sábado, 23 de febrero de 2013

John Ralston Saul: “No hay razón para salvar a los bancos”

Anticipó la crisis y el colapso del modelo económico Este escritor y ensayista canadiense propone rescatar a los ciudadanos desahuciados antes que a los bancos y pasar página respecto a la deuda para prosperar. JOSEBA ELOLA 5 FEB 2013 La persecución del Santo Grial del crecimiento es un error; la economía se ha convertido en asunto de ficción; el dinero ya no representa nada real; hay que reconsiderar qué es una deuda y qué papel deben desempeñar los bancos en un nuevo mundo. Estas son algunas de las ideas que vertebran el pensamiento de John Ralston Saul, escritor, ensayista y filósofo canadiense al que la revista Time calificó de “profeta”. Por alternativo que pueda resultar su discurso, Ralston está lejos de ser, a sus 64 años, un perroflauta. Alto, delgado y de elegantes andares, acompaña su aspecto de dandi con un discurso sin paños calientes. No reniega del capitalismo; de hecho, reivindica a uno de los referentes del liberalismo, Adam Smith. Pero propone medidas como que se rescate a los ciudadanos desahuciados o sepultados por una hipoteca en vez de salvar a unos bancos que solo conseguirán que la espiral de la deuda siga creciendo. Una cita poderosa encabeza su último libro, El colapso de la globalización y la reinvención de mundo: “Todavía no entiendo del todo por qué ocurrió. Alan Greenspan, 23 de octubre de 2008”. La frase del exdirector de la Reserva Federal estadounidense da la medida del desconcierto que ha creado la crisis, incluso entre aquellos que la incubaron. Y a ese desconcierto es a lo que se viene enfrentando en los últimos años este pensador canadiense que nada a contracorriente. PREGUNTA: Estamos inmersos en un periodo negro de la economía, y no parece que las cosas mejoren sustancialmente, ni en el mundo, ni en España, ni… RESPUESTA: Existe una nueva religión absoluta del crecimiento, el comercio, la santidad de la deuda y de los contratos comerciales, con la que intentan hacernos creer lo inteligentes que son los políticos y lo estúpidos que somos los demás. Da igual lo mala que sea la situación actual, ellos siguen aplicando las mismas recetas, haciendo lo mismo. Eso es lo que se está haciendo en España y en todas partes. El sistema avanza en la misma dirección. Los problemas que hay se están agravando. Nadie reconoce cuál es el auténtico problema. El crecimiento no nos va a sacar de donde estamos; la austeridad, tampoco. Veremos cómo resisten todo esto las democracias. Están poniendo la democracia en peligro. El crecimiento no nos sacará de donde estamos; la austeridad, tampoco” Ralston es un hombre de discurso ágil y fluido, sin pelos en la lengua. Nos encontramos con él en el restaurante de un céntrico hotel de Barcelona. La revista norteamericana de pensamiento alternativo Utne Reader le situó entre los 100 pensadores y visionarios más importantes del mundo. Autor de 16 libros (entre ellos, el ensayo filosófico Los bastardos de Voltaire. La dictadura de la razón en Occidente) y de cinco novelas que han sido traducidos a 22 idiomas, Ralston Saul es además el presidente del PEN International, asociación de escritores que data de 1921 y lucha por la libertad de expresión en todo el mundo. En 2005, tres años antes de que se desencadenase la crisis, publicó el libro El colapso de la globalización y la reinvención de mundo, del que lleva vendidas 400.000 copias, según los datos que facilita su editorial, RBA. En él analizaba el fracaso de los criterios que guían el sistema de relaciones económicas y financieras entre países, explicaba la crisis de un modelo y anticipaba un colapso. En 2009, a la vista de que algunas de sus predicciones se habían cumplido, reeditó con añadidos un libro que llega ahora en su versión española, con un prólogo que aborda cuestiones como el rescate de Bankia. P: En el libro sostiene usted que el dinero no es real y que nos hemos convertido en sus esclavos. Habla de que vivimos en una economía ficticia. Y dice que en los años setenta el comercio era seis veces el valor de los bienes y que en 1995 era 50 veces más. ¿Cuántas veces más lo es ahora? R: Nadie lo sabe, pero debe de estar alrededor de 150. Lo más vergonzoso es que los números no están disponibles, o al menos yo no he podido encontrarlos. John Ralston / GIANLUCA BATTISTA P: ¿Y eso qué significa? R: La ironía es que la globalización ha conducido a lo opuesto de lo que prometía. Prometió competencia, y ha causado el regreso a los oligopolios; prometió renovación del capitalismo, y ha supuesto la vuelta al mercantilismo; prometió el final del nacionalismo feo [sostiene que también hay un nacionalismo positivo], y ha traído la era más nacionalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Prometió crecimiento, no tenemos crecimiento; prometió empleo, no tenemos empleo… y así se puede seguir con la lista. Nada de lo prometido ha ocurrido. Dijeron que con el keynesianismo se imprimía mucho dinero; que había que controlar el dinero en circulación y que eso haría funcionar la economía. El hecho es que todo este periodo ha llevado a la mayor expansión en la cantidad de dinero en la historia del mundo, hemos visto cientos de ejemplos de nuevos tipos de dinero: las tarjetas de crédito, los bonos basura, los derivados… Todo eso es imprimir dinero, pura inflación de la cantidad de dinero. El argumento capitalista era que el dinero era lo que engrasaba la maquinaria. Pero llegado un momento dijeron: el dinero es real, por eso es bueno tener a gente trabajando en el sector financiero. ¿Las fusiones y grandes adquisiciones de empresas?: eso es im­primir dinero. Cada vez que una compañía compra otra y se endeuda en, digamos, 700.000 dólares, eso quiere decir que se acaban de imprimir 700.000 dólares, acaban de crear 700.000 dóla­res que antes no existían. Nunca tuvimos tanto dinero circulando en el mundo y tan mal repartido. Y por eso cuando ocurre la crisis, la gente que es parte de esa lunática inflación dice: hay que salvar a los bancos. P: ¿Y no hay que rescatar a los bancos? R: No hay razón para salvar a los bancos, no necesitamos tanto dinero. Lo razonable habría sido aprovechar la oportunidad para limpiar el desorden. No hay más que tomar el ejemplo español de Bankia. Una buena política habría sido, por ejemplo, que el Gobierno anunciase que pagaría todas las hipotecas hasta una cantidad determinada, pongamos 300.000 euros. Das el dinero a la gente que está en su casa y que tiene una hipoteca, y de hecho salvas a los bancos: es el ciudadano el que da el dinero a los bancos al cancelar su hipoteca. De pronto, la gente ya no tiene deudas y puede gastar lo que gana. Así es como se crea una clase propietaria y además se relanza la economía. Es tan simple. P: ¿Y eso es posible? R: Por supuesto. Para mí la pregunta es: ¿es posible que demos todo ese dinero a los bancos, que fueron los que crearon el problema, para que no se gasten ese dinero y para que continúen autoconcediéndose enormes bonus? ¿Es eso posible? ¿Es eso legal? ¡Vamos, denme un respiro! Hay otra opción: no queremos salvar a todos los bancos, no queremos tanto dinero, así que paguemos 150.000 euros de esas hipotecas y cancelemos el resto de la deuda, 150.000. Los Gobiernos tienen el poder para hacerlo. De ese modo, 150.000 euros no vuelven a los bancos, limpias el sistema bancario y reduces la cantidad de dinero que circula, que es algo positivo. Viajero alrededor del mundo John Ralston Saul (Ottawa, Canadá, 1947) es un hombre que viaja constantemente por todo el mundo. Siempre lo ha hecho. Sobre estas líneas, una foto del año 1976, en el Ártico, adonde acudió como ‘número dos’ de Petro-Canada, una iniciativa que el Gobierno canadiense puso en marcha en los setenta, en plena crisis energética, para recuperar el control sobre sus reservas de petróleo. Su condición de presidente del PEN International, asociación de escritores creada en 1921 que lucha por la libertad de expresión, le hace moverse de un lado a otro continuamente. En noviembre estuvo en Turquía con una delegación de 20 escritores: “La situación de la libertad de expresión se está deteriorando en ese país”, afirma. “Hay 70 escritores en prisión y 70 inmersos en juicios imposibles”. P: Pero no debe de ser tan fácil de hacer. Por ejemplo, la gente que alquila se sentiría agraviada. R: Habría que estudiar los números. La política económica es intentar mover las cosas en una buena dirección. No significa hacer exactamente lo mismo en cada sitio, ni significa que tengas que hacerlo todo a la vez. Resuelves primero ese gran problema y luego haces un programa para alquileres de forma que la gente pueda comprarse la casa que está alquilando. Se pueden hacer más cosas. Por ejemplo, dar una renta mínima a la gente en vez de que tenga que hacer colas para acceder a prestaciones, subsidios y ayudas, en vez de humillarla examinando sus requisitos una y otra vez; ayudas que además resultan caras de administrar… Muchos conservadores, liberales y socialdemócratas responsables están de acuerdo en que sería mucho mejor una renta garantizada anual. Supondría liberar a la sociedad, devolver a la gente el respeto por sí misma. La gente humillada o marginada se sentiría parte de la sociedad. Es curioso, pero hay mucha gente que está de acuerdo con estas ideas. P: ¿Ah, sí?, ¿y dónde están esos conservadores y liberales que piensan así? R: ¡En todas partes! No están entre los neoconservadores, pero sí entre muchos conservadores. Muchos empresarios creen en esto. Pero como el debate se pierde en los pequeños detalles y la idea dominante es que hay que reducir el peso del Estado, nadie pone estas cuestiones sobre la mesa. P: ¿Qué posibilidades hay de que algo como lo que relata se pueda llevar a cabo? R: Hay posibilidades, por supuesto; han sido posibles muchas otras cosas en los últimos años. Por ejemplo: la clase directiva del sector privado ha conseguido, presionando a los Gobiernos, regulaciones que han convertido el fraude en algo legal. Ahí están esos consejeros delegados percibiendo bonus y participaciones en las acciones, ganando millones cada año: ¡pero si solo son gerentes! Están en el puesto por cinco años, se irán a jugar al golf cuando se retiren, ¡no son nadie! ¡Nadie conoce sus nombres, no han hecho nada en particular! ¿Deberían cobrar esos bonus cuando la empresa va mal? Ese no es el debate. El debate es: ¿deben recibir bonus? ¡Si ya les han pagado! Han usado su influencia para cambiar el sistema impositivo en todos los países para no tener que pagar demasiados impuestos por esos bonus. Eso es fraude. Probablemente, los dos ejemplos más evidentes de fraude desde la Segunda Guerra Mundial son: el cambio en las disposiciones de ingresos de los directivos, fraude evidente hecho legal, y la transferencia de la deuda privada de los últimos años al sector público. P: La Unión Europea está corroída por la deuda… R: Hay quien plantea los eurobonos como solución a la crisis europea. ¿Estamos de broma? Yo digo: acabemos con la deuda. No pueden admitir que se han equivocado, así que hacen como que los bonos son algo que les permite coger toda la deuda, colocarla en los bonos y venderlos. Están colocando a la civilización europea bajo el peso de una deuda que no existe. Si tuvieran algo de imaginación y algo de coraje, convocarían una cumbre y dirían: sí, los españoles han hecho mal esto, y los griegos han hecho cosas horribles con esto, pero ninguno de nosotros es una parte inocente; ¿cómo podemos resetear el reloj? Básicamente, vamos a envolver parte de esta deuda en un sobre, escribiremos en el sobre la frase “Esto es muy importante”, lo pondremos en un cajón, lo cerraremos y tiraremos la llave. ¡Hay que pasar página, hay que superarlo! En vez de esto, están intentando volver a hacer lo mismo que vienen haciendo durante años, pero como si no lo hicieran. P: Una propuesta sorprendente… R: La mía es responsable y honesta. Ellos están haciendo una propuesta delirante e increíblemente complicada que no va a funcionar y que no nos lleva a ningún sitio. Y en el camino hacen que la gente sufra. ¿Qué piensan que van a decir los griegos cuando les reduzcan el salario mínimo en un 22%? Está claro que esto es como una cuestión religiosa. Como la economía es la nueva religión, han aplicado la moral a la economía. La deuda pública tiene peso moral, pero la privada no. ¿Cómo se come eso? Este es uno de los fracasos de la globalización. Si el sector privado se puede librar de la deuda, el sector público también. P: Pero entonces, ¿qué pasa, que la deuda en realidad no existe? R: La verdad es que no. El dinero es una convención. Un árbol es real, el dinero es una convención. Los necios, cuando llega la crisis, están convencidos de que el dinero es real. Enrique IV fue considerado como el Buen Rey porque Francia estaba hundida por la deuda y la hizo desaparecer; a partir de ese momento vivieron 250 años de prosperidad, por quitarse la deuda; Atenas construyó toda su historia tras haberse librado de su deuda; el imperio norteamericano está enteramente construido sobra una quita, se quitaron la deuda de en medio cinco veces entre la guerra civil y 1929; la riqueza de Estados Unidos a lo largo del siglo XX está enteramente construida sobre el hecho de no haber pagado su deuda en 1929: tomaron dinero prestado en Europa, en los mercados, y con eso construyeron ferrocarriles, carreteras, rascacielos y tuvieron un colapso económico: quienes les dejaron dinero lo perdieron y ellos se quedaron con sus infraestructuras. Estados Unidos vivió cinco colapsos que al final le dejaron libre de su deuda y le permitieron convertirse en líder a partir de 1935. Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual” John Ralston Saul es un hombre apasionado, un orador nato. No es un anticapitalista. Se declara partidario de muchos de los preceptos de Adam Smith, de la propiedad privada, del mercado, y también de los servicios públicos. Dice que el capitalismo va a continuar. Pero considera que la globalización ha hecho daño. Y señala algunos culpables en su libro. Cita a la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe: economistas, directivos, consultores y propagandistas, es decir, periodistas de economía: “Difundieron la idea de que el comercio libre, la globalización y la búsqueda del crecimiento eran el único camino a la prosperidad”, manifiesta. El ensayista canadiense carga contra la llamada generación del informe. Sostiene que el mundo está en manos de economistas y empresarios de capacidades muy limitadas y que en muchos casos son “analfabetos funcionales”. Gente que solo contempla el corto plazo. “Los historiadores económicos son los intelectuales; los macroeconómicos son los semiintelectuales que dieron forma a las ideas, y luego están las abejas trabajadoras, que trabajan en lo micro, que no piensan y solo hacen números. Se eliminó a los historiadores porque, una vez que tienes la verdad, no quieres que el pasado sea examinado. Promocionaron a los semiintelectuales a los altares. Y elevaron a los que solo hacen números”. Dice que estamos en manos de estos últimos. Explica que el apogeo de la globalización se produjo a mediados de los noventa, años en que el comercio vivía días de máxima liberalización, los impuestos a las grandes fortunas se difuminaban, las privatizaciones y la desregulación campaban a sus anchas y la civilización occidental abrazaba la religión neoliberal y adoraba el mercado global. P: Usted ya viene alertando desde hace tiempo contra la globalización… R: Se veían signos de que la globalización estaba llegando a su fin desde 1995. La globalización se está derrumbando por los defectos que contenía desde el principio como programa ideológico-filosófico-social. Todavía estamos viviendo sus consecuencias: si España se rompe, si Grecia deja de ser una democracia, si en Canadá se producen problemas internos que la resquebrajan, todo ello, en gran parte, será un resultado de la globalización. Yo soy un gran admirador de Stiglitz y Krugman [en alusión a los dos reputados premios Nobel de Economía], pero son dos economistas, y no lo pueden evitar, se fijan en los detalles: habría que hacer esto, habría que hacer lo otro… Hacen bien, pero se les escapa la cuestión principal, la naturaleza de lo que está pasando, la naturaleza de la bestia llamada globalización. P: Sostiene usted que la globalización se convirtió en religión, en dogma… R: El Vaticano, en sus momentos de gran poder, era religión de modo marginal; más bien era una cuestión de política y de poder; con la globalización pasa algo similar: es algo económico, de modo marginal; es una cuestión de política y de control, de poder; es un modelo social, igual que la Iglesia católica lo fue o el imperio británico. Y se rompe porque como modelo social no funciona y siembra la catástrofe por el camino. En realidad, la globalización viene de un grupo de gente bastante marginal que tomó unas viejas ideas de mediados del siglo XIX pasadas de moda. Una de ellas era inglesa: el comercio libre, y la otra era el capitalismo de bucaneros, que se remonta a finales del XIX en Inglaterra y Estados Unidos. Unieron las dos cosas y dijeron: esta es una gran idea. Y no pensaron en las consecuencias de la unión de esas dos ideas. En la crisis de los años setenta estábamos con excedentes de producción, no se debía resolver el problema incrementando el comercio, porque ya había demasiados bienes. Es decir, la solución que encontraron para el problema era la contraria a lo que se necesitaba. Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual, sin sentido de la historia, ni imaginación, ni creatividad, sin pensar qué estamos haciendo y adónde vamos: una gran banalidad con tremendos resultados.

