viernes, 6 de junio de 2008

LA FUENTE DE AGUA VIVA I

(Ecos de una lectura y de una amistad)


Querido amigo :

Ahora son las cinco y media de la tarde del 13 de mayo. Las clases se han acabado hace una hora, y la escuela está tranquila y silenciosa. Las compañeras que limpian las aulas están de aquí para allá, trabajando y hablando a la vez. A. y T., dos amigas. Con T. suelo hablar a veces de hinduismo y budismo, que son los ríos espirituales que le interesan. Por todas partes crece el interés sincero por unir espiritualidad y liberación, como si fuese una primavera que Dios nos quiere regalar en estos momentos tan difíciles...

He estado repasando tus mensajes y también los que te he mandado yo y me ha dado un poco de vértigo por todo lo que estamos compartiendo y todo lo que estoy descubriendo. Ha merecido la pena esperar unos meses y dejar que las cosas maduren. “Todas las cosas tienen su tiempo, todo lo que está debajo del sol tiene su hora” dice la Biblia, en concreto el libro del Eclesiastés:

“En este mundo todo tiene su momento;
hay una hora para todo cuando ocurre.
Un momento para nacer,
y un momento para morir.
Un momento para plantar,
y un momento para arrancar lo plantado.
Un momento para matar,
y un momento para curar.
Un momento para destruir,
y un momento para construir.
Un momento para llorar,
y un momento para reír.
Un momento para estar de luto,
y un momento para estar de fiesta.
Un momento para esparcir piedras,
y un momento para recogerlas.
Un momento para abrazarse,
y un momento para separarse.
Un momento para intentar,
y un momento para desistir.
Un momento para guardar,
y un momento para tirar.
Un momento para rasgar,
y un momento para coser.
Un momento para callar,
y un momento para hablar.
Un momento para el amor,
y un momento para el odio.
Un momento para la guerra,
y un momento para la Paz”.
Eclesiastés, 3, 1-8.


Mi sentimiento de amistad y gratitud hacia ti es muy grande, porque me imagino que tendrás mucho trabajo con las traducciones y las clases y sin embargo tus respuestas llegan sin tardar y aportándome siempre palabras y textos que me hacen meditar, reflexionar, rezar, cuestionarme, descubrir.. Gracias de todo corazón, y perdona si soy pelma.

Mi forma de agradecerte va a ser cumplir mi palabra y mandarte la primera parte del texto que te prometí. Aquí lo tienes. Como habrás visto, he modificado el subtítulo, porque lo que voy a escribir no sólo son los ecos de la lectura que me recomendaste, sino todo lo que he vivido desde que empezamos a comunicarnos. Además, esto ha sido una etapa más en mi camino de búsqueda, y como ya te he dicho, siento que a mis años quizá si Dios quiere llegue el momento de la cosecha en mi vida. Espero que algún día, si Dios quiere, nos podamos ver y charlar de todo esto, rezar juntos y ver qué podemos hacer para llevar adelante estas ideas, sentimientos y creencias que compartimos.

Todavía recuerdo mi emoción aquel día de agosto del año pasado, cuando encontré por casualidad esta traducción del Corán en la librería esotérica de Pamplona. Era la víspera de irme a T, a un retiro de cinco días, que fue una experiencia profunda y transformadora que no olvidaré nunca. Me llevé la traducción al retiro y la estuve leyendo en mis ratos libres, no como distracción, sino como oración.

La Fuente de Agua Viva es así, y quienquiera que haya bebido de Ella una vez reconoce su sabor en cualquier parte, como tú bien sabrás. En aquel retiro se juntaron aguas vivas que aparentemente son diferentes, en esta realidad en la que la mayoría vivimos, el “zahir” que le llaman, lo exotérico, la apariencia, la corteza de las cosas, o como le queramos llamar a aspecto más superficial de la Realidad que es infinita. Realidad, Verdad, los nombres más hermosos Le pertenecen, pero Él/Ella es Uno...como el Agua Viva es Una también...

“El Gran Camino no es difícil,
sólo le repele escoger y seleccionar:
si no hay rechazo ni apego,
todo está claro y evidente.
(Pero) una mínima separación
(del ancho de un hilo de seda)
produce una distancia como del cielo a la tierra.

Si se quiere captar el Ahora,
no ha de haber preferencia ni aversión.
El conflicto entre atracción y repulsa
es una enfermedad del corazón.

Si uno se percata del misterio de la Vida
en vano se esfuerza por la paz del corazón.
Es redondo y Uno como el gran espacio;
nada le falta y nada le sobra.

Al escoger o rechazar algo
se pierde de vista la cosa tal cual.
No hay que perseguir las cosas de afuera
ni aferrarse a la experiencia del vacío.
hay que permanecer sereno en lo Uno,
y las preocupaciones desaparecen por sí mismas.
Al intentar parar la actividad y conseguir quietud
este mismo intentar parar se convierte en actividad.
Quedándose en cualquiera de los dos extremos,
¿cómo poder conocer lo Uno?

