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jueves, 22 de octubre de 2009

Irán: Crear una crisis para distraer


22-10-2009

La reunión del G-20 en Pittsburgh juntó a los ministros de finanzas, banqueros y dirigentes políticos de las economías más grandes del mundo, aparentemente, para debatir la más seria crisis económica del capitalismo en tres generaciones. Sin embargo, se atacó a Irán. Sin proponer medidas encaminadas a aliviar el sufrimiento de los cientos de millones de trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo, sin anunciar los programas de empleo o construcción de infraestructuras, el imperialismo estadounidense, británico y francés se alió con grandilocuencia para amenazar a Irán con acusaciones totalmente falsas. Ellos han exigido que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los miembros del G20 trabajen en una nueva ronda de sanciones contra Irán y no han incluido propuestas de emergencia [en el CS] sobre la crisis económica en el orden del día.

En una conferencia de prensa del 25 de septiembre, el presidente Barak Obama -flanqueado por el presidente francés Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico, Gordon Brown, con la canciller alemana Angela Merkel en un segundo plano, pero también aliada- declaró que Irán estaba amenazando la estabilidad y la seguridad de la región y del mundo. “La negación de la verdad”, dijo Obama, "va a llevar a la confrontación".

Por su parte, Sarkozy y Brown, denunciaron a Irán y exigieron explícitamente sanciones más severas. También amenazaron con un ataque militar, diciendo que "todas las opciones están sobre la mesa con respecto a Irán."

Esto muestra que estos banqueros, ministros de finanzas y políticos no tienen soluciones para la crisis que arruina el mundo. Ellos usaron la cumbre para justificar el rescate de los bancos y para dar garantías vagas de recuperación económica en el futuro. Los millones de dólares entregados a los bancos suponen la mayor redistribución de los tesoros nacionales en la historia de la humanidad.

Incapaces de llegar a un acuerdo sobre la regulación de la banca internacional, el comercio o cualquier otro aspecto del capital financiero internacional, que ha causado estragos en todo el mundo, los imperialistas han dado la apariencia de un propósito unificado profiriendo siniestras amenazas contra Irán. Todos los principales medios de comunicación han abundado fielmente en [noticias] la misma dirección. Ningún periodista se atrevió a preguntar acerca de los estragos que se derivan del sistema económico capitalista o qué soluciones proponen los imperialistas. Todos los medios de comunicación se cuadraron y se unieron a la demonización de Irán.

El pleno cumplimiento de Irán

Ante tal avalancha de propaganda de guerra, es importante examinar los hechos.

Irán está cumpliendo plenamente con todos los acuerdos internacionales, incluido el de No Proliferación Nuclear (TNP) y con las directrices de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) -organismo de vigilancia nuclear de la ONU-.

El Tratado garantiza a todas las naciones el derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Según los informes del OIEA, Irán está enriqueciendo uranio a menos del cinco por ciento. En este nivel de pureza el uranio es útil para fines pacíficos de generación nuclear de electricidad pero es muy inferior al 90 por ciento de U-235, necesario para fabricar armas nucleares. Irán no posee ninguna instalación con esa capacidad (1).

El 27 de septiembre, el embajador de Irán en el OIEA, Ali Asghar Soltaniyeh, dijo a Press TV que Irán cumple con los acuerdos de salvaguardias, como el llamamiento del OIEA a las naciones para que se le informe sobre la existencia de una nueva planta de enriquecimiento con al menos seis meses o 180 días y siempre antes de la introducción de materiales nucleares en la instalación. Irán hizo esta notificación al OIEA el 21 de septiembre, con 18 meses de anticipación.

Esta segunda instalación, más pequeña, está a las afueras de Qom, Irán, y es un antiguo edificio vacío de la ONU. No tiene ningún material nuclear en este momento y el equipo para el enriquecimiento no se ha instalado todavía. No puede alojar más de 3.000 centrifugadoras – muy por debajo de las 8.000 máquinas en Natanz, una instalación de enriquecimiento de Irán-.

"Es una instalación muy común en las etapas iniciales", y a 18 meses de [que comience] su servicio, el presidente Mahmoud Ahmadinejad dijo en una conferencia de prensa el 25 de septiembre en Nueva York. "No es una instalación secreta. Si lo fuera, ¿por qué se informa a la OIEA con antelación? ... Lo que hicimos fue totalmente legal, conforme a la ley. Hemos informado a la agencia, la agencia vendrá y emitirá un informe. No es nada nuevo".

Los iraníes también dicen que la instalación no era ningún sitio clandestino. Tampoco es una sorpresa, como alegan los EE.UU., Gran Bretaña y Francia. Estos mismos países también indican que se conocía hace tres años. EE.UU. y Francia han presentado fotos aéreas de la construcción, y la Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton reconoció que los EE.UU. sabían de la planta antes de que Irán informase de ello.

¿Es Irán realmente una amenaza?

Los EE.UU. tienen miles de armas nucleares. Es el único país que ha utilizado alguna vez un arma nuclear y el único país que ha amenazado repetidamente con utilizar armas nucleares. Los EE.UU. se negaron a acatar el Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares y el Congreso de los EE.UU. nunca lo ha ratificado. Es evidente que Israel tiene instalaciones de enriquecimiento de uranio y se estima que poseen entre 60 y 400 armas termonucleares. Israel se niega a acatar los acuerdos internacionales o, al menos, las inspecciones. Sin embargo, cada administración de EE.UU. ha estado completamente en silencio sobre el enriquecimiento nuclear de Israel y su programa de armas.

Trece países en la actualidad enriquecen uranio. Argentina, Brasil, Sudáfrica y Australia también han anunciado planes para comenzar el enriquecimiento de uranio. Veintiocho países cuentan con plantas de energía nuclear, y el mayor número de este tipo de plantas está en los EEUU. Otros 10 países tienen planes para construir una planta nuclear. Sin embargo, sólo Irán y Corea del Norte han sido amenazados. Irán siempre ha apoyado la creación de una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio y ha propuesto la adopción de una resolución al respecto en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El OIEA e Irán

Irán no sólo ha aceptado las inspecciones del OIEA más estrictas que otras naciones, también ha ofrecido para operar la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz como un centro multinacional de combustible con la participación de representantes extranjeros. Irán ha renunciado al reprocesamiento de plutonio y accedió a fabricar de inmediato todo el uranio enriquecido en las barras de combustible para el reactor. Esta oferta de Irán para abrir su programa de enriquecimiento de uranio a la participación privada y pública extranjera sigue las sugerencias de un comité de expertos del OIEA. A pesar de todos estos acuerdos, Washington ha insistido en que Irán debe suspender totalmente su programa de enriquecimiento de uranio. El OIEA emitió su propia declaración, el 17 de septiembre, diciendo: "Con respecto a un reciente informe de los medios de comunicación, el OIEA reitera que no tiene ninguna prueba concreta de que hay o ha habido un programa de armas nucleares en Irán".

La edición de septiembre-octubre del Boletín de Científicos Atómicos publicó una entrevista con el Director General del OIEA, Mohamed El-Baradei. En el curso de la entrevista declaró: "No hemos visto pruebas concretas de que Teherán tiene un programa de armas nucleares en curso ... Pero de alguna manera, muchas personas están hablando acerca de cómo el programa nuclear de Irán es la mayor amenaza para el mundo ... En muchas formas, creo que la amenaza ha sido exagerada ". Estas declaraciones autorizadas y las palabras cautelosas son totalmente ignoradas por el circo salvaje de los medios de comunicación imperialistas.

En todo el mundo los países imperialistas están aislados en esta cuestión. El 16 de septiembre de 2006, en La Habana, Cuba, los 118 miembros del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), a nivel de cumbre, declararon su apoyo al programa nuclear civil de Irán en su declaración final por escrito. El MNOAL representa a la mayoría de los 192 países en la ONU.

Más tarde, el 30 de julio de 2008, el MNOAL acogió con satisfacción la continua cooperación de Irán con el OIEA y reafirmó el derecho de Irán al uso pacífico de la tecnología nuclear. El MNOAL también llamó al establecimiento de Oriente Medio como zona libre de armas nucleares y pidió un instrumento amplio y negociado multilateralmente que prohíba las amenazas de ataques contra instalaciones nucleares dedicadas a usos pacíficos de la energía nuclear.

En febrero de 2007, los legisladores de 56 Estados Miembros de la Organización de la Conferencia Islámica abordaron el programa nuclear de Irán en una reunión en Kuala Lumpur, Malasia, e instaron al "pleno respeto de los derechos iguales e inalienables para todas las naciones para explorar las tecnologías modernas, incluida la energía nuclear para fines pacíficos".

Sanciones:un arma contra el desarrollo

Los portavoces iraníes han dejado claro que Irán desarrolla sus propias instalaciones de enriquecimiento de uranio para la producción de energía. Irán ha sido objeto de severas sanciones y restricciones a la exportación de tecnología para la tecnología nuclear con fines pacíficos y cualquier otra forma de desarrollo. Después de décadas de acuerdos violados, contratos y tratados, Irán no puede confiar en los EE.UU. o Europa para proporcionar el combustible que haga funcionar sus plantas de energía.

EE.UU. proporcionó ayuda al desarrollo nuclear de Irán durante los años de dictadura brutal del Sha Mohamed Reza Pahlavi. En ese momento Washington estaba más que dispuesto a dar a Irán la tecnología nuclear. Pero después que la revolución iraní de 1979 derrocó a esta dictadura impuesta por EEUU y tomó el control nacional sobre el petróleo y el gas, Washington puso fin a toda cooperación nuclear. Desde entonces, los EE.UU. han hecho todo lo posible para sabotear, estrangular y derrocar al gobierno iraní.

El último debate entre EE.UU. y Europa sobre el bloqueo de la gasolina refinada a Irán es sólo el último ejemplo de los esfuerzos que realizan para detener el desarrollo de Irán. Como se informó en Bloomberg el 27 de septiembre, el secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, ha dicho que están discutiendo nuevas formas de sanciones a Irán: "Hay una variedad de opciones todavía disponibles, incluidas las sanciones sobre el sector bancario, en particular las sanciones sobre los equipos y la tecnología para su petróleo y el gas ... yo creo que hay una lista bastante extensa para elegir". (2)

Washington ha utilizado una enorme presión en varias ocasiones para imponer sanciones económicas a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estas sanciones son una forma de estrangulamiento, un arma intencionalmente brutal aplicado a los países en desarrollo. Las sanciones exacerban las tensiones sociales y socavan el apoyo a un gobierno: buscan crear el caos económico. Es una espiral descendente: inflación descontrolada, escasez, largas colas, cierre de las importaciones de suministros básicos y de los mercados de exportación, lo que tiene un duro impacto en los sectores más vulnerables de la sociedad. La moneda pierde todo su valor. Las industrias están obligadas a cerrar.