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domingo, 17 de febrero de 2013

Memorando de entendimiento firmado entre Irán y Argentina; Gran éxito diplomático

Teherán, 7 de febrero de 2013, IRNA -

 Con fecha de 27 de enero del presente año, los Ministros de Exteriores de Irán y Argentina, en el marco de la cumbre de los lideres de la Unión Africana celebrada en Addis Abeba, firmaron el llamado Memorando de Entendimiento entre los gobiernos de Argentina e Irán en relación al ataque terrorista contra la sede de la AMIA, el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires. A pesar de que ninguno de los responsables del gobierno de nuestro país se ha posicionado sobre este asunto, los medios digitales e impresos de Irán se han hecho eco de esta cuestión. Ateniéndonos a las especialmente negativas reacciones de los medios digitales sobre este tema, me decidí a explorar los puntos de vista de los derechos de Irán en el Memorando de Entendimiento. El texto original de este Memorando aun no sido publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, pero la traducción española del texto estaba disponible en la mayoría de las páginas de noticias argentinas. Así pues, este texto ha sido la fuente de análisis por mi parte y será expuesto brevemente a continuación. Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, debería haber publicado el texto en inglés (texto patrón de las posibles diferencias), así como el texto en persa del Memorando de Entendimiento. Revisión de los puntos más importantes de este Memorando: 1 - Los Ministros de Asuntos Exteriores como representantes del poder ejecutivo, deciden formar una comisión de investigación compuesta por los principales juristas internacionales para que valore las evidencias de ambas partes sobre esta cuestión, y después de hacer las comprobaciones pertinentes, recomiende sus soluciones, como el asesoramiento a las partes, en el marco de las normas y reglamentos de los dos países. Las dos partes afirman que esta Comisión no es parte del proceso judicial y las recomendaciones finales de la misma, para la adopción de nuevas medidas, se tendrán en cuenta. En primer lugar, que no se plantean los interrogatorios a los ciudadanos (como se menciona en las noticias) , y en segundo lugar, este proceso no es comparable con las comisiones de arbitraje internacional; solo es una comisión de asesoramiento; en tercer lugar, hasta que no se haya emitido el último informe de la comisión, este caso no entrará en la siguiente etapa en Argentina; y en cuarto lugar , la formación de la comisión de la verdad, en realidad muestra que el gobierno de Argentina no está seguro de la veracidad de las investigaciones y ha aceptado de que estas investigaciones sean hechas por una tercera parte para que las verifique. 2 - La Comisión, después de revisar los documentos, hará las consultas necesarias con las dos partes y después, en el segundo proceso, con la presencia de las autoridades jurídicas de las dos partes y con el propósito de hacer preguntas a las personas que están bajo el alerta roja de INTERPOL, viajaran a Irán. La segunda parte del artículo 5 del Memorando de Entendimiento establece que los representantes de ambas partes responderán a las preguntas de la Comisión, por lo que la presencia de esas personas en la comisión no es necesario. 3 - Con respecto al artículo 8 del Memorando de entendimiento, que destaca los derechos fundamentales de las personas, y junto con la segunda parte del artículo 5 llegamos a la conclusión de que, en base a la legislación nacional puede negarse a acudir a la comisión, aunque sea para responder a preguntas que no tengan naturaleza de la investigación, ninguna autoridad puede obligarlos a participar en la Comisión; así pues, parece que el propósito de los autores del Memorando en añadir la sección 8 , en verdad ha sido para tal fin. 4 - En el artículo 5 se señala que la Comisión, las autoridades judiciales argentinas e iraníes se reunirán en Teherán, y si tenemos en cuenta el espíritu general del Memorando de Entendimiento llegamos a que el núcleo de la demanda en este caso es el comisionado y no las autoridades judiciales argentinas. Por lo tanto, lo que los periódicos en días anteriores han informado sobre el viaje del juez y el fiscal del caso a Teherán y su interrogatorio en la investigación del caso AMIA es falso e inexacto. 5 - Según el artículo 6, la entrada en vigor estará sujeta a la ratificación o aprobación de las autoridades reguladoras. Según la legislación iraní, el memorando no requiere la aprobación del Parlamento, pero la Presidenta Argentina, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU y también en sus posteriores conferencias había indicado que cualquier acuerdo con Irán debe ser aprobado por el Congreso. Una vez aprobado, el proceso de selección del Comisionado y el Presidente de la Comisión (en virtud del Memorando de Entendimiento, debe acordarse entre los dos países) y después de este punto, la preparación del Reglamento de la comisión es el siguiente paso a seguir por el Memorando, para entrar en la fase de ejecución, aunque tal vez no llegue a la aprobación final en las instituciones legislativas de cada país. 6 - En ninguna de las noticias publicadas en los medios iraníes se hace referencia al artículo 7 del dictamen del memorando, que a mi parecer es una de las principales disposiciones del memorando de entendimiento. De acuerdo con este artículo "el Memorándum de Entendimiento, después de ser firmado de manera conjunta por los ministros, debe ser enviado inmediatamente a la INTERPOL para la aplicación de los requisitos de esta organización". De acuerdo a las noticias aparecidas en la agencia Fars, el día 27 de enero, los dos cancilleres, al tiempo que firmaban el memorando de entendimiento con el fin de ejecutarlo, firmaron una carta conjunta que enviaron al Secretario General de la INTERPOL. El propósito de este artículo en realidad, era que las dos partes conjuntamente señalaban a INTERPOL que la diferencia entre las dos partes por el caso AMIA, y que motivó que algunas personas aparezcan en la lista de alerta roja de esta organización, se había resuelto a través de la cooperación mutua, y por lo tanto, la INTERPOL podía anular esta lista. Parece que si la INTERPOL intenta ejecutar las operaciones policiales que aparecen en sus estatutos, primero tiene que actuar respecto a su suspensión y después de ser aprobado por la Junta Ejecutiva. La Asamblea General debe tomar medidas para esta lista. 7 - Existe la convicción y confianza total por parte de la República Islámica de Irán, de que los cargos y acusaciones están ideadas por el régimen sionista de Israel y siempre han sido considerados como posicionamiento principal del gobierno. El proceso judicial en el caso de la detención del Sr. Hadi Soleymanpour, ex Embajador de Irán le llevó en el año 2003, a petición del Juez argentino para su extradición a Argentina, y habiendo sido arrestado en Londres, pero debido a la falta de pruebas en su contra, fue absuelto de los cargos por el tribunal de Londres. También indicaron que estas acusaciones eran totalmente infundadas y el poder judicial argentino, después de 19 años no tiene la más mínima prueba de las acusaciones formuladas. En este caso, el juez argentino entregó más de 6.000 páginas del documento a la corte de Londres, pero al final el tribunal ingles no vio en él, responsabilidad alguna. No hay que olvidar que, en uno de los juicios que se celebró en el año 2004 en Argentina, se ha demostró la corrupción y los continuos abusos en el proceso judicial en este caso, y el juez de la investigación y los fiscales habían sido condenados por numerosas denuncias de destrucción de los documentos originales y registros, la no observancia de neutralidad, el pago de sobornos al principal acusado y .... Actualmente el caso AMIA esta siendo utilizado como una herramienta propagandística por parte del Sionismo Internacional que al parecer son los principales autores de este atentado, y continuamente propagan mentiras contra nuestro país, aparte de que el supuesto papel de Irán en el atentado a la AMIA se ha convertido en la columna vertebral de la reciente Ley del Congreso de EEUU en la lucha por la presencia de Irán en América Latina, utilizándolo como otro vehículo para sus falsas acusaciones contra nuestro país. Por lo tanto, la formación de una Comisión Internacional de juristas imparciales para examinar la evidencia en ambos lados, puede probar la naturaleza de los cargos. Y en este caso, aunque la opinión ofrecida por la comisión será meramente de asesoramiento y recomendación, sin embargo, el sistema judicial argentino no podrá seguir con sus reclamaciones. *Mohammad Hossein Mahdavi Experto en Derecho Internacional Agencia de Noticias de la República Islámica/IRNA NewsCode: 1066408

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Cibersoberanía en América Latina: De la ilusión a la unidad

Sábado 16 de febrero de 2013. Nodo50 | Fuente : Cubadebate Por Rosa Miriam Elizalde

