domingo, 23 de mayo de 2010
El FMI ¿salva o ahoga a la Unión Europea?
24-05-2010
Hedelberto López Blanch
Rebelión
Las drásticas medidas económicas aplicadas en varios países europeos tras la crisis surgida en Grecia, han permitido que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se este convirtiendo en el inspector financiero del orbe como propuso en febrero de este año su director Dominique Strauss-Kahn durante una reunión del Comité de Bretton Woods celebrada en Washington.
El FMI, surgido en 1944 (junto al Banco Mundial) como mecanismo de dominación de los países capitalistas, había ejercido el control financiero sobre las naciones pobres del mundo y hace varios años comenzó a sufrir un declive al ser rechazado por imponer políticas neoliberales y de libre comercio a sus deudores, con empréstitos leoninos, que han llevado la pobreza a millones de personas en el orbe.
La crisis surgida en Estados Unidos en 2008, cuyos desastrosos efectos se han extendido por todas las regiones, motivaron a que Washington y las naciones desarrolladas buscaran mecanismos para salvar al desprestigiado organismo.
En marzo de 2009, el Grupo de los 20 (G-20, encabezado por Estados Unidos y varios países europeos) se reunió en Londres para adoptar medidas urgentes para ese salvataje.
La mayor crisis capitalista desde la ocurrida en 1930 amenazaba no sólo con el debilitamiento de sistema sino también con sus mecanismos de dominación financiera como han sido el FMI y el Banco Mundial.
En la reunión londinense el G-20 triplicó las reservas del FMI en 750.000 millones de dólares para convertirlo en una especie de Banco Central del mundo que intervenga en los países para supuestamente evitar el derrumbe de sus miembros acosados por los ahogos económicos.
Asimismo, le entregaron además 250.000 millones en nuevas emisiones de giros, y al Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) 100.000 millones a cada uno. No existían dudas, como sobrevivencia del sistema, era imperioso salvaguardar los métodos de libre comercio, propiedad privada, la recuperación del dólar como moneda internacional y mantener las políticas neoliberales.
Como era lógico suponer, a Estados Unidos (es decir, al dueño) el FMI no le exigió ninguna medida para que controle sus graves problemas económicos y financieros que aún no ha podido resolver y que afectan al mundo entero.
Pero el derrumbe financiero en Grecia y su posible extensión a otros miembros de la Unión Europea, facilitaron la entrada del FMI en el ruedo y se ha posibilitado la solicitud de Strauss-Kahn de convertir al organismo en “supervisor del sistema financiero mundial”.
Grecia, con sus graves problemas económicos, resultó el conejillo de Indias y la puerta de entrada para el FMI en la zona euro de la Unión Europea.
La república helénica gastó por encima de sus ingresos y posibilidades, lo que la llevó a un déficit fiscal de 13,6% y a una deuda pública del 115,1% de su Producto Interno Bruto (PBI), que han motivado numerosas protestas sociales en los últimos cuatro meses.
Sin solución nacional independiente posible, presionada por los mercados y prestamistas a los cuales debía rembolsar 9.000 millones en bonos el pasado 19 de mayo, el primer ministro George Papandreou aceptó el plan de rescate financiero propuesto por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le concede 110.000 millones de euros para tres años, de éstos 30.000 provendrán del Fondo, con la condición de imponer un durísimo plan de ajuste económico y social. Este año llegarán a sus arcas 45.000 millones.
Entre las medidas aparecen la eliminación de dos salarios extraordinarios de los funcionarios y disminución de sus salarios en un 35%; el aumento de los impuestos del 21% al 23%; se rebajarán las pensiones y la edad de jubilación se fijará a los 67 años; al alcohol y el tabaco se les agregará un gravamen del 10%; están previstas por el Ejecutivo la privatización y semi privatización de empresas estatales.
Grecia espera ahorrar 30.000 millones de euros para rebajar hasta el 2,6% en 2014 su actual déficit público que se acerca al 14%. Según el acuerdo, Atenas debe recortar el déficit hasta un 8,1% este año, 7,6% en 2011, 6,5% en 2012, 4,9% en 2013 y 2,6% en 2014.
