lunes, 6 de abril de 2009

Sexagésimo aniversario de la OTAN




¿Otra guerra fría contra los condenados de la tierra?

Chems Eddine Chitour
Oulala.net
06-04-2009
Traducido para Rebelión por Caty R.


«La Europa supranacional es la Europa bajo el mando de Estados Unidos. Alemania, Italia, Bélgica, los Países Bajos, están dominados por los estadounidenses. Los ingleses también, aunque de otra forma. Entonces, sólo queda Francia sin dominar. Para someterla también, se empeñan en introducirla en un artefacto supranacional a las órdenes de Washington. Entonces se enojan, lo manifiestan a todas horas y ponen a Francia en cuarentena (…)» (General de Gaulle).

10 de marzo de 1966: Francia se retira de la OTAN. A de Gaulle no le «invitaron» a Yalta para el «reparto del mundo» entre Estados Unidos, la Unión Soviética e Inglaterra. En 1966 se trataba de preservar la autonomía de un programa nuclear naciente, al que por entonces Estos Unidos criticaba y se oponía.

El 17 de marzo de 2009, En la Asamblea Nacional francesa, el Primer Ministro François Fillon declaró:
«La OTAN era un símbolo ideológico y militar de la guerra fría, actualmente no es más que una estructura entre otras. Nuestro regreso en 2009 es un ajuste que no suscita ningún entusiasmo en el concierto de las naciones. Podemos continuar siendo amigos de los estadounidenses sin subordinarnos a ellos, nuestra nación no recibe órdenes de nadie (…)».

Según el diputado Laurent Fabius:
«El general de Gaulle se opuso a la bipolaridad mundial y reclamaba un mundo multipolar. Ahora que ese mundo multipolar está a la vista, usted se engancha a la lógica de los bloques».

Hubert Védrine añadía:
«De Gaulle tomó esa decisión después de ocho años de demandas infructuosas a los estadounidenses para que se escuchase a los aliados europeos en la Alianza y para no avalar la nueva y peligrosa estrategia nuclear de la “respuesta gradual”. Después todos sus sucesores, tanto de derecha como de izquierda, han respetado esa decisión estratégica convertida en la piedra de toque de la política extranjera y de la defensa de Francia. Entonces ¿Por qué esta ruptura? (…) Los inconvenientes políticos son obvios: enviar al mundo una señal de realineación de Francia, que se interpretará políticamente así, con el desprestigio y los riesgos que conlleva» (1)

Breve repaso de la historia de la Organización, punta de lanza del imperialismo estadounidense en el continente europeo:

El 4 de abril de 1949, EEUU, Canadá y otros 10 Estados de Europa occidental firmaron el Tratado de Washington para crear la OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

El artículo 5 del Tratado estipula que «Las partes están de acuerdo en que un ataque armado contra uno o varios de ellos, en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque contra todos».

19 de noviembre de 1990: fin de la guerra fría; la OTAN y el Pacto de Varsovia hacen una declaración pública conjunta de no agresión. 8 meses después, la Organización del Tratado de Varsovia se disuelve oficialmente; el 24 de marzo de 1999, la OTAN lanza su mayor ataque militar en apoyo del acuerdo de paz de Bosnia (2).

Se podía pensar que con el fin de la guerra fría habría un desmantelamiento de la OTAN como el del Pacto de Varsovia. Nada de eso. Como dijo el primer secretario general de la organización transatlántica, Lord Ismay, la OTAN es «Estadounidenses dentro, soviéticos fuera y alemanes debajo»

Pero aunque los soviéticos están «fuera» desde 1989 y ya no hay razón para mantener a Alemania «debajo», los estadounidenses están siempre, sin lugar a dudas, «dentro».

En realidad, después del fin de la guerra fría, la OTAN se tambaleaba, su futuro y su estrategia eran inciertos ya que la OTAN había cambiado de naturaleza e incluso de de enemigo, que ya no es Rusia, sino el «eje del mal» representado principalmente por las naciones musulmanas (Iraq, Irán, Libia).

Ron Paul, candidato a la investidura presidencial de 2008 explicaba:
«La OTAN es una organización cuyo objetivo acabó con la disolución del Pacto de Varsovia, su adversario. Cuando la OTAN se estaba activando para redefinir su futuro tras la guerra fría, terminó atacando a un Estado soberano, Yugoslavia, que no había invadido ni amenazado a ningún Estado de la Alianza. La expansión de la OTAN únicamente beneficia al complejo industrial militar de EEUU, que se va a aprovechar del incremento de las ventas de armas a los nuevos miembros de la OTAN (…) La OTAN debería desmantelarse, no ampliarse» (3).

Se trata, concretamente, de la expedición punitiva de la OTAN en Yugoslavia, para el Primer Ministro serbio Mirko Cvetkovic «Los bombardeos de la OTAN, lanzados hace diez años son contrarios al derecho internacional y se perpetraron sin una decisión de la ONU».
En definitiva, nos quedamos como estábamos.
En un artículo al respecto en Le Monde diplomatique, Serge Halimi se pregunta: «A quoi sert l’OTAN?» (¿A quién sirve la OTAN?), y explica:
«Nicolas Sarkozy quiere que su presidencia marque la ruptura con un “modelo social francés”
¿Habrá resuelto terminar con alguna otra tradición francesa, como la de la independencia nacional? (…)
¿Se trata de cumplir con los industriales del armamento, amigos de Sarkozy, que cuentan con que la vuelta de Francia al redil les permitirá vender más equipamiento militar?

Es más probable que el Elíseo espere sacar partido de la simpatía que inspira el nuevo presidente de Estados Unidos para librarse de una imperdonable excepción francesa. La misma que, durante la guerra de Iraq, vio a París enfrentarse contra todos los “Doctores Strangelove” del “choque de civilizaciones”, para gran disgusto de muchos de los partidarios actuales de Sarkozy –entre ellos Bernard Kouchner, su ministro de Asuntos Exteriores-.

Invocando la transformación del planeta tierra en un “mundo sin fronteras”, una pequeña mayoría de los diputados europeos (293 votos contra 283) acaban de reclamar, el 19 de febrero, que en “los ámbitos como el terrorismo internacional (…), el crimen organizado, las «ciberamenazas», la degradación del medio ambiente, las catástrofes naturales y otros”, se establece una “asociación todavía más estrecha entre la Unión Europea y la OTAN”.

Por medio de una elegante metáfora, la exposición de los motivos precisa que “sin dimensión militar, la Unión sólo es un perro que ladra pero no muerde”.
Decididos a no escatimar ninguna triquiñuela, los diputados atlantistas apoyan su propósito apelando al recuerdo de las “horas sombrías de nuestra historia”, de Hitler, de Munich, sin olvidarse de citar a “Elie Wiesel, superviviente del Holocausto”: ¿No querríamos que alguien viniera en nuestro auxilio cuando lloramos?, claman. Sin embargo, enjugar las lágrimas de los civiles nunca ha sido la especialidad de los oficiales estadounidenses. Ni durante la guerra de Kosovo ni en la de Iraq, lanzadas en violación de la Carta de las Naciones Unidas (…)» (4).

El economista Jean Mardouk se plantea la misma cuestión y explica la posición de Rusia en el conflicto de Georgia:
«¿A quién sirve la OTAN? La organización tenía como objetivo unir a los países capitalistas de Europa occidental y Estados Unidos para defenderse contra un hipotético ataque soviético.
¿A quién sirve desde el momento en que la URSS desapareció y Rusia se quedó muy débil y no constituía ninguna amenaza para nadie? ¡Para nadie! (…)
¿Cómo quieren que perciba Putin la precipitación de los nuevos miembros de la Unión para adherirse a la OTAN? (…)
¿Y cómo podría aceptar ver a su Rusia escarnecida por las peticiones de adhesión a la OTAN de ex miembros de la Unión Soviética como Georgia, precisamente, y Ucrania?
Los grandes dirigentes habrían llevado al mismo tiempo una política pro europea y una política muy prudente frente a un gran vecino que lanza señales inequívocas de que volverá a ser poderoso, pero no por ello agresivo. ¡Salvo que le provoquen! Imaginemos cómo sería la situación si en la actualidad Georgia fuese un miembro de la OTAN, que tiene el objetivo de garantizar la “seguridad” de sus miembros» (5).

El conflicto entre Rusia y la Alianza Atlántica está actualmente en el centro de las tensiones mundiales. La tendencia rusa a impedir la expansión de Occidente en el este de Europa ha originado una evidente contraofensiva del ejército ruso en Georgia, donde todavía no se han medido todas las consecuencias.

Además de Rusia y la OTAN, la tercera pieza del caleidoscopio internacional actual es el fundamentalismo islámico, que se expresa bien por medio de redes terroristas o bien a través de estructuras estatales.

De la evolución de las relaciones entre estos tres protagonistas de la dinámica internacional –la OTAN en la vanguardia de la globalización democrática- depende la estructuración del poder a escala mundial en los próximos años (6)

Mejor todavía, siete países de la ex URSS (Armenia, Bielorrusia, Kazakstan, Kirghizistan, Rusia, Radjikistan y Ouzbekistan) agrupados en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) han decidido «reforzar su componente militar» a raíz de una cumbre en Moscú el 5 de septiembre.

La OTSC dispone de una fuerza de reacción rápida de 4.000 personas repartidas en 10 batallones y de una base aérea en Kant, Kirghizistan.
Desde ahora, la OTSC tendrá su cuartel general en Moscú, pero «con un estatuto extraterritorial a la manera del cuartel general de la OTAN en Bruselas».

En la declaración, los miembros de la OTSC «conminan a los países de la OTAN a medir todas las consecuencias de la ampliación de la Alianza Atlántica hacia el este y del despliegue de su escudo antimisiles en las fronteras de los Estados miembros».

Moscú se prepara para transformar la OTSC en un bloque militar a semejanza del Pacto de Varsovia de la época de la guerra fría (7).

En realidad, después del fin de la guerra fría, la antigua OTAN se pondría al servicio de una nueva ideología para gobernar el mundo. El «Proyecto para un nuevo siglo estadounidense (PNAC), que forma parte de un proyecto más amplio denominado «New Citizenship Project» (Proyecto para una nueva ciudadanía), cuyos planes son los siguientes: la dominación del mundo por Estados Unidos, que beneficiaría al mismo tiempo a EEUU y al resto del mundo.

Esta dominación requiere la utilización de la fuerza militar, un sistema de influencia diplomática y un compromiso con los principios morales.

Corresponde a los dirigentes de Estados Unidos, desde el punto de vista de la legitimidad y la responsabilidad, la dirección de dicha dominación global.
Estados Unidos debe utilizar su superioridad con el fin de obtener una autoridad absoluta por cualquier medio que sea necesario.

Entre las propuestas, podemos citar el abandono de las negociaciones sobre limitación de armamento estratégico; el uso de la fuerza militar, si fracasase la diplomacia, contra cualquier país que se oponga a los intereses y/o los objetivos de Estados Unidos; y la instalación de bases militares estadounidenses por todo el planeta para crear una «Global Constabulary» (policía mundial) que imponga la voluntad de Estados Unidos (8).

Nada indica que la administración Obama haya abandonado el PNAC. Sin embargo, según el diplomático de Singapur Kishore Mahbubani, pequeños acontecimientos anuncian un gran cambio. El fiasco de Georgia bien podría ser uno de ellos.

«(…) Este asunto señala un giro mucho más importante: el de la Historia (…) La era post guerra fría empezó sobre una base de triunfalismo occidental simbolizado por el libro de Francis Fukuyama El fin de la Historia y el último hombre.
El audaz título refleja el espíritu de la época en Occidente. La Historia ha terminado con el triunfo de la civilización occidental: el resto del mundo no tiene otra elección que capitular ante su avance.
En Georgia, Rusia ha proclamado alto y claro que no capitulará frente a Occidente. Tras veinte años de humillación, los rusos han decidido enseñar los dientes. Y pronto otros harán lo mismo.

