sábado, 7 de marzo de 2009

Sobre Temps sionista




Es muy significativo que el movimiento comunista haya unido históricamente los conceptos izquierda y laicismo militante.
Las revoluciones o los procesos revolucionarios que se dan en Irán, Venezuela o Paraguay, por poner unos pocos ejemplos, no todos, demuestran claramente que esa ecuación es falsa. Se puede ser antiimperialista y anticapitalista y al mismo tiempo ser creyente. Es más, la revolución social está abocada a un callejón sin salida si no contempla la dimensión espiritual del ser humano y el contenido moral del mensaje divino. Todo el paradigma revolucionario esta modificándose.
La posición actual anti islámica de los intelectuales de izquierda históricos no puede llegar a ser entendida si se desconoce el papel fundacional que los ideólogos judíos laicistas han tenido en el mismo.
Cuando los viejos intelectuales de “izquierda” se posicionan contra los movimientos islámicos revolucionarios, precisamente por ser islámicos, están sacando a la luz su verdadera y principal lealtad al sionismo ateo, laicista y anti islámico.
Coinciden en ello con la actitud vaticana contra la teología de la liberación.
Es evidente que, en este nuevo siglo, se está produciendo un nuevo alineamiento de las fuerzas revolucionarias caracterizado por su defensa de valores morales y religiosos y de las fuerzas reaccionarias, caracterizado por su posicionamiento antirreligioso y, sobre todo, anti islámico. Aquí, desde luego habría que hacer una precisión en el sentido que la hizo Imam Jomeini: existe un Islam revolucionario y un Islam americanizado, que el sistema acepta como un mal menor. Ese análisis también podría hacerse extensible al cristianismo y, parece, parece, que a un incipiente judaísmo antisionista.

Para compensar el carácter telegráfico de mi nota, he rescatado de mi archivo de noticias este artículo, bastante esclarecedor de una militante de izquierdas europea:


Intervención en el Foro Internacional de Beirut para la resistencia, el antiimperialismo, la solidaridad de los pueblos y las alternativas.
La posición de la izquierda europea ante las resistencias al imperialismo

Nadine Rosa-Rosso
Rebelión
27-01-2009

La pregunta clave de este foro es el apoyo a las resistencias al imperialismo en todas partes del mundo. Como militante comunista belga, independiente, quisiera abordar el problema de la posición de la izquierda europea ante este tema.
Las manifestaciones masivas en las capitales y en las grandes ciudades de Europa en apoyo al pueblo de Gaza han puesto de relieve otra vez el problema central: la gran mayoría de la izquierda, incluyendo a los comunistas, acepta apoyar al pueblo de Gaza ante la agresión israelí pero se niega a apoyar sus expresiones políticas como son Hamas en Palestina o Hezbollah en el Líbano.
No solamente la izquierda no las apoya sino que las denuncia y las enfrenta. Su apoyo al pueblo de Gaza se sitúa en el plan humanitario y no en el plan político. En cuanto a Hamas y a Hezbollah, la principal preocupación de la izquierda es el apoyo de las masas árabes a estas formaciones y no la intención deliberada y altamente proclamada de Israel de aniquilarlas.
En el plan político podemos afirmar sin exagerar que el deseo (más o menos confesado) de la izquierda se ubica en la misma línea que la del gobierno israelí: liquidar el apoyo popular a Hamas o a Hezbollah. Este asunto no solamente se debate en Medio Oriente sino en el seno de las capitales europeas, ya que la gran masa de los manifestantes de Bruselas, Londres o París la constituye poblaciones provenientes de la inmigración marroquí.
Las reacciones de la izquierda ante estas manifestaciones son todo un síntoma. Les citaré tan solo algunas, si bien son decenas los ejemplos. El sitio de Res Publica, en Francia, titulaba así después de la gran manifestación parisina del 3 de enero :
«¡Nos negamos a ser engañados por los islamistas del Hamas, del Jihad islamista y del Hezbollah!».
«Algunos militantes de izquierda o de ultraizquierda (quienes movilizaron a muy poca gente) se encontraron literalmente ahogados por una muchedumbre cuyas opiniones están en las antípodas de lo que encarna el movimiento republicano francés y de lo que pregona la izquierda del siglo XXI. Más del 90% de los manifestantes defendían una visión del mundo integrista, comunitarista, fundada en la guerra de civilizaciones, antilaica, anti-republicana, y han pregonado un relativismo cultural del cual ya conocemos todas las derivas nefastas, incluyendo en Inglaterra».
Res Publica no es marxista ni tampoco comunista, pero buscaríamos en vano en los sitios marxistas una sola palabra positiva sobre Hamas. Encontraremos afirmaciones tales como «Sea lo que sea que uno pueda pensar sobre Hamas, hay algo indiscutible: la población lo eligió democráticamente para dirigir Gaza en elecciones que se desarrollaron bajo control internacional (1).» Y cuando uno busca más lejos sobre «lo que se puede pensar de Hamas», encontramos tanto en el sitio del Partido Comunista Francés como del Partido del Trabajo de Bélgica un artículo titulado «Cómo Israel puso a Hamas en el poder». Nos explican que Hamas fue apoyado por Israel, los EEUU y la Unión Europea, punto y raya. Subrayo que este artículo fue puesto en línea el 2 de enero al cabo de una semana de bombardeos de Israel intensivos y en vísperas de una ofensiva terrestre cuyo objetivo proclamado era la destrucción de Hamas.
Vuelvo sobre la cita de Res Publica ya que resume bastante bien la actitud general de la izquierda no solo en relación con la resistencia palestina sino también con las masas árabes musulmanes en Europa.
Lo más interesante de esta cita se encuentra en el paréntesis: la izquierda y la ultraizquierda (que movilizaron a muy poca gente). Podríamos esperar, tras tal confesión, un balance algo autocrítico de esta ausencia de movilización en plena masacre del pueblo palestino.
Pero no, toda la carga se dirige contra la masa de los manifestantes (90%) a quienes se les reclama por llevar a cabo la «guerra de civilizaciones».
En todas las manifestaciones en las cuales participé en Bruselas, pedí a los manifestantes que me tradujeran los lemas en árabe y lo hicieron cada vez con gusto. Escuché mucho apoyo a la resistencia palestina y mucha denuncia a los gobiernos árabes, en particular al gobierno del presidente egipcio Mubarak, a los crímenes de Israel, al silencio ensordecedor de la comunidad internacional o a la complicidad de la Unión Europea. A mi juicio son lemas perfectamente apropiados a la situación. Pero a lo mejor algunos solo escuchan «¡Allahu Akbar !» y se forjan su opinión en base a este solo elemento.
El hecho mismo de que los lemas sean gritados en árabe basta a veces para enfadar a la izquierda. Así el comité organizador de la manifestación del 11 de enero estaba preocupado por los idiomas que se fueran a usar. ¡Pero no se podría simplemente difundir las traducciones de estos lemas ¿Seria un posible primer paso en la comprensión mutua. Cuando marchábamos e 1973 contra el golpe militar pro-norteamericano de Pinochet en Chile, nadie se habría preocupado por decir a los manifestantes latinoamericanos “Griten en francés por favor¡” Para llevar a cabo ese combate habíamos aprendido algunos lemas en castellano y aquello no chocaba a nadie.
El problema si está dentro del paréntesis: ¿por qué la izquierda y la ultraizquierda movilizan a tan poca gente? O para ser más claro ¿serán la izquierda y la ultraizquierda aún capaces de movilizar sobre estos temas?
El problema ya era obvio cuando se produjo la invasión israelí del Líbano en el verano 2006. Me gustaría citar a un israelí anti sionista que encontró un refugio en Londres, el músico de jazz Gilad Atzmon, quien ya decía a seis meses de la invasión : «Desde hace bastante tiempo queda claro que la ideología de izquierda se debate desesperadamente para encontrar su vía en medio de la batalla que emerge entre Occidente y Medio Oriente. Los parámetros de lo que se suele llamar el "choque de civilizaciones" están tan claramente instalados que el militante de izquierda “racional” y “ateo” se ve condenado sin lugar a dudas a encontrarse más cercano a Donald Rumsfeld que a un religioso musulmán».
Sería difícil plantear el problema con mayor claridad.
Entre los parámetros quisiera considerar brevemente dos que paraliza literalmente a la izquierda en su apoyo a la resistencia palestina, libanesa y más generalmente árabe y/o musulmana: la religión y el terrorismo.
La izquierda y la religión
Aterrada por los sentimientos religiosos presentes entre las masas populares provenientes de la inmigración, la izquierda, marxista o no, cita a menudo la frase famosa de Marx «La religión es el opio del pueblo». Piensa así agotar el tema. Procede a someter al pueblo a una seria cura de desintoxicación y ello antes de cualquier otra cosa. Voy a leerles la cita de Marx quien llega a esa conclusión y si cito a Marx no es para esconderme detrás de su autoridad sagrada sino porque espero poder llevar a reflexionar al menos a los que lo reivindican.
«La religión es la teoría general de este mundo, (..) su lógica bajo la forma popular, su punto de honor espiritualista, su entusiasmo, su sanción moral, su comportamiento solemne, su razón general de consuelo y de justificación (…) La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y por otra parte la protesta contra esa miseria. La religión es el suspiro del ser afligido, el corazón de un hombre sin corazón como es el espíritu de los tiempos desprovistos de espíritu. Es el opio del pueblo … ».