 En este minuto de la humanidad la soberanía es una ilusión y la sostenibilidad planetaria un imposible. Solo Estados Unidos es soberano. Desde que Internet se convirtió en el sistema nervioso central de la economía, la investigación, la información y la política, las fronteras estadounidenses extendieron sus límites a toda la geografía planetaria, aunque los viejos mapas digan otra cosa. Su fuerza parece difusa, porque está encubierta con números IP, nombres de dominios, cables transatlánticos, conexiones satelitales y una retórica de lo neutralidad que nos vende el sueño de que estamos en la ruta del desarrollo y el progreso. Sin embargo, nunca fue más imperial ese país que cuando se convirtió en el zar del ciberespacio, con total inconsciencia de que su modelo de acceso, dependiente de las lógicas del mercado y la depredación ecológica, no solo cava la tumba de nuestros nietos, sino la de los suyos. Hay noticias peores. No existe Estado-nación que pueda remodelar esa red por sí solo, aún cuando ejecute normativas locales de protección antimonopólicas e impecables políticas de sostenibilidad en el orden social, ecológico, económico y tecnológico. Todavía menos podría construir una alternativa viable desconectado de lo que Manuel Castells ha llamado la “sociedad informacional”, cuya sombra –intangible, pero por eso no menos real-, alcanza incluso a quienes están fuera de la Internet. La red está aquí, aunque no la veamos. Es el corazón de un sistema supranacional, el ciberespacio, que se ha agregado a la realidad del planeta como una nueva capa de la atmósfera preñada de “incertidumbres e inciertas esperanzas”, diría el teórico Jesús Martín Barbero.[1] El ciberespacio genera una nueva geografía determinada por cuatro componentes indisolublemente unidos: 1)la infraestructura física de las tecnologías de la información y la comunicación; 2)el espacio funcional que generan los flujos de información global; 3)las relaciones socio-demográficas de las nuevas comunidades virtuales, y 4)la percepción de los espacios virtuales. Este escenario se regula por jerarquías y nodos principales de Internet, que acentúan las disparidades del mundo físico y han establecido una nueva cartografía, en la que centro y periferia están perfectamente delimitados, como se aprecia en el mapa que cada año publica la organización TeleGeography, con sede en San Francisco[2]: Tráfico de Internet. Imagen: www.teleGeography.com Este mapa no deja duda alguna de qué ocurre con el tráfico de los datos de América Latina en la red de redes: el 100 por ciento de las comunicaciones que establece la región con el resto del planeta pasa por algún nodo administrado directa o indirectamente por Estados Unidos, fundamentalmente por el llamado “NAP de las Américas”, en Miami, y se calcula que entre un 80 y un 70 por ciento de los datos que intercambian internamente los países latinoamericanos, también van a Miami y a otras ciudades estadounidenses, donde se ubican 10 de los 13 servidores raíces que conforman el código maestro de la Internet. En otras palabras, todas nuestras naciones son periféricas y dependientes de Estados Unidos en esta cibergeografía, pues la mayoría de sus comunicaciones no pueden evitar el paso por los nodos centrales, que son también puntos de control de las telecomunicaciones. Si recordamos que existen 2,4 mil millones de usuarios de Internet en el mundo, es fácil deducir que un tercio de la población mundial se subordina a este tipo de configuración diferencial. Un estudio publicado en el 2012 en Meridiano[3], revista del Centro Humboldt de Buenos Aires, Gustavo D. Buzai elaboró un mapa topológico de la capital argentina teniendo en cuenta las distancias en el ciberespacio, medidas a partir de los tiempos de conexión[4]. Como pueden ver aquí, Jamaica (1744 ms[5]) está más lejos de Buenos Aires que Moldavia (1152 ms); Nueva York (480ms) más cerca que Montevideo (713ms), y Paraguay (2765ms) bastante más distante de la capital argentina que Sri Lanka (1219ms), Mongolia (1373ms), Zambia (1285ms) o Kuwait (1409ms). Gráfico elaborado por Gustavo Buzai. http://www.gesig-proeg.com.ar/ “De todas las conexiones solicitadas el 27,27% pasaron primero por Pennsauken (New Jersey, USA), el 25,75% por Tysons Corner (Virginia, USA), el 15,91% por Italia (Europa), el 15,15% por Middletown (New Jersey, USA), el 11,36% por Miami (Florida, USA) y el 4,56% restante entraron por Boston (Massachussets, USA), Bagnolet (Francia, Europa) y Vienna (Virginia, USA). En el cibermapa los principales puntos de control se detallan con círculos”, registra el investigador.[6] No es posible perder un poquito de soberanía sin perder toda la soberanía, diría el filósofo Jean Bodin hace más de 400 años.[7] En la Sociedad Informacional los estados nacionales puede que retengan su capacidad de toma de decisiones, pero al convertirse en partes de una red de poderes y contrapoderes, son en sí mismos impotentes: dependen económica, tecnológica y políticamente de un amplio sistema de aplicación de la autoridad y la influencia de múltiples actores, y en particular de un ente supranacional que tiene la suprema potestad de apagar toda la red -Estados Unidos. ¿Se puede hablar de soberanía y sostenibilidad si la mayoría de las comunicaciones en vez de acercar a nuestro países, los alejan? ¿Qué autoridad ostentamos si nuestras comunicaciones pasan por el escrutinio de los puntos de control y espionaje en Estados Unidos, al que como tontos útiles les pagamos por ello un ciberpeaje? ¿Hay independencia cuando las estrategias de un país al final acatan los caprichos de los proveedores comerciales de Internet, que básicamente venden al mejor postor nuestros contenidos, con un considerable derroche de recursos y energía? No es circunstancial que la capital de Uruguay esté más lejos de Buenos Aires que Nueva York en el cibermapa que publicó la Revista Meridiano. Esta irregularidad en el tráfico de Internet genera un costo económico adicional por el salto entre proveedores subordinados a intereses transnacionales; es ineficiente en cuanto al tráfico de red; hipoteca un recurso estratégico –la información-; aumenta significativamente los tiempos de respuesta en las comunicaciones, y presenta, como vemos, graves problemas de seguridad de la información. A todo esto habría que añadir un hecho que suele meterse debajo de la alfombra cuando se habla de la eficiencia de las nuevas tecnologías: el modelo de la Sociedad Informacional no ha demostrado todavía que pueda ofrecer soluciones para las múltiples crisis que vive el planeta, ni prevenir que se traspasen los límites de la supervivencia humana y los términos de la sostenibilidad mundial. De hecho las “nuevas tecnologías” en ausencia de “nuevas energías” y concertaciones estratégicas entre los Estados, difícilmente puedan suponer un cambio trascendente de la realidad actual: un fallo en el suministro eléctrico puede parar en seco el motor informacional. Solo los centros de datos consumen monumentales cantidades de energía de un modo incongruentemente despilfarrador. Según un estudio publicado en septiembre de 2012 en el diario The New York Times, los almacenes digitales consumen en todo el mundo alrededor de 30 000 millones de watts de electricidad, más o menos el equivalente a la producción de 30 centrales nucleares. Los centros de Google consumen casi 300 millones de watts, y los de Facebook, unos 60 millones. En EEUU, los centros de datos gastaron unos 76 000 millones de watt-hora en 2010, aproximadamente un 2% de toda la electricidad del país.[8] ¿Cuánto estará aportando América Latina a este gasto descomunal, mientras le entrega a Estados Unidos los datos, hábitos y sueños de sus ciudadanos? ¿Se puede hablar de “nueva economía” cuando energéticamente continuamos atrapados en la antigua y voraz economía industrial? En esa circunstancia, ¿cuáles son los márgenes para aspirar a la independencia política y económica tecnológicamente sustentables y socialmente sostenibles? Esas son preguntas cuyas respuestas nos debemos, desde la teoría y desde la práctica. LATINOAMERICA: LA CONSTRUCCIÓN DE UN MODELO He tratado de enfocar mi intervención en lo que considero el principal punto de apoyo de las acciones de ciberguerra de Estados Unidos contra nuestros países, acciones que, como vemos en los drones, suelen ser también altamente letales. En este caso se ajusta una verdad de Perogrullo, a partir de la cual podríamos relacionar una ecuación simple: si la información es poder, poseer toda la información es gozar de todo el poder. Sin embargo, la sobredimensión del discurso de la ciberguerra, asociado a cierto regodeo de nuestra condición de víctimas, es paralizante y termina sirviendo a los intereses de dominación mundial. La realidad es que sobran los discursos satanizadores o hipnotizados de la Sociedad Informacional y faltan, por el contrario, políticas públicas concretas, líneas de acción y trabajo definidas para construir un modelo verdaderamente soberano. La buena noticia es que jamás América Latina ha estado en una situación tan favorable para encarar un proceso de tal naturaleza. Jamás habíamos tenido señales tan ventajosas para la unidad continental y las alianzas estratégicas. Brasil, Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador y otros países han avanzado en políticas públicas y modelos de producción de medios y gestión de contenidos digitales que prevén la necesidad y potencialidad económica, histórica, demográfica y sociocultural de la región, a partir de la integración y el desarrollo de sus plataformas tecnológicas. El software libre ha tenido un notable respaldo institucional en el continente, como no se aprecia hoy en otras regiones. Unasur aprobó en noviembre de 2011 un importante proyecto estratégico: la creación de un mega-anillo de fibra óptica con una extensión de 10 mil kilómetros que será gestionado por las empresas estatales de cada país y que debe estar activo en el 2014. Pero ni las decisiones locales ni el cableado regional garantizan que las comunicaciones de América Latina dejen de pasar por suelo norteamericano. Es una asignatura pendiente en América Latina una estrategia sistémica y un marco jurídico homogéneo y fiable que minimice el control norteamericano, asegure que el trafico de la red se intercambie entre países vecinos, fomente el uso de tecnologías que aseguren la confidencialidad de las comunicaciones, limite la emigración de los recursos humanos en la región y suprima los obstáculos a la comercialización de instrumentos y servicios digitales avanzados producidos en nuestro patio. Por tanto quedan por definir las potencialidades y alternativas de América Latina en el contexto internacional, su posición y modelo diferencial en la llamada Era de la Información. Finalmente, comparto con ustedes unas breves reflexiones acerca de cómo avanzar en ese modelo de soberanía y sustentabilidad tecnológicas, a partir de ideas que alcanzan consenso entre teóricos y especialistas consultados para un estudio, aún preliminar, en el que trabajo actualmente: - Regionalización: El imaginario de que toda regulación sobre Internet es obsoleta e innecesaria, debe trocarse por la conciencia del desafío a la capacidad de regulación de los Estados que esto implica, y su necesaria orientación a una Sociedad Informacional más inclusiva y equitativa. - Pensamiento crítico: No se trata de ir detrás de todos los artefactos y las teorías que bullen a nuestro alrededor, sino de saber encontrar el equilibrio entra las nuevas herramientas y los objetivos políticos. No será posible identificar cuál es ese objetivo al margen del conocimiento, la integración multidisciplinaria, la investigación, la innovación y el distanciamiento crítico. - Software y hardware libres -y añado, con todo respeto- sin posiciones fundamentalistas. No se va a lograr la universalidad del código abierto de la noche a la mañana, por más gritos que demos. Este tiene que comenzar a ser de uso masivo en el sistema educacional a partir de las edades más tempranas, si queremos verdaderamente una migración total e irreversible a tales plataformas. - Modelos de propiedad intelectual alternativos. - Creación y repatriación de contenidos: Aproximadamente el 85% de los contenidos consultados en la región están alojados fuera de ella. - Sistemas con energías renovables. - Cartografía de la ecología digital: No hay registros adecuados para las producciones de nuestros países en este ámbito. Deberíamos tener un mapeo de lo que aporta cada país, sus empresas, el tercer sector y la cooperación internacional en términos de fortalecimiento institucional, la capacitación, asesoría, apoyos, etc. - Discriminación positiva para países pequeños: El diseño de políticas públicas en este escenario a escala regional debería tener en cuenta las asimetrías entre los grandes países de la región y los más pequeños. No es lo mismo formular políticas para la sostenibilidad tecnológica en países de las dimensiones de Brasil o México, que para naciones con menores recursos, como Perú o Bolivia, o para los más pequeños en términos territoriales y demográficos, como los de Centroamérica y el Caribe. - Red de observatorios: Debería crearse un sistema coordinado de información, indicadores y estudios prospectivos. Más allá de ofrecer indicadores básicos como números de computadoras y acceso, los observatorios podrían recuperar y socializar las buenas prácticas de uso de estas tecnologías en la región. - Infraestructura física (transportadores) y lógica (aplicaciones) independientes. La arquitectura de Internet es como un árbol al revés. Las ramas son las aplicaciones que enlazan las redes sociales. El tronco principal son las conexiones que nos llevan a la raíz. Cada uno de nosotros somos las hojas del árbol –algunas de ellas volando solas a dónde las lleva el viento o agarradas a ramas anémicas que no soportan, como decimos en Cuba, un viento platanero. Lo que define la savia y la vitalidad del árbol, y por tanto si sobrevive o no a los huracanes, es su raíz. La Internet tiene 13 servidores raíces, 10 en Estados Unidos. ¿Pueden entender ahora lo que supone depender exclusivamente de estar agarrados a la superficie de un páramo? Hay modos técnicos de cambiar esta circunstancia, pero dependen de voluntad y estrategias políticas que, para ser efectivas, tienen que aprender a reconocer al árbol como sistema y no por partes, único modo de protegerlo y garantizar que dé frutos que no nos envenenen. Arquitectura de Internet Y con esto termino: no convirtamos a los jóvenes en nuestros enemigos. Reconozcamos que “esta es quizá la primera vez en la historia humana en que los jóvenes saben más sobre algo que los maestros que enseñan.”[9]. En ese texto que cité al principio, donde Jesús Martín-Barbero nos advierte de la incertidumbre que nos acecha, él también se aferra a una esperanza incierta, pero esperanza al fin. Dice, recordando una lección de la antropóloga norteamericana Margaret Mead: “Nuestro pensamiento nos ata todavía al pasado, al mundo tal como existía en la época de nuestra infancia y juventud. Nacidos y criados antes de la revolución electrónica, la mayoría de nosotros no entiende lo que esta significa. Los jóvenes de la nueva generación, en cambio, se asemejan a los miembros de la primera generación nacida en un país nuevo. Debemos aprender junto con los jóvenes la forma de dar los próximos pasos. Pero para proceder así debemos reubicar el futuro. A juicio de los occidentales el futuro está delante de nosotros. A juicio de muchos pueblos de Oceanía el futuro reside atrás, no adelante. Para construir una cultura en la que el pasado sea útil y no coactivo, debemos ubicar el futuro entre nosotros, como algo que esta aquí, listo para que lo ayudemos y protejamos antes de que nazca, porque de lo contrario sería demasiado tarde.”[10] Notas [1] Martín-Barbero, Jesús. Ciudadanías de la incertidumbre: comunicación, poder y subjetividad. Bogotá. FELAFACS. 2007. 07/02/2013 13:23 hs. En: http://www.fba.unlp.edu.ar/medios/b... [2] Telegeography. Latin America Telecommunications Map 2012. San Francisco. 2012. 07/02/2013 14:29 hs En: http://www.telegeography.com/teleco... [3]Buzai, Gustavo D. “El ciberespacio desde la geografía. Nuevos espacios de vigilancia y control global”. Revista Meridiano. No.1. 2012. Buenos Aires. Centro de Estudios Alexander von Humboldt. 07/02/2013 15:23 pm. En: http://www.gesig-proeg.com.ar/docum... [4] El autor utilizó programa trazador de rutas (tracerouters), el cual sigue el camino que recorre la comunicación entre dos computadoras e indica cuales fueron de acuerdo a su número IP (Internet Protocol), sus posiciones geográficas y tiempo que llevó́ realizar la conexión. [5] Milisegundos (ms): 1 ms = 0,001 segundo [6] Buzai: 2012. [7] Bodin, Jean. Los seis libros de la República. Selección, traducción e introducción de Pedro Bravo Gala. Madrid. Editorial Tecnos. 1992. [8] Glanz, James. “Power, Pollutin and the Internet.” New York. The New York Times. September 22, 2012. 07/02/2013 23:45 pm. En http://www.nytimes.com/2012/09/23/t... [9] Burbules, Nicholas C. Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías. Buenos Aires. Granica. 2006. [10] Martín-Barbero: Ob. Cit. Barbero reproduce una frase de Margaret Mead tomada de: Mead, Margaret. Cultura y compromiso. Granica. Barcelona. 1977. Pp.105-106. Ponencia presentada en el II Taller de Redes Sociales y Medios Alternativos. Nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital, el 13 de febrero de 2013

