miércoles, 17 de junio de 2009

Bongo: la ruptura al fin




Pauline Imbach
Global Research
16-06-2009
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


Ha muerto Omar Bongo.
Decano de la francáfrica, el presidente de Gabón, Omar Bongo Ondimba, murió de un cáncer de colón el pasado lunes 8 de junio en el hospital Quirón de Barcelona. Con 73 años de edad, este dictador ha pasado más de cuarenta en el poder.

Instalado en 1967 por Jacques Foccart [1] a la cabeza de un emirato petrolífero del Golfo de Guinea, Omar Bongo, miembro de las redes masonas, ha sido el amigo y brazo derecho africano de todos los presidentes de la V República [francesa], desde De Gaulle hasta Sarkozy, sin ruptura ni traición, ha sido el actor privilegiado tanto de la francáfrica como de la mafiáfrica, y ha ayudado a Francia y a sus multinacionales a mantener un dominio político y económico colonial sobre su país y, más ampliamente, sobre el continente africano. Bongo era un excelente conocedor de la escena política francesa. Supo hacerse indispensable creándose en París una red de personas en deuda con él, tanto de derecha como de izquierda. Así, el día de su elección Nicolas Sarkozy (quien, sin embargo, había anunciado la “ruptura” con las prácticas de otra época y de tenebrosas redes franco-africanas) sólo llamó a un dirigente extranjero, a Omar Bongo, para agradecerle sus “consejos”.
De mal en peor
Como última burla a su pueblo, Omar Bongo ha tenido la suerte de morir sin ser juzgado ni castigado por los crímenes que ha cometido. Sin embargo, el presidente gabonés está implicado en en muchos escándalos, como el escándalo Elf, el de la financiación de las campañas electorales en Francia [2] o también en fecha reciente el de sus bienes mal adquiridos.
El escándalo Elf estalló en 1994 [3]. Este proceso, que se refería a desvíos de fondos que ascendían globalmente a varios cientos de millones de euros entre 1989 y 1993, sacó a la luz los circuitos del dinero “negro” del petróleo entre jefes de Estado extranjeros, las redes políticas francesas y los grandes empresarios. Omar Bongo está en primera fila de este escándalo político-financiero acusado de desvío de fondos. La instrucción y los debates revelan, por ejemplo, que cuando se firmaba un contrato el presidente de Gabón podía cobrar bonificaciones de entre 1 y 5 millones de dólares o beneficiase de abonos (de 40 céntimos a un dólar por barril de bruto). En un informe sobre blanqueo de dinero en Estados Unidos el Congreso estadounidense calculó en 100 millones de dólares las sumas desviadas cada año por el presidente Bongo y su entorno. Sin embargo, Bongo y los miembros de su clan no fueron condenados por la justicia.
Pero eso no es todo. En 2007 empieza un culebrón en el que Omar Bongo desempeña uno de los papeles principales. En efecto, una investigación judicial revela el importante patrimonio mobiliario e inmobiliario de Omar Bongo Ondimba de Gabón, de Denis Sassou Nguesso de Congo y de Teodoro Obiang Nguéma de Guinea Ecuatorial*. Los tres fueron acusados de “desvío de bienes públicos, blanqueo de dinero, abuso de bienes sociales, abuso de confianza y de complicidades”. Según Transparence International France y la asociación Sherpa, estos bienes mal adquiridos están constituidos por 70 cuentas bancarias abiertas en Francia a nombre de su familia y de 33 bienes inmobiliarios de lujo, entre ellos un docena de pisos en París, por un valor de 150 millones de euros. Dos denuncias presentadas por estas asociaciones fueron archivadas en 2007 y 2008 Ministerio Fiscal.
Son enormes las presiones políticas sobre los congoleños y gaboneses que denuncian los bienes mal adquiridos y se personan como parte civil en la denuncia. El objetivo es a todas luces hacerlos callar puesto que dos incendios sobrevenidos el 21 de enero de 2009, uno en Brazzaville y el otro cerca de Orléans, en los domicilios de Bruno Jacquet Ossebi y de Benjamin Toungamani, dos militantes congoleños, provocaron la muerte del primero y de su familia.
El 5 de mayo de 2009 Françoise Desset, la decana de los jueces de instrucción en el ámbito financiero de París, ordena reabrir la investigación judicial sobre los bienes mal adquiridos al admitir la denuncia de Transparence International France y de la asociación Sherpa. Dos días después el Ministerio Fiscal de París, que a principios de abril había anunciado que se opondría a esta decisión, apela explicando que el denunciante, Transparency International, no tiene interés en actual. Sin embargo, esta ONG está especializada en la lucha contra la corrupción a nivel internacional ... La decisión se encuentra actualmente en el Tribunal de Apelación de París
Cuando se abría una ventana de justicia sobre el escándalo de los bienes mal adquiridos, Omar Bongo desaparece por un pequeña puerta de emergencia tras cuarenta años de saquear a su propio pueblo. Todas las personas implicadas directamente en los crímenes cometidos por Omar Bongo deben ser perseguidas, juzgadas y condenadas, ya sean o no miembros de su familia o de su clan, ya sean gabonesas, francesas o de otras nacionalidades. Todas aquellas instituciones cómplices (bancos, instituciones del Estado, sociedades petrolíferas...) también deben ser perseguidas y condenadas a pagar indemnizaciones a la población gabonesa que ha sido expoliada.

Justicia y reparación para el pueblo gabonés

Con 1.300.000 habitantes, el “emirato” gabonés es un país rico por su petróleo, su sector maderero y sus yacimientos de manganeso y hierro. A pesar de sus inmensos recursos naturales y aunque Gabón está en el puesto número 84 de los países más ricos del mundo si se considera su Producto Interior Bruto por habitante [4], el país está relegado al puesto 119 de 177 en la clasificación del indicador de desarrollo humano. “ Esta diferencia de 35 puestos, uno de los peores resultados del planeta, ilustra hasta qué punto las riquezas del país benefician poco a la población y se concentran en manos del clan en el poder y de las empresas francesas, que están presentes en todos los sectores de la economía, ya que Francia aporta el 80% de las inversiones extranjeras en Gabón. Elf es la principal empresa, ahora llamada TotalFinaElf. Una cercanía franco-gabonesa asumida abiertamente por Omar Bongo: «África sin Francia es un coche sin conductor. Francia sin África es un coche sin gasolina»” [5].
Así, se priva de sus riquezas a la población gabonesa. El 62% de los gaboneses viven por debajo del umbral de pobreza. Además de los desvíos de dinero público, los sucesivos planes de ajuste estructural impuestos por el Bando Mundial y el Fondo Monetario Internacional (privatizaciones, reducción de los presupuestos sociales, liberalización de la economía, apertura de los mercados, supresión de las subvenciones a los productos de base, etc.) han permitido el enriquecimiento de algunos y han abierto los mercados a las multinacionales. Al mismo tiempo, estos planes han supuesto paro y pobreza para el pueblo gabonés. La mitad del presupuesto del Estado gabonés se dedica al pago de la deuda. Hay que recordar que esta deuda es completamente ilegítima puesto que en 1960 el Banco Mundial transfirió al nuevo Estado independiente las deudas contraídas anteriormente por Francia, en violación total del derecho internacional.
La muerte de Bongo no debe impedir que se haga justicia al pueblo gabonés. Como estipula la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, que Francia ha ratificado, una vez levantado el secreto bancario (article 40) es obligatorio restituir todos los bienes desviados (art 51). «Esta medida es absolutamente necesaria y urgente para restituir los bienes mal adquiridos a las poblaciones del tercer mundo, víctimas directas de estos desvíos de dinero público y de la complicidad occidental. En total, entre 20.000 y 40.000 millones de dólares huyen cada año de los países del sur a causa de la corrupción, lo que representa del 20% al 40% de las cifras que se consideran “ayuda pública al desarrollo”» [6].
Bongo (al igual que los demás dictadores protegidos por Francia u otras potencias occidentales) ha muerto antes de que se haya hecho justicia a su pueblo. Francia tiene una enorme responsabilidad ante el pueblo gabonés; es el momento de que deje de apoyar, de proteger y de considerar “amigos” a los peores dictadores. Hoy su clan, sus cómplices y todos aquellos que como él han violado los derechos humanos deben ser condenados y se deben conceder reparaciones a las poblaciones, primeras víctimas de estos verdugos. En la línea de estas reparaciones se debe anular inmediatamente y sin condiciones la deuda de los países africanos, herramienta neocolonial de dominación, de saqueo y de violación de los derechos de los pueblos.
Pauline Imbach pertenece al Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, Bélgica, http://www.cadtm.org/
[1] Iniciadores de “Francáfrica”. Foccart, “Señor África”, hombre a la sombra del general De Gaulle, de Georges Pompidou y de François Mittérant, instigó muchas conspiraciones y golpes de Estado en África. Cercano del mariscal Mobutu en Congo-Kinshasa, desde 1967 fue un actor importante del apoyo de Francia a la secesión de Baifra por medio de entregas de armas y de mercenarios (Bob Denard). Se llama “Red Foccart” a sus relaciones con las diversas tendencias que componen las relaciones franco-africanas y de estrechas relaciones con los servicios secretos (SDECE, DST).
[2] “Los subsidios de Bongo sirven a todo el mundo durante las elecciones francesas y crean una especie de colonialismo a la inversa”. Declaración del ex-jefe de los servicios secretos Pierre Marion en 2001.
[3] Consúltese al respecto http://www.cellulefrancafrique.org/
* N. de la t.: Para Guinea Ecuatorial, véase los artículos de Agustín Velloso publicados en Rebelión, http://www.rebelion.org/mostrar.php?id=agust%EDn+velloso&submit=Buscar&inicio=0&tipo=5
[4] Informe del PNUD 2007/2008
[5] Samuël Foutoyet, Nicolas Sarkozy ou la Françafrique décomplexée, Editorial Tribord, 2009, página 47-48
[6] “La Belgique, coupable de recel de biens illicites”, Renaud Vivien. http://www.cadtm.org/spip.php?article4003
Enlace con el original: http://www.cadtm.org/spip.php?article4457


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¿Qué sucedió realmente en las elecciones libanesas?


Esam Al-Amin
CounterPunch
16-06-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Desde que el 7 de junio se celebraron las elecciones parlamentarias libanesas, los medios dominantes han venido declarando que los resultados de esas elecciones muestran claramente que Hisbolá y sus socios de coalición sufrieron una “aplastante derrota”.