En las últimas cinco décadas, en un esfuerzo para extraer concesiones, las distintas formas de sanciones de EE.UU. han sido utilizadas contra los países más pobres del planeta. Se han centrado en nueve países de África, seis países de Asia, cinco en el Oriente Medio, tres en América Latina y tres en Europa. Las amenazas reiteradas en la reunión del G-20 para obligar a Irán a aceptar controles es algo sumamente intrusivo.

Hay que recordar que en agosto de 1990, bajo la presión de EE.UU., el Consejo de Seguridad de la ONU impuso un bloqueo total de Irak. El bloqueo provocó la muerte de más de un millón de niños menores de cinco años por la consiguiente escasez de medicamentos y la aparición de enfermedades fáciles de evitar en condiciones normales. Mientras tanto, una búsqueda de armas supuestamente secretas de destrucción en masa se prolongó durante 13 años.

En 2003, la administración Bush afirmó que Irak tenía un programa secreto de armas nucleares a punto de finalizar y que constituían una amenaza nuclear inminente. Todos los medios de comunicación entraron en un frenesí incontrolado afirmando que Irak estaba cerca de producir armas nucleares. Este temor de las armas de destrucción masiva -ADM- se convirtió en la principal justificación para la invasión de EE.UU. y la ocupación de Irak.

Todos los informes del OIEA afirmando que no había pruebas de tal programa fueron ignorados. Tales armas nunca se encontraron. Pero después de seis años de ocupación de EE.UU., un cuarto de la población iraquí ha muerto, está incapacitada o se ha dispersado en forma de refugiados desplazados.

Es imprescindible denunciar las mentiras de Washington. Tenemos que apoyar y defender la soberanía de Irán y su derecho al pleno desarrollo.

Notas

1 - www.iaea.org

2 - bloomberg.com, 27 de septiembre

Sara Flounders es directora del International Action Center (Nueva York).

Fuente: http://www.iacenter.org/iran/g20_100509/

Traducido para el CEPRID por María Valdés

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martes, 29 de septiembre de 2009

Cuba: Reflexiones del compañero FIDEL. Pittsburgh y la Cumbre de Margarita


28 de septiembre de 2009
La declaración final de la Cumbre del G-20 en Pittsburgh, el viernes 25 de septiembre, parece irreal. Veamos los puntos principales de su contenido.
“Nos reunimos en medio de la transición crítica de la crisis a la recuperación para dejar atrás una era de irresponsabilidad y adoptar un conjunto de políticas, regulaciones y reformas que se ajusten a las necesidades de la economía global del siglo XXI”.

“Nos comprometemos hoy a mantener nuestra respuesta vigorosa hasta que esté asegurada una recuperación duradera”.
“…nos comprometemos a adoptar las políticas necesarias para poner las bases de un crecimiento vigoroso, sostenido y equilibrado para el siglo XXI”.
“Queremos crecimiento sin ciclos extremos y mercados que fomenten la responsabilidad”.
“…trabajaremos juntos para generar un crecimiento global vigoroso, sostenible y equilibrado. Necesitamos una recuperación duradera que genere los empleos que nuestros pueblos necesitan”.
“Necesitamos crecimiento entre los países que sean más sostenibles y equilibrados, y reducir nuestros desequilibrios”.
“Nos comprometemos a evitar ciclos extremos de subidas y caídas de precios”.
“…daremos pasos decisivos hacia reformas estructurales que promuevan la demanda privada y fortalezcan el crecimiento potencial a largo plazo”.
“No permitiremos una vuelta al comportamiento habitual en el sector bancario, allí donde la temeridad y la ausencia de responsabilidad condujeron a la crisis”.
“Nos comprometemos a actuar de manera conjunta para poner fin a las prácticas que auspiciaron un exceso de asunción de riesgos”.
“Designamos al G-20 como el foro principal de nuestra cooperación económica internacional”.
“Estamos comprometidos (en el Fondo Monetario Internacional) a transferir como cuota a los mercados emergentes dinámicos y a países en desarrollo, al menos, un cinco por ciento..”.
“Un desarrollo económico sostenible es esencial para reducir la pobreza”.

El G-20 está integrado por los siete países más industrializados y ricos: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón, más Rusia; los 11 principales países emergentes: China, India, Corea del Sur, Indonesia, Sudáfrica, Brasil, Argentina, Australia, Arabia Saudita, Turquía, México y la Unión Europea, con varios de los cuales sostenemos excelentes relaciones económicas y políticas. Desde hace tres Cumbres, España y Holanda participan como invitados.

La idea de un desarrollo capitalista sin crisis es la gran ilusión que Estados Unidos y sus aliados tratan de vender a los países de economía emergente que participan en el G-20.
Casi la totalidad de los países del Tercer Mundo que no son aliados de Estados Unidos observan cómo este imprime monedas de papel que circulan por todo el planeta como divisas convertibles sin respaldo oro, compran acciones y empresas, recursos naturales, bienes muebles e inmuebles y bonos de la deuda pública, protegen sus productos, despojan a los pueblos de sus mejores cerebros y otorgan carácter extraterritorial a sus leyes. Esto se añade al poder avasallante de sus armas y el monopolio de los medios fundamentales de información.
Las sociedades de consumo son incompatibles con el ahorro de los recursos naturales y energéticos que el desarrollo y la preservación de nuestra especie requieren.
China, en un breve período histórico y gracias a la Revolución, dejó de ser un país semicolonial y semifeudal, creció al ritmo de más del 10% durante los últimos 20 años y se ha convertido en el principal motor de la economía mundial. Jamás un enorme Estado multinacional alcanzó semejante crecimiento. Hoy posee la más elevada reserva de divisas convertibles y es el mayor acreedor de Estados Unidos. La diferencia es abismal con respecto a los dos países capitalistas más desarrollados del mundo: Estados Unidos y Japón. Las deudas de ambos acumulan a su vez, la suma de 20 millones de millones de dólares.
Estados Unidos no puede ya constituir un modelo de desarrollo económico.
Partiendo del hecho de que en los últimos años la temperatura del planeta aumentó 0,8 grados Celsius, el mismo día que concluyó la Cumbre de Pittsburgh, la principal agencia noticiosa de Estados Unidos publicó que la temperatura aumentará “casi tres grados Celsius entre este año y el final del siglo, incluso si cada país reduce sus emisiones de gases de efecto invernadero como lo proponen, según un informe de Naciones Unidas”.
“Un grupo de científicos revisó los planes de emisiones de 192 países y calculó lo que podría pasar con el calentamiento global. Las proyecciones toman en cuenta 80% de los recortes a los contaminantes de Estados Unidos y Europa para el año 2050, que de por sí no son seguros”.
“El dióxido de carbono, derivado principalmente de la utilización de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo, es la principal causa del calentamiento global, que atrapa la energía solar en la atmósfera [...] la temperatura mundial ya ha aumentado 0,8 grados C”., reitera.
“Gran parte del aumento se debe a las naciones en desarrollo, que no han emprendido grandes medidas para reducir sus emisiones de gases, señalaron los científicos en una conferencia de prensa del jueves”.
“‘Nos dirigimos a una serie de cambios muy serios en nuestro planeta’, dijo Achim Steiner director del programa ambiental de la ONU”.
Por su parte Robert Corell, un importante especialista en el clima estadounidense destacó que:
“…si los países en desarrollo reducen sus emisiones un 80% y las llevan a la mitad en el 2050, el mundo tendrá aún un aumento de 1,7 grados C”.
“…será igual a un aumento de 2,7 grados C. en la temperatura mundial para finales del siglo, dijo Corell. Los mandatarios europeos y el presidente estadounidense Barack Obama establecieron la meta para limitar el calentamiento a un par de grados”.
Lo que no han explicado es cómo alcanzarán ese objetivo, ni tampoco el aporte del PIB para invertir en los países pobres y compensar el daño ocasionado por el volumen de gas contaminante que los más industrializados han lanzado a la atmósfera. La opinión pública mundial debe adquirir una sólida cultura sobre el cambio climático. Aun si no existiera el menor error de cálculo, la humanidad marchará al borde del abismo.
Cuando Obama se reunía en Pittsburgh con sus invitados del G-20 para hablar de las delicias de Capua, en la Isla Margarita de Venezuela se iniciaba la Cumbre de Jefes de Estados de UNASUR y la Organización de la Unidad Africana. Allí se reunieron más de 60 Presidentes, Primeros Ministros y altos representantes de países de Suramérica y África. Estaban también presentes Lula, Cristina Fernández y el Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, procedentes de Pittsburgh, para disfrutar de una Cumbre más cálida y fraternal, donde se abordaron con gran franqueza los problemas del Tercer Mundo. El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez brilló y vibró en esa Cumbre. Tuve la agradable posibilidad de escuchar las voces de conocidos y probados amigos.
Cuba agradece el apoyo y la solidaridad que emergió de esa Cumbre, donde nada quedó en el olvido.
¡Pase lo que pase, los pueblos tomarán cada vez más conciencia de sus derechos y sus deberes!
¡Qué gran batalla se librará en Copenhague!
Fidel Castro Ruz
Septiembre 27 de 20096 y 14 p.m.

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domingo, 27 de septiembre de 2009

G-20: El Nuevo Orden Mundial







27-09-2009

Cañones sonoros, robocops, militares, perros, gases, pelotas de goma y porras contra los manifestantes no-global.




En Pittsburgh, sede de la cumbre de los poderosos del planeta, clima de "ley marcial" para afrontar las protestas no-global. De la cumbre, ninguna medida seria para que no se den nuevas crisis. (Traducido para Rebelión por Gorka Larrabeiti)
Las imágenes de la represión de las protestas en Pittsburgh, con motivo de la cumbre del G20, parecen sacadas de una de esas películas de ciencia ficción orwellianas que están ambientadas en un futuro inquietante e indefinido dominado por regímenes policiales y leyes marciales.

Duros con los manifestantes.
Un batallón de la Guardia Nacional, recién regresado de Iraq, monta controles vigilados por blindados Hummer y patrulla las calles que rodean la sede de la cumbre, en las que suena sin cesar un inquietante mensaje a través de los altavoces con una voz monótona, diríase que inhumana, que avisa a los manifestantes: “Aléjense inmediatamente de esta zona, sean cuales sean sus intenciones. Si no se dispersan, serán detenidos y sometidos a otras acciones de policía como la detención física, la intervención de agentes antidisturbios y el uso de municiones no letales que pueden provocar heridas a quienes se queden”.
Del dicho al hecho.
Rabiosos “robocops” de la policía antidisturbios desfilan por las calles en formación militar, azuzan a sus perros contra los peatones, luego montan un cordón y amenazan y pegan a los manifestantes con largas porras de madera, los persiguen y los inmovilizan con lazos de nylon (como a los prisioneros de guerra), disparan contra la muchedumbre pelotas de goma y gases lacrimógenos.
Intervienen también los cuerpos especiales de la policía (SWAT) con blindados y otros medios militares que “disparan” contra los manifestantes ondas sonoras ensordecedoras, y, escena surrealista, soldados del ejército en uniforme mimético bajan de coches civiles y se llevan a la fuerza a un manifestante sin esposarlo siquiera, mientras la gente alrededor presencia atónita este secuestro.