Siempre fui atea y lo sigo siendo pero no me asombra para nada el auge de los sentimientos religiosos entre los pueblos. En el mundo de hoy, a la mayoría de los políticos, incluyendo a los de izquierda, les gusta proclamar su impotencia: nada pueden en contra de la superioridad militar de los EEUU, no pueden nada, o cuasi nada, contra las especulaciones financieras o la lógica de la ganancia que arruinan, reduce al hambre y matan a miles y miles de seres humanos de este planeta. Todo aquello es «la mano invisible del mercado». Pero cual será la diferencia entre una «mano invisible» y «la intervención divina»? La única diferencia está en que la teoría de la «mano invisible» desarma totalmente las masas en su sed de justicia social y económica y que la «intervención divina» parece a menudo ayudarlos a aguantar y a resistir. Nos guste o no, no es escupiendo a los millardos de seres humanos que vamos a acercarnos a ellos.
La izquierda hace exactamente lo mismo que lo que critica a los islamistas: no analiza la situación sino en términos religiosos. Se niega a escuchar a los discursos religiosos como «una protesta contra la miseria». Y podríamos añadir hoy en día contra el imperialismo, el colonialismo y el neo-colonialismo. Y con este rechazo se corta totalmente de una inmensa parte de las masas populares. Y no puedo decir mejor que Gilad Atzmon cuando afirma «En lugar de imponer nuestras creencias a los demás deberíamos mejor aprender a entender en que creen los demás.» Porque si seguimos negándonos a aprender a entender pasaremos el resto de nuestras vidas lamentándonos sobre los sentimientos religiosos de las masas en lugar de juntarnos a ellas en su lucha por la paz, la independencia y la justicia social y económica.
Hablando de la religión es importante añadir que la suerte reservada a la religión musulmana es muy diferente de la que se reserva, aun por la izquierda, a la religión cristiana.. Nunca he percibido ninguna reticencia de parte de la izquierda para solidarizarse con los obispos latinoamericanos de la teología de la liberación en la lucha contra el imperialismo yankee en los años 70 o con el catolicismo declarado de la resistencia irlandesa en lucha contra el imperialismo británico. Nuca escuché a la izquierda criticar a Martin Luther King por sus referencias al evangelio que fueron una poderosa palanca para movilizar a las masas de trabajadores norteamericanos privados de todos los derechos políticos, económicos y sociales en los EEUU de los años sesenta. La diferencia de tratamiento, la desconfianza sistemática hacia los musulmanes, todos sospechados, sin distinción, de querer imponernos la Sharia, no se puede explicar sino por la impronta indeleble del colonialismo en nuestras conciencias. Nunca olvidemos que los comunistas, como los del Partido Comunista Belga, llegaron a valorar los méritos de la colonización comportados con entusiasmo por los misioneros cristianos. Así en 1948, al salir de una resistencia heroica de los partidos comunistas contra el ocupante nazi, podíamos leer en el programa del Partido Comunista de Bélgica para Congo :
a) Realización de una entidad única Bélgica-Congo ;
b) Desarrollo de los intercambios con la colonia y valoración de sus recursos nacionales ;
c) Nacionalización de las riquezas y de los trusts empresarios en Congo ;
d) Desarrollo del colonato blanco, del campesinado y de la artesanía negros ;
e) Extensión progresiva a las poblaciones negras de los derechos y de las libertades democráticas ;
Fue esta clase de educación política de los trabajadores que llevó a la cuasi total ausencia de reacción ante el asesinato de Patrice Lumumba y de Pierre Mulele, como de decenas de dirigentes y militantes africanos antiimperialistas. Pues nuestra “civilización cristiana” es algo civilizada, no es así ? Y no podemos extender los derechos y libertades democráticas a las masas del tercer mudo sino de forma «progresiva», ya que son demasiado bárbaras para hacer un buen uso de ellas.
Es exactamente este tipo de razonamiento político colonial que hace que la izquierda se muerda los dedos hoy en día por haber apoyado unas elecciones democráticas en Palestina. Qué lástima. Debió ser más «progresivo» ya que la mayoría votó a favor de Hamas. Peor aún, la izquierda critica a Occidente por haber «forzado la mano de la OLP para organizar elecciones legislativas en 2006 cuando todo indicaba que Hamas iba a triunfar». Es lo que podemos leer hoy en el sitio del Partido Comunista Francés y del Partido del Trabajo de Bélgica.
Si dejáramos de focalizarnos sobre las convicciones religiosas podríamos quizás «aprender a entender» porque las masas árabes y musulmanas que marchan hoy en día gritan «cero» a un dirigente árabe y musulmán como Mubarak y vitorea el nombre de Chávez, un dirigente latinoamericano y cristiano. No será que la lectura que expresan esas masas no es, en primer lugar, la religión sino la posición ante el imperialismo norteamericano y sionista?
¡Y si la izquierda plantease radicalmente el problema en esos términos, no podría volver a encontrar algo del apoyo popular que hizo su fuerza?
La izquierda y el terrorismo
La segunda causa mayor de parálisis de la izquierda en el combate antiimperialista es la angustia ante la idea de ser asimilada al terrorismo.
El presidente de la Cámara de representantes alemana, Walter Momper, dirigente de la fracción de los verdes, Franziska Eichstädt-Bohlig, un jefe del Linke, Klaus Lederer, y otros más marcharon en Berlín en apoyo a Israel bajo el lema «Alto al terror del Hamas». Hay que saber que la formación alemana de izquierda Die Linke es considerada por muchos como una alternativa creíble y novedosa para la izquierda.
Toda la historia de la colonización y de la descolonización es una historia de tierras robadas por la fuerza militar y reconquistadas por la fuerza. De Argelia a Vietnam, de Cuba a Sudáfrica, de Congo a Palestina, ninguna potencia colonizadora renunció a través de la negociación o del diálogo político a su dominación. Este es también el sentido que Gilad Atzmon acaba de dar la semana pasada a los disparos de cohetes de Hamas : «Esta semana supimos algo mas sobre el arsenal balístico de Hamas. Es obvio que Hamas ha demostrado cierta moderación en relación a Israel desde hace mucho tiempo. Hamas se abstuvo de extender el conflicto al conjunto del Sur de Israel. Me vino a la mente que los vuelos de cohetes que se abatieron esporádicamente sobre Sderot y Ashkelon no eran en realidad nada sino un mensaje de los palestinos encarcelados. Era primero un mensaje a la tierra, a los campos y a los vergeles robados: ’Nuestra tierra adorada, no te hemos olvidado, seguimos combatiendo por ti, volveremos lo antes posible, retornaremos en el punto donde nos detuvimos». Lo que puede entender un judío nacido en el suelo de Israel permanece incomprensible y en todo caso indefendible para la izquierda europea: la necesidad y el derecho de los pueblos a recuperar por la fuerza lo que les fue quitado por la fuerza..
Porque desde el 11 de septiembre 2001, todo uso de la fuerza en la lucha anticolonial y antiimperialista entra en la categoría del «terrorismo» ; ya no cabe la duda al respecto.
Habría que recordar que Hamas fue colocado por los EEUU en la lista de las organizaciones terroristas mucho antes del 11 de septiembre. Fue en 1995. En enero 1995 los EEUU elaboraron la «Specially designated terrorist List (SDT)» en la cual se volvía a encontrar prácticamente a todos los movimientos, partidos y organizaciones del tercer mundo que recurrieron a la lucha armada contra el imperialismo. Pero fue sobre todo después del 11 de septiembre, y con el lanzamiento de la «global war on terror (GWAT)», la guerra global contra el terrorismo, de la administración Bush, que la capitulación de gran parte de la izquierda empezó. El temor de ser catalogado entre los terroristas o de ser considerado como simpatizantes del mismo ya no es solamente política o ideológica, también es práctica. La directiva de la Unión europea sobre la lucha contra las organizaciones terroristas fue traducida en la mayoría de las legislaciones nacionales por un «cortar-pegar» que permite a los tribunales perseguir a un número de militantes de los que se sospecha que puedan apoyar el terrorismo. En Londres, militantes que vendían folletines incluyendo un análisis marxista de Hamas fueron detenidos y sus publicaciones decomisadas. En otros términos, informarse o informar a los demás sobre el programa político o las actividades de Hamas o de Hezbollah se vuelve una empresa ilegal.
Cada uno se ve pues invitado, para vivir en paz, a tomar sus distancias como mínimo y si es posible a condenar sin reservas estas formaciones políticas. En estas condiciones se ve mal como la lucha política entre la izquierda y estas corrientes podría llevarse de forma sana.
Tengo `pues una propuesta muy concreta que hacer: tenemos que lanzar un llamado para sacar a Hamas de la lista de las organizaciones terroristas. Tenemos que oponernos a los actuales intentos europeos de añadir Hezbollah a la lista. Es lo menos que podemos hacer si pretendemos apoyar la resistencia palestina, libanesa y árabe. Es la condición democrática mínima para que un apoyo a la resistencia sea posible y que una confrontación de las corrientes políticas diferentes en el seno de la resistencia al imperialismo se vuelva posible. Es la condición política indispensable para que la izquierda tenga la oportunidad mínima de hacerse escuchar por las masas en lucha contra el imperialismo.
Tengo plena conciencia de que mis convicciones políticas son minoritarias en la izquierda y en particular entre los comunistas europeos. Esto me preocupa profundamente, no tanto por mi propia suerte, pues no soy sino una militante entre otras, sino por el porvenir del ideal comunista que significa abolir la explotación del hombre por el hombre, y desde luego, ineluctablemente, la abolición de la opresión imperialista, colonialista y neo-colonialista.