Algunos, encabezados por el New York Times y las agencias por cable, llegaron aún más lejos, sugiriendo que fue el discurso del Presidente Barack Obama en El Cairo lo que marcó la diferencia, inclinando las elecciones a favor de la coalición pro-occidental gobernante.
Eso es pura fantasía y revela una total incomprensión de la naturaleza de la política libanesa y una ignorancia de las realidades sobre el terreno.
Para empezar, vamos a aclarar unas cuantas cosas. En el anterior parlamento, Hisbolá y sus socios de coalición tenían 58 escaños frente a los 70 escaños de la coalición gobernante, en un parlamento de 128 escaños. La coalición gobernante dirigida por Saad Hariri, el hijo del asesinado ex primer ministro y multimillonario sunní Rafiq Kariri, se nutre fundamentalmente de una serie de partidos y grupos a los que se considera bien dispuestos hacia Occidente y hacia gobiernos árabes pro-occidentales como el de Arabia Saudí. Esta coalición incluye también a los tradicionales partidos maronitas cristianos apoyados por la iglesia maronita, tales como las Falanges y las Fuerzas Libanesas. Por otra parte, la coalición de la oposición está dirigida por partidos principalmente chiíes, Hisbolá y Amal, en alianza con un importante partido maronita, el Movimiento Patriótico Libre, que dirige el ex General Michel Aoun. En la rivalidad regional entre EEUU, Israel y otros gobiernos árabes “moderados”, por una parte, e Irán, Siria y los movimientos pro-resistencia, por otra, esta coalición de la oposición apoya claramente a los segundos.
Uno de los principales contenciosos del anterior parlamento fue la insistencia de la coalición pro-occidental en exigir que se desarmara el movimiento de la resistencia Hisbolá desde que Israel fracasó cuando trató de desmantelar la infraestructura del grupo en la guerra del verano de 2006. Por tanto, los grupos pro-occidentales han estado tratando de conseguir políticamente lo que Israel no pudo lograr militarmente. Las presiones aplicadas por EEUU durante la administración Bush para conseguir ese mismo objetivo fueron incesantes, provocando una confrontación que duró alrededor de un año y que ha culminado en las recientes elecciones.
La política electoral en Líbano está en desacuerdo con los principios democráticos porque se basa en políticas sectarias. Cada uno de los grupos religiosos importantes tiene asignado un cierto número de escaños en el Parlamento, basándose no en la población sino en un anterior acuerdo alcanzado en 1989 para poner fin a quince años de guerra civil. Por ejemplo, en la reciente elección, los chiíes y los sunníes obtuvieron los votos de alrededor de 873.000 y 842.000 votantes registrados, respectivamente, pero a cada grupo se le dio 27 escaños. Por otra parte, los cristianos maronitas y los drusos tuvieron 697.000 y 186.000 votantes registrados, consiguiendo con esos votos 34 y 8 escaños respectivamente, mucho más de lo que las cifras de votos en sí les darían derecho. Además, el clan Hariri pagó a más de 120.000 expatriados libaneses para que volaran de regreso al Líbano y votaran. Se estima que más de las tres cuartas partes de ellos votó por la coalición gobernante.
Con estas circunstancias, ¿a quién han votado ahora los libaneses?
Con un porcentaje de votantes del 52% de tres millones de votantes registrados, la oposición dirigida por la coalición de Hisbolá recibió el 55% de los votos (840.000) pero sólo el 45% de los escaños (57). El propio Hisbolá presentó sólo once candidatos en deferencia a sus socios de coalición, el mismo número que tenía en el anterior parlamento. Todos ellos ganaron sus escaños de forma abrumadora. Por otra parte, la coalición gobernante recibió el 45% de los votos (692.000) y el 55% de los escaños. En resumen, la coalición gobernante ganó 68 escaños, mientras que los independientes ganaban 3 escaños, pero posteriormente se unieron a la coalición gobernante hasta totalizar 71 escaños.
Es decir, la composición del actual parlamento cambió sólo en un escaño en relación con la anterior, y eso sólo sucedió después de atraerse a los independientes para que se unieran a la coalición gobernante. Además, la auténtica sorpresa fue que el partido del General Aoun, el socio de coalición de Hisbolá, recibió, según los resultados anunciados por el ministro del interior libanés, el 52% del voto cristiano, aunque recogió menos escaños que sus rivales cristianos. Sólo en un mundo fantástico podría declararse que esas cifras son “un claro rechazo al programa de coalición de Hisbolá”, como los claramente sesgados medios dominantes, especialmente Thomas Friedman del New York Times, querían que Vds. creyeran.
Por eso la historia auténtica de las elecciones es que no consiguió triunfar la voluntad del pueblo libanés y que tampoco se respetó el principio del gobierno de la mayoría. La coalición dirigida por Hisbolá había en efecto ganado más votos que la coalición pro-occidental por un considerable 10%. Cuando el Presidente Obama recibió el 53% del voto popular frente al 47% de John McCain el pasado noviembre, los medios y los expertos políticos declararon que era una aplastante derrota para los republicanos y un mandato de cambio real.
La política libanesa es imprevisible. El aliado de hoy puede que ser el antagonista de mañana. Por ejemplo, el líder druso Walid Jumblatt fue durante muchos años aliado de Siria en Líbano, pero se volvió contra ellos hace pocos años debido al cambio político registrado en el país. Sin embargo, recientemente ha empezado a hacer movimientos de acercamiento a la oposición. Como tiene 8 escaños, si cambiara de bando, cosa muy improbable en el entorno político actual, entonces la composición del parlamento sería de 65-63 a favor de la oposición.
La pregunta real ahora es si el nuevo gobierno, al tener mayoría en el parlamento, presionará para desarmar a Hisbolá con tal de satisfacer a sus patronos. Si esa perspectiva llegara a concretarse, de inmediato se desencadenaría una crisis y la mayoría de los libaneses, como se mostró el día de las elecciones, saldrán a la calle para protestar y exigir que se respete la voluntad real que mostraron el día de las elecciones.
Puede contactarse con Esam Al-Amin en: alamin1919@gmail.com
Enlace con texto en inglés:
http://www.counterpunch.org/amin06122009.html

Qué sucedió realmente en las elecciones libanesas?

Esam Al-Amin
CounterPunch
16-06-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


Desde que el 7 de junio se celebraron las elecciones parlamentarias libanesas, los medios dominantes han venido declarando que los resultados de esas elecciones muestran claramente que Hisbolá y sus socios de coalición sufrieron una “aplastante derrota”. Algunos, encabezados por el New York Times y las agencias por cable, llegaron aún más lejos, sugiriendo que fue el discurso del Presidente Barack Obama en El Cairo lo que marcó la diferencia, inclinando las elecciones a favor de la coalición pro-occidental gobernante.
Eso es pura fantasía y revela una total incomprensión de la naturaleza de la política libanesa y una ignorancia de las realidades sobre el terreno.
Para empezar, vamos a aclarar unas cuantas cosas. En el anterior parlamento, Hisbolá y sus socios de coalición tenían 58 escaños frente a los 70 escaños de la coalición gobernante, en un parlamento de 128 escaños. La coalición gobernante dirigida por Saad Hariri, el hijo del asesinado ex primer ministro y multimillonario sunní Rafiq Kariri, se nutre fundamentalmente de una serie de partidos y grupos a los que se considera bien dispuestos hacia Occidente y hacia gobiernos árabes pro-occidentales como el de Arabia Saudí. Esta coalición incluye también a los tradicionales partidos maronitas cristianos apoyados por la iglesia maronita, tales como las Falanges y las Fuerzas Libanesas. Por otra parte, la coalición de la oposición está dirigida por partidos principalmente chiíes, Hisbolá y Amal, en alianza con un importante partido maronita, el Movimiento Patriótico Libre, que dirige el ex General Michel Aoun. En la rivalidad regional entre EEUU, Israel y otros gobiernos árabes “moderados”, por una parte, e Irán, Siria y los movimientos pro-resistencia, por otra, esta coalición de la oposición apoya claramente a los segundos.
Uno de los principales contenciosos del anterior parlamento fue la insistencia de la coalición pro-occidental en exigir que se desarmara el movimiento de la resistencia Hisbolá desde que Israel fracasó cuando trató de desmantelar la infraestructura del grupo en la guerra del verano de 2006. Por tanto, los grupos pro-occidentales han estado tratando de conseguir políticamente lo que Israel no pudo lograr militarmente. Las presiones aplicadas por EEUU durante la administración Bush para conseguir ese mismo objetivo fueron incesantes, provocando una confrontación que duró alrededor de un año y que ha culminado en las recientes elecciones.
La política electoral en Líbano está en desacuerdo con los principios democráticos porque se basa en políticas sectarias. Cada uno de los grupos religiosos importantes tiene asignado un cierto número de escaños en el Parlamento, basándose no en la población sino en un anterior acuerdo alcanzado en 1989 para poner fin a quince años de guerra civil. Por ejemplo, en la reciente elección, los chiíes y los sunníes obtuvieron los votos de alrededor de 873.000 y 842.000 votantes registrados, respectivamente, pero a cada grupo se le dio 27 escaños. Por otra parte, los cristianos maronitas y los drusos tuvieron 697.000 y 186.000 votantes registrados, consiguiendo con esos votos 34 y 8 escaños respectivamente, mucho más de lo que las cifras de votos en sí les darían derecho. Además, el clan Hariri pagó a más de 120.000 expatriados libaneses para que volaran de regreso al Líbano y votaran. Se estima que más de las tres cuartas partes de ellos votó por la coalición gobernante.
Con estas circunstancias, ¿a quién han votado ahora los libaneses?
Con un porcentaje de votantes del 52% de tres millones de votantes registrados, la oposición dirigida por la coalición de Hisbolá recibió el 55% de los votos (840.000) pero sólo el 45% de los escaños (57). El propio Hisbolá presentó sólo once candidatos en deferencia a sus socios de coalición, el mismo número que tenía en el anterior parlamento. Todos ellos ganaron sus escaños de forma abrumadora. Por otra parte, la coalición gobernante recibió el 45% de los votos (692.000) y el 55% de los escaños. En resumen, la coalición gobernante ganó 68 escaños, mientras que los independientes ganaban 3 escaños, pero posteriormente se unieron a la coalición gobernante hasta totalizar 71 escaños.
Es decir, la composición del actual parlamento cambió sólo en un escaño en relación con la anterior, y eso sólo sucedió después de atraerse a los independientes para que se unieran a la coalición gobernante. Además, la auténtica sorpresa fue que el partido del General Aoun, el socio de coalición de Hisbolá, recibió, según los resultados anunciados por el ministro del interior libanés, el 52% del voto cristiano, aunque recogió menos escaños que sus rivales cristianos. Sólo en un mundo fantástico podría declararse que esas cifras son “un claro rechazo al programa de coalición de Hisbolá”, como los claramente sesgados medios dominantes, especialmente Thomas Friedman del New York Times, querían que Vds. creyeran.
Por eso la historia auténtica de las elecciones es que no consiguió triunfar la voluntad del pueblo libanés y que tampoco se respetó el principio del gobierno de la mayoría. La coalición dirigida por Hisbolá había en efecto ganado más votos que la coalición pro-occidental por un considerable 10%. Cuando el Presidente Obama recibió el 53% del voto popular frente al 47% de John McCain el pasado noviembre, los medios y los expertos políticos declararon que era una aplastante derrota para los republicanos y un mandato de cambio real.
La política libanesa es imprevisible. El aliado de hoy puede que ser el antagonista de mañana. Por ejemplo, el líder druso Walid Jumblatt fue durante muchos años aliado de Siria en Líbano, pero se volvió contra ellos hace pocos años debido al cambio político registrado en el país. Sin embargo, recientemente ha empezado a hacer movimientos de acercamiento a la oposición. Como tiene 8 escaños, si cambiara de bando, cosa muy improbable en el entorno político actual, entonces la composición del parlamento sería de 65-63 a favor de la oposición.
La pregunta real ahora es si el nuevo gobierno, al tener mayoría en el parlamento, presionará para desarmar a Hisbolá con tal de satisfacer a sus patronos. Si esa perspectiva llegara a concretarse, de inmediato se desencadenaría una crisis y la mayoría de los libaneses, como se mostró el día de las elecciones, saldrán a la calle para protestar y exigir que se respete la voluntad real que mostraron el día de las elecciones.
Puede contactarse con Esam Al-Amin en: alamin1919@gmail.com
Enlace con texto en inglés:
http://www.counterpunch.org/amin06122009.html

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La coyuntura decisiva de Ekaterimburgo


Desdolarización o desmantelamiento del Imperio financiero-militar de EE.UU.

17-06-2009
Michael Hudson
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La ciudad de Ekaterimburgo, la mayor de Rusia al este de los Urales, puede llegar a ser conocida no sólo por ser el sitio en el que murieron los zares sino también la hegemonía estadounidense – y no sólo el sitio en el que fue derribado en 1960 el piloto del U-2 de EE.UU., Gary Powers, sino donde fue abatido el orden financiero mundial centrado en EE.UU.

El cuestionamiento de EE.UU. será el enfoque primordial de las reuniones ampliadas de hoy y mañana (15 y 16 de junio) en Ekaterimburgo (antes llamada Sverdlovsk) para el presidente chino Hu Jintao, el presidente ruso Dmitry Medvedev y otros máximos responsables de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), de seis miembros. La alianza está formada por Rusia, China, Kazajstán, Tayikistán, Kirguistán, y Uzbekistán, con estatus de observador para Irán, India, Pakistán y Mongolia. El martes se les sumará Brasil para discusiones comerciales de las naciones del BRIC (Brasil, Rusia, India y China).


Los participantes han asegurado a diplomáticos estadounidenses que su objetivo no es desmantelar el imperio financiero y militar de EE.UU. Simplemente quieren discutir la ayuda mutua – pero de un modo que no contenga un papel para EE.UU., la OTAN o el dólar de EE.UU. como vehículo para el comercio. Es posible que los diplomáticos de EE.UU. pregunten lo que esto significa en realidad, si no es una acción para convertir en obsoleta la hegemonía de EE.UU. Es, después de todo, lo que significa un mundo multipolar. Para comenzar, en 2005, la SCO pidió a Washington que fije una línea de tiempo para el retiro de sus bases militares de Asia Central. Dos años después, los países de la SCO se alinearon formalmente con las antiguas repúblicas de la CEI pertenecientes a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), establecida en 2002 como contrapeso para la OTAN.


Sin embargo la reunión sólo ha provocado un bostezo colectivo de la prensa estadounidense e incluso europea a pesar de que su orden del día es el reemplazo del estándar global del dólar por un nuevo sistema de defensa financiero y militar. Un portavoz del Consejo de Relaciones Exteriores ha dicho que le cuesta imaginar que Rusia y China puedan superar su rivalidad geopolítica, [1] sugiriendo que EE.UU. puede utilizar la política de dividir y conquistar que Gran Bretaña utilizó con tanta habilidad durante muchos siglos para fragmentar la oposición extranjera a su propio imperio. Pero George W. Bush (“soy un unificador, no un divisor”) se basó en el legado del gobierno de Clinton para impulsar a Rusia, China y sus vecinos a encontrar un terreno común cuando se trata de encontrar una alternativa al dólar y por lo tanto a la capacidad de EE.UU. de mantener ad infinitum déficits de la balanza de pagos.


