domingo, 5 de julio de 2009

Las no-elecciones de Haití


05-07-2009
Kim Ives
Black Agenda Report / Agenda roja
Traducido por Mariola García Pedrajas

Cuando el partido más popular es excluido de las elecciones, ¿qué sentido tiene votar? Esta fue la lógica simple de las recientes absurdas elecciones al senado de Haití, boicoteadas por los partidarios del partido Familia Lavalas, el partido del exiliado Presidente Jean-Bertrand Arisitide.

“Las calles alrededor de la capital se mostraban inquietantemente vacías y sin tráfico a pesar de que el gobierno permitió el funcionamiento del transporte público.” Según algunas estimaciones alrededor el uno por ciento de las personas con derecho a voto acudió a votar.

Este artículo apareció previamente en el San Francisco Bay View

“La gente ha rechazado los dos intentos de elecciones autoritarias por parte del gobierno en el poder.”

¿Que pasaría si se hacen unas elecciones y nadie aparece? Para el Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití, esta ya no es una pregunta hipotética. Es exactamente lo que pasó el domingo, 21 de junio, cuando el CEP intentó celebrar la segunda vuelta para la elección de 12 de los 30 senadores de haitianos.

Los colegios electorales a lo ancho de Haití tuvieron incluso menos votantes de los que habían tenido el 19 de abril, cuando los haitianos de forma masiva boicotearon la primera vuelta de las elecciones respetando el llamado del partido Familia Lavalas designado “Operación puertas cerradas, calles vacías.” El CEP había descalificado el partido, el mayor de Haití, con tecnicismos arbitrarios e injustificados (ver Haïti Liberté, Vol. 2, No. 40, 22/04/2009).

El CEP afirma que la participación de la votación del 19 de abril fue del once por ciento. La mayoría de los haitianos se burlan de esa cifra, estimando la participación como de próxima al uno por ciento. El último boicot, de nuevo iniciado por el partido Familia Lavalas, se llamó “Operación puertas cerradas a cal y canto.” Previendo la abstención, la mayoría de los candidatos hicieron muy poca o ninguna campaña electoral. John Joel, un candidato del partido en el poder (Lespwa) por el Departamento Occidental, que comprende la capital, tuvo que pegar sus coloridos carteles electorales más altos en los postes de las farolas para evitar los graffiti burlones que los cubrían rápidamente.

Uno de los colegios electorales más grandes de la capital, localizado en la “Intersección del Aeropuerto,” en la esquina con las normalmente animadas carreteras Delmas y Nazon, estaba completamente vacío de votantes cuando fue visitada por periodistas de Haïti Liberté poco después del mediodía. De las 14 urnas electorales transparentes cada una contenía menos de cinco papeletas.

Los trabajadores del colegio electoral asignados a la entrada dijeron que prácticamente no había aparecido ningún votante, lo que sugiere que eran fundamentalmente los componentes de las mesas electorales los que habían votado allí.

“La mayoría de los candidatos hicieron poca o ninguna campaña electoral.”

Las calles alrededor de la capital se mostraban inquietantemente vacías y sin tráfico a pesar de que el gobierno permitió el funcionamiento del transporte público, el cual había sido prohibido durante la primera vuelta. Solo las motocicletas, el vehículo preferido de los pistoleros, fueron prohibidas. Un periódico de derechas dijo que “las elecciones fueron las más tranquilas y relajadas” que el país ha tenido. Pero el partido Familia Lavalas hizo una evaluación diferente en una rueda de prensa el 22 de junio. “El consejo electoral “permanente”, el presidente y su gobierno conocen mejor que nosotros la diferencia entre una participación reducida y una abstención completa de la nación entera,” declaró un portavoz del partido. “La gente ha rechazado los dos intentos de elecciones autoritarias por parte del gobierno en el poder porque se les negó representación alguna. No tuvieron otra opción sino quedarse en casa porque no tenían ningún candidato.” El partido pidió al Senado “investigar formalmente los resultados de las elecciones, incluyendo las cifras de participación y la exclusión del partido Lavalas, como elementos para la no validación de los llamados representantes elegidos en la segunda vuelta de las elecciones del 21 de junio de 2009.” Los Senadores “no pueden perder la oportunidad de probar al pueblo haitiano que están de su lado y que por lo tanto no condonarán esta conspiración que es una desgracia nacional para Haití.” El partido concluyó.

“No tuvieron otra opción sino quedarse en casa porque no tenían ningún candidato.”

El 2 de junio, sobre 30 directores de grupos de solidaridad y derechos humanos, académicos y individuos prominentes de Haití, EEUU, Francia y Gran Bretaña enviaron una carta abierta al Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza y el Secretario General de las Naciones, Unidas Ban Ki-moon instándolos a reconocer los graves problemas con las elecciones de Haití al Senado del 19 de abril, principalmente la exclusión del partido Familia Lavalas.

Los firmantes, incluyendo los profesores Noam Chomsky y William Robinson, el escritor Claude Ribbé, y el obispo Thoman Gumbleton, dijeron a los líderes de la OEA y las NNUU que “están preocupados por las rotundas declaraciones de apoyo a las defectuosas elecciones de Haití al Senado del 19 de abril de 2009 por ustedes y su organización.” Haciendo notar el boicot masivo debido a la “injustificada exclusión” de la Familia Lavalas, los firmantes “llaman a la OEA a revisar su línea de actuación sobre las elecciones al senado del 19 de abril de 2009, y en cambio, a apoyar la celebración de nuevas elecciones.” La carta concluye diciendo que “más que aprobar la segunda vuelta de las elecciones programadas para el 21 de junio, y que al final ocupen un puesto en el Senado candidatos resultantes de un elección irregular y no representativa, la OEA y las NNUU deberían apoyar elección libres y justas con todos los candidatos representados en las papeletas electorales” incluyendo aquellos del partido político más popular.”

Kim Ives es escritor y editor de Haití Liberté, un periódico semanal de noticias radicado tanto en Nueva York como en Haití.

Email : editor@haitiliberte.com, o visita www.haitiliberte.com.

Enlace a artículo en inglés en Black Agenda Report:

http://www.blackagendareport.com/?q=content/haitis-non-election

Fuente en español: http://www.agendaroja.org/?p=173

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Los moriscos y los palestinos, la Inquisición y el Sionismo


andalucesdealcala.blogspot.com

El 4 de Abril de 1609 fue dada la orden Real de expulsión de los moriscos de España por Felipe III. Los andalusíes, que siglos antes habían profesado la religión islámica, fueron obligados a marcharse con lo que pudieran llevar en sus manos y cargar a sus espaldas.

05-07-2009
Con la rendición de Granada en 1492 se inicia el proceso de genocidio contra este pueblo que tarda 120 años en ver la “solución final”. Algunos afirman que unos 300.000 moriscos fueron expulsados, mientras que otros dicen entre 500.000 y 3 millones. Tomando como referencia la documentación existente, por ejemplo en el valle de Almanzora (Almería), de 16.000 personas fueron expulsadas 13.000. Esto supone el 81%, que fueron literalmente arrojados al mar: cargados en barcos y expulsados, además de torturados, esclavizados y asesinados. La mayoría murió de inanición o enfermedad, o de pena. Siendo necesarias repoblaciones con gentes procedentes del resto de la península y Europa.

A la expulsión de los moriscos le preceden más de 100 años repletos de ejecuciones, deportaciones internas, éxodos, ataques a aldeas, torturas, esclavización, confiscación de bienes, exigencia del pago de impuestos extras, y la mayor humillación posible sobre un pueblo al que se le niega cualquier manifestación de su existencia. A los moriscos les fue prohibida su manera de vestir (con sedas de colores), de hablar (algarabiya), de escribir (aljamiado), de comer (legumbres y frutas), de asearse (los baños árabes, y lavarse las manos antes de comer), de llamarse por su nombre, de tener cuchillos, de reunirse, de desplazarse, de tener libros árabes, de bailar zambras…, toda manifestación que recordase su cultura andalusí fue legalmente prohibida y regulada por los más inhumanos castigos.

Las operaciones se hacían con la ayuda de toda una red de edificios, castillos, espías, cardenales y el ejército, que en nombre de la Santa Inquisición, decretaban y ejecutaban las más horrendas condenas, torturas y crímenes. Los moriscos constituían un peligro contra la seguridad del Estado Católico de España, y era necesario castigarlos hasta acabar con ellos.

La violencia fue tal que no se ha conocido mayor crimen contra la humanidad en España. El propio imperio español se resintió de esta matanza, que implicó tales pérdidas que fueron el inicio de su caída del poder. Pero el genocidio fue perpetrado, y el 16% de la población de España fue asesinada. Cuatro siglos después poco interés tienen quienes lo ejecutaron en que se recuerde o estudie este crimen, que fue contra la cultura andalusí y todo su esplendor y riqueza, y contra quienes siempre habían vivido en su tierra.

El 15 de Mayo de 1948 fue aprobada la creación del Estado de Israel y con ella la Orden de expulsión de los palestinos que allí vivían. Más de 700.000 fueron expulsados de su tierra, y miles asesinados; La Nakba o el desastre palestino, el 85% de la población tuvo que irse con lo que podían llevar en sus manos y cargar a sus espaldas. Más de quinientas aldeas árabes fueron literalmente arrasadas y de ese éxodo actualmente más de 5 millones sobreviven repartidos por el mundo. Nuevas poblaciones han sido construidas sobre las ruinas de las aldeas árabes, rotuladas en hebreo eliminando de la memoria su nombre árabe original, y repobladas con personas de “sangre judía” que llegan de Centroeuropa, Estados Unidos o cualquier parte del mundo. La mayor parte de los palestinos actuales son “refugiados”, y siguen reclamando su derecho a volver a su tierra de la que fueron expulsados.

Para aquellos que se pudieron quedar, el Estado de Israel emitió y sigue emitiendo órdenes basadas en ser un Estado Judío y sólo para “judíos”. Se les restringe el movimiento por zonas, se les expropia, asesina, esclaviza, expulsa, humilla, golpea, se les encierra tras un muro, en campos literales de exterminio, se les bloquea el acceso al agua, a las medicinas, a la educación y se les bombardea con armas de destrucción masiva. Los palestinos son discriminados por su religión, su habla, sus apellidos, por su escritura, por sus nombres, por sus tradiciones, y por cualquier manifestación de su cultura palestina.

Las órdenes del sionismo son inapelables. Tienen instaurado todo un sistema de control y ocupación, incluyendo el uso legal de la tortura, secuestros, ejecuciones, expulsiones, expropiaciones… Disponen de todo un sistema de leyes, edificios, cárceles, muros, espías, y un ejército que ejecutan las más horrendas condenas contra los palestinos. La existencia de los palestinos pone en peligro la seguridad del Estado Judío de Israel, y es necesario acabar con ellos, incluso lanzando bombas de una tonelada en hogares donde se refugian las familias.

La violencia es tal que no se conoce Estado que haya incumplido más resoluciones de la ONU ni haya cometido más crímenes contra una población indefensa. El genocidio se está perpetrando, y poco interés tienen quienes lo están ejecutando que se conozca o queden pruebas de su ejecución; un crimen que es contra la cultura palestina y toda su riqueza, y contra quienes siempre han vivido en su tierra.