Traducción : Thierry Deronne

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El Temps sionista


El Temps sionista




Pepe Gutiérrez-Álvarez (Para Kaos en la Red) 2009-02-15 14:26:28


Resulta inquietante que una revista catalanista, situada en el área de la izquierda tripartita, redoble sus alegatos sionistas. Y que estos además vengan de una señora tan respetable como Marta Pessarrodona
No hay que decir lo que El Temps significa para la cultura catalana, y aunque habría mucho que hablar de su vocación de izquierda (lejana y cada vez más adaptada), pero, aún y así, uno no puede por menos que reconocer que representa una tradición, que se trata de la única editada en lengua catalana con caras y ojos, que se pueden leer con interés muchos de sus colaboradores y colaboradores, y sobre todo porque de tanto en tanto hace uno gesto memorable como que el de darle un apoyo inequívoco a la Comisió de la Veritat, y todo ello desde la Baviera española, esa Valencia gobernada por neoliberales corruptos capaces de arrasar territorios enteros.
Cierto que alo tendrá que ver esa izquierda que es como la otra mano de la derecha, discretamente instalada en las instituciones, incapaz de movilizar por las cuestiones más elementales, ni tan siquiera por algo tan clamoroso como el "Guernica" de Gaza, y de ahí también que El Temps puede hacer gala de las mejore relaciones con las autoridades sionistas, y que, invariablemente, de su amplio espacio derechista cubierto por personajes de la estirpe de Pilar Rahola, a la que cedió el monopolio acostumbrado para su diatriba incluso en casos tan ignominioso como el de la acusación de "judeofobia al trabajo…"Els republicans i les republicanes en els camps de concentració nazis. Testimonis i recursos didáctics per a l'ensenyament secundari, escrito por Joan Pagès junto con Montserrat Casas, ambos profesores de DCS de la UAB, libro –insisto- que recopila didácticamente los testimonios republicanos en los campos de exterminio, y que por la gracia de "lobby" sionista ha acabado en los sótanos perdidos del Ayuntamiento barcelonés.
Y todo hay que decirlo: con muy pocas voces con ganas de defender la causa de los republicanos…
Dicho "lobby" no está solamente ubicado en el área convergente. También tiene sus poderosas ramificaciones en el PSC, y de ahí que su principal órgano de expresión, La Vanguardia, aprovechara que el Pisuerga pasa por Valladolid para entrevistar (17-1-09) a uno de sus "barones", José Zaragoza, secretario de organización, primero para explicar que la "sociovergencia" es posible, pero también para que los periodistas dejaran claro que "Usted no estuvo en la manifestación del sábado bajo el lema "Paremos la masacre en Gaza. Boicot a Israel", a lo que el Señor Zaragoza respondió: "En este tema comparto las posiciones de Joan B. Cullá (defensor de las tesis israelitas). A Cullá le amenazan por lo que dice: Lo sé es, inaceptable". La verdad es que no sé de qué amenazan al Sr. Cullá, un antiguo militante del PSUC ahora convertido en un historiador conservador, más anticomunista que cualquier otra cosa. Zaragoza viene a decir que apoya el "derecho" de Israel a defenderse, lo que es lo mismo que afirmar que apoya el terrorismo de Estado y su total impunidad. El señor Zaragoza se tendría que preocupar de Cullá sí este señor fuera un mero palestino de Gaza.
Leyendo estas cosas, uno se pregunta, ¿pero es que no hay dentro de la intelligentzia catalana nadie que hable por las víctimas? Pues para que no, que no la hay, es más que las plumas que escriben en El Temps no parece diferenciarse de la señora Rahola, y la muestra la tuvimos el 3 de febrero con un articulo (Memòria personal de l´exili) la escritora Marta Pessarrodona, con un "curriculum" cultural de primera como "Poetessa i crítica literària", autora de una vasta producción literaria que no he tenido tiempo de cultivar, y de la que únicamente guardo en casa un Homenatge a Walter Benjamin (1988), amén de sus biografías de mujeres radicales y emblemáticas, estoy hablando concretamente de Montserrat Roig: un retrat, Maria Aurèlia Capmany: un retrat i Frederica Montseny: un retrat. Trazos que en mi pequeña configuración, me hacía relacionarla con posiciones políticas y sociales avanzadas, aunque la verdad es que dicha memoria data de los setenta, y que luego mis atenciones han pasado por otros lugares.
Algo ha cambiado, pongo su nombre en el Google, y aparece una entrevista de Marta sobre Doris Lessing, y me encuentro de súbito con unas notas sobre el "comunismo" en la que responde que no se podía decir que fuese comunista porque había denunciado a Stalin en 1962. Deliro cuando además leo que esto entonces no lo hacía casi nadie. Debo de venir de otro planeta, primero porque las denuncias de stalin y desde el estalinismo se dieron ya "en el huevo", y la Marta debe haber oído hablar en familia de un tal Andreu Nin aunque solamente fuese porque tuvo un efímero y tórrido romance con Mercè Rodoreda, o porque influyó en la evolución de Joan Sales al que, según contaba su viuda en El Temps, informó sobre lo que se estaba convirtiendo la URSS. Y en consecuencia debería saber que ser comunista implica ser antiestalinista al igual que ser cristiano significa ser antifranquista, o ser liberal ser antibush…Al menos en el buen sentido de las palabras.
Marta nos recuerda que el aniversario de la ocupación franquista de Barcelona es el 26 de enero, un día antes del día del Holocausto. La entiendo cuando habla de aquel tiempo en el que temía que no se le viera demasiado la estrella de David, no me tiene que convencer que "hace medio siglo, era tan tabú hablar de aquella guerra como del genocidio nazi". Ciertamente, bajo el franquismo la judeofobia formaba parte de las tradicionales que se tanto se exaltaban. En mi infancia, sentí muchas veces la expresión "judiada" como equivalente a una canallada sucia, la empleaba mi santa abuelita que no sabía lo que significaba. Nosotros jugábamos a la cántara, un divertimento infantil que encerraba a las víctimas en un círculo en el suelo, y los que quedaban dentro tenían que escapar a los salivazos de los quedaban fuera. Cuando el salivazo le alcanzaba, entonces los de fuera le "chuleaban": ¡judío, judío, judío¡.
El antisemitismo era una seña de identidad de las tradiciones del régimen, y quizás alguien lo pueda comprobar leyendo la biografía que un joven Pedro Laín Entralgo dedicó a Marcelino Menéndez Pelayo y que estaba en la magnifica colección Austral. No he tenido ocasión de repasar su contenido, pero recuerdo que en sus páginas se exaltaba al ilustre conservador (al final parece que dejó bastante de serlo), al látigo de los heterodoxos, porque ya él había planteado algunas de las ideas que estaban haciendo grande Alemania…
Esta lectura coincidió con mi descubrimiento del holocausto a través del cine, concretamente de dos películas emblemáticas, El diario de Ana Frank, y El juicio de Nüremberg, que aquí se tituló ambiguamente ¿Vencedores o vencidos?. Películas que me dejaron clavados en el asiento, y que me llevaron a la lectura de dos obras sobre la cuestión, de las primeras que llegaron a nuestras librerías: Treblinka, de Jean-François Steiner, y sobre todo, La indagación, de Peter Weiss. En 1966, este sentimiento me llevó a dirigir (sin apenas experiencia teatral) dos capítulos de Terror y miseria en el III Reich, de Brecht, que habían sido editadas por la revista Primer Acto. No fue hasta por entonces que el régimen aflojó un poco la censura, y se pudieron ver películas antinazis, no sin censura. Si echamos un vistazo a algunas producciones cinematográficas "nacional-católicas" como Alba de América, se podrá comprobar el antisemitismo dominante. Marta no olvida aquellas "carracas" con que "picaban en los bancos eclesiásticos, mientras nos predicaban que los judíos eran malísimos, porque habían crucificado a Cristo. La explicación no incluía que Cristo era también judío, claro está".
Peo sí bien es verdad que lo que cuenta Marta va a misa, como lo es que la derecha española se manifestó como negacionista (recuerdo un debate televisivo con ocasión del pase de la serie Holocausto, y la intervención del insigne representante de la "España nacional" Vizcaíno Casas), un discurso que, ¡oh sorpresa¡ ha cambiado radicalmente como ha cambiado el de la Francia antiDreyfus, y ahí está Le Pen, admirando el Estado de Israel. Mata pasa por encima de este cambio como sobra ascuas, y sin mayores análisis desemboca en la "judeofobia occidental que padecemos actualmente", una judeofobia sobre la que no ofrece ninguna precisión, pero que, obviamente, no puede ser la de los gobiernos, de Estados Unidos o de la Unión Europea. No puede referirse a Bush, Berlusconi, Sarkozy o Aznar. Solamente puede referirse a los que se manifiestan contra el "Guernica" de Gaza.
Como una profesional de la política cualquiera, como una émula de Pilar Rahola, la biógrafa de Montserrat Roig y Federica Montseny, dice lamentar "el gran número de muertos palestinos en Gaza", pero indica que los muertos israelitas han sido "silenciados", lo que me recuerda aquel periodista de la Vanguardia que hablando sobre los muertos de la guerra del Vietnam se había olvidado…de los vietnamitas. Lo mismo es uno que mil. Mark Twain escribió en una ocasión, "Malditos judíos, son tan canallas como nosotros", y esa es la clave de la cuestión. Hablar de los asesinos de Cristo, o incluso del Holocausto para legitimar el Estado sionista erigido sobre la expulsión de los "fariseos", me parece obsceno. Primero, porque el Holocausto fue una coproducción europea con el consentimiento del Vaticano y la abierta complicidad de las democracias imperiales. Segundo, porque los palestinos no pusieron ni un grano de arena en su ejecución. Tercero, porque haber sido victima (los que lo fueron, una minoría exigua en la población del actual Israel), no le da derecho a apoderarse de tierras ajenas, y menos a practicar el genocidio.
Marta nos dice que Israel es un "Estado que hace tres años que soporta ataques que, seguramente, no elevaría ninguno de los nuestros, por decirlo así". Olvida que los ataques palestinos son una bagatela comparado con la política de gran potencia en la zona, y olvida que ninguno de nuestros Estados se ha compuesto en base a la ocupación. Nadie imagina que os ocupantes de la Alemania derrotada se hubieran quedado y hubieran echado a los alemanes hacia tierras baldías…Efectivamente, estos judíos pueden ser tan canallas como nosotros.
Marta, la estrella de David la llevan hoy los palestinos. La tuya es la estrella de los privilegios.

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viernes, 20 de junio de 2008

La ley de Bush






La reconstrucción de justicia de América


Fecha publicación: 20/06/2008

Un escándalo de dimensiones políticas internacionales y de graves consecuencias para el gobierno de George W. Bush se produjo cuando Eric Lichtblau, periodista que obtuvo el prestigiado premio Pulitzer en el año 2006 por la publicación en el New York Times de sus reportajes que denunciaron las ilegales e inconstitucionales escuchas e interferencias telefónicas realizadas por la Agencia de Seguridad Nacional, la CIA y otras agencias desde el mes de octubre de 2001, por órdenes secretas y directas de la Administración Bush. Ahora, Lichtblau por medio de la editorial Pantheón ha publicado el libro “La Ley de Bush: La Reestructuración de Justicia de América”, obra en la que narra las peripecias que tuvo que pasar para que se le permitiera publicar sus trabajos en el New York Times primero y después para editar su libro que, el 4 de abril pasado, fue comentado con elevado acierto por el profesor de Derecho de la Universidad G. Washington, Jeffrey Rosen.Los Estados Unidos, durante mucho tiempo y gracias a una eficaz propaganda difundida por las grandes empresas de comunicación social en todo el mundo, han sido considerados, casi siempre, como un paradigma de la democracia occidental, de las libertades públicas y de los derechos humanos, pero desde el 9/11 de 2001, fecha de los “ataques terroristas” -hoy seriamente cuestionados por investigadores y científicos estadounidenses- gracias a la decisión de Bush y de su equipo halcón, la situación de la democracia, libertades y derechos humanos, cambió radicalmente, al expedir la Patriot Act que suprime o condiciona muchos derechos, como la inviolabilidad de correspondencia, el derecho a no ser juzgado por tribunales de excepción, el derecho al debido proceso, el derecho a una justicia oportuna y sin dilaciones, el derecho a libertad de expresión del pensamiento y opinión sin ningún tipo de censura, el derecho del pueblo a la información, el derecho a no ser detenido arbitraria, ilegal e inconstitucionalmente, y peor aún a ser sometido a torturas, tratos crueles y denigrantes o el derecho a la legítima defensa, entre otros derechos, lesionados, disminuidos, negados o sistemáticamente violados por Bush y sus guerreristas.En el año 2004, en vísperas de la elección presidencial, el periodista James Risen en su libro “Estado de Guerra” ya denunció el arbitrario e ilegal programa de la Agencia de Seguridad Nacional para intervenir los teléfonos y escuchar las conversaciones privadas de los propios ciudadanos estadounidenses y, en especial, las comunicaciones con personas naturales o jurídicas del extranjero. James Risen y Eric Lichtblau, se jugaron la vida al conocer y difundir los vericuetos de las múltiples formas de espionaje de la NSA, CIA y demás agencias de inteligencia para invadir la privacidad de los estadounidenses y con mayor razón de extranjeros residentes o visitantes o de ciudadanos de cualquier parte del mundo que, para esas tétricas organizaciones, resulten sospechosos de terrorismo.Lichtblau considera que Estados Unidos vive una etapa difícil, similar a la de la década de los 50, cuando los servicios secretos y de inteligencia, el FBI de Hoover y el Gobierno Federal se dedicaron a perseguir a los “comunistas” conforme con los patrones de conducta establecidos por Mc Carthy. Bush con su equipo integrado por el vicepresidente Cheney, Ashcroft. González, Rumsfeld, Powell, Rice y otros, resucita esa época de negro terror y de inseguridad jurídica, cuando declara la guerra global contra el terrorismo, pretexto para organizar guerras y reestructurar el Pentágono, el Departamento de Justicia, CIA y NSA a fin de que sirvan a los propósitos e intereses económicos y políticos del grupo en el poder.Lichtblau en su calidad de periodista del Times que cubría el Departamento de Justicia y James Risen de Los Angeles Times que cubría los servicios de inteligencia, por separado, en el año 2004, comenzaron a escuchar rumores cada vez más insistentes, sobre las ilegales escuchas e intervenciones telefónicas que efectuaba la NSA a ciudadanos estadounidenses, desde octubre del 2001, fuera de todo control y por encima de la Ley, con el recurrido pretexto de combatir al terrorismo internacional.El autor del libro explica que conocida la historia del ilegal espionaje, hubo una serie de cabildeos en el New York Times para dilucidar si se debía o no publicar el contenido de investigación. La decisión de difundir la historia demoró trece meses, desde octubre o noviembre de 2004 hasta fines de 2005, tanto por el nerviosismo de los editores y responsables del periódico como por la presión que ejerció la Administración Bush para que no se publicara la denuncia. Según Richtblau, las deliberaciones dentro del New York Times encabezadas por Bill Keller fueron angustiosas porque algunos pensaban como Bush y sus secuaces: La publicación de la denuncia de las escuchas telefónicas podían poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos.El mismo editor Keller y otros directivos del periódico New York Times acompañaron a Richtblau a una serie de reuniones que se realizaron en la Casa Blanca con varias personalidades del Gobierno entre las que se encontraban el abogado de Dick Cheney, Condoleezza Rice, el Consejero de la Casa Blanca Harriet Miers y otras; pero todas con la intencionalidad y el propósito de impedir la publicación de los resultados de la investigación efectuada por Richtblau sobre las famosas “escuchas telefónicas” por la Agencia de Seguridad Nacional, decididas unilateralmente por Bush y sin previa autorización del Departamento de Justicia.Los funcionarios de la Administración Bush insistieron en un argumento central: Si el Times decidía publicar la historia investigada por Richtblau, sin duda se pondría en riesgo la seguridad nacional, pues el daño sería muy grande por lo que las escuchas telefónicas no autorizadas legalmente, debían mantenerse en secreto, pues, además, la publicación podría causar muy graves perjuicios financieros a las compañías telefónicas. Otro de los argumentos de los burócratas de Bush consistía en advertir que si los terroristas conocían el secreto de las escuchas telefónicas dejarían de usar teléfonos y todo el esfuerzo habría sido inútil. El mensaje de la Casa Blanca para el Times y Richtblau era: “Si el New York Times sigue adelante y publica la historia, debemos compartir la culpa del siguiente ataque terrorista”. Insistieron en que el Times tendría las manos manchadas de sangre. Era todo un chantaje, seguramente como un homenaje a la tan cacareada libertad de expresión del pensamiento, liberad de opinión, libertad de prensa y derecho del pueblo a la información.Bush y sus halcones jamás pudieron responder la pregunta: ¿Por qué el New York Times no debe permitir que los ciudadanos estadounidenses sepan que el Presidente de Estados Unidos, George W, Bush había autorizado a la Agencia de Seguridad Nacional a ejecutar un vasto programa de escuchas telefónicas a sus propios conciudadanos, por encima de la Ley Federal, la Constitución Política y sin órdenes judiciales?Finalmente el Times decidió publicar las denuncias investigadas por Richtblau, sólo después de que James Risen publicara, valientemente, la denuncia sobre la violación de los derechos humanos en la Administración Bush, con el justificativo de la guerra contra el terrorismo internacional.Las peripecias que pasó el Times y los obstáculos y temores que tuvo que vencer Eric Lichtblau para publicar sus trabajos sobre la inmoral e ilegal intervención en las conversaciones telefónicas privadas, para difundir las denuncias sobre los variados sistemas de espionaje que usa Bush con la intencionalidad de controlar a la población estadounidense, es sólo un sórdido capítulo del trabajo sucio que ejecutan la Agencia de Seguridad Nacional, la CIA, DEA y demás organismos de inteligencia. Ya existen miles y miles de víctimas estadounidenses de los servicios secretos yanquis y a nivel mundial son millares y centenares de millares las víctimas de la guerra sucia contra el terrorismo internacional: secuestros de ciudadanos por la CIA en cualquier parte del mundo para enterrarlos en cárceles secretas y clandestinas, miles de “prisioneros de guerra” encerrados en cárceles imperiales que son torturados y sometidos a tratos crueles y denigrantes y miles de detenidos sin fórmula de juicio, sin derecho a una justicia sin dilaciones, con total violación a los principios del debido proceso y sin ningún derecho a la defensa.Los pueblos libres y democráticos del mundo corren un inminente peligro con ese tipo de acciones indecentes, inmorales e ilegales practicadas por el imperio durante la Administración Bush.Quito, Junio de 2008Tribunal Dignidad, Soberanía, Paz contra la Guerra