El semanario alemán Der Spiegel, informó de que todas las medidas y acciones serán controladas por el Banco Central Europeo y el FMI. Este último podría vigilar las cuentas griegas durante todo un decenio.
Especialistas de la Unión Europea indican que los recortes en los gastos implicarán que la economía caerá un 4% en el 2010, es decir, el doble de lo previsto. Asimismo, crecerá el desempleo y se perderá poder de compra de la población en un país donde uno de cada cinco ciudadanos es pobre.
Los sindicatos han llamado a incrementar las medidas de fuerza contra los acciones del gobierno por considerarlas de amplio carácter “antisocial”, lo cual pone en vilo la estabilidad de la nación.
Como la crisis puede extenderse a otras naciones europeas, como España, Portugal, Italia e Irlanda que también tienen fuertes deudas y en los últimos años han sufrido pérdida de competitividad, varios gobiernos han cedido a los reclamos del Fondo.
Ese es el caso del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien hasta hace pocos días declaraba que no tomaría ninguna medida que afectara a la población.
El Gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con un déficit fiscal de 11,2% anunció sin ambages que reducirá los salarios del sector público en 5% y en 2011 se congelarán. A los ministros se les rebajará el salario en 15%, se eliminará el cheque de 2.500 euros por cada hijo nacido y se anula la entrega de 600 millones a la ayuda oficial a las naciones en desarrollo.
El objetivo es ahorrar 15.000 millones de euros y bajar el déficit al 9% en un año. La nación ibérica cuenta con la negativa cifra de un 20% de desempleo y los recortes influirán negativamente en la población menos favorecida.
La felicitación de Strauss a Zapatero no se hizo esperar y en una conversación por teléfono le aseguró que las medidas anunciadas son “apropiadas y ajustadas” a la situación actual.
En Italia, el ministro para la Simplificación Legislativa, Roberto Caldeoli anunció que el gobierno pronto presentará un ajuste presupuestario para ayudar a la economía el cual implicará sacrificio para todos.
Con los recortes se pretende disminuir el déficit presupuestario en cerca de 25.000 millones de euros durante los próximos dos años, para llevarlo por debajo de la meta del 3,0% del Producto Interno Bruto en el 2012. Portugal ha anunciado que seguirá esos derroteros.
Otros miembros de la UE, aunque no de la zona euro, como Gran Bretaña, Rumania y Bulgaria estudian medidas para reducir déficit económicos.
En definitiva, la Unión Europea, promotora junto con Estados Unidos de llevar a muchos pueblos del mundo hacia un sistema capitalista de globalización neoliberal y de privatizaciones vive hoy una de sus mayores crisis mientras el Fondo Monetario, eufórico, ofrece y impone sus recetas dirigidas a salvar los intereses de los ricos en detrimento de los pobres.
rCR
martes, 18 de mayo de 2010
Gran Bretaña, la marea negra económica
18-05-2010
Hedelberto López Blanch
Rebelión
La desafortunada participación de Gran Bretaña en las guerras de ocupación en Iraq y Afganistán, la subordinación del gobierno a las imposiciones de Washington y la mala administración de la economía durante la crisis mundial llevaron al partido Laborista a sufrir una de sus más sonadas derrotas en la arena política de ese país en los últimos tiempos.
Los votantes fueron a las urnas con sus mentes puestas en una enferma economía que ligaba crisis bancaria, recesión y serias dudas de una pronta recuperación a corto plazo.
El pasado año la economía se contrajo un 5% que resultó la mayor desde la Gran Depresión de la década de 1930 cuyos efectos desplazaron al Reino Unidos del liderato económico mundial.
Durante la reciente crisis mundial, surgida en Estados Unidos en 2008, Gran Bretaña también ha padecido seis trimestres consecutivos de recesión que se elevaron a 6,2%, la más larga de todos los países integrantes del Grupo de los 8 (G-8).
La histórica fortaleza de la libra esterlina ha ido perdiendo valor paulatinamente y en etapas recientes ha fluctuado entre 1,60 y 1,53 por dólar.