La Inquisición y el Sionismo representan una ideología que utiliza las más poderosas armas para exterminar a un pueblo previamente castigado, esclavizado, empobrecido y humillado; es decir ejecutan un proceso de genocidio. En nombre del catolicismo o del judaísmo, por orden de la Santa Inquisición o por la Organización Mundial Sionista, son las mismas estrategias, el mismo objetivo, y la misma excusa: la seguridad de un Estado, regulado y asentado sobre unas leyes de exclusividad religiosa basada en un principio de “pureza de sangre”, y en ambas ocasiones contra un pueblo de cultura árabe.

Hace cuatrocientos años fueron exterminados los moriscos, hoy les toca a los palestinos; dos pueblos que comparten su lengua, escritura, tradiciones y formas de vida; y por desgracia el inmenso sufrimiento de un genocidio, por simplemente existir y haber nacido en su tierra. Ambos víctimas de un racismo de Estado, y que pocos denuncian a pesar de ser tan obvio.

María José Lera Rodríguez

Vicente Miguel Pérez Guerrero

Jesús Pedro Bergara Varela

Francisco Cuberos Gallardo

Luis Ocaña Escolar

Francisco José Gavira Albarrán

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andalucesdealcala@gmail.com


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Rusia vuelve a África


Andrei Fediashin (RIA NOVOSTI)

Tras una primera visita llena de éxito a Egipto, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, continúo un crucial periplo por África. En la segunda mitad su gira africana, pareció que el presidente ruso siguió el mapa de los recursos minerales del Continente negro. Medvédev estuvo del 23 al 26 de junio en Nigeria, después viajó a Namibia y concluyó el pasado 26 de junio en Angola.

Si se tiene en cuenta que Rusia es uno de los mayores productores de recursos minerales del mundo, en este sentido Nigeria, Namibia y Angola pueden ser considerados como países de primera división.

Por reservas en recursos minerales, y sobre todo, en recursos estratégicos, estos países no tiene competidores en el continente africano, y aunque Congo y la república Sur Africana son exportadores importantes de minerales, no cuentan con la amplia gama de recursos naturales que yacen en el subsuelo de los países visitados por el presidente ruso.

A comienzos del nuevo milenio, fueron muy pocas las visitas de los presidentes rusos a África, el presidente anterior, Vladimir Putin, sólo visitó África del Sur y Marruecos. Rusia comenzó a olvidarse de África en los tiempos de la "Perestroika" del presidente soviético Mijail Gorbachov y a partir de la década de los años 90, sencillamente cortamos todos los puentes que nos unían con el continente africano.

Se perdió todo lo que se erigió con mucho trabajo durante la década de los años 60 y en especial en los años70. Incluso África se ofendió con Moscú porque muchos de los países africanos recuerdan positivamente la URSS y contaban con el retorno de Rusia.

Miles de profesionales africanos graduados en las universidades soviéticas actualmente ocupan cargos claves en sus países, y algunos de ellos son ministros y jefes de gobierno.

Y en los que respecta a los recursos minerales, muchos de los mapas geológicos elaborados por expertos soviéticos en Nigeria Namibia y Angola fueron utilizados y siguen siendo utilizados por muchas empresas occidentales y recientemente, por compañías chinas después de que África volvió su atención hacia Pekín.

De esta manera, se pude considerar que la reciente visita de Medvédev a África se hizo con retraso, pero al mismo tiempo, fue muy necesaria para potenciar "el segundo reencuentro entre Rusia y África".

En las actuales circunstancias de crisis y cuando se impone la idea del mundo multipolar África reacciono positivamente a los planes de Rusia de fijar su atención continente africano. No existe nación o gobierno africano que no tenga interés en diversificación geopolítica, se pude decir que es casi una particularidad genética porque África durante largo tiempo fue arena de confrontación ideológica.

Los primeros resultados de la visita de Medvédev a África impresionan. Especialmente en Nigeria, principal productor de petróleo y gas en África (12 y 7 lugar en el mundo, respectivamente). Hasta la fecha Nigeria orienta sus relaciones económicas hacia Estados Unidos, Inglaterra y países de Oriente Medio. EEUU compra el 50 % del crudo producido por Nigeria.

En el marco de la vista de Mevédev, el consorcio ruso Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleos de Nigeria firmaron un acuerdo de cooperación y la creación de una empresa mixta. El volumen mínimo que invertirá Gazprom en Nigeria equivale a 2.500 millones de dólares, una cifra sin precedentes Hasta el momento, Nigeria no había recibido de una sola vez un volumen semejante de inversión extranjera.

Con Namibia y Angola la situación fue más simple. Angola desde hacia tiempo tenía interés de restablecer las antiguas relaciones con Moscú y Namibia tenía planes de establecer vínculos más fuertes. Históricamente, desde hace tiempos sostenemos relaciones amistosas con Namibia por cuanto desde la década de los años 60 apoyamos el movimiento SWAPO que logró la independencia de la antigua África Suroriental de la republica Surafricana.

La lucha por la independencia emprendida por SWAPO en su mayor parte se hizo con el apoyo de la URSS. Una vez obtenida la independencia en 1990, en Namibia llegó China y EEUU.

En Namibia, las empresas rusas van a desarrollar la cooperación en el campo energético (construcción de centrales hidroeléctricas y plantas nucleares) debido que Namibia tiene déficit energético. Aumentará la participación de las empresas y especialistas rusos en la exploración y explotación de recursos minerales, extracción de diamantes. Los expertos rusos en materia nuclear tienen interés en fortalecer la cooperación en la extracción de mineral de uranio porque en este campo, Namibia es uno de los líderes mundiales.

Con Angola las perspectivas son similares, además Rusia renovará y modernizará el parque de armamento y tecnología militar del país africano.

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Los gobiernos de Kirchner, Obama y Netanyahu acordaron cerrar la investigación del crimen de la AMIA


APEMIA

Cuando faltan pocas semanas para cumplirse el 15º aniversario de la masacre impune de la AMIA, el gobierno nacional ha lanzado una verdadera ofensiva destinada a poner un “punto final” en la causa AMIA.

Pretenden cerrarla sin siquiera investigar las tantas veces prometidas responsabilidades materiales y/o encubridoras del Estado reconocidas, entre otros, tanto por el Tribunal Oral en 2004 como por el Decreto Nº 812/05.

Durante el último mes, el fiscal Nisman a cargo de la Unidad Fiscal de Investigación AMIA, sostuvo en sus dictámenes judiciales, en conferencias y ante funcionarios nacionales y extranjeros, que la causa AMIA está esclarecida: “La gente ya sabe qué pasó con el atentado… los interrogantes quedan resueltos” (Telam 21-06-09).

Ha llegado al extremo de declarar que no existe impunidad en el crimen de la AMIA.

Si no fuera una ofensiva política, debiéramos dudar de la salud mental de los funcionarios involucrados…

Se trata de la manifestación más clara en los últimos años de la voluntad política de cerrar cualquier intento de investigación real. Porque… ¿qué queda por investigar cuando el responsable oficial de la investigación dice que está todo esclarecido?

Esta estrategia de cierre fue planificada desde las oficinas del gobierno Kirchner y de la embajada argentina en Washington, y fue publicitada por la agencia oficial Telam. Cuenta con el apoyo expreso de 19 congresales republicanos, de asesores de Obama miembros del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, y del Estado de Israel.

Timerman reconoció que, en las oficinas de la embajada, supervisaron cómo progresaba la campaña de reconocimiento al gobierno de Cristina Kirchner y de apoyo al Fiscal. Hasta hoy ocultan que la resolución que quieren aprobar en el parlamento norteamericano a instancias del gobierno nacional, es un verdadero condicionamiento a la Argentina en sus políticas nacional e internacional, en nombre del esclarecimiento del atentado.

Tanto reconocimiento a los supuestos avances del gobierno Kirchner en el tema AMIA por parte de las principales organizaciones de la comunidad judía norteamericana y de los congresistas, fue saludado cínicamente por Dan Restrepo, asesor de Obama, al decir, respecto de Argentina: “Realmente, parece otro país” (Agencia Judía de Noticias, AJN, 22-06-09).

Al afirmar que el crimen de la AMIA fue esclarecido con éxito y felicitaciones, se pretende confrontar contra la opinión mayoritaria del pueblo argentino que, según estadísticas públicas, descree en un 80-90% de la “investigación” oficial y del papel de la Justicia para su esclarecimiento.

Nisman lo dice sin pudor: si algún vestigio queda de impunidad “sólo depende de la comunidad internacional, que le debe exigir a Irán…” (Telam 20-06-09), corrigiendo así -de paso- la opinión del presidente de la Corte Suprema de Justicia cuando reconoció hace apenas un mes, que buscaron “que la respuesta de la Justicia no fuera la impunidad, el vacío absoluto" (Clarín, 28-05-09).

Las afirmaciones del Fiscal y las de la Corte Suprema parecen opuestas, pero son complementarias: si, como dice Nisman, el caso ya está resuelto, ¿qué le queda por “investigar” a la Corte y a los jueces que pueda ser significativo?

El gobierno Kirchner y el Fiscal Nisman por un lado, y la Corte Suprema por el otro, con el explícito sostén político de DAIA/AMIA y de todo el arco político opositor, encaminan la causa judicial por una vía muerta, la de juicios “testimoniales”, simbólicos, sin importancia real. Unos y otros allanan el camino de la impunidad: sin presos ni acusados, sin saber siquiera de qué acusarían a Telleldín ni quién lo haría, sin “conexión local” ni participación del Estado en el crimen, sin poder acceder a los archivos y legajos en los que Nisman se funda… A esto llaman ¡éxito!. Sin acusados, juicios ni castigos, el Estado habría superado la impunidad que el mismo Estado reconoció por Decreto.

Buscan justificar ante los ojos de la población que la investigación del crimen de la AMIA “ya fue”, cuando todavía no empezó.

Nisman es el operador del cierre de la causa AMIA: es el Galeano de la “conexión internacional” durante la gestión Kirchner.

Junto a la DAIA/AMIA, lo promueven tanto las organizaciones del lobby judeo americano como la congresista Ros Lehtinen quien, tras presentar el proyecto de resolución fogoneado por el gobierno argentino, recibió al ministro de Relaciones Exteriores de Israel.

Entonces se trata de una operación de alcance internacional que involucra tanto al gobierno nacional como al israelí, y cuyo objetivo es presentar la causa AMIA como uno de los instrumentos más importantes de los Estados Unidos en su lucha contra los ‘Estados terroristas’ y contra su penetración política y económica en América latina. ¡Nada que ver ni con el esclarecimiento del crimen ni con el castigo a los culpables!.

El gobierno nacional ha establecido una buena sintonía con las preocupaciones de la derecha norteamericana, con las necesidades del Departamento de Estado y con las exigencias de Netanyahu, tratando de encausar la lucha contra Irán también en la órbita jurídica, a través de la judicialización de los secretos de la SIDE y de los organismos de inteligencia extranjeros.

El gobierno de Cristina Kirchner esconde que esta operación internacional será convalidada por el repudiado ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, quien llegará al país el próximo 17 de julio para participar junto al gobierno del acto oficial conmemorativo del nuevo aniversario del atentado.