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jueves, 19 de junio de 2008

¿Cambio? ¿Qué cambio?





17-06-2008
Alexander Cockburn
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández



El martes 3 de junio, Barack Obama reclamó el mayor premio que el Partido Demócrata puede ofrecer, a saber, su nominación como candidato a la presidencia. Al siguiente día, el vendedor del “cambio” regresó desde Minnesota a Washington para ponerse públicamente a los pies de una organización cuya principal misión es asegurar que ningún gobierno de EEUU presione nunca al estado de Israel para obligarle a cambiar sus políticas. Los términos de la rendición de Obama explotaron como retóricas bombas de racimo por todo Oriente Medio. Ante Israel y sus vecinos, lo que seguramente significó fue que quienquiera que fuese el que llegara a la Casa Blanca el próximo enero, no habría diferencia alguna con el papel desempeñado por Bush como garante de la intransigencia israelí.
Las conferencias del American Israel Public Affairs Committee (AIPAC) se han convertido en escaparates del peso político de este grupo de presión. La influencia es real. Un político que enoje al Lobby contemplará de inmediato cómo la financiación de su campaña se queda seca y se ve obligado a afrontar toda una serie de desafíos-sorpresa por parte de opositores bien financiados. Retrocediendo hasta septiembre de 1991, nos encontramos con que el Presidente George Bush padre se enfrentó al Lobby señalando que EEUU gastaba casi 1.000$ al año por cada israelí, sugiriendo que eso representaba una extorsión de manos del AIPAC. “Estoy en contra de algunas fuerzas poderosas”, dijo en una conferencia de prensa. “Tenemos hasta 1.000 miembros del lobby trabajando en el Capitolio en el otro aspecto de la cuestión. Y aquí tan sólo un pequeño chico solitario”. Quiso emprender esa particular batalla, pero hay quien señala la consiguiente hostilidad del AIPAC como uno de los factores importantes que al año siguiente contribuyó a su derrota frente Clinton. Si realmente fue así, desde luego que George hijo se aprendió bien la lección.
Mientras congresistas y senadores estadounidenses y sus equipos se arracimaban en los pasillos del centro de convenciones, toda una audiencia de 7.000 funcionarios judíos provenientes de todos los lugares de EEUU no paraban de jalear mientras, uno tras otro, los tres aspirantes se dirigían a la tribuna para hacer las políticamente provechosas declaraciones de lealtad a Israel.
Antes de dar comienzo a su campaña para la nominación, Obama puso especial cuidado en conseguir el apoyo de influyentes judíos estadounidenses de Chicago, como la familia Crown, asociada con la firma aeroespacial General Dynamics.
Como escribí aquí en febrero, hubo un tristemente célebre escándalo durante los años de Kennedy en el que se vio implicado su Secretario de Defensa, Robert McNamara, quien desautorizó cualquier inspección experta y cualquier recomendación de adquisición, insistiendo en que fuera General Dynamics en vez de Boeing quien fabricara el desastroso F-111. Lo que se sospecha es que Henry Crown, de Chicago, hizo alguna llamada para conseguir algún que otro favor por el papel jugado a la hora de decidir en 1960 el voto por JFK en el Condado de Cook, Illinois, ante la furia impotente de una Hillary Clinton adolescente, que era entonces observadora, por Nixon, en el recuento de votos. Crown, de Chicago Sand and Gravel, tenía 300 millones de dólares de la mafia en bonos de General Dynamics, y después del desastre del Convair, General Dynamics necesitaba el F-111 para evitar irse a pique, llevándose así consigo los 300 millones de dólares de la mafia.
Henry Crown pasó ya al gran paraíso venal en el cielo, pero sus descendientes en el clan Crown son devotos contribuyentes de Obama, dándole decenas de miles de dólares, como puede atestiguarse rápidamente echando una ojeada a la página de Internet del Center for Responsive Politics. La familia Crown sigue aún profundamente implicada en los asuntos de General Dynamics. Lester y James Crown han conseguido sendos puestos en la junta de la compañía en años recientes. General Dynamics está muy involucrada con contratistas militares israelíes. En un panfleto de 2003 de la empresa General Dynamic citado por Chicago Indymedia se proclamaba “una alianza estratégica con Aeronautics Defense Systems Ltd.”, una firma israelí con sede en Yavne. Aeronautics Defense Systems Ltd. es la firma que desarrolló el dispositivo de vigilancia aérea Unmanned Multi-Application System (UMASa) que el ejército israelí utiliza para “proporcionar un panorama ‘a vista de pájaro’ en tiempo real de la zona vigilada a los comandantes de combate y a los puestos del mando aéreo”. La historia de Indymedia citaba al entonces Viceprimer Ministro israelí Ehud Olmert declarando que el acuerdo entre General Dynamics y Aeronautics Defense Systems para unir a “ambas compañías de tecnología punta en defensa y seguridad interior” era “la prueba adicional de los beneficios comerciales y tecnológicos que las alianzas entre industrias estadounidenses e israelíes podían producir”. Un ojo en el cielo de Gaza se convierte en un dólar en la “caja de guerra” de Obama.
El 11 de enero de este año, pegado a los talones de un editorial alabando a Obama como Amigo de Israel en el rabiosamente sionista New York Sun, Lester Crow hizo circular una recomendación para la comunidad judía, expresando su impaciencia por “compartir con vosotros mi confianza en que el historial estelar del Senador Barack Obama en relación con Israel me asegura con gran alivio que, como Presidente, será el amigo de Israel que todos queremos ver en los incondicionales de la Casa Blanca para la defensa de la seguridad de Israel y comprometido en ayudar a que Israel consiga la paz con sus vecinos. Pocas figuras públicas inspiran tanta esperanza y optimismo como Barack Obama. Por favor, pasen este mensaje a todos aquellos que puedan estar interesados”.
Preocupado por los rumores avivados por la campaña de Clinton de que seguía siendo musulmán en secreto, Obama insistió en que antes de las primarias del 22 de abril en Pensilvania, un estado con un voto judío políticamente significativo, su campaña abrió un blog en lengua judía en Israel.
Por eso, Obama llegó este año a la conferencia del AIPAC determinado a eliminar todas las dudas que pudieran quedar de que él es Amigo de Israel. “Utilizaremos todos los elementos del poder estadounidense para presionar a Irán”, aseguró al AIPAC. “Haré todo lo que esté en mi poder para impedir que Irán consiga armas nucleares. Todo lo que esté en mi poder. Y con todo, quiero decir todo”. Juró que no hablaría con Hamas, los representantes elegidos del pueblo palestino. Ante el estruendoso aplauso, declaró: “Jerusalén permanecerá como la capital indivisa de Israel”.
Como Uri Avnery, el veterano escritor y activista por la paz israelí protestó furiosamente a raíz de esa última sentencia:
“Ahora llega Obama y recupera del basurero el gastado lema de ‘una Jerusalén indivisa como capital de Israel para toda la eternidad’. Desde Camp David, todos los gobiernos israelíes han comprendido que ese mantra constituye un obstáculo insuperable para cualquier proceso de paz. Por eso ha desaparecido –sigilosamente, casi en secreto- del arsenal de consignas oficiales. Ningún palestino, ningún árabe, ningún musulmán hará jamás la paz con Israel si el complejo de Haram-al-Sharif (también llamado Monte del Templo), uno de los tres lugares santos del Islam y uno de los más destacados símbolos del nacionalismo palestino, no se transfiere a soberanía palestina. Ese es uno de los meollos del conflicto. Por esa misma cuestión, se puso fin a la conferencia de Camp David de 2000”.
Los asesores de política exterior de Obama se desgarraron las vestiduras y al siguiente día su campaña emitió una aclaración: “Jerusalén es una cuestión del estatuto final, lo que significa que tiene que ser negociada entre las dos partes” como parte de “un acuerdo con el que ambas puedan vivir”. Más o menos es lo mismo, insistían en que Jerusalén, a los ojos de Obama, debe ser la capital de Israel.
El talento que salta a la vista de Obama es su capacidad para adaptar su retórica con una velocidad inquietante para despejar cualquier sospecha que pueda surgir entre los poderosos asegurándoles que, aunque pueda parecer que se sale de madre, no deben preocuparse. Al principio de su campaña fue criticado por no llevar la bandera estadounidense en un alfiler en la solapa. En la conferencia del AIPAC llevaba un alfiler doble con las banderas estadounidense e israelí. ¿Hay un “Obama verdadero” esperando aparecer, una vez que haya superado el turbio negocio de agradar a los votantes? Realmente no. La fabricación del “auténtico” Obama es un proyecto en curso, y el AIPAC es un evaluador importante de la evolución de “cambio”.
Aunque la humillación de Obama tuvo amplia cobertura por todo el Oriente Medio, la prensa aquí, desde el New York Times al “Democracy Now” de Amy Goodman (véase el artículo de Mumhammad Idrees de la pasada semana) guardaron silencio. Fue evidentemente considerado como un regalo, indigno de un comentario editorial, que un hombre que podía muy bien ser el próximo presidente, estuviera desactivando la política de “cambio” precisamente cuando más necesaria era a instancias de los hombres que Jon Stewart ridiculizó en su show con tono de voz crispado llamándolos “los sabios de Sion”. Stewart disparó algunos comentarios bastante mordaces sobre el AIPAC, para mi sorpresa, porque no soy precisamente un gran fan suyo, después de comprobar que se ha convertido en un programa de culto, a la mayor gloria de Stewart, de manera muy parecida a los devotos de “Democracy Now” y de Goodman, quienes esperan sus emisiones como si fueran una variante más de una experiencia religiosa.
El secuestro al pueblo estadounidense de las noticias importantes del mundo es una de las tareas principales de la prensa aquí. Hace un par de semanas, Patrick Cockburn escribió dos importantes primicias [*], en las que perfilaba los términos precisos del “acuerdo” secreto que EEUU está intentando hacer tragar con embudo a los iraquíes sobre las bases militares permanentes. Constituía una inmensa historia política de Oriente Medio, especialmente de Iraq. Los medios europeos le dieron cobertura. Encontré un relato detallado en las primicias de Patrick, con comentarios inteligentes, sobre el papel dirigente de la Santísima Trinidad. Pero no encontré nada aquí en casa. Ni en el New York Times, ni en el Washington Post, ni en las cadenas de radio y televisión. El 12 de junio, Goodman y Gonzalez le hicieron una útil entrevista a Patrick en “Democracy Now”. Y el viernes 13 de junio, CSPAN tuvo a Patrick en su programa Washington Journal y los televidentes supieron lo que su gobierno está tramando.
Furia asiática hacia Laura Bush
De las Primeras Damas se espera que cojan un problema y lo hagan suyo. Ladybird Johnson trabajó duro para hacer más bellos los EEUU. Nancy Reagan dijo NO a las drogas. Laura Bush ha metido a Myanmar, también conocida como Birmania, en su corazón. Pero ahora está tratando de meter la pata allí.
A raíz del terrible ciclón, la Primera Dama dijo que los EEUU considerarían el envío de ayuda a Birmania sólo si la junta militar birmana aceptaba la llegada de un equipo estadounidense de respuesta ante el desastre para asesorar sobre el alcance de la devastación causa por el ciclón Nargis. Muchos en la región creen que el principal papel de tal equipo sería preparar a la opinión internacional para una “intervención humanitaria”. “Las exigencias políticas de la primera dama estadounidense fueron inadecuadas” dijo Aung Naing Oo, un analista político birmano exiliado. “En estos momentos en que las personas están muriendo y sufriendo tanto, si EEUU quiere realmente ayudar, puede hacerlo sin formular exigencias políticas”.
La cínica forma estadounidense de respuesta ante el ciclón asesino y el resentimiento que esto ha causado es objeto del fascinante informe en la nueva edición de nuestro boletín.
N. de la T.:
[*] Véase en Rebelión la traducción de los dos artículos de P. Cockburn referidos:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68481