Gracias a su potencia aplastante, Occidente se ha entrometido en el espacio geopolítico de países adormecidos que actualmente están emergiendo, especialmente asiáticos (…) De la misma forma, todos los comentaristas musulmanes también señalan que Estados Unido ha invadido ilegalmente Iraq (…) Ni China ni la India están dispuestas a protestar contra Rusia (…)

«En realidad, la mayoría de los países apoya a Rusia contra el acoso de Occidente: el abismo entre la posición occidental y la del resto del mundo no puede ser más profundo (…) Por lo tanto, es crucial que los occidentales saquen buenas enseñanzas de Georgia.
Tras el hundimiento de la URSS, los pensadores occidentales suponían que Occidente nunca tendría que hacer concesiones políticas, que podría imponer sus condiciones. (…)
En la actualidad, Occidente debe rendirse a la evidencia: la población total de Estados Unidos, la Unión Europea y “Australasia” (Australia y Nueva Zelanda) es de 700 millones de personas, es decir, alrededor del 10% de la población mundial.
El 90% restante está pasando del estatuto de objeto al de sujeto de la historia mundial. (…)

La auténtica cuestión estratégica es dilucidar si el reto principal proviene del mundo musulmán o de China.
Desde el 11 de septiembre de 2001, Occidente ha actuado como si fuera el mundo musulmán.

Pero en vez de diseñar una estrategia a largo plazo para ganar la confianza de 1.200 millones de musulmanes, Occidente, sin reflexionar, ha arremetido contra el mundo musulmán. De ahí los fracasos anunciados en Afganistán e Iraq y la creciente hostilidad del mundo musulmán. (…)» (9).
Mahbuani concluye:
«Los pensadores occidentales deben decidir cuál es el verdadero problema a largo plazo. Si es el mundo musulmán, Estados Unidos debe dejar de inmiscuirse en la esfera geopolítica rusa y establecer un diálogo permanente con China. Si es China, EEUU debe adherir a su causa a Rusia y al mundo musulmán y resolver la cuestión palestina-israelí, lo que permitirá a los gobiernos de los países musulmanes colaborar más estrechamente con los occidentales en la lucha contra Al Qaeda. (…)
Pero la ausencia de una estrategia mundial coherente a largo plazo y la incapacidad de asumir los compromisos geopolíticos son los principales obstáculos para llegar a un orden mundial estable» (9).
Llega a la conclusión, en definitiva, de que la existencia de la OTAN, en muchos aspectos, constituye un peligro para la paz mundial si su permanencia tiene el objetivo de proseguir su «misión» en nombre del mundo libre. Entonces, la OTAN seguirá «normalizando» a los recalcitrantes en beneficio del Tío Sam «Bussines as usual» (los negocios de costumbre). Así va el mundo; Estados Unidos se ocupa de cocinar y Europa está ahí para hacer la limpieza y el servicio de intendencia.
Así, se entiende la reacción de Rusia, a quien se enterró demasiado deprisa, y que con el «episodio-prueba de Georgia» ha demostrado a Europa que su potencial permanece intacto.
Después quedan los condenados de la tierra a quienes sus pasados coloniales dejaron exhaustos y no consiguen salir del atolladero ya que son los guardianes, para su desgracia, de codiciados recursos mineros y petroleros.
Las diversas misiones instaladas allí tienen el papel de reprimir los movimientos y mantener sometidos a los pueblos revoltosos.
Notas:
(1) Hubert Védrine, «Pourquoi il faut s’opposer à une France atlantiste?» Le Monde, 5 de marzo de 2009.
(2) C. E. Chitour, «L’empire américain se met en place», L’Expresion, 10 de abril de 2008.
(3) Ron Paul, Intervención en el Congreso. Antiwar.com, 1 de abril de 2008.
(4) Serge Halimi «A quoi sert l’OTAN?», Le Monde diplomatique, Marzo de 2009.
(5) Rue89
(6) Serban Papacostea, «Quand l’OTAN supplante l’ONU», Courrier International, 4 de septiembre de 2008.
(7) «Moscou devient le QG d’un bloc militaire anti-OTAN», Komersant, 8 de septiembre de 2008.
(8) Reopen911
(9) Kishore Mahbubani, «Pour l’Occident la Géorgie est une leçcon», Courrier International, 28 de agosto de 2008.
Chems Eddine Chitour es profesor de la Escuela Politécnica Superior de Argel.
Texto original en francés: http://www.oulala.net/Portail/spip.php?article3998

Envía esta noticia

Leer más...

El terror como instrumento del imperio




Vuelven las tinieblas

Chris Floyd
FFF/ICH
05-04-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


EE.UU. fomenta deliberadamente ataques terroristas a fin de promover sus agendas políticas y militares.


I.
Lo que sigue es un guión enteramente hipotético. Supongamos que fuerais fervorosos militaristas imperiales que creyeran que la seguridad, el prestigio y los intereses financieros de vuestro país son mejor servidos por la guerra y por la omnipresente amenaza de guerra. Supongamos que tuvierais en marcha algunas operaciones verdaderamente excitantes y suculentas, interminables conflictos mortíferos que canalizan cientos de miles de millones de dólares a vuestra maquinaria bélica y que arraigan la política nacional aún más profundamente en la filosofía militarista – la ‘machtpolitik’ [política del poder en alemán, N. del T.] en la que creéis.
Pero existe un problema. El público en general – la manada intimidada que os rodea y no entiende de grandes estrategias tal como lo hacéis vosotros y vuestras elites – se preocupa y se pone nervioso por vuestra Larga Guerra. El tesoro nacional está en bancarrota, la infraestructura nacional se pudre, las comunidades de la nación se mueren; millones de personas carecen de empleo, pierden sus casas, pierden sus sueños, caen por una espiral descendiente hacia la necesidad, la privación y la desesperación. Pero tenéis grandes planes para escalar la guerra, expandir vuestra maquinaria bélica, y mantener la dominación global que creéis es el rol justo y natural de vuestra nación tan especial – y sus elites. ¿Qué hacer? ¿Cómo incitar a la manada truculenta, absorta en sus pensamientos, para que vuelva a apoyar con entusiasmo vuestra agenda vital?
Bueno, lo que sigue es un enfoque puramente hipotético que podríais probar. Azuzáis y provocáis a grupos extremistas violentos para que tomen represalias por vuestros ataques, invasiones e incursiones asesinas de civiles en sus territorios. Al no poder enfrentar directamente vuestra maquinaria bélica – la mayor, más avanzada, fuerza militar en la historia del mundo, sustentada por un tsunami de dineros públicos que cada año sobrepasa los gastos militares del resto del mundo – reaccionan naturalmente con operaciones “asimétricas”. Al principio, van dirigidas contra objetivos cercanos: vuestras líneas de aprovisionamiento, las fuerzas de vuestros testaferros y aliados locales, y otras depredaciones que llevan al caos en las regiones del grupo, con la intención de estropear vuestras líneas de control y de expulsaros. Con la misma naturalidad, aprovecháis esos ataques para justificar una presencia militar aún mayor en sus regiones. El ciclo progresa inevitable e inexorablemente hacia arriba y hacia afuera, hasta que finalmente los extremistas atacan vuestra tierra natal – sea con vuestra complicidad, con vuestra aquiescencia oculta o, en todo caso, con vuestro conocimiento previo de que es seguro que un ataque semejante tenga lugar. Es el momento que habéis esperado; es exactamente lo que queríais. Ahora podéis volver a fustigar a la manada hacia un frenesí marcial, continuar la Larga Guerra, y dejar de lado los deseos miserables, limitados, de una vida pacífica y próspera en casa, de la chusma preocupada de sus propios asuntos.
Evidentemente, uno nunca sabe exactamente lo que sucede tras los cortinajes imperiales de los palacios del Potomac; los ciudadanos estadounidenses comunes fueron convertidos hace tiempo en kremlinólogos de su propio gobierno, tratando de discernir – mediante señales ceremoniales, rumores entre bastidores, y ligeras desviaciones de una retórica ritualizada – lo que realmente se proponen sus amos. Pero algunos cínicos sospechan ocultamente que guiones como el esbozado anteriormente ya han sido implementados; por ejemplo, en el “nuevo Pearl Harbor” que azotó a EE.UU. el 11 de septiembre de 2001 – un año después que un grupo que canalizaba los puntos de vista de los futuros peces gordos del gobierno Bush (incluidos Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Scooter Libby y muchos otros) había anhelado abiertamente un “nuevo Pearl Harbor” para “electrizar” al pueblo estadounidense para que apoyara su agenda militarista, que incluía una invasión de Iraq – con Sadam Husein en el poder o no.
Pero dejando de lado por el momento el problema siempre peliagudo de adivinar las diversas proporciones de complicidad, aquiescencia, conocimiento previo, explotación, incompetencia y fatalidad involucrados en el 11-S, podemos decir como un hecho establecido que: Es política del gobierno de EE.UU. provocar la acción de grupos extremistas. Una vez que están en juego, sus reacciones pueden ser utilizadas del modo que considere apropiado el gobierno que las provocó. Y también sabemos que esas provocaciones son utilizadas, como política deliberada, para provocar a grupos violentos en el frente "Af-Pak" para que lancen ataques terroristas.
En otras palabras, como escribí por primera vez en Moscow Times hace más de seis años (y lo reiteré tres años después), EE.UU. fomenta deliberadamente ataques terroristas a fin de promover sus agendas políticas y militares.
[Para más sobre cómo esas políticas y usos similares del terrorismo y de escuadrones de la muerte han sido realizadas en Iraq y otros sitios, vea: "A Furnace Seal'd: The Wondrous Death Squads of the American Elite," "Ulster on the Euphrates: The Anglo-American Dirty War in Iraq," y "Willing Executioners: America's Bipartisan Atrocity Deepens in Somalia."]
Los ojos de lince de Jason Ditz en Antiwar.com hacen la conexión entre esta política y el más reciente ataque “asimétrico” por un grupo terrorista “cosquilleado” en Pakistán: el mortífero ataque contra un centro policial en Lahore por Tehreek-e Taliban Pakistan (TTP). El grupo, dirigido por Baitullah Mehsud, dijo que el ataque era una represalia por la campaña estadounidense de ataques con aviones sin tripulación en las regiones fronterizas de Pakistán – ataques que han matado a numerosos civiles junto con “militantes” usualmente no identificados. Como señala Ditz, un objetivo de la campaña – intensificada por Barack Obama – es precisamente el fomento arriba mencionado de la actividad terrorista:
El gobierno de Obama ha lanzado una cantidad cada vez más intensa de ataques en la FATA [Áreas Tribales bajo Administración Federal de Pakistán], que apuntan generalmente a las instalaciones de entrenamiento de Mehsud en Waziristán del Norte y del Sur. En septiembre, el entonces director de la CIA, Michael Hayden, dijo que los ataques eran un intento de “provocar una reacción” de los grupos militantes dirigidos por Mehsud. Parece que ahora, seis meses más tarde, han terminado por hacerlo. [Hayden describió esa sangrienta estrategia como “cosquilleo” de los terroristas para que reaccionen.]
Lo que va más lejos, Mehsud ha prometido ahora que llevará la lucha a suelo estadounidense. Como señala The Times (a través de Antiwar.com):
“Pronto lanzaremos un ataque en Washington que sorprenderá a todos en el mundo,” [declaró Mehsud.] “Lo más que pueden hacer es convertirme en mártir. Pero nos vengaremos desde dentro de EE.UU.”
Queda por ver si el variopinto TTP puede realmente llevar a cabo una amenaza semejante, como señala Juan Cole. Pero no se trata realmente de eso. Se trata de que, una vez más, se hostiga a sabiendas a un grupo violento para que entre en una acción asesina. Mejor todavía, ahora ha sido establecido como “mortífera amenaza terrorista” a la sagrada Patria: otro supermalvado hecho a medida por el reparto de papeles.
Y notablemente, esta nueva amenaza abierta para llevar el terror al corazón de EE.UU. viene sólo días después de que Barack Obama anunciara su cacareada ‘oleada’ en la Guerra Af-Pak, citando - ¿qué otra cosa iba a ser? – la necesidad de proteger a EE.UU. contra terroristas basados en Afganistán y Pakistán como la principal razón para escalar y expandir el conflicto. Otra sorprendente coincidencia para justificar la agenda militar, que necesita un suministro constante de malvados plausibles para las relaciones públicas, y amenazas exageradas que estremezcan a la nación, tal como un drogadicto necesita heroína. Y una vez más, no nos queda otra alternativa que sorprendernos ante la variable proporción de complicidad, aquiescencia, explotación, suerte, etc. involucrados en este fortuito apareamiento de declaraciones de Obama y Mehsud.
II.
Vale la pena considerar de nuevo las implicaciones de esta política de cosquilleo de terroristas. Como lo señaláramos recientemente, esas cosas no son sólo fichas en el Gran Tablero de Juego: son mortíferas realidades que matan, mutilan y despojan a multitudes de personas inocentes en todo el mundo. Así que volvamos a los primeros indicios de esa estrategia en su contexto de la Guerra contra el Terror. Lo siguiente es del artículo en Moscow Times en noviembre de 2001:
En un artículo [en Los Angeles Times] del analista militar William Arkin... [aparece] la revelación del plan de Rumsfeld de crear una “Actividad de Apoyo de súper Inteligencia” que juntará a la CIA y la acción militar encubierta, guerra informática, inteligencia, encubrimiento e impostura.” Según un documento confidencial preparado para Donald] Rumsfeld por su Consejo de Ciencia de la Defensa, la nueva organización – el “Grupo Proactivo de Operaciones Preventiva (P2OG, por sus siglas en inglés)” – realizará misiones secretas diseñadas para “estimular reacciones” de grupos terroristas, provocándolos a realizar actos violentos que los expondrán a “contraataques” de fuerzas de EE.UU.
En otras palabras – y digámoslo clara, explícita y sobriamente, para que nadie pueda confundir la intención del plan de Rumsfeld – el gobierno de EE.UU. planifica el uso de “encubrimiento e impostura” y operaciones militares secretas para provocar ataques terroristas asesinos contra gente inocente. Volvamos a decirlo: Donald Rumsfeld, Dick Cheney, George W. Bush y los otros miembros del régimen no elegido en Washington planean fomentar deliberadamente el asesinato de gente inocente – vuestra familia, vuestros amigos, vuestras amantes, vosotros mismos – a fin de impulsar sus ambiciones geopolíticas.
Porque el P2OG no está destinado sólo para exponer a terroristas y llevarlos ante la justicia – en sí un objetivo digno de alabanza, aunque la manera de Rumsfeld de combatir el terrorismo al provocarlo es pura demencia moral… No, parece que P2OG tenga en vista a peces más gordos. Una vez que ha desencadenado la acción de terroristas - ¿matando a miembros de sus familias? ¿atrayéndolos con botín? ¿cargándolos con drogas? ¿inundándolos de propaganda yihadista? ¿abusando de sus madres? ¿O mediante agentes provocadores, tal vez, que infiltren los grupos y luego planifiquen y dirijan ellos mismos los ataques? – pueda entonces tomar medidas contra los “Estados/sub-Estados participantes” por “albergar” a las pandillas provocadas por Rumsfeld. ¿Qué clase de medidas exactamente? Bueno, el programa confidencial del Pentágono lo dice de esta manera: “Su soberanía estará en peligro.”
El P2OG, por lo tanto, será útil cada vez que el Régimen ansíe agregar unos pocos bienes raíces cargados de petróleo o una nueva base militar a la cartera floreciente del Imperio. Basta con encontrar un nido de descontentos violentos, agitarlos con un garrote, y listo: hay una “justificación” instantánea para cualquier nivel de intervención/conquista/rapiña que se desee.
Cuando el gobierno de Obama habla de “continuidad de la política exterior estadounidense,” esto forma parte integral de lo que está hablando. De modo que podemos contar con que veremos mucho más sobre TTP y el Satanás de jure, Baitullah Mehsud, mientras la Larga Guerra bipartidaria avanza a trancas y barrancas, con su omnipresente necesidad de “incitar” – y aterrorizar – al pueblo de EE.UU. para que apoye el proyecto militarista.
……
Chrys Floyd es un periodista estadounidense y colaborador frecuente de CounterPunch. Es autor del libro “Empire Burlesque: High Crimes and Low Comedy in the Bush Imperium. Su página en Internet es: http://www.chris-floyd.com/
http://informationclearinghouse.info/article22331.htm