Su llegada tiene el declarado propósito de exculpar a su socio y aliado -el Estado argentino- de sus responsabilidades criminales y encubridoras, para cargarlas sobre Irán.

Pero a diferencia del pasado, la intención del gobierno de usar el caso AMIA para incidir en la situación internacional y en la política de Irán presenta un matiz absurdo: Estados Unidos y Europa apuestan a Rafsanjani como alternativa política al actual régimen iraní, siendo que está acusado por Nisman y el juez Canicoba Corral como “autor intelectual” del atentado a la AMIA.

Todas estas maniobras internacionales son a costa de la verdad y del juicio y castigo a los culpables de la masacre impune de la AMIA.

Desde la Agrupación Por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA)

* Denunciamos la responsabilidad del gobierno nacional, de los Estados Unidos y de Israel en el armado de esta operación política que busca diluir cualquier responsabilidad criminal del Estado nacional y sus Servicios de Inteligencia en el atentado, poniendo un nuevo punto final a las promesas de investigación.

* Denunciamos el papel que cumple el Fiscal Nisman para dar por terminado el tema, presentando como ‘nuevos avances’ lo que son viejos informes de prensa y de inteligencia. Después de reconocerse por decreto ¡hace ya 4 años! que el Estado argentino es el encubridor agravado del crimen, no hay juzgados ni condenados ¡Los Kirchner llevan más años de gestión del encubrimiento de los asesinos de AMIA que el gobierno de Menem! No tienen nada para ofrecer.

* Denunciamos el renovado esfuerzo de DAIA/AMIA y algunos familiares por seguir alentando esperanzas en el Fiscal y en el gobierno.

* Repudiamos la visita del Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, símbolo internacional de la opresión y negación de los derechos del pueblo Palestino, que viene a sellar con el gobierno nacional el esfuerzo común por enterrar tantos años de lucha y esfuerzo por juicio y castigo para todos los culpables y encubridores de la masacre de la AMIA.

APEMIA: Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA

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Honduras, Irán y el control de la maquinaria de Inteligencia de Estados Unidos


Gustavo Herren (especial para ARGENPRESS.info)

Las causas que dispararon las protestas durante las últimas elecciones en Irán, pueden haber radicado en una combinación de un conflicto interno previo y en operaciones desestabilizadoras potenciadas desde el exterior, aunque el peso relativo de cada una todavía es incierto.

Lo observable en la revuelta iraní, es la existencia de un conflicto intrínseco latente y síntomas característicos de una revolución de color (con innovaciones como Twitter y Facebook), similar a las que EEUU promovió en las regiones que el Pentágono nombra como 'Arco de Inestabilidad' global. Estas operaciones comenzaron en los Balcanes con Serbia (en 2000) y continuaron en Cáucaso, Europa Oriental, Asia central, sur y sudeste, Oriente Medio, Africa (Sudán) y en América Latina en Venezuela.

Es muy poco probable que la Inteligencia de EEUU esté ausente del actual proceso iraní. Desde hace años sus agentes están operando dentro y fuera de Irán. Así por ejemplo en 2007, John Bolton declaraba públicamente '...un ataque militar a Irán sería la última opción después que hayan fracasado las sanciones económicas y los intentos de provocar una revolución popular' (1). Días después varios medios de comunicación estadounidenses informaron, que la CIA había recibido la aprobación presidencial para desarrollar operaciones encubiertas con el objetivo de desestabilizar y eventualmente derrocar al gobierno iraní. Al año siguiente, el Congreso aprobó fondos para aumentar la escalada de las operaciones encubiertas para el mismo objetivo. Actualmente, no solo no hay indicios que esas actividades hayan sido abandonadas sino todo lo contrario. Es además un hecho la continuidad del apoyo financiero indirecto y la logística a grupos disidentes y opositores al gobierno iraní, mediante organizaciones relacionadas con el
Departamento de Estado como la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), o la Iniciativa para la Democracia Regional en el Cercano Oriente (2), así como por otras instituciones gubernamentales o no.

En el caso que el factor predominante de la revuelta iraní haya sido el conflicto interno en sí mismo, serían más bien los enemigos del gobierno actual los que buscan el apoyo externo, sea por ejemplo para cristalizar una revolución suave. Pero en otro caso, en que el conflicto interior haya sido utilizado desde el exterior, pueden ponerse en evidencia desavenencias dentro del mismo gobierno de Obama, suponiendo que no se trate de una maniobra estratégica encubierta del mismo presidente.

Actualmente, Obama busca 'lavar' la mala imagen internacional de EEUU mostrada por el gobierno de George W. Bush, por ello su política exterior a diferencia de su predecesor, mantiene la componente militar circunscripta y pretende avanzar con el brazo político, mediante diplomacia, diálogo, consenso, relaciones bilaterales, tratados y acuerdos. Si se estructurara un golpe suave en Irán y fracasara, debilitaría significativamente la política exterior conciliadora de Obama para todo Oriente Medio, declamada en el discurso de el Cairo (4/6/09) con un declarado acercamiento a los islámicos.

Pero por otro lado, en el gobierno de EEUU permanecen sectores conservadores que disienten con la política conciliadora del presidente y requieren acciones mucho mas enérgicas, incluso hasta de carácter militar. Para ellos, sería funcional una "revolución" de color (verde en el caso de Irán), inducida típicamente en sectores minoritarios de la población como la oligarquía local, la clase media liberal, los estudiantes e intelectuales, en buena parte fácilmente susceptibles debido al acceso y consumo de la cultura occidental capitalista, a diferencia de la población de menores recursos económicos que además, en su gran mayoría apoya al gobierno de Ahmadinejad.

De modo que el conflicto interno iraní no deja de ser una oportunidad para imbricar una operación de desestabilización, especialmente para los halcones estadounidenses y sectores afines al complejo militar-industrial y energético antagónicos a Obama.

Por supuesto, si otros países de Europa (como Gran Bretaña) o de Oriente Medio, están también involucrados darán oficialmente señales de exactamente lo contrario.

Las divergencias intestinas dentro del gobierno estadounidense, entre Obama y los intereses de sus adversarios políticos puede radicar en que el presidente y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas no tenga todavía en forma efectiva el control total de la maquinaria de guerra y de Inteligencia del país.

Sin embargo cualquiera sean las operaciones tendientes a un cambio de régimen en Irán, se enmarcan en el contexto geopolítico de Eurasia, en el que Irán tiene cierto grado de autodeterminación para maniobrar en las esferas de influencia de las potencias. Para el gobierno de Khamenei con el presidente Ahmadinejad, las relaciones con Occidente no son prioritarias frente a Rusia y China. Esta sugirió a Obama que mantenga su compromiso de el Cairo y que EEUU no repita los errores del pasado en una región de alta volatilidad. Entre otros, China firmó en 2004 un acuerdo con Irán por 200.000 millones de dólares, para comprarle gas natural durante los próximos 25 años. Pocos días después de las elecciones, Ahmadinejad asistió a la reunión cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) en Yekaterinburg (Siberia) liderada por China y Rusia, ésta a su vez había reconocido la reelección presidencial.

Notablemente, el potencial golpe suave en Irán y el golpe fuerte en Honduras pueden tener cierta similitud, en cuanto a la presencia de una doble dinámica en cada uno.

El estratégico golpe de Estado en Honduras, en que sectores militares y civiles de la derecha liberal ensayan marcar finalmente un punto de referencia para frenar el avance de la Integración Latinoamericana y la línea Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, beneficia de cualquier forma a EEUU.

Por un lado, es una excelente oportunidad para Obama, ya que al no legitimarlo, muestra en la retórica un punto de inflexión a la política históricamente golpista de Washington. Por otro lado, si el gobierno de facto resiste y rápidamente realiza una apertura neoliberal hacia el capitalismo de mercado, EEUU y Europa serían los primeros y grandes beneficiados, y tanto estos como sus aliados latinoamericanos no tardarían en 'tolerarlo'. Siendo además poco probable, que los golpistas se hayan lanzado sin cierto apoyo previo implícito de por lo menos un sector conservador-guerreador estadounidense. El embajador de EEUU en Honduras y el Departamento de Estado conocían los planes destituyentes al menos con un mes de anticipación.

En Honduras las agencias de Inteligencia estadounidenses entrenan a la Inteligencia y Fuerzas de Seguridad locales. A casi 100 kilómetros de Tegucigalpa, opera desde los 80's la base aérea militar de Soto Cano con personal del Comando Sur de EEUU (USSOTHCOM) en combinación con las Fuerzas Armadas hondureñas, con profunda alineación ideológica y soporte financiero de Washington. La decisión del presidente Zelaya de construir una terminal aeroportuaria civil contigua con fondos de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), fue muy mal vista en el Pentágono. Los principales golpistas como el jefe del Estado Mayor Conjunto y el jefe de la Fuerza Aérea de Honduras han sido adoctrinados en la Escuela de las Américas (SOA) del Ejército de EEUU, hoy reciclada como Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation; WHISC), que ha dado y pretende seguir dando golpistas y dictadores no solo para Honduras, sino para América Latina toda.

No hay razones que indiquen que la estructura última de poder real en EEUU haya sido modificada significativamente. En particular la voz de alerta lanzada hace casi medio siglo por Dwight D. Eisenhower sobre el control del complejo militar-industrial y sus dependencias, sigue retumbando: '...En los consejos de gobierno, debemos resguardarnos de la adquisición de una influencia injustificada, buscada o no, por el complejo militar-industrial... Solo una masa de ciudadanos alerta e informada puede obligar a una interrelación apropiada de la enorme maquinaria industrial y militar con nuestros métodos y objetivos de paz...'

Notas:
1) London Telegraph, 16 de Mayo, 2007
2) Near Eastern Regional Democracy Initiative

Foto: Honduras, Golpe de estado – Tropas golpistas desplegadas en Tegucigalpa

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Desde Costa Rica: Lecciones del golpe de Estado en Honduras


Luis Paulino Vargas Solís (especial para ARGENPRESS.info)

1) Por razones que aún no están claras, Zelaya –un político sin mayores antecedentes como líder de pensamiento avanzado- decidió imprimirle a su gobierno un curso reformista, de centro izquierda, orientado a la redistribución de ingresos a favor de los más pobres y proclive al establecimiento de alianzas con gobiernos latinoamericanos comprometidos en procesos de cambio social y político de signo democrático.

Esto suscitó la oposición feroz por parte de la oligarquía hondureña, cuyas antecedentes la retratan de cuerpo entero. Se trata de una clase social por completo insensible, extremadamente corrupta y autoritaria. El ejército –con un currículum atestado de carnicería y brutalidad- aporta aquí el complemento necesario en un cuadro que asume tintes inequívocamente dictatoriales y fascistoides.

2) La agenda reformista de Zelaya carecía, sin embargo, de una base de sustentación política lo que, en la práctica, la volvía inviable. La forma como se precipitaron los hechos en las últimas semanas –hasta culminar con el golpe- así lo demuestra. De forma mancomunada y sincrónica, confluyen en esto tanto los órganos del Estado –incluidos el Congreso, el Poder Judicial, la fiscalía y hasta el Comisionado de Derechos Humanos - como también los sindicatos empresariales, las corporaciones mediáticas, y las jerarquías religiosas católica y evangélica, además, por supuesto, del ejército. Se podría sintetizar en estos términos: Zelaya “provocó” a la oligarquía y ésta puso en marcha la totalidad de sus instrumentos de poder, en una acción concertada de grandes proporciones donde, uno a uno, se han movido todos los engranajes de su frondoso instrumental de poder.