Si en 1930 Gran Bretaña se erigía como primera potencia económica mundial, en 2009 bajó al sexto lugar (un Producto Interno Bruto de 2.198.163 millones de dólares) por detrás de Estados Unidos (14.266.201 PIB), Japón (5.048.634), China (4.757 743), Alemania (3.235.463) y Francia (2.634.817).
Las cifras negativas aumentaron durante los 13 años de gobierno laborista y el pasado año el déficit presupuestario fue el más alto desde la Segunda Guerra Mundial. Para este 2010 el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que será el mayor no sólo del G-8 sino también del Grupo de los 20 (G-20)
En cuanto a la deuda pública acumulada entre 2007 y 2014 sólo será superada por Japón. La consultoría McKinsey publicó un informe donde señala que “el endeudamiento total de la economía británica tuvo el porcentaje más elevado entre los primeros 10 países desarrollados del orbe”.
Las exportaciones británicas han acuciado un descenso y en la actualidad el gobierno gasta cuatro libras esterlinas por cada tres que recibe de ingreso.
A corto plazo, la gran preocupación es si Gran Bretaña, con una tenue recuperación en el último trimestre, podrá por fin salir del atolladero.
Con estos desalentadores datos se celebraron las elecciones el pasado 5 de mayo y el resultado no se hizo esperar pues los laboristas de Gordon Brown sufrieron la derrota al obtener sólo 258 escaños. Los conservadores de David Cameron ganaron con 306 asientos (aunque no pudieron aprovechar los 13 años de desgaste laborista) y el Partido Liberal Demócrata de Nick Clegg obtuvo 57 diputados. Por primera ocasión en los últimos 37 años se ha elegido un Parlamento sin que un partido ostente la mayoría absoluta (326) para tratar de solucionar la crisis política.
Agobiado por el fracaso y sin poder lograr que el liberal demócrata Clegg se le uniera, Brown renunció el pasado martes 11, y la Reina Isabel II invitó al conservador Cameron a formar un nuevo gobierno tras alcanzar éste la unión con el bando de Clegg.
Terminaron así 13 años consecutivos de ejecutivos laboristas desde que Tony Blair ganó las elecciones al conservador John Major en 1997.
Al llegar a Downing Street número 10, sede del gobierno británico, el nuevo primer ministro Cameron declaró a la prensa: “enfrentamos problemas urgentes y profundos, un gran déficit, graves situaciones sociales, un sistema político que necesita una reforma, por eso estoy dispuesto a formar una total coalición con los liberales demócratas".
Por su parte, la agrupación de Clegg, quien ocupará el cargo de viceprimer ministro, señaló en un comunicado: "está claro que el Partido Laborista nunca se tomó en serio la posibilidad de formar un gobierno progresista y reformista con los Liberales Demócratas".
Con una deuda gubernamental que se estima alcanzará en poco tiempo el 90% del PIB, las posiciones sobre economía de los partidos se encaminan a reducir los gastos públicos y aumentar los impuestos.
Una investigación realizada por el independiente Instituto de Estudios Fiscales (IFS) señala que tanto laboristas como conservadores tienen en sus carpetas proposiciones que atentan contra el desempeño de los servicios sociales.
Ambos bandos pretenden llevar adelante una compresión de gastos que sobrepasaría a la impuesta durante la década de 1970. El IFS afirma que los conservadores llevarían los recortes a grados extremos, no subirían mucho los impuestos y arremeterían contra la población inmigrante a la que achacan muchos de los problemas económicos.
Otro dato sumamente discordante en la sociedad británica es que la riqueza colectiva de las 1.000 personas más adineradas de Gran Bretaña subió un 30% en el último año y se ubicó en 333.500 millones de libras esterlinas.
En contraposición, la pobreza se extiende por diferentes barrios marginales apartados de las opulentas urbes. Datos del Ministerio del Trabajo indican que actualmente 650.000 niños viven bajo el umbral de la pobreza, el 27% de la población infantil. De ellos, unos 300.000 viven en extrema necesidad.
Ante este panorama y las posibles consecuencias que conllevarán las proyectadas reducciones de los gastos públicos, los conservadores y liberal demócratas que al final formaron la coalición sólo han obtenido una pírrica victoria.