Leer más...

El G-20 en Londres: la cumbre del miedo




Walden Bello
Asia Times
06-04-2009

El G-20 da un gran espectáculo reuniéndose para lidiar con la crisis económica global.
Pero he aquí el problema de la cumbre de Londres del 2 de abril: que no es sino espectáculo. Y lo que el espectáculo viene a disimular es una profunda preocupación, un hondo miedo de la elite global, que no sabe realmente la dirección que está tomando la economía mundial y desconoce las medidas necesarias para estabilizarla.Las últimas estadísticas dejan cortas las más nigrománticas proyecciones que se habían hecho.
Los analistas del establishment están comenzando a mencionar la temida palabra que empieza por "D", y hoy crece la sensación de que está formándose una gigantesca ola que simplemente se tragará los billones de dólares gastados en estímulos. En ese ambiente, el G-20 transmite la impresión de andar más arrastrado por los acontecimientos que enseñoreado de ellos. (Además de las siete naciones industriales más ricas –EEUU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia y Canadá—, el G-20 incluye a China, India, Indonesia, México, Brasil, Argentina, Rusia, Arabia Saudita, Australia, Corea del Sur, Turquía, Italia y Suráfrica.)En efecto: acaso no haya imagen más reveladora del actual estado de la economía global que la de un submarino alemán de la II Guerra Mundial tocado por una carga de profundidad lanzada por destructores de la flota británica noratlántica. Se va a pique rápidamente, y la tripulación no sabe cuando tocará suelo oceánico. Y, llegado a zonas abisales, la gran cuestión es: ¿será capaz la tripulación de reflotar el submarino bombeando aire comprimido en los tanques de lastre, como los marineros de la película clásica Das Boot [El submarino], de Wolfgang Petersen? ¿O seguirá el submarino en el fondo, condenada su tripulación a contemplar un destino peor que la muerte instantánea?La actual tripulación capitalista al mando de la economía global ignora si los métodos keynesianos pueden reflotar la vida económica planetaria. Entretanto, cada vez más gente se pregunta si bastará un puñado de reformas de estilo socialdemócrata para reparar la economía global, o si la crisis habrá de llevar más bien a un nuevo orden económico internacional.¿Un nuevo Bretton Woods?La reunión del G-20 ha sido celebrada como un Nuevo Bretton Woods.
En julio de 1944, en Bretton Woods, New Hampshire, representantes de las economías capitalistas estatalmente gestionadas diseñaron el orden multilateral posbélico situándose a sí propias en el centro del mismo. No podrían ser más distintas ambas reuniones.La reunión de Londres dura un día; la conferencia de de Bretton Woods fue una ardua sesión de trabajo que se prolongó durante 21 días. La reunión de Londres es exclusiva, con 20 gobiernos que se arrogan la capacidad para decidir por 172 países. La reunión de Bretton Woods se esforzó por ser inclusiva, precisamente para evitar la ilegitimidad que persigue a la cita de Londres. Aun celebrada en plena guerra, juntó a representantes de 44 países, incluida la nación todavía dependiente de las Filipinas y al pequeño y ya desaparecido Estado siberiano de Tannu Tuva.La Conferencia de Bretton Woods creó nuevas instituciones multilaterales y nuevas normas para gestionar el mundo de posguerra. El G-20 busca reciclar instituciones fracasadas: el propio G-20, el Fórum de Estabilidad Financiera (FSF), el Banco de Pagos Internacionales y "Basilea II", así como el FMI, que ahora cumple 65 años. Algunas de esas instituciones fueron creadas por el G-7 tras la crisis financiera asiática de 1997 para instituir una nueva arquitectura financiera capaz de prevenir una repetición de la debacle provocada por las políticas del FMI de liberalización de la balanza de capitales. Pero, en vez de fijar salvaguardias, lo que hicieron esas instituciones fue aceptar la estrategia de "autorregulación" de la elite financiera global.Entre los mantras así legitimados estaban: la consigna de que los controles de los movimientos de capitales eran malos para las economías en vías de desarrollo; la fórmula de que la venta cortoplacista o especulación con el movimiento de las acciones tomadas a préstamos era una legítima operación de mercado; y la idea de que los derivados financieros (o títulos de obligaciones que permiten hacer apuestas sobre los movimientos de los activos subyacentes) "perfeccionaban" el mercado. La implícita recomendación de su pasividad era que el mejor modo de regular el mercado era dejar el mercado en manos de unos jugadores que habrían desarrollado sofisticados y pretendidamente fiables modelos de "estimación del riesgo".En suma: se encarga a instituciones que fueron parte del problema que se conviertan ahora en elemento central de la solución. Sin advertirlo, el G-20 está siguiendo la máxima de Marx, según la cual la historia se repite: como tragedia, primero, y como farsa, después.La resurrección del FMIEl componente más problemático de la solución G-20 son sus propuestas para el FMI. Los EEUU y la UE buscan doblar el capital del FMI, pasando de 250 mil a 500 mil millones de dólares. El plan pasa porque el FMI preste esos fondos a países en vías de desarrollo para estimular sus economías, supervisando el Fondo, conforme a la propuesta del secretario del Tesoro norteamericano Tim Geithner, el ejercicio global. Si algo no podía funcionar, es precisamente eso.Por lo pronto, el asunto de la representación sigue perjudicando mucho al Sur global. Hasta ahora, sólo se han hecho cambios marginales en la asignación de los derechos de sufragio en el FMI. A pesar del clamor favorable a una mayor capacidad de sufragio para los miembros del Sur, los países ricos siguen estando sobre-representados en el comité ejecutivo del Fondo. Los países en vías de desarrollo, señaladamente los asiáticos y los africanos, están muy sub-representados. Europa mantiene un tercio de las sillas en el comité ejecutivo y exige el privilegio feudal de que sea siempre un europeo el director ejecutivo. Los EEUU, por su parte, tienen cerca del 17% de poder de voto, los que les da derecho de veto.Segundo, el desempeño del FMI durante la crisis financiera asiática de 1997, más que cualquier otra cosa, minó su credibilidad. El FMI contribuyó a la crisis al empujar a los países asiáticos a eliminar los controles de los movimientos de capitales y a liberalizar sus sectores financieros, favoreciendo tanto la entrada masiva de capital especulativo como su desestabilizadora salida al menor indicio de crisis.El Fondo empujó luego a los gobiernos al recorte presupuestario con la teoría de que la inflación era el problema, cuando lo que debería haber hecho es apoyar un mayor gasto público para contrarrestar el colapso del sector privado. Tal medida pro-cíclica terminó acelerando el colapso regional, convirtiéndolo en una recesión. Finalmente, miles de millones de dólares de los fondos de rescate del FMI no fueron a parar al rescate de unas economías colapsadas, sino a compensar las pérdidas de instituciones financieras extranjeras: un desarrollo que se ha convertido en ejemplo de manual de lo que es el "azar moral", estimulador del préstamo irresponsable.Tailandia liquidó sus deudas con el FMI en 2003, declarando su "independencia fiscal". Le siguieron Brasil, Venezuela y Argentina, e Indonesia manifestó su intención de devolver sus deudas lo antes posible. Análogamente, otros países decidieron mantenerse al margen, prefiriendo acumular reservas de comercio exterior para defenderse de inopinados acontecimientos exteriores, antes que contratar nuevos préstamos con el FMI. Lo que llevó al FMI a una crisis presupuestaria, pues el grueso de sus ingresos procedía de las devoluciones de deuda por parte de los mayores países en vías de desarrollo.Los partidarios del Fondo dicen que el FMI comprende ya cabalmente las ventajas de los gastos masivos financiados con déficit y que, como Richard Nixon en su día, puede ahora avilantarse a decir: "todos somos keynesianos ya". Muchos críticos discrepan. Eurodad, una organización no-gubernamental de vigilancia del FMI, sostiene que el Fondo todavía pone gravosas condiciones para el préstamo a países en vías de desarrollo. Préstamos muy recientemente concedidos por el FMI todavía favorecen la liberalización financiera y bancaria. Y a pesar del actual énfasis puesto en el estímulo fiscal –algunos países, como los EEUU, llaman a incrementar el estímulo fiscal hasta al menos un 2% del PIB—, el FMI todavía exige a los prestatarios de bajos ingresos mantener su gasto por déficit por debajo del 1% del PIB.Está, por último, la cuestión de si el Fondo sabe lo que tiene entre manos. Uno de los factores clave en el descrédito del FMI ha sido su práctica incapacidad para anticipar la presente crisis financiera. Al final del Artículo IV de la consulta con los EEUU de 2007, el comité del FMI aseveraba que "el sistema financiero ha mostrado una impresionante estabilidad, aun a pesar de las recientes dificultades con el mercado hipotecario subprime". En suma: el Fondo no sólo ha fallado miserablemente en sus prescripciones de política económica, sino que, a pesar del pretendido alto nivel de los economistas que tiene en nómina, ha fracasado radicalmente en sus responsabilidades de vigilancia.Por cuantiosos que sean los recursos que el G-20 allegue al FMI, un programa de estímulo global gestionado por el Fondo resultará muy poco atractivo internacionalmente para sus posibles destinatarios.El camino por andarLa respuesta del Norte a la presente crisis, que pasa por revivir instituciones fosilizadas, trae a la memoria el famoso dicho de Keynes: "La dificultad no estriba tanto en el desarrollo de ideas nuevas, cuanto en sacudirse las viejas". Así pues, en el espíritu de Keynes, tratemos de buscar formas de sacudirnos viejas formas de pensar.Primero: puesto que la legitimidad es una mercancía muy escasa ahora mismo, el Secretario General de la ONU y la Asamblea General de Naciones Unidas –no el G-20— deberían convocar una sesión especial para diseñar un nuevo orden global multilateral.
Una Comisión de Expertos en Reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional, nombrada por el presidente de la Asamblea General y encabezada por el Premio Nobel Joseph Stiglitz ya ha hecho el trabajo preparatorio para esa reunión. La reunión, como la Conferencia de Bretton Woods, sería un proceso inclusivo y, como Bretton Woods también, sería una sesión de trabajo de varias semanas de duración. Uno de sus resultados clave podría ser la institución de un foro representativo, como el "Consejo de Coordinación Global" sugerido por Stiglitz, que coordinaría en un sentido amplio la reforma global económica y financiera.Segundo: para prestar inmediata asistencia a los países que precisan lidiar con la crisis, las deudas contraídas por los países en vías de desarrollo con las instituciones del Norte deberían ser canceladas. El grueso de esa deuda, como nos recuerda el movimiento internacional Jubilee para cancelación de la deuda, fue contraída en condiciones abusivas, y el importe del principal de la misma ha sido ya devuelto con creces. La cancelación de la deuda o una moratoria permitirá a los países en vías de desarrollo el acceso a mayores recursos y tendrá unos efectos de estímulo mayores que el dinero canalizado a través del FMI.Tercero: las estructuras regionales para lidiar con asuntos financieros, incluida la financiación del desarrollo, deberían ser la pieza central de la nueva arquitectura de la nueva gobernanza global, y no otro sistema financiero en el que los países del Norte dominen instituciones centralizadas como el FMI y monopolicen recursos y poder. En el este asiático, la agrupación "ASEAN Plus Three", o la "Iniciativa Chiang Mai", son desarrollos prometedores que hay que ampliar, aunque precisen de mayor control por parte de los pueblos de la región. En la América latina están ya en marcha varias iniciativas regionales prometedoras, como el ALBA y el Banco del Sur. Cualquier orden global nuevo precisará, como pilares, de instituciones regionales socialmente controlables.Éstos son, huelga decirlo, pasos inmediatos a dar en el contexto de una reconfiguración estratégica, más fundamental ya largo plazo, de un sistema capitalista que se halla ahora al borde del colapso.La presente crisis es una gran oportunidad para poner por obra un nuevo sistema que ponga fin, no sólo al fracasado sistema de la gobernanza neoliberal global, sino a la dominación euro-norteamericana de la economía capitalista global, reemplazándolo por un orden democrático postcapitalista, más descentralizado y desglobalizado. No es imposible que, a menos que esa reestructuración más fundamental tenga lugar, la economía global no consiga reflotar y ganar la superficie.Walden Bello, profesor de ciencias políticas y sociales en la Universidad de Filipinas (Manila), es miembro del Transnational Institute de Amsterdam y presidente de Freedom from Debt Coalition, así como analista sénior en Focus on the Global South.Traducción para www.sinpermiso.info: Amaranta Süss