3) Zelaya ha contado con el respaldo del movimiento ciudadano organizado en sus diferentes expresiones. Desde ahí surgía el alimento que ponía en marcha las políticas reformistas y las nuevas alianzas en proceso de estructuración. De ahí nace, hoy día, la resistencia al golpe. Pero con dos inconvenientes: no es un movimiento social suficientemente articulado y fuerte y, por supuesto, es una ciudadanía desarmada. Es lo que vemos gracias a la información que –por fuentes independientes y alternativas- nos llega: hombres y mujeres, incluso niños y niñas o personas mayores, enfrentando, a mano limpia, a un ejército armado y avituallado hasta los dientes. El resultado es el esperable: detenciones masivas; gente golpeada y herida…incluso muertes. En Honduras campea hoy –exactamente como 30 años atrás- las tinieblas del más absoluto terror.

4) De tal forma, una vez más se ratifica que para transformar la sociedad primero hay que tener poder para hacerlo. Tristemente Zelaya nunca lo tuvo porque, a su vez, los movimientos ciudadanos de base en que se ha apoyado tampoco lo tienen. En ese sentido, su caso tiene algunas similitudes con el de Allende, el presidente mártir de Chile. Por otra parte, eso es lo que, hasta la fecha, ha marcado la diferencia en los procesos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. En estos países, la vía electoral tan solo ha sido el mecanismo de lucha más visible, dentro de un movimiento de cambio socio-político y cultural que nace de la gente, es decir, de la ciudadanía organizada. Pero en cada uno de estos casos, la base organizativa popular ha puesto en marcha una dinámica socio-política conducente a la construcción de instrumentos y espacios alternativos de poder. Aún así, como bien lo sabemos, la lucha ha sido dificilísima, y se han multiplicado y reiterado las amenazas de golpe de estado. El que, no obstante el asedio, los gobiernos de Evo, Chávez y Correa sigan adelante, es cosa que disgusta mortalmente a las oligarquías latinoamericanas y, por supuesto, al Departamento de Estado gringo y al capital transnacional. De ahí la agresivísima campaña contra estos gobiernos. En todo caso, resulta clave entender que ninguno de estos procesos –ni siquiera el venezolano no obstante el fuerte protagonismo de Chávez- responde a fenómenos personalistas. En cada caso hay de base, movimientos sociales complejos sin cuyo estudio y comprensión, resulta a su vez imposible entender el verdadero contenido de lo que está ocurriendo.

5) El golpe de estado en Honduras ha desnudado el talante golpista, antidemocrático, fascista, de las oligarquías latinoamericanos, incluyendo insignes representantes de la oligarquía costarricense. En ese sentido, resulta notable el siniestro liderazgo que ejerce la gran mayoría de las corporaciones mediáticas locales, ocupadas –de forma harto concienzuda- en la vergonzosa tarea de maquillar el golpe. Sin embargo, admitamos que, por esta vez, Amelia Rueda ha aportado una digna excepción. Aquí el detalle relevante es el siguiente: las oligarquías de América Latina –coaligadas con el capital transnacional- han llegado a un punto de total impaciencia frente a los procesos de cambio social que se escenifican en el continente. Están dispuestos a hacer lo que sea, y al costo que sea, para revertir la situación y recuperar la hegemonía perdida. Funes podría ser el próximo, en caso de que se atreva a desafiar a la oligarquía salvadoreña. La pregunta es: ¿tiene Funes una base de poder que le permita sostener una agenda relevante de cambio social?

6) Frente al golpismo de las derechas oligárquicas latinoamericanas, las izquierdas hemos devenido la primera línea de defensa de la institucionalidad democrática. Desde luego –y en contra de lo que afirma la propaganda- estas oligarquías, mucho más que la izquierda histórica, han sido siempre las enemigas de esa institucionalidad. Pero hoy la diferencia está mucho más clara. En especial, porque en estos momentos históricos las izquierdas del continente viven procesos de refundación que redefinen radicalmente su praxis, sus discursos y propuestas. En el contexto actual, defender la institucionalidad democrática es defender nuevas formas de organización ciudadana y participación popular que imprimen nuevos contenidos a esa institucionalidad. Es defender el derecho a una vida digna y, en último término, el derecho a la vida misma. Siguiendo a Hinkelammert, podríamos decir que aquí las izquierdas latinoamericanas reafirmar su opción por la vida, cuando las derechas clarifican su propuesta de muerte y aniquilación.

6) Las izquierdas de Costa Rica –de suyo tan dispuestas a buscar puntos de disenso y pretextos para despedazarse entre sí- hemos reencontrado un punto de coincidencia en la denuncia contra el golpe y la solidaridad con el pueblo hondureño. En buena hora. Por momentos he creído escuchar los ecos de la hermosísima lucha contra el TLC ¿No podríamos sacar de esto algunas lecciones muy básicas –lecciones de humildad y generosidad en primera instancia- y comprender que, en realidad, sí existen asuntos absolutamente cruciales alrededor de los cuales estamos plenamente de acuerdo? Repito, ojalá tuviéramos la humildad, además de la sabiduría, para hacer que este reencuentro se perpetúe y consolide.

Foto: Honduras. Golpe de estado – Ciudadanos se manifiestan en apoyo al presidente Manuel Zelaya en Tegucigalpa.

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Latinoamérica empuja a un Washington reacio a que apoye la democracia en Honduras


Mark Weisbrot

El golpe militar que derrocó al presidente electo de Honduras, Manuel Zelaya, provocó repudio unánime a nivel internacional. Pero la respuesta de algunos países ha sido más reacia que la de otros y la ambivalencia de Washington ha comenzado a despertar sospechas acerca de lo que realmente el gobierno estadounidense está tratando de lograr en esta situación.

Las primeras declaraciones de la Casa Blanca en respuesta al golpe fueron débiles y evasivas. En ellas no se denunciaba el golpe, sino más bien se hacía un llamado a “todos los actores políticos y sociales en Honduras a respetar las normas democráticas, el Estado de derecho y los principios de la Carta Democrática Interamericana”.

Esas declaraciones diferían con las de otros presidentes del hemisferio, como Lula da Silva de Brasil y la presidenta Cristina Fernández de Argentina, quienes denunciaron el golpe y exhortaron a que se restituyera al presidente Zelaya. La Unión Europea también emitió una respuesta similar, menos ambigua y más inmediata.

Más adelante, ese mismo día, a medida que la respuesta de otras naciones se hizo más clara, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo una declaración más fuerte en la cual se repudiaba el golpe – pero sin referirse a éste como un golpe. Además, no hacía mención alguna sobre el retorno de Zelaya a la presidencia.

La Organización de Estados Americanos, el Grupo de Río (la mayor parte de Latinoamérica) y la Asamblea General de las Naciones Unidas han todos llamado a que se dé el “retorno inmediato e incondicional” del presidente Zelaya.

Las fuertes posiciones desde el Sur resultaron en declaraciones anónimas de funcionarios del Departamento de Estado que mostraban más apoyo al retorno del presidente Zelaya. Para la tarde del lunes, el presidente Obama finalmente declaró: “Nosotros creemos que el golpe no fue legal y que el presidente Zelaya sigue siendo el presidente de Honduras...”

Pero más tarde, ese mismo lunes en una conferencia de prensa, se le preguntó a la secretaria de Estado Clinton si “restaurar el orden constitucional” en Honduras significaba el retorno de Zelaya. La secretaria nunca dio una respuesta afirmativa.

¿Por qué tanto recelo en llamar abiertamente al retorno inmediato e incondicional de un presidente electo, así como lo había hecho el resto del hemisferio y las Naciones Unidas? Una posibilidad obvia es que Washington no comparte estos objetivos. Los líderes del golpe no tienen apoyo internacional pero aún podrían tener éxito en lograr que pase el tiempo – Zelaya tiene menos de seis meses para terminar su mandato. ¿Apoyará el gobierno de Obama la imposición de sanciones en contra del gobierno golpista para prevenir que esto suceda? Los gobiernos vecinos de Guatemala, Nicaragua y El Salvador ya han hecho las primeras advertencias al anunciar una suspensión del comercio por 48 horas.

A diferencia de esto, una razón para la reticencia de Hillary Clinton de llamar al golpe un golpe es la prohibición, bajo la Ley de ayuda al extranjero de Estados Unidos (U.S. Foreign Assistance Act), de proveer fondos a gobiernos en donde el jefe de Estado haya sido destituido por un golpe militar.

La palabra ‘incondicional’ también es clave en esta situación: el gobierno estadounidense quizás quiera extraer alguna concesión de Zelaya como parte de un acuerdo para su retorno a la presidencia. Pero así no es como funciona la democracia. Si Zelaya quiere negociar algún acuerdo con sus oponentes políticos luego de haber retornado, ésa es otra historia. Pero nadie tiene el derecho de extraerle concesiones políticas en el exilio, a punta de pistola.

No hay excusa alguna para este golpe. Una crisis constitucional se desató cuando el presidente Zelaya le ordenó al ejército que distribuyera los materiales para un referendo no vinculante que se llevaría a cabo el domingo pasado. El referendo le pedía a los ciudadanos que votaran sobre si incluir una propuesta para una asamblea constituyente, para redactar una nueva constitución, en las elecciones de noviembre. El jefe del ejército, el general Romeo Vásquez, se rehusó a llevar a cabo las órdenes del presidente. El presidente, como comandante en jefe del ejército, despidió a Vásquez, con lo cual el ministro de defensa renunció. La Corte Suprema posteriormente dictaminó que el despido de Vásquez por parte del presidente era ilegal y la mayoría en el congreso se ha mostrado en contra del presidente Zelaya.

Los partidarios del golpe argumentan que el presidente violó la ley al intentar proceder con el referendo después de que la Corte Suprema fallara en contra de éste. Ésta es una cuestión legal; puede ser cierto o puede ser que la Corte Suprema no tuviera base legal para emitir esa sentencia. Pero esto es irrelevante para lo que ha sucedido: el ejército no es el árbitro de una disputa constitucional entre los varios poderes del Estado. Esto es particularmente cierto en este caso, en el que el referendo que se proponía era un plebiscito no vinculante y meramente de carácter consultivo. No habría cambiado cualquier ley, ni habría afectado la estructura de poder; era simplemente una encuesta al electorado.

Por consiguiente, el ejército no puede afirmar que actuó para prevenir un daño irreparable. Éste es un golpe militar llevado a cabo con propósitos políticos.

Existen otras cuestiones sobre las cuales nuestro gobierno se ha mantenido raramente silencioso. Los informes de represión política, del cierre de estaciones de radio y TV, de la detención de periodistas, detención y abuso físico de diplomáticos y de lo que el Comité para la Protección de Periodistas ha llamado una “censura de los medios”, son eventos que aún esperan por ser seriamente reprochados por Washington. Al controlar la información y reprimir la disensión, el gobierno de facto de Honduras está también creando el marco para unas elecciones injustas en noviembre.