Lo que puede representar la extremaunción de la hegemonía estadounidense ya comenzó en abril en la conferencia del G-20, y se hizo aún más explícito en el Foro Económico International de San Petersburgo el 5 de junio, cuando el señor Medvedev llamó a China, Rusia e India a “edificar un orden mundial cada vez más multipolar.” Lo que esto significa en lenguaje común es: Hemos llegado a nuestro límite en el subsidio del cerco de Eurasia por EE.UU. mientras también permitimos que EE.UU. se apropie de nuestras exportaciones, compañías, acciones y bienes raíces a cambio de papel moneda de un valor cuestionable.


“El sistema unipolar artificialmente mantenido,” aclaró el señor Medvedev, se basa en “un gran centro de consumo, financiado por un déficit creciente, y por lo tanto deudas acrecentadas, una moneda de reserva que solía ser fuerte, y un sistema dominante de evaluación de activos y riesgos.” [2] A la raíz de la crisis financiera global, concluyó, está que EE.UU. produce demasiado poco y gasta demasiado. Especialmente perturbadores son sus gastos militares, tales como el aumento de la ayuda militar de EE.UU. a Georgia recién anunciado la semana pasada, el escudo de misiles de la OTAN en Europa Oriental, y el refuerzo de EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Central ricos en petróleo.


El escollo para todos estos países es la capacidad de EE.UU. de imprimir cantidades ilimitadas de dólares. El gasto exagerado de los consumidores de EE.UU. para importaciones en exceso de las exportaciones, las adquisiciones estadounidenses de compañías y bienes raíces extranjeros, y los dólares que el Pentágono gasta en el exterior, terminan todos en bancos centrales extranjeros. Estos organismos entonces enfrentan una decisión difícil: reciclar esos dólares de vuelta a EE.UU. mediante la compra de bonos del Tesoro de EE.UU., o dejar que el “libre mercado” imponga un aumento del valor de su divisa respecto al dólar – haciendo así que sus exportaciones no sean competitivas en los mercados mundiales y creando al hacerlo desempleo e insolvencia de negocios en el interior.


Cuando China y otros países reciclan sus entradas de dólares comprando bonos del Tesoro de EE.UU., para “invertir” en EE.UU., esta acumulación no es realmente voluntaria. No refleja su fe en que la economía de EE.UU. enriquezca a bancos centrales extranjeros con sus ahorros, o alguna preferencia por una inversión calculada, sino simplemente una falta de alternativas. “Libres mercados” al estilo de EE.UU. acoplan a países a un sistema que los obliga a aceptar dólares sin límites. Ahora quieren terminar con esa situación.


Esto significa la creación de una nueva alternativa. En lugar de hacer sólo “cambios cosméticos como lo quisieran algunos países y tal vez las propias organizaciones financieras internacional,” el señor Medvedev terminó su discurso de San Petersburgo diciendo: “lo que necesitamos son instituciones financieras de un tipo completamente nuevo, en el que no dominen temas y motivos políticos particulares y países en particular.”


Cuando los gastos militares en el extranjero llevaron al déficit a la balanza de pagos de EE.UU. e hicieron que EE.UU. abandonara el oro en 1971, los bancos centrales se quedaron sin el recurso tradicional utilizado para saldar desequilibrios en los pagos. La alternativa por defecto fue invertir sus ingresos de pagos subsiguientes en bonos del Tesoro de EE.UU., como si estos fueran “tan buenos como el oro.” Los bancos centrales ahora poseen 4 billones de dólares en esos bonos en sus reservas internacionales – ¡y esos préstamos han financiado la mayor parte de los déficits presupuestarios internos del gobierno de EE.UU. durante más de tres décadas! Ante el hecho de que cerca de la mitad de los gastos discrecionales del gobierno de EE.UU. es para operaciones militares – incluyendo más de 750 bases militares en el extranjero y operaciones cada vez más costosas en países de producción y transporte de petróleo – el sistema financiero internacional está organizado de tal manera que financia al Pentágono, junto con las adquisiciones estadounidenses de activos extranjeros de los que se espera que rindan mucho más que los bonos del Tesoro en poder de los bancos centrales.


El principal tema político que enfrentan los bancos centrales del mundo es por lo tanto ¿cómo evitar que se agreguen aún más dólares a sus reservas y que al hacerlo sigan financiando aún más gastos deficitarios de EE.UU. – incluidos los gastos militares ante sus fronteras?


Para comenzar, los seis países de la SCO y del BRIC tienen la intención de comerciar en sus propias divisas a fin de tener el beneficio del crédito mutuo que hasta ahora EE.UU. ha monopolizado para sí mismo. Con este fin, China ha cerrado acuerdos bilaterales con Argentina y Brasil para asignar el valor de su comercio en renminbi en lugar del dólar, libras esterlinas o euros, [3] y hace dos semanas Chinas llegó a un acuerdo con Malasia para realizar el comercio entre los dos países en renminbi. [4] El ex primer ministro Mahathir Mohamad me explicó en enero que en su calidad de país musulmán, Malasia quiere evitar hacer algo que pueda facilitar la acción militar de EE.UU. contra países islámicos, incluida Palestina. La nación ya tiene demasiados dólares, explicaron sus colegas. El gobernador del Banco del Pueblo de China (central) Zhou Xiaochuan, escribió una declaración oficial en su sitio en Internet que el objetivo es ahora la creación de una moneda de reserva “que esté desconectada de naciones individuales.” [5] Es el objetivo de las discusiones en Ekaterimburgo.


Aparte de evitar el financiamiento de la adquisición de su propia industria y del cerco militar del globo por EE.UU., China, Rusia y otros países quisieran indudablemente obtener el mismo tipo de viaje gratuito que ha estado consiguiendo EE.UU. Tal como están las cosas, ven a EE.UU. como una nación sin ley, tanto desde el punto de vista financiero como militar. ¿De qué otra manera se puede caracterizar a una nación que fija un conjunto de leyes para los demás – sobre la guerra, el pago de la deuda y el tratamiento de prisioneros – pero las ignora cuando se trata de ella? EE.UU. es ahora el mayor deudor del mundo, pero ha evitado el dolor de los “ajustes estructurales” impuestos a otras economías deudoras. Las reducciones de tasas de interés y de impuestos ante la explosión de los déficits comerciales y presupuestarios son vistas como el colmo de la hipocresía ante los programas de austeridad que Washington impone a otros países a través del FMI y otros instrumentos de Washington.


EE.UU. dice a las economías deudoras que vendan sus servicios públicos y recursos naturales, que aumenten sus tipos de interés y que aumenten los impuestos mientras aniquilan sus redes de seguridad social para exprimir dinero a fin de pagar a los acreedores. Y dentro del país, el Congreso bloqueó la compra de Unocal por CNOOK de China por motivos de seguridad nacional, así como bloqueó a Dubai en su intento de comprar puertos de EE.UU. y a otros fondos de riqueza soberana de la compra de infraestructura clave. Se invita a los extranjeros a que imiten la compra japonesa de elefantes blancos como el Centro Rockefeller, en el cual los inversionistas perdieron rápidamente mil millones de dólares y terminaron por abandonar.


En realidad EE.UU. no ha dejado muchas alternativas a China y a otros países con superávits de pagos fuera de encontrar una forma de evitar más acumulación de dólares. Hasta la fecha, los intentos de China de diversificar su tenencia de dólares más allá de los bonos del Tesoro, no han tenido mucho éxito. Para comenzar, Hank Paulson de Goldman Sachs orientó a su banco central hacia valores de mayor rendimiento de Fannie Mae y Freddie Mac, explicando que eran obligaciones públicas de facto. Colapsaron en 2008, pero por lo menos el gobierno de EE.UU. se hizo cargo de esas dos agencias hipotecarias, agregando sus 5,2 billones de dólares en obligaciones a la deuda nacional. De hecho, lo que provocó el rescate fue en gran parte la inversión oficial extranjera. La imposición de una pérdida a las agencias oficiales extranjeras hubiera quebrado instantáneamente el estándar del bono del Tesoro, no sólo a través de la terrible destrucción de la credibilidad de EE.UU., sino simplemente porque no hay suficientes bonos del gobierno como para absorber los dólares que inundan la economía mundial por los crecientes déficits de la balanza de pagos de EE.UU.


Buscando una mayor posición participativa para proteger el valor de sus posesiones en dólares, mientras la burbuja crediticia de la Reserva Federal hacía descender los tipos de interés, los fondos de riqueza soberanos de China trataron de diversificar a fines de 2007. China compró participaciones en el bien conectado fondo de valores Blackstone y en Morgan Stanley en Wall Street, Barclays en Gran Bretaña, Standard Bank en Sudáfrica (otro afiliado con Chase Manhattan durante los años sesenta del apartheid) y en Fortis, el conglomerado financiero belga, se derrumbó poco después. Pero el sector financiero de EE.UU. estaba colapsando bajo el peso de la pirámide de deudas, y los precios de las acciones de bancos y firmas de inversión cayeron en todo el mundo.


Los extranjeros ven al FMI, al Banco Mundial y a la Organización Mundial de Comercio como sustitutos de Washington en un sistema financiero respaldado por bases militares y portaaviones estadounidenses que cercan el globo. Pero esta dominación militar es un vestigio de un imperio estadounidense que ya no puede regir a través de su fuerza económica. El poder militar se apoya en la fuerza, se basa más en el armamento atómico y en ataques aéreos a larga distancia que en operaciones terrestres, que se han hecho demasiado impopulares desde el punto de vista político para ser realizadas en gran escala.


En el frente económico no hay un modo previsible para que EE.UU. pueda librarse de los 4 billones de dólares que debe a gobiernos extranjeros, sus bancos centrales y a los fondos de riqueza soberana establecidos para deshacerse de la abundancia global de dólares. EE.UU. se ha convertido en un moroso – y por cierto, en un moroso agresivo en lo militar que trata de conservar el poder único que otrora ganó por medios económicos. El problema es cómo restringir su conducta. Yu Yongding, ex asesor del banco central chino, y que ahora está en la Academia de Ciencias de China, sugirió que se aconsejara al Secretario del Tesoro de EE.UU., Tim Geithner, que EE.UU. comenzara por “ahorrar” ante todo mediante la reducción de su presupuesto militar. “Es poco probable que los ingresos por impuestos de EE.UU. aumenten a corto plazo por el bajo crecimiento económico, los gastos inflexibles y el coste de ‘librar dos guerras.’” [6]


Actualmente son los ahorros del extranjero, no los de los estadounidenses, los que financian el déficit presupuestario de EE.UU., comprando la mayor parte de los bonos del Tesoro. El resultado es la tributación, sin representación para votantes extranjeros en cuanto a cómo el gobierno de EE.UU. utiliza sus ahorros obligados. Por ello es necesario que los diplomáticos financieros amplíen el alcance de sus decisiones políticas más allá del mercado del sector privado. Los tipos de interés son determinados por muchos factores aparte de “consumidores con tarjetas de crédito,” el eufemismo usual que los medios de EE.UU. citan para el déficit de la balanza de pagos de EE.UU. Desde el siglo XIII, la guerra ha sido un factor dominante en la balanza de pagos de los principales países – y en sus deudas nacionales. El financiamiento con bonos del gobierno consiste sobre todo de deudas de la guerra, ya que los presupuestos en tiempos de paz tienden a ser equilibrados. Esto vincula directamente el presupuesto de guerra con la balanza de pagos y las tasas de interés.


Las naciones extranjeras acumulan pagarés impagables – bajo condiciones en las que, si actúan para detener el viaje gratis del que goza EE.UU., llevarían a una caída del dólar y sus posesiones en dólares bajarían de valor en relación con sus propias monedas nacionales y otras divisas. Si la moneda de China sube en un 10% respecto al dólar, su banco central sufrirá el equivalente de una pérdida de 200 millones de dólares respecto a sus posesiones de 2 billones de dólares denominadas en yuan. Esto explica por qué, cuando las agencias de calificación de bonos hablan de que los valores del Tesoro de EE.UU. pierdan su calificación AAA, no quieren decir que el gobierno no pueda simplemente imprimir los dólares de papel para “compensar” esos bonos. Quieren decir que los dólares se depreciarán en su valor internacional. Y es precisamente lo que está sucediendo. Cuando Geithner puso una cara seria y dijo a una audiencia en la Universidad de Beijing a principios de junio que cree en un “dólar fuerte” y que por lo tanto las inversiones en EE.UU. de China estaban sanas y salvas, fue recibido por risas sarcásticas. [7]


La anticipación de un aumento en la tasa de cambio de China suministra un incentivo para especuladores que tratan de pedir prestado en dólares para comprar renminbi y beneficiarse de la apreciación. Para China, el problema es que esa entrada llevaría a una profecía que se cumple a sí sola al forzar la apreciación de su moneda. De modo que el problema de las reservas internacionales está inherentemente ligado al de los controles de capital. ¿Por qué iba a contemplar China cómo sus compañías lucrativas son vendidas por aún más dólares libremente creados de EE.UU. que el banco central debe utilizar para cumplir bonos de bajo rendimiento del Tesoro de EE.UU. o para perder aún más dinero en Wall Street?