Envía esta noticia

Leer más...

Globopoli contra TerminOTAN



Nada es lo que parece en la política exterior de Obama

Pepe Escobar
Asia Times Online
06-04-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


La gente de Estrasburgo votó este sábado desde los balcones de sus apartamentos por la coproducción franco-alemana del 60 cumpleaños de la OTAN. Miles de pancartas “No a la OTAN”, junto con letreros “¡Paz!, aparecieron por toda la ciudad hasta que fueron eliminados por la fuerza por la policía francesa.
Tácticas de presión de primera de la “democracia liberal” fueron inevitablemente exhibidas – igual que en el tan exagerado “nos quedaban 275 minutos para salvar al mundo y todo lo que se nos ocurrió fue medio billón de dólares para el Fondo Monetario Internacional” de la cumbre del G20 en Londres. Los manifestantes fueron combatidos con gases lacrimógenos como si fueran terroristas. El centro fue acordonado. Los residentes tuvieron que colocarse tarjetas de identificación. Las manifestaciones fueron relegadas a los suburbios.
Además existe una metáfora musical. Cuando la OTAN fue creada en Washington el 4 de abril de 1949, la banda sonora fue “It Ain't Necessarily So” de Gershwin. Cuando siete países del ex Pacto de Varsovia fueron admitidos en 2004, la banda sonora provino del horrible éxito “Titanic”. Para la fiesta del 60 aniversario en Baden-Baden – con la participación del trío Barack Obama, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel – fue “Carmen” de Georges Bizet.
Tal como Carmen es una gitana que cree a una pitonisa y termina muerta, la OTAN es un viajante global que podría terminar muerto por creer en un cartomántico: Washington.
Sultanes del swing
La OTAN ciertamente tiene mucho que celebrar. Francia, bajo el adicto a la adrenalina Sarkozy – conocido en OTANlandia como “Sultán de Bruni”, como referencia a su impresionante esposa Carla – ha vuelto a la OTAN. Obama presenta su nueva estrategia global para Afganistán y Pakistán a la OTAN. La OTAN “asegura la paz” en un Kosovo acosado por la magia (una entidad que ni siquiera es reconocida por miembros de la OTAN como España y Grecia). La OTAN, en un estilo totalmente adecuado a la “guerra contra el terror” actúa como súper-poli en el Mediterráneo. La OTAN patrulla el Cuerno de África buscando piratas. La OTAN entrena a las fuerzas de seguridad de Iraq. Para sus 60 años, la OTAN está muy en forma.
Físicamente, la OTAN es una pesadilla burocrática que ocupa un enorme edificio horrible en Blvd Leopold III en Mons, en las afueras de Bruselas, emplea a 5.200 civiles divididos en 320 comités que comparten un presupuesto anual de 2.700 millones de dólares. Esos comités dirigen a 60.000 tropas de combate esparcidas por todo el mundo.
La OTAN debería haber muerto de inmediato después de la caída del enemigo contra el cual fue creada – la Unión Soviética. En su lugar, la OTAN lo pasó bien durante los años noventa, cuando Rusia había caído y el presidente ruso Boris Yeltsin pasaba más tiempo llenando su vaso de vodka que pensando en geopolítica.
En 1999 – para gran deleite de los fabricantes de armas en el complejo industrial-militar de EE.UU. – la OTAN se expandió hacia los Balcanes con su devastadora guerra aérea contra Serbia, aliada de Rusia, por lo que fue vendido a la opinión pública mundial por el presidente de EE.UU. de entonces, Bill Clinton, como motivos humanitarios, cuando en realidad se trataba, de hecho, de imperialismo humanitario.
Decir que la OTAN – un organismo del Norte del Atlántico – está sobre-extendida es un eufemismo. Sus miembros Rumania y Bulgaria distan mucho del Océano Atlántico. Hungría, la República Checa y Eslovaquia no tienen salida al mar. En Asia Central, Afganistán (o por lo menos las partes no controladas por los talibanes) está ocupada de facto por la OTAN. Megabases como Ramstein (Alemana), Aviano (Italia) e Incirlik (Turquía) tienen ahora una contraparte a mitad de camino al otro lado del mundo en Bagram (Afganistán).
Décadas después del Imperio Británico, “Europa” trata de (re)ocupar el Hindu Kush. Afganistán es la primera guerra de la OTAN fuera de Europa y su primera guerra en tierra. Involucra a todos los 26 miembros (ahora 28; Albania y Croacia terminaron por ser admitidas), más 12 “socios”, incluyendo a cinco naciones europeas que solían ser neutrales; Austria, Finlandia, Irlanda, Suecia y Suiza. Todas están comprometidas por la primera invocación en la historia por la OTAN del Artículo 5 de su carta, que determina la ayuda militar mutua.
En una mezcla de ver lo que se viene (y es una guerra en la que no se puede vencer) y de apaciguamiento de la furia de sus opiniones públicas pacifistas, la mayoría de los gobiernos europeos nunca cederán al llamado de Obama – por cargada de encanto que sea su ofensiva – de enviar más soldados a Afganistán. La oposición a la guerra afgana en Alemania, por ejemplo, es de cerca de un 70% (la ayuda humanitaria es otra cosa).
Muchos países, incluidos los más poderosos, eludirán las demandas de Obama basadas en “condiciones nacionales” secretas. Como los abogados en Berlín dijeron a la OTAN, por ejemplo, está prohibido que soldados alemanes lancen un ataque preventivo, en tierra, contra los talibanes.
El totalmente engañoso acrónimo, ISAF (siglas en inglés para Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad) solía estar a cargo de la ocupación occidental de Afganistán desde diciembre de 2001 – hasta que, al estilo de los juguetes Transformer, se convirtió en una inmensa acción de contrainsurgencia (COIN) que se expandió por todo el país hasta Pakistán occidental. La dirección de esta COIN es obviamente estadounidense – ante todo porque soslaya totalmente los complejísimos mecanismos de votación de la OTAN.
No hay nada “internacional” en la ISAF. La ISAF es la OTAN. Y con una multitud de soldados en combate y de ataques aéreos, tampoco tiene nada de “ayuda.”
La ISAF/OTAN está ubicada en Kabul, en un antiguo club de equitación en la rebautizada Great Masoud Road que fue reconstruido como una verdadera fortaleza. La responsabilidad es de – no tiene nada de nuevo – ni un solo europeo, sino de un estadounidense, el general de cuatro estrellas David McKiernan. Aunque su misión personal en los años setenta fue impedir que el Pacto de Varsovia infiltrara Alemania Occidental, su misión actual es impedir que al-Qaeda, en sus palabras, “infiltre Europa o EE.UU.”
A propósito, por si alguien tuviera alguna duda, todo el asunto sigue cayendo bajo la continua “Operación Libertad Duradera,” según el Pentágono. Esa libertad verdaderamente “duradera” se aplica nada menos que a Afganistán, Pakistán, Cuba (debido a Guantánamo), Djibouti, Eritrea, Etiopía, Jordania, Kenia, Kirguistán, las Filipinas, las Seychelles, Sudán, Tayikistán, Turquía, Uzbekistán y Yemen.
El gran éxito de McKiernan debía ser la próxima ‘oleada’ afgana de Obama – que será ejecutada por soldados de EE.UU., no de la OTAN. Después de todo el combate duro no tiene nada que ver con el mandato original de la ISAF. Pero el problema está en la niebla de la guerra e ISAF/OTAN ha terminado por ser una TerminOTAN – atrapada junto con los estadounidenses en una lógica de paz mediante los Predator. Llamadla la coalición de los reacios. No sorprende que la opinión pública europea esté horrorizada.
Y esto lleva al fracaso del sermón de Obama a la OTAN sobre su guerra “Afpak”, que necesitaba, a su juicio, una “estrategia más global, más concentrada, más disciplinada.” Al final, Obama se ve limitado a pedir más dinero a los europeos.
El comandante de la ISAF/NATO para todo el sur de Afganistán, el general holandés Mart de Kruif, cree que la ‘oleada’ es el paso correcto - - ya que los soldados de EE.UU. irán “donde son más necesarios: a las provincias Kandahar y Helmand,” donde los comandantes talibanes “son capaces de lanzar operaciones importantes.” Como declarara al periódico holandés NRC Handelsblad, “necesitamos más botas en el terreno” y “también podremos transportar más hombres y material mediante transporte aéreo.”
Pero cuando De Kruig habló de la reedición del plan de Petraeus de armar a milicias locales, por lo menos hizo saber lo difícil que será. “Si vais a armar milicias locales tendréis que asegurar que reflejen la estructura del poder local,” dijo. “También, la policía local tiene que ser suficientemente efectiva para guiar y controlar a la milicia. No os conviene tener a algún comandante vago dirigiendo la milicia. Tenéis que ofrecer a los miembros de la milicia la perspectiva de un empleo en la fuerza policial. Y tenéis que tener una estrategia de salida, una manera de desbandar a la milicia sin que todas esas armas desaparezcan.”
Otro holandés, la “mascota” pro-Iraq de Bush, Jaap de Hoop Scheffer, ha sido secretario general de la OTAN desde enero de 2004 (se va en julio de este año). Por lo menos admite ahora – al semanario alemán Der Spiegel – que la guerra afgana “no puede ser ganada con medios militares.” En su lugar, cree que el éxito depende de la captura de los “corazones y mentes de la gente.” Ciertamente no a través de la acumulación de “daños colaterales” bombardeando matrimonios. (“Tenemos que tener cuidado de evitar víctimas civiles al combatir a los insurgentes,” dice.) Scheffer también se ve obligado a admitir que la “cooperación con Irán” en Afganistán es esencial.
¿Es la hora de la OTPAN?
Francia y Alemania, potencias cruciales de la OTAN, simplemente no pueden permitir que se antagonice a Rusia. Rusia es un virtual rehén energético de Gazprom. A diferencia de europeos orientales irresponsables, ningún gobierno francés o alemán consideraría siquiera la posibilidad de ser un rehén de una Nueva Guerra Fría entre Rusia y EE.UU. (uno de los motivos básicos por el cual la participación de Georgia y Ucrania es ahora virtualmente una causada perdida). París y Berlín saben que Moscú podría fácilmente estacionar misiles apuntados en su dirección en Kaliningrado, en Belarús amiga de Rusia.
El pintoresco embajador ruso ante la OTAN, Dmitry Rogozin, tiene la visión definitiva sobre la obsesión al estilo de espía contra espía de la OTAN de cercar a Rusia. Como dijo a Der Spiegel, “Mientras más acercan sus bases a nosotros, más fácil nos es atacarlas. En el pasado habríamos necesitado misiles. Ahora basta con ametralladoras.” En cuanto a Georgia y Ucrania como miembros de la OTAN, Rogozin agrega: ¿Por qué no invitan a “Hitler, Sadam Husein y [al presidente georgiano Mikhail] Saakashvili?”
Rusia, dijo Rogozin al diario francés Le Monde, espera que la OTAN se convierta en “una alianza política y militar moderna,” no en un “globopoli” (como lo llama Der Spiegel). Rusia espera cooperación – no un cerco. Rogozin no podría ser más explícito sobre la posición rusa respecto a Afganistán: “Queremos impedir que el virus del extremismo cruce las fronteras de Afganistán y se apodere de otros Estados en la región, como Pakistán. Si la OTAN fracasara, Rusia y sus socios tendrían que ser los que combatan a los extremistas en Afganistán.”
El Consejo OTAN-Rusia debe reunirse de nuevo. El punto de vista oficial de Moscú es un orden de seguridad que se extienda “de Vancouver a Vladivostok". Algo que es aún más ambicioso que la OTAN: “Tal vez la OTAN debiera convertirse en OTPAN, una alianza Pacífico-Atlántico. Simplemente no podemos permitir que los buscapleitos nos disuadan.”
Meterse en líos con Rusia, en todo caso, nunca fue una buena idea – excepto para neoconservadores desprovistos de historia y geografía. Sólo en 2008, no menos de 120.000 soldados de EE.UU. y la OTAN transitaron por la base Manas en Kirguistán (la base será cerrada este año). Esto, junto al atentado neotalibán de las rutas de la OTAN en el Paso del Khyber, ha obligado a Petraeus a volverse hacia el Cáucaso (Georgia y Azerbaiyán) como rutas alternativas de tránsito militar, y a rogar a Kazajstán y Tayikistán en Asia Central que le ayuden; lo que sólo se materializará si Rusia lo aprueba. Magnánimamente, mientras tanto, Rusia ha abierto su territorio para convoyes de abastecimiento de la OTAN.
¿Para qué sirve la OTAN?
Tal como Palestina es un valioso laboratorio de ensayo para el ejército israelí, Afganistán, y ahora AfPak son un laboratorio tanto para EE.UU. como para la OTAN para realizar pruebas de conducción de sistemas de armas y variaciones de la COIN de Petraeus.
Por otra parte, la incompetencia de la OTAN ha sido más que evidente en el frente de la droga. Afganistán bajo la ocupación de la OTAN volvió a ser el productor y exportador mundial número uno de opio. Y eso, por su parte, condujo a la actual guerra de la droga de EE.UU. y la OTAN.
De modo que Afpak ha sido una verdadera guerra Transformer – de la caza de Osama bin Laden a la guerra contra esa palabra mixta “los talibanes” y a una guerra de la droga del tipo Colombia-con-esteroides. Y todo esto deja de lado el punto de vista eternamente invisible del Oleoductistán – centrado en el oleoducto de 7.600 millones de dólares Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India que el gobierno de Bill Clinton quería comenzar a través de un trato (abortado) con… los talibanes, que estuvieron en el poder en la segunda mitad de los años noventa.
Al observar las acciones emprendidas hasta ahora por Obama, y al considerar el modo de pensar del Pentágono, no hay evidencia que apoye la posibilidad de que Washington y la OTAN vayan a abandonar un Afganistán crucialmente estratégico, que por casualidad se encuentra cerca del corazón de Eurasia.
Basta con preguntar a China, Rusia y a Irán, miembro observador de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO). La SCO fue fundada en junio de 2001, primero para combatir el contrabando transnacional de droga y a los fundamentalistas islámicos y luego comenzó a promover todo tipo de cooperación en la energía, el transporte, el comercio y la infraestructura.
EE.UU. y la OTAN han ignorado totalmente uno de los objetivos de la SCO: encontrar una solución regional, no armada, para la continua tragedia afgana. La intransigencia de EE.UU. y de la OTAN durante la era de Bush tiene gran parte de la culpa por el proceso que convirtió a la SCO en la OTAN de Asia. Desde el punto de vista asiático y ruso, la OTAN no tiene nada que ver con la “edificación de naciones,” el mantenimiento de la paz o la “ayuda humanitaria.” Y Afganistán lo demuestra. Los asiáticos no necesitan un globopoli – mucho menos una TermiOTAN.
Obama, McKiernan, Scheffer, ninguno de ellos lo admitirá – pero hay muchos en Washington y Bruselas que en realidad quisieran que la OTAN fuera realmente una TermiOTAN sin fronteras, soslayando a la ONU para realizar imperialismo humanitario en todo el globo, eliminando por doquier a “al-Qaeda” y a “terroristas”, protegiendo a Oleoductistán y a tierras para ductos para los intereses occidentales en todas direcciones.
EE.UU., apoyado por la OTAN, fue la comadrona para una nueva encarnación de “fundamentalismo islámico” que debía, como lo hizo, librarse de los soviéticos en Afganistán y en las antiguas repúblicas soviéticas ricas en recursos energéticos. El que, millones de muertos y millones de desplazados más tarde, la OTAN ahora pida ayuda a los rusos para no quedarse encallada en Afganistán es otra amarga ironía de la historia de AfPak, y ciertamente no la última.
----------
Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y de “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge.” Su nuevo libro, que acaba de aparecer es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009).
Para contactos: pepeasia@yahoo.com.
(Copyright 2009 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.
http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/KD04Df01.html







