22-05-2010
Manuel Freytas
IAR Noticias
Los emergentes sociales y sindicales del brutal ajuste fiscal en Grecia, exigido por el capitalismo usurario para "refinanciar" la deuda griega, además de proyectarse a otros países, como España y Portugal, ya se presenta como la mecha de una crisis generalizada que amenaza con implosionar las bases económicas, políticas y monetarias de la Unión Europea. En este escenario, el colapso del euro frente al dólar juega como elemento clave y variable de ajuste de un proceso de descomposición que el propio Banco Central Europeo ha reconocido como la "mayor crisis financiera en un siglo".
El temor a los estallidos sociales y huelgas programadas en Grecia y en España, genera cada vez más dudas y temores en los mercados internacionales que ya comienzan a dudar de la efectividad del ajuste fiscal exigido por el capitalismo usurario para "refinanciar" la deuda griega.
En este escenario, el desplome histórico del euro frente al dólar se convierte en señal emblemática de un proceso de crisis económica generalizada que pone en peligro la solidez de la alianza política y económica de la eurozona
Por otra parte, y como consecuencia de la debilidad de su recuperación económica y del efecto contagio de la crisis fiscal que atraviesan algunos de sus integrantes, la Unión Europea transita por el peor momento histórico desde su creación y los peligros de desmembramiento y de ruptura de su moneda ocupan el centro del debate.
La semana pasada, las principales bolsas mundiales se desbarrancaron con caídas históricas, que en algunos días superaron el 5%. El euro, el lunes pasado, se cotizaba a US$ 1,30 después de que la UE aprobara su megaplan financiero de 750.000 millones de euros (US$ 1billón, según la cifra final).
Este lunes el euro caía a su nivel más bajo en cuatro años, según los especialistas, a causa de los temores sobre el impacto social y sindical de las políticas de ajuste fiscal ya aplicadas en Grecia y España, y que amenazan con extenderse por toda la zona del euro.
La moneda única agudizaba su caída tras situar su cotización por debajo de los 1,2300 dólares tocando un mínimo de 1,2234 dólares, su nivel más bajo desde abril de 2006.
El euro perdió más de un 7 % frente al dólar en lo que va de este mes, y acumula un 14 % de pérdida desde principios de año, convirtiéndose en la divisa con el peor comportamiento en los mercados.
"Nadie sabe cómo salir de esta situación después de haber visto la caída del euro pese al paquete de rescate financiero", dijo a Reuters Minoru Shiori, de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities. "Hay grandes preocupaciones por la zona euro".
"El euro tiene un débil recorrido debido a que se ha incrementado la presión sobre el sistema bancario europeo y a que la credibilidad del Banco Central Europeo se ha visto tocada" por la crisis de la deuda, dijo a Bloomberg un analista de Schneider Foreign Exchange, de Londres.
Los analistas del banco privado de inversión UBS consideran que la moneda única podría depreciarse hasta caer por debajo de los 1,15 dólares y los de BNP Paribas creen que en marzo llegará a la paridad frente al dólar y auguran un futuro "lúgubre" al euro.
Por su parte, Minoru Shiori, de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities, advertía esta mañana que "nadie sabe cómo salir de esta situación después de haber visto la caída del euro pese al paquete de rescate financiero".
El propio presidente del Banco Común Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, admitió el sábado que Europa "sufre la mayor crisis financiera en un siglo".
En una entrevista con el semanario alemán Spiegel, Trichet advirtió a los dirigentes europeos que la situación económica del continente es "grave", y aconsejó no dudar a la hora de recortar déficits y deuda pública.
Trichet manifestó que los mercados y el panorama bursátil "están, sin duda, en la situación más difícil desde la Segunda Guerra Mundial, tal vez desde la Primera. Hemos vivido y vivimos tiempos verdaderamente dramáticos".
Para el presidente del BCE, la semana pasada fue crítica: "los mercados no funcionaban, fue casi como cuando cayó Lehman Brothers en septiembre de 2008", dijo en alusión al gigante bancario norteamericano que desató la actual crisis financiera global.
A las declaraciones de Trichet, se sumaron otras más alarmantes, por parte del economista jefe del BCE, el alemán Jürgen Stark, que avanzó aún más al minimizar los efectos del plan de salvataje a los países en crisis de la eurozona.
Stark cafirmó que el plan europeo de 750.000 millones de euros "sólo sirve para ganar tiempo, nada más". Añadiendo que "cuando los mercados se vuelven locos, nadie puede prever las consecuencias".