Blandos con los banqueros.
Este clima de ley marcial acogió a los manifestantes “no-global” que se acercaron a Pittsburgh para protestar contra los poderosos del mundo, acusados de haber socorrido a los bancos especuladores responsables de la crisis con subsidios públicos por valor de más de 17 billones de dólares (no 700.000 millones como dicen a menudo), en lugar de ayudar a las víctimas de esta crisis; en concreto, a los millones de trabajadores que perdieron el trabajo y las decenas de millones de ciudadanos que perdieron sus ahorros.
Los manifestantes apuntaban contra el “capitalismo global, que defiende los beneficios de pocos a costa de las necesidades de la población, un sistema cínico en el que todo y todos se convierten en objeto de especulación sin límites, sin reglas.
El G20 de Pittsburgh fue presentado como “el nuevo Bretton Woods”, que debía reformar y reglamentar el mercado financiero global para evitar los excesos especulativos que produjeron la actual recesión.
En cambio -se veía venir- las fuertes presiones del potente lobby bancario y financiero mundial bloquearon todas las medidas radicales sobre las que se discutía a la víspera de la cumbre.
Se excluyeron de la agenda de la cumbre la “tobin tax” relativa a transacciones financieras, la prohibición de especulación sobre materias primas y alimentarias, la obligación de una capitalización adecuada de los bancos para volver a calibrar el peligroso sistema crediticio basado en reservas fraccionarias casi inexistentes y la creación de un calendario claro para combatir el calentamiento global.
De la cumbre de Pittsburg sólo saldrá alguna propuesta demagógica, como la limitación de los bonus para los manager financieros y el compromiso para una mayor coordinación económica global a través del reforzamiento de organismos como el Fondo Monetario Internacional y la Banca Mundial, que tanto les gustan a los “no-global”.
http://it.peacereporter.net/articolo/18003/G20%2C+il+nuovo+ordine+mondiale

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viernes, 25 de septiembre de 2009

El G-20 al borde de un nuevo fracaso


24 de septiembre de 2009
Alberto Ampuero (especial para ARGENPRESS.info)

Los líderes de los 20 países más ricos del mundo (G-20) se reúnen en Pittsburgh para discutir la situación económica global y coordinar sus respuestas al desequilibrio de la economía mundial. Y aunque el presidente Barack Obama prometió trabajar con ellos para superar diferencias en torno a la regulación financiera, la tarea se presenta nada fácil.

Estados Unidos y Europa llegan a ese encuentro con posiciones claramente diferentes sobre los temas fundamentales de la economía mundial que resultarán difícil de conciliar en las 36 horas de negociaciones.


Si bien todos coinciden en la necesidad de adoptar una actitud coordinada para abandonar los programas de sostén económico, existen desacuerdos sobre el problema de las remuneraciones en el sector bancario, las reglas de las instituciones financieras, las normas contables y el proyecto de gravar las operaciones financieras.


La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, admitió las dificultades que existían para limitar las remuneraciones de traders y directivos de bancos: "Yo conozco la mentalidad norteamericana y puedo decirles que será muy duro".


El presidente Barack Obama, había declarado que no era posible establecer límites a las remuneraciones: "Vivimos en un país donde no se puede fijar límites a las ganancias de la gente", señaló, en un esfuerzo por defender los intereses de Wall Street y disipar las acusaciones de "socialista" lanzadas por la oposición republicana.


“La propia lógica objetiva del sistema capitalista es la que impulsa los eventos en la dirección opuesta”, dice Martin Khor, fundador de Third World Network


Es lo que ocurrió el año pasado. Después del colapso de Lehman Brothers en septiembre, cuando el sistema bancario y financiero estaba amenazado por la catástrofe, todos los gobiernos del mundo reaccionaron, no mediante el trabajo por una acción coordinada a escala global, sino para proteger su “propio” sistema bancario, lo que llevó a conflictos inmediatos.


(Los alemanes y los franceses son hostiles a los rescates del gobierno estadounidense porque temen, correctamente, que permitirán que los bancos de EE.UU. mantengan su posición global dominante. El gobierno estadounidense, por su parte, se opone a llamados por más regulación, porque apuntan a las finanzas de EE.UU.)


Desde entonces, las diferencias sólo se han ampliado.


En Pittsburgh el libreto de los debates estaba cantado: mantener los planes de estímulo, profundizar en la reforma financiera,debatir los límites a los bonus de los banqueros y lanzar la habitual condena al proteccionismo


Sin embargo,los países del G-20 van exactamente en dirección contraria a la marcada en algunos de los compromisos firmados. Particularmente en el comercio mundial, que afronta una peligrosa escalada proteccionista encabezada justamente por EE UU.


El buy american (compre americano) de Obama es un ejemplo de esa tendencia.


Hace unos días, informó Claudi Pérez, el presidente Obama salió con una sorpresa: presionado por los sindicatos en un momento delicado de su presidencia, con la reforma sanitaria en el alero, anunció que gravará las importaciones de neumáticos chinos.


Esa medida, que entrará en vigor al día siguiente de la cumbre de Pittsburgh, ha desatado la ira de China y ha encendido todas las alarmas.


Los datos demuestran, dice Pérez, que el proteccionismo acelera a marchas forzadas. A pesar de los acuerdos, desde la cumbre de Londres, en abril, los países del G-20 han puesto en marcha 121 medidas proteccionistas, y tienen en cartera 134 medidas más, según el Global Trade Alert.


El comunicado final del G-20 tampoco mencionará la idea de crear un gravamen a las operaciones financieras


Adair Turner, presidente de la Autoridad de Servicios Financieros británica, sugirió a fines de agosto que el Reino Unido introdujera una “tasa Tobin” (impuesto a las transacciones financieras especulativas).


La propuesta de Turner debería haber sido una buena señal en el camino a la reforma. Pero en cambio recibió de inmediato la crítica de numerosos banqueros y algunos políticos, que se aferran al viejo modelo y se oponen a que las finanzas estén al servicio de la economía.


Los pasos contra los paraísos fiscales se quedan en acuerdos bilaterales. La limitación de los 'bonus' choca de nuevo con la reticencia de EE UU. Apenas nada ha cambiado en el meollo de la crisis: el sector financiero


Un año después del colapso de Lehman Brothers, los países occidentales parecen menos interesados en introducir reformas en el sistema financiero internacional. En lugar de eso, están cediendo a la tentación de volver a las viejas fórmulas.


Estados Unidos y la Unión Europea han presentado reformas financieras interesantes, que deben pasar aún por el cedazo de los parlamentos. Ése es el problema. Los expertos auguran que las presiones del lobby financiero disolverán gran parte del impulso reformador.


"Se está manufacturando el consenso de que ya estamos saliendo de la crisis, y eso cerrará muy pronto la ventana de oportunidad para promover los cambios necesarios", afirmaron.


Alberto Ampuero es periodista radicado en Riverside, California.


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jueves, 21 de mayo de 2009

Noticias Censuradas (XX) Los países ricos hicieron que el FMI recuperara poder e influencia


20 de mayo de 2009
Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

La crisis global fortaleció al Fondo Monetario Internacional (FMI), que se encontraba sumergido en el más completo descrédito en sus 65 años de existencia. Pero ésta fue una imposición del Reino Unido y de los demás países ricos que dominan el llamado Grupo de los 20, el G 20, donde también participan Brasil y Argentina, que ha sido víctima de las políticas del fondo.

La idea central es que haya “cambios para que todo quede igual”, como decía el personaje de la novela Il Gattopardo, escrita por el italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa. O sea, fingir cambios pero dejando las cosas como están para garantizar la existencia del “libre mercado”.

La aparente pérdida de EEUU del control del Banco Mundial, cuya presidencia probablemente recaiga en el futuro próximo en otros países ricos con gobiernos de derecha y extrema derecha, como el Reino Unido, Francia o Alemania, constituye otra medida gattopardiana para enfrentar la crisis. Dicho de otro modo, equivale a poner a los ratones como vigilantes del queso parmesano, según centenares de noticias censuradas coleccionadas por el Proyecto Censurado de California.

El FMI volvió al lugar central

El despliegue de la crisis económica global puso de nuevo al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el lugar central. Típicamente, el FMI presta a los países en crisis y, a cambio, exige el cumplimiento de rigurosos ajustes económicos depredadores.

El Secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, ha propuesto incrementar el financiamiento del FMI a 500 mil millones de dólares, pidiéndole al Congreso de EEUU que disponga de 100 mil millones para ampliar el poder y el alcance del Banco Mundial y del FMI a fin de asegurar la conservación del “libre comercio”.

La escala del préstamos del FMI ya es inmensa, y ha crecido por encima del 38% en los últimos dos años: les ha extendido préstamos ampliados a Islandia (2.400 millones de dólares), Ucrania (6.500 millones) y Hungría (15.700 millones). Paquistán, Serbia, Bielorrusia y Turquía son candidatos a probables nuevos préstamos en un futuro próximo.

Las condiciones que trae consigo esta última ronda de préstamos del FMI son particularmente opacas, pero sus sostenedores están seguros de que los países beneficiarios llegarán a ser vulnerables a una presión intensa para privatizar los recursos públicos, reducir verticalmente los gastos en educación, salud y bienestar, mientras se reducen las protecciones y la soberanía.

Un encuentro de economistas progresistas realizado en Venezuela en octubre de 2008 advirtió que la dinámica de esta crisis “anima nuevas rondas para la concentración de capitales y, si la gente no se opone firmemente a esto, es peligrosamente probable que la reestructuración ocurra simplemente para salvar a los sectores privilegiados”. Sin una resistencia eficaz, la crisis será solventada a expensas de poblaciones crecientemente más desposeídas.

“Este es un aspecto importante a entender: la crisis capitalista no lleva automáticamente al final del capitalismo. Sin resistencia eficaz y lucha, la crisis será eventualmente resuelta a expensas de la gente trabajadora, particularmente en el hemisferio sur”, escribió Adam Hanieh, especialista en política económica del Medio Este europeo, de la Universidad York, de Toronto, Canadá. Su artículo, publicado en Left Turn, se titula “Haciendo pagar la crisis a los pobres del mundo: la crisis económica y el Sur global”. (1)

EEUU “pierde” al presidente del Banco Mundial … pero todo seguirá igual

EEUU perdió su poder de designar al presidente del Banco Mundial después que el secretario de Desarrollo del Reino Unido, Douglas Alexander, negociara un acuerdo para abrir el puesto a candidaturas de cualquier país.

Apoyado por gobiernos europeos y de países en vías de desarrollo, Alexander venció la resistencia de EEUU y Japón para asegurar una reforma que él describió como “significativo paso adelante”.

Washington ha tenido derecho a escoger a dedo al presidente del Banco Mundial desde que fundaron la institución después de la Segunda Guerra Mundial, con Europa eligiendo al director-gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“El acuerdo proporciona la oportunidad para que los candidatos sean nombrados sin importar nacionalidad; se asegurará de que seleccionen al candidato más bien capacitado”, dijo Alexander.