Ganar no representa un premio pues las medidas de austeridad llenarán de insatisfacción al electorado que en el futuro cercano podría vengarse en las urnas.
martes, 4 de mayo de 2010
Globalización mundial de ricos contra pobres
04-05-2010
Hedelberto López Blanch
Rebelión
La globalización de la economía mundial impuesta en las últimas décadas por los países desarrollados y que demanda en primer lugar la privatización indiscriminada en todos los sectores, ha hecho crecer el número de pobres y, a la par, el núcleo de millonarios en el mundo.
Durante 2009, el año más grave de la crisis financiera, el número de multimillonarios pasó de 793 a 1.011, al tiempo que su fortuna conjunta aumentó un 50 %, desde 2,4 hasta 3,6 billones de dólares.
Para justificar el crecimiento en más de 200 multimillonarios en el último año, la revista que publicita y vanagloria a los más ricos del orbe argumenta que se debió a la “recuperación económica” que al parecer sólo ha beneficiado a los grandes magnates. Encabezando la lista de los más ricos aparece el mexicano Carlos Slim, dueño de numerosos negocios y de las telecomunicaciones en la nación azteca, con una fortuna que alcanza 53.500 millones de dólares.
El estadounidense Bill Gates, dueño y fundador del imperio Microsoft pasó al segundo puesto con la nada menos despreciable cifra de 53.000 millones de dólares. El tercer escalafón lo ocupó en esta ocasión el también estadounidense y conocido especulador financiero Warren Buffett con 47.000 millones de dólares.
Gates y Buffett, que ocupaban en 2008 el un-dos bajaron de lugar, pero no así sus fortunas que en 2009 crecieron 13.000 millones y 10.000 millones, respectivamente. Como indica un adagio, “a río revuelto ganancia de pescadores”, y eso mismo ha ocurrido pues la medida anticrisis acordada por los países desarrollados fue en primer lugar invertir dinero en salvar a los bancos y compañías en riesgo de quiebra.
La producción industrial cayó, el desempleo aumentó y los recursos se dirigieron al mercado de valores y de materias primas con la consecuente especulación en los mercados de capital.
Mientras los ya tradicionales millonarios aumentaban en 2009 sus riquezas y otro reducido grupo ascendía a esa escala social, la crisis impulsó el desempleo, provocó bancarrota masiva de granjeros, de pequeñas y medianas empresas industriales, deterioró los salarios mínimos y disminuyó considerablemente los gastos públicos en servicios sociales con el consecuente detrimento para la mayoría de la población.
Las políticas de privatizaciones, y desregulación financiera esgrimidas por el Consenso de Washington e implementadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han llevado a estas situaciones.
Un reciente informe de las Naciones Unidas aseguró que la inseguridad económica que afecta al mundo podría sumir en la pobreza a otros cien millones de personas.
Con ocasión de celebrarse en octubre último el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Organización de Naciones Unidas (ONU) significó que actualmente 1.400 millones de personas viven en la extrema pobreza y con el encarecimiento imparable de la energía y los alimentos probablemente empeorarán las condiciones de vida de otros muchos millones.
Un anterior documento del Banco Mundial fijaba la cifra en 53 millones de personas, quienes quedarían atrapadas con ingresos por debajo de 1,25 dólares diarios y se sumarían a los 135 millones que en 2008 fueron empujadas a la pobreza por el desempleo, los aumentos de precios en alimentos y combustibles, entre otras calamidades.
El todopoderoso presidente del BM, el estadounidense Robert Zoellick, argumentaba que “la crisis económica amenaza con transformarse en una crisis humana en muchos países en desarrollo. Mientras que buena parte del mundo presta atención a los socorros bancarios y los estímulos económicos, no debemos olvidar que los pobres en los países en desarrollo están mucho más expuestos si colapsan sus economías”.
En esta ocasión Zoellick tenía razón… pero no ha hecho nada al respecto.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) denunció que la actual situación ha dificultado el acceso de las capas más vulnerables de la población latinoamericana a la alimentación y ha dejado 54 millones de personas con problemas de desnutrición en la región.