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68619
Fuente: http://www.counterpunch.org/cockburn06132008.html
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lunes, 16 de junio de 2008

Jugando con dinero ajeno




Los tahúres de Wall Street

Ralph Nader
CounterPunch
16-06-2008
Traducido para Rebelión por S. Seguí


Las Vegas está ya demodé. Los grandes tahúres se encuentran en Wall Street y están jugando con dinero ajeno: el de usted, lector; el de su pensión; el de sus medios de vida.
A diferencia de los casinos de Las Vegas, se supone que los grandes bancos de inversiones, bancos comerciales y grandes firmas de corretaje bursátil de Wall Street tienen una relación fiduciaria con el dinero de los demás. Se supone que son depositarios del dinero que usted ha puesto confiadamente en sus manos, y que deben avisarle cuando realicen inversiones arriesgadas.
Pero a medida que Washington DC se ha ido convirtiendo, cada vez más, en territorio ocupado por las corporaciones, los chicos de Wall Street han ido corriendo riesgos cada vez mayores con el dinero ajeno. A medida que aumentan los ciclos de quiebra de los que son responsables, aumentan también los emolumentos que los directivos se atribuyen, aprovechando unos consejos de administración donde sus decisiones se aprueban sin debate.
Con cada ciclo de quiebras, crece la carga de los rescates que realiza el Gobierno, lo que significa deuda, déficits y dinero para el contribuyente. El cierre de Savings and Loans, a finales de los ochenta, con un coste de más de 500.000 millones de dólares –antes de la amortización de los instrumentos de rescate– parece de poca importancia en comparación con lo que está sucediendo hoy.
¿Por qué nunca aprenden, estos jefazos financieros? Porque nunca tienen que pagar sus apuestas. A veces tienen que dejar sus puestos –como sucedió recientemente con los presidentes-directores generales de Merril Lynch y Citigroup–, pero salen de los restos del naufragio cargados con el oro de las compensaciones y las indemnizaciones por despido. Una parte de ese dinero es claramente el tributo que pagan por su silencio los colegas que siguen en sus cargos.
Y en éstas llega el último capítulo de esta desastrosa gestión empresarial, a cargo del venerable banco de inversiones de Wall Street Lehman Brothers. Con unas acciones en caída libre debida a una especuladora asunción de riesgos con dinero ajeno junto a unas remuneraciones corporativas enormes, las miradas de los empleados de Lehman Brothers se vuelven ahora hacia su jefe, Richard S. Fuld. Durante mucho tiempo, éste y sus colegas ejecutivos derrochaban confianza en su capacidad de gestión de sus peligrosos instrumentos financieros, en comparación con sus timoratos competidores.
Esta semana se ha hecho patente que el emperador Lehman está desnudo. Fuld informó de unas desastrosas pérdidas de 2.800 millones de dólares en el segundo trimestre, con lo que se superan las más negativas predicciones. Hasta los fondos de inversión con los que Lehman solía atemperar sus pérdidas en las inversiones en materia de hipotecas se vinieron abajo, contribuyendo a las pérdidas.
Apenas el pasado abril, Fuld anunciaba que en su opinión “lo peor había ya pasado” en los mercados financieros. Por este tipo de gestión, Fuld recibió el año pasado 40 millones de dólares, es decir casi un millón por semana, sin contar las vacaciones.
Los chicos de Wall Street, como buenos charlatanes, inventan términos y frases con que vestir sus prácticas de megatahures. Por ejemplo, afirman que intentan evitar una crisis de confianza cuando estos supuestos capitalistas se dirigen al Estado para pedir un rescate socializante. Lo que sólo contribuye a incrementar el riesgo moral –otro eufemismo– y prepara la jugada para otra ronda de irresponsables gigantes de Wall Street que entran dentro de la categoría de demasiado-grandes-para-dejarlos-caer. Uno de los más agudos analistas de Wall Street, Henry Kaufman, considera que este fenómeno del demasiado-grandes-para-dejarlos-caer socava la disciplina de mercado y fomenta que las empresas más pequeñas se fusionen con las mayores, a fin de aprovecharse también ellas de los criterios de rescate vigentes en Washington.
En un artículo del Wall Street Journal, el pasado mes de agosto, Kaufman pasaba revista con perspicacia al crecimiento de instrumentos financieros cada vez más complejos y abstractos, ajenos a cualquier fundamento empírico en la economía, acelerados a su vez por la centelleante rapidez de las transacciones computerizadas. En dicho artículo, pedía una mayor supervisión de las instituciones y mercados financieros.
Hubo un tiempo en que la supervisión tenía el nombre de regulaciones federales. Con cualquiera de sus nombres, Kaufman es pesimista. “En los mercados de hoy día, no hay apenas voces claras que pidan estas medidas. Al contrario, los mercados están contra ellas, y los políticos demuestran escaso interés, a veces ninguno. Por su parte, los bancos centrales –es decir, la Reserva Federal– no tienen una visión clara de cómo proceder en aras de una supervisión financiera más efectiva.”
Aunque revestido de un lenguaje amable y no normativo, se trata de un grave diagnóstico de la intransigencia corporativa y la parálisis regulativa. Desde agosto de 2007, la situación ha empeorado y los chicos de Wall Street han seguido produciendo grandes e incluso mayores pérdidas, además de falsas evaluaciones de activos.
Hace unas semanas, el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volker leyó una conferencia en Nueva York en la que mostraba parecidas preocupaciones y exigencias de supervisión, en la línea de lo pedido por Kaufman, aunque siempre en su propio e inimitable estilo.
Otros astutos ex chicos de Wall Street, como el ex presidente del SEC Arthur Levitt y William Donaldson, han dado la voz de alarma en relación con los mercados de acciones y derivados. Antes que ninguna otra, sonó la cauta e informada voz de John Bogle, pionero de la indexación del mercado de valores y creador del Vanguard Fund. Véase al respecto su nuevo libro The Little Book of Common Sense Investing: The Only Way to Guarantee Your Fair Share of Stock Market Returns (Pequeño manual para una inversión sensata: la única manera de conseguir una parte justa de las ganancias del mercado de valores).
Sin embargo, Washington sigue sin moverse y sin tomar medidas reguladoras, ni siquiera en beneficio de los consumidores como sería la regulación del New York Mercantile Exchange (NYMEX), donde una especulación rampante –no la oferta y la demanda– decide cuánto tiene usted que pagar por la gasolina y el combustible de calefacción.
Con unos políticos que deambulan como sonámbulos por Washington, mientras sus bolsillos rebosan de dinero de Wall Street, ¿no es ya hora de que el pueblo estadounidense despierte cívica y políticamente? Actúen antes de que el sector financiero, utilizando el dinero de todos ustedes, se haga añicos bajo el peso de su propia y desmesurada codicia, y su mala gestión suicida.
Para empezar, comiencen a exigir más a sus políticos, ¡mucho más!
* * *
Ralph Nader es candidato independiente a la Presidencia de Estados Unidos.
http://www.counterpunch.com/nader06112008.html
S. Seguí pertenece a los colectivos de Rebelión y Cubadebate.
Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar el nombre del autor y el del traductor, y la fuente.