Para evitar ese dilema es necesario revertir la filosofía de mercados abiertos de capital que el mundo ha mantenido desde Bretton Woods en 1944. En ocasión de la visita del señor Geithner a China, “Zhou Xiaochuan, ministro del Banco del Pueblo de China, el banco central del país, dijo intencionadamente que por primera vez desde que las conversaciones semestrales comenzaron en 2006, China tiene que aprender de los errores estadounidenses así como de sus éxitos” en lo que tiene que ver con la desregulación de mercados y el desmantelamiento de controles. [8]


Por lo tanto una era llega a su fin. Ante los continuos gastos deficitarios de EE.UU., la desdolarización amenaza con obligar a los países a volver al tipo de dobles tasas de cambio común entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial: un tipo de cambio para el comercio en materias primas, otro para los movimientos de capital e inversiones, por lo menos en las economías del área del dólar.


Incluso sin controles de capital, las naciones que se reúnen en Ekaterimburgo están tomando pasos para evitar que se conviertan receptores renuentes de aún más dólares. Al ver que la hegemonía global de EE.UU. no puede continuar sin el poder adquisitivo que ellos mismos suministran, los gobiernos se apresuran a acelerar lo que Chalmers Johnson ha llamado “las aflicciones del imperio” en su libro de ese nombre – la bancarrota del orden mundial financiero-militar de EE.UU. Si China, Rusia y sus aliados no-alineados se salen con la suya, EE.UU. ya no vivirá de los ahorros de otros (en la forma de sus propios dólares reciclados) ni tendrá el dinero necesario para sus ilimitados gastos y aventuras militares.


Funcionarios de EE.UU. quisieron asistir como observadores a la reunión de Ekaterimburgo. Les dijeron que No. Es una palabra que los estadounidenses oirán frecuentemente en el futuro.



Notas


1 Andrew Scheineson, “The Shanghai Cooperation Organization,” Council on Foreign Relations,


Actualizado el: 24 de marzo de 2009: “Aunque algunos expertos dicen que la organización ha emergido como un poderoso baluarte contra EE.UU. en Asia Central, otros creen que fricciones entre sus dos mayores miembros, Rusia y China, imposibilitan efectivamente una SCO fuerte y unificada.”


2 Kremlin.ru, 5 de junio de 2009, en Johnson’s Russia List, 8 de junio de 2009, #8.


3 Jamil Anderlini and Javier Blas, “China reveals big rise in gold reserves,” Financial Times, 24 de abril de 2009. Vea también “Chinese political advisors propose making yuan an int’l currency.” Beijing, 7 de marzo de 2009 (Xinhua). “La clave para la reforma financiera es convertir el yuan en una divisa internacional,” dijo [Peter Kwong Ching] Woo [presidente de Wharf (Holdings) Limited basado en Hong Kong] en un discurso ante la Segunda Sesión del 11 Comité Nacional de la Conferencia Política Consultativa del Puebo Chino (CPPCC), el máximo organismo político asesor del país. Eso significa utilizar la moneda china para saldar pagos comerciales internacionales…”


4 Shai Oster, “Malaysia, China Consider Ending Trade in Dollars,” Wall Street Journal, 4 de junio de 2009.


5 Jonathan Wheatley, “Brazil and China in plan to axe dollar,” Financial Times, 19 de mayo de 2009.


6 “Another Dollar Crisis inevitable unless U.S. starts Saving - China central bank adviser. Global Crisis ‘Inevitable’ Unless U.S. Starts Saving, Yu Says,” Bloomberg News, 1 de junio de 2009. http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601080&sid=aCV0pFcAFyZw&refer=asia

7 Kathrin Hille, “Lesson in friendship draws blushes,” Financial Times, 2 de junio de 2009.

8 Steven R. Weisman, “U.S. Tells China Subprime Woes Are No Reason to Keep Markets Closed,” The New York Times, 18 de junio de 2008.

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13969

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martes, 16 de junio de 2009

Entrevista a Jorge del Cura, autor del Informe sobre la Tortura 2008


“Si el poder quiere acabar con la tortura, es posible”

17-06-2009
Alvar Chalmeta
Diagonal

Jorge del Cura, portavoz de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, reclama “mayor conciencia ciudadana a la hora de no aceptar verse vejados”.

DIAGONAL: ¿Cuáles son las mayores diferencias respecto al informe del año anterior?
JORGE DEL CURA: Cambios sustanciales, para bien o para mal, no hay. Existen, eso sí, algunas variaciones, pero habrá que ver si se mantienen en el futuro o son aleatorias. Destacaría una disminución importante en el número total de denuncias conocidas por la Coordinadora: 689 denuncias en el informe del pasado año, 576 en el nuevo informe. Una disminución de algo más del 16%. También detectamos un cambio en la actitud de algunos tribunales de justicia –pocos pero creo que es significativo– que han obligado a juzgados de instrucción a revocar el archivo de la denuncia y a continuar la investigación.
D.: ¿Y las semejanzas?
J.C.: El elevado número de denuncias recogidas en este informe, su distribución por toda la geografía, que se dirigen contra todo tipo de funcionario encargado de la custodia de personas privadas de libertad... lo que indica que la práctica de la tortura y malos tratos sigue siendo generalizada en el Estado. También se mantiene la negación de las agresiones, el apoyo a los denunciados y la descalificación de los denunciantes por parte institucional y de los sindicatos de funcionarios. Por otra parte, se confirma una clara relación entre las naciones y comunidades más activas en la defensa de los derechos humanos y con mayor nivel de lucha social, con mayor número de alternativas políticas y un mayor número de denuncias por tortura a detenidos. Es decir, la ausencia de denuncias no se debe a que no haya agresiones, sino a una menor capacidad de respuesta social y, como consecuencia de esto, un mayor temor a la hora de denunciar las agresiones.
D.: ¿Por qué crees que han disminuido las denuncias en 2008?
J.G.: Los datos recogidos a nivel estatal por la Coordinadora en los cinco informes hasta ahora publicados (755 en 2004, 596 en 2005, 610 en 2006, 689 en 2007 y 576 en 2008) reflejan crecimientos y disminuciones en las denuncias pero no una tendencia concreta. Hay que tener en cuenta que no tenemos conocimiento de muchas denuncias hasta dos, tres o más años después de producirse la agresión. Así que los datos reales sobre cada año son superiores a los recogidos en los informes anuales (por ejemplo, actualmente tenemos conocimiento de más de 900 denuncias en el año 2004, y más de 700 en el año 2005). Hay que esperar un tiempo para que esos números se estabilicen y ver si hay una tendencia real.
D.: ¿Y respecto a la distribución geográfica de las denuncias?
J.C.: Tanto en el actual informe como en el anterior Ceuta y Melilla, por una parte, y Nafarroa y la Comunidad Autónoma Vasca, por otra, aparecen a la cabeza, con un mayor porcentaje de denuncias por numero de habitantes, es decir, en términos relativos. Muy por encima de la media estatal. Una posible razón sería la mayor ‘conflictividad’ social y política y la apuesta por la respuesta policial, pues estos territorios cuentan con una mayor proporción de agentes de policía por habitante. Madrid, Andalucía, Euskadi y Catalunya siempre han estado a la cabeza en el número absoluto de denuncias, si bien han podido cambiar de orden. La mayor población de estos territorios es un dato decisivo. Pero lo más llamativo es que en términos relativos estos territorios (además de Ceuta y Melilla) han estado también entre los primeros. Esto, con la incógnita de Madrid, se explicaría mejor por la existencia de fuertes organizaciones de defensa de derechos humanos y, en concreto, por una mayor presencia de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura en estos territorios. Por lo que respecta a la existencia de nuevos cuerpos policiales –las policías autonómicas–, lamentablemente la experiencia nos indica que no ha habido ruptura ni en su formación ni en sus prácticas. Hay que tener en cuenta que, no solamente a nivel estatal sino a nivel mundial, se está produciendo un fortísimo avance de una cultura punitiva, del castigo, de la represión, y no solamente desde el 11-S, sino que viene de mucho antes. Mientras la sociedad ‘reclame’ más mano dura, más represión, no va a ser posible introducir de verdad actitudes más respetuosas con los derechos humanos en las comisarías.
D.: Según el informe, entre los activistas sociales ha bajado el número de denuncias ante el temor de ser objeto de una contradenuncia.
J.C.: Las denuncias por agresiones en movilizaciones sociales, que siempre han sido la parte más representada en los informes de la Coordinadora, han disminuido (de 227 en 2007 a 175 en 2008). Igualmente las de migrantes (de 102 a 84). Pero, realmente, han aumentado los casos de agresiones policiales, aunque al no ser denunciadas no las recogemos. También es llamativo el aumento de agresiones policiales a personas cuando participaban en actos deportivos o festivos, que ha llevado a incluir un apartado específico en el informe de 2008. Igualmente, hay un mayor número de agresiones policiales a menores de edad. En todos estos casos, junto al colectivo de personas presas, la contradenuncia policial es habitual, dando lugar a denuncias y atestados por desobediencia y atentado a los agentes de la autoridad. Una vez en los tribunales, estas contradenuncias son admitidas a trámite de forma rutinaria y en un alto porcentaje acabarán con una condena del ciudadano agredido. Mientras, las denuncias contra los funcionarios suelen ser rechazadas de plano, sin apenas investigación y justificando las lesiones de los ciudadanos en ‘el uso de la fuerza mínima para reducirle’ o cualquier fórmula similar. Esta situación ya ha sido denunciada reiteradamente por organismos internacionales.
D.: ¿Cuál ha sido el efecto de la instalación de cámaras de vídeo en las comisarías de los Mossos d’Esquadra?
J.C.: Desde el anuncio de la instalación de dichas cámaras el número de denuncias por agresiones en el interior de las comisarías ha disminuido de manera espectacular. Se mantienen, eso sí, las denuncias por agresiones en la calle, durante o después de la detención, y antes del traslado de los detenidos a comisaría. Este último hecho no es aislado, ya ocurrió con la instalación por la Ertzaintza de cámaras en sus dependencias. Estos y otros ejemplos nos indican que cuando el poder político ha querido impedir o limitar el riesgo de torturas y/o malos tratos, y disminuir el grado de impunidad de su práctica, ha sido posible y en muy poco tiempo. Pero hay que tener en cuenta que estas medidas sólo se han puesto en práctica cuando las autoridades (locales, autonómicas o estatales) se han visto forzadas por una movilización social. La iniciativa no ha partido nunca de ellos.

Más info: “La tortura perdura de forma sistemática en el Estado español”
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España: “En días como hoy”, en días como los de la dictadura


17-06-2009
Agustín Velloso
Rebelión

Año 2009, segundo gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Lunes 15 de junio, 8 de la mañana.

El noticiero matutino de Radio Nacional de España abre su programa –una vez más- con palabras tan altisonantes como fuera de lugar. En esta ocasión se dedican a un insigne jugador de baloncesto. En innumerables ocasiones anteriores lo han sido a estrellas más o menos fugaces del tenis, del motociclismo, del fútbol, del ciclismo…

Pasan sin fin días llenos de incertidumbres económicas, erosiones del sistema democrático, retrocesos de derechos y pérdidas de logros sociales, pero la radiotelevisión española (RTVE), que es “un servicio público esencial” por decisión del Parlamento español (BOE 18/12/2007), se dedica en cuerpo y alma a eludir el mandato de los plenos del Congreso de los Diputados y del Senado sobre la Corporación.

El mandato se refiere al “fomento del debate democrático, del espíritu crítico, a satisfacer necesidades de información, cultura, educación y entretenimiento de la sociedad española reflejando su identidad y diversidad cultural”. Al referirse en concreto a la radio el mandato se pronuncia por “una programación que se adecue a las expectativas y demandas de la sociedad española”.

8.00: Se abre el informativo con un nombre propio, el del deportista que el director del programa cree conveniente entronizar hoy, seguido por el relato de su reciente hazaña. Ha de ser un día difícil para aquél porque otros deportistas han descollado también en sus especialidades.

8.01: La solución llega pronto, por algo es uno de los periodistas líderes del momento: “qué fin de semana”, “qué presencia mundial del deporte español”. Hay minutos para todos los héroes modernos.

8.02: Hay que dar un respiro a los escuchantes para que aprecien la importancia de lo que acaban de conocer: suena la palabra “Irán” seguida de “fraude” y de la frase “el equipo de periodistas españoles enviado a Irán ha de irse, no les dejan informar…” Rápidamente se nombra a Netanyahu, se menciona la financiación autonómica y a un tal Cristiano Ronaldo.

8.05: Se presenta el tiempo meteorológico.