Envía esta noticia

Leer más...

El sucedáneo de capitalismo practicado por Obama







Joseph Stiglitz
The New York Times
06-04-2009

Los 500 mil millones de dólares o más propuestos por la administración de Obama para lidiar con los bancos frágiles han sido descritos por algunos en los mercados financieros como una propuesta ganadora sí, sí y sí. En realidad, es una propuesta ganadora sí, sí y no: ganan los bancos, sí, ganan los inversores, sí, pero no los contribuyentes.El Tesoro espera sacarnos del lío por la vía de imitar el fracasado sistema del que el sector privado se sirvió para llevar al mundo a la catástrofe, con una propuesta caracterizada por un sobre-apalancamiento en el sector público, exceso de complejidad, incentivos insuficientes y falta de transparencia.Detengámonos un momento a recordar lo que causó en primer lugar el presente lío. Los bancos entraron, e hicieron entrar a nuestra economía, en dificultades por la vía del sobre-apalancamiento, es decir, usando volúmenes relativamente pequeños de capital propio y endeudándose mucho para comprar activos inmobiliarios de altísimo riesgo. En ese proceso, se sirvieron de instrumentos manifiestamente complejos, como las obligaciones de deuda colateralizada.La perspectiva de elevadas compensaciones proporcionó incentivos a los ejecutivos para actuar miopemente y arrostrar riesgos excesivos, no para prestar dinero con prudencia. Los bancos hicieron todos esos yerros sin que nadie lo advirtiera, también porque buena parte de lo que hacían se financiaba "fuera de los balances contables".En teoría, el plan de la administración se basa en dejar que el mercado determine los precios de los "activos tóxicos" de los bancos, incluidos préstamos inmobiliarios excepcionales y títulos basados en esos préstamos. Pero la realidad es que el mercado no puede poner precio a los activos tóxicos mismos, sino a las opciones sobre esos activos.Y una cosa no tiene que ver con la otra. El plan del gobierno, en efecto, entraña asegurar casi todas las pérdidas. Puesto que a los inversores privados se les ahorra el grueso de las pérdidas, lo que ellos "valorarán" serán sobre todo las potenciales ganancias. Eso es exactamente lo mismo que si te dieran una opción. Considérese un activo que tiene las mismas probabilidades de valer o cero o 200 dólares al cabo de un año. El "valor" promedio del activo es de 100 dólares. Ignorando el interés, ese es el precio al que se vendería el activo en un mercado competitivo. Es lo que "vale" el activo. Con el plan del secretario del Tesoro Timothy Geithner, el gobierno suministraría cerca del 92% del dinero necesario para comprar el activo, pero sólo recibiría el 50% de todas las ganancias, y absorbería casi todas las pérdidas. ¡Menudo socio!Supóngase que una de las asociaciones público-privadas que ha prometido crear el Tesoro está dispuesta a pagar 150 dólares por el activo en cuestión. Eso es un 50% más que su valor verdadero, y el banco está encantado de venderlo. Así que el socio privado pone 12 dólares, y el gobierno pone el resto: 12 dólares en "valor líquido", más 126 dólares en forma de préstamo garantizado. Si en un año resulta que el verdadero valor del activo es cero, el socio privado pierde 12 dólares, y el gobierno pierde 138. Si el verdadero valor es 200 dólares, el gobierno y el socio privado se reparten a partes iguales los 74 dólares que restan tras devolver el préstamo de 126 dólares. En ese escenario de color de rosa, el socio privado más que triplica sus inversión de 12 dólares. Pero el contribuyente, que arriesgó 138 dólares, sólo gana 37 dólares. Ni siquiera en un mercado imperfecto debería confundirse el valor de un activo con el valor de la opción al alza sobre ese activo.Pero los norteamericanos se arriesgan a perder todavía más de lo que estos cálculos sugieren, a causa de un efecto conocido como "selección adversa". Los bancos elegirán los préstamos y los títulos que desean vender. Lo que querrán será quitarse de encima los peores activos, y sobre todo los activos que crean sobreestimados por el mercado (y, por lo mismo, fácilmente sobreapreciados por él).Pero el mercado tiende a advertir eso, lo que llevará a una disminución del precio que se está dispuesto a pagar en él por esos activos. Sólo la voluntad del gobierno de cargar con pérdidas bastantes puede superar esa "selección adversa". Absorbiendo el gobierno las pérdidas, el mercado no se preocupa de si los bancos le están "timando" al vender los peores activos, porque el gobierno carga con los costes. El problema principal no es de falta de liquidez. Si lo fuera, lo que funcionaría sería un plan mucho más sencillo: limitarse a suministrar fondos sin garantías de préstamo. El problema de verdad es que los bancos hicieron malos préstamos en una burbuja y se apalancaron enormemente. Han perdido su capital, y ese capital precisa ser reemplazado.Pagar por los activos valores equitativos de mercado no funcionará. Sólo pagando de más por esos activos se logrará la adecuada recapitalización de los bancos. Pero pagar de más por esos activos lo único que hace es derivar las pérdidas hacia el gobierno. En otras palabras, el plan Geithner sólo funciona, si y cuando los contribuyentes registran enormes pérdidas. Algunos norteamericanos temen la posibilidad de que el gobierno "nacionalice" temporalmente los bancos, pero esa opción sería preferible a la del plan Geithner. Después de todo, la F.D.I.C. [Federal Deposit Insurance Corporation] ya ha tomado otras veces el control de los bancos quebrados, y lo ha hecho bien. Incluso ha nacionalizado grandes instituciones, como el Continental Illinois (controlado en 1984 y devuelto a manos privadas unos pocos años más tarde) y la Washington Mutual (tomada el pasado septiembre e inmediatamente revendida).Lo que la administración Obama está haciendo es harto peor que la nacionalización: es un sucedáneo de capitalismo, privatización de ganancias y socialización de pérdidas. Una "sociedad" en la que un socio roba al otro. Y esas asociaciones –con el sector privado en posición de control— generan unos incentivos perversos, peores aún que los que nos llevaron a este lío.Así pues, ¿qué atractivo tienen propuestas como ésa? Tal vez sea el tipo de mecanismo à la Rube Goldberg, tan apreciado en Wall Street: artero, complicado y no transparente, susceptible de facilitar enormes transferencias de riqueza a los mercados financieros. Por lo pronto, le ha permitido al gobierno evitarse una nueva comparecencia ante el Congreso para pedir el dinero que se necesita para estabilizar nuestros bancos, y le ha permitido sortear la nacionalización.Pero ya estamos sufriendo las primeras consecuencias con una crisis de confianza. Cuando se hagan evidentes los elevados costes del plan de la administración, la erosión de la confianza será todavía mayor. Y entonces, la tarea de recrear un sector financiero dinámico y resucitar la economía será todavía más ardua.Joseph Stiglitz es profesor de teoría económica en la Universidad de Columbia, fue presidente del Council of Economic Advisers entre 1995 y 1997, y ganó el Premio Nobel de Economía en 2001.Traducción para www.sinpermiso.info: Roc F. Nyerro