Los países no desarrollados han vivido más de medio siglo frustrados cada vez más por el dominio de las naciones ricas en los dos cuerpos multilaterales con sede en Washington, el banco y el FMI.

La presión por un cambio se aceleró después de la presidencia vergonzosa ejercida por Paul Wolfowitz, un hombre del entorno de Bush y ex asesor ideológico del Pentágono y teorizador de las políticas guerreras de Washington, quien fue obligado a renunciar por el escandaloso aumento de sueldo a su novia, también empleada del banco.

Curiosamente, el actual presidente del banco, Robert Zoellick, de conocida trayectoria globalizante según los intereses estadounidenses, ahora urgió a los países ricos a no olvidar sus compromisos de ayuda financiera al “mundo en vías de desarrollo”, eufemismo que alude a los países pobres. El banco cree que el número de subalimentados, o sea, hambrientos, aumentará en 44 millones este año.

Los países donantes también discutieron un probable paquete de ayuda de varios miles de millones de dólares para la reconstrucción de Zimbabwe, pero Alexander dijo que un nuevo gobierno zimbabuense tendría que demostrar respeto por los derechos humanos y permitir que las organizaciones de caridad entreguen su ayuda al país. Como generalmente esa ayuda "caritativa" está condicionada políticamente y las acusaciones contra el gobierno de ese país registran una marcada intencionalidad política, los cambios en el Banco Mundial parecen "más de lo mismo".

*) Resúmenes de historias periodísticas ocultadas por la gran prensa de EEUU y el mundo, elegidas entre cientos de noticias estudiadas por el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California para la selección final de 25 historias relevantes a publicarse en el anuario Censored 2009/2010.

Fuentes:
1) “Making the World's Poor Pay: The Economic Crisis and the Global South”Adam Hanieh, Left Turn, November 25, 2008 http://www.leftturn.org/node/1253
2) Investigado por Jennifer Donahue y Jayson Reed
–“US surrenders power to appoint World Bank president” Heather Stewart and Larry Elliot, The Guardian, 12/13/2008
http://www.guardian.co.uk/business/2008/oct/13/worldbank-usa

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domingo, 17 de mayo de 2009

G 192 frente al G 20


François Houtart
La Jornada/ inSurGente

El pasado 16 de abril, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptaba la iniciativa de su presidente Miguel d’ Escoto, ex ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, convocando para los días primero, segundo y tercero de junio próximo, una Conferencia de los jefes de Estado de los 192 países de la ONU sobre la crisis mundial que tiene su origen en los países del norte y afecta gravemente a los periféricos.

Ciertas naciones del G-20 hacen presión para que los jefes de Estado no estén presentes en la conferencia de junio y se hagan representar por un ministro o un embajador. Como se ve, lo que está en juego es muy importante. La crisis, pues, no es solamente financiera, sino también alimentaria, energética (habrá que cambiar de ciclo dentro de los próximos 50 años y aquello demandará compromisos financieros considerables), climática (mucho más seria de lo que piensa) y finalmente social y humanitaria (mil millones de personas viven por debajo de la linea de pobreza).


El pasado 16 de abril, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptaba las modalidades de realización de la iniciativa de su presidente Miguel d’ Escoto, ex ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, convocando para los días primero, 2 y 3 de junio próximo, una Conferencia de los jefes de Estado de los 192 países de la ONU sobre la crisis mundial, esta última tiene su origen en los países del norte y afecta gravemente a los periféricos.
El Banco Mundial estima que las 129 naciones más pobres afrontarán en 2009 un déficit de 700 mil millones de dólares. La descapitalización financiera alcanza actualmente a la economía real. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 50 millones de trabajadores perderán su empleo en menos de un año.

Para hacer frente a la grave crisis mundial se requiere la participación de toda la comunidad internacional. El G-20 se ha autoproclamado el árbitro mundial, pero falta la legitimidad jurídica y moral para tomar las decisiones que afectan al conjunto de los países del mundo.

En efecto, este grupo de naciones representa más de 80 por ciento del peso económico mundial, pero su capacidad de decisión significa que las víctimas no tienen derecho a la palabra. Sin embargo, es entre ellos que se encuentran los principales expertos en materia de pobreza.

Para preparar la Conferencia de los jefes de Estado (el G-192), una Comisión por las Reformas del Sistema Financiero y Monetario Internacional fue creada bajo la dirección de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía y ex vicepresidente del Banco Mundial. Esta comisión está compuesta por 20 miembros, esencialmente economistas, ex ministros de Finanzas o directores de bancas centrales tanto de los países del norte como del sur.
En efecto, el G-20 no se ha mostrado a la altura de los desafíos de este momento de grave crisis mundial. En un editorial del New York Times, del 7 de abril, con respecto a la promesa de apoyo a las economías de la periferia, se podía leer: “Una parte del dinero ya había sido asignada, otra es el resultado de un doble cálculo, y otra parte será pagada en moneda de síntesis y no en efectivos”.

Por otro lado, las medidas que conciernen a los paraísos fiscales son incompletas y parcializadas. Las principales plazas anglosajonas no son concernidas por estas medidas. La aplicación de las medidas políticas en relación con los países del sur son confiadas al Fondo Monetario Internacional (FMI), uno de los principales autores de las acciones procíclicas aplicadas en la periferia.

En lo que concierne a las reformas de las instituciones financieras, se reducen a algunos votos suplementarios para los países emergentes y abre posibilidades de su dirección a representantes de otros países y no solamente a los de Estados Unidos y Europa. La Comisión de Naciones Unidas va más lejos. Ella se ocupa con más firmeza de los paraísos fiscales y del secreto bancario. Prevé normas más estrictas de funcionamiento (exigencias de más fondos y normas armonizadas de contabilidad) para las otras instituciones financieras y para las agencias de notificación. Propone terminar con el monopolio del FMI sobre los derechos especiales de giro (SDR) y de regionalizar el sistema a través, por ejemplo, del Banco del Sur en América Latina o la iniciativa de Chieng Mai en Asia. Sugiere, además, reformas más profundas de las organizaciones de Bretton Woods (Banco Mundial y FMI).

Finalmente recomienda la construcción de un Consejo Mundial de Coordinación Económica, paralelo al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General, reuniendo anualmente a los jefes de gobierno, con el fin de evaluar la situación económica, social y ecológica del mundo. En lo que concierne a la ejecución de medidas, estima necesario la puesta en funcionamiento de dos “autoridades mundiales”: una de regulación financiera y la otra sobre la competición.

Ciertas naciones del G-20 hacen presión para que los jefes de Estado no estén presentes en la conferencia de junio y se hagan representar por un ministro o un embajador. Como se ve, lo que está en juego es muy importante. La crisis, pues, no es solamente financiera, sino también alimentaria, energética (habrá que cambiar de ciclo dentro de los próximos 50 años y aquello demandará compromisos financieros considerables), climática (mucho más seria de lo que piensa) y finalmente social y humanitaria (mil millones de personas viven por debajo de la línea de pobreza).

Regular el sistema financiero y monetario mundial es, desde luego, solamente un paso en un proceso más fundamental. Volver a poner en funcionamiento el sistema económico está bien, pero, ¿Con qué objetivo? Si es para volver a comenzar como antes, con la misma lógica depredadora de los recursos naturales y creadora de inmensas desigualdades sociales, entonces se tendrá que volver a empezar todo de nuevo en menos de 20 años.

Se debe pensar en cambiar tanto los parámetros de las relaciones con la naturaleza, como la definición de la economía, la organización política mundial y la concepción misma de desarrollo y del crecimiento económico.
Aquello vale una reunión de jefes de Estado. ¡He aquí por qué la presión de la opinión pública, de los movimientos sociales, de los partidos políticos, de los intelectuales, es fundamental para que dentro de cada país, la participación a la conferencia de junio (el G-192) sea del más alto nivel.

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François Houtart es Profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina, representante personal del presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas ante la Comisión por la Reforma del sistema financiero y monetario internacional

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viernes, 1 de mayo de 2009

Del G20 a Durban II las cartas tapadas


Barack Obama el «cambio» de la oligarquía USA
Los octogenarios que gobiernan los Estados Unidos en declive: Henry Kissinger (85 años), Zbigniew Brzezinski (81 años) y Brent Scowcroft (84 años). ¿Quién dijo «cambio»?

EEUU y sus aliados-vasallos se reorganizan
por Silvia Cattori*
30 de abril de 2009
Con la crisis económica y financiera como telón de fondo, del G20 a Durban II, cumbres y conferencias internacionales tienen lugar una tras otra sin que los medios dominantes nos expliquen gran cosa sobre su importancia ni lo que realmente se decide en esos encuentros. Silvia Cattori recogió los análisis de Thierry Meyssan sobre la reorganización del mundo que se está produciendo. Él estima que, a la sombra de Obama, viejos conocidos han retomado el poder. Luego del paréntesis de la guerra en Irak, Washington vuelve a su proyecto de guerra contra el terrorismo y de globalización forzosa.

Beirut (Líbano)
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Silvia Cattori: ¿Cuáles eran los objetivos de Estados Unidos en el reciente G20 de Londres? ¿En qué medida fueron alcanzados? ¿Se logró el apoyo de una mayoría de dirigentes políticos?

Thierry Meyssan: Las dos cumbres de jefes de Estado y de gobierno del G20, en Washington y posteriormente en Londres, consagraron la supremacía de la finanza anglosajona y establecieron las premisas de un gobierno económico mundial bajo el liderazgo anglosajón.

La tercera cumbre será en Nueva York, y se desarrollará al margen de la Asamblea General de la ONU; lo cual es una forma humillar a esa asamblea y de confirmar la existencia de un directorio económico de los 20, equivalente del directorio del Consejo de Seguridad, al margen de las instituciones de la ONU.

Sin embargo, a pesar de los abrazos en público, no hubo ningún acuerdo político entre los miembros del G20. Las declaraciones finales enumeran principios generales que no comprometen a nadie y acciones precisas adoptadas todas al margen de la cumbre y que en ningún caso conciernen a todos los participantes a la vez [1]. Por lo tanto, es posible que la cumbre de Londres no resulte más que una farsa.

La política financiera y económica de la administración Obama es elaborada por un complicado sistema de organismos. Y está en total continuidad con la de la administración Bush [2]. Hay que recordar que los planes Bush-Paulson fueron presentados al candidato Obama y aprobados por éste último antes de ser sometidos a la aprobación del Congreso. El secretario del Tesoro, Tim Geithner, sucesor de Henry Paulson, ya venía trabajando con Paulson desde hacía meses. Geithner empezó su carrera escribiendo los textos económicos de Henry Kissinger. En pocas palabras, el cambio no existe más que en la propaganda electoral de Barack Obama.

El presidente del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos es Lawrence Summers, el mismo economista que organizó, en 1999, el desmantelamiento de las legislaciones implantadas durante la crisis de 1929 para tratar impedir nuevas crisis. En aquel entonces, su objetivo era favorecer una especulación sin límites para absorber las riquezas del mundo hacia Wall Street. Y actualmente sigue persiguiendo ese mismo objetivo a través de los diferentes planes de salvamento, de estabilización, etc. que se le van ocurriendo.