8.06: Aparece en antena la enviada especial a Teherán. Ésta se lamenta de que la policía iraní no la deja informar y de que ella y su equipo tienen que buscar billetes de avión de vuelta porque les han dicho que se vayan (no se aclara quién ni con qué autoridad), lo cual sirve para tranquilizar a los escuchantes, quienes podían deducir de su exaltado relato que estaban camino de las mazmorras islámicas. Completa su “relato de terror” con una información tan insulsa como tendenciosa: “no he visto tantos policías en mi vida, con porras y armados hasta los dientes”.

Esta enviada es la misma que “informa” para la televisión pública española, así que cuando se den los próximos premios periodísticos, el jurado lo tendrá aún más fácil que en años pasados porque sus méritos se han visto también en pantalla: por imposición de la ley islámica tenía que llevar puesto el velo todo el día. Fíjate si la ley es dura que incluso se la ha visto con él cuando retransmitía desde lugares cerrados y sin presencia de iraníes.

Además, el jurado sabrá valorar que la periodista se sintió amenazada por un ejército represor de policías a las órdenes de un presidente ultra-conservador, con toda probabilidad autor de un fraude electoral, decidido enemigo de Israel y furibundo artífice del programa nuclear iraní.

No es noticia, sin embargo, que la Agencia Internacional de la Energía Atómica, que ha realizado 21 inspecciones por sorpresa en las instalaciones nucleares de Irán en los últimos dos años, ha hecho público que “quedan por resolver muchos problemas técnicos para la producción de una bomba”, o sea, que Irán es incapaz de acercarse siquiera a Israel y al resto de naciones que disponen de la bomba atómica.

http://www.guardian.co.uk/world/2009/feb/19/iran-iaea-united-nations-nuclear-weapon

Por otro lado su equipo no ha pasado imágenes de heridos ni de altercados graves, es más, mientras ella afirma que “la gente que se manifiesta por la calle pide la muerte para el presidente”, la televisión española muestra a una multitud de personas que se manifiestan sin que nadie las moleste.

Lástima que no salió gente a la Gran Vía madrileña el siete de junio pasado, día de las elecciones europeas, para pedir la muerte del rey o del presidente de gobierno (sólo por mor de medir el aguante democrático de las autoridades españolas, desde luego, no con ninguna otra intención).

Delante de la policía antidisturbios –probablemente armada con chocolatinas y piruletas- y ante la aguda mirada de la enviada a Irán, se podría haber comparado, si es que hacía falta, el resultado del experimento con su ñoño retrato orientalista de lo ocurrido en Teherán.

8.17: Tras diez minutos de ¡cómo está el mundo, Facundo! y de qué bien se vive a este lado del extremismo islamista, es momento de volver a informar sobre el baloncesto. Se trata, desde luego, de un asunto primordial en un informativo nacional de servicio público por varias razones:

a) Si hay algo que fomente el espíritu democrático, crítico y educativo de los ciudadanos, es presentar antes de otras noticias y a todas horas, día tras día y temporada tras temporada, las habilidades –junto con las opiniones y asuntos privados- de algunos astros del deporte, mientras no se informa de que lo mucho que cobran por ello lo envían a paraísos fiscales.

b) Si hay algo que demanda la sociedad española, que padece un 18 por ciento de desempleo y problemas de vivienda, entre otros, es escuchar al presentador del noticiero oficial exclamar: “qué exhibición de poderío”, “gesta del deporte”, “alegría y orgullo”. Hay sin duda motivos sobrados de alegría y orgullo ante el poderío español.

c) Si hay algo que fomenta la identidad cultural es el baloncesto, el tenis y el motociclismo, actividades lúdicas y deportivas ranciamente españolas.

8.20: Historias de fugas carcelarias.

8.24: Nada de problemas económicos, nada de asuntos de interés social, nada de cuestiones de importancia para la población. No hay nada como el deporte, esta vez sobre ruedas, para mantener a la gente informada y entretenida sobre banalidades. Benditos adolescentes, como caídos del cielo para el gobierno, que dan vueltas y más vueltas a toda velocidad para no llegar a ningún sitio.

Gracias a estos jóvenes, muchos ciudadanos se quedan narcotizados en el sofá ante el televisor durante el fin de semana y el resto de días en el bar de la esquina, mientras discuten sobre neumáticos y acelerones, hasta que la siguiente semana aparecen en televisión otros chavales con un balón o una pelota que les sumen en el mismo sopor sin fin.

8.30: Algo se dice sobre los brotes verdes, da la impresión de que es para ofrecer a la audiencia un chascarrillo que puedan presentar en la hora del bocadillo.

8.32: Cifras del paro en lo que dura un suspiro. Han pasado treinta dos minutos desde que se inició el programa de noticias y por las ondas se ha hablado mucho de deportes y muy poco y mal de cuestiones de interés.

Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de mayo de 2009, el paro es “el principal problema que existe ahora en España” (lo piensa el 77,3% de encuestados) seguido por “los problemas de índole económica” (el 48,8%). Ningún otro se les acerca remotamente, la inmigración obtiene el 16.3% y la vivienda el 13%. El deporte no figura.

http://datos.cis.es/pdf/Es2801mar_A.pdf

A la pregunta del barómetro del mes anterior, abril, “¿podría decirme qué importancia tienen en su vida los siguientes aspectos?”, la respuesta es primero la familia (89%), luego el trabajo (60%) y por último –sólo por delante de la política- “las asociaciones, clubes y otras actividades asociativas” (6.6%), entre las que cabe incluir al deporte, en particular el que practican los profesionales.

8.33: Unos datos sobre el petróleo.

8.34: Cuña publicitaria para promocionar el programa Radio-gaceta de los Deportes, seguramente con el loable fin de que los radioyentes aumenten sus conocimientos sobre las andanzas de sus ídolos.

8.35: Tiempo para “debate y análisis”. Al comenzar, a la hora de decidir sobre si abordar el tema “¿arde Irán?” o el del jugador de baloncesto, el director del programa anuncia a los tertulianos y a la audiencia su decisión: “vamos a empezar por lo fácil”, o sea, a apuntalar al principio de la semana y de buena mañana la alegría y el orgullo patrios.

8.50: Tal y como va el programa, se deduce que a pesar de lo que ha hecho su director en las horas que lleva al frente del mismo (desde las seis de la mañana), ni los tertulianos, ni la defensora del oyente (que defiende el “derecho de los oyentes a una información libre, rigurosa y plural y a un entretenimiento digno”), ni ninguno de los diputados y senadores que votaron el mandato, ni ningún escuchante, se han dirigido a aquél para preguntarle por qué si a los ciudadanos del Estado español les preocupa sobre todo el desempleo, la economía, la inmigración y la vivienda, la radio de servicio público les mete a presión por las orejas y sin apenas descanso información deportiva.

Los ciudadanos sufragan un servicio público que les informa poco y mal de lo que les interesa. A cambio les informa mucho de lo que no y les desinforma sobre el resto. La manipulación, sin embargo, es cosa de Ahmadineyad.

A lo mejor es sólo una casualidad que deportistas, políticos, grandes empresarios y otros líderes de la modernidad neoliberal y al tiempo socialista y obrera, “salen” en la radio y disfrutan de millones de euros, a veces obtenidos de manera legal, mientras que el resto se enorgullece y se alegra por ello ante la tele y tiene algo de que hablar en la cola del paro.

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EE.UU. quiere deslegitimar las elecciones iraníes


¿Una guerra contra un Irán satanizado?

17-06-2009
Paul Craig Roberts
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

¿Cuánta atención merecen las elecciones en Japón, India, Argentina, o cualquier otro país a los medios de EE.UU.? ¿Cuántos estadounidenses y periodistas estadounidenses saben siquiera quién gobierna en otros países fuera de Inglaterra, Francia, y Alemania? ¿Quién puede nombrar a los dirigentes políticos de Suiza, Holanda, Brasil, Japón, o incluso China?

Sin embargo, muchos saben que Ahmadineyad es el presidente de Irán. La razón es obvia. Es satanizado a diario en los medios de EE.UU.

La satanización de Ahmadineyad por los medios de EE.UU. demuestra en sí la ignorancia estadounidense. El presidente de Irán no es quien gobierna. No es el comandante en jefe de las fuerzas armadas. No puede fijar políticas fuera de los límites establecidos por los gobernantes de Irán, los ayatolás, quienes no están dispuestos a que la Revolución Iraní sea derrocada por el dinero estadounidense en alguna “revolución” con un código de colores.

Los iraníes tienen una amarga experiencia con el gobierno de EE.UU. La primera elección democrática, después de su emergencia de una condición ocupada y colonizada en los años cincuenta, fue invalidada por el gobierno de EE.UU. El gobierno de EE.UU. instaló en lugar del candidato elegido a un dictador que torturó y asesinó a disidentes que pensaban que Irán debía ser un país independiente y no ser regido por un títere de EE.UU.

La “superpotencia” EE.UU. nunca ha perdonado a los ayatolás islámicos iraníes por la Revolución Iraní de fines de los años setenta, que derrocó al gobierno títere de EE.UU. y mantuvo como rehenes al personal de la embajada de EE.UU., considerada como “una guarida de espías,” mientras estudiantes iraníes reunían los trozos de documentos desmenuzados por la embajada que probaban la complicidad de EE.UU. en la destrucción de la democracia iraní.

Los medios corporativos de EE.UU., controlados por el gobierno, un verdadero Ministerio de Propaganda, han reaccionado ante la reelección de Ahmadineyad con una serie ininterrumpida de informes sobre violentas protestas iraníes por una elección robada. Una elección robada es presentada como un hecho, a pesar de que no existe ninguna evidencia. La reacción de los medios de EE.UU. ante elecciones documentadas como robadas durante la era de George W. Bush y Karl Rove fue ignorar la evidencia de elecciones verdaderamente robadas.

Dirigentes de los Estados títeres de Gran Bretaña y Alemania se han alineado con la operación de guerra psicológica estadounidense. El desacreditado secretario de exteriores británico, David Miliband, expresó su “seria duda” sobre la victoria de Ahmadineyad ante una reunión de ministros de la Unión Europea en Luxemburgo. Miliband, claro está, no tiene ninguna fuente de información independiente. Simplemente sigue las instrucciones de Washington y se basa en afirmaciones no fundamentadas del candidato derrotado, preferido por el gobierno de EE.UU.

Angela Merkel, canciller de Alemania, también cedió ante la presión. Convocó al embajador iraní para exigir “más transparencia” sobre las elecciones.

Incluso la izquierda estadounidense ha apoyado la propaganda del gobierno de EE.UU. Escribiendo en The Nation, Robert Dreyfus presenta los puntos de vista histéricos de un disidente iraní como si constituyeran la verdad definitiva sobre “la elección ilegítima,” llamándola “golpe de Estado.”

¿Cuál es la fuente de la información de los medios de EE.UU. y de los Estados títeres de ese país?

Nada, fuera de las afirmaciones del candidato derrotado, el preferido de EE.UU.

Sin embargo, existen pruebas concluyentes de lo contrario. Un sondeo de opinión independiente y objetivo fue realizado en Irán por encuestadores estadounidenses antes de la elección. Los encuestadores, Ken Ballen del Centro por la Opinión Pública, sin fines de lucro, y Patrick Doherty de la Fundación New America, sin fines de lucro, describen los resultados de su sondeo en el Washington Post del 15 de junio. La encuesta fue financiada por el Rockefeller Brothers Fund y realizada en farsi “por una compañía de sondeos que trabaja en la región para ABC News y la BBC y que ha recibido un premio Emmy.”*

Las conclusiones de la encuesta, la única información real que tenemos por el momento, indican que los resultados de la elección reflejan la voluntad de los votantes iraníes. Entre la información extremadamente interesante revelada por el sondeo, está la siguiente:

“Muchos expertos afirman que el margen de la victoria del presidente en función Mahmud Ahmadineyad fue el resultado de fraude o manipulación, pero nuestro sondeo nacional de la opinión pública de iraníes tres semanas antes de la votación, mostró que Ahmadineyad ganaba por un margen de más de 2 a 1 – mayor que su margen real aparente de victoria en la elección del viernes.

“Mientras los informes noticiosos occidentales desde Teherán en los días anteriores a la elección mostraban a un público iraní entusiasta por el principal opositor a Ahmadineyad, Mir Hosein Mousavi, nuestro muestreo científico de todas las 30 provincias de Irán, mostró que Ahmadineyad iba bien adelante.

“La amplitud del apoyo para Ahmadineyad fue evidente en nuestra encuesta previa a la elección. Durante la campaña, por ejemplo Mousavi subrayó su identidad como azerí, el segundo grupo étnico por su tamaño en Irán, después de los persas, para atraer a los votantes azeríes. Nuestro sondeo indicó, sin embargo, que los azeríes prefirieron por 2 a 1 a Ahmadineyad por sobre MoU.S.avi.