Envía esta noticia

Leer más...

domingo, 5 de abril de 2009

AGRUPADOS EN EL "G-2"



Ahmadineyad y Chávez crean un "eje revolucionario" para poner "fin al capitalismo"


Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Irán, Mahmud Ahmadineyad, aprovecharon la inauguración del primer banco binacional venezolano-iraní para criticar con dureza los resultados de la cumbre del G-20 celebrada este jueves en Londres.


LD (EFE) 4, Abril, 2009


Unidos por un "eje revolucionario" al que denominaron "G-2", ambos mandatarios volvieron a proclamar "la muerte del capitalismo" y abogaron por un nuevo orden mundial que prescinda de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial de Comercio (OMC)."La cumbre del G-20 terminó, sin pena ni gloria. Basta leer las conclusiones, no son para nada las soluciones que el mundo clama, que el mundo requiere ante la gran crisis del capitalismo internacional", afirmó Chávez.El presidente sudamericano se burló de las propuestas aprobadas en la capital británica al considerar que no son más que "las mismas medicinas que están matando al paciente"."Un billón de dólares, más dinero para un hueco sin fondo. Pero no solo eso, decidieron fortalecer al gran culpable o a unos de los grandes culpables de la crisis, el FMI. Ese fondo habría que eliminarlo y pretenden darle oxígeno", señaló."El Banco Mundial es una herramienta del imperialismo y por si fuera poco proclaman el fortalecimiento de la OMC y las normas del libre mercado. El dios mercado dicen ellos, instrumento del imperialismo", reiteró.En este sentido, Chavez proclamó que "llegó la hora del fin del imperialismo. Se hunde el imperialismo y sobre sus cenizas surgirá un mundo nuevo".Ese nuevo sistema, en el que reinará "la paz, la independencia y la libertad", ha comenzado a crearse en Teherán con el nacimiento del banco binacional, insistió Chavéz,"Sin duda que este acto de hoy querido hermano es parte del nacimiento de este mundo nuevo. Aquí si estamos creando soluciones para el fortalecimiento de nuestra economía, para el incremento de nuestro desarrollo social", afirmó.La apertura del banco binacional Irán- Venezuela es el acto estrella de la séptima visita que desde el jueves y hasta mañana sábado realiza el presidente venezolano a Irán.La entidad bancaria, diseñada según ambos países como alternativa a la crisis financiera internacional, comenzará a funcionar con un capital inicial de 1.600 millones de dólares, el mismo monto con el que se desarrollará el Fondo Venezuela-Irán.Aunque ambos países han depositado gran parte de sus esperanzas en este proyecto, que consideran modélico para el restos del mundo, los expertos dudan de su viabilidad.Hoy, durante la inauguración, Ahmadineyad volvió a insistir en esta idea e invitó a las naciones del mundo a emprender proyectos similares."Estamos aquí para diseñar y crear un nuevo mundo. Pero los que han hecho daño al mundo han vuelto a fracasar mientras nosotros estamos haciendo algo nuevo. Reuniones como la de Londres no pueden reanimar algo que cae como un muerto", afirmó Ahmadineyad.Nosotros "el G-2 somos ya responsables de todo el mundo, para hacer un mundo mejor para todos. Lo que estamos haciendo parece solo un banco, pero la verdad es que es una acto de voluntad y justicia para todo el mundo. Es un ejemplo de esperanza y vitoria para todos", apostilló.Chávez llegó el jueves a Teherán en el marco de una gira que arrancó en Qatar y que responsables venezolanos han descrito como una "inversión" de futuro.En el primer día de trabajo, los dos delegaciones revisaron diversos proyectos de cooperación científica, agrícola, energética, industrial y en especial militar, un sector este último muy activo pero que ambos países desarrollan con secretismo.En el sector energético se estudió un plan para la construcción de dos factorías de refinado de capital mixto, una en Venezuela y la otra en Irán.Aunque Teherán es el segundo mayor exportador de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), tiene una industria de refinado muy pobre debido a las sanciones internacionales y se ve obligado a importar combustible.El sábado, Chávez visitará varios proyectos de desarrollo industrial, en los sectores farmacéutico y alimenticio.En la tarde, antes de partir rumbo a extremo oriente, será recibido por el líder Supremo de la Revolución Islámica iraní, ayatolá Ali Jamenei.

Leer más...

Armas de EEUU y poder de fuego del narcotráfico





EE.UU. exporta más de US$ 5.000 millones en armas a México en 5 años

Bill Conroy
Narco News
02-04-2009
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Los medios dominantes, expertos y políticos en Washington han desencadenado en los últimos meses una ola de pánico que vincula la escalada de la violencia en México, y su proyección hacia EE.UU., al contrabando ilegal de armas.
La cortina de humo que difunden esos portavoces oficiales del consenso prefabricado es que una serie de operadores criminales están involucrados en compras ficticias (o fraudulentas) de armas, al realizar compras clandestinas en ferias de armas o al reunir pequeños depósitos de armas en EE.UU. a fin de contrabandearlas al sur de la frontera, a los “cárteles de la droga.”
El gobierno de Obama está enviando ahora cientos de agentes federales adicionales a la frontera en un esfuerzo por impedir ese contrabando ilegal de armas para asegurar a la clase media estadounidense agitada de EE.UU. que el Tío Sam se ocupará de esos viles sujetos. La cascada de titulares de los medios dominantes que imprimen pornografía de la guerra contra la droga nos promete en párrafos insertados en medio de la excitación que la Operación Traficante de Armas de la ATF [Oficina de Alcohol Tabaco y Armas de Fuego] y otros programas de acción radical contra vendedores de armas salvará EE.UU. de los ‘banditos’ de México.
Es indiscutible que algunos personajes criminales en EE.UU. contrabandean armas cortas a través de la frontera. Pero la guerra de la droga en México no es librada con ofertas especiales del sábado por la noche, rifles de pasatiempo y escopetas de casa. Las organizaciones de narcotráfico ahora poseen armas de gran potencia en vastas cantidades que no pueden ser explicadas por el vacío legal de las ferias de armas.
Por lo menos hay un informe en un medio noticioso dominante que merece crédito por reconocer esa tendencia:
“Traficantes [mexicanos] han escalado su carrera armamentista, adquiriendo armas de grado militar, incluidas granadas de mano, lanzagranadas, munición perforante de blindados y cohetes antitanque con un poder de fuego que va mucho más allá de rifles de asalto y pistolas que han dominando sus arsenales,” señala un informe reciente en Los Angeles Times.
“La proliferación de armamentos más pesados apunta a una amenazadora nueva etapa en la guerra de dos años del gobierno mexicano contra organizaciones de la droga…”
Narco News, en un informe de diciembre pasado. [“Juarez murders shine a light on an emerging Military Cartel”] también examinó la creciente militarización de los grupos de narcotráfico en México y señaló que munición de origen militar apareció en un depósito de armas confiscado en Reynosa, México, en noviembre de 2008 que fue vinculado a los Zetas, un grupo mercenario que provee servicios de refuerzo a las organizaciones mexicanas de narcotráfico.
¿De dónde provienen realmente esas armas de grado militar?
En lugar de encarar directamente esa pregunta válida, los medios dominantes, y ahora incluso el gobierno de Obama, han estado tratando de ponerle lápiz labial al cerdo, pregonando, en las palabras de la Secretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, los “valerosos esfuerzos emprendidos por el presidente [mexicano] Calderón.”
Y el “valeroso” presidente mexicano Felipe Calderón, por su parte, reexpide a EE.UU. la culpa del creciente poder de fuego de las organizaciones de narcotráfico mexicanas.
En un artículo publicado por Associated Press a fines de febrero de este año, cita al presidente mexicano Calderón, afirmando lo siguiente:
Tenemos que detener el flujo de fusiles y armas hacia México. Permítame expresarle que hemos confiscado en estos dos años más de 25.000 fusiles y armas, y más de un 90% provenían de EE.UU., y estamos hablando desde lanza misiles a ametralladoras y granadas.
Pero no importa con cuánto esfuerzo Calderón y los funcionarios tratan de disfrazar al cerdo, éste sigue gruñendo.
Una investigación de Narco News sobre el flujo de armas a través de la frontera de EE.UU. parece conducir directamente a la corrupción sistémica que aflige a una amplia zona del gobierno mexicano del presidente Felipe Calderón y la asimilación por su propia nación de políticas de libre comercio impulsadas por el mercado.
Las más letales de las armas que ahora están en manos de grupos criminales en México, en particular a lo largo de la frontera de EE.UU., según todo estándar razonable de análisis de los hechos, parecen estar penetrando a esa nación a través de exportaciones perfectamente legales del sector privado de armas, medidas en miles de millones de dólares, y aprobadas por el propio Departamento de Estado de EE.UU. La evidencia indica que esas mortíferas mercancías comerciales – lanzagranadas, explosivos, y armas de “asalto” – son entonces transferidas mediante la corrupción a organizaciones de narcotráfico a través de su alcance dentro de las fuerzas armadas y de las agencias de mantenimiento del orden mexicanas, en cantidades que pueden repletar bodegas.