El Comité de Consejeros Económicos de la Casa Blanca, bajo la dirección de la historiadora Christina Romer, considera que la guerra contra Irak fue lo que provocó la crisis financiera. No reportó gran cosa a los anglosajones, pero los endeudó muchísimo. Según la señora Romer, una especialista en la crisis de 1929, la guerra, por consiguiente, no constituye una solución para la crisis, sino una de sus causas. Contradiciendo los análisis clásicos de sus colegas historiadores de la economía, la señora Romer afirma que no fue la Segunda Guerra Mundial lo que permitió que Estados Unidos saliera de la crisis de 1929, ni tampoco el New Deal de Roosevelt, sino la afluencia de capitales europeos que se produjo a partir de 1936 y del «aumento de los peligros». Por lo tanto, sería conveniente provocar un fenómeno idéntico en este momento.

Por su parte, el Comité de la Casa Blanca para la Recuperación Económica, bajo la presidencia de Paul Volcker y articulado con las autoridades británicas, se preocupa por aprovechar la crisis para reestructurar las transnacionales y permitirles comprar por unas migajas la mayor cantidad posible de empresas. Los franceses ya han podido comprobar el amargo sabor de sus recomendaciones con el cierre de la fábrica Caterpillar de Grenoble. El gran jefe de esa transnacional es miembro de ese Comité de la Casa Blanca [3].

Inicialmente, el Consejo de Summers estaría coordinando la aplicación de esas estrategias. Pero todo recayó, en definitiva, en el Consejo de Seguridad Nacional que dirige el general James Jones y donde el inevitable Henry Kissinger y su ex socio Brent Scowcroft supervisan las decisiones día a día. A la opinión pública la mantienen distraída hablando de la diferencia de color de la piel entre Bush y Obama mientras que los mismos individuos siguiendo ejerciendo el poder, y ejerciéndolo de la misma manera.

Concretamente, durante los últimos meses, los anglosajones orientaron la política de sus «clientes» (en el sentido imperial romano del término, o sea de sus protegidos) para que saquen a flote el sistema bancario internacional. Los Estados, y por lo tanto los pueblos, han tenido que pagar las pérdidas de los banqueros anglosajones. En ciertos casos, los Estados han nacionalizado bancos –parcial o totalmente– creando así el equivalente de los fondos soberanos de los Estados petroleros. El sistema especulativo, que provocó la crisis, ha sido por consiguiente avalado y los Estados se han convertido en sus actores directos.

Para salvaguardar el nivel de vida de los anglosajones se adoptaron tres decisiones:

En primer lugar, se reforzaron los medios del FMI y del Banco Mundial para exprimir al Tercer Mundo. Los países pobres son los primeros que tendrán que contribuir a mantener los ricos a flote, si sus pueblos no son diezmados antes por la próxima crisis de los alimentos.

En segundo lugar, se abrió la cacería de capitales para lograr que los fondos depositados en los países que no pertenecen al G20 emigren hacia Estados Unidos, el Reino Unido y sus paraísos fiscales [4]. Para lograrlo, los anglosajones y su «bobo útil», Nicolas Sarkozy, proclamaron «el fin del secreto bancario», o sea el fin de la protección de la vida privada. Está claro que todos los fraudes y abusos podrán continuar como antes, con la condición de que se cometan a través de los bancos anglosajones, en las Bahamas o en las islas anglo-normandas. Los suizos serán sin dudas las primeras víctimas de esta extorsión a gran escala.

Finalmente, si no bastara con lo anterior, los anglosajones tienen previsto desestabilizar a algunos países ricos para forzar la emigración de los capitales que allí se encuentran. Ya se hizo un experimento a escala natural en Grecia. La CIA y el MI6 enviaron por autobús a toda una serie de delincuentes reclutados en Kosovo y Albania para provocar desórdenes en los principales barrios de diferentes ciudades griegas. Inmediatamente se produjo una fuga de capitales.

Esto no es una política exclusivamente estadounidense sino más bien una política anglosajona tendiente a salvar Wall Street y la City simultáneamente. Los principales responsables económicos de la administración Bush (Geithner, Volcker, etc.) son miembros de la muy discreta Pilgrim’s Society, cuya asamblea anual en Londres se desarrolla bajo la presidencia de la reina Isabel II de Inglaterra mientras que el vicepresidente de la sección estadounidense es Henry Kissinger.

Silvia Cattori: ¿Piensa usted que el desarrollo de la crisis económica provocará un declive rápido y duradero de la posición de Estados Unidos en el mundo?

Thierry Meyssan: Yo no soy economista sino analista político. Pero eso no me impide responder a esa pregunta ya que la política económica de Estados Unidos se encuentra hoy en manos de políticos y militares, no en manos de economistas.

Washington ha escogido la fuga hacia delante. Henry Kissinger ha afirmado que la crisis era una ocasión inesperada de terminar de imponer la globalización explotando el debilitamiento de todos los que se oponían a ese proceso. Esa forma de pensar es, a mi entender, un síntoma del hybris, o delirio de poder. Ese tipo de razonamiento ya ha llevado a más de imperio hacia su propia destrucción. Washington quiere salir de la crisis rediseñando el mundo a su propia conveniencia, pero sin cambiarse a sí mismo. Eso puede llevar a una ruptura brutal.

La lógica de los imperios exige que todo comience por la rebelión de los vasallos y el despertar de fuerzas centrífugas. Eso podría ser un desgajamiento en el seno de la OTAN o de la Unión Europea, seguido de disturbios internos en Estados Unidos y de procesos de secesión. No es una predicción sino una deducción elaborada mediante la aplicación de los modelos históricos a la situación actual. Yo me limito a describir el sentido natural de la caída, aunque hay que tener en cuenta que los hombres siempre pueden escribir su propia historia. Pero esta deducción tiene muchas probabilidades de hacerse realidad si se tiene en cuenta que los dirigentes estadounidenses siguen moviéndose en el mismo sentido y se niegan obstinadamente a interrogarse sobre su propio sistema.

Mi amigo el profesor Igor Panarin [5], un estudioso de los movimientos separatistas surgidos en Estados Unidos durante la última década, estima que estos han alcanzado una fase de maduración. El profesor Panarin prevé la primera secesión para el año 2010 y la dislocación de Estados Unidos al cabo de 5 años para dar paso al nacimiento de nuevos Estados. Su reflexión se basa a la vez en el modelo de dislocación de la URSS, en factores étnicos específicos de Estados Unidos y en conflictos históricos internos existentes en el seno de las sociedades anglosajonas.

Los regímenes títeres que Washington ha ido implantando en numerosos países no sobrevivirían al derrumbe de Estados Unidos. Asistiríamos entonces a una profunda transformación del paisaje político mundial, como sucedió con la desaparición de la URSS.

Lo que estoy diciendo puede parecer surrealista, pero a principios de 1989 nadie preveía que el Pacto de Varsovia y la URSS iban a desaparecer a finales de 1991.

Silvia Cattori: ¿En qué medida esa evolución tendría repercusiones a corto y mediano plazo en el poderío militar de Estados Unidos y con qué consecuencias?

Thierry Meyssan: Por el momento, Estados Unidos sigue ahí. En la selva, un animal se hace más peligroso cuando está herido. Ignoramos si los dirigentes estadounidenses son capaces de mantener la sangre fría que mostraron Mijaíl Gorbatchov y su equipo ante la muerte de su propia patria.

Por ser hijo de una socióloga que trabajó en programas de contrainsurgencia de la CIA en Indonesia, por haber sido recibido formación de Zbignew Brzezinski en la universidad de Columbia y probablemente en el seno de la Comisión Trilateral, Barack Obama ha puesto su talento al servicio de la National Endowment for Democraty (NED), organismo creado por los neoconservadores para concretar las acciones de desestabilización externa de la CIA [6]. Es por eso que su bagaje personal lo llevará espontáneamente a privilegiar la acción secreta. Y todo hace pensar que Washington está preparando varias de ellas, sobre todo en América Latina.

Por lo pronto, vemos que mientras la prensa occidental se regodea en la selección del «firts dogs» [La mascota de la Casa Blanca. NdT.] y otras anécdotas para distraer al público, Estados Unidos se dedica a nuevas agresiones. Por ejemplo, grupos kosovares formados por la CIA han cometido actos de vandalismo en ciudades griegas. Otro ejemplo, los servicios secretos rumanos, bajo las órdenes de la CIA, acaban de realizar un intento de toma del poder en Moldavia, y nadie reacciona, aunque Rumania, la potencia subcontratada para cometer esa agresión, es miembro de la Unión Europea.



Henry Kissinger y Brent Scowcroft en la investidura de de Barack Obama.

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En todo caso, la mayoría de los analistas piensa que George W. Bush nunca ejerció realmente el poder, sino que lo hacían otros que estaban detrás de él. No veo por qué el cambio de presidente habría cambiado esa realidad. En Estados Unidos el poder pertenece, en primer lugar, a los militares. Ellos tienen que hacer frente a la crisis financiera, les falta cerca del 25% de los recursos necesarios para concretar el presupuesto 2009 del Departamento de Defensa. Eso quiere decir no sólo tienen que renunciar a la adquisición de nuevo equipamiento sino que tampoco pueden renovar el anterior y, además, van a tener que reducir muchísimo los acostumbrados presupuestos.

Al principio, Robert Gates y sus mentores, Brent Sowcroft y Henry Kissinger, decidieron no renovar los contratos de los mercenarios en Irak y detener los astronómicos programas de armamento. Después, se vieron obligados a suspender el supuesto «escudo antimisiles» y el mantenimiento de la «fuerzas nuclear de disuasión». Todo eso fue presentado como un gesto de buena voluntad hacia Rusia y como una iniciativa unilateral a favor de un mundo sin armas atómicas. Pero no será suficiente si se mantiene la crisis financiera.

En el plano estratégico, es un momento de retirada. El Pentágono busca la manera de salir de Irak con la frente alta y trata de poner en manos de sus aliados el despliegue militar en Afganistán y Pakistán. De hecho, ese Estado de 173 millones de habitantes ya explotó y va a ser imposible no intervenir allí porque habrá que supervisar en manos de quién va a caer la bomba pakistaní.

Silvia Cattori: ¿Cómo evolucionarán las relaciones de los países occidentales con Irán y la pugna que han emprendido fuerzas militaristas, específicamente Israel y el ferviente apoyo de Francia, sobre la «amenaza nuclear» iraní?

Thierry Meyssan: El proyecto de ataque contra Irán correspondía únicamente a la agenda de los partidarios del rediseño del Gran Medio Oriente, o sea el lobby petrolero y el movimiento sionista. Los neoconservadores inventaron el mito del programa militar iraní y este fue repetido por una prensa incauta, que ya había repetido anteriormente el mito de las armas de destrucción masiva de Sadam Husein.