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sábado, 16 de febrero de 2013

Gideon Levy: Ir contra corriente

Posted on 15 febrero, 2013 by María Landi

 “El periodista Gideon Levy es seguramente el hombre más odiado en Israel por sus informes sobre los Territorios Palestinos Ocupados“, dice la nota de Al Jazeera World. En 47 minutos, este excelente documental de Bilal Yousef para Al Jazeera (con subtítulos en inglés) muestra, a través de la mirada y el trabajo periodístico de Gideon Levy, la brutalidad de la ocupación israelí, así como la inmoralidad de la ceguera y el negacionismo que reinan en esa sociedad. Traduzco el texto que acompaña el documental: Gideon Levy es alguien que evoca fuertes emociones entre sus compatriotas israelíes. El escritor y periodista ha realizado visitas semanales, durante las últimas tres décadas, a los territorios palestinos ocupados, describiendo lo que ve, claramente y sin hacer propaganda. Algunos israelíes lo ven como un valiente divulgador de la verdad. Pero muchos otros lo condenan como un propagandista de Hamas. Y sus columnas para el periódico Haaretz de Tel Aviv lo han hecho, sin duda, uno de los hombres más odiados en Israel. “Cuando me uní al diario Haaretz, empecé a visitar los territorios ocupados“, dice Levy. “Inmediatamente me di cuenta de que esto era lo que quería hacer: comprender la brutalidad e inhumanidad de la ocupación israelí“. “Me di cuenta de tres cosas: primero, que este es el drama más grande que enfrenta el Estado de Israel. En segundo lugar, que esta historia no estaba siendo cubierta por los medios de comunicación israelíes. Y en tercer lugar, que esto iba a ser mi misión en la vida: informar sobre la ocupación a los lectores israelíes que no querían saber lo que realmente estaba sucediendo allí “. Con los años, las historias de Levy han arrojado luz sobre la realidad que las y los palestinos enfrentan a diario. En uno de sus primeros informes: “La muerte de un bebé“, de 1996, relató un incidente que sufrido por la familia Abu Dahouk. Sus miembros fueron detenidos en un checkpoint en el camino al hospital. Los soldados israelíes retrasaron a la familia impidiéndole pasar, a pesar del avanzado estado de gestación de Dahouk Fayzeh Abu, que terminó dando a luz a su bebé en el asiento trasero del coche. El bebé, al que ella pensaba llamar Yousef, murió un par de días más tarde. Levy escribió en su momento: “¿Quién diablos son esos soldados que miraban cómo Fayzeh Abu Dahouk daba a luz a su bebé con gran dolor en el coche de su cuñado? ¿Quiénes son esos soldados que no les dejaron pasar para llegar al hospital? “ “¿Quiénes son esos soldados que obligaron a Fayzeh a envolver a su bebé entre su ropa y caminar dos kilómetros para llegar al hospital?“ Los relatos de Levy hablan de jóvenes palestinos abatidos a tiros por soldados israelíes tras ser acusados de arrojar piedras, de la falta de castigo para los soldados que matan a los palestinos a sangre fría, y del drama de los agricultores palestinos, cuyo sustento depende de los olivos que los colonos judíos incendian y destruyen impunemente una y otra vez. Muchos en Israel han criticado los informes de Levy, diciendo que él y sus colegas son responsables de reforzar el antisemitismo en todo el mundo. Pero otros ven a Levy como un individuo que se planta valientemente en contra de las opiniones dominantes de la sociedad en la que vive. “La historia ha sido testigo de ocupantes peores y más brutales que los israelíes. Pero nunca he oído de una ocupación que se cree que ella es la víctima. Y la única víctima“, dice. “A veces me siento avergonzado de lo que se está haciendo en nuestro nombre. Me siento muy culpable ante los palestinos. Creo que les estamos haciendo cosas terribles.” El documental Ir contra la corriente sigue a Gideon Levy en una de sus misiones en Hebrón, donde se encuentra con algunas/os de las/os palestinas/os de a pie cuyas vidas ha descrito en su columna de Haaretz. Como escribió Dorothy Naor, el documental es más sobre los horrores de la ocupación que sobre Levy mismo. Ver el documental en este enlace: Going Against the Grain – Al Jazeera World – Al Jazeera English.Gideon Levy: Ir contra la corriente Posted on 15 febrero, 2013 by María Landi “El periodista Gideon Levy es seguramente el hombre más odiado en Israel por sus informes sobre los Territorios Palestinos Ocupados“, dice la nota de Al Jazeera World. En 47 minutos, este excelente documental de Bilal Yousef para Al Jazeera (con subtítulos en inglés) muestra, a través de la mirada y el trabajo periodístico de Gideon Levy, la brutalidad de la ocupación israelí, así como la inmoralidad de la ceguera y el negacionismo que reinan en esa sociedad. Traduzco el texto que acompaña el documental: Gideon Levy es alguien que evoca fuertes emociones entre sus compatriotas israelíes. El escritor y periodista ha realizado visitas semanales, durante las últimas tres décadas, a los territorios palestinos ocupados, describiendo lo que ve, claramente y sin hacer propaganda. Algunos israelíes lo ven como un valiente divulgador de la verdad. Pero muchos otros lo condenan como un propagandista de Hamas. Y sus columnas para el periódico Haaretz de Tel Aviv lo han hecho, sin duda, uno de los hombres más odiados en Israel. “Cuando me uní al diario Haaretz, empecé a visitar los territorios ocupados“, dice Levy. “Inmediatamente me di cuenta de que esto era lo que quería hacer: comprender la brutalidad e inhumanidad de la ocupación israelí“. “Me di cuenta de tres cosas: primero, que este es el drama más grande que enfrenta el Estado de Israel. En segundo lugar, que esta historia no estaba siendo cubierta por los medios de comunicación israelíes. Y en tercer lugar, que esto iba a ser mi misión en la vida: informar sobre la ocupación a los lectores israelíes que no querían saber lo que realmente estaba sucediendo allí “. Con los años, las historias de Levy han arrojado luz sobre la realidad que las y los palestinos enfrentan a diario. En uno de sus primeros informes: “La muerte de un bebé“, de 1996, relató un incidente que sufrido por la familia Abu Dahouk. Sus miembros fueron detenidos en un checkpoint en el camino al hospital. Los soldados israelíes retrasaron a la familia impidiéndole pasar, a pesar del avanzado estado de gestación de Dahouk Fayzeh Abu, que terminó dando a luz a su bebé en el asiento trasero del coche. El bebé, al que ella pensaba llamar Yousef, murió un par de días más tarde. Levy escribió en su momento: “¿Quién diablos son esos soldados que miraban cómo Fayzeh Abu Dahouk daba a luz a su bebé con gran dolor en el coche de su cuñado? ¿Quiénes son esos soldados que no les dejaron pasar para llegar al hospital? “ “¿Quiénes son esos soldados que obligaron a Fayzeh a envolver a su bebé entre su ropa y caminar dos kilómetros para llegar al hospital?“ Los relatos de Levy hablan de jóvenes palestinos abatidos a tiros por soldados israelíes tras ser acusados de arrojar piedras, de la falta de castigo para los soldados que matan a los palestinos a sangre fría, y del drama de los agricultores palestinos, cuyo sustento depende de los olivos que los colonos judíos incendian y destruyen impunemente una y otra vez. Muchos en Israel han criticado los informes de Levy, diciendo que él y sus colegas son responsables de reforzar el antisemitismo en todo el mundo. Pero otros ven a Levy como un individuo que se planta valientemente en contra de las opiniones dominantes de la sociedad en la que vive. “La historia ha sido testigo de ocupantes peores y más brutales que los israelíes. Pero nunca he oído de una ocupación que se cree que ella es la víctima. Y la única víctima“, dice. “A veces me siento avergonzado de lo que se está haciendo en nuestro nombre. Me siento muy culpable ante los palestinos. Creo que les estamos haciendo cosas terribles.” El documental Ir contra la corriente sigue a Gideon Levy en una de sus misiones en Hebrón, donde se encuentra con algunas/os de las/os palestinas/os de a pie cuyas vidas ha descrito en su columna de Haaretz. Como escribió Dorothy Naor, el documental es más sobre los horrores de la ocupación que sobre Levy mismo. Ver el documental en este enlace: Going Against the Grain – Al Jazeera World – Al Jazeera English.