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El think tank secreto Bilderberg y su relación con el candidato Barack Obama




Andrew G. Marshall
Global Research
16-06-2008
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Antecedentes sobre Bilderberg
El domingo 8 de junio de 2008, marcó el último día de la reunión anual de este año de Bilderberg, que tuvo lugar en Chantilly, Virginia, EE.UU. Los Amigos Estadounidenses de Bilderberg, un grupo de fachada estadounidense que organiza la lista de participantes estadounidenses para la conferencia anual Bilderberg, publicaron un raro comunicado de prensa este año. Declaró que: “La Conferencia tratará sobre todo de un mundo libre de armas nucleares, del ciberterrorismo, África, Rusia, finanzas, proteccionismo, relaciones EE.UU.-UE, Afganistán y Pakistán, Islam e Irán. Asistirán aproximadamente 140 participantes.” [1]
Bilderberg, que se ha estado reuniendo anualmente desde 1954, es un ‘think-tank’ internacional extremadamente secreto y, hay quien dice, un grupo de formulación de políticas compuesto de representantes de Norteamérica y Europa Occidental, que fue fundado por Joseph Retinger, el príncipe Bernardo de Holanda, y el primer ministro belga Paul Van Zeeland. El Comité Directivo Bilderberg, compuesto de unas 30 personas (sin que haya disponible una lista oficial), “decidió que invitaría cada año a 100 de las personas más poderosas en Europa y Norteamérica para reunirse tras puertas cerradas en un centro de vacaciones diferente de cinco estrellas. El grupo enfatiza el secreto: Lo que se dice en una conferencia Bilderberg queda dentro de una conferencia Bilderberg.” [2]
Usualmente, la Conferencia Bilderberg es realizada en Europa durante tres años seguidos, y en el cuarto año hay una reunión en Norteamérica. Sin embargo, la reunión previa norteamericana tuvo lugar en 2006 en Ottawa, Canadá. ¿Por qué entonces rompieron con la tradición para realizar este año la conferencia en Norteamérica? La especulación abunda sobre una discusión de un posible ataque contra Irán, la crisis global financiera centrada en EE.UU., así como las actuales elecciones presidenciales en EE.UU.
Primera reunión de los Bilderberg en 1954
Bilderberg ha sido desde hace tiempo un importante foro para políticos jóvenes y prometedores de naciones occidentales para que sean introducidos a la elite financiera global; los jefes de las principales corporaciones multinacionales, bancos internacionales, instituciones financieras mundiales, organismos, órganos de gobierno globales, ‘think-tanks’, e individuos poderosos como David Rockefeller y varios monarcas europeos, incluyendo a la reina Beatriz de Holanda, hija del miembro fundador, príncipe Bernardo, así como la reina Sofía y el rey Juan Carlos de España.
Según The Globe and Mail, primeros ministros canadienses han, en el pasado, (a menudo antes de llegar a ser primeros ministros), asistido a una Conferencia Bilderbeg, incluyendo a Pierre Trudeau, Jean Chretien, Paul Martin y Stephen Harper. [3] Tony Blair asistió a Bilderberg antes de llegar a ser primer ministro, [4] así como el actual primer ministro británico, Gordon Brown, quien también pidió recientemente que se estableciera un “nuevo orden mundial.” [5]
Es interesante, como informó el Washington Post, que Vernon E. Jordon, un poderoso ejecutivo estadounidense, quien participa en varios consejos de administración corporativos, entre ellos American Express, Xerox, J.C. Penney, Dow Jones, y Sara Lee, para nombrar unos pocos, también sea un amigo muy cercano del ex presidente Bill Clinton. Sin embargo, “fue Jordon, quien introdujo primero al entonces gobernador Clinton a los líderes mundiales en su anual reunión de Bilderberg en Alemania en 1991. Muchos gobernantes tratan de llegar a esa escena; sólo Clinton fue tomado en serio en esa reunión, porque Vernon dijo que estaba bien.” [6] Subsiguientemente Clinton llegó a presidente.
Barack y Bilderberg
Recientemente ha habido mucha discusión sobre que Barack Obama posiblemente había participado en la reciente conferencia Bilderberg en Virginia. Esta especulación comenzó cuando Barack Obama y Hillary Clinton se escabulleron a una reunión reservada mientras estaban en Virginia. Como informó Associated Press: “Reporteros que viajaban con Obama sintieron que algo podría estar sucediendo entre la pareja cuando llegaron al Aeropuerto Internacional Dulles después de un evento en Virginia del Norte y Obama no estuvo a bordo del avión. En aquel entonces, cuando le preguntaron por el paradero del senador por Illinois, Gibbs [Robert, portavoz de Obama] sonrió y se negó a comentar.” [7]
Los periodistas que viajaban con Obama no se percataron de la reunión secreta hasta que el avión en el que suponían estaría presente Obama se iba moviendo por la pista de despegue, provocando muchas preguntas contrariadas de la prensa al portavoz de Obama, Robert Gibbs. Un periodista preguntó a Gibbs: “¿Por qué no nos informaron sobre esa reunión hasta que estuvimos en el avión, las puertas estaban cerradas y el avión estaba a punto de deslizarse por la pista para despegar?” a lo que él respondió: “El senador Obama tuvo el deseo de tener algunas reuniones, otros tuvieron el deseo de reunirse esta noche con él en privado y es lo que estamos haciendo.” Esto precedió a otra pregunta: “¿Hay más de una reunión, hay más de una persona con quien se reúne?” Gibbs simplemente respondió: “No voy a entrar en todos los detalles de la reunión.” Más tarde volvió a repetirlo: “Hubo el deseo de hacer algunas reuniones esta noche, él estaba interesado en hacerlas, otros estaban interesados en hacerlas, y hacerlas de un modo que era privado.” [8]
El viernes 6 de junio, se informó que el rastreador de Bilderberg, Jim Tucker, “llamó hoy a la oficina de Obama para preguntar si había asistido a Bilderberg. Una portavoz de la campaña se negó a discutir el tema, pero no desmintió que Obama haya asistido a Bilderberg.” [9]
Bilderberg escogerá al vicepresidente de Obama
Como informó Financial Times en mayo de este año, Barack Obama nombró a James A. Johnson, el ex presidente de Fannie Mae, “para que dirija un comité secreto para preparar una preselección para su postulante vicepresidencial.” Una preselección fue discutida en el artículo, que enumeraba, aparte de Hillary Clinton, "a Jim Webb, el ex secretario de la armada, veterano de Vietnam y senador por Virginia; Tim Kaine, gobernador de Virginia, John Edwards, ex candidato presidencial en 2004; Ted Strickland, gobernador de Ohio; y Kathleen Sebelius, gobernadora de Kansas." Otros potenciales postulantes incluyen a: "Sam Nunn, ex presidente del comité de servicios armados del Senado; y Wesley Clark, ex jefe de la OTAN en Europa.” [10]
James A. Johnson, el hombre al que Obama pidió que escogiera su candidato a vicepresidente, hizo lo mismo para John Kerry en 2004, y seleccionó a John Edwards. Como informó el New York Times: “Varias personas indicaron que la oculta y exclusiva conferencia Bilderberg de unas 120 personas que este año atrajo a gente como Henry A. Kissinger, Melinda Gates y Richard A. Perle a Stresa, Italia, a comienzos de junio, como ayuda para que [Edwards] conquistara el corazón del señor Kerry. Edwards habló tan bien en un debate con el republicano Ralph Reed sobre política estadounidense que los participantes rompieron las reglas de Bilderberg para aplaudir antes del fin de la sesión.” El Times informó además que: “Su presentación en Bilderberg fue importante,” dijo un amigo del señor Kerry que estuvo allí. “Informó directamente a Kerry. Hubo otros informes sobre su presentación. Hayan sido directos o indirectos, no me cabe duda de que al señor Kerry le llegó la información de lo bien que lo hizo.” [11]
James A. Johnson, vicepresidente de Perseus, una firma de banca de inversiones, es también director de Goldman Sachs, Forestar Real Estate Group, Inc., KB Home, Target Corporation y UnitedHealth Group Inc., también es miembro de los Amigos Estadounidenses de Bilderberg, del Consejo de Relaciones Exteriores [CFR por sus siglas en inglés], de la Comisión Trilateral y es fideicomisario honorario de la Brookings. [12] Es probable que el candidato a vicepresidente de Obama sea escogido por Johnson en la Conferencia Bilderberg de este año.
Entre los invitados a Bilderberg de este año se destaca la gobernadora de Kansas, Kathleen Sebelius, quien según informó el Financial Times estaba en la preselección de postulantes de Johnson. De hecho, Sebelius es la única persona mencionada como posible postulante vicepresidencial en el artículo del Financial Times que fue oficialmente mencionada en la lista de participantes de Bilderberg. [13] ¿Podría ser una señal de que ella pueda ser la elegida? El tiempo lo dirá. Sin embargo, otro político demócrata presente en la reunión fue Tom Daschle, así que tal vez esté abriéndose camino para volver a la política.
No olvidéis a McCain
El que la popularidad de Obama eclipse la de McCain no es razón suficiente para ignorar al otro candidato. Después de todo, la elite nunca ignora a ambos candidatos y, de hecho, se asegura de tener a ambos bien metidos en sus bolsillos traseros. Entre los invitados a la reunión Bilderberg de este año, estaban el gobernador republicano de Carolina del Sur, Mark Sanford, así como la Secretaria de Estado Condoleezza Rice, [14] la que sería una hábil selección de McCain, que se enfrenta al primer candidato presidencial negro.
McCain también ha recibido apoyo de los ex Secretarios de Estado, Henry Kissinger, del general Alexander Haig, Lawrence Eagleburger y George P. Shultz. [15] No son personas sin influencia, ya que Henry Kissinger y George Shultz también estuvieron presentes en la reunión de este año. [16] También es interesante señalar que George P. Shultz “se asoció temprano con la presidencia de Bush, al introducir al gobernador de Texas a Condoleezza Rice en la Hoover Institution en 1998." ¿Podría ser que Condi esté siendo preparada para un puesto más elevado, o está simplemente en la reunión para discusiones de política exterior?
También importa señalar, que McCain tuvo una reunión de recolección de fondos para su campaña, que fue realizada “por amable permiso de Lord Rothschild OM GBE [Orden del Mérito y Caballero de la Gran Cruz del Imperio Británico] y el Honorable Nathaniel Rothschild.” Como informó Washington Post: “Entradas para el evento sólo por invitación cuestan entre 1.000 y 2.300 dólares.” [18] El Post informó posteriormente: “Auxiliares se negaron a hablar sobre el evento de recolección de fondos, o a decir cuánto dinero fue reunido, y McCain salió corriendo bajo la lluvia lejos de los periodistas después de salir. Un invitado dijo que hubo unas 100 personas en el almuerzo. Si todos dieron el máximo, el evento habría recolectado unos 230.000 dólares para la campaña.” [19]
NOTAS
1 Comunicado de Prensa, Bilderberg Announces 2008 Conference. Yahoo Finance: 5 de junio de 2008:
http://biz.yahoo.com/bw/080605/20080605006246.html?.v=1
2 CBC News Online, Informal forum or global conspiracy? CBC News: 13 de junio de 2006:
http://www.cbc.ca/news/background/bilderberg-group/
3 Alexander Panetta, Secretive, powerful Bilderberg group meets near Ottawa. The Globe and Mail: 8 de junio de 2006: http://www.theglobeandmail.com/servlet/story/RTGAM.20060608.wbilder0608/BNStory/National/home
4 WND, Bilderbergers set to meet in D.C. World Net Daily: 4 de junio de 2008:
http://www.wnd.com/index.php?fa=PAGE.view&pageId=66198\
5Steve Watson, So Who Is Gordon Brown? Infowars.net: 17 de mayo de 2007:
http://www.infowars.net/articles/may2007/170507_Gordon_Brown.htm
6 Marc Fisher, Jordan Is Comfortable With Power. And With Himself. The Washington Post: 27 de enero de 1998:
http://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/special/clinton/stories/jordan012798.htm
7 AP, Obama and Clinton meet, discuss uniting Democrats. The Associated Press: 6 de junio de 2008:
http://ap.google.com/article/ALeqM5g-qGLDs-gAnZiUXD2NU51ry3j3dwD914B1O00
8 Steve Watson, Press Let Rip At Obama Spokesman Over Exclusion From Secret Meeting. Infowars.net: 6 de junio de 2008: http://infowars.net/articles/june2008/060608Exclusion.htm
9 Paul Joseph Watson, Obama’s Office Won’t Deny Senator Attended Bilderberg. Prison Planet: 6 de junio de 2008:
http://www.infowars.com/?p=2572
10 Edward Luce, Running mate speculation gathers pace. The Financial Times: 23 de mayo de 2008:
http://us.ft.com/ftgateway/superpage.ft?news_id=fto052320080508021175&page=2
11 Jodi Wilgoren, THE 2004 ELECTION: THE PROCESS. New York Times: 7 de julio de 2004:
http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9F0CE0D9143BF934A35754C0A9629C8B63&sec=&spon=&pagewanted=2
12 Goldman Sachs, About Us: Board of Directors: James A. Jonhson.
http://www2.goldmansachs.com/our-firm/about-us/leadership/board-of-directors.html#JamesA.Johnson
13 AFP, BILDERBERG 2008 ATTENDEE LIST. American Free Press: 2008:
http://www.americanfreepress.net/html/bilderberg_list_2008.html
14 AFP, BILDERBERG 2008 ATTENDEE LIST. American Free Press: 2008:
http://www.americanfreepress.net/html/bilderberg_list_2008.html
15 Klaus Marre, McCain gets support from former secretaries of state. The Hill: 10 de abril de 2007:
http://thehill.com/campaign-2008/mccain-gets-support-from-former-secretaries-of-state-2007-04-10.html
16 AFP, BILDERBERG 2008 ATTENDEE LIST. American Free Press: 2008: http://www.americanfreepress.net/html/bilderberg_list_2008.html
17 Daniel Henninger, Father of the Bush Doctrine. The Wall Street Journal: 29 de abril de 2006:
http://www.opinionjournal.com/editorial/feature.html?id=110008308
18 Matthew Mosk, Senator's Supporters Are Invited to Lunch With a Lord. The Washington Post: 15 de marzo de 2008: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/03/14/AR2008031403897.html
19 Michael D. Sheer, Americans Dash Through Rain to McCain's London Fundraiser. The Washington Post: http://blog.washingtonpost.com/the-trail/2008/03/20/americans_dash_through_rain_to.html
Andrew G. Marshall contribuyó a romper el consenso del Cambio Climático en un celebrado artículo en 2006 intitulado “Global Warming A Convenient Lie,” en el que cuestionó los resultados subyacentes al documental de Al Gore. Según Marshall ‘en cuanto la gente comienza a señalar que “el debate se acabó,” cuidado, porque la base fundamental de todas las ciencias es que el debate nunca se acaba’ Andrew Marshall también ha escrito sobre la militarización de África Central, temas de seguridad nacional y el proceso de integración de Norteamérica. También colabora con GeopoliticalMonitor.com
Actualmente es investigador en el Centro para la Investigación sobre la Globalización (CRG) en Montreal y estudia ciencias políticas e historia en la Universidad Simon Fraser, British Columbia.
© Copyright Andrew G. Marshall, Global Research, 2008
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=9270