El economista jefe del BCE señaló en una entrevista en el dominical del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, que el "rescate" financiero implementado , "no tendrá efectos sin reformas económicas".
Pero el BCE no está solo en la propuesta de aconsejar más ajuste salvaje para "tranquilizar a los mercados" y detener el desplome del euro y el contagio de la crisis por toda la eurozona.
Según el semanario Spiegel, el gobierno alemán plantea que la eurozona apruebe "un programa concertado de reducción de déficits para restablecer la confianza en la moneda común".
La propia canciller alemana, Angela Merkel, reconoció este fin de semana que el plan de rescate de 750.000 millones de euros aprobado hace unos días por los miembros de la eurozona es solo una fórmula para "ganar tiempo" y advirtió que el rescate del euro no resuelve la crisis que atraviesa la UE.
En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación ) ya desató una crisis financiera, devenida en crisis fiscal fiscal, que precipita una embestida del dólar contra el euro creando un escenario de ruptura de la unidad política y económica de la Unión Europea.
En este contexto, el ánimo de los especuladores internacionales pasó del pesimismo frente al dólar al pesimismo sobre el euro, cuya debacle se suma al cuadro de debacle financiera en que se encuentra sumida la segunda economía mundial (en bloque) detrás de EEUU.
El euro, la moneda única, forjada en el seno de la antigua Comunidad Económica Europea, afronta su examen más crítico frente a la embestida del dólar, como vaticinan los especialistas.
Por otro lado, los brutales ajustes de Grecia y España dejaron de manifiesto la fragilidad de la recuperación de la zona euro.
En este marco, Grecia y España, seguidos de Portugal, coinciden todos los analistas, ya se han convertido en mecha de un potencial estallido económico financiero en cadena que podría, como emergente principal, desencadenar un proceso de crisis social y política en toda la eurozona.
Es así que el reconocimiento de la profundidad de la crisis por los propios líderes y autoridades monetarias, acompañado de anuncios de más ajustes salvajes, se convierte en la antesala natural de más explosiones sociales y conflictos sindicales contagiándose por toda la eurozona.
Es un proceso natural y lógico de acción-reacción: Más ajustes = mayor conflictividad social y sindical.
Y como al sistema capitalista europeo (por razones de supervivencia y rentabilidad) no tiene más salida que los ajustes, los estallidos sociales y sindicales son la única herramienta de resistencia que les queda a los sindicatos y a las mayorías que sufren, y van a sufrir, el impacto de los recortes salariales y desempleo en masa que se avecinan.
Este proceso (por razones lógicas y matemáticas) es el mejor pasaporte a una implosión en cadena que puede terminar de un plumazo con la unidad económica, política y monetaria de la Unión Europea.
Un proceso ya anunciado "entre líneas" por los principales expertos europeos.
http://www.iarnoticias.com/2010/secciones/europa/0033_estallido_europa_17may2010.html
sábado, 22 de mayo de 2010
Europa al borde de la implosión: El euro colapsa frente al dólar
miércoles, 19 de mayo de 2010
¿El euro tiene futuro?. La única salida de Grecia, y sobre todo España
Rankia
05 de mayo de 2010
Comentarios
Con mucha frecuencia olvidamos que los tipos de cambio son el reflejo de las condiciones de una economía frente a otras. Para que nos enteremos, la realidad es que la situación es muy similar a la que nos encontramos en los mercados financieros en general.
Cuando hablamos de bolsa o de cualquier activo financiero, encontraremos mil razones para defender que no dependen de la economía. Y por supuesto claro que depende, pero en el largo plazo. Podemos pensar que el largo plazo no existe, pero al final siempre llega.
En los tipos de cambio ocurre exactamente lo mismo. Al final todo se resume a través de la situación de la economía, de tal forma que si una economía mejora su moneda se revaloriza, y algo que debemos tener en cuenta que el hecho de que cuando hablamos de tipos de cambio, hablamos de un concepto relativo que afecta a varias monedas. Dicho de otra forma, el hecho de que una moneda se revalorice, es lo mismo que decir que la otra se devalúa.
En el post acerca de los criterios de convergencia, ya he tratado de explicar este proceso; y está claro que existe un error dramático en la concepción del euro. Y es el tratar de mantener el status quo en lugar de buscar la convergencia, como ha ocurrido en Alemania.
Para entender los resultados de intentar mantener una divisa sobrevalorada, no hace falta más que buscar el antecedente más cercano que fue Argentina, que trató de mantener la paridad entre su moneda con el dólar, hasta que el sistema se derrumbó, con los resultados que todos conocemos.