Estuvimos al borde del bombardeo atómico contra Irán, pero esa opción fue desechada por los llamados «generales rebeldes» en diciembre del año 2007 [7]. En 2008, Obama se puso al servicio de éstos últimos, como anunció públicamente el general Colin Powell, y ellos lo ayudaron a instalarse en la Casa Blanca. Así que no hay razones para pensar en un regreso a la opción de atacar Irán.

Las conversaciones entre Washington y Teherán se desarrollan de forma simultánea a través de varios canales y están muy adelantadas. El Pentágono necesita el apoyo de los iraníes en Irak y en Afganistán. Además, Washington tiene que tratar de seducir a Teherán para apartarlo de Moscú y prevenir así que la influencia rusa se extienda por el Medio Oriente. Da lástima oír como Nicolas Sarkozy y a Bernard Kouchner siguen fustigando a Irán cuando sus amos estadounidenses ni siquiera necesitan ya que ellos sigan ladrando en ese sentido.

También resulta grotesco oír como los dirigentes israelíes siguen amenazando a Irán sin disponer de lo necesario para concretar sus amenazas. Con el apoyo de la administración Bush por debajo de la mesa, Tel Aviv tenía previsto bombardear Irán durante los Juegos Olímpicos.

Israel había alquilado dos bases aéreas en Georgia y había estacionado allí sus bombarderos. Técnicamente, tenía la posibilidad de hacerlos despegar de Tbilisi para bombardear objetivos en Irán y traerlos de regreso a la Palestina ocupada, mientras que –debido a la distancia y la autonomía de vuelo de esos aviones– era imposible realizar esa operación desde la Palestina ocupada. Pero Rusia, que firmó un acuerdo de defensa con Irán [8], intervino en cuanto se le presentó la ocasión para destruir las instalaciones israelíes en Georgia, y Estados Unidos no reaccionó. Más claro aún, en respuesta a últimas declaraciones israelíes las autoridades rusas recordaron que todos los técnicos de la central nuclear [iraní] de Bushehr son rusos. En otras palabras, bombardear las instalaciones nucleares iraníes equivale a matar ciudadanos rusos y a entrar en guerra con Rusia.

Silvia Cattori: En ese contexto general, ¿qué papel está tratando de desempeñar Estados Unidos en el seno de la OTAN y qué obstáculos pudiera enfrentar para llevar a cabo sus objetivos?

Thierry Meyssan: Para entender lo que está en juego hay que entender primeramente lo que está pasando desde hace 9 años.

En el 2000, cuando la clase dirigente estadounidense “arregló” las elecciones e impuso a George W. Bush en la Casa Blanca, el proyecto era instaurar «un nuevo siglo americano». Esa gente pensaba que Estados Unidos tenía que aprovechar su ventaja militar para convertirse en un imperio global. Para concretar ese viraje, habían programado un shock sicológico, «un nuevo Pearl Harbor» –según su propia expresión. Eso fue el 11 de septiembre. Aquel día, Henry Kissinger definió la «guerra global contra el terrorismo» [9].

Explicó que el objetivo no sería castigar a los autores de los atentados sino destruir «el sistema» que obstaculizaba el predominio estadounidense, de la misma manera que la respuesta al ataque de Pearl Harbor no fue castigar a Japón sino destruir todo lo que pudiera oponerse al poderío de Estados Unidos. Pero, durante el año 2003, la administración Bush-Cheney se apartó del mandato que la clase dirigente estadounidense le había dado. Decidió colonizar Irak e instrumentó la explotación de ese país por una empresa privada: la Autoridad de la coalición en Irak, instaurada según el esquema de la Compañía de Indias [10].

El general Brent Scowcroft fue el primer líder estadounidense que se opuso a ese proyecto [11]. Pero no lo hizo en nombre del derecho internacional, como Dominique de Villepin, sino porque aquel proyecto digno de tiempos pasados iba a «desviar a Estados Unidos de la guerra contra el terrorismo».

Scowcroft fue el ideólogo de los generales que se pronunciaron, en 2006, en contra del proyecto de ataque contra Irak. Ejerció una influencia preponderante sobre la Comisión Baker-Hamilton a través de su hijo espiritual, Robert Gates, a quien logró poner a la cabeza del Departamento de Defensa. Es también el propio Scowcroft quien actualmente sirve de consejero a Obama en lo tocante a todas las nominaciones vinculadas a la defensa y a la política exterior. Y el general James Jones, consejero para la seguridad nacional, ha admitido personalmente que recibía órdenes diariamente, no del presidente Obama sino de los eternos cómplices Brent Scowcroft y Henry Kissinger.

Luego del paréntesis 2003-2006 de la colonización, estamos ahora de regreso en el punto de partida que fue el 11 de septiembre. El objetivo asignado a la administración Obama es la reanudación de la «guerra contra el terrorismo» que el dúo Bush-Cheney nunca debería haber relegado al segundo plano.

A la OTAN, que Bush y Cheney no lograron movilizar contra Irak, se le pedirá que contribuya a la guerra contra el terrorismo –y posiblemente también a la supuesta prevención de genocidios. Afganistán es uno de esos casos. Robert Gates y, posteriormente, Barack Obama han subrayado que si los europeos no van a Asia Central tendrán que enfrentar varios 11 de septiembre en sus propios territorios. Lo mismo sucede en el Océano Índico, donde Estados Unidos está experimentado con un nuevo pretexto: la piratería. Desarrapados provistos de información excepcionalmente sensible y de armas de último modelo abordan barcos de todo tipo, desde yates de veraneo hasta barcos mercantes cargados de armas, para animar a los aliados.

Recientemente se montó una historia digna de Hollywood, con el valeroso capitán Philips dispuesto sacrificar su propia vida para salvar a su tripulación, antes de ser salvado él mismo por los comandos SEAL estadounidenses. En todo caso, el objetivo sigue siendo el mismo: encontrar una causa noble que justifique un despliegue militar capaz de destruir todo lo que se oponga al poderío estadounidense. Los medios estadounidenses de difusión incluso comparan aquello con la Guerra contra los Bárbaros, en la que Estados Unidos, el Reino Unido y Holanda se enfrentaron al Imperio Otomano. Fue con esa perspectiva que la OTAN emprendió a mediados de marzo la operación Allied Protector frente a las costas del cuerno africano. Se trata de una ampliación de la operación Active Endeavour (control de Mediterráneo), que comenzó después del 11 de septiembre.

Silvia Cattori: ¿Qué consecuencias tendrá la crisis económica mundial sobre la política de Estados Unidos en el Medio Oriente? ¿Los regímenes árabes aliados de Washington van a proseguir su política de alineamiento a pesar de la aversión que sus pueblos sienten por Estados Unidos?

Thierry Meyssan: En el Medio Oriente, al igual que en otras partes, Washington no dispone ya de los medios que necesitan para su política y sus empleados van a tener que pensar en modificar sus planes.

La administración Obama, que piensa poder controlar la crisis financiera, ha decidido congelar el Medio Oriente durante el tiempo necesario para la convalecencia de su propia economía. Sus protegidos tienen por lo tanto la garantía de poder mantenerse a corto plazo. Pero muchos de ellos piensan que Estados Unidos no podrá reponerse y que van a verse abandonados, de la misma forma en que la URSS enferma abandonó a los regimenes comunistas de Europa Oriental. Eso explica la actitud de ciertos actores que quieren negociar compromisos con el eje Teherán-Damasco-Hezbollah-Hamas mientras haya oportunidad de hacerlo. Pero se trata, por el momento, de la actitud individual de algunos oportunistas, no de un vuelco de regímenes.

Silvia Cattori: ¿Cómo repercute todo esto, en su opinión, sobre la cuestión palestina?

Thierry Meyssan: Para poder llegar a la Casa Blanca, Obama constituyó una coalición heteróclita que incluye tanto a los generales nacionalistas que se niegan a emprender guerras para servir los intereses israelíes como a la facción «realista» del movimiento sionista. Esa coalición está conciente de que puede explotar por causa de la cuestión israelí y sabe que cada uno de sus componentes está por lo tanto obligado a hacer concesiones y a llegar a un acuerdo.

Mantener la colonia judía en Palestina seguirá siendo un objetivo importante para Estados Unidos, pero los israelíes no pueden esperar una ayuda que vaya más allá. No pueden tratar de emprender ninguna aventura militar durante este periodo. Incluso obedecieron a la administración Obama cuando esta les exigió que interrumpieran las operaciones contra Gaza al principio de la ceremonia de investidura, a más tardar.

Ahora hay que enfocar las cosas desde otro ángulo: ¿Cómo podrá Washington seguir protegiendo a la colonia judía en Palestina de producirse revoluciones populares que derroquen al gobierno egipcio y a la Autoridad Palestina?

Silvia Cattori: ¿Cuál es su apreciación sobre el choque que se produjo ayer entre Irán y los países de la Unión Europea en la conferencia Durban II de las Naciones Unidas?

Thierry Meyssan: Uno de los principales objetivos de la conferencia de Durban era dar una calificación al sionismo. En 1975, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución que señalaba que «el sionismo es una forma de racismo y de discriminación racial» [12]. Durante la conferencia por la paz en el Medio Oriente celebrada en Madrid, la Asamblea General derogó aquella resolución en saludo a la nueva actitud de Israel [13]. Cuatro años más tarde, el asesinato de Yitzhak Rabin a manos de un fanático judío ponía fin a toda esperanza de paz. Desde entonces se hizo necesario el restablecimiento de la resolución de 1975 para combatir ese mal. Eso es lo que se intentó hacer en Durban I y lo que debería suceder en Durban II.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, adoptó una posición previa que consiste en decir que todos los Estados miembros luchan contra el racismo y que, por lo tanto, ninguno es racista. Estados Unidos, que recuerda la humillación que sufrió el secretario de Estado Colin Powell en Durban I, decidió boicotear la conferencia. Francia designó un embajador especial, el cabildero sionista Francois Zimeray [14], para que saboteara la conferencia, además de la secretaria para los Derechos Humanos, Rama Yade, quien dedicó toda su energía a ese fin. Varios gobiernos se habían puesto de acuerdo de antemano para abandonar la sala durante el discurso del presidente iraní, y eso fue lo que hicieron sus embajadores.

Lo que vimos fue un extraordinario espectáculo de intoxicación. Antes de que el presidente pudiera terminar su primera frase, tres miembros de la Unión de Estudiantes Judíos de Francia disfrazados de payasos crearon un disturbio en la sala. El show continuó después, cuando los embajadores de la Unión Europea abandonaron la sala. Todo fue para que el público occidental no se enterara de lo que iba a decir la delegación iraní.

¿Y qué dijo el presidente Ahmadinejad? No llamó a borrar Israel del mapa ni negó el genocidio judío. Nunca lo ha hecho, contrariamente a lo que afirman las calumnias de la prensa atlantista [15].