“Muchos comentarios han mostrado a los jóvenes iraníes y a Internet como precursores de un cambio en esta elección. Pero nuestro sondeo estableció que sólo un tercio de los iraníes tiene acceso a Internet, mientras que los votantes entre 18 y 14 años formaban el bloque de votos más fuerte a favor de Ahmadineyad entre todos los grupos de edad.

“Los únicos grupos demográficos que en nuestro sondeo mostraron a Mousavi superando o compitiendo con Ahmadineyad fueron los estudiantes y graduados universitarios, y los iraníes con ingresos más elevados. Al realizar nuestro sondeo, casi un tercio de los iraníes tampoco se habían decidido. Pero las distribuciones de referencia que encontramos entonces reflejan los resultados entregados por las autoridades iraníes, indicando la posibilidad de que la votación no sea producto de un fraude generalizado.”

Ha habido numerosas informaciones de que el gobierno de EE.UU. ha implementado un programa para desestabilizar a Irán. Ha habido informes de que el gobierno de EE.UU. financió atentados con bombas y asesinatos dentro de Irán. Los medios de EE.UU. tratan esos informes de un modo fanfarrón como si fueran ilustraciones de la capacidad de la Superpotencia Estadounidense de hacer entrar en vereda a países discrepantes, mientras algunos medios extranjeros ven esos informes como evidencia de la inmoralidad inherente del gobierno de EE.UU.

El ex jefe militar de Pakistán, general Mirza Aslam Beig, dijo en la Radio Pastún el lunes 15 de junio, que información de inteligencia indisputable prueba que EE.UU. interfirió en la elección iraní. “Los documentos prueban que la CIA gastó 400 millones de dólares dentro de Irán para impulsar una colorida pero vacía revolución después de la elección.”

Se ha informado y discutido ampliamente sobre el éxito del financiamiento por el gobierno de EE.UU. de revoluciones de color en Georgia y Ucrania, ex soviéticas, y en otras partes del antiguo imperio soviético, y los medios de EE.UU. lo han tratado como una indicación de la omnipotencia y del derecho natural de EE.UU. y algunos medios extranjeros como una señal de la interferencia de EE.UU. en los asuntos internos de otros países. Ciertamente es posible que Mir Hosein Mousavi sea un agente comprado y pagado del gobierno de EE.UU.

Sabemos a ciencia cierta que el gobierno de EE.UU. tiene operaciones de guerra psicológica que apuntan a estadounidenses y extranjeros a través de los medios de EE.UU. y del extranjero. Muchos artículos han sido publicados al respecto.

Hay que pensar en la elección iraní desde un punto de vista de sentido común. Ni yo, ni la vasta mayoría de los lectores, somos expertos en Irán. Pero desde un punto de vista de sentido común, si tu país estuviera bajo una constante amenaza de ataque, incluso de ataque nuclear, de dos países con establishments militares mucho más poderosos, como en el caso de Irán frente a EE.UU. e Israel, ¿abandonarías al mejor defensor de tu país y elegirías al candidato preferido de EE.UU. e Israel?

¿Crees que el pueblo iraní habría votado por convertirse en un Estado títere de EE.UU.?

Irán es una sociedad antigua y sofisticada. Gran parte de la clase intelectual es laica. Un porcentaje significativo, pero pequeño, de la juventud ha sido esclavizado por la devoción occidental al placer personal, y a la absorción por sí mismo. Esa gente es fácilmente organizada con dinero estadounidense para rechazar las limitaciones islámicas y gubernamentales a la conducta personal.

El gobierno de EE.UU. se aprovecha de esos iraníes occidentalizados a fin de crear una base para desacreditar la elección iraní y al gobierno de Irán.

El 14 de junio, el McClatchy Washington Bureau, que a veces trata de presentar noticias reales, accedió a la guerra psicológica de Washington y declaró: “El resultado de la elección de Irán hace que el esfuerzo de acercamiento de Obama sea más difícil.” Lo que vemos en esto es la aparición de la excusa para el “fracaso diplomático,” dejando sólo una solución militar.

Como persona que lo ha visto todo desde dentro del gobierno de EE.UU., creo que el propósito de la manipulación por el gobierno de EE.UU. de los medios estadounidenses y de los gobiernos títeres tiene el objeto de desacreditar al gobierno iraní mostrándolo como opresor del pueblo iraní y frustrador de la voluntad del pueblo iraní. De este modo el gobierno de EE.UU. prepara a Irán para un ataque militar.

Con la ayuda de Mousavi, el gobierno de EE.UU. está creando otro “pueblo oprimido,” como en el caso de los iraquíes bajo Sadam Husein, que necesita que vidas y dinero estadounidenses lo liberen. ¿Ha elegido Washington a Mousavi, el candidato estadounidense a la elección iraní, para que se convierta en el gobernante títere de EE.UU., para Irán?

La gran superpotencia macho está ansiosa de restaurar su hegemonía sobre el pueblo iraní, para ajustar cuentas con los ayatolás que derrocaron el régimen estadounidense en Irán en 1978.

Ése es el guión. Lo veis a toda hora en la televisión de EE.UU.

Hay un sinnúmero de “expertos” para apoyar el guión. Por ejemplo, entre cientos, tenemos a Gary Sick, quien antes sirvió en el Consejo Nacional de Seguridad y que actualmente enseña en la Universidad Columbia:

“Si hubieran sido un poco más modestos y dicho que Ahmadineyad había ganado por un 51%,” dijo Sick, los iraníes podrían haber dudado, pero lo hubieran aceptado mejor. Pero la afirmación de que Ahmadineyad

ganó con un 62,6% de los votos, “no es verosímil.”

“Pienso,” siguió diciendo Sick, “que marca un verdadero punto de transición en la Revolución Iraní, de una posición en la que se afirma que su legitimidad proviene del apoyo de la población, a una posición que se basa cada vez más en la represión. La voz del pueblo es ignorada.”

La única información concreta disponible es el sondeo mencionado anteriormente. El sondeo estableció que Ahmadineyad era el candidato preferido por un margen de dos a uno.

Pero como en todo lo que tiene que ver con la hegemonía estadounidense sobre otros pueblos, los hechos y la verdad no son relevantes. Dominan las mentiras y la propaganda.

Consumido por su pasión por la hegemonía, EE.UU. es impulsado a prevalecer sobre los demás, y que la moralidad y la justicia se vayan al diablo. Este guión que amenaza al mundo seguirá en vigor hasta que EE.UU. se vaya a la bancarrota y haya enajenado hasta tal punto al resto del mundo para que se quede aislado y despreciado por todos.

*El informe Ballen-Doherty [en inglés] se encuentra aquí.

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del tesoro en el gobierno de Reagan. Es co-autor de “The Tyranny of Good Intentions.” Para contactos, escriba a: PaulCraigRoberts@yahoo.com

http://www.counterpunch.org/roberts06162009.html




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El Consejo de Guardianes revisará los resultados electorales


16/06/2009

http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=90275&language=es

El organismo de supervisión electoral de Irán, el Consejo de los Guardianes, dijo el martes que estaba preparado para efectuar un recuento de los votos en las áreas en disputa.

“Si el Consejo de los Guardianes llega a la conclusión de que se han cometido delitos como la utilización de tarjetas de identidad falsas y la compra de votos... ordenará un recuento,” manifestó el portavoz del Consejo, Abbas Ali Kadjodai, a la agencia de noticias IRNA.

El Líder Supremo de Irán, el Ayatola Sayyed Ali Jamenei, ordenó una investigación sobre las alegaciones de fraude electoral expuestas por Mir Hussein Musavi. El derrotado candidato presidencial pidió a sus seguidores que no aparecieran en una manifestación convocada por ellos este martes que iba a tener lugar en una plaza de Teherán justo una hora después de una concentración similar convocada por los seguidores de Ahmadineyad. Poco antes, él había llamado a sus seguidores a tomar parte en manifestaciones donde se produjeron incendios de neumáticos, coches y motos.

La radio estatal iraní dijo que siete personas murieron en Teherán cuando atacaron una unidad militar durante una protesta pro-Musavi. La radio dijo que los manifestantes intentaron atacar y arrasar edificios gubernamentales y que “un puesto militar fue atacado con el fin de saquear sus armas. Desgraciadamente, siete de nuestros ciudadanos murieron y varios otros resultaron heridos.”

Las autoridades han advertido que abortarán cualquier “revolución violeta”. “Es tiempo de alertar al pueblo iraní para que se separe del camino de aquellos que pertenecen a corrientes desviadas y frustre sus complots,” indicó el Consejo Islámico de Coordinación de Medios, según la agencia IRNA. La declaración hizo además una convocatoria a una manifestación para denunciar los disturbios provocados por los seguidores de Musavi el martes en el mismo lugar donde el campo de Musavi había convocado otra concentración justo una hora más tarde.



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lunes, 15 de junio de 2009

Comentario de Cuarenta Hadices -XI


Sharhe Chehel Hadiz
Imam Jomeiní

Traducción de Raúl González Bórnez

Segundo hadíz - IV
Ostentación (riyá)

Sobre los peligros de la ostentación

Sí ¡Oh tú, que actúas para ser visto y que has depositado en manos de Satanás, que es el enemigo de Dios Altísimo, las creencias verdaderas y los conocimientos religiosos! Aquello que pertenece en exclusiva a Dios Altísimo se lo has entregado a otros y esas luces que iluminan el alma y el corazón y que son el capital para la salvación y la felicidad eterna, las fuentes de las que mana el encuentro con Dios y la semilla de la cercanía al Amado, las has trocado por las terribles tinieblas de la desgracia y la destrucción eterna.

Prepárate para unas tinieblas tras las cuales no viene luz alguna, una dificultad sin nada que la alivie y una enfermedad incurable: una muerte sin vida. Un fuego que se manifiesta desde el fondo del corazón y que abrasa el alma y el cuerpo de una manera que ni tú ni yo podemos llegar a imaginar, tal y como Dios Altísimo informa en el noble versículo de Su Libro revelado, cuando dice:
Es el Fuego abrasador de Dios que llega hasta el fondo del alma.
Solamente el fuego de Dios es capaz de quemar el corazón. Si el conocimiento innato de la unidad divina, que es la naturaleza misma de Dios, se pierde y su lugar pasa a ser ocupado por la idolatría y la incredulidad, la persona no podrá obtener la intercesión de intercesor alguno y permanecerá eternamente en el castigo.
¿Qué castigo es ese? Es el castigo que surge del disgusto divino y del celo del Señor.
Por lo tanto ¡Oh querido! No te expongas al enfado y la ira divina por causa de una falsa ilusión, un afecto limitado de las débiles criaturas y un lugar en el corazón de los pobres seres humanos y no vendas el amor divino, Su generosidad ilimitada y Su favor y benevolencia a cambio del afecto sin consecuencias de las criaturas, de las que no vas a obtener nada más que perjuicios y molestias.

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Detienen en Barajas a Lander Fernández, días después de denunciar acoso policial


15.06.2009
http://euskalherria.indymedia.org/eu/2009/06/61099.shtml

Tras ser víctima de seguimientos, negarse insistentemente a peticiones de colaboración, sufrir una paliza por parte de la Ertzaintza y denunciarlo públicamente, el ex preso Lander Fernández fue arrestado ayer en Madrid por la Policía española por una orden emitida por la Ertzaintza. Volvía de viaje con dos amigos, que fueron retenidos en el aeropuerto y en el peaje de Laudio a punta de pistola.

El joven de Santutxu volvía de Venezuela con dos amigos a los que retuvieron por más de dos horas en el aeropuerto y a su llegada a Euskal Herria fueron parados por la Policía española en un control en el peaje de Laudio. Vecinos de Santutxu relataron a GARA que los agentes mantuvieron a los dos jóvenes en el suelo y encañonados durante más de una
hora y media, haciéndoles preguntas en torno a Fernández y sobre lo que habían hecho estos días en Venezuela; precisaron, además, que el tipo de preguntas que les hicieron les hace sospechar que han sido vigilados en el país sudamericano.

La retención de los amigos de Fernández al parecer fue espectacular ya que más de una persona llamó a este diaro alertando de "una detención".

Las movilizaciones se suceden ante la falta de información sobre los arrestos del sábado.

Los seis vascos detenidos el sábado en torno al supuesto plan de fuga de la cárcel de Huelva continúan arrestados sin que se conozca dato alguno sobre su situación. Al menos, el abogado Iñaki Goioaga y las jóvenes Inge Urrutia y Ana Paz están incomunicadas a manos de la Guardia Civil.

Los otros tres "detenidos" son los presos políticos Arkaitz Goikoetxea, Gorka García e Igor Solana. La situación legal que viven estos tres presos es totalmente desconocida y no se conoce ni su paradero. En el caso de García, el único que se encontraba en la prisión de Huelva, se apunta que podría haber sido trasladado el mismo sábado a Madrid. Lo que se conoce es que los tres presos políticos habrían sido interrogados y sus celdas registradas de arriba abajo.

El ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, se refirió ayer a este operativo contra presos, familiares y abogados sin que diera dato alguno sobre la situación de las personas arrestadas. Ante los medios, propagó que este supuesto plan de fuga de ETA "intentaba elevar la moral de su tropa".

El movimiento pro amnistía ha denunciado este operativo además de alertar sobre el riesgo que corren los detenidos de sufrir torturas. Calificaron esta operación como "muestra del hambre represivo"( la represión siempre tiene hambre...) del Gobierno español y quisieron acentuar que son las personas que arropan y apoyan al Colectivo de Presos Políticos vascos, como familiares y abogados, el "verdadero objetivo" de este operativo policial.

Tanto en Algorta, de donde son Urrutia, García y Goikoetxea, como en el barrio bilbaino de Santutxu, de donde son Paz y Goioaga, las movilizaciones en denuncia por estos arrestos no cesan. En la tarde de hoy también habrá manifestaciones en Algorta, Sestao y Santutxu.


http://www.gara.net/paperezkoa/20090615/142390/es/Detienen-Barajas-Lander-Fernandez-dias-despues-denunciar-acoso-policial-


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Las elecciones iraníes y la histeria mediática


La situación en Irán ha cambiado

16-06-2009
Ron Jacobs
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Ahora llegan la histeria y las mentiras en negrita. Después de las elecciones iraníes, diversos comentaristas y así llamados periodistas en EE.UU. reaccionan como si el fin del mundo estuviera a la vuelta de la esquina.

Aunque nadie sabe con seguridad y todos sólo se basan en las palabras de los expertos de la prensa occidental y en un candidato indignado, virtualmente todos los medios noticiosos de EE.UU. dicen que la reelección de Ahmadineyad es el resultado de un fraude. No ha sido verificado por ninguna fuente objetiva, ni ha habido ninguna prueba fuera de la especulación de gente de los medios que quiere crear una historia o está tan convencida de lo que consideran como la naturaleza esencialmente maligna del titular del cargo que no pueden comprender su reelección. Un buen ejemplo es un artículo de Bill Keller en el New York Times. En ese texto, se vuelve calificar una vez más a Ahmadineyad de negador del Holocausto y se denigra a los que lo apoyan como una mayoría de campesinos que odian a las mujeres y de empleados públicos que de alguna manera se han beneficiado de su patrocinio. Los partidarios del reformista liberal Moussavi son mostrados a una luz mucho más favorable.

Lo que falta por completo en el artículo de Keller y muchos otros en los medios dominantes de EE.UU. (y en revistas liberales como Nation) es algún intento genuino de analizar el carácter de clase de los diferentes partidarios del candidato y el papel que Washington juega en la percepción mediática de la política iraní. La declaración analítica más honesta de Keller en todo su artículo: “El sábado fue un día de cólera al rojo vivo, de esperanzas aplastadas y de ilusiones puncionadas, de las calles de Teherán a los centros políticos de las capitales occidentales.” Keller y sus homólogos aceptan que los deseos de las capitales occidentales, especialmente aquellos de Washington, deben ser importantes para los iraníes. Aunque esto pueda valer ciertamente para una pequeña cantidad de miembros de la clase culta y de la comunidad empresarial en Irán, el hecho es que Occidente, especialmente Washington, todavía no es muy popular en las masas iraníes. No sólo son conscientes de décadas de intervención occidental en sus asuntos, el hecho de que miles de soldados de EE.UU. sigan combatiendo en dos de los vecinos de Irán hace que Washington sea indeseable y detestado. ¿Por qué iban a hacer algo para complacerlo? Sin embargo, en las mentes de los medios noticiosos de EE.UU., lo que domina la discusión son las necesidades de Washington.

En cuando al análisis de clases, parece que Ahmadineyad, con razón o sin ella, parece atraer a la mayoría de los campesinos y obreros en Irán. Tal como Marat y los jacobinos atrajeron a los campesinos, y a los pobres de las ciudades durante la revolución francesa, mientras Brissot y los girondinos atraían a los mercaderes y a las clases educadas. El apoyo a Ahmadineyad proviene de los que necesitan pan, mientras que el de Moussavi viene de los que tienen mucho pan y ahora quieren más libertades civiles. Aunque casi indiscutiblemente las políticas de Ahmadineyad han causado tantos problemas económicos como los que han resuelto, queda el hecho de que sus partidarios creen en su llamado de la campaña de 2005 a que los beneficios del petróleo lleguen a la mesa del comedor. Las declaraciones del señor Moussavi respecto a la eventual reducción de los subsidios a los productos básicos que benefician a los pobres pueden haberlo afectado en esa demografía más de lo que reconocen sus partidarios. En un artículo del Washington Post publicado el día antes de la elección, se señaló (junto con el hecho de que Ahmadineyad ganó la elección de 2005 con un “sorprendente” 62% de los votos) que sus políticas económicas incluyeron la distribución de “préstamos, dinero y otra ayuda para las necesidades locales.” Uno de esos programas involucró el suministro de seguros para las mujeres que hacen alfombras en sus casas y que no habían tenido seguros hasta que Ahmadineyad llegó al poder. Los críticos, incluido Moussavi, arguyen que “sus políticas de prodigalidad han alimentado la inflación y derrochado las ganancias inesperadas en petrodólares sin reducir el desempleo.” Hay otros elementos en juego en este caso, incluyendo la fabulosa corrupción de ciertos dirigentes no elegidos en Irán y el papel que la crisis económica internacional juega en la economía de todas y cada una de las naciones – un factor al que Irán no es inmune. Además, la naturaleza particular de una economía islámica que mezcla el gobierno y los negocios privados crea un conflicto constante entre los que quisieran nacionalizarlo todo y los que privatizarían todo.

Respecto a lo que esto significa para las relaciones entre Washington y Teherán – seguirán por el camino que el señor Obama desee que sigan. Tel Aviv, que criticó los resultados de la elección, no habría cambiado su deseo de aplastar a Teherán no importa quién hubiera ganado. Por cierto, el hecho de que Ahmadineyad haya sido reelegido facilita a Tel Aviv la tarea de seguir satanizando a la única amenaza auténtica a su dominación de la región. El resultado neto, sin embargo, es que el presidente de Irán no tiene poder sobre el curso a seguir por la política exterior de Irán. Ese poder sigue en manos del Consejo de Guardianes y del poder legislativo. El señor Obama haría bien en continuar con sus intentos de negociar sin condiciones. También sería sabio que terminara toda actividad clandestina contra el gobierno iraní realizada actualmente. Los medios occidentales harían bien en informarse sobre la verdadera naturaleza de la política y de la sociedad iraníes en lugar de adoptar el punto de vista de que lo que es mejor para Washington es mejor para Teherán. Y de nuevo, los medios debieran considerar el punto de vista ajeno a Washington en toda su cobertura internacional.

Para la izquierda, la respuesta es obvia. La situación en Irán ha cambiado. La popularidad aparente de Moussavi y otros reformistas oficialmente reconocidos lo mostró antes de la elección. La disputa por la veracidad de los resultados de la elección lo prueba aún más. Sin embargo, ni Ahmadineyad ni Moussavi representan un auténtico alejamiento del poder de la clase del bazar y su consejo clerical designado. El deseo de más libertades civiles debe ser coordinado con la necesidad de justicia económica. Ambas aspiraciones se enfrentan actualmente. Parece obvio que sólo un movimiento izquierdista puede unificarlas en una nación dividida entre sus ciudades y su campo; su clase media y sus trabajadores y habitantes rurales. Fue el caso antes de la toma del poder de la revolución iraní por fuerzas religiosas socialmente conservadoras en 1980 y podría volver a serlo.

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Ron Jacobs es autor de “The Way the Wind Blew: a History of the Weather Underground, que Verso acaba de publicar. Su primera novela “Short Order Frame Up”, está publicada en Mainstay Press. Puede contactarse con él en: rjacobs3625@charter.net

http://www.counterpunch.org/jacobs06152009.html

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Los mensajes tóxicos de Wall Street


15-06-2009
Joseph Stiglitz
Sin Permiso

Toda crisis tiene un final, y aunque hoy por hoy las cosas pintan negras, también esta crisis económica pasará. Lo cierto, en todo caso, es que ninguna crisis, y mucho menos una tan grave como la actual, remite sin dejar un legado. Uno de los legados de esta crisis será una batalla de alcance global en torno a ideas. O mejor, en torno a qué tipo de sistema económico será capaz de traer el máximo beneficio para la mayor cantidad de gente.

En ningún sitio esa batalla es más enconada que en el Tercer Mundo. Alrededor del 80 por ciento de la población mundial vive en Asia, América Latina y África. De entre ellos, unos 1.400 millones subsisten con menos de 1.25 dólares diarios. En los Estados Unidos, llamar a alguien socialista puede no ser más que una descalificación exagerada. En buena parte del mundo, sin embargo, la batalla entre capitalismo y socialismo –o al menos entre lo que muchos estadounidenses considerarían socialismo- sigue estando en el orden del día. Es posible que la crisis actual no depare ganadores. Pero sin duda ha producido perdedores, y entre éstos ocupan un lugar destacado los defensores del tipo de capitalismo practicado en los Estados Unidos. En el futuro, de hecho, viviremos las consecuencias de esta constatación.

La caída del Muro de Berlín, en 1989, marcó el fin del comunismo como una idea viable. Ciertamente, el comunismo arrastraba problemas manifiestos desde hace décadas. Pero tras 1989 se volvió muy difícil salir en su defensa de manera convincente. Durante un tiempo, pareció que la derrota del comunismo suponía la victoria segura del capitalismo, particularmente del capitalismo de tipo estadounidense. Francis Fukuyama llegó a proclamar “el fin de la historia”, definió al capitalismo de mercado democrático como el último escalón del desarrollo social y declaró que la humanidad toda avanzaría en esa dirección. En rigor, los historiadores señalarán los 20 años siguientes a 1989 como el breve período del triunfalismo estadounidense. El colapso de los grandes bancos y de las entidades financieras, el subsiguiente descontrol económico y los caóticos intentos de rescate han dado al traste con ese período. Y también con el debate acerca del “fundamentalismo de mercado”, con la idea de que los mercados, sin control ni restricción alguna, pueden por sí solos asegurar prosperidad económica y crecimiento. Hoy, sólo el autoengaño podría llevar a alguien a afirmar que los mercados pueden auto-regularse o que basta confiar en el auto-interés de los participantes en el mercado para garantizar que las cosas funcionen correctamente y de forma honesta.

El debate económico es especialmente intenso en el mundo en vías de desarrollo. Aunque aquí en occidente tendemos a olvidarlo, hace 190 años una tercera parte del producto bruto mundial se generaba en China. Luego, y de una manera un tanto repentina, la explotación colonial y los injustos acuerdos comerciales, combinados con una revolución tecnológica en Estados Unidos y Europa, condenaron al rezago a los países en desarrollo. A resultas de ello, hacia 1950 la economía china representaba menos del 5 por ciento del producto bruto mundial. A mediados del siglo XIX, en realidad, el Reino Unido y Francia tuvieron que emprender una guerra para abrir China al comercio global. Esta fue la “segunda guerra del opio”, llamada así porque los países occidentales tenían muy poco que vender a China a excepción de estas drogas, que pronto invadieron sus mercados y generaron una amplia adicción entre la población. Con esta guerra, occidente ensayaba una vía temprana de corrección de la balanza de pagos.

El colonialismo dejó una herencia compleja en el mundo en desarrollo. Entre la mayoría de la población, sin embargo, la visión dominante era que habían sido cruelmente explotados. Para muchos nuevos líderes, la teoría marxista ofrecía una interpretación sugerente de esta experiencia, puesto que sostenía que la explotación era en realidad el motor del sistema capitalista. Por eso, la independencia política que las colonias conquistaron tras la segunda guerra mundial no supuso el fin del colonialismo económico. En algunas regiones, como África, la explotación –la extracción de recursos naturales y la devastación del ambiente a cambio de migajas- era evidente. En otros sitios fue más sutil. En diferentes regiones del mundo, instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial pasaron a ser vistas como instrumentos de control pos-colonial. Estas instituciones propiciaron el fundamentalismo de mercado (o “neoliberalismo”, como fue a menudo llamado) una categoría idealizada por los estadounidenses como “mercados libres e irrestrictos”. Asimismo, presionaron a favor de la desregulación del sector financiero, de las privatizaciones y de la liberalización del comercio.

El Banco Mundial y el FMI aseguraban que todo lo hacían por el bien de los países en desarrollo. Su actuación estaba respaldada por equipos de economistas partidarios del libre mercado, muchos de ellos provenientes de la catedral de la economía de libre mercado, la Universidad de Chicago. Al final, los programas de los ‘Chicago boys’ no trajeron los resultados prometidos. Los ingresos se estancaron. Allí donde hubo crecimiento, la riqueza fue a parar a los estratos más altos. Las crisis económicas en países concretos se volvieron cada vez más frecuentes. Sólo en los últimos 30 años, de hecho, se produjeron más de cien de considerable gravedad.