Según el representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, José Graziano da Silva, el escenario de la seguridad alimentaria de esta zona se caracteriza por una alta volatilidad de los precios de productos básicos, especialmente los alimenticios, lo que dificulta su adquisición por los más pobres, en especial los niños, las mujeres y los indígenas.
La FAO prevé que la salida de la crisis será lenta y vaticina que dejará secuelas perdurables, sobre todo en los países donde caigan la producción, el comercio, la recaudación fiscal, sean dependientes de importaciones de alimentos y energía y tengan poca demanda de sus exportaciones.
El organismo regional de la ONU plantea que la desnutrición aguda y crónica generará efectos irreversibles en millones de niños y niñas.
Desde ahora hasta 2015, cuando la ONU hipotéticamente pensaba cumplir las llamadas metas del Milenio (disminución de la pobreza, mortalidad infantil, alfabetización, etc.), se estima que morirán 1.200.000 menores de cinco años por causas relacionadas con la crisis.
El hambre, la pobreza y la desnutrición se expanden por el orbe mientras unos cuantos millonarios acaparan enormes riquezas. No cabe duda, cada vez se hace más necesario un nuevo orden económico mundial.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
martes, 9 de marzo de 2010
Washington enfila sus cañones contra Venezuela
Hedelberto López Blanch
Las campañas contra el gobierno venezolano desde Estados Unidos, con el auspicio de todos los medios de comunicación dominados por los grandes grupos de poder capitalista mundial, se han incrementado abruptamente en los últimos meses.
No existe un solo día en que desde Washington o procedente de alguna capital aliada a Estados Unidos se lancen informaciones difamatorias, preparadas por los centros de inteligencia norteamericanos, con el objetivo de tratar de mantener una imagen desfavorable al gobierno bolivariano del presidente Hugo Chávez y crear las bases para un futuro golpe contra esa nación sudamericana.
Venezuela se ha convertido en el punto de mira de la política estadounidense para intentar doblegar la resistencia que ha surgido por toda América Latina contra las políticas hegemónicas e imperiales que las distintas administraciones norteamericanas han mantenido sobre la región desde hace más de un siglo.
Chávez, con su política nacionalista y antiimperialista en beneficio del pueblo, ha logrado junto a Cuba (que durante 50 años ha ofrecido un insuperable ejemplo de resistencia, independencia soberana y de ayuda solidaria desinteresada) levantar a los pueblos de la región que están dando la batalla por la verdadera independencia que soñaron Bolívar, O¨Higgins, San Martín, Martí y otros próceres.
El odio de la Casa Blanca se incrementa al poseer Venezuela la mayor reserva de petróleo en el mundo; haber recuperado Caracas esa fuente de riqueza que antes era extraída por las transnacionales y llevada principalmente hacia Estados Unidos; impulsar con esos dividendo numerosos programas sociales que han bajado abruptamente la pobreza en el país, y a la par ofrecer a la población educación, salud y otros servicios gratuitos.
Estados Unidos, es el principal consumidor de petróleo del orbe con un promedio de 12 millones de toneladas diarias y para mantener su actual debilitada economía y hegemonía mundial necesita irremediablemente de ese combustible. Para lograrlo no tuvo reparos en invadir Iraq, Afganistán y ahora enfilar sus cañones hacia Venezuela.
Contra Caracas se han utilizado las más disímiles acciones que van desde impulsar la oposición derechista interna, el fallido golpe de Estado y el intento de colapsar la producción petrolera, hasta las acusaciones sobre supuesta violación de los derechos humanos, de falta de democracia, etc.
En sus planes, la Casa Blanca acusa a Venezuela de ser un país “terrorista”, participar en el “narcotráfico”, apoyar a las guerrillas colombianas y de todo cuanto pueda tratar de desprestigiar internacionalmente al gobierno bolivariano.
El objetivo fundamental que es derrocar al gobierno de Hugo Chávez. Analistas políticos indican que la Casa Blanca tiene tres proyectos con ese fin.
En primer lugar ha estudiado el magnicidio que no ha sido posible por el fuerte respaldo social y político que mantiene Hugo Chávez a pesar de las fuertes campañas desatadas por los medios occidentales de prensa con la anuencia de Washington.