No. Lo que hizo fue aportar elementos de reflexión [16]. Según él, la creación del Estado de Israel no fue una reparación por los crímenes cometidos contra los judíos de Europa durante la Segunda Guerra Mundial sino la continuación de la ideología racista que caracteriza no sólo al nazismo sino también al colonialismo. Los judíos de Europa fueron víctimas del racismo, como hoy lo son los palestinos, los afganos y los iraquíes. No se trata de asimilar el régimen sionista al régimen hitleriano –dos realidades fundamentalmente diferentes– sino, de manera mucho más amplia, de abrir el debate sobre la ideología occidental.


Después de establecer ese punto, Mahmud Ahmadinehad denunció el papel del Consejo de Seguridad en la inmunidad de los crímenes racistas que se cometen en Palestina, en Afganistán y en Irak. Y concluyó reclamando la supresión del derecho de veto de las grandes potencias en el seno del Consejo de Seguridad. Abogó por [la creación de] instituciones democráticas, en las que cada Estado disponga de un voto con el mismo valor, inclusive en el FMI y en el Banco Mundial, cuyo sistema de votación es actualmente de carácter censitario. Para Ahmadinejad, la ideología racista se expresa en el seno de la ONU mediante el sistema de jerarquías establecido entre los Estados, en cuya cúpula se encuentran los 5 miembros del Consejo de Seguridad.

En definitiva, la actitud de los anglosajones y los europeos, quienes boicotearon la conferencia, crearon un disturbio durante su discurso y abandonaron la sala, demuestra que ellos rechazan [la creación de] instituciones democráticas y confirma lo que dijo el presidente iraní. Silvia Cattori

Periodista suiza.

Los artículos de esta autora o autor






[1] «Déclaration des chefs d’État et de gouvernement du G20», «Déclaration du G20 sur la fourniture des ressources par l’intermédiaire des institutions financières internationales», «Déclaration du G20 sur le renforcement du système financier», Réseau Voltaire, 2 de abril de 2009.

[2] «Economía: Obama elige a los que han fracasado», por Éric Toussaint y Damien Millet; «Les artisans de la débâcle économique continuent leur besogne au sein du gouvernement Obama», por Michel Chossudovsky, Réseau Voltaire, 11 y 8 de diciembre de 2008.

[3] «Révolte des ouvriers français de Caterpillar», Réseau Voltaire, 31 de marzo de 2009.

[4] «G-20: definiendo quien manda en los mercados financieros», por Jean-Claude Paye, Réseau Voltaire, 9 de abril de 2009.

[5] Sitio oficial del profesor Igor Panarin.

[6] «Las redes de la injerencia “democrática”»por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 21 de noviembre de 2004.

[7] «Washington decreta un año de tregua global», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 10 de diciembre de 2007.

[8] «Déclaration finale du deuxième sommet des pays riverains de la mer Caspienne», Réseau Voltaire, 16 de octubre de 2007.

[9] «Destroy The Network», por Henry Kissinger. Artículo difundido en el sitio del Washington Post, en la noche del 11 de septiembre de 2001 au soir y posteriormente publicado en la edición en papel de ese mismo diario correspondiente al día 12 de septiembre.

[10] «¿Quién gobierna en Irak?», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 31 de mayo de 2004.

[11] «Don’t Attack Saddam It would undermine our antiterror efforts», por Brent Scowcroft, The Wall Street Journal, 15 de agosto de 2002.

[12] «Résolution 3379 de l’Assemblée générale de l’ONU (10 de noviembre de 1975)».

[13] «Résolution 46/86 de l’Assemblée générale de l’ONU (16 de diciembre de 1991)».

[14] «Nicolás Sarkozy, presidente de Francia nombra embajador especial a un cabildero proisraelí», Réseau Voltaire, 3 de marzo de 2008.

[15] «Reuters participa en una campaña de propaganda contra Irán», Réseau Voltaire, 20 de noviembre de 2005.

[16] «Mahmud Ahmadinejad: “El Consejo de Seguridad dio a los sionistas luz verde para proseguir sus crímenes”» , texto íntegro del discurso pronunciado en Durban, Réseau Voltaire, 23 de abril de 2009.



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domingo, 26 de abril de 2009

El G 20 y la jerarquización del sistema financiero internacional



26-04-2009
Jean-Claude Paye
Gara

Paye, autor de «El final del Estado de derecho» (Hiru, 2008) , analiza las decisiones en materia fiscal de la cumbre del G20, que en su supuesta «lucha contra los paraísos fiscales» anunció el fin del «secreto bancario». Sin embargo, el sociólogo belga concluye que de lo que realmente se trata de es un desplazamiento de la evasión fiscal hacia otras estructuras legales: los trusts.

El G20 presentó un programa de 1.100 millardos de dólares destinado a mantener el crédito. Sin embargo, no se ha anunciado ningún plan de recuperación global coordinado. Como en el conjunto de las políticas económicas nacionales, el objetivo no es provocar una recuperación de la maquinaria económica por un aumento de la demanda de las familias, sino promover una redistribución de los ingresos, principalmente hacia el sector bancario. Este proceso está acompañado de una mayor jerarquización del sistema financiero internacional. Este doble movimiento es perceptible en el estudio de los «logros» de la cumbre. En lo esencial se refirió a «la lucha contra los paraísos fiscales». La acción se basa en tres listas que acaban de ser establecidas por la OCDE. La primera, la lista negra, no incluye más que a cuatro estados como Costa Rica y Uruguay, unos países que no tienen relación de fuerza alguna a nivel internacional. La segunda, la lista gris, que incluye a los países «que tienen que hacer esfuerzos en materia de cooperación fiscal», incluye a Suiza y Luxemburgo, pero también... a Bélgica. La tercera, la lista blanca, la de los países cooperativos, incluye al Reino Unido, que con la City domina uno de los principales centros offshore del mundo, así como cuatro de sus «territorios dependientes»: Jersey, Guernesey, la Isla de Man y las Islas Vírgenes. Los Estados Unidos forman parte evidentemente, y ello sin ninguna anotación que muestre las prácticas opacas de estados como Delaware o Wyoming.

La ofensiva se focalizó en el secreto bancario, presentado como el medio privilegiado de la evasión fiscal. En su declaración final, los países del G20 afirmaron incluso que «la era del secreto bancario ha terminado».

Sin embargo, actualmente la mitad del mercado offshore se concentra en los trusts, unas creaciones jurídicas anglosajonas que no necesitan del secreto bancario para poder protegerse del fisco. Éste no es ya un mercado de la discreción bancaria, sino el de las técnicas jurídicas de ingeniería fiscal. Así, la evasión fiscal es desplazada progresivamente hacia estas estructuras legales. Los trusts se convierten en el principal útil de la sustracción fiscal, en el sustituto más eficaz del secreto bancario.

El trust es un instrumento de derecho anglosajón que permite a una persona con fortuna desprenderse de su fortuna con el fin de no aparecer como el propietario a los ojos del fisco. Si es «discrecional e irrevocable», el banco que abre la cuenta puede no exigir la identidad del beneficiario. Una persona que ha constituido un trust así en el extranjero en modo alguno es gravada con impuestos, pues no es ya considerada propietaria de sus bienes. En cuanto al beneficiario del trust, quien en principio es imponible, a la apertura de la cuenta no se exige su identidad.

Las islas de Jersey y Guernesey, ambas territorios británicos, son jurisdicciones especializadas en la constitución de los trusts. Es asimismo el caso de Delaware y del Caribe, que sirven de refugio al dinero «gris» proveniente de Estados Unidos, y el de Miami, que acoge en los USA los capitales latinoamericanos que pretenden escapar del fisco de su país. Singapur, tratándose de fortunas asiáticas o europeas, tiene la misma función.

Los grandes bancos suizos se han lanzado igualmente al mercado de los trusts. Exigen pocas informaciones sobre las posesiones de derecho económicas de trusts «discrecionales e irrevocables», pero conservan la identidad de constituyente del trust. Los bancos anglosajones practican una costumbre aún menos apremiante, no reteniendo más que informaciones acerca del contratante, el «trustado», la sociedad de gestión y administración del trust. Lo que le permite obtener, de hecho, una opacidad completa de la persona que desea escapar al fisco. LLegan así a una confidencialidad todavía mayor, sin secreto bancario en el sentido formal del término. Incluso si, durante una investigación determinada, las legislaciones obligan a estos centros financieros a facilitar las informaciones sobre sus clientes, éstos no pueden proporcionar informaciones de las que no disponen.

De este modo, las jurisdicciones anglosajonas disponen de una ventaja sustancial sobre Suiza en caso de desaparición del secreto bancario: la opacidad de sus trusts es más completa.

Suiza, uno de las principales centros financieros mundiales, es el objetivo principal de este G20. Se trata de una tentativa de organización del sistema financiero internacional en sus dependencias. Las cosas aparecen ya claramente por medio del caso UBS. La actuación de la Administración estadounidense contra este banco helvético es la utilización de una operación contra la evasión fiscal de sus nacionales, con el fin de modificar, a su ventaja, las reglas de funcionamiento del sistema bancario mundial. Estados Unidos y su satélite del Caribe, así como los centros offshores bajo pabellón británico, controlan cada uno un mercado del «dinero gris» casi igual al de Suiza. Tras la ofensiva estadounidense, Suiza, la cual detenta aún el 27% del mercado del ahorro mundial administrado fuera del país de residencia, podría abandonar rápidamente el terreno a sus principales competidores: el Reino Unido y sus islas anglo-normandas, la Isla de Man y Dublín, los cuales tratan el 24% de esos capitales, así como Nueva York, Miami, el Caribe y Panamá, que guardan el 19% de los 7.300 millardos de dólares depositados fuera de fronteras. La mitad de esta suma no sería declarada.

Tras la amenaza de ser inscrita en la lista de los paraísos fiscales de la OCDE, Suiza abrió una brecha en su secreto bancario. Abandonaría la distinción entre fraude y evasión fiscal y consentiría el intercambio de informaciones, caso por caso, en respuesta a las peticiones, concretas y justificadas, de las administraciones fiscales de terceros países. Luxemburgo y Austria, los dos últimos miembros de la Unión Europea que deseaban guardar su secreto bancario, hicieron lo mismo. Sin embargo, nunca ha estado en cuestión, por ejemplo, incluir en esta lista a estados americanos como Delaware, cuyas LLC (Limited Liabilities Compagnies) se sustraen a toda forma de imposición.

En el contexto de la crisis financiera, esta operación, bajo hegemonía estadounidense, «de lucha contra el fraude fiscal» aparece como una tentativa de los estados de recuperar capitales destinados a financiar en parte las ayudas concedidas a los bancos y a los seguros. Sin embargo, los defraudadores fiscales no han sido llamados a aportar su contribución, los más ricos siempre tendrán la posibilidad de recurrir a la ingeniería fiscal de los trusts con el fin de escapar del impuesto. Esta operación de sustracción fiscal les resultará así de fácil si invierten sus capitales en los centros offshores estadounidenses o anglosajones, en los territorios emplazados bajo control directo de la potencia dominante.