“Como en otros negocios criminales en México, como el contrabando de drogas o los secuestros, no es poco usual que oficiales de la policía y personal militar estén involucrados en el comercio ilegal de armas,” señala un informe de octubre de 2007 del grupo profesional de inteligencia global Stratfor, que la revista Barron una vez apodó la “CIA fantasma.” “…Durante los últimos años, varios funcionarios gubernamentales mexicanos han sido arrestados a ambos lados de la frontera por participar en el tráfico de armas.”
Recuento del comercio de armas
El Departamento de Estado de EE.UU. supervisa un programa que exige que las compañías privadas en EE.UU. obtengan una licencia de exportación para vender equipos o servicios de defensa a clientes extranjeros – lo que incluye tanto a unidades gubernamentales como a compradores privados en otros países. Esos negocios de armas son conocidos como Ventas Comerciales Directas (DCS). Cada año, el Departamento de Estado publica un informa que especifica el volumen y el valor en dólares de los ítems de DCS aprobados para la exportación.
Los informes no suministran detalles de a quienes fueron exportadas específicamente las armas o los servicios de defensa, pero provee una lista de los países de destino. Aunque es posible que algunos de los tratos autorizados bajo el programa DCS hayan sido alterados o incluso anulados después de la emisión de licencias de exportación, los datos compilados por el Departamento de Estado proveen una amplia instantánea del amplio volumen de embarques de armas del sector privado de EE.UU. tanto a México como a Latinoamérica en general.
Según un análisis de los informes del DCS, unos 1.000 millones de dólares en equipamientos militares fueron aprobados para la exportación a México a través de compañías privadas de EE.UU. entre el año fiscal 2004 y el año fiscal 2007 – el año más reciente para el que hay datos disponibles. En general, durante el mismo período, un total de unos 3.700 millones de dólares en armas y otros equipamientos militares fueron aprobados para la exportación bajo el programa DCS a toda Latinoamérica y el Caribe.
Aparte de las exportaciones de equipos militares aprobados para México, unos 3.800 millones de dólares en “servicios” relacionados con la defensa [asistencia técnica y entrenamiento por contratistas privados de EE.UU.] también fueron aprobados para su “exportación” a México durante el mismo período de cuatro años, según los informes del DCS.
Eso significa que el valor total de exportaciones a México por compañías privadas de EE.UU. de equipamientos y servicios relacionados con la defensa fue de cerca de 5.000 millones de dólares durante esos cuatro años. Y esa cifra ni siquiera incluye los 700 millones de dólares en ayuda que ya fue autorizada bajo la Iniciativa Mérida [Plan México] o cualesquiera nuevas exportaciones por el DCS autorizadas para los años fiscales 2008 y 2009 [que termina el 30 de septiembre].
Lo que sigue es una muestra de los tipos de embarques de armas aprobadas para ser exportadas a México a través del programa DCS sólo durante los años fiscales 2006 y 2007:
3,3 millones de dólares de municiones y explosivos, incluyendo equipamiento para la fabricación de munición;
13.000 armas de fuego no automáticas y semiautomáticas, pistolas y revólveres por un valor total de 11.600 millones;
42 lanzagranadas por un valor de 518.531 dólares;
3.578 proyectiles, incluyendo granadas, por un valor de 78.251 dólares;
Varios equipos de visión nocturna por un valor de 963.201 dólares.

Una revelación inquietante sobre el programa DCS, que tiene relevancia directa para la guerra de la droga en México, forma parte de un informe fiscal de 2007 publicado por el Departamento de Estado. Ese informe Blue Lantern resume los resultados del programa de monitoreo del uso final de exportaciones del DCS.
El informe Blue Lantern estableció que “el Hemisferio Occidental (especialmente Latinoamérica y el Caribe) sigue siendo una región con una alta incidencia de casos desfavorables que involucran armas de fuego y munición.” Los resultados desfavorables indican que puede haber ocurrido fraude y esos casos “podrían ser objeto de acciones policiales civiles o ser enviadas al mantenimiento del orden para investigación criminal.”
De todo el programa DCS, y es una cifra inquietante, de los 634 casos Blue Lantern cerrados en el año fiscal 2007, un total de 143, o sea un 23%, fueron considerandos “desfavorables.”
El informe Blue Lantern no menciona en detalle transacciones específicas, pro suministra ejemplos de estudios detallados. Uno, incluido en el informe, indica que un comerciante latinoamericano en armas de fuego actuó como “compañía fachada para otra compañía latinoamericana.”
“El propietario admite que la compañía existe sólo sobre papel…,” indica el informe Blue Lantern para el año fiscal 2007. “Las autoridades del país anfitrión habían suspendido temporalmente las licencias de importación para la compañía madre por su vínculo con el contrabando de armas portátiles a bandas en un tercer país.”
En vista de las estrictas leyes para armas de fuego de México respecto a individuos privados, es probable que la mayor parte de los equipamientos de defensa del programa DCS para exportación a esa nación hayan sido dirigidos hacia las agencias militares o de mantenimiento del orden. Pero es precisamente ese hecho el que debería provocar una cierta alarma en Washington.
México, según admite el propio Calderón, enfrenta un serio problema de corrupción dentro de las filas de los organismos del orden público mexicanos.
De un informe de diciembre de 2008 de Los Angeles Times:
El presidente mexicano Felipe Calderón dijo el martes que su gobierno da grandes pasos contra la corrupción, pero advirtió que el soborno sigue siendo una amenaza para los esfuerzos de la nación contra el crimen.
El rival de Calderón en la elección presidencial mexicana de 2006, Andrés Manuel López Obrador, en una reciente carta abierta publicada en el periódico mexicano ¡Por Esto! y dirigida a la Secretaria de Estado de EE.UU. Clinton, es aún más directo en su evaluación de la dimensión de la corrupción dentro del régimen de Calderón:
Usted seguramente sabe que todo esto comenzó cuando un grupo de alrededor de 30 traficantes de influencias y políticos corruptos, utilizando como parapeto a la llamada política económica neoliberal, se apoderó del Estado mexicano, así como de una buena parte de los bienes de la nación y del presupuesto público. Y esta política de pillaje que ha enriquecido a una minoría de manera exagerada y obscena, como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo, ha condenado al pueblo de México al destierro y a la sobrevivencia.
Y esa corrupción no se limita a los organismos de orden público mexicanos. Narco News obtuvo una presentación en PowerPoint preparada para la DEA que indica lo siguiente:
Entre enero de 2000 y diciembre de 2006: Más de 163.000 miembros de las fuerzas armadas fueron sometidos a procesos criminales durante los 6 años en el poder del ex presidente Vicente Fox. La mayoría de los crímenes fueron: [la lista incluye abuso de poder, homicidio, desfalco, secuestro, robo de bancos, posesión ilegal de armas de fuego y crímenes sanitarios [esencialmente crimen organizado].
Otra diapositiva en la misma presentación en PowerPoint de la DEA muestra que los militares mexicanos informaron de un promedio de 1.200 deserciones por mes en 2006.
Y no hay que olvidar que los Zetas, ahora mismo uno de los grupos de la organización de la droga más violentos en México, fueron fundados por ex soldados de las operaciones especiales de elite mexicanas – muchos de los cuales recibieron algún entrenamiento en EE.UU.
[Los más recientes informes del DCS se encuentran en los enlaces: FY2006 y FY2007.]
"No hay peor ciego que el que no quiere ver"
Un ex alto Inspector de Aduanas de EE.UU., quien pidió guardar el anonimato, suministró la siguiente reacción cuando le mostramos los datos del DCS:
Estaría enteramente de acuerdo [en que] armas del DCS (y donadas por el Departamento de Defensa, a diferencia de las vendidas por el DCS) constituyen obviamente la explicación más simple para el masivo aumento en la cantidad de armas totalmente automáticas, granadas, cohetes, etc. obtenidas por las bandas de narcóticos… Es decir, obtienen sus armas de su propio gobierno, mexicano, por diversos medios ilegales.
… El gobierno mexicano tiene una larga y bien documentada historia de corrupción a todos los niveles, de municipal a federal. La mayor parte de las armas “presentadas” [en los medios] simplemente no están a la venta para civiles estadounidenses, en particular las granadas – tanto de 40 mm como tipos manuales…
… La fuente de esas armas puede ser rastreada fácilmente por la ATF… Todas las ventas al extranjero tienen que ser informadas a la ATF antes del embarque, en caso de que gobierno desee retener un embarque a un país en particular, etc. La identificación de los números de serie sería fácil, con ayuda del gobierno de EE.UU., evidentemente.
Pero eso presupone que el gobierno mexicano, y el de EE.UU., realmente quieran rastrear esas armas. Un informe de 2008 en el San Antonio Express News, que incluye detalles de la mayor confiscación de armas en Reynosa, México, en ese mismo mes, con la participación de los Zetas, revela lo siguiente:
Otro ejemplo de problemas de coordinación ocurrió este mes. Autoridades mexicanas en Reynosa al otro lado de la frontera desde McAllen, confiscaron la mayor cantidad de armas de un cártel – cerca de 300 rifles de asalto, lanzagranadas disparados desde el hombro y medio millón de balas.
Pero semanas más tarde, las autoridades mexicanas todavía no habían permitido a la ATF el acceso a los números de serie que hubieran ayudado a rastrear a los compradores y traficantes al lado estadounidense.
No cabe duda de que la corrupción de los cárteles y la intimidación de los órganos de seguridad pública mexicanos a todo nivel y en toda agencia han causado una cierta disfunción.
Un ex agente de la DEA, que también pidió no ser nombrado, dice que el embarque de armas de grado militar al gobierno mexicano bajo el programa DCS, es esencialmente como “enviar armas a un sindicato del crimen” en vista del grado de corrupción dentro de ese gobierno.
Por lo menos un individuo con antiguas conexiones con agencias de inteligencia de EE.UU. está convencido de que la corrupta transferencia de armas entre militares mexicanos y narcocriminales en México es más que una teoría.
Tosh Plumlee, es ex piloto contratado por la CIA que condujo numerosas misiones de entrega de armas a Latinoamérica y transporte de drogas a EE.UU. como parte de las clandestinas operaciones Irán/Contra en los años ochenta, según antecedentes públicos. Después de inquietarse por esas misiones aprobadas por el gobierno, Plumlee decidió llevar sus preocupaciones al Congreso.
En su momento, Plumlee fue llamado a testificar ante el Congreso en numerosas ocasiones, sólo para descubrir que los comités del Congreso que escucharon su testimonio ordenaron que fuera considerado confidencial – lo que significaba que si Plumlee hablaba posteriormente en público al respecto, estaría violando la ley.
Plumlee, sin embargo, todavía tiene profundos contactos con el mundo de los servicios de inteligencia, algunos de los cuales, al parecer, quieren que presente alguna información sobre la naturaleza de la guerra de la droga en Juárez, México. Como resultado, Plumlee dice que recientemente hizo un viaje con individuos que describió como “fuentes confidenciales” a un pequeño depósito en Juárez – que se encuentra al otro lado de la frontera desde El Paso, Texas. Plumlee dice que aceptó acompañar a las fuentes porque actualmente está investigando para un libro que escribe sobre la guerra de la droga.
Plumlee dice que a su juicio es evidente que el almacén no formaba parte de una operación militar mexicana, y sin embargo estaba repleto de armas militares de EE.UU. – incluidas granadas, lanzagranadas, armas ligeras antitanque LAW [esencialmente bazucas de alta tecnología, rifles M16 y equipos de visión nocturna].
Plumlee dice que sus fuentes indicaron que las armas estadounidenses en el almacén – así como en otro ubicado en otro sitio en Juárez que no visitó – estaban ahora bajo el control de una organización de narcotráfico, que había obtenido la munición de elementos corruptos en el ejército mexicano.
Plumlee reconoce que no sabe por qué le permitieron que entrara al depósito y saliera vivo. Todo lo que puede decir con seguridad es que lo estaban utilizando para revelar la información y sospecha que esas armas han sido cambiadas de sitio desde entonces.
Por increíble que suene la historia de Plumlee, en realidad no puede sorprender que haya depósitos de armas en almacenes clandestinos en una ciudad como Juárez que, desde comienzos de 2008, ha producido cerca de 2.000 de los 7.000 asesinatos que se estima han tenido lugar en la sangrienta guerra de la droga de México. Y, quiérase o no creer la información de Plumlee, es evidente que tiene una larga historia como participante en el mundo infernal de las operaciones ocultas, y que es posible que cuente con la confianza de algunos protagonistas que siguen involucrados en ese arte clandestino.
Mike Levine, ex agente de la DEA que tiene años de experiencia en la participación en peligrosas operaciones clandestinas en el extranjero, dice que Plumlee es quien afirma ser. Levine presenta ahora un show radial en la ciudad de Nueva York en una estación de Pacifica Radio [el Expert Witness Radio Show] y Plumlee ha aparecido varias veces en ese show a lo largo de los años.
Levine dice sobre la credibilidad de Plumlee:
Antes de invitar a Tosh a salir al aire, porque su historia era tan increíble, lo investigué a través de agentes gubernamentales, todos los cuales dijeron que era genuino. Tengo una copia del mapa aéreo que entregó a un periódico semanario de San Diego, con anotaciones sobre todos sus vuelos con drogas, que fue lo primero que convenció sobre su persona.
Después que hizo numerosas revelaciones por radio en Nueva York, y los medios dominantes siguieron ignorándolo, el Congreso aparentemente estaba escuchando. Mis propias fuentes me habían dicho que agencias como la CIA grababan regularmente mi programa. (Solía recordarles, durante la emisión, que se aseguraran de apretar el botón rojo para grabar.)
Así que Tosh me llama un día cerca de 1997 y dice que el Congreso le ha pedido que testifique sobre sus experiencias, a puertas cerradas. Le dije: “Si haces eso, no van a hacer nada fuera de clasificar tu testimonio y hacer que sea ilegal que cuentes tu propia historia.”
Y eso, ciertamente, es lo que pasó, según Tosh.
¿Podría ser que Plumlee haya sido utilizado como una especie de mensaje en una botella, porque como ha pasado tantas veces en la historia pasada de EE.UU., la cadena normal de comando y los políticos en Washington, simplemente no quieren oír la verdad, no quieren arriesgar hacer olas en las relaciones internacionales con México o interrumpir el flujo de mercado libre de un multimillonario negocio “legal” de armas?
Después de todo, si el gobierno de EE.UU. tuviera que aceptar que los militares mexicanos están tan devastados por la corrupción y fuera del control del presidente Calderón de México que no se puede confiar en que controlen sus propias armas, ¿cómo puede su cooperación con el gobierno de Calderón tener alguna esperanza de éxito en lo que muchos dirían es una guerra contra la droga mal concebida para empezar?
En los hechos, si lo que ahora EE.UU. enfrenta en México, es probablemente que su cooperación con el gobierno de Calderón, cuando toma la forma de embarques de armas de EE.UU., probablemente sólo va a nutrir más derramamiento de sangre y probablemente sólo pondrá en grave peligro a agentes estadounidenses en el terreno que ayudan a esos esfuerzos.
Narco News trató de conseguir comentarios de funcionarios tanto en el Departamento de Justicia como en el Departamento de Estado sobre los temas presentados en este artículo. Hasta la fecha, esos pedidos – tanto por teléfono como por correo electrónico – han sido recibidos con un silencio total.
Manténganse al tanto…
http://narcosphere.narconews.com/notebook/bill-conroy/2009/03/legal-us-arms-exports-may-be-source-narco-syndicates-rising-firepower