Como segunda vertiente, buscaría una solución a la Hondureña y para eso trataría de que el presidente perdiera la mayoría en las próximas elecciones parlamentarias. De esa forma buscaría el método utilizado contra Manuel Zelaya. Esta acción no contaría con los militares venezolanos que respaldan a Chávez pero a la larga podría debilitar al gobierno.
La tercera fórmula, que también Washington la ha estado llevando a cabo con la creación de bases militares alrededor de Venezuela, es la de utilizar a uno de sus aliados en la zona para que comience un conflicto parcializado que conllevaría a una guerra y permitiera a las tropas norteamericanas entrar en acción contra Caracas.
Tras la desestabilización de Venezuela, Estados Unidos se lanzaría con todas sus fuerzas contra Bolivia, Ecuador y Nicaragua y tratar de aislar a Cuba, que ha resistido todos los embates imperiales durante más de medio siglo.
Pero como dice el adagio, una cosa es con guitarra y otra con violín. Los tiempos de América Latina no son los de los años 70 ni 80 cuando Estados Unidos organizó y aupó dictaduras militares o llevó a cabo medidas neoliberales que le garantizaban el control económico y político en la región.
En Latinoamérica y el Caribe, los golpes sufridos han despertado a sus pueblos y dirigentes y esa ola de soberanía e independencia se extiende como un alud que será difícil de detener. Venezuela, su pueblo y militares resistirán los embates como lo ha ratificado su presidente Hugo Chávez Frías y para ello también cuenta con la solidaridad de las naciones de América Latina.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101774&titular=washington-enfila-sus-cañones-contra-venezuela-
miércoles, 17 de febrero de 2010
Sistema de salud en Estados Unidos: Pague primero, después se le atenderá
17-02-2010
Hedelberto López Blanch
Rebelión
Aunque ejecutivos y funcionarios de la Casa Blanca insistan en que la crisis económica financiera que ha afectado durante los últimos años a Estados Unidos esta llegando a su fin, la realidad es que un conjunto de indicadores, entre los que aparece el desgaste en la atención de salud, lo contradicen.
El único hospital público de todo el populoso condado de Miami-Dade y el más grande del sur de La Florida se encuentra completamente en crisis y amenaza con cerrar sus puertas si no le llegan nuevos presupuestos federales.
Autoridades del sector concordaron en que el condado no puede permitir un desplome del abrumado Jackson Memorial Health System, aunque nadie tiene una idea clara sobre cómo mantenerlo funcionando, señaló una reciente información del diario El Nuevo Herald.
En el artículo, firmado por John Dorschner, aparecen varias declaraciones de miembros de la comunidad como la de Brian Keeley, presidente ejecutivo del Baptist Health, quien afirma que ese hospital “es una institución esencial para todo el sur de la Florida, y no se puede pensar que la Comisión del Condado permita que se desplome” .
Varias comunidades en Estados Unidos se han visto obligadas a cerrar hospitales públicos por falta de financiamiento lo cual ha profundizado las precarias condiciones de atención médica en que viven más de 50 millones de estadounidenses que no pueden pagar seguros médicos privados.
El Jackson tiene una plantilla de 12.000 empleados y padece los mismos problemas que muchos hospitales públicos del país pues debido a la crisis económica del sistema y sin recibir respaldo financiero adicional, debe atender cada día a más pacientes carentes de seguros médicos.
Aunque esos centros hospitalarios, como el Jackson, ofrecen servicios a pacientes de bajos ingresos, lo cierto es que los usuarios deben pagar cuotas más reducidas por la atención recibida. Por ejemplo, si necesitan un estudio de Rayos X que cuesta cerca de 500 dólares, el paciente tendrá que abonar alrededor de 200. Lo mismo sucede con las operaciones quirúrgicas y con los ingresos hospitalarios.
Ejecutivos del Jackson señalaron que perderán 229.000 de dólares en este año fiscal. Hasta el 30 de noviembre el sistema tenía 99,2 millones en efectivo, lo que equivale a 22 días para pagar cuentas. A ese ritmo de pérdidas, el Jackson quebraría para finales de junio.