Muchos informes han contrastado el rechazo del gobierno de Obama al golpe hondureño con el apoyo inicial del gobierno de Bush al golpe militar de 2002 que derrocó brevemente al presidente Hugo Chávez en Venezuela. Pero de hecho hay más similitudes que diferencias entre la respuesta estadounidense a estos dos eventos. En el marco de un día, el gobierno de Bush revirtió su posición oficial sobre el golpe venezolano debido a que el resto del hemisferio había anunciado que no reconocería al gobierno golpista. De manera similar, en este caso, el gobierno de Obama está siguiendo al resto del hemisferio, tratando de no ser la excepción, pero al mismo tiempo, sin realmente compartir su compromiso con la democracia.

No fue sino hasta algunos meses después del golpe venezolano que el Departamento de Estado admitió que le había brindado apoyo financiero y de otro tipo a “individuos y organizaciones que se entiende que estuvieron activamente involucrados en la breve expulsión del gobierno de Chávez”. En el golpe hondureño, el gobierno de Obama afirma que intentó disuadir al ejército hondureño para que no tomara esta acción. Sería interesante saber cómo se llevaron a cabo estas discusiones. ¿Será que los funcionarios del gobierno dijeron, “Ustedes saben que tendremos que decir que estamos en contra de una movida como ésa si la llevan a cabo, porque todo el mundo lo hará”? O será que más bien dijeron, “No lo hagan, porque haremos todo lo que esté a nuestro alcance para revertir cualquier tipo de golpe”? Las acciones del gobierno desde que ocurrió el golpe apuntan a algo más parecido a lo primero, sino hasta peor.

La batalla entre Zelaya y sus oponentes pone de frente a un presidente reformista apoyado por sindicatos laborales y organizaciones sociales en contra de una élite política corrupta, con conexiones al narcotráfico, que opera al estilo de una mafia y que está acostumbrada a escoger no solamente a la Corte Suprema y al Congreso, sino al presidente también. Es una historia recurrente en Latinoamérica, y Estados Unidos casi siempre se ha puesto del lado de las élites. En este caso, Washington tienen una relación muy cercana con el ejército hondureño, desde hace ya décadas. Durante los años ochenta, Estados Unidos utilizó bases en Honduras para entrenar y armar a los ‘contras’, los paramilitares nicaragüenses que se dieron a conocer por sus atrocidades en la guerra en contra del gobierno sandinista en el vecino país de Nicaragua.

El hemisferio ha cambiado substancialmente desde el golpe venezolano de abril de 2002, con otros once gobiernos de izquierda siendo elegidos posteriormente. Un conjunto entero de normas, instituciones y relaciones de poder entre el Sur y el Norte en el hemisferio han sido alteradas. El gobierno de Obama enfrenta hoy a vecinos que están mucho más unidos y mucho menos dispuestos a ceder en cuestiones fundamentales de democracia. Es por eso que la secretaria de Estado Clinton probablemente no tendrá mucho espacio de maniobra. Sin embargo, la ambivalencia del gobierno será notada en Honduras y muy probablemente podría motivar al gobierno de facto a que intente aferrarse al poder. Eso podría ocasionar muchos daños.

- Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C. Ha escrito numerosos informes de investigación sobre política económica. Es presidente de la organización Just Foreign Policy. Publicado en ingles en The Guardian Unlimited

Foto: Honduras. Golpe de estado – Ciudadanos impiden el paso de un vehículo con militares golpistas.


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Elecciones Argentinas: algo más que una renovación parcial del Congreso


Eduardo Lucita (LA ARENA)

El proceso electoral que concluyó el domingo muestra una situación contradictoria: ha sido la campaña más hueca y argumentalmente más pobre desde la recuperación democrática, sin embargo los resultados modifican hacia delante el tablero político del país.

Si se exceptúan las declaraciones e intervenciones del "Pino" Solanas, candidato por la Ciudad de Buenos Aires, cuyas propuestas al menos intentan recuperar los recursos naturales y los servicios públicos perdidos por las privatizaciones de los '90, a la mayoría de los candidatos es difícil encontrarles alguna idea superadora de la crisis actual, y muchas veces ni siquiera una idea. Más aún la pobreza político-cultural y discursiva es inferior aún a la de muchos capitostes del período menemista. Esto no hace mas que poner en evidencia, por si hiciera falta, la crisis de los partidos y la mediocridad de campañas basadas en personalidades, las más de las veces simples productos mediáticos montados en una enorme masa de dinero.

Un nuevo mapa político

Ahora, los resultados han cambiado efectivamente el mapa político del país. El oficialismo recoge una derrota política de proporciones, impensada por su envergadura semanas atrás, incluso para sus mayores opositores. Perdió en 21 de los 24 distritos electorales del país incluyendo el feudo de Santa Cruz y la derrota fue más pronunciada en las grandes concentraciones urbanas.

El peronismo K pierde el control del Congreso y es primera minoría, con un 30% de los votos totales del país. Lo que es una base nada desdeñable, pero ha perdido hegemonía y tendrá que someterse a negociaciones, acuerdos y concesiones diversas si quiere mantener la gobernabilidad. Por el contrario la reacción conservadora, que comenzara a corporizarse con el conflicto por la resolución 125, ha tomado en estas elecciones formas políticas concretas, ya sea bajo la forma de la derecha empresarial o la forma demo-liberal. El peso que en esto ha tenido el conflicto con el campo es innegable.

Claro está que no todo es reacción conservadora, hay mucho de voto castigo, de descontento social, de cansancio frente a promesas distributivas que no se concretan. Pero no puede omitirse que los descontentos han optado por opciones políticas que están claramente a la derecha del gobierno, lo que no significa que éste sea de izquierda. Pero sí que tiene una concepción de la intervención estatal, del consumo y del mercado interno diferenciada. Tampoco puede obviarse que el camino a la reacción conservadora ha sido pavimentado por el propio gobierno. Menos aún que la derecha empresarial sacó votos en zonas del segundo cordón del conurbano, donde anida la pobreza de los más pobres y también en zonas obreras. Y vale preguntarse si no estamos frente a una reedición de la alianza entre ricos y pobres, que fuera base de sustentación del menemismo.

Unos y otros

El radicalismo, montado en la Coalición Cívica, segunda fuerza nacional, da muestras de recomponerse, mientras que el macrismo pareciera encontrar su límite en la fuerte deserción de votos que sufrió en capital, donde tiene peso propio la ineficiencia de su gestión.

El futuro presidencial del esquema K en cualquiera de sus variantes ha sido puesto entre paréntesis, el ciclo kirchnerista se está agotando aunque venderá cara su derrota. Por el contrario, los presidenciables opositores han salido bien parados y se proyectan con peso propio para el 2011.

Este panorama muy poco alentador es apenas compensado por la gran elección capitalina de Solanas, cuyas proposiciones si bien remiten al nacionalismo del peronismo original es en este cuadro visto como de izquierda. A lo que hay que sumarle la buena perfomance de Sabbatella, que sin diferenciarse demasiado del oficialismo, pero apoyado en una gestión municipal exitosa, logró instalarse en la provincia. Son aún realidades muy parciales, pero con potencialidad.

Recomposición del peronismo

No sólo estaban aquí en juego la renovación parcial de los congresales, transformada en plebiscito por el oficialismo, estaba también en disputa la interna del Partido Justicialista, entre el peronismo K y el disidente.

La jugada de los llamados "barones" del conurbano se inscribe en esta disputa y muestra que la lealtad peronista ha quedado para la liturgia. Asumieron las candidaturas testimoniales; con las listas colectoras garantizaron su continuidad y con el corte de boleta liberaron el voto al peronismo disidente. Resultado: retuvieron el control sobre sus feudos municipales y jugaron a dos puntas a nivel nacional.

Así la renuncia de Néstor Kirchner a la presidencia del partido no es sólo producto de asumirse como el mariscal de la derrota sino también de la presión de los intendentes del conurbano y de los gobernadores triunfantes, interesados en la reorganización del PJ de cara a las elecciones del 2011. Con Scioli en la presidencia se facilita el diálogo con el peronismo disidente y la coherencia ideológica. No necesariamente será un cielo sereno, fuertes disputas y contradicciones para seleccionar una nueva dirección y por las candidaturas futuras están en el horizonte. Sin embargo las clases dominantes conocen que el peronismo es el único que puede garantizar la gobernabilidad del país.

La economía

La crisis mundial no pareció estar presente en la campaña, pero subyace por debajo de los resultados. Estos incidirán también en cómo enfrentar su impacto en una economía local que marcha al estancamiento, y también se reflejará al interior del PJ. Las corporaciones se sienten reconfortadas. El bloque agrario se ve triunfador y retomará el embate por las retenciones, mientras que los industriales, descartada ya la macrodevaluación, discuten ahora sobre una rebaja salarial directa o su contrapartida, dejar librado el empleo a las fuerzas del mercado.

Los gobernadores buscaran modificar el manejo de las finanzas públicas: una mejor coparticipación federal y recibir parte de lo recaudado por el impuesto al cheque. La oposición triunfante volverá con sus propuestas de achicar el gasto público, reducir las cargas impositivas y los subsidios y cubrir el bache financiero regresando al FMI, aceptando los condicionamientos que sean. El gobierno debilitado deberá resolver estas presiones, mientras que pasado el proceso electoral ha comenzado ya el reacomodamiento de precios y la recuperación económica no está a la vista. Mientras los trabajadores volverán a presionar por las paritarias y los aumentos, en tanto que el secretario de la CGT se siente también presidenciable, y necesitará logros concretos.

La crisis y los resultados electorales amenazan con convertir a los trabajadores y sectores populares en los verdaderos derrotados de estas elecciones. En el semestre que estamos iniciando veremos si hay respuesta del movimiento social. Pero ésta será siempre parcial hasta tanto no logre construir su propia alternativa política.

Foto: Argentina – La presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la presentación del Programa Aprender en Casa.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda).


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Carta de una amiga desde México



Acerca de la gripe (mal llamada) porcina o H1N1

Los partidos de fútbol eran sin público. Y festejaron los goles igual desde casa.

Hola, amigos y amigas de Argentina:

La verdad solamente tengo ganas de compartirles un poco de buena onda para este momento pesadito que están pasando con la influenza.

Por un ratito y aunque nos dé gracia, risa y no sé que más, hay que ponerse el barbijo. El primer día te sentís un idiota, pero después te sentís un idiota si te lo olvidaste. Y ni te digo como te sentís cuando recorres cada farmacia de tu ciudad y no existen. Y parece que todos los que sí tienen están a salvo y vos sos el próximo por no tener. Y empezás a pensar cómo fabricar uno, si el filtro de café servirá, o las tazas para rellenar corpiños. ¡Hasta te los mandas a traer de Argentina como en mi caso!

El gel es básico, también te da un poco de vergüenza ponerte gel porque te dieron la mano o tocaste algo. Pero más vergüenza es no hacer nada para evitar el contagio, por prejuicio o por " no ser exagerado".

El botón del ascensor se tocaba con guantes o un trapito.