Sin penetrar en lo Uno
no se consigue nada en ninguno de los dos ámbitos.
Intentando coger lo que Es, se pierde lo que Es;
persiguiendo el vacío, se va en contra del vacío.
Cuantas más palabras y pensamientos,
tanto menos se da con el hecho.

Cortando palabras y pensamientos
no hay lugar que no penetre Eso.

Volviendo a la raíz se alcanza el Principio;
persiguiendo las formas se pierde la Fuente esencial.

Volviendo la propia Luz adentro, siquiera un instante,
se supera el vacío anterior.

Los cambios en ese vacío anterior
se deben todos a una visión ilusoria.
No es necesario perseguir la Verdad
simplemente hay que intentar de dejar ver.
No morando en puntos de vista dualistas (shirk)
no hay que intentar perseguirlos.
Basta un poco de verdadero o falso,
y el corazón se pierde en confusión.
hay dos porque hay Uno
pero tampoco hay que agarrarse al Uno.

Si no ha surgido la mente del Uno,
las diez mil cosas son inmaculadas.
Donde no hay mácula, no hay cosa.
Cuando surge no hay mente.
El sujeto se desvanece a la par con el objeto;
el objeto se desvanece a la par con el sujeto.
Objeto es objeto, porque hay un sujeto;
sujeto es sujeto, porque hay un objeto.
si alguien quiere conocer ambos niveles
en origen son Un Solo Vacío.

El Vacío Uno es el mismo en ambos,
y ambos contienen por igual todas las cosas.
Cuando no se distingue entre fino y tosco,
¿cómo puede surgir algún prejuicio?
El Gran Camino es ancho por esencia,
ni fácil ni difícil.
Mantener puntos de vista estrechos
es causa de titubeos;
cuanto más se corre, más se tarda.
Aferrándose a tales puntos de vista,
se pierde la perspectiva justa,
y con seguridad uno se desvía.
Soltándolos todo se vuelve natural:
en la Esencia no hay que ir ni permanecer.
Actuar según la propia naturaleza (Fitra)
es concordar con el camino,
caminando ligero, sin preocupaciones.
El pensamiento discriminatorio aleja de la Verdad;
una mente torpe y espesa tampoco viene al caso.
Cuando no concuerda, el espíritu se siente turbado;
¿para qué sirve estar a favor o en contra de cosas?
Si se quiere cabalgar en el Vehículo Uno,
no hay que tener aversión al mundo de los seis polvos (sentidos).
Ciertamente, no rechazar el mundo de los sentidos
se identifica con la verdadera iluminación.
Los sabios no persiguen metas;
pero los ignorantes se encadenan a sí mismos.
Pues aunque entre las cosas no hay diferencias
ellos vanamente se atan.
Buscar la Mente-Corazón con la mente discriminatoria
¿acaso no es la más grande de las equivocaciones?
Quietud e intranquilidad surgen de lo ilusorio;
iluminación no sale de gustos o disgustos.
Todos los puntos de vista opuestos
derivan del propio pensar ilusorio.
Son como sueños, pétalos flotando en el aire;
¿para qué andar a la caza de ellos?
Ganancia y pérdida, verdadero y falso
¡suéltalos de una vez por todas!
Si el ojo nunca duerme,
los sueños desaparecen solos.

Si la mente no discrimina
las diez mil cosas son Talidad Única
(son tal cual son, de Esencia Única)
La Esencia de la Talidad Única es un Misterio,
lo Inmóvil, Absoluto, el olvido de las redes kármicas.
Viendo las diez mil cosas desde la igualdad,
éstas vuelven a su estado propio natural.
Las causaciones desaparecen,
imposible hacer comparaciones.
Parando el movimiento, no hay movimiento;
poniendo quietud en el movimiento, no hay quietud.
Si los dos no existen,
¿cómo puede haber Uno?
En el término (Absoluto)
ninguna ley tiene aplicación.
La mente está en concordancia
con esto llega a ser imparcial,
deja de planificar y luchar:
Cuando miedos y dudas han sido disipados,
la verdadera fe es armoniosa y directa.
Todas las cosas son pasajeras;
no hay necesidad de recordarlas.
vacía, clara, resplandeciente en Sí Misma
la Mente-Corazón no hace esfuerzos. esto es el lugar del no-pensar;
difícil de calibrar con el entendimiento o sentimiento.
En el mundo fenoménico (dharma) de talidad
no hay un otro, no hay un yo.
Si hay que expresarlos de modo inmediato,
sólo se le puede decir “No-Dos”.
Si es No-Dos, entonces todo es lo mismo;
nada queda excluído. (de Su Misericordia)
Los sabios de las diez direcciones
todos han calado esta Verdad.
Está más allá de expansión y contracción:
un momento de atención es diez mil años.
Ni Ser ni No-Ser:
el mundo de las diez direcciones está ante tus ojos.
lo infinitamente pequeño es igual a lo grande:
los límites han desaparecido.
Lo infinitamente grande es igual a lo pequeño:
las diferencias no se pueden ver.

Ser no es sino No-Ser;
No-Ser no es sino Ser.

Si para alguien aún las cosas no son así,
de ninguna manera ha de quedarse en el estado actual.

Uno es Todo,
Todo es Uno.