La realidad es que está claro que las monedas tienen que reflejar la situación de la economía de los distintos países, y de esta forma, el euro, no es más que un entorno en el que economías distintas mantienen una paridad fija. Otro antecedente que deberíamos recordar es la situación de los años 20, con una situación marcada por el patrón oro, lo que suponía en la práctica el anclaje de las distintas economías entre sí; curiosamente los sistemas de tipos de cambio flexibles, fueron una de las soluciones a la famosa crisis, (este será otro post).
Para entender a que nos referimos con la situación de una economía, tenemos que tener claro que nos referimos a la situación de los distintos agentes económicos, que son las personas, las empresas y el sector financiero. Dicho de otra forma, el valor de una moneda, refleja la situación de los distintos agentes económicos, que es la consecuencia de toda una serie de condiciones, decisiones, normativa y políticas.
Si analizamos los precios, los sueldos y los gastos financieros en los distintos países, nos encontramos con enormes diferencias, sobre todo en lo que se refiere al mercado laboral, (como he puesto en el post “¿son los sueldos españoles demasiado altos respecto a los europeos?). Y si nos damos cuenta las diferencias de sueldos son brutales entre los distintos países europeos. Si además tenemos en cuenta que los precios se han homogeneizado y que las políticas monetarias son comunes, la realidad es que la población de los países con los sueldos más bajos, tiene que sufrir a la fuerza una crisis de poder adquisitivo que destroza el sistema económico en su conjunto.
Recordemos que los sueldos más bajos de la zona euro son el griego, el portugués, el Español y el Italiano.
SALARIO MEDIO
País
Euros/año
Dinamarca
47.529
Noruega
45.485
Luxemburgo
42.135
Alemania
41.691
Reino Unido
40.015
Holanda
38.700
Bélgica
36.672
Austria
36.032
Suecia
34.049
Francia
29.047
Italia
24.116
España
20.438
Grecia
17.859
Portugal
14.715
Polonia
6.269
Media UE-15
34.412
Pues esta es la realidad. Una única política monetaria, precios convergiendo y un mercado común en el que los ciudadanos de unos países van con ingresos que duplican a los otros, condenan a los que tengan menores rentas a la situación actual.
En todo caso, (tal y como se entendió en el proceso de reunificación alemana), las posibilidades de que el mercado común y la moneda logren aguantar, pasa porque se homogeneicen los ingresos de los que van a esos mercados y por supuesto que se homogeneicen los costes laborales, (variable clave para tomar decisiones en lo que respecta a la forma de producir, lo que acaba en la productividad y competitividad). Téngase en cuenta que no es lo mismo que se homogeneice una variable, con la evolución de esa variable, que es exactamente lo contrario. Imaginemos un valor 100 en un país y 150 en otro país, (Si en ambos países el valor puede crecer un 100%, el resultado final será que las divergencias se incrementaron)
Sin embargo, las decisiones tomadas, lejos de igualar las diferencias, suponen incrementarlas, de tal forma que las economías presentarán mayores diferencias y en consecuencia, las dificultades para mantener una moneda única se están incrementando hasta que al final las economías que presenten una situación más débil caen sin remisión.
El proceso, lo tenemos que entender desde el punto y hora de que la macroeconomía no es un ente autónomo, sino que es la situación de los distintos agentes de un país. Curiosamente, en el contexto actual, las propuestas pasan por exagerar aún más las diferencias, y si tenemos una situación en la que los ingresos de un alemán, son sensiblemente superiores al de un Griego, se pide que suban los ingresos del primero, y bajen los del segundo.
Como he puesto en varios post, es completamente absurdo que se planteen determinadas medidas, como bajadas de sueldos y deflación en países con problemas de poder adquisitivo, endeudamiento, (no es más que una causa de que los ingresos han sido menores a los gastos), y déficit.
En definitiva, tanto Grecia, como España como todo aquel interesado en que el euro se mantenga han de entender que la realidad es que o hay un cambio radical en las políticas, decisiones y medidas que nos han conducido a la situación actual, o el euro no tiene posibilidad alguna de salir.
Pero si Alemania, si la UE, o quien quiera, no entiende esto, lo que han de hacer los países débiles es romper los anclajes inmediatamente, si no quieren verse arrastrados como está ocurriendo ahora mismo. Evidentemente Argentina, intentó mantener su paridad con el dólar hasta que la situación fue completamente insostenible, y nada me hace pensar que ni España, ni Portugal, ni Italia, ni Grecia, han aprendido la lección ahora mismo.