El típico ejemplo es en el súper: agarras un yogurt de fresa que pasó por casi 48 manos antes de llegar a la góndola. Dos minutos antes que vos lo agarres, una señora que llegó en el avión de Chile de las cuatro de la tarde donde viajaban dos infectados, estornudó en su mano (no en su codo), agarró el yogurt, y decidió que mejor llevaba de otro sabor. Entonces lo volvió a poner en el estante. Y vas vos, lo agarrás con estornudo y todo por el mismo precio y tratás de sacarte la pestaña que se te acaba de meter en el ojo. Y no te das cuenta que te convertís en el próximo. Después llegas a tu casa, ¿y qué haces? Metés el yogurt en la heladera. Saludás a cada hijo tuyo haciéndole que les robas la punta de la nariz. Convirtiéndolos en los próximos.


Suena muy CSI, pero es así.


Acá conocí cinco personas que me contaron de gente cercana que se enfermó. No lo lees sólo en el diario, estás cerca.


Acá se cerro el gimnasio, ¿y que paso? ¡Nada! Empezamos a correr en vez de en la cinta en la cuadra y si decían que en el aire libre no, no corrimos más. Sólo por 15 días.


No había piletas, no nadamos.


No había escuela, estudiaban en casa.


Se suspendieron bodas, cumples, babyshowers.


La gente se escapaba a estados donde no hubiera, y así los de Acapulco teníamos terror al ver placa del DF. Es increíble cómo te cambia la cabeza.


No había restaurantes ni cines, y descubrimos lo lindo que puede ser comer casero, y ver una peli en la tele.


Ni hablar de los que no tuvieron donde dejar por 15 días a sus hijos ( las guarderías publicas y privadas, cerradas)


No había gel, nos lavábamos más las manos.


No había Lysoform, pero aprendimos a ventilar e iluminar los ambientes de trabajo. A usar alcohol por las superficies.


Extrañamos los besos y abrazos, cerramos pactos con los ojos, sin darnos las manos, el vecino parecía un virus caminando si subía al elevador, y tus mejores amigos se convirtieron en tus mejores compañeros telefónicos. Y costaba decirles “no vengas”.


Todos nos extrañamos y sirvió para casi un mes después reencontrarnos con más ganas.


La escuela tan odiada por los niños, nunca fue mas extrañada. Las vacaciones obligadas, pero encerrados en casa, a veces alteraba pero otras dejaba volver a lo natural, a lo simple. A pensar cuántas cosas nos separan. A ver más de cerca todo. A valorar lo que tenemos cuando no está.


Un estornudo ya no se respondía con un “salud” sino con un “¡"corran!".


Una simple tos, ya era motivo de caras y alejarse. El técnico de la lavadora tenia más miedos de mis hijas que yo de él. Yo tenia miedo de abrirle la puerta. ¡Y al abrir veo un diminuto hombrecito embarbijado y enguantado!


Un presidente que vemos pocas veces sale a decirnos como si fuera nuestro doctor, más que a decirnos a pedirnos por favor que seamos cívicos, que nos apoyemos en la contingencia. Y todo un pueblo que se caracteriza por ser sumiso, no sólo obedece, sino que se concientiza, se cuida y cuida al otro, cuida a los niños.


Y hay pérdidas, y hay pánico, y hay pérdidas económicas, y la gente se deprime. Pero se la aguanta y así México sale.


Aguantándose la discriminación desde otros países, la burla, y saliendo con el antídoto más importante en una sociedad: la educación y el civismo.


Aprendimos a los 30 años como toser y estornudar en el ángulo interno del codo. Y también en las axilas.


Nos reímos de vernos enguantados y embarbijados en la escuela, en las juntas y hasta en el súper.


No faltaba gel ni en el baño de pozo de la carretera a Chilpancingo.


Aprendimos a extrañarnos


Aprendimos a dibujar, recortar, ver la misma película 30 veces, otra vez dibujar, leímos todo los cuentos de la casa.


Aprendimos a comer más limpio.


A lavarnos 20 veces por día las manos.


A limpiar los productos que entrábamos a la casa.


A saludarse de lejitos. Nos sentíamos mal, nos daba vergüenza, pero bueno.


¡Y a preocuparnos cuando alguno se nos tiraba encima y nos daba un beso de una!


Los chiquitos aprendieron a decir “hola” a la maestra y a ponerse gel en la mera puerta del kinder.


Los niños incorporaron en su vocabulario palabras como: antibacterial, cubrebocas, codo, no toques, lávate, no toques, lávate, ¿te lavaste? Andá a lavarte. No toques. Mi más peque decía que había que lavarse por la “influencia”.


La información estuvo siempre y en todos lados, sin alarmismos, tranquilamente protegiéndonos psicológicamente durante la contingencia y después. Al principio sí fue feo, no se sabia qué onda. Yo me asusté, pero con asustarte tampoco logras mucho (bueno, sí, lo que lográs es tener alcohol y agua oxigenada, atún y toallitas hasta el 2015)


Y si, de a ratos nos sentíamos ridículos, penosos, cansados.


Pero nos la bancamos. Y salimos.


Sé como argentina, que pensamos diferente. Somos orgullosos, altaneros, agrandados, nos creemos que a nosotros nada puede pasarnos. Nos reímos de todo y de todos. Pero vamos a tener que empezar porque como siempre nos gusta quedar primeros, en esto ya estamos terceros y no nos conviene ningún ascenso.


Por una vez, creo que hay que bajar la cabeza y llegar últimos.


Aprender de los demás. Pedir disculpas. Dejar la burla para otros eventos. Esto es serio. Y es momento de dejar de tomarse todo a joda.


Si pueden estar en sus casa, qué bueno. Los que tengan que salir sí o sí a trabajar no olviden sus cubrebocas, desinfectar seguido el escritorio el teléfono, el celular, las llaves, la compu.


Al comprar, limpiar lo productos antes de meterlos a la heladera o la alacena con alcohol y un trapo. No cuesta mucho tiempo más y ayuda.


Lavarse las manos, no tocarse la cara, no saludar de beso ni de mano.


Estornudar en el ángulo interno del codo y toser. También en la axila.


Ponerse gel antes de comer si no te pudiste lavar y al tocar dinero en el súper o en la calle.


Llevar cubrebocas en el subte y colectivos y trenes.


Las vacaciones serán distintas pero se pueden disfrutar igual. Hacer conciencia. No pasa nada si no ves el estreno. Todo después se va a extender por la contingencia, van a ver.


Nosotros suspendimos el festival del Día de las Madres, que es lo máximo para México y hace dos semanas lo hicieron y fue hermoso. No pasó nada que en vez de en mayo fuera en junio.


Los partidos de fútbol eran sin público. Y festejaron los goles igual desde casa.


Por eso espero que esto les llegue, no para entrar en pánico sino para crear conciencia.


¡Mucha suerte! Y espero que a los argentinos no les pegue tan duro como a nosotros.



* * * * * *


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viernes, 3 de julio de 2009

Honduras: el primer golpe de Estado militar de la administración Obama


por Thierry Meyssan*
3 de julio de 2009
Desde
Beirut (Líbano)

Honduras suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar estadounidense e incorporarse al ALBA. Militares formados en la Escuela de las Américas y dirigidos por consejeros estadounidenses derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya y pusieron en el poder a quien había sido su rival de siempre en el seno del partido liberal, Roberto Micheletti. Thierry Meyssan hace un recuento de los objetivos de este enfrentamiento y señala la voluntad de la administración Obama de retomar el control de América Latina.

Nadie pensó que la crisis surgida entre Honduras y Estados Unidos pudiera desembocar en un golpe de Estado militar. Parecía que Washington había renunciado a esa forma de acción, aunque la administración Bush había sobornado recientemente a un grupo de militares para que derrocaran al presidente constitucional de Venezuela (el 12 de abril de 2002) [1] y había utilizado a sus propias fuerzas especiales para secuestrar al presidente constitucional de Haití (el 29 de febrero de 2004) [2]. Pero los comunicadores de la Casa Blanca venían utilizando últimamente la amplia sonrisa del flamante Barack Obama para hacer creer a la opinión pública internacional que Estados Unidos había cambiado y que había renunciado a su ambición imperial.

La importancia estratégica de los cinco Estados de la antigua República Federal de América Central (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) reside en su situación geográfica como corredor de tránsito entre dos continentes y dos océanos. Si bien ninguno de ellos dispone de recursos naturales especialmente importantes, lo interesante es que todos ellos pueden servir de base para controlar la zona. Durante la revolución sandinista en Nicaragua, Washington utilizó Honduras como base de retaguardia de las bandas contrarrevolucionarias. Bajo la dirección de John Negroponte, la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa se convirtió en cuartel general de los «contras» nicaragüenses y de sus escuadrones de la muerte. Vista desde ese ángulo, la evolución antiimperialista de Honduras, luego del regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua, representaba no tanto un problema en sí como un verdadero peligro de «contaminación». ¿En qué representaba la evolución de la situación hondureña un peligro tan grande como para que Washington decidiera recurrir nuevamente a los viejos métodos, corriendo así el peligro de malograr todos sus esfuerzos propagandísticos?

La presidencia de Maduro y las elecciones de 2005
Al igual que el resto de Centroamérica, Honduras enfrenta la existencia de las maras (pandillas). La más conocida es la Mara Salvatrucha. Se trata de bandas de niños manipulables debido a su dependencia de la droga y organizados mediante ritos místico-criminales [3]. Sus miembros se entregan a todo tipo de violencias, alcanzando a veces un inusitado grado de barbarie que los ha llevado a protagonizar verdaderas masacres.

En 2001, el candidato nacionalista Ricardo Rodolfo Maduro Joest resultó electo bajo la promesa de luchar contra el crimen. Su propio hijo, de 25 años, había sido secuestrado, torturado y asesinado, y su funeral se había convertido en una verdadera manifestación de carácter nacional. Al llegar a la presidencia, Ricardo Maduro ordenó espectaculares operaciones de lucha contra las pandillas. También reforzó el arsenal de la policía y sacó a los militares de los cuarteles para que ayudaran a los policías. Con el apoyo de la democracia cristiana, Maduro logró la adopción de una ley que castigaba con un mínimo de 5 años de prisión el solo hecho de ser miembro de una mara.

Aunque aquella ley sirvió de inspiración a países como Guatemala y Salvador, la Corte Constitucional hondureña decidió invalidarla porque comprometía la responsabilidad individual por asociación en casos de crímenes que el acusado no había cometido. La aplicación de aquella ley había dado lugar a un gigantesco aumento del número de personas encarceladas, lo cual se provocó a su vez sangrientos motines en las prisiones. En definitiva, como aquella ley no abordaba las causas sociales del fenómeno, ya masivo, su aplicación no detuvo el aumento de la criminalidad.

En 2005, el candidato nacionalista a la sucesión de Maduro, «Pepe» Lobo, consideraba que sólo una guerra podía acabar con las maras. Así que propuso reinstaurar la pena de muerte a través de un referéndum que contemplaría además la posibilidad de pronunciar penas de muerte colectivas contra las pandillas, a pesar de que un estudio realizado en Salvador ya había demostrado que el 51,9% de los criminales tenían sólo entre 11 y 15 años. Así que Honduras habría tenido que matar a muchos de sus propios hijos. Mientras tanto, el candidato liberal, Manuel Zelaya, proponía un enfoque mucho más razonable, basado no sólo en la represión sino en la realización de verdaderos esfuerzos a favor de la educación y de la inserción de aquellos niños en la sociedad.