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lunes, 20 de abril de 2009

Muere de infarto en Londres un inglés el día 1 de Abril.

ANPI, 21 Abril 2009

Ian Tomlinson , de 47 años, inglés. Era un vendedor de periódicos londinense. Cerró su quiosquito (kioskito) de periódicos y se volvió a su casa caminando. Al lado suyo miles de manifestantes protestaban ante la cumbre de los 20 grandes países, contra los bancos que les facilitaron la adquisición de las casas que ahora no pagan.
La policía londinense que está allí para impedir que las turbas desenfrenadas pudieran hacer daño a alguno de los representantes de los veinte países más importantes del mundo, ve de pronto, como el buen señor, que pasa a su lado con las manos en los bolsillos, se desploma y muere a sus pies. Amablemente le recogen y le llevan al hospital y allí, médicos competentes, diagnostican que el buen señor ha muerto de un infarto. Seguramente, provocado por los gritos y las amenazas verbales de los desesperados manifestantes. La policía encargada de que la manifestación no degenere en violencia terrorista, es encargada de realizar una investigación científica concluyente al respecto.
Lamentablemente, algunos morbosos malintencionados, se dedicaron a rodar la escena y a hacer fotos del lamentable acontecimiento con sus teléfonos móviles.
Después, de manera mal intencionada, enviaron esas fotos y videos a los periódicos y estos, en el colmo de la desfachatez, las publicaron.
Para complicar aun más las cosas, algunos ciudadanos ingleses no depositan su confianza en las fuerzas del orden y crean por su cuenta y riesgo organismos no oficiales de investigación de las acciones de la propia policía.
Naturalmente, lo que era un triste caso de un señor que muere de un infarto cuando volvía a casa caminando, en lugar de ir en coche como todo el mundo, se ha convertido en un escándalo de vandalismo de delincuentes terroristas disfrazados de policías que, en las mismas narices de las autoridades, se dedicaron a aterrorizar a todo el que veían.
Más o menos eso es lo que se deduce de las noticias aparecidas sobre el tema. Si no, juzguen ustedes mismos:

europapress.es - 4/19/2009 12:59 PM
La comisión sobre conducta policial en la cumbre del G-20 denuncia graves negligencias
El presidente de la comisión encargada de investigar los actos de violencia policial durante la pasada cumbre del G-20 abogó hoy por el endurecimiento del control sobre la actuación de los agentes de la ley, e informó de que muchos altos cargos de la Policía británica están comenzando a cuestionar seriamente algunos comportamientos "inaceptables" de la Policía durante la contención de las protestas, como esconder sus números de identificación para evitar ser reconocidos.
LONDRES, 19 (EUROPA PRESS)
Nick Hardwick, presidente de la Comisión Independiente de Quejas sobre la Policía, recordó que "la Policía no son los amos del pueblo, sino sus sirvientes". Lamentó especialmente el hecho de que muchos agentes se arrancaran voluntariamente, según las investigaciones, sus números de identificación antes de intervenir contra los manifestantes. Ese comportamiento, para Hardwick, es inadmisible y debería haber sido denunciado por sus propios compañeros.
"A mi me parece que esta cuestión despierta serias preocupaciones en lo que se refiere a la supervisión de la primera línea de actuación policial", declaró Hardwick al diario 'The Observer'. "¿Por qué estaba pasando eso? ¿Por qué su supervisor no hizo nada para impedírselo? se preguntó.
De igual modo, Hardwick ha solicitado los recursos necesarios para conducir sus investigaciones de manera aún más independiente respecto de la Policía, tal y como lo está haciendo en el caso de Ian Tomlinson, el vendedor de periódicos que falleció tras verse involucrado involuntariamente en mitad de la operación policial. También se están investigando otros casos, el de una activista herida, y el de un joven de 23 años que denuncia haber sido asaltado por la Policía el pasado 1 de abril.
Hardwick destacó también la importancia de las imágenes captadas por los teléfonos móviles de los manifestantes, que están demostrando ser una importante fuente de pruebas. "Gracias a esta fotos, tenemos una perspectiva bastante amplia de lo que sucedió. Creo que es un desafío para la Policía, saber que tienen que responder al hecho de que van a ser observados, que vamos a contar con pruebas de todo lo que hagan", indicó.
09-abr-2009
Manifestante muerto durante protestas contra el G-20 fue golpeado por la policía
loultimoenpolitica.blogspot.comUn video publicado por The Guardian revela que el manifestante que cayó muerto en las protestas contra el G-20 en Londres fue golpeado por la policía momentos antes de caer fulminado
La Comisión Independiente de Quejas de la Policía (IPCC, en sus siglas en inglés) británica, el regulador de las fuerzas de seguridad, prevé retirar a la Policía de la investigación de la muerte de un hombre por un colapso en las protestas previas a la cumbre del G-20 tras haber sido atacado por agentes y dedicar personal propio a un caso que ha llevado ya a la familia a demandar explicaciones y a diputados británicos a exigir un proceso judicial.
Después de encargar a principios de esta semana las pesquisas a la división policial de la City de Londres, a pesar de que había sido su propio personal el implicado en el control de los manifestantes, el organismo podría haber decidido emplear sus propios investigadores, según el diario The Guardian, cuya página distribuyó por primera vez la grabación en la que se ve la agresión.
En este sentido, frente a las causas naturales a las que en principio se atribuyó el infarto de Ian Tomlinson, de 47 años, quien regresaba de trabajar cuando fue interceptado por la Policía, desde el mismo 2 de abril en que se celebró la cumbre habían surgido numerosos testigos que aseguraban haber visto a las fuerzas de seguridad enfrentarse con el hombre cuando simplemente caminaba con las manos en los bolsillos por las inmediaciones del Banco de Inglaterra, foco de las protestas.
Las declaraciones habían sido recabadas por el diario liberal, que este martes mismo situó en su página web la grabación tomada por un gestor financiero de Nueva York que se encontraba en Londres por negocios y que aseguró que decidió entregarla porque "estaba claro que la familia no estaba recibiendo ninguna respuesta".
Al respecto, el entorno de Tomlinson había decidido mantener el silencio hasta ahora, debido a la investigación desarrollada por la IPCC, pero el visionado de la cinta ha llevado ya al hijastro y a la viuda ha advertir de que "es hora de que se haga Justicia".
Volvía a casa después del trabajo
El propio rotativo inglés había venido distribuyendo pruebas desde el pasado viernes, cuando publicó fotografías enviadas por ciudadanos que se encontraban en el distrito financiero de Londres donde se centraron las protestas y por el que Tomlinson pasaba de vuelta a casa tras concluir su jornada laboral al frente del kiosko que regentaba.
El propio comisario de Scotland Yard, Paul Stephenson, reconoció que el caso genera "obvias preocupaciones" y apoyó "plenamente" el proceso abierto para esclarecer la implicación de los agentes y la influencia de su reacción en el infarto posterior, si bien otros sectores, como los liberal-demócratas y parte de los parlamentarios laboristas, han demandado ya la apertura de un proceso judicial.
Por su parte, The Guardian ha entregado a la IPCC un dossier con evidencias, entre las que figura el vídeo, grabado a las 19.29 horas (un más en la Península), poco antes de que el hombre se desvaneciese en la céntrica avenida de Cornhill, donde falleció de un infarto.
Grabación
Sin embargo, la grabación revela el impacto de la respuesta policial cuando Tomlinson pasaba por las inmediaciones del Banco de Inglaterra, donde fue interceptado por un grupo de agentes cuando caminaba con las manos en los bolsillos. Según permite comprobar el visionado, ni se dirigió a la Policía a su paso, ni ofreció resistencia al ataque.
A continuación, un grupo de oficiales, algunos de los cuales llevan perros y otros porras, lo acorralaron y uno de ellos, al parecer miembro de Scotland Yard, aparentemente golpeó al hombre por la espalda, el mismo que posteriormente lo empujó por detrás hasta que cayó al suelo, desde donde finalmente se puede ver que es ayudado a levantarse por un grupo de viandantes.
En este punto, se espera que en breve la IPCC dé a conocer novedades, después de que aumentase la presión para que promoviese una investigación independiente con personal propio, y la propia ministra de Interior, Jacqui Smith, ha reivindicado el papel del organismo en el caso y avanzó que se abrirían pesquisas criminales de ser necesario.
La Policía golpeó al manifestante muerto en la cumbre del G-20
09-04-2009
Incluye vídeo
Scotland Yard tiene que hacer frente a fuertes presiones después de que se difundiera un vídeo que mostraba que Ian Tomlinson, el hombre que murió durante una manifestación de la cumbre del G-20 en Londres del pasado 1 de abril fue lanzado al suelo por la Policía horas antes.
La Policía se justificó entonces señalando que Tomlinson no había tenido contacto con los agentes y que su muerte se produjo por circunstancias naturales.
El vídeo difundido por el diario «The Guardian» (www.guardian.co.uk) muestra que Tomlinson andaba con las manos en los bolsillos cuando se acercó un grupo de policías y le arrojaron violentamente al suelo. Tras quedarse varios minutos en el suelo, logró levantarse. Poco después, murió.
El manifestante del G-20 murió por una hemorragia abdominal y no por un infarto
Por SOITU.ES EFE
Actualizado 17-04-2009 17:44 CET
LONDRES.- La incertidumbre sobre la muerte de Ian Tomlinson, el británico de 47 que murió el pasado 1 de abril en Londres durante las protestas por la cumbre del G-20, no hace más que crecer. Después de que se difundiera un vídeo en el que se ve cómo un agente golpeaba a Tomlinson —a pesar de que la policía británica había asegurado que en ningún momento habían agredido a la víctima— ahora, la segunda autopsia ha revelado que el hombre murió por una hemorragia abdominal y no por un ataque cardiaco, como habían apuntado las autoridades.
La primera versión oficial fue que Tomlinson murió de un ataque cardíaco en mitad de la calle y que su fallecimiento no tuvo nada que ver con las diversas cargas policiales que los agentes antidisturbios realizaron contra las protestas del G-20.
Pero los resultados de esta segunda autopsia, que ha hecho públicos el abogado de la familia, contradicen esta versión, lo que añade más interrogantes a este caso, que fue el detonante de numerosas quejas posteriores sobre la actuación violenta de la policía contra quienes participaron en las manifestaciones del 1 de abril en Londres.
El segundo examen forense lo hizo el doctor Nat Cary, que rechazó las conclusiones de la primera autopsia que concluían que la muerte de Tomlinson se debía a "una dolencia coronaria y arterial". Ahora queda por esclarecer cuál fue la causa de esa hemorragia y si la agresión del agente fue determinante en la muerte del británico.
La Comisión Independiente de Quejas a la Policía (IPCC, siglas en inglés) abrió una investigación sobre este hecho. Desde la oposición al Gobierno laborista de Gordon Brown, el Partido Liberal Demócrata pidió hoy "una investigación completa" sobre la muerte de Tomlinson y calificó de "brutal" la actitud del policía que le golpeó.
(ANPI: Agencia de Noticias Políticamente Incorrectas)

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