían sostener. Surge así la paradoja de un militarismo incentivado por las misiones de paz. Por otra parte, como participar en estas misiones resulta lucrativo para los gobiernos y una forma de vida para los soldados, tanto los primeros como los últimos poseen un interés económico y militar en la prolongación de los conflictos.
Además, como la ONU carece de una logística propia, ésta depende absolutamente de los países desarrollados. Un funcionario de la ONU, el “Chief Administrative Officer” desempeña sólo un papel coordinador. Los países donantes, Estados Unidos en particular, determinan el flujo de abastecimientos y, por tanto, tienen en sus manos el control de todas las misiones aunque sus ciudadanos no participen. Y que nadie piense que éstas constituyen una carga económica para Estados Unidos y sus aliados. La intervención de las tropas de la ONU evita, hasta cierto punto, su presencia directa en los conflictos. Si la ONU no cumpliera esta tarea, ¿en cuántos lugares del mundo no estarían combatiendo o realizando funciones de gendarmería las tropas norteamericanas? Susan Rice, la nueva embajadora de Estados Unidos ante el máximo organismo internacional, citada por Jack Curry (1), afirma que la ONU realiza sus intervenciones por 1/8 de lo que costaría a Estados Unidos si actuara directamente. “Es un buen negocio –dijo- tanto desde el punto de vista de la seguridad como desde el punto de vista financiero”.
Estos soldados del Tercer Mundo tienen, casi siempre, muy bajo nivel de escolaridad, desconocen totalmente la historia, la cultura y la idiosincracia del país al cual son destinados, hablan probablemente un idioma distinto, no entienden las raíces ni las características del conflicto y la paga es su única o principal motivación. Debido a que actúan bajo la égida de un organismo internacional no clasifican como mercenarios, pero lo son en realidad.
En un estudio (Informe Machel) realizado por la ONU en 1996, Graça Machel, primera dama entonces de Mozambique, documentó: “En 6 de 12 investigaciones de campo realizadas para confeccionar este informe acerca de la explotación sexual de niños en situaciones de conflicto armado, el arribo de tropas de las fuerzas de paz se relaciona con un rápido aumento en la prostitución infantil”. Durante el conflicto en Bosnia, estas fuerzas se vieron involucradas en un sonado escándalo debido a que raptaban niñas para trabajar en burdeles como esclavas sexuales. Varios años después, el problema del abuso sexual a niños por parte de los cascos azules permanecía sin resolver. Un nuevo informe, preparado por la organización “Save the children”, publicado en mayo de 2008, denunció que “el abuso sexual de niños por trabajadores humanitarios y fuerzas de paz es común y los esfuerzos por proteger a los menores de estas agresiones son inadecuados”. “Save the children” basó su informe en visitas realizadas en 2007 a Haití, el sur de Sudán y Costa de Marfil. El estudio mostró un amplio espectro de abuso y explotación: niños intercambiando sexo por comida, sexo forzado, prostitución y pornografía infantil, tráfico de niños. El estudio ofrece el relato de un muchacho de 14 años que trabajaba en un campo de las fuerzas de paz en Costa de Marfil: “Nos piden especialmente niñas de nuestra edad. Generalmente son entre ocho y diez hombres que comparten a dos o tres niñas. Cuando sugiero una chica más grande, ellos dicen que quieren una niña pequeña”.
En un artículo publicado el primero de octubre de este año (2), el Washington Times señala que “el Congo es anfitrión del MONUC, acrónimo de la mayor y más costosa operación para mantener la paz en la historia de las Naciones Unidas. A pesar de una fuerza de 18,000 soldados y un presupuesto anual de más de $1.2 billones, las fuerzas de paz han sido incapaces de proteger a los pueblos y aldeas de los grupos rebeldes y de los soldados del gobierno”. Y cita al embajador de Austria, Thomas Mayr-Harting, diciendo que es “absolutamente imperdonable” que los civiles tengan que vivir bajo la amenaza de violencia donde está desplegada una misión de paz de la ONU. En el Congo, de acuerdo con el Fondo de Desarrollo para la Mujer de esta organización, cada día un promedio de 36 mujeres y niñas son violadas o torturadas sexualmente.
Para vergüenza nuestra, varios países latinoamericanos forman parte de MINUSTAH, acrónimo del nombre en francés de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití. No olvidemos que es el mismo Brasil cuya embajada en Tegucigalpa acoge al presidente Zelaya el país que la encabeza y cuyos soldados han masacrado, al menos en dos ocasiones, al pueblo rebelde pero indefenso de Cité Soleil. ¿Para qué ha servido MINUSTAH? –Para consagrar el golpe de estado de George W. Bush, en 2004, contra el presidente legítimo Jean Bertrand Aristide; para sostener la brutalidad del régimen espúreo interino de Gérard Latortue; para apoyar la persecución contra Lavalas; para sembrar el terror en los vecindarios considerados “pro-Aristide” de Bel-Air, Martissant, Grand Ravin, Pele y, por supuesto, en Cité Soleil. MINUSTAH no ha sido otra cosa que un ejército de ocupación que responde a los intereses de la elite haitiana y de la administración de Estados Unidos.
En una reciente y hábil iniciativa de la oligarquía hondureña, Adolfo Facussé, presidente de la Asociación Nacional de Industrias, junto a otros poderosos empresarios, dio a conocer a La Jornada un nuevo plan para salir de la crisis. Una de las propuestas del “Plan Facussé” es la creación de una fuerza multinacional que se encargue de hacer cumplir eventuales acuerdos. Esta fuerza externa –propone- estaría compuesta por tres mil soldados de Panamá, Colombia y Canadá. Pero ¡caramba!, ¿no es Panamá el único país que anticipa su reconocimiento al régimen que podría surgir de las elecciones de noviembre? ¿No es el ejército de Colombia el que bombardeó recientemente el territorio soberano de Ecuador para asesinar al comandante de las FARC Raúl Reyes? ¿No es Canadá un fiel aliado de Estados Unidos? Una fuerza multilateral formada por amigos de los golpistas sería como contratar al zorro para que cuide el gallinero. Me gustaría saber como reaccionaría la oligarquía hondureña ante una fuerza de paz con un contingente mayoritario venezolano y con un general bolivariano al frente.
Si los hondureños permiten la entrada en su país de una de las llamadas “fuerzas de paz”, estén o no bajo la bandera de la ONU, pueden dar por seguro que éstas no se retirarán hasta que la muy dependiente del imperio clase empresarial hondureña considere garantizados sus intereses durante los siguientes treinta o cuarenta años. No hay otra actitud digna que no sea la exigencia de la restitución inmediata y sin condiciones del presidente Manuel Zelaya; no hay otro camino válido que el de la resistencia.
Notas:
1) “Does the U.N. Serve American Interests?”, Jack Curry, PARADE, The New York Herald, Oct. 4, 2009.
2) “U.N. rebukes nations over rape, torture”, Betsy Pisik, The Washington Times, Oct.1, 2009.