En el plano económico, los resultados del presidente Maduro también resultaban bastante polémicos.

Ex gobernador del Banco Central y brillante hombre de negocios (concesionario de Seros y director del fondo de inversiones La Paz), Maduro negoció la reducción de la deuda hondureña con el FMI y con el Club de París. Pero, como contrapartida, tuvo que aumentar los impuestos y reducir el número de funcionarios, política que penalizó únicamente a la clase media.

También incluyó a su país en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos/Centroamérica, sin encontrar mucha oposición política contra aquel proyecto, a pesar de sus desastrosas consecuencias para los pequeños agricultores. Las excelentes relaciones del presidente Maduro con su homólogo estadounidense George W. Bush condujeron incluso al envío de 370 militares hondureños a Irak, donde fueron destacados, junto a los españoles, en la zona administrada por el contingente polaco. Pero, como consecuencia de la decisión de Zapatero de retirar de Irak las tropas españolas, Maduro se vio políticamente obligado a retirar también a los soldados hondureños. Y finalmente, el mandato presidencial de Ricardo Maduro concluyó en un ambiente grotesco matizado por un escandaloso divorcio.

El liberal de izquierda José Manuel Zelaya Rosales presentó entonces una atrayente alternativa. En vez de proponer el cierre de servicios públicos como medio de garantizar una importante reducción presupuestaria, Zelaya propuso una reducción del tren de vida del Estado. Y para reforzar los ingresos del Estado, propuso facilitar el empleo en los sectores altos consumidores de fuerza de trabajo. En la lucha contra la criminalidad juvenil, Zelaya anunció su intención de equipar todas las escuelas con computadoras y de garantizar la instrucción pública gratuita a todos los niveles de la sociedad.

En 2005, en una elección de una sola vuelta, los hondureños eligieron como presidente a José Manuel Zelaya, con un 49,9% de sufragios, y le garantizaron el 48,4% de los escaños en el Congreso (unicameral). Su principal adversario, el nacionalista de derecha Porfirio Sosa, obtuvo el 46,2% de los sufragios y un 42,9% de los escaños en el Congreso. Los resultados eran tan apretados que se requirió su validación, la cual se produjo al cabo de dos semanas de espera. Tres pequeñas formaciones políticas se encontraron entonces en posición de árbitros en el seno del Congreso: la Unión Democrática, la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad.

Elección presidencial
(27 noviembre 2009) Elecciones legislativas
(27 noviembre 2009)
José Manuel Zelaya Rosales
49,90 % de votos válidos Partido Liberal
62 escaños
Porfirio Lobo Sosa
46,2 % de votos válidos Partido Nacional
55 escaños
Juan Ángel Almendares Bonilla
1,5 % de votos válidos Unificación Democrática
5 escaños
Juan Ramón Martínez
1,4 % de votos válidos Democracia cristiana
4 escaños
Carlos Sosa Coello
1,0 % de votos válidos Innovación y Unidad)
2 escaños

La presidencia de Manuel Zelaya
Nada dejaba entrever que el ranchero Manuel Zelaya pudiera entrar en conflicto con Washington, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría relativa de la que disponía no favorecía la posibilidad de una ruptura política. En primer lugar, el presidente Zelaya prosiguió la política de descentralización que ya había iniciado en su época de ministro. Su objetivo era acercar los centros de decisión a la ciudadanía para fortalecer el poder popular y la transparencia. Esta reforma provocó un distanciamiento entre la clase política corrupta de la capital y los nuevos notables locales. Y también sacó a la luz el control de los militares sobre una parte de la economía [4]

Pero lo más importante es que, en junio de 2006, Manuel Zelaya anunció su intención de destinar al tráfico comercial la base aérea de Soto Cano [5], en la que se encontraba un contingente estadounidense. Ante la reacción del Pentágono, el ministro hondureño de Defensa trató de retroceder, argumentando el costo del equipamiento necesario. Pero el presidente Zelaya mantuvo su decisión. Oficialmente, Soto Cano no era más que una pequeña base aérea cuyo personal se componía de 190 militares y 730 civiles. Pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Fort Bravo es la única estación del SouthCom fuera de Estados Unidos [6]. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas.

A pesar de la fuerte popularidad del presidente Zelaya, una sorpresiva campaña de prensa lo acusó de no haber respetado sus promesas, de no haber logrado mejorar el nivel de vida ni contrarrestar el crimen. En realidad, Zelaya no podía proteger a su país del alza mundial del petróleo y se publicaban numerosos reportajes sensacionalistas que daban la impresión de que el país enfrentaba una gran proliferación de las maras. Manuel Zelaya respondió obligando a los medios audiovisuales privados a transmitir varias horas de entrevistas con miembros de su gobierno.

Washington manifestó su irritación mediante la reducción de sus programas de ayuda a la población hondureña, pero mantuvo sus programas de seguridad. Estados Unidos incluso proporcionó a Honduras importantes medios para la realización de sus planes de lucha contra el crimen organizado y contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Washington financió, por ejemplo, el equipamiento de Puerto Cortés con tecnología de punta que permite escanear todos los contenedores enviados a Estados Unidos que pasan por ese puerto hondureño.

Por otro lado, Washington dispone de poderosos medios de presión sobre Tegucigalpa. Honduras, país de 7 millones de habitantes, tiene cerca de un millón de inmigrantes en Estados Unidos, sobre todo desde el paso devastador del ciclón Mitch por territorio hondureño, en 1998. 78 000 de esos inmigrantes hondureños en Estados Unidos son residentes temporales, estatus que han renovado varias veces, y pueden ser expulsados mediante una simple decisión administrativa.

El presidente Zelaya prosiguió su lucha contra la corrupción, obligando a varios altos funcionarios a renunciar a sus puestos. Y algunos de éstos comenzaron entonces a conspirar. Se descubrió incluso que el ex director de la compañía de telefonía pública había interceptado los teléfonos del presidente Zelaya.

Al estallar en Estados Unidos la crisis de las subprimes y en momentos en que se produce el alza mundial de los precios de los alimentos básicos, el presidente Zelaya recurre, lógicamente, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), organización intergubernamental promovida por Venezuela, país que garantiza la seguridad alimentaria y energética de los Estados miembros y que coordina además la realización de importantes programas de salud pública.

Esa decisión de Zelaya obtiene un fuerte apoyo popular, pero suscita inquietud entre las clases medias, ya afectadas por la política económica de Maduro y por la crisis económica mundial.

El 25 de agosto de 2008, Manuel Zelaya rinde homenaje al «Guerrillero heroico» Ernesto Che Guevara y, ante una multitud de 100 000 personas, firma en Tegucigalpa la entrada de su país al ALBA, en presencia de los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela, y del vicepresidente cubano Carlos Lage. El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, también está representado en el acto.
Honduras se convierte así en una de las naciones rebeldes.

El golpe de Estado militar
Representantes del gobierno de Estados Unidos admitieron en el New York Times haber entrado en contacto con los golpistas días antes de la asonada. Pero afirman que lo hicieron para convencerlos [7] de que emprendieran esa acción. Según esos testimonios, aquellos contactos finalizaron el domingo (o sea, en momentos en que el golpe ya había comenzado).

Pero hay que tener en cuenta que el pequeño ejército hondureño ha sido enteramente armado, entrenado e instruido por Estados Unidos. Se supone que obedezca a su comandante en jefe, el presidente de la República, y al jefe de su Estado Mayor. Pero, en la práctica, se encuentra bajo el control del SouthCom, desde Soto Cano y Miami [8].

Precisamente el jueves pasado, el Pentágono instaló apresuradamente al nuevo comandante del SouthCom, el general Douglas M. Fraser, para darle seguimiento al golpe.

En todo caso, la operación ya había sido concebida desde hace tiempo. Al igual que el ataque contra los edificios oficiales en Moldavia, al igual que la limpieza del valle de Swat, que el exterminio de los Tigres tamules o la «revolución verde» en Irán, el golpe de Estado en Honduras fue planificado por la administración Bush y posteriormente confirmado y ejecutado por la administración Obama, a pesar de los visos de legalidad que ésta última parecía ofrecer.

La tensión se recrudeció cuando el presidente Zelaya convocó a una consulta popular, que debía tener lugar el domingo 28 de junio, para determinar si los electores eran favorables a la elección de una Asamblea Constituyente. Se desató entonces una campaña internacional de prensa que presentaba aquella iniciativa como una maniobra exclusivamente tendiente a abrir a Manuel Zelaya la posibilidad de obtener un segundo mandato. Lo cual es totalmente falso ya que la elección de la Asamblea Constituyente sólo hubiese tenido lugar el mismo día que la próxima elección presidencial y, por consiguiente, la hipotética modificación de la Constitución no hubiese podido producirse sino mucho después del fin del mandato de Zelaya. Por lo tanto, el presidente Zelaya nunca hubiese podido ser candidato a su propia sucesión. Pero, claro está, después de haber acusado a Hugo Chávez de querer ser «presidente vitalicio», había que acusar a su aliado Manuel Zelaya de querer convertirse en dictador él también.

El 9 de junio, el Congreso hondureño adoptó una ley constitucional que prohibía la realización de un referéndum a menos de 180 días de la elección presidencial. El Tribunal Supremo declaró la consulta popular ilegal (pero no anticonstitucional), aunque la ley de modificación fue declarada en sí misma anticonstitucional. En base a esa decisión, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, bloqueó la organización de la consulta. El presidente se presentó entonces personalmente en una base militar para «rescatar» las boletas que debían ser utilizadas en la consulta popular y revocó al jefe del Estado Mayor por insubordinación. Al igual que los demás golpistas latinoamericanos, el general Romeo Vásquez fue formado por Estados Unidos en la tristemente célebre Escuela de las Américas.

La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command.

El domingo 28 de junio de 2009, siendo alrededor de las 5h30 de la mañana (hora de Honduras), fueron cortadas la electricidad y las líneas telefónicas fijas y hertzianas. Comandos de militares encapuchados [9] asaltaron la residencia del presidente Zelaya y se lo llevaron, lo metieron en un avión y lo enviaron a Costa Rica en ropa de dormir. Fueron arrestados por lo menos 8 ministros, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, así como otras personalidades, como el alcalde de San Pedro Sula (la segunda ciudad de Honduras). Cuando se restableció el servicio eléctrico, los medios audiovisuales anunciaron que se había decretado un toque de queda y la anulación de los oficios religiosos dominicales y de la consulta popular.

Después del mediodía, los diputados, que fueron previamente autorizados a salir a la calle, realizaron una reunión extraordinaria en la sede del Congreso. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, dio lectura a una carta, con fecha del 26 de junio, en la que el presidente Manuel Zelaya supuestamente renunciaba a su cargo. Nadie expresó sorpresa por la aparición de esta carta con fecha del 26 de junio. Después de dejar constancia de la supuesta vacancia a la cabeza del Estado, el Congreso designó a su propio presidente para ocupar la presidencia de la República. Por su parte, el Tribunal Constitucional afirmó, en un comunicado enteramente orwelliano, que el ejército había defendido la Constitución impidiendo que el presidente Zelaya diera un golpe referendario. El Tribunal sostuvo que al bloquear la consulta popular ordenada por el presidente de la República, el jefe del Estado Mayor había actuado legalmente, si lo había hecho por orden de un juez. Para que nadie ignorara el verdadero objetivo de la operación, los militares arrestaron a los embajadores o encargados de negocios de los Estados miembros del ALBA.