La atención médica dentro del sistema de salud establecido en Estados Unidos resulta complicada pues se convierte en un negocio donde los beneficios van a parar a empresas aseguradoras y a hospitales privados.
En el caso del Jackson el centro contrata servicios médicos especializados con clínicas privadas a las cuales debe pagar sin falta pues si no lo hace éstas cortan la atención aunque el paciente sea el afectado.
Otro extenso artículo aparecido en la prensa miamense en enero pasado señalaba que “Decenas de pacientes de bajos recursos y sin seguro médico dejaron de recibir diálisis el 31 de diciembre en 36 centros privados del Condado de Miami-Dade subcontratados por el Hospital Jackson Memorial”.
Emelina García Cordoví, una de las afectadas por los recortes declaró al Herald: "No es ningún juego. Estamos hablando de la vida de personas que dependen exclusivamente de su diálisis, no sé qué vamos a hacer”.
García, de 67 años, forma parte de un grupo de 175 pacientes del sur de la Florida sin seguro médico y con insuficiencia renal que fueron notificados por escrito de la cancelación de la ayuda médica, debido a la crisis financiera del Jackson.
La asistencia general para estos pacientes incluía sesiones de diálisis al menos tres veces por semana a un coste anual de 4,2 millones de dólares, de acuerdo con información proporcionada por el Departamento de Relaciones Públicas del Jackson.
El hospital añadió que “los pacientes de diálisis que tienen seguro de enfermedad o Medicaid pueden recibir el tratamiento en los centros del condado de Miami-Dade y el estado de la Florida”, pero resulta que en Estados Unidos millones de personas carecen de esos seguros y por lo tanto los afectados de ese padecimiento quedan exentos de recibir atención.
El diario señaló que García, recibía diálisis desde hacía 11 meses en el Kidney Treatment Center of South Florida, un establecimiento médico privado que a su vez tiene un contrato de servicios con el Jackson. Sus sesiones de diálisis se interrumpieron durante la última semana de diciembre debido a la nueva política de ahorro que ha impuesto el mayor hospital público del sur de la Florida que manifiesta estar casi en bancarrota.
Emelina y su esposo, Pedro Valdés, de 66 años, han tratado de buscar ayuda pero nadie les tiende la mano y sienten que el tiempo se acaba. “Ningún centro hospitalario privado de la lista de 36 proporcionada por el Jackson nos ha querido atender, pues nos piden una tarjeta de seguro o la opción de pagar con nuestro dinero, pero eso es imposible”, acotó.
Vicky Tome, administradora de Kidney Treatment en el suroeste de Miami, quien lamentó la situación generada por los recortes masivos y dijo que la crisis está fuera del alcance de los contratistas privados que se administran como cualquier otro negocio.
En resumen, el único hospital público del Condado Miami-Dade se deshace en pedazos ante la mirada atónita de miles de pacientes. Mientras, el axioma del sistema estadounidense continúa expresando: pague primero y después se le atenderá.
viernes, 27 de noviembre de 2009
Evo gana al FMI
27-11-2009
Hedelberto López Blanch
Rebelión
El Fondo Monetario Internacional (FMI) que durante los últimos lustros impuso sus políticas neoliberales en el mundo y en específico en América Latina en detrimento de sus poblaciones ha tenido que reconocer el buen “desempeño macroeconómico de Bolivia” y elogió las políticas sociales del presidente Evo Morales.
La República multirracial de Bolivia, sin seguir las recetas del Fondo para enfrentar la actual crisis económica internacional surgida en Estados Unidos, logrará en el 2009 uno de los más mayores crecimientos del Producto Interno Bruto (PIB) en la región.
El subdirector para el Hemisferio Occidental del FMI, Gilbert Terrier, se vio obligado a reconocer que “la escasa exposición del país a las corrientes financieras mundiales y las políticas macroeconómicas del gobierno suavizaron el impacto de la crisis internacional y permitirán que la economía de Bolivia crezca 3,2 %, uno de los niveles más altos y con la tasa de inflación más baja”.