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viernes, 13 de junio de 2008

Cambios en la correlación de fuerzas en el Medio Oriente



Thierry Meyssan en el barrio Sur de Beirut bombardeado por la aviación israelí. ___________________________________________________

La derrota de Israel en el Líbano
Después de reunirse con numerosos líderes políticos y responsables militares libaneses, Thierry Meyssan enumera las lecciones de la guerra. Opina que los bombardeos masivos israelíes contra zonas urbanas y la derrota de Israel ante una guerrilla popular sólo son comparables al bombardeo contra Hanoi y la victoria del pueblo vietnamita sobre las tropas estadounidenses. Lo más importante, según explica en este primer artículo, es que el resultado del enfrentamiento armado cambió la problemática internacional transformando una guerra de Israel contra una «organización terrorista» en un conflicto ideológico regional entre fuerzas sionistas y antisionistas, conflicto que además se extiende tanto al Líbano como al propio Israel.
15 de septiembre de 2006


Fracaso del «Air Power»
El plan de ataque fue concebido conjuntamente por los estados mayores estadounidense e israelí. El Pentágono impuso la técnica del Shock and Awe en el marco de la guerra relámpago, clásica para el ejército israelí.
Para los generales estadounidenses, había llegado la hora de demostrar el «Poder aéreo». Desde los años 30, la fuerza aérea trata de demostrar que un bombardeo aéreo masivo puede bastar para obtener la rendición del enemigo sin combates terrestres. Ello exige el desencadenamiento de un diluvio de fuego que ponga al enemigo en estado de choque. Hace 60 años que Estados Unidos aplica sin éxito esa teoría en diferentes partes del mundo. Esta vez, la tesis era que la destrucción sistemática y total de todas las ciudades del sur del Líbano haría que los libaneses se levantaran contra la dictadura de Hezbollah y aclamaran a la familia Hariri.
En día y medio de bombardeos, el ejército israelí cortó las comunicaciones entre el norte y el sur del Líbano, inutilizó el aeropuerto de Beirut y destruyó las reservas de hidrocarburos, bloqueó los principales puertos e impuso un bloqueo aéreo y naval. Solamente quedaron algunas carreteras que conectan el norte del Líbano con Siria, carreteras inundadas de columnas de desplazados.
El problema está en que Hezbollah no es una dictadura sino un movimiento de resistencia y solidaridad. Los bombardeos dejaron un millón de personas desplazadas. La cuarta parte de ellas emigró al extranjero, otra cuarta parte encontró refugio en Siria y la mitad restante se desplazó hacia el norte del Líbano. Los refugiados no recibieron ayuda alguna por parte del Estado libanés. En cambio fue el movimiento Hezbollah quien se encargó de acoger a esos refugiados, con la contribución de la Corriente Patriótica Libre que dirige el general cristiano Michel Aun . Hay refugiados libaneses que fueron acogidos incluso por los refugiados palestinos, aunque estos últimos viven en condiciones de miseria en sus propios campamentos desde hace 60 años. Lejos de ver al movimiento Hezbollah como el culpable de su desgracia, los desplazados maldicen al ejército israelí por atacar su país, a Estados Unidos por ser quien arma a Israel y al gobierno libanés de Siniora por colaborar con Estados Unidos e Israel.

Lo más sorprendente es que, en 34 días bajo un diluvio de bombas cinco veces superior a la potencia de fuego que arrasó Hiroshima, los libaneses que se quedaron en el sur no cayeron en estado de choque. Tanta resistencia se debe, en primer lugar, a su experiencia anterior de la guerra pero tiene también mucho que ver con su formación y con sus dirigentes, posiblemente también con su fe. Lejos de perder la esperanza, se prepararon para una guerra larga y quedaron sorprendidos por la rapidez de su propia victoria.
Dicho sea de paso, durante el segundo día de la agresión Israel bombardeó los estudios del canal de televisión Al-Manar y la sede nacional del Partido de Dios, situados ambos en un barrio popular de Beirut. Como el ataque sólo interrumpió las transmisiones de Al-Manar durante dos minutos y no tuvo ningún efecto sobre la organización de Hezbollah, el estado mayor israelí creyó que los dirigentes de la televisión y del partido se encontraban en refugios antiaéreos bajo los escombros. Así que prosiguieron los bombardeos durante seis días más con la esperanza de acabar por fin con las instalaciones subterráneas antes de darse cuenta que estas existían únicamente en la fértil imaginación de los periodistas de Fox News. Mientras tanto, esos mismos bombardeos devastaron todo el sur de la capital, actualmente convertido en un montón de escombros. El efecto psicológico de esta insistencia en el error cometido favoreció al Hezbollah que se vio como una entidad invencible ante uno de los ejércitos mejor equipados del mundo.
Los bombardeos israelíes no tienen comparación con la respuesta de Hezbollah. Israel utilizó aviones F-15 para mantener bombardeos constantes y hacer polvo todas las ciudades del sur del Líbano. Nunca nación alguna se había atrevido a recurrir a ese tipo de bombardeo contra zonas urbanas desde que la fuerza aérea de Estados Unidos destruyó Hanoi en 1972, nunca desde entonces un ejército moderno había sufrido una derrota similar a manos de una guerrilla. En cambio, Hezbollah utilizó sus cohetes única y exclusivamente contra objetivos militares, aún cuando el ajuste del tiro alcanzó inevitablemente blancos civiles. Se ha comprobado que la Resistencia Libanesa destruyó un aeropuerto militar, el principal centro de transmisiones electrónicas, el cuartel general del Comando Norte israelí y que causó graves daños a dos barcos de guerra.
Cuando la ONU proclamó el cese de las hostilidades y en momentos en que Hezbollah dudaba aún sobre la conducta a seguir, los desplazados libaneses comenzaron a regresar de forma espontánea. Media hora después del tan esperado momento, las carreteras transitables del Líbano se vieron inundadas de gente que regresaba. Los desplazados regresaron inmediatamente para acampar sobre las ruinas de sus casas, negándose simbólicamente a abandonar su tierra. Esa marea humana obligó a las fuerzas terrestres israelíes a acelerar su repliegue.
La fuerza aérea israelí afirma haber destruido en 72 horas la totalidad de las rampas de lanzamiento de misiles Sahar que Hezbolla recibió de Irán. Hezbollah asegura que no es cierto y que mantiene la capacidad necesaria para golpear Tel Aviv. Así parece ser ya que cuando el ejército israelí trató de retomar los bombardeos contra Beirut y Hassan Nasrallah amenazó con tomar represalias contra Tel Aviv, los israelíes renunciaron a proseguir sus ataques.
Los responsables de Hezbollah afirman haber utilizado solamente la novena parte de su arsenal y disponer actualmente de los medios necesarios para librar una guerra idéntica de 11 meses. Los elementos recogidos en el teatro de operaciones demuestran que sus unidades antitanques se mantuvieron como reserva y no participaron en los combates.
En definitiva, el predominio aéreo total de Israel no sirvió en lo absoluto para alcanzar sus objetivos militares. En cuanto al despliegue de sus fuerzas terrestres, enseguida se convirtió en un fiasco.
Fracaso de la ofensiva terrestre