En este contexto, no sorprende que las poblaciones de los países en desarrollo creyeran cada vez menos en las motivaciones altruistas de Occidente. Sospechaban que la retórica de la economía libre de mercado –lo que pronto se conoció como “el Consenso de Washington”- era sólo la cobertura de los intereses comerciales de siempre. Estas sospechas se vieron reforzadas por la propia hipocresía de los países occidentales. Europa y Estados Unidos no abrieron sus propios mercados a la agricultura producida en el Tercer Mundo, que con frecuencia era todo lo que estos países podían ofrecer. Por el contrario, los forzaron a eliminar subsidios necesarios para la creación de nuevas industrias, a pesar de que ellos otorgaban subsidios a sus propios agricultores.

La ideología del libre mercado resultó ser una excusa para acometer nuevas formas de explotación. “Privatizar” quería decir que los extranjeros podían comprar minas y campos petrolíferos a bajo precio en los países en desarrollo. Suponía que podían extraer considerables beneficios de actividades monopólicas y semi-monopólicas como las telecomunicaciones. “Liberalizar”, por su parte, quería decir que podían obtener créditos con facilidad. Y si las cosas iban mal, el FMI forzaba la socialización de las pérdidas, con lo que el esfuerzo de pagar a los bancos recaía sobre la población en su conjunto. También comportaba que las empresas extranjeras pudieran arrasar con las industrias emergentes, bloqueando el despliegue del talento empresarial local. El capital fluía libremente, pero el trabajo no, salvo en el caso de los individuos mejor dotados, que podían encontrar un empleo en el mercado global.

Obviamente, éstos no son más que brochazos de un cuadro más complejo. En Asia, por ejemplo, siempre hubieron resistencias al Consenso de Washington e incluso restricciones a la libre circulación de capital. Los gigantes asiáticos –China e India- condujeron la economía a su manera y obtuvieron inéditos índices de crecimiento. Pero en general, y sobre todo en aquellos países en los que el Banco Mundial y el FMI controlaron las riendas, las cosas no fueron demasiado bien.

Para los críticos del capitalismo estadounidense en el Tercer Mundo, la manera en que los Estados Unidos han respondido a la crisis constituye la gota que colma el vaso. Durante la crisis del sudeste asiático, hace apenas una década, los Estados Unidos y el FMI exigieron que los países afectados redujeran el déficit a través de recortes en el gasto social. Poco importó que en países como Tailandia estas medidas contribuyeran a un resurgimiento de la epidemia del SIDA, o que en otros como Indonesia comportara el recorte de subsidios para la alimentación de los hambrientos. Estados Unidos y el FMI forzaron a estos países a aumentar los tipos de interés, en algunos casos en más de un 50 por ciento. Urgieron a Indonesia que fuera dura con los bancos y al gobierno que no acudiera en su rescate ¡Qué peligroso precedente! –dijeron- ¡qué tremenda intervención en el delicado mecanismo de relojería del libre mercado!

El contraste entre la reacción exhibida ante las crisis asiática y estadounidense es notorio y no ha pasado inadvertido. Para sacar a Estados Unidos del pozo, somos testigos de incrementos masivos del gasto y del déficit, así como de tasas de interés que prácticamente han sido reducidas a cero. Las ayudas a los bancos fluyen a diestra y siniestra. Algunos de los funcionarios de Washington que tuvieron que lidiar con la crisis asiática son ahora los encargados de dar respuestas a la crisis estadounidense ¿Por qué los Estados Unidos –se pregunta la gente del Tercer Mundo- prescriben una medicina diferente cuando se trata de sí mismos?

En los países en desarrollo, son muchos los que aún padecen los efectos del sermoneo recibido en los últimos años: adoptad instituciones como las de los Estados Unidos; seguid nuestras políticas; comprometeos con la desregulación; abrid vuestros mercados a los bancos norteamericanos si queréis aprender “buenas” prácticas bancarias; y vended (no por casualidad) vuestras empresas y bancos a los Estados Unidos, especialmente si es a precio de ganga durante las épocas de crisis. Sí, reconocía Washington, puede ser doloroso, pero al final estaréis mejor. Los Estados Unidos enviaron a sus Secretarios del Tesoro (de ambos partidos) alrededor del mundo a predicar la buena nueva. A ojos de muchos, la puerta giratoria que permite a los líderes financieros norteamericanos pasar cómodamente de Wall Street a Washington y otra vez a Wall Street, les otorgaba todavía más credibilidad: parecían combinar a la perfección el poder del dinero y el poder de la política. Los líderes financieros norteamericanos tenían razón en pensar que lo que era bueno para los Estados Unidos o el mundo era bueno para los mercados financieros. Pero lo contrario no era cierto: no todo lo que era bueno para Wall Street era bueno para los Estados Unidos y el mundo.

No es un simple gesto de Schadenfreude, de alegría por la desgracia ajena, lo que motiva el severo juicio que los países en vías desarrollo realizan del fracaso económico de Estados Unidos. También está en juego la necesidad de discernir cuál es el sistema económico que mejor puede funcionar en el futuro. Indudablemente, estos países tienen todo el interés del mundo en que ver una pronta recuperación de los Estados Unidos. Saben que por sí solos no podrían afrontar lo que los Estados Unidos han hecho para intentar revivir su economía. Saben que ni siquiera el elevado nivel de gasto realizado está funcionando demasiado rápido. Saben que a resultas del colapso económico norteamericano, 200 millones de personas más han caído en la pobreza en el curso de los últimos años. Pero están convencidos, cada vez más, de que cualquier ideal económico propugnado por los Estados Unidos es un ideal del que seguramente habría que huir.

¿Por qué debería preocuparnos la desilusión del mundo con el modelo estadounidense de capitalismo? La ideología que promovimos todos estos años ha dejado de funcionar, pero tal vez esté bien que no pueda repararse ¿Podríamos acaso sobrevivir –incluso tan bien como hasta ahora- si nadie se adhiere al modo de vida norteamericano?

Seguramente, nuestra influencia disminuirá, ya que es poco probable que se nos considere un modelo a seguir. En cualquier caso, es lo que ya estaba ocurriendo de hecho. Los Estados Unidos solían desempeñar un papel crucial en el capital global, ya que otros pensaban que teníamos un especial talento para lidiar con el riesgo y para asignar recursos financieros. Hoy nadie piensa algo así, y Asia – de donde proceden buena parte de los ahorros del mundo - ya está desarrollando sus propios centros financieros. Hemos dejado de ser la fuente central del capital. Los tres bancos más importantes del mundo son ahora chinos. El principal banco norteamericano ha caído al quinto puesto.

El dólar ha sido durante mucho tiempo la moneda de reserva. Los países tenían al dólar como referencia para determinar la confianza en sus propias monedas y gobiernos. Sin embargo, progresivamente se ha ido imponiendo en los bancos centrales de diferentes partes del mundo la idea de que el dólar puede no ser un referente de valor. Su valor, de hecho, ha oscilado y ha ido cayendo. El enorme incremento de la deuda norteamericana durante la presente crisis, combinado con los préstamos indiscriminados de la Reserva Federal, han disparado las especulaciones en torno al futuro del dólar. Los chinos han sugerido de manera abierta la posibilidad de inventar algún tipo nuevo de moneda para reemplazarlo.

Mientras tanto, el coste de lidiar con la crisis está desbordando nuestras necesidades. Nunca hemos sido generosos en nuestra ayuda a los países pobres. Pero las cosas están empeorando. En los últimos años, la las inversiones chinas en África han sido superiores a las del Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo juntos, muy lejos de las realizadas por Estados Unidos. Para afrontar la crisis, los países africanos corren a Beijing en busca de ayuda, no a Washington.

Mi preocupación aquí, en todo caso, tiene que ver con el ámbito de las ideas. Me preocupa que, a medida que se vean con mayor nitidez las fallas del sistema económico y social norteamericano, las personas de los países en desarrollo vayan a extraer conclusiones erróneas. Sólo unos pocos países -y acaso los propios Estados Unidos- aprenderán correctamente la lección. Se darán cuenta de que para salir adelante es necesario un régimen en el que el reparto de papeles entre mercado y gobierno sea equilibrado y en el que haya un estado fuerte capaz de administrar formas efectivas de regulación. Se darán cuenta de que el poder de los intereses privados debe limitarse.

Otros países, empero, sacarán conclusiones más confusas y profundamente trágicas. Tras el fracaso de sus sistemas de posguerra, la mayoría de países ex comunistas retornaron al capitalismo de mercado y encumbraron a Milton Friedman en lugar de a Karl Marx como nuevo dios. Con la nueva religión, sin embargo, no les ha ido bien. Muchos países pueden pensar, en consecuencia, que no sólo el capitalismo ilimitado, de tipo estadounidense, ha fracasado, sino que es el propio concepto de economía de mercado el que ha fallado y ha quedado inutilizado para cualquier circunstancia. El viejo comunismo no regresará, pero sí diversas formas excesivas de intervenir en el mercado. Y fracasarán. Los pobres sufren con el fundamentalismo de mercado, que genera un efecto derrame, pero de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo. Pero los pobres seguirán sufriendo con este tipo de regímenes, puesto que no generarán crecimiento. Sin crecimiento no puede haber reducción sostenible de la pobreza. No ha habido nunca una economía exitosa que no haya descansado fuertemente en los mercados. La pobreza estimula la desafección. Los inevitables fracasos conducirán a mayor pobreza aún y serán difíciles de gestionar, sobre todo por parte de gobiernos llegados al poder con el propósito de combatir el capitalismo de tipo norteamericano. Las consecuencias para la estabilidad global y para la propia seguridad de los Estados Unidos son evidentes.

Hasta ahora, solía existir una sensación de valores compartidos entre los Estados Unidos y las élites educadas en Estados Unidos alrededor del mundo. La crisis económica ha erosionado la credibilidad de dichas élites. Hemos suministrado a los críticos con la disoluta forma de capitalismo practicada en Estados Unidos, poderosa munición para contraatacar con la prédica de una más amplia filosofía anti-mercado. Y seguimos proporcionándoles más y más munición. Mientras en la reciente cumbre del G-20 nos comprometíamos a no impulsar el proteccionismo, colocábamos una previsión de “compre norteamericano” en nuestro propio paquete de estímulos. Luego, para ablandar la oposición de nuestros aliados europeos, modificábamos dicha norma, de todo punto discriminatoria en relación con los países pobres. La globalización nos ha hecho más interdependientes; lo que ocurre en una parte del mundo afecta a la otra, un hecho probado por el contagio a otros de nuestras dificultades económicas. Para resolver problemas globales, es menester que exista un sentido de cooperación y confianza, así como un cierto sentido de valores compartidos. Esta confianza nunca fue sólida, y no ha hecho sino debilitarse en los últimos tiempos.

La fe en la democracia es otra de las víctimas. En el mundo en desarrollo, la gente mira hacia Washington y ve al sistema de gobierno que permitió a Wall Street prescribir una serie de reglas que pusieron en riesgo la economía global y que, cuando toca asumir las consecuencias, vuelve a recurrir a Wall Street para gestionar la recuperación. Ve permanentes redistribuciones de riqueza hacia la cúspide de la pirámide, claramente a expensas de los ciudadanos comunes y corrientes. Ve, en suma, un problema básico de falta de controles en el sistema democrático estadounidense. Y después que se ha visto todo esto, sólo es necesario dar un pequeño paso para concluir que hay algo que funciona inevitablemente mal con la propia democracia.

Eventualmente, la economía estadounidense se recuperará y, hasta cierto punto, nuestro prestigio en el extranjero. Durante mucho tiempo, los Estados Unidos fueron el país más admirado del mundo, y todavía es el más rico. Guste o no, nuestras acciones están sujetas a permanente examen. Nuestros éxitos son emulados. Pero nuestras fracasos son criticados con escarnio. Todo esto me devuelve a Francis Fukuyama. Fukuyama estaba equivocado al pensar que las fuerzas de la democracia liberal y de la economía de mercado triunfarían de modo inevitable y que no habría vuelta atrás. Pero no estaba equivocado al creer que la democracia y las fuerzas de mercado son esenciales para tener un mundo justo y próspero. La crisis económica, en buena medida desencadenada por el comportamiento de los Estados Unidos, ha hecho más daño a estos valores fundamentales que cualquier régimen totalitario en los tiempos recientes. Tal vez sea verdad que el mundo se encamina al fin de la historia, pero de lo que se trata, ahora, es de navegar contra el viento y de ser capaces de definir el curso de las cosas.

Joseph Stiglitz es profesor de teoría económica en la Universidad de Columbia, fue presidente del Council of Economic Advisers entre 1995 y 1997, y ganó el Premio Nobel de Economía en 2001. Actualmente, preside la Comisión de Expertos nombrada por el Presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas para el estudio de reformas en el sistema monetario y financiero internacional.

Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Layret

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2641

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