Las declaraciones de Terrier, que llegó a La Paz para presentar las perspectivas económicas de la región, se contradicen con todo el historial de la organización financiera que representa, la cual siempre ha sacrificado las políticas de apoyo sociales en aras de un crecimiento económico que ha beneficiado a las clases pudientes y ricas, es decir, la rancia tesis del sistema capitalista.
Terrier, que al hablar parecía un integrante de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA) en vez de un funcionario del FMI, agregó que “la política social del gobierno boliviano es algo positivo e importante para la sostenibilidad del modelo económico”
Resulta verdaderamente sintomático que el Fondo presentara por primera vez en Bolivia su informe anual pese a que esta nación desde 2006 conduce independientemente su economía desligada de los asesoramientos y presiones del FMI, organización con la cual mantiene grandes diferencias.
En este sentido, el ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce, aseguró que su país, a contrapelo de lo que aconseja el FMI, seguirá con la política de estímulo económico desde el Estado porque ello le está permitiendo mejores resultados en la lucha contra la pobreza y la distribución de ingresos.
Asimismo, rechazó las recetas del FMI de retirar los estímulos fiscales al consumo, esgrimidas por Terrier, y significó que en el caso boliviano la presencia del Estado en la economía no es un coyuntural, sino que data de tres años antes de la crisis, cuando Morales llegó al poder, rehusó renovar el programa de asistencia con el Fondo y desarrolló un nuevo modelo a partir de la nacionalización petrolera.
Debido a esa política, Bolivia pudo realizar una redistribución equitativa de los ingresos, enfrentó con éxito la crisis, mejoró la situación de la milenaria pobreza de su población e impidió que las transnacionales continuaran llevándose las riquezas producidas por la minería y el gas, sus principales rubros de exportación.
Para incrementar en 2015 la producción de gas natural en 5 000 000 de metros cúbicos diarios, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y las empresas que operan en el país suramericano invertirán 5 333 millones de dólares en tareas de exploración.
Bolivia cuenta en la actualidad con reservas internacionales evaluadas en 8 500 millones de dólares, suficientes para cubrir 16 meses de importaciones, cifras que nunca se lograron con anteriores gobiernos.
Pero los logros fundamentales del desarrollo progresivo en el país andino han redundado directamente a favor de las amplias capas de la población que durante decenas de años han estado olvidadas por los diferentes gobiernos.
Con la llegada de Evo Morales al poder se crearon más de 15 nuevas empresas pequeñas y medianas que han dado empleo a miles de habitantes, además de que el gobierno ha otorgado aumentos salariales del 5 y 6 % anuales a partir de 2005.
La educación fue llevada a todos los confines del país y con el método cubano Yo Sí Puedo y la colaboración de esa Isla y de Venezuela, Bolivia alfabetizó a más de 1 500 000 iletrados y el 20 de diciembre de 2008 la UNESCO declaró a esa nación libre de analfabetismo.
Ahora se realiza un nuevo programa que permitirá a un millón de personas continuar sus estudios para que en el 2010 alcancen el quinto grado.
La deserción escolar se ha reducido con la entrega de 200 pesos bolivianos (unos 28 dólares) a niños que estudian hasta el octavo grado en escuelas públicas.
Solo en ese proyecto el gobierno invertirá este año 51 millones de dólares al entregar 1 800 000 bonos en la operación denominada Juanito Pinto, la cual también ayuda a disminuir la pobreza familiar.
El bono lleva el nombre del niño héroe boliviano que murió combatiendo en la Batalla del Alto de la Alianza, en la Guerra del Pacífico, que enfrentó a Bolivia con Chile a finales del siglo XIX.
Desde el 2005 se lleva adelante los programas de salud gratuita a todo el pueblo, se han construido numerosos hospitales y policlínicos a lo largo y ancho del país y miles de bolivianos han sido operados de enfermedades oculares mediante la Operación Milagro con ayuda cubana y venezolana.
Parodiando un viejo refrán, los logros alcanzados en solo tres años por el gobierno de Evo Morales hasta un ciego los puede ver. Por eso el FMI ha tenido que reconocerlos.