Un tanque israelí Merkava destruido por la Resistencia libanesa en Bint Jbeil. Hasta el momento del ataque al Líbano este blindado era el orgullo del ejército israelí. Israel acaba de anunciar el cese de su fabricación.
Desde el primer día, el intento de penetración de los blindados israelíes fracasó y tuvieron que dar media vuelta, aunque la capacidad de avance rápido ha sido tradicionalmente una de las virtudes de Tsahal. Ese primer fracaso fue interpretado como resultado de un intento prematuro. Los estados mayores estimaron que cuando los bombardeos aéreos hubieran limpiado el camino, las tropas terrestres no tendrían problemas para acabar con los restos de resistencia. Hezbollah era considerado como un grupúsculo terrorista que disponía de 250 ó 500 combatientes con armas sofisticadas. Las declaraciones de Hassan Nasrallah en las que afirmaba que el Partido de Dios contaba con varios miles de combatientes aguerridos y 15 000 reservistas fueron consideradas como fanfarronería. Grave error imputable únicamente a la autointoxicación. No hacía falta un servicio de inteligencia muy complicado para evaluar la situación, sobre todo sabiendo que desde hace años Hezbollah venía organizando visitas de la prensa a sus instalaciones como medida disuasiva. Sin embargo, la retórica de la «guerra contra el terrorismo», que ve en todo movimiento patriótico un grupúsculo de fanáticos, pasó por encima de una realidad que todos conocían.
Hezbollah es una red de resistencia creada durante la ocupación israelí (1982-2000). Perfectamente consciente de que la paz en la región será imposible hasta que no se solucione el problema del régimen político en vigor en Israel, Hezbollah dedicó los seis últimos años a prepararse para nuevas batallas. Conservó su estructura clandestina desarrollando al mismo tiempo un ala política y parlamentaria, proporcionó a sus miembros –hombres y mujeres– una disciplina combativa, acumuló un impresionante arsenal gracias a sus aliados sirios e iraníes, y quizás rusos.
Hezbollah analizó sus propios errores del periodo anterior y estudió los métodos de combate de los israelíes en Palestina y de Estados Unidos en Irak. Asimiló perfectamente las técnicas de guerrilla y las modernizó. Siguiendo las teorías elaboradas por los generales libaneses Amin Hutait y Elias Hanna, inventó una forma de guerrilla que maneja armamentos disímiles. De esta forma, enterró por adelantado viejos teléfonos de campaña cuyas comunicaciones, contrariamente a las digitales, no pueden ser interceptadas, mientras que, por otro lado, sus combatientes utilizan visores infrarrojos de visión nocturna de alta tecnología para mejorar la movilidad de sus comandos.
La guerra del Líbano no fue por tanto una guerra asimétrica entre un ejército moderno, bien armado, y una guerrilla de gente descalza. En esta batalla del Goliat israelí contra el David libanés, el débil no sólo tenía una honda sino también RPG-29 Vampire, los lanzacohetes más eficaces del mundo.
La técnica de la guerra relámpago en la que se basó la victoria alemana de 1939, encontró la horma de su zapato. Esa técnica estaba enteramente basada en los tanques. Con el tiempo, estos se han hecho cada vez más pesados para resistir proyectiles cada vez más potentes. Actualmente algunos están recubiertos de uranio empobrecido para reforzar el blindaje. Pero fueron presa fácil de los RPG rusos de Hezbollah. Habría incluso que preguntarse si la guerra del Líbano no va a convertirse en el fin de la época de los tanques, como la batalla de Azincourt fue el de los caballeros con armaduras. Por el momento, el ministerio de defensa israelí acaba de anunciar el cese de la producción del tanque Merkava, considerado hasta ahora entre los mejores del mundo.
Un trágico error de análisis
Pero, más allá de la estrategia, de la táctica y el armamento, la lección más importante de la guerra del Líbano, es el valor de las tropas. En los conflictos anteriores, Tsahal ponía en primera línea unidades profesionales y desplegaba en cuestión de días una nube de reservistas. Estos combatían duramente en defensa de la tierra ya obtenida y por la conquista de otras. Pero los tiempos cambian. Murieron los héroes de la Legión Judía y de la Hagannah. Sus nietos heredaron un régimen de apartheid y no luchan ya por una patria sino por sus privilegios. Su experiencia militar se limita a las redadas en los territorios palestinos. Así que no resistieron el enfrentamiento con la resistencia patriótica de un país independiente.
En realidad, esta no fue la guerra de Israel contra el Líbano sino la del sionista contra el ideal de igualdad. Es importante recordar aquí que el ejército israelí no se compone del pueblo israelí sino de aquellos israelíes de filiación judía que combaten contra los árabes, aunque esos árabes sean también israelíes. Con el paso de los años, este ejército se ha dedicado principalmente a mantener el orden, o más bien a mantener el apartheid. Los judíos israelíes antisionistas optaron primeramente por convertirse en objetores de conciencia y después por la insubordinación. Hoy por hoy, depositan sus esperanzas en Hezbollah e hicieron llegar a la Resistencia Libanesa toda la documentación interna de Tsahal, que fue rápidamente traducida al árabe y distribuida a la guerrilla. Los guerrilleros disponían así de descripciones precisas de las unidades contra las que combatían. Informados en detalle sobre la jerarquía y las insignias de los oficiales al mando, los tomaban como blanco antes de desaparecer.
Esa calidad de la información de inteligencia de la Resistencia, contrastante con la autointoxicación de la inteligencia militar sionista, explica en parte el resultado en el campo de batalla. Quedará en el recuerdo la ciudad de Ait Acha, en la frontera libanesa con Israel, donde un centenar de combatientes resistió durante 34 días los asaltos de Tsahal sin ceder nunca.
Hassan Nasrallah: ¿Combinación de Ho Chi Min y Mandela?
Los gobiernos de Israel y Estados Unidos siguen presentando el conflicto como una etapa de la «guerra contra el terrorismo», aunque el carácter popular de la resistencia y la derrota de Tsahal contradicen ese análisis. Por su parte, Hezbollah presenta esos combates como una batalla de la guerra entre la ideología sionista y la lucha por la igualdad. Ese análisis es el que acaba de imponerse en el terreno cambiando radicalmente la situación en el Medio Oriente, lo que provoca la cólera de los generales más extremistas en el estado mayor de Tsahal.
Si bien es imposible cuantificar el número de oficiales antisionistas israelíes que están secretamente en contacto con Hezbollah, resulta por el contrario muy fácil evaluar la manera como los israelíes ven a la Resistencia. Estudios de opinión muestran que las transmisiones diarias en hebreo de Al-Manar fueron más escuchadas por los israelíes que los boletines informativos de sus propias cadenas de televisión [1]. Esos estudios revelan además que los israelíes tienen dos veces más confianza en Hassan Nasrallah que en Ehud Olmert en lo tocante a la solución de la crisis. Lejos de haber sido erradicado por Tsahal, Hezbollah se ha convertido en un actor político invisible en Israel, donde representa el fin del apartheid y el establecimiento de una paz duradera para todos sus pobladores sin exclusión alguna.
La derrota israelí
La ofensiva israelí en el Líbano responde a una conjunción de intereses. Para los neoconservadores en el poder en Estados Unidos, que son en este caso quienes dieron la orden, se trata estratégicamente de proseguir el plan de modificación de las fronteras del Gran Medio Oriente, y tácticamente de eliminar al Hezbollah antes de atacar Siria y más tarde Irán [2]. Para el régimen sionista en el poder en Israel, se trata estratégicamente de expulsar a los pobladores del sur del Líbano, anexar esa zona y su manto freático, crear allí un bantustán para los árabes de Cisjordania –incluyendo a los de Gaza– y, tácticamente, de eliminar al Hezbollah como fuerza opositora al gobierno de Siniora. Para el sistema financiero, representado en el Líbano por la familia Hariri, la destrucción permite reeditar la amplia operación de reconstrucción del país que lo enriqueció durante los años 90.
Pero las fronteras del Líbano no fueron modificadas, los pobladores del sur del Líbano volvieron a las tierras de las que fueron expulsados, Hezbollah se convirtió en la primera fuerza política y militar del Líbano y se transforma así en un actor fundamental de la vida política interna en Israel, los libaneses rehicieron su unidad, Siria recuperó su liderazgo regional e Irán se fortaleció con la victoria de su aliado libanés. En cuanto a los objetivos financieros, lejos de ser capaz de mantenerse en el poder en Beirut, la familia Hariri corre el riesgo de perder las inmensas propiedades que adquirió ilegalmente durante la primera reconstrucción [3].
Desde todo punto de vista, la ofensiva militar acabó en derrota.
[1] Ver específicamente The Management of Israeli PR during the Second Lebanon War por el profesor Udi Lebel, Ben Gurion University.
[2] «Los neoconservadores y la política del «caos constructor»», por Thierry Meyssan, Voltaire, 25 de julio de 2006.
[3] Le Pays d’où je viens por Henri Eddé (Buchet-Chastel, 1997); Les Mains noires por Najah Wakim (All prints publishers and distributors, 1998); Rafic Hariri, un homme d’affaires Premier ministre por René Naba (L’Harmattan, 1999).

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Reconoce Olmert que el ataque contra el Líbano estaba decidido de antemano



19 de marzo de


El primer ministro israelí Ehoud Olmert compareció ante la Comisión Vinograd encargada de depurar responsabilidades por el fracaso de la operación militar israelí emprendida contra el Líbano en julio de 2006. Olmert reconoció ante la Comisión que en marzo de 2006, o sea cuatro meses antes de la agresión israelí, él mismo decidió que, en caso de producirse un nuevo secuestro de soldados israelíes por parte de Hezbollah, el ejército israelí desencadenaría una operación de gran envergadura. El jefe del Estado Mayor conjunto, general Dan Halutz, le presentó entonces varios planes de ataque entre los que el propio Olmert seleccionó uno.
La declaración de Olmert no resulta ni siquiera medianamente sorprendente. Resulta evidente que una ofensiva de tanta envergadura no podía haber sido planificada en unas pocas horas, como afirmaba hasta ahora el gobierno israelí. El testimonio de Olmert confirma sin embargo que, más allá de la preparación en el plano militar –perfectamente legítima en el caso de un Estado Mayor–, la decisión política ya estaba tomada de antemano. En otras palabras, Israel no respondió a una situación sino que esperó que la situación tuviera lugar para aplicar la decisión de atacar.
Ya anteriormente el San Francisco Chronicle [1] había revelado que militares israelíes habían viajado a Estados Unidos para presentar de antemano el plan de ataque israelí y que la operación emprendida en julio de 2006 no podía en lo absoluto ser considerada como una respuesta. El secretario general del Hezbollah, Hasan Nasrallah, también había mencionado el plan de ataque israelí en su discurso del 15 de abril de 2006. Y Thierry Meyssan revela en detalle aspectos de la logística estadounidense que se puso a la disposición del ejército israelí en un libro que saldrá a la venta la semana próxima en Beirut [2]
(Ilustración: Mapa de los objetivos civiles libaneses que el ejército israelí designó como blancos. Disponible en el sitio electronicintifada.net.)

[1] «Israel set war plan more than a year ago. Strategy was put in motion as Hezbollah began gaining military strength in Lebanon» por Matthew Kalman, San Francisco Chronicle, 21 de julio de 2006.
[2] La publicación en francés de esta obra, que debería haber tenido lugar en París en enero de 2007, fue anulada varias veces debido a las presiones de que fueron objeto los editores y distribuidores. El libro está siendo traducido a varios idiomas y la versión en árabe será la primera en salir al público.

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