El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia.

La manera como las agencias de prensa atlantistas han descrito el diferendo electoral, de forma tendenciosa para dar al golpe de Estado una apariencia de legalidad, demuestra la premeditación de esta operación por parte de Washington. La manipulación de las causas del golpe, ocultando el asunto de la base de Soto Cano y los vínculos entre militares hondureños y estadounidenses, es muestra además de una evidente voluntad de ocultar el papel de la administración Obama.

Notas:
[1] «Opération manquée au Venezuela», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 18 de mayo de 2002.

[2] «La CIA déstabilise Haïti», «Coup d’État en Haïti» y «Paris relâche le président haïtien», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 14 de enero, 1º y 16 de marzo de 2004.

[3] «L’extension de la Mara Salvatrucha», por Gaston Pardo, Réseau Voltaire, 2 de marzo de 2005.

[4] La democracia se instaló rápidamente en Honduras mientras que revoluciones y contrarrevoluciones se desarrollaban en la región. Estados Unidos garantizó que parte de la economía hondureña quedara bajo su control indirecto, a través de los militares.

[5] La base Soto Cano es la antigua base de Palmerola. Está situada al nordeste de Tegucigalpa, a 747 millas de la capital.

[6] El SouthCom es el comando estratégico de las fuerzas armadas estadounidenses encargado de garantizar el control de Latinoamérica.

[7] «Honduran President Is Ousted in Coup», por Elisabeth Malkin, The New York Times, 29 de junio de 2009.

[8] El SouthCom tiene su sede en Miami, pero dispone además de una estación en Soto Cano y de puestos avanzados en Comalapa (Salvador), Manta (Ecuador) así como en las islas de Aruba y Curazao (Antillas Holandesas).

[9] El uso de pasamontañas o capuchas en este tipo de operación es inútil y contraproducente, a no ser que se trate de enmascarar la participación de consejeros militares extranjeros.

Thierry Meyssan

Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire



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Crónica desde el hospital de Emergency de Lashkargah, Afganistán


En el ojo del huracán

04-07-2009
Enrico Piovesana
Peace Reporter
Traducido para Rebelión por Gorka Larrabeiti

Hace unos días en Lashkargah reinaba una calma irreal, insólita. Los lugareños decían que era la quietud que precede a la tormenta, y llevaban razón. Los talibanes, que tienen rodeada la capital de Helmand desde hace meses, están tan cerca que sus comunicaciones de radio interfieren con las de la ciudad.

En la provincia son tan fuertes que han obligado a la compañía telefónica afgana, Roshan, a apagar los repetidores desde las seis de la tarde hasta el amanecer para evitar que les localicen los mandos de la OTAN, y así poder operar sin peligro. Son tan poderosos que han convencido a la población local para que no retiren los carnets electorales para la votación de agosto, so pena de degollarlos. Los pocos que saben que en agosto se vota han optado decididamente por la abstención.

Por lo demás, a nadie le interesa la política por estos lares: Kabul está lejos, y aquí, en Helmand, arrecia la guerra. De vez en cuando se concede un día de tregua, para luego volver a empezar peor que antes. La única señal de que algo iba a ocurrir fue que días atrás las tropas de ocupación lanzaron desde aviones muchísimas octavillas para informar a la población de la ofensiva inminente. Después de las octavillas, llegó el "Golpe de Espada" -así se llama la ofensiva de EEUU- que se abatió sobre Helmand con una fuerza que nadie podía prever.

Todo está listo para recibir a civiles heridos en el hospital de Emergency de Lashkargah. El martes por la noche llegó el primero: murió antes de que lo ingresaran. La previsión del personal es que llegarán pocos heridos. La gente del lugar dice que los marines han cerrado a cal y canto toda el área de las operaciones y que, por tanto, será difícil que las víctimas de la ofensiva consigan llegar hasta las ciudades más importantes.

Rahirmullah Yusufzai es un renombrado periodista pakisaní, uno de los mayores expertos mundiales de Afganistán y terrorismo islámico. Lleva cubriendo el conflicto afgano desde la guerra contra los soviéticos. Se hizo famoso por ser el último periodista que entrevistó a Osama Ben Laden antes del 11 de setiembre de 2001. "El Consejero para la Seguridad nacional de Obama, James Jones, sólo ayer dijo que la guerra no puede ser la solución del problema afgano", dice Yusufzai. "Acto seguido lanzaron una ofensiva militar sin precedentes. A mi entender, Obama quiere cambiar de estrategia efectivamente, para luego empezar a dialogar con los talibanes, pero desde una posición de fuerza y no de debilidad. Además, esta operación en Helmand hay que leerla relacionándola con las próximas elecciones de agosto: los talibanes controlan toda la provincia de Helmand excepto la capital Lashkargah, de modo que hoy por hoy sería imposible celebrar elecciones en dicha región, cosa que constituiría un daño de imagen tanto para el gobierno afgano como para las fuerzas de los Estados Unidos y la OTAN".

Sin embargo, esta no es la primera gran ofensiva a la que se enfrentan los talibanes, y a diferencia de los Estados Mayores de EEUU, los afganos están acostumbrados a resistir con las armas desde hace unos treinta años. "En cuanto empezaron las maniobras militares de los marines en Helmand, el portavoz talibán, Quari Yussuf Ahmadi, declaró que no están asustados en absoluto por las proporciones de esta ofensiva", confirma Yusufzai. "Los Estados Unidos tienen prisa para hacerse de nuevo con el control de Helmand antes de las elecciones, mientras que los talibanes están listos para combatir hasta la liberación de su país. Así pues, no entablarán batalla frontal con los marines, sino que se retirarán, les darán tiempo para que ocupen los distritos contendidos, y luego empezaran a atacarlos conforme a las técnicas de guerrilla más clásicas: emboscadas, atentados, etcétera. Hace tiempo un comandante talibán me dijo: 'Los estadounidenses tienen reloj; nosotros tenemos tiempo'".

http://it.peacereporter.net/articolo/16529/Afghanistan%2C+nell%27occhio+del+ciclone


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Honduras o el cuento de la no intervención norteamericana


3 de julio de 2009
Jorge Altamira

Un sistemático macaneo mediático, que en este caso es machacado sobre todo por la izquierda, ha pretendido que América Latina ha dejado de ser una semicolonia del imperialismo yanqui y que una serie de instancias diplomáticas, como la Cumbre de Río –la Unasur o incluso el Alba–, la ha emancipado de la tutela del capital financiero internacional.

Más allá del palabrerío, sin embargo, sus gobiernos no se olvidan de mendigar préstamos del BID y del Banco Mundial, de organizar ‘pases’ financieros con la Reserva Federal, de suplicar el mantenimiento de las excepciones arancelarias de parte de Estados Unidos, o incluso de pactar con los Uribe; es decir, una suerte de ‘coexistencia pacífica con el narco-gobierno paramilitar’. En el surco trazado por este macaneo, se ha sembrado la idea de que Estados Unidos no ha tenido nada que ver con el golpe de Estado en Honduras. Es una forma de decir que “la embajada” ya no es más lo que era y que los golpistas son leones sin dientes ni garras. En realidad, las gestiones diplomáticas para reponer al presidente Manuel Zelaya se han transformado en el medio fundamental para imponer la victoria política de sus adversarios, la oligarquía golpista. Como informa Clarín (1/7), Zelaya prometió en Washington “que no buscará la reelección y que al finalizar su mandato en enero, vuelve a su casa”. O sea que el destituido tira la chancleta mucho antes de haber obtenido la más mínima concesión de sus enemigos.

Las maniobras diplomáticas se despliegan con una fanfarria sospechosa, que recuerdan el fiasco en el que concluyó la convocatoria a varios Presidentes, a fines de 2007, para recibir en la selva colombiana a la secuestrada Betancourt. El objetivo de ellas es neutralizar la posibilidad de un levantamiento popular en Honduras, con la zanahoria de una salida ‘más económica’, de origen internacional, y también los ajetreos diplomáticos de Chávez y de los mandatarios del Alba. Pero es claro que el golpe tiene un fuerte apoyo de toda la gran burguesía en Centroamérica y más allá de ella en toda América Latina – porque responde al propósito fundamental de la burguesía internacional de aprovechar la crisis mundial para revertir los procesos ‘bolivarianos’ en su conjunto. Es obvio que se trata de un operativo delicado, que parte de una apreciación dividida dentro del mismo ‘establishment’ norteamericano, pero es incuestionable que Obama opera como una pantalla ‘disidente’ al servicio de una liquidación del chavismo embrionario y distorsionado que intentó desplegar Zelaya – él mismo un terrateniente del viejo partido Liberal hondureño. El canal de televisión gorila de Venezuela, que tiene los vínculos más estrechos con la burguesía internacional, se ha convertido en un portavoz internacional del golpismo hondureño. Su línea argumental es que el golpe lo ha producido Zelaya al impulsar un referendo y una asamblea constituyente que son inconstitucionales, y al desacatar las resoluciones en contrario de parte de los restantes poderes del Estado. Este proceso de las intenciones de Zelaya ha sido convertido en una línea argumental para cuestionar la legitimidad de Chávez u Ortega, y podría ampliar la esfera de intervención de la OEA, con el pretexto de la defensa de la democracia, a todos los regímenes que se agrupan o coquetean con el campo bolivariano. Hay que hacer notar que Lula, quien no vaciló en refrendar al teócrata Ahmadineijad en el reciente levantamiento en Irán, le está sacando el cuerpo a la crisis en Honduras y se alinea con la diplomacia de Hillary Clinton.

Se ha abierto una gigantesca crisis política de alcance continental; se ha roto la ficción del ‘idilio’ que se buscó transmitir a partir del levantamiento de las sanciones a Cuba, por parte de la OEA. Si los gobiernos bolivarianos capitulan en Honduras, transando con falsas salidas diplomáticas, estarán poniendo en peligro su propia posición, incluso en forma inmediata; resurgirá de inmediato la conspiración política en varios países. Si, por el contrario, Obama se ve obligado a aceptar un compromiso que reponga a Zelaya sin condiciones (que solamente ocurrirá bajo la presión de un levantamiento popular), la burguesía norteamericana cuestionará la capacidad de su política de apaciguamiento para pilotear el conjunto de la crisis mundial; se ahondará una fisura que ya es perceptible en el ‘establishment´ de los Estados Unidos.

Nuestra propuesta de acción es la siguiente: primero, poner de relieve que se ha abierto una crisis política excepcional a nivel continental, que amenaza los avances populares registrados en la última década; segundo, denunciar el papel proimperialista que juega la OEA y su tentativa de imponer un compromiso que salvaguarde a la oligarquía hondureña; tercero, impulsar movilizaciones populares y una movilización continental con la consigna del apoyo al levantamiento popular en Honduras.



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