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Los zorros y el gallinero

Posted: 16 Feb 2013

 En "La Bolsa y la vida" no nos hemos callado sobre Bankia. Tampoco lo haremos esta semana. Muchos fueron los que nos criticaron cuando consideramos un error la fusión entre Cajamadrid y Bancaja. Otros muchos lo hicieron porque nos atrevimos a decir que la salida de Bankia a Bolsa era un engaño para los inversores particulares. No hemos tenido problemas para disculparnos cuando nos hemos equivocado, pero echamos de menos que los responsables de lo sucedido en Cajamadrid y en Bancaja, ahora Bankia, pidan disculpas a los ciudadanos y asuman las consecuencias de su gestión. La bolsa y la Vida (16/02/13) En la campaña de publicidad de su salida a Bolsa Bankia nos invitaba a todos a ser bankeros y lo hemos acabado siendo. Todos los ciudadanos españoles hemos acabado, a la fuerza, siendo accionistas de Bankia con la nacionalización de la entidad, y todavía está por ver el coste final que supondrá para nuestros bolsillos. El desfile ante la Audiencia Nacional de los protagonistas del desaguisado continúa. Al igual que continúa la actitud de los mismos, que lo único que hacen es descargar la responsabilidad de lo sucedido en los otros. El Sr. Rato declaró que fue obligado por el Banco de España a fusionar Cajamadrid con Bancaja. Esta semana el Sr. Fernández Ordoñez, Presidente de Banco de España en esos momentos, descargó la responsabilidad en el Sr. Guindos, actual Ministro de Economía y Competividad, al que acusó de quitarle la autoridad para actuar. Constatamos, una vez más, que los zorros han estado, y siguen estando, al cuidado del gallinero. Mientras los responsables de este engaño intentan escurrir el bulto como pueden, miles de pequeños accionistas de Bankia ven como el precio de la acción se desmorona. Entre ellos, miles de ahorradores que han sido doblemente engañados: primero, vendiéndoles participaciones preferentes de la entidades que se agruparon en Bankia; luego, obligados a canjear las mismas por acciones de Bankia. Sin olvidar, que si la acción de Bankia se desmorona, perdemos todos los ciudadanos, pues hemos inyectado miles de millones para "rescatar" dicha entidad. Pero no todo va a ser negativo esta semana. Hemos sido testigos como la presión ciudadana ha obligado a nuestros legisladores a admitir a trámite la Iniciativa Legislativa Popular sobre las hipotecas. Enhorabuena a todas las personas que durante años han trabajado y trabajan de "abajo a arriba" para que el drama de los desahucios se detenga y merezca la atención de sus señorías. Dicho esto es necesario estar alerta porque entre admitir a trámite y tomar una decisión definitiva queda aún camino... También hemos visto, leído y escuchado, gracias a la valiente actitud de algunos diputados, la comparecencia en el Congreso a puerta cerrada del Sr. Draghi, Presidente del Banco Central Europeo y uno más de los zorros que cuidan el gallinero. Espectáculo bochornoso el que ofreció ese día en esa importante institución al "bloquear" las comunicaciones con el exterior a los diputados y medios de comunicación. Situaciones como estas menoscaban, peligrosamente, la legitimidad de las instituciones políticas ante los ciudadanos. Esperemos que no exista próxima vez y que los responsables de la misma hayan tomado nota que la expresión "luz y taquígrafos" sigue vigente en el siglo XXI. Para finalizar, recomendamos la lectura del Atlas Financiero, publicado por la editora en español de "Le Monde Diplomatique", con la colaboración de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, y con el título "La estafa del siglo". Un análisis de lo sucedido en los últimos años desde diversos puntos de vista que nos permite reflexionar sobre las razones que nos han llevado a la crisis económica y financiera, así como sobre las consecuencias de las mismas para la ciudadanía. Pueden seguirnos en Facebook y en Twitter. Las consultas, dudas, sugerencias o quejas pueden enviarlas a: noledigasamimadre@gmail.com .

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viernes, 15 de febrero de 2013

Libertad de expresión universitaria: el caso de Brooklyn College

Todd Gitlin · · · · · 10/02/13 En los últimos días, Brooklyn College se ha visto convertido en blanco de una vehemente campaña en contra de la decisión de su departamento de Ciencias Políticas de copatrocinar un foro de debate el jueves [7 de febrero] en el que se espera que dos de los oradores defiendan una postura que de todo corazón cuestionan quienes participan en la campaña. Hay incluso políticos de la ciudad y del estado [de Nueva York] que han pedido la retirada de las subvenciones que recibe la universidad. La postura en cuestión se refiere a si deben los norteamericanos boicotear, desinvertir y aplicar sanciones a Israel (lo que se abrevia en las siglas BDS, habituales del movimiento). Que conste que yo me opongo a cualquier llamamiento a castigar a todos los israelíes por las erróneas acciones de algunos de ellos. Pero lo que aquí se discute no son los méritos de esta postura. La cuestión es: ¿tienen derecho los miembros de Ciencias Políticas a fomentar la controversia política? ¿Deberían los políticos retirar los fondos públicos — en un eco inconsciente del objetivo de BDS — porque discrepen de una mesa redonda? Los contratiempos comenzaron debido a que un grupo denominado Estudiantes por la Justicia en Palestina pidió a los miembros de Ciencias Políticas que copatrocinaran la charla de dos personas, una filósofa feminista norteamericana, Judith Butler, y un activista palestino, Omar Barghuti, alineados con el movimiento de BDS. No tardaron en surgir las objeciones. Allí donde BDS tiene oportunidad de hacerse oír — por ejemplo, en UC [Universidad de California] Irvine y en UCLA [Universidad de California Los Angeles] en años recientes — se organiza la marimorena. Cuando dos estudiantes expresaron su preocupación en el Brooklyn College, Paisley Currah, que dirige el departamento de Ciencias Políticas, les respondió por escrito: "Vosotros y aquellos de vuestros compañeros que piensen de modo parecido deberíais asistir al acto, hacer oír vuestras opiniones y utilizarlo como oportunidad para generar más diálogo y debate entre los estudiantes. Tal vez vosotros y vuestros compañeros podríais incluso organizar una mesa redonda por propia iniciativa". Con estas palabras, Currah daba paso a John Stuart Mill, en el sentido de que la educación y la ilustración salen beneficiadas cuando se escuchan los puntos de vista de una minoría, en parte porque puede resultar que estas opiniones acaben siendo correctas en cierta medida, y en parte porque la mayoría, cuando se ve obligada a enfrentarse a objeciones, puede descubrir que ha afinado su comprensión y que se ha revitalizado un punto de vista que estaba obsoleto. Evidentemente, Mill no está hoy muy en boga, pues los defensores de Israel-con-razón-o-sin-ella creen que su caso es una delicada flor de invernadero que se marchitará si se la deja expuesta a cualquier adversidad. Se abrió un abismo retórico en Brooklyn, y un parlamentario de la Asamblea del Estado de Nueva York, Dov Hikind, proclamó que, puesto que la presidenta de la universidad, Karen L. Gould, se negaba a "tomar medidas para impedir que el centro fuera utilizado por un grupo con un programa racista", Gould "es un desastre para los estudiantes del Brooklyn College". Hikind cree que la amplificación de un punto de vista que deplora "crea un efecto escalofríante entre los estudiantes del Brooklyn College", cuando realmente, tal como demuestra bastante ampliamente la controversia, tiene el efecto opuesto: las cosas se caldean. Puede que eso no te guste, pero en ese caso, no te gustarán las universidades. Más bien, si lo que quieres son afirmaciones de fe para marchar al paso, tu lugar es el el Vaticano o el Partido Comunista de China. Al mismo tiempo, un antiguo y renombrado alumno de Brooklyn College, Alan Dershowitz [1], deploró "que un departamento académico... tome partido en este debate. Este departamento nunca me invitaría a mí, por ejemplo, a hablar y dejar constancia de un punto de vista opuesto como es el mío". De hecho, en 2008, el mismo departamento de Ciencias Políticas copatrocinó una conferencia de Dershowitz en la que una de sus controvertidas opiniones — en su caso, su defensa de la tortura — se manifestó sin oposición. Mientras tanto, Gould, a la vez que afirmaba su posición respecto al derecho de los especialistas en Ciencias Políticas a patrocinar el acto del jueves, declaró que la universidad ofrecerá "múltiples oportunidades de debatir los asuntos…que están en el centro de esta controversia". El departamento de Ciencias Políticas, que manifiesta no haber rechazado nunca una petición de los estudiantes de copatrocinar un acto, ha dejado claro de modo explícito que está abierto a toda suerte de debates controvertidos. La cuestión central es que la libertad de expresión — en un campus universitario, más que en ningún otro lado — significa libertad. No todos los actos exigen equilibrio. Los puntos de vista divergentes requieren tener abierto acceso. Mantener el equilibrio en toda ocasión es cosa de equilibristas, no de universidades robustas. Funciona aquí un molde siniestro. La incomprensión respecto a los objetivos de las universidades se ha descontrolado en la Norteamérica de hoy por temor a que alguien en algún lado pueda albergar pensamientos incorrectos o poco rentables. Recabar fondos es lo primordial. Las universidades consolidadas se amplían gracias a los cientos de millones de dólares recaudados, con la esperanza de que la investigación a la que se dedican produzca finalmente beneficios financieros para la universidad. Esto puede llevar a nuevas y notables iniciativas académicas, pero también a la timidez. Las universidades de Norteamérica son el pasmo del mundo, y no debido a que se arruguen ante la controversia. A nuestras puertas llaman estudiantes de todo el mundo (como director del programa doctoral de una universidad, respondo todos los años a más de un centenar de solicitudes de información procedentes de uno u otro país). No hay duda de que esos estudiantes tienen motivos numerosos y a buen seguro hay en juego oportunidades prácticas. Ciertamente se puede conseguir un capital cultural y económico gracias a las credenciales norteamericanas. Pero también, a buen seguro, quienes arriban a nuestros campus se admiran y maravillan del derecho a disentir, llegando, como llegan, de países en los que se asesina y tortura a la gente por reivindicarlo. Nota del t.: [1] Alan Dershowitz (1938), uno de los abogados y juristas más notorios de los Estados Unidos por su defensa en casos de extraordinaria resonancia pública como los de Mike Tyson, Patty Hearst, Claus von Bülow, Michael Milken y O. J. Simpson, fue profesor de la Facultad de Derecho de Harvard y polemista de fuste en causas célebres relativas a derechos y libertades. Dershowitz, sin embargo, no es menos conocido por su intolerante, virulenta y beligerante defensa de Israel, habiendo abogado por el uso de la tortura y las represalias colectivas, y distinguiéndose por acerbos ataques personales a sus adversarios. Todd Gitlin, profesor de periodismo y sociología, es director del programa interdisciplinario de comunicaciones de la Universidad de Columbia. Su ultimo libro es Occupy Nation: The Roots, the Spirit, and the Promise of Occupy Wall Street. Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

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jueves, 14 de febrero de 2013