La solución unilateral adecuada, en vista de que no parece que se intenten homogeneizar las condiciones en los países, es asumir que sólo hay una cosa peor que la devaluación y es que una economía intente sobrevivir con una moneda sobrevalorada, mientras la situación real se deteriora. Y eso incluye la salida de la moneda europea, recuperar la política monetaria propia, y realizar una gran devaluación de la moneda.
A su vez, se han de desarrollar políticas de demanda y tratar de recuperar el poder adquisitivo en la moneda nacional.
Es completamente necesario, realizar esto, debido a que parece que nos olvidamos a veces que el nivel de deuda referido al PIB tiene su importancia en efectos nominales, y en este sentido una devaluación ayuda a minimizar las pérdidas y las deudas, como Estados Unidos puede demostrarnos en estas fechas recientes, donde se han dejado de dogmatismos y han devaluado el dólar de forma importante, para apoyar la recuperación.
Si nos damos cuenta, una devaluación del 50% permitiría elevar el 50% el pib nominal, reduciendo la deuda a la mitad, sin que supusiese pérdida de competitividad.
Esta es una de las grandes burradas de esta historia. Si nos damos cuenta todos los razonamientos hablan de que con el euro hemos perdido la posibilidad de devaluar, que en definitiva es el medio de evitar o paliar los efectos secundarios de realizar unas políticas para recuperar la demanda, (básicamente recuperar los sueldos y reducir impuestos a los ciudadanos). El caso es que no sé muy bien como, resulta que dado que no podemos evitar los efectos secundarios de una medicina que es la obvia, parece que todo el mundo pide que se tome lo contrario. O sea, que como no podemos evitar los efectos secundarios de las subidas de sueldos necesarias, ¡los bajamos!.
Si tenemos en cuenta todo esto, la solución es fácil; salida del euro y devaluación que ha de ser salvaje. La razón es sencilla y tiene mucho que ver con la principal crítica que oiremos a esta política. Los efectos sobre la credibilidad y sobre la financiación externa. En lo que respecta a la credibilidad, poco puede hacer Grecia ahora mismo para recuperarla, (sobre todo porque resulta que a los mercados les interesa que no la tenga). Debemos recordar que es la probabilidad de una devaluación lo que penaliza las inversiones actuales. En este sentido, el problema es que hoy la probabilidad de devaluación es mucho más elevada que tras una devaluación creíble. Por tanto, la devaluación tendría que ser suficiente como para descartar nuevas devaluaciones.
Supongo que alguien pensará en los precios de las importaciones, que se encarecerán, pero ha de pensar que eso no es así en términos reales. Dicho de otra forma, es posible que el petróleo en moneda nacional sea más caro. Pero debemos tener en cuenta que como la moneda nacional cae en la misma proporción, (por la devaluación), los efectos se compensan.
Respecto a los efectos de la salida del euro, ya los he puesto en su día para el caso español, y puede entenderse que serían muy similares, ya que la estructura de deuda es muy similar.
Y creo que sólo me quedan los grandes perjudicados que serían exactamente los mismos que en el caso de inflación reconocida; ahorradores y fondos de pensiones privados y desde luego los bancos acreedores de Grecia. Ahora que también es cierto que están cobrando unas primas de riesgo elevadísimas por la posibilidad de la devaluación o del default. Ahora que este es el gran problema. La salida del euro tumba el sistema financiero, (lo que explica la situación actual y las perspectivas).
Por supuesto, todo proceso de ajuste pasa por con posterioridad corregir las políticas que nos han traído hasta aquí, y habría que liberalizar mercados, proteger a los trabajadores y restringir la especulación.
Lo que va a pasar no es difícil verlo, (ha pasado muchas veces), las posibilidades de que funcionen las propuestas que nos llegan de FMI son nulas, (ya se han probado), y la única duda es si se tomará la decisión que proceda a tiempo, (si Grecia o nosotros lo estamos), o bien si esto acabará en deflación y default. Si se sigue insistiendo contra el muro, acabaremos como Argentina, aunque lo cierto es que Argentina tenía un problema adicional, que era la deuda externa en divisas, (dólares), mientras que Grecia emite deuda en moneda nacional, de tal forma que serían los bonistas en lugar del país el que asume el coste de la pérdida de valor de la moneda.
Para mañana queda el post de porque nunca va a funcionar lo de "calmar a los mercados"
Leer mu00e1s: http://www.rankia.com/blog/nuevasreglaseconomia/479575-euro-tiene-futuro-unica-salida-grecia-todo-espana#ixzz0oMOWSa9m