Envía esta noticia

Leer más...

El gran circo de Londres




Atilio Borón
Rebelión
03-04-2009

Meses atrás la formidable maquinaria propagandística del imperio alimentaba la ilusión de que la reunión del G-20 en Londres le daría la estocada final a la crisis. Sin embargo, a medida que se acercaba la fecha comenzaron a oírse voces discordantes. Nicolas Sarkozy y Angela Merkel lanzaron baldes de agua fría sobre el inminente cónclave y el anfitrión, el “progresista” británico Gordon Brown, aconsejó bajar las expectativas al paso que un número creciente de economistas críticos e historiadores advertían sobre lo fútil de la tentativa. Pese a ello los ilusionistas y malabaristas del sistema no dejaron de ensalzar la reunión de Londres y tratar de que las tibias medidas que allí se adoptasen fuesen interpretadas por el público como propuestas sensatas y efectivas para resolver la crisis.
Como era de esperar, poco y nada concreto salió de la reunión. Y esto por varias razones. Primero, porque lo que con arrogancia e ignorancia inauditas algunos caracterizaron como Bretton Woods II ni siquiera se planteó la pregunta fundamental: ¿reformar para qué, con qué objeto?
Al soslayarse el tema por omisión, quedó establecido que el objetivo de las reformas no sería otro que el de volver a la situación anterior a la crisis. Esto supone que lo que la causó no fueron las contradicciones inherentes al sistema capitalista sino aquella “exuberante irracionalidad de los mercados” de la que se lamentaba Alan Greenspan, sin percatarse que el capitalismo es por naturaleza exuberantemente irracional y que esto no se debe a un defecto psicológico de los agentes económicos sino que tiene sus fundamentos en la esencia misma del modo de producción.
Segundo: dado lo anterior, no sorprende comprobar que el G-20 haya decidido fortalecer el papel del FMI para liderar los esfuerzos de la recuperación, siendo el principal autor intelectual de la crisis actual. El FMI ha sido, y continúa siendo, el principal vehículo ideológico y político para la imposición del neoliberalismo a escala planetaria.
Es una tecnocracia perversa e inmoral que percibe honorarios exorbitantes (¡exentos del pago de impuestos!) y cuya pobreza intelectual la resumió muy bien Joseph Stiglitz cuando dijo que el FMI está poblado por “economistas de tercera formados en universidades de primera.”
¿Y de la mano de estos aprendices de brujos se piensa salir de la crisis más grave del sistema capitalista en toda su historia?
No hay en esto un ápice de exageración: esta crisis es la manifestación externa de varias otras que irrumpen por primera vez: crisis energética, medioambiental, hídrica. Nada de esto había en la depresión de 1873-1896 o en la Gran Depresión de los años treinta.
En su entrelazamiento estas crisis plantean un desafío de inéditas proporciones, frente al cual las recetas del FMI no harán sino profundizar los problemas hasta extremos insospechados.
Tercero: dada esta situación el tema es demasiado grave para dejarlo en manos del G-20 y sus “expertos”. Por eso el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, dijo que lo que se necesitaba no era un G-20 sino un G-192, una cumbre de todos los países, y la convocó para Junio de este año.
El G-20 trata de cooptar a varios países del Sur con la esperanza de robustecer el consenso para una estrategia gatopardista de “salida capitalista a la crisis del capitalismo”: cambiar algo para que nada cambie.
Pero no hay posibilidad alguna de capear este temporal apelando a las recetas del FMI, y los países invitados a Londres, entre ellos la Argentina, lo mejor que podrían hacer es denunciar con serenidad pero con firmeza la inanidad de las medidas allí adoptadas y que dentro del capitalismo no habrá solución para nuestros pueblos ni para las amenazas que se ciernen sobre todas las formas de vida del planeta Tierra.




Envía esta noticia

Leer más...

El gran fracaso de los bancos centrales independientes




Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa

jueves, 05 de marzo de 2009


La crisis que estamos viviendo ha puesto sobre el tapete muchos fracasos que ya nadie puede disimular: el de la idea de que los mercados se pueden autorregular con éxito, el de los principios que han inspirado la gestión financiera y, sobre todo, el de quienes han hecho creer a todo el mundo que lo que conviene a los financieros y especuladores es bueno para todos, por no citar sino sólo tres de ellos.Pero hay un fracaso que a nosotros nos parece especialmente importante y sobre el que se está tratando de pasar de puntillas: el de los bancos centrales independientes.En los últimos decenios han tenido sobre el papel una capacidad inmensa para decidir, vigilar, autorizar o poner en marcha la política monetaria. Prácticamente no ha habido un aspecto de las finanzas nacionales y por extensión internacionales sobre el que no hayan podido actuar más o menos directamente. Y todo ello sin interferencias, con plena independencia, de modo que ahora no pueden achacar sino a sus propias limitaciones los desastres que han contribuido a provocar.Con el tiempo se podrá analizar con más detalle el papel que han tenido pero de momento es fácil apreciar que al impulsar los cambios tan negativos que se han venido dando en los últimos años y al dejar hacer a los grandes poderes financieros han actuado como catalizadores de la crisis.En primer lugar, han sido uno de los principales instrumentos para aplicar las políticas deflacionistas de los últimos decenios. Unas políticas orientadas a crear escasez y a provocar desempleo para vencer las resistencias obreras y que han provocado una disminución de la capacidad potencial de crecimiento de las economías. Gracias a ellas se ha podido recuperar la tasa de beneficio pero al debilitar los salarios, y con ellos la demanda, lo han conseguido a costa de una pérdida global de rendimientos que ha sido uno de los factores que ha impulsado la continua desviación de capitales hacia el ámbito especulativo, en donde se podía alcanzar beneficios más elevados y rápidos. Un fenómeno que está en el origen de los problemas que ahora paralizan a la economía mundial.En segundo lugar, han aplicado políticas monetarias al servicio de los intereses de los grandes financieros y para apoyar un modelo productivo basado en la generación de burbujas que, como se ha podido comprobar en varias ocasiones y ahora de forma particularmente clara, es materialmente insostenible.En tercer lugar, los bancos centrales han dejado hacer a los capitales especulativos, han favorecido la creación y el funcionamiento de los mecanismos legales y materiales necesarios para que sus actividades se hayan extendido por todo el planeta y, en aras del salvar el principio de libertad de mercado, no han puesto prácticamente límite alguno a la barbarie especulativa de los últimos decenios.La Reserva Federal miró a otro lado durante años, cuando se gestaba la bola de nieve de las hipotecas basura, cuando el apalancamiento y la ingeniería financiera generaban un riesgo sistémico a todas luces insoportable a medio plazo y cuando los bancos y las grandes empresas desviaban sin pudor sus cuentas y beneficios a los paraísos fiscales. No les preocupó la opacidad, ni la creación artificial de dinero fácil, ni la falta efectiva de supervisión...Como ahora se ha podido saber, hicieron oídos sordos a los avisos de estafas, al riesgo ingente acumulado por docenas de entidades financieras en operaciones que los bancos centrales conocían sin lugar a ninguna duda, y manipularon los tipos de interés para ir favoreciendo ese tipo de ganancias...En cuarto lugar, los bancos centrales han contemplado en silencio, cuando no han ido dando su consentimiento explícito, a la desnaturalización progresiva del negocio bancario que ha terminado por dejar exhausta a la economía real. En lugar de obligar a que la financiación se dirigiese preferentemente a la actividad productiva, dejaron hacer a los bancos y no hicieron nada para desincentivar la especulación y la transferencia de recursos multimillonarios desde el ahorro privado a la especulación financiera.Y siempre, los bancos centrales han actuado como los más privilegiados difusores de la ideología que justificaba todo ello, alabando siempre al mercado a quien reconocían propiedades de autoajuste que nunca se pudieron comprobar en la realidad, sino todo lo contrario, y promoviendo siempre las reformas más favorables al gran capital para debilitar el poder negociador de los trabajadores.A pesar de gozar de más medios que ninguna otra institución económica, a pesar de autopresentarse como el summun de la ciencia económica, lo cierto es que no anticiparon nada, que cuando estalló la crisis no acertaron a adoptar medidas eficaces, que se vieron superados por los hechos y que, finalmente, tuvieron que dejar en manos de los gobiernos la capacidad para enfrentarse a los problemas que con su enorme torpeza habían contribuido tan decisivamente a generar.Ni siquiera puede decirse que hayan sido capaces de lograr éxitos en la lucha por la estabilidad de los precios. Hasta hace nada, seguían amenazando con la inflación. Ahora, nos hacen temer a todos por la deflación, lo que constituye una indiscutible muestra de que la estabilidad perseguida está lejos de haberse alcanzado. Y cuando se ha conseguido ha sido, como señalamos al principio, a costa de reducir muy peligrosamente la capacidad de crecimiento potencial de las economías.¿Para qué, entonces, ha servido darle independencia a estas instituciones sino para que sus competencias quedaran fuera del alcance de las instituciones representativas, para que decisiones que antes podían ser tomadas en función de preferencias representativas ahora estén en manos de políticos que no lo son, en el mejor de los casos, o de los poderes financieros privados, en el peor?Los bancos centrales independientes solo han sido útiles para que los grandes financieros y los banqueros sin escrúpulos hayan hecho su agosto en estos últimos años. El desarrollo de la crisis muestra su impotencia y su efectiva incapacidad para dar respuestas, primero, de previsión y luego de solución. Pero mientras existan como tales, secuestrando a los gobiernos representativos la posibilidad de adoptar políticas que respondan a las preferencias ciudadanas, no solo seguirán siendo un límite material para que se viva en democracia sino que impedirán que las respuestas a las crisis sean eficaces.Es preciso revisar su estatuto, democratizar la política monetaria y ponerla en manos de organismos que, como cualquier otro ámbito del estado, estén siempre al servicio de los intereses sociales y no de los oligárquicos que una vez más han provocado el desastre financiero y económico.

Leer más...