Guerra contra el terror para siempre

Columna de vehículos militares franceses avanzando en territorio africano de Mali. por Pepe Escobar La guerra contra el terrorismo internacional, la última doctrina del Pentágono engendrada en la era del presidente estadounidense Bush, es la constitución de una armada de mercenarios fanáticos religiosos fundamentalistas que han contado desde el inicio con el apoyo de la CIA y otros servicios secretos occidentales. Su objetivo: generar caos, como lo hacen actualmente en Siria, ser el espantapájaros que necesita el imperialismo neocolonial en búsqueda de recursos naturales para tener la cobertura necesaria para intervenir militarmente, posicionarse geopolíticamente y controlar las fuentes. RED VOLTAIRE | 2 DE FEBRERO DE 2013 Y el ganador del Óscar a la Mejor Secuela de 2013 es… La Guerra Global contra el Terror (GGCT), una producción del Pentágono. Que abandonen toda esperanza todos los que pensaban que el asunto se había acabado con la eliminación cinematográfica de “Gerónimo”, también conocido como Osama bin Laden, reducido a un cameo fugaz en la cinta de justificación de la tortura Zero Dark Thirty. Ahora es oficial –proveniente de la boca del león, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey, y debidamente publicado en el sitio de AFRICOM, la filial africana armada del Pentágono. Basta de al Qaida “histórico” oculto en algún sitio en los Waziristanes, en las áreas tribales de Pakistán; ahora le toca a al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI). En boca de Dempsey, AQMI “es una amenaza no solo para el país de Mali, sino para la región, y si… no es encarado, podría convertirse en una amenaza global.” Con Mali elevado ahora a la condición de “amenaza” para todo el mundo, se prueba que la GGCT será indefinida. El Pentágono no ironiza; cuando, a principios de los años 2000, los guerreros de poltrona acuñaron la expresión “La Guerra Prolongada”, realmente querían decirlo. Incluso bajo la doctrina de “dirección desde atrás” del presidente Obama 2.0, el Pentágono apunta inequívocamente a la guerra en Mali, y no solo a la guerra en las sombras [1]. El general Carter Ham, comandante de AFRICOM, ya opera bajo la suposición de que los islamistas en Mali “atacarán intereses estadounidenses”. Por lo tanto, están enviando los primeros 100 “consejeros” militares estadounidenses a Níger, Nigeria, Burkina Faso, Senegal, Togo y Ghana, las seis naciones miembros de la Comunidad Económico de Estados Africanos Occidentales (ECOWAS) que formarán un ejército africano encargado (por las Naciones Unidas) de reconquistar (¿invadir?) las partes de Mali bajo la influencia islamista de AQMI, su facción disidente MUJAO y la milicia Ansar ed-Dine. Ese mini-ejército africano, por supuesto, es pagado por Occidente. Los estudiosos de la Guerra de Vietnam serán los primeros en notar que el envío de “consejeros” fue el primer paso del siguiente cenagal. Y dejando a un lado una ironía definitivamente no "pentagónica", EE.UU. entrenó durante los últimos años a soldados malienses. A su debido tiempo muchos de ellos desertaron. En cuanto al capitán Amadou Haya Sanogo, espléndidamente entrenado en Fort Benning, no solo dirigió un golpe militar contra un gobierno elegido de Mali, sino que también creó las condiciones para el auge de los islamistas. Nadie, sin embargo, presta atención. El general Carter Ham está tan excitado ante la perspectiva de que AFRICOM acumule más actuaciones que Led Zeppelin en su apogeo, y que él mismo adquiera un estatus de salvador icónico (¿Carter de África?), que está confundiendo sus datos. [2] El general parece haber olvidado que AFRICOM –y la OTAN– apoyaron (y armaron) irremediablemente a los rebeldes de la OTAN en Libia que fueron la vanguardia combativa en la guerra contra Muamar Gadafi. El general sabe que AQMI tiene “mucho dinero y muchas armas”. Pero cree que los que abandonaron Libia y se llevaron sus armas, eran “mercenarios pagados por Gadafi, y que “muchos de ellos provenían del norte de Mali”. No, general, no eran mercenarios de Gadafi; en su mayoría eran rebeldes de la OTAN, los mismos que atacaron el consulado de EE.UU., en realidad una estación de la CIA, en Bengasi, los mismos que viajan a Siria, los mismos que andan sueltos por todo el Sahel. ¿Qué se propone Argelia? En el momento justo, el primer ministro británico David Cameron oyó la Voz de su Amo, y anunció que la intervención en Mali durará años “o incluso décadas”. [3] Este martes, la creme de la creme del establishment de los servicios de inteligencia británicos se reúne para planificar nada menos que una guerra pan-Sahara/Sahel, para la cual quieren otra “coalición de los dispuestos” al estilo de Bush. [4] Por el momento, la participación británica significa aún más “consejeros” en las acostumbradas categorías de “cooperación militar” y “entrenamiento de seguridad”, mucho dinero y, por último pero no menos importante, Fuerzas Especiales en modo de guerra en las sombras. Todo el escenario llega completo con otro providencial “Gerónimo”: Mokhtar Belmokhtar, alias “El Inatrapable” (por lo menos para la inteligencia francesa), el líder del MUJAO que fue el cerebro del ataque al campo de gas In Amenas en Argelia. ¿No habremos visto esta película? Claro que la vimos. Pero ahora –es oficial– Mali es el nuevo Afganistán (como ya informó Rebelión en Arde, Mali, arde, Mali, el Afganistán africano el 21 de enero de 2013). Dice Cameron: “Tal como tuvimos que enfrentarnos en Pakistán y Afganistán, el mundo tiene que unirse para enfrentar esta amenaza en el Norte de África”. Correcto: Belmokhtar ya está ensayando para su aparición en un cameo en una secuela de Zero Dark Thirty. De modo que ahora está claro dónde se ubica la “relación especial” anglo-estadounidense de Pentágono/Africom/inteligencia británica – con los franceses bajo el presidente François Hollande, reconvertido en señor de la guerra, “dirigiendo” momentáneamente el camino hacia la Operación Cenagal Africano. Crucialmente, nadie en la Unión Europea, aparte de los británicos, está suficientemente loco como para seguir los pasos del señor de la guerra Hollande. En comparación, lo que definitivamente no está claro es dónde se ubica la clave de esta ecuación –Argelia– desde el punto de vista de la GGCT occidental. El hecho número uno es que el nuevo “Gerónimo”, Belmokhtar, y su Brigada Mulathameen (“Los enmascarados”), cuyo “Batallón firmado en sangre” atacó en Argelia como un subgrupo, goza de vínculos extremadamente confortables con la inteligencia secreta argelina. En cierto modo, esto podría verse como un remix de la relación entre los talibanes –y al Qaida “histórica”– con el Servicio de Inteligencia Interservicios (ISI) paquistaní. La reacción ultradura de los militares argelinos al ataque islamista era predecible (es lo mismo que hicieron en los años noventa en su guerra interna contra el Frente de Salvación Islámico): No negociamos con terroristas; los matamos (junto con numerosos rehenes). Lo hacemos solos, sin extranjeros entrometidos, y preferimos una censura total de la información. No es ninguna maravilla que este modus operandi haya provocado un rosario de levantamientos de cejas en la “relación especial” anglo-estadounidense. De ahí, la conclusión de Washington y Londres: no podemos confiar en los argelinos. Nuestra GGCT –el capítulo Sahara/Sahel– se librará sin ellos. Tal vez, incluso contra ellos. Un factor serio que complica las cosas es que los cerca de 40 islamistas (incluidos libios, sirios y egipcios) cruzaron por lo menos 1.600 kilómetros de desierto y llegaron de Libia, no Mali. Tenían que contar con “protección” seria – cualquier cosa desde inteligencia suministrada por una potencia extranjera a argelinos cualificados y bien informados. Los rehenes hablaron de secuestradores “con acento norteamericano” (incluyendo a un canadiense al que Reuters ha llamado “Chedad”) y todos ellos sabían exactamente dónde se encontraban los extranjeros dentro del complejo. [5] El profesor Jeremy Keenan de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos en Londres lo ubica en términos de una operación de bandera falsa argelina que fue por mal camino. [6] Argel puede haber querido señalar a Occidente que los bombardeos franceses en Mali serían inevitablemente contraproducentes; pero luego Belmokhtar trastocó todo el asunto ya que estaba furioso porque se había permitido a los franceses que utilizaran el espacio aéreo argelino para bombardear Mali. En cierto modo, podría verse como otro remix de la revuelta de los talibanes contra el ISI. La opinión pública argelina siente profundas sospechas, por decir lo menos, de los motivos de todos los protagonistas, incluidos el gobierno argelino y especialmente Francia. A continuación cito una muestra fascinante. Vale la pena citar in extenso esta perspectiva, de un profesor de ciencias políticas, ya que resume claramente la “conducción” francesa en el nuevo capítulo de la GGCT. En una entrevista con el periódico en idioma francés Le Soir d’Algerie, el profesor de ciencias políticas Ahmed Adimi describe la intervención como un intento de “debilitar Argelia” y un “paso en un plan para la instalación de fuerzas en la región del Sahel”. La tesis de Adimi es que Francia ha trabajado durante años para desestabilizar el Sahel como medio para fortalecer su posición geopolítica. Cuando se le pregunta si la operación francesa en Mali era consistente con la resolución 2085 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Adimi declara que la resolución “no plantea un gran problema de por sí. Las potencias occidentales la han utilizado para intervenir y adoptar resoluciones a fin de justificar sus operaciones militares. Esto ya ha pasado en Irak. De hecho, la operación francesa puede parecer legal ya que tiene lugar a pedido del presidente en funciones de Mali. Sin embargo, es importante recordar que el actual gobierno llegó al poder en un golpe. Respecto a la intervención, era ciertamente predecible pero los franceses han precipitado las cosas. […] Esos grupos terroristas están siendo manipulados por potencias extranjeras,” y sigue argumentando que se “permitió” que esos grupos pasaran al sur a Konna como medio para justificar la intervención francesa. Adimi argumenta que los argelinos han “estado haciendo sonar la alarma sobre la situación en el Sahel en general. Ahmed Barkouk y yo mismo hemos organizado varios seminarios sobre este tópico. Discutimos el papel de Francia y su compromiso en la región. Francia fue la que estuvo tras la creación del movimiento por el Azawad, y hablo ciertamente de la organización política y no del pueblo de Azawad, que tiene derechos como comunidad. Los franceses sabían que su intervención en Libia llevaría al retorno de los militares tuaregs favorables a Gadafi a Mali. También planificaron la entrega de las provisiones de armas libias a lo largo del Sahel. Ese proyecto es transformar la región en un nuevo Afganistán, el resultado de una planificación a largo plazo.” Tariq Ramadan, en un artículo devastador, [7] también desenmascara a París, haciendo la conexión entre la dudosa intervención “humanitaria” de Sarkozy en Libia y el actual impulso de Hollande por proteger a un país “amigo”, todo combinado con la hipocresía de décadas de Francia a la que no le importa en lo más mínimo el sufrimiento de “el pueblo” bajo diferentes dictaduras africanas. Pero el Óscar al Mejor Guión Hipócrita ciertamente va para la actual preocupación francesa-inglesa-estadounidense de que Mali pueda ser el nuevo campo de juego de al Qaida, cuando los principales campos de juego son en realidad el norte de Siria apoyado por la OTAN (hasta la frontera turca), el norte de Líbano y la mayor parte de Libia. Sigamos el oro y sigamos el uranio Incluso antes de que sea posible analizar enteramente la miríada de ramificaciones –muchas de ellas imprevistas– de la GGCT expandida, hay dos frentes que deben ser cuidadosamente observados en el futuro cercano. Por lo tanto sigamos el oro y sigamos el uranio. Sigamos el oro. Numerosas naciones tienen lingotes de oro depositados en la Reserva Federal de Nueva York. Incluyen, fundamentalmente, Alemania. Recientemente, Berlín comenzó a pedir que se le devuelva su oro físico, 374 toneladas de la Banque de France y 300 toneladas de un total de 1.500 toneladas de la Reserva Federal de Nueva York. Adivinad lo que dijeron esencialmente los franceses y los estadounidenses. ¡No tenemos oro! Bueno, por lo menos ahora mismo. Tardará cinco años hasta que el oro alemán en Francia sea devuelto, y no menos de siete años para el alijo en la Reserva Federal en Nueva York. Resultado final: tanto París como Washington/Nueva York tienen que presentar como puedan el verdadero oro físico. Y ahora Mali encaja maravillosamente. Mali –junto con Ghana– representa hasta un 8% de la producción global de oro. De modo que si alguien está desesperado por conseguir el artículo genuino –oro físico– tiene que controlar Mali. Imaginad si todo ese oro cayera en manos de… China. Ahora sigamos el uranio. Como sabe cualquiera que se haya interesado por el caso del óxido de uranio de Níger antes de la invasión de Irak, Níger es el cuarto productor de uranio del mundo. Su mayor cliente es –¡sorpresa!– Francia. La mitad de la electricidad de Francia proviene de la energía nuclear. Sucede que las minas de uranio en Níger están concentradas en el noroeste del país, en la cadena occidental de las montañas de Air, muy cerca de la frontera maliense y una de las regiones bombardeadas por los franceses. El tema del uranio está íntimamente conectado a sucesivas rebeliones de los tuaregs; hay que recordar que, para los tuaregs, no existen fronteras en el Sahel. Todas las recientes rebeliones de los tuaregs en Níger ocurrieron en tierras del uranio, en la provincia Agadez, cerca de la frontera de Mali. De modo que, desde el punto de vista de los intereses franceses, imaginad la posibilidad de que los tuaregs logren el control de esas minas de uranio y comiencen a hacer negocios con… China. Pekín, después de todo, ya está presente en la región. Todo este crucial tejemaneje geoestratégico, “Occidente” combatiendo a China en África, con AFRICOM ayudando al señor de la guerra Hollande mientras adopta la perspectiva de la Guerra Prolongada, realmente invalida el síndrome de la repercusión negativa. Es impensable que los servicios de inteligencia británicos, franceses y estadounidenses no hayan previsto las ramificaciones negativas de la “guerra humanitaria” de la OTAN en Libia. La OTAN estuvo íntimamente aliada con salafistas y salafistas-yihadistas, temporalmente reconvertidos en “combatientes por la libertad”. Sabían que Mali –y todo el Sahel– estarían posteriormente repletos de armas. No, la expansión de la GGCT al Sahara/Sahel ocurrió intencionalmente. La GGCT es el regalo que sigue rindiendo; ¿qué podría superar a un nuevo teatro de guerra para el complejo industrial-militar-de seguridad-de contratistas-de medios franco-inglés-estadounidense? Oh, sí, también hay que tener en cuenta ese “pivoteo” hacia Asia. Uno daría un dedo –extraído al estilo islamista– para saber cómo y cuándo tendrá lugar el contragolpe de Pekín. Pepe Escobar Fuente: Asia Times Online, 23 de enero de 2013. Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.