Si esto se comprende así,
¿para qué preocuparse de llegar al final?
La Mente-Corazón de Fe es No-Dos,
No-Dos es la Mente-Corazón.
Las palabras no consiguen expresarlo;
no pertenece al pasado, ni al futuro ni al presente”.

SHINJIMEI
(Inscripción de la Mente-Corazón de Fe)
Seng-t’san. (509-606)
Tercer patriarca Zen en China,. Siglo VI.

Es verdad, las palabras no consiguen expresarlo. ¿Para qué hablar, pues? ¿O para qué escribir? Por amistad hacia ti, y por cumplir mi palabra, y por agradecerte todo lo que me estás enseñando.
Quizá nuestro amigo (que Dios lo bendiga y le dé Su Paz) se refería a esto cuando dijo que había que buscar la sabiduría hasta en China. La misma Fuente de agua viva mana para todos, porque Su Misericordia abarca todas las cosas.
Te puedes imaginar mi emoción y alegría al leer en el texto que me mandaste de nuestro amigo Ruhollah, donde dice:
“Todo lo que existe en el mundo es un signo de Dios. El mundo entero es un signo de Dios, pues un nombre es un signo y todas las criaturas que existen en el mundo son signos de la Esencia sagrada, de la Verdad Altísima.”

Y también donde dice:

“ Si tomamos al Ser Necesario como el origen y fuente de todos los otros seres”

A eso mismo me refiero yo cuando hablo de la Fuente de Agua Viva. Y me vienen al corazón las palabras de los Salmos:

“El Señor es mi pastor;
nada me falta.
Me hace descansar en verdes pastos,
me guía a arroyos de tranquilas aguas,
me da nuevas fuerzas
y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a Su Nombre”.
Salmo 23

Al leer (recitar) “caminos rectos”, otra oración le responde, como un eco entre hermanas que se quieren:

“Guíanos al camino recto,
el camino de aquellos a los que Tú has agraciado;
no el de aquellos con los que Tú estás disgustado
ni el de los extraviados”

Y así todo el tiempo:

“Jesús le contestó:
- Si supieras lo que Dios da y quién es que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.(...)
Jesús le contestó:
- Los que beben de esta agua volverán a tener sed, pero el que beba del agua que yo le daré, jamás volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré brotará en él como un manantial de vida eterna”.
Juan, 4, 10;13-14.

“Como un ciervo sediento en busca de un río,
así Dios mío, Te busco a Ti.
Tengo sed de Dios, del Dios de la Vida.”
Salmo 42.

Sigo con el texto de nuestro amigo Ruhollah, cuando dice:

“Todos los seres alaban a su Señor. No es cierto que los seres materiales no posean inteligencia ni poder, ni perfección alguna, ni nada de nada. No es así. Lo que sucede es que estamos velados y no podemos discernir. En esos seres inferiores al hombre y a los animales, también se manifiestan todas esas perfecciones, pero, eso sí, en la medida de su propia existencia limitada.

“No hay nada que no Le glorifique y alabe, pero vosotros no entendéis su forma de glorificar” (17:44)

Nosotros estamos velados y no entendemos su forma de glorificar.(...) Puede que los hombres, quienes poseen altos grados de percepción y se consideran ellos mismos como la fuente de toda percepción, hayan denegado toda percepción a otras formas de vida. Es verdad, por supuesto, que estas formas no poseen el mismo alto grado de percepción, pero nosotros también estamos velados de la completa percepción de la verdad.
A causa de estos velos, no estamos enteramente conscientes y por ello imaginamos muchas cosas que existen como no existentes. Es simplemente que ustedes y yo las desconocemos”.

Entonces me vuelvo a acordar de los Salmos en este juego de espejos espirituales que como tú bien dices, nos recuerda constantemente que la Verdad es Una:

“El cielo proclama la gloria de Dios;
de su creación nos habla la bóveda celeste.
Los días se lo cuentan entre sí;
las noches hacen correr la voz.
Aunque no se escuchan palabras
ni se oye voz alguna,
el tema va por toda la tierra
y hasta el último rincón del mundo,
hasta donde el sol tiene su hogar.”
Salmo 19.

La lectura del comentario de la Sura Al-Fatiha me ha impresionado mucho. Son muchos los textos que han despertado ecos profundos en mí, y es por eso que te escribí una vez que era consciente que estaba ante un océano en el que apenas he mojado uno de los dedos del pie.

“Todo el mundo vivo y todo lo que existe es el nombre de Dios. (...)Todo es un nombre de Dios. Ustedes, también son nombres de Dios. Sus lenguas son nombres de Dios, sus manos son nombres de Dios. Cuando ustedes alaban a Dios diciendo:

“En el nombre de Dios, las alabanzas pertenecen a Dios”

sus lenguas es un nombre de Dios en movimiento. Cuando se levantan para ir a casa, no pueden separarse ustedes mismos de los nombres de Dios, y los movimientos de sus pulsos son el nombre de Dios. Los vientos que están soplando son el nombre de Dios”.

Después de esto, ¿qué puedo decir? Mejor es callar y rezar.

Tu amigo, F.

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