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martes, 12 de febrero de 2013

Cómo Washington ayudó a fomentar la insurrección islamista en Malí Jeremy Keenan New Internationalist magazine Diciembre de 2012 El 12 de octubre de 2012, el Consejo de Seguridad votó unánimemente a favor de una resolución redactada por Francia pidiendo al gobierno de Malí que elaborase planes para una misión militar para restablecer el control sobre el norte de Malí, una zona del Sahara más grande que Francia. Conocido como Azawad por la población tuareg local, el norte de Malí ha estado bajo el control de los extremistas islámicos tras una rebelión tuareg al comienzo del año. Durante varios meses, los medios de comunicación internacionales se han referido al norte de Malí como “el Afganistán de Africa“, con llamamientos a una intervención militar internacional cada vez inexorable. Mientras que los medios de comunicación han dado abundante cobertura y descrito el curso de los acontecimientos y las atrocidades cometidas en Azawad desde que estalló en enero de lo que era aparentemente sólo otra rebelión tuareg, algunas preguntas básicas no han sido planteadas. Ningún periodista ha preguntado, o al menos contestado de manera satisfactoria, cómo esta última rebelión tuareg fue secuestrada, casi tan pronto como empezó, por unos pocos cientos de extremistas islámicos. En resumen, los medios de comunicación mundiales no han logrado explicar la situación en Azawad. Y es así porque la verdadera historia de lo que ha estado sucediendo allí raya en lo increíble, llevándonos a los profundos y oscuros confines de los servicios de inteligencia occidentales y sus relaciones con el servicio secreto de Argelia. La actual pesadilla en Azawad es explicada en general como el resultado no intencionado del derrocamiento de Muammar al-Qadafi en Libia. Lo que es cierto en la medida en que su caída precipitó el regreso a la región del Sahel (Níger y Malí) de miles de combatientes tuaregs furiosos, desilusionados y bien armados que habían ido a buscar fortuna al servicio del régimen de Qadafi. Pero esta no fue sino la última gota en una década de creciente explotación, represión y marginación que ha alimentado un ciclo continuo de protestas, disturbios y rebeliones tuaregs. A este respecto, Libia fue el catalizador de la rebelión de Azawad, no su causa subyacente. Más bien, la catástrofe en curso en Malí es el resultado inevitable de la manera en que EE.UU. ha insertado la guerra global contra el terrorismo en el Sahara-Sahel, en colaboración con agentes de inteligencia argelinos, desde 2002. ¿Por qué Argelia y EE UU necesitaban terrorismo? Cuando Abdelaziz Bouteflika asumió el cargo de Presidente de Argelia en 1999, el país tuvo que hacer frente a dos problemas principales. Uno de ellos era su posición en el mundo. El papel del ejército y de la DRS (el servicio de inteligencia de Argelia) en la “Guerra Sucia” habían hecho de Argelia un estado paria. El segundo era que el ejército, la institución central del Estado, carecía de moderno armamento de alta tecnología, como resultado de las sanciones internacionales y los embargos de armas. La solución a ambos problemas estaba en Washington. Durante la era Clinton, las relaciones entre los EE.UU. y Argelia se había reducido a un nivel particularmente bajo. Sin embargo, con la victoria republicana en las elecciones de noviembre de 2000, el presidente argelino Bouteflika, un experimentado ex ministro de relaciones exteriores, hizo llegar rápidamente su posición a la nueva administración de EE.UU. y fue invitado en julio de 2001 a una cumbre en Washington con el presidente Bush. Bush escuchó con simpatía el relato de Bouteflika de cómo su país se había volcado de la lucha contra los terroristas y su solicitud de equipo militar especializado que permitiese a su ejército mantener la paz, la seguridad y la estabilidad en Argelia. En ese momento, Argelia tenía mas necesidad de apoyo de los EE.UU. que viceversa. Pero eso iba a cambiar pronto. Los actos terroristas del 9/11 permitieron una nueva era en las relaciones Estados Unidos-Argelia. Durante los siguientes cuatro años, Bush y Bouteflika se reunieron seis veces más para desarrollar una alianza en gran parte secreta y muy ambigua. El “terrorismo de Estado” argelino En enero de 1992, las elecciones legislativas en Argelia estuvieron a punto de ser ganadas por el Frente Islámico de Salvación, lo que habría resultado en el primer gobierno islamista democráticamente elegido. Con “luz verde” de los EE.UU. y Francia, Argelia anuló las elecciones generales en lo que fue un auténtico golpe de Estado militar. Se desencadenó casi inmediatamente una “guerra civil” (conocida como la “guerra sucia”) que continuó hasta la década de 1990, supuestamente entre los islamistas y el ejército, y en la que se estima que 200.000 personas fueron asesinadas. En 1994, el servicio secreto argelino DRS había logrado infiltrarse en los principales grupos armados islamistas, los Grupos Islámicos Armados (GIA), e incluso el líder del GIA, Djamel Zitouni, era un agente DRS. De hecho, muchos de los asesinatos y masacres de civiles se llevaron a cabo por el DRS haciéndose pasar por islamistas o por elementos del GIA dirigidos y protegidos por la DRS. John Schindler, un ex alto oficial de inteligencia de EE.UU. y miembro del Consejo de Seguridad Nacional, actualmente profesor de Asuntos de Seguridad Nacional de los EE.UU. en el Naval War College, recientemente advirtió de cómo Argelia había creado en parte a sus terroristas y como había utilizado el terrorismo de Estado. Al escribir sobre la década de 1990, afirmaba: “Los GIA fueron una creación de la DRS. Usando probados métodos soviéticos de penetración y provocación, la agencia organizó los GIA para desacreditar a los extremistas. Gran parte del liderazgo de [los] GIA fueron agentes de la DRS, que llevaron al grupo a un callejón sin salida de asesinatos en masa, una táctica despiadada que desacreditaba a los islamistas de los GIA ante la mayoría de los argelinos. La mayor parte de sus operaciones más importantes fueron obra de la DRS, incluyendo la ola de atentados de 1995 en Francia. Algunas de las matanzas más notorias de civiles fueron perpetradas por unidades especiales militares disfrazadas de muyahidines, o por grupos de los GIA bajo control de la DRS”. (1) Hacia 1998, los asesinatos habían llegado a tal punto que muchos islamistas abandonaron los GIA para formar el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), pero pronto se hizo evidente que también había sido infiltrado por la DRS. A pesar de que la “Guerra Sucia” comenzó a amainar después de 1998, nunca terminó del todo. El GSPC, que cambió su nombre por el de Al Qaeda en el Magreb Islámico en 2006, sigue operativo tanto en el norte de Argelia como en el Sahara-Sahel. En muchos aspectos, poco ha cambiado desde los años 1990 ya que la DRS sigue reclutando terroristas y utilizando el “terrorismo de estado” y acciones con “bandera falsa” como medio fundamental de ejercer su control. La DRS no ha cambiado en nada: su jefe, el general Mohamed Mediene, que fue entrenado por la KGB y una vez se refirió a sí mismo como “El Dios de Argelia“ (2), fue nombrado en 1990 y todavía está en el puesto. Es considerado el hombre más poderoso de Argelia. En cuanto a Al Qaeda en el Magreb Islámico, sus líderes en las regiones del Sahara y el Sahel, Abdelhamid Abou Zaid, Mokhtar ben Mokhtar y Yahia Djouadi (todos tienen muchos alias) o son agentes del DRS o están estrechamente relacionados con ella. Mi primer libro sobre la guerra global contra el terrorismo en el Sahara, The Dark Sahara (Pluto 2009), describe y explica el desarrollo de esta extraordinaria relación. Puso de manifiesto por qué tanto la administración Bush como el régimen de Argel necesitaban un “poco más de terrorismo” en la región. Los argelinos querían más terrorismo para legitimar su necesidad de armas modernas de alta tecnología. La administración Bush, por su parte, vio en el desarrollo del terrorismo la justificación para abrir un nuevo frente sur en el Sahara de la Guerra Global contra el Terrorismo. Este “segundo frente” legitimaría la creciente militarización de África por parte de EE.UU. para controlar los recursos naturales del continente, especialmente el petróleo. Lo que pronto condujo a la creación en 2008 de un nuevo mando de combate de EE.UU. para Africa – AFRICOM. La primera operación terrorista con “bandera falsa” de EE.UU. y Argelia en el Sáhara-Sahel se llevó a cabo en 2003, cuando un grupo liderado por un agente “infiltrado” de la DRS, Amari Saifi (alias “Abderrazak Lamari” y “El Para”), tomaron como rehenes a 32 turistas europeos en el Sahara argelino. La administración Bush inmediatamente calificó a el “El Para” como “el hombre de Osama bin Laden en el Sahara”. El modelo cubano de Rumsfeld El gobierno de EE.UU. tiene una larga historia de uso de acciones de “bandera falsa” para justificar su intervención militar. La inspiración de la operación de “El Para” en 2003 en realidad se remonta directamente a un plan similar concebido por el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. 40 años antes. A raíz del desastre de la Bahía de Cochinos en 1961 – cuando una fuerza de exiliados cubanos entrenada por la CIA, con el apoyo de las fuerzas armadas estadounidenses, intentó sin éxito invadir Cuba y derrocar al gobierno de Fidel Castro – el Departamento de Defensa de EE.UU. y el Estado Mayor Conjunto elaboraron planes, con el código Operación Northwoods, para justificar una invasión militar de Cuba por EE.UU.. El plan fue presentado al Secretario de Defensa del presidente John F Kennedy, Robert McNamara, el 13 de marzo de 1962. Bajo el título “Justificación de la intervención militar de EE.UU. en Cuba (Top Secret)” (3), la Operación Northwoods proponía desencadenar una guerra terrorista secreta y sangrienta contra su propio país, con el fin de engañar al público estadounidense para que apoyara una guerra mal concebida por la Junta de Jefes de Estado Mayor contra Cuba. Preveía que la CIA y otros servicios llevasen a cabo una serie de atrocidades. En EE.UU. el periodista investigador James Bamford lo describió así: “civiles inocentes iban a ser tiroteados en las calles de EE.UU., algunos barcos con refugiados que huían de Cuba debían ser hundidos en alta mar, una ola de violencia terrorista sería desencadenada en Washington DC, Miami y otros lugares. Personas inocentes serían acusadas de atentados que no cometerían y aviones secuestrados. Utilizando pruebas falsas, se culparía de todo ello a Castro, dando así a Lemnitzer [Presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor] y a su camarilla la excusa, así como el apoyo público e internacional, que necesitaban para lanzar su guerra contra la Cuba de Fidel Castro” (4). El plan fue rechazado finalmente por el presidente Kennedy. La Operación Northwoods permaneció «clasificada» y desconocida para el público estadounidense hasta que fue desclasificada por el Archivo de Seguridad Nacional y revelada por Bamford en abril de 2001. En 2002, un plan no muy diferente fue presentado al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld por su Consejo Científico de Defensa. Extractos de su “Estudio de Verano sobre las Operaciones Especiales de las Fuerzas Conjuntas en apoyo de la lucha contra el terrorismo” se hicieron públicos el 16 de agosto de 2002 (5), por Pamela Hess (6), William Arkin (7) y David Isenberg (8), entre otros, que publicaron más información y analizaron el plan. El plan recomendaba la creación de un “Grupo de Operaciones Proactivas y Preventivas” (P20G, como llegó a ser conocido), una organización en la sombra que llevaría a cabo misiones secretas para “estimular reacciones” de grupos terroristas, provocándoles para que realizasen actos violentos que los expusieran a ‘contraataques’ de las fuerzas de EE.UU (9). Al Qaeda en el Magreb Islámico Mi nuevo libro sobre la guerra global contra el terrorismo en el Sahara (¡The Dying Sahara¡, Pluto 2013) presenta evidencias fuertes de que la operación de “El Para” fue la primera “prueba de funcionamiento” de la decisión de Rumsfeld, adoptada en 2002, de poner en práctica el plan P20G. En su reciente investigación de algunas operaciones con “bandera falsa”, Nafeez Ahmed afirma que el periodista de investigación Seymour Hersh (10) fue informado por un asesor del Pentágono que la operación del argelino [“El Para”] había sido un ensayo del nuevo programa encubierto del Pentágono P20G (11). El frente Sahara-Sahel no es el único caso de este tipo incidentes fabricados en la Guerra Global contra el Terrorismo. En mayo de 2008, el presidente George W Bush solicitó 400 millones de dólares para financiar operaciones encubiertas de grupos terroristas en su mayor parte en el Medio Oriente y Afganistán en una ofensiva encubierta dirigida en última instancia contra el régimen iraní. La partida inicial de 300 millones de dólares fue aprobada por el Congreso. Desde la operación de “El Para”, la DRS de Argelia, con la complicidad de los EE.UU. y el conocimiento de otras agencias de inteligencia occidentales, ha utilizado Al Qaeda en el Magreb Islámico, a través de la infiltración casi completa de su liderazgo, para crear un escenario terrorista. Gran parte del paisaje terrorista que Argelia y sus aliados occidentales han dibujado en la región del Sahara-Sahel es completamente falso. The Dying Sahara analiza cada supuesto incidente “terrorista” en la región durante la última y terrible década. Demuestra que unos pocos fueron auténticos actos terroristas, pero que la gran mayoría fueron fabricados u orquestados por la DRS. Algunos incidentes, como el ampliamente difundido ataque de Al Qaeda en el Magreb Islámico al aeropuerto de Djanet, en Argelia en 2007, simplemente no ocurrió. Lo que en realidad sucedió fue que una manifestación contra el gobierno argelino por el desempleo de jóvenes tuareg locales terminó con disparos de los jóvenes contra el aeropuerto. No tenía nada que ver con Al Qaeda en el Magreb Islámico. Con el fin de justificar o aumentar lo que he llamado las «rentas terrorismo” de Washington, los gobiernos de Mali, Níger y Argelia han sido responsables en al menos cinco ocasiones desde 2004 de provocar a los tuaregs a tomar las armas: en 2004 (Níger), 2005 (Tamanrasset, Argelia), 2006 (Malí), 2007-09 (Níger y Malí). En julio de 2005, por ejemplo, jóvenes tuaregs se amotinaron en la sureña ciudad argelina de Tamanrasset, incendiando 40 oficinas gubernamentales y edificios comerciales. Se comprobó finalmente ante el tribunal que los disturbios y ataques incendiarios habían sido causados por agentes provocadores de la policía argelina. El asunto fue tapado y unos 80 jóvenes liberados e indemnizados. Pero el objetivo de este ejercicio se había logrado: la DRS sus aliados en Washington podían hablar de “terrorismo putativo” entre los tuareg de Tamanrasset, y justificar aún más la Iniciativa Contraterrorista Trans-Sahara de George Bush y el ejercicio militar Operación Flintlock del pentágono en el Sahara. Con ocasión de la operación de “El Para”, el Pentágono produjo una serie de mapas de África, que representaban a la mayor parte de la región del Sahara-Sahel como una “Terror Zone” o un “Corredor del Terror ‘. Una profecía auto-cumplida. Además, la región se ha convertido también en uno de las principales zonas de tránsito de droga en el mundo. En los últimos años, el tráfico de cocaína desde América del Sur a través de Azawad hacia Europa, bajo la protección de las élites políticas y militares de la región, en particular del ex presidente de Malí y sus fuerzas de seguridad, así como la DRS de Argelia, ha florecido. La Oficina de las Naciones Unidas para el Control de Drogas estimó recientemente que el 60 por ciento de la cocaína en Europa pasa a través de la región. Y calculó su valor, a precios de la calle en París, en unos 11 mil millones de dólares, de los que se estima que unos 2 mil millones se quedan en la región. El impacto de las maquinaciones de Washington en los pueblos del Sahara-Sahel y su economía regional ha sido devastador. Más de 60 secuestros de occidentales han llevado al colapso a la industria turística que proporcionaba a las comunidades tuareg en Malí, Níger y Argelia gran parte de sus ingresos en efectivo. Por ejemplo, el asesinato de cuatro turistas franceses en Mauritania, además de secuestros posteriores, provocaron que sólo 173 turistas visitaran Mauritania en 2011, en comparación con 72.500 en 2007 (12). La pérdida del turismo ha privado a la región de decenas de millones de dólares y ha obligado a más y más tuareg (y otros grupos étnicos), especialmente a los jóvenes, a caer en la “criminalidad” del bandidaje y el tráfico de drogas. El actual desastre de Mali Si de todo ello se desprende que la última rebelión tuareg en Mali tenía un transfondo histórico complejo, la rebelión que comenzó en enero de 2012 era diferente de todas las rebeliones tuareg anteriores porque había una posibilidad muy real de que tuviese éxito, al menos en lo que se refiere a tomar el control de todo el norte de Mali. La creación del MNLA rebelde en octubre de 2011, por tanto, no sólo era una grave amenaza potencial para Argelia, sino que parece haber tomado el régimen argelino por sorpresa. Argelia siempre ha tenido un poco de miedo a los tuareg, tanto a nivel nacional como en los países vecinos del Sahel. La posibilidad real de que un movimiento nacionalista tuareg en el norte de Malí tuviese éxito militarmente, en un país que Argelia siempre ha considerado como su propio patio trasero, no podía ser tolerada. La estrategia de la agencia de inteligencia argelina para eliminar esta amenaza ha sido utilizar su control de Al Qaeda en el Magreb islámico para debilitar y luego destruir la credibilidad y la eficacia política de la MNLA. Esto es precisamente lo que hemos visto sucede en el norte de Malí en los últimos nueve meses. Aunque el gobierno argelino lo ha negado, envió a unos 200 miembros de sus fuerzas especiales a Azawad, el 20 de diciembre de 2011. Su propósito parece haber sido: • Proteger Al Qaeda en el Magreb Islámico, que había desplazado su base de entrenamiento en el sur de Argelia al norte de Malí, alrededor del 2008 • evaluar los puntos fuertes y las intenciones del MNLA, y • ayudar a establecer dos ’nuevos’ grupos terroristas salafista-yihadista en la región – Ansar al-Din y MUJAO. Los líderes de estos nuevos grupos – Iyad ag Ghaly de Ansar al-Din, y el sultán Badi Ould de MUJAO – están estrechamente asociado con la DRS. A pesar de que tanto Ansar al-Din y MUJAO comenzaron con escasas fuerzas, contaron con el apoyo inmediato de mercenarios experimentados y sicarios bien entrenados de las brigadas de Al Qaeda en el Magreb Islámico bajo influencia de la DRS. Esto explica por qué los islamistas fueron capaces de expandirse tan rápidamente y dominar al MNLA tanto política como militarmente. Aunque la estrategia argelina ha sido eficaz, al menos hasta ahora, su objetivo de debilitar y desacreditar al MNLA ha convertido a la región en una catástrofe humana. La intervención militar extranjera parece cada vez más probable. A pesar de que Argelia siempre se ha opuesto con todas sus fuerzas a ello porque se considera la potencia hegemónica en el Sahel y no Francia. La Resolución del 12 de octubre del Consejo de Seguridad daba a Argelia una última oportunidad para “frenar a sus perros” y diseñar una solución política pacífica. Pero, como la ira contra los islamistas crece y el deseo de venganza de la sociedad civil de Malí se hace cada vez más fuerte, una solución pacífica parece cada vez más improbable. Rebeliones tuaregs en Malí Los Tuaregs son aproximadamente 2-3 millones de personas y son la población indígena de gran parte del Sahara Central y del Sahel. El grupo más grande, estimado en 800.000 personas, vive en Malí, seguido de Níger, y con pequeños grupos de población en Argelia, Burkina Faso y Libia. Ha habido cinco rebeliones tuareg en Malí desde la Independencia, además de las tres de Níger y disturbios esporádicos en Argelia. La última rebelión tuareg en Malí, encabezada por el Movimiento Nacional de Liberación de l’Azawad (MNLA), se inició en enero de 2012. El MNLA esta compuesto tuaregs que habían regresado de Libia alrededor de octubre de 2011, rebeldes que no habían depuesto las armas tras el levantamiento de 2007-09 y otros que habían desertado del ejército maliense. Su número se estima en unos 3.000. A mediados de marzo habían desalojado a las fuerzas militares mal equipadas y peor dirigidas de Mali de la mayor parte del norte del país (Azawad), encontrando poca resistencia. ?? Después de esta humillación del ejército de Malí, los soldados en los cuarteles de Kati, cerca de Bamako, se amotinaron el 22 de marzo, y una junta de oficiales jóvenes tomaron el poder en el país. En una semana, las tres capitales de provincia del norte, Kidal, Gao y Tombuctú cayeron en manos de los rebeldes, y el 5 de abril, el MNLA declaró Azawad estado independiente. La declaración de independencia del Azawad no ha recibido ningún apoyo internacional. Una razón ha sido la alianza entre el MNLA y Ansar al-Din, un movimiento jihadista de nueva creación dirigido por un notable tuareg, Iyad ag Ghaly, y otro grupo yihadista, Jamat Tawhid Wal Jihad Fi Garbi Afriqqiya (Movimiento para la Unidad y Jihad en el oeste de África – MUJAO). Tanto Ansar al-Din y MUJAO están conectados y son apoyados por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). En mayo, eran estos grupos islamistas, no el MNLA, los que mandaban política y militarmente en Azawad. A finales de junio, la tensión entre el MNLA y los islamistas estalló en una lucha abierta, el MNLA fue expulsado de Gao y cada vez más marginado políticamente. Desde entonces, los islamistas han impuesto la ley islámica de forma estricta en Azawad, especialmente en Gao, Tombuctú y Kidal. Ejecuciones sumarias, amputaciones, lapidaciones y otras atrocidades semejantes, así como la destrucción de los santuarios sagrados en Timbuktu – declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad – están siendo investigadas por la Corte Penal Internacional. En agosto, casi medio millón de personas habían huido o habían sido desplazadas. A modo de conclusión He advertido en numerosas ocasiones en la última década que el modo en que se estaba orquestando el terrorismo en el Sahara-Sahel por la DRS argelina, con conocimiento de los EE.UU. y otras potencias occidentales, inevitablemente daría lugar a una catástrofe, muy posiblemente en forma de una conflagración en toda la región. A menos que ocurra un milagro a comienzos del 2013, el norte de Malí parece ser el sitio donde se iniciará esta conflagración. Dicho esto, es posible un escenario terrible según algunos de los comandantes de las milicias locales, en su mayoría, tuaregs. Creen que la DRS argelina y sus aliados occidentales están utilizando la situación de Azawad para fomentar la concentración de grupos ‘salafistas-yihadistas’ en la región – el llamado “emirato subsahariano” – y poder así erradicarlos. En ese caso, la DRS argelina sacaría antes a sus “agentes” y dejaría abandonados a su suerte a los “soldados de infantería” – los islamistas fanáticos- frente a los bombardeos. Pero sea cual sea el escenario que se desarrolle en Malí, cuando escuche las noticias de los desastres y la guerra en Azawad, no piense: “vaya, sólo otra guerra en África”. Recuerde este transfondo oscuro, sórdido y cómo la “Guerra Global contra el Terror” de Washington ha llegado al Sahara-Sahel y sus pueblos están pagando las consecuencias. ontra el Terror” de Washington ha llegado al Sahara-Sahel y sus pueblos están pagando las consecuencias. Bamako, Mali NOTAS: (1) John Schindler, ‘The ugly truth about Algeria, The National Interest, 10 Jul 2012. (2) Jeremy Keenan, ‘General Toufik: “God of Algeria”’, Al Jazeera, 29 Sep 2010. (3) US Joint Chiefs of Staff, ‘Justification for US Military Intervention in Cuba (Top Secret)’, US Department of Defense, 13 Mar 1962. Ha sido publicado en línea en una forma más completa por el Archivo de Seguridad Nacional el 30 de abril de 2001. (4) James Bamford, Body of Secrets, Doubleday 2001. (5) Defense Science Board, ‘DSB Summer Study on Special Operations and Joint Forces in Support of Countering Terrorism’. En fas.org/irp/agency/dod/dsbbrief.ppt (6) Pamela Hess, ‘Panel wants $7bn élite counter-terror unit.’ United Press International, 26 Sep 2002 (7) William M Arkin, ‘The Secret War,’ Los Angeles Times, 27 Oct 2002. (8) David Isenberg, ‘“P2OG” allows Pentagon to fight dirty’, Asia Times Online, 5 Nov 2002. (9) Chris Floyd, ‘Into the Dark: The Pentagon Plan to promote terrorist attacks,’ Counterpunch, 1 Nov 2002; Nafeez Mosaddeq Ahmed, ‘Our Terrorists’, New Internationalist, Oct 2009. (10)Seymour Hersh, ‘The Coming Wars: What the Pentagon can now do in Secret.’ The New Yorker, 24 Jan 2005. (11) Nafeez Mosaddeq Ahmed, op cit. (12) eTN Global Travel Industry News, 19 Nov 2008, eturbonews.com * Jeremy Keenan es un antropólogo social británico de gran prestigio, profesor del SOAS de la Universidad de Londres, especializado en el Sahara